Lunes, 15 Mayo 2006 19:00

Ecuador declaró caducidad del contrato con la OXY

Escrito por Alai
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La resolución ministerial se basó en el incumplimiento del
contrato por parte de la OXY al haber transferido el 1 de
noviembre del año 2000, el 40% de los derechos y
obligaciones del Contrato de participación del bloque 15 a
favor de la canadiense ENCANA sin autorización del
Ministerio de Energía, conforme lo manda el artículo 79 de
la Ley de Hidrocarburos.

La resolución del gobierno ecuatoriano implicará la
inmediata devolución al Estado de las áreas contratadas,
además de la entrega, sin costo y en buen estado, de
equipos, maquinarias y otros elementos utilizados en la
producción petrolera, instalaciones industriales o de
transporte a la empresa estatal Petroecuador.

La decisión del ministro de Energía se sustenta en la
petición presentada contra la OXY por Petroecuador y por el
Procurador del Estado en agosto de 2004.

En un momento en que el petróleo alcanza precios nunca
antes registrados y se ha convertido en un recurso
estratégico muy codiciado, la decisión ecuatoriana de
declarar la caducidad del contrato con la OXY constituye un
golpe a los intereses de Estados Unidos y de sus
transnacionales.  Aunque la Embajada de EE.UU. todavía no
se ha pronunciado oficialmente, en anteriores oportunidades
ha declarado que la caducidad del contrato con la OXY sería
considerada como una expropiación.  De su lado, la empresa,
no descarta recurrir a tribunales internacionales, según su
vicepresidente en el Ecuador, Daniel Almaguer.

El analista petrolero Henry Llánez Suárez dijo que, en este
caso, no procede las figuras de la expropiación o de la
confiscación de bienes pues lo que se ha hecho es aplicar
la sanción denominada “caducidad del contrato” prevista en
la Ley de Hidrocarburos y en los contratos que la propia
empresa suscribió con el Estado.  “Además de rescatar la
dignidad y de que el Ecuador se va a beneficiar con más de
100.000 barriles por día, el mensaje que debemos enviar es
que está vigente un marco legal que deber ser respetado por
todos”, expresó a Llánez a ALAI.

La historia de la OXY en el Ecuador es una historia de
inequidad.  Durante el período 1999-2004 la transnacional
se llevó el 85% de la producción petrolera mientras el
Estado percibió un 15%, según sostiene Llánez en su libro
“OXY, contratos petroleros, Inequidad en la distribución de
la producción”, recientemente publicado.  Es más, Llánez
afirma que en este mismo período, la compañía OXY explotó
92 millones 824 mil 317 barriles, que han generado 2 .472
millones, cantidad que duplica la inversiones realizadas
por la contratista, que según sus propios datos, fue de
1.100 millones de dólares.

El caso de la OXY forma parte de la lucha por la defensa y
el rescate de los recursos naturales, y en particular el
petróleo, que se ha extendido en América Latina y que
también toma fuerza en el Ecuador.  El movimiento indígena
encabezado por la CONAIE, así como los sindicatos, los
pueblos amazónicos, organizaciones estudiantiles y
ecologistas, artistas y ciudadanos se han movilizado en
varias ocasiones para lograr que el dubitativo gobierno de
Alfredo Palacio se decida por aplicar la ley a la
transnacional.

Humberto Cholango, dirigente indígena de ECUARUNARI, la
mayor organización filial de la CONAIE, dijo que esto es un
triunfo del movimiento indígena y de los movimientos
sociales para frenar a las empresas transnacionales que no
cumplan la ley.  El siguiente paso es luchar por la
nacionalización del petróleo en el Ecuador y por la
inmediata entrega de todas las instalaciones de la OXY a la
estatal Petroecuador, si no se cumple esto nuevamente nos
movilizaremos, agregó.

El caso OXY afectará directamente a las negociaciones del
Tratado de Libre Comercio del Ecuador con Estados Unidos,
cuyas conversaciones debían reiniciarse a mediados de este
mes.  Cabe recordar que los delegados de Estados Unidos
suspendieron las mismas en el momento en que el Congreso
del Ecuador aprobó una ley que obliga a las transnacionales
a compartir con el Estado el 50% de las ganancias de la
producción petrolera.  Ahora, la caducidad del contrato con
la OXY complicará las negociaciones del TLC, según se
lamentan las élites empresariales ecuatorianas alineadas
con Washington, pero al mismo tiempo causa satisfacción en
amplios sectores de ecuatorianos que se han venido
manifestándose contra el TLC.

Un currículo oscuro

La hoja de vida de esta poderosa transnacional, fundada en
1920 en California y con presencia directa en 9 países e
indirecta en 18 más, nos remite a un historial de
contaminación ambiental, extracción de petróleo en reservas
biológicas, división y humillación de las comunidades
indígenas, utilización de trabajo infantil, tratos dudosos
con funcionarios locales.

Su presencia en el Ecuador se remonta a 1985, cuando era
presidente el derechista León Febres Cordero.  En ese año,
se firmó un contrato de prestación de servicios con la
empresa estatal Petroecuador (en ese entonces llamada
Corporación Estatal Petrolera Ecuatoriana, CEPE).  El
petróleo que extraía del bloque 15 (en donde se encuentran
los ricos pozos de Edén Yuturi y Limoncocha) era en un
ciento por ciento del Estado, y éste último le pagaba por
la prestación de servicios.

Sucesivamente se fueron modificando el contrato con esta
empresa hasta que en 1999, durante el gobierno de Jamil
Mahuad, se dio un golpe bajo a la soberanía nacional.  Se
cambió el contrato de prestación de servicios por el de
participación, con lo cual, a la Compañía se le entregó el
80% de la producción y el 20% se quedó el Estado.  El
responsable de esta transacción perjudicial para el país
fue el Dr. René Ortiz, quien fue ministro de Energía de
Mahuad, y que ahora funge como representante de una
asociación de empresas transnacionales.

Antes de que se vaya del Ecuador, la OXY debe ser
investigada por los daños ambientales causados en las
regiones donde actuó, especialmente en las áreas protegidas
como la Reserva Biológica de Limoncocha, una parte del
Parque NacionalYasuní, la Reserva Faunística de Cuyabeno y
el Bosque Protector Pañacocha, expresó Esperanza Martínez
de Acción Ecológica.  Varios pueblos indígenas como los
quichuas secoyas, shuar y achuar han sido impactados por
las actividades de esta petrolera, pudiendo mencionarse la
pérdida y tráfico de especies, venta ilegal de madera,
abusos y divisiones, aculturación e introducción de
enfermedades, según Acción Ecológica.

 

Eduardo Tamayo G.

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