Crispr causa graves alteraciones en embriones humanos

Investigadores de un laboratorio británico alteraron genéticamente embriones humanos con la técnica Crispr, forma de ingeniería genética usada en años recientes para experimentar en animales y plantas. El resultado fue impactante: casi la mitad de los embriones mostraron alteraciones no deseadas, con mutaciones imprevistas y efectos dañinos en el genoma, que podrían causar desde defectos de nacimiento hasta cáncer en la vida posterior.

El equipo liderado por Kathy Niakan, del Instituto Francis Crick, de Londres, estudia el rol de ciertos genes en el desarrollo humano. En este marco modificaron 18 embriones humanos –donados para investigación por personas que se han sometido a procesos de fertilización asistida– usando la técnica Crispr para eliminar un gen llamado POU5F1. El experimento comprendió 25 embriones. Siete fueron usados como control. De los 18 que fueron intervenidos, en ocho se detectaron cambios imprevistos y anormales. Estudios anteriores sobre ingeniería con Crispr ya habían mostrado que esta técnica puede provocar la eliminación y/o rearreglo de secuencias genéticas fuera de objetivo ( off target), es decir, alrededor y fuera del lugar donde se programó el experimento. Esto es un elemento clave de preocupación sobre los efectos secundarios del uso de esta técnica (https://tinyurl.com/y5r5cza4).

En el caso presentado por Niakan, el dato nuevo es que encontraron además mutaciones inesperadas dentro del objetivo ( on target), es decir, aunque la manipulación sucedió en el lugar previsto, se produjeron mutaciones no intencionales que afectan el funcionamiento del genoma y la vida posterior. Estos alarmantes resultados motivaron que los investigadores decidieran publicar su estudio en el sitio de artículos científicos BioRxiv, aunque aún no estaba arbitrado (https://tinyurl.com/y62dtx6o).

Se afirma a menudo que la técnica Crispr sería más precisa que las formas de ingeniería genética anteriores, porque actúa como "un GPS con tijeras". Se construye una sonda (Crispr) que reconoce el lugar donde se quiere intervenir en el cromosoma y se adjunta un sistema molecular asociado con capacidad de cortar ambas hebras del ADN (Cas9 u otros). Se busca así inhabilitar o silenciar la expresión de un gen, lo cual cambia las funciones del organismo. También se pueden insertar nuevas secuencias genéticas, es decir, construir un organismo transgénico.

Aunque en muchos países existe una prohibición para experimentar con ingeniería genética que cambie la línea germinal –hereditaria–de seres humanos, Reino Unido permitió, en una controvertida decisión, la experimentación con embriones humanos, a los que se impida llegar a término. Esta es la tercera vez que se publica la ingeniería de embriones humanos en el mundo. Los antecedentes legales anteriores fueron en China y Estados Unidos. También hubo un experimento ilegal en China en 2018, en que los embriones manipulados con Crispr se insertaron en una mujer que dio a luz mellizas, experimento mundialmente condenado, pero que no ha inhibido que otros investigadores expresen que deberían continuarse para crear bebés con "mejores" capacidades, es decir, "bebés de diseño". Esto abre a temas de amplísimas y aberrantes consecuencias que no se deben desvincular de la investigación legalmente permitida en algunos países, ya que ésta prepara el terreno, aunque ahora no permita usar embriones, para producir embarazos.

Interrogado sobre el nuevo estudio, el investigador Kiran Musunuru, de la Universidad de Pennsylvania, que investiga el uso de Crispr para terapias cardiacas, afirmó que esa técnica "cambia no solamente lo que se trata de editar, sino inadvertidamente mucho del ADN alrededor de ese sitio, afectando a otros genes, lo cual causa problemas". Agregó que si se compara el ADN humano con un libro, Crispr es como “arrancar una página y pegar otra … es un proceso muy crudo” y aunque "a menudo crea pequeñas mutaciones que quizá no sean preocupantes, también puede eliminar o rearreglar grandes secciones del ADN" (https://tinyurl.com/yanqwrkm).

El uso del sistema Crispr para experimentar en vacunas o animales y plantas de uso agropecuario no está regulado según los nuevos riesgos que presenta, sino que, en el mejor caso, se encuadra dentro de las normativas ya existentes, que no están diseñadas para estas nuevas biotecnologías, pese a que se sabe también que en animales y plantas acarrea anomalías y efectos no intencionales (https://tinyurl.com/y4et76c8).

Los cultivos manipulados con ingeniería genética, a la que llaman "edición genética" (trampa de la industria de agronegocios para que la gente no advierta que son transgénicos), podrían tener nuevos efectos nocivos en humanos al usarse como alimento o forraje.

Pese a estos nuevos riesgos, la industria de los agronegocios (Corteva, Bayer-Monsanto, etc) ha conseguido en varios países latinoamericanos (Argentina, Brasil, Paraguay, Honduras, Colombia y otros) debilitar las regulaciones de bioseguridad alegando que los productos de "edición genética" no serían transgénicos. Pese a que todos están modificados genéticamente y muy probablemente tienen cambios genómicos no intencionales, no pasarán por evaluación de riesgos ni etiquetado, y el público no sabrá de estos nuevos riesgos. Esto es una tendencia sumamente peligrosa que se debe impedir y/o revertir.

Por Silvia Ribeiro, iInvestigadora del Grupo ETC

Imágenes tomadas del sitio de la Universidad de Sevilla y del Nhgri.

Permitirá entender y tratar mejor enfermedades y trastornos vinculados con mutaciones de ese material genético, explican

 

Logran la secuencia completa, ininterrumpida y de mayor calidad de un cromosoma humano, un avance en genómica que ayudará a entender y tratar mejor enfermedades y trastornos vinculados con mutaciones en el cromosoma X.

Investigadores del Instituto Nacional de Investigación del Genoma Humano (Nhgri), parte de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, han producido la primera secuencia de ADN de extremo a extremo de un cromosoma humano, publican en Nature.

Los resultados muestran que ahora es posible generar una secuencia precisa, base por base de un cromosoma humano, y permitirá a los investigadores producir una secuencia completa del genoma humano.

"Este logro comienza una nueva era en la investigación genómica. La capacidad de generar secuencias completas de cromosomas y genomas es una hazaña técnica que ayudará a obtener la comprensión integral de la función de ese material e informar de su uso en la atención médica", destacó Eric Green, director del Nhgri.

Después de casi dos décadas de mejoras, la secuencia de referencia del genoma humano es la de vertebrados más precisa y completa producida. Sin embargo, hay cientos de huecos que se desconocen.

Estas brechas suelen contener segmentos de ADN repetitivos, excepcionalmente difíciles de secuenciar. Sin embargo, incluyen genes y otros elementos funcionales que pueden ser relevantes para la salud.

Debido a que un genoma humano es increíblemente largo y consta de alrededor de 6 mil millones de bases, las máquinas de secuenciación de ADN no las pueden leer todas a la vez. En cambio, los investigadores cortan el genoma en piezas más pequeñas, luego analizan cada una para producir secuencias de unos cientos de bases a la vez. Esas secuencias de ADN más cortas se deben volver a unir.

Adam Phillippy, autor principal e integrante del NHGRI, compara este problema con la resolución de un rompecabezas.

"Imagine tener que reconstruir un rompecabezas. Si está trabajando con piezas más pequeñas, cada una contiene menos contexto para averiguar de dónde vino, especialmente en partes del rompecabezas sin ninguna pista única, como un cielo azul. Es igual para la secuenciación del genoma humano. Hasta ahora, las piezas eran demasiado pequeñas y no había forma de unir las partes más difíciles", señaló.

De los 24 cromosomas humanos (incluidos X e Y), los autores del estudio Phillippy y Karen Miga, de la Universidad de California Santa Cruz, optaron por completar primero la secuencia de cromosomas X, debido a su vínculo con varios males, incluyendo hemofilia, enfermedad granulomatosa crónica y distrofia muscular de Duchenne.

Los humanos tienen dos juegos de cromosomas, uno de cada progenitor.

Por ejemplo, los humanos biológicamente femeninos heredan dos cromosomas X, uno de su madre y otro de su padre. Sin embargo, no son idénticos y contendrán muchas diferencias en sus secuencias de ADN.

En este estudio, los investigadores no secuenciaron el cromosoma X de una célula humana normal. Usaron un tipo especial, que tiene dos cromosomas X idénticos. Dicha célula proporciona más ADN para la secuenciación que una masculina, que tiene una sola copia de esa estructura genética.

Jueves, 09 Julio 2020 06:16

El mundo que da miedo

El mundo que da miedo

He vuelto a ver el video donde el tenor polaco Leszek Świdziński canta Nessun Dorma en un patio rodeado de los edificios de un hospital de Varsovia, por cuyas ventanas se asoman médicos, enfermeras, pacientes con mascarillas, mientras los integrantes del coro, vestido de cualquier manera, y como si pasaran por el patio por mera casualidad, van juntando sus voces. Al final, los espectadores enclaustrados aplauden, lanzan vivas al tenor. Son voces remotas, como de otro planeta. El mundo del encierro. Siento que podría contemplar la escena desde una de esas ventanas.

El aria de Puccini, ascendiendo hacia el pozo de luz arriba de los edificios grises, suena más triste que nunca. Nadie duerme. Nadie sabrá mi nombre. Un beso fantasmal del que nadie sabrá nada nunca. Por desgracia hay que morir. Que se vaya la noche. Que se pongan las estrellas. El amanecer será un triunfo. ¿Vendrá el amanecer?

Me han fascinado esos videos para promover el gusto por la ópera, donde los cantantes andan por las plazas, loscafés, los centros comerciales, los mercados, disfrazados de paseantes, de empleados y compradores, y de pronto el tenor o la soprano, rompen a cantar, se les junta el coro, van llegando uno a uno los músicos con sus instrumentos, y la gente se detiene primero extrañada, luego empieza a prestar atención, hasta que se siente en el concierto.

Qué otro escenario más espléndido que el café Iruña de Pamplona para elcoro del brindis de La Traviata. Enel mercado de San Ambrosio, en Florencia, la mezzosoprano disfrazada de expendedora de carne se quita el mandil y empieza a cantar una de las arias de Carmen. Un celista toca en solitario en el Crystal Court, un mall de compras de Minneapolis, la gente pone billetes en el sombrero que tiene a sus pies; van llegando más músicos, más y más, comenzamos a identificar los acordes de la Oda a la alegría, luego la orquesta completa; es la Wayzata Symphony Orchestra y ahora estamos dentro del torbellino ascendente de las voces que reclaman esperanza y contento para la humanidad.

Todos estos conciertos, que han pasado alguna vez por la pantalla de mi teléfono celular, son de hace tiempo, 10 años al menos. Es un pasado demasiado remoto, ahora que el tiempo se ha quebrado en astillas y nos cuesta más recomponer el cuadro del pasado, cómo fue, qué fuimos, y del futuro sólo tenemos una visión borrosa y llena de signos abstractos incomprensibles, como en las pantallas nevadas llenas de ralladuras negras de los viejos televisores cuando se iba la transmisión.

Hasta ayer mismo teníamos una idea más o menos razonable del tiempo transcurrido y por transcurrir. En el fondo de nuestras mentes reposaba esa idea silenciosa de que el progreso es ine-vitable, y sin otra cosa que agregar que no fueran exclamaciones de admiración, veíamos cómo los sistemas y objetos, fruto del afán tecnológico y de la capacidad de invención, se sucedían unos a otros.

Y, sin sorpresa tampoco, íbamos viendo cómo las invenciones, tan desconcertantes al llegar a nosotros como novedades, se volvían obsoletas a una velocidad sorprendente, y, como en ninguna otra etapa de la civilización, teníamos cada uno un cuarto atiborrado de trastos envejecidos prematuramente porque otros, más novedosos aún, venían a reponerlos.

Y el progreso nos concedía seguridades. Viajar más rápido, comunicarnos mejor, resolver todas nuestras necesidades de la vida diaria mediante un pequeño aparato manual. Y la prolongación de la vida, sobre todo. Adivinar por adelantado los pasos de la muerte. Medicamentos inteligentes. Cirugías sobrenaturales. La cota de edad de envejecimiento cada vez más alta. La vejez saludable, sin carencias, empezando por el vigor sexual. Un fetiche benefactor llamado calidad de vida.

Y, de pronto, lo que tenemos es incertidumbre. De la seguridad del progreso que vuela en alas del ángel de la historia, hemos pasado a escuchar el fragor del huracán que arrastra esas alas hacia atrás, para recordar la reflexión de Walter Benjamin frente al cuadro de Klee.

Sabemos, también de pronto, que estamos viviendo el principio de algo todavía desconocido. No sabemos lo que será, pero sí sabemos que no será lo mismo.

Y desesperamos por una vacuna milagrosa. No se sabe cuánto tardará en descubrirse y luego fabricarse. Porque pueden pasar años, y, mientras tanto, la inseguridad continuará, y no se podrá prescindir del distanciamiento como regla de vida. Es otro mundo. El mundo que da miedo.

La gente sale de sus encierros, con la ansiedad de dejar atrás la pesadilla. La vida está afuera, esperando. Pero la mano oscura te detiene. Malas noticias. La contaminación recrudece, la curva no se aplaca, se mueve hacia arriba otra vez, con movimiento de látigo implacable. Los índices crecen de nuevo en Estados Unidos. América Latina es el nuevo centro mundial de la pandemia.

¿Volverá el mundo a ser tan seguro como antes, en el sentido de que no le temíamos al prójimo? Al amigo escritor que tenías tiempo de no ver, junto al que te sientas en la mesa donde van a presentar juntos un libro, a dialogar sobre literatura. La cajera a quien pagas los libros que has comprado. El chofer del taxi que te lleva al recinto de ferias desde el hotel, a mí que me gusta sentarme adelante y entretenerme e instruirme en la conversación con los taxistas, que saben de todo y le mientan la madre al gobierno de turno.

Se acabaron las certezas. Porque llegará un momento en que la pandemia habrá dejado de ser una amenaza constante para la mayoría, que tendrá que regresar de cualquier manera a la vida diaria. Pero habrá quienes deberemos ser más cautos. Los más vulnerables. Los que estamos en la franja de la tercera edad.

O, en todo caso, si queremos sobrevivir, deberemos aceptar las reglas del claustro, como hacían los viejos monjes medievales.

San Isidro de la Cruz Verde, julio 2020

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EE.UU. compra casi todas las existencias del Remdesivir, el medicamento clave para la Covid-19

La administración Trump acapara la producción de tres meses del antiviral que fabrica la farmacéutica estadounidense Gilead

 

Estados Unidos ha adquirido casi todas las existencias del antiviral Remdesivir a su principal fabricante, Gilead Sciences, hasta septiembre. Cualquier otro país que quiera comprar el medicamento clave para tratar la Covid-19 durante los próximos tres meses lo tiene muy difícil. El Departamento de Salud y Servicios Humanos de la Administración Trump anunció el acuerdo con la farmacéutica estadounidense el lunes con el fin de asegurar la disponibilidad del fármaco a los hospitales del país que quieran comprarlo.

El uso de Remdesivir, el primer medicamento aprobado por las autoridades estadounidenses y europeas para tratar la enfermedad que provoca el coronavirus , ha demostrado que acelera la curación y reduce la mortalidad de los enfermos infectados con el SARS-CoV-2. Gilead, que posee patentes sobre el antiviral en más de 70 países, distribuyó por el mundo al principio de la pandemia cientos de miles de dosis para ensayos clínicos con el fin de agilizar la validación del medicamento contra la Covid-19.

Ahora la administración Trump ha comprado más de 500.000 dosis o que es lo mismo: toda la producción de Gilead para julio y el 90% de agosto y septiembre, de acuerdo con el comunicado difundido por el departamento de salud de EE.UU.

“El presidente Trump ha llegado a un acuerdo increíble para garantizar que los estadounidenses tengan acceso al primer tratamiento terapéutico autorizado para la Covid-19”, ha señalado el secretario de Salud y Servicios Humanos de los EE.UU., Alex Azar. “En la medida de lo posible, queremos asegurarnos de que cualquier paciente estadounidense que necesite Remdesivir pueda obtenerlo”, ha añadido el responsable de salud estadounidense. Estados Unidos sigue siendo el país más castigado por la pandemia con más de 127.000 muertes y 2,6 millones de contagiados.

El movimiento del Gobierno estadounidense, hecho de una forma totalmente unilateral, ha encendido las alertas entre los expertos y activistas por las implicaciones que esta manera de operar podría tener cuando, por ejemplo, esté disponible una vacuna. “La administración Trump está haciendo todo lo que está a nuestro alcance para aprender más sobre las terapias que salvan vidas para la Covid-19 y asegurar el acceso a estas opciones para el pueblo estadounidense”, ha recalcado Azar.

 “Como tienen acceso a la mayor parte del suministro de medicamentos (de Remdesivir) no queda nada para Europa”, ha apuntado el Dr. Andrew Hill, investigador visitante de la Universidad de Liverpool, al periódico The Guardian .

Cuando no se había probado el Remdesivir como fármaco eficaz contra la Covid-19, alrededor de 145 organizaciones civiles dedicadas a la salud pública de todo el mundo advirtieron del peligro de que Gilead se hiciera con el monopolio del medicamento, ya que amenazaría el acceso al tratamiento por parte de los países menos favorecidos. “Actualmente, no hay centros de producción para este antiviral fuera de los Estados Unidos, y la compañía ha reducido recientemente la escala de su programa de uso compasivo debido a la abrumadora demanda”, señalaban los firmantes, entre los cuales había Médicos Sin Fronteras.

Las organizaciones firmantes señalaron además que era “inaceptable que el fármaco” estuviera bajo el control exclusivo de Gilead si se tenía en cuenta que “el medicamento se desarrolló con una considerable financiación pública tanto para la investigación temprana como para los ensayos clínicos”.

Poco antes de la gran adquisición del Gobierno de Trump, Gilead anunció el lunes que iba a vender su fármaco a 390 dólares (unos 346 euros) el vial para los gobiernos de países desarrollados –un precio que ofrecerá rebajado a los países en vías de desarrollo–. De acuerdo a los patrones de tratamiento actuales, se espera que la gran mayoría de los pacientes reciban un tratamiento de cinco días utilizando seis viales de Remdesivir, lo que equivale a 2.340 dólares por paciente (2.082 euros), mientras el coste de las terapias más largas será de 3.818 euros.

De todos modos, cualquier país que ahora quiera adquirir una dosis de Remdesivir tendrá que esperar al menos hasta agosto. Todas la producción de julio está en manos estadounidenses y solo queda disponible el 10% de agosto y septiembre.

Los hospitales estadounidenses han estado usando dosis donadas por Gilead desde principios de mayo, cuando Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) dio luz verde al Remdesivir, antiviral que se inventó para tratar pacientes con ébola pero fracasó en ese cometido. La farmacéutica estadounidense ha suministrado de forma gratuita 120.000 tratamientos pero la donación finalizaba en julio.

El departamento de salud estadounidense calcula que los hospitales pagarán aproximadamente unos 3.200 euros por tratamiento –que según calculan, requiere, un promedio de 6,25 viales por paciente–.

Lejos de haber menguado los estragos de la pandemia en el país, el Gobierno de Trump ha querido hacer acopio del antiviral ante la perspectiva de que la crisis sanitaria se prolongue hasta pasado verano. El epidemiólogo jefe de EE.UU. advirtió el martes ante el Senado que si no se toman medidas de precaución, el país se arriesga a llegar a los 100.000 casos diarios, una cifra muy por encima de los 40.000 actuales. “Estoy muy preocupado”, manifestó Fauci, director del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas y Alergias de EE.UU. “Esto puede ponerse muy mal”, añadió.

La advertencia del epidemiólogo llega cuando varios estados del sur y oeste de EE.UU., que apenas habían sufrido el impacto de la pandemia hasta ahora están experimentando altas tasas de infecciones. Cuatro de los estados más afectados son Texas, Florida, California y Arizona. Algún que otro gobernador no se está tomando en serio la situación y se resiste a imponer restricciones para frenar la propagación.

Mientras, en España, el ministro de Ciencia e Innovación, Pedro Duque, aseguró que el Gobierno está negociando el precio con Gilead para rebajarlo de esos más de 2.000 euros por paciente y tratamiento. El ministro señaló que una cosa es la primera oferta que hace una compañía y otra, a lo que se llegue después de la negociación. “Tenemos expertos que ahora mismo se pondrán a hacer este tipo de negociaciones y estoy seguro de que lo que necesiten los españoles, lo van a tener”, afirmó Duque.

“La ética de cuánto debe costar un medicamento es un debate complejísimo, que se le ha dado vueltas muchas veces”, apuntó el ministro en la rueda de presa posterior al Consejo de Ministros del martes.

Con todo, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, la valía del Remdesivir es matizable. El epidemiólogo español reconoció el lunes que el tratamiento con este medicamento “tiene algún efecto en la reducción” del tiempo de padecimiento del coronavirus y, por lo tanto, “ayuda”, pero “no es la panacea”.

En este sentido, Simón confía en que la investigación del coronavirus permita que se descubra un medicamento “más eficaz” que acabe con la enfermedad y que probablemente surgirán en las próximas semanas.

”No podemos considerarlo como el tratamientos que nos va a solucionar el problema”, ha insistido el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias quien, sin embargo, ha recalcado que “es una ayuda más”.

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Captan cómo las bacterias se hacen resistentes a antibióticos

Mientras la humanidad busca una cura para el Covid-19, la batalla contra las bacterias resistentes a los antibióticos continúa.

Científicos de la Universidad Católica de Lovaina (UCLouvain) lograron captar imágenes únicas de soldados de proteínas que ayudan a las bacterias a hacerse resistentes a fármacos, según se publica en la revista Nature Chemical Biology. Las grabaciones de imágenes permitirán desarrollar nuevos ataques contra las bacterias y, por tanto, producir antibióticos más efectivos.

La resistencia de las bacterias a los antibióticos es un importante problema de salud, porque adquieren nuevos mecanismos de defensa para contrarrestar la acción de las drogas. Durante varios años, el equipo de Jean-François Collet, profesor del Instituto de la UCLouvain, en Bélgica, se ha interesado en esta incógnita, y en particular en las bacterias rodeadas por dos membranas (o dos paredes circundantes).

Este descubrimiento de UCLouvain ofrece una perspectiva sin precedente: proporciona información valiosa sobre el mecanismo de las bacterias y ofrece un nuevo ángulo de ataque para hacerse cargo de las torres de vigilancia BAM durante el tratamiento con antibióticos.

El Dengue: Una epidemia silenciosa en América Latina que ya tiene 1,6 millones de contagios y 580 muertes

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) reveló que durante este año en América se han reportado 1,6 millones casos de dengue, epidemia que ya dejó un saldo de 580 muertes y que todavía continúa expandiéndose en la región.

En su informe “Actualización epidemiológica: dengue y otras arbovirosis”, el organismo explicó que el país más afectado es Brasil, ya que registra el 65 % de los casos, seguido por Paraguay (14%), Bolivia (5,0 %), Argentina (5,0 %) y Colombia (3,0 %), con altas incidencias también en Honduras, México y Nicaragua, y con menor impacto en Centroamérica y El Caribe.

Estos datos, advirtió, ponen de relieve la necesidad de los países de la región de seguir con las acciones para eliminar los criaderos de los mosquitos que pueden transmitir el dengue, al mismo tiempo que se desarrolla la pandemia de coronavirus, que ha provocado una emergencia sanitaria a nivel mundial.

“Si bien existen medidas de distanciamiento social, se debe alentar a trabajar juntos dentro y alrededor de los hogares para eliminar el agua estancada, reducir y eliminar los desechos sólidos y garantizar la cobertura adecuada de todos los contenedores de almacenamiento de agua. Estas medidas pueden hacerse como una actividad familiar”, señaló la OPS.

La convivencia de ambas enfermedades se refleja, por ejemplo, en países como Brasil, en donde hay 1.085.000 casos de coronavirus y un 1.040.000 contagios de dengue. Es decir, que el impacto ha sido similar.

En Paraguay, en cambio, hay solo 1.392 casos de coronavirus frente a 218.798 de dengue; en Bolivia, la comparación es de 24.388 frente a 82.460; y en Argentina, de 42.785 a 79.775.

Epidemia a la baja, pero aún grave

La OPS aclaró que las cifras sobre el dengue representan una disminución del 10 % en comparación con el mismo período de 2019, que fue un año epidémico.

Además de esta enfermedad, agregó, durante los primeros cinco meses del 2020 se registraron 37.279 casos de chikungunya, el 95 % de ellos en Brasil, y 7.452 casos de zika.

De acuerdo con el organismo, la pandemia de Covid-19 pone una carga importante en los sistemas de salud, pero ello no debe reducir los esfuerzos para abordar el dengue y otras arbovirosis con acciones de manejo, epidemiología, atención al paciente, laboratorio, gestión integrada de vectores y medio ambiente.

“Estar confinado también es una buena oportunidad para limpiar los criaderos de mosquitos. Si todos actuamos sistemáticamente para eliminarlos podemos dar un golpe al dengue, al reducir la cantidad de mosquitos y el riesgo de transmisión”, afirmó Luis Gerardo Castellanos, jefe de la Unidad de Enfermedades Desatendidas, Enfermedades Tropicales y Enfermedades Transmitidas por Vectores de la OPS.

(Con información de RT)

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Experto en Italia: "Es posible que el virus vuelva más agresivo"

Fortunato Paolo D'Ancona, médico epidemiólogo

D´Ancona señala por qué podría haber un rebrote de la covid-19 en el otoño-invierno en Europa: el cuerpo humano está menos protegido y el virus dura más con bajas temperaturas y con humedad. 

 

Muchos en Italia creen que la pandemia ha pasado y se sacan las mascarillas o se amontonan sin respetar las normas que lo prohíben, como hicieron los hinchas del club Napoli, el 17 de junio, cuando cientos de ellos se reunieron en Nápoles para festejar el triunfo de su club contra el Juventus de Turín en la Copa Italia. Otros, como los militantes de partidos de derecha y centroderecha, han hecho actos políticos en el centro de Roma para criticar al gobierno, sin respetar las distancias y muchos sin tapabocas. La gente común es menos exagerada pero tal vez por el estrés de estos meses, el verano que está llegando y las ganas de ir a relajarse en la playa, empiezan a cuidarse menos sin respetar las medidas de seguridad recomendadas por las autoridades sanitarias: barbijos, higiene de las manos, distancia entre las personas.

Los casos de coronavirus en Italia siguen existiendo, especialmente en la región de Lombardia (norte del país) la más afectada por la pandemia. Pero son mucho menos que antes. Según las autoridades sanitarias, al 23 de junio hay en todo el país 19.573 casos positivos (1.064 menos que el lunes). De ese total, 12.903 se encuentran en Lombardia y 886 en la región de Roma, el Lacio, entre otros. Hace un mes, es decir el 23 de mayo, había 57.752 casos. Pero pese a la disminución se teme que cuando empiecen los fríos del otoño europeo (octubre-noviembre) aumenten los contagios

PáginaI12 dialogó con Fortunato Paolo D'Ancona, médico epidemiólogo que trabaja para el Centro Nacional de Epidemiología, Vigilancia y Promoción de la Salud del Instituto Superior de Sanidad de Italia. Ha seguido de cerca la marcha del coronavirus desde el principio de la epidemia en Italia.

 -¿El coronavirus volverá a ser más agresivo cuando llegue el otoño?

-Yo, como otros expertos, consideramos que el retorno de la agresividad del virus es una posibilidad concreta. Este es el motivo por el cual se continúan elaborando estrategias que consideran esta posibilidad.

- ¿Y cuáles podrían ser las causas de una nueva ola de casos de coronavirus?

-Los motivos por los cuales puede haber un aumento de los casos son tantos. Basta tener presente lo que ha sucedido recientemente en un matadero de Alemania, que se ha transformado en una fuente de contagio (se habla de más de 1.000 contagiados). Nosotros en Italia consideramos posible que el virus vuelva a ser agresivo. Por eso creemos fundamental conseguir la vacuna.

-¿Por qué el virus puede hacerse más activo en invierno que en verano?

- Hay distintas razones. Por ejemplo porque el cuerpo humano está menos protegido, porque el virus dura más, incluso en las superficies, con bajas temperaturas y con humedad. También porque una persona puede tener otras enfermedades contemporáneamente. Hasta el momento no hay razones completamente demostradas. Pero como otros virus, está claro que podría beneficiarse con el frío.

-¿Es importante seguir respetando las medidas de protección como mascarillas, higiene y distanciamiento?

-Estas medidas son importantes. Si no, no las habríamos impuesto en Italia. Pero la principal preocupación es que la población perciba que esta situación de emergencia se ha acabado y no use mascarillas o haga reuniones multitudinarias como ha ocurrido con algunos festejos por partidos de fútbol o manifestaciones políticas. Estas reuniones multitudinarias representan amenazas que podrían ser todavía más peligrosas en los meses fríos.

-En su opinión ¿no sería mejor hacer el test del coronavirus y el análisis serológico (que permitiría saber si la sangre tiene los anticuerpos de la covid-19) a todo el mundo, para controlar mejor la nueva ola de contagios?

-Eso no es posible. No es posible desde el punto de vista práctico. Le doy un ejemplo. En Italia los partidos de fútbol del campeonato han retomado su ritmo. Los equipos han diseñado una estrategia para garantizar el menor número de contagiados: los jugadores y todo el personal de cada club de serie A (profesionales) deben hacer el test del coronavirus cada 4 días y el serológico cada dos semanas. ¿Según usted sería posible hacerlo para la población de todo el país? (60 millones de habitantes). Es imposible. No hay test ni análisis serológicos para todo el mundo. Por lo cual la estrategia que sigue siendo la mejor es hacer el test a quien ha tenido contacto con algún contagiado y a quienes manifiestan algunos síntomas.

-Sobre la vacuna ¿hay novedades?

- Se esperan novedades para el otoño. A fin de año parece plausible que podamos tener las vacunas. Pero supongamos que una empresa llega a conseguir la vacuna antes que otras. Es claro que las dosis no estarán disponibles inmediatamente y menos todavía para todo el mundo. La batalla será dar la vacuna en primer lugar a las personas con más alto riesgo. Otro aspecto será convencer a la gente de que es importante vacunarse. Al menos en Italia ya hemos visto aparecer comentarios negativos de parte de los llamados No Vacs (antivacunas), los que se oponen a las vacunas para niños. Esto también es un efecto de que el número de casos de coronavirus ha disminuido considerablemente y muchos así no perciben el peligro.

-¿Cuánto puede servir en el control de la difusión del virus el App Immuni que ha lanzado el ministerio de Salud y se descarga en el teléfono aunque si, aún siendo voluntario, al parecer hasta ahora lo ha descargado mucha menos gente de lo que se esperaba?

-Immuni es algo más que ayudará, pero no espero que sirva para todo. Los ancianos, personas de alto riesgo, no tienen celulares adecuados ni saben usarlos muy bien. Otra gente es sospechosa sobre donde van a parar los datos. Immuni ayudará a identificar a contagiados y a informar a las personas que han estado cerca. Pero no será la solución de todo.

-Una investigación sobre las aguas de desagüe que ha hecho el Servicio sobre la Calidad del Agua del Instituto Superior de Salud, habla de que en las aguas residuales de ciudades como Milán y Turín, ya existía el coronavirus en diciembre. Mientras el virus fue identificado claramente recién en febrero-marzo. ¿Puede ser importante para otros países hacer estas investigaciones, según usted?

-El resultado de la investigación indicó que probablemente hubo algunas personas con covid -19 ya en diciembre. El Servicios sobre la Calidad del Agua hace una recolección sistemática de muestras de estas aguas para analizarlas, por ejemplo para el control de la polio. Esta vez se decidió analizarlas por la covid-19. Los resultados se conocieron ahora pero no cambia nada. Ahora sabemos que hubo algún caso antes, en Bolonia en enero, en diciembre en Milán y Turín, pero eso no tiene ningún efecto sobre las medidas tomadas. Puede ser un instrumento útil en cambio para el futuro. Si se considerara, por ejemplo, que en el territorio italiano no hay más casos de covid-19 y se hicieran estos test sobre el agua residual, se podría descubrir que todavía existen casos y tomar las medidas pertinentes. 

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Coronavirus: En pleno avance de la pandemia, Brasil prueba la vacuna de Oxford

El estado de San Pablo, uno de los más afectados en Brasil por la pandemia de coronavirus, inició pruebas en dos mil personas con el prototipo de vacuna que se desarrolló en la Universidad de Oxford. El proyecto británico es uno de los más avanzados contra la Covid-19, y podría comercializarse a la brevedad. 

La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil dio luz verde para hacer pruebas, en un país cuya máxima autoridad, el presidente Jair Bolsonaro, no se cansa de provocar y burlarse de quienes sostienen la necesidad del aislamiento social para paliar la propagación del virus.

Brasil acumula 1,1 millones de contagiados y  51.271 muertes, de acuerdo a los últimos datos del ministerio de Salud. Es el segundo país más afectado del mundo, con algo menos de los casos positivos que tiene Estados Unidos ( 2,3 millones), según el conteo global de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore.

En Brasil, la investigación es llevada adelante por el Centro de Referencia para Inmunobiológicos Especiales (CRIE) de la Universidad Federal de Sao Paulo (Unifesp), con la coordinación de la empresa Weckx y el apoyo financiero de la Fundación Lemann, del multimillonario Jorge Paulo Lemann.

Según se informó, la vacuna de Oxford usa un vector viral inactivado. Se trata de una versión atenuada de un adenovirus de chimpancé que fue modificado y al que se le agregó información del SARS-CoV-2.

El virus se inyecta a los pacientes e ingresa en sus células sin provocar la enfermedad, pero, a través de las proteínas, es reconocido por el sistema inmune.

Desde la Fundación Lemman estimaron que "los especialistas tienen un largo camino que recorrer antes de poder celebrar los buenos resultados" y que " lo que vendrá después, todavía no lo sabemos".

La idea es testear la vacuna en el universo de 2 mil personas en Brasil, lo cual convierte al gigante de América del Sur en el primer país, después del Reino Unido, en el que se realizan pruebas en seres humanos.  

Según la universidad paulista, los resultados serán clave para registrar la vacuna en el Reino Unido, algo que podría producirse para fines de 2020, aunque ello dependerá de los resultados que se obtengan.

En este momento, la vacuna se testea en más de 10 mil personas. Al mismo tiempo, ya se puso en marcha la fabricación de un millón de dosis para que puedan aplicarse sin demoras si la vacuna es  efectiva.

Jueves, 18 Junio 2020 06:03

Vacuna y multilateralismo

Vacuna y multilateralismo

Apenas el domingo pasado nos desayunamos con la nada halagüeña noticia de que la Unión Europea (UE) pactó con la farmacéutica privada AztraZeneca, el suministro de cerca de 400 millones de dosis de la tan ansiada vacuna contra el coronavirus.

El contrato prevé la distribución de las dosis de manera proporcional a la población de cada país de la UE, en cuanto la vacuna esté disponible en el mercado, lo cual podría ocurrir, en el mejor de los casos, hacia finales de este año o principios de 2021.

Dicho acuerdo se suma al que la farmacéutica anglo-sueca había signado en días previos con los gobiernos de Estados Unidos y Gran Bretaña para suministrar algo así como 700 millones de dosis.

Tales convenios consisten en que los gobiernos de los países firmantes, todos ellos poderosos, aportan generosas cantidades de dinero que se invierten en la mejora de la capacidad de producción de la empresa y, de esa manera, aseguran que sus poblaciones tengan acceso privilegiado a la vacuna.

Estos hechos han despertado ya la preocupación y la inconformidad de diversos gobiernos y organismos multilaterales, pues en sí mismos representan una evidencia más de las asimetrías, las desigualdades y el egoísmo de las naciones ricas.

El gobierno y la población mexicanos, al igual que los gobiernos y los habitantes de los países más pobres del mundo, tienen motivos de sobra para inquietarse y manifestar su malestar ante semejante acopio. De ello da cuenta puntual Michael Kremer, premio Nobel de Economía 2019, en una magnífica entrevista publicada recientemente en La Jornada.

Los países de América Latina y de ingresos medios, advierte Kremer, corren el riesgo de quedar marginados en la distribución de vacunas contra el Covid-19. En la medida en que las naciones más ricas ya realizan inversiones millonarias que les garantizan el suministro, las más pobres apenas podrán cubrirlas parcialmente a través de fundaciones.

Dice que las pérdidas por el coronavirus en términos de salud y económicas son tan grandes que realmente vale la pena intentar inversiones sin precedente en la investigación de diferentes vacunas. De lo contrario, señala, se corre el peligro de generar un cuello de botella en la producción y distribución, una vez que exista un único fármaco probado.

Hace un par de meses, ya previendo las intenciones acaparadoras por parte de los países ricos, la cancillería mexicana impulsó, a través del embajador ante Naciones Unidas, Juan Ramón de la Fuente, un relevante acuerdo político que mereció incluso el reconocimiento de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La iniciativa mexicana –avalada por 179 de los países miembros de la ONU– se refiere en resumidas cuentas a la indispensable cooperación internacional que asegure el acceso global y equitativo a los medicamentos, vacunas y equipos médicos necesarios para hacer frente a la pandemia del Covid-19.

El nuestro es un país populoso, desigual, injusto socialmente, que sin duda requerirá de decenas de millones de dosis de la vacuna para ser aplicadas en cuanto ésta salga al mercado, por lo que el gobierno se sabe obligado a realizar grandes esfuerzos y acciones imaginativas que tiendan a garantizar el suministro para todos, ricos y pobres.

Y es aquí precisamente donde cobra particular relevancia el asiento conseguido apenas ayer por México en el Consejo de Seguridad de la ONU, la instancia más importante de Naciones Unidas –por momentos superior a la Asamblea General–, responsable de la nada fácil misión de mantener la paz y la seguridad en el planeta.

Sin duda, el asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU otorga a nuestra nación una importancia estratégica en la diplomacia internacional, de la cual carecía hasta hace unas horas. Durante los próximos dos años, México tendrá un lugar en la mesa junto a las superpotencias, como Estados Unidos, China, Francia, Rusia y Reino Unido, quienes con un sitio permanente en el consejo, conforman la principal fuerza de paz y seguridad en el mundo.

Apoyado por los países latinoamericanos, México se ha posicionado de golpe como un actor principalísimo dentro del concierto de Naciones Unidas, situación que, a querer o no, le confiere una moneda de cambio ante coyunturas de política internacional tan complejas como la del Covid-19.

Tanto el gobierno como los grupos económicos mexicanos deberán tocar las puertas necesarias y explorar caminos que reditúen en apoyos concretos, de la misma manera en que la diplomacia internacional tendrá que jugar su nuevo rol político en el multilateralismo, con mayor aplomo y decisión, pero al mismo tiempo con humanismo y con la sensibilidad, el tacto y la precisión de un cirujano.

México enfrenta ahora el reto de sacudir de una buena vez la anquilosada diplomacia que lo tiene sujeto de tiempo atrás, apostar al multilateralismo y pugnar por el cumplimiento de los compromisos adquiridos por los estados respecto al acceso global y equitativo a las vacunas, a las medicinas y al equipamiento médico, que permita a todos contender de manera eficaz y eficiente con la pandemia. A ricos y pobres. Sin distingos.

Publicado enInternacional
Hallan el primer medicamento que ayuda a los pacientes más graves de covid

Un equipo del Departamento de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Oxford acaba de publicar el primer ensayo clínico que demuestra un medicamento efectivo para los pacientes más graves de covid. Se trata de la dexametasona, un esteroide conocido, barato y disponible en todos los lugares del mundo.

Se trataría por tanto del primer medicamento que es validado en un "Randomized Control Trial" (RCT) para pacientes graves.

Algo importante: el medicamento sólo se ha mostrado efectivo para pacientes graves. No se observó una mejoría significativa en los pacientes que no necesitaban oxígeno. 

Se eligió al azar a un total de 2.104 pacientes para recibir 6 mg de dexametasona una vez al día (ya sea por vía oral o por inyección intravenosa) durante 10 días, y se compararon con 4.321 pacientes elegidos al azar para continuar con la atención normal. Entre el último grupo de pacientes, la mortalidad a los 28 días fue más alta en aquellos que requirieron ventilación (41%), intermedia en aquellos que requirieron solo oxígeno (25%) y más baja entre aquellos que no requirieron ninguna intervención respiratoria (13%) .

Según esos datos salvaría la vida de 1 de cada 8 pacientes que necesita ventilación mecánica o 1 de cada 20 de los que necesitan oxígeno.

Parte de ensayo con más medicamentos

Este fármaco forma parte de "RECOVERY" un enorme ensayo clínico con más de 11.500 pacientes y coordinado entre 175 hospitales del Reino Unido en el que se están probando también otros compuestos:

- Lopinavir-Ritonavir (una combinación de antiretrovirales, normalmente utilizados para el VIH).

- Hidroxicloroquina (ya descartada del ensayo por falta de eficacia).

- Azitromizina (un antibiótico).

- Tocilizumab (un antiflamatorio).

- Plasma de pacientes recuperados.

Hasta ahora sólo se han publicado los resultados para la hidroxicloroquina y la dexametasona.