Grave crisis energética global: la primera de la economía verde

Para que los "globalistas verdes a ultranza" de Bloomberg (5/10/21) reconozcan que la "crisis global de energía" sea "la primera de varias en la era de la energía limpia" significa que algo anda muy podrido en Dinamarca (Shakespeare dixit) con su vulgar propaganda multimediática globalista neoliberal.

Cuatro reporteros de Bloomberg aducen que en las “varias próximas décadas (¡megasic!) puede haber más periodos de inflación vinculada a la energía, escasez (¡megasic!) de combustible y pérdida del crecimiento económico conforme el abasto de electricidad ha quedado vulnerable a los shocks”.

En forma dramáticamente lúgubre, los reporteros de Bloomberg –cuyo dueño es el multimillonario israelí-estadunidense Mike Bloomberg– afirman que "el mundo estará viviendo la primera mayor crisis de energía de la transición de la energía limpia. Y no será la última". Asientan correctamente que la energía eólica y solar "son notoriamente volubles" (sic), y cuando éstas fallan, el “apoyo estable ( stable backup) lo suplen las plantas de gas natural”.

Según Sputnik, los precios del gas natural se dispararon en Europa a mil 427 dólares por mil metros cúbicos debido a largos periodos de frío, la especulación financiera y “al pobre desempeño de las fuentes alternativas (sic) de energía, pese a los miles de millones invertidos en la pasada década” (https://bit.ly/2Yl1Gwr).

El zar Vlady Putin comentó que "la histeria y confusión" en el mercado europeo de energía es resultado de una mala política: “Nadie aborda seriamente (sic) este tema, algunos se libran a la especulación sobre los problemas del cambio climático, otros subestiman el significado de uno de los factores, otros han empezado a reducir las inversiones en las industrias extractivas”.

Putin consideró que la transición a la energía verde debe ser suave (sic). Sobre la descarbonización de la economía, juzga que su balance energético convirtió a Rusia en un líder mundial debido a la "mayor participación de energía obtenida de plantas nucleares y del poder hidroeléctrico", al unísono de los incipientes proyectos eólicos y solares que constituyen más de 37 por ciento de toda la electricidad generada.

Putin enunció que Rusia tiene la capacidad de convertirse en el líder mundial en el mercado emergente de hidrógeno (sic), sin descuidar el "desarrollo sustentable del petróleo, gas y el complejo carbonífero".

El economista israelí-estadunidense David Paul Goldman (DPG), muy cotizado en Asia Times, juzga correctamente que las "burbujas verdes amenazan hacer estallar a los mercados bursátiles" cuando el “pensamiento mágico (sic) de EU de una agenda verde financiada por cantidades infinitas de dinero de imprenta solamente acabarán en lágrimas” (https://bit.ly/3FdgcGW).

Independientemente de sus supuestas bondades, la "energía verde" hasta la fecha ha sido un espejismo de la propaganda de los multimedia israelí-anglosajones. Ahora resulta que existe escasez de carbón (sic), gas y petróleo, cuando sus precios se han disparado a la estratósfera.

A juicio de DPG, quien desnuda las cuentas alegres de la "economía verde", la "inversión en hidrocarburos se ha colapsado bajo la presión de la agenda verde adoptada por el consenso internacional" cuando "en EU los grandes inversionistas institucionales boicotean las inversiones en combustibles fósiles", mientras "la crítica escasez de electricidad es resultado de la regulación drástica de la extracción en las minas de carbón, exacerbada por la prohibición punitiva de Pekín a las importaciones de carbón de Australia" (nota: principal exportador mundial, con 32 por ciento, de lo que se hacen de la vista gorda sus socios en el Aukus, que proclaman por doquier las bondades de la "economía verde"). Cabe señalar que EU es el tercer máximo productor de carbón en el mundo (https://bit.ly/3uKGlba).

Nadie se escapará a la grave crisis global energética. La reforma energética de la 4T llega en su justo momento, y quienes la evalúen deberán sopesar las severas crisis energéticas por venir, si es que desean que siga existiendo México como país independiente.

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Publicado enMedio Ambiente
Banderas australianas y estadounidenses se sientan sobre la mesa durante una reunión entre el primer ministro de Australia, Scott Morrison, y el secretario de Defensa de los Estados Unidos, Lloyd Austin, en el Pentágono el 22 de septiembre de 2021 en Arlington, Virginia.- AFP
  1. Que la prensa occidental se esté centrando en el "enfado de París" por ser ninguneado por Washington y haber perdido un contrato de armas con Australia no es sólo otro reflejo de su miopía y el "occidentecentrismo" sino también de su manipulación: corre una cortina de humo sobre la naturaleza de Aukus, un nuevo pacto militar con el que EEUU pretende equipar a una flota de submarinos australianos de capacidad nuclear con el mero objetivo de provocar a China en venganza por haber sido derrotado en la guerra comercial.
  2. "Si la Unión Soviética se hundiera mañana bajo las aguas del océano, el complejo militar-industrial estadounidense tendría que permanecer hasta que se pudiera inventar algún otro adversario", recomendó George F. Kennan, uno de los ideólogos de la Guerra Fría, en 1996. Cuatro años después, el Pentágono inventó la "Guerra infinita contra el Terrorismo Islámico", para justificar la continuidad de la OTAN a pesar de la desintegración del Pacto de Varsovia: ¡El mundo se tragó que un solo individuo, un tal Bin Laden, desde una cueva de Afganistán (¡tan localizado que un mensajero recogía, casi a diario, sus "exclusivos" videos para entregárselo a Aljazeera!), podría ser capaz de poner en jaque a la totalidad de los servicios de inteligencia del planeta y la suma de sus fuerzas militares!

El objetivo no era otro que conquistar nuevos espacios estratégicos del mundo y seguir con el lucrativo negocio de armas a costa de la vida de cientos de millones de personas y la destrucción de estados enteros (Iraq, Afganistán, Libia, Somalia, Yemen, Sudan, Siria, etc.). Veinte años y una ingente ganancia material y geopolítica después, el Pentágono inventa el tercer Superenemigo: República Popular de China, presentándole como "la principal amenaza para la civilización humana" (¡lo mismo que dijeron sobre Sadam Husein!).

La cronología

  1. 14 de septiembre de 2021: EEUU, Reino Unido (RU) y Australia forman Aukus para provocar a China en la región Indo-Pacífico, donde se mueven la mitad de los 470 submarinos (no nucleares) del mundo.
  2. La estrategia de Aukus está basada en "provocación y confrontación" y pretende actuar bajo el pretexto de que "al ser China incapaz de atacar a EEUU (¿y por qué tendría que hacerlo si es su principal mercado?), lo hará a uno de sus aliados en esta región por lo que hay que preparar la defensa".
  3. 15 de septiembre: EEUU entrega la llave de Kabul a los talibanes, grupo fascista a sueldo de la CIA, y protegido por decenas de miles de "contratistas" con turbante (de las compañías como Blackwater o Triple Canopy) con el objetivo de extender el Arco de Crisis a Asia Central arrastrando a China, Rusia e Irán.
  4. 17 de septiembre: China mueve ficha y admite a Irán como miembro de pleno derecho de la Organización de Cooperación de Shanghái (la OCS), después de rechazar su solicitud durante 13 años, y este mismo día solicita unirse al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico ("CPTPP"), el tercer mayor acuerdo comercial del globo.
  5. En las mismas fechas, varios buques militares británicos escoltados por el portaaviones HMS Queen Elizabeth, que por primera vez acogía a 14 cazas F-35B, llegan a Okinawa, Japón, para participar en unas maniobras militares, mirando a China.

Objetivos de Aukus

  1. Ejecutar la Doctrina Obama del "Regreso a Asia" de imponer un Nuevo Orden Mundial basado en contener al Nuevo Coco y, además, en su propio "patio trasero".
  2. Consolidar el modelo de una nueva estructura de alianzas militares basada en acuerdos "minilaterales". Ya había varias de este tipo en la región: el Diálogo de Seguridad Cuadrilateral «Quad» formada en 2006 por EEUU, Australia, Japón e India, o la alianza de inteligencia Five Eyes (Los Cinco Ojos), con EEUU, Reino Unido, Australia, Canadá y Nueva Zelanda en su seno.
  3. Minar la "Asociación estratégica" franco-australianas diseñada en 2018 por París y su estrategia Indo-Pacífica estructurada en torno al eje Delhi-París-Canberra. EEUU no soporta rivales poderosos como Rusia, China o Francia.
  4. Quebrantar la centralidad de la ASEAN (la Asociación de Naciones del Sureste Asiático), que integra a 10 países de la región y cuyo socio principal es la OCS.
  5. Imponer una carrera armamentística a China, como lo hizo a la Unión Soviética, para que dejara de invertir en su su desarrollo social y económico.
  6. Poder librar una batalla Aire-Mar, desde las bases esparcidas por el Pacífico contra China. EEUU cuenta con unas 400 instalaciones militares alrededor de la potencia asiática, con buques de guerra y armas nucleares: desde la isla Saipán en el Pacífico hasta Darwin y Tindal en Australia; Changi East en Singapur; Korat en Tailandia; Trivandrum en India; Cubi Point y Puerto Princesa en Filipinas; entre otras en Indonesia y Malasia, y el resto de los países de la región.

Bases militares de EEUU alrededor de China

  1. Convertir a Australia, que tenía buenas relaciones con China, en un jugador destacado anti-chino en la zona, y otro integrante del grupo de Las Carnes de Cañón de los intereses exclusivos de Washington.
  2. Asignar al Reino Unido (tras animarle a salir de la Unión Europea) el papel de mayordomo militar de EEUU en los escenarios bélicos que va diseñando por el mundo.
  3. Socava el poder y la posición de Francia en el océano Indo-Pacífico, y de paso, mantenerlo a raya y ponerle "en su lugar" como potencia segundaria para que deje de competir con EEUU.
  4. Enviar las fuerzas navales australianas al Estrecho de Taiwán buscando una reacción de China. Con este tipo de gestos, EEUU de paso se ahorra los costes de sus guerras obligando a sus socios a utilizar sus buques, submarinos o aviones.
  5. Mandar un mensaje a Europa (no solo Francia) y también a Rusia: "¡Es hora de elegir entre yo o China!".
  6. Forzar a los aliados de EEUU a destruir sus relaciones con China. En caso de Australia, le obligó a:

-Cancelar dos acuerdos del proyecto de construcción de infraestructura de la Iniciativa de la Ruta de la Seda china.

-Prohibir las actividades de las telecomunicaciones Huawei.

- Dejar de vender a China el 80% del mineral de hierro del país y renunciar a 74.000 millones de dólares al año, así como el litio. El gigante asiático es el principal socio comercial de Australia. China como respuesta ha suspendido la compra de carne vacuna, mariscos y le ha impuesto aranceles a la cebada y el vino, entre otras medidas.

- Aumentar sus gastos militares comprando armas a EEUU.

El destino de la OTAN y Europa

  1. Washington no va a invitar a Europa al banquete de la nueva configuración del mundo. Necesitaba de la OTAN y sus socios europeos en su enfrentamiento con la Unión Soviética, así como tener un "cómplice" en sus inmorales guerras, entre otros fines. Por lo que, la "sorpresa" de Europa por la jugada de Joe Biden de ocultarle el plan de Aukus está fuera de lugar. EEUU siempre ha practicado el "America First" aunque antes no lo decía con este descaro.
  2. Que EEUU abandonara a la OTAN en su "muerte cerebral" se debe, principalmente, a que Europa, que recibe una ingente inversión de Beijín y se ha apuntado a su Ruta de la Seda, no comulga con la política anti-china de la Casa Blanca.
  3. La pérdida de la relevancia de Europa para la Casa Blanca también explica el permiso de Biden a Alemania para finalizar, la semana pasada, el proyecto Nord Stream II con Rusia.
  4. Ahora, el Pentágono pondrá más empeño en el plan que diseñó en 2014: sacar de las entrañas de la Alianza Atlántica una especie de mini-OTANes regionales, como ya dijimos en 2014.
  5. La OTAN europea sobrevivirá porque existe Rusia. Según Frontal 21, programa de la televisión alemana ZDF, "EEUU planea desplegar en una base aérea del oeste de Alemania 20 nuevas bombas nucleares B61-12, cada una de las cuales tiene una potencia equivalente a 80 veces la que lanzaron en Hiroshima". Cierto es que el Gobierno alemán votó en 2010 por no permitir las armas nucleares en su suelo. Pero la capacidad de decidir de Berlín en tales cuestiones no es mayor que la de otros países atacados, ocupados y controlados por EEUU como lo son Iraq o Afganistán. De hecho, Alemania alberga 235 bases militares de EEUU y es el centro del Estado Mayor del Comando Europeo y del Comando Africano (Africom). Por cierto, Europa debe pedir cuenta a sus servicios de inteligencia por no haberse enterado de lo que cocinaba el trío del AUKUM.
  6. EEUU no tiene en cuenta que un ataque a los intereses de China por parte de quien sea: 1) es también un ataque a a Rusia, país con el que tiene varios acuerdos de defensa mutua, y 2) Afectaría a las economías de al menos 130 países que ya están integrados en la iniciativa de china de la Franja y la Ruta.

Aukus como un negocio militar

  1. Australia, que ha suspendido un contrato de compra de 19 submarinos franceses valorados en 90 mil millones de dólares, no ha revelado (¡para proteger a los contribuyentes de un infarto cardiaco!) lo que le costará a la nación los ocho submarinos nucleares que EEUU le ha prometido vender sin siquiera concretar la fecha de entrega.
  2. Suiza también ha decidido renunciar a los aviones de combate franceses Rafale para comprar el F35 estadounidense.
  3. Francia, que no ha firmado el Tratado Internacional sobre la Prohibición de Armas Nucleares durante el Quinquenio 2021-2025, gastará en armas nucleares unos 30.000 millones de euros. Como si tener un arsenal de 300 cabezas nucleares fuera poco.
  4. En 2020, las exportaciones de armas de EEUU alcanzaron los 175,08 mil millones de dólares, un 2.8% más que en 2019. Este año, el Congreso de EEUU, de mayoría demócrata, aprobó un proyecto de ley de "defensa", con un presupuesto de 738.000 millones de dólares que incluye la creación de la Fuerza Espacial (FE), bajo el pretexto de la farsa de que EEUU no podrá "sobrevivir a un ataque furtivo de China".
  5. Con Aukus, la UE ya puede justificarse ante la opinión pública antimilitarista de la "necesidad de desarrollar una fuerza militar propia". En 2018, los trabajadores europeos aportaron unos 223.400 millones de euros a la Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD).
  6. Fue por el negocio de armas que, en 2011, EEUU y Reino Unido lanzaron 110 misiles Tomahawk (por un precio cada uno de 1,4 millones de dólares) sobre Libia sin que hubiera ninguna guerra con este país y cuyo líder, el Coronel Gadafi, ya había rendido sus tributos al imperialismo -como indemnizar a las víctimas del atentado de Lockerbie, sufragar la campaña electoral de Sarkozi o regalar un caballo de dos millones de euros a José María Aznar; o también que Trump estrellara en el suelo afgano el MOAB, la bomba no nuclear más grande del mundo con sus 11 toneladas de TNT y un coste de 16 millones de dólares bajo el falso pretexto de "destruir unos túneles del Estado Islámico" riéndose de la inteligencia de su audiencia.
  7. La nuclearización del Ejército australiano no solo es una amenaza a los vecinos sino que tendrá efecto proliferación de armas nucleares en la región.
  8. Pregunta: Si los submarinos australianos pueden utilizar el combustible nuclear y teniendo en cuenta que la Agencia Internacional de Energía Atómica excluye a los reactores navales de sus inspecciones, ¿podrá Irán trasladar su programa nuclear a los fondos marinos?

Igual que en la Guerra de los Cien Años los únicos beneficiarios de las actuales guerras son los militares y los fabricantes de armas. Hoy no hay ningún indicio de que China represente una amenaza militar para EEUU y sus socios.

 Decía Lenin que las guerras imperialistas (igual que el choque entre ellas) son inevitables: son una exigencia del capitalismo corporativista. Aunque quizás con un movimiento antimilitarista (hoy inexistente), se podría reducir su impacto sobre la vida de los pueblos.

30 septiembre 2021

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El Banco Central de Rusia augura una crisis financiera mundial en 2023

La institución financiera ha publicado un informe que contiene cuatro escenarios separados para el futuro cercano, tres de los cuales pintan un panorama sombrío.

Para el año 2023 el mundo podría enfrentar un desastre financiero comparable con la crisis de 2008-2009 debido a los problemas acumulados durante los últimos 18 meses de la pandemia de coronavirus, según se desprende de un nuevo informe del Banco Central de Rusia.

Según la institución, la economía mundial podría entrar en un escenario de crisis debido tanto al aumento de la deuda global de los países como al creciente número de empresas con débil solvencia financiera.

El informe, titulado "Las principales directrices de la política monetaria estatal unificada para 2022 y el período 2023 y 2024", contiene cuatro escenarios separados para el futuro cercano, desarrollados por el banco.

De acuerdo con su 'escenario de base' para este periodo, se evita una recesión a medida que los países logran sus objetivos de vacunas y las economías desarrolladas avanzan hacia la normalización de la política monetaria.  

Sin embargo, los otros tres escenarios posibles pintan un panorama más sombrío. En marco de uno de ellos, titulado 'intensificación de la pandemia', la actual situación con coronavirus se agrava significativamente provocando un colapso económico a nivel mundial.

En el escenario nombrado 'inflación global', la pandemia se ralentiza, pero los problemas acumulados deterioran considerablemente la situación económica provocando un aumento de la inflación.

El último, titulado 'crisis financiera', ilustra los riesgos asociados con un aumento significativo de la carga de la deuda en la economía mundial debido a la pandemia. Este escenario muestra una dinámica inestable en los mercados financieros que genera una falta de confianza en los inversores. Este es el peor de los tres escenarios negativos, sostiene el banco.

Publicado: 3 sep 2021

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Pedro Castillo saluda con su sombrero durante un acto de campaña en Lima.. Imagen: EFE

Los grandes medios hacen campaña a favor de Keiko Fujimori 

La izquierda sigue encabezando los sondeos, pero cuando faltan tres semanas para las elecciones, los veinte puntos de ventaja que tenía hace un mes se han reducido a tres puntos.

Desde Lima. La campaña de demolición contra el candidato de la izquierda, Pedro Castillo, copa todos los espacios. Los grandes medios se han alineado con la candidata de la derecha y se concentran en atacar al postulante a la presidencia por el izquierdista Perú Libre y en lavarle la cara a Keiko Fujimori, la candidata del fujimorismo que carga una larga trayectoria autoritaria y corrupta. Sostenida y empujada por el establishment y el poder mediático, Keiko sube en las encuestas y disminuye la distancia que la separa de su rival, que se ha estancado. El profesor y sindicalista que postula por la izquierda sigue encabezando los sondeos, pero cuando faltan tres semanas para las elecciones, los veinte puntos de ventaja que tenía hace un mes se han reducido a tres puntos (44 – 41 por ciento), según una encuesta de Datum publicada el viernes.

A Castillo lo está golpeando una masiva campaña de miedo, que anuncia que su victoria traería “una dictadura comunista” y la toma del poder por “los terroristas de Sendero Luminoso”, que le dice a la gente que un gobierno de izquierda le quitará sus casas, sus ahorros, todo lo que tienen, que cerrarán las empresas y crecerá el desempleo, que habrá desabastecimiento. Pero también lo afectan errores propios, como cierto desorden en su campaña y la demora en presentar al equipo técnico con el que gobernaría, lo que hizo este sábado. Un flanco débil de la campaña del profesor y sindicalista de izquierda, muy explotado por la derecha, es la presencia del fundador y secretario general de Perú Libre, Vladimir Cerrón, un exgobernador de discurso radical que ha sido condenado a prisión en suspenso por corrupción.

Castillo presentó a parte de su equipo de gobierno en un mitin en un barrio popular de Lima, donde dio a conocer un plan para los primeros cien días de gobierno, en cuya elaboración ha colaborado la coalición progresista Juntos por el Perú de la excandidata presidencial Verónika Mendoza. El exfiscal Avelino Guillén, fiscal en el juicio en el que el exdictador Alberto Fujimori fue condenado a 25 años por crímenes de lesa humanidad, es parte de este equipo. El plan presentado prioriza la atención a la crisis por la pandemia, la mejora de servicios públicos como salud y educación abandonados por el modelo neoliberal, la renegociación con las transnacionales de los contratos de explotación de los recursos naturales y el cambio de la Constitución que viene de la dictadura de Fujimori. “Lo primero es la salud, sin salud no hay reactivación económica”, dijo el candidato, que pidió apoyar la opción del cambio “sin temores”.

A esa misma hora, en la puerta del penal de mujeres de Lima -donde estuvo varios meses en prisión preventiva por el proceso por lavado de dinero, organización criminal y obstrucción a la justicia que se le sigue- Keiko acusaba a su rival de correrse de un debate que, a partir de un reto de Castillo, se anunció como una posibilidad en ese lugar, pero que nunca se confirmó. Los medios le siguieron el juego a la candidata fujimorista para presentar a Castillo como alguien que había huido del inexistente debate. La puesta en escena, transmitida en vivo por todos los canales de televisión, se cerró con una reconciliación pública de Keiko con su hermano menor Kenji, distanciados hace buen tiempo, con abrazos y llanto incluidos.

“Muerte al comunismo, muerte a Cerrón y a Castillo”, vociferó, días atrás, en una manifestación pública el excandidato presidencial Rafael López Aliaga, un fascista conocido como “Porky”, quien quedó tercero en la primera vuelta con 11,7 por ciento y que en esta segunda vuelta se ha convertido en un activo aliado de Keiko. Una amenaza minimizada por Keiko y los medios. Un congresista electo por el partido fascista que lidera López Aliaga, el almirante en retiro Jorge Montoya, ha anunciado que cuando en julio tome posesión de su banca presentará un proyecto de ley para proscribir a los partidos de izquierda. En esa línea de amenazas, altos oficiales en retiro, entre ellos media docena de congresistas electos, han emitido un comunicado de tono golpista llamando a cerrar filas para no permitir el triunfo “del comunismo”.

El novelista Mario Vargas Llosa, alineado en esta alianza de la derecha que incluye al fascismo peruano, busca llevar el operativo de lavado de cara al fujimorismo a nivel internacional. Ha invitado a la hija del encarcelado exdictador Alberto Fujimori, que reivindica la dictadura corrupta de su padre, a un foro iberoamericano que se realizará el 23 de mayo en Quito bajo el nombre de “Desafíos de la Libertad”, organizado por la Fundación Internacional para la Libertad que preside el Nobel y que es muy activa promoviendo las causas de la derecha. El escritor pretende construir una narrativa en la cual el fujimorismo, de larga historia autoritaria, se convierte repentinamente en garantía de la defensa de la democracia. En esta narrativa, democracia y libertad son una careta detrás de la cual se esconde lo que en verdad Vargas Llosa y la derecha quieren defender a toda costa: la continuidad del modelo neoliberal.

La poderosa maquinaria mediática se ha puesto al servicio de la candidatura de la derecha y periodistas que no se alinean son hostigados o despedidos. El caso más notorio es el de la directora de noticias del principal canal de televisión abierta, América, y del más importante canal de noticias por cable, Canal N -ambos de propiedad del Grupo El Comercio, que también controla el 80 por ciento de la prensa escrita-, Clara Elvira Ospina, despedida luego de la primera vuelta electoral horas después de reunirse con Keiko y decirle que la línea informativa de ambos canales no iba a ser puesta a disposición de la campaña fujimorista. 

Los periodistas del principal programa periodístico de América han enviado una carta al directorio quejándose por la situación luego de este cambio. Las presiones sobre los medios también llegan a los más pequeños. En la región de Ancash, al norte de Lima, una importante radio local cerró un programa de noticias y despidió a sus dos conductores por criticar a Keiko. La Asociación Nacional de Periodistas y la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos han expresado su preocupación y rechazo por este control de los medios por una candidatura. Esta situación trae a la memoria lo ocurrido durante el régimen fujimorista de los años 90, cuando la mayor parte de los medios fueron sometidos al poder con sobornos, presiones o amenazas.

Una muestra de la intolerancia y de la agresividad contra los que no se alinean con la candidatura de la derecha es lo ocurrido con una adolescente que grabó un spot publicitario a favor de Castillo, que fue atacada por un programa de televisión como si hubiera cometido un delito por grabar ese video, y que ha sido objeto de un brutal acoso en las redes sociales, con toda clase de insultos y amenazas. La violencia verbal ha llegado a la física con agresiones de seguidores fujimoristas, que visten de negro y posan en fotos haciendo el saludo nazi, contra simpatizantes de Perú Libre.

El país entra muy polarizado a la recta final para las elecciones del 6 de junio, en la que se definirá la continuidad o el cambio del modelo económico neoliberal.   

Por Carlos Noriega

16 de mayo de 2021

 

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Informe MacBride; enseñanza de la comunicación

Ya se veía venir una relación "conflictiva" entre el proceso de monopolización acelerada de los llamados "medios de comunicación" frente a los modelos educativos de los Estados. La Comisión Internacional para el Estudio de los Problemas de la Comunicación en su informe de 1980 (conocido como Informe MacBride) advierte: "una complicación adicional es el hecho de que las implicaciones de estos desequilibrios no se entienden correctamente y, en consecuencia, encontramos con frecuencia algunas generalizaciones universales y aplicaciones entre culturas que no son válidas", pág. 191.

Como en otros muchos casos paradójicos, la inversión gubernamental en educación otorga a la industria mass media una especie de "subsidio" bizarro que educa y expulsa a miles de jóvenes a las fauces de la industria mediática monopólica incapaz de ofrecer fuentes de trabajo suficientes, que no tiene interés en pagar salarios dignos y que se acostumbró a explotar a quien acepte (con placer o sin él) las reglas, la ética y la estética del mercado comunicacional. La cosa no es muy distinta cuando el empleador es el gobierno.

Hay una lista enorme de urgencias amontonadas gracias al olvido funcional, la indiferencia y la corrupción. Hay que abrir los libros, en todos los sentidos, mirar qué cuentas manejan en lo económico y en lo académico, ver sus deudas y sus inversiones, sus sueldos y los de todos, ver las tecnologías y las canonjías. Ver las postergaciones y sus razones, los silencios y los corrillos, hay que ver los documentos y los emolumentos. Revisar los contenidos teóricos, las prácticas, los casos concretos, las investigaciones, la experimentación… las publicaciones. A quién sirven, para qué. Abrir los libros para ver cómo se reparten los puntos y ascensos, las vacaciones, becas, apoyos didácticos. Cómo se negocian las investigaciones, las citas mutuas, cuántos puntos vale, cuánto vale asistir a congresos, cursos, posgrados… abrir los libros y sacar las cuentas en público y sin concesiones. "Los programas de enseñanza e investigación debieran incluir también el estudio de un nuevo orden mundial de la comunicación: sus parámetros actuales, sus propuestas para cambiar los patrones existentes": Informe MacBride, pág. 187.

Hay que ver en qué estado está la producción y repetición de conocimiento en las aulas, examinar qué se produce, expone, analiza… para enriquecer el conocimiento en colectivo, guiado por un programa científico. Verificar la independencia económica y política de la ciencia frente a ciertos devaneos mercantiles o sectarios, revisar su rigor y su capacidad de intervención social. revisar que el acto fundamental de la producción del conocimiento, de manera colectiva, crítica y dialéctica tenga por certeza la mayor pasión por la verdad y la fortaleza de la ciencia al servicio de la libertad humana y de su comunicación no alienada y desalienante. Verificar que las aulas y los talleres no sean indiferentes a lo que pasa en las calles, en las fábricas, en las cabezas de los pueblos. constatar que cuando el trabajo de producir conocimiento en comunicación se cumpla, con calidad y utilidad social, se pague un salario justo.

Mayormente, la educación en materia de "comunicación", pública o privada, es una mercancía más determinada por las leyes del mercado y las necesidades de control burgués sobre las masas. No pocas escuelas acomodan la teoría y la práctica académicas, no para intervenir en los problemas sociales centrales y sí, a cambio, para generar mano de obra acrítica y sumisa. Las "ciencias de la comunicación", cuyo rigor suele ser cuestionado, se producen, se venden y se compran como otro artículo cualquiera. Sus productores no son ajenos a la alienación. Fue advertido en 1980 “…la metodología deberá adaptarse a las condiciones, las tradiciones culturales y la estrategia de desarrollo locales”, pág 187.

En las escuelas de comunicación se reproduce la lucha de clases, hay profesionales del arribismo, de la mentira y de la explotación en contubernio con los burócratas (y viceversa). Esto significa que se produce lo vendible, que reina un clientelismo interesado sólo por los "puntos", las opiniones positivas y las colegiaturas antes que por el diagnóstico serio de los problemas y la ruta de las soluciones desde la ciencia. Se vende lo rentable, lo que da beneficio a los dueños o directivos. La educación en comunicación es un campo de entrenamiento no sólo para capacitar sirvientes económicos o lebreles burocráticos, ahí el ideal es el endiosamiento de la mercancía para ganar audiencias, vender mucho y consolidarse como "caballos de Troya" ideológicos en todo lugar y a cualquier hora. "Las circunstancias históricas en las que se desarrolló la investigación ayudaron a crear una situación de dependencia, agravada por lo inadecuado de la investigación extranjera para sus necesidades", pág. 190.

Y, sin embargo, en lucha desigual y combinada, también hay docentes, trabajadores, capaces de pelear codo a codo con los estudiantes por una educación emancipadora, científica de verdad y útil contra la alienación. Hay eruditos honestos, catedráticos serios, investigadores comprometidos y especialistas críticos muy diversos, en general mal pagados, mal tratados, ninguneados… docentes militantes de la honestidad teórica y estudiantes en actuación social plena, en lucha permanente por ese Nuevo Orden Mundial de la Comunicación y la Información (NOMIC) reclamado por el Informe MacBride en 1980. ¿Lo veremos?

Por, Fernando Buen Abad Domínguez, filósofo y director del Instituto de Cultura y Comunicación y Centro Sean MacBride, Universidad Nacional de Lanús

Publicado enSociedad
Pedro Castillo arranca como favorito para el ballottage en Perú

El profesor rural le saca once puntos de ventaja a Keiko Fujimori 

Lo que se juega en estas elecciones es la disputa entre continuidad o ruptura con el modelo económico neoliberal. El candidato de izquierda lidera en el interior andino, mientras que la hija del exdictador gana con comodidad en Lima. 

 

Desde Lima

El candidato de izquierda, Pedro Castillo, toma la delantera en la primera encuesta sobre la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, que se realizará el 6 de junio. El profesor rural de origen andino le saca once puntos de ventaja a Keiko Fujimori, que compite por tercera vez consecutiva en esta instancia. En las elecciones de 2011 y 2016, Keiko comenzó atrás en las encuestas para la segunda vuelta, pero con menos diferencia, y en ambas terminó perdiendo. De acuerdo a un sondeo de Ipsos, Castillo obtiene 42 por ciento, mientras Keiko tiene 31 por ciento. Un 16 por ciento responde que no apoyará a ninguno de los dos y un 11 por ciento señala que todavía no ha decidido su voto.

Aunque Castillo ganó la primera vuelta con 19 por ciento, con Keiko segunda con solamente 13,3 por ciento, las primeras especulaciones le daban alguna ventaja para esta segunda vuelta a la hija del encarcelado exdictador Alberto Fujimori porque la sumatoria de los diversos grupos de derecha, en una elección que fue muy fragmentada, superan a los votos de los grupos de izquierda. Pero esta primera encuesta termina con esa ilusión de la derecha de que partía con ventaja.

En diálogo con PáginaI12, el psicólogo social y catedrático de la Universidad de Lima, Hernán Chaparro, señala que no funciona sumar los votos de los candidatos de derecha por un lado y los de izquierda por el otro para proyectar un resultado para esta segunda vuelta.

“Hace mucho tiempo que en el Perú el voto no es ideológico, ni programático, es un voto que tiene que ver más con las afinidades de identidad y cercanía con los candidatos”, dice Chaparro. “Castillo -añade- viene de sectores populares, tiene educación y es profesor, y eso lo hace un líder. Ha logrado una identificación con los sectores populares. En estas elecciones hay una disputa entre cambio y continuidad del modelo económico neoliberal, pero en el Perú eso hay que leerlo de una manera que no es solo entre izquierda y derecha, sino también en términos raciales, étnicos, de reconocimiento”.

Este primer sondeo refleja las divisiones territoriales, sociales y étnicas en un país profundamente escindido al momento de definirse el voto. Mientras Keiko gana con comodidad en Lima, con 43 por ciento contra 26 por ciento de su rival, en el interior del país las cifras se invierten y Castillo saca una amplia ventaja, con 51 por ciento contra 24 por ciento de la candidata fujimorista. Lima representa un tercio del electorado. El mayor apoyo al profesor de escuela rural se da en las zonas andinas, las más empobrecidas y marginadas en un país de grandes inequidades. En el centro y sur andino, el candidato salido de los sectores populares andinos alcanza 68 y 58 por ciento, respectivamente, contra 22 y 17 por ciento de Keiko. Viendo los datos por niveles socioeconómicos, la candidata del fujimorismo gana en los estratos medios y altos, mientras Castillo lo hace en los sectores populares y la clase media baja. Keiko tiene su mejor desempeño en el sector de mayores ingresos, donde alcanza 52 por ciento, mientras Castillo queda bastante atrás, con 17 por ciento. En el otro extremo, en el sector de mayor pobreza, Castillo alcanza su mejor resultado, con 56 por ciento, contra 24 por ciento de la candidata fujimorista.

El sondeo de Ipsos también evidencia el alto rechazo a Keiko, que está procesada por lavado de dinero, y al fujimorismo, lo que aleja a la heredera política del exdictador Fujimori, sentenciado a 25 años por crímenes de lesa humanidad y corrupción, de votantes que no se identifican con Castillo, pero no están dispuestos a respaldar el regreso al poder del fujimorismo, que trae una pesada carga de autoritarismo y corrupción. Un 55 por ciento señala que de ninguna manera votaría por Keiko. En el caso de Castillo, ese anti voto es menor, del 33 por ciento, a pesar de los ataques que viene recibiendo que lo presentan como un peligroso radical y simpatizante de los rezagos políticos del derrotado grupo armado maoísta Sendero Luminoso, que desató una guerra interna en los años ochenta y noventa, una supuesta cercanía que Castillo ha rechazado indignado.

“Recibo el resultado de esta encuesta con serenidad. Esta campaña va a ser difícil. El reto es bajar el anti voto. Y llevar el mensaje que en esta elección se va a votar entre libre mercado y marxismo”, ha sido la primera reacción de Keiko a esta encuesta que la desfavorece. Castillo no hizo declaraciones a la prensa.

Pedro Castillo pasó la primera semana luego de su triunfo en primera vuelta en Cajamarca, la región andina donde nació, vive en su chacra y trabaja como profesor de escuela primaria rural. Recorrió algunos poblados de la zona y encabezó manifestaciones públicas en las que ha ratificado su discurso de cambio del modelo económico neoliberal y planteado la segunda vuelta como una contienda entre ricos y pobres.

Viajó a Lima este último domingo para reunirse con dirigentes de su partido, Perú Libre, para planificar la campaña de la segunda vuelta. Este lunes pasó casi todo el día en su local partidario, donde siguió con las reuniones con los dirigentes de su partido y también tuvo encuentros con dirigentes de organizaciones sociales. Continuará sus reuniones con organizaciones y sindicatos. También tiene previsto un encuentro con sectores empresariales.

Dirigentes de Perú Libre y de la coalición de izquierda Juntos por el Perú, que lanzó la candidatura de Verónika Mendoza, que quedó en sexto lugar con 7,8 por ciento, coordinan para una reunión con miras a un acuerdo. Mendoza ha expresado dudas sobre algunas propuestas de Castillo y su abierta crítica a otras, como la oposición del candidato de Perú Libre a las políticas con enfoque de género, el matrimonio igualitario y el aborto, pero ha destacado sus coincidencias en cambiar el modelo neoliberal y la Constitución heredada de la dictadura fujimorista. Mendoza ha sido clara en decir que no hay opción de un acercamiento a la candidata fujimorista. “Con el fujimorismo no vamos ni a la esquina”, ha dicho.

Del otro lado, Keiko modula la voz para hablar de apertura y concertación, pero ella, sus voceros y sus aliados buscan polarizar al país entre supuestos comunistas y anticomunistas y refuerzan su apuestan por una campaña de miedo contra su rival, al que acusan, entre varias otras cosas, de violentista y de propagar el odio y querer dividir al país por sus mensajes denunciando las desigualdades. La candidata del partido que dio un golpe de Estado y gobernó como una dictadura, acusa a Castillo de ser un peligro para la democracia.

“No creo que a Keiko le funcione esa campaña de miedo al comunismo que está haciendo. Es un error insistir en eso. No funciona tratar de desacreditar a Castillo diciendo que es comunista porque en su caso hay una identificación étnica y popular que es mucho más fuerte”, afirma Chaparro.

El analista señala que el respaldo dado por el escritor Mario Vargas Llosa a Keiko “no tendrá ningún impacto electoral”. Considera “difícil” que se revierta la ventaja que lleva Castillo. “Es cierto que en el Perú siete semanas, que es lo que falta para la elección, es un siglo, pero veo difícil que esto se revierta. Keiko no tiene grandes habilidades políticas, tiene serias limitaciones. Su mayor problema es ella misma, su falta de credibilidad. Me parece complicado que solucione ese problema”.

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Jaime Durán Barba sobre las elecciones en Ecuador: “Creo que va a ganar Guillermo Lasso por unos cinco puntos”

Aseguró que el gobierno de Lenín Moreno "es el más impopular de la historia del país”

El consultor y analista político ecuatoriano, Jaime Durán Barba, se refirió este sábado a las elecciones previstas para el 11 de abril en su país y consideró que ganará el candidato Guillermo Lasso por “unos cinco puntos”. A su vez, habló sobre la situación política en Argentina y manifestó que “el macrismo y el kirchnerismo deben repensar sus proyectos porque sino aparecerá una tercera fuerza que los barrerá”.

En diálogo con AM 750, Durán Barba aseguró desde su departamento situado en Quito, que se encuentra “encerrado, hipocondríaco y asustado por la pandemia” y consideró que la gente está atravesando un momento de cambio, en el que se volvió “más autónoma y pasa por encima de las instituciones”.

Al referirse a las elecciones de Ecuador, cuya segunda vuelta se realizará el próximo 11 de abril, dijo que “hay distintas variables en juego” y aseguró que el gobierno nacional, al mando de Lenín Moreno, es el “más impopular de la historia del país”. “Se dedicó a perseguir de manera absurda a Rafael Correa y eso ayudó al candidato del expresidente, Andrés Arauz. Nunca hubo un gobierno con tanto rechazo, ni tampoco uno que se haya dedicado tanto a perseguir a un político”, detalló.

 “A Moreno le fue espantosamente mal, pero a su vez la gente tiene un recuerdo complejo de Correa, quien vivió un momento económico estupendo del país con el petróleo a 100 dólares, pero su temperamento, su violencia y sus amenazas fastidiaron a los electores. Ese es el elemento negativo más fuerte. Correa tiene un 23% de apoyo y un 65% de personas que no lo votarían jamás”, agregó.

Sobre Arauz, quien resultó ganador en la primera cita en las urnas el pasado 7 de febrero con 32,72% de los votos, dijo que hizo una buena campaña en la que le funcionó “ser distinto” y explicó que “si un político es igual a los que vivían hacen 30 años, no se tiene ningún futuro”. “Arauz hizo una campaña bonita y su juventud le favoreció mucho. Sin embargo, Correa estropeó su avance, no por mala fe, sino por su temperamento”, analizó.

A su vez, sostuvo que de “no ocurrir algo muy imprevisto que importe a los electores”, cree que las elecciones las terminará ganando por unos cinco puntos Lasso, quien fue el segundo en las primeras elecciones con el 19,74% de los votos, seguido de muy cerca por el candidato indígena Yaku Pérez, apenas 35 décimas por debajo del banquero.

Respecto a Yaku Perez, dijo que el candidato “hizo algo rarísimo”, que fue “asomar varias veces tocando el saxo en sus videos y bailando de una manera muy occidental”. “Esto le dio una entrada muy importante en sectores juveniles y urbanos del país. Yaku terminó siendo una mezcla del voto indigena más el de los electores del siglo XXI, con ideas ambientalistas. El resto tiene sensaciones mezcladas”, detalló.

Tras hablar sobre la estrategia de Yaku en las redes sociales, consideró importante “estudiar la política de clicks” y dijo que “el tema del Internet es mucho más difundido de lo que creemos los académicos. Hubo una experiencia con el expresidente de Argentina, Mauricio Macri, cuando fue a visitar a un grupo indígena y le pidieron una foto para subir a Facebook y él no entendía cómo iba a hacerlo. Ahora los pibes indígenas tienen su teléfono y navegan por las redes.

Luego, al hablar sobre la situación política en Argentina, Durán Barba dijo que la discusión en nuestro país está “muy atrasada” y aseguró que “el macrismo y el kirchnerismo deben repensar sus proyectos porque sino aparecerá una tercera fuerza que los barrerá”.

 “Ni el macrismo ni el kirchnerismo se han reformulado. Yo creo que, si no repiensan su situación, se va a sumar un tercer grupo que los barra”, aseguró. Y cuestionó que el país esté “todavía discutiendo cosas del siglo XX”. “No digo que Ecuador esté mejor, pero estamos muy atrasados, muy convencidos de que cuando se produjo el Big Bang, ya estaban las 10 verdades peronistas. No es así, son mucho más recientes”, agregó.

Al concluir, consideró que “hay que pensar en un mundo distinto que incorpore la tecnología, sin que la tecnología mate a la gente, porque es un gran progreso que también implica riesgos. Hay que reformular la revolución, el cambio. La clase obrera va extinguirse en 10 años, hay que pensar qué hacemos ahora”.

Ecuador entra esta semana en la recta final de la campaña electoral, en la que los candidatos presidenciales al balotaje, Arauz y Lasso, dejaron de lado el discurso polarizador y los vínculos partidistas e incorporaron propuestas más inclusivas para captar a los más de cuatro millones de ecuatorianos que votaron por otras opciones en la primera vuelta.

En la primera cita a las urnas, el último 7 de febrero, Arauz resultó ganador con 32,72% de los votos, insuficientes para evitar el balotaje. Por su parte, Lasso fue segundo con 19,74%, seguido por Pérez, apenas 35 décimas por debajo. En el cuarto puesto, figuró Xavier Hervas, con 15,68% de los sufragios. 

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Plataformas digitales, la nueva fase del capitalismo

Las plataformas digitales de trabajo se han multiplicado por cinco en el último decenio.

El crecimiento de las plataformas digitales conlleva oportunidades y problemas para los trabajadores y las empresas, señala la edición más reciente del informe de la OIT Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo 2021.  Este crecimiento ha puesto de manifiesto la necesidad de un diálogo internacional sobre políticas y cooperación en materia de reglamentación, que permita una actuación más coherente en favor de oportunidades de trabajo decente y el impulso del crecimiento de empresas sostenibles.

 El informe hace hincapié en torno a dos tipos principales de plataformas digitales de trabajo: las plataformas web, en las que los trabajadores realizan sus tareas en línea y de modo remoto, y las plataformas basadas en la localización, en las que unas personas, como choferes de taxis o repartidores, ejecutan su trabajo en una localización geográfica determinada.

Nuevos problemas para los trabajadores y las empresas

Los problemas para los trabajadores de las plataformas guardan relación con las condiciones laborales, la regularidad del trabajo y de los ingresos, y la imposibilidad de gozar de los derechos a la protección social, la libertad de asociación y de negociación colectiva. Las horas de trabajo suelen ser prolongadas e imprevisibles. La mitad de los trabajadores de plataformas digitales ganan menos de dos dólares por hora. Además, en algunas plataformas hay brechas notables de remuneración. El informe señala que la pandemia de Covid-19 ha puesto muchas de estas cuestiones aún más en evidencia.

Muchas empresas se topan con el problema de la competencia desleal, la falta de transparencia con respecto a los datos y la fijación de precios, además de comisiones costosas. Por su parte, las pequeñas y medianas empresas (pymes) tienen dificultades para acceder a financiación y a infraestructura digital.

Es un hecho, que las nuevas oportunidades creadas por las plataformas digitales de trabajo están volviendo cada vez más difusa la clara distinción que solía haber entre asalariados y autónomos. Las condiciones laborales en general vienen determinadas por los términos del contrato de servicios, que suelen definirse unilateralmente. Cada vez es más frecuente que las tareas de asignar y evaluar el trabajo, y de gestionar y supervisar a los trabajadores dependan de algoritmos, y no de seres humanos.

El informe apunta a la necesidad de políticas coherentes y coordinadas frente al hecho de que las plataformas operan en distintas jurisdicciones, para conseguir que ofrezcan oportunidades de trabajo decente e impulsen el crecimiento de empresas sostenibles. 

Mientras tanto el Director General de la OIT, Guy Ryder señala que  “Las plataformas digitales de trabajo están abriendo oportunidades que antes no existían, en particular para las mujeres, los jóvenes, las personas con discapacidad y los colectivos marginados en todo el mundo. Es un factor positivo.».
Añade que «Los problemas nuevos que plantean deben solucionarse mediante el diálogo social internacional a fin de que los trabajadores, los empleadores y los gobiernos puedan beneficiarse plenamente y por igual de estos avances. Con independencia de su situación contractual, todos los trabajadores tienen que poder ejercer sus derechos laborales fundamentales».

La brecha digital

La distribución de los costos y beneficios de las plataformas digitales en el mundo es muy desigual. El 96 por ciento de las inversiones en este tipo de plataformas se concentra en Asia, América del Norte y Europa. El 70 por ciento de las ganancias se concentra en solo dos países: Estados Unidos y China.

 El trabajo en plataformas digitales web es externalizado por empresas del Norte y realizado por trabajadores del Sur, que ganan menos que sus homólogos de los países desarrollados. Esta desigualdad de crecimiento de la economía digital perpetúa la brecha digital y podría agravar las desigualdades.

Muchos gobiernos, empresas y representantes de trabajadores, entre otros los sindicatos, han comenzado a ocuparse de algunas de estas cuestiones, pero las respuestas son diversas y ello provoca incertidumbre para todas las partes.

El hecho de que las plataformas digitales de trabajo operen en varias jurisdicciones plantea la necesidad de diálogo y coordinación a nivel internacional en torno a las políticas, a efectos de conseguir la seguridad reglamentaria y la aplicación de las normas internacionales del trabajo, puntualiza el informe.

 Y se exhorta al diálogo social y la cooperación internacional en materia de reglamentación entre las plataformas digitales de trabajo, los trabajadores y los gobiernos, para lograr con el tiempo la aplicación de una estrategia más eficaz y congruente.

La otra cara de la moneda: ¡navega sin normas ni recomendaciones!

 Es poco aliciente que un organismo como la OIT conformado por 187 Estados miembros, destacado por ser un órgano tripartito del sistema de Naciones Unidas, limite su rol al conjunto de informes, recomendaciones y normas laborales, navegando entre lo abstracto de la filosofía del derecho y de la coyuntural acción partisana.

Y es esta, una de las paradojas más desafiantes de nuestro tiempo: la contradicción entre el bienintencionado discurso sobre la justicia social que producen estos organismos internacionales y los Estados nacionales y la desdichada realidad de las libertades ciudadanas.

 Este es el dramático contraste entre la teoría y la práctica, entre el derecho y la vida cotidiana, un sentimiento que nos revive cada informe, pleno de buenas intenciones, pero sin poner acento en el núcleo central del problema que es el propio sistema capitalista.

Después de un período de más de cuatro décadas caracterizado por la globalización y un conjunto de políticas que han disparado entre otras cosas el drama de la desigualdad global, dislocando las instituciones que cohesionaban la sociedad y quebrado las bases naturales que sostienen la vida humana, como bien lo señalan muchos de estos informes.

Las reformas de los mercados han traído como resultado un poder creciente para las grandes corporaciones y nuevos monopolios digitales.  A partir de éstos, está emergiendo un nuevo orden fruto de la reestructuración que ha experimentado el capitalismo global tras la última crisis, en la que adquieren un papel preponderante las tecnologías de la información. La dominación digital global de las principales corporaciones del ramo, han logrado posicionarse como monopolios naturales.

 Las aplicaciones de Google se aceptan como si fueran un servicio público, y universidades e instituciones de todo el mundo firman acuerdos para que esta corporación gestione sus sistemas de correo. Mientras tanto, Facebook y Twitter capitalizan el grueso de la comunicación social en la Red, y sus logos son incluidos gratuitamente en programas de televisión o acompañando a la publicidad de otros productos.

Los teléfonos inteligentes se venden con aplicaciones de fábrica diseñadas para recopilar masivamente datos sobre y de sus usuarios. Miles de millones de consumidores de todo el mundo, cualquiera sea su estatus, aceptan con normalidad situaciones en las que son intensamente monitorizados por empresas privadas. Más grave aún la sociedad en su conjunto ha sucumbido a los cantos de sirena y renunciado a protegerse contra las nuevas formas de control digital. Esta sumisión se explica porque las corporaciones digitales son vistas como agentes del progreso tecnológico, dando la impresión de que aceptar su tutela es la única forma de disfrutar las ventajas prácticas de la tecnología; es estar acorde con el mundo actual del progreso.

 Pero, esta ideología de progreso tiene un profundo rasgo neoliberal, en tanto que se nos pide que aceptemos que los ganadores del juego económico se conviertan, desde su posición de monopolio, en árbitros de éste.  Ahora, empresas de cualquier sector y tamaño compiten por llegar a la gente en Facebook o posicionarse en Google, pero nadie está en condiciones de competir contra quienes han logrado dominar de forma incontestable el mercado de la atención en la red.

El capitalismo digital es la fase  de la economía en la que el mercado es impulsado y dinamizado por plataformas digitales que generan nuevos ciclos de acumulación de capital. Estos sistemas se caracterizan por su extraordinaria escalabilidad, es decir, su capacidad para amplificar la oferta de un servicio sin modificar sus condiciones de producción. Inicialmente, el lanzamiento de un proyecto digital implica una gran inversión de capital, pero una vez desarrollado puede ofrecerse globalmente con una inversión estable en infraestructura. 

En otras palabras, alcanzado cierto umbral las posibilidades de facturación crecen exponencialmente mientras los costes lo hacen aritméticamente, generando oportunidades de rentabilidad nunca vistas en la historia económica. En la práctica, las ratios de productividad de estas compañías – según algunos expertos – superan con facilidad el millón de dólares por empleado contratado.
El amplio margen de beneficios que prometen estas plataformas hace de ellas un vehículo privilegiado de inversión para los fondos financieros, ávidos por encontrar nuevos caladeros de rentabilidad. 
Por eso nunca escasean fondos de capital de riesgo para auspiciar el desarrollo de nuevas empresas digitales, y por eso las que ya están consolidadas negocian con holgura la atracción de nuevos capitales. Surge así una alianza estructural entre la élite financiera y la tecnológica, en la que la primera pierde progresivamente su hegemonía, al tiempo que la segunda se afirma en la posición dominante. 
En otras palabras, los emprendedores tecnológicos cuentan con una inédita posición de poder frente a los representantes del capital financiero, quienes se ven obligados a apostar por cualquier opción que les prometa aumentar la rentabilidad de sus inversiones. 
Por su parte, las plataformas digitales satisfacen ampliamente esta necesidad, haciendo uso de su inigualable capacidad para organizar e influir en las actividades de miles de millones de usuarios en todo el mundo.

Desde el punto de vista histórico, cada nueva etapa del capitalismo supone una mejora en la capacidad de acumulación. Al igual que el capitalismo financiero se construyó sobre el industrial apoyándose en una nueva capa de abstracción económica (las finanzas), el capitalismo digital lo hace sobre el financiero haciendo aún más complejo el sistema de extracción de plusvalías.

 En definitiva, es una evolución guiada por la huida hacia adelante del capital para escapar de la tasa de rendimientos decrecientes, como lo enseñaba Karl Marx. En el siglo XIX, cuando las posibilidades del mercado nacional comenzaron a agotarse, el capitalismo industrial precisó abrir nuevos mercados y las potencias occidentales intensificaron la conquista violenta de otros territorios. A riesgo de pasar por trasnochados diremos alto y fuerte que el imperialismo sigue siendo la fase superior del capitalismo porque en la búsqueda constante de beneficio, que es su motivación sistémica, crea la esencia de una necesidad estructural expansionista.

 A finales del siglo pasado, cuando el ciclo de crecimiento económico posterior a las guerras mundiales desaceleró, el capitalismo se reinventó a sí mismo con la financialización de la economía y la oleada de políticas neoliberales que aplanaron el pensamiento global.

 En la actualidad, cuando empieza a cuestionarse la capacidad de la especulación financiera para mantener el ritmo de crecimiento, el capitalismo se reinventa de nuevo gracias a las plataformas y sus mercados digitales. En otras palabras, después de que el mercado se haya expandido por toda la capa física del planeta, se orienta hacia la búsqueda de nuevos horizontes.

Y los encuentra en la colonización de la mente humana, cuya atención atrapa con una oferta infinita de contenidos e interfaces diseñados para enganchar con actualizaciones y recompensas virtuales.  En su grado actual de desarrollo, las tecnologías de la comunicación demuestran su potencial como tecnologías del pensamiento y como piedra angular del sistema económico y social. 

En este sentido, la era digital es un capítulo más de la historia del capitalismo, no un episodio al margen de él, como ciertos revisionistas pretende hacer creer. El capitalismo a lo largo de su historia ha logrado captar innumerables aspectos de la realidad ajenos a la esfera comercial para convertirlos en mercancías. Los cercamientos de los bienes comunes o la creación de “mercancías ficticias” son buenos ejemplos de ello.
Vivimos demasiada desigualdad, explotación, mercantilización y alienación, concentración del poder y devastación social y ecológica asociada a la economía digital como para pensar que su desarrollo nos ha acercado mínimamente a un horizonte poscapitalista, como pretenden algunos. 
En realidad no son las tecnologías las que determinan la evolución del orden social, sino al contrario. Debemos estar atentos ya que el capitalismo digital ofrece más de lo mismo, cuando no peor.

Por Eduardo Camín* | 02/03/2021

*Periodista uruguayo acreditado en ONU-Ginebra. Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

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Economía y política a comienzos del 2021 Incertidumbres en la economía mundial

No hay que esperar grandes cambios en la economía mundial del 2021 respecto de lo acontecido el pasado año e incluso, de los inmediatos anteriores, aun cuando pesa y mucho el impacto del COVID19 en el 2020, lo que agravó el proceso recesivo, o de desaceleración, verificable desde la gran crisis del 2007/09, o si se quiere desde el 2001 estadounidense. En aquella oportunidad todo se resolvió con mayor emisión y deuda pública, lo que se repitió a los pocos años y volvió a potenciarse y extenderse en el presente, con una deuda que alcanza al 110% del PIB estadounidense. Al lado de los usos monetarios se desplegó la ofensiva militarista para sostener la dominación estadounidense y “ordenar” el sistema capitalista en función de la lógica de acumulación de sus capitales de origen. Un “orden” que con Trump empezó a mutar en “desorden”, uno “norma” que no podrán superar los demócratas en la nueva gestión gubernamental. EEUU no puede frenar los cambios que operan en el orden mundial capitalista y solo puede intentar demorar su pérdida de peso relativo, con las formas específicas de Biden o de Trump. Este no es un loco enajenado, sino expresión de las dificultades de la economía capitalista estadounidense.

Son décadas, entre 2001 y 2021, de bajo crecimiento y acumulación de serios problemas en la situación mundial del capitalismo. La algarabía de los 90, ruptura de la bipolaridad entre socialismo y capitalismo, del Siglo XX encontró sus límites materiales en la valorización de los capitales, con la emergencia de nuevos territorios para la acumulación, especialmente China, que si hace 40 años apenas existía en la ponderación de la producción mundial, hoy disputa la primacía con EEUU. Hacia el 2001, con EEUU en crisis, China recién iniciaba su estrategia de proyección internacional en el marco de la liberalización empujada por EEUU desde la restauración conservadora de Reagan en 1980. EEUU aceleró entonces la intervención estatal desde las políticas monetarias sustentadas desde el Tesoro y la Reserva Federal, cuando China y su política de modernización aventajaba con años de planificación estatal e inversiones científicas, técnicas y tecnológicas que ahora hacen visible una tendencia a la ofensiva en el control de la innovación y la producción mundial. Es un proceso que involucra de manera acelerada la internacionalización de la moneda china en desmedro de la hegemonía del dólar establecida desde 1944/45.

Por eso, al pensar los problemas del capitalismo contemporáneo, reconocemos, por un lado, la merma del poderío relativo de EEUU, que inaugura nueva administración desde enero y con expectativas de cambios en la regulación financiera y la reanimación de la economía bajo la gestión Biden-Yellen. Algunos imaginan, como si ello fuera posible, una nueva ronda de políticas keynesianas, con importante intervención estatal en las pautas macroeconómicas, obviando que el problema trasciende la esfera de la macroeconomía y se asienta en la falsedad de la liberalización del mundo empresario, o de la microeconomía, tal como les gusta a los profesores de manuales explicar el funcionamiento de la economía. La macro bajo dominio del Estado, la micro bajo las decisiones del capital privado. Una ilusión hace un siglo y mucho más en la actualidad. Por eso también insistimos que el otro fenómeno en la economía mundial es la emergencia de China, la que creció de manera destacada en este lapso, para competir en la actualidad no solo la primacía económica en el ámbito global, sino la potencia de un nuevo ciclo de dominación mundial.

Ambos fenómenos de la trayectoria de EEUU y de China en estas décadas, más allá de la guerra comercial y monetaria entre ambos países, actualizan la agenda de discusión sobre la producción y circulación de bienes y servicios, tanto como las alianzas internacionales, algo verificado en el reciente acuerdo comercial entre China y la Unión Europea, ahora menguada con la salida británica por el Brexit, que induce nuevos problemas a la dinámica de la circulación capitalista europea y global. Del orden emergente del 45 del siglo pasado al desorden contemporáneo se pueden observar los movimientos de una compleja estrategia de renovación del capitalismo mundial. Hemos sostenido que las crisis mundiales renuevan las formas de expresión de los mecanismos esenciales de la explotación de la fuerza de trabajo y los mecanismos extra-económicos de apropiación de la riqueza socialmente generada, exacerbando en el presente el papel de la renta, del suelo, petrolera, minera, financiera, etc. La producción capitalista se resignificó en cada crisis mundial, hacia 1870, 1930, 1971 y claramente en este presente continuo entre 2001 y 2021.

El tema es grave, por eso, aquellos que imaginaron un rebote rápido de la economía mundial deberán esperar, según afirman las distintas valoraciones sobre el presente año de los organismos internacionales y otros ámbitos de estudio sobre la coyuntura de la economía mundial. Más allá de los pronósticos, nadie aventura hoy una rápida recuperación, con un horizonte incierto sobre los impactos económicos y sociales, incluso de temas estratégicos como el cambio climático, los cambios regresivos en cuestión de empleo y la creciente desigualdad en la apropiación del ingreso y la riqueza[1]. Dice el BM: “Se espera que la economía mundial se expanda un 4 % en 2021, suponiendo que la distribución inicial de las vacunas contra la COVID-19 (coronavirus) se amplíe a lo largo del año.” Suponiendo dice el informe, un vocablo que no otorga seguridad y anima lo que denominamos “incertidumbre”. Continúa el organismo: “Para superar los impactos de la pandemia y contrarrestar los factores adversos que afectan las inversiones, es necesario dar un gran impulso a la mejora del entorno empresarial, aumentar la flexibilidad del mercado laboral y de productos, y reforzar la transparencia y la gobernanza”. Leemos el énfasis en la micro, a lograr con flexibilidad laboral, o sea, todo a la ganancia y en contra del ingreso salarial y sus condiciones de trabajo y de vida. Nada nuevo en la reconversión capitalista para relanzarse luego de la crisis en curso. Ni siquiera la aparición de vacunas en el presente resuelven en el corto plazo la inmunidad sanitaria de la población, haciendo más compleja la recuperación plena de la capacidad instalada de la producción mundial. La desigualdad creciente posterga toda visión optimista sobre objetivos socio económicos establecidos y avizora la emergencia de una conflictividad social en la demanda de derechos socio económicos deliberadamente restringidos en casi medio siglo de reaccionarias reformas a nombre de la libertad de mercado.

Una libertad cuestionada por la inmensa intervención estatal en el salvataje de la economía, proceso enfatizado en los países de mayor desarrollo capitalista, aun bajo distintos gobiernos, tanto en EEUU, como en Europa o Japón, también China (obvio). La intervención del Estado resulta esencial para explicar que la situación no sea más grave de lo que la realidad muestra con dramáticos datos que afectan a millones de personas desfavorecidas, no solo por razones sanitarias, caso del COVID19, sino por la marginación social, el desempleo, la pobreza y la indigencia. La intervención estatal no se discute, sino, en favor de qué sectores socioeconómicos y para atender cuáles demandas. El eje central del accionar del Estado capitalista está en el restablecimiento de la lógica de la ganancia, por lo que crece la preocupación sociopolítica del pensamiento crítico por atender las demandas sociales y económicas de la mayoría de la población marginada de la mercantilización creciente de la vida cotidiana.

Premisas para un horizonte alternativo

El problema es continuar haciendo aquello cuyos resultados conocemos y con regresivos resultados. Hace ya medio siglo que las políticas hegemónicas inducen un desmantelamiento de la seguridad social gestada en el medio siglo precedente en los países capitalistas, quienes confrontaban desde 1930 con las condiciones sociales de la reorganización civilizatoria expresada por el socialismo en ciernes desde la revolución rusa en 1917. El desarme de los derechos sociales es un fenómeno exacerbado en las últimas tres décadas luego de la ruptura de la bipolaridad en el sistema mundial. Es una tarea inacabada en este comienzo de la tercera década del Siglo XXI, cuya tendencia se agudizó en los últimos años, aun con algunas ventanas de esperanza, abiertas a contramano, caso del cambio político operado en la primera década de este siglo en Nuestramérica. Un proceso que fue contrarrestado con fuerte intervención mediática y propagandística, sin menoscabar otras fuentes tradicionales de intervención para revertir procesos cuestionadores a la liberalización y mercantilización de la cotidianeidad.

La experiencia del cambio político debe ser discutida, muy especialmente en lo relativo al cambio económico, a la potencialidad de reformas en las relaciones económico sociales más allá de la intervención estatal, donde destaca la orientación hacia formas comunitarias y cooperativas de larga tradición en la región y en el mundo. Es un tema que recogió el nuevo constitucionalismo en Nuestramérica, muy especialmente en las reformas del 2009 en Bolivia y en Ecuador. Son referencias institucionales que requieren pasar a constituirse en política del Estado y de la Sociedad, con gran participación social en la toma de decisiones para la discusión sobre el sentido de la producción y la distribución, los que supone analizar los sujetos económicos del cambio social y político. En rigor, supone discutir un marco referencial diferente para la situación actual de la economía en la región y en el mundo. Los análisis de la CEPAL insisten en las desventajas de la región para la producción y el comercio mundial, incluso la escasa expectativa en ser receptores de inversión externa, salvo para profundizar el saqueo sobre los bienes comunes y una mayor explotación de la fuerza de trabajo.

Un nuevo paradigma de producción se requiere para satisfacer las demandas sociales de los pueblos en nuestra región y en el mundo. Las experiencias recientes, de la primera década del Siglo XXI dejaron un conjunto de instituciones que constituyen programa para pensar en respuestas creativas en nuestro tiempo. Se trata de una orientación hacia políticas soberanas en materia de alimentación, energía, o finanzas. En este último caso implica la posibilidad de transitar una nueva arquitectura financiera que ponga freno a la fuga de recursos generados socialmente con el esfuerzo del trabajo de nuestros pueblos. Cuando en Davos se discute el “reinicio” luego de la crisis, los pueblos necesitan recrear el programa alternativo, en contra y más allá del capitalismo.

La crisis convoca a renovar al capitalismo, pero también a desafiar el orden civilizatorio sustentado en la explotación y el saqueo, que afecta a los seres humanos y a la propia naturaleza. El COVID19 es expresión de ese fenómeno, del modelo productivo capitalista. Por ello es que se debe pensar y actuar críticamente, en la búsqueda de un nuevo orden económico social sustentado en el cuidado de la naturaleza y la satisfacción de las amplias necesidades sociales. El orden capitalista y sus incertidumbres del presente solo auguran mayores miserias para los pueblos del mundo e impone la necesaria construcción de otro orden social No se trata de resetear al capitalismo, sino que se requiere combatirlo y desplegar nuevas relaciones socioeconómicas entre las personas. Como siempre sostenemos, no es solo economía, sino política, dos esferas de la actividad humana indisociables.

Buenos Aires, 20 de enero de 2021

[1] Puede leerse: a) FMI. Perspectivas de la Economía Mundial, en: https://www.imf.org/es/Publications/WEO; b) Banco Mundial. La economía mundial se expandirá en un 4 % en 2021, en: https://www.bancomundial.org/es/news/press-release/2021/01/05/global-economy-to-expand-by-4-percent-in-2021-vaccine-deployment-and-investment-key-to-sustaining-the-recovery ; c) Foro económico Mundial. Riesgos globales 2021: futuro fracturado, en: http://reports.weforum.org/global-risks-report-2021/global-risks-2021-fractured-future/

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Sábado, 23 Enero 2021 06:05

Sin perezagruzka

Sin perezagruzka

El anterior inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, a pesar de la supuesta química que se suponía había con su homólogo Vladimir Putin, dejó la relación bilateral entre Estados Unidos y Rusia en estado francamente deplorable y causó en el Kremlin, que estuvo esperando en vano cuatro años que las lisonjas hacia el presidente ruso se concretaran en hechos, una profunda decepción.

Con la reciente toma de posesión de Joe Biden como presidente de Estados Unidos, las perspectivas son igual de sombrías, y la designación en su equipo de colaboradores cercanos de varios connotados halcones con la mirada puesta en Rusia, como Jake Sullivan y Andrea Kendall-Taylor, en el Consejo de Seguridad Nacional, y Victoria Nuland, en el Departamento de Estado, que influirán, con matices diferentes, sobre la línea a seguir respecto de Moscú, sugiere que no habrá una nueva perezagruzka (el reinicio, o reset en inglés, que propuso la administración de Barack Obama en 2009) de la relación bilateral. Todos los asesores de Biden coinciden en que Rusia no debe considerarse un aliado estratégico.

A diferencia de Trump, cuya política hacia Rusia era completamente imprevisible, Biden conoce a fondo este país, no va a dar bandazos y, por el contrario, ejercerá una creciente presión sobre Moscú, promoverá la aplicación de nuevas y más fuertes sanciones, respaldará la expansión de la OTAN en torno a Rusia y brindará apoyo moral y de otra índole a la oposición rusa.

Biden no muestra ninguna simpatía hacia Putin y su opinión personal del gobernante ruso, que es del dominio público, después de tratar cara a cara con él en 2011 y de ir a reunirse con figuras de la oposición local, dejó en el Kremlin una desagradable sensación difícil de olvidar.

Pero es lo que hay y Moscú es consciente de que en los próximos cuatro años nada bueno podrá esperar de su deteriorada relación con Washington, salvo que Biden, una de los impulsores del tratado de limitación de armamento estratégico que vence dentro de 14 días, acepte prorrogar el pacto cinco años como primer paso para negociar el control de armamentos y el desarme, lo que durante años constituyó el eje de la relación bilateral desde que Mijail Gorbachov y Ronald Reagan aceptaron reunirse en Reikiavik, Islandia, para enterrar la llamada guerra fría.

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