Domingo, 30 Mayo 2021 05:32

Santiago de Cali ensangretada

Santiago de Cali ensangretada

Matones del régimen de Duque asesinaron a 13 jóvenes el 28 M

 

Desesperado por la firme resistencia de la juventud, el régimen uribista de Iván Duque anegó en sangre las calles de Cali este viernes 28 de mayo, precisamente el día en que se cumplía un mes de iniciado el Paro Nacional, y dejo 13 personas asesinadas, 98 heridas, 54 de ellas con armas de fuego y 13 jóvenes judicializados.

La agresión comenzó en La Luna, popular sector de la Autopista Sur Oriental, hasta donde llegaron sujetos vestidos de civil que dispararon desde una motocicleta contra un plantón juvenil.

Luego, igualmente en el sector de La Luna, incursionó en motocicleta el detective Fredy Bermúdez Ortiz, policía al servicio del Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, de la Fiscalía, quien abrió fuego contra los jóvenes que participaban en un plantón pacífico en el lugar.

Allí, el policía de civil asesinó a Luis Eduardo López Solano, vecino solidario con el Paro que laboraba como celador en los Estudios Takeshima de la Secretaría de Cultura de Cali y era muy apreciado también en la Universidad del Valle.

En la reacción de quienes participaban en el plantón, el atacante disparó en varias oportunidades de nuevo contra los manifestantes y dejó a una persona gravemente herida, identificada como Juan Pablo Cabrera, de 18 años de edad, quien falleció posteriormente.

Al tratar de huir cubriéndose con disparos, el detective Bermúdez Ortiz fue alcanzado por la multitud y pereció en un linchamiento.

Al pistolero le encontraron un carné de integrante de la Armada Nacional, lo mismo que su credencial de funcionario de la Fiscalía.

Tratando de ocultar el modus operandi que se ha generalizado por parte del gobierno de Duque, que utiliza civiles armados (paramilitares) o agentes de la Fuerza Pública sin uniforme en la represión de las protestas en Cali, la Fiscalía dijo que Bermúdez Ortiz se encontraba el viernes de descanso y que simplemente pasaba por el lugar de los hechos.

Una versión contraevidente con el apertrechamiento del individuo, quien tenía pegado a una de sus piernas una cartuchera con dos armas de fuego, una de las cuales descargó completamente en los crímenes cometidos en el lugar antes del linchamiento del que fue víctima por parte de los manifestantes.

Toda la información sobre de este caso fue constatada por defensores de derechos humanos consultados por PERIODISMO LIBRE.

Estas tres muertes ocurrían en momentos en que se iniciaban las grandes movilizaciones populares que desde diferentes puntos de Cali conmemoraban los 30 días del Paro Nacional, iniciado el miércoles 28 de abril de 2021. 

Una gran marcha se desplazó desde el plantón de Sameco, en el norte, y llegó al Parque de la Dignidad (Loma de la Cruz), en el centro; otra manifestación se programó para salir de Calipso y dirigirse a Puerto Resistencia, en el oriente, y una más salió al mediodía de Siloé y se concentró en inmediaciones de la Universidad del Valle, en el sur.

El desfile del sur fue masivo y lleno de colorido, pues participaron diversas expresiones artísticas y al final del mismo se realizaba el que se denominó cacerolazo sinfónico, con músicos de la Universidad del Valle.

ESTELA DE MÁS CRÍMENES

La estela de asesinatos no se detuvo en La Luna, continuó en otros puntos de Cali y, de acuerdo con denuncias formuladas por defensores de derechos humanos, en la oleada de represión oficial en la que intervinieron fuerzas combinadas de civiles y agentes uniformados y sin uniforme, ocurrieron once asesinatos más.

Dos personas muertas en horas de la tarde del oscuro viernes 28 de mayo fueron identificadas como Maicol Andrés Aranda, asesinado con arma de fuego en el barrio Siloé, y Sebastián Jacanamejoy Jansasoy, miembro de la comunidad indígena inga, baleado en el barrio Meléndez.

La tercera persona asesinada fue Jhonatan David Basto Goyeneche, estudiante de bachillerato de 19 años de edad, que, de acuerdo con información entregada por la comunidad a la Red de DD.HH. Francisco Javier Ocampo Cepeda, recibió un impacto de arma de fuego disparado por la policía.

La víctima, que fue ingresada al Hospital Departamental Mario Correa Rengifo, situado en el barrio Los Chorros, había sido remitida desde el sector de Meléndez, en el sur de Cali, donde se mantiene un plantón popular de resistencia que fue atacado por civiles armados y por la policía.

Se conoció, asimismo, que un hombre identificado como Juan Guillermo Bravo Manzanares, de 21 años de edad, había sido asesinado en el sector de Nuevo Latir, oriente de Cali, el jueves 27 de mayo, pero el hecho apenas trascendió el viernes.

El sábado 29 de mayo en horas de la tarde, organizaciones defensoras de derechos humanos informaron que siete personas más habían sido reportadas como asesinadas por la policía de Cali y bandas de matones del régimen de Duque así:

En el sector Paso del Aguante (Paso del Comercio), Carlos Alzate; en La Luna, uno más, de nombre Luis Fernando Castillo; en el Puente de las Mil Luchas (Puente de los Mil Días), una persona sin identificar aún; en el sector La Playa, cerca de Meléndez, dos personas incineradas, una de tez morena y otra que vestía una camiseta amarilla, y en Dollar City, otra persona, al parecer vigilante.

Además, en El Poblado Campestre, municipio de Candelaria, fue asesinado Sebastián Herrera, en el punto de resistencia situado en esta urbanización.

Defensores de derechos humanos consultados por PERIODISMO LIBRE indicaron que la represión oficial del viernes 28 de mayo dejó por lo menos 60 heridos, muchos de los cuales fueron atendidos en los sitios de las protestas.

Por su parte, la Misión de Verificación del Paro, integrada por nueve organizaciones de DD.HH., indicó que la cifra de heridos era de 98 personas, 54 de ellos afectadas por disparos con armas de fuego.  

Entre los heridos se encuentran Isan Imbachí, del pueblo yanacona, con un impacto de arma de revólver en su cuerpo y Óscar David Montero Ortiz.

También se conoció que la subsecretaria de DD.HH. de la Alcaldía de Cali, Natali González, fue agredida en inmediaciones de la Calle 16 y que se sigue estigmatizando a los defensores de derechos humanos, de manera especial cuando acuden en representación de los numerosos capturados.

CIVILES DISPARAN CON AMPARO POLICIAL

El cacerolazo del sur fue interrumpido por el estruendo de los disparos que sujetos de civil, con la protección de la Policía de Cali uniformada, hicieron de manera reiterada contra la multitud.

En videos de comunicadores alternativos se pudo constatar que los civiles, varios de ellos de camisas blancas, disparaban armas cortas y largas (fusiles) con el mayor desparpajo, a la vista de todos, parapetados en distintas edificaciones y calles del exclusivo sector de Ciudad Jardín.

La complicidad policial queda en evidencia cuando se observa a uno de los civiles que dispara contra el pueblo ser “reconvenido” amablemente por un agente de la policía que le pone una mano en la espalda y lo aconseja sin sonrojo, y a otro se le ve recargar su arma en medio de policías.

Al atardecer del viernes, hombres y mujeres que transitaban por el sur denunciaban que habitantes de Ciudad Jardín estaban arrebatando los celulares a las personas que los habían grabado disparando.

Buscaban así borrar evidencias al hacer uso ilegal de armas de fuego y al atentar criminalmente contra seres humanos.

Ante el reclamo que varios hacían a agentes de la Policía por su pasividad ante los civiles armados, éstos contestaban con elusivas y cinismo.

La actuación de la Policía de Cali y de pistoleros de civil, que incluso amenazan a periodistas con disparos, como se aprecia en una de las fotografías que acompañan esta crónica, tomada de un video captado en el lugar, debería estar siendo investigada por la Fiscalía y los órganos de control.

Pero no. No pasa nada. Los medios masivos de comunicación tradicionales callan cobardemente, lo ocultan, miran hacia otro lado, con un comportamiento antiético y cómplice pasmoso, esperan el boletín oficial para repetir como robots, se enroscan en su vil función de cancerberos del Estado criminal.

¿Qué responden el alcalde de Cali, la gobernadora del Valle, el comandante de la Policía en la ciudad, el director nacional de esa institución, los ministros de Defensa, del Interior y de Justicia, el “defensor” del Pueblo, la procuradora y el fiscal general de la Nación?

Las escenas de hombres disparando impunemente pistolas y fusiles en las calles del sur de Cali bajo la mirada cómplice y complaciente de decenas de agentes de la Policía deben ser llevadas ante organismos internacionales, ya que todo indica que en Colombia pasarán al campo de la impunidad.

Todo apunta, igualmente, a que la acción de civiles armados contra los manifestantes fue planificada, como ocurrió con la agresión a la minga indígena el domingo 9 de mayo en el mismo sector de Ciudad Jardín, donde también actuaron paramilitares de la zona amparados por la Policía, con total impunidad judicial hasta el momento.

EL JOVEN MÚSICO TORTURADO

La represión desatada por la policía el viernes en el sur de Cali dejó numerosas violaciones de derechos humanos, entre ellas las cometidas contra el músico y estudiante de la Universidad del Valle Álvaro Herrera Melo.

Defensores de derechos humanos y juristas, como Élmer José Montaña, sostuvieron que el joven se encontraba en grave peligro. “Les pido a las organizaciones de DD.HH. que ayuden en la difusión de esta denuncia. Es urgente. La vida de Álvaro Herrera Melo corre peligro. Está siendo torturado en la estación La María en Cali”, declaró Montaña.

“Que sepa todo el mundo quién es Álvaro Herrera. Necesitamos ayuda para que lo liberen sano y respeten su integridad. Qué vergüenza @IvanDuque que hizo campaña con la bandera de la cultura y ahora permita esta monstruosidad. Su capacidad para violentar a Colombia es ilimitada”, manifestó, por su parte, la destacada cantautora Catalina García, Madame Periné.

El periodista Jesús Abad Colorado escribió: “Liberen sano y salvo a Álvaro Herrera Melo y no lo torturen obligándolo a decir que es un vándalo”.

Precisamente el viernes circuló un video infame en el que el estudiante aparece sin camina, ensangrentado, esposado con las manos atrás y arrojado en el suelo, autoincriminándose, en lo que todo evidencia fue una declaración obtenida bajo tortura, violatoria de la Constitución Política de Colombia, del Código Penal de este país y de todas las normas de derechos humanos en el continente americano y en el mundo.

En el patético video, que deja escuchar a un individuo haciendo un interrogatorio a todas luces amañado, se ve al estudiante respondiendo lo que los carceleros de Ciudad Jardín quieren que diga, con el terror reflejado en su rostro.

Se trata de una “confesión” obtenida bajo presión y tortura que no tendrá ninguna validez ante un estrado judicial, pero que es utilizada por los propagandistas del régimen uribista para infundir terror en la población y para anunciar todo lo que están dispuestos a hacer, y están haciendo, contra la rebeldía juvenil y la protesta social.

Es esta, pues, una nueva violación flagrante de los derechos humanos cometida por los policías del gobierno de Iván Duque, alumno aventajado de Pinochet, Videla, Somoza, Bordaberry y demás dictadores latinoamericanos.

Resulta pertinente referir aquí que, según revelaciones hechas por conocedores de lo que ocurre en el sector de Ciudad Jardín, señoras del área les dan órdenes a los agentes de la estación de La María, como si fueran sus jefes, y les dicen qué hacer con los jóvenes detenidos.  

DUQUE CORRE A CALMAR A SUS AMOS

El régimen del uribismo, de Duque y del segmento más arrogante, racista y violento de la derecha colombiana está desesperado porque no ha podido derrotar la resistencia del pueblo vallecaucano en el Paro Nacional, y por eso aúpa a los paramilitares de Ciudad Jardín y de las demás villas del empresariado oligárquico de Cali y de otras áreas del país.

Ese régimen se desprestigia cada vez más, porque la gente no le cree y entonces el llamado subpresidente se enconcha en el núcleo cerrado de la burguesía y los terratenientes que representa.

Sabe que tiene el foco de la comunidad internacional encima y no le será fácil seguir guardando las apariencias, a pesar de los cómplices que tiene afuera.

Con moción de censura contra su ministro de la guerra o sin ella, con declaratoria del estado de conmoción interior o sin ella, Duque desgobierna de manera despótica.

Ya dictó el Decreto No. 575 ordenando, de nuevo, despejar calles, avenidas y carreteras a sangre y fuego y militarizando los departamentos de Valle del Cauca, Cauca, Huila, Nariño, Risaralda, Norte de Santander, Putumayo y Caquetá.

De igual manera, las ciudades de Cali, Buenaventura, Buga, Yumbo y Palmira, en el Valle; Popayán, Pasto, Ipiales, Bucaramanga, Pereira, Madrid, Facatativa y Neiva.  

Además, ordena toques de queda, detenciones y demás medidas liberticidas, propias de un régimen dictatorial, con la amenaza de sanciones para aquellos mandatarios que osen no cumplirlas.

Duque se desenmascara como síntoma de su debilidad y lo demuestra el hecho de que, en la visita realizada a Cali en la noche del viernes 28 de mayo, la única zona a la que pudo ir fue al barrio de la oligarquía, Ciudad Jardín, también barrio de la mafia.

De acuerdo con múltiples denuncias, documentos textuales, gráficos y videográficos, fue de ese sector de donde salieron muchos de los que dispararon contra los estudiantes y jóvenes concentrados en la Universidad del Valle, situada en su vecindad.

De esta forma, ante vítores destemplados de los residentes de Ciudad Jardín, sus amos, que lo acogieron en la oscuridad de la noche, Duque deja en evidencia, como si hiciera falta, para quiénes gobierna y por quienes anega en sangre las calles de Cali.

Una decisión perversa que miles y miles de caleños y vallecaucanos repudian, y por eso continuarán en la resistencia y en la desobediencia popular, a pesar de decretos y crímenes oficiales.

Como en la canción de Pablo Milanés, referida a Santiago, la capital de Chile ensangrentada por la dictadura de Augusto Pinochet en 1973, nuestra Santiago de Cali algún día tendrá sus calles liberadas de los crímenes de las oligarquías y “pagarán su culpa los traidores”.

“Yo pisaré las calles nuevamente, de lo que fue Santiago ensangrentada, y en una hermosa plaza liberada me detendré a llorar por los ausentes”.

Santiago de Cali, sábado 29 de mayo de 2021.

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Trabajadores sanitarios celebran el cierre de un hospital temporal en Wuhan. TPG via ZUMA Press / dpa

Aunque la teoría principal sobre el origen del virus señala que este saltó de un animal al ser humano, la información de las agencias de inteligencia sobre la hospitalización de varios investigadores en noviembre de 2019 y la existencia de pruebas todavía sin examinar han empujado a Biden a pedir un nuevo informe

 

El coronavirus SARS-CoV-2 se detectó por primera vez en la ciudad china de Wuhan a finales de 2019. Desde entonces se ha extendido por todo el mundo, al menos 3,5 millones de personas han muerto por el virus y al menos más de 168 millones se han contagiado (estas son sólo las cifras de casos confirmados). Sin embargo, las investigaciones aún no han logrado identificar el origen del virus, un debate que sigue generando enfrentamientos políticos a nivel internacional y que vuelve a acaparar toda la atención tras la petición de Joe Biden a los servicios de inteligencia de "redoblar" sus esfuerzos e informarle en 90 días de sus conclusiones.

Aunque la teoría principal según la investigación de la OMS sigue siendo que el nuevo coronavirus saltó de un animal (el murciélago u otro) a los humanos pasando por un animal intermediario, de pronto, la teoría que sitúa el origen del virus en el laboratorio de Wuhan –inicialmente calificada por muchos como una conspiración sin fundamento– ha vuelto a cobrar relevancia.

¿Qué dice la investigación de la OMS sobre el origen del virus?

Un equipo internacional compuesto por 17 expertos chinos y otros 17 expertos internacionales llevaron a cabo este año un estudio conjunto sobre el origen del virus tras la resolución alcanzada en la Asamblea Mundial de la Salud. Tras una investigación en Wuhan de 28 días, de los cuales 14 los pasaron en cuarentena en un hotel, el equipo no alcanzó unas conclusiones definitivas y dejó todas las posibilidades abiertas. La investigación examinó cuatro posibles teorías y les asignó diferentes grados de probabilidad.

  • Transmisión zoonótica directa a los humanos: "considerado entre posible y probable"
  • Introducción en humanos a través de un animal intermediario: "probable a muy probable"
  • Mediante la cadena alimentaria o productos congelados: "posible"
  • Incidente en el laboratorio de Wuhan: "extremadamente poco probable"

Además, el informe final señala que aunque "muchos de los primeros casos estaban asociados con el mercado de mariscos de Huanan, un número de casos similar estaba asociado con otros mercados y algunos, con ninguno". "Actualmente no se puede trazar una conclusión firme sobre el papel del mercado de Huanan en el origen del brote o cómo entró la infección en el mercado", concluía.

¿Por qué EEUU quiere investigar el laboratorio?

Este miércoles, el presidente Joe Biden pidió a los servicios de inteligencia un informe en 90 días que intente aclarar el origen del virus, incluida la hipótesis de que hubo un accidente en el laboratorio. "Poco después de convertirme en presidente pedí a la comunidad de inteligencia preparar un informe con su análisis más actualizado del origen de la COVID-19, incluido si salió del contacto humano con un animal infectado o de un accidente en un laboratorio. Recibí ese informe este mes y he pedido un seguimiento adicional", dijo Biden. 

A día de hoy, la comunidad de inteligencia del país, compuesta por 18 organizaciones diferentes, contempla los dos escenarios. Dos de estas organizaciones se inclinan por la hipótesis del contacto humano, otra lo hace por la del laboratorio, aunque con un nivel de confianza bajo o moderado, y la mayoría cree que "no hay información suficiente para afirmar que una es más probable que la otra". 

La petición de Biden se produce después de que miembros de la comunidad de inteligencia informaran a la Casa Blanca de que todavía tienen una serie de pruebas sin examinar que requieren un análisis informático que podría aportar algo de luz al misterio del virus, según ha informado este viernes The New York Times citando fuentes de alto rango del Gobierno. Las mismas fuentes han rechazado describir ese tipo de pruebas.

China ha criticado el anuncio estadounidense, señalando que es una decisión política. "Esto muestra que la parte estadounidense ignora los hechos y la verdad y que tampoco está interesada en un rastreo serio y científico, sino que quiere utilizar la epidemia para estigmatizar, manipular políticamente y eludir responsabilidades", ha señalado el portavoz de Exteriores chino, Zhao Lijian.

¿Qué otros factores recientes promueven esta posibilidad?

The Wall Street Journal publicó el domingo una exclusiva citando un informe de inteligencia que afirmaba que tres investigadores del Instituto de Virología de Wuhan enfermaron en noviembre de 2019 y tuvieron que acudir al hospital. Según China, el primer caso detectado de coronavirus fue el 8 de diciembre.

Un día después de la publicación del artículo, Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergología y Enfermedades Infecciosas de EEUU, dijo: "No estoy convencido [de que se desarrollase de forma natural]. La gente que lo ha investigado dice que probablemente emergió de un animal que después contagió a personas, pero puede haber sido otra cosa".

La información del periódico coincide con lo publicado por la Administración Trump pocos días antes de dejar la Casa Blanca. El entonces secretario de Estado, Mike Pompeo, declaró: "El Gobierno tiene razones para creer que varios investigadores del Instituto de Virología de Wuhan enfermaron en otoño de 2019, antes del primer caso identificado, con síntomas consistentes tanto con la COVID-19 como con enfermedades estacionales comunes".

Por otro lado, el 14 de mayo un grupo de 18 prestigiosos científicos publicó un artículo en la revista Science en el que solicitaban que se investigase con mayor atención la teoría del laboratorio. "Las dos teorías no recibieron una consideración equilibrada. Solo 4 de las 313 páginas del informe [de la OMS] abordan la posibilidad de un accidente de laboratorio". "Debemos tomar en serio las dos hipótesis hasta que tengamos información suficiente".

La extraña muerte de tres mineros en 2012

La información del Departamento de Estado sobre el personal del laboratorio enfermo también mencionaba el caso de la mina en la provincia de Yunnan.

Según una investigación de The Times, en abril de 2012 seis mineros enfermaron con síntomas similares a la neumonía tras entrar en una mina a limpiar excrementos de murciélago. Tres de ellos murieron. Poco después, científicos chinos del Instituto de Virología de Wuhan investigaron el caso y extrajeron muestras de los murciélagos en la mina. Así identificaron el que hasta ahora es el virus más parecido al que causa la COVID-19

A falta de localizar el animal que pudo haber hecho de intermediario para el contagio de humanos –según la teoría más probable en la investigación de la OMS–, muchos han vuelto la mirada al laboratorio, que ha trabajado con este tipo de coronavirus a raíz de lo ocurrido en 2012. Según informa The Guardian, identificar los animales intermediarios en brotes anteriores de coronavirus ha sido un proceso largo, complicado e incierto.

En 2018, una delegación diplomática estadounidense visitó el laboratorio de Wuhan. "Los investigadores mostraron que varios coronavirus del estilo SARS pueden interactuar con ACE2, el receptor humano para los coronavirus SARS. Este hallazgo sugiere que los coronavirus de tipo SARS de los murciélagos pueden ser transmitidos a los humanos", señalaron posteriormente en telegramas diplomáticos enviados a Washington. También alertaban del peligro y problemas de seguridad en el laboratorio.

Peticiones de una nueva investigación internacional

"Estados Unidos seguirá trabajando con socios afines de todo el mundo para presionar a China para que participe en una investigación internacional completa, transparente y basada en pruebas, y para que facilite el acceso a todos los datos y pruebas pertinentes", afirmó el presidente Biden el miércoles ante la falta de respuestas del primer informe.

Otros países como Australia, Japón y Portugal también han mostrado durante la Asamblea Mundial de la Salud, que se reúne esta semana, su deseo de seguir investigando el origen del virus.

La investigación de principios de año solicitada por la OMS ha recibido críticas por supuesta falta de transparencia, así como falta de acceso a información relevante. También ha habido solicitudes para que la Asamblea Mundial de la Salud decida los próximos pasos en la investigación.

Por su parte, el Panel Independiente de Preparación y Respuesta a la Pandemia creado por la OMS ha solicitado a la Asamblea Mundial de la Salud que dé más poderes a la OMS "para investigar patógenos con potencial pandémico en todos los países, con acceso a corto plazo a los lugares pertinentes, suministro de muestras y visados permanentes para la entrada de expertos internacionales a los lugares donde se produzcan los brotes".

Por Javier Biosca Azcoiti

27 de mayo de 2021 22:09h

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Un agente investigador que estaba de descanso fue linchado por una turba en Cali, tras acusarlo de ser infiltrado y de disparar a manifestantes.Foto Afp

Viernes 28 de mayo, paro nacional en Colombia. Como en las citaciones anteriores, por decenas de ciudades la comunidad se movilizó de manera alegre, entonando cánticos, celebrando un mes de intensas movilizaciones. Abril 28, despertó un inmenso conglomerado social, transformado en un alzamiento juvenil/popular que fue dando cuenta de pretendidas reformas gubernamentales, todas injustas e improcedentes, así como de funcionarios públicos, autoritarios como el mismo gobierno del que hacían parte.

El nuevo llamado a paro estuvo antecedido de la negativa del gobierno Duque a firmar un acuerdo que de paso a la instalación de una mesa de negociaciones para entrar a resolver a fondo el Pliego de Emergencias radicado ante el gobierno de turno por decenas de organizaciones sociales desde hace más de un año.

Con un mes de lucha, con varios triunfos entre las manos, los sectores movilizados coparon calles con la convicción de que son nuevos tiempos, en los que es posible alcanzar más triunfos, además de ahondar el tejido organizativo para poder sostener y prolongar la onda por el cambio, la misma que debe alcanzar sintonía profunda en los territorios.

En medio de esta celebración, en la ciudad de Cali, los manifestantes que estaban en el sector conocido como La Luna, fueron atacados a bala por un civil por cuya acción dos personas perdieron la vida (Luis Eduardo López Solano de 35 años, trabajador del Teatro Municipal Enrique Buenaventura y Michael Aranda, joven que fue trasladado muy grave al hospital, donde se certificó su muerte). La reacción solidaria de un grupo de los atacados alcanzó a rodear al atacante, hasta lincharlo. La revisión de sus prendas de vestir arrojaron un resultado “sorpresa”: el personaje era agente del CTI. Es decir, el atacante y asesino, linchado por los aireados manifestantes, era un agente encubierto.

La noticia se esparció como pólvora, de manera que el Fiscal General, Francisco Barbosa, salió rápidamente a lavar la cara del establecimiento. Según su relato, el agente encubierto, cuyo nombre era Fredy Bermudez, sí era activo del CTI pero “estaba de vacaciones”. ¡Qué vacaciones!

El suceso recuerda otros acaecidos a lo largo de los treinta días de paro nacional y en los cuales diversas manifestaciones sufrieron ataques a bala por personajes de civil, incluso ante la vista de uniformados. En todos ellos la sospecha de que son agentes encubiertos late por todas partes, la suspicacia de que son provocadores en procura de generar confusión, muerte y temor siempre está presente, pero hasta ahora no había sido posible dejar al desnudo, como en este día: los provocadores y los asesinos hacen parte del establecimiento, son sus protectores.

Producto de esta manera de operar –paramilitar / parapolicial–, fueron asesinados Nicolás Guerrero en la misma ciudad de Cali, y Lucas Villa en la ciudad de Pereira. Pero en circunstancias similares una docena de integrantes de la minga indígena fueron baleados. Otras docenas de manifestantes también registran en su humanidad las huellas de bala.

Mientras esto sucedía en esa parte de la ciudad, en otro sector de la capital vallecaucana, en la Universidad del Valle y sus alrededores –barrio Ciudad Jardín–, los manifestantes eran atacados a bala por civiles, incluso con armas de asalto, protegidos con chalecos antibalas, disparando en presencia de agentes de la policía motorizada. Las denuncias dan cuenta de varios heridos pero no precisan cuántos ni la gravedad de las lesiones.

El sector donde ocurrieron los hechos es el mismo donde la minga indígena fue atacada en días anteriores y en iguales circunstancias. Es decir, la evidencia se repite y con gravedad: existe un sector de la sociedad, de altos ingresos, fanática de la defensa de su riqueza, mentalizada en que el orden se impone a punta de bala, por el derecho que les da esa misma riqueza, la cual compra salvoconductos, silencio e impunidad. Cuarenta años de paramilitarismo, de un Estado terrorista e instigador de la violencia, asesino de su propio pueblo, ha dado muchos frutos extremos, entre ellos la disposición del aparato policial y militar para defender exclusivamente a la minoría de la sociedad, no a toda como lo ordena el cuerpo constitucional; pero por otro, la extensión de una mentalidad militarista, de odio de clase, con ideas de propiedad, orden y racistas claramente arraigadas, soporte y defensa del 1 por ciento, los demás sobran. Y como sobran, o se quedan en sus barrios, veredas, resguardos, quietos, sin hacerse sentir, o se exponen al derecho que les asiste a los ricos, y a quienes los defienden: la mal llamada “fuerza pública”.

En otras ciudades del país las marchas de quienes acataron el llamado a paro y a celebrar, fueron atacadas por el Esmad y los heridos y detenidos se cuentan por decenas. Se denuncia la muerte de por lo menos otros dos manifestantes, también en Cali o sus cercanías. Uno de ellos perdió la vida en la vía que conduce a Candelaria, en una disputa –según las autoridades entre un sector que bloqueaba la vía y otro que intentaba su desbloqueo–. El otro muerto ocurrió en el barrio Meléndez: según denuncias de derechos humanos, era Sebastián Jacanamijoy, indígena del Pueblo Inga y estudiante de la Universidad del Valle información que está en proceso de verificación. La orden del establecimiento es una y solo una: hay que restablecer la producción a como de lugar, no importa el costo que ello signifique en vidas de los marginados. Así continuará su proceder en los días que vienen y entre ojos tienen a quienes resisten con los bloqueos a lo largo del país.

Como antesala a ello, Duque ordena el máximo despliegue militar en Cali y el Valle del Cauca: “Quiero dejar claro que este despliegue llevará a casi triplicar nuestra capacidad en menos de 24 horas en todo el departamento…” . Una orden que da respuesta a la insistente demanda a los gremios de país a desbloquear las autopistas. El costo humano de las acciones que ya pueden preverse no será poco.

Es una acción militar, económica u política que también ha estado antecedida por la inculpación al Comité Nacional del Paro de la existencia y pervivencia de tales bloqueos. Por lo tanto, una vez procedan a desbloquear a la fuerza inculparán al citado Comité de todo lo que pueda suceder en esos operativos

Entra así el Paro nacional en una nueva fase: su confrontación a través de una abierta acción militar.

La resistencia

El paro del 28 de mayo termina con luto y dolor, y el duelo por las víctimas lo celebraran los marginados y excluidos con nuevas jornadas de resistencia, a pesar del militarismo, del paramilitarismo, de los parapolicías, de las manipulaciones, de la desinformación, de la intimidación.

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Jueves, 27 Mayo 2021 06:02

Pandemia: primer balance global

Pandemia: primer balance global

El Panel Independiente de Preparación y Respuesta ante las Pandemias, establecido por la resolución 73.1 (may 20) de la Asamblea Mundial de la Salud, presentó este mes el informe Covid-19: hagamos que sea la última pandemia. Se trata, me parece, del documento más autorizado y completo de los muy numerosos dedicados a evaluar lo ocurrido y a proponer políticas y acciones en el ámbito de la salud y otras políticas públicas, que permitan aproximar la realidad a la promesa desmedida que encapsula su título. Es un documento de extensión manejable, no alcanza 100 páginas, con un ilustrativo resumen de apenas siete fojas. Ambos documentos pueden leerse en https://theindependentpanel.org/ (hacia finales de mayo, en español sólo aparecía el resumen). El panel ha sido copresidido por Helen Clark, ex primera ministra de Nueva Zelanda, y Ellen Johnson Sirleaf, ex presidente de Liberia, y compuesto por otros 11 integrantes que aportan "una combinación de conocimientos y calificaciones en enfermedades infecciosas, brotes y emergencias; políticas nacionales y globales de salud y financieras, economía, causas de los jóvenes y bienestar de niñas y mujeres".

Como una cadena de omisiones e insuficiencias se califica a las reacciones de gobiernos e instituciones a las primeras manifestaciones de una pandemia de alcance global y evidente gravedad. “La prevención careció de consistencia y de la financiación necesaria. El sistema de alerta fue demasiado lento –y endeble–. La Organización Mundial de la Salud (OMS) no tuvo suficiente poder. La respuesta ha acentuado las desigualdades. Faltó liderazgo político a escala mundial.” Esta desoladora lista de falencias no se había reunido y reconocido con tan meridiana claridad.

A principios de 2020, "demasiados países optaron por esperar y ver qué pasaba en lugar de establecer una estrategia de contención agresiva". El resultado fue la imposibilidad de evitar que la pandemia se propagase por el mundo. "Ni los sistemas nacionales ni los internacionales consiguieron satisfacer las demandas iniciales y urgentes de suministros." Al "menosprecio de la ciencia en la toma de decisiones" –subrayado enfáticamente por el panel– se sumó un respeto constante e invariable a la lógica y operación de los mercados. Los dictados de éstos y de las ganancias privadas se impusieron a la preeminencia debida del interés público y de los imperativos sociales. Esta última conclusión sólo aparece entre líneas en el documento del panel, sin llegar a formularse de manera explícita.

"La falta de planificación y las deficiencias en materia de protección social han hecho que la pandemia amplíe las desigualdades, con una repercusión socioeconómica desproporcionada sobre las mujeres y las poblaciones vulnerables y marginadas, incluyendo a los migrantes y los trabajadores del sector informal. Los efectos sobre las personas con problemas de salud subyacentes se han visto agravados. Asciende a millones la cantidad de niños más desfavorecidos que han tenido que abandonar sus estudios de forma anticipada por la pandemia." Tras su primer año, la pandemia y la forma en que se le hizo frente han arrojado un mundo más desigual; han acentuado las desventajas de los grupos vulnerables, por género, etnia o posición laboral; han detenido y disminuido los avances conseguidos en el combate de otras enfermedades y han afectado el futuro, al impactar negativamente la educación en todos sus grados.

La urgencia inmediata, reconocida por el panel, es "acabar con la pandemia". Para ello se requiere que los países de ingresos altos se comprometan a suministrar vacunas, a través de canales multilaterales como Covax, “a los 92 países de ingresos bajos y medianos […] al menos mil millones de dosis al 1º de septiembre de 2021 a más tardar y más de 2 mil millones de dosis para mediados de 2022”. Se requiere, además:

"[Un] acuerdo sobre la concesión voluntaria de licencias y la transferencia de tecnología [sobre] las vacunas", en cuya ausencia y tras un plazo de tres meses, "debe entrar en vigor de forma inmediata una renuncia a los derechos de propiedad intelectual" en términos del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio de la OMC.

Los 19 mil millones de dólares que se estima necesarios para "vacunas, medios de diagnóstico, tratamientos y fortalecimientos de los sistemas de salud" deberán ser movilizados, en 60 por ciento, por el G7 y el resto "por otros miembros del G20 y otros países de ingresos altos", junto con la aprobación de "una fórmula basada en la capacidad de pago para financiar dichos bienes públicos universales de manera continuada".

Las siete recomendaciones puntuales del panel "para garantizar que un futuro brote no se convierta en pandemia" se expondrán y analizarán en la siguiente nota, en dos semanas.

Mauricio de Maria y Campos (1943-2021)

In memoriam

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Un policía muerto y otros dos heridos tras disturbios en el barrio Calipso de Cali

En la madrugada de este sábado, en medio de confrontaciones entre uniformados de la Policía y vándalos que saqueaban establecimientos comerciales en Cali, un policía, de 21 años resultó muerto por herida con arma de fuego.

 

De acuerdo con información suministra por el Mayor General de la Policía Jorge Vargas, en medio de una rueda de prensa, el uniformado y patrullero, Juan Sebastián Bríñez, perdió la vida cuando ejercía labores de control de vandalismo en el barrio Calipso, en la ciudad de Calí. Según información preliminar, el joven de 21 años, que hacía parte del grupo de carabineros, fue impactado por una bala en su tórax durante un ataque armado a un almacén de cadena.

“Rechazamos de manera contundente el hecho registrado en Cali, donde criminales disparan contra nuestros policías que se encontraban restableciendo el orden en el sector de Calipso. Allí pierde la vida un patrullero del Escuadrón Móvil de Carabineros y dos más del Escuadrón Móvil Antidisturbios resultan gravemente heridos”, indicó el general Jorge Luis Vargas, director de la Policía.

Según el reporte de la Policía, el uniformado asesinado, al ser herido fue trasladaron a la clínica Fundación Valle del Lili, donde falleció debido a la gravedad de la herida. Bríñez, de 22 años, llevaba tres en la Policía.

Los dos uniformados del ESMAD heridos fueron identificados como Marlon Ovidio Araújo España de 33 años de edad, con herida de fuego en el brazo izquierdo y Andrés Felipe Santoyo de 22 años de edad con herida por disparo en el pie derecho.

De igual manera, la Policía Metropolitana de Cali reportó que vándalos incineraron el CAI Galerías ubicado en la autopista Simón Bolívar con carrera 56, al suroriente de la ciudad.

Estos hechos de violencia se generaron luego de que las autoridades descartaran las denuncias de que en el almacén Éxito de Calipso estuvieran escondiendo cuerpos de personas fallecidas.

Por otro lado, también en la noche de este viernes amanecer sábado, un grupo de personas incendió el CAI de la carrera 56 con autopista Simón Bolívar.

“La Policía está de luto: fue asesinado nuestro patrullero Juan Sebastián Briñez, de Carabineros de Cali, cuando cumplía con honor su deber constitucional de salvaguardar la vida de la comunidad en Cali. Se nos va un joven héroe nacido hace 22 años en Yopal”, trino el general Vargas.

De igual manera, el alto mando de la Policía afirmó que en los corrido de las protestas, el CAD y la línea 123 ha recibido 1160 denuncias de ataques con armas de fuego a uniformados de la Policía. Agregó que antes los lamentables hechos, una comisión especial de investigación criminal llegará a la ciudad de Cali, para determinar los hechos en los que murió el patrullero y así poder entablar los responsables para su respectiva judicialización.

Por el momento, no se ha determinado el tipo de arma o proyectil que terminó con la vida del patrullero Juan Sebastián, pues están a la espera de los resultado de los peritos y del protocolo de necropsia al cuerpo del joven, el cual en horas de la tarde, será trasladado al municipio de El Espinal, en el departamento de Tolima, donde lo está esperando su familia.

Ante los hechos, el presidente Iván Duque condenó el hecho y ordenó una investigación: “He dado instrucciones a Mindefensa y al director de la Policía para que se capture a los autores del vil asesinato del patrullero Juan Sebastián Briñez, víctima en Cali de un ataque perpetrado por criminales que utilizaron fusil”.

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Chomsky pone el foco en algunos aspectos alarmantes vinculados con el medioambiente. NOTA RELACIONADA

Se publicó su libro más reciente, "Cooperación o extinción"

Para el lingüista, filósofo y politólogo estadounidense, la clave reside en la movilización popular y constante. “El activismo puede llegar a ser muy influyente", sostiene. 

 

La inminencia de la extinción es uno de los ejes centrales que aglutina al activismo del siglo XXI. Los niveles de carbono en la atmósfera, más elevados que en cualquier punto anterior de la historia humana, aumentaron con celeridad hasta más de cuatrocientas partes por millón, muy por encima de las trescientas cincuenta partes por millón hasta las que se considera que el nivel es seguro. La destrucción de la vida en la Tierra no es un relato apocalíptico, producto de la desmesurada imaginación medioambientalista o de un grupúsculo perturbado de la comunidad científica. “Cada año, cerca de treinta millones y medio de personas se ven obligadas a desplazarse por causas de desastres naturales como inundaciones y tormentas; se trata de una de las consecuencias vaticinadas del calentamiento global y significa casi una persona por segundo, es decir muchísimas más de las que huyen por causa de la guerra y el terrorismo. A medida que los glaciares se derritan y el nivel del mar aumente, algo que hará peligrar los suministros de agua de un vasto número de personas, estas cifras seguirán aumentando”, advierte Noam Chomsky, lingüista, filósofo y politólogo estadounidense, uno de los activistas más influyentes del mundo, en Cooperación o extinción (Ediciones B).

El libro --que se puede leer junto a En llamas de Naomi Klein—despliega una recopilación de textos que surgieron a partir del “Encuentro con Chomsky”, celebrado en Boston a mediados de octubre de 2016, en el exterior de la histórica iglesia de Old South, donde se congregó una multitud de jóvenes que se extendió a lo largo de dos manzanas. La charla de aquella tarde tenía el título de “Internacionalismo o extinción”. El cuerpo principal del libro lo constituye el discurso original del autor de Hegemonía o supervivencia, Estados fallidos y ¿Quién domina al mundo? Entre los materiales se incluye la transcripción de una conversación en el mismo encuentro con Wallace Shawn, un activista comprometido, más conocido como dramaturgo y actor; y las preguntas que formularon los que asistieron al encuentro con las respuestas de Chomsky. Además de la emergencia climática, los otros dos temas fundamentales fueron la amenaza nuclear y el peligro que entraña el debilitamiento del sistema democrático en todo el mundo.

Chomsky, que nació en Filadelfia el 7 de diciembre de 1928, adquirió su primera conciencia política estimulado por las lecturas en las librerías de los anarquistas españoles exiliados en Nueva York. Tenía once años cuando publicó su primer artículo sobre la caída de Barcelona y la expansión del fascismo en Europa. Su activismo político arrancó con la movilización contra la guerra de Vietnam. Si entonces llamó la atención, fue porque como profesor de lingüística en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), él pertenecía a una universidad que investigó bombas inteligentes y técnicas de contrainsurgencia para la guerra de Vietnam.

Para Chomsky extinción e internacionalismo están asociados en “un funesto abrazo” desde una fecha precisa: 6 de agosto de 1945, cuando el presidente de Estados Unidos ordenó los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki. A partir de aquel fatídico día la humanidad entró en una nueva era: la era atómica. “Lo que no se percibió entonces es que surgía una nueva época geológica que hoy conocemos con el nombre de Antropoceno, la cual viene definida por un nivel extremo de impacto humano sobre el entorno”, explica el lingüista estadounidense y agrega que la era atómica y el Antropoceno constituyen una amenaza dual para la perpetuación de la vida humana organizada. “Está ampliamente reconocido que nos encontramos en un sexto período de extinciones masivas; el quinto, hace sesenta y seis millones de años, se atribuye por lo general al impacto de un gigantesco asteroide contra la superficie de la Tierra, lo que supuso el final del 75 por ciento de las especies del planeta. Este acontecimiento puso fin a la era de los dinosaurios y allanó el camino al apogeo de los pequeños mamíferos y, en última instancia, de los humanos, hace unos doscientos mil años”.

Hace tiempo que la capacidad de los seres humanos para destruirse unos a otros a escala masiva está fuera de duda. El Anthropocene Working Group confirma que las emisiones a la atmósfera de CO2 (dióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero de origen humano) están aumentando a la tasa más elevada existente en sesenta y seis millones de años. Aunque Chomsky no se detiene a analizar cada uno de los datos disponibles, pone el foco en algunos aspectos alarmantes. “El deshielo de los glaciares del Himalaya podría acabar con las reservas de agua de toda Asia Meridional, es decir, de varios millones de personas. Solo en Bangladesh se espera que en las próximas décadas emigren decenas de millones por la única razón del aumento del nivel del mar, debido a que se trata de una planicie litoral costera. Será una crisis de refugiados que hará insignificantes las cotas actuales, y se trata nada más que del comienzo”, aclara el lingüista estadounidense y recuerda que los Acuerdos de París, alcanzados en la COP 21, en 2015, supusieron un desarrollo a los esfuerzos internacionales por evitar la catástrofe. Debería haber entrado en vigencia en octubre de 2016, pero la mayoría republicana en el congreso, conocida por su sistemático negacionismo, no estuvo dispuesta a aceptar ningún compromiso vinculante.

Entonces acabó saliendo un acuerdo voluntario que Chomsky califica como “mucho más flojo” por el cual se llegó a una resolución para reducir de forma gradual el uso de hidrofluorocarburos (HFC), gases de efecto invernadero supercontaminantes. El Partido Republicano es la organización “más peligrosa en toda la historia de la humanidad” para el lingüista estadounidense. La envergadura de la ceguera es tan preocupante que Chomsky elige un fragmento para estimular el debate y a la vez sorprender: “No puedo imaginar límites a la osada depravación de los tiempos que corren, en tanto los agentes del mercado se erigen en guardia pretoriana del Gobierno, en su herramienta y en su tirano a la misma vez, sobornándolo con liberalidad e intimándolo con sus estrategias de opciones y exigencias”. Esta cita la pronunció James Madison en 1791, varios años antes de convertirse en el cuarto presidente de Estados Unidos (1809-1817).

No se puede esperar que las soluciones lleguen de los sistemas de poder organizados, estatales o privados. Para Chomsky la clave reside en la movilización popular y un activismo constante. “El activismo popular puede llegar a ser muy influyente, lo hemos visto una y otra vez; el compromiso de los activistas desde hace cuarenta años ha puesto los problemas medioambientales en la agenda política, quizá no lo suficiente pero, con todo, de forma crucial y significativa”, reconoce Chomsky en una parte de Cooperación o extinción. Claro que del dicho al hecho hay un largo trecho. El propio autor revela cómo a pesar del cambio drástico en el mundo posterior a la Segunda Guerra Mundial una gran parte de la población se mantuvo como antes: tradicional en lo cultural y premoderna en muchos sentidos. “Para el 40 por ciento de los ciudadanos estadounidenses, el trascendental problema de la supervivencia de la especie no es demasiado relevante, ya que Cristo va a regresar entre nosotros en un par de décadas, de manera que todo quedará resuelto. Insisto; hablamos de un 40 por ciento”, resalta Chomsky para no perder de vista la importancia que tiene la religión en una porción significativa de la ciudadanía estadounidense.

Chomsky comenta un libro de Arlie Hobschild (Strangers in Their Own Land), una socióloga que se fue a vivir a un área pauperizada de Luisiana durante seis años para estudiar a los habitantes desde dentro. Se trata de la zona profunda pro-Trump del país. “Los productos químicos y otros elementos contaminantes derivados de la industria petroquímica están causándoles graves daños, pero se oponen por completo a la Agencia de Protección Medioambiental (…) Ven a la Agencia como un grupo de gente de ciudad con un doctorado, que va hasta allí y les dice cosas como que no pueden pescar, pero que a la industria petroquímica ni le chistan. Así que, ¿qué utilidad tiene? No les gusta que les quiten el trabajo y les digan con su acento culto lo que pueden y no pueden hacer, mientras que ellos se ven asediados por toda la situación”, plantea Chomsky como ejemplo para que los activistas conozcan las profundas razones y reticencias que tendrán que vencer. En el reto sin precedentes por la supervivencia de la civilización no hay tiempo que perder.

 

Por Silvina Friera

23 de mayo de 2021

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panorámica viaducto Pereira

En torno a la protesta social reciente en Colombia y del asesinato de un manifestante, es importante interrogarse por la razones para que un escenario de circulación de seres humanos y mercancías como es un viaducto, se transforme en lugar de memoria.

 

El viaducto que conecta las ciudades de Pereira y de Dosquebradas se ha convertido por momentos coyunturales, en escenario de la indignación popular y la reivindicación de reclamos, supuestamente negados o poco valorados por lógicas verticales de poder. En ausencia de monumentos en la ciudad, alusivos a figuras que contengan una carga histórica de hechos como el racismo, el clasismo, el colonialismo etc, el viaducto “Cesar Gaviria Trujillo” es el referente simbólico usado por los jóvenes para expresar sus sentimientos de indignación social.

Inaugurado el 19 de noviembre de 1997, con el propósito de resolver el famoso “trancón” de largas horas por la vía de “La popa” hacia el municipio industrial de Dosquebradas, forma parte de un gran proceso de renovación urbana que influyó en la “modernización” de la ciudad, que a su vez implicó la adquisición de predios urbanos por parte del estado, que se interponían en el camino de la estructura de hormigón y tirantes. Los costos de vidas en esta obra se dividen en dos: quienes fallecieron en su proceso de construcción, y aquellos que se han arrojado al vacío, motivados por concluir los tormentos de sus mentes, fenómeno que obligó  a su reestructuración, incorporando una malla protectora para sus transeúntes que impide a su vez la contemplación del paisaje urbano.

Durante los últimos 23 años, este lugar ha contribuido en la transformación del imaginario de la ciudad para propios y extraños, generando análisis académicos de carácter cultural, urbano y comunicativo por donde circula el movimiento mercantil y humano de la llamada región “centro-occidente” de Colombia. El panorama de las puestas del sol, así como las desigualdades e injusticias del país, se visualizan desde su estructura. En sus primeros 10 años fue testigo del deambular de innumerables grupos de campesinos en la búsqueda de un refugio tras huir de un conflicto armado que los asechaba en sus territorios y llevando en sus manos carteles de auxilio, reemplazados en la actualidad por familias venezolanas quienes huyen de la realidad de su nación.

El origen del nombre de la obra, proviene del gobernante del periodo 1990-1994, oriundo de esta ciudad. En su mandato se gestó la constitución de 1991 como logro de las luchas previa de diversos actores de la sociedad; en este mismo periodo se produjo la llamada “Apertura económica”. Si la primera posibilitó unas demandas de inclusión, reconocimientos, maduración de la sociedad civil, ecos de su legado talvez ahora se escuchen con más fuerza en el Paro Nacional originado el 28 de abril del 2021; la segunda, fue el eufemismo con el cual se bautizó un modelo económico liderado durante los años ochenta por el presidente Ronald Reagan de Estados Unidos y la primera ministra de Gran Bretaña, Margaret Thatcher, que en Colombia coadyuvó en la globalización, acelerando el declive de la industria nacional y la extinción de pequeñas y medianas empresas que no pudieron competir en medio de la llamada “apertura”.

Este viaducto forma parte de los sitios emblemáticos de un “Eje cafetero” publicitado como “remanso de paz”, donde el conflicto armado resulta ser algo casi invisible y las narrativas de una “confianza inversionista” presume estar a salvo de los 70 años de violencia en Colombia. En esta región se ha buscado estimular la construcción de pequeñas centrales hidroeléctricas que pretenden comercializar los recursos hídricos de las comunidades; desde los gobiernos se han otorgado licencias que han permitido la presencia de empresas mineras nacionales e internacionales en los territorios, así mismo, florecen agroindustrias de grandes monocultivos, zonas francas para almacenar y circular numerosos volúmenes de mercancías, carreteras al mar pacífico que termina afectando a humildes habitantes, proyectos de puertos multimodales que buscan la conexión de esta territorio con el mundo. Todo esto coexiste bajo un manto de relaciones porosas de economía, entre la legalidad y la ilegalidad debido a que por esta región circula el gran negocio de las drogas .

¿Se pone en juego la estabilidad de todo este cumulo económico y social en el momento en que los jóvenes manifestantes realizan la toma de este viaducto? ¿Las tensiones entre diversos actores de la protesta, tiene que ver con unas representaciones de ciudad que se escenifican en el viaducto? Por ejemplo, las ideas acerca de una sociedad productiva, cívica, respetuosa de la norma, frente a una narrativa que privilegia la idea de jóvenes “anárquicos” e “irrespetuosos” del poder.

Algunos pensadores contemporáneos como Antonio Negri, coinciden en el término “multitud” para definir esta diversidad que desfila, danza, hace yoga, juega futbol, es animalista e incluso vegana; una multitud que no es ni desmemoriada, negacionista o insensible, la mal llamada “generación de cristal”. Estos millares de [email protected] son todo lo contrario de la pasividad o la indiferencia por el futuro. Muchos de sus padres pudieron haberse considerados conformistas, otros tantos fueron afectados por el conflicto social, el desplazamiento y la migración, llegaron a ciudades como Pereira buscando oportunidades, unos lo consiguieron otros no, aquí o en el exterior, ya que el eje cafetero ha sido receptor de remesas de muchos lugares del mundo, producto de tantos colombianos que han huido de la falta de oportunidades. En este aspecto es menester contextualizar y rescatar desde todos los lenguajes posibles a seres humanos como Lucas Villa y muchos otros en todo el país, hijos de una Colombia que no quiere continuar viviendo bajo el peso de dogmatismos extremos, abusos de poder, perpetuación de desigualdades estructurales, en fin, todo lo que compone una “una horrible noche”.

*Profesor Universidad Tecnológica de Pereira

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Humo y llamas salen de un edificio atacado por el Ejército israelí en la ciudad de Gaza, este lunes 17 de mayo de 2021. — Ibraheem Abu Mustafa / REUTERS

Al menos 197 palestinos, incluidos 58 menores y 34 mujeres; y diez personas en Israel, dos de ellas menores, han muerto desde el inicio de los enfrentamientos.

 

La madrugada del lunes los bombardeos israelíes fueron también de alta intensidad sobre la Franja, por segundo día consecutivo y después de una de las peores ofensivas que mató el domingo a 42 palestinos civiles en la ciudad de Gaza.

La aviación israelí atacó las viviendas de altos cargos del movimiento islamista Hamás, y 15 kilómetros de red de túneles subterráneos, conocida como "", en la que asegura se esconden los altos mandos de las milicias islamistas.

Al menos 197 palestinos, incluidos 58 menores y 34 mujeres; y diezMetro personas en Israel, dos de ellas menores, han muerto desde el inicio de los enfrentamientos que comenzaron hace hoy una semana.

Con las negociaciones de tregua estancadas, las imágenes de explosiones e intensas rondas de bombardeos volvieron a iluminar durante la madrugada el cielo del bloqueado enclave palestino.

Las milicias de la franja, lideradas por Hamás y la Yihad Islámica continuaron toda la noche con el disparo de cohetes hacia las comunidades israelíes cercanas a Gaza.

Como parte de la operación israelí de esta madrugada, 54 cazas llevaron a cabo una tercera ronda de bombardeos contra 35 objetivos de las milicias en el sistema de túneles subterráneo, informó el Ejército.

Además, atacó nueve residencias adicionales de altos cargos de Hamás, principales objetivos de las ofensivas israelíes, que a su vez están teniendo un alto coste civil en una destruida Franja de Gaza.

JERUSALÉN

17/05/2021 08:05

EFE

Publicado enInternacional
Lunes, 17 Mayo 2021 05:44

El cómplice

El cómplice

La guerra de Israel contra los palestinos, contra los críticos, contra los medios y contra los derechos supuestamente universales no es, y nunca fue, posible sin el apoyo del gobierno de Estados Unidos.

Los casi 4 mil millones de dólares anuales en asistencia militar que ahora otorga Washington a su aliado en Medio Oriente no tiene condiciones. Es parte de un acuerdo de 10 años para un total de 38 mil millones de dólares firmado por Barack Obama a finales de su presidencia.

El gobierno de Joe Biden, hasta ahora, está pretendiendo que sólo desea frenar la violencia de "ambos" lados y que está trabajando a través de canales diplomáticos para lograrlo, ocultando que Estados Unidos no es un observador más, sino un cómplice –como lo ha sido durante décadas– en los crímenes de guerra de Israel. La semana pasada cerca de 200 civiles palestinos fueron asesinados, entre ellos 58 niños, por balas y bombas israelíes en gran parte financiadas por Washington.

En ese sentido, también es cómplice en bombardear las oficinas de Associated Press y Al Jazeera este fin de semana, algo que el gobierno de Israel llamó "objetivo legítimo" es un ataque contra todos los periodistas del mundo.

Aun con la mayoría de eso que llaman la comunidad internacional condenando la ofensiva bélica, Estados Unidos ha decidido no presionar a Israel por un cese del fuego inmediato y, mientras tanto, está paralizando al Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas para evitar que se emita una declaración, mucho menos una resolución, para frenar el derramamiento de sangre, mientras Israel anuncia que tiene la intención de continuar con sus ataques bélicos y que "tomará tiempo" cumplir con su objetivo.

Washington sigue con la pantomima de que este conflicto es uno entre dos fuerzas hostiles, o sea, simétrico. Pero la asimetría está a la vista de cualquiera. Y para acabar con la tontería de un supuesto conflicto simétrico, todo mundo sabe que Israel es una potencia nuclear –con por lo menos 80 armas nucleares y tal vez hasta 300– algo que se logró secretamente con la complicidad de Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y otros "aliados".

Washington insiste en que está trabajando "incansablemente" para frenar el conflicto como si fuera un simple actor internacional más, y aunque a diferencia de Trump ha retomado la línea tradicional bipartidista de buscar un solución de dos estados para la convivencia "pacífica y segura" de ambos, siempre empieza con la ya vieja consigna empleada por ambos partidos en Washington: "Israel tiene derecho a defenderse".

"¿Pero por qué casi nunca se pregunta cuáles son los derechos del pueblo palestino?", escribe el senador Bernie Sanders en un artículo publicado en el New York Times el viernes. El gobierno de Benjamin Netanyahu en Israel es parte de los "movimientos autoritarios nacionalistas" que están surgiendo en varias partes del mundo, advierte el senador. Concluye que "ya no podemos ser apologistas del gobierno derechista de Netanyahu y su comportamiento antidemocrático y racista" y que Estados Unidos, para tener credibilidad, tiene que hacer cumplir las normas internacionales de derechos humanos de manera consistente con todos, incluido Israel: "tenemos que reconocer que los derechos palestinos importan, Las vidas palestinas importan".

¿Se puede hablar de diplomacia ante crímenes de guerra y de lesa humanidad? Eso oculta el papel actual e histórico de Washington en el conflicto; su corresponsabilidad en la muerte en estos últimos días de 58 niños y el atentado contra periodistas (todo mientras procede esa "diplomacia").

Tal vez el primer paso de Estados Unidos, si verdaderamente desea contribuir a resolver ese conflicto, como varios otros en este mismo hemisferio, sería reconocer su complicidad.

West-Eastern Divan (Daniel Barenboim/Edward Said): https://barenboimsaidusa.org/wp-content/ uploads/2020/07/Arab-Israeli-orchestra- celebrates-20-years-of-harmony.mp4

Eddie Vedder. Masters of War. https://open.spotify.com/track/ 14QuuJp6oFQRXCHz2SiTnZ?si= 232ed796ba064eb7

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“La Policía está desatada”: congresistas de EE. UU. envían carta al Departamento de Estado por violencia en las protestas en Colombia

En una carta, 55 congresistas le piden al secretario de Estado, Antony John Blinken, que entregue una declaración pública que pueda ayudar a Colombia a restablecer la calma y promover la promesa del Acuerdo Final de Paz de 2016.

 

La situación que vive Colombia por cuenta de las protestas sociales, que iniciaron el pasado 28 de abril, sigue en estado crítico y en el mundo son varios países que mantienen sus ojos puestos sobre las denuncias de abuso policial. Este viernes, 55 congresistas de Estados Unidos enviaron una carta al secretario de Estado, Antony John Blinken, para que se pronuncie sobre lo que vive el país.

“Expresamos nuestra profunda preocupación por la situación política y de derechos humanos en Colombia, que permanece fuera de control mientras la protesta legítima entra en una tercera semana. Instamos al Departamento de Estado y a todos los demás departamentos y agencias de los Estados Unidos a que denuncien de manera clara e inequívoca la violencia, pidan una reducción inmediata, ayuden a calmar las tensiones y faciliten soluciones sociales y políticas incluyentes en Colombia”, escribieron los congresistas.

Para este grupo de políticos, las declaraciones públicas serían de gran ayuda para que en el país se restablezca la calma y la confianza, “y promover la promesa del acuerdo de paz de 2016 de resolver los desafíos a través de una participación amplia en el proceso político”.

“Las fuerzas de seguridad de Colombia, especialmente su Policía Nacional, están más desatadas de lo que jamás hemos visto: cientos de videos ciudadanos muestran el uso agresivo e indiscriminado de armas letales y no letales contra ciudadanos en formas que violan tanto la ley colombiana como las normas internacionales de derechos humanos”, indicaron los congresistas.

Recuerdan en la carta, que la Defensoría del Pueblo ha reportado por lo menos 42 colombianos asesinados, y cientos más heridos en estos 17 días de protestas. Así como que el uso brutal y excesivo de la fuerza por parte de la Policía Nacional de Colombia y la policía antidisturbios Esmad ha sido denunciado por el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la OEA, la Unión Europea y cientos de organizaciones colombianos e internacionales de derechos humanos.

“Si bien Estados Unidos no puede resolver esta crisis, debería ser parte de la solución, comenzando con esfuerzos a plazo inmediato para detener la espiral de violencia. Después de décadas de estrecha alianza, lo que dice el Gobierno de Estados Unidos tiene peso en Colombia, al igual que lo que el Gobierno de Estados Unidos no dice”, afirman los congresistas.

Es por lo anterior que instan al Departamento de Estado y demás agencias del Gobierno de los Estados Unidos, a hacer declaraciones claras, inequívocas y públicas pidiendo a las fuerzas de seguridad, especialmente a la Policía Nacional y la Policía Antidisturbios (Esmad) de Colombia, que cambien su respuesta y pongan fin a todo uso indebido de la fuerza.

Además de suspender toda la asistencia directa de Estados Unidos, que no sea la capacitación en derechos humanos, a la Policía Nacional de Colombia hasta que veamos mejoras reales en el uso de la fuerza y la responsabilidad judicial por casos de brutalidad policial pasados, incluidos los cometidos en el contexto de las protestas de noviembre de 2019 y septiembre de 2020.

“El Departamento de Estado también debe decidir donde la Ley Leahy necesita ser aplicada donde hay prueba creíble de unidades policiacas involucrados en graves violaciones de derechos humanos”, se lee en la misiva.

Los políticos estadounidenses que firman la carta le proponen a su Gobierno congelar todas las ventas de armas, equipo, servicios o capacitación al Esmad; y congelar cualquiera cooperación o venta de equipo antidisturbios o de control de multitudes a todas las demás fuerzas de seguridad, policía y unidades especiales de Colombia.

“Las licencias de Ventas Militares en el Extranjero y Ventas Comerciales Directas deben suspenderse ahora mismo para evitar contribuir indirectamente a un mayor abuso y escalada. Las ventas solo deben reanudarse cuando la evidencia indique que los abusadores están siendo juzgados judicialmente y los protocolos colombianos de uso de la fuerza se han reformado satisfactoriamente y los cambios observados y confirmados sobre el terreno en operaciones futuras”, aseguran.

15 de Mayo de 2021

Publicado enColombia