Campeonato del Mundo de Ajedrez: Segundas tablas entre Karjakin y Carlsen

El ruso Serguei Karjakin, aspirante, no hizo ninguna concesión psicológica al noruego Magnus Carlsen, campeón, en la segunda partida del Campeonato del Mundo que concluyó en tablas en 33 movimientos. El marcador del encuentro que se disputa en Nueva York, programado al mejor de 12 partidas, registra un empate a 1.


Aunque pocos expertos apuestan por Karjakin, el aspirante puede exhibir en su favor que no ha estado en ningún momento en posición inferior. Además, en la segunda partida optó en la jugada 22 por continuar la lucha en vez de simplificar con rapidez y firmar el reparto del punto. Una buena actitud mental que muestra una gran confianza, tan importante como el juego en una competición donde te enfrentas todos los días al mismo rival. En este sentido, Karjakin cuenta como jefe de analistas con Yuri Dojoian, que ya desempeñó esta labor de manera satisfactoria durante años con Gari Kasparov. Contar con una voz tan experimentada es garantía de que el ruso no perderá el sentido de la realidad en caso de perder una partida y quedar pocas para el final.


Carlsen, con las piezas negras, optó como hace habitualmente en situaciones parecidas por no eludir la apertura española. Karjakin, en la jugada seis, se apartó de la continuación más habitual y eligió una línea considerada más tranquila. En el movimiento 12, el campeón del mundo realizó una mejora en comparación con una partida que disputó con el búlgaro Veselin Topalov en París, el pasado año. Una idea que igualaba la posición, y aunque su adversario trataba de luchar por la iniciativa, evitando incluso rápidas simplificaciones, en ningún momento pudo lograr nada positivo. No obstante, el noruego debía de jugar con cierto cuidado para evitar sutilezas. Y así lo hizo en el movimiento 27, con una jugada de peón que terminaba con cualquier esperanza de soñar de las blancas.


El lunes, tras la jornada de descanso de hoy, se diputará el tercer juego.


Campeonato del Mundo, 2ª partida.


1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 a6 4.Aa4 Cf6 5.0-0 Ae7 6.d3 (La línea más popular en esta posición de las española es 6.Te1) 6...b5 7.Ab3 d6 8.a3 0-0 9.Cc3 Ca5 10.Aa2 Ae6 11.d4 Axa2 12.Txa2 Te8 (Novedad; lo conocido era 12...Cc6 13.d5 Cb8 , con ventaja blanca, Topalov-Carlsen, París 2016) 13.Ta1 Cc4 14.Te1 Tc8 15.h3 h6 16.b3 Cb6 17.Ab2 Af8 18.dxe5 dxe5 19.a4 c6 20.Dxd8 Tcxd8 21.axb5 axb5 22.Ce2 (Karjakin no se conforma con unas tablas casi inmediatas con 22.Ta6 Cfd7 23.Tea1) 22...Ab4 (Digna de consideración era 22...Cxe4 23.Axe5 Cd2 24.Cfd4 Txe5 25.Cxc6 Ted5) 23.Ac3 Axc3 24.Cxc3 Cbd7 25.Ta6 Tc8 26.b4 Te6 27.Tb1 c5 (Con esta jugada se podía haber firmado ya el empate) 28.Txe6 fxe6 29.Cxb5 cxb4 30.Txb4 Txc2 31.Cd6 Tc1+ 32.Rh2 Tc2 33.Rg1, tablas. (0,5-0,5).

 

14 noviembre 2016


(Con información de Marca)

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Tendencia global: nuevo orden mundial "tripolar" con la desglobalización y regionalismos

Nunca será suficiente enfatizar la prospectiva sobre el nuevo orden mundial en los próximos 10 años del mandarín Xi, durante el 95 aniversario de la fundación del Partido Comunista Chino: "el mundo se encuentra al borde de cambios radicales, contemplamos cómo la Unión Europea (UE) se está desmoronando (sic) y la economía de Estados Unidos se está colapsando (sic). Esto concluirá en un nuevo orden mundial que a lo sumo durará 10 años", cuando “Rusia y China puedan formar una alianza ante la cual la OTAN será impotente (https://goo.gl/1Frhkx)”.

Del lado anglosajón, es más resonante el clamor sobre el "fin de la globalización", de lo que no se enteran, o no les conviene, sus aldeanos turiferarios en Latinoamérica.

Martin Jacques (MJ) –autor del visionario libro Cuando China gobierne el mundo: el fin del mundo occidental y el nacimiento de un nuevo orden mundial (https://goo.gl/mkukW3)”– explaya "la muerte (sic) del neoliberalismo" global y “la crisis de la política occidental (https://goo.gl/AkGkZE)”. A su juicio, "la economía occidental se ha estancado y ahora se acerca a su década perdida sin fin a la vista". Aduce que "el periodo más dinámico del crecimiento occidental de la posguerra fue en el fin de la guerra y al inicio de la década de los 70, la era del capitalismo de bienestar social y keynesianismo, cuando la tasa de crecimiento era el doble del periodo neoliberal (Nota: del thatcherismo/reaganomics) desde 1980 hasta el presente".

Para MJ, "la característica más desastrosa, de lejos, del periodo neoliberal ha sido el inmenso crecimiento de la desigualdad", lo cual coincide con las conclusiones del economista galo Thomas Piketty. Enuncia que "amplios sectores de la población, tanto en EU como en Gran Bretaña, se encuentran ahora en rebelión", que "ha paralizado a la élite gobernante" cuando los "neoliberales y monetaristas están en retirada". Hoy la "desigualdad se encuentra en el pináculo de la agenda política", en sincronía con el "nacionalismo económico".

El laureado Nobel de Economía 2001, Joseph Stiglitz, acaba de sentenciar la “muerte de la globalización (...), escuela dominante del pensamiento (sic) económico en occidente, del FMI y el Banco Mundial (BM) en los pasados 30 años (https://goo.gl/PvBsfu)”.

Fue cuando inquirí: “más allá del ultrarreduccionismo economicista y/o financierista, carente de visión geoestratégica, ¿qué sigue, cuando se despliega la desglobalización en pleno caos global geopolítico debido a la decadencia de EU y su fallido orden unipolar? ¿"Economía mixta" de libre mercado con control estatal (sumado hoy del "control ciudadano cibernético")? ¿Preponderancia de la economía real sobre el pernicioso financierismo de las burbujas especulativas de las plazas de Wall Street y la City? ¿Neokeynesianismo con re-regulación?

¿Proteccionismo regionalizado en los diferentes bloques económicos bajo la férula geopolítica de las esferas de influencia del nuevo (des)orden tripolar EU/Rusia/China? ¿Regionalismos de libre comercio y proteccionismos regionalizados en los diferentes bloques económicos, si es que no se balcanizan en el camino, bajo la férula geopolítica de las respectivas esferas de influencia tripolar?

Queda pendiente el devenir de la hegemonía unipolar del dólar (http://goo.gl/wvCU55), paradójicamente omnipotente en la fase del caos global, que no refleja el imperante híbrido mundo multipolar ni el nuevo (des)orden tripolar de EU/Rusia/China, cuando estas dos últimas superpotencias apuestan a la desdolarización global y al resurgimiento del oro, acompasados de la internacionalización de la divisa china en ascenso”.

En un reciente seminario, el Center for China and Globalization (CCG), con sede en Pekín, y el Centro Estratégico de Estudios Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés), con sede en Washington, Long Yongtu (LY), anterior negociador del ingreso de China a la OMC, abogó en forma implícita por un "G-2" meramente geoeconómico de China/EU para la “gobernanza económica global (https://goo.gl/1cjG7Z)”. Nada que ver con el tramposo “G-2 geoestratégico (https://goo.gl/NOEMFf)” de Zbigniew Brzezinski (ZB), ex asesor de Seguridad Nacional de Carter e íntimo de Obama (que rechazó China), con el fin de repartirse el pastel global sin Rusia ni la UE. Ya ZB había retrocedido cuando pregonó hace poco un asombroso "realineamiento", con el coralario implícito de una "tripolaridad" de EU/Rusia/China (https://goo.gl/dgNb6n).

Según LY, China y EU, "con diferentes fases de desarrollo, tienen la habilidad para ayudar a forjar las guías económicas internacionales", cuando "el comercio internacional, el cambio climático y el comercio electrónico han emergido en las décadas recientes sin claros precedentes o reglas". Reconoce que "China se ha beneficiado mucho de haber entrado a la OMC y no tiene intención de cambiarla", por lo que "el resto del mundo debe estar tranquilo".

Diserta que la "nueva ruta de la seda (one belt; one road: OBOR, por sus siglas en inglés)" y el AIIB (Asian Infraestructura Investment Bank) fueron "iniciados por China y, más que un desafío, son complementarios al existente sistema financiero global", ya que "las presentes instituciones financieras internacionales, que incluyen el BM y el ADB (Asia Development Bank) no pueden suplir las demandas en infraestructura".

Scott Kennedy, vicedirector de la cátedra Freeman en estudios chinos en el CSIS, arguye que China no tiene objetivos de empezar desde cero, sino que más bien jerarquiza el concepto de "inclusión armónica".

He Yafei, anterior viceministro de Relaciones Exteriores de China, juzga que con "el TPP (Trans Pacific Parthnership), dominado por EU, Washington desea instalar su propio círculo" y "evitar tener a China para que influya en sus reglas".

En un seminario anterior en Pekín, su think tank CCG abordó los “desafíos de la desglobalización (https://goo.gl/LgkMFu)” y sus tendencias en el mundo: el Brexit; el trumpismo en EU, con el "americanismo" para sustituir la globalización, y el retorno del proteccionismo comercial y la exclusividad del TTIP y el TPP.

Según LY, "la OMC no puede más en forma efectiva colocar las reglas del comercio internacional, por lo que los acuerdos comerciales regionales (sic), como el RCEP (Regional Comprehensive Economic Partnership) son benéficos para empujar adelante la globalización", que deberá ser más "económica" que "financierista", como abordó la cumbre del G-20 en Hangzhou.

Para Huo Jianguo, alto funcionario del Ministerio de Comercio, "desde el punto de vista económico, los países desarrollados empujados por la globalización elevaron el nivel de su estructura industrial de una manufactura-céntrica a un enfoque de servicios". Pero hoy "la gobernanza global se ha retrasado detrás del rápido desarrollo del comercio y las inversiones globales, lo cual puede ser paliado por el multilateralismo".

Admite que "un problema de los acuerdos comerciales regionales, con el beneficio de innovación de sus reglas, es que pueden llevar a alianzas políticas y militares con consecuencias negativas".

La desglobalización y los regionalismos son reflejo del nuevo orden tripolar global.

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Lunes, 17 Octubre 2016 07:11

Un guerrero triste y cansado

Un guerrero triste y cansado

 

El jueves 27 de octubre el ciudadano brasileño Luiz Inácio da Silva cumplirá 71 años de vida. Cinco menos que Pelé, que habrá cumplido 76 cuatro días antes. Uno menos que Chico Buarque, que cumplió 72 el pasado 19 de junio. Veintisiete más que su más cruel verdugo y perseguidor, el juez provinciano de primera instancia Sergio Moro, que anda por sus verdes 44 años sintiéndose una especie de dios vengador designado para impartir el castigo divino a su presa favorita.


Pero la verdad es que Luiz Inácio da Silva, Lula da Silva, ex presidente, fundador y creador del Partido de los Trabajadores, el PT, principal líder político del país más habitado y más rico de América latina, no anda con espíritu de celebrar nada.


Hace un tiempito le pregunté, en un almuerzo con otros dos amigos, si él no se cansaba nunca. Quise saber de dónde sacaba semejante energía. “A veces sí, me siento cansado, pero no puedo regalarme siquiera ese lujo, el cansancio”, me dijo.


Hablábamos de lo que pasa en Brasil, y él quiso saber cómo me sentía. “Indignado, irritado, impotente y triste”, contesté. Y Lula comentó: “Yo también me siento triste. Al fin y al cabo, hice lo que hice, empecé lo que empecé, y ahora me pasa lo que pasa...”.


¿Y qué es lo que le pasa? Pues le toca asistir a la demolición implacable de su PT, un partido nacido para reformular la política y airear un ambiente históricamente plagado de vicios e inmoralidades, y que terminó por aliarse a los enemigos y se dejó salpicar por el lodo.


Un ataque implacable de los mismos medios hegemónicos de comunicación que él creyó haber seducido, pero que a la hora de la verdad, se pusieron, con una sola y única voz, en su contra.


Por estos días, Lula da Silva trata de buscar una salida para el PT. Las elecciones municipales del domingo 2 de octubre masacraron su partido. Era algo esperado, pero no en tales dimensiones. Ha sido el peor desempeño del Partido de los Trabajadores en los últimos veinte años o más.


“Era algo esperado”, admite Lula. “Pero volveremos a ser lo que fuimos y seremos”, agrega, con la mirada fulminante puesta en algún espacio vacío y perdido.


Cuando conocí a Lula, hace como treinta y pico de años, era un hombre con mirada inquieta y feroz. Su voz ronca anunciaba cambios radicales. Ese Lula furioso ha sido drásticamente cambiado en la campaña electoral del 2002, cuando un publicista de mucho talento y escaso carácter –eligió, vendiendo personas como se fuesen jabón, a tipos de extrema derecha igual que de izquierda– creó la imagen de “Luliña paz y amor”.


Aquel Lula, el de 2002, se comprometió en una “Carta a los brasileños” a preservar puntos cruciales de la política económica de su antecesor, el neoliberal Fernando Henrique Cardoso, y lo hizo. Pero a la vez promovió cambios radicales en el panorama socioeconómico brasileño.


Los números no permiten dudas: el obrero que cometía errores básicos de gramática, que eliminaba el plural en sus frases, que tenía un discurso tosco y directo, montó un gobierno que eliminó a Brasil del mapa del hambre de las Naciones Unidas. En su gobierno, 42 millones 800 mil brasileños abrieron, por primera vez en sus vidas, una cuenta corriente en los bancos.


La libreta de ahorro, único instrumento de que disponían, quedó en la memoria. Se vendieron, como nunca, heladeras, cocinas, motos, coches. Ha sido como si una Argentina entera entrase en el mercado de consumo: 42 millones 800 mil tipos por siempre ninguneados.


Pasados los años, Lula sigue creyendo que hizo lo que tenía que hacer. “El presupuesto del Estado tiene que contemplar a los pobres, no se debe hablar de gasto, en el presupuesto para educación y salud públicas: es inversión. Inversión en el futuro de la gente”, dice.


El problema es que, en el sistema político brasileño, existen 35 partidos políticos activos y en el Congreso hay como 28. Así que ningún presidente se elige contando con mayoría en diputados y senadores. Como consecuencia, es imperioso armar alianzas políticas. Y las alianzas que armó el PT fueron con lo que de más sucio existe en la vida política brasileña. A tiempo: exactamente la misma alianza que ahora sostiene a Michel Temer, que no fue elegido, que llegó a la presidencia a raíz de un golpe institucional.


¿Qué dice Lula de esa experiencia? “Lo importante era tener una base para gobernar.” Su partido, otrora una especie de vestal contra la corrupción dominante en el escenario político brasileño, se mezcló en el lodo.


¿Y ahora? Bueno, ahora hay que empezar todo otra vez.


El mismo Lula es convocado para volver a presidir su partido, el PT. Pero se resiste. Sus interlocutores más cercanos, sus amigos, dicen que más urgente es preparar su defensa contra el acoso irremediable de una Justicia Injusta, que entre otras cosas es capaz de mantener en prisión a su ex ministro de Hacienda, Antonio Palocci, “mientras se buscan pruebas en su contra”. Esa historia de presunción de inocencia, y que les toca a los fiscales probar la culpa, quedó definitivamente eliminada del escenario judicial brasileño. Aquí en Brasil, primero se acusa, luego se detiene al sospechoso, y luego a ver cómo probar sus crímenes.


Lula da Silva anda un tanto tristón. Su mirada pasea por un horizonte invisible. Está cansado. El hombre que dice no cansarse nunca está cansado. Está visiblemente cansado. Mastica despacio y con cuidado cada parte del asado de cordero que eligió. Es un almuerzo entre amigos. De repente, le pregunto: “¿Es que no te cansás nunca?” Y él me mira, una mirada de mil fuegos, y dispara: “Es que no tengo tiempo para cansarme”. Miente. Es evidente que miente. La mentira está estampada en sus pelos, cada vez más ralos; en la mirada, cada vez más opaca; en la voz, cada vez más ronca.


Mañana o pasado o en unos días más lo detendrán. La imagen de Lula preso es, será, la gloria máxima del golpe de Estado, golpe institucional que se dio en mi país, el país de Lula. ¿Ha sido el suyo un gobierno corrupto? No. ¿Hubo corrupción en su gobierno? Claro que sí. ¿Ha sido complaciente con esa corrupción? Quizá. Muy probablemente, sí. En países como el mío, es o eso o la nada.


Me doy cuenta de que Lula tiene una coronita de perlas, de lágrimas, en la frente. De sudor, pues.


Terminamos de almorzar, nos despedimos, nos abrazamos. Nunca fui y jamás seré del PT. Mis críticas al partido creado por Lula da Silva desbordarían el espacio que me concede este diario. Pero salgo de este almuerzo largo y tardío con las palabras que dijo Lula cuando, de manera absolutamente ilegal, lo llevaron a prestar testimonio en la Policía Federal, hace como cinco, quizá seis meses.


Dijo Lula da Silva: “Si me matan, seré mártir. Si me detienen, seré héroe. Si me dejan libre, seré presidente otra vez”.
Si me permiten una participación personal, estoy seguro de que lo detendrán. Mañana o el miércoles o la semana que viene. ¿El crimen? No importa. Por ser obrero, apenas alfabetizado, y haber saneado lo mismo que hirieron sus antecesores.


Lo detendrán y condenarán por haber sido el primer obrero en alcanzar el poder, y que por intuición –mucho más que por ideología– cambió el mapa social de mi país. Es decir: que no robó nada.


Y por eso...

 

 

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Jueves, 08 Septiembre 2016 05:34

Capitalismo y sujeto

Capitalismo y sujeto

Profesor honorario de la UBA, miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis, de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis (España) y de la Escuela de Orientación Lacaniana (Argentina), Jorge Alemán aborda en su último libro, que distribuye estos días Ediciones Grama, una mirada propia sobre las consecuencias del Neoliberalismo salvaje, tomando como punto de partida una lectura rigurosa de Freud, Marx, Heidegger y Lacan.


Voy a empezar por Laval y Dardot, dos autores franceses que estudian el Neoliberalismo. Y voy a situar una diferencia en la que vengo insistiendo en mis últimos trabajos, pero que ha comenzado desde el inicio, aunque se formuló en la conjetura de una izquierda lacaniana. Suele haber en el campo de la filosofía, de las ciencias sociales o de los politólogos, una enorme confusión entre subjetividad y sujeto. Es un hecho que actualmente la cuestión de la subjetividad se ha vuelto crucial en todos los campos: se habla de la subjetivación de la política, se habla de procesos subjetivos en tal o cual registro, se habla de dispositivos de producción de la subjetividad. En fin, está a la orden del día el tema de la subjetividad, por lo tanto más que nunca es muy importante considerar qué es lo inapropiable para estos circuitos productores de subjetividad. Ahí es donde entran las conjeturas sobre una izquierda lacaniana.


En primer lugar, deberíamos pensar si verdaderamente el psicoanálisis fue un discurso, a partir de Freud y Lacan, que se propuso advertirnos desde distintos lugares y de distintas maneras, sobre los riesgos del totalitarismo que las empresas colectivas implicaban. Si es así, ahora tenemos que hacer un nuevo ejercicio de pensamiento, y plantear las malas noticias que tiene el psicoanálisis, para pensar la cuestión de otro modo. Es decir, ya no solamente funcionar en la lógica de las advertencias que implica el totalitarismo, sino ver qué elementos puede presentar el psicoanálisis, que sean precisamente inapropiables. Pensar lo inapropiable me parece una cuestión de primer grado, una cuestión clave, diría, que es la condición de imposibilidad para pensar lo político. No la política como gestión o como un subsistema de la realidad, o como un modo óntico de decir las cosas; sino lo político en su condición de institución de lo social. Y para ello es clave pensar lo que es inapropiable.


Es un hecho que Lacan, después del ‘68, entra veladamente en un debate con Foucault sobre cómo considerar el tema de la subjetividad. Para los foucaultianos, la subjetividad procede siempre de las construcciones históricas del poder. Es decir, hay subjetividad porque los dispositivos de poder, sus tecnologías, sus nuevos procedimientos, sus nuevos funcionamientos, producen subjetividad. El primer hallazgo de Foucault es captar el problema de la biopolítica –recuerden que para él el poder no es meramente represivo, sino que tiene una faz más bien productiva–. El primer momento de Foucault, su momento brillante, es cuando ve que van a aparecer los expertos, va a aparecer la biopolítica, y toda la población se va a transformar en un objeto de saber de los expertos. Pero luego vislumbra otro momento, que justo es en el final de su vida, cuando hace su Seminario sobre liberalismo. Foucault ve que ya no se trata sólo de la biopolítica, sino que se trata de fabricar subjetividades: que el Neoliberalismo es una mutación del Capitalismo. Porque ya no se trata del concepto de alienación en el sentido de Marx, donde hay una parte de sí mismo extraña, que a través de una praxis uno puede recuperar, sino de algo mucho más radical, más grave, que es producir e inventar la subjetividad misma. Es decir, se ha ingresado en un tiempo histórico del Capitalismo –acompañado por narrativas de autorrealización como la autoayuda, los managments y otras teorías–, donde dispone de los dispositivos para producir subjetividades. La forma que tuvo Foucault de vislumbrar estos dispositivos fue bajo el nombre de empresarios de sí mismos. Es decir, concebir la vida de uno, la relación con los otros, bajo una performance de sexualidad, deporte y trabajo, en donde la cuestión del rendimiento y de optimizar la propia vida y sus recursos, se pongan al frente del asunto.


Esto es muy interesante, porque ya no está en el marco de la biopolítica que primero pensó Foucault, sino que ya vemos que es un paso distinto, porque ya él dice que un empresario de sí mismo no tiene que tener una empresa, ni tiene que tener nada. Es simplemente alguien que se ha producido y ha quedado constituido en un dispositivo que llamaría, desde el punto de vista lacaniano, un dispositivo de goce; es decir, un dispositivo que está más allá del principio del placer, un dispositivo que ya fue preanunciado por Freud en “El malestar en la cultura”, y que en el Neoliberalismo se consuma históricamente; la realización del sujeto pasaría entonces por algo en donde lo ilimitado ha entrado en su vida.


Digo lo ilimitado para también evocar el discurso capitalista, que al no tener corte alguno, y al conectar todos los lugares, y al estar constituido no como un discurso –porque estamos forzando las cosas cuando decimos discurso capitalista–, es un dispositivo. Es decir, lo podríamos legítimamente llamar un dispositivo del discurso capitalista. O un funcionamiento, como cuando decimos que en la psicosis hay un funcionamiento y no hay Nombre del Padre: hay forclusión, y sin embargo, algo funciona. Es decir que el discurso capitalista funciona.


Es como si se hubiera entendido el verdadero matema del Neoliberalismo, el que verdaderamente muestra el enclave libidinal del empresario de sí; aunque no es la única figura que se produce en el Neoliberalismo, porque creo que habría que atender también a variantes: por ejemplo, en Europa, el inempleado estructural. Es decir se ha desecho la relación capital-trabajo, e igual produce plus de goce. Es decir, se puede estar en la miseria y seguir siendo productor de plus de goce. Es una nueva lógica en donde no es necesaria la fórmula mercancía para la fuerza de trabajo; es algo mucho más radical que el mundo que Marx percibió. Por eso el concepto de alienación queda sustituido por la misma producción de subjetividad, que tiene en el empresario de sí, una figura privilegiada, pero podemos pensar, en el inempleado estructural; también podemos pensar atendiendo a este momento lacaniano de lo real como campo de concentración, en lo que Agamben llama posteriormente la nuda vida. Es decir, vidas que ni siquiera son ofrendables, que ni siquiera son sacrificables, que simplemente son matables, y que nadie hace el duelo por las mismas. Como está sucediendo ahora contemporáneamente en ese horizonte de vergüenza europea.


Esa es una primera cuestión que he tratado de zanjar: separar al sujeto de la subjetividad. Porque si sujeto y subjetividad son lo mismo, ya le concedemos, como le pasó a Foucault, el grave problema de que el poder, en su ontología, fabricaba al sujeto. Y entonces, ¿cuál era el punto de lo inapropiable si ya estaba todo producido desde el poder? Entonces es muy importante decir que el inconsciente del sujeto del que habla Lacan, ya sea en su variante clásica –correlacionado con la falta, el que construye un fantasma para que esa falta pueda quedar obturada, el que se sostiene del otro a través del fantasma–, cualquiera sean sus operaciones, o el ultimísimo parlêtre, en cualquier caso, nunca son el resultado de una construcción histórica.


Siempre hay en Lacan –y esto tiene una importancia política decisiva– una apelación a una invariante estructural que uno no puede permitir concebirla como que se deriva de algo que fue muy importante en toda la izquierda, que es la idea de que todo es construcción histórica. Nosotros tenemos que pensar que no todo es histórico, porque si no le regalamos al poder, todo. Por ejemplo, en una mesa redonda, con una gran compañera feminista de Podemos, en Madrid, ella hablaba de las mujeres que gozan con fantasías de sumisión, y hablaba de los vestigios de la lógica patriarcal en esas fantasías. Y yo le decía que no, porque si ya introducimos en que el modo de gozar de una mujer está contaminado por una lógica de poder, estamos haciendo en cierto modo lo que hizo la URSS con los homosexuales, que durante un tiempo los consideraba desviados ideológicos. Estamos a punto de decirle: “Compañera, usted está gozando mal porque tiene todavía el patriarcado en el horizonte”. Hay que separar la producción de subjetividad de lo que consideramos que es el sujeto.


Y por otro lado, sin embargo, respetar esto que vislumbró Foucault. Incluso Margaret Thatcher le dio la razón cuando dijo que la economía era nada más que el método, y que el objetivo era el alma. Es decir, el Neoliberalismo tiene un impulso que lo describe muy bien a sí mismo, que es el querer generar un dispositivo de rendimiento y goce que está más allá del principio del placer, en donde –y por eso se extienden las patologías de la responsabilidad–, el sujeto está siempre más allá de sus posibilidades. Está bajo imperativos con los que no puede cumplir. Si vamos al Freud de “El malestar en la cultura”,que para mí sigue siendo uno de los textos más radicales de la política contemporánea, vemos que el gran hallazgo de Freud –en ese aspecto mucho más subversivo que Nietzche–, es que la conciencia moral no es la que impone la renuncia; es la renuncia la que inventa la conciencia moral, y le da a la conciencia moral, por lo tanto, un rasgo sádico. Es decir que toda la temática freudiana parece un libro de contraautoayuda y autoestima, porque de entrada dice que la felicidad no tiene nada que ver con la verdadera existencia del ser humano, y que la obligación de ser feliz va a traer consecuencias deplorables, como las que tienen las narrativas de autoayuda que logran hacerle creer a cada sujeto que las lee –que en ese momento no es sujeto, es subjetividad–, que uno ha entrado en la captura de la producción de subjetividad que consiste en el uno por uno. Por eso alerté últimamente en los debates con los queridos colegas de mi Escuela, ciertos reparos cuando dicen “nosotros estamos en el uno por uno”, porque no hay mejor dispositivo que sepa atender el uno por uno que el Neoliberalismo, que le hace creer a cada uno que ese libro está destinado a él, cuando se vendieron 48 millones de ejemplares. Y que lo que ha leído palabra por palabra está escrito para él, hasta que el circuito de rendimiento y goce se agotan, y resulta que la infelicidad aumentó.


No es ya tan sencillo decir “vamos por el uno por uno, porque no estamos en la lógica del para todos”. No, la lógica del uno por uno está tomada por el para todos. O sea que la singularidad y el uno por uno no son lo mismo. Yo creo profundamente en la autonomía política del psicoanálisis: fue muy rica incluso la experiencia de los 70 en la Argentina. El error de haber reunido el psicoanálisis con el marxismo y haber hecho desaparecer la clínica psicoanalítica, a expensas de politizar el psicoanálisis. Esa vía nunca me ha interesado. Creo en la autonomía del psicoanálisis, creo que el psicoanálisis es en sí mismo un hecho político que aporta elementos para pensar lo que es inapropiable para los dispositivos neoliberales; pero también pienso que puede contribuir –y eso no quiere decir intentar volver a los lacanianos de izquierda–, a pensar lo colectivo desde las malas noticias. O sea pensar un común, que es el término que he escogido yo, que no pertenece a la tradición psicoanalítica, a partir de lo que es verdaderamente el “no hay”. En vez de pensar el común a través de las propiedades positivas de las identificaciones o de la psicología de las masas, hay tres “no hay” dice Lacan en “El atolondradicho”: no hay relación sexual, no hay metalenguaje, no hay universal que no se sostenga de una excepción, que es justamente lo que tenemos en común.


Es difícil de introducir esto en los debates con otras visiones de lo común que tiene la izquierda, porque es un común que se sostiene en el “no hay”. La puesta de lo común no es lo que tenemos ni lo que compartimos, ni aquello en lo que nos identificamos. La puesta de lo común es la manera en que tratamos los “no hay” juntos. A eso lo he llamado Soledad:común, que es un libro que ahora va a salir en Italia. Y pienso que el acontecimiento político es portador siempre de las marcas de la Soledad: Común. O sea, pienso que no hay ninguna posibilidad de pensar un acontecimiento político sin las marcas de la Soledad: Común.


Pero Soledad: Común es un modo de nombrar lo inapropiable, aquello que no es la producción de los dispositivos neoliberales de rendimiento y goce. Es decir, aquello en donde verdaderamente aparecería una diferencia por esa producción, ya que Marx se imaginó metafísicamente, que la historia era la historia de la lucha de clases, unificando tres cosas que no son susceptibles de ser unificadas: historia, lucha de clases y humanidad. Hay varios Marx: está el Marx analítico de El Capital, está el Marx de la filosofía de la historia más hegeliano, y está el Marx revolucionario. Pero hay un lugar vacío que quedó, no hay ningún sujeto histórico, por eso de golpe Lacan ha entrado en el centro mismo de la escena de todos los debates políticos.


En el caso de Žižek, trata de llevar el debate a un Hegel muy distinto del que cuentan los lacanianos porque, en vez de ser el Hegel que se completa al final, en la relación entre la verdad y el saber, y narra toda una historia del espíritu donde el espíritu se repone de todos sus desgarramientos y se realiza en el saber absoluto. Esta es la parte más seria de Žižek, ya que lo demás es la producción de un artista pop. Donde sí es muy fuerte es en su lectura del idealismo alemán, donde directamente ha lacanizado al idealismo alemán. En el Hegel de Žižek, ya estaba el objeto a, la pulsión de muerte, lo real, el ultimísimo Lacan... Pero hay que decir que subvierte el Hegel de Kojève y el relato sobre Hegel que está muy instalado en la opinión general de una reconciliación al final.


Luego está el amigo Badiou, que intenta también introducir una noción de sujeto como sujeto vacío, pero luego con un principio de fidelidad al acontecimiento, y si bien hay muchas cosas que discutir con él, me atrevería a decir para tomar el problema del pase al que eludió Belaga, ese es el momen

to leninista de Lacan. Es decir, Lacan dice “aquí hay un acto subversivo, un acto instituyente, que es el acto analítico”.
Ahora bien, todo acto instituyente no tiene más destino que ser incluido en una institución. Y a la vez, la institución está hecha para no querer saber nada del acto instituyente. Pero a la vez, sin la institución, el acto instituyente se evapora. Ahora por ejemplo, los franceses ayer a la noche hicieron un levantamiento en París, y uno de ellos ya dijo: “Podemos es un contraejemplo, nosotros no lo vamos a hacer porque no vamos a tener ni líder, ni vamos a organizarnos para las elecciones, ni vamos a hacer un partido, ni un movimiento, porque vamos a estar todo el tiempo en la calle”. Sí, pero eso es un principio de fe de que el acto por sí mismo, como cree Badiou, es un camino a la eternidad. Uno se incorpora a la verdad del acto, y se vuelve eterno como sujeto. Lo que enseñó Lacan es otra cosa: fue pensar cómo puede haber un tipo de institución que aloje un acto que es contrario a lo que en la institución rige. En las instituciones hay jerarquías, hay ideales, hay estratificaciones, y el acto no es algo que hace emerger lo que estaba, no es algo que da visibilidad, o algo que estaba invisible en la situación, se vuelve visible por el acto. No, el acto hace surgir algo radicalmente nuevo, que no estaba ni siquiera latente. De modo que las condiciones del acto son muy serias.


¿Cómo se aloja eso institucionalmente si la institución está hecha para borrar esto? Entonces hay que encontrar una fórmula donde se acepte el desafío de que por un lado, esté la institución que aloje esto, y que a la vez, esa institución no termine de matar lo que fue el acto. Es un problema que también estuvo en Sartre cuando analizaba “La razón inercial”. Y es un gran tema leninista, porque Lenin mismo fue el primero que captó que no había ninguna forma de organizar la revolución, que la tenía que inventar él. O sea que Marx no había pensado, en ese sentido, absolutamente nada acerca de cómo era una organización que se hiciera cargo de un proyecto revolucionario. Por eso dije que lo del pase es un momento leninista.


Y ahí aparece la figura del santo, al que le podemos perdonar el carácter enigmático que tiene, porque dado que las figuras de la desconexión del discurso capitalista se han eclipsado todas, dado que no podemos nombrar a ninguna, dado que no hay ningún exterior al discurso capitalista, se llama “santidad” laica, por supuesto, a un ejercicio donde se supone que ese dispositivo de rendimiento neoliberal donde uno está todo el tiempo produciéndose a sí mismo, se interrumpe. Se interrumpe porque el sujeto no puede ser algo producido. Es decir, la gran disputa política es que hay algo en el sujeto nuestro que no está producido. Es decir, si realmente el sujeto tiene su origen en la producción, no tenemos nada que hacer. El sujeto es el efecto de una causa que cojea y que no está presente de forma plena nunca. Eso es –vamos a decir– lo lacaniano. No es algo que se derive de nada que pueda ser producido como un ente.


El santo tiene como condición esta diferencia: es que ese momento, en donde el discurso capitalista es capaz de capturar la insaciabilidad que se extiende del deseo con el acceso directo al plus de goce, se interrumpa. O sea que hay algo del consumidor consumido que se interrumpe.


Lacan es un conservador, un conservador subversivo, una categoría que yo creo que le va perfectamente, porque en una izquierda lacaniana lo que merece ser discutido es qué es lo que debe ser conservado, porque es el Neoliberalismo lo que va a llevarse por delante todo; se lleva por delante la familia, los lazos sociales, el trabajo, la relación de cada uno con su lugar, con su país, con su pueblo. No es el Mayo del ‘68 como decía Nicolas Sarkozy, lo que provocó el declive de las autoridades simbólicas. La gran máquina de erosión de todas las autoridades simbólicas, el gran declive de todas las instituciones, de la pérdida de prestigio de todas las figuras de lo simbólico, la está generando esta producción de subjetividad neoliberal, que además –como dice Lacan del discurso capitalista, y eso es lo que tiene de conservador su visión–, marcha hacia su consunción. Es decir, marcha hacia algo que va a producir su propia disolución violenta, porque consunción quiere decir desarrollar internamente una energía que te destruye. O sea que él no ve una salida histórica, al modo de la filosofía hegeliana marxista, sino que ve algo que efectivamente habría que ser muy ciego –por lo menos estando en Europa– para no verlo, que es que ahora el futuro no es más una incertidumbre: marcha todo hacia algo que no se va a poder sostener. Hoy cualquiera, sea de derecha o de izquierda, admite con bastante facilidad que el mundo así como va y en la dirección que va no es sostenible. Que verdaderamente si hay algo que discutir es lo que decía Walter Benjamin: “¿Cómo es el freno de mano aquí?”, porque si no hay freno de mano la cosa va a un lugar que no tiene salida –esto me llevaría a establecer diferencias con Ernesto Laclau–, porque el discurso capitalista yo creo que no está pensado en la lógica hegemónica, pero tampoco está pensado como Badiou formula el Capitalismo. O sea, el discurso capitalista en Lacan, en ese sentido, es más marxista, porque Marx dice en un momento que el Capitalismo es una abstracción, que ya no nos dominan hombres, ni personas, ni instituciones, que nos domina una abstracción. Eso es mucho más serio, mucho más grave como problema político. Y mucho peor aún si la abstracción encima tiene la propiedad de generar plus de goce. Es como si se realizara por fin una cosa que es muy seria, porque lo del amor, cuando Lacan dice que rechaza el amor, no lo tenemos que pensar como algo que procede de una tradición humanista. Es decir, “este hombre piensa en el amor de los seres humanos”. No, está diciendo que la imposibilidad es rechazada y por lo tanto lo que se tiene que saber hacer con respecto a la imposibilidad se va a ir destruyendo. El saber hacer sobre lo imposible se va a ir destruyendo en esa consunción.


Por eso, y aunque eso no se percibe aun en Argentina, el Neoliberalismo no escoge al psicoanálisis. No lo ha escogido, y se ve claramente en Europa. Se ve el declive de la filosofía y se ve el declive del psicoanálisis. Puede haber algunas culturas que mantengan, por razones históricas, su presencia. En cambio la autoayuda se expande transversalmente, devora a la filosofía, al psicoanálisis, a la divulgación científica; se empieza escribiendo sobre los protones y se termina escribiendo sobre cómo vivir con tu suegra. Es decir, rápidamente se pasa de un registro a otro, porque hay un gran rendimiento.

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“En Segovia y Remedios decimos: No queremos la multinacional”

Los habitantes de los municipios mineros de Segovia y Remedios padecen el yugo de una poderosa multinacional del oro. Por más de 150 años ambos municipios fueron exprimidos por la Frontino Gold Mine, instalada en 1852 en Segovia hasta el 2011, año en que luego de 35 años de déficits financieros fue liquidada para ceder sus títulos mineross. Una vez solventadas las deudas del pasivo pensional de cerca de 2 mil trabajadores, fue vendida a la multinacional minera Gran Colombia Gold por 380 mil millones de pesos. La empresa canadiense, representada por la Zandor Capital, amenaza con desaparecer a la clase trabajadora de ambos municipios de tradición y vocación minera.

 

Hablar de Segovia o de Remedios, municipios de nordeste antioqueño, es hablar de oro, de mineros y socavones, “[...] prácticamente su economía gira gracias al minero, al entable, a las compraventas, a los bares, discotecas, prostíbulos, generando así esa necesidad de tener el suficiente dinero para poder estar al ritmo de la cultura segoviana”1. También es hablar de “siglos de extracción que no han contribuido a un desarrollo real de esta subregión, donde alrededor del 38 por ciento de su población vive en pobreza y 45 por ciento en miseria”2.

 

La región, abandonada por décadas por el Estado, cuya presencia básica era la militar –para proteger los intereses foráneos y violentar a sus habitantes– ha sido objeto, en reiteradas ocasiones, de intensas olas de violencia y vulneración de los derechos humanos de sus pobladores, ya sea por parte de los paramilitares o de la guerrilla. Sin embargo, estos dos municipios han logrado superar estos baches para trasformar su situación. Organizados en cooperativas, impulsando la pequeña minería responsable con el medio ambiente, optimizando y racionalizando la extracción de los metales preciosos, generando mecanismos para la exploración técnica de los yacimientos mineros, ha mejorado la calidad del empleo del minero, brindándole seguridad social y oportunidades de capacitación. Pese a estos avances, la legalización de la minería aún es una tarea pendiente, pues apenas 35 minas han logrado formalizar sus operaciones, frente a las 160 que carecen de título minero.

 

Claro está, y es importante resaltarlo, que los problemas en la región responden, en gran medida, a la privatización y monopolización de los recursos del subsuelo (lo que no sólo sucede en el departamento de Antioquia sino en todo el país). Zandor Capital, filial de la multinacional Gran Colombia Gold, secundada por las instituciones estatales, imponen exterminio para una clase trabajadora que es perseguida y criminalizada.

 

Zandor Capital S.A.: El terror de los pequeños mineros

 

desdeabajo habló con Eliober Castañeda, líder minero y representante legal de la Mesa Minera de Segovia y Remedios, y esto fue lo que nos contó respecto a la situación laboral de los mineros de la subregión, y los motivos por los cuales decidieron entrar en cese de actividades desde noviembre del año pasado. Los diálogos con la multinacional y el Gobierno del departamento se mantienen, así como la postura de los pequeños mineros.

 

“La problemática de Segovia y Remedios empieza cuando la multinacional Zandor Capital se asienta en la región a mediados de 2011, pretendiendo desplazar a todos los pequeños mineros. Ellos entraron diciendo que iban a invertir en obra social en los municipios, y hasta la fecha todo lo que dijeron resulta mentira. Nos vimos, por ello, ante la necesidad de realizar varias manifestaciones en los meses de septiembre y octubre, y decidimos al fin, el 5 de noviembre de 2015, con toda la comunidad segoviana y remediana unirnos y empezar formalmente el paro”.

 

Además el líder sindical explica. “Realizamos el paro porque estuvimos más de un año buscando acercamientos con la multinacional ya que la Agencia Nacional de Minerías, el mismo gobierno y la multinacional empezaron a emitir unas órdenes para los cierres de las minas más antiguas y más importantes de nuestro municipio”.

 

El Gobierno y la multinacional se burlan de nosotros

 

“Ante nuestra protesta, el 8 de noviembre nos citaron a Bogotá para una reunión con la procuradora Piedad Angarita, la multinacional en cabeza de la señora María Consuelo Araújo, la doctora María Isabel Ulloa, viceministra de Minas en ese entonces, y la doctora Mónica Grand por Formalización Minera. Obviamente, asistimos a esta reunión con la Comisión delegada, a la que también fueron invitados el Alcalde saliente del municipio y el Alcalde electo. Llegamos a la Procuraduría General de la Nación, a pesar de que nos dijeron que no nos iban a recibir”, cuenta don Eliober.

 

“Efectivamente no nos dejaron ingresar, sin embargo decidimos quedarnos en la entrada del edificio. Saludamos a la doctora María Isabel Ulloa que entró al edificio, pero tampoco nos dejó entrar. Pura burla” dice indignado.

 

Y continuó. “Decimos que es una burla porque nos quedamos allí hasta que empezó la reunión, casi a las 2:30 de la tarde, y que terminó a las 5:00 de la tarde; a última hora dejaron entrar a dos de nosotros: al compañero Dioni Ramírez, representante legal de Sociedad Mutual El Cogote, y quien habla, por ser el presidente de la Mesa Minera. Cuando ingresamos ya habían concluido la reunión y vimos con preocupación los halagos de los representantes del Gobierno hacia los representantes de la multinacional, es decir, totalmente parcializados. Cuando ingresamos, estaban buscando un responsable a la manifestación que estaban llevando a cabo en el municipio de Segovia; también querían que nosotros firmáramos el acta que ellos habían realizado; nosotros no la firmamos.

 

Buscando una solución

 

Tiempo perdido. “Nos devolvimos sin participar en esa reunión, informamos en nuestro municipio de lo sucedido; el paro, por ende, seguió su curso. La multinacional, desesperada por el cese de actividades, empezó a buscar personajes para intermediar entre el pueblo y la Zandor. Fue cuando hablamos con el coronel Arnulfo Traslaviña el 10 de noviembre, él hizo el puente y llamó al Gral. Leonardo Pinto Morales y organizaron una reunión para el 11 de noviembre a las 10:00 a.m. en el Batallón Especial Energético Vial No. 8. Allí presentamos un pliego de peticiones en el que exigíamos que la multinacional cesara los amparos administrativos en contra de todos los pequeños mineros, es decir, que no les cerraran las minas”, narra don Eliober.

 

Y agregó. “El Gral. Pinto habló con María Consuelo Araújo, quien se pronunció por medio de un correo confirmando que estaba dispuesta a sentarse a dialogar con los pequeños mineros. Se comprometieron a no ejecutar los amparos administrativos mientras estábamos en negociaciones, igualmente la procuradora Piedad Angarita expresó que no habría ninguna medida en cuanto a procedimientos disciplinarios en contra del Alcalde”.

 

La buena voluntad no es suficiente. “El 11 de noviembre empezamos a negociar, y mientras esto sucedía la multinacional empezó a atacar a nuestros pequeños mineros, tratando de judicializarlos. Nosotros radicamos las respectivas denuncias, sin embargo, ahí hemos estado: cumpliendo con el cronograma, distinto a la multinacional que en repetidas ocasiones ha faltado a las reuniones”.

 

Y denuncia. “Últimamente la empresa entrega unas propuestas dañinas que llevan a la quiebra al trabajador minero, por lo cual no las hemos aceptado. La misma Procuraduría nos ha presionado para que las firmemos. El 15 de junio, Piedad Angarita emitió una orden al Alcalde para que ejecute el cierre de la mina Asociación Mutual El Cogote –una de las minas más importantes del municipio– que lleva más de 40 años en funcionamiento, cumpliendo a cabalidad los requisitos de la ley referentes a obligaciones con parafiscales y de la que dependen más de 500 trabajadores a quienes les paga el sueldo, seguridad social y prestaciones. Además se encuentran las empresas Sociedad Minera San Nicolás, Sociedad Minera El Chocho, Sociedad Minera Pique Rubí, minas bien organizadas que cumplen con los requisitos que el Estado exige”.

 

¿Cuánto cuesta explotar oro?

 

En Segovia y Remedios la única economía existente desde siempre es la minería. “Cuando estaba la Frontino Gold Mine, esta tenía sus trabajadores, pero no tenían la capacidad (ni la Zandor la tiene hoy día) para emplear a toda la población minera del municipio. Esa población que no es contratada, se dedica a la minería informal, trabaja las vetillas, las explota, no había ningún problema”. Dijo, don Eliober, que el pequeño minero pagaba una cuota de arrendamiento a la Frontino Gold Mine, de entre 200 y 500 mil pesos cada mes; a cambio, esta prestaba asesoría al pequeño minero”.

 

¿Cuál es la problemática hoy día? “Llega una multinacional –que supuestamente quiere acabar con la minería tradicional–, ofreciéndoles a los pequeños mineros un contrato de operación para que puedan trabajar “legalmente”, y lo ofrecido es un contrato de operación a un año; para una mina que lleva más de 30 o 40 años produciendo, ofrecen contratos de un año sin garantía de renovarlo”. Uno de los puntos presentados en el pliego del paro del 5 de noviembre es que con estos contratos, el pequeño minero no alcanza a recuperar siquiera la inversión. “La minería es costosa, por eso exigimos que la Zandor Capital ofrezca mejores contratos o nos deje trabajar las minas, que haga concesiones con el pequeño minero”.

 

Aseguró, también, que la multinacional quiere llevarse el 60 o el 70 por ciento de lo que extrae el pequeño minero, sin inverter ni un solo peso; “[...] al pequeño minero le quedaría un 30 o 40 por ciento para pagar impuestos, salarios, etcétera, yendo, así, a la quiebra. Hemos desglosado completamente la tabla económica que presenta esta empresa y es un gana-gana pero solamente para ella, y un pierde total para el pequeño minero. Por eso en Segovia decimos: No queremos la multinacional. Tenemos entendido que hubo un acuerdo a nivel mundial, donde se precisó que las multinacionales deben estar sujetas a la licencia social que den las comunidades tradicionales, en los municipios que son netamente mineros, y es lo que estamos peleando”.

 

Tabla económica: pauperización del trabajo en la mina

 

La tabla a la que hace referencia la multinacional define los costos derivados de la extracción del oro. “Nosotros contamos con unos “estables” o “plantes de beneficio” –que es el dinero necesario para extraer la tierra de la mina y procesarla para obtener el oro–.” Según el señor Castañeda, “lo que quiere la multinacional es que todo el material extraído de los socavones por el pequeño minero –el 100 por ciento–, sea llevado a la empresa para procesarlo, pero no tenemos garantía de que la cantidad de oro obtenida en el procesamiento sea, realmente, la que nos dice la Zandor. Por ejemplo: si en 8 días, en un entable de la cadena de pequeños mineros del municipio, se consigue 10 millones de pesos al procesar nosotros mismos el oro, en esos mismos 8 días de trabajo, con la misma cantidad de material extraído, la multinacional nos estaría entregando apenas 3 o 4 millones de pesos”.

 

Ofuscado, don Eliober describió los abusos de Zandor Capital. “El pequeño minero tiene que invertir, para abrir un socavón, en dinamita, en máquinas de bombeo, taladros y maquinaria pesada, pagar la energía y con el 30 por ciento que ofrece la Zandor, no alcanza a cubrir todos esos gastos. Otras empresas mineras, por ejemplo, la Sociedad Minera Quintana –que también hacen contratos o subcontratos con los pequeños mineros, como dueña del título minero–, exige entre el 8 o 10 por ciento y el minero puede procesar el material en donde quiera, cosa que no se puede con la Zandor, quien impone su tabla económica que, en el mejor de los casos, exige el 60 por ciento del oro extraído por el pequeño minero. Así han quebrado varias asociaciones mineras del municipio”, concluyó.

 

Don Eliober mira con ojos que denotan inconformidad, su malestar es patente. Contiene su malestar y continúa: “Las asociaciones mineras, por lo general, están conformadas por 10 o 15 personas que invierten alrededor de 500 millones de pesos para empezar la explotación. Luego de 2 o 3 años de trabajo, tiempo que se demora el minero en alcanzar la veta, de trabajar sin que la multinacional se oponga a su labor. Una vez se encuentra el mineral, aparece la multinacional aplicando el amparo administrativo, con el único propósito de apoderarse de la mina ya trabajada por la pequeña asociación. Esta multinacional no hace propuestas de inversión, ni presta asesorías, ni realiza aportes de tecnología, al contrario, se aprovecha de nuestro trabajo”.

 

Contaminación

 

Una de las preocupaciones más importantes para la pequeña y mediana minería es la proyección de las fuentes hídricas de ambos municipios, a lo que se refirió don Eliober. “Mire, han contaminado nuestros municipios. Cargan volquetas doble troquel con lodo ya procesado y contaminado con cianuro y lo riegan en los ríos. Nosotros, con fotos y vídeos, hemos puesto las mismas denuncias ante Fiscalización Minera y no hacen nada, pero sí culpan al pequeño minero que, según ellos, es quien contamina, lo que es totalmente falso. Tenemos la evidencia de la contaminación ocasionada por esta multinacional a una quebrada del municipio que tiene por nombre La Cianurada, igualmente a la quebrada San Pedro, que queda en Remedios, en estas dos quebradas la Zandor Capital está vertiendo esos lodos con cianuro”.

 

Y agregó, “Hace dos años, cuando salieron esos estudios de que el mercurio era muy contaminante, uno de los compañeros mineros inventó un aparato que lo llamamos “retorta”; este aparato hace el proceso de secamiento de precipitados y recupera un 95 por ciento del mercurio utilizado para evitar que termine en los ríos. Entonces, somos los pequeños mineros los que hemos aportado, y empezado a trabajar con tecnologías limpias. Aquí la principal contaminante del medio ambiente es Zandor Capital”.

 

No hay apoyo al pequeño minero

 

El Estado cometió un error muy grande con los títulos mineros. “El título más grande lo tiene una compañía extranjera y no le han dado la oportunidad al pequeño minero para obtener un título minero. Hace aproximadamente 7 años quisieron formalizar las minas más antiguas, como me sucedió a mí con ‘Sociedad Minera Los Placitos’. Presentamos la documentación donde acreditamos la antigüedad de más de 30 años, nos prometieron una concesión que concluyó cuando los mismos funcionarios me dijeron “tiene que darme tantos millones para yo poder gestionarle esto aquí”. Hay un problema muy grande de corrupción en lo que tiene que ver con las titulaciones, permitida por el monopolio que tienen esas multinacionales, porque estas le pasan plata por debajo de cuerda a los funcionarios corruptos y eso es lo que ha sucedido.

 

En Segovia y en Remedios los mineros siempre han estado dispuestos a trabajar legalmente. “¿Cuál es nuestro dolor? Cuando el señor Presidente declaró la guerra a la minería criminal, prácticamente se la declaró al pueblo; no diferenció entre minería criminal y minería informal, porque cuando empezaron a atacar la minería criminal, empezaron a atacar a los pequeños mineros que, incluso, estábamos acá en el casco urbano. Y los delincuentes haciendo de las suyas y atropellando al pequeño minero; nos han matado la gente que quiera. El Gobierno dice querer acabar con la minería criminal pero hace todo lo contrario al atropellar al pueblo”.

 

“El pequeño minero no tiene la culpa de que llegue cualquier grupo armado, le ponga una escopeta en la cabeza y le diga “vea, tiene que darme tantos millones o si no lo mato”. ¿Qué hace el pequeño minero? Por obligación le toca. Hay mineros que han dicho: ‘yo no le voy a dar un peso a nadie’, y los han matado. ¿Qué ha hecho el Gobierno para protegernos?”, fue el interrogante que dejó en el aire.

 

Criminalización del trabajador minero

 

Zandor Capital, como dueño del título minero que abarca ambos municipios, se adjudica poderes que sobrepasan los estamentos legales. “El argumento de la Zandor Capital es que ellos le compraron a la Frontino Gold Mine y que son dueños del terreno y del subsuelo, y que se amparan en el RPP-140. No tenemos apoyo del Gobierno; la viceministra María Isabel Ulloa, y el gobierno departamental anterior, fueron muy descarados al decir que esta multinacional aquí se volvió un Estado. Lo que reprochamos es que el pueblo sí es Estado y que la formalización del trabajo minero en Segovia y Remedios debe estar a cargo del Estado, no de una multinacional; que es lo que ellos pretenden manejar acá”, dijo don Eliober.

 

Y enfatizó, además, “Hay que aclarar que los títulos que hay en ambos municipios no son todos propiedad de Zandor, también hay pequeños mineros que son propietarios, pero Zandor se apropia de esos títulos y extrae de minas que no le pertenecen. Colocamos las denuncias correspondientes y el Estado no hace nada. De igual manera, llega el Gobierno diciendo ‘usted es un pequeño minero, usted es un criminal’ y lo meten a la cárcel, lo persiguen y le quitan la mina. Los mineros de Segovia y Remedios somos trabajadores por tradición, aquí no se hace más nada, no hay ganadería, no hay café, no sabemos sembrar yuca; aquí sabemos abrir huecos, avanzar 30, 40, 100, 200 metros de profundidad en la tierra, extraer material y sacar oro; es lo que sabemos hacer”.

 

Aunque las organizaciones de pequeños mineros tienen clara la importancia de optar siempre por el diálogo y la vía política, don Eliober denuncia que “la autoridad no nos respeta, sino que nos atropella como nos ocurrió en noviembre, después de que llegamos de la reunión fallida en Bogotá, nos mandaron al Esmad a Segovia. Eran todos esos soldados y policías gritando que había llegado la guerra a Segovia, ¿cómo puede explicar que la fuerza pública llegue con esas cosas al municipio? Ese es el dolor que tienen los municipios de Segovia y Remedios, por eso ratificamos: estamos en pie de lucha y no vamos a permitir que nos quiten el pan de cada día, para entregarselo a una multinacional. No lo vamos a permitir, es lo que dice el pueblo”, concluyó.

 

Referencias

1 Segovia entre riqueza y pobreza. Claudia Yaneth Amézquita. Universidad de Antioquia. 2010


2 Socavón: Tierra adentro. Sostenible. Revista Semana. 2014

Publicado enEdición Nº227
¿Fracasará el Sí en el Plebiscito de la paz?
Son varios los errores los que explican el desplome del SI en el Plebiscito de la paz convocado arbitraria y unilateralmente por la elite política de la Casa de Nariño, desconociendo el Acuerdo especial de agosto del 2012, entre las Farc y el Estado.

 

¿Cuál es el afán de hacer un Plebiscito en 6 semanas, bajo la conducción de una desacreditada clase política de gamonales corruptos y desconociendo a la sociedad civil y a los movimientos sociales y populares?

 

¿No será el momento de proyectar la Asamblea Constituyente de la paz, soberana y popular?

 

La legitimación de la paz mediante el Plebiscito que se ideo el señor Santos a su manera, no parece convencer a la mayoría de los colombianos según lo indican las más recientes encuestas sobre las votaciones por el SI o el No en la fecha que se establezca en su momento para definir este delicado tema que produce grandes tensiones y controversias.

 

La frialdad e indiferencia de millones de personas es la nota más sobresaliente en la cultura política de los colombianos frente a los avances del proceso de paz y la eventual realización de una refrendación.

 

La Revista Semana publicó una encuesta de Ipsos para RCN Radio y Televisión, La F.m. y Semana en la que se evidencia que la mayoría de los colombianos están afectados por el derrotismo y el escepticismo. Solo tres de cada diez personas tienen esperanzas en que los diálogos de paz lleguen a buen término, y siete de cada diez sienten que las cosas van por mal camino (http://bit.ly/2aSmsXZ) .

 

Por primera vez los ciudadanos que afirman que votarían No al plebiscito con el que se busca refrendar los acuerdos de paz son más que los que votarían por el Sí. Mientras en junio el 39 por ciento señalaba que votaría No, ahora, cuando la convocatoria al plebiscito es una realidad, la cifra de los opositores asciende al 50 por ciento. En cuanto al número de personas que respaldan el Sí, en las últimas seis semanas esta cifra pasó del 56 al 39 por ciento, es decir, 17 puntos. El número de indecisos se duplicó, al pasar del 5 al 11 por ciento (http://bit.ly/2aSmsXZ) .

 

¿Cómo explicar esta tendencia coyuntural de la ciudadanía?.

 

Mi reflexión intenta dar respuesta a tal cuestión en los siguientes términos:

 

Primero. El lanzamiento del Plebiscito por la paz por parte de la Casa de Nariño, es un acto unilateral y precipitado que afecta negativamente una decisión de la magnitud implicada en el proceso para terminar la guerra. Aún están pendientes un gran cumulo de asuntos en la Agenda de conversaciones de La Mesa de La Habana, que requieren más tiempo y ponderación como las reformas del Estado, la convocatoria de la Asamblea Constituyente, las garantías sociales, políticas y jurídicas para las Farc, la eliminación del latifundio ganadero, la amnistía y el indulto, la revisión de los TLC, la reformas militares y la superación de los esquemas neoliberales que afectan el bienestar de la sociedad. Estos temas no se pueden evacuar a las patadas y consensuarlos demanda meses que bien pueden extenderse hasta el segundo semestre del 2017, momento en que ahí sí debería convocarse una consulta popular y una Constituyente para sentar las bases sólidas de la paz.

 

Segundo. El desconocimiento de la sociedad civil y de los movimientos sociales y populares independientes de las cúpulas feudales, en la refrendación de la paz, es otro craso error en la alocada campaña plebiscitaria que se promueve desde las altas esferas oficiales.

 

Tercero. Colocar la campaña del plebiscito en cabeza del artífice de la implantación del neoliberalismo en Colombia en los años 90 del siglo XX, y el responsable del más reciente ciclo de la guerra en Colombia por el bombardeo de los campamentos de la Uribe en 1990, es otra monumental metida de patas de los organizadores del plebiscito santista.

 

Cuarto. Dejar el Plebiscito en manos de las maquinarias clientelares de las organizaciones politiqueras del oficialismo (liberales, U, CR, conservadores y seudoizquierdistas con olor paramilitar), artífices del más descomunal saqueo de los presupuestos estatales, mediante el sistema de las regalías y los cupos indicativos, es una afrenta desproporcionada a las nuevas generaciones de colombianos que repudian las cúpulas de gamonales. El Plebiscito lo maneja Santos y la comparsa de Gaviria como si se tratara de una de esas campañas en las que prevalece la compra venta de sufragios, la lechona, el cemento, el ladrigo y el soborno, desconociendo la potente opinión pública y el voto independiente.

 

Quinto. Pretender capitalizar la paz para las campañas presidenciales del 2018, mediante el realce de los nombres preferidos del señor Gaviria.

 

Sexto. Querer imponer la paz mediante la propaganda y una distorsionada pedagogía que confunde en vez de convencer.

 

Séptimo. Desconocer que la paz es fundamentalmente una construcción emocional que convoca con la esperanza, la convivencia, el perdón y no con el miedo, la amenaza y la corrupción.

 

Octavo. Ligar la paz a la imagen de Santos y sus desacertadas políticas prioritarias como la reforma tributaria, la ley zidres, la megaminería y la exportación de 5 mil soldados para que sigan en la masacre de Afganistán.

 

Lo cierto es que aun la nación no está preparada para ese equivocado plebiscito que se quiere imponer de manera irracional.

 

Se necesita que este tema de la refrendación de los acuerdos se consensue adecuadamente en el marco de la Mesa de conversaciones de paz en La Habana, sin imponer formulas caprichosas.

 

Nota. A estas alturas el que va a resultar más favorecido con el umbral del 13% en el plebiscito es el No de la ultraderecha uribista, bien escasa en votos y acogida ciudadana con sus propuestas de guerra y más violencia este umbral le cae como anillo al dedo.

Publicado enColombia
Pekín fustiga que Obama crea un segundo Medio Oriente en el Mar del Sur de China

Mientras reciben en Pekín a Henry Kissinger y a Christine Lagarde, directora del FMI, en el Foro de Desarrollo de China 2016 (http://goo.gl/im8BHW), los dirigentes chinos, mediante sus estrategas militares, se dan el tiempo de advertir el inicio de un conflicto interminable, al estilo de un segundo Medio Oriente, si Obama persiste en sus provocaciones contra China en el Mar del Sur de China (http://goo.gl/GDiZie), donde Filipinas acaba de permitir el acceso a las fuerzas militares de Estados Unidos (EU) en las áreas en disputa.

Llama la atención que a sus 92 años de edad, Kissinger –polémico ex secretario de Estado, hoy gran aliado de la Fundación Rockefeller y la petrolera ExxonMobil, quien acaba de ser recibido por el zar Vlady Putin (http://goo.gl/4g2kzp)– ande tan suelto entre Moscú y Pekín.


EU acaba de anunciar que sus fuerzas militares tendrán una presencia rotatoria en cinco bases en Filipinas –una de ellas, la base aérea Antonio Bautista, cercana a las disputadas islas Spratly, en el candente Mar del Sur de China– bajo un acuerdo de seguridad de 10 años (http://goo.gl/oYu2hg).


EU ha estado jalando a varios países del bloque decapolar del sudeste asiático –especialmente Filipinas y Vietnam– para confrontar a Pekín por la supremacía en el Mar del Sur de China (http://goo.gl/Pqhrqa).


La proyectada colocación de un sistema misilístico defensivo por EU en Sudcorea –como represalia y reacción a la reciente prueba nuclear, miniaturización de una presunta bomba de hidrógeno y su posible colocación satelital, así como a los lanzamientos misilísticos de Pyongyang– han puesto muy nerviosos a China y a Rusia, fronterizos con Norcorea.


Los misiles defensivos contra Norcorea constituyen una excelsa justificación para que EU sitie más a China y a Rusia en el lejano oriente.


Peng Guangqian, estratega militar chino, arremete contra el esquema mendaz de EU en el Mar del Sur de China: EU, quizá preocupado por su influencia declinante y sospechoso del ascenso de China, ha entablado un número de acciones mezquinas en el Mar del Sur de China, cuando Washington es el menos calificado para criticar a otros de su militarización, ya que cuenta con un “número aplastante de submarinos nucleares, bombarderos furtivos, masivos grupos de portaviones nucleares y barcos de guerra en Guam y Hawái (http://goo.gl/Koqypk).”


Peng fustiga que si el Mar del Sur de China se militariza, EU será el principal culpable, debido a sus instrucciones como a sus ejercicios militares conjuntos, que han puesto a la región en un pandemonio. Más aún: critica que EU ha establecido una red militar alrededor de la parte occidental del océano Pacífico.


Peng concluye ferozmente que EU no es un país de la región, ni parte querellante en el Mar del Sur de China.


Matthew Allen, en el relevante portal Russia Insider, arguye sobre la exasperación de China: cuando uno de los grandes poderes económicos y militares del mundo advierte de un segundo Medio Oriente, lo mejor es escuchar. Especialmente cuando coordina su política exterior con Rusia (http://goo.gl/T2imsZ).


La hostilidad de Obama a China no es reciente, como se desprende de su reciente entrevista polémica a la revista The Atlantic (http://goo.gl/GeFzAF).


Más que Rusia, Obama ha determinado que China es el verdadero enemigo de EU cuando todos sus actos hostiles lo delatan: desde su política de pivote (http://goo.gl/RirVkI) pasando por el cerco mercantilista de la Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés) –del que forma parte el “México neoliberal itamita”– hasta sus recientes incursiones en el Mar del Sur de China con el pretexto de permitir la libre navegación–como si a Pekín le gustase asfixiarse y desconectarse del exterior (http://goo.gl/wUUHJX).


¿Qué habrán querido significar los geoestrategas chinos con la metáfora hemorrágica de un segundo (sic) Medio Oriente?
¿Guerras regionales, cambios de régimen, revoluciones de color teledirigidas y balcanizaciones en los 10 países del sudeste-asiático: todos operados por EU y que llevan ya por lo menos un cuarto de siglo en la original matriz medio oriental?


Pareciera que China está dispuesta a aclimatarse a conveniencia o a sufrir la desgarradora metamorfosis tanto de la confrontación como de la cooperación –la clásica política del garrote y la zanahoria: the stick and the carrot– que EU le asesta en forma simultánea.


Rodger Baker, del portal texano-israelí Stratfor, que se ostenta como la CIA tras bambalinas, aduce –en referencia a un texto previo muy discutible y erróneo de hace ocho años sobre “la geopolítica de China: una gran potencia cerrada (https://goo.gl/A6Wpeq)”, de acuerdo con la visión sesgada e interesada de EU e Israel– que China tiene tres primordiales imperativos geopolíticos: 1) Mantener la unidad interna en las regiones chinas de la mayoría Han; 2) Mantener el control de sus regiones de amortiguamiento (Xinjiang, Tíbet y Mongolia), y 3) Proteger la costa de la usurpación foránea.


EU ha tratado por diversos medios tangenciales desestabilizar las provincias budista Tíbet e islámica sunita Xinjiang, mientras, en fechas recientes, ha impedido el predominio de Pekín en el disputado Mar del Sur de China, donde ha azuzado a los otros países regionales que reclaman también su soberanía marítima.


A juicio de Baker, el crecimiento económico chino ha creado un cuarto imperativo: proteger las rutas comerciales estratégicas de China, sus recursos y sus mercados de la prohibición foránea, por lo que busca los medios para asegurar sus vulnerables líneas de abastecimiento, expandir su presencia marítima (sic) y extender su presencia financiera y política internacional.


Los cuatro imperativos geopolíticos de China colisionan así con dos de los cinco imperativos de EU, específicamente el cuarto y quinto: 1) dominar la cuenca del gran Misisipi (traducción: control del Golfo de México); 2) eliminar todas las amenazas terrestres a la cuenca del Gran Misisipi (traducción: neutralizar a Cuba); 3) control de las aproximaciones oceánicas a Norteamérica (sic): controlar el mar Caribe (traducción: implementar los axiomas geopolíticos de Spykman); 4) control de los océanos mundiales (traducción: contra China), y 5) prevenir el ascenso de cualquier desafío potencial (traducción: Rusia y China).


Baker sentencia: EU ve a la China ascendente y a la expansión de la Armada china como un desafío directo a la subyacente estrategia de seguridad nacional estadunidnese.


Según Baker, el desarrollo naval de China, su avance en misiles antibuques y su seguro reclamo de islas y arrecifes en lo que considera su territorio en el Mar del Sur son percibidos por EU como un comportamiento agresivo de parte de un país ascendente, lo que pone en riesgo “sus inversiones e intereses económicos en África, Latinoamérica, sur de Asia, Asia Central y en otras partes (https://goo.gl/o06SgU)”.


¿A qué llevará la decadencia inexorable de EU frente al ascenso irresistible de China y a la resurrección milagrosa de Rusia?


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Publicado enInternacional
Martes, 08 Marzo 2016 06:38

Brasil, una semana decisiva

Brasil, una semana decisiva

Brasil vive con un ojo puesto en el domingo, 13 de marzo, y el otro en el goteo cotidiano de denuncias, acusaciones, especulaciones. Con eso, el gobierno de Dilma Rousseff permanece acorralado en un callejón sin salida, mientras la crisis económica gana volumen y la crisis política se agudiza.


Los datos consolidados de 2015 empiezan a ser divulgados, y los resultados superan inclusive las proyecciones más pesimistas. Ahora, ya se prevé para 2016 una retraccisseff, ineón de por lo menos 3,6 por ciento en el PIB, asegurando que la actual recesión –la peor de los últimos 25 años– persistirá. Algunos integrantes del equipo económico dicen que a partir del tercer trimestre habrá una reversión, para mejor, en este cuadro que enfrenta el país. La verdad es que nadie, en el empresariado o en el sacrosanto mercado financiero, cree en eso. Al contrario: el mercado ya opera, a partir de los últimos días, con la perspectiva de un cambio de gobierno. Se descarta la permanencia de Dilma Rousseff en la presidencia. Su salida se dará, dicen los entendidos en el accionar de los mecanismos del mercado financiero, por renuncia o a través de un golpe institucional en el Congreso. O, por último, queda otra alternativa: que el Superior Tribunal Electoral impugne la victoria de la presidenta en las elecciones del 2014.


Desde el pasado jueves, la dinámica de la crisis política pasó a una velocidad de vértigo. Una revista semanal anticipó en dos días su llegada a los kioscos para divulgar que Delcidio Amaral, que hasta noviembre de 2015, cuando fue arrestado, era el líder del gobierno en el Senado, hizo un acuerdo de “delación premiada”. O sea, aceptó contar lo que sabe a cambio de volver a casa. En su denuncia, Amaral miró a los blancos más deseados por el esquema mediático-policíaco-jurídico: el ex presidente Lula da Silva y, por primera vez, la actual mandataria, Dilma Rousseff.


Según la revista, Amaral dijo que Lula sabía de todo el esquema de corrupción en Petrobras, y que Dilma trató de intervenir en las acciones judiciales, al promover para el Superior Tribunal de Justicia un juez cuya función básica sería actuar en favor de empresarios presos por la Operación Lavado Rápido.


Poco importa que el mismo Delcidio Amaral, a través de sus abogados, haya afirmado que no reconocía los términos de la supuesta delación. Algunos juristas comentan que quizá ese ‘no reconocimiento’ se deba a que los términos de la supuesta delación todavía no fueron homologados por la Corte Suprema, instancia a la que el senador tiene derecho por sus foros. Poco importa que el autor del filtraje –alguien de la Policía Federal o del Ministerio Público– haya actuado justamente para inculpar a Lula y Dilma, en la hipótesis de que el senador desista de llevar adelante la “delación premiada”. Ha sido suficiente para sacudir cada centímetro del Palacio del Planalto, donde Dilma Rousseff tiene su despacho.


La abusiva “conducción coercitiva” a la que el juez Sergio Moro sometió a Lula da Silva el pasado viernes –ni siquiera en tiempos de la dictadura ex mandatarios fueron llevados para deponer en vehículos policiales– tuvo una primera, y seguramente inesperada, consecuencia: volvieron a las calles grupos defensores del PT y del principal líder político del país. Juristas de las más distintas tendencias y hasta integrantes de la Corte Suprema, que pueden ser clasificados de mil maneras excepto una, la de partidarios de Lula, criticaron duramente la iniciativa de Moro.


Otra consecuencia fue haber expuesto, de manera indiscutible, la consolidación de un esquema –hay los que prefieren directamente la palabra complot– armado entre los grandes grupos hegemónicos de comunicación, en especial la TV Globo, mayor grupo mediático de América latina, sectores de la Policía Federal y del Ministerio Público. A la cabeza, el juez de primera instancia que padece de aguda hipertrofia del ego y, de paso, mantiene fuertes vínculos con el PSDB, principal partido de oposición. Su padre, por ejemplo, fue el fundador del PSDB en su provincia, Paraná.


Curiosamente, la oposición terminó a remolque de ese esquema. Y ahora se siente envalentonada: dice que paralizará todas las actividades en la Cámara de Diputados, con obstrucción permanente, mientras no se abra el juicio de destitución de Dilma. El domingo 13 fue la fecha elegida por la derecha golpista para salir a las calles exigiendo la inmediata defenestración de Dilma Rousseff. Se teme, y con razón, que la militancia de izquierda, los movimientos sociales, los sindicatos y el mismo PT decidan salir a las calles para defender el gobierno. Si eso ocurre, será casi imposible evitar enfrentamientos violentos.


En medio a ese clima de exasperación exacerbada, con una oposición que además de no presentar propuesta alguna se niega a cualquier posibilidad de diálogo, con los medios hegemónicos de comunicación amplificando el caos y el final de los tiempos, con un juez dispuesto a cualquier cosa con tal de derretir la imagen del mayor líder político brasileño del último medio siglo y encerrar un mandato conquistado por Dilma Rousseff en las urnas; en medio de ese clima tenebroso se espera por el domingo 13. O por lo que pueda ocurrir antes...

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