Rusia, UE y EEUU no logran pactar un deshielo y los tambores de guerra suenan con fuerza tras 30 años

 

La ofensiva diplomática para prevenir una nueva guerra Ucrania concluye en punto muerto. En Bruselas temen que el reciente ciberataque sobre Kiev sea el preludio de una ofensiva militar rusa y Estados Unidos asume que Moscú ya la prepara.

 

El maratón internacional celebrado a lo largo de toda la semana para prevenir una nueva invasión rusa en las fronteras finaliza con parálisis. Y la tensión de amenaza bélica a las puertas de la UE no da visos de mejora. "El riesgo de guerra en la región es ahora mayor que en cualquier momento pasado de los últimos 30 años", ha advertido Zbigniew Rau, ministro de Exteriores de Polonia, país que mantiene la Presidencia de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE). "Los tambores de guerra suenan con fuerza", ha coincidido Michael Carpenter, embajador estadounidense ante este foro internacional.

Ginebra, Bruselas, Viena y Brest. Cinco días y cuatro reuniones entre Occidente y Rusia en el marco de la OTAN, la OSCE y la UE apenas dejan puntos de encuentro. Lejos de restaurar la confianza y encauzar la situación con el Kremlin, estadounidenses y europeos han certificado que la relación con Vladimir Putin da poco margen al optimismo.

Los encuentros han concluido dejando patentes las "diferencias significativas" que les separan desde hace años. Ninguna de las partes ha cedido. Rusia mantiene sus líneas rojas: evitar la expansión de la OTAN al Este (principalmente la entrada de Ucrania y Georgia a la Alianza) y la retirada de las tropas occidentales en el flanco oriental. Y los aliados reiteran su negativa a ceder ante unas demandas "inaceptables". Moscú no tiene derecho a crear áreas de influencia y vetar o condicionar el futuro de las ex repúblicas soviéticas, reiteran. No obstante, los 30 aliados no tienen intención de incluir a Ucrania en el corto plazo, aunque sí le abrieron los brazos en 2008 a través de la declaración de Bucarest. Aceptar a un país con problemas democráticos y económicos y que cuenta, además, con una parte de su territorio invadida supondría un precio muy elevado que nadie está dispuesto a asumir. Pero el Kremlin avisa. Y quiere esta garantía por escrito.

El diálogo hacia el deshielo llegaba con las expectativas bajas. La OTAN se sentó por primera vez con Rusia en más de dos años sobre unas demandas exclusivamente dibujadas en Moscú e inasumibles para los occidentales. La Alianza ha ofrecido un calendario para continuar con las negociaciones, pero no ha obtenido respuesta a esta oferta. "Estamos abiertos al diálogo con Rusia pero nunca a expensas de nuestra libertad, independencia y soberanía", ha afirmado Josep Borrell, jefe de la diplomacia europea, al final de un Consejo de Exteriores extraordinario celebrado en la ciudad francesa de Brest. Diplomacia sí, pero no a cualquier precio, en lo que los europeos sienten como una negociación que transcurre con una pistola en la sien por es amenaza constante de Rusia a intimidar a las repúblicas ex soviéticas.

En Bruselas desconocen las intenciones de Putin, pero temen que el presidente ruso pueda utilizar un potencial fracaso de estas conversaciones como justificante y pretexto para invadir Ucrania, donde ha desplazado a más de 100.000 soldados y material bélico pesado en los últimos meses.

Los europeos, marginados

La tensión actual tiene tintes del pasado. Putin ha pedido recientemente regresar a la situación de 1997, antes de la expansión de la OTAN al Este y a los Bálticos. Amparándose en sus declaraciones en las que afirmaba que la caída de la Unión Soviética era "la mayor desgracia de la historia rusa" y la "mayor catástrofe geopolítica" del siglo XX, algunos analistas señalan que sus verdaderas intenciones son regresar al mundo bipolar en la que las grandes potencias movían los hilos de buena parte del planeta.

Aunque es sillón permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, una potencia nuclear y partícipe en diálogos internacionales en torno al conflicto sirio, libio o al acuerdo nuclear, la Rusia de Putin no tiene mucho afecto por el multilateralismo. De hecho, su aversión a la UE es patente. La Comisión geopolítica que dirige Ursula von der Leyen no tiene línea directa con el Kremlin, que prefiere dirigirse directamente a las capitales en Berlín o París.

La UE, como institución, no ha estado representada en ninguna de las conversaciones acontecidas esta semana, que arrancaron en Ginebra con el encuentro entre las delegaciones estadounidenses y rusa. La sensación en los pasillos de Bruselas es que Rusia busca dividir al bloque e ignorarlo y quieren darle la vuelta a este sorpasso estrechando su relación con la Casa Blanca, que desde Trump no atraviesa su mejor momento. Pero Borrell avisa: "Los rusos tendrán que hablar con nosotros, les guste o no".

El propio presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha propuesto la celebración de una cumbre a tres con Kiev, Moscú y Washington, pero sin Bruselas. Al poco o nulo apetito del presidente ruso o de la unilateralidad de la Administración Biden para incluir a los europeos, se unen los problemas internos y estructurales de la propia UE como actor global: división de los 27 Estados miembros y carencia de una política exterior común maniatada por la unanimidad y la falta de competencias.

Ciberataque, ¿la antesala?

Ucrania ha amanecido este viernes con un ciberataque masivo a sus páginas gubernamentales. La agresión se une a la tensión que el país acumula desde hace meses por el despliegue militar ruso en el Donbás ocho años después de la anexión de la península de Crimea.

Las respuestas y el apoyo a Kiev ante "intentos para desestabilizarlo" no se han hecho esperar. La OTAN ha mostrado su interés en rubricar con Ucrania un mecanismo de cooperación contra los ciberataques, porque no creen que sea el último. La reunión de ministros de Exteriores también se ha saldado con la advertencia de una "respuesta robusta" ante los temores de que este ataque online sea el preludio para una acción militar por parte de Moscú a su vecino.

Los rumores sobre una nueva Crimea planean por el Viejo Continente desde hace semanas. Aunque el Kremlin siempre ha rechazado que estas sean sus intenciones. Nadie se atreve a aventurar si se llevarán a cabo, pero ante la posibilidad, Occidente quiere estar preparado y que no le pille con el pie cambiado como ocurrió en 2014, cuando la UE tardó semanas en ser capaz de reaccionar.

La CNN recoge este viernes en exclusiva que la inteligencia estadounidense tiene constancia de que Rusia prepara una operación para justificar la invasión. El polvorín geopolítico se ha visto doblemente azuzado por las declaraciones del representante ruso flirteando con enviar efectivos militares a Cuba y Venezuela si no se satisfacen las demandas rusas. Un escenario que deja para muchos el sabor de una suerte de Guerra Fría en 2022.

Y, ¿ahora qué? La semana de negociaciones clave da paso a una fase más crucial: los próximos días. Rusia da una especie de ultimátum y aguarda una respuesta a sus demandas de la OTAN por escrito. Y el tono no se presupone conciliador: "Nos estamos quedando sin paciencia", asegura Sergei Lavrov, ministro de Exteriores ruso.

 

14/01/2022 19:53

María G. Zornoza@MariaGZornoza

Publicado enInternacional
Imagen de febrero de 20290 de la toma de posesión del presidente tunecino, Kais Saied, en el palacio presidencial de Cartago, en las afueras de la capital, Túnez. — Fethi Belaid/Pool / REUTERS

Esta semana se han revelado más detalles del papel que Egipto está jugando en el proceso tunecino que se inició con el golpe de estado de julio y con el que el presidente Kais Said, respaldado por la alianza que lideran Israel y los Emiratos Árabes Unidos.

Ya puede decirse que todo el norte de África, con excepción de Argelia, se haya bajo la tutela de la coalición que lideran Israel y los Emiratos Árabes Unidos, y de la que también son elementos clave Egipto y Arabia Saudí. El caso de Túnez es un ejemplo claro de esta ofensiva, como el caso de Líbia, cuyo primer ministro acaba de entrevistarse con el director del Mosad, David Barnea, según han informado medios árabes y hebreos.

La coalición que dirige Israel tiene por principal enemigo el islam político, que en Túnez representa el partido Ennahda. Lo que está tratando de hacer la coalición es descoyuntar el movimiento islámico tunecino, a pesar de que desde el reciente golpe del presidente Kais Said, Ennahda, como ocurrió en 2013 tras el golpe egipcio, ha demostrado que descarta la violencia.

El veterano periodista David Hearst, de The Middle East Eye (MEE), desvela en su último artículo que el coronel egipcio Ali Mohamed al Farran es el contacto de la coalición israelí para "replicar (en Túnez) la experiencia egipcia", es decir para desarticular a los islamistas.

En su informe Hearst, citando fuentes que no descubre, indica que Farran ha preparado planes para acabar con Ennhada. En su calidad de miembro de los servicios de inteligencia egipcios, Farran quiere replicar lo sucedido en Egipto después del golpe militar de Abdel Fattah al Sisi en 2013, al que siguió una fuerte represión contra los Hermanos Musulmanes.

Como en Túnez, los islamistas egipcios decidieron no recurrir a la violencia y desde entonces han sufrido los embates continuados de los servicios de inteligencia de El Cairo. Said estaría imitando al presidente Sisi con el objetivo de aplastar las estructuras islamistas más básicas en Túnez.

Hearst añade que Farran, que tiene a su cargo el "Expediente tunecino", está trabajando estrechamente con Khaled al Yahyaoui, director de la Seguridad Presidencial además de consejero del presidente Kais Said. En esta misión Farran ha obtenido un "acceso sin restricciones" a lo que sucede en Túnez con el fin de aplastar a los islamistas.

El partido Ennahda obtuvo una mayoría relativa en el parlamento en las últimas elecciones. Durante la gobernanza cometió errores de bulto, y su programa fue finiquitado definitivamente en julio, cuando Said dio el golpe. Hasta ese momento Ennahda se había comportado como un partido democrático, y de hecho ha mantenido esta misma actitud tras el golpe.

Said justificó el golpe aduciendo que era necesario combatir el elevado desempleo, la corrupción y la pandemia de coronavirus. Para ello suspendió el Parlamento y destituyó al primer ministro al tiempo que se atribuía prácticamente todos los poderes constitucionales.

"Numerosas fuentes" confirmaron a The Middle East Eye que funcionarios de la seguridad egipcios aconsejaron al presidente Said desde antes del golpe y estuvieron presentes en el palacio presidencial, dirigiendo las operaciones desde antes del golpe y colaborando con Said en esa dirección.

Esta circunstancia confirma otra vez que hubo intervención extranjera en el golpe tunecino. En este mismo sentido, con anterioridad al golpe de julio, la administración de Facebook suspendió varias cuentas que se dedicaban a "crear opinión" política desde internet en Túnez, es decir a fomentar la desestabilización y el malestar social preparando el golpe, una operación en la que estuvieron implicados directamente elementos israelíes, información que apareció en su momento en las páginas del Yediot Ahronot y Haaretz.

Una de las fuentes mencionadas por MEE, que se publicó en julio, el mes del golpe de estado, señalaba que el presidente egipcio Sisi "se ofreció para proporcionar a Said todo el apoyo que necesitara para el golpe, y Said lo aceptó".

"Personal militar y de la seguridad egipcia se trasladó a Túnez con el respaldo absoluto de Mohammad bin Zayed, el príncipe de la corona de Abu Dabi", según MEE, que citaba una fuente al respecto. El príncipe Bin Zayed es la personalidad árabe más implicada en todos los conflictos árabes y colabora estrechamente con Israel.

David Hearst añade que desde que Said elaboró el plan para el golpe en mayo, ha seguido fielmente lo que había previsto para declarar una "dictadura constitucional", "concentrando todos los poderes en manos del presidente de la república". El plan también preveía poner bajo arresto domiciliario a dirigentes de Ennahda, como después ha sucedido.

Uno de ellos, Noureddine Bhiri, número dos de Ennahda, fue detenido por agentes de paisano el 31 de diciembre, que le acusaron de "terrorismo", una acusación calcada de las que hizo Sisi a los islamistas de los Hermanos Musulmanes detenidos tras el golpe de 2013. Bhiri, que está enfermo, fue ingresado dos días después en un hospital.

Esta semana, por segunda vez en menos de dos meses, el ministro del Interior tunecino ordenó el martes la jubilación de altos responsables de la seguridad, lo que en el país se interpreta como una purga política. El ministro del Interior, Tawfiq Sharaf al Din, no ha dado ninguna explicación satisfactoria que explique esa orden, y algunos medios indican que a los cesados se les considera próximos a Ennahda y que a quienes los sustituyen se les exige lealtad política.

En noviembre sucedió algo parecido cuando una veintena de responsables de la seguridad fueron cesados por el ministro, y algunos de ellos se encuentran bajo arresto domiciliario. El presidente Said sigue ignorando las protestas que se celebran en el país y parece determinado a no ceder y consolidar el golpe de julio con el apoyo de la coalición israelo-emiratí.

 13/01/2022 23:52

Publicado enInternacional
Cumbre de emergencia de Putin/Xi y borrador de tratados de seguridadde Rusia con EU y OTAN

La candente situación desde Ucrania hasta Taiwán, donde Biden ha pasado a una ofensiva retórica propagandista –salpicada de amenazas de empleo de armas nucleares de Estados Unidos para propinar un "primer golpe" contra Rusia para "defender" a Ucrania, según el belicismo atómico del senador republicano de Misisipi, Roger Wicker, influyente segundo de a bordo de la omnipotente Comisión del Ejército (https://bit.ly/3yH0p0s)–, obligó a que se reunieran de urgencia en una cumbre virtual de 90 minutos el zar Vlady Putin y el mandarín Xi Jinping.

La ominosa amenaza de propinar sanciones catastróficas a Rusia, en caso de su inexistente "invasión" a Ucrania, entre las cuales se ubica la "opción nuclear" de expulsar a Rusia del sistema financiero internacional de pagos Swift (https://bit.ly/3shW8PD) –como advirtió la amazona subsecretaria de Estado israelí-estadunidense Vicky Nuland (https://bloom.bg/3p9l1eq): responsable del caos en Ucrania mediante su golpe contra el presidente ucranio Yanukovich en 2014–, quizá propició también la cumbre virtual de emergencia entre Putin y Xi (https://bit.ly/3e76ycw).

Por lo visto, los mandatarios Putin y Xi no tomaron en cuenta las notables conclusiones del connotado analista militar estadunidense Scott Ritter de que Biden está bluffeando en el tema de Ucrania (https://bit.ly/3Fm8Z6Y), y prefirieron colocar nítidamente sus "líneas rojas" compartidas desde Ucrania hasta Taiwán.

Desde 2013, Putin y Xi se han reunido, principalmente en forma presencial, 37 veces y ahora enfatizaron el supremo axioma soberanista, fundacional de la Carta de la ONU, sobre la "no interferencia" en los asuntos domésticos de otros países, así como resolver en forma conjunta y acoplada los contenciosos internacionales que el mandarín Xi califica de un "periodo de cambio turbulento" (https://reut.rs/33HVXTC).

Rusia apoya la postura de China en Taiwán, mientras que Pekín defiende la política de Rusia en Ucrania.

Más aún, según Yuri Ushakov, consejero del zar Vlady Putin en política exterior, ambos mandatarios acelerarán sus esfuerzos para la configuración de una infraestructura financiera independiente, con el fin de apuntalar sus operaciones comerciales bilaterales, en clara alusión a la ominosa amenaza de expulsar a Rusia del sistema Swift (https://bit.ly/3GURvz1).

Como un servidor había previsto, la triunfal visita de Putin a su homólogo Narendra Modi (https://bit.ly/3spUcEG) resucita el concepto del núcleo geoestratégico del RIC (Rusia/India/China), cuyos mandatarios podrían pronto realizar su espectacular cumbre (https://bit.ly/3qbtfSu). Dos días después de la cumbre virtual de emergencia de Putin y Xi, debido a la grave crisis geoestratégica frente a Estados Unidos y la OTAN desde Ucrania hasta Taiwán, la cancillería rusa hizo públicos dos borradores que servirán de base para definir las "estructuras de seguridad" geoestratégicas del siglo XXI y llenarán el vacío en el que naufraga el caduco "viejo régimen" unipolar/globalista/neoliberal que ha llevado al mundo al borde de una tercera guerra mundial de corte nuclear.

A mi juicio, para una seguridad estratégica global deben cesar las actividades hostiles de Estados Unidos/OTAN en el nuevo "arco de la crisis" del siglo XXI que engloba también a Europa oriental, el Cáucaso-Sur y Asia Central.

El borrador del "tratado de Estados Unidos y Rusia" prohíbe las actividades militares de cualquier género donde Washington y Moscú las perciban como "amenaza a su seguridad nacional" (https://bit.ly/30Fa2jz) y cuya resolución podría ser similar a la crisis de los misiles de 1962 en Cuba. Ambos borradores ameritan una mayor profundización analítica.

La principal aseveración de los dos borradores rusos promulga que "una guerra nuclear no puede ser ganada y nunca debe ser librada" (https://bit.ly/3siWkyi), lo cual detendría el irrefrenable irredentismo de la OTAN desde hace un cuarto de siglo y que pretende en forma provocativa otorgar su membresía atlantista a Ucrania y Georgia, en las sensibles fronteras de Rusia. Sucede que Putin no es Gorbachov ni Yeltsin.

www.alfredojalife.com

Facebook: AlfredoJalife

Vk: alfredojalifeoficial

https://t.me/AJalife

https://www.youtube.com/channel/UClfxfOThZDPL_c0Ld7psDsw?view_as=subscriber

Publicado enInternacional
Nuevas relaciones entre China y Nicaragua apuntan al canal interoceánico

MANAGUA (Sputnik) — El restablecimiento de las relaciones entre los gobiernos de China y Nicaragua propiciarían las condiciones para acelerar el proyecto de Gran Canal Interoaceánico, estancado en el país centroamericano a raíz del fallido golpe de Estado de 2021, dijo el director del Centro Regional de Estudios Internacionales, Manuel Espinoza.

"Nicaragua necesita gigantescos proyectos, hay una competitividad global enorme y también hay una insuficiencia de elementos que facilitan la comunicación comercial, entre estos está el canal interoceánico, que hay que decir es un derecho nuestro a hacerlo", expresó el director del Crei.

Nicaragua restableció este viernes las relaciones diplomáticas con la República Popular de China, tras romper los vínculos que por 31 años mantuvo con Taiwán, isla que Pekín considera parte "inalienable" de su territorio.

En junio de 2013, la Asamblea Nacional de Nicaragua, aprobó la Ley 840, para la concesión, construcción y operación del Gran Canal Interoceánico otorgado al grupo inversionista de capital chino HKND, por un costo aproximado de 50.000 millones de dólares, con un alcance de futuro para el cruce de más de 5.000 barcos por año.

"Es la única opción, realmente en América Latina, que hay (para) la ampliación de un canal para el tipo de embarcaciones que vienen ahora, yo lo veo mucho más viable que antes. Creo que si el canal se llegará a construir sería una gran cosa para Nicaragua, es una obra de interés mundial", señaló a la Agencia Sputnik el analista en derecho internacional Manuel Madriz Fornos.

El representante del grupo HKND, es el empresario chino Wang Jing, quien este viernes felicitó al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, por reiniciar relaciones con China.

"Nicaragua está destinada a convertirse en el eje más importante de la "Franja y Ruta" a través del Pacífico y el Atlántico, un centro emergente que promueve la economía, el comercio, la tecnología y la cultura entre el este y el oeste, un faro que representa a gran amistad entre los pueblos y simboliza la búsqueda de la libertad, la prosperidad y la civilización en nombre de los pueblos del mundo", expresó Jing en una comunicación divulgada por el Gobierno de Managua.

El interés de construir un canal interoceánico data desde el siglo pasado, y el actual Gobierno de Nicaragua apuesta al proyecto de obra de gran calado para posicionar a la nación centroamericana en el centro del comercio del continente, dada la capacidad limitada del actual canal de Panamá.

Para Espinoza, Nicaragua tiene más que una aspiración el derecho a restablecer las relaciones con China, que le brinda al país la posibilidad de concretar el sueño del canal.

"Lo que pasa es que desde 1948 los norteamericanos han venido tratando de impedir que nosotros lo tengamos, porque ellos saben que la liberación económica de los pueblos es la independencia política, porque no es malo aspirar sólo al canal, y este sería una canal excepcional, un proyecto fantástico, porque tendría capacidad para enormes buques tipo Panamá", dijo.

El Gobierno de Nicaragua informó este viernes que la delegación que se encuentra en Tianjin (norte de China) se reunió con instituciones chinas de cooperación, inversiones y comercio.

Para la nación centroamericana China significa un mercado que garantiza más de 1.4 mil millones de compradores.

La posibilidad de que Estados Unidos incremente las hostilidades en la política internacional contra Nicaragua no afectará una decisión de Estado que es política y soberana, considera Madriz Fornos, sobre el contexto del nuevo vínculo con el Gobierno de Pekín y la renuncia de Managua a las relaciones con Taiwán.

"Parece que Estados Unidos estaba presionando a Taiwán para que no nos siguiera dando apoyo y se estaban reteniendo fondos, pero en política las cosas son como son y hay que tomar decisiones, esa decisión es positiva para Nicaragua. Los Estados Unidos está queriendo manipular al mundo entero en función de sus intereses", comentó Madriz Fornos.

Las relaciones entre el presidente Daniel Ortega y China se remontan a la década de los años 80 del siglo pasado, cuando triunfó la Revolución Popular Sandinista en Nicaragua y el entonces mandatario era un aliado del gigante asiático.

No obstante, los vínculos fueron rotos por la expresidenta Violeta Barrios cuando ganó el poder en 1990, para establecerlos con Taiwán.

Las relaciones con la isla continuaron con Taiwán en 2007 con el regreso del presidente Ortega al Gobierno, hasta que el 9 de diciembre decide retomar las relaciones con China.

Publicado enInternacional
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, al participar ayer en una videoconferencia desde la residencia de verano de Bocharov Ruchey, en Sochi.Foto Ap

Llamó la atención que la visita del zar Vlady Putin a India a reunirse con el premier Narendra Modi se haya escenificado un día previo a su cumbre virtual con Biden –sobre el candente contencioso de Ucrania– a la que concurrirá muy fortalecido.

Parece que fracasó el BRICS: aquel bloque geoeconómico de Brasil/Rusia/India/China/Sudáfrica cuando hoy Putin intenta resucitar el concepto geoestratégico RIC –Rusia/India/China– elaborado por el ex premier ruso Yevgeny Primakov (https://bit.ly/3rQSw6S), en plena caída libre de la ex URSS, al que es adicta la diplomacia rusa hoy a cargo de Sergei Lavrov, mientras el eje anglosajón de EU/Gran Bretaña, más Australia, pretende contener el ascenso irresistible de China mediante su AUKUS que hasta busca(ba) acoplarse al sinófobo T-MEC (https://bit.ly/3p0BDUp).

El ideal del AUKUS, para que sea fácticamente persuasivo, es acoplarse al concepto aún muy etéreo del QUAD: "cuadrilátero" de EU/Japón/Australia/India, curiosamente diseñado por Trump para detener, más que contener, a China.

Hindustan Times (7/12/21), cercano a Modi, expone que la "cooperación militar, durante mucho tiempo pilar primordial de la asociación estratégica de India y Rusia, fue parte prominente de la cumbre", donde brilló intensamente la "conectividad" del Corredor Comercial Internacional Norte Sur y el otro Corredor Marítimo Chennai/Vladivostok” en pleno océano Índico. A propósito, no pasó desapercibido en Hong Kong y China que Putin haya calificado a India de “superpotencia (https://bit.ly/3yfX3kR)”.

El titular del Wall Street Journal (WSJ) lo dice todo: “Rusia e India consolidan lazos militares pese a presión de EU: procede la entrega de un sistema misilístico ruso a pesar de las amenazas de sanciones de EU (https://on.wsj.com/31FhQBL)”. Sucede que la cooperación bilateral en materia de defensa salió muy fortalecida entre Rusia e India, al tiempo que Nueva Delhi asentaba su vocación independentista y soberanista. WSJ cita la "preocupación" del canciller Lavrov sobre el pacto de seguridad AUKUS de EU y GB, y su explosivo aserto de que India "se ha distanciado claramente (sic)" de este último, mientras participa en el QUAD.

Según sus funcionarios, India mantiene una "relación privilegiada tanto con Moscú como con Washington". Lo real es que prevalecen la cosmogonía y la religión hindú de Modi de corte politeísta que difícilmente sucumbe al inviable maniqueísmo teológico de Biden.

El portal Sputnik dio mucho vuelo, en el marco de la cumbre 21 de Rusia e India, a la transcendental visita de Putin a Nueva Delhi, con peculiar énfasis en la cooperación aeroespacial (https://bit.ly/31GFbTF). Moscú y Nueva Delhi firmaron un acuerdo intergubernamental sobre un "programa de cooperación técnico-militar de 2021 a 2030", además de la multifactorial colaboración –política, estratégica, económica, energética, agrícola, humanitaria, cultural, securitaria, científica y tecnológica– en concordancia con la cosmogonía multipolar de ambos países.

India y Rusia desean incrementar su comercio bilateral a 30 mil millones de dólares en 2025, también vislumbran una profunda colaboración nuclear, en ciberseguridad y aeroespacial, a grado tal que cuatro cosmonautas de India cumplen satisfactoriamente su entrenamiento en el célebre Centro Yuri Gagarin. En medio del reacomodamiento geoestratégico en el subcontinente indio, estalló la furia relativamente contenida de Biden contra China a unos días de su cumbre maniquea sobre la ilusa "democracia global".

Biden decidió un boicot "diplomático" a los juegos olímpicos de invierno de Pekín 2022 –bajo el hiperbólico cuento chino agringado de violación a los "derechos humanos" en Hong Kong y Xinjiang–, sin prohibir la participación de los atletas estadunidenses (https://wapo.st/3EMFfQN). Hasta donde se sabe, Putin asistirá muy complacido a los Juegos Olímpicos de Inverno de Pekín, donde será agasajado mejor que nunca. A fortiori, tras su visita triunfal a India.

http://alfredojalife.com

Facebook: AlfredoJalife

Vk: alfredojalifeoficial

Telegram: AJalife

https://www.youtube.com/channel/UClfxfOThZDPL_c0Ld7psDsw?view_as=subscriber

Publicado enInternacional
Reconoce la Asamblea General de la ONU al gobierno de Maduro

Es una victoria del pueblo soberano contra agresiones coloniales de EU, afirma el embajador Moncada

 

Caracas. La Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) reconoció ayer al gobierno del presidente Nicolás Maduro como representante legítimo de Venezuela, informó el embajador del país sudamericano Samuel Moncada.

"Hoy la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó reconocer las credenciales del gobierno del presidente Nicolás Maduro. Una victoria del pueblo soberano contra las agresiones coloniales de Estados Unidos", tuiteó Moncada.

"En 2019 el esclavo colonial creado por Estados Unidos para saquear a Venezuela tuvo apoyo de 60 países. Hoy en la Asamblea General de la ONU sólo 16 de 193 países se negaron a reconocer al presidente Maduro, es la victoria del derecho internacional y la autodeterminación de los pueblos", señaló en un segundo mensaje.

La relección de Maduro en 2018 no fue reconocida por la oposición. En enero de 2019 el entonces presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, se proclamó "presidente legítimo" de Venezuela, y fue reconocido por Estados Unidos y decenas de países aliados.

En ese entonces, más de 50 gobiernos expresaron su apoyo a Guaidó, mientras Caracas exigió "respeto a la soberanía nacional, el derecho a la autodeterminación de los pueblos, a la integridad territorial y a la no injerencia en asuntos internos, así como a la obligación de no amenazar la paz y la seguridad de la nación".

La administración de Maduro acusó a Estados Unidos de impulsar planes de desestabilización y estar detrás del denominado "gobierno interino" de Guaidó, a quien acusa del robo de las empresas del Estado en el exterior.

El canciller venezolano, Félix Plasencia, calificó el reconocimiento de ayer de "bofetada contra la injerencia y la agresión imperialista".

"Un baño de realidad a quienes persisten en dar oxígeno a una fantasía política moribunda, con la intención de seguir beneficiándose de los activos robados al país", indicó el jefe de la diplomacia venezolana.

La corporación petrolera Citgo, con sede en Estados Unidos, las reservas de oro depositadas en el Banco de Inglaterra, y la empresa petroquímica Monómeros, con sede en Colombia, se cuentan entre los principales activos expoliados al Estado venezolano bajo la supuesta autoridad del "gobierno interino".

La representación de Colombia, que habló en nombre de Australia, Brasil, Canadá, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Georgia, Guatemala, Honduras, Islas Marshall, Israel, Paraguay, Reino Unido y Corea del Sur, aclaró que a pesar de que la resolución fue aprobada, "no debe interpretarse como un reconocimiento tácito de nuestros países a Maduro o sus representantes designados en esta asamblea ".

En otro asunto, trascendió que el gobierno de Venezuela contempla que los ingresos por exportaciones de crudo financiarán 61 por ciento del presupuesto nacional para 2022, en medio de las sanciones estadunidenses que afectan la comercialización de la estatal petrolera PDVSA, de acuerdo con un documento visto por Reuters.

El flujo de ingresos de PDVSA ha estado golpeado por la caída de la producción debido a los años de desinversión y mala gestión, así como por el impacto de las sanciones contra la petrolera desde 2019.

Este año la industria ha aumentado su bombeo de crudo levemente con la ayuda de países aliados y ha logrado vender en el exterior más de 500 mil barriles por día, pese a las medidas de presión de Washington.

El proyecto de presupuesto 2022 estima que los ingresos petroleros para cubrir los gastos de salud, educación y salarios, serían equivalentes a unos 8 mil 200 millones de dólares, de acuerdo con el tipo de cambio que calcula el emisor venezolano; y con esos fondos cubriría 61 por ciento del gasto total.

La propuesta, que señala que el presupuesto del próximo año representaría unos 13 mil 560 millones de dólares, no menciona el precio del crudo ni la producción promedio como solía hacerse hasta 2016, último año en el que se divulgó el gasto nacional.

Publicado enInternacional
Sábado, 04 Diciembre 2021 09:52

Nueva contradicción

Nueva contradicción

Las maniobras del Kremlin, más políticas que militares –aunque concentrar 114 mil soldados y armamento moderno en la frontera con Ucrania convirtió el riesgo de una eventual invasión en tema número uno en el catálogo de reclamaciones recíprocas entre Moscú y Washington, con el propósito de que los países de la OTAN tomen en cuenta las preocupaciones de Rusia en materia de seguridad– hacen que sea crucial la próxima cumbre de los presidentes Vladimir Putin y Joe Biden.

Aún sin fecha acordada, circulan insistentes rumores en el sentido de que la cumbre pudiera celebrarse a distancia, por videoconferencia, la semana entrante, tentativamente este martes, porque los mandatarios parecen conscientes de que mientras más tarden en verse las caras, para pasar de las acusaciones a la búsqueda de consensos, mayor será el peligro de un estallido accidental de una guerra que, en el fondo, a nadie conviene.

Ya no se trata sólo de dar luz verde para que comiencen las labores de los grupos de funcionarios y expertos que han conformado Rusia y EU para negociar distintos aspectos del control de armamento y otras inquietudes en materia de seguridad.

Ahora Putin y Biden van a tener que defender posiciones irreconciliables: el primero, las líneas rojas que nadie debe cruzar –la expansión hacia el este de la OTAN y la admisión en su seno de repúblicas ex soviéticas como Ucrania o Georgia– y el segundo, lo que considera un derecho inalienable de cualquier país soberano como simple eufemismo de sus pretensiones hegemónicas.

El problema es que la iniciativa que va a presentar Putin a Biden –firmar un acuerdo jurídicamente vinculante que otorgue garantías de seguridad– permite que cada cual invoque principios nodales del derecho internacional para aceptar o rechazar el pacto. Exigir que ningún país vecino ingrese a la OTAN es para Rusia un derecho, pero también es una prerrogativa que corresponde decidir sólo a la población de esos países, y cada cual lo va a interpretar a su manera, como cuando se plantea un referendo de separación y unos reivindican la libre determinación de los pueblos, mientras otros se aferran a la integridad territorial.

Este tipo de contradicciones no pueden resolverse sin consenso, sin concesiones mutuas. ¿Están listas Rusia y EU para hacerlo ahora? Pronto lo sabremos.

Publicado enInternacional
El secretario estadunidense de Estado, Antony Blinken (a la izquierda), y el secretario ruso del Exterior, Serguei Lavrov, se saludaron ayer, en un encuentro al margen de la reunión anual de cancilleres de los países de la OSCE. Foto Ap

El posible ingreso de Ucrania a la OTAN, y un probable ataque de Moscú a Kiev, temas que rebasan la diplomacia

Moscú. En lo que no deja de ser una amarga paradoja –cuando desde hace días prevalecía información esperanzadora sobre la siguiente cumbre a distancia, por videoconferencia, de los presidentes de Rusia y Estados Unidos, tentativamente este mismo diciembre, para dar luz verde al máximo nivel al comienzo de las labores de los grupos de trabajo de funcionarios y expertos de cada país que debatirán distintos aspectos del control de armamento y otros temas de seguridad–, poco faltó ayer para que los cancilleres ruso y estadunidense se mentaran la madre en su primer encuentro, cara a cara, desde mayo anterior.

Sucedió en Estocolmo, al margen de la reunión anual de los encargados de la diplomacia de los países que forman parte de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), donde Serguei Lavrov y Antony Blinken evidenciaron, en términos poco amistosos, que Moscú y Washington se culpan mutuamente de practicar políticas que vulneran su seguridad.

El catálogo de desencuentros es enorme, pero en este momento la agenda bilateral está dominada por el tema de Ucrania, cuyo hipotético ingreso a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) es para Rusia la principal línea roja que Estados Unidos y sus aliados no deben cruzar y, en el otro extremo, la OTAN se reserva el derecho a decidir si Ucrania cumplirá, algún día, los requisitos de admisión y no dejará sin consecuencias un ataque militar ruso contra su vecino eslavo.

Según trascendió, la discusión acerca de lo que está pasando en torno a Ucrania, en una cena a puerta cerrada de los ministros de relaciones exteriores, alcanzó momentos de enfrentamiento directo poco diplomático en que Lavrov, Blinken y el canciller ucranio, Dmytro Kuleba, se lanzaban argumentos cual bofetadas verbales y no pasó a mayores por la mediación de los demás asistentes.

Para Blinken, citado por agencias noticiosas occidentales después de su encuentro con Lavrov en Estocolmo, “es muy preocupante que Rusia tenga planes de agresión militar contra Ucrania”, algo que si sucede “tendrá muy graves consecuencias de alto impacto económico”, por lo cual advirtió a Lavrov que el ejército ruso “tiene que revisar su política en la frontera con Ucrania y retirarse a posiciones normales”.

Lavrov, citado a su vez por medios rusos, reviró: “si nuestros socios de la OTAN declaran que nadie tiene derecho a dictar a un país, que quiere ingresar en la OTAN, si puede hacerlo o no, nosotros nos basamos en uno de los principios esenciales del derecho internacional, que dice que cada Estado tiene el derecho de escoger las formas que considere oportunas para garantizar sus intereses legítimos en materia de seguridad” y, asimismo, aludió al concepto de “seguridad indivisible”, que es uno de los pilares de la OSCE.

El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, acorde con el anuncio que hizo el miércoles anterior el presidente Putin, adelantó que pronto su país presentará a la OTAN una propuesta de garantías de seguridad que deben ser vinculantes para todos los firmantes.

“En breve presentaremos a nuestros colegas occidentales propuestas concretas y confiamos en que se las tomen con seriedad. No quiero ni imaginarme que Occidente (Estados Unidos y aliados) se niegue a estudiar esta iniciativa”, subrayó Lavrov.

Añadió que el éxito de ésta depende de si los países de la OTAN “están realmente interesados en una desescalada de la tensión y dispuestos a cesar sus intentos unilaterales de ampliar su hegemonía, en particular a través de extender su infraestructura militar”.

A pesar de las desavenencias ostensibles, aún quedan resquicios que mantienen abierta la puerta del diálogo entre Rusia y Estados Unidos al coincidir Lavrov y Blinken en que una cumbre de sus jefes es necesaria para intentar negociar consensos que permitan rebajar la tensión.

Publicado enInternacional
La virtual presidenta electa de Honduras, Xiomara Castro (a la izquierda), se reunió ayer con la encargada estadunidense de negocios en el país centroamericano, Colleen Hoey, en la embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa.Foto Afp/Embajada de EU en Honduras

Honduras mantiene relaciones con Taiwán y no las necesita con China, mientras sus vínculos con Estados Unidos sean buenos, declaró ayer Salvador Nasralla, compañero de fórmula de la izquierdista Xiomara Castro, quien se perfila para ser presidenta del país centroamericano tras las elecciones del pasado domingo.

Castro, quien tiene una amplia ventaja con 62 por ciento de las actas computadas, y cuyo triunfo electoral fue reconocido por su principal rival Nasry Asfura y el presidente saliente Juan Orlando Hernández, había afirmado durante la campaña que, de ganar, de inmediato establecería lazos formales con Pekín.

Sin embargo, poco después de una inusual visita a Honduras de Brian Nichols, secretario de Estado adjunto de Estados Unidos para el Hemisferio Occidental, la semana pasada, un asesor de la candidata que redactó su programa político aclaró que no se había tomado ninguna decisión definitiva.

“No hay relaciones con China, las relaciones siguen con Taiwán. Nuestro aliado comercial, cercano e histórico es Estados Unidos. No nos queremos pelear con él”, comentó a Reuters Nasralla, postulante a la vicepresidencia por el izquierdista Partido Libertad y Refundación (Libre).

“¿Para qué establecer relaciones con China?”, se preguntó Nasralla durante entrevista telefónica; este aspirante se define políticamente como de centro-derecha y encabezaba una coalición de partidos que respaldaron a Castro.

Nasralla hizo declaraciones similares al diario local El Heraldo.

Este año, Honduras –uno de los 15 países que mantiene relaciones diplomáticas con Taiwán– cumplió 80 años de vínculos con la isla asiática, considerada por China provincia rebelde y aliada de Washington.

Estados Unidos no sólo es el mayor socio comercial de Honduras. Ahí residen poco más de un millón de hondureños, entre residentes con papales e indocumentados, que anualmente envían más de 5 mil millones de dólares que representan más de 20 por ciento del PIB del país.

Nasralla, popular presentador de televisión, detalló que la decisión de no establecer por el momento lazos con China en detrimento de Taiwán, fue adoptada por los tres partidos que forman la alianza que apoya a Castro.

El candidato renunció en octubre pasado a la candidatura presidencial del partido Salvador de Honduras para aliarse a Castro, de Libre.

El político insistió en que las relaciones de su país con Washington son buenas y una prioridad para el nuevo gobierno, que “tiene los pies bien puestos en la tierra y sabe que el socio principal que tiene es Estados Unidos”.

Publicado enInternacional
Reunión cumbre entre Joe Biden y Xi Jinping termina sin acuerdos concretos

Los líderes de las dos principales potencias mundiales se limitaron a declaraciones demagógicas sobre desacelerar la guerra comercial con foco en la tecnología 5G, y la carrera armamentista que protagonizan.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y su homólogo chino, Xi Jinping, realizaron su primera cumbre virtual. La reunión más de tres horas y fue "respetuosa y directa", según la Casa Blanca, pero ninguno de los dos dio el brazo a torcer sobre las líneas rojas de sus respectivos países, particularmente en lo que atañe a Taiwán, isla sobre la que China reclama su soberanía.

Biden habló sobre las prácticas chinas en el Tíbet, Hong Kong y también Xinjiang, así como otros temas en los que el gobierno chino está acusado de crímenes contra los derechos humanos.

Xi, por su parte, no apaciguó la disputa geopolítica y dijo que tendría que tomar "medidas decisivas" si las fuerzas "independentistas" de Taiwán cruzaban la "línea roja", según afirmó la agencia informativa estatal china. Además de un conflicto político de larga data en el que ambas potencias miden fuerzas, Taiwán es estratégico para la producción de semiconductores, necesarios para la tecnología de quinta generación y otras tecnologías de vanguardia.

Biden "defiende" interesadamente la independencia de Taiwán para influir sobre la Taiwan Semiconductor Manufacturing Company, la principal fábrica de microchips del planeta, y otros gigantes como Foxcon. La isla está fuertemente militarizada por Estados Unidos, China y el propio Taiwán, y Beijing ha prometido que, si es necesario, pondrá la isla bajo control chino por la fuerza.

Por otro lado, según dijo este martes el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, los mandatarios acordaron impulsar un diálogo bilateral sobre control de armas.

"Los dos líderes acordaron que buscaríamos impulsar conversaciones sobre estabilidad estratégica", apuntó Sullivan, utilizando un término común en los círculos diplomáticos para describir el control de armas. En realidad, palabras vacías sobre que la competencia no se convierta en un conflicto o que se necesita incrementar la comunicación y la cooperación, porque ambos saben que las enormes tensiones van en aumento.

El asesor de Biden respondió así durante una conferencia este martes en el centro de estudios Brookings a una pregunta sobre el potencial de China de ampliar notablemente su arsenal nuclear y sobre el reciente lanzamiento por parte de Pekín de un misil hipersónico, con capacidad para rodear la tierra.

Biden indicó que esas conversaciones deberían estar "guiadas por los líderes y lideradas por equipos de alto nivel", que tengan poder para tomar decisiones y sean expertos en "seguridad, tecnología y diplomacia", explicó Sullivan.

"Ahora nos corresponde a nosotros (los asesores de Biden y Xi) pensar en la forma más productiva de llevar esto a cabo", añadió.

El asesor reconoció que ese posible diálogo no será probablemente tan "maduro" como el que comparte desde hace años Estados Unidos con Rusia, la otra gran potencia nuclear, porque las conversaciones con Moscú están más "arraigadas".

Lo cierto es que Estados Unidos se encuentra enfrascado en una carrera armamentística con China y Rusia en el campo de las armas hipersónicas, que por su velocidad son más difíciles de detectar por los sistemas de defensa de misiles.

A finales de octubre, el Pentágono confirmó que está en busca de tecnología hipersónica para contrarrestar los avances de China en esta materia, y aseguró que al mismo tiempo quiere mejorar sus "capacidades defensivas".

Washington ha reconocido su inquietud ante los avances castrenses de China, que, según el Pentágono, van emparejados con una política exterior y de defensa que "intimida y ejerce coerción sobre sus naciones vecinas". Un tono que no prevé justamente un futuro armónico y pacífico.

Publicado enInternacional
Página 1 de 29