Viernes, 23 Julio 2010 06:37

Chávez rompió relaciones con Colombia

“Yo me veo obligado a romper relaciones con el gobierno de Colombia por dignidad y estaremos alertas”, afirmó el presidente venezolano, Hugo Chávez, desde Caracas, mientras su gobierno acusaba al presidente saliente de Colombia, Alvaro Uribe, y su gobierno de montar un circo mediático con estas supuestas pruebas de la presencia de fuerzas guerrilleras de Colombia en territorio venezolano. El embajador venezolano ante la OEA, Roy Chaderton, respondió las denuncias colombianas diciendo que se trata de una campaña mediática que tiene como objetivos “la descalificación y el ablandamiento para ambientar una intervención armada a Venezuela”. Las “pruebas” no representaron para Venezuela ninguna evidencia, pues no se sabe dónde se tomaron las fotografías y los videos, según dijo Chaderton.
 
Chávez anunció que rompía relaciones y los dos países alcanzaron uno de los puntos más altos de tensión en sus ya deterioradas relaciones cuando quedan dos semanas para que en Colombia termine el gobierno de Alvaro Uribe y tome posesión Juan Manuel Santos.
 
Chávez anunció que las relaciones con Colombia pasaron de estar “congeladas” a definitivamente rotas, minutos después de que el gobierno colombiano, en sesión de la OEA en Nueva York, comenzó la presentación de las supuestas pruebas de que la guerrilla colombiana ocupa territorio venezolano. Durante la sesión extraordinaria pedida por Colombia a la Organización de Estados Americanos (OEA), Bogotá afirmó que en Venezuela la guerrilla tiene “campamentos de verano”. Cuando Chávez anunció la ruptura de relaciones estaba acompañado por Diego Armando Maradona. “Rechazamos de plano que haya emplazamientos guerrilleros en territorio venezolano y menos que el gobierno de Venezuela los tolere”, afirmó.
 
El mandatario colombiano acusa a Chávez de ser “tolerante” con los “terroristas” de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN). “Colombia mejoró (en la lucha contra el cultivo y el tráfico de drogas), pero si Venezuela deja las puertas abiertas, ¿a quién deja eso tranquilo?”, preguntó el embajador colombiano Luis Hoyos en la plenaria de ayer ante los 32 países miembros de la OEA, la mayoría de los cuales habían aconsejado posponer las denuncias de Uribe quien finalmente logró su intención con el respaldo de Estados Unidos, Canadá y otros países.
 
La semana pasada, a pocos días de terminar sus ocho años de gobierno, Uribe anunció que tenía y publicaría pruebas de que en Venezuela se albergan los principales cabecillas rebeldes, comenzando una tormenta diplomática que escaló con el retiro del embajador de Venezuela en Bogotá y el reciente llamado a consultas de su par colombiano en Caracas. Ayer, una vez más Venezuela desmintió que su país protege a los rebeldes izquierdistas. Su embajador ante la OEA, Roy Chaderton, pidió a Colombia que le “cuente una de vaqueros”, descalificando esta denuncia aireada por Uribe de hace más de tres años, y presentada ayer formalmente por Luis Alfonso Hoyos, quien exhibió fotografías y videos que corresponden, según afirmó enérgicamente, a campamentos guerrilleros en Venezuela, pero cuya situación geográfica es difícil de comprobar. Ninguna de las supuestas pruebas de Uribe pueden ubicarse claramente en Venezuela (ver aparte).
 
Estos documentos, explicó Hoyos, los consiguió el gobierno gracias a milicianos que hoy se encuentran desmovilizados planteando una situación similar a las denuncias que Uribe realizó antes contra el gobierno de Ecuador y que determinaron una crisis entre ambos países. Hoyos cerró sus quejas pidiendo que se constituya una comisión internacional de verificación con todos los estados presentes en la OEA para que compruebe su denuncia en terreno. “Si todo eso es falso y todo eso es un montaje, no deben tener ninguna dificultad en que vayamos allá”, agregó, sugiriendo que la visita se haga en menos de treinta días, tiempo máximo que tomaría a los rebeldes desmontar los campamentos. Chaderton contrapropuso que se cree una delegación para visitar las siete bases militares de Estados Unidos en Colombia.
 
La sesión de la OEA fue citada de manera extraordinaria a petición de Colombia, lo que tampoco fue bien visto por los venezolanos. “Esto fue el capricho de un gobernante (Alvaro Uribe) lleno de rabia que no tuvo capacidad para controlar sus emociones”, explicó Chaderton con gesto de molestia. La movida de Colombia para conseguir que el organismo internacional citara a la reunión de ayer provocó la renuncia del presidente de turno del Consejo Permanente de la OEA, el ecuatoriano Francisco Proaño. La noche del martes, Proaño entregó su dimisión por, según expresó, presiones de su propio gobierno para que no fijase una fecha a la presentación de la denuncia colombiana. Esta sesión fue solicitada, según explicó el gobierno de Uribe, “ante la imposibilidad de lograr la cooperación bilateral (de Venezuela)” en la lucha contra la guerrilla.
 
Para Chávez, “Uribe se va al basurero de la historia” en pocos días cuando deje el Palacio de Nariño, y ésa sería una razón para ventilar el escándalo. “Hago responsable al presidente Uribe de una guerra con Colombia, enfermo de odio, ficha del imperio yanqui, que no derrotó ni a la guerrilla ni al narcotráfico”, agregó el mandatario venezolano. Su embajador ante la OEA remató su intervención deseando tiempos mejores. “Había ambientes de cambio para mejorar las relaciones, a pesar de las diferencias políticas. Con el gobierno de Alvaro Uribe fue imposible.” Por su parte, el presidente colombiano electo, Juan Manuel Santos, prefirió guardar silencio.

Mucha foto, ninguna prueba concreta

En sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA, Colombia presentó en forma teatral documentos que, supuestamente, comprueban su denuncia acerca de presencia de campamentos guerrilleros en territorio venezolano. Las fotografías y los videos fueron presentados y comentados por Luis Alfonso Hoyos, embajador colombiano ante la OEA. Hoyos entregó las coordenadas de los sitios donde, según aseguró, se tomaron los registros que ayer llevaron al rompimiento de relaciones entre Colombia y Venezuela, a solicitud del presidente Hugo Chávez, pero no hay ninguna señal o prueba decisiva para determinar realmente el lugar donde fueron obtenidas, más allá de las afirmaciones del gobierno colombiano que ya ha hecho estas acusaciones con anterioridad. El presidente Alvaro Uribe incluso se enfrentó con el gobierno ecuatoriano de Rafael Correa por denuncias similares que fueron desestimadas a nivel internacional.
 
Colombia afirmó que hay cinco campamentos en Venezuela, cercanos a la frontera con Colombia. Tres de ellos serían los más importantes: campamento Berta, el campamento Bolivariano y el centro de instrucción Santrich. Este último, según denunció Hoyos, es utilizado para entrenar a los guerrilleros en el manejo de armas y explosivos. “Las coordenadas de Santrich son N 10 40 55 W 72 30 23”, dijo Hoyos.
 
Hoyos mostró las fotografías donde aparece el líder rebelde Iván Márquez, además de alias Jesús Santrich y alias Pablito. Al tiempo que se proyectaba las imagenes de los guerrilleros, el embajador colombiano insinuaba la protección que tendrían de parte de Venezuela.
 
“Son campamentos de verano”, expuso el diplomático, comentando imágenes de un cerdo a punto de servirse. Dijo también que hay varias quintas por las que transitan las tropas de grupos ilegales de izquierda. Estas serían La Mochila, Grillo, Maquercal, donde, supuestamente, dan capacitación a los milicianos y estarían ubicadas a treinta minutos de un campamento. “La Mochila es una quinta que visita alias Iván Márquez unas tres veces por mes”, precisó Hoyos sin dar pruebas que sustenten sus afirmaciones.. El funcionario no precisó si las cosechas de esas quintas se utilizan para abastecer a campamentos guerrilleros.
 
Sobre alias Pablito, Hoyos exhibió una foto donde aparece en una playa, supuestamente que podría ser Cartagena, pero que Hoyos ubicó en la isla Margarita. Sería la playa Chichirivichi y el guerrillero se estaría tomando una cerveza Polar, producida en Venezuela.
 
Ante la poca precisión de las imágenes, el embajador de Venezuela ante la OEA alegó que la playa parece ser una de Santa Marta –ciudad colombiana– y la cerveza una Pilsen de fabricación colombiana. Mientras mostraba los videos, Hoyos pidió a Venezuela que “persiga esos angelitos” en vez de a la gente en las fronteras. Y pidió a los venezolanos del común que rechacen la presencia guerrillera en su país. “Allá se tranquilizan, aumentan de peso, preparan las extorsiones, los secuestros, las tomas y entonces eso es muy preocupante”, agregó, dandoexageradas muestras de enojo.
 
Sin el discurso de Hoyos, las pruebas presentadas aparecen como fotografías de guerrilleros en lugares que es imposible ubicar.

Artículos relacionados
 
Publicado enColombia