Martes, 27 Diciembre 2016 07:59

Israel, la resolución 2334 y la última burla de Obama a los palestinos

Escrito por NAZANÍN ARMANIAN
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Israel, la resolución 2334 y la última burla de Obama a los palestinos

Mientras un rabino israelí prohibía la visita al árbol de Navidad por ser “una afrenta a la identidad judía”, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobaba una resolución exigiendo a Israel el fin de los asentamientos en Cisjordania y Jerusalén, y la destrucción de las viviendas palestinas. EEUU, por vez primera, dejó de vetar una condena a Israel y se abstuvo. La iniciativa fue presentada por Egipto, aunque había sido gestada por la Casa Blanca, como refleja la prensa hebrea del mes pasado.

Si con ello, Barak Obama pretendía en la recta final de su presidencia colocarse en el lado correcto de la historia, y también salvar a Israel de sí mismo, fracasó en ambos objetivos. Esta resolución que se niega a tomar medidas para forzar a Israel a cumplirla, no hace ninguna referencia al cruel bloqueo a Gaza, ni trata el derecho de retorno de los refugiados, se convertirá en otro papel mojado.


Al principio de su mandato, Barak Obama mostró algo de simpatía hacia la causa palestina: eligió a Egipto, no a Israel, como el destino de su primer viaje al extranjero, donde reconoció “la intolerable situación del pueblo palestino”. También intentó desligar la agenda política de EEUU para Oriente Próximo a los planes de Tel Aviv, pero ante los gritos de Netanyahu de “Aquí mando yo”, al final se rindió, convirtiéndose en el presidente de EEUU que más apoyo diplomático, económico y militar ha prestado al régimen israelí: vetó dos resoluciones en 2011 y 2013 que condenaban los asentamientos ilegales de Israel y se negó a reconocer el Estado palestino. Luego, sin rubor, respaldó la brutal agresión de Israel a Gaza en 2014 y firmó un paquete de ayuda militar a este país por el valor de 40.000 millones de dólares (sacados del bolsillo de los americanos), mientras presionaba a los palestinos que debían “portarse bien” tragando bombas, como condición previa de iniciar el proceso de paz. La cuestión palestina es otro de los grandes fracasos de Obama en su política exterior.

Lo que une a Trump con Netanyahu

El provocador Donald Trump, que ha prometido “reducir la asistencia de EEUU a las Naciones Unidas” como castigo por esta resolución, comparte con Netanyahu la ideología racista: Uno habla de la “supremacía blanca” (¡blanca estadounidense!) sobre el mundo y el otro la de los judíos sobre los pueblos de Oriente Próximo. Entre las tareas de los 100 primeros días en el cargo del presidente Trump está el traslado de la embajada de EEUU de Tel Aviv a Jerusalén. La gravedad de dicho plan es tal que Obama acaba de renovar por otros 6 meses la renuncia presidencial a mover la sede diplomática de Tel Aviv. Lo mismo hicieron Bush y Clinton. Sin duda, las discrepancias en el seno del poder en Washington sobre el papel de Israel en la zona es una de las principales barreras para la solución de la cuestión palestina.


Una relación asimétrica donde un pequeño país ha vivido la superpotencia, sin siquiera darle las gracias o mostrarle respeto al menos en público. Israel está más interesado en la tierra, el agua y el petróleo de los vecinos que en la paz, y avanzará en sus planes de crear el “Gran Israel”, ahora que la “cuestión palestina” no es prioridad para la ONU o para alguna potencia, y eso a pesar de que sus aliados temen las imprudencias de los mandatarios hebreos.


Esta derrota diplomática de Israel no significa ninguna victoria para Palestina. La caída de la Unión Soviética primero y la destrucción de Irak, Libia, Siria y la soga al cuello de Irán que representa el acuerdo nuclear, han cambiado el equilibrio de fuerzas en la región en perjuicio del pueblo palestino. El proceso de paz está muerto y en estos momentos ya no sirven los mecanismos tradicionales en ejercer una presión tangible sobre Israel para que cumpla con la legalidad internacional. Difíciles tiempos para los palestinos que exigen nuevas e ingeniosas fórmulas de conseguir sus derechos.

26 Diciembre 2016


 

ANTE LA CORTE PENAL INTERNACIONAL


Palestina denunciará los asentamientos como "crímenes de guerra"


ego de que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobara el viernes pasado una condena a las colonias israelíes, el secretario general de la OLP, Saeb Erekat, advirtió que los palestinos acudirán a la Corte Penal Internacional (CPI) para que "investigue todos los crímenes de guerra israelíes, sobre todo los asentamientos". El dirigente de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) calificó como "arrogante" el comportamiento de Israel, que "incluye la construcción de más colonias, muertes, detenciones y asedio".


Erekat adelantó también que la OLP solicitará al Consejo de Derechos Humanos de la ONU "que haga lo que sea necesario contra las obvias violaciones de Israel como potencia ocupante en los territorios palestinos". Asimismo, anticipó que aprovecharán la asunción de Antonio Guterres como nuevo secretario general de la ONU, el próximo 1 de enero, para pedir que Palestina sea miembro de pleno derecho en el Consejo de Seguridad y pueda monitorear la aplicación de la Resolución 2334, del pasado viernes.


La OLP, además, pedirá a Suiza, como país anfitrión de la Convención de Ginebra, que los Estados firmantes definan mecanismos para "detener los crímenes de Israel en los territorio ocupados, particularmente en Jerusalén Este".

Tomado de Página12


NETANYAHU RECHAZÓ LA CONDENA DE LA ONU Y APROBÓ MEDIDAS CONTRA LOS PAÍSES QUE LA APOYARON

Israel hará más viviendas en Jerusalén


Una portavoz de la Alcaldía señaló que “construir en Jerusalén, la capital del Estado de Israel, es esencial para el desarrollo de la ciudad”, por lo que seguirán haciéndolo “para el beneficio de todos los residentes, judíos y árabes”.

Las autoridades israelíes temen que el Consejo de Seguridad de la ONU apruebe una segunda resolución antes de la salida de Barack Obama sentando los parámetros para un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos, pero sin embargo planean aprobar esta semana nuevas construcciones en las colonias.


El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se considera directamente atacado por la saliente administración de Obama, a quien acusó el domingo de haber maquinado personalmente y junto al jefe de su diplomacia, John Kerry, la resolución condenatoria de las colonias israelíes que fue aprobada el viernes en el Consejo de Seguridad de la ONU. Netanyahu rechazó la resolución de condena de la ONU y advirtió que no se someterá a ella, además de aprobar una serie de medidas diplomáticas contra los países que la apoyaron.


Fuentes oficiales israelíes reconocen que existe el temor de que haya una segunda intervención internacional antes de la salida de Obama.


La resolución, del viernes, que obtuvo catorce votos a favor, fue aprobada gracias a la crucial abstención de Washington, que ponía fin así a décadas de apoyo incondicional a su aliado en el Consejo de Seguridad y de vetos reiterativos a cualquier cuestión relacionada con el conflicto palestino-israelí. Tras la resolución de condena, Israel planea aprobar esta misma semana la edificación de 618 nuevas viviendas en el territorio palestino ocupado de Jerusalén Este, informó ayer el diario Haaretz. Una portavoz de la Alcaldía señaló que “construir en Jerusalén, la capital del Estado de Israel, es esencial para el desarrollo de la ciudad” por lo que seguirá haciéndolo “para el beneficio de todos los residentes, judíos y árabes”.


La próxima conferencia internacional convocada por París para mediados de enero podría también servir como plataforma para que la comunidad internacional tome cartas en la cuestión palestino-israelí y exprese su postura respecto a la resolución del enquistado conflicto.


A diferencia de lo ocurrido en otros sectores de Cisjordania, Israel anexó directa, unilateral e ilegalmente vastas franjas de territorio palestino al ejido de Jerusalén, que considera completamente unificada y bajo su soberanía, a poco del final de la Guerra de los Seis Días en 1967.


El ministro de Defensa de Israel, Avigdor Lieberman, criticó duramente ayer la Conferencia Internacional de Paz sobre el conflicto israelí-palestino del 15 de enero en París al decir que “no es una conferencia de paz, es un auténtico tribunal contra el Estado de Israel”, al tiempo que instó a los judíos de Francia a ir a Israel.


El político ultraderechista dijo ante la prensa que el verdadero objetivo de la conferencia es dañar la seguridad y la buena imagen de Israel y la calificó como un “una versión moderna del juicio a Dreyfus” con la diferencia que “hoy no está en el banquillo un judío, sino todo el pueblo de Israel”.


También ayer el ministro se refirió a la elecciones en Francia para abril y mayo de 2017 y sostuvo “que está claro que el gobierno francés está encaminado a eso, éste es un momento pobre para una cumbre de paz, esto es sólo un tribunal contra el Estado de Israel”. “Una cumbre cuyo objetivo total es dañar la seguridad de Israel y perjudicar su buen nombre”, agregó, en declaraciones tomadas por el diario israelí Haaretz.


Lieberman también aprovechó la oportunidad para instar a la comunidad judía de Francia a trasladarse a Israel. “Este también podría ser el momento de decirles a los judíos franceses que no es su país, que no es su tierra. Deje Francia y venga a Israel. Esa es la única respuesta para este plan”, dijo el ministro. Francia está implicada activamente en buscar una solución pacífica del conflicto israelí-palestino que contemple la creación de un Estado palestino al lado de Israel. Las negociaciones de paz entre las dos partes están suspendidas desde abril de 2014.


Netanyahu se opone a mantener un encuentro en el marco de una conferencia internacional con el presidente palestino, Mahmud Abbas, por temor a una solución que le sea impuesta a Israel por la comunidad internacional.


En este contexto, el ministro de Exteriores de Ucrania citó al embajador israelí, luego de que el primer ministro israelí rechazara la visita de su par ucraniano prevista para el miércoles. Ucrania fue uno de los países que votaron a favor de la resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que condena los asentamientos israelíes en Cisjordania y en Jerusalén Este.


Los representantes de los 14 miembros del Consejo de Seguridad que votaron a favor de la resolución fueron citados a Jerusalén el domingo, en Navidad. Incluso el embajador estadounidense en Israel, Dan Shapiro, fue convocado a un encuentro con Netanyahu para discutir la decisión de Estados Unidos de abstenerse en la votación y de no utilizar su poder de veto. Netanyahu también canceló un encuentro con la primera ministra británica, Theresa May, que iba a tener lugar en Davos el próximo mes, en el marco del Foro Económico Mundial.

 

Tomado de Página12

Información adicional

  • Autor:NAZANÍN ARMANIAN
  • País:Israel
  • Región:Medio Oriente
  • Fuente:Público
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