Jueves, 04 Septiembre 2014 09:49

La variante Yugoslava de la Otan en Ucrania

La variante Yugoslava de la Otan en Ucrania

ALAI AMLATINA, 03/09/2014.- La guerra, los destinos rotos de las personas y la infraestructura destruida en el sur-este de Ucrania, demuestran de manera visible, la réplica del plan Kosovo y el guión dirigido por los mismos directores. Cualquier persona en su sano juicio, puede percatarse que el propósito de la denominada operación antiterrorista en la zona este de Ucrania, es expulsar de allí a toda la población de origen ruso y en su lugar ocuparla con cualquier población que se relacione de manera diferente con la historia, la cultura, la amistad y las centenarias relaciones entre los otrora, pueblos hermanos.

Precisamente, esa fue la forma como la OTAN y los terroristas del Ejército de Liberación de Kosovo en Serbia en los años noventa, arremetieron contra la población nativa destruyendo de raíz, sus casas, sitios culturales, religiosos e históricos y seleccionando la propiedad. Por una parte, esto se explica en razón de las diferencias étnicas y territoriales regionales existentes, y por la otra; como un intento consciente de crear una fuente potencial de tensión, para asi gestionar el conflicto. Como consecuencia del desgarramiento serbio, en ese lugar de Europa, surge una de las mayores bases militares estadounidenses en el mundo: "Camp Bondsteel". Actualmente en Europa, pocas personas hablan de los problemas del autoproclamado Estado musulmán de Kosovo, en el corazón de Europa. Cuando mucho se menciona el tráfico de drogas, el contrabando de armas y vehículos, la prostitución, el comercio ilegal de órganos. Sin embargo, nunca se hace alusión a los organizadores de la crisis: Bruselas y Washington.

En la actualidad, la situación se repite en Ucrania: conflicto armado en Europa, refugiados y migración, fenómenos que no excluye por su afectación a los países más ricos de la Unión Europea. En tal conflicto, la población de habla rusa del sur-este ucraniano, sufre intolerables condiciones de vida que presagian una inminente catástrofe humanitaria. En razón de ello, las personas se ven obligadas a huir. Mientras tanto los funcionarios de Estados Unidos y de la Unión Europea comunican su disposición para que una vez se alcance el fin de las hostilidades, se pueda asignar la ayuda financiera necesaria para la reconstrucción de las regiones de Donetsk y Lugansk. Ante tal aseveración, aparece una obligada pregunta: ¿reconstrucción para quién?

En este contexto, el Secretario General de la OTAN Anders Fogh Rasmussen hizo una breve visita a Kiev, donde se reunió con el jefe de los líderes políticos locales y estatales a los cuales les prometió la realización de un programa de acción conjunta, a mediano plazo y para discutir la ayuda a las fuerzas armadas de Ucrania, que permita implementar las reformas necesarias. De forma paralela, reiteró una vez más, el apoyo absoluto a la acción punitiva en contra de su propia población civil que Kiev conduce en el sur-este del país.

Por último, al parecer, para inflamar de alguna manera el liderazgo ucraniano y el apoyo de los medios de comunicación, anuncio que "La Alianza deja de cooperar con la Federación de Rusia". Recordemos que la OTAN fue creada en 1949 para disuadir a la Unión Soviética. La Alianza continuó esta política, incluso después de la desaparición en el mapamundi de la URSS y el surgimiento sobre ella, de la nueva Rusia. A pesar de los discursos benevolentes sobre el compromiso con la cooperación equitativa y mutuamente beneficiosa con Moscu, en realidad, para los funcionarios de la OTAN, un objetivo egoísta y fundamental han sido siempre el de prevenir el resurgimiento de Rusia como potencia mundial y del ejército ruso, como una fuerza capaz de resistir la presión de la OTAN y la agresión. Este fue el caso incluso después de la guerra de Yugoslavia, y después de la derrota de Tbilisi (Georgia), en la guerra contra Tsjinvali. Ahora sucede lo mismo con la profunda crisis militar y política producida en Ucrania.

Y es que resulta necesario entender una simple verdad: la OTAN nunca cambiara su naturaleza, siempre será el enemigo de Rusia, no importa que en ocasiones enmascarare su identidad, como hace cuando eventualmente necesita del apoyo y asistencia de Moscu, como en su momento ocurrió en Afganistán y en otros lugares "calientes". De esta manera, es evidente que los escenarios geopolíticos se reescriben ligeramente y por lo general solo presentan variantes de estilo. Precisamente la coyuntura actual puede dar lugar a situaciones muy lamentables para Europa.

Desgraciadamente, a la fecha se mantiene un desacuerdo profundo respecto a la solución de la crisis en Ucrania y las relaciones con Rusia.Las discrepancias han derivado en dolorosas medidas contra Rusia y respuestas contundentes de Moscu a las sanciones impuestas, todo lo cual puede causar graves trastornos sociales y económicos para Europa y el mundo en general.

 

- Euclides E. Tapia C. es Profesor Titular de Relaciones Internacionales de la Universidad de Panamá.

Publicado enInternacional
Sábado, 29 Septiembre 2012 09:14

El Viejo Continente despliega las alas

El Viejo Continente despliega las alas
Luego de casi tres años de desestabilizadora crisis económica, que puso a la Unión Europea contra las cuerdas, se empiezan a dar los primeros pasos para profundizar la unidad, crear mecanismos de gobernabilidad y se comienza a debatir la posibilidad de crear un ejército europeo. Hasta el momento todos ellos eran temas tabú.
 
“Vuestro papel es hacer realidad el sueño europeo. Viva la amistad franco-alemana”, dijo François Hollande en alemán. “Viva la juventud franco-alemana. Viva la juventud europea”, exclamó Angela Merkel en francés. Al expresarse cada uno en el idioma del otro, los dos dirigentes buscaban reafirmar la vocación europeísta que los anima en el mismo escenario donde Charles de Gaulle se dirigió a miles de jóvenes alemanes el 9 de setiembre de 1952, la pequeña ciudad de alemana de Ludwigsburg.
 
Era la primera visita de un presidente francés a la Alemania recién derrotada en la II Guerra Mundial, y su discurso en alemán entusiasmó a los jóvenes. Justo 60 años después, los principales dirigentes de los dos más importantes países de Europa continental quisieron mostrar que los sigue inspirando idéntica voluntad de caminar juntos, dejando de lado diferencias y rencores, para seguir edificando una poderosa Unión Europea.
 

Una nueva Europa

 
El diario británico The Guardian difundió el 18 de setiembre los contenidos de un documento de 12 páginas elaborado por los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea, a instancia del canciller alemán Guido Westerwelle, que sintetiza “nueve meses de lluvia de ideas sobre el futuro de Europa”.
 
Cinco de los seis principales países de la Unión, con la excepción de Gran Bretaña, piden una “revisión radical de las políticas europeas de relaciones exteriores y defensa para crear un nuevo y poderoso ministerio paneuropeo y la votación por mayoría de la política exterior común para eludir el veto británico, crear un posible ejército europeo y un mercado único de industrias de defensa”.
 
Según la información, el impulso fue alemán aunque el contenido parece neo-gaullista, y contempla la posibilidad de elegir presidente europeo por voto directo. Los patrocinadores de esta nueva orientación, que en los hechos apuesta a una profundización de la unidad europea, son Alemania, Francia, Italia, España y Polonia, dejando de lado a Gran Bretaña lo que, según The Guardian, “aumentará la presión para su salida de la Unión Europea”.
 
La decisión de crear un nuevo y poderoso ministerio común europeo busca destrabar las largas y tediosas negociaciones que implica llegar al consenso entre 27 o 28 países. Como señaló el analista europeo del diario londinense, Ian Traynor, se trata de “un camino para salir de la crisis a través de una mayor integración” que en los hechos deja a Londres “mirando el proceso político europeo desde el banquillo”.
 
Pero la profundización de la Unión no quedará focalizada en las relaciones internacionales. Dos temas ocupan estos días a los presidentes de Francia y Alemania: la creación de un organismo de supervisión bancaria común y los planes de fusión anunciados días atrás por las dos mayores empresas de defensa europeas, la EADS y la británica BAE Systems.
 
La fusión entre ambas crearía un gigante aeroespacial mayor que la estadounidense Boeing, ya que alcanzaría los 220 mil empleados y facturaría 73.000 millones de dólares anuales. La firma británica se ha visto afectada por la reducción del presupuesto de Defensa de su principal cliente, los Estados Unidos, lo que enseña las grietas que se abr en la alianza transatlántica en momentos de crisis económica y viraje geopolítico.
 
Según los analistas del Laboratorio Europeo de Anticipación Política (leap), la sobrevivencia de BAE Systems estaría amenazada porque su facturación depende en un 20 por ciento del mercado estadounidense que en plena crisis de empleo se vuelca en las empresas locales, y por el recorte del gasto militar británico por el enorme endeudamiento del país. El hecho de que la principal empresa británica de defensa deba recostarse en Europa, anticipa los giros en las alianzas globales (leap, 16 de setiembre de 2012).
 

Adiós al amigo

 
Las elecciones francesas fueron un punto de inflexión que abrió las puertas a la introducción de cambios de largo aliento en el continente. De hecho, desde el triunfo socialista, que muchos interpretan como el retorno del miterrandismo, se vive un clima distinto en Europa. “Eurolandia salió finalmente de su letargo político y del corto-placismo a partir de la elección de François Hollande”, escribió el leap en su boletín mensual de junio, “lo cual desmiente todos los pronósticos de los medios de comunicación anglosajones y de los euroescépticos. A partir de ahora, Eurolandia (en realidad la Unión Europea menos el Reino Unido) podrá avanzar sin reparar en obstáculos y dotarse del verdadero proyecto de integración política, de eficacia económica y de democratización durante el período 2012-2016”.
 
Tres años de crisis y la amenaza, inminente por momentos, de implosión del euro, convencieron a las elites del continente de una doble necesidad: dotarse de mecanismos de gobernabilidad y tomar distancia del eje Washington-Londres que había configurado el núcleo del poder global junto a los aliados europeos. Si la gobernabilidad parece imprescindible para superar la crisis, tomar distancia de Estados Unidos es un tipo de decisión que no puede pronunciarse en voz alta, pero que se deduce del camino adoptado en los últimos meses.
 
Apenas un síntoma del nuevo clima fue el reciente discurso del canciller polaco Radek Sikorsk, en la conferencia Global Horizons en el palacio de Blenheim, cerca de Oxford el viernes 21 de septiembre. Aunque Polonia es aliada de Gran Bretaña y Estados Unidos, Sikorsk pidió a los primeros que abandonen su “euroescepticismo” y se involucren en la construcción europea. Fue más lejos al pedir al gobierno inglés que no socave la Unión Europea y que si se niega a colaborar “no espere que los ayudemos a arruinar o paralizar la Unión” (EU Observer, 24 de setiembre de 2012).
 
Se trata, en efecto, de una nueva conciencia europea, lo que algunos denominan como un “segundo renacimiento” luego del nacimiento la posguerra. Ni los dirigentes ni buena parte de la población olvidan que fue una decisión de los principales banqueros de la City y de Wall Street la que lanzó el ataque especulativo contra el euro como forma de salvar la hegemonía del dólar.
 
“El ataque violento que sufrió la Eurozona por parte de los que eran considerados sus aliados estratégicos, el Reino Unido y Estados Unidos, modificó radicalmente la percepción de los intereses vitales de Eurolandia, tanto para sus élites como para sus ciudadanos”, escribía el leap en febrero. “Los años 2010 y 2011 mostraron a los eurolandeses que sus aliados se encontraban, al menos, tanto en Moscú, Pekín, Nueva Delhi o Brasilia, como en Londres y Washington, al igual que el futuro de su desarrollo económico, tecnológico y comercial” (leap, 17 de febrero de 2012).).
 
Ahora el principal aliado de Washington corre el riesgo de quedar aislado, como afirmó el canciller polaco. Peor: según la calificadora Morgan Stanley asegura que para 2013 la deuda británica será superior a la de Grecia, que la isla enfrenta una dura recesión y una probable rebaja de su actual calificación (CNBC, 25 de setiembre de 2012).
 
Si nos atenemos a los análisis de los centros estratégicos europeos, que han venido anticipando con rigor los sucesos mundiales, en los próximos meses asistiremos a un rebrote de la crisis a niveles aún más destructivos que los de setiembre de 2008. En el horizonte aparecen algunos datos a tener en cuenta: la fragmentación del mercado financiero global en tres grandes zonas monetarias relativamente inconexas: dólar, euro y yuan (leap, 17 de noviembre de 2011).
 
La segunda es la profundización de lo comentado arriba, o sea la pérdida de influencia de Estados Unidos en Europa. El leap incluso anticipa que para 2017 ya no habrá más soldados estadounidenses en suelo continental. La tercera es la alianza Unión Europea-BRICS como horizonte de colaboración a mediano plazo.
 
Franck Biancheri, quien trabajó junto a François Miterrando en la década de 1980, sostiene que la cooperación entre Europa y los BRICS se encuentra en un “estado avanzado” en ámbitos como ciencia, tecnología y economía, “pero falta todavía un claro referente político-diplomático” capaz de impactar en el mundo. En su opinión, los nuevos rumbos que está tomando la Unión Europea le permitirán abordar junto a los BRICS y la mayor parte de los países del G-20 algunas cuestiones claves para superar la crisis en curso como “un examen del papel del dólar y el control riguroso de las grandes instituciones financieras privadas” (MAP 6, mayo 2012).
 
- Raúl Zibechi, periodista uruguayo, es docente e investigador en la Multiversidad Franciscana de América Latina, y asesor de varios colectivos sociales.
 


http://alainet.org/active/58277
Publicado enInternacional
Domingo, 19 Febrero 2012 09:03

El impasse sirio

El impasse sirio
Bashar Assad se ha elevado a las alturas de ser uno de los hombres menos populares en el mundo. Casi todos lo han denunciado como tirano –de hecho un tirano muy sanguinario. Incluso aquellos gobiernos que se niegan a denunciarlo parecen aconsejarle que refrene sus modos represivos y haga algún tipo de concesiones políticas a sus oponentes internos.

¿Cómo es entonces que ignora todos estos consejos y sigue utilizando la máxima fuerza posible para mantener el control político de Siria? ¿Por qué no hay alguna intervención externa que lo fuerce a retirarse del cargo? Para responder a estas cuestiones, comencemos por evaluar sus fuerzas. Primero, tiene un ejército razonablemente fuerte y, hasta ahora, con algunas cuantas excepciones, el ejército y otras estructuras de fuerza en el país han permanecido leales al régimen. Segundo, continúa pareciendo tener el respaldo de por lo menos la mitad de la población en eso que, de forma creciente, se describe como una guerra civil.
Los puestos clave del gobierno y el cuerpo de oficiales están en manos de los alawitas, una rama de los islamitas chiítas. Los alawitas son una minoría de la población y ciertamente temen lo que podría sucederles si las fuerzas de oposición, en gran medida sunitas, llegaran al poder. Además, las otras fuerzas minoritarias significativas –los cristianos, los drusos y los kurdos– parecen igualmente preocupados por un gobierno sunita. Finalmente, la inmensa burguesía comerciante tiene aún que volverse contra Assad y el régimen baazista.

¿Pero es esto realmente suficiente? Si esto fuera todo, dudo que Assad pudiera mantenerse por más tiempo. El régimen está siendo exprimido en lo económico. El Ejército Sirio Libre, de oposición, está recibiendo armas de los sunitas iraquíes y probablemente de Qatar. Y el coro de denuncias en la prensa mundial y por parte de los políticos de todas las franjas crece en volumen día con día.
Y sin embargo, no pienso que a un año o dos de ahora nos encontremos con que Assad se fue o con que el régimen cambió básicamente. La razón es que quienes lo denuncian con más volumen en realidad no quieren que se vaya. Revisémoslos uno por uno.
Arabia Saudita: El ministro de relaciones exteriores le dijo al New York Times que la violencia debe detenerse y que no debe concedérsele al gobierno sirio ninguna oportunidad más. Esto suena realmente fuerte hasta que uno se percata de que añadió la frase: debe descartarse la intervención internacional. El hecho es entonces que Arabia Saudita quiere el crédito de oponerse a Assad pero teme a un gobierno que lo suceda. Sabe que en una Siria posterior a Assad (que probablemente sea bastante anárquica), Al Qaeda encontraría una base. Y los sauditas saben que el objetivo número uno de Al Qaeda es derrocar al régimen saudita. Ergo, que no haya intervención internacional.

Israel: Sí, los israelíes continúan obsesionados con Irán. Y sí, una Siria baazista continúa un poder amigable con Irán. Pero una vez dicho y hecho todo, Siria ha sido un vecino árabe relativamente callado, una isla de estabilidad para los israelíes. Sí, los sirios ayudan a Hezbolá, pero este también ha estado relativamente callado. ¿Por qué habrían los israelíes de correr el riesgo de una Siria posbaazista turbulenta? ¿Quién entonces detentaría el poder sin tener que mejorar sus credenciales mediante la expansión de la jihad contra Israel? ¿Acaso la caída de Assad no conduciría a alterar la relativa quietud y estabilidad que Líbano parece disfrutar ahora; y acaso esto no terminaría impulsando un fortalecimiento mayor y una radicalización renovada de Hezbolá? Israel tiene mucho que perder y no mucho que ganar si Assad cae.

Estados Unidos: El gobierno estadunidense habla de una buena línea. Pero, ¿han notado lo precavido que es en la práctica? El 11 de febrero, el Washington Post tituló un artículo “Conforme aumenta la carnicería, Estados Unidos no ve ‘buenas opciones’ en Siria”. La nota apunta que el gobierno estadunidense no tiene apetito por una intervención militar. No hay apetito, pese a la presión de intelectuales neoconservadores como Charles Krauthammer, que es lo suficiente honesto para admitir que no se trata tan sólo de libertad. En realidad, dice, se trata de deshacer el régimen en Irán.

¿Pero no es exactamente por esto que Obama y sus asesores no ven buenas opciones? Se vieron presionados para entrar a la operación libia. Estados Unidos no perdió muchas vidas, ¿pero logró realmente alguna ventaja geopolítica como resultado? ¿Es el nuevo régimen libio (si es que se puede decir que hay un nuevo régimen libio) algo mejor? ¿O es el principio de una larga inestabilidad interna, como resultó en Irak?

Así que cuando Rusia vetó la resolución de Naciones Unidas con respecto a Siria, me puedo imaginar un suspiro de alivio en Washington. La presión por elevar la apuesta inicial y comenzar una intervención estilo Libia se levantó. Obama fue protegido contra el jaloneo republicano al respecto de Siria por el veto ruso. Y Susan Rice, la embajadora estadunidense en Naciones Unidas, pudo endosarle toda la culpa a los rusos. Fueron repugnantes, dijo, ay tan diplomáticamente.

Francia: Siempre nostálgica por su alguna vez papel dominante en Siria, el ministro de Relaciones Exteriores Alain Juppé grita y denuncia. ¿Pero tropas? Deben estar bromeando. Ya vienen las elecciones, y enviar tropas no sería muy popular, especialmente cuando no será algo fácil para nada, como Libia.

Turquía: Este país ha mejorado sus relaciones con el mundo árabe de un modo increíble en los últimos 10 años. Y no le gusta nada una guerra civil en sus fronteras. Le gustaría que ocurriera algún tipo de arreglo político. Pero al ministro de Relaciones Exteriores Ahmet Davutoglu se le cita garantizando que Turquía no le proporcione armas ni apoyo a desertores del ejército. Turquía quiere, esencialmente, ser amiga de todos los bandos. Y además, Turquía tiene su propia cuestión kurda, y Siria podría ofrecer respaldo activo, que hasta ahora se ha refrenado en ofrecer.

Así que, ¿quién quiere intervenir en Siria? Tal vez Qatar. Pero Qatar, no importa qué tan rico sea, es apenas una potencia militar importante. Y el fondo del asunto es que, pese a lo fuerte de la retórica y pese a lo feo de la guerra civil, nadie quiere realmente que Assad se vaya. Así que lo más probable es que se quede.

Traducción: Ramón Vera Herrera
© Immanuel Wallerstein
Publicado enInternacional
“Para Brasil la Argentina es un problema bueno”

Historiador, experto en política internacional, militante y dirigente del Partido de los Trabajadores, Marco Aurélio Garcia fue uno de los funcionarios de Dilma Rousseff que participaron de los debates del Fórum Social Temático “Crisis capitalista, justicia social y ambiental” en Porto Alegre, que por otra parte es su ciudad natal.
 

–Según fue publicado por algunos medios, el ministro de Industria de Brasil, Fernando Pimentel, comentó las restricciones argentinas a algunas importaciones y dijo que las relaciones económicas con la Argentina eran “un problema”.

–Si vamos a encuadrar la realidad en clave de problema voy a decir algo: la Argentina es un problema bueno para Brasil. Porque en la vida de los Estados hay problemas que son buenos. Si hablamos sólo de comercio, la Argentina es un gran socio comercial de Brasil y Brasil es un gran socio comercial de la Argentina. Los dos ganan. Claro que hay problemas derivados de desequilibrios y que hay que saber cómo corregirlos. Pero también existen aspectos de difícil corrección. Hay que saber acostumbrarse a su existencia. No sé exactamente en qué circunstancias habló Pimentel, qué palabras utilizó y cuál fue el contexto exacto de lo que dijo. Pero lo conozco a él, sé lo que piensa y, sobre todo, es público lo que piensa la presidenta. Ninguna declaración significa, ni de parte del gobierno ni de Pimentel, un intento de desechar la importancia de nuestra asociación: es absolutamente fundamental para las dos economías y para el equilibrio de América del Sur. Imaginemos que por alguna razón hipotética no lleguemos a una unidad sudamericana. Eso puede pasar o no. Pero lo que es seguro es que sin unidad entre Brasil y la Argentina no la tendremos.
 

–¿Son importantes, como obstáculos, los mecanismos que traban de hecho algunas importaciones?

–Son elementos que pueden perturbar, pero nuestras relaciones no disminuyen en intensidad por ellos. Tenemos diferencias de tamaño, de complejidad de nuestras economías, que no son ni responsabilidad del gobierno actual de Brasil ni culpa del gobierno actual de la Argentina, y hablo en términos generales. No son responsabilidad de nuestros actuales ciclos de gobierno. La Argentina pasó por un larguísimo tiempo de desindustrialización derivada de políticas aplicadas, para decirlo de un modo sintético, desde 1955 hasta la crisis del Plan de Convertibilidad. Después comenzó el esfuerzo de resolver no sólo la crisis económica sino el de tratar de diseñar, también, un proyecto nacional de desarrollo. No son sólo dificultades para nosotros, sino problemas y desafíos para la Argentina. Y debo aclarar que por suerte la Argentina decidió reindustrializarse. Resolvió aprovechar la potencia industrial que se fue perdiendo bajo gobiernos de sesgo distinto, pero que en términos generales aplicaron fórmulas de liberalismo económico muchas veces combinadas con un superautoritarismo político.
 

–Más allá de las invocaciones a los libertadores y a la tradición de los pueblos, que son muy importantes, ¿en qué consistiría hoy la unidad de Sudamérica?

–Hoy día es básicamente un proyecto de integración que dé fuerza a las grandes potencialidades. Estamos hablando de grandes ofertas al mundo en materia de energía, de alimentos, de minería, de un gran mercado de trabajo, de biodiversidad, de más de un tercio de las reservas de agua del mundo, de gran diversidad climática y geográfica y de valores a primera vista inmateriales: la democracia, con gobiernos elegidos por el pueblo, y la paz. No tenemos situaciones de conflictividad importantes. Los problemas de frontera que puedan existir son pequeños y se resuelven por vía diplomática. América del Sur puede presentarse al mundo como una región privilegiada. Crece, distribuye ingreso, tiene, grosso modo, equilibro macroeconómico y es democrática. Eso no es poco, ¿no?
 

–¿Es cierto que el gobierno de Dilma es antagónico con los de Lula?

–Ese es el ardid ideológico de la oposición, que está muy mermada en Brasil. El gobierno de Dilma es un gobierno distinto, y debe serlo, como Lula Dos, que comenzó en 2007, fue distinto de Lula Uno, iniciado en 2003. En todos los casos hubo condiciones preexistentes. Dilma hoy puede ir más adelante que Lula. Y Lula mismo, Lula Dos, fue más adelante que Lula Uno. El ardid no es muy original. En la Argentina también se usa o se usó. ¿Cristina hizo un gobierno distinto al de Néstor Kirchner? Por supuesto. No existen los mimetismos personales. ¿Y el gobierno actual de Cristina no será, acaso, distinto de su primer gobierno? Naturalmente. Si hubo una inflexión positiva de Dilma en todos los casos se debió al trabajo de preparación preexistente. En economía y en política exterior, por ejemplo.
 

–¿Qué cambios hubo en política exterior?

–Pequeñas modificaciones, porque el contenido de la política exterior se mantuvo. Los pequeños cambios son consecuencia de las novedades de la situación mundial. Dilma tuvo que prestarle más atención a la situación económica internacional porque sufrió un deterioro que amenaza no sólo a Brasil sino también al orden global.
 

–Un estereotipo que puede leerse a veces en algunos medios brasileños es que el gobierno de Lula era corrupto y el de Dilma no. O que Brasil es un país corrupto.

–No creo que sea más corrupto que otros. El lector puede hacer la comparación leyendo la prensa inglesa, la francesa o la latinoamericana. Cuando hubo fueron situaciones muy especiales y siempre fueron tratadas en forma enérgica, tanto por Lula como por Dilma. También hay un ardid que consiste en tratar de separar a Dilma de Lula. Tengo una idea sobre eso: es un prejuicio de clase. Para muchos es insoportable que un metalúrgico haya sido el líder del cambio. No votaron a Dilma, pero ahora prefieren ponerle a ella el crédito de lo que anda bien desde el 1º de enero de 2003.
 

–¿Y por qué?

–Porque es universitaria y no tornera. El ardid es tonto, porque más bien que Dilma no establece diferencias. Y además el ardid olvida que en Energía y después en la Jefatura de la Casa Civil de la Presidencia, Dilma fue una pieza esencial del gobierno de Lula, a tal punto que Lula la propuso como sucesora.
 

–Ya que Brasil es el socio principal de la Argentina, ¿qué previsión tiene el gobierno para los años que vienen? El economista Luiz Gonzaga Belluzzo me dijo que en 2013 su previsión es de un crecimiento de un cinco o un cinco y medio por ciento.

–Todas las estimaciones que tenemos son de crecimiento hacia arriba, y no son una expresión de deseos sino una tendencia. De hecho, ya el último trimestre del año pasado demostró que la pequeña curva hacia abajo empezó a corregirse. Hay una cosa que nadie debe ocultar. El comercio exterior de Brasil es 12 o 13 por ciento del PBI. La dinámica de la economía está dada por el mercado interno. Entonces, un comercio exterior mejorado puede ayudar al avance no solo cuanti sino cualitativo de nuestro sistema industrial. Hoy la competitividad agrícola no deriva del viejo esquema primario-exportador sino del nivel de sofisticación tecnológica de nuestra agricultura por obra de la investigación. Ahora estamos tratando de trasladar la experiencia de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria al sector industrial y crear una especie de símil para la industria. Debería servir para inversiones de otro tipo y supondría elevar los niveles de nacionalización. Apostamos a la inversión en innovación tecnológica. En Porto Alegre se está montando una fábrica de semiconductores, de chips. Cuando eso funcione el impacto positivo sobre la balanza brasileña será impresionante.
 

–¿Cómo cuadra en ese plan el acuerdo de Dilma y Cristina para crear un mecanismo de desarrollo productivo entre los dos países?

–Es vital. Demanda un esfuerzo muy organizado. Y no sólo en el plano retórico. También podemos avanzar en el sector naval, y hay acuerdos ya en aeronáutica y defensa. Hubo experimentos en el sector de muebles.
 

–Todas las sociedades de Sudamérica debaten la regulación de los medios audiovisuales. ¿Cómo está la discusión en Brasil?

–Las medidas en relación con los medios son de gran complejidad. Cada vez que se habla de un proyecto de regulación gran parte de los medios dice que es un intento de imponer censura. Lo reiteraron con Lula y con Dilma. Cualquier opinión sobre los medios, sobre todo de alguien del gobierno, es vista como un intento de controlar la opinión pública. En Brasil hay un gran interés por el tema. El proyecto que lanzará el gobierno analizará compatibilidades en la misma área. Quiero que tengamos la posibilidad de que la sociedad pueda opinar sobre ella. Pero de verdad. Es curioso, ¿no? Cuando aparece el tema aparece en algunos un sentimiento anti-Estado y algunos se creen representantes de la sociedad civil. Pero cuando el año pasado impulsamos la conferencia nacional de comunicaciones, que fue masiva, muchos medios importantes no quisieron participar. Lo que buscan, en realidad, es una reserva de mercado. Nosotros queremos un gran debate y, mientras, seguimos con la extensión de la banda ancha.
 

–¿En Brasil pronostican la aparición de nuevos medios?

–La ventaja de los medios llamados alternativos es que no sólo no están sometidos a la presión del gran capital sino que se están expandiendo mucho. No sabría decir si en algún momento no serán más importantes que los medios convencionales. Es difícil tratar de descubrir cómo serán los mecanismos de comunicación dentro de, pongamos, diez años. A lo mejor en dos o tres años habrán ocurrido cambios más espectaculares.
 

–De todos modos, los grandes medios no lograron determinar la política en Sudamérica. Al margen de la información, cuando tomaron posición ideológica lo hicieron contra gobiernos que se legitimaron con los votos.

–Es que terminó habiendo una separación entre la opinión pública y la opinión publicada. Por eso, en mi visión el problema de la prensa como cuestión de interés social no es un problema de qué posición adopta.
 

–¿Cuál es?

–Sobre todo cuando hay de por medio una concesión pública, como ocurre en el espacio audiovisual, hay que discutir qué función debe cumplir. Separemos. Por un lado existen las presiones de todo tipo y los imperativos éticos en el ejercicio del periodismo. Lo ideal es que los periodistas produzcan información verdadera y opiniones, a favor o en contra de determinadas posiciones. Ese es un terreno distinto del que estamos discutiendo. Pero en el caso de las televisiones, que son concesión pública, más allá de la función de información debe haber una función educativa. Si uno mira la televisión, sobre todo la televisión abierta, es difícil considerar que la mayoría de los programas pueda ser considerado como una contribución a la elevación cultural.
 

–Uno podría decir que la novela de TV Globo contribuye a la elevación cultural.

–Por supuesto. Y no lo discutiría. Pero no sé si pasa lo mismo con algunos reality shows. Y no estaría mal que a la vez hubiera buenos programas de información histórica. Brasil tiene gran diversidad cultural y expresiones culturales muy importantes. Eso no aparece o aparece de forma muy reducida. Planteamos aumentar el contenido regional de las televisiones y estimular producciones independientes. No es nada raro. Ocurre en Europa. Si tuviéramos una televisión como la europea habría un gran avance. Combinan mucha información (con reglas muy precisas sobre imparcialidad) y también documentales. Pienso en la BBC. O en programas del canal Encuentro de la Argentina. Y para qué vamos a hablar de las radios... Los noticieros en las radios están llenos de comentarios absolutamente ideológicos. Cada uno se presenta como politólogo o analista que quiere ventilar su propio discurso. Las principales redes tienen una preferencia brutal por ese tipo de comentarios.
 

–Entonces lo que preocupa al gobierno no es la posición ideológica de los medios.

–Retomando la pregunta inicial de este tema, los grandes medios no influyeron políticamente en forma decisiva pero no estimularon el debate y la confrontación. No oxigenaron las discusiones. Por eso vivimos una situación paradójica. Hay transformaciones económicas, sociales y políticas muy importantes que no se reflejan en el ámbito de la producción de ideas y artística. Es distinto de lo que ocurrió durante los gobiernos de Getúlio Vargas, de Juscelino Kubitschek, de Joao Goulart, con expresiones culturales que todos conocen, desde la bossa nova al teatro de los ’50 y los ’60, pasando por la propia creación y el diseño de Brasilia.
 

–En el Fórum Temático de Porto Alegre Dilma dijo que no podía esperarse del gobierno que albergará la cumbre ambiental Río+20 en junio lo mismo que puede esperarse de un movimiento social.

–Hay dos escenarios en Río+20 que sería bueno que pudieran converger. Uno es el de los Estados, sobre todo de los gobiernos de la región. El otro es el de los movimientos sociales. Será normal que existan algunas diferencias e incluso discrepancias entre posiciones de la sociedad civil y posiciones de los gobiernos. Digo esto dejando en claro que el término “sociedad civil” no describe un campo homogéneo sino un terreno heterogéneo con contradicciones importantes. El gobierno será sensible a esas demandas, pero siempre teniendo en cuenta las limitaciones que tiene un gobierno, sean legales o políticas.
 
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Publicado enInternacional
Un pequeño barco francés, “Dignité Al Karama”,  perteneciente a la flotilla internacional para Gaza, logró salir de aguas  internacionales griegas y navega hacia territorio palestino, anunciaron el  martes a la AFP los organizadores del colectivo “un barco francés para Gaza”.

La embarcación de 19 metros de eslora con ocho personas a bordo, entre  ellas el dirigente de ultraizquierda Olivier Besancenot, está en aguas  internacionales y hasta ahora es el único barco de la flotilla que logró salir  de aguas griegas.

“El barco no está registrado. No estaba en el puerto de Pireo (donde se  encontraban los otros barcos de la flotilla). Estaba en otro lugar” y por eso  pudo evitar la vigilancia de los guardacostas griegos, declaró a la AFP Jean  Claude Lefort, ex diputado comunista y portavoz del colectivo.

El “Dignité Al Karama” es un barco recreativo que no fue registrado por las  autoridades marítimas griegas, a diferencia de los otros navíos de la flotilla  que quieren romper el bloqueo que Israel impone a Gaza y llevar ayuda a su  población.

“Pudo cargar combustible y alimentos. Y avanza hacia Gaza”, puntualizó Jean  Claude Lefort.

“Vamos a enviar una delegación ante el Quai d’Orsay (ministerio francés de  Relaciones Exteriores) para pedir protección”, agregó Lefort. En función de esa  reunión, los pasajeros del barco “alertarán” sobre su navegación, precisó.

A bordo de la embarcación también se encuentran un responsable del  sindicato de extrema izquierda francés Sud y una eurodiputada ecologista Nicole  Kiil Nielsen. El “Dignité Al Karama” no lleva a bordo ayuda humanitaria.

Grecia prohibió el pasado viernes que zarpen barcos desde sus aguas rumbo a  Gaza, asegurando que lo hace para “proteger a los pasajeros” de la flotilla  propalestina formada por una decena de barcos.

Israel amenazó en reiteradas ocasiones con recurrir al uso de la fuerza  para impedir que esos barcos lleguen a Gaza.

En mayo de 2010, nueve pasajeros del transbordador turco “Mavi Marmara”,  que pretendía romper el bloqueo israelí, murieron durante un ataque de la  marina israelí destinado a impedir su llegada a Gaza.
Publicado enInternacional
Lunes, 25 Abril 2011 15:22

Las tendencias del narcotráfico

Los países de América Latina se encuentran cada vez más comprometidos en la geopolítica del narcotráfico, sea por la violencia descontrolada, la corrupción institucional o la simple ineficiencia de las agencias encargadas de reprimirlo.

Cada vez más, el delito asociado a actividades comerciales ilícitas crece en cantidad y calidad, precisamente cuando se cumple el 50 aniversario de la Convención Única de Estupefacientes de 1961, y el próximo año se cumplen los 100 años de la Convención del Opio de 1912. Aparentemente, ha mutado de forma de poder evadir los controles diseñados en esa oportunidad histórica. Es por ello muy importante volver a dibujar los marcos teóricos y fácticos que determinan la actual composición del fenómeno, de manera que puedan alimentar adecuadamente las políticas públicas del futuro.

Para efectos de este artículo, incluiremos bajo este concepto, todos los componentes que comprenden este circuito económico ilegal, así como la comunidad de actores que participan en él, o en su represión. Los cultivos, rutas, escenarios de tráfico y acopio, entre los más importantes. La segunda década del siglo XXI, tiene algunos patrones que van delineando los nuevos elementos que configuran este fenómeno global, en el contexto de México, América Central y el Caribe, la región andina y el Cono Sur. Ellos son:

1) Las sociedades rurales del Tercer Mundo han encontrado la manera de adecuarse a los nuevos tiempos de la globalización en el siglo XXI, integrándose al circuito del libre mercado participando a través de su incorporación a economías agrarias ilegales: tal es el caso de no menos de 300,000 campesinos en los Andes sudamericanos que participan como proveedores de materia prima: coca (200,000 has), amapola (1,500 has) y marihuana (no menos de 1,000 has), que proveen para los mercados regionales internacionales. Cada vez más, la hoya amazónica se verá confrontada con una progresiva y desordenada colonización incentivada por las economías ilícitas lo que va a ocasionar no solamente su rápida destrucción sino el involucramiento progresivo de sus sociedades rurales ancestrales en esta vorágine asociada a la criminalidad.

Las relaciones entre pobreza, marginación, conflicto y narcotráfico, después de 25 años de discusión y debate son más que evidentes . A guisa de ejemplo, a pesar del “Plan Colombia” (2000-2005) y los severos golpes propinados a las FARC por sucesivos gobiernos colombianos, al no haber abordado los problemas de concentración de la tierra y la existencia de mafias locales, ha impedido resolver los problemas estructurales que permiten y facilitan la existencia de las FARC como una alternativa distinta, entre el campesinado.

Algo similar, podemos decir, ocurre en el Perú. En 1980, surgió el grupo terrorista Sendero Luminoso y tras 20 años de una cruenta guerra interna, su líder, Abimael Guzmán cayó prisionero. 18 años más tarde, el Perú pasa por un período de crecimiento económico sostenido, de estabilidad financiera que se deja sentir particularmente en la angosta franja de la costa peruana (Lima, Trujillo, Arequipa y Piura), mientras que las comunidades indígenas y nativas de Sierra andina y la Selva Alta, respectivamente, conservan niveles muy inferiores en términos de desarrollo humano.

Curiosamente, en los dos principales valles de producción de coca asociada al narcotráfico, sobreviven las dos vertientes de Sendero Luminoso que mantienen su enfrentamiento con el Estado neoliberal representados por las administraciones de Alejandro Toledo (2001/2006) y Alan García (2006/2011). Esta guerra persiste encapsulada, mientras que las condiciones sociales y económicas que la originaron se mantienen intactas. Asimismo, las políticas basadas en la erradicación compulsiva de los cultivos ilícitos, mientras no aborden los problemas estructurales de pobreza rural, son inútiles y nefastas. He allí un enorme reto para el próximo gobierno.

2) La permanente fragmentación/segmentación de cada uno de sus fases, es una variable que caracterizará al narcotráfico de los próximos años. Desde el cultivo de plantas prohibidas hasta la exportación de sus productos finales, no solo distrae los esfuerzos estatales de interdicción, sino que permite una creciente participación en el circuito ilícito, de grupos socialmente vulnerables o que resultan excluidos del modelo económico global (jóvenes, migrantes, mujeres, provincianos).

Es el caso de los miles de migrantes sudamericanos que en su periplo hacia el norte desarrollado son objeto de chantaje o amenaza, por parte de grupos de traficantes, para exigirles el trasiego de pequeñas cantidades de drogas en sus cuerpos. Para los próximos años, el tránsito pequeño de drogas resultará siendo el mecanismo más eficiente y menos costoso para el crimen organizado, empleando ingentes cantidades de mano de obra y distrayendo los escasos recursos de control estatal.

La incapacidad penal de los Estados en focalizar su atención en el crimen complejo organizado, hace que se incremente el hacinamiento carcelario con los actores más vulnerables, como lo demuestra el crecimiento de la población carcelaria por delitos de drogas (especialmente mujeres) . Así, mediante el funcionamiento de la represión indiscriminada de las policías, la industria de las cárceles se va a ver beneficiada del mayor gasto en la construcción de infraestructura penitenciaria.

Este nuevo escenario sociológico de la economía de las drogas, incluye mayores áreas geográficas que se excluyen de la presencia de los Estados y la modernidad, tanto a nivel urbano (barrios marginales en todas las capitales y ciudades principales), como en espacios rurales distantes (especialmente en las áreas de frontera como es el Trapecio Amazónico). Así, los grandes centros de desarrollo y modernidad urbanos del continente, estarán rodeados de grandes llanuras de pobreza, ilegalidad y violencia.

Es el caso de las comunas en Medellín, la “favela” de Rocinha en Río de Janeiro, las villas de Buenos Aires, la ciudad satélite de El Alto en Bolivia, o los barrios jóvenes del puerto del Callao en el Perú, donde se enfrentan intereses delincuenciales concretos, ante la escasa capacidad de policías y fuerzas armadas. No tan lejos como para llegar a la idea de los Estados fallidos, los “espacios liberados” de la autoridad estatal crecerán en América Latina con la presencia de cientos de firmas, pequeños carteles, pandillas y otro tipo de organizaciones criminales de tamaño reducido, asociadas al tráfico de drogas ilícitas.

3) La disminución de la cooperación económica internacional de Europa, Estados Unidos y los organismos internacionales, es cada vez más notoria –salvo iniciativas puntuales como la de Mérida o Colombia-, originando la muerte por inanición de organizaciones formales como la CICAD o la UNODC . Esto deja sin posibilidades reales a los esfuerzos del desarrollo alternativo en el piedemonte amazónico.

En definitiva, esta situación representa la fractura definitiva del denominado Consenso de Viena que funcionó en el marco de los tratados internacionales anti narcóticos desde 1912, 1961, 1971 y 1988. Ello obliga a los Estados nacionales a comprometer recursos financieros más escasos o, dejando las estrategias locales supeditadas a acciones más simbólicas y menos eficientes.

Bajo este contexto, es claro que los países de América Latina debemos revisar nuestro modelo, paradigmas estrategias, políticas y leyes sobre drogas, sobre la base de lo que es posible, verificable y medible. Debemos poner fin a una “guerra sin sentido” propagada desde el Norte, para volver a nuestras raíces, a nuestros problemas de pobreza y exclusión asociados al uso y producción de sustancias ilícitas. Esto pasa también para redefinir los términos de intercambio y de negociación internacional con Europa, Asia y Estados Unidos.

4) Los patrones de consumo de drogas son imprevisibles ante las nuevas generaciones de jóvenes, mientras que las políticas oficiales son inocuas en su capacidad preventiva y/o disuasiva. Por otro lado, las nuevas generaciones de latinoamericanos están en medio de un modelo que alienta el consumo exacerbado a la luz del amplio abanico de sustancias con capacidades psicoactivas disponibles en los mercados: el precio seguirá bajando y la calidad seguirá subiendo, parece ser una tendencia indiscutible.

La incoherencia institucional de los Estados, frente al uso descontrolado del alcohol y el tabaco, surte efectos en el nicho de las sustancias ilícitas, tanto de origen natural como las de procedencia sintética. Crecientemente, el abuso de drogas ilícitas muestra cifras alarmantes en el Cono Sur y en determinadas mega ciudades de América del Sur.

5) Con respecto al lavado de dinero, estamos en una situación en la que la expansión económica de algunas economías en desarrollo, como los propios períodos de crisis, hacen posible y menos identificable la existencia de múltiples mecanismos que permiten el flujo de capitales sucios o sospechosos. Las modalidades de lavado han crecido de cuando se preveía en el GAFI. Así, tenemos la presencia de compañías de paraísos fiscales secretas, no registradas, que proveen servicios considerados secretos, en denominados espacios de secretismo en los paraísos fiscales . Hoy, actividades lícitas como construcción, turismo, sector exportador, son penetrados por el narcotráfico.

Así pues, estas cinco principales características son las que perfilan las nuevas formas que adquiere el narcotráfico en los territorios de América Latina. Ello obliga a que las nuevas instancias, como la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), las tomen en cuenta al momento de discutir las nuevas estrategias y políticas para abordar estos complejos problemas.

- Ricardo Soberón es analista internacional, especialista en políticas de drogas, seguridad y fronteras. Director del Centro de Investigación Drogas y Derechos Humanos (www.ciddh.com).

Tendencias del Narcotráfico en América LatinaWORLD DRUG REPORT 2010 (estimados mundiales).INFORMES UNODC
(COL, PER, BOL)
Informe antidrogas del Departamento de Defensa USA
INCSR 2011
Observatorio CICADColombiaPerú-DEVIDABolivia
Área de cultivo
 
Coca: 158.800 has. (2009).Perú
Coca: 59.900 has. (2009)
Bolivia
Coca: 30.900 has. (2009)
Colombia Coca: 68.000 has. (2009)
Mundial total[1]
278.100 has. (2009)
Coca 2009
Perú: 40.000 has.
Colombia: 116.000 has.
Bolivia: 35.000 has.
Bolivia: 15,500 hás (2006) de coca.
Colombia: 77,870 hás (2006) de coca (2006).
Perú: 51,400 hás de coca (2006)

 Hoja de coca: 59.900 has. (2009)[2].
 
Cocaína Producida
 
850TM[3] (2008)
Perú
302TM[4]
Perú
302TM[4] (2008)
Bolivia
113TM (2008)[5]
Colombia
410TM
(2009)
Cocaína de calidad para exportación potencial:
Perú: 245TM (2009)
Colombia: 365TM (2009)
Bolivia: 240TM (2009)
 
Cocaína pura potencial:
Bolivia: 195TM (2009)
Perú: 225TM (2009)
Colombia: 280TM (2009)
  302TM (2008)[6] 
Cannabis13.300 – 66.100TM (estimado)Colombia Área cultivada:
5.000 has. (2006).
Bolivia
Producción:
1.831[7] TM
México
Área cultivada: 17.500 has. (2009)
Producción total: 21.500TM (2008)
  Destrucción de plantaciones de marihuana: 8.800TM (2010). 
Amapola/heroínaOpio Adormidera (área de cultivo): 181.400 has. (2009).
Colombia
Heroína (producción): 1.1TM (2009).
Adormidera:
Colombia: 1.100 has. (2009)
Afganistán: 131.000 has. (2009)
México: 19.500 (2009)
Total adormidera mundial [8]: 169600 has. (2009)
 
Opio (producción total): 6002.6TM
Colombia (2006) 1,023 hás de amapola Destrucción de cultivo de amapola: 21.5 has. al 2010 
IncautaciónCoca: 711TM (2008).
Opio: 646TM (2008)
Heroína: 73.7TM (2008)
Cannabis (hierba): 6.587TM (2008)
Perú
Clorhidrato de cocaína: 16.203kg (2008); 10.744kg (2009).
PBC: 11.754kg (2008); 9.914kg (2009).
Bolivia
Clorhidrato de cocaína:
7.246kg (2008);
4.922kg (2009).
PBC: 21.641kg (2008); 21.970 (2009).
Cannabis: 1.112.588kg (2008); 1.937.412kg (2009).
Colombia
Cocaína:
203TM (2009).
Bolivia
Clorhidrato de cocaína:
3.4TM (2010)
Cocaína base: 25.7TM (2010)
Hoja de coca: 1.16TM (2010)
Perú
Hoja de coca: 11.5TM (2010)
Pasta de coca: 11.9TM (2010)
Clorhidrato de cocaína: 15.4TM
Colombia
PBC: 57.84TM (2010)
Clorhidrato de cocaína: 161.1TM (2010)
Heroína: 0.367TM (2010)
Bolivia (2006): 125,356 kgs de marihuana y 14,088 kgs de cocaína y sus derivados.
Perú (2006): 1,298 kgs de marihuana y 199,793 kgs de cocaína y sus derivados.
Colombia (2006): 109,629 kgs de marihuana y 183,105 kgs de cocaína
149,911 kgs de cocaína 262,476 kgs de marihuana, 350 kgs de heroína.PBC: 13.491TM (2010)
Clorhidrato de Cocaína: 17.658TM
(2010)
Marihuana:
3.871TM
(2010)[9]
 
Dinero de Narcotráfico  Perú no está en la lista de los países de “preocupación primaria”. Colombia, México, Bolivia y Brasil sí. 771 informes Unidad de Información y Análisis Financiero 2010.
 
1,165 operaciones sospechosas en el 2008, UIF Perú 
Arrestos y detenciones  Bolivia
3.735 (2010)
Perú
10.591 (2010)
Colombia
61.021 (2009)
Bolivia (2006)[10]: 2,363 acusados,
359 presos.
Perú (2006): 5,683 acusados, 2,703 presos
Colombia (2006)[11]: 13,323 acusados, 5,585 presos
.
 Sentenciados:
4.640 (entre hombres y mujeres). Procesados:
7.259 (entre hombres y mujeres). Ambos datos para el 2010[12].
 
Consumo    Marihuana: (2008) 520,000 personas, Cocaína: 180,000 personas, Basuco: 0.8% de la población.[13]
Incidencia consumo 2006: Marihuana 0.4, cocina 0.1, pasta base 0.2[14]
Prevalenciade vida (2008[15]): 10.4% en marihuana, 3.2% en cocaína y 0.7 % en pasta base.

[1] Incluye: adormidera, coca y cannabis.
[2] Fuente: Sistema nacional de monitoreo apoyado por ONUDD. Elaboración OPD – DEVIDA.
[3] Toneladas métricas.
[4] Producción potencial de clorhidrato de cocaína.
[5] Ibíd.
[6] Fuente: ONUDD.
[7] Fuente: World Drug Report – Bolivia Fact Sheet. Dato tomado del INCSR (del Departamento de Estado – USA). 2010.
[8] Incluyendo los países: Afganistán, Burma, Colombia, Guatemala, Laos, México, Pakistán.
[9] Fuente de DEVIDA: DIRANDRO (Perú).
[10]Por posesión de drogas
[11] Por Trafico de Drogas
[12] Fuente de DEVIDA: INPE, Oficina de Estadística.
[13] ORLANDO SCOPETTA DG. Consumo de Drogas en Colombia: Características y Tendencias, 2010
[14]Tercera encuesta Prevención y Consumo DEVIDA 2006
[15]CONALTID, Estudio de la Prevalencia del Consumo de Drogas en Bolivia 2007.

Publicado enInternacional
A pesar que el Gobierno hondureño reivindica sensibles mejorías, los “derechos humanos siguen siendo violados sistemáticamente” en Honduras. Denuncia presentada la tercera semana de marzo en Ginebra por once representantes de la sociedad civil hondureña. Y sintetizada por Carolina Sierra, del Foro de las Mujeres por la Vida, red que trabaja principalmente en el norte de su país.
 
Sierra llegó a Ginebra para observar en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas el Examen Periódico Universal (EPU) sobre Honduras.
 
Honduras bajo la lupa de la comunidad internacional
 
El Consejo de Derechos Humanos de la ONU, inició una primera fase del Examen Periódico Universal (EPU) sobre Honduras en noviembre del 2010.
 
En ese momento definió una larga lista de recomendaciones para corregir las violaciones de derechos fundamentales.
 
El 17 de marzo evaluó el estado actual de la situación. Presentaron sus informes tres expositores oficiales designados por el Consejo, representantes de Tailandia, el Reino Unido y la Federación Rusa.
 
Una nueva comparecencia voluntaria de Honduras en el Consejo se realizará en dos años.
 
Ana Pineda, Ministra de Justicia y de Derechos Humanos de Honduras, fue la portavoz oficial de su Gobierno. Insistió en su comparecencia en mejorías efectivas y que sobre las 129 recomendaciones formuladas por el Consejo a la intención de Honduras, “un cierto número de medidas están en curso de aplicación”.
 
Cada representante de la sociedad civil hondureña presente en Ginebra pudo expresar su mirada crítica, en minúsculos balances de 2 minutos cada uno.
 
Trece representantes oficiales y portavoces de organizaciones internacionales tomaron la palabra en los debates posteriores. Algunas de ellos reconocieron avances formales parciales. La mayoría reiteró críticas sustanciales.
 
Las ponencias más críticas fueron de la Organización Mundial contra la Tortura señalando un 92 % de impunidad sobre las violaciones; la Federación Internacional de Ligas de Derechos del Hombre que contabilizó 200 homicidios en 2010 con impunidad total; y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional, afirmando que Honduras “no respetó ninguna recomendación para mejorar el sistema institucional y judicial”.
 
“Violaciones permanentes”
 
“El Gobierno de Porfirio Lobo Sosa implementó una campaña muy intensa para convencer a la comunidad internacional, enarbolando un mensaje de respeto de los derechos humanos”, explica Carolina Serra, joven periodista y comunicadora social.
 
Sin embargo “los que padecemos las violaciones y la represión, sabemos perfectamente cuál es la verdadera realidad”, subraya. “Es paradójico, por ejemplo, que el mismo 17 de marzo cuando Honduras pasaba su Examen en el Consejo en Ginebra, se diera una represión muy fuerte contra un paro convocado por el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP)”.
 
A raíz de lo cual la Organización Internacional de Derechos Humanos por el Derecho a Alimentarse (FIAN), publicó en Tegucigalpa un comunicado denunciando acciones “bestiales contra los manifestantes”. Y solicitando a la comunidad internacional continuar con la “presión para parar la represión... que sufren grandes sectores sociales de la población hondureña”.
 
En paralelo,   la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC), desde México, dio a conocer un crítico documento denunciando que “la libertad de expresión sigue en retroceso a pesar de los compromisos asumidos por el Gobierno (de Porfirio Lobo) ante las Naciones Unidas”.
 
Dicha organización registró en 2010 diez casos de muertes violentas de periodistas, una de las cifras más altas de todo el continente latinoamericano.
 
“Además de dichos asesinatos hay que sumar la persecución contra las radios comunitarias y medios alternativos”, enfatiza Carolina Serra. Y si se trata de identificar las violaciones, Serra avanza una lista de ejemplos: “casi a diario hay dirigentes sociales y de la Resistencia amenazados; se reprime toda manifestación ciudadana contra el régimen; se da una política de exclusión permanente y con violencia de la gestión de recursos naturales estratégicos, incluso contra la voluntad de las comunidades locales”.
 
El "Lobo" sigue matando
 
Un último caso que conmocionó a la opinión pública hondureña fue el asesinato durante las manifestaciones de la tercera semana de marzo de la profesora Ilse Velásquez.
 
El Comité de Familiares de Detenidos y Desaparecidos de Honduras, COFADEH, lamentó la muerte de esta defensora de derechos humanos y militante social. Hermana de Manfredo Velásquez, desaparecido en los años ochenta y primer caso de esta naturaleza en ese país conocido por la Corte Interamericana de Derechos Humanos por el cual Honduras fue condenada en su momento.
 
Estos dramáticos ejemplos “no nos hacen olvidar otros temas muy de fondo que se convierten ya en dramas, como los asesinatos de mujeres. Registramos 64 casos en los dos primeros meses del 2011, lo que representa una media de un asesinato diario”.
 
Con el agravante, insiste Sierra, que “para esos crímenes como para las violaciones de todo tipo de derechos humanos, no hay ningún seguimiento jurídico, y todo cae en la impunidad más profunda. Sólo un 13 % de los asesinatos contra mujeres se convierten en investigaciones o procesos jurídicos”, subraya.
 
“Las organizaciones de la sociedad civil debemos apropiarnos del Examen periódico que realiza el Consejo de Derechos Humanos. Es un mecanismo nuevo que puede permitirnos también contrarrestar los argumentos oficiales de grandes mejorías que en la realidad no existen”, reflexiona Serra.
 
Somos conscientes que desde Honduras mismo “necesitamos mantener en el imaginario colectivo de todos los compatriotas del mundo, y de la sociedad civil internacional, el llamado a que no nos olviden”.
 
Aunque, tal vez, en una coyuntura tan compleja, “Honduras no es un tema prioritario de la agenda internacional… es fundamental que los Gobiernos, las ONG y los movimientos asociativos y de derechos humanos sigan presionando para que se visualice realmente lo que padecemos en Honduras”, insiste Sierra.
 
Quien recuerda que luego del Golpe de Estado de junio del 2009, se dieron elecciones con proscripción que facilitaron la llegada al Gobierno en enero del 2010 al actual presidente Porfirio Lobo Sosa.
 
“Representa la continuidad de esa fractura democrática y por eso no es reconocido por una parte importante de la comunidad internacional, especialmente países latinoamericanos”, concluye.
 
Sergio Ferrari, desde la ONU en Ginebra, Suiza
Publicado enInternacional
Viernes, 01 Octubre 2010 09:08

Todo en movimiento

Pegado a la tele, al celular, leyendo los medios online, el cronista deplora estar en hora de cierre. Llegan imágenes en vivo desde Ecuador. El presidente Rafael Correa, liberado, sale al balcón del Palacio Carondelet y le habla a la multitud. Es fácil entender qué corean, una consigna clásica: “Correa, amigo / el pueblo está contigo”. Durante todo el día se vio al presidente (ex)poniendo el cuerpo, dando cuenta de un asombroso arrojo personal. Encaró a los policías sediciosos, habló en cuanta ocasión tuvo a mano (hasta desde un hospital), citó a Pablo Neruda. Hace un par de años, el cronista le hizo un reportaje en Quito. Los azares de la agenda de Correa forzaron una amansadora, muchas horas en su secretaría privada. Salvando las siderales distancias, su estilo era el mismo. Saltaba de un lugar a otro, cambiaba de itinerario, salía de sopetón a hablarle en lengua originaria a un grupo de maestros populares.

En el formidable libro Jefazo, el periodista argentino Martín Sivak escribe la crónica de un largo lapso que pasó junto al presidente boliviano Evo Morales. Describe características similares: activismo infatigable, audiencias a toda hora, pulsión por convocar actos a diario, afán por dedicarse a todo.

Lula da Silva, Cristina Fernández, Néstor Kirchner, ni qué decir Hugo Chávez, son también hiperquinéticos, hiperpresentes, enchufados 24 x 24 todos los días del año. Conducen países diferentes, tienen procedencias y prácticas distintas pero los homologa un modo directo, comprometido de hacer política. Todos somos semejantes a nuestros contemporáneos, acaso más que a nuestros ancestros.

La diplomacia presidencial de este Sur encastra con esa lógica. Muchos encuentros cara a cara, con agenda abierta, salteando las mediaciones convencionales. Los presidentes se exponen, conseguir consensos entre pares “en tiempo real” es un desafío.

Mandatarios de derecha, como el peruano Alan García o el chileno Sebastián Piñera, son tan enfáticos como el que más bancando a su par ecuatoriano. Una sabiduría colectiva mitiga las diferencias ideológicas: la paz y la estabilidad democrática son un recurso de la región. Recurso escaso, arduamente conquistado, sustento del crecimiento económico. El protagonismo local es otro signo de época. Barack Obama y Hillary Clinton defienden, de palabra, las instituciones de Ecuador. Pero los que acuden al galope a Buenos Aires, los que resuelven son los presidentes de Sudamérica. Brasil y Argentina han actuado siempre a la par, con sincronía y una eficacia inéditas.

La gobernabilidad es ardua. Nada está garantizado, baste recordar los golpes fallidos de Bolivia y Venezuela, el exitoso de Honduras, la bamboleante situación en Paraguay. Pero hay también aprendizajes colectivos, una solidaridad inédita.

El cronista termina esta columna. Seguirá prendido a la tele, al celular, a los online. Para dormir, habrá tiempo. Conmueve ver a Correa hablando sin parar, uno quisiera estar ahí. Es medianoche, hora argentina. Mañana a las 6, hora ecuatoriana, el presidente estará en su lugar de trabajo, con los diarios leídos, a mil por hora, sabiendo que no está solo en su país, ni en el vecindario regional.

 Por Mario Wainfeld
Publicado enInternacional
Miércoles, 31 Diciembre 2008 08:57

Así será el año 2009

“Balas para los jóvenes, dinero para los bancos”. Este expresivo grito de ira de los amotinados de Grecia bien podría oírse, a lo largo de 2009, en otras ciudades europeas. Porque el año que empieza se va a caracterizar, como consecuencia de los despidos masivos que está causando la crisis, por un fuerte descontento social. Y éste desembocará en huelgas, manifestaciones y enfrentamientos que las elecciones europeas de junio próximo no calmarán.

Numerosos jóvenes –estudiantes o no–, son concientes de que su destino es ir a dar a la mar de la precariedad (“generación 700 euros”) o del desempleo. Desean hacer tabla rasa. Algunos se sienten de nuevo atraídos por los movimientos libertarios. En la atmósfera de lucha social que se avecina, las filas del anarquismo podrían engrosarse (1). Como en los años 1930…

Aunque en materia de política internacional no caben supersticiones, los años terminados en 9 son a menudo convulsivos. Basta con observar que, a lo largo de éste, se conmemorarán: los 10 años de la revolución bolivariana de Venezuela (febrero); los 20 años de la caída del muro de Berlín y de la implosión del bloque soviético (noviembre); los 30 de la “revolución islámica” de Irán (febrero); los 40 de la “revolución libia” del coronel Gaddafi (septiembre); los 50 de la revolución cubana (enero); los 60 de la revolución china (octubre); los 70 de la derrota de la República española en la Guerra civil (abril); y los 80 de la crisis de 1929 y de la Gran Depresión…

Sin duda, la recesión económica será también la principal característica del año que comienza. Porque los efectos del triple crac de la construcción, de los bancos y de las Bolsas golpearán de lleno la economía real.

En ese contexto de descontento social, ¿representa el nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, una luz de esperanza? Menos de lo que creímos. Porque su equipo económico, en el que figuran varias personalidades ultraliberales responsables en parte de la crisis actual –como Robert Rubin, Lawrence Summers o Timothy Geithner–, no estará a la altura para cambiar las cosas.

Además, parece evidente que la nueva Administración de Obama será de centro-derecha, es decir más a la derecha que el nuevo Congreso surgido de las elecciones del 4 de noviembre (2). Lo cual augura tensiones más fuertes de lo previsto entre el Ejecutivo y el Legislativo. Los nuevos congresistas demócratas no dejarán de hacerse eco de las impaciencias de los electores duramente afectados por la crisis y profundamente irritados por el gigantesco fraude del estafador Bernard Madoff, así como por las ayudas masivas ofrecidas por el Gobierno a los banqueros. En suma, el entusiasmo de hoy hacia el nuevo Presidente podría, a lo largo del año, cambiarse en decepción, frustración… y cólera.
Su equipo de política exterior   –constituido por Hillary Clinton, Robert Graves y el general Jim Jones– también resulta muy conservador para quien ha prometido dejar de imponer la democracia a punta de bayoneta.

El “foco perturbador” del mundo seguirá siendo Oriente Próximo. En Irak, las fuerzas británicas y las de todos los demás aliados de Estados Unidos, se retirarán en primavera. Por su parte, las tropas estadounidenses de combate dejarán de patrullar en pueblos y ciudades para replegarse en sus cuarteles. Y su retirada se acelerará. Rebrotará la violencia. El zapatazo del periodista Muntazer Al-Zaidi al presidente Bush, el pasado 14 de diciembre en Bagdad,  da una idea de la rabia de una parte del pueblo iraquí contra la ocupación estadounidense. ¿Conseguirá el nuevo y corrupto ejército iraquí impedir la dislocación del país?

Habrá elecciones decisivas en Israel, para la función de Primer Ministro, el 10 de febrero; y en Irán, para la Presidencia, el 12 de junio. La tensión entre estos dos países alcanzará niveles incandescentes ¿Desembocará en un conflicto abierto? Nadie debe desearlo pues las consecuencias geopolíticas serían imprevisibles. También económicas, ya que los precios del petróleo volverían a rondar los 150 dólares. Lo cual agravaría más aún la crisis actual…

En cuanto a Afganistán, país que Barack Obama desea convertir en la prioridad militar de su mandato, si Washington intensifica su intervención tendrá que multiplicar los ataques ilegales contra Pakistán, gigante demógrafico y a la vez potencia nuclear. Eso provocará una posible desestabilización de Asif Zardari, presidente de este Estado en quiebra, amenazado además por su poderoso vecino indio, después de los atentados de Bombay del 26 de noviembre pasado. Washington entraría entonces en un nuevo engranaje intervencionista que podría favorecer el rápido retorno al Pentágono de los “halcones”, partidarios de un imperialismo duro y dominador. En Kabul, los estadounidenses tratarán de imponer a un “dictador presentable”. Lo cual significará un regreso al realismo político (o sea, al cinismo) y el abandono del proyecto ético que ha defendido Obama durante su campaña electoral.

Otro gigante que puede reservar sorpresas es China. Porque la crisis –que se va a traducir en un aumento general del proteccionismo en el mundo y la consiguiente reducción de las exportaciones– le golpeará con mayor rudeza. Miles de fábricas cerrarán despidiendo masivamente a trabajadores desprovistos, en su mayoría, de seguridad social y de atención médica. Las protestas crecerán. ¿Conseguirán las autoridades de Pekín mantener la paz social? ¿A qué precio?

En América Latina, la incógnita principal será saber si Barack Obama aceptará el ramo de olivo que le ha ofrecido el presidente de Cuba, Raúl Castro, y si negociará por fin el cese del embargo comercial de la isla. Lo sabremos el 17 de abril cuando, con ocasión de la Cumbre de las Américas en Puerto España (Trinidad y Tobago), el mandatario estadounidense defina su nueva política para el hemisferio.

Entretanto la crisis climática seguirá agravándose. Todo indica que el año 2009 será el de todos los peligros. Porque agoniza una era, la del neoliberalismo, y comienza, a tientas, un nuevo paradigma. Debiera también ser el momento de todas las oportunidades. Para empezar a edificar, por fin, un mundo mejor.

Notas:

(1) Este 15 de enero se celebra el II centenario del nacimiento, en Besançon (Francia), de Joseph Proudhon, padre del anarquismo.
(2) Moisés Naim, El País, Madrid, 30 de noviembre de 2008.
 

Por IGNACIO RAMONET
 

Publicado enInternacional
Página 6 de 6