El Salvador: en un año Nayib Bukele copó los tres poderes

En lo que va del año, Nayib Bukele tomó una serie de medidas que alarmaron a las organizaciones sociales salvadoreñas y provocaron un protesta masiva la semana pasada. Desde la reforma de la carrera judicial que implicaría la expulsión automática de un tercio de los casi 700 jueces de todo el país y la destitución de jueces para imponer magistrados afines al mandatario, hasta la decisión de no avanzar en proyectos de ley que podían significar la ampliación de derechos para las mujeres y la comunidad LGBTIQ en el país centroamericano, el avance sobre las instituciones del mandatario salvadoreño no parece tener límites.

Bicentenario salvadoreño

El año del bicentenario de la independencia centroamericana tuvo entre sus primeras marcas el triunfo del partido de Bukele, Nuevas Ideas, que consiguió una mayoría en la Asamblea Legislativa. La primera moción del congreso de mayoría oficialista resolvió la destitución de cinco jueces de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia que fueron sustituidos por magistrados cercanos al mandatario.

Para Saúl Baños, el director ejecutivo de la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho (FESPAD), el avance contra el modelo democrático comenzó en 2020 cuando Bukele buscaba la aprobación de un crédito de 109 millones de dólares para equipar a las fuerzas de seguridad. “Lo que ocurrió el nueve de febrero de 2020 cuando el presidente de la república y miembros del ejército y la policía irrumpieron en el palacio legislativo. Un intento de golpe prácticamente y no hubo sanción”, afirmó Baños a Página/12.

En 2021, con el triunfo electoral del partido Nuevas Ideas, el mandatario volvió a avanzar. “En la primera sesión plenario, un sábado, inusual, nos sorprendió a toda la población ya que con dispensa de trámite la primera moción fue la destitución de los magistrados propietarios y suplentes de la Sala de lo Constitucional. Los depusieron del cargo de manera inconstitucional y nombraron a los sustitutos”, explicó el experto. El paso siguiente fue la destitución del fiscal general y el nombramiento inmediato de un sustituto. “Con esa acción se hizo de buena parte del poder y con eso trastocó el régimen republicano”, subrayó.

Concentración de poderes

“Tienen el ejecutivo y la asamblea legislativa, que fue resultado de una elección pero que terminó cooptando la sala constitucional”, puntualizó Baños, quien también se refirió a las decisiones que tomó el congreso. “Van en retroceso de lo poco que se ha avanzado. Por ejemplo,aprobaron la ley Alabi, que da amparo de impunidad para que no se investiguen las compras estatales de 2020. Son decisiones que impiden que la ciudadanía solicite y conozca cómo se manejan los fondos públicos. La ley de bitcoin, (primer país delmundo que oficializa una criptomoneda) fue aprobada de manera inconsulta, sin discusión legislativa, en un madrugón”, recordó. Mientras que los nuevos magistrados le dieron luz verde a Bukele para que pueda aspirar a un nuevo mandato en 2024, a pesar de que la constitución salvadoreña prohibe expresamente las reelecciones presidenciales sucesivas.

“Tenían que transcurrir dos mandatos (10 años), pero con esa resolución de la sala impuesta permite la relección del presidente. Faltan dos años para que termine esta administración, pero la sala ya autorizó al presidente para que se pueda reelegir ignorando la jurisprudencia constitucional”, señaló Baños.

Reforma a la carrera judicial

Otra de las decisiones que preocupa a las organizaciones sociales fue la reforma de la ley de la carrera judicial, que según Baños también se introdujo con dispensa de trámite y sin deliberación. La semana pasada Bukele, de 40 años,  promulgó la ley que pasa a retiro a un tercio de los jueces y una normativa similar para los fiscales. El proyecto de ley fue aprobado por el Congreso -de mayoría oficialista- el pasado 31 de agosto.

“Se establece que por esa reforma todos los jueces y juezas que tengan 60 años o más o que cumplieron 30 años de servicio deberán ser reemplazados”, explicó. Entre los jueces que deberán dejar su cargo a partir del 25 de septiembre, cuando entra en vigencia la reforma, está el juez Jorge Guzmán que investiga la matanza de El Mozote en 1981. En 2020 Guzmán pidió a la Fiscalía investigar y determinar si Bukele cometió algún delito en el bloqueo de las inspecciones judiciales de archivos del Ejército. En los documentos el juez buscaba información sobre el operativo militar que derivó en la famosa masacre.

 “Hacer una reforma a la ley de la carrera judicial de esa manera no persigue hacer un proceso de depuración. Porqué únicamente a los jueces que tienen 60 años de edad, ahí se están yendo jueces con una experiencia enorme. Los propósitos son otros”, afirmó Baños. Los diputados de Nuevas Ideas habían promovido la reforma asegurando que la medida busca depurar el sistema judicial y combatir la corrupción. Pero en el texto no están mencionadas las presuntas prácticas de corrupción.

 “La corrupción es un argumento que les sirve. Pero hay un mecanismo para hacerlo, un debido proceso. Acá no se respetó lo que establece la Constitución. Distintas organizaciones como la que represento venimos planteando la necesaria depuración del sistema judicial, tanto altas cortes como jueces de primera instancia, pero se debe seguir respetando las normas para facultar el proceso”, indicó Baños.

Retroceso en derechos

Por otro lado, el presidente salvadoreño decidió eliminar la inclusión de la legalización del aborto, el matrimonio igualitario y la eutanasia del proyecto de reforma constitucional de su gobierno. "He decidido, para que no quede ninguna duda, no proponer ningún tipo de reforma a ningún artículo que tenga que ver con el derecho a la vida (desde el momento de la concepción), con el matrimonio (manteniendo únicamente el diseño original, un hombre y una mujer), o con la eutanasia", escribió el mandatario en sus redes sociales.

El país centroamericano cuenta con una de las legislaciones más restrictivas al prohibir totalmente la interrupción del embarazo incluso en casos de violación, incesto o peligro para la vida de la mujer. En este sentido, Morena Herrara, de la Colectiva Feminista para el Desarrollo Local y de la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto, Terapéutico, Ético y Eugenésico, rechazó la decisión del mandatario salvadoreño. “Nosotras lamentamos la posición que ha expresado el presidente porque está negando los derechos de las mujeres y no advierte las consecuencias de una legislación draconiano y de unas políticas públicas que están condenando a niñas y a mujeres”, dijo en diálogo con Página/12. “Nosotras tenemos una visión de que las cosas no están cerradas, que este gobierno actúa por conveniencia política, por imagen en medios de comunicación y en redes sociales. Seguimos reivindicando la responsabilidad que tienen de garantizar la salud y la vida de las mujeres, niñas y adolescentes, así como los derechos de las personas que se identifican desde las disidencias sexo genéricas”, agregó.

Para Herrera es fundamental por un lado mantener vivas las demandas y aumentar la presión social y por otro lado la necesidad de que escuchen a la comunidad internacional. En este sentido explicó que en este momento hay dos demandas en el sistema interamericano de derechos humanos, una es la de una campesina llamada Manuela, condenada a 30añosdeprisión por abortar. La sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos por este caso se conocerá en los próximos meses. La otra causa se conoce como Beatriz vs El Salvador.

En el caso de Manuela está enfocada en la violación de derechos por la criminalización de mujeres que viven en situación de pobreza y que fueron acusadas de aborto y luego condenadas por homicidio agravado. Es un proceso que tiene relación con el contexto de penalización absoluta del aborto, pero no es específico sobre aborto. En el caso de Beatriz sí es una demanda específica sobre aborto y ahí pensamos que el carácter de obligado cumplimiento de las sentencias de la corte jugará un papel en las políticas y legislación de El Salvador”, afirmó Herrera, quien también reivindicó la necesidad de restablecer la institucionalidad democrática, de la separación de poderes.

“Vemos un panorama difícil en El Salvador, pero esta es la realidad en la que vivimos y en la que necesitamos construir alternativas. No es la primera vez que se cierran espacios y consideramos que no nos queda otro camino que continuar luchando, incidiendo y transformando la realidad, convenciendo a la población de la importancia de estos derechos”.

Protesta

El pasado 15 de septiembre entre 5000 y 8000 manifestantes salieron a las calles de San Salvador para intentar poner un freno a los abusos de poder en la primera protesta masiva del mandato de Bukele. "Más allá de la cantidad de gente," escribió el corrresponsal de El País de España.  "Bukele fue derrotado en dos escenarios en los que hasta ahora no tenía rival: la calle y las redes. La convocatoria se convirtió en tendencia desde el día anterior y terminó con el silencio después de varios meses de polémicas reformas que han suscitado el rechazo dentro y fuera del país; desde Estados Unidos, que lo comparó con Hugo Chávez, a Naciones Unidas, que pidió respeto a la independencia judicial."

La respuesta Bukele no se hizo esperar. Primero cambió la descripción de su cuenta de Twitter, autodefiniéndose como "dictador de El Salvador" y horas más tarde subió la apuesta: pasó a llamarse “el dictador más cool del mundo mundial”.

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La jefa del Tesoro de EEUU advierte sobre una "catástrofe económica" por la deuda del país

Si el Congreso no eleva el techo de la deuda, EEUU se "hundirá" en una crisis financiera, advirtió la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, a los legisladores. El Departamento del Tesoro ya invocó medidas de ahorro de emergencia y así evitar que la economía más endeudada del mundo incumpla sus compromisos que ascienden a billones de dólares.

"EEUU siempre ha pagado sus facturas a tiempo, pero el consenso abrumador entre los economistas y los funcionarios del Tesoro de ambos partidos es que no aumentar el límite de la deuda produciría una catástrofe económica generalizada", escribió Janet Yellen en un artículo de opinión para el diario Wall Street Journal.

La jefa del Tesoro enfatizó que "en cuestión de días" millones de estadounidenses podrían tener problemas de efectivo. "Podríamos ver retrasos indefinidos en pagos críticos y casi 50 millones de personas mayores podrían dejar de recibir cheques del seguro social por un tiempo. Las tropas podrían quedarse sin paga. Millones de familias que dependen de los créditos fiscales mensuales por hijos podrían sufrir retrasos. EEUU, en definitiva, incumpliría con sus obligaciones", advirtió la responsable de las arcas públicas del país.

El artículo de Yellen llega justo cuando aumenta la presión sobre los demócratas para que voten por elevar el techo de la deuda antes de que en octubre se agoten las reservas para pagar las deudas existentes del Gobierno federal. El Congreso no extendió la suspensión del techo de la deuda antes de partir para unas vacaciones de seis semanas y los republicanos, encabezados por el líder de la minoría del Senado, Mitch McConnell, han prometido no apoyar el aumento del límite, supuestamente por un sentido de conservadurismo fiscal.

El techo existente se restableció el 1 de agosto, cuando la deuda estadounidense se situó en unos 28,4 billones de dólares. Esa cifra supone más del 150% del PIB de la economía estadounidense, la más grande y también la más endeudada del mundo. En agosto, el Departamento del Tesoro invocó medidas de emergencia para ahorrar efectivo y así evitar que EEUU incumpla sus decenas de billones de dólares de deuda federal.

Para evitar un cierre de Gobierno, los legisladores deberán aprobar un proyecto de ley de financiación temporal de emergencia, conocida como resolución continua. EEUU ya ha experimentado este escenario unas 10 veces desde 1980, incluido un cierre de 35 días entre finales de 2018 y principios de 2019 durante la Administración Trump.

El Congreso ha elevado el techo de la deuda de EEUU aproximadamente 80 veces desde los años sesenta. Estimaciones apuntan a que, para el 2029, el total de la deuda federal más otras obligaciones públicas y privadas ascenderá a unos 89 billones de dólares o más de cuatro veces la economía estadounidense actual.

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Un grupo de gente se aglomera para protestar frente a la sede de Evergrande en Shenzhen, en el sureste de China, el pasado 16 de septiembre.NOEL CELIS / AFP

Los mercados temen que el gigante del ‘ladrillo’, el más endeudado del mundo, pueda quebrar ante los vencimientos millonarios de esta semana

 

Pekín - 20 sept 2021 - 17:01 CEST

La crisis de liquidez de Evergrande, una de las principales inmobiliarias de China y la promotora más endeudada del mundo, se deteriora a marchas forzadas. Las Bolsas asiáticas se desplomaron este lunes ante el temor a una quiebra de la compañía que pueda arrastrar al sector en China e incluso en toda Asia. El gigante con sede en Shenzhen afronta pagos millonarios de intereses esta semana y los analistas temen que no pueda satisfacerlos. Los mercados temen que, si Pekín no interviene, las dificultades de Evergrande puedan desatar una ola de quiebras y contaminar al sector financiero, que bombeó créditos a compañías y compradores.

Evergrande, que acumula deudas oficialmente por valor de más de 300.000 millones de dólares (unos 255.000 millones de euros) ―el 2% del PIB chino, o el tamaño de toda la economía de Sudáfrica―, debe pagar este jueves intereses por valor de 84 millones de dólares (71,6 millones de euros) de sus bonos offshore, y otros 47,5 millones (unos 40 millones de euros) el próximo miércoles 29. En una jornada festiva en las bolsas de la China continental, la cotización de la compañía retrocedió este lunes un 10% en los mercados de Hong Kong, para quedar en su nivel más bajo en los últimos 11 años. El índice Hang Seng Inmobiliario cayó cerca de un 7%, hasta un su valor más bajo desde 2016, mientras que el índice general de la bolsa hongkonesa cerró en mínimos anuales. Las pérdidas se replicaron horas más tarde en los mercados europeos y norteamericanos, que se tiñeron de rojo.

La firma, fundada en 1996 y convertida en símbolo de los excesos de la burbuja inmobiliaria china, creció de modo desmesurado en los años de bonanza de las dos primeras décadas de este siglo. Su modelo de negocio aprovechó el crédito fácil para construir con dinero prestado ―por los bancos, por sus proveedores, de sus clientes e incluso por sus empleados― edificaciones que vendía antes de estar terminadas. Con ese dinero ejecutaba nuevos proyectos.

El modelo le permitió expandirse en numerosos sectores, desde el financiero, a través de una unidad de gestión de la riqueza, a los vehículos eléctricos, pasando por el fútbol. Pero el año pasado comenzó a verse en dificultades, a raíz de una serie de medidas adoptadas por los organismos reguladores para evitar unos niveles de deuda alarmantes en la economía china, y en el sector inmobiliario en concreto: esta industria acumula cinco billones de dólares de endeudamiento (4,26 billones de euros). Entre otras medidas, las compañías ya no puede recurrir a la venta por adelantado de sus promociones, lo cual ha supuesto graves problemas de liquidez para Evergrande.

Según la revista Caixin, el grupo tiene en construcción cerca de 800 proyectos, de los que la mitad se han paralizado debido a la escasez de efectivo. Ha puesto en marcha un plan de desinversiones y de venta de sus promociones a precios rebajados para hacerse con liquidez, mientras intenta renegociar los plazos para la devolución de deuda a sus acreedores. Pero las protestas de suministradores o pequeños inversores de vivienda que reclaman su dinero se han convertido casi en un acontecimiento diario en su sede de Shenzhen. Un banquero cuya entidad es una importante acreedora de Evergrande ha declarado a Caixin que hay un “99,99%” de posibilidades de que la promotora no pueda hacer frente a los intereses de su deuda en el tercer trimestre. En lo que va de año, las acciones de la compañía han perdido en torno a un 90% de su valor, y las agencias de calificación de riesgo han relegado su crédito a la categoría de bonos basura.

Una plantilla de 200.000 trabajadores

Ahora, los compradores de vivienda que adelantaron depósitos para hacerse con alguno de los apartamentos que construía Evergrande encaran la posibilidad de que sus pisos no lleguen a terminarse. Los contratistas y suministradores se arriesgan a no poder recibir pagos por los servicios prestados, lo cual a su vez puede provocarles una crisis de liquidez que ponga en peligro su propia subsistencia. Al mismo tiempo, los bancos y otras entidades que facilitaron créditos a la compañía pueden no recibir el dinero que esta les debe, lo cual podría acarrear graves consecuencias para todo el sistema financiero: cerca de 300 firmas son acreedoras de préstamos desembolsados a Evergrande. Una quiebra de la inmobiliaria podría provocar un encarecimiento del crédito, entre otras cuestiones.

Una de las grandes incógnitas, por el momento, es si el Gobierno chino considerará acudirá al rescate del gigante, que emplea a 200.000 personas directamente y de la que dependen otros 3,8 millones de trabajos indirectamente. O si dejará a su suerte a Evergrande, como una especie de aviso a navegantes en una economía china donde la deuda acumulada es uno de los grandes problemas. El director del periódico de ideología nacionalista Global Times, Hu Xijin, ha escrito en su blog personal que Evergrande no debería apostar por un rescate del gobierno, sino recurrir a los mecanismos de mercado para evitar su desplome. Pero otros no opinan lo mismo.

“Sospechamos que las autoridades intervendrán, pero optarán por una reestructuración organizada más que un rescate. Lo más probable es que algo así ayudase a los compradores de vivienda afectados, mientras que los acreedores privados tendrían que asumir algunos costes”, considera la consultora Capital Economics en una nota. “Dado lo hinchado que está el sector de la promoción inmobiliaria, podría haber toda una ola de quiebras a la vuelta de la esquina, lo que tendría el potencial de precipitar un aterrizaje duro. Pero llegados a ese punto probablemente se pueda contar con medidas estatales para impedir un estrangulamiento del crédito en China; con todos sus defectos, esta es una de las ventajas de contar con un sistema financiero muy controlado, en lugar de un sistema de mercado más libre”, agrega la consultora.


 Las claves del 'crash' de la inmobiliaria china Evergrande, que invoca el fantasma de una crisis como la de Lehman Brothers

La empresa mantiene con bancos, inversores y fondos una deuda de más de 250.000 millones de euros a la que no parece poder hacer frente, lo que entraña riesgos de contagio en la segunda economía del mundo, y la posibilidad de que salte sus fronteras, y augura conflictos sociales por la volatilización de ahorros de familias que no han recibido sus casas.

 

20/09/2021 23:09

Eduardo Bayona@e_bayona

Diario Público

La inmobiliaria china Evergrande, uno de los gigantes empresariales de la segunda economía del mundo, se dirige a la quiebra en un proceso que tiene en vilo al mundo de las finanzas por los evidentes riesgos de contagio que esa situación genera en una economía globalizada e interconectada, en un episodio que pone sobre la mesa la existencia de una crisis de deuda en el país asiático al mismo tiempo que augura conflictos sociales en él ante la volatilización de los ahorros de miles de familias que no van a recibir las casas en las que los habían invertido.

Las bolsas asiáticas y occidentales registraron este lunes notables caídas (la española cayó de los 8.700 puntos) al aparecer como inminente la situación de insolvencia de la empresa, que hace ya semanas que perdió el apoyo de bancos occidentales que operan en Asia en sus intentos por refinanciarse y soltar lastre, mientras los analistas debaten sobre si va a tratarse de un caso aislado o en realidad es, como ocurrió con el banco estadounidense Lehman Brothers, un síntoma de algo más inquietante y de alcance global.

"El grupo tiene riesgos de impago de préstamos y litigios fuera de su curso normal de negocios", admitió la compañía en un comunicado difundido hace tres semanas.

¿Qué es Evergrande?

Con sede en Shenzhen, en el sur del país, se trata de una de las principales empresas del sector inmobiliario chino, en el que maneja una cartera de 1.300 proyectos en 280 ciudades. Según el portal de datos financieros Tradingview, al cierre de 2020 sus activos sumaban un valor de 351.878 millones de dólares, tras crecer casi un 30% en tres años, y su pasivo 297.888.

¿Cuál es hoy la situación de su negocio?

Sin embargo, pese a esa aparente solvencia, a fecha de hoy arrastra deudas por valor de 254.000 millones de euros, el equivalente a un 2% del PIB de China (y a casi un 23% del español), y no dispone de recursos para pagar los 70 que le exige una emisión de bonos que vence esta semana y otra de algo más de 40 que lo hace a fin de mes.
Sus compromisos de pago alcanzan los 570 millones de euros hasta final de año mientras sus ventas se encuentran en caída libre, y sus acciones valían ayer 8,75 dólares, la quinta parte que a principios de año, tras derrumbarse su valor en la bolsa de Shangai. Esa caída arrastró a la baja a los mercados bursátiles de varios países asiáticos y occidentales, en la enésima manifestación de la hipersensibilidad de los parquets.

¿En qué consisten sus problemas financieros?

Tienen dos vertientes: por un lado, tiene problemas más que serios para hacer frente a esas deudas, en las que figuran como acreedores principalmente bancos, inversores y fondos chinos, y, por otro, lleva camino de dejar colgadas a miles de familias que habían entregado sus ahorros como entradas para adquirir unas casas que tienen bastantes probabilidades de acabar por no recibir. A eso se le suma el futuro de sus 200.000 empleados, en un cuadro que evoca, aunque con magnitudes mucho mayores, lo ocurrido en el sector del ladrillo en España durante la primera década de este siglo.

¿Eso puede tener repercusiones internacionales?

Está por ver, aunque el modelo económico de la globalización apunta más en esa dirección que en la opuesta: Evergrande tiene un problema de solvencia y sus acreedores se enfrentan a otro de liquidez por valor de 255.000 millones de euros que no van a recuperar, o al menos no en su totalidad, algo que, obviamente, les hará replantearse sus políticas de negocio y de inversión tanto en el interior de China como en sus operaciones en el exterior. Eso, si el crash de la inmobiliaria, que amenaza con provocar parones productivos y en los planes de inversión de los afectados, no se los lleva por delante claro.

¿Cómo lo ven los analistas?

"No afectará directamente a bancos europeos por no tener pasivos directos, pero en una economía interconectada puede haber efectos en pocos pasos", explica Carlos Sánchez Mato, profesor de Economía Aplicada en la universidad Complutense, quien alerta del riesgo de que puedan producirse "quiebras en cadena" y "cierres de mercados" a partir de la insolvencia de Evergrande.

Fuentes del sector de la inversión, por su parte, descartan que pueda haber afecciones en los mercados internacionales, informa Europa Press. "Para que el contagio llegue a los mercados financieros mundiales sería necesario que los efectos de la situación de Evergrande de segundo y tercer orden desencadenasen una crisis interna mucho mayor en China, algo que consideramos improbable", indicó Paul Lukaszewski, responsable de deuda corporativa en la región de Asia-Pacífico de Aberdeen Standard Investments, que tampoco cree que haya un riesgo de contagio en los mercados mundiales.

No obstante, empresas como Amundi, uno de los principales gestores de activos financieros de Europa y que tiene intereses en empresas españolas como Repsol, se encontraban hace unos meses entre los principales tenedores de bonos de Evergrande.

¿Qué hace el Gobierno chino?

En principio, nada, ni siquiera pronunciarse, lo que en algunos ámbitos se interpreta como una decisión de dejarla caer mientras en otros, más oficialistas, se apunta a que la empresa puede superar esta crisis por sus propios medios y que, en todo caso, no seria el momento para un eventual rescate.

¿Hay similitudes entre la situación actual de Evergrande y la de Lehman Brothers en 2008?

Ninguna de ellas tenía, más allá de las aportaciones de dinero de los compradores de las viviendas en el caso de Evergrande, depósitos de sus clientes. Ambas funcionaban a base de endeudamiento. Y en los dos casos sus instrumentos de deuda perdieron valor, lo que activa la cadena de insolvencia en sus titulares, que ven cómo el dinero prestado o invertido en esas firmas se esfuma.

La quiebra de Lehman fue un síntoma de la crisis financiera que estalló a finales de la pasada década, con el trasiego de las hipotecas ‘subprime’ y otros activos tóxicos como espoleta, mientras que la situación de la inmobiliaria sería la primera afloración de las consecuencias de un endeudamiento desmesurado en el país asiático.

"Esto no le afecta solo a esta compañía ni se trata de algo que comience ahora. La crisis de deuda en China es para echarse a temblar", explica Sánchez Mato, que plantea una de las paradojas que revela la crisis de la inmobiliaria: "¿Cómo se pueden tener 250.000 millones de pasivo en un país socialista? Una burbuja así solo se puede generar en un país capitalista. Empresas como esta y el sector bancario chino utilizan las mismas fórmulas que Wall Street".

"¿Hubiera sido sostenible ese modelo sin una situación de crédito barato?", plantea el economista, que advierte de que esas tendencias burbujeantes de la economía "solo funcionan mientras se mantiene el dopaje del crédito bajo. El problema de la deuda china no es de ahora, viene de atrás. Lo que ocurre ahora es que ha explotado".

¿Hay alguna derivada inmediata para Europa?

Parece lógico que en este escenario se enfríen las intenciones de comenzar a retirar las medidas monetarias de estímulo y de inyección de recursos en el sistema bancario que llevan semanas valorando tanto la Reserva Federal de EEUU como el Banco Central Europeo (BCE). Una retirada de esas medidas implementadas al comienzo de la crisis asociada a la pandemia entrañaría el riesgo de agravar las consecuencias de una eventual crisis global por contagio a partir del crash de Evergrande.

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Lunes, 20 Septiembre 2021 05:34

Violencias

anderas blancas en el National Mall, cerca del Monumento a Washington. El proyecto de la artista Suzanne Brennan Firstenberg requirió más de 600 mil banderas blancas en miniatura para simbolizar las vidas perdidas por el Covid- 19 en Estados Unidos, donde las vacunas están disponibles para todos de manera gratuita.Foto Afp

Hay más de 670 mil banderitas blancas plantadas alrededor del Monumento de Washington marcando el número de muertes por Covid en Estados Unidos, un total que se incrementa por un promedio de otros mil 900 diarios. El total es ya el equivalente a todos los estadunidenses que murieron en las guerras mayores entre 1900 hasta hoy día.

Una de cada 500 personas en Estados Unidos ya han fallecido por la pandemia, la gran mayoría de manera innecesaria. Se reporta ahora que hospitales en varias regiones del país –en particular donde gobiernan políticos de derecha con poblaciones que favorecen a Trump– ya no tienen cupo con sus unidades de terapia intensiva al cien por ciento por la ola de nuevos contagios severos por gente que ha rehusado ser vacunada. Con ello están rechazando a otros casos severos, desde cáncer a operaciones urgentes y más, causando aún más muertes. Todo esto en un país donde está disponible, gratis y para quien la quiera, la vacuna. O sea, la emergencia de salud pública es por decisión política y desinformación activa, y no por el virus.

Asombra que la derecha –desde senadores y diputados federales a gobernadores y legisladores estatales– ha determinado que la muerte de aquellos que representan es un precio aceptable para ganar sus batallas de poder político. Han promovido la idea de que rechazar las vacunas y otras medidas para mitigar la pandemia incluyendo el uso obligado de cubrebocas y la distancia sana en lugares públicos, son intentos de los demócratas para imponer "controles" sobre la población y declaran que esta disputa es nada menos que la gran y gloriosa defensa de "la libertad". No falta los que afirman que estas medidas sanitarias, junto con intentos de ofrecer apoyos para los afectados por las consecuencias económicas de la pandemia, son parte de un complot "socialista".

Esta violencia política derechista que tiene un saldo de 2 mil vidas cada 24 horas ha sido nutrida e intensificada estos últimos años por Trump y sus cómplices republicanos dentro y ahora fuera de la Casa Blanca a nivel federal, como en diversos estados, con el propósito explícito de intentar frenar y hacer fracasar las principales iniciativas de demócratas y fuerzas progresistas es, en torno al Covid, una misión suicida (o por lo menos homicida).

Esa violencia se manifiesta de manera explícita con políticos armados y declarando guerra contra otros estadunidenses. La diputada federal ultraderechista Marge Green dice en un video publicitario que se dedicara hacer estallar la "agenda socialista" demócrata y se graba apuntado un rifle calibre .50 para disparar contra un coche que tiene pintado la palabra "socialismo", el cual explota (https://twitter.com/i/status/1439225130811539457). El gobernador de Georgia, Brian Kemp, en un video para su relección, se muestra armado, hace estallar un explosivo representando la agenda demócrata detrás de él, y amenaza que él personalmente acorralará con su camioneta y armas a “ ilegales criminales”.

Este tipo de políticos han intercalado los temas del rechazo de regulaciones gubernamentales en base de ciencia, el antiaborto, el derecho incondicional a las armas, la supresión del voto de las minorías y criminalizar a los inmigrantes y no pocos han agregado el veneno del supremacismo blanco, en una amenaza real a la democracia estadunidense; sus aliados más extremistas ya son calificados como la principal "amenaza terrorista" al país.

Y están logrando su objetivo. Una encuesta reciente de CNN revela que casi 80 por ciento de las filas republicanas siguen creyendo en la absoluta mentira de Trump de que perdió la eleccion sólo por fraude. Según ellos, los "enemigos" están invadiendo –tanto estadunidenses como inmigrantes– al país y ante ello llaman a montar una "defensa", incluso armada, de su patria.

La cada vez más extrema derecha en Estados Unidos como en tantos otros países está dispuesta a destruir no sólo el país (para rescatarlo) sino el planeta entero, y por lo tanto, la lucha en su contra ya no es un asunto local o nacional, sino trasnacional.

Childish Gambino. This is America. https://www.youtube.com/watch?v=VYOjWnS4cMY

Rage Against the Machine. Take the Power Back.https://www.youtube.com/watch?v=rMjjsjNBS_4

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Lunes, 20 Septiembre 2021 04:57

La letra escarlata del senderismo

La letra escarlata del senderismo

No hay un solo periódico peruano –independientemente de la tendencia política– que no haya festejado la muerte de Abimael Guzmán, fundador y líder máximo de Sendero Luminoso, subrayando que murió derrotado después de tres décadas de encierro.

La postura de los medios, que coincide en esto con la opinión pública mayoritaria, no contiene ni un atisbo de compasión por un anciano de 86 años aquejado por múltiples enfermedades. Una conocida conductora televisiva ha llegado a indignarse con la BBC por haber definido a Guzmán "líder guerrillero" en vez de "cabecilla terrorista", como parece obligatorio.

No ha de sorprender un rechazo tan profundo y unánime hacia Sendero Luminoso y su fundador: la cadena de atrocidades cometidas en sus 12 años de actividad (1980-92) pertenecen a la categoría de lo deshumano y no podrán jamás ser olvidadas. Un eficaz botón de muestra es la matanza de Lucanamarca (1983), en la provincia de Ayacucho, donde 69 comuneros fueron masacrados con hachas, palos, piedras y armas de fuego porque en la zona se había matado a un mando senderista. Esta cruel matanza, donde perdieron la vida 18 niños, les valió una sentencia de cadena perpetua a Guzmán y a su compañera, Elena Iparraguirre, todavía detenida.

El hecho de que Abimael Guzmán –el Presidente Gonzalo en la nomenclatura senderista–, un profesor de filosofía muy politizado, se reclamara partidario de una ideología tan respetable como el maoísmo, no lo exime de los crímenes cometidos. Su concepción política es una trágica caricatura del maoísmo, su pensamiento "Gonzalo" es una burda imitación de El libro rojo de Mao, una estrategia más genocida que comunista.

De hecho, el senderismo –y en esto colinda con el polpotismo de los khmer rojos– es al comunismo como el Ku Klux Klan es al cristianismo. Más que desviaciones, parecen ser gusanos de la manzana, desafortunadamente aprovechados por las derechas para embarrar todo lo que huela a izquierda y progresismo.

En estos días, se ven con más claridad que nunca los efectos de la demonización excesiva –y en parte instrumental– de que ha sido objeto el senderismo: el debate central parece ocuparlo la cuestión de qué hacer con el cadáver de Abimael Guzmán: ni que fuera un vampiro a quien plantar una estaca. Una gran parte de la opinión pública piensa que sus restos deberían ser incinerados y lanzados al mar para evitar que se le rinda culto, pero el presidente Pedro Castillo ha delegado la decisión a la Fiscalía de la nación.

La Comisión de la Verdad y Reconciliación, que trató de reconstruir el cuadro más verosímil de la guerra entre Sendero y el Estado, afirma en su informe final de 2003 que 46 por ciento de los 69 mil 280 muertos y desaparecidos, víctimas del conflicto armado, han sido producidos por el Partido Comunista del Perú-Sendero Luminoso; 30 por ciento provocados por agentes del Estado y 24 por ciento por otros agentes o circunstancias.

Ya así, el número de personas muertas por el Estado supera las 20 mil. Y hay que preguntarse cuántos de ellos habrán sido efectivamente senderistas, porque la represión, especialmente en la sierra, ha sido ciega y feroz.

Hay aquí una evidente disparidad en la apreciación de los dos bandos por parte de la sociedad peruana: a los senderistas –pero también a los simplemente sospechosos o acusados de simpatizar– se le sigue execrando y discriminando aún a 30 años de distancia, sin considerar mínimamente si se han arrepentido, han cambiado de opinión o quieran reconciliarse con la sociedad. A diferencia de Italia y Alemania, donde a los brigadistas rojos y a los ex RAF se les ha dado una oportunidad de retomar una vida social y laboral, en Perú se les sigue discriminando y acosando a vida, como a las adúlteras en la famosa novela de Hawthorne.

Al MOVADEF –Movimiento por la Amnistía y Derechos Fundamentales–, que aboga por la libertad de los presos políticos y es considerado por la derecha el brazo político de Sendero, se le niega obstinadamente el ingreso en política y se le acusa de injerencia y participación en el gobierno de Pedro Castillo.

Por el contrario, para quien hay perdón y olvido es para el Estado y sus fuerzas armadas, que han cometido crímenes y atrocidades de la misma gravedad e inhumanidad. Un ejemplo iluminante es ofrecido por la reciente sustitución, a pocos días de su nombramiento, del secretario de Relaciones Exteriores, Héctor Béjar, un escritor, sociólogo y catedrático que fue guerrillero del Ejército de Liberación Nacional en la década de los 60. La "culpa" de Béjar, sagaz intelectual y hombre intachable, ganador de un premio Casa de las Américas, consiste en haber declarado meses atrás que la CIA estadunidense y la Marina peruana tenían que ver con la aparición del terrorismo en Perú.

¡Ábrete cielo! La Marina de Guerra de Perú –como orgullosamente se autodenomina– se ha rasgado las vestimentas y denunciado a gritos el insulto, olvidando que, si no ha participado en la génesis del terrorismo, ciertamente lo ha practicado, junto al genocidio, y hay constancia histórica de ello. Un sólo episodio basta para demostrarlo, se llama la matanza de El Frontón, Lurigancho y Santa Bárbara y es uno de los episodios de cobardía y crueldad más relevantes de la década de los 80.

A un motín en las tres cárceles, el 18 de junio de 1986, que aprovechaba la apertura de la Internacional Socialista en Lima para atraer la atención hacia los presos senderistas, la respuesta del Estado fue el bombardeo y exterminio de cerca de 300 presos bajo su custodia. Una vez rendidos, los revoltosos sobrevivientes fueron exterminados con armas de fuego y bayonetas. Quien ordenó esta atrocidad fue el entonces presidente Alan García, quien nunca pagó por este crimen, y el ejecutor, la Marina de Guerra de Perú.

Por Gianni Proietti, periodista italiano

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El periodista Daniel Mendoza Leal, en una manifestación contra la llegada del presidente de Colombia a Madrid, en la Puerta de Alcalá, a 12 de septiembre de 2021, en Madrid. — Isabel Infantes / Europa Press

Amenazado de muerte, Daniel Mendoza (Bogotá, 1978) se escondía en el maletero de los coches de sus amigos para trasladarse de un lugar a otro y concedía entrevistas de forma clandestina. Se refugió en la embajada francesa y finalmente huyó de Colombia antes de que una bala pudiera acabar con su vida. Este abogado, criminalista y periodista, había asombrado al país desde mayo de 2020 con el lanzamiento de la serie web Matarife, en la que se narra de una manera innovadora y audaz el contubernio entre políticos, narcotraficantes y paramilitares.

Apoyado en investigaciones propias y de otros periodistas colombianos, Mendoza desgrana en Matarife las oscuras relaciones entre el poder y el hampa, y señala con el dedo a quien, a su juicio, es el capo dei capi de la narcopolítica: el expresidente (2002-2010) y hoy senador Álvaro Uribe, protagonista de una serie que ha convulsionado los cimientos de la política colombiana. Con un pulso narrativo vibrante, cercano al thriller psicológico, y un formato de breves píldoras audiovisuales, el documental ha llegado a los móviles de millones de colombianos (unos 35 millones de visitas en YouTube).

Con Mendoza como hilo conductor, por la pantalla desfilan testimonios e imágenes de la historia reciente de Colombia, los asesinatos de activistas sociales, la ejecución de miles jóvenes en el caso de los "falsos positivos", las vendettas de los narcotraficantes y sus alianzas con la élite política y económica del país... No es una ficción de Netflix. Es Colombia al desnudo. En Matarife se dan la mano la investigación, la denuncia y la estética en una experiencia subversiva y creativa, en palabras de su autor. Antes de abandonar Madrid, donde ha promocionado la segunda temporada de la serie, Mendoza recibe a Público.

Con sus tatuajes, su apariencia le acerca más a la farándula que al Derecho penal. Mide cada palabra que dice, no en vano ya le han caído varias denuncias por sus investigaciones, mientras recapitula sobre el vértigo de sus últimos años y sueña ya con la tercera temporada de la serie.

'Matarife' es todo un fenómeno audiovisual en Colombia, con millones de visitas en YouTube. ¿Qué se encuentra el espectador en la serie?

La primera temporada está basada en tres artículos (sobre la carrera política de Uribe y sus presuntas relaciones con el narcotráfico) que publiqué en el medio digital La Nueva Prensa y que fueron virales en Colombia. Esos artículos formaron el esqueleto de la primera temporada, que también se nutre de las investigaciones de periodistas como Gonzalo Guillén. Al principio pensamos en que yo fuera una sombra, con otro nombre, porque nos estábamos enfrentando a un aparato de poder, a una fábrica criminal, pero luego pensé que una sombra iba a asustar más a la gente. Decidí entonces exponerme y poner la cara. Todos me dijeron que estaba loco y yo les contesté que era la única forma de que funcionara el proyecto. Un proyecto, Matarife, cuya principal finalidad era que Colombia le perdiera el miedo a Uribe. Hasta ese momento todo el mundo se refería a él como El Innombrable para evitar las denuncias al acusarlo en redes. Pero yo necesitaba que la gente empezara a decir lo que es: un narcotraficante, un mafioso y un genocida. En mi artículo Uribe, el asesino que nos puso la mafia se ofrece una visión de lo que fue desde su nacimiento hasta su último periodo presidencial.

El propio rodaje de la serie y la promoción de la primera temporada es material digno de una película de suspense.

Para protegerme de Uribe, tuve que inventar que la serie había sido realizada por una productora australiana y que contaba con apoyos de afuera. En realidad, al proyecto de la primera temporada le dimos forma cuatro personas durante tres o cuatro meses. Fue una estrategia de engaño al Gobierno, y, en cierta forma, nos resultó. Ellos pensaban que toda la serie ya estaba hecha al lanzar el primer capítulo y que contábamos con apoyos internacionales, pero lo que hacíamos César Andrade [cineasta mexicano] y yo era ir grabando y editando cada capítulo poco a poco. En la segunda temporada despejo las dudas y explico nuestro vía crucis mientras hacíamos la primera parte. Yo pensaba que Matarife me iba a cubrir, pero lo que hizo fue echarme los sicarios encima. Pensaba que me iban a matar sin haber visto la reacción de la gente al ver la serie.

¿Y se fue de Colombia por ese temor a que lo mataran?

Recibí una serie de amenazas después de que en La Nueva Prensa se denunciara la compra de votos en las elecciones que llevaron a Iván Duque [actual mandatario] a la presidencia por medio de Uribe, en asociación con el cártel de la costa caribeña, del narcotraficante Marquitos Figueroa. Esas denuncias iniciaron una serie de amenazas [contra varios periodistas] después de que Uribe me acusara de ser un subversivo de la izquierda internacional y llamara a sus seguidores a tomar acciones en mi contra. Un senador de la República grabó una llamada en la que un informante le decía que la Oficina de Envigado [una organización criminal] había dado la orden de ejecución de varios periodistas de La Nueva Prensa. Entonces empiezan a buscarme para matarme a mí también en Bogotá. La Fundación para la Libertad de Prensa y varios senadores progresistas pidieron mi protección y ahí empieza mi huida en los baúles [maleteros] de los carros de mis amigos. Yo vivía cada día para dar una entrevista y decirle a la gente que Uribe era un narcotraficante y un genocida. Me buscaba la Policía, el Gobierno y los peores cárteles del narcotráfico y del paramilitarismo. Sabía que no iba a durar mucho tiempo antes de que me encontraran y me mataran. A través de Amnistía Internacional y una amiga abogada, me contactó la embajada de Francia y me dijeron que estaban dispuestos a salvarme la vida. Me refugié en la embajada y poco después me sacaron del país en un vuelo humanitario.

¿Qué pensó al tener que abandonar Colombia de forma forzada mientras millones de ciudadanos veían su serie?

Lo primero que pensé cuando se cerraron las puertas del avión fue que ya no me iba a morir. Y el segundo pensamiento que me vino a la cabeza fue hacer la segunda temporada y cómo carajo iba a hacerla en Francia. Lo único que se me ocurrió es que tenía que seguir contando la historia, pero ubicando escenas en Francia, y la segunda temporada se desarrolla allí con un formato y una narrativa más digerible para el público internacional. Se puede ver sin haber visto la primera, más centrada en el público colombiano. Esa primera temporada tuvo una difusión de más de 25 millones de visitas. Hoy, juntando las dos temporadas, hay casi 35 millones de visitas solo en el canal oficial.

Usted nació en el seno de una familia de la élite colombiana y fue miembro del selecto club El Nogal, objeto de sus denuncias

Sí, nací en una familia de la élite, no sé si afortunada o desafortunadamente para mí. En el club El Nogal empecé a observar algunas cosas y esto, unido al hecho de que yo era abogado penalista y que tenía conocimiento de expedientes de la parapolítica, me llevó a ver las relaciones que había entre la élite colombiana, el paramilitarismo y el narcotráfico. En el centro de todo eso estaba Álvaro Uribe. Eso me hizo escribir una serie de artículos que involucraban al club El Nogal como una institución que reunía a peligrosos delincuentes, corruptos, lavadores de activos, narcos y paramilitares, y tras esas denuncias me expulsaron del club. Después de cuatro años, gané un proceso judicial que anula esa expulsión, lo que significa un triunfo para la libertad de expresión en Colombia.

'Matarife' presenta hechos que ya se conocen en Colombia, pero de una manera original y dinámica. ¿Es ése el secreto de su éxito?

Yo quiero que la gente goce también viendo Matarife, en cierto sentido. Que sufra, pero que también goce con una fotografía bella, una música linda, un buen guion. Las artes sirven para eso. Matarife utiliza la información para disparar un misil que llegue al inconsciente colectivo de una sociedad como la colombiana. Para que eso ocurra, tiene que generar emociones individuales en las personas a través del arte. En este sentido, es un arma revolucionaria, lo que yo llamo la "subversión creativa", que para mí hace más daño que las armas reales. Se trata de una propuesta audiovisual que nutre al pueblo de una información que le llega al alma, convirtiéndose así en un mecanismo revolucionario muy efectivo. Yo ya no me considero abogado ni periodista. Ni tampoco director ni guionista ni actor. No soy nada de eso, sino un subversivo creativo que disparo sin herir físicamente a nadie y trato de violentar un sistema que riega de dolor y sangre a mi país.

La segunda temporada, de formato más extenso, no ha tenido la resonancia de la primera. ¿Por qué cree que ha sucedido esto?

Es cierto que la primera temporada se masificó más. El formato fue uno de los factores de que llegara a mucha gente. En la segunda temporada [de la que ya se han emitido ocho de sus diez capítulos] los episodios son más largos, pero la razón principal de que no haya tenido la misma difusión es porque ha habido un pacto de silencio entre los grandes medios colombianos, que no han hablado de la serie como sí lo hicieron de la primera parte. No les está funcionando del todo porque el pueblo colombiano está compartiendo la serie en redes, y la gente que la ha visto dice que la segunda temporada es más sólida desde el punto de vista estético. Los guiones están mucho más trabajados.

¿Qué reacción espera de ese público internacional al que va dirigido la nueva temporada?

Yo me pregunto: ¿qué le pasa al mundo? Están viendo que están matando a los jóvenes, que los están descuartizando, y llevan haciéndolo muchos años. La organización Human Rights Watch (HRW) ya lo verificó [como el caso de los "falsos positivos", ejecuciones sistemáticas de más de 6.000 jóvenes durante el mandato de Uribe para engrosar la lista de bajas de supuestos guerrilleros y dar la impresión de que se estaba ganando la guerra]. Hay que decirle al mundo que hay un genocidio en Colombia.

¿Cómo ve el futuro de su país ante las elecciones presidenciales del año que viene?

Yo creo que Colombia tiene dos opciones ahorita, y creo que la sociedad colombiana las está viendo y las encuestas lo dicen, porque ahorita la sociedad colombiana no se debate entre izquierdas y derechas, no se debate entre partidos políticos o colores políticos. Se debate entre la vida y la muerte. Esas son las dos opciones que tiene la sociedad colombiana. O la vida o la muerte. Yo espero que escoja la vida.

Madrid

18/09/2021 22:42

César G. Calero

Publicado enColombia
Imagen de Sergio Ramírez. — PÚBLICO

Acusado por Daniel Ortega de un rimero de supuestos delitos en Nicaragua, Ramírez no se plantea regresar a su país mientras el actual mandatario siga en el poder. España será su destino hasta que decida su destino definitivo.

 

La vida de Sergio Ramírez (Masatepe, 1942) se asemeja a una de esas tramas de la literatura latinoamericana del siglo XX trufadas de personajes desmesurados y escenas hiperbólicas. Se exilió en Costa Rica durante la dictadura de Somoza a finales de los años 70 y hoy, casi medio siglo después, se ve de nuevo abocado al destierro por la persecución política que sufre en Nicaragua por parte de quien fuera su compañero de viaje en la última revolución romántica de América Latina. Acusado por Daniel Ortega de un rimero de supuestos delitos, Ramírez no se plantea regresar a su país mientras el actual mandatario siga en el poder. Compartió el gobierno con Ortega en la década de los 80, cuando los sandinistas tuvieron que hacer frente a las sanciones de Washington y a la guerrilla de la Contra financiada por la CIA. Durante ese tiempo vertiginoso, aprovechaba el silencio de las madrugadas para escribir una novela (Castigo divino).

Tras la derrota sandinista en 1990, Ramírez fue alejándose de Ortega, y también de la política, para dedicarse a escribir. Su última novela,Tongolele no sabía bailar (Alfaguara), acaba de publicarse en España mientras se prohíbe en Nicaragua, donde solo puede leerse de manera clandestina. La obra refleja los abusos de poder del régimen de Ortega, el antiguo revolucionario devenido autócrata esotérico. Ramírez, Premio Cervantes 2017, recibe a Público en un céntrico hotel de Madrid. Es consciente de que tendrá que vivir una buena temporada, tal vez el resto de su vida, fuera de su país. España será su refugio en los próximos meses, hasta que tome una decisión sobre su destino definitivo. Sobre su segundo exilio.

El régimen de Daniel Ortega lo ha acusado de varios delitos, entre ellos la conspiración y la incitación al odio. Una persecución que lo obliga a un nuevo exilio. El filósofo Adolfo Sánchez Vázquez, exiliado español en México, decía que el exilio es una herida que no cicatriza. Usted ya acumula dos de esas heridas.

En la vida se presentan circunstancias que uno no busca, pero que hay que asumirlas cuando llegan. Uno no puede cambiar cosas que le imponen. Una dictadura te impone un exilio y entonces la única manera que yo tendría de no ser un exiliado sería ser un preso político, y no estoy dispuesto a ser un preso político. A la edad que yo tengo [79 años], la dureza del aislamiento en una cárcel, en una celda de castigo, como le han impuesto a gente de mi edad que está presa allí... Ni siquiera les dejan tomar sus medicamentos, no tienen asistencia médica, están deteriorando su salud, están sometidos a interrogatorios... No pienso darle ese gusto a la dictadura.

El lanzamiento de su nueva novela, 'Tongolele no sabía bailar', ha coincidido con las imputaciones en su contra por parte del régimen y la prohibición de su libro en Nicaragua, aunque circula ya de forma clandestina.

El hecho de que la gente haya copiado la novela de manera libre es algo que yo no puedo respaldar desde el punto de vista de un escritor que respeta las leyes de derechos de autor. Como un hecho político, me parece un acto de resistencia, que los jóvenes, sobre todo, hayan reproducido esta novela para leerla dentro de Nicaragua, donde está prohibida. Yo creo que los libros prohibidos son los que más llaman la atención, y el hecho de que se supiera que en la aduana de Nicaragua este libro no podía entrar, no podía ser leído, movió a muchos jóvenes a buscar cómo hacerlo. Unos compraron la edición digital y otros han acudido a la circulación de la novela por medio de PDF.

Galeano siempre recordaba cómo 'Las venas abiertas de América Latina' pasaba de mano en mano clandestinamente en las dictaduras del Cono Sur.

No hay que olvidar que la tradición de los libros de contrabando en América Latina viene desde la colonia. El Quijote estaba prohibido porque contaba mentiras, y para los poderes de entonces, la Corona, la Iglesia, no era conveniente que la gente leyera mentiras. Entonces El Quijote entraba en barriles de tocino, en barriles de vino, camuflados con tapas falsas, y así ha pasado con otros muchos libros que la gente busca cómo agenciarse y cómo leerlos.

Usted fue vicepresidente del gobierno de Ortega entre 1985 y 1990. Años después, alertó sobre la deriva autoritaria del líder sandinista, de sus pactos con personajes corruptos, como el derechista Arnoldo Alemán, y de la persecución de sus adversarios políticos. ¿Hacia dónde camina Nicaragua tras las próximas elecciones de noviembre?

Claramente hacia el partido único, pero no como en Cuba, donde solo existe el Partido Comunista, si no quizás como la RDA, que además del partido oficial comunista permitía la existencia de una serie de partidos que adornaban el paisaje político, pero no tenían ninguna incidencia. El régimen quería pretender con eso tener un carácter pluralista. Ahora, en Nicaragua, los que van a competir con Ortega en estas elecciones son partidos fabricados por él mismo de la antigua oleada, o de gente que se presta y a los que les prometen que, a cambio de este ardid, les van a dar uno o dos asientos en la Asamblea Nacional.

Ortega seguramente se va alzar con el 80 o el 90 por ciento de los asientos de la Asamblea, y el resto los va a repartir entre sus aliados. Esto es una canonjía personal: el salario de un diputado, más determinada cantidad de combustible, un vehículo libre de impuestos... Los diputados reciben también una cantidad de dinero para repartir a sus partidarios… Entonces, para muchos es un bonito negocio ser diputado. En Nicaragua, la gente llama a estas personas "zancudos", los mosquitos que chupan la sangre del presupuesto.

¿Cree usted entonces que se va a perpetuar el régimen después de las elecciones presidenciales de noviembre?

Creo que la ambición es quedarse solos en el poder, pero lo malo de estas ambiciones es que siempre demandan más acumulación de poder, porque el que actualmente tienen no les presta las seguridades que ellos buscan. El poder absoluto siempre es inseguro y eso lo lleva a su propio desastre.

Usted ha recibido el apoyo de muchos intelectuales. ¿Piensa que ese respaldo puede servirle como un escudo protector?

Bueno, no veo ninguna posibilidad de que Ortega vaya a ser doblegado pese al respaldo internacional, por muy abrumador que sea. Lo que siento es que, a través de la exposición de mi caso por parte de tanta gente, se pueda abrir la puerta de saber con mayor profundidad lo que está pasando en Nicaragua y la naturaleza que tiene la represión. Porque al fin y al cabo, el caso de Nicaragua no termina en Sergio Ramírez.

Es apenas un hueco para asomarse a las iniquidades que se cometen a diario con 140 presos políticos, centenares de miles de exiliados en Costa Rica, en los Estados Unidos o en México; gente que tiene que abandonar todo por miedo a ser prisionera. Estamos frente a una tiranía que no tiene límites, que no se pone límites, de manera que el hecho de que mi caso sirva para que la gente tome conciencia de lo que está pasando, eso me parece muy valioso.

Su nueva novela indaga en los abusos de poder en Nicaragua y en los acontecimientos de protestas y represión acaecidos en 2018. ¿Es un reflejo de la realidad del país?

Sí, yo creo que de alguna manera la literatura hispanoamericana está reflejando la realidad contemporánea y la realidad también del pasado, en la medida en que los ojos del novelista parecen ser capaces de entrar en el flujo de acontecimientos. Este es el sentido que para mí tiene abril de 2018. La novela tiene una dinámica también contemporánea, y la misma saga del inspector [Dolores] Morales lo va acercando al tiempo presente. Y al regresar a Nicaragua del exilio, en la frontera con Honduras, donde había quedado al final de Ya nadie llora por mí, pues es inevitable que se encontrara en el año 2018 con lo que estaba pasando en las calles.

¿El inspector Dolores Morales, que ya aparece en dos novelas anteriores, 'El cielo llora por mí' y 'Ya nadie llora por mí', es de alguna manera un 'alter ego' de Sergio Ramírez?

Pues de muchas maneras. Los dos entramos en el año 79 en acontecimientos que buscaban cambiar el país, solo que él era más joven, era un adolescente que había empuñado el fusil, había perdido una pierna, ahora usa una prótesis, pero él se ha venido haciendo mayor con el tiempo, a través de sus distintas experiencias de vida. Desde que termina el régimen sandinista en el 90, él tiene que enfrentarse desde su posición de investigador a todos los cambios políticos, primero desde la policía frente al narcotráfico, después al regreso de Ortega en 2006, a hechos de corrupción, ya marcados por la presencia de nuevos ricos creados por la misma revolución. Y esto de que la revolución cree nuevos ricos parece ser un destino inalienable de las revoluciones mismas.

¿Cree que la ficción es una herramienta más idónea que el ensayo para reflejar la realidad de América Latina?

Siempre ha sido la ficción un arma más poderosa. Primero, porque la gente lee más novelas que ensayos. En la trama de una novela, los hechos que tienen que ver con la historia resultan mucho más atractivos. Yo creo que, si buscamos un libro de historia que refleje el caudillismo del siglo XIX, por ejemplo, no sería fácil encontrarlo, pero sí en una novela como la de Sarmiento (Facundo). Ahí está esa figura del caudillo, pero es una novela. O si queremos saber lo que pasa con un revolucionario en México que se vuelve un banquero corrompido, poderoso, pues La Muerte de Artemio Cruz [de Carlos Fuentes] es lo mejor. Si buscamos encontrar la guerra de Canudos en Brasil, está La guerra del fin del mundo, de Vargas Llosa. Yo creo que la historia siempre está contada de forma muy atractiva por las novelas.

El régimen de Ortega muestra desde hace años, por influencia de Rosario Murillo, esposa del mandatario y vicepresidenta, una dimensión esotérica que parece salida de una ficción.

Yo creo que el ejemplo de un régimen como el de Ortega lo encontramos mucho en las novelas, de estas figuras que asumen el poder absoluto y se vuelven extravagantes. En El Salvador, en los años 30, el presidente Maximiliano Hernández Martínez practicaba él mismo la brujería, él se creía dueño de poderes extraordinarios, desde descubrir agua con un palo hasta controlar las pestes por medio de papeles de colores que mandaba pegar en el alumbrado público. Y tenía en la radio un programa diario sobre asuntos esotéricos, sobre la comunicación en el más allá con los espíritus. Y era el presidente de la República.

Algunos sectores de la izquierda todavía ven con cierto romanticismo la figura de Ortega por lo que significó en la revolución sandinista, y alegan que aún conserva una mirada social.

Esto me parece una especie de cinismo envejecido. En Nicaragua no hay programas sociales que Ortega esté desarrollando. Y aunque los hubiera, ningún programa social justifica el atropello a los derechos humanos. Me parece realmente una atrocidad que alguien pueda llamarse de izquierda y justifique violaciones a los derechos humanos, asesinatos de jóvenes por la espalda, cárcel, exilio, en nombre de una idea.

Eso ni siquiera es ya romanticismo. Yo lo veo como un oportunismo cínico muy trasnochado. Son gente que se quedó mirando al pasado, o sabe lo que [Ortega] está haciendo y tiene el cinismo suficiente para respaldar regímenes dictatoriales que no se diferencian en nada de los regímenes de derecha. No veo yo cuál es la diferencia entre la dictadura de Franco y la dictadura de Ortega. Cuando alguien usa los mecanismos de poder y se apodera de todas las instituciones, y tiene un control absoluto del Estado, y quiere tenerlo también de la sociedad, yo creo que no hay discusión ninguna. ¿Cuál es la diferencia entonces entre derecha e izquierda?

¿Cree que son comparables?

Hay brutalidades que no se pueden comparar, pero se pueden medir en intensidad. El hecho de que en tres o cuatro meses en Nicaragua hayan matado en la calle a 420 muchachos, me parece que es una atrocidad suficiente para que alguien que está pensando que en Nicaragua existe una revolución romántica, pudiera darse cuenta, si tiene ojos para ver.

¿Cómo se plantea su futuro en el exilio? ¿Dónde va a vivir y a escribir?

Estos meses me voy a quedar en España, después voy a regresar a Costa Rica y tengo que ir a México. No me he sentado a meditar sobre este tema aún. Estoy en el proceso de asimilar todo lo que ha pasado. Para un escritor, el exilio no es más que una manera de cómo cambiar de lugar su ordenador. Comprarse una mesa firme sobre la cual asentar un ordenador. El acto de escribir es un acto solitario, y uno puede escribir en el lugar donde se asiente. El exilio tiene que ver con otra cosa. El exilio tiene que ver con la imposibilidad del retorno al país donde uno nació, donde uno tiene sus afectos, pero si uno es escritor, cargará con su escritura allá donde vaya.

madrid

17/09/2021 21:51 Actualizado: 17/09/2021 22:04

Publicado enCultura
Frente a aguas borrascosas el faro son nuestros principios

De nuevo nuestra Comunidad de Paz de San José de Apartadó se ve en la necesidad de dejar constancia ante el país y el mundo sobre los últimos hechos de los cuales hemos sido víctimas por parte del paramilitarismo que sigue actuando a sus anchas en nuestra región sin ser molestado por ninguna autoridad competente, pues cuenta con su apoyo económico y político, lo que los hace fuertes para someter al campesinado a sus proyectos.

Nuestra región parece cada vez más codiciada por todo tipo de poderes, tanto económicos como políticos, militares y paramilitares. La característica de todos ellos es abusar de la población, exprimirnos para sacarnos todo lo que pueden en beneficio de sus intereses. Están las empresas mineras que han buscado cómo  explotar los minerales que se encuentran en esta Serranía del Abibe y para lograrlo se valen de la ayuda de los paramilitares para conseguir por la fuerza las tierras para esas empresas. Por otro lado están todos los falsos proyectos de desarrollo del Estado, diseñados para  engañar al campesino. En el otro extremo se encuentra la politiquería o falsa política, mediante la cual enredan a la población con falsos proyectos de mejoramiento de caminos y aperturas de carreteras, como método para conseguir curules. Finalmente está el poder de las armas de militares y paramilitares que se encargan de someter bajo el miedo y la amenaza a la población civil.

En los últimos meses el señor César Jaramillo, quien hace parte de la junta de FEDECACAO, la SAMA y la Alcaldía de Apartadó, ha estado liderando, con algunos presidentes de Juntas de Acción Comunal, la ejecución de un plan que han llamado: “No Más Comunidad de Paz”. El primer paso fue convocar a los pobladores de la zona  a la vereda La Esperanza para firmar calumnias con el fin de llevar acusaciones ante la Fiscalía contra nuestra Comunidad de Paz. Luego empezó a llamar por teléfono a los que no fueron y no firmaron, para obligarlos a hacerlo. Algunas organizaciones y personas que no están de acuerdo con el trabajo que está liderando este personaje, ya lo han denunciado por injuria y calumnia contra sus organizaciones. Sabemos que el interés que ha perseguido es poder conseguir una buena cantidad de personas que le sirvan para exterminar a quien estorba sus intereses. Todo redunda en interés de la misma Brigada XVII del ejército, que es la que en todos estos años ha buscado por todos los medios  cómo acabar con nuestro proceso de vida; primero se coordinó con los bloques paramilitares más poderosos de Urabá y perpetraron numerosas masacres, entre ellas la del 21 de febrero del 2005; después se buscó cómo desprestigiar a nuestra Comunidad acusándonos falsamente de manejos comerciales ilegales. Comandantes como el mismo Coronel Germán Rojas Díaz lanzaron diversas calumnias contra miembros de nuestra comunidad, tratándolos de guerrilleros orgánicos de los diferentes frentes de las FARC que había en la zona, y por último se han valido de acciones de tutelas pésimamente fundamentadas y con la intención perversa de que no denunciemos sus atrocidades, buscando callarnos para que ya no se les destape en su complicidad con los grupos paramilitares que han existido desde que se creó esa brigada.

Se respira, pues, en nuestra región, un ambiente viciado por estrategias perversas contra nuestra Comunidad de Paz. Ahora el Señor César Jaramillo mediante audios maneja un supuesto plan de conciliación con las juntas comunales, organizaciones y personas que no han querido participar de sus ideas, según él, para limar asperezas y poder unirse para solucionar los problemas internos que tienen en sus veredas. Como Comunidad de Paz sabemos que se busca cómo tener a toda la población a su favor para dos cosas: la primera, cumplir el trabajo encomendado de exterminio de nuestra Comunidad, y el segundo, tener buenas firmas y votos para manipular los escaños políticos y la representación de las víctimas en el Congreso.

A las Juntas de Acción Comunal de todas las veredas de San José de Apartadó, desde nuestros corazones, como Comunidad de Paz, les decimos: ustedes, señores miembros de sus comunidades, son capaces de salir adelante autónomamente en su proceso organizativo en las veredas, sin tener que someterse a la guía de personas que sólo buscan cómo utilizar a la población para sus propósitos inconfesables. Entendamos que el paramilitarismo y los intereses políticos son los que han acabado con nuestra región.  Rechazarlos debe ser deber todos como comunidades campesinas. Anhelamos ver una zona donde el campesino se organice y busque desarrollar sus proyectos comunitarios, lejos de personas que buscan sus propios intereses por encima de quien sea.  

Las carreteras siguen siendo un importante método para que la maldad penetre  en nuestros espacios comunitarios. Se ha escuchado que se realizará una reunión en la vereda Playa Larga, donde se anuncia que participarán la Gobernación y funcionarios de la administración de Apartadó, según se dice, para legalizar carreteras que llevan más de 10 años siendo impulsadas ilegalmente por la Brigada 17 del ejército y los paramilitares.

Los hechos de los cuales dejamos hoy constancia son los siguientes:

·        El viernes 20 de agosto de 2021, en horas de la mañana nos llegaron informaciones según las cuales los paramilitares habrían tenido una serie de reuniones internas entre ellos para coordinar cómo sería su participación en  las juntas de acción comunal de la zona. Según se afirma, cada paramilitar que viva dentro de una vereda debe estar inscrito dentro de la Junta de Acción Comunal y apoyarla en todo. Estas informaciones son muy preocupantes porque el paramilitarismo ha ido penetrando las diferentes organizaciones civiles que hay en nuestra región y así lo hemos dejado en evidencia en anteriores constancias públicas donde con nombres propios se ha denunciado la presencia de paramilitares dentro de las comunidades civiles.

  • El miércoles 25 de agosto de 2021, nuestra Comunidad de Paz fue informada de una serie de audios donde el Señor Cesar Jaramillo y varios presidentes y miembros de las juntas de acción comunal de San José de Apartadó convocan a todas las demás juntas, incluyendo a personas que no están de acuerdo con los planes del señor Cesar Jaramillo en esta zona, para que  se acerquen a conciliar y seguramente a someterse a esa lógica que este personaje trae a la zona. Se escucha claramente en los audios cómo se invita a la población civil a desmovilizarse, como si fuera un grupo armado; esto ya es una clara calumnia de algunos dirigentes veredales contra el campesino.
  • El domingo 29 de agosto de 2021, en horas del día se recibieron informaciones según las cuales en la fiesta que se realizó el pasado 17 y 18 de julio, en la vereda La Unión, coordinada por la Brigada XVII del ejército, Cesar Jaramillo y la misma Junta Comunal de la vereda La Unión, se tuvo un muy alto consumo de licor, para lo cual el Señor César Jaramillo, miembro de la Junta Nacional de FEDECACAO, aportó parte del dinero  y según el resto fue aportado por el paramilitar Wilmar de Jesús Úsuga, alias “el Mexicano”, asesinado por el ejército en el departamento del Cauca el pasado 25 de julio de 2021.
  • El miércoles 01 de septiembre de 2021, en horas del día, pobladores amigos nos informaron sobre detalles de la estrategia que se está planeando, desde algunos presidentes de juntas de acción comunal en alianzas con el señor Cesar Jaramillo, para calumniar a nuestra Comunidad de Paz ante la Fiscalía: según eso, allí están llevando informaciones construidas por ellos sobre nexos de nuestra comunidad de paz con las extintas FARC-EP. Eso lo han intentado durante 25 años valiéndose de los más perversos métodos de chantajes, sobornos, torturas, utilización criminal de personas ilegal e injustamente detenidas para hacerlas víctimas de montajes, todo bajo el impulso del expresidente Uribe y sus secuaces. Uno de los autores más productivos en calumnias, montajes y chantajes contra nuestra Comunidad de Paz fue el coronel Néstor Iván Duque López, cuyos desempeños criminales están muy bien denunciados ante varios tribunales internacionales. Numerosos de esos expedientes, con todas sus trampas y podredumbres jurídicas y éticas han sido ya puestos a la luz, sus autores dejados en pública vergüenza y muchos de los que se prestaron para los montajes confesaron bajo la presión de la ley 975 o de la JEP y están profundamente arrepentidos. Con todo, al Señor César Jaramillo mucha gente le ha escuchado expresar deseos desesperados de que los líderes de nuestra Comunidad de Paz “se pudran en la cárcel”, pues él añora que los montajes del pasado se vuelvan a repetir. Su cercanía con la Brigada XVII, recinto donde se urdieron tantos crímenes del pasado que buscaban el mismo objetivo: destruir nuestra Comunidad de Paz, quizás le da confianza de que es posible repetirlos.
  • El viernes 3 de septiembre de 2021, fue visto un grupo de 12 paramilitares portando armas largas y prendas militares entre las veredas Arenas Altas y Arenas Bajas de San José de Apartadó. Aún se encuentran allí sin ser molestados por nadie.
  • Este mismo viernes 3 de septiembre de 2021, fueron vistos varios paramilitares en la vereda La Resbalosa de San José de Apartadó. Uno de ellos portaba 4 radios de comunicación.
  • El sábado 4 de septiembre de 2021, en horas del día se nos informó que los paramilitares están comprando tierras mediante terceros, o los llamados testaferros, en esta zona. Según quienes nos informaron, ya han comprado varias fincas en las veredas Mulatos, Arenas, Playa Larga, y La Cristalina. La misma Alcaldía de Apartadó desde hace varios años ha comprado varias fincas en las veredas: La Unión, Buenos Aires, La Linda, el centro poblado de San José y La Cristalina, entre otras, ¿Para qué se comprarán todas esas fincas?  Allí se le prohíbe totalmente a la gente trabajar.
  • El miércoles 8 de septiembre de 2021, en horas de la mañana, el señor Cesar Jaramillo, en el medio radial Antena Stereo, de Apartadó, manifestó que nuestra comunidad y otras organizaciones civiles de la zona lo están poniendo en alto riesgo al publicar constancias en contra de él. Manifestó que si algo le pasa será responsabilidad de nuestra Comunidad de Paz. Manifiesta que tiene dos enemigos muy grandes en la Zona, uno es nuestra Comunidad de Paz y el otro es la Asociación Campesina de San José de Apartadó ACASA. Supuestamente la Fiscalía le encomendó que se esté reportando a diario. En dicha entrevista radial manifestó que se encuentra muy vulnerable frente a los delincuentes, como queriendo decir que nuestra Comunidad y otras organizaciones que han denunciado sus actos lesivos en la zona, somos “delincuentes”. Nuestra Comunidad nunca ha querido hacerle daño a él ni a nadie y si algo hemos expresado públicamente sobre él ha sido en defensa de nuestra integridad y nuestros derechos, porque este personaje ha buscado por todos los medios destruir nuestra Comunidad, pues así lo hizo público en meses pasados a través de sus redes sociales.

·        El martes 14 de septiembre de 2021, en horas del día fuimos informados sobre una carta que tendría la ASOCOMUNAL de San José de Apartadó, supuestamente para invitarnos a reuniones en algunas veredas, entre ellas Playa Larga. los motivos son conciliar en temas de carreteras, entre otros. Nuestra comunidad ha dejado constancia muchas veces sobre este tipo de proyectos ilegales que se han impulsado por la misma Brigada 17 del ejército y funcionarios públicos de Apartadó.

Según se está notando en el ambiente, en la zona algo se está planeando muy fuerte en contra de nuestra Comunidad de Paz, lo cual nos llena de preocupación, pues percibimos muchos malestares e informaciones de muchos pobladores que comentan cómo se está convocando a toda la población de nuestro entorno para que ayude a este ente exterminador a destruir nuestro proceso de vida; muchos otros se oponen a esa estrategia de exterminio que consideran perversa.  

Para las fuerzas militares, funcionarios públicos y el paramilitarismo de Urabá que es invasivo, somos su enemigo número uno y así lo ha venido mencionando desde hace varios años. Sabemos que mientras no paremos de dejar constancias públicas sobre la barbarie que se comete contra la población civil de nuestra zona siempre seremos un estorbo para quienes buscan dividir a los pobladores e imponer la lógica de muerte a   favor de los poderosos. Dejamos claro que no es nuestra responsabilidad como Comunidad de Paz, si algo le llegara a pasar a cualquier funcionario público y mucho menos a los humildes pobladores de nuestra región. Nuestra Comunidad es COMUNIDAD DE PAZ y si hemos sufrido tanta persecución ha sido justamente por negarnos a participar en el conflicto armado y negarnos a convivir con cualquier actor que utilice armas o apoye su lógica de muerte. SOMOS VÍCTIMAS. JAMÁS VICTIMARIOS. Para ello nos hemos formado en estos 25 años, asimilando la espiritualidad de la Paz y de la Vida y agrandando distancias frente a toda estrategia de muerte y de violencia. El mismo gobierno -local y nacional- ha sido el máximo responsable de toda acción violenta y de muerte que ha ocurrido en nuestro entorno y además se ha hecho sordo y ciego a nuestros clamores para que detenga toda violencia. Lo único que hemos hecho como población civil es, mediante comunicados públicos, exigir que se proteja la vida y se le respete la tierra al campesinado en la zona. Por eso no pararemos de comunicar al mundo todo lo que sigue pasando y lo poco que le preocupa al gobierno colombiano esta situación.

No queda más que agradecer a todas esas voces de ánimo que recibimos a diario desde el país y el mundo como gestos de solidaridad y fuerza moral con la que hemos contado en todo este tiempo.

                                      Comunidad de Paz de San José de Apartadó

                                                          Septiembre 17 de 2021

Publicado enColombia
Sábado, 18 Septiembre 2021 06:32

Una feria de vanidades

Viñeta de Matador dedicada al presidente colombiano y su moneda (tomada del canal de Instagram del autor)

Ni libros ni medallas, que no les confundan. En Colombia no ha lugar para ferias, aunque se sigan dando. Hoy imperan las balas, las que su policía dispara contra la población por ejercer su derecho a la protesta, y las monedas, las que el propio presidente se ha dedicado para que su imagen quede grabada en algún sitio más allá de en los anales de la estulticia.

A este aprendiz de político, que sigue los dictados de su maestro, lo que le importa es figurar, que hablen de él aunque sea mal. Por eso se dedicó a presentador de televisión, a exprimir la economía con sus promesas naranjas y a formar parte de la numismática nacional. Revisen lo bien que lo retrata Matador en sus viñetas.

No deberíamos equivocar el objetivo de las manifestaciones, o al menos no dejar como diana solamente al presidente colombiano. Habría que preguntarse de quién ha sido la idea de concederle una condecoración española al gobernante más inútil de la historia del país. Pero también, de quién ha partido, en estos tristes tiempos que corren, nombrar a Colombia como país invitado de la Feria del Libro de Madrid. Sin ir más lejos, acaba de vetar al periodista y escritor Daniel Samper Ospina impidiéndole participar en un programa de televisión en el que el gobernante iba a someterse a las preguntas de los medios.

Durante el gobierno de este señor, al que el Estado español condecora y recibe con honores, se han sucedido cientos de asesinatos de líderes sociales (Indepaz reporta 116 solamente en lo que va de año), que en muchos casos también eran defensores ambientales de esa diversidad y vitalidad que aparece en el logo de la Feria; se han producido numerosas masacres, que el “insigne” presidente ha cambiado por el eufemismo de homicidios colectivos; se han reprimido con violencia, mucha más de la habitual y con participación de civiles disparando a sus paisanas y paisanos, las manifestaciones populares para reclamar paz, trabajo y dignidad; se han incumplido los acuerdos de La Habana que terminaron con los enfrentamientos con la guerrilla de las FARC-EP, que, a pesar de haber abandonado las armas, sigue poniendo una parte importante de los muertos; se ha negado a reconocer púbicamente, y a ponerle algún remedio, a algo que la mayoría ya sabía pero que los gobernantes no querían saber, que fueron seis mil cuatrocientos dos los falsos positivos, personas asesinadas y  presentadas como bajas en combate, entre 2002 y 2008, y se han seguido dando los mismos o más casos de corrupción de siempre, el último el protagonizado por la ya exministra de las TIC que ha hecho desaparecer 70 mil millones de pesos (aproximadamente 15 millones de euros al cambio actual) que deberían haber servido para llevar conectividad a las áreas rurales, mayoría todavía en el territorio, en las que niñas y niños no tienen acceso a internet (por cierto, la susodicha no se merece que su apellido se convierta en verbo, aunque sea para recordarnos que ha robado). Y podríamos seguir enumerando.

Por suerte, la creatividad y el arte colombianos, no sólo su literatura, también su cine, su fotografía, su teatro, su música, su pintura y su escultura, están muy por encima de sus políticos y las políticas que practican, de sus legisladores y sus inacciones y de sus jueces y sus sentencias. Pero si el Gobierno colombiano invita a la Feria de Madrid a autoras y autores “neutros”, que otros organismos en el Estado español (ya sean organizaciones sociales, partidos políticos o editoriales) inviten al personal crítico para hacer contrapeso. No solamente o las y los conocidos, sino a toda una pléyade de jóvenes, y no tanto, que llenan la producción literaria, las salas de exposiciones, los teatros y los múltiples festivales al parque y a las calles que se dan en todo el país.

Si es el Gobierno español el que le premia, habría que sancionarle por anteponer los posibles beneficios económicos a la defensa de los derechos humanos y las libertades públicas. Claro, porque detrás de esa medalla debe haber un montón de intereses comerciales para que los buitres empresariales españoles “invadan” económicamente el país andino y echen a los cóndores de allá, a pesar de las muchas águilas negras que sobrevuelan el cielo colombiano.

Creo que es a todas luces injustificable el reconocimiento ofrecido al presidente de Colombia, tanto el de carácter político dado por el Gobierno español como el premio literario que supone que un presidente censurador represente a su país en la Feria del Libro de Madrid.

17SEP2021

Publicado enCultura
Sábado, 18 Septiembre 2021 06:15

Ayuda en ruinas

Ayuda en ruinas

Cuando hace 11 años el terremoto pulverizó a Haití, junto con miles de casas –y más de 200 mil víctimas– cayó, como un castillo de naipes, todo el Estado haitiano. Literalmente. Todas las sedes de los ministerios –junto con el emblemático Palacio Presidencial– quedaron en ruinas, salvo una. Más allá de lo anecdótico, la verdad es que el mundo nunca estuvo interesado en que en Haití existiera un organismo estatal fuerte. Sólo un servil “centro colonial”.

Por eso desde hace décadas –ya cuando finalmente se aceptó la sola existencia de este país– se privilegiaba “la ayuda internacional” canalizada por fuera del Estado mediante el incontable número de organismos internacionales y oenegés. Así, éstas, al ir suplantando las funciones que correspondían al Estado, lo minaban aún más. Y cuando se le daba el dinero a los gobiernos “útiles” –para el “desarrollo”, para la “infraestructura”, etcétera– como el de Jean-Claude Baby Doc Duvalier (1971-1986) o los de los “neo-duvalieristas”, como Michel Sweet Micky Martelly (2011-2016) y el recientemente asesinado Jovenel The Banana Man Moïse (bit.ly/3CgTgEo), el mundo cerraba los ojos cuando éstos se forraban los bolsillos (bit.ly/3zdK7uj).

Cuando hablé hace unos años de esto con Alex Dupuy, el sociólogo haitiano, autor de un estudio denominado Haiti and the world economy, the fault of the Haitian underdevelopment, éste apuntaba a razones estructurales del subdesarrollo: “no es que ‘el mundo le haya dado la espalda al país’; todo lo contrario: la pobreza haitiana es consecuencia directa de los intereses de los imperios –Francia, Estados Unidos– y de los perversos vínculos con los mercados internacionales: desde la colonia hasta la desregulación neoliberal”. Durante esta última, iniciada por Baby Doc, se alentó p.ej. migración masiva del campo a las ciudades para proporcionarles a las maquiladoras mano de obra barata, la misma “solución” que fue ofrecida después del terremoto de 2010 (bit.ly/2XkaIsw).

Se forzó la privatización de casi todas las áreas de economía y esfera social, junto con la abolición de aranceles, algo que ató a Haití completamente a la importación de granos desde Estados Unidos. Cuando hacía falta –cuando al poder llegaba una fuerza que en ojos de los haitianos representaba el cambio, como Jean-Bertrande Aristide con su Fanmi Lavalas (1991 y 2004)–, el mundo literalmente sacudía al Estado haitiano. Venían los coups d’etat.

De hecho, la “oenegenización” de Haití fue diseñada antes como estrategia de asfixia y bullying, “para no darle chance a Aristide” (bit.ly/3nxOiiD). “Si sólo en décima parte el mundo estuviera tan eficiente en (re)construcción del Estado en Haití, como lo ha sido en su destrucción...”, decía Dupuy.

La prometida, tras 2010, por la “comunidad internacional” reconstrucción –ideada por Paul Collier, el “especialista en combate a la pobreza” e implementada por... Bill Clinton– que privilegió el modelo de la exportación por encima p.ej. de la reactivación del campo para garantizar la seguridad alimenticia, era en sí misma, una catástrofe.

Los esquemas de “ayuda” diseñadas desde una lógica neolocolonial marginalizaron a los haitianos. De cada 100 dólares que donó el gobierno estadunidense, 98.40 regresaron a Estados Unidos en forma de contratos o sueldos. “Tras el terremoto, Haití se convirtió en una ‘Republica de las oenegés’, dónde el inexistente Estado no tenía ninguna capacidad para responder a las necesidades de sus ciudadanos”, decía Dupuy. El argumento de la “corrupción” –para no financiar al gobierno–, tras el caso de Duvalier (cuando p.ej. el Fondo Monetario Internacional sabía que sus fondos acababan directamente en bolsillos de los tonton macoutes), –y luego Martelly o Moïse–, sonaba aún más hueco ante el escándalo que involucró a los empleados de Oxfam en una red de prostitución (bit.ly/2XkI62a).

Así que cuando el mes pasado, cuando todavía no bajó el polvo después del asesinato del presidente, otro terremoto golpeó al país –esta vez con “apenas”algo más de 2 mil víctimas (bit.ly/3kcZLlF)– nuevamente han sido expuestos todos los puntos ciegos del modelo dominante de “ayuda” (bit.ly/3960Ntn).

“Haití necesita ayuda, pero no de los oenegeros que no bajan de sus camionetas blancas” era una de las críticas más suaves (bit.ly/3CjdcGX).

A pesar de que ahora –como las veces pasadas– los haitianos han sido siempre los primeros en organizar y brindarla (bit.ly/3k9PkPM), el mundo, por más increíble que parezca, seguía ignorando la necesidad de articularse con organizaciones locales –viendo al país como un “desierto social”, cuando en realidad cuenta con riquísima experiencia de autorganización desde abajo– y mostrándose incapaz de abandonar el modelo de asistencia que prioriza las ganancias de los que la ofrecen.

La única vía –como bien apuntaban en este contexto unos activistas– es: i) parar “la pornografía del desastre”; ii) invertir en la capacidad de los haitianos; iii) apoyar las prioridades identificadas localmente; iv) enfocar los proyectos en los contrapartes locales y la relación con ellos; v) coordinar o notificar sus pasos a los oficiales locales y al ministerio correspondiente (bit.ly/3hvMz9J). El hecho de que su sede –como el propio Palacio Presidencial, el mejor ejemplo del fracaso de las promesas de hace 11 años– pueda continuar aún en ruinas, no es ninguna excusa para no hacerlo.

Publicado enInternacional