La riesgosa apuesta de China por la diplomacia de las vacunas

América Latina está siendo la región que mayores daños sufre por la pandemia de coronavirus, en gran medida porque Brasil representa 'la tormenta perfecta', con altas tasas de contagios y escasos controles, según afirma el profesor Domingo Alves de la Universidad de Sao Paulo.

Una opinión confirmada estos días por la publicación académica British Medical Journal, en un artículo titulado COVID-19: ¿Cómo la variante brasileña se apoderó de Sudamérica?

Según el informe científico, Brasil "es responsable del colapso sanitario que sufre la región desde marzo del 2021", momento en que comenzó "una fuerte circulación comunitaria de la variante P1 (Manaos) que ocasionó que el país registrara más de 4.000 muertos en un día".

En efecto, a partir de marzo los contagios tuvieron un aumento exponencial en países limítrofes de Brasil como Paraguay y Uruguay, pero también crecieron verticalmente en Argentina, Chile, Colombia y Perú.

"El caso de Uruguay resulta el más paradigmático de esta situación ya que pasó de un vértice al otro, de la menor incidencia a la más alta del mundo", señala el informe.

Michael Touchton, del Observatorio para la Contención del COVID-19 de la Universidad de Miami en las Américas, agrega en una entrevista con el British Medical Journal que "la distribución de la vacuna no es lo suficientemente rápida para contrarrestar la variante más contagiosa y aparentemente más letal".

Por lo anterior, los países de la región se vieron impulsados hacia aquellos proveedores que les aseguraron la mayor cantidad de vacunas, siendo China el más destacado.

América latina "es el mayor receptor per cápita de vacunas chinas, que para muchos países son la única opción por ahora", de acuerdo con el diario de Hong Kong, South China Morning Post.

El mencionado informe científico destaca que "América Latina ha firmado acuerdos para 225 millones de dosis de vacunas chinas", lo que equivale a 36 dosis por cada 100 personas, por delante del sudeste asiático con 31 dosis por cada 100 personas y Oriente Medio con 35 dosis. Por su parte, Europa Central y Oriental van a la zaga con solo seis dosis por cada 100 personas, pero por delante de África con cuatro dosis.

En cuanto a los países, Chile compró 323 dosis por cada 100 personas, seguido de Brasil con 47 dosis. South China Morning Post asegura que "Pekín ha estado luchando por ganar influencia más allá de la esfera económica", lanzando ensayos clínicos en Brasil en julio de 2020 y en noviembre en Chile. "A principios de febrero de 2021, tanto Brasil como Chile fueron los primeros en administrar las vacunas Sinovac al público".

El puntillazo lo dio el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien a comienzos de mayo dijo en un acto junto al embajador de Pekín: "nunca olvidaremos la hermandad de los chinos durante los amargos y angustiosos meses de la pandemia", destacando la rapidez con la que llegó la ayuda.

Sin embargo, la ayuda de China no es gratuita ni desinteresada. El Dragón es el segundo socio comercial de América Latina y el primer destino para las exportaciones de Brasil, Chile y Perú, pero es también la segunda fuente de inversión directa para la región, sobre todo en el sector energético, con 60.000 millones de dólares en los últimos cinco años.

Uno de los objetivos estratégicos de China consiste en el despliegue en América Latina de las redes 5G. La empresa Huawei ya consiguió establecer centros de datos en la nube tanto en Brasil como en México, mientras en Chile lanzará un segundo centro de datos.

Huawei logró posicionarse en el top 3 en dispositivos móviles; partiendo de una posición marginal, está operando ahora en 20 países latinoamericanos.

"En 14 de estos países su presencia en el mercado supera los dos dígitos, mientras que en cuatro de ellos tiene una presencia por arriba del 20%", sostiene la página Latinoamerica Tech.

Pese a estos innegables avances, la vacuna china más difundida en la región está bajo escrutinio.

"Sinopharm tiene una tasa de eficacia del 78%, pero representa solo el 6% de los compromisos de vacunas de China en América Latina. CanSino, con un contrato por 100 millones de dosis a México, muestra una eficacia del 66%. Pero Sinovac, que representa el 90% de las compras chinas en América Latina, tiene una tasa de eficacia de solo el 50,4%, según los últimos ensayos clínicos en Brasil", señala el British Medical Journal.

Por su parte, Pfizer, Moderna y Sputnik V tienen tasas de eficacia en torno al 90-95%. Una de las grandes preocupaciones consiste en la propagación de nuevas cepas y la incierta respuesta de Sinovac ante ellas, en particular la variante P-1 con origen en Manaos, que es la principal responsable del actual incremento de los contagios.

La preocupación es razonable y no es menor, aunque detrás de ella, como telón de fondo, aparece la tremenda competencia geopolítica entre EEUU y China. Aunque Washington está ofreciendo muy pocas vacunas a una región que las necesita con urgencia, un paso en falso de China puede ser muy perjudicial para sus intereses.

Por eso el informe del medio científico concluye: "si los lanzamientos de vacunas en América Latina se quedan cortos y la inmunidad colectiva comienza estar cada vez más fuera de alcance, podría desencadenar una reacción popular y, en última instancia, poner en peligro los objetivos económicos de China en la región".

No debe olvidarse que el talón de Aquiles de las mercancías chinas es su calidad, por lo menos en la percepción del público. Los países latinoamericanos vienen exportando a China minerales, hidrocarburos y alimentos con bajo valor agregado, e importan productos industrializados livianos. En pocos años China pasó de vender a la región vestimenta y calzados a "exportar cada vez más productos electrónicos, maquinarias, instrumentos médicos, coches".

Sin embargo, el made in China no goza de prestigio, pese a los avances del Dragón en tecnologías de punta y al esfuerzo que viene realizando para mejorar su imagen. Cualquier tropiezo, por pequeño que sea, puede tener consecuencias desagradables para las aspiraciones chinas en América Latina.

Publicado enInternacional
Perdida en una casa-cárcel; lugar de realización del amor infame**

Arrinconada en mi propia casa, malquerida. Así viví el confinamiento desde más o menos julio de 2020. Hoy, huida del que era un territorio compartido -“lugar de realización del amor”, como sé que lo están haciendo muchas mujeres, construyo un hogar que me genera tranquilidad en medio de la “nueva normalidad”, esta realidad que para muchas trabajadoras como yo, implica el tele-reunionismo y los cuidados domésticos al tiempo, la incertidumbre por la supervivencia y la necesidad sentida de la solidaridad y el apañe de las personas que nos rodean, y eso en una situación de privilegio, en la que conservo mi empleo y la mayoría de mis relaciones sociales y familiares, pero con el conocimiento pleno de que esta crisis civilizatoria se ha llevado por delante a muchas, y que me duelen mujeres en todo el cuerpo. 

Quiero gritar hasta el hastío que hoy debería estar escribiendo sobre otra cosa, pero me tocó así, me tocó el cuerpo y el alma, y como Alice Munro tituló su hermoso libro, al final: “todo queda en casa”, y yo haré que todo se quede en este escrito, porque es la forma que encontré para resolver las violencias que viví; yo, la feminista académica, activista y acompañante de otras mujeres, la que repitió muchas veces en entrevistas radiales y noticieros nocturnos que la casa es el lugar más inseguro para nosotras, sin haberlo entendido del todo en mi cuerpo. Hoy, puedo decir que comprendí la geografía de la violencia emocional y psicológica en cada rincón de un lugar que tuve que deconstruir sola, protegiendo hasta la última planta, con mi capacidad para gestionar la vida, mientras el andamiaje de significados sobre el amor compañero, la complicidad, el territorio, la justicia, la libertad, y hasta la revolución se me vino abajo. Ahora, imagínense eso en pleno confinamiento. 

Lo vivido me trajo al corazón las tensiones de saberse una mujer heterosexual de izquierda, rebelde, que se junta con otros de izquierda, otros rebeldes, y encuentra la incoherencia. Si bien todos y todas somos incoherentes, hoy, con los feminismos y el desafío que plantea para los movimientos sociales la reflexión sobre la organización social del cuidado en todas sus dimensiones, los hombres y las mujeres no podemos seguir relacionándonos como siempre. Por eso quiero decir en voz alta lo que a muchas nos atraviesa la garganta: ¿Qué pasa cuando es un defensor de derechos humanos el que te defrauda? ¿Qué exigimos de hombres cuyo horizonte resultó ser la despatriarcalización de la vida? ¿Cómo andamos negociando las mujeres rebeldes, con los varones que como nosotras quieren cambiar el mundo? ¿De verdad estamos cambiando el mundo?

Esas preguntas me parecen hoy más que urgentes y necesarias. Nadie que se precie de luchar desde la izquierda como su lugar político, o de pertenecer a una organización social, puede pasar por alto, ni el feminismo, o al menos la prevención y gestión de las violencias contra las mujeres, ni la democratización, desfamiliarización y desmercantilización de los cuidados. Y esas tres palabras tan rimbombantes también pasan por la dimensión más compleja y retadora: la erótico-afectiva, la cama, el sexo, el deseo y el amor “romántico”. 

Comenzaré diciendo que son los hombres los que están perdidos en ese simbólico vetusto del amor, no nosotras. Y voy a permitirme todas las generalizaciones y voy a hablar de “los hombres”, porque creo que he escuchado y he visto suficientes dramas propiciados por ellos, y porque este escrito también es un reclamo: quiero profundamente que los hombres dejen de hacer daño. 

Yo sí creo que los varones tienen la capacidad de enloquecerla a una, me basta con haber escuchado a muchas mujeres, por muchos años, en sus relatos pormenorizados de cada conversación con un manipulador, que las tildó de locas, en lugar de mirarlas a los ojos y tener una conversación honesta con ellas. Me basta y me entristece, porque experimenté yo misma el gaslighting (1), en medio de conversaciones circulares con un ser gélido que ponía en mi toda la culpa, que me oía, pero no me escuchaba, me miraba, pero no me reconocía. Me amó, seguramente, pero su noción de amor no implicaba la igualdad ni la justicia. 

Mi expareja ocultó información que me hubiera ahorrado ansiedad y dolor. Cuando por fin pudo ser “honesto”, pretendía una relación asimétrica en la que sus necesidades siempre estuvieran cubiertas, en su tiempo, a su modo, y que yo me acomodara para proveer cuidado sin chistar ni media. 

Estas necesidades ni siquiera fueron tan particulares, pero no pudieron esconderse más en medio de la cuarentena; coquetear o estar con otras mujeres, sosteniendo su vínculo “principal” conmigo, su pareja; la que habitaba su casa. Incluso, estuve dispuesta a repensarnos la relación en ese sentido, porque claro, no soy ni una mala feminista ni una mala moderna, pero cuando indiqué lo que yo esperaba de una relación abierta, o de una poliamorosa, o lo que fuera que deconstruyera los dos años de un acuerdo monogámico en el que “nos” habíamos sentido cómodos, o por lo menos en el que yo estaba completamente comprometida, ahí sí la libertad no sonaba tan atractiva.   

Y en realidad, la relación siempre fue abierta, solo que yo no lo sabía. Lo que yo esperaba era hacer exactamente lo mismo sin dañar ni utilizar a otres; trasgredir, pero trasgredir de verdad, más allá de la heteronorma, más allá de las jerarquías y el ejercicio de poderes, desenfocar mi atención, hasta ahora dirigida a mi excompañero, porque así lo había decidido, y entonces sí, estar con otres en igualdad de condiciones, pero esto generó mucho miedo en el ego masculino y me retuvo arbitrariamente en una relación que ya me quedaba muy pequeña. Me sostuve porque me interesaba negociar, cuidar, cultivar el compañerismo en una casa compartida, y porque amaba obviamente. 

Vivir con alguien no es solamente arrejuntarse, vivir con alguien no es solamente recibir y salir y abrir la puerta para largarse sin explicar, sin respetar las expectativas de la otra en nombre de la libertad ¿Cuál libertad? ¿La neoliberal? 

Esta libertad le permitió a mi expareja poner su palabra en acuerdos de cuidado, y construir una imagen privada y pública de él mismo así: “del hombre de palabra”, mientras mantenía contacto sexual virtual por fuera de nuestros acuerdos relacionales, compartiendo incluso material pornográfico (2). 

En mi caso, me rompió el alma que las necesidades patriarcales y burguesas de mi excompañero en medio de esta pandemia pudieran más que la solidaridad. El nivel de incoherencia que aun no comprendo, al escuchar a mi expareja quejarse y quejarse en demasía, cuando la gente se ha estado muriendo, quejarse y quejarse por no poder tenerlo todo y todo al tiempo, para saciar sus necesidades sexuales y afectivas, en un mundo que se está acabando porque justamente muy pocos tienen todo y entre más tienen más quieren. ¿Acaso la redistribución aquí no aplica? ¿Querer tenerlo todo no es como muy capitalista? 

 

 

Los hombres “libertarios” se preocupan por no ser propiedad de otro, pero terminan objetivando a las otras, a todos los cuerpos y almas que consumen y coleccionan, mientras pasan por encima de sus propios principios revolucionarios. Son de boca para afuera anticapitalistas, pero acumulan réditos por cada mujer que van clasificando: con la que solo quieren acostarse (así la ilusionen con acciones de afecto confusas para lograrlo, en vez de pedirlo directamente); con la que solo se acuestan, pero también amiguean (porque al final no solamente quieren sexo, si no atención y cuidado pero sin tener que darlo de vuelta); a la que amiguean e ilusionan, pero jamás se acostarían con ella (porque, nuevamente, solo quieren atención y afecto); la que aman, dejaron ir pero no quieren soltar (porque no quieren perder su atención y afecto); la que no aman pero pueden presentar en sus círculos sociales (o sea les luce bien públicamente y pueden mostrar para subir sus niveles de atención… y afecto); de la que extraen conocimiento para presumir ante otras mujeres (y lograr atención y reconocimiento), y así… cada hombre tiene su propia matemática de las relaciones que establecen con las mujeres, y reciben de todas algo de lo cual se aprovechan, y ahí estamos las mujeres dispuestas, porque el patriarcado nos puso más difícil eso de poner límites, y de ponernos en el centro. 

No es que las mujeres seamos las buenas, pero estoy convencida de que las desproporciones de género afectan diferencialmente nuestras relaciones románticas, y de múltiples maneras, si no, ¿Por qué tantos textos de Coral Herrera? 

Yo por mi parte quería todo, no merezco menos, no merezco un amor a medias, un amor mediocre o insulso, un amor infame e irresponsable. No después de tantas mujeres malqueridas en silencio, no después de las ancestras que me dieron la palabra y la voluntad de decidir por mí misma. 

Como feminista, no hubiera podido permitir que un hombre jerarquizara de esa manera sus afectos, así me pusiera a mí en el lugar de la primera; “la elegida”. Muchas mujeres ya se comieron este cuento: “yo no soy la otra”, “yo no soy el plato de segunda mesa”, o, por otro lado, se conformaron con serlo, se sintieron cómodas con ser “la amante”, “la querida”, incluso; “la eterna mejor amiga”, y esto no les generó ninguna pregunta, aunque los dolores nos los generara a todas porque a los hombres les encanta ser el centro de las disputas. 

Para mí, ninguna mujer está para ser amada en la clandestinidad ni para ser escondida, ese fue el cuentazo que nos metió el patriarcado al romantizar los amantazgos en favor de los varones, y es el que han usado ellos para no hacerse cargo ni ser responsables afectivamente, porque “no somos nada”, o tu estas aceptando las reglas de este juego en el que -yo hombre- siempre salgo ganando. 

Y esto no significa que la monogamia sea natural o un modelo de relación perfecta, porque que aburrimiento, significa que, si hoy las mujeres proponemos o acordamos formas no hegemónicas de amar, no es para vivir con las mismas opresiones. La infidelidad la padecieron nuestras madres, como para ahora nosotras dejarnos engañar con cuentos tan baratos, o aceptar juegos amorosos donde de entrada vamos perdiendo. 

No he leído juiciosamente sobre el poliamor, porque mi interés teórico ha estado en otros lugares del feminismo, y porque tengo un preconcepto que me hace pensar que las formas del amor libre surgieron de mujeres feministas tan impresionantes como Alexandra Kollontai, que desde principios del siglo XX ya había desmitificado el amor romántico y se había figurado unas formas socialistas de amar, revolucionarias por lo demás, y que luego con el lesbofeminismo y las apuestas por amarnos cuidadosamente entre mujeres, se hizo realidad la ruptura de la monogamia y la heteronorma, algo que aprovecharon y se robaron los varones, principalmente los “machiprogres”, para profundizar sus privilegios en el terreno romántico, para usar nuestros anhelos de libertad en nuestra contra. 

Entonces mi preconcepto es que, mientras no derribemos el patriarcado, no habrá relaciones de justicia e igualdad, incluso en apuestas tan interesantes como las de la anarquía relacional, por todo el trabajo que sugiere y por todas las opresiones invisibles que no hacen más que aumentar el sistema de privilegios para los varones. Sistema que las mismas mujeres ayudamos a solidificar cuando estamos dispuestas a amarlos y a brindarles cuidado a costa de nosotras mismas. 

En el harem físico y virtual que sostenía mi expareja, hubo varias mujeres que reclamaron su atención, que lo esperaban, que le respondían cuando aparecía, que estaban prestas a aplaudirlo, a resolverle sus problemas o a brindarle ellas su atención a cambio de poco o nada. Mujeres educadas por el patriarcado también, que establecieron relaciones de dependencia afectiva y política, y para quienes estratégicamente, el lugar de la carencia emocional les implicaba atención de vuelta. No olvidemos que toda relación de poder es una relación en doble vía, y que siempre hay un mínimo, un mínimo en nuestra capacidad de agencia. 

Pero yo no soy quién para juzgar a las mujeres, solo puedo pegar un alarido para que ojalá siempre intercambiemos en igualdad y recibamos de lo que entreguemos. Que las mujeres sabemos cuidar, y lo mínimo es que nos cuiden sea cual sea el lugar que ocupemos, y que ese lugar lo hayamos decidido, sin pasar por encima de otra mujer o de la mujer que nos habita, más si somos mujeres de izquierda. 

Hoy se habla mucho de revisarse y abandonar los privilegios, en su momento lo llamamos traicionar el patriarcado, pero no conozco el primer hombre que se traicione a sí mismo, pues eso implicaría traicionar a sus hermanos, a sus amigos y fundamentalmente a su padre. 

Sea este un padre ausente, un padre amoroso, un padre abusador o el que sea, el patriarcado se reproduce solito en los privilegios que los hombres se pasan los unos a los otros, como la corona que los hombres blancos y ricos de la edad media les pasaban a sus vástagos. Nosotras, por nuestro lado, sí hemos traicionado la mujer que vimos en el espejo de nuestras abuelas, madres o tías, y hoy tomamos decisiones que nos alejan de la sumisión, o al menos nos incomodamos ante la desigualdad en el terreno afectivo, ¿Pero ustedes? ¿Para cuándo van a dejar de aplazar la transformación de sus privilegios?

Se lamentan y pretenden construir una nueva masculinidad, para al final de cuentas retornar a lo mismo; sus abuelos, sus padres, sus tíos, todos los varones de la historia y todos sus ancestros hablando y ejerciendo sus poderes a través de ustedes. 

Estoy convencida de que las mujeres vamos por lo menos 50 años adelante, y con desesperanza afirmo que no han sido educados los varones que se relacionen con nosotras como sus iguales. Nuestro amor está allí para ser entregado a hombres que no existen, y ustedes solo están dispuestos a amar a mujeres que dejaron de existir hace rato. 

La infamia en la incoherencia duele muchísimo, con el adendum de un momento como el de esta pandemia, en el que la solidaridad, “la ternura de los pueblos” es una necesidad apremiante, y para mí en ese momento, en la casa, entre compañeros. 

Me duele la admiración, el reconocimiento que entregué al hombre íntegro, a ese “hombre nuevo” defensor de la vida, porque me sentía orgullosa, sentía mi yoeidad expandida en amor al universo. Un nosotros que se fracturó con la violencia. 

¿Cómo a un hombre que cuida el territorio le cuesta cultivar el suyo propio? ¿Cómo un hombre defensor de la justicia no puede decir la verdad y reparar? ¿Por qué le cuesta tanto ser honesto? ¿Cómo puede ser tan injusto y utilitarista con los que dice amar? 

Fui tildada de conservadora, pero no hay nada más conservador y reaccionario que pasarse por la faja los acuerdos, o mentir para “no venderse”. Mi excompañero me mintió desde el principio, cuando a pesar de no tener establecida una relación, prefirió no “venderse” conmigo para tenerme, así, como un objeto. A mí me ocultó información para impedir que decidiera, mientras rechazó a otras mujeres cuando ya había obtenido suficiente de ellas. 

Aún hoy me cuesta creer que el hombre que amé con admiración hiciera cosas que son demasiado deshonestas, pero demasiado ridículas como para que las haya escondido y las haya dejado en ese mundo clandestino y de secretos que disfruta. Los daños fueron hechos, pasaron en el mundo de la realidad; yo lo sé, él lo sabe, y aunque no mirándome a los ojos porque definitivamente no pudo hacerlo, de los suyos para adentro se repetirá que es un traidor, y en la izquierda, en la revolución, está muy feo traicionar a la compañera.  

*Decirle a una mujer que es una perdida es decirle que ha incumplido con todo lo que se esperaba de ella, así que nosotras queremos reivindicar ese perderse de las mujeres, porque han fracturado el molde patriarcal que las acecha. En Relatos de Mujeres Perdidas presentaremos tres narraciones acerca del “amor romántico”. Son muchas las palabras, las ideas, los dolores que nos atraviesan cuando la palabra amor, sobre todo el tradicional y heteronormado aparece, estos relatos son apenas la manifestación catártica de lo que sentimos las mujeres y hoy nos atrevemos a colectivizar. Son escritos subjetivos, potentes, hablan de experiencias individuales en la que quizá alguna lectora se encuentre. La experiencia del desamor es y será distinta para todas, aunque lo claro en este momento en el que las potencias feministas ya no se pueden obviar, es que no tenemos por qué sufrir, que estamos para ser felices y amadas en libertad y justicia. por eso reivindicamos la escritura y desde los feminismos aplaudimos a las mujeres que se relatan a sí mismas.

En ese orden, estas narrativas están hiladas como un tritono disonante y subversivo. Esa figura musical se ha considerado siniestra desde el Medioevo, y las mujeres que aquí tejen sus historias, se han hecho cada vez más feministas y más siniestras. En sus historias perdidas encontraron algo de conexión con su identidad y potencia, así que aquí está la segunda entrega de nuestro quinto tritono. 

** Esta versión online del escrito fue corregida en el párrafo 11, en la cual se retiró una expresión equivocada, se reorganizó la información teórica en la nota al pie N. 2, se agregó una referencia para ilustrar mejor el punto y se retiró un párrafo que sobraba después de la reorganización del texto. También fue modificada una expresión en el párrafo 21 para ilustrar mejor el punto. 

*** Feminista, activista y defensora de derechos humanos. IG @unaconcubina 

 

1. Se trata de una forma de manipulación machista que consiste en negar la realidad, ocultar información o brindar información falsa con el objetivo de hacer dudar a la víctima de sí misma, y que se traduce en el común: “estás loca”, “no sé cómo funciona tu cabeza” (algo que en particular me dijeron a mí), “estas exagerando”, entre otras, que llevan generalmente a otras formas de abuso emocional: “ya no quiero más esta conversación”, “contigo no se puede hablar”, “no voy a decir nada más al respecto”, o dejar las conversación a medias, irse, negar la palabra, castigar con el silencio y otras. 

2.  La cuestión de las violencias trasciende “la casa”. Como las feministas latinoamericanas lo hicieron ver hace más de 30 años, están relacionadas con la matriz patriarcal que, por ejemplo, educó a los varones en el porno tradicional, en el cual conquistan mujeres sumisas, mujeres que se entregan, que nunca dicen “no” pero tampoco “si”, y ellos, sin pedir permiso, sin interlocutar, van accediendo al territorio que consideran digno de su conquista. Al respecto, se puede ver el documental Girls Wanted disponible online, y hacer un análisis de cómo la pornografía ha construido unos simbólicos de las mujeres en la opresión y sumisión, y una cultura del acoso y la violación, validada y naturalizada socialmente. También, se pueden buscar proyectos feministas pornográficos o porno de autora, para disfrutar del arte sexual sin caer en el machismo o el falocentrismo, aquí hay una primera aproximación: https://malvestida.com/2018/01/donde-ver-pornografia-feminista-alternativa-a-youporn-pornhub/  

 

 

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Publicado enEdición Nº279
Perdida en una casa-cárcel; lugar de realización del amor infame**

Arrinconada en mi propia casa, malquerida. Así viví el confinamiento desde más o menos julio de 2020. Hoy, huida del que era un territorio compartido -“lugar de realización del amor”, como sé que lo están haciendo muchas mujeres, construyo un hogar que me genera tranquilidad en medio de la “nueva normalidad”, esta realidad que para muchas trabajadoras como yo, implica el tele-reunionismo y los cuidados domésticos al tiempo, la incertidumbre por la supervivencia y la necesidad sentida de la solidaridad y el apañe de las personas que nos rodean, y eso en una situación de privilegio, en la que conservo mi empleo y la mayoría de mis relaciones sociales y familiares, pero con el conocimiento pleno de que esta crisis civilizatoria se ha llevado por delante a muchas, y que me duelen mujeres en todo el cuerpo. 

Quiero gritar hasta el hastío que hoy debería estar escribiendo sobre otra cosa, pero me tocó así, me tocó el cuerpo y el alma, y como Alice Munro tituló su hermoso libro, al final: “todo queda en casa”, y yo haré que todo se quede en este escrito, porque es la forma que encontré para resolver las violencias que viví; yo, la feminista académica, activista y acompañante de otras mujeres, la que repitió muchas veces en entrevistas radiales y noticieros nocturnos que la casa es el lugar más inseguro para nosotras, sin haberlo entendido del todo en mi cuerpo. Hoy, puedo decir que comprendí la geografía de la violencia emocional y psicológica en cada rincón de un lugar que tuve que deconstruir sola, protegiendo hasta la última planta, con mi capacidad para gestionar la vida, mientras el andamiaje de significados sobre el amor compañero, la complicidad, el territorio, la justicia, la libertad, y hasta la revolución se me vino abajo. Ahora, imagínense eso en pleno confinamiento. 

Lo vivido me trajo al corazón las tensiones de saberse una mujer heterosexual de izquierda, rebelde, que se junta con otros de izquierda, otros rebeldes, y encuentra la incoherencia. Si bien todos y todas somos incoherentes, hoy, con los feminismos y el desafío que plantea para los movimientos sociales la reflexión sobre la organización social del cuidado en todas sus dimensiones, los hombres y las mujeres no podemos seguir relacionándonos como siempre. Por eso quiero decir en voz alta lo que a muchas nos atraviesa la garganta: ¿Qué pasa cuando es un defensor de derechos humanos el que te defrauda? ¿Qué exigimos de hombres cuyo horizonte resultó ser la despatriarcalización de la vida? ¿Cómo andamos negociando las mujeres rebeldes, con los varones que como nosotras quieren cambiar el mundo? ¿De verdad estamos cambiando el mundo?

Esas preguntas me parecen hoy más que urgentes y necesarias. Nadie que se precie de luchar desde la izquierda como su lugar político, o de pertenecer a una organización social, puede pasar por alto, ni el feminismo, o al menos la prevención y gestión de las violencias contra las mujeres, ni la democratización, desfamiliarización y desmercantilización de los cuidados. Y esas tres palabras tan rimbombantes también pasan por la dimensión más compleja y retadora: la erótico-afectiva, la cama, el sexo, el deseo y el amor “romántico”. 

Comenzaré diciendo que son los hombres los que están perdidos en ese simbólico vetusto del amor, no nosotras. Y voy a permitirme todas las generalizaciones y voy a hablar de “los hombres”, porque creo que he escuchado y he visto suficientes dramas propiciados por ellos, y porque este escrito también es un reclamo: quiero profundamente que los hombres dejen de hacer daño. 

Yo sí creo que los varones tienen la capacidad de enloquecerla a una, me basta con haber escuchado a muchas mujeres, por muchos años, en sus relatos pormenorizados de cada conversación con un manipulador, que las tildó de locas, en lugar de mirarlas a los ojos y tener una conversación honesta con ellas. Me basta y me entristece, porque experimenté yo misma el gaslighting (1), en medio de conversaciones circulares con un ser gélido que ponía en mi toda la culpa, que me oía, pero no me escuchaba, me miraba, pero no me reconocía. Me amó, seguramente, pero su noción de amor no implicaba la igualdad ni la justicia. 

Mi expareja ocultó información que me hubiera ahorrado ansiedad y dolor. Cuando por fin pudo ser “honesto”, pretendía una relación asimétrica en la que sus necesidades siempre estuvieran cubiertas, en su tiempo, a su modo, y que yo me acomodara para proveer cuidado sin chistar ni media. 

Estas necesidades ni siquiera fueron tan particulares, pero no pudieron esconderse más en medio de la cuarentena; coquetear o estar con otras mujeres, sosteniendo su vínculo “principal” conmigo, su pareja; la que habitaba su casa. Incluso, estuve dispuesta a repensarnos la relación en ese sentido, porque claro, no soy ni una mala feminista ni una mala moderna, pero cuando indiqué lo que yo esperaba de una relación abierta, o de una poliamorosa, o lo que fuera que deconstruyera los dos años de un acuerdo monogámico en el que “nos” habíamos sentido cómodos, o por lo menos en el que yo estaba completamente comprometida, ahí sí la libertad no sonaba tan atractiva.   

Y en realidad, la relación siempre fue abierta, solo que yo no lo sabía. Lo que yo esperaba era hacer exactamente lo mismo sin dañar ni utilizar a otres; trasgredir, pero trasgredir de verdad, más allá de la heteronorma, más allá de las jerarquías y el ejercicio de poderes, desenfocar mi atención, hasta ahora dirigida a mi excompañero, porque así lo había decidido, y entonces sí, estar con otres en igualdad de condiciones, pero esto generó mucho miedo en el ego masculino y me retuvo arbitrariamente en una relación que ya me quedaba muy pequeña. Me sostuve porque me interesaba negociar, cuidar, cultivar el compañerismo en una casa compartida, y porque amaba obviamente. 

Vivir con alguien no es solamente arrejuntarse, vivir con alguien no es solamente recibir y salir y abrir la puerta para largarse sin explicar, sin respetar las expectativas de la otra en nombre de la libertad ¿Cuál libertad? ¿La neoliberal? 

Esta libertad le permitió a mi expareja poner su palabra en acuerdos de cuidado, y construir una imagen privada y pública de él mismo así: “del hombre de palabra”, mientras mantenía contacto sexual virtual por fuera de nuestros acuerdos relacionales, compartiendo incluso material pornográfico (2). 

En mi caso, me rompió el alma que las necesidades patriarcales y burguesas de mi excompañero en medio de esta pandemia pudieran más que la solidaridad. El nivel de incoherencia que aun no comprendo, al escuchar a mi expareja quejarse y quejarse en demasía, cuando la gente se ha estado muriendo, quejarse y quejarse por no poder tenerlo todo y todo al tiempo, para saciar sus necesidades sexuales y afectivas, en un mundo que se está acabando porque justamente muy pocos tienen todo y entre más tienen más quieren. ¿Acaso la redistribución aquí no aplica? ¿Querer tenerlo todo no es como muy capitalista? 

 

 

Los hombres “libertarios” se preocupan por no ser propiedad de otro, pero terminan objetivando a las otras, a todos los cuerpos y almas que consumen y coleccionan, mientras pasan por encima de sus propios principios revolucionarios. Son de boca para afuera anticapitalistas, pero acumulan réditos por cada mujer que van clasificando: con la que solo quieren acostarse (así la ilusionen con acciones de afecto confusas para lograrlo, en vez de pedirlo directamente); con la que solo se acuestan, pero también amiguean (porque al final no solamente quieren sexo, si no atención y cuidado pero sin tener que darlo de vuelta); a la que amiguean e ilusionan, pero jamás se acostarían con ella (porque, nuevamente, solo quieren atención y afecto); la que aman, dejaron ir pero no quieren soltar (porque no quieren perder su atención y afecto); la que no aman pero pueden presentar en sus círculos sociales (o sea les luce bien públicamente y pueden mostrar para subir sus niveles de atención… y afecto); de la que extraen conocimiento para presumir ante otras mujeres (y lograr atención y reconocimiento), y así… cada hombre tiene su propia matemática de las relaciones que establecen con las mujeres, y reciben de todas algo de lo cual se aprovechan, y ahí estamos las mujeres dispuestas, porque el patriarcado nos puso más difícil eso de poner límites, y de ponernos en el centro. 

No es que las mujeres seamos las buenas, pero estoy convencida de que las desproporciones de género afectan diferencialmente nuestras relaciones románticas, y de múltiples maneras, si no, ¿Por qué tantos textos de Coral Herrera? 

Yo por mi parte quería todo, no merezco menos, no merezco un amor a medias, un amor mediocre o insulso, un amor infame e irresponsable. No después de tantas mujeres malqueridas en silencio, no después de las ancestras que me dieron la palabra y la voluntad de decidir por mí misma. 

Como feminista, no hubiera podido permitir que un hombre jerarquizara de esa manera sus afectos, así me pusiera a mí en el lugar de la primera; “la elegida”. Muchas mujeres ya se comieron este cuento: “yo no soy la otra”, “yo no soy el plato de segunda mesa”, o, por otro lado, se conformaron con serlo, se sintieron cómodas con ser “la amante”, “la querida”, incluso; “la eterna mejor amiga”, y esto no les generó ninguna pregunta, aunque los dolores nos los generara a todas porque a los hombres les encanta ser el centro de las disputas. 

Para mí, ninguna mujer está para ser amada en la clandestinidad ni para ser escondida, ese fue el cuentazo que nos metió el patriarcado al romantizar los amantazgos en favor de los varones, y es el que han usado ellos para no hacerse cargo ni ser responsables afectivamente, porque “no somos nada”, o tu estas aceptando las reglas de este juego en el que -yo hombre- siempre salgo ganando. 

Y esto no significa que la monogamia sea natural o un modelo de relación perfecta, porque que aburrimiento, significa que, si hoy las mujeres proponemos o acordamos formas no hegemónicas de amar, no es para vivir con las mismas opresiones. La infidelidad la padecieron nuestras madres, como para ahora nosotras dejarnos engañar con cuentos tan baratos, o aceptar juegos amorosos donde de entrada vamos perdiendo. 

No he leído juiciosamente sobre el poliamor, porque mi interés teórico ha estado en otros lugares del feminismo, y porque tengo un preconcepto que me hace pensar que las formas del amor libre surgieron de mujeres feministas tan impresionantes como Alexandra Kollontai, que desde principios del siglo XX ya había desmitificado el amor romántico y se había figurado unas formas socialistas de amar, revolucionarias por lo demás, y que luego con el lesbofeminismo y las apuestas por amarnos cuidadosamente entre mujeres, se hizo realidad la ruptura de la monogamia y la heteronorma, algo que aprovecharon y se robaron los varones, principalmente los “machiprogres”, para profundizar sus privilegios en el terreno romántico, para usar nuestros anhelos de libertad en nuestra contra. 

Entonces mi preconcepto es que, mientras no derribemos el patriarcado, no habrá relaciones de justicia e igualdad, incluso en apuestas tan interesantes como las de la anarquía relacional, por todo el trabajo que sugiere y por todas las opresiones invisibles que no hacen más que aumentar el sistema de privilegios para los varones. Sistema que las mismas mujeres ayudamos a solidificar cuando estamos dispuestas a amarlos y a brindarles cuidado a costa de nosotras mismas. 

En el harem físico y virtual que sostenía mi expareja, hubo varias mujeres que reclamaron su atención, que lo esperaban, que le respondían cuando aparecía, que estaban prestas a aplaudirlo, a resolverle sus problemas o a brindarle ellas su atención a cambio de poco o nada. Mujeres educadas por el patriarcado también, que establecieron relaciones de dependencia afectiva y política, y para quienes estratégicamente, el lugar de la carencia emocional les implicaba atención de vuelta. No olvidemos que toda relación de poder es una relación en doble vía, y que siempre hay un mínimo, un mínimo en nuestra capacidad de agencia. 

Pero yo no soy quién para juzgar a las mujeres, solo puedo pegar un alarido para que ojalá siempre intercambiemos en igualdad y recibamos de lo que entreguemos. Que las mujeres sabemos cuidar, y lo mínimo es que nos cuiden sea cual sea el lugar que ocupemos, y que ese lugar lo hayamos decidido, sin pasar por encima de otra mujer o de la mujer que nos habita, más si somos mujeres de izquierda. 

Hoy se habla mucho de revisarse y abandonar los privilegios, en su momento lo llamamos traicionar el patriarcado, pero no conozco el primer hombre que se traicione a sí mismo, pues eso implicaría traicionar a sus hermanos, a sus amigos y fundamentalmente a su padre. 

Sea este un padre ausente, un padre amoroso, un padre abusador o el que sea, el patriarcado se reproduce solito en los privilegios que los hombres se pasan los unos a los otros, como la corona que los hombres blancos y ricos de la edad media les pasaban a sus vástagos. Nosotras, por nuestro lado, sí hemos traicionado la mujer que vimos en el espejo de nuestras abuelas, madres o tías, y hoy tomamos decisiones que nos alejan de la sumisión, o al menos nos incomodamos ante la desigualdad en el terreno afectivo, ¿Pero ustedes? ¿Para cuándo van a dejar de aplazar la transformación de sus privilegios?

Se lamentan y pretenden construir una nueva masculinidad, para al final de cuentas retornar a lo mismo; sus abuelos, sus padres, sus tíos, todos los varones de la historia y todos sus ancestros hablando y ejerciendo sus poderes a través de ustedes. 

Estoy convencida de que las mujeres vamos por lo menos 50 años adelante, y con desesperanza afirmo que no han sido educados los varones que se relacionen con nosotras como sus iguales. Nuestro amor está allí para ser entregado a hombres que no existen, y ustedes solo están dispuestos a amar a mujeres que dejaron de existir hace rato. 

La infamia en la incoherencia duele muchísimo, con el adendum de un momento como el de esta pandemia, en el que la solidaridad, “la ternura de los pueblos” es una necesidad apremiante, y para mí en ese momento, en la casa, entre compañeros. 

Me duele la admiración, el reconocimiento que entregué al hombre íntegro, a ese “hombre nuevo” defensor de la vida, porque me sentía orgullosa, sentía mi yoeidad expandida en amor al universo. Un nosotros que se fracturó con la violencia. 

¿Cómo a un hombre que cuida el territorio le cuesta cultivar el suyo propio? ¿Cómo un hombre defensor de la justicia no puede decir la verdad y reparar? ¿Por qué le cuesta tanto ser honesto? ¿Cómo puede ser tan injusto y utilitarista con los que dice amar? 

Fui tildada de conservadora, pero no hay nada más conservador y reaccionario que pasarse por la faja los acuerdos, o mentir para “no venderse”. Mi excompañero me mintió desde el principio, cuando a pesar de no tener establecida una relación, prefirió no “venderse” conmigo para tenerme, así, como un objeto. A mí me ocultó información para impedir que decidiera, mientras rechazó a otras mujeres cuando ya había obtenido suficiente de ellas. 

Aún hoy me cuesta creer que el hombre que amé con admiración hiciera cosas que son demasiado deshonestas, pero demasiado ridículas como para que las haya escondido y las haya dejado en ese mundo clandestino y de secretos que disfruta. Los daños fueron hechos, pasaron en el mundo de la realidad; yo lo sé, él lo sabe, y aunque no mirándome a los ojos porque definitivamente no pudo hacerlo, de los suyos para adentro se repetirá que es un traidor, y en la izquierda, en la revolución, está muy feo traicionar a la compañera.  

*Decirle a una mujer que es una perdida es decirle que ha incumplido con todo lo que se esperaba de ella, así que nosotras queremos reivindicar ese perderse de las mujeres, porque han fracturado el molde patriarcal que las acecha. En Relatos de Mujeres Perdidas presentaremos tres narraciones acerca del “amor romántico”. Son muchas las palabras, las ideas, los dolores que nos atraviesan cuando la palabra amor, sobre todo el tradicional y heteronormado aparece, estos relatos son apenas la manifestación catártica de lo que sentimos las mujeres y hoy nos atrevemos a colectivizar. Son escritos subjetivos, potentes, hablan de experiencias individuales en la que quizá alguna lectora se encuentre. La experiencia del desamor es y será distinta para todas, aunque lo claro en este momento en el que las potencias feministas ya no se pueden obviar, es que no tenemos por qué sufrir, que estamos para ser felices y amadas en libertad y justicia. por eso reivindicamos la escritura y desde los feminismos aplaudimos a las mujeres que se relatan a sí mismas.

En ese orden, estas narrativas están hiladas como un tritono disonante y subversivo. Esa figura musical se ha considerado siniestra desde el Medioevo, y las mujeres que aquí tejen sus historias, se han hecho cada vez más feministas y más siniestras. En sus historias perdidas encontraron algo de conexión con su identidad y potencia, así que aquí está la segunda entrega de nuestro quinto tritono. 

** Esta versión online del escrito fue corregida en el párrafo 11, en la cual se retiró una expresión equivocada, se reorganizó la información teórica en la nota al pie N. 2, se agregó una referencia para ilustrar mejor el punto y se retiró un párrafo que sobraba después de la reorganización del texto. También fue modificada una expresión en el párrafo 21 para ilustrar mejor el punto. 

*** Feminista, activista y defensora de derechos humanos. IG @unaconcubina 

 

1. Se trata de una forma de manipulación machista que consiste en negar la realidad, ocultar información o brindar información falsa con el objetivo de hacer dudar a la víctima de sí misma, y que se traduce en el común: “estás loca”, “no sé cómo funciona tu cabeza” (algo que en particular me dijeron a mí), “estas exagerando”, entre otras, que llevan generalmente a otras formas de abuso emocional: “ya no quiero más esta conversación”, “contigo no se puede hablar”, “no voy a decir nada más al respecto”, o dejar las conversación a medias, irse, negar la palabra, castigar con el silencio y otras. 

2.  La cuestión de las violencias trasciende “la casa”. Como las feministas latinoamericanas lo hicieron ver hace más de 30 años, están relacionadas con la matriz patriarcal que, por ejemplo, educó a los varones en el porno tradicional, en el cual conquistan mujeres sumisas, mujeres que se entregan, que nunca dicen “no” pero tampoco “si”, y ellos, sin pedir permiso, sin interlocutar, van accediendo al territorio que consideran digno de su conquista. Al respecto, se puede ver el documental Girls Wanted disponible online, y hacer un análisis de cómo la pornografía ha construido unos simbólicos de las mujeres en la opresión y sumisión, y una cultura del acoso y la violación, validada y naturalizada socialmente. También, se pueden buscar proyectos feministas pornográficos o porno de autora, para disfrutar del arte sexual sin caer en el machismo o el falocentrismo, aquí hay una primera aproximación: https://malvestida.com/2018/01/donde-ver-pornografia-feminista-alternativa-a-youporn-pornhub/  

 

 

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Publicado enColombia
Cargas policiales durante el Paro Nacional en Bogotá. Foto: Colombia Informa

La pandemia esta siendo un parteaguas en las sociedades latinoamericanas. Las opresiones y corrupciones quedan en evidencia mientras la calidad de vida y de los servicios se deterioran de forma ostensible. Los pueblos se rebelan y las derechas y la represión se radicalizan.

 

El fin del ciclo progresista no fue seguido por la instalación de gobiernos de la derecha, algo que realmente sucedió pero de forma diferente a la habitual, ya que se abrió un período de crisis de la gobernabilidad. 

Lo que nos enseñan las gestiones de Jair Bolsonaro en Brasil, de Lenín Moreno en Ecuador y en su momento de Jeannine Añez en Bolivia, al que podría sumarse el de Sebastián Piñera en Chile, es la enorme dificultad para estabilizar sus gobiernos. Esta nueva realidad no se desprende mecánicamente de la situación económica, porque encontraron sociedades poco dispuestas a aceptar el autoritarismo y la profundización del neoliberalismo extractivista.

Incluso antes de la pandemia, hubo levantamientos populares que cuestionaron los planes de las derechas, en particular en Ecuador y en Chile, mientras en Bolivia una fenomenal sucesión de bloqueos en agosto de 2020, impidieron que el gobierno golpista siguiera dilatando la convocatoria electoral. En Brasil, a diferencia de los países señalados, la manifiesta incapacidad del Gobierno cívico-militar está en la base de su progresivo deterioro.

Sin embargo, en los países gobernados por el progresismo, con especial destaque de Argentina, la gobernabilidad tampoco goza de buena salud. Aunque el modelo de gestión de la pandemia es completamente diferente al de Bolsonaro, con largos períodos de restricciones similares a los de Europa, los contagios se han disparado incluso por encima de lo que sucede en Brasil, si podemos confiar en las cifras que aportan las autoridades.

La baja performance de Alberto Fernández en el manejo de la pandemia, con una nueva ola de contagios y una lentísima evolución de la vacunación, enseña una población reacia a las restricciones y, más aún, dispuesta a saltarse las prohibiciones: entre las clases medias, con sonoras manifestaciones en vehículos privados, mientras entre los sectores populares se verifica la imposibilidad de atenerse a las recomendaciones de distancia y permanencia en los hogares.

Sociedades en movimiento

Luego de un año de pandemia, América Latina está movilizada. Desde los pueblos originarios de México y Centroamérica hasta las clases populares de toda la región, que parecen turnarse en el rechazo no solo a los gobiernos, sino de un modelo depredador de la vida que deja a millones de jóvenes a la intemperie, sin el menor futuro que no sea deambular entre las más variadas formas de precariedad: desde la laboral hasta la de salud, pasando por la vivienda y la propia vida, acechada más que por virus, por la violencia institucional y paramilitar.

En espacios muy alejados de la atención mediática, sucede algo similar. Un desborde incontenible desde abajo. Para muestra, Wall Mapu [territorio habitado por el pueblo mapuche en Chile y Argentina]. El Ministerio del Interior informó que en el primer trimestre de 2021, las recuperaciones de tierras —que califica de “usurpaciones”— aumentaron un 688% respecto al año anterior. En los primeros tres meses del año se registraron 134 tomas de terrenos, frente a las 17 ocurridas en el mismo periodo de 2020.

Mi impresión es que la revuelta comienza en los márgenes y gradualmente va llegando hasta las grandes ciudades. Así sucedió en Colombia. En octubre de 2020 una impresionante Minga Indígena, Negra y Popular nació en el Cauca, recorrió más de 500 kilómetros y llegó a Bogotá donde fue recibida de forma multitudinaria.

La revuelta colombiana fue precedida por protestas en 2017 en ciudades medianas del Pacífico, que configuran el levantamiento en curso: “Se organizaron con comités de médicos, de alimentación, realizando un aprendizaje sobre los modos  de presionar al Estado pero también aprendieron a negociar. Se articularon medios alternativos locales y consiguieron que las autoridades fueran a su territorio a negociar, ellos no se movieron de sus ciudades y comunidades y siguieron los mismos pasos que los indígenas del Cauca”, reflexiona el investigador Alfonso Insausty desde Medellín. 

El paro de un mes es un punto de inflexión en un país donde la protesta se había ceñido a las áreas rurales en las últimas siete décadas, quedando las ciudades como espacios dominados por las grandes empresas y los cuerpos policiales. Sin embargo, desde la firma de los acuerdos de paz con las FARC en 2016, las grandes ciudades se fueron convirtiendo en el nuevo epicentro de una movilización protagonizada por jóvenes que no tienen futuro en la economía neoliberal y que por vez primera están conociendo la peor arista del sistema.

Derechas radicalizadas

En toda la región las derechas se abroquelan, se muestran cada vez más intransigentes con los pueblos, enseñan su cara genocida. Este cierre autoritario tiene varias facetas: desde la puramente represiva, como la de Colombia y Chile, hasta una creciente militarización de la sociedad, de las instituciones estatales y hasta del sistema educativo y de salud.

Lo que debemos comprender, y el caso mapuche es elocuente, es que estamos ante una reacción defensiva ante el avance de los pueblos, como lo atestigua el caso mapuche. Cuando el Gobierno de Piñera decide militarizar Wall Mapu es porque no encuentra otro modo de frenar el ascenso de las recuperaciones de tierras. No solo envía militares a controlar las comunidades, sino que alienta a los civiles a armarse para enfrentarlas.

El 1 de agosto de 2020 sucedió algo que puede considerarse un viraje profundo en la Araucanía. “Centenares de civiles, armados de piedras, palos, garrotes, bates e incluso armas de fuego, llegaron hasta las municipalidades de Curacautín y Victoria para desalojar a comuneros mapuches, que habían ocupado las dependencias municipales, en apoyo a la huelga de hambre de una veintena de comuneros, entre ellos el machi Celestino Córdova”.

Exactamente la misma reacción que se ha visto en Cali por parte de las elites de la ciudad, que reaccionaron con violencia contra la Guardia Indígena y las juventudes negras y populares. Un informe de la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz sobre la existencia de fosas comunes y “casas de pique” —donde se descuartizan personas para hacerlas desaparecer— en las periferias de Cali.

Estamos ante un nuevo escenario, bien distinto al que caracterizó las dictaduras de la década de 1970. Ahora el Estado no tiene ni la capacidad ni la voluntad de controlar las sociedades, ha cedido el monopolio de la violencia para que otras agencias —narcotraficantes, paramilitares y personas armadas ocasionalmente— hagan uso de las armas ante la complicidad de las fuerzas represivas legales.

En Brasil hay 6.157 militares en activo o en la reserva ocupando cargos civiles en el Gobierno de Bolsonaro, lo que representa un aumento del 108% respecto a 2016, el año en que fue destituida la presidenta Dilma Rousseff. La militarización del Estado alcanza niveles insospechados en áreas como la educación, como lo revela el informe del Sindicato Nacional de Docentes de Enseñanza Superior (Andes) de Brasil, titulado “Militarización del gobierno Bolsonaro e intervención en las instituciones federales de enseñanza”. 

Los militares ocupan los principales escalones del sistema de salud y avanzan sobre la educación con la creación de “escuelas cívico-militares” y con la intervención en  universidades para vetar y controlar la elección de rectores. El informe destaca que se están creando 216 escuelas primarias cívico-militares que utilizan “el modelo basado en las prácticas pedagógicas y en los patrones de enseñanza de los colegios militares del Comando del Ejército, policías militares y cuerpos de bomberos militares”.

Más allá del caos y la represión

Es posible que la pandemia esté siendo un parteaguas en las sociedades latinoamericanas. Las opresiones y corrupciones quedaron en evidencia mientras la calidad de vida y de los servicios se vienen deteriorando de forma ostensible. Pese a las medidas excepcionales y la serias restricciones a la movilidad y los encuentros, los movimientos no sólo no se debilitaron sino que están lanzando desafíos impensables años atrás.

La radicalización de las derechas y la creciente movilización de los pueblos permite aventurar algunas hipótesis. La salida represiva está sobre la mesa, con una intensidad que nos retrotrae a los años 60, con escuadrones de la muerte y cementerios clandestinos. Sin embargo, no parece la salida más probable, además de ser profundamente indeseable.

Existe la posibilidad de nuevos gobiernos progresistas, como el de Gustavo Petro en Colombia y Pedro Castillo en Perú. Pero no tendrían la menor chance de apaciguar a las clases dominantes, ni conseguirían desmovilizar a los pueblos. Algo similar puede decirse en el resto de los países. Quien gobierne, tendrá el terreno acotado arriba y abajo, por lo cual los cambios serán mínimos, por lo menos a corto plazo.

Es una buena chance para que los pueblos tomen iniciativas en otras direcciones. Los proyectos autonómicos son una posibilidad real. Que los jóvenes urbanos de Cali hayan llamado a la Guardia Indígena para su defensa, que la bandera mapuche sea la más ondeada en la revuelta chilena muestran que los territorios autónomos en resistencia se han convertido en alternativa real y concreta para amplios sectores de las sociedades.

Por Raúl Zibechi

27 may 2021 06:00

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Trabajadores sanitarios celebran el cierre de un hospital temporal en Wuhan. TPG via ZUMA Press / dpa

Aunque la teoría principal sobre el origen del virus señala que este saltó de un animal al ser humano, la información de las agencias de inteligencia sobre la hospitalización de varios investigadores en noviembre de 2019 y la existencia de pruebas todavía sin examinar han empujado a Biden a pedir un nuevo informe

 

El coronavirus SARS-CoV-2 se detectó por primera vez en la ciudad china de Wuhan a finales de 2019. Desde entonces se ha extendido por todo el mundo, al menos 3,5 millones de personas han muerto por el virus y al menos más de 168 millones se han contagiado (estas son sólo las cifras de casos confirmados). Sin embargo, las investigaciones aún no han logrado identificar el origen del virus, un debate que sigue generando enfrentamientos políticos a nivel internacional y que vuelve a acaparar toda la atención tras la petición de Joe Biden a los servicios de inteligencia de "redoblar" sus esfuerzos e informarle en 90 días de sus conclusiones.

Aunque la teoría principal según la investigación de la OMS sigue siendo que el nuevo coronavirus saltó de un animal (el murciélago u otro) a los humanos pasando por un animal intermediario, de pronto, la teoría que sitúa el origen del virus en el laboratorio de Wuhan –inicialmente calificada por muchos como una conspiración sin fundamento– ha vuelto a cobrar relevancia.

¿Qué dice la investigación de la OMS sobre el origen del virus?

Un equipo internacional compuesto por 17 expertos chinos y otros 17 expertos internacionales llevaron a cabo este año un estudio conjunto sobre el origen del virus tras la resolución alcanzada en la Asamblea Mundial de la Salud. Tras una investigación en Wuhan de 28 días, de los cuales 14 los pasaron en cuarentena en un hotel, el equipo no alcanzó unas conclusiones definitivas y dejó todas las posibilidades abiertas. La investigación examinó cuatro posibles teorías y les asignó diferentes grados de probabilidad.

  • Transmisión zoonótica directa a los humanos: "considerado entre posible y probable"
  • Introducción en humanos a través de un animal intermediario: "probable a muy probable"
  • Mediante la cadena alimentaria o productos congelados: "posible"
  • Incidente en el laboratorio de Wuhan: "extremadamente poco probable"

Además, el informe final señala que aunque "muchos de los primeros casos estaban asociados con el mercado de mariscos de Huanan, un número de casos similar estaba asociado con otros mercados y algunos, con ninguno". "Actualmente no se puede trazar una conclusión firme sobre el papel del mercado de Huanan en el origen del brote o cómo entró la infección en el mercado", concluía.

¿Por qué EEUU quiere investigar el laboratorio?

Este miércoles, el presidente Joe Biden pidió a los servicios de inteligencia un informe en 90 días que intente aclarar el origen del virus, incluida la hipótesis de que hubo un accidente en el laboratorio. "Poco después de convertirme en presidente pedí a la comunidad de inteligencia preparar un informe con su análisis más actualizado del origen de la COVID-19, incluido si salió del contacto humano con un animal infectado o de un accidente en un laboratorio. Recibí ese informe este mes y he pedido un seguimiento adicional", dijo Biden. 

A día de hoy, la comunidad de inteligencia del país, compuesta por 18 organizaciones diferentes, contempla los dos escenarios. Dos de estas organizaciones se inclinan por la hipótesis del contacto humano, otra lo hace por la del laboratorio, aunque con un nivel de confianza bajo o moderado, y la mayoría cree que "no hay información suficiente para afirmar que una es más probable que la otra". 

La petición de Biden se produce después de que miembros de la comunidad de inteligencia informaran a la Casa Blanca de que todavía tienen una serie de pruebas sin examinar que requieren un análisis informático que podría aportar algo de luz al misterio del virus, según ha informado este viernes The New York Times citando fuentes de alto rango del Gobierno. Las mismas fuentes han rechazado describir ese tipo de pruebas.

China ha criticado el anuncio estadounidense, señalando que es una decisión política. "Esto muestra que la parte estadounidense ignora los hechos y la verdad y que tampoco está interesada en un rastreo serio y científico, sino que quiere utilizar la epidemia para estigmatizar, manipular políticamente y eludir responsabilidades", ha señalado el portavoz de Exteriores chino, Zhao Lijian.

¿Qué otros factores recientes promueven esta posibilidad?

The Wall Street Journal publicó el domingo una exclusiva citando un informe de inteligencia que afirmaba que tres investigadores del Instituto de Virología de Wuhan enfermaron en noviembre de 2019 y tuvieron que acudir al hospital. Según China, el primer caso detectado de coronavirus fue el 8 de diciembre.

Un día después de la publicación del artículo, Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergología y Enfermedades Infecciosas de EEUU, dijo: "No estoy convencido [de que se desarrollase de forma natural]. La gente que lo ha investigado dice que probablemente emergió de un animal que después contagió a personas, pero puede haber sido otra cosa".

La información del periódico coincide con lo publicado por la Administración Trump pocos días antes de dejar la Casa Blanca. El entonces secretario de Estado, Mike Pompeo, declaró: "El Gobierno tiene razones para creer que varios investigadores del Instituto de Virología de Wuhan enfermaron en otoño de 2019, antes del primer caso identificado, con síntomas consistentes tanto con la COVID-19 como con enfermedades estacionales comunes".

Por otro lado, el 14 de mayo un grupo de 18 prestigiosos científicos publicó un artículo en la revista Science en el que solicitaban que se investigase con mayor atención la teoría del laboratorio. "Las dos teorías no recibieron una consideración equilibrada. Solo 4 de las 313 páginas del informe [de la OMS] abordan la posibilidad de un accidente de laboratorio". "Debemos tomar en serio las dos hipótesis hasta que tengamos información suficiente".

La extraña muerte de tres mineros en 2012

La información del Departamento de Estado sobre el personal del laboratorio enfermo también mencionaba el caso de la mina en la provincia de Yunnan.

Según una investigación de The Times, en abril de 2012 seis mineros enfermaron con síntomas similares a la neumonía tras entrar en una mina a limpiar excrementos de murciélago. Tres de ellos murieron. Poco después, científicos chinos del Instituto de Virología de Wuhan investigaron el caso y extrajeron muestras de los murciélagos en la mina. Así identificaron el que hasta ahora es el virus más parecido al que causa la COVID-19

A falta de localizar el animal que pudo haber hecho de intermediario para el contagio de humanos –según la teoría más probable en la investigación de la OMS–, muchos han vuelto la mirada al laboratorio, que ha trabajado con este tipo de coronavirus a raíz de lo ocurrido en 2012. Según informa The Guardian, identificar los animales intermediarios en brotes anteriores de coronavirus ha sido un proceso largo, complicado e incierto.

En 2018, una delegación diplomática estadounidense visitó el laboratorio de Wuhan. "Los investigadores mostraron que varios coronavirus del estilo SARS pueden interactuar con ACE2, el receptor humano para los coronavirus SARS. Este hallazgo sugiere que los coronavirus de tipo SARS de los murciélagos pueden ser transmitidos a los humanos", señalaron posteriormente en telegramas diplomáticos enviados a Washington. También alertaban del peligro y problemas de seguridad en el laboratorio.

Peticiones de una nueva investigación internacional

"Estados Unidos seguirá trabajando con socios afines de todo el mundo para presionar a China para que participe en una investigación internacional completa, transparente y basada en pruebas, y para que facilite el acceso a todos los datos y pruebas pertinentes", afirmó el presidente Biden el miércoles ante la falta de respuestas del primer informe.

Otros países como Australia, Japón y Portugal también han mostrado durante la Asamblea Mundial de la Salud, que se reúne esta semana, su deseo de seguir investigando el origen del virus.

La investigación de principios de año solicitada por la OMS ha recibido críticas por supuesta falta de transparencia, así como falta de acceso a información relevante. También ha habido solicitudes para que la Asamblea Mundial de la Salud decida los próximos pasos en la investigación.

Por su parte, el Panel Independiente de Preparación y Respuesta a la Pandemia creado por la OMS ha solicitado a la Asamblea Mundial de la Salud que dé más poderes a la OMS "para investigar patógenos con potencial pandémico en todos los países, con acceso a corto plazo a los lugares pertinentes, suministro de muestras y visados permanentes para la entrada de expertos internacionales a los lugares donde se produzcan los brotes".

Por Javier Biosca Azcoiti

27 de mayo de 2021 22:09h

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Origen del coronavirus: China denunció a Estados Unidos por "manipulación política" y le pidió que abra sus laboratorios

Tras el pedido de investigaciones en Wuhan 

"El mundo conoce desde hace tiempo la oscura historia de los servicios de inteligencia estadounidenses", aseguró Zhao Lijian, vocero de la Cancillería china. 

China apuntó este jueves contra la "oscura historia" de los servicios de inteligencia estadounidenses, luego de que el presidente Joe Biden les encargara una investigación sobre los orígenes del coronavirus. La Cancillería china negó las responsabilidades del gigante asiático y denunció que Estados Unidos se vale de la pandemia "para participar en la estigmatización y la manipulación política". El miércoles Biden reabrió las heridas entre ambas potencias al ordenar a las agencias de inteligencia estadounidenses que le informen en un plazo de 90 días si la covid-19 surgió por primera vez en China de una fuente animal o por un accidente de laboratorio. 

China apuntó este jueves contra la "oscura historia" de los servicios de inteligencia estadounidenses, luego de que el presidente Joe Biden les encargara una investigación sobre los orígenes del coronavirus. La Cancillería china negó las responsabilidades del gigante asiático y denunció que Estados Unidos se vale de la pandemia "para participar en la estigmatización y la manipulación política". El miércoles Biden reabrió las heridas entre ambas potencias al ordenar a las agencias de inteligencia estadounidenses que le informen en un plazo de 90 días si la covid-19 surgió por primera vez en China de una fuente animal o por un accidente de laboratorio. 

"Los motivos y propósitos de la administración Biden son claros", dijo Zhao Lijian, vocero del ministerio de Relaciones Exteriores de China, en rechazo a una nueva investigación sobre la pandemia y la teoría del origen en un laboratorio, hipótesis que fue calificada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como "extremadamente improbable". "El mundo conoce desde hace tiempo la oscura historia de los servicios de inteligencia estadounidenses", aseguró Zhao en referencia a las falsas acusaciones de Washington sobre armas de destrucción masiva que justificaron su invasión a Irak.

Zhao acusó a Estados Unidos de querer "utilizar la pandemia para participar en la estigmatización y la manipulación política y eludir responsabilidades”, y aseguró que al gobierno del demócrata Joe Biden "no le importan los hechos y la verdad, ni le interesan los hechos, ni el rastreo de origen científico serio".

En sus declaraciones, el vocero de la Cancillería china fue incluso más allá e hizo referencia a una teoría que sostiene que el ejército estadounidense creó el coronavirus. En ese marco, le pidió a Washington "hacer lo mismo que China e inmediatamente cooperar con la OMS en la investigación de rastreo de origen de manera científica".

China es muy sensible a las acusaciones de que podría haber hecho más para detener la propagación de una pandemia que ya dejó más de 3,5 millones de muertos y paralizó economías en todo el mundo desde que se conoció el primer caso en la ciudad china de Wuhan a fines de 2019. Beijing rechaza constantemente la teoría de que el virus pueda haber surgido de un laboratorio de virología en Wuhan y acusa a Estados Unidos de "vender conspiraciones", "politizar la pandemia" y desviar la atención de sus "propios fracasos" para frenar al nuevo virus.

Volver a la teoría de la fuga de un laboratorio "es una falta de respeto a la ciencia y también una alteración en la lucha mundial contra la pandemia", planteó Zhao. La idea de que el virus salió de un laboratorio de Wuhan, no obstante, está ganando cada vez más adeptos en Estados Unidos.

Citando un informe de los servicios de inteligencia estadounidenses, The Wall Street Journal informó el domingo que tres personas del Instituto de Virología de Wuhan fueron hospitalizadas con una enfermedad estacional en noviembre de 2019, un mes antes de que Beijing revelara la existencia de un misterioso brote de neumonía.

La hipótesis del origen natural, respaldada como la más probable por el equipo de expertos de la OMS que recientemente visitó China, sostiene que el virus surgió en los murciélagos y luego pasó a los humanos, probablemente a través de una especie intermediaria. Esta teoría es ampliamente aceptada, a pesar de que con el paso del tiempo los científicos no han encontrado un virus ni en los murciélagos ni en otro animal que coincida con la firma genética del SARS-CoV-2.

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Viernes, 28 Mayo 2021 05:03

Bolivia: los desafíos de Arce

Bolivia: los desafíos de Arce

La ruptura de la institucionalidad democrática en Bolivia el 2019 llevó al país a una profunda crisis política, económica y social. Las elecciones presidenciales de octubre de 2020 y las subnacionales de 2021 van cerrando (por ahora) esa crisis, reorganizando el mapa electoral y restituyendo algo esencial para la recuperación democrática: la legitimidad de las autoridades para reconducir el barco del Estado. Sin embargo, la herida no está totalmente cerrada, ni mucho menos cicatrizada.

El gran logro de estos seis meses en términos políticos es la recuperación de la institucionalidad democrática. El error más torpe y miope de la derecha boliviana, luego de arrebatar el poder por asalto en 2019, fue menospreciar la voluntad democrática del pueblo boliviano. Y, además, se autoconvencieron de otra gran mentira: que conformar Gobierno (de facto) equivalía a ser verdaderos representantes de la mayoría. Y después pasó lo que ya todos saben: acudieron a las urnas y se quedaron lejísimos, incluso de forzar una posible segunda vuelta. El 55 % escogió otra alternativa, la misma que ellos habían creído equivocadamente que había desaparecido de la faz de la tierra tras el golpe de Estado. La mayoría boliviana, una vez más, le dio la espalda al modelo neoliberal.

Tanto Luis Arce hoy, como Evo Morales durante sus mandatos, tienen en la defensa de lo público y la nacionalización su principal conexión con la gente, a pesar de que la presión mediática se esfuerce en mostrarla como una cualidad negativa, sin entender que el sentimiento nacionalizador en el pueblo boliviano es tan ampliamente mayoritario que incluso así lo piensa una gran parte del electorado que votó por Mesa y Camacho. Es un sentido común en Bolivia.

La apuesta por el Estado presente y fuerte es otro rasgo característico del nuevo Gobierno de Luis Arce, con gran respaldo ciudadano. Algo similar ocurre con López Obrador en México y Alberto Fernández en Argentina. Hoy en día, según datos arrojados por las encuestas de Celag, son Arce, López Obrador y Fernández, tres de los presidentes mejor valorados por su pueblo en la región latinoamericana.

¿Y cuál es el rol de la oposición boliviana en este escenario? Lo primero es tener clara una obviedad luego de las elecciones subnacionales: no existe ningún opositor con proyección nacional; no existe otra fuerza o estructura política que tenga carácter nacional, además del MAS.

Por ejemplo, Luis Fernando Camacho, con una imagen relativamente baja (29 %), marca una extremada diferencia según la zona geográfica. En La Paz, su imagen negativa es de 85 %, mientras que en Santa Cruz su imagen positiva asciende a algo más del 50 %. Dicho de otro modo: fuera de Santa Cruz no hay espacio para su radicalidad.

La oposición, fragmentada y variopinta, tiene dos caminos: trabajar conjuntamente con el Gobierno nacional para resolver problemas sociales y económicos acuciantes o, por el contrario, caminar por la ruta del conflicto y mayor confrontación contra Arce. Seguramente, un sector más radical tomará este segundo camino e intentará tensionar nuevamente con discursos “duros”, apelando al sentimiento regionalista como fórmula identitaria. Esta estrategia pretende, a su vez, sintonizar con dos ideas que podrían estar presentes en algunas regiones: a) los problemas económicos que ahora se padecen son por culpa de este Gobierno, y solo nuestro modelo, el neoliberal, podrá resolverlos, y b) las elecciones no sanaron las heridas abiertas en Bolivia de manera definitiva y por tanto debemos seguir peleando desde esta trinchera regional.

Frente a esta posibilidad de un potencial conflicto que solo nos llevaría a un escenario de perder-perder, la mejor manera que tiene el actual Gobierno para desactivarlo es llevar adelante una gestión eficaz y justa de las cuestiones económicas y sanitarias, llegando a todas las regiones sin exclusiones y, en la medida de lo posible, trabajando de la mano con quien quiera trabajar, con los gobiernos locales y regionales que así lo deseen, de tal manera que se aísle a los que opten por la vía violenta y conflictiva de destruir por destruir.  O sea, evitar entrar en un juego que no nos lleva a ninguna parte.

En relación a este desafío, Luis Arce tiene de sobra atributos que le auguran un buen desempeño. Por un lado, la mayoría considera que tiene gran capacidad de diálogo; por otro lado, la ciudadanía no lo ve de ninguna manera como un político autoritario; y, por último, pero no por ello menos importante, existe una gran expectativa y confianza en que él pueda resolver el problema económico (52 %).

A todo ello, debemos sumar otra variable fundamental latente en la sociedad boliviana: se considera importante conocer la verdad sobre todo lo sucedido entre octubre y noviembre de 2019. Esto es transversal a toda la población; da igual que sean votantes de Arce, Mesa o Camacho. Todos quieren saber, aunque hay posiciones divergentes. Una mayoría está a favor de que la Justicia actúe pero, al mismo tiempo, un poco menos de un tercio tiene confianza en el Órgano Judicial. ¿Cómo, entonces, resolver esa compleja ecuación? ¿Cómo evitar que exista impunidad ante un golpe de Estado sin que sea asumido como persecución judicial?

He aquí el gran desafío que tiene el Gobierno de Luis Arce. La gestión de la resaca de un golpe de Estado nunca es tarea fácil si lo que se pretende es avanzar en normalidad democrática. La impunidad no cabe en un Estado de Derecho. Es hora de Memoria, Verdad y Justicia para poder seguir construyendo el presente y el futuro democrático del país.

Por Gabriela Montaño*

27 de mayo de 2021

*Celag

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Imagen: EFE

La situación de hambre empeoró con la pandemia en 55 países del mundo 

En América Central después de Haití padecen falta de alimentos y malnutrición poblaciones de Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua. Más de 75 millones de niños sufrieron retrasos en el crecimiento.

Por Elena Llorente

Al menos 155 millones de personas en 55 países del mundo sufrieron inseguridad alimentaria (falta de alimentos y malnutrición) aguda en 2020. La situación, que ya era grave por los conflictos, los problemas económicos y las condiciones meteorológicas extremas, se agravó con la llegada de la covid y sus consecuencias económicas, y puede empeorar todavía más durante 2021, según el Informe Mundial sobre las Crisis Alimentarias elaborado por la Red Mundial contra las Crisis Alimentarias en la que colaboran, entre otras, la Unión Europea, la FAO (Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) y el PMA (Programa Mundial de Alimentos), estas dos últimas con sede en Roma.

La inseguridad alimentaria aguda, considerada la fase 3 de los niveles de seguridad alimentaria mencionados en el Informe Mundial (la 4 es situación de emergencia y la 5 de catástrofe), alcanzó en 2020 el nivel más alto de los últimos cinco años, aumentando 20 millones más que el año anterior. Y en esta grave situación están implicados numerosos países de África y Asia pero también de Centroamérica y el Caribe, estando Haití entre los primeros 10 países del mundo con el más alto nivel de la propia población en crisis alimentaria. Los primeros cuatro países de esta lista elaborada en 2020 son la República Democrática del Congo, donde el 33% de la población (21,8millones de personas) está en crisis alimentaria, Yemen con el 45% de la población (13,5 millones) en esa situación, Afganistán con el 42% (13,2 millones) y Siria con el 60% de la población (12,4 millones) en similares condiciones. Haití ocupa el lugar número 10 de esta lista, con el 40% de la población en serias dificultades (4,1 millones de personas).

Además, en los 55 países con crisis alimentarias - entre los que están incluidos además de Haití, Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua-, más de 75 millones de niños sufrieron retrasos en el crecimiento.

Pese a que las organizaciones internacionales se habían propuesto reducir la hambruna en el mundo a bajos niveles en 2030, la situación ha empeorado. Entre los motivos que han ayudado a difundir el hambre en las naciones del África Subsahariana están los conflictos -que persisten en numerosos países como Sudán, República Democrática del Congo, Somalia, República Centroafricana, Burkina Faso, Mozambique, Etiopía, entre otros -. La gente trata de escapar y emigra, dentro del propio país o a países limítrofes, en condiciones desesperantes. Y esto no sólo ha llevado a una escasez en general de alimentos para esas familias sino también a la no asistencia médica que hubiera requerido el tratamiento del coronavirus. En 2020, unos 100 millones de personas padecieron inseguridad alimentaria por los conflictos, contra los 77 millones de 2019.

La segunda razón, explicó el Informe Mundial, fueron las conmociones económicas, muchas de ellas atribuidas a la covid-19 19 pero no sólo, y que significaron que en 2020 más de 40 millones de personas sufrieran inseguridad alimentaria en 17 países, contra los 24 millones en ocho países de 2019.

Por último han influido en muchos de estos países las condiciones meteorológicas extremas, como sequías que obstaculizaron la agricultura y plagas de insectos que se difundieron, y los huracanes. En este último caso, América Central, por ejemplo, fue afectada por dos huracanes, Eta y Iota, en 2020 lo que intensificó la difícil situación alimentaria de la población que ya era vulnerable a causa de la pandemia.

En América Central y el Caribe aumentó considerablemente la inseguridad alimentaria en 2020, con 11,8 millones de personas en crisis (8,1 millones más que en 2019). En 2021 una agudización de la crisis alimentaria se espera en Haití, Guatemala, Honduras, El Salvador y posiblemente también en Nicaragua, precisó el Informe que no se ocupó de los otros países de Centroamérica (Belice, Costa Rica y Panamá), como tampoco de las naciones de América del Sur ni de México, probablemente por considerarlas en mejores condiciones en general.

En Haití, alrededor de un millón de personas estaban en serias dificultades alimentarias en 2020, lo que además no era sólo un problema de las zonas rurales sino también de las zonas metropolitanas, es decir, en torno a las ciudades, precisó el informe. Y para 2021 se calcula que la situación empeorará. Se estima que 4,4 millones de habitantes sufrirán crisis alimentaria.

En Guatemala, entre noviembre 2020 y marzo 2021, más de 3,7 millones de personas padecían crisis alimentaria, mientras unas 500.000 estaban aún en peores condiciones, es decir en emergencia. En Honduras, 2,9 millones estaban en crisis y más de 600.000 en emergencia entre diciembre 2020 y marzo 2021. En El Salvador, unas 684.000 personas estaban en crisis alimentarias y 95.000 en emergencia entre noviembre 2020 y febrero 2021. En Nicaragua, cerca de 400.000 personas estaban en crisis o peor en setiembre 2020.

Guatemala además es un caso particular porque por su territorio circulan normalmente miles de migrantes cuyo objetivo es llegar principalmente a Estados Unidos. Cuando se cerraron las fronteras a causa de la covid, muchos migrantes debieron quedarse en Guatemala y se vieron forzados a buscar trabajo cuando había un alto nivel de desempleo. Según IOM (Organización Internacional de las Migraciones) los migrantes que se quedaron en Guatemala perdieron sus empleos o vieron reducidas notablemente sus horas de trabajo. Hay una notable preocupación además respecto a la difusión de la covid porque en las áreas afectadas por los huracanes, mucha gente se tuvo que desplazar y fue a vivir a refugios donde la higiene es escasa y faltan el agua y los medios para prevenir el contagio. La pandemia y la especulación, por otra parte, como ha sucedido en otros países, produjeron un considerable aumento de precios de los alimentos. Por ejemplo en julio de 2020 el precio de los porotos negros, un alimento muy consumido en toda América Central, era un 45% más alto que en 2019, indicó el Informe.

"El carácter prolongado de la mayoría de las crisis alimentarias indica que las tendencias medioambientales, sociales y económicas a largo plazo agravadas por los crecientes conflictos y la inseguridad están menoscabando la resiliencia de los sistemas agroalimentarios. Si las tendencias actuales no se revierten, la frecuencia y la gravedad de las crisis alimentarias se incrementarán”, dijo en un comunicado de la Red Mundial contra las crisis alimentarias. La Red mundial hizo hincapié además en la necesidad de actuar urgentemente y con decisión y pidió a la comunidad internacional que se movilice contra el hambre.

En este sentido, también el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, en el prólogo del informe, destacó que "los conflictos y el hambre se refuerzan mutuamente” y que “hemos de combatir el hambre y los conflictos juntos para resolver cada uno de estos problemas...Debemos hacer todo lo que esté en nuestra mano para terminar con este círculo vicioso. La lucha contra el hambre es uno de los fundamentos de la estabilidad y la paz", indicó. En marzo de 2021, Guterres constituyó un Equipo de Tareas de alto nivel para la prevención de la hambruna cuyo objetivo es llamar la atención a alto nivel y de forma coordinada sobre la prevención de las hambrunas y movilizar apoyo para los países más afectados. 

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La propuesta de suspender las patentes de la vacuna anti-Covid divide a la UE

Bruselas. Los líderes de la Unión Europea (UE) están divididos sobre si seguir a Washington en el apoyo a la liberación de las patentes de las vacunas contra el Covid-19, ya que muchos sostienen que esto llevaría años y no abordaría la cuestión inmediata de fabricar más dosis para acabar con la pandemia.

Los líderes del bloque de 27 países debatirán la idea de suspender las patentes en una cumbre de dos días que comenzó ayer en la ciudad portuguesa de Oporto, pero es poco probable que formulen una posición unida firme, más allá de una disposición general a debatir la cuestión.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, respaldó el miércoles la renuncia a los derechos de propiedad intelectual de las vacunas, a lo que las farmacéuticas respondieron que no son las patentes, sino las restricciones en el comercio internacional, lo que impide la distribución de los inmunológicos.

Algunos miembros de la UE sostienen que el proceso de liberación, que se llevaría a cabo en la Organización Mundial del Comercio, podría durar dos años, lo que lo haría irrelevante para controlar rápidamente la pandemia.

Los miembros de la UE creen que la mejor manera de acabar rápidamente con la pandemia, evitando la aparición de nuevas variantes del coronavirus, es impulsar la producción de vacunas y venderlas o donarlas a países de todo el mundo.

"Estamos abiertos a discutir la idea, las opciones relativas a las patentes, para ver cómo esto podría ayudarnos a lograr el objetivo de acelerar la producción y las entregas en todo el mundo", indicó una portavoz de la Comisión Europea en una sesión informativa periódica.

La UE, que está entre los mayores productores de vacunas del mundo, es también el principal exportador de estas sustancias, con 200 millones de dosis enviadas fuera del bloque, a diferencia de Estados Unidos o Reino Unido, que no exportan los biológicos que fabrican.

La titular de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresó que la UE está "lista para discutir" tal levantamiento, a fin de determinar si era una "solución efectiva y pragmática", pero en rueda de prensa matizó: "A corto y medio plazo, este levantamiento no resolverá los problemas, no proporcionará ni una sola dosis de vacuna".

Von der Leyen puso énfasis en que Europa es "la única región democrática del mundo que exporta a gran escala", alrededor de 50 por ciento de su producción. Hasta ahora se han enviado 200 millones de dosis, dijo.

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Varias personas protestan ante las oficinas de Johnson & Johnson en Ciudad del Cabo (Sudáfrica) pidiendo que liberalicen las patentes. Nic Bothma / EPA - EFE

En qué consiste? ¿Qué ocurrirá ahora? ¿Cuánto se tardará en aplicar? ¿Será suficiente para aumentar la producción? Esto es lo que se sabe y lo que no sobre el apoyo de EEUU a la suspensión temporal de las protecciones de propiedad intelectual de las vacunas anti-COVID y sus consecuencias

 

Estados Unidos ha asombrado al mundo con su apoyo a la suspensión temporal de las patentes de las vacunas contra la COVID-19. La medida ha sido calificada de "trascendental" e "histórica" por la Organización Mundial de la Salud (OMS), pero, para muchos, aunque importante, es solo el primer paso y aún queda camino por delante para aumentar el suministro de dosis y acabar con la enorme brecha en la vacunación entre países ricos y pobres.

De momento, sobre la medida, hay poco conocido y mucho por saber. "Muchos se preguntan si la exención acelerará las cosas. Esa es la pregunta clave. Y la respuesta es que no lo sabemos. Lo que sí sabemos es que el statu quo no está funcionando. La exención es una parte necesaria de un cambio más transformador", resume Matthew Herder, director del Instituto de Derecho de la Salud de la Facultad de Derecho de Schulich, en Canadá.

¿Qué ha anunciado EEUU?

Katherine Tai, representante de Comercio Exterior estadounidense, comunicó este miércoles en un tuit el apoyo del Gobierno de Joe Biden y Kamala Harris a la exención de las protecciones de propiedad intelectual para las vacunas contra la COVID-19.

"El Gobierno cree firmemente en las protecciones de la propiedad intelectual, pero en aras de poner fin a esta pandemia, apoya la exención de esas protecciones para las vacunas COVID-19", dice el comunicado de Tai. Su argumento: "Las circunstancias extraordinarias de la pandemia exigen medidas extraordinarias".

La decisión supone un giro de 180 grados en la posición que Washington había mantenido hasta ahora en los debates sobre el levantamiento de los derechos de propiedad intelectual durante la pandemia. Llega tras meses de rechazo, y en un momento en el que EEUU –uno de los países ricos que han acaparado vacunas– figura entre los más avanzados en la inmunización: un 32% de la población está completamente vacunada y se han puesto alrededor de 75 dosis por cada 100 habitantes.

La presión por parte organizaciones de la sociedad civil, expertos y líderes mundiales hacia los gobiernos y las farmacéuticas para que apoyen esta medida ha sido cada vez mayor, mientras el virus sigue haciendo estragos en lugares como India y la desigualdad en la distribución de las vacunas persiste. La Organización Mundial de la Salud también ha abogado por la medida y ha elogiado a EEUU por su decisión, al igual que numerosas organizaciones sociales.

¿Es una idea nueva?

No. En la Organización Mundial del Comercio (OMC) se ha debatido hasta nueve veces desde octubre una propuesta que presentaron India y Sudáfrica a favor de una exención temporal de derechos de propiedad intelectual, algo previsto en el seno del organismo. La iniciativa ha recabado en todos estos meses el respaldo de decenas de países, principalmente los de menores ingresos, que defienden que puede ayudar a expandir el acceso a las vacunas.

Ahora, hasta 60 países copatrocinan la propuesta, a la que hasta el momento se habían opuesto sistemáticamente un grupo de miembros, principalmente aquellos con industrias farmacéuticas y biotecnológicas importantes, entre ellos, Australia, Brasil, Reino Unido, Japón y la Unión Europea, además de EEUU.

¿Qué pasa con esta propuesta?

La propuesta de India y Sudáfrica no se ciñe solo a las patentes, que otorgan a las empresas un monopolio sobre la producción y buscan proteger sus invenciones de la competencia durante un tiempo limitado. Tal y como está planteada en este momento, si saliera adelante, se suspenderían de manera temporal, mientras dure la pandemia, varias provisiones del llamado Acuerdo de los ADPIC, que es el marco normativo internacional del sistema de propiedad intelectual en el comercio: derechos de autor y los que se derivan de ellos, dibujos y modelos industriales, patentes y protección de la información no divulgada.

Sin embargo, tras meses de estancamiento en los debates y posturas enfrentadas, los impulsores de la propuesta anunciaron hace una semana que revisarán el texto en un intento de conciliar posiciones. Los detalles sobre los cambios se desconocen, pero se está trabajando en un calendario para discutirlos. Sobre la mesa está la posibilidad de reunirse en la segunda quincena de mayo. El texto revisado se presentaría, según fuentes de Ginebra, en la reunión formal del Consejo de los ADPIC, prevista para principios de junio.

Este movimiento se produjo pocos días antes de que EEUU se pronunciara a favor de una exención. Pero en su escueta declaración, Tai solo mencionó tal medida para las vacunas, mientras la iniciativa de India y Sudáfrica también se refiere a medicamentos, pruebas de diagnóstico y otras tecnologías. Esto, a juicio de algunas fuentes consultadas por elDiario.es, puede anticipar ciertas líneas rojas. Tras el anuncio de EEUU, las organizaciones sociales han pedido que no se ciña solo a las vacunas, sino que cubra igualmente otras herramientas médicas para la COVID-19.

"El peligro siempre está en los detalles. La transparencia y la publicación de los textos de negociación son fundamentales en todos los asuntos comerciales relacionados con la propiedad intelectual", ha dicho Tahir Amin, abogado experto en propiedad intelectual, en Twitter. "Tenemos que asegurar que se mantenga el espíritu de la propuesta presentada en octubre y no quede en una versión descafeinada del texto inicial", dice a elDiario.es Vanessa López, directora de Salud por Derecho, quien cree que la suspensión temporal de las patentes "puede marcar un antes y un después" en la lucha contra el virus.

¿Qué ocurrirá ahora?

Ahora toca negociar. La representante de EEUU ha dicho que el país participará "activamente" en las negociaciones para que haya una exención. Para que haya un acuerdo concreto, tiene que estar por escrito, y ahora toca hablar de qué se quiere hacer específicamente, cómo se quiere hacer, durante cuánto tiempo y con qué condiciones, y cómo se plasma eso en un texto que convenza a todo el mundo.

"Habrá que negociar hasta llegar a los elementos más técnicos, como qué aspectos de los acuerdos deben ser levantados, ya que no solo hay que considerar las patentes, sino los secretos comerciales, diseños industriales, copyright, etc.", dice Adrián Alonso Ruiz, investigador en políticas de innovación y acceso a medicamentos, que considera que la propuesta es positiva.

¿Cuánto pueden tardar?

EEUU ha dejado claro que estas negociaciones "llevarán tiempo" dada "la naturaleza basada en el consenso de la institución y la complejidad de los temas involucrados". La directora general de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, ha defendido que se debe responder "urgentemente porque el mundo está mirando y la gente está muriendo", y pide que el texto revisado se ponga sobre la mesa cuanto antes.

En la OMC hay una "regla de oro": las medidas se adoptan por consenso de todos los miembros, una de las razones por las cuales el debate ha permanecido bloqueado hasta este momento. "Las normas de la OMC permiten que se adopte una exención por mayoría de tres cuartos, pero en la práctica la OMC nunca ha abandonado la toma de decisiones por consenso en favor de una votación", ha dicho Thomas Bollyky, director del programa de salud global del Consejo de Relaciones Exteriores.

En otras palabras, hay que esperar, ya que la iniciativa requiere también el apoyo del resto de países para salir adelante. Algunas voces consideran que el cambio de rumbo de EEUU, la mayor potencia económica, puede persuadir a los países detractores para que se comprometan y lleguen a algún tipo de acuerdo. Nueva Zelanda apoyó a las pocas horas la idea de trabajar por una exención.

Este jueves, Ursula von der Leyen dijo que la UE "está lista para discutir" cómo una renuncia de la protección de la propiedad intelectual para las vacunas "podría ayudar a lograr el objetivo de combatir esta crisis".

"Es tarde para seguir debatiendo, necesitamos que la UE abandone el bloqueo para salvar millones de vidas en todo el mundo", dice López. El Gobierno de España ha apoyado este jueves la postura de EEUU y ha dicho que "marca el camino", aunque pide ir más allá.

Los países a favor de la medida han defendido estos meses que los problemas actuales en el acceso a las vacunas solo pueden abordarse eficazmente mediante la exención, pero hasta hace una semana algunas delegaciones seguían sin estar convencidas y otras han argumentado que podría ser contraproducente. Las organizaciones sociales vaticinan que el Gobierno de EEUU se enfrentará ahora a una "intensa presión" por parte de la industria farmacéutica para diluir los acuerdos.

Krishna Udayakumar, director del Duke Global Health Innovation Center, cree que no se puede esperar que la negociación en la OMC sea sencilla o rápida. "Existe el riesgo de que las negociaciones se empantanen y no se llegue a un consenso". También, dice, teme que se caiga en la complacencia a la hora de abordar las necesidades "más amplias" de aumentar la fabricación de vacunas.

¿Y si hay un consenso en la OMC?

A grandes rasgos, si se adoptara la exención, podría permitir a las empresas de todo el mundo que están desarrollando vacunas hacerlo sin temor a ser demandadas por otra compañía que posee la patente del producto. Es probable que tenga que acordarse una compensación económica. A falta de más detalles, hay quienes señalan que una posible limitación puede ser que no cambien las legislaciones nacionales. Es decir, que haya países que sigan protegiendo las patentes conforme a sus leyes, cuya modificación puede ser difícil y lenta.

"Una vez adoptado el levantamiento, quizás algunos países tienen que reformar su legislación nacional para adaptarla, lo que supondrá trámites parlamentarios e implementación, así como la identificación de fabricantes interesados en participar en la producción", dice Alonso Ruiz.

¿Cómo ha reaccionado el sector al anuncio de EEUU?

Como era de esperar, está en contra. La Federación Internacional de Fabricantes y Asociaciones Farmacéuticas, que agrupa a compañías de todo el mundo, ha dicho en un comunicado que la decisión de EEUU es "decepcionante" y que una exención "es la respuesta simple pero incorrecta a un problema complejo". "No aumentará la producción ni proporcionará las soluciones prácticas necesarias para combatir esta crisis de salud global. Por el contrario, es probable que provoque trastornos", dice el texto.

"En medio de una pandemia mortal, la administración Biden ha dado un paso sin precedentes que socavará nuestra respuesta global a la pandemia y comprometerá la seguridad", se queja la Pharmaceutical Research and Manufacturers of America (PhRMA).

En general, el sector ha defendido en los últimos meses que la medida podía sentar un precedente "peligroso" y corre el riesgo de socavar la innovación en el sector farmacéutico.

"Tal vez el estribillo más común en el sector es que compartir la propiedad intelectual significa que las empresas y sus inversores tienen que renunciar a los altos rendimientos que garantizan las patentes y otras formas de monopolio. Como resultado, no habrá más incentivos para la innovación farmacéutica. Este es un argumento extraño en el contexto de las vacunas anti-COVID-19, porque las empresas se libraron en gran medida de los riesgos con grandes cantidades de financiación pública", dice Ellen 't Hoen, directora de Medicines Law & Policy, en un artículo.

¿Una exención será suficiente para incrementar la producción?

Existe cierto consenso entre los expertos y activistas partidarios de la medida, y es que tienen que ocurrir más cosas. En otras palabras, una exención de las patentes por sí sola no aumentaría el suministro mundial de vacunas, tiene que formar parte, dicen, de un paquete más amplio.

En primer lugar, hay que asegurar que tal medida vaya acompañada de lo que se conoce como "transferencia de tecnología", porque tan importante como tener los derechos para hacer una vacuna es tener los conocimientos técnicos para hacerla, que tendrían que ser proporcionados por las compañías desarrolladoras, y para eso se necesita su colaboración.

"Las transferencias de tecnología requieren que ambas partes, las empresas originarias de vacunas y las empresas receptora de vacunas, colaboren y compartan sus conocimientos. Si la empresa de vacunas originaria es reacia a colaborar, la renuncia a la propiedad intelectual por sí sola tendrá un impacto limitado", dice Julien Potet, de Médicos Sin Fronteras.

Por esta razón, hay quienes defienden que sin un apoyo mecanismos de transferencia de tecnología y know-how, difícilmente se podrán fabricar más vacunas. Pero, hasta la fecha, ningún fabricante de preparados eficaces contra el coronavirus se ha unido al Acceso Mancomunado a Tecnología contra la COVID-19 (C-TAP) de la OMS, plataforma creada para facilitar la puesta en común de estos avances.

En segundo lugar, muchas voces defienden que hace falta una inversión masiva en capacidad de producción, ya que podría hacer falta modernizar y construir fábricas, y producir más materias primas o ingredientes básicos, y otros elementos necesarios, como los viales o las jeringuillas. "Tenemos que sentar, de manera urgente, las bases de todo un sistema de abastecimiento que responda a las necesidades globales, no solo de ahora, también de las que lleguen con las nuevas variantes", señala López.

Alonso Ruiz explica que, una vez aprobada la medida, "hay que ver la capacidad y las ganas de la industria en entrar en acuerdos de transferencia tecnológica, habrá que coordinar la inversión económica para aumentar la capacidad de producción de materias primas, de líneas de fabricación, de cadenas de suministro". "Habrá que evaluar las plantas de fabricación, asegurarse de que los lotes de fabricación son de calidad y que responden a los requerimientos de las agencias reguladoras. Básicamente, ahora mismo nos enfrentamos a muchos de los problemas que teníamos ayer, pero hemos quitado una de las barreras".

Belén Tarrafeta, farmacéutica experta en gestión sanitaria y acceso a medicamentos, piensa que la exención es necesaria y un movimiento histórico, pero cree que "no va a resolver todos los problemas". "A corto plazo la redistribución de vacunas sigue siendo un problema a resolver, igual que el suministro de materias primas, y las limitaciones a las exportaciones de suministros necesarios para fabricar las vacunas".

Por estas razones, algunas voces creen que una exención no va a tener un efecto inmediato en la producción. "Recordamos que esta iniciativa fue propuesta en octubre del año pasado. Si se hubiese aprobado entonces, ya habría mucho camino andado", responde López. "No hay fórmulas mágicas que vayan a acabar con el problema de acceso a las vacunas de un día para otro y, al igual que las compañías propietarias del conocimiento y de las patentes han necesitado su tiempo, también lo necesitarán los nuevos fabricantes que se incorporen al mercado".

No obstante, también hay quienes piensan que si se adopta o avanza una exención, esta podría tener otros efectos de inmediato, como que las empresas entren en acuerdos de licencia voluntarias para intentar evitar que se adopte o para mitigar sus efectos. 

¿Habría capacidad de fabricación?

A lo largo de estos meses, países a favor de la medida, como Sudáfrica, han defendido que podría permitir "de inmediato a los países aprovechar la capacidad de producción no utilizada, accediendo a la capacidad sobrante en el mundo en desarrollo", lo que a su vez permitiría satisfacer la demanda de vacunas.

Sin embargo, uno de los argumentos más repetidos en contra de la exención y el intercambio de propiedad intelectual es que, en general, no hay productores de vacunas inactivos que puedan hacer uso de ella. 

"Este no parece ser el caso. Teva, una gran empresa farmacéutica israelí, intentó en vano obtener los derechos para producir las vacunas contra el coronavirus y recientemente anunció que abandonará la búsqueda de colaboradores. Empresas de Canadá, Bangladesh, Corea del Sur y Pakistán se han encontrado en la misma situación", escribe Ellen 't Hoen.

Tarrafeta cree que no está claro el problema que hay que resolver y "cuáles son las expectativas para resolverlo, también los tiempos". "Si el problema es la capacidad de producción global de vacunas, habrá que definir cuál es la capacidad total que necesitamos y para cuándo, y cuál es la capacidad actual. Esa capacidad de fabricación tiene que ir pareja a la capacidad de absorción –distribuir vacunas, organizar campañas...– de los sistemas sanitarios".

"Si lo que de verdad se necesita es aumentar la capacidad de producción con nuevos sitios de fabricación –como una medida esencial para asegurar una producción estable a largo plazo, es decir, no para los próximos seis meses, sino para los próximos años–, entonces la exención es necesaria como una primera medida, pero deberá ir acompañada por una transferencia tecnológica de la industria actual a nuevos fabricantes que creo que será difícil que se pueda forzar", señala.

Las formulaciones de vacunas son complejas. Pfizer, por ejemplo, ha asegurado que su vacuna de ARNm, una tecnología nueva, necesita 280 componentes de 86 proveedores en 19 países. También, dicen, necesita equipo y personal altamente especializado, "y transferencias de tecnología complejas que requieren mucho tiempo entre socios y redes globales de suministro y fabricación".

Según datos recopilados por la organización especializada Knowledge Ecology International (KEI), los fabricantes de vacunas contra el coronavirus generalmente comienzan a entregar los primeros lotes en menos de seis meses tras la transferencia de tecnología.

Potet, de MSF, cree que si hay un producto que podría beneficiarse rápidamente de una exención de propiedad intelectual, son los medicamentos de moléculas pequeñas, porque resulta "más fácil copiarlos" que las vacunas, mediante ingeniería inversa. "Producir a escala test de saliva que sean eficaces y de calidad podría permitir contener brotes de COVID-19 de manera mucho más eficiente", opina Tarrafeta.

Pero Estados Unidos, de momento, se ha limitado a las vacunas en su anuncio. "Una de las razones por las que EEUU apoyará una exención para las vacunas, pero no para los productos terapéuticos o de diagnóstico, es que las vacunas en los mercados extranjeros nos protegen. Las terapias y los diagnósticos en los mercados extranjeros no lo hacen", ha concluido James Love, director del KEI.

Por Icíar Gutiérrez

6 de mayo de 2021 22:53h

@iciar_gutierrez

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