Domingo, 17 Marzo 2013 06:20

La derecha le apunta a la alcaldesa

La derecha le apunta a la alcaldesa

Susana Villarán, que en enero de 2011 se convirtió, al frente de una coalición de izquierda, en la primera mujer electa por el voto popular a la alcaldía de Lima, puede convertirse también en la primera máxima autoridad de la capital peruana en ser destituida de su cargo por ese mismo voto popular. Villarán se enfrenta hoy a un referéndum revocatorio –el primero de este tipo que se realiza en Lima– para sacarla de la alcaldía. Seis millones trescientos mil limeños elegirán entre el Sí, para que la alcaldesa sea destituida, o el No, para que no lo sea y se mantenga en su cargo hasta el final de su mandato, en diciembre de 2014.

 

Las encuestas pronostican un resultado muy ajustado. Según dos encuestas, que no se pueden publicar en el país porque la ley prohíbe su difusión en la última semana de campaña y a las que Página/12 tuvo acceso, el Sí mantiene una ventaja mínima, que en los hechos es un empate técnico: 50,5 por ciento para el Sí y 49,5 por ciento para el No, en un caso, y 50,2 por ciento para el Sí y 49,8 por ciento para el No, en el otro sondeo. Hace una semana la ventaja del Sí llegaba hasta los diez puntos.

 

La gestión municipal de Villarán ha logrado impulsar una fuerte inversión privada en obras de infraestructura, especialmente vial, ha desarrollado una serie de programas sociales y ha puesto en marcha una reforma del caótico transporte público para formalizarlo, reforma que ha chocado con muchos intereses económicos, pero, a solo dos años de gestión, todavía no se ven los resultados de la mayor parte de esas obras ni los beneficios de la reforma del transporte público. Y en su contra ha tenido, desde que inició su gestión, una dura oposición y una sostenida campaña de desprestigio. “Ningún alcalde antes ha tenido desde un inicio una oposición tan enconada como la que ha tenido Susana Villarán”, dice Fernando Tuesta, analista político y profesor de la Universidad Católica. La lentitud inicial en los primeros meses de la gestión de Villarán para poner en marcha la pesada maquinaria burocrática de la Municipalidad de Lima y la poca acción del equipo de la alcaldesa para informar sobre sus acciones y promover sus obras han contribuido a que la campaña en su contra gane espacio entre la población. Hace unos días, Susana Villarán dio un mensaje por televisión en el que dijo que reconocía haber cometido errores, ofreció corregirlos y pidió “una segunda oportunidad”.

 

Con Susana Villarán, de 63 años, la izquierda ha llegado por segunda vez al gobierno de la capital. La anterior oportunidad fue con el fallecido Alfonso Barrantes, que al frente de la desaparecida coalición Izquierda Unida fue alcalde de Lima entre enero de 1983 y diciembre de 1985. De una familia limeña tradicional de clase media alta –lo que sus críticos han utilizado en esta campaña para buscar alejarla de los sectores populares–, desde joven Susana Villarán se vinculó a la izquierda católica. Se define como de izquierda moderada y dice tener como referentes políticos en la región a Michelle Bachelet, Lula y la experiencia del Frente Amplio en Uruguay. Fue secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos entre 1995 y 1997, durante la dictadura de Alberto Fujimori, y a la caída del régimen fujimorista fue nombrada ministra de la Mujer y Desarrollo Social por el gobierno de transición democrática de Valentín Paniagua (2000-2001). En 2006, se postuló, sin éxito, a la presidencia. Obtuvo menos del uno por ciento. Divorciada y con tres hijos, se ha declarado partidaria del derecho de la mujer al aborto y el matrimonio gay.

 

El referéndum para sacarla de la alcaldía de Lima es impulsado por la derecha más conservadora. Se han unido en este intento, el ex presidente Alan García, el partido del encarcelado ex dictador Alberto Fujimori y el anterior alcalde de Lima, Luis Castañeda, denunciado por corrupción por la administración de Villarán. A ellos se han sumado grupos religiosos conservadores, como sectores evangelistas, y un sector de los transportistas públicos, que se benefician con la informalidad del sistema y se oponen a la reforma para formalizarlo. “Un triunfo de la opción que busca revocar a la alcaldesa fortalecería al sector más conservador de la derecha”, dice el analista Fernando Tuesta.

 

Frente a esa coalición de intereses políticos y económicos para sacarla del cargo, la alcaldesa de Lima tiene el respaldo no solamente de las diversas agrupaciones de izquierda y de los sindicatos, sino también de gremios empresariales y algunos partidos de centro y de derecha, como los partidos del ex presidente Alejandro Toledo y de la lideresa socialcristiana Lourdes Flores, que fuera la principal rival de Villarán en las últimas elecciones municipales. El presidente Ollanta Humala no ha tomado posición ante este referéndum y ha dicho que su gobierno se mantiene neutral.

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Hay capitalismo” y luego el “verdadero capitalismo existente”. El término “capitalismo” se usa comúnmente para referirse al sistema económico de Estados Unidos con intervención sustancial del Estado, que va de subsidios para innovación creativa a la póliza de seguro gubernamental para bancos “demasiado-grande-para-fracasar”.

 

El sistema está altamente monopolizado, limitando la dependencia en el mercado cada vez más: En los últimos 20 años el reparto de utilidades de las 200 empresas más grandes se ha elevado enormemente, reporta el académico Robert W. McChesney en su nuevo libro Digital disconnect. “Capitalismo” es un término usado ahora comúnmente para describir sistemas en los que no hay capitalistas; por ejemplo, el conglomerado-cooperativa Mondragón en la región vasca de España o las empresas cooperativas que se expanden en el norte de Ohio, a menudo con apoyo conservador –ambas son discutidas en un importante trabajo del académico Gar Alperovitz. Algunos hasta pueden usar el término “capitalismo” para referirse a la democracia industrial apoyada por John Dewey, filósofo social líder de Estados Unidos, a finales del siglo XIX y principios del XX. Dewey instó a los trabajadores “a ser los dueños de su destino industrial” y a todas las instituciones a someterse a control público, incluyendo los medios de producción, intercambio, publicidad, transporte y comunicación. A falta de esto, alegaba Dewey, la política seguirá siendo “la sombra que los grandes negocios proyectan sobre la sociedad”. La democracia truncada que Dewey condenaba ha quedado hecha andrajos en los últimos años. Ahora el control del gobierno se ha concentrado estrechamente en el máximo del índice de ingresos, mientras la gran mayoría “de los de abajo” han sido virtualmente privados de sus derechos.

 

El sistema político-económico actual es una forma de plutocracia que diverge fuertemente de la democracia, si por ese concepto nos referimos a los arreglos políticos en los que la norma está influenciada de manera significativa por la voluntad pública. Ha habido serios debates a través de los años sobre si el capitalismo es compatible con la democracia. Si seguimos que la democracia capitalista realmente existe (DCRE, para abreviar), la pregunta es respondida acertadamente: Son radicalmente incompatibles. A mí me parece poco probable que la civilización pueda sobrevivir a la DCRE y la democracia altamente atenuada que conlleva. Pero, ¿podría una democracia que funcione marcar la diferencia? Sigamos el problema inmediato más crítico que enfrenta la civilización: una catástrofe ambiental. Las políticas y actitudes públicas divergen marcadamente, como sucede a menudo bajo la DCRE. La naturaleza de la brecha se examina en varios artículos de la edición actual del Deadalus, periódico de la Academia Americana de Artes y Ciencias.

 

El investigador Kelly Sims Gallagher descubre que “109 países han promulgado alguna forma de política relacionada con la energía renovable, y 118 países han establecido objetivos para la energía renovable. En contraste, Estados Unidos no ha adoptado ninguna política consistente y estable a escala nacional para apoyar el uso de la energía renovable”. No es la opinión pública lo que motiva a la política estadunidense a mantenerse fuera del espectro internacional. Todo lo contrario. La opinión está mucho más cerca de la norma global que lo que reflejan las políticas del gobierno de Estados Unidos, y apoya mucho más las acciones necesarias para confrontar el probable desastre ambiental pronosticado por un abrumador consenso científico –y uno que no está muy lejano; afectando las vidas de nuestros nietos, muy probablemente. Como reportan Jon A. Krosnik y Bo MacInnis en Daedalus: “Inmensas mayorías han favorecido los pasos del gobierno federal para reducir la cantidad de emisiones de gas de efecto invernadero generadas por las compañías productoras de electricidad. En 2006, 86 por ciento de los encuestados favorecieron solicitar a estas compañías o apoyarlas con exención de impuestos para reducir la cantidad de ese gas que emiten... También en ese año, 87 por ciento favoreció la exención de impuestos a las compañías que producen más electricidad a partir de agua, viento o energía solar. Estas mayorías se mantuvieron entre 2006 y 2010, y de alguna manera después se redujeron”. El hecho de que el público esté influenciado por la ciencia es profundamente preocupante para aquellos que dominan la economía y la política de Estado. Una ilustración actual de su preocupación es la “enseñanza sobre la ley de mejora ambiental”, propuesta a los legisladores de Estado por el Consejo de Intercambio Legislativo Estadunidense (CILE), grupo de cabildeo de fondos corporativos que designa la legislación para cubrir las necesidades del sector corporativo y de riqueza extrema. La Ley CILE manda “enseñanza equilibrada” de la ciencia del clima en salones de clase K-12. La “enseñanza equilibrada” es una frase en código que se refiere a enseñar la negación del cambio climático, a “equilibrar” la corriente de la ciencia del clima. Es análoga a la “enseñanza equilibrada” apoyada por creacionistas para hacer posible la enseñanza de “ciencia de creación” en escuelas públicas. La legislación basada en modelos CILE ya ha sido introducida en varios estados.

 

Desde luego, todo esto se ha revestido en retórica sobre la enseñanza del pensamiento crítico –una gran idea, sin duda, pero es más fácil pensar en buenos ejemplos que en un tema que amenaza nuestra supervivencia y ha sido seleccionado por su importancia en términos de ganancias corporativas. Los reportes de los medios comúnmente presentan controversia entre dos lados sobre el cambio climático. Un lado consiste en la abrumadora mayoría de científicos, las academias científicas nacionales a escala mundial, las revistas científicas profesionales y el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (PICC). Están de acuerdo en que el calentamiento global está sucediendo, que hay un sustancial componente humano, que la situación es seria y tal vez fatal, y que muy pronto, tal vez en décadas, el mundo pueda alcanzar un punto de inflexión donde el proceso escale rápidamente y sea irreversible, con severos efectos sociales y económicos. Es raro encontrar tal consenso en cuestiones científicas complejas. El otro lado consiste en los escépticos, incluyendo unos cuantos científicos respetados –que advierten que es mucho lo que aún se ignora–, lo cual significa que las cosas podrían no estar tan mal como se pensó, o podrían estar peor. Fuera del debate artificial hay un grupo mucho mayor de escépticos: científicos del clima altamente reconocidos que ven los reportes regulares del PICC como demasiado conservadores. Y, desafortunadamente, estos cientí- ficos han demostrado estar en lo correcto repetidamente. Aparentemente, la campaña de propaganda ha tenido algún efecto en la opinión pública de Estados Unidos, la cual es más escéptica que la norma global. Pero el efecto no es suficientemente significativo como para satisfacer a los señores.
Presumiblemente esa es la razón por la que los sectores del mundo corporativo han lanzado su ataqu

 

e sobre el sistema educativo, en un esfuerzo por contrarrestar la peligrosa tendencia pública a prestar atención a las conclusiones de la investigación científica. En la Reunión Invernal del Comité Nacional Republicano (RICNR), hace unas semanas, el gobernador por Luisiana, Bobby Jindal, advirtió a la dirigencia que “tenemos que dejar de ser el partido estúpido. Tenemos que dejar de insultar la inteligencia de los votantes”. Dentro del sistema DCRE es de extrema importancia que nos convirtamos en la nación estúpida, no engañados por la ciencia y la racionalidad, en los intereses de las ganancias a corto plazo de los señores de la economía y del sistema político, y al diablo con las consecuencias. Estos compromisos están profundamente arraigados en las doctrinas de mercado fundamentalistas que se predican dentro del DCRE, aunque se siguen de manera altamente selectiva, para sustentar un Estado poderoso que sirve a la riqueza y al poder.

 

Las doctrinas oficiales sufren de un número de conocidas “ineficiencias de mercado”, entre ellas el no tomar en cuenta los efectos en otros en transacciones de mercado. Las consecuencias de estas “exterioridades” pueden ser sustanciales. La actual crisis financiera es una ilustración. En parte es rastreable a los grandes bancos y firmas de inversión al ignorar el “riesgo sistémico” –la posibilidad de que todo el sistema pueda colapsar– cuando llevaron a cabo transacciones riesgosas. La catástrofe ambiental es mucho más seria: La externalidad que se está ignorando es el futuro de las especies. Y no hay hacia dónde correr, gorra en mano, para un rescate. En el futuro los historiadores (si queda alguno) mirarán hacia atrás este curioso espectáculo que tomó forma a principios del siglo XXI. Por primera vez en la historia de la humanidad los humanos están enfrentando el importante prospecto de una severa calamidad como resultado de sus acciones –acciones que están golpeando nuestro prospecto de una supervivencia decente. Esos historiadores observarán que el país más rico y poderoso de la historia, que disfruta de ventajas incomparables, está guiando el esfuerzo para intensificar la probabilidad del desastre. Llevar el esfuerzo para preservar las condiciones en las que nuestros descendientes inmediatos puedan tener una vida decente son las llamadas sociedades “primitivas”: Primeras naciones, tribus, indígenas, aborígenes. Los países con poblaciones indígenas grandes y de influencia están bien encaminados para preservar el planeta. Los países que han llevado a la población indígena a la extinción o extrema marginación se precipitan hacia la destrucción. Por eso Ecuador, con su gran población indígena, está buscando ayuda de los países ricos para que le permitan conservar sus cuantiosas reservas de petróleo bajo tierra, que es donde deben estar. Mientras tanto, Estados Unidos y Canadá están buscando quemar combustibles fósiles, incluyendo las peligrosas arenas bituminosas canadienses, y hacerlo lo más rápido y completo posible, mientras alaban las maravillas de un siglo de (totalmente sin sentido) independencia energética sin mirar de reojo lo que sería el mundo después de este compromiso de autodestrucción. Esta observación generaliza: Alrededor del mundo las sociedades indígenas están luchando para proteger lo que ellos a veces llaman “los derechos de la naturaleza”, mientras los civilizados y sofisticados se burlan de esta tontería. Esto es exactamente lo opuesto a lo que la racionalidad presagiaría –a menos que sea la forma sesgada de la razón que pasa a través del filtro de DCRE.

 

(El nuevo libro de Noam Chomsky es Power Systems: Conversations on Global Democratic Uprisings and the New Challenges to U.S. Empire. Conversations with David Barsamian

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Bachelet deja Naciones Unidas y regresa a Chile para repostular a la Presidencia

La principal incógnita de la política chilena de los últimos tres años, la disponibilidad de la expresidente Michelle Bachelet para respostular, comenzó a diluirse este viernes en Nueva York. La directora Ejecutiva de ONU Mujer, que se radicó en Estados Unidos y asumió el cargo en septiembre de 2010, informó que renuncia a Naciones Unidas para regresar a Chile por motivos personales. Y, con sólo cuatro palabras, remeció el tablero del país sudamericano: “Vuelvo a mi país”.


 
La médico ha hecho el anuncio en inglés durante su discurso de cierre de la Comisión Jurídica y Social de la Mujer, en la sede principal de la ONU, en Manhattan. El secretario general, Ban Ki Moon, ha señalado a través de un comunicado de prensa su gratitud por su servicio: “Ella fue la persona correcta en el trabajo correcto y en el momento correcto. Su liderazgo visionario dio a ONU Mujeres el comienzo dinámico que necesitaba (…). Agradezco a Bachelet por sus contribuciones y le deseo mucho éxito mientras ella se embarca en el siguiente capítulo de su extraordinaria vida”.


 
Bachelet por primera vez da luces directas sobre su futuro. El anuncio, sin embargo, no toma por sorpresa ni a la clase política chilena ni a la ciudadanía: la exmandataria, desde que dejó el Palacio de La Moneda en marzo de 2010, ha mantenido un elevado apoyo ciudadano y, aunque ha optado por prolongar el misterio, es un hecho probado que regresará a Chile para volver a presentarse a la Presidencia con miras a las elecciones de noviembre.


 
De acuerdo a la última encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP), un 54% tiene decidido votar por Bachelet y su apoyo ha sido calificado por los analistas como un fenómeno. Las proyecciones indican que, de mantener su respaldo, podría ganar en primera vuelta, ya que supera por amplia ventaja a los otros precandidatos de su conglomerado, la Concertación. Los números también le dan holgura frente a las cartas presidenciales de la derecha: el exministro Laurence Golborne (15%), que lideró el rescate de los 33 mineros, y el exjefe de Defensa, Andrés Allamand (7%).


 
En diciembre pasado, cuando arribó a Santiago para celebrar las fiestas de fin de año, Bachelet anunció en una breve e informal declaración ante la prensa que este mes entregaría noticias sobre su candidatura: “Hablemos en marzo”, señaló en la puerta de su domicilio de la capital chilena.


 
Desde que dejó la jefatura de Estado, y sobre todo después de que se radicó en Nueva York, ha mantenido un inquebrantable silencio sobre la coyuntura local, lo que produce nerviosismo tanto en los partidos que la apoyan como entre sus adversarios. Cada una de sus visitas a Chile, donde llegaba de sorpresa y tratando de pasar inadvertida, generaba alta expectación ciudadana y mediática.


 
De acuerdo a sus asesores, un grupo reducido que cultiva la discreción total, la expresidente llegará a Chile la última semana de marzo y, recién entonces, antes del día 31, anunciará que esta disponible para correr la carrera presidencial. El Partido Socialista chileno ha anunciado este sábado que el 13 de abril será proclamada por dos partidos de centroizquierda, el socialista y el PPD, y posteriormente inscribirá su precandidatura con miras a las primarias de la oposición del 30 de junio. Bachelet se medirá con el abanderado democristiano, Claudio Orrego (1%); el presidente del Partido Radical, José Antonio Gómez (1%); y su exhombre de confianza y ministro de Hacienda de su Gobierno, el economista Andrés Velasco (2%). La votación, sin embargo, no contempla ningún riesgo para la socialista y se realiza, sobre todo, como una señal de inclusión ante la ciudadanía que no tolera que las decisiones políticas se sigan tomando entre cuatro paredes.


 
Bachelet evitará realizar pronunciamientos de fondo durante sus primeros días en Chile y se dedicará, sobre todo, a escuchar las demandas de un país que en su ausencia cambió profundamente. En el socialismo se informa que es altamente probable que comience una gira por distintas ciudades de Chile para reunirse con pobladores y organizaciones sociales.


 
Una de las grandes incógnitas que todavía Bachelet no ha despejado son las propuestas para llegar otra vez a La Moneda. En su ausencia, el país vivió una de las mayores transformaciones con las protestas estudiantiles de 2011. Chile cambió: la población se rebeló contra la desigualdad, una de las mayores del mundo, y demanda más equidad y control de los abusos en un país libremercadista donde los servicios públicos están debilitados.


 
Entre líneas, sin embargo, la médico socialista ha dado algunas luces de lo que podría hacer en cuatro años de gobierno. En una decena de cartas públicas, que ha hecho llegar en el último año a diversas organizaciones, ha manifestado su interés por una reforma tributaria de fondo, cambios al sistema electoral binominal y ha hecho hincapié en áreas como la educación, salud y laboral. De acuerdo a sus asesores, un eventual nuevo período también pondrá énfasis en la equidad de género.


 
Uno de los principales desafíos que deberá enfrentar la exmandataria será su relación con los partidos políticos de la Concertación, desprestigiados como todas las instituciones democráticas de Chile y con una popularidad del 22%. Bachelet en su campaña deberá hacerse cargo de los aciertos y errores tanto de su gobierno como de su conglomerado, que gobernó Chile entre 1990 y 2010. Los cercanos a Bachelet anuncian en privado que apostará por nuevos rostros y por la inclusión de nuevos movimientos sociales , aunque resulte una tarea compleja. Intentará, además, ampliar la base de apoyo de la Concertación y, por primera vez desde el retorno a la democracia, los comunistas podrían regresar a La Moneda de la mano de la expresidente.


Por Rocío Montes Santiago de Chile 16 MAR 2013 - 20:20 CET

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Domingo, 17 Marzo 2013 06:05

Brasil y su mapa de la violencia

Brasil y su mapa de la violencia

Entre 2004 y 2007, el conflicto armado de Irak resultó en 76 mil 266 muertes. En Sudán, otro país convulsionado, los muertos fueron 12 mil 719, poco más que los 12 mil 417 registrados en Afganistán. En el mismo periodo, los muertos de Colombia han sido 11 mil 833.

 

Pues en Brasil, entre 2004 y 2007, ocurrieron 147 mil 343 muertes por armas de fuego. Ese número se hace aún más impactante cuando es comparado con el total de víctimas fatales registradas en 12 países que vivieron conflictos armados, de la República del Congo a Pakistán, pasando por Somalia y los territorios palestinos e Israel: 169 mil 574.

 

Esos son los datos compilados por el Centro Brasileño de Estudios Latinoamericanos, y que acaban de ser divulgados en Brasilia. Solamente en 2010 han sido asesinadas 36 mil 792 personas en Brasil, una media de 100 al día, o cuatro por hora. Una cada 15 minutos.

 

Hay otros aspectos del mapa de la violencia en Brasil que llaman la atención. Si antes las muertes violentas estaban concentradas en los dos mayores centros urbanos, Sao Paulo y Río de Janeiro, ahora el fenómeno se nacionalizó. Con eso, Brasil sigue ocupando un lugar destacado entre los países más violentos del mundo, tomándose como base la proporción de asesinatos por cada 100 mil habitantes: 20.4 personas.

 

Ese número sitúa a Brasil en el octavo puesto entre las 100 naciones con estadísticas consideradas relativamente confiables, según la institución.

 

La media de asesinatos es el doble de lo que la ONU considera tolerable (10 por cada 100 mil habitantes). Julio Jacobo Waiselfisz, coordinador de la investigación, destaca que la violencia se expandió por todo el país, aunque se haya concentrado en el nordeste y en el norte.

 

En Alagoas, por ejemplo, se registró en 2010 la tasa de 55.3 homicidios por cada 100 mil habitantes. Es el estado donde más se mata a negros y mujeres. En Maceió, famosa por sus playas y polo de atracción turística, esa media es de 94.5. No sólo es la capital más violenta de Brasil, sino una de las más violentas del mundo.

 

El problema es que otras capitales muy turísticas, como Salvador de Bahía, también aparecen con índices elevadísimos (59.6 asesinatos por cada 100 mil habitantes). Río de Janeiro, octavo estado con mayor proporción de muertos por arma de fuego (26.4 por cada 100 mil habitantes), tiene una capital relativamente segura, comparada con las demás: 23.54. Más del doble del tope determinado por la ONU.

 

Sao Paulo, el más rico y poblado del país, es uno de los cuatro, entre los 27 estados brasileños, que se queda por debajo de lo que la ONU dice que es “tolerable”: 9.3 asesinatos por cada 100 mil habitantes. Ha sido el estado con la disminución más significativa de esa proporción, en el periodo entre 2000 y 2010: 67.5% menos asesinatos. En Río de Janeiro, la caída ha sido de 43%.

 


Ya en Pará, entre 2000 y 2010 el número de asesinatos creció absurdos 307%. En el vecino Maranhão, también en el norte miserable, 282.2%. En Bahía, 195%.

 

El estudio abarca un periodo que va de los dos últimos años de la segunda presidencia de Fernando Henrique Cardoso al final de los dos gobiernos de Lula da Silva. El resultado demuestra que pese a haber sido declarado reiteradamente por los gobiernos estatuales, a lo largo de todos esos años, que la seguridad pública era tema prioritario (también el gobierno nacional dio en la misma tecla), los resultados son elocuentes, y preocupantes. Son políticas ineficaces o, en el mejor de los casos, insuficientes.

 

Hay muchas explicaciones para el fenómeno de la violencia: el narcotráfico, la gran cantidad de armas (legales y principalmente ilegales) en circulación, y la misma cultura de la violencia como vía de solución para conflictos personales.

 

A eso hay que sumar la corrupción policial, la incompetencia olímpica de la policía a la hora de investigar crímenes, la absurda morosidad y la corrupción de la justicia, el estado degradante y degradado del sistema carcelario.

 

Con relación a la manera como las muertes por arma de fuego se extendieron rápidamente por todo el país, dejando de concentrarse en los dos o tres mayores centros urbanos de Brasil, la explicación resulta sorprendente: acorde a la investigación llevada a cabo por el Centro Brasileño de Estudios Latinoamericanos, el fenómeno se debe a la desconcentración industrial y a la migración interna provocada por la expansión geográfica de actividades económicas. O sea, cuanto más se desconcentran la industria y la economía, más se desconcentra la violencia.

 

La responsabilidad directa de la seguridad pública es de los estados, aunque el gobierno nacional igualmente tenga su propia política sobre el tema. De todas formas, los resultados observados deben ser imputados principalmente en los gobiernos estaduales, que se muestran, en la inmensa mayoría, incapaces de frenar la violencia que crece y afecta la oferta de trabajo.

 

Todo eso hace recordar un viejo dicho brasileño: “Si corres, el bicho te atrapa; si te quedas, el bicho te come”. Así las cosas. El país diversifica su economía, por todas partes crecen las posibilidades de trabajo, empleo y renta, y crece también la posibilidad de que, frente a una política ineficaz de seguridad pública, te peguen un tiro.

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Política social contemporánea en América Latina

 

Edición 2013. Formato: 17 x 24 cm., 352 páginas
P.V.P:$32.000 ISBN:978-958-8454-64-1

 

Reseña:

La política social es una acción que emana desde el poder político hacia la sociedad, que la clasifica indicando quiénes deben recibir las prestaciones sociales, bajo qué condición (¿pobre?, ¿trabajador?, ¿ciudadano?), precisando cuál debe ser su comportamiento moral, y lo que tienen derecho a reivindicar.

Las clasificaciones evolucionan a través del tiempo. Hacia el final de la Edad Media la limosna, invocando la caridad, permitía la salvación eterna de los poderosos y la sujeción de los pobres. A finales del siglo XIX los regímenes liberales proclamaron que podían reconocer los derechos de los trabajadores y que para ello no era preciso recurrir a la dictadura del proletariado.

Actualmente con las reformas del Consenso de Washington, la política social define al ciudadano como un cliente consumidor que accede a través del mercado al los servicios sociales, y en caso de no tener las condiciones económicas para dicho acceso se lo define como un pobre sujeto de programas focalizados.

En la medida en que la sociedad comparta la clasificación que emana del poder político, éste puede ejercer una dominación pacífica sobre ella. Pero también pueden emerger fuerzas subalternasque se oponganal poder político dominante e intentar imponer otras clasificaciones, como parte de la disputa por el dominio del poder simbólico.La lucha por dicho poder es un requisito previo para cualquier proceso social y político que pretenda cambiar el orden de las cosas imperante.

 

Indice.

 

Presentación.

*Política social contemporanea. (César Giraldo)

*La función política de los programas de transferencias condicionadas:análisis del programas Familias en Acción. (Andrés Garcia)

*Transformaciones en el mundo del trabajo. (Marcela Agudelo)

*El trabajo:del conflicto social al conflicto individual. (Álvaro Gallardo, Pedro Nel Valbuena)

*Del ciudadano al cliente (César Giraldo)

*Las dimensiones de la ciudadania hacia la interpretación de un debate contemporáneo. (Jairo Alonso Bautista)

*Una aproximación conceptual a las políticas de lucha contra la pobreza. (Marisol Perilla)

*Elementos para la comprensión de los fenómenos de privatización: discusiones acerca del concepto (Jairo Alonso Bautista, Marisol Perilla & MaríaPaola Salas) 

*La educación en Colombia desde la perspectiva del financiamiento: ¿capital humano o derecho humano? (Jaime Rafael Vizcaíno, Ilich Ortiz)

*Educación superior y financiarización. (Diego Alejandro Guevara)

 

Tienda Virtual: http://www.desdeabajo.info/libreria-virtual.html

 

 
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Sábado, 16 Marzo 2013 10:45

Ultramultimillonarios

Las economías más importantes del mundo están transitando el sexto año de estancamiento o recesión. Estados Unidos, Europa y Japón no pueden salir del atolladero con políticas que combinan expansión monetaria para rescatar bancos y restricción fiscal en el ámbito sociolaboral. Pese a los resultados insatisfactorios, las potencias persisten en esa estrategia. Existe una idea naturalizada en el sentido común que postula que en las grandes crisis pierden todos. Ricos y pobres; trabajadores y empresarios. No es así. También predomina la noción de que el deterioro general no le conviene a nadie. A unos pocos, sí, o les resulta indiferente puesto que sus riquezas son tan grandes que no se ven afectados. Esto se ratifica en un estudio realizado por Wealth-X, firma que ofrece el perfil de los ultra ricos para profesionales de las finanzas dedicados a la gestión de patrimonios privados. En su página web informa que trabaja con ocho de los principales bancos privados mundiales y se jacta de que su base de datos ofrece detalles exclusivos de los ultramultimillonarios, incluyendo su riqueza, ingresos, pasiones, intereses filantrópicos, orientación política, sus asesores, las familias y biografías. Elaboró un ranking de países con mayor cantidad de Ultra High Net Worth Individuals (Uhnwi), personas con activos superiores a más de 1000 millones de dólares, sin contabilizar sus casas y bienes de colección (obras de arte, entre otros) y de consumo durable (autos, aviones, yates).


La inestabilidad económica en los últimos años no ha afectado a ese reducido grupo que concentra patrimonios inmensos, superiores en algunos casos al PBI de países periféricos. La cantidad de ultramultimillonarios se ha incrementado como también su riqueza, pese a la prolongada incertidumbre global. Wealth-X calculó que esas fortunas aumentaron en 760.000 millones de dólares el año pasado. Confeccionó el ranking de los diez países con más ultramultimillonarios y la riqueza en conjunto registrada por esas personas.

1 Estados Unidos: 480 2,05 billones de dólares


Con 333 ultramultimillonarios más que el competidor más cercano, China, Estados Unidos lidera cómodamente el ranking. Pese al estancamiento de su economía, el año pasado se sumaron 25 nuevos muy ricos. En promedio, cada uno acumula una fortuna de 4300 millones de dólares. Según la última lista Forbes, Bill Gates (Microsoft) está al tope con 67.000 millones de dólares, seguido por Warren Buffett con 53.500 millones. El estado preferido de residencia de los ultra ricos es California seguido por Nueva York, Texas, Florida e Illinois.

2 China: 147 380.000 millones de dólares


Por cantidad, China se ubica segunda, pero está por detrás de Alemania y el Reino Unido en términos de riqueza total. Los chinos muy ricos tienen 2600 millones de dólares cada uno en promedio. Shanghai, Guangzhou, Shenzhen, Beijing y Hangzhou son las cinco ciudades con más presencia de ultra ricos. Zong Qinghou, quecomanda el Grupo Hangzhou Wahaha, empresa líder de bebidas de China, ocupa el liderazgo con 11.600 millones de dólares, según Forbes.


3 Reino Unido: 140 430.000 millones de dólares

 

En el Reino Unido habita la mayor cantidad de ultra ricos de Europa, con un promedio de 3100 millones de dólares cada uno. En 2012, pese a la recesión, la cantidad de millonarios británicos creció 0,2 por ciento y su riqueza global un 4,0 por ciento.

 

4 Alemania: 137 550.000 millones de dólares

Está ubicada cuarta, pero en términos de riqueza es segunda, superando a China y Reino Unido. Hay menos alemanes millonarios pero tienen en promedio más patrimonio, con una media de 4000 millones de dólares cada uno. Hamburgo, Munich y Düsseldorf son las tres ciudades con la cantidad de más ultra ricos. El número uno es Karl Albrecht con 26.000 millones de dólares, dueño de Aldi Sud, una gigante cadena alemana de supermercados, con 4600 tiendas en nueve países.

 

5 India: 109 190.000 millones de dólares

En una de las economías considerada nueva potencia, la cantidad de multimillonarios pone de relieve la magnitud de la riqueza que se está creando en ese país, a la vez de la ampliación de la inequidad social. La India es la tercera mayor economía de Asia junto con China y Japón. Ese trío representa alrededor del 75 por ciento de los ultra ricos de la población de la región. Cada uno de los multimillonarios de la India tiene un patrimonio en promedio de unos 1700 millones de dólares, con Mukesh Ambani (petroquímica, petróleo, gas) en el tope, con 21.500 millones.

6 Rusia: 97 380.000 millones de dólares

Son menos pero en riqueza promedio se ubican muy cerca del segundo en el ranking: cada uno acumula una media de unos 3900 millones de dólares. Y cada vez son más: la cantidad de multimillonarios rusos aumentó 17 por ciento el año pasado. El más rico de todos es Alisher Usmanov, con 17.600 millones de dólares.

7 Hong Kong: 64 190.000 millones de dólares

Hong Kong es el centro financiero clave de Asia, donde también se encuentran algunas de las personas más ricas de la región. Ka-shing Li, de 84 años, es el hombre más rico de Hong Kong, con una fortuna de 31.000 millones de dólares, según el último listado Forbes.

 

8 Suiza: 57 125.000 millones de dólares

Pese a la crisis europea, la fortuna de los ultra ricos suizos aumentó un 3 por ciento el año pasado respecto del período anterior, y en cantidad de personas subió 7 por ciento. La consultora Wealth-X se pregunta en el informe: “¿Qué atracción tiene Suiza para los ultra ricos?”. Responde: “Sus beneficios tributarios y las leyes de privacidad, ya que pueden mantener su dinero incluso sin vivir permanentemente en el país”.

 

9 Brasil: 49 300.000 millones de dólares

Es el único país latinoamericano en el top ten. El año pasado, con una economía estancada, Brasil mostró un incremento del 3,5 por ciento en la cantidad de ultra ricos en la población. Eike Batista es el hombre de más fortuna, estimada en 19.400 millones de dólares según Forbes.

10 Canadá: 40 105.000 millones de dólares

Las filas de ultramultimillonarios del mundo han vuelto a alcanzar máximos históricos, informa Forbes 2013: ahora están integradas por 1426 nombres, con un valor patrimonial neto total de 5,4 billones de dólares. Esa lista junto con el ranking de países con más cantidad de millonarios y sucesión de cifras ofrecen una conclusión inquietante. La peor crisis económica global desde la Depresión del ’30 del siglo pasado sigue sin un horizonte cercano del final, mientras aumenta la concentración de riquezas en unos pocos ultra ricos.

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Viernes, 15 Marzo 2013 06:24

El ajuste y el precipicio

El ajuste y el precipicio

El ex presidente del Eurogrupo y actual primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, le puso calor y realismo a la cumbre de jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea. “No excluiría la posibilidad de que corramos el riesgo de ver una revuelta social”, dijo, al subrayar la necesidad de equilibrar austeridad y crecimiento. La Confederación Europea de Sindicatos se convocó ayer en Bruselas para mostrar su rechazo a las políticas de ajuste y reclamar medidas contra el desempleo juvenil, tema al que aludió Juncker en su respuesta. El primer ministro luxemburgués apuntó que los líderes tienen dos opciones: ignorar esas protestas y dejar que se extiendan o bien tener en cuenta sus demandas, que “se están formulando seriamente”.

 

España y Grecia muestran las situaciones sociales más dramáticas. Italia, Francia y otros países integrantes de la Eurozona evidencian una tendencia preocupante, por una crisis que se prolonga, se expande y ya no deja al margen ni siquiera a Alemania, país con posición dominante en el continente que, hasta no hace mucho, parecía el único privilegiado de una política comunitaria que cargaba el peso de la crisis fundamentalmente sobre la espalda de los más débiles.

 

Desde Atenas llegó información actualizada sobre el nivel de desempleo, que alcanzó al 26 por ciento en el cuarto trimestre de 2012, mientras que el desempleo juvenil (menores de 25 años) alcanzó un alarmante 57,8 por ciento, 7,9 puntos más que un año antes. En tanto, el fantasma de los desalojos por deudas hipotecarias se extiende sobre España, pero un tribunal europeo tomó cartas para evitar que este tipo de conflictos echara más leña al fuego. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea se pronunció en contra de la legislación sobre desalojos de la Península, que habilita la expulsión a la calle de familias con deudas hipotecarias impagas sin permitir siquiera que un juez competente pueda considerar “abusiva” la medida o que adopte medidas preventivas para detener el procedimiento. La normativa “es contraria al Derecho de la Unión”, dijo el tribunal.

 

Las posiciones más rígidas de los países centrales de Europa se enfrentan con las de las naciones periféricas, que reclaman mayor flexibilidad en las políticas de ajuste. Juncker, hasta enero titular del Eurogrupo, parece ahora haber escuchado esta demanda.

 

Mientras el Banco Central Europeo exhortaba ayer, desde Francfort, a la Eurozona a “continuar con las reformas necesarias” para reducir los desequilibrios presupuestarios, Juncker reclamó en Bruselas que las políticas de consolidación fiscal “no afecten el crecimiento”. En su opinión, Europa debe encontrar “una nueva intersección” entre las políticas de austeridad y el impulso a la actividad económica y el empleo, “algo que necesita de una labor intelectual y artesana”. No exclusivamente técnica, como creen otros.

 

“Es necesario que expliquemos mejor nuestras políticas, desarrollando la idea simple de que si intentamos combatir el déficit con déficit y la deuda pública con deuda pública, corremos un riesgo todavía mayor”, advirtió. “Pero es verdad –reconoció inmediatamente– que tendremos un problema mientras las perspectivas de crecimiento no mejoren y el nivel de paro (desempleo) crezca.”

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Xi Jinping es elegido presidente de China

Xi Jinping ha culminado su ascenso a la cumbre. El líder chino, que ocupó en noviembre pasado la secretaría general del Partido Comunista Chino (PCCh) y la presidencia de la Comisión Militar Central —los dos cargos de verdadero poder en el país—, ha sido nombrado este jueves presidente del país. Se hace así con el tercero de los títulos que tenía su predecesor, Hu Jintao, con lo que se cierra la transición de poder a la quinta generación de dirigentes, tras las de Mao Zedong, Deng Xiaoping, Jiang Zemin y el propio Hu.

 

La designación de Xi como presidente —con 2.952 votos a favor y uno en contra— se ha producido en el marco de la sesión anual del Parlamento en el Gran Palacio del Pueblo, en Pekín, en la que se prevé que mañana viernes el viceprimer ministro Li Keqiang ascienda a la jefatura de Gobierno, en sustitución de Wen Jiabao.

 

La secretaría del PCCh es la fuente real de poder en China, pero el puesto de presidente incrementará el papel y la proyección internacional de Xi, ya que al igual que Hu y Jiang no solo es el jefe del partido sino también el jefe de Estado.

 

El nombramiento de Xi como presidente —oficialmente por cinco años, aunque, salvo grandes sorpresas, mantendrá el cargo 10 años— estaba sellado desde que llegó a la cúpula del PCCh en el congreso del partido en noviembre pasado. En los meses transcurridos, el mandatario se ha comprometido a conservar el gobierno único comunista, mejorar la vida de la población, implementar ambiciosas reformas económicas y poner freno a la corrupción, una lacra que se ha convertido en una de las principales fuentes de malestar social y en un peligro para la supervivencia del PCCh, según han reconocido sus dirigentes. Desde que Xi tomó el poder, han salido a la luz una ristra de casos de corrupción de funcionarios de nivel medio y bajo, que han sido aireados con profusión por los medios de comunicación estatales.

 

El nuevo presidente ha asegurado que no solo irá a por “las moscas” sino también a por “los tigres” de alto rango, una declaración que ha sido recibida con escepticismo por un sector de la población, que considera que un puesto de poder en China es sinónimo de corrupción. La agencia estadounidense Bloomberg publicó el año pasado que la familia de Xi había acumulado cientos de millones de dólares en activos, lo que plantea dudas sobre su capacidad para llevar a cabo reformas que puedan amenazar sus intereses empresariales. El informe no mencionaba ningún delito por parte de Xi Jinping.

 

La corrupción está arraigada en muchos ámbitos de la sociedad china, y existe una resistencia a la puesta en marcha de medidas contra la corrupción entre quienes se han beneficiado de sus conexiones políticas para enriquecerse.

 

El ascenso de Xi marca la segunda transferencia de poder pacífica, tras la de Hu, en las más de seis décadas de gobierno comunista. Este jueves, ha sido nombrado también el vicepresidente chino: Li Yuanchao, un reformista liberal y aliado del ya expresidente Hu Jintao. Su designación rompe con la tradición de los últimos años, porque Li no forma parte del Comité Permanente del Politburó, el órgano de máximo poder del país, compuesto por siete miembros, aunque sí está en el Politburó.

 

Xi se hace con las riendas del país poblado y segunda economía del mundo en un momento especialmente delicado: cuando el modelo de desarrollo que ha permitido sacar a cientos de millones de personas de la pobreza está agotado, las desigualdades sociales han alcanzado un nivel peligroso, la degradación ambiental es fuente creciente de protestas, y la población, cada vez más informada y conectada, reclama mayores derechos sociales y políticos.

 


Xi Jinping, un ingeniero químico de 59 años y poseedor de un doctorado en teoría marxista, es hijo de Xi Zhongxun, uno de los grandes revolucionarios chinos. Considerado un reformista cauto, forma parte de la generación de los ‘príncipes’, término con el que son conocidos los descendientes de los altos líderes y exlíderes del PCCh.

 

Los diputados han aprobado también el plan de reestructuración gubernamental anunciado el domingo pasado, con el que el nuevo Gobierno quiere mejorar la eficiencia y luchar contra la corrupción. El plan implica la reducción del número de ministerios y agencias de nivel similar de 27 a 25 y la supresión del poderoso Ministerio de Ferrocarriles.

 

Por Jose Reinoso Pekín 14 MAR 2013 - 07:00 CET

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Acusado de tener vínculos con la dictadura; la derecha lo defiende

La elección del cardenal Jorge Mario Bergoglio, quien nació hace 76 años en esta capital, como el nuevo papa Francisco provocó reacciones dispares aquí, con festejos de todos los sectores de derecha y con reservas de organismos humanitarios, que lo han vinculado con la dictadura militar que imperó en Argentina (1976-1983).

 

La designación provocó sorpresa, a pesar de que Bergoglio logró estar en un lugar destacado en el cónclave de 2005, que eligió a Benedicto XVI. Es el primer papa latinoamericano y también el primero de la orden de los jesuitas en ese cargo.

 

Bergoglio nació en Buenos Aires el 17 de diciembre de 1936, en el barrio de Almagro, hijo de Regina y Mario Bergoglio, ambos italianos. Su padre fue trabajador ferroviario.

 

Estudió en una escuela pública en Almagro y egresó como técnico químico. En 1957 decidió ingresar a un seminario de la Orden de los Jesuitas ubicado en el barrio porteño de Villa Devoto y fue ordenado sacerdote en 1969.

 

Ejerció como sacerdote y provincial de la orden de los jesuitas entre 1973 y 1979. También fue profesor de teología. En mayo de 1992 fue consagrado uno de los cuatro obispos auxiliares de Buenos Aires.

 

En junio de 1997 fue designado obispo coadjutor de la arquidiócesis de Buenos Aires, y en 1998 asumió el cargo de arzobispo en remplazo de Antonio Quarracino, quien fue un duro conservador y defensor de las dictaduras locales.

 

Su carrera fue ascendente y en febrero de 2001 el papa Juan Pablo II lo nombró cardenal. Como primado de Argentina se convirtió en el superior jerárquico de la Iglesia católica de este país.

 

También fue presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) durante dos periodos, hasta 2011. Lo sucedió en el cargo monseñor José María Arancedo, quien hoy rescató entre los dones del nuevo Papa "la humildad, la devoción y el equilibrio".

 

Otros obispos consideraron que como participante de la Comisión para América Latina e integrante de una serie de congregaciones y consejos el actual Papa conoce a profundidad la situación regional.

 

Los religiosos entrevistados hoy coincidieron en destacar la humildad, "la sencillez que practica en su vida cotidiana, viviendo en un departamento pequeño y desdeñando lujos", así como su cumplimiento estricto de la doctrina de la Iglesia católica.

 

Sin embargo, en su biografía es imposible no citar la actuación de Bergoglio durante la dictadura militar más reciente.

 

La cúpula de la Iglesia católica, en su mayoría, está muy comprometida por su relación con los dictadores en turno. Se les demanda además porque muchos de los obispos que pudieron ayudar a las Madres de Plaza de Mayo no lo hicieron y porque los capellanes en las fuerzas armadas colaboraron o consintieron las violaciones de derechos humanos y los crímenes de lesa humanidad.

 

De hecho, los jerarcas católicos jamás se han definido en casos emblemáticos, como el del sacerdote Christian Von Wernick, quien fue condenado a cadena perpetua por crímenes de lesa humanidad, como secuestros, torturas y asesinatos, durante la dictadura militar de 1976-1983.

 

El 12 de mayo de 2011, la justicia argentina citó a declarar al cardenal Jorge Mario Bergoglio como testigo en la causa que juzga a los responsables del plan sistemático de apropiación de menores, hijos de desaparecidos durante el periodo de la dictadura militar de 1976-1983.

 

Bergoglio ya había pasado por tribunales, ya que también fue citado en la causa que procesa a los responsables de crímenes de lesa humanidad cometidos en la Escuela de Mecánica de la Armada (Esma), y por el caso de dos sacerdotes jesuitas, uno de los cuales, el que sobrevivió, lo señaló por no haber impedido su secuestro y tortura siendo superior de los jesuitas.

 

El periodista y escritor Horacio Verbitsky lo ha señalado varias veces por esas causas.

 

En los testimonios de quienes lo acusan se ha señalado específicamente su falta de compromiso para brindar ayuda ante pedidos desesperados de familiares. Y también existen testimonios de religiosos ante la justicia –entre ellos los de un sacerdote y un ex sacerdote, una teóloga y un seglar– que comprometen a Bergoglio.

 

Así como hay estas sombras, desde otros sectores sociales se menciona que no existen hasta ahora documentos que indiquen una colaboración activa de Bergoglio con la dictadura, y él ha negado toda responsabilidad en esos casos.

 

Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz, dijo hoy a La Jornada que ha recibido muy bien que haya un nuevo papa argentino-latinoamericano. "Es un hombre de equilibrio, de diálogo. Sé que hay cuestionamientos, y creo que pudo no haber ayudado, pero es distinto a decir que entregó a sacerdotes (a los militares). Hay que actuar con mucha responsabilidad. He hablado con él y creo que hay disposición al diálogo. Tenemos que hacer, nosotros, que el nuevo Papa mire al continente con otros ojos. Tenemos que exigir otro tiempo".

 

También Celia Luro, quien fue compañera del ex obispo por los pobres, monseñor Jerónimo Podestá, ya fallecido, sostiene que Bergoglio la defendió en momentos de duros ataques del Vaticano por haber formado pareja con el religioso, quien es muy respetado aquí.

 

Otros destacan su austeridad: viaja en transporte público y él mismo se cocina.

 

Son visiones encontradas, pero que integran la figura y la personalidad de un obispo, un cardenal que ha tomado posiciones duras con el gobierno de Néstor Kirchner y luego con el de Cristina Fernández de Kirchner, a pesar de que se reunió con ella en lo que parecía un primer paso hacia la concialiación en diciembre de 2007, cuando recién asumió la presidencia.

 

El nuevo Papa se ha enfrentado al gobierno por los proyectos de ley sobre el aborto y la que hizo posible el matrimonio entre personas del mismo sexo, que fue calificada por Bergoglio de "una guerra del diablo".

 

Una serie de acciones lo fueron acercando a la oposición de derecha. La situación llegó al extremo de que se trasladaran los Te deum de la fiesta patria a las provincias. Y hubo duras críticas del ahora flamante Papa, lanzadas desde un púlpito y aplaudidas por la derecha más dura, que hoy reaccionó en conjunto con grandes festejos.

 

"Es nuestro Papa", escribieron en algunos mensajes de Twitter integrantes de esos sectores, entre ellos familiares de los militares presos por los crímenes que cometieron durante la dictadura.

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Jueves, 14 Marzo 2013 06:42

Neoliberalismo y subjetividad

Neoliberalismo y subjetividad

I

 

El neoliberalismo no es sólo una ideología que defienda la retirada del Estado, su desmantelamiento a favor del mercado, o un dejar hacer a la “mano invisible” del capitalismo financiero. Tal como ya lo ha demostrado Michel Foucault, en “ el nacimiento de la biopolítica”, y actualmente Christian Laval y Pierre Dardot, el neoliberalismo, a diferencia del liberalismo clásico o el neoconservadurismo, es una construcción positiva, que se apropia no sólo del orden del Estado, sino que es un permanente productor de reglas institucionales, jurídicas y normativas, que dan forma a un nuevo tipo de “racionalidad” dominante. Esta racionalidad actualmente se ha adueñado de todo el tejido institucional de la llamada Unión Europea, en la consumación final de su estrategia de dominación. El neoliberalismo no es sólo una máquina destructora de reglas, si bien socava los lazos sociales, a su vez su racionalidad se propone organizar una nueva relación entre los gobernantes y los gobernados, una “gubernamentabilidad” según el principio universal de la competencia y la maximización del rendimiento extendida a todas la esferas públicas, reordenándolas y atravesándolas con nuevos dispositivos de control y evaluación: como insistió Foucault, explicando la génesis del neoliberalismo, es la propia población la que pasa a ser objeto del saber y el poder.

 

II

 

Remarcando entonces el carácter “constructivo” del neoliberalismo y no sólo su faz destructiva, o insistiendo en el orden que se pretende hacer surgir a partir de sus destrucciones, se puede mostrar que las técnicas de gobernación propias del neoliberalismo tienen como propósito, en consonancia con la racionalidad que lo configura, producir, fabricar, un nuevo tipo de subjetividad. A diferencia del sujeto moderno, diferenciado en sus fronteras jurídicas, religiosas, institucionales, etc., el sujeto neoliberal se homogeneiza, se unifica como sujeto “emprendedor”, entregado al máximo rendimiento y competencia, como un empresario de sí mismo. Un empresario de sí mismo que, a diferencia de los “cuidados de sí” clásicos o modernos que apuntaban, en el caso clásico, a protegerse de los excesos, en el caso moderno, a buscar la mejor adaptación o alienación soportable, el empresario de sí, el sujeto neoliberal, vive permanentemente en relación con lo que lo excede, el rendimiento y la competencia ilimitada.

 

III

 

Las técnicas de gestión, los dispositivos de evaluación, los coach, los entrenadores personales, los consejeros y estrategas de vida son el suplemento social del sujeto neoliberal producido por los dispositivos de la racionalidad neoliberal. El sujeto neoliberal, viviendo fuera de su límite, en el goce de la rentabilidad y la competencia y estableciendo consigo mismo la lógica del emprendedor está a punto de fracasar a cada paso. El stress, el ataque de pánico, la depresión, “la corrosión del carácter”, lo precario, lo líquido y fluido, etc., constituyen el medio en que el sujeto neoliberal ejerce su propio desconocimiento de sí, con respecto a los dispositivos que lo gobiernan. Esos dispositivos que le reclaman que sea “el actor de su propia vida”, el que racionaliza su deseo en la competencia y en la técnica de conducirse a sí mismo y a los demás Este es ahora el verdadero “management del alma” del que habló Lacan en los ’50 y ahora se consuma.

 

IV

 

El neoliberalismo se propone como la racionalidad actual del capitalismo. Podemos afirmar que su racionalidad cumple con lo analizado por Heidegger con respecto a las “estructuras de emplazamiento” del ser propias de la técnica, que provocan en el ser humano una presentación de su existencia en forma de cálculo de sí, o con lo planteado por Lacan en el Discurso Capitalista, donde el sujeto ya sólo está condicionado por la “plusvalía” de goce. El fin último del neoliberalismo es la producción de un sujeto nuevo, un sujeto íntegramente homogeneizado a una lógica empresarial, competitiva, comunicacional, excedida todo el tiempo por su performance. Sin la distancia simbólica que permita la elaboración política de su lugar en los dispositivos que amaestran su cuerpo y su subjetividad.

 

V

 

¿Pero se puede producir enteramente al sujeto? ¿Tienen los dispositivos el poder y la fuerza material para secuestrar al sujeto y volverlo un “neosujeto” emprendedor de sí? He aquí uno de los grandes debates contemporáneos: ¿el sujeto es meramente una producción histórica efectuada por los dispositivos del poder y el saber, como piensan los foucaultianos? O, como han pensado Freud, Heidegger y Lacan, hay ciertos elementos en la propia constitución estructural del sujeto, que ningún orden político-histórico puede integrar al menos en forma total y definitiva. La posible lucha contra el neoliberalismo depende de esta cuestión: ¿qué hay en el advenimiento del sujeto en su condición mortal, sexuada y mortal que no pueda ser atrapado por los dispositivos de producción de subjetividades específico del neoliberalismo?

 

VI

 

Latinoamérica es actualmente, en alguno de sus países, la primera contraexperiencia política con respecto al orden racional dominante en el siglo XXI. El neoliberalismo se extiende no sólo por los gobiernos, circula mundialmente a través de los dispositivos productores de subjetividad. Por ello a Latinoamérica le corresponde la responsabilidad universal de ser el lugar donde se pueda indagar todo aquello que en los seres hablantes mujeres y hombres no está dispuesto para alimentar la extensión ilimitada del sujeto neoliberal.

Por Jorge Alemán, psicoanalista y escritor. Consejero cultural de la embajada argentina en España.

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