EU 2018 y 2020 ¿Otra guerra electorera?

 

Hoy no es novedad el vínculo de la diplomacia de fuerza desplegada por el régimen de alta militarización de Trump contra Irán, Corea del Norte y Venezuela, y los comicios legislativos de 2018 en que los republicanos se juegan el control del Senado, de la Cámara de Representantes y las presidenciales de 2020. Gestar una guerra de agresión, electorera, como vimos en la relección de Bush/Cheney, todo un crimen de lesa humanidad, ha sido ingrediente usado por candidatos y mandatarios de Estados Unidos en pos de la Casa Blanca. Con la geopolitización de las relaciones económicas internacionales, entre los principales precipitantes de guerra mundial (A. Milward, 1986) Trump busca repetir aquello de que ante una amenaza externa la población se adhiere al presidente con alto efecto electoral, máxime en una economía permanente de guerra a la que le es esencial la movilización de recursos humanos y materiales contra enemigos internos o externos, reales o fabricados. (Sobre los costos y corrupción del sistema ver: Marcus Raskin y G. D. Squires “America’s Warfare Welfare State”, The Nation octubre 2012).

Sin embargo, cuando esto ocurre en un contexto de estancamiento secular con pobreza al alza, magna desigualdad salarial, económico-social y bajo creciente oligarquización del poder, la agresión de clase y la unilateralidad bélica es un coctel de alto riesgo doméstico y externo. Según estudio del Centro Stanford sobre Pobreza e inequidad, en los pasados 30 años la inequidad salarial en Estados Unidos se acercaba en 2011 al nivel extremo prevaleciente antes de la Gran Depresión, mientras la diferencia entre el sueldo de los gerentes y el sueldo promedio de un trabajador industrial o de producción pasó de 24 veces en 1965 a 185 veces en 2009. La concentración de la riqueza familiar se intensificó desde los años 1980. El 10 por ciento más rico en 1983 controlaba 68.2 por ciento de la riqueza total de Estados Unidos. Ya en 2007 ese control pasó a 73.1 por ciento. La inequidad siguió en aumento por género, raza, edad y educación.

El empeoramiento de la desigualdad con Trump a poco menos de un año en el poder no sólo es notable, sino que también alienta el rechazo de su base electoral al crecer la disonancia cognoscitiva ( Festinger 1957) entre las arengas del magnate-candidato en pro de trabajadores y clase media y la inequidad del magnate-presidente cuya política fiscal agrede en los hechos a las familias de ingreso bajo y medio.

Para Bernie Sanders, quien en 2016 movilizó 46 por ciento del voto presidencial demócrata, el recorte de impuestos recién aprobado por el Senado “es una victoria para los mil-millonarios y un desastre para la población de Estados Unidos”. En entrevista transmitida por CNN Jack Tapper dijo a Sanders: “entiendo que usted no está de acuerdo con la nueva ley y ya que según el Tax Policy Center en 2018 esa ley otorgará recortes impositivos a 91 por ciento de los estadunidenses de ingresos medios ¿no es eso bueno?” Sanders respondió: “Si, desde luego que eso es bueno. Pero debieron haber hecho recortes impositivos permanentes. Lo que hicieron los republicanos fue hacer recortes impositivos permanentes para las grandes corporaciones mientras los recortes temporales fueron para la clase media”.

Citando al Tax Policy Center aludido por Tapper, Sanders le recordó que según esa fuente “al final de 10 años 83 por ciento de los beneficios irán en favor del uno por ciento de mayores ingresos y 60 por ciento de los beneficios van hacia un décimo de ese uno por ciento: En 10 años más de 80 millones de estadunidenses estarán pagando más en impuestos y como resultado de esta legislación más de 13 millones habrán perdido su seguro de salud (health insurance), los deducibles subirán y tendremos un déficit adicional de un billón 400 mil millones (1.4 trillion) de dólares como resultado de esta ley y Paul Ryan (vocero de la mayoría republicana en la cámara baja) andará por ahí diciendo: ‘debemos realizar recortes a los seguros de salud y médicos’. Para responder a su pregunta, ¿debemos hacer recortes según las necesidades de la clase media?’ sí debimos. Pero en esta legislación la masa de los beneficios es para las grandes y lucrativas corporaciones y para los mil-millonarios”.

Como se muestra en estudios del economista Mark Weisbrot del Center for Economic and Policy Research, Washington DC, los recetarios del FMI, para la población, sea de la Eurozona o de América Latina, fracasan. Son guerra de clase. En México, con un medio paramilitar alimentado por Estados Unidos y la NRA con armas de asalto, el recetario fondista (alza a tortillas y gasolinas) es materia de alto peligro. Ya la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito recordó que hay unas 6 mil 700 ventas de armas a lo largo de la frontera con México, fuente de un torrente anual de unas 730 mil armas ilegales. También en Estados Unidos el clasismo de Trump y las ventas de la NRA gestan alta explosividad. Montar otro crimen de lesa humanidad para revertir costos electorales es gasolina lanzada a un planeta en llamas.

 

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El mayor proyecto del mundo para obtener energía alcanza su ecuador

 

El 20 de diciembre, los 28 Ministros de Medio Ambiente de la Unión Europea (UE) se reunieron en Bruselas para discutir el plan de reducción de emisiones preparado por la Comisión, para cumplir con el Acuerdo de París sobre cambio climático. Pues bien, lo que está claro (es) que hemos perdido la batalla para mantener el planeta tal como lo conocemos. Por supuesto, esto puede ser considerado como mi subjetiva opinión personal.

Por lo tanto, voy a proporcionar muchos datos, historia y hechos para ser concreto. Los datos y los hechos tienen un apreciable valor: son útiles para todos los debates, mientras que las ideas no. Entonces, si a Ud. no le gustan los hechos, por favor deje de leer aquí. Usted se librará de un artículo aburrido, como probablemente todos los míos, porque no estoy tratando de entretener, sino de crear conciencia. Además, si deja de leer, se ahorrará la oportunidad de conocer nuestro triste destino.

Como es usual ahora en política, los intereses se anteponen a los valores y la visión. Los ministros decidieron (con alguna resistencia de Dinamarca y Portugal), reducir el compromiso de Europa. Esto va al encuentro de Donald Trump, que abandonó el Acuerdo de París, para privilegiar los intereses estadounidenses, sin ninguna atención al planeta. Por lo tanto, Europa simplemente está siguiéndole.

Por supuesto, los que estamos vivos ahora no pagaremos nada: las próximas generaciones serán las víctimas de un mundo cada vez más inhóspito. Pocas de las personas que en 2015 asumieron en París compromisos solemnes en nombre de toda la humanidad para salvar el planeta, estarán vivos dentro de 30 años, cuando el cambio se vuelva irreversible. Y será también evidente que los seres humanos somos los únicos animales que no defendemos ni protegemos nuestro hábitat.

En primer lugar, el Acuerdo de París fue adoptado por los 195 países participantes, de los cuales 171 ya han suscrito el tratado, en sólo dos años, lo cual está muy bien, excepto que el tratado es solo una colección de buenos deseos, sin ningún compromiso concreto. Para empezar, no establece compromisos específicos y verificables. Cada país decidirá sus propios objetivos y será responsable de su implementación. Es como pedir a todos los ciudadanos de un país que decidan cuántos impuestos quieren pagar y que si no los pagan, no hay ninguna sanción.

En París en 2015 Europa se comprometió a llegar a utilizar el 27% de energías renovables (reduciendo el uso de energías fósiles), fijando un objetivo del 20% para el 2020. Pero, del 27%, bajó al 24,3%. Además, los ministros decidieron mantener los subsidios para la industria de energías fósiles hasta el 2030 en lugar del 2020, como estaba previsto. Y aunque la propuesta de la Comisión era que las plantas de energías fósiles perderían los subsidios si no reducían sus emisiones a 500 gramos de CO2 por tonelada para el 2020, los ministros extendieron los subsidios hasta el 2025.

Por último, la Comisión propuso reducir los biocombustibles (a base de productos de consumo humano, como el aceite de palma) al 3,8%. Así, los ministros, contrariamente a todas sus declaraciones sobre la lucha contra el hambre en el mundo, decidieron duplicarlo, al 7%.

Volvamos ahora al principal defecto del acuerdo de París. Los científicos tardaron dos décadas para concluir con certeza que el cambio climático es causado por las actividades humanas, a pesar de una fuerte oposición, bien financiada por la industria del carbón y del petróleo, que sostenía lo contrario.

El Panel Internacional sobre Cambio Climático, es una organización bajo los auspicios de la ONU, cuyos miembros son 194 países, pero su fortaleza proviene de los más de 2.000 científicos de 154 países que trabajan juntos en el tema del clima.

El debate se prolongó desde 1988 –cuando se estableció el IPCC– hasta 2013, cuando llegaron a una conclusión definitiva: la única manera de detener el rápido deterioro del planeta, consiste en impedir que las emisiones superen los 1,5 grados centígrados sobre la temperatura de la Tierra en 1850. En otras palabras, nuestro planeta ya está deteriorado, y no podemos volver atrás. Hemos quemado demasiada gasolina y emitido demasiados gases contaminantes, que ya están actuando. Pero si detenemos este proceso, aunque nunca podremos cancelar el daño ya causado, que durará algunos miles de años, podemos estabilizar el planeta.

Se considera que la revolución industrial comenzó en 1746, cuando las usinas industriales reemplazaron a los tejedores individuales. Pero comenzó a gran escala en la segunda mitad del siglo XIX, con la segunda revolución industrial. Esto implicó el uso de la ciencia en la producción, inventando motores, ferrocarriles, creando fábricas y otros medios de producción industrial.

Empezamos a registrar las temperaturas en 1850, cuando aparecieron los termómetros. De esta forma, podemos verificar cómo el carbón, los fósiles y otros combustibles comenzaron a interactuar con la atmósfera.

Lo que concluyeron los científicos fue que si superamos los 1,5 grados centígrados con respecto a la temperatura de 1850, cruzaremos irreversiblemente una línea roja: no podremos modificar la tendencia, y el clima quedará fuera de control, con dramáticas consecuencias para el planeta.

La conferencia de París es el acto final de un proceso que comenzó en Río de Janeiro en 1992, con la Conferencia sobre Medio Ambiente y Desarrollo, donde dos líderes ya fallecidos, Boutros Ghali y Maurice Strong, llevaron a cabo la primera cumbre de jefes de Estado sobre el problema del medio ambiente.

Por cierto, vale la pena recordar que Strong, un hombre que dedicó toda su vida a los problemas del medio ambiente, por primera vez abrió la conferencia a los representantes de la sociedad civil, además de las delegaciones gubernamentales. Más de 20,000 organizaciones, académicos y activistas viajaron a Río, iniciando la creación de una sociedad civil global reconocida por la comunidad internacional.

A diferencia de Kioto, se suponía que París sería un acuerdo realmente global, con el fin de incluir la mayor cantidad de países posible. Es un secreto sucio poco conocido que la ONU decidió poner como objetivo no los muy ajustados 1,5 grados centígrados, sino los más apetecibles 2 grados centígrados. Pero desafortunadamente, el consenso es que ya hemos superado los 1,5 grados centígrados. Y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha estimado que los compromisos asumidos por los países en París, si no cambian, nos llevarán a 6 grados centígrados, un aumento que según la comunidad científica haría inhabitable una gran parte de nuestro planeta.

De hecho, en los últimos cuatro años registramos los veranos más calurosos desde 1850. En 2017 tenemos el récord de emisiones en la historia, que han alcanzado 41.5 giga toneladas. De ellos, 90% proviene de actividades relacionadas con los humanos, mientras que las energías renovables (cuyo costo ahora se ha vuelto competitivo con respecto a las energías fósiles), todavía cubren solo el 18% de la energía consumida en el mundo.

 

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El clima es solo un factor que determina la disponibilidad del agua. Foto: Agriculturers.

 

Hablaremos ahora de otro secreto sucio importante.

Mientras discutimos sobre cómo reducir el uso de fósiles, estamos haciendo lo contrario. En este momento, gastamos 10 millones de dólares por minuto para subsidiar la industria de los fósiles.

Según la ONU, solo considerando los subsidios directos, estos se sitúan entre 775 mil millones de dólares a 1 billón de dólares. La cifra oficial solo en el G20 es de 444 mil millones. El Fondo Monetario Internacional ya ha aceptado la opinión de economistas que sostienen que los subsidios no son solo dinero en efectivo: es el uso de la tierra y la sociedad, así como la destrucción del suelo, el uso del agua, los aranceles políticos (las llamadas externalidades, el costo que existe, pero que no está incluido en el balance de las empresas). Si tenemos en cuenta esto, llegamos a la friolera de 5.3 billones: fueron 4.9 billones en 2013. Eso representa el 6.5% del Producto Bruto global y eso es lo que les cuesta usar energías fósiles a los gobiernos, a la sociedad y a la tierra.

Este hecho no ha sido difundido por los medios de comunicación. Pocos conocen la fuerza de la industria de los fósiles. Trump quiere reabrir las minas de carbón, no solo porque esto atrae los votos de aquellos que perdieron un trabajo obsoleto, sino porque la industria de los fósiles financia el Partido Republicano. Los multimillonarios hermanos Koch, los mayores propietarios de minas de carbón de Estados Unidos, declararon haber “invertido” 800 millones de dólares en la última campaña presidencial.

Algunos podrían decir que estas cosas suceden en Estados Unidos, pero de acuerdo con la respetada organización Transparencia Internacional, en Europa hay más de 40.000 lobistas que actúan para ejercer influencia política. El Observatorio Corporativo de Europa, que estudia el sector financiero, descubrió que estos grupos de presión gastan 120 millones de euros (143 millones de dólares) al año en Bruselas y emplea a 1.700 cabilderos. Se estableció que presionan sin respetar las normas legales, con más de 700 organizaciones, superando siete veces el número de sindicatos y organizaciones de la sociedad civil.

El poder de la industria de fósiles explica por qué en 2009 los gobiernos ayudaron al sector con 557 mil millones de dólares, mientras que toda la industria de las energías renovables recibió solo entre 43 y 46 mil millones de dólares, según estimaciones de la Agencia Internacional de Energía.

Está claro que los ciudadanos no tienen idea de que una parte de su dinero está manteniendo con vida y con mucho lucro a una industria clave en la destrucción de nuestro planeta, que sabe muy bien que hemos superado las 400 partes por millón de CO2 en la atmósfera, cuando la línea roja había sido establecida en 350 ppm. Pero la gente no lo sabe, y así continúa esta espectacular fiesta de hipocresía.

En 2015, la ONU realizó una amplia encuesta donde participaron 9,7 millones de personas. Se les pidió que eligieran como prioridades seis de 16 asuntos. El primer elegido, con 6.5 millones de preferencias, fue “una buena educación”. El segundo y el tercero, con más de 5 millones de preferencias, fueron “un mejor sistema de salud” y “mejores oportunidades de trabajo”.

El último de los 16 temas, con menos de 2 millones, fue el “cambio climático”, que también resultó último en las preferencias de los países pobres, pese a que serán las principales víctimas del cambio climático. Los 4,3 millones de participantes, de los países más pobres, pusieron en primer lugar la educación (3 millones de preferencias); el cambio climático fue el último, con 561.000 votos... Ni siquiera en Polinesia, Micronesia y Melanesia, cuyas islas están por desaparecer, el cambio climático apareció en primer lugar. Esta es una prueba contundente de que las personas no se dan cuenta de que hemos llegado al umbral de la supervivencia de nuestro planeta tal como lo conocemos desde hace miles de años.

Por lo tanto, si los ciudadanos no están conscientes y no están preocupados, ¿por qué lo habrían de estar sus políticos? La respuesta es porque son elegidos por los ciudadanos para representar sus intereses y no pueden tomar decisiones fundamentales ¿Cómo suena esto en sus oídos? Cabilderos luchando por intereses, que se presentan ofreciendo empleos y estabilidad.

 

agricultura y cambio climatico

El estudio Estado de la Alimentación y la Agricultura 2016 se concentra en la relación entre cambio climático, agricultura y seguridad alimentaria.


Y ahora, expongamos un último secreto sucio, para mostrar cuán lejos estamos de alcanzar el control de nuestro clima. Además de lo que ya hemos dicho, hay un tema muy importante que incluso se ha debatido en París: los acuerdos se refieren exclusivamente a la reducción de las emisiones de la industria de los fósiles. Otras emisiones se han ignorado por completo.

Un nuevo filme documental, “Cowspiracy: The Sustainability Secret” (Conspiración: el secreto de la sostenibilidad), producido por Leonardo di Caprio,https://www.youtube.com/watch?v=JyTFZefMvZ8 , ha clasificado muchísimos datos sobre el impacto de la ganadería en el cambio climático. Son considerados de cierta forma exagerados. Pero sus dimensiones son tan grandes que, de todos modos, añaden otro clavo a nuestro ataúd.

Los animales emiten metano, no emiten CO2, pero el metano es al menos 25% más dañino que el CO2. La ONU reconoce que, si bien todos los medios de transporte, desde automóviles hasta aviones, contribuyen al 13% de las emisiones, las vacas lo hacen en un 18%...

Pero el verdadero problema es el uso del agua, un tema clave que no tenemos forma de abordar en este artículo. El agua es considerada incluso por los estrategas militares, como una muy próxima causa de conflictos, como el petróleo lo ha sido durante mucho tiempo.

Para producir medio kilo de carne se necesitan usa 10.000 litros de agua. ¡Eso significa que una hamburguesa es equivalente a dos meses de duchas...! Para obtener 1 litro de leche, se necesitan 1000 litros de agua. Las personas en todo el mundo usan una décima parte de lo que necesitan las vacas. El ganado usa el 33% de toda el agua disponible y el 45% de la superficie aprovechable del planeta. Además, es la causa del 91% de la deforestación de la Amazonía y producen 130 veces más desechos que los seres humanos.

La cría de cerdos en Holanda está creando serios problemas porque sus desechos ácidos están reduciendo las tierras utilizables. Y el consumo de carne está aumentando muy rápidamente en Asia y África, ya que se considera un objetivo a alcanzar los niveles de consumo de los países ricos.

A este grave impacto en el planeta, se ha unido una fuerte paradoja de sostenibilidad para la población humana. Actualmente somos 7,590 millones de personas y pronto llegaremos a 9,000 millones. La producción total de alimentos en el mundo podría nutrir de 13 a 14 mil millones de personas. De estos alimentos, una parte considerable se desperdicia y no llega a las personas (tema para un artículo separado). La comida para los animales podría alimentar a 6 mil millones de personas y tenemos mil millones de personas muriendo de hambre. Esto prueba lo lejos que estamos de utilizar los recursos racionalmente para los habitantes de la Tierra. Tenemos suficientes recursos para todos, pero no los administramos racionalmente. El número de obesos ha igualado al de las personas que mueren de hambre.

La solución lógica en esta situación sería llegar a un acuerdo sobre una gobernanza global, en el interés de un planeta para la humanidad. Sin embargo, vamos en la dirección opuesta. El sistema internacional está asediado por el nacionalismo, que hace cada vez más imposible llegar a soluciones significativas.

Concluyamos con un último ejemplo: sobrepesca. Han pasado dos décadas desde que la Organización Mundial del Comercio (que no forma parte de la ONU y se construyó en disparidad con el foro mundial) trata de llegar a un acuerdo sobre la pesca excesiva con mega redes, que recolectan una enorme cantidad de peces: 2.7 billones, de los cuales solo se usa una quinta parte y se botan los cuatro quintos restantes.

En la última conferencia de la OMC celebrada el 13 de diciembre en Buenos Aires, los gobiernos tampoco pudieron llegar a un acuerdo sobre cómo limitar la pesca ilícita. Los grandes peces han disminuido el 10% desde 1970. Y estamos explotando un tercio de todas las reservas. Se estima que la pesca ilegal coloca entre 10 mil millones y 23 mil millones en el mercado negro, según un estudio de 17 agencias especializadas, con una lista completa de nombres. Y nuevamente, los gobiernos gastan 20 mil millones de dólares por año para financiar el aumento de su industria pesquera... otro ejemplo de cómo los intereses se anteponen al bien común.

Creo que ahora tenemos suficientes datos para darnos cuenta de la incapacidad de los gobiernos para tomar en serio sus responsabilidades, porque disponen de la información necesaria para saber que nos dirigimos hacia un desastre.

En un mundo normal, la declaración de Trump de que el control del clima es un cuento chino, y que se inventó contra los intereses de Estados Unidos, debería haber causado una conmoción global. Además, si bien las políticas internas de Trump son una cuestión estadounidense, el clima está afectando a los 7.590 millones de habitantes del planeta, y Trump fue elegido por menos de una cuarta parte de las personas con derecho a voto de USA: aproximadamente 63 millones. Demasiado poco para imponer decisiones que afectan a toda la humanidad.

Actualmente, los ministros europeos se rigen por un proverbio que dice “el dinero habla y las ideas murmuran...” Hay muchos que se están preparando para especular sobre el cambio climático. Ahora que hemos perdido el 70% de hielo del polo norte y las compañías navieras se preparan a utilizar la Ruta del Norte, lo que reducirá el costo y la duración del transporte en un 17%. Y la industria vinícola británica, desde el calentamiento del planeta, está aumentando la producción en 5% cada año.

Los viñedos plantados en el sur de Inglaterra, con un suelo calcáreo, ahora se los compran los productores de Champagne, que planean mudarse allí. El Reino Unido ya produce 5 millones de botellas de vino y vinos espumosos, los que se venden todos. Esta Navidad, el espumante local superará a los champañas, cavas, prosecco y otras bebidas navideñas tradicionales.

Hemos registrado en vano, el aumento de los huracanes y las tormentas, también en Europa, y una propagación récord de incendios forestales. La ONU estima que al menos 800 millones de personas serán desplazadas por el cambio climático, lo que hará inhabitable varias partes del mundo. ¿A dónde irán? No a los Estados Unidos ni a Europa, donde son vistos como invasores.

No olvidemos que la crisis siria se produjo después de cuatro años de sequía (1996-2000) que desplazó a más de un millón de campesinos a las ciudades. El consiguiente descontento alimentó la guerra, que hasta ahora contabiliza 400,000 muertos y seis millones de refugiados. Cuando los ciudadanos se percaten de los daños, será demasiado tarde. Los científicos piensan que será nítidamente evidente después de treinta años.

Entonces, ¿por qué nos preocupamos ahora? Ese es un problema para la próxima generación. Las multinacionales continuarán ganando dinero hasta el último minuto, con la complicidad de los gobiernos y su apoyo, así que, aprovechemos la marea del cambio climático.

Vamos a comprar una buena botella de champán británico, para beberlo en una línea de cruceros de lujo sobre el Polo, y dejemos que la orquesta siga tocando, ¡como lo hizo en el Titanic hasta el último minuto!

Roma, diciembre 2017 –

 

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Miércoles, 27 Diciembre 2017 07:21

No van al médico por miedo a la deportación

Familia de origen guatemalteco deportada el día de Navidad, en el aeropuerto de Salt Lake City, en Utah. Las disposiciones desde que Donald Trump llegó a la presidencia de Estados Unidos han creado un clima de temor en la comunidad inmigrante que, entre otras afectaciones, inhibe a las personas de buscar ayuda médica

 

Inmigrantes, obligados a elegir entre tratamiento para salvar sus vidas o enfrentar a los agentes de la Patrulla Fronteriza

 

Nueva York.

A casi un año de iniciada la presidencia de Donald Trump, las nuevas disposiciones y políticas sobre inmigración están creando una atmósfera de temor en las comunidades de inmigrantes en todo Estados Unidos, la cual, según expertos y críticos, inhibe a las personas de buscar la ayuda y tratamiento médico que necesitan para salvar su vida.

Entre las comunidades de indocumentados en las poblaciones fronterizas más pobres, donde no siempre se dispone de tratamientos médicos avanzados, las familias se han visto forzadas a decidir entre el tratamiento de una enfermedad grave o el riesgo de pasar por puestos de revisión de la Patrulla Fronteriza, donde los agentes ejercen una discreción menos profesional, en el gobierno de Trump, en cuanto a quién detienen.

Y una secuela problemática es que los elementos federales siguen a las personas a los hospitales, los cuales tradicionalmente se han considerado lugares delicados que los agentes de la ley deben evitar si no hay circunstancias de peligro. Los arrestos están llevando a las personas a intentar no salir para nada a lugares públicos, declaró el representante Joaquín Castro, demócrata texano cuyo distrito se encuentra cerca de San Antonio.

La gente se esconde en los lugares más recónditos y evita ir a cualquier institución. Las víctimas de violencia doméstica rehúyen acudir a la policía o a los tribunales. Personas que tienen serios problemas de salud no van a hospitales o a consultas médicas. Esto tiene un efecto increíblemente dañino en las comunidades, agregó el legislador.

En meses pasados, este tema fue puesto de relieve cuando Rosa María Hernández, una niña de 10 años que tiene parálisis cerebral, fue seguida por la Patrulla Fronteriza desde un retén mientras se trasladaba en ambulancia desde Laredo, Texas, hasta Corpus Christi para una operación de emergencia en la vesícula, que los médicos de Laredo no tenían la capacidad de realizar.

Una vez en el hospital, los agentes insistieron en tener siempre a la vista a la niña, pues afirmaron que podría huir. Al final la pusieron en custodia federal en San Antonio, donde la confundida menor preguntaba una y otra vez por su madre, quien se había visto impedida de viajar con ella por temor a la deportación.

Los puestos de revisión tácticos interiores de la patrulla están ubicados de 40 a 55 kilómetros de la frontera, y son una barrera de defensa que según el Departamento de Seguridad Interior ayuda a combatir el terrorismo, el tráfico de drogas y la inmigración indocumentada. Si bien han sido criticados por violar la Cuarta Enmienda, que prohíbe las detenciones y revisiones sin orden judicial, la Suprema Corte sostuvo su constitucionalidad en la década de 1970, afirmando que no sería práctico que la Patrulla Fronteriza cumpliera su función si necesitara órdenes individuales para cada vehículo en un retén.

Durante el primer año del gobierno de Trump se ha observado un fuerte incremento (40 por ciento) en los arrestos de inmigrantes en el interior, en comparación con la administración de Obama, pese a que las deportaciones en general han disminuido un tanto (alrededor de 6 por ciento). Para alcanzar esas cifras, las autoridades se han enfocado en indocumentados sin antecedentes penales, grupo que con Obama se consideraba que no debería ser prioritario. En el primer año, el número de inmigrantes arrestados por infracciones civiles se ha elevado 30 por ciento, y el de inmigrantes sin antecedentes penales detenidos se ha más que duplicado, según un informe del Centro de Inmigración y Aduanas.

 

Cacería de individuos sin antecedentes penales

 

Esta cacería de individuos sin antecedentes penales obliga a las personas a evitar el uso de servicios públicos. Además, los relatos de personas que son apresadas cuando solicitan atención a problemas críticos de salud tampoco ayudan a la causa. El problema es precisamente cuando vemos que la Patrulla Fronteriza puede aplicar el criterio; podría hacerlo, pero no lo hace, comenta Astrid Domínguez, experto en estrategia política de la Unión de Libertades Civiles en Texas. La Patrulla Fronteriza necesita cambiar sus políticas con respecto a personas que cruzan los puestos de revisión en busca de atención médica.

Con ese relajamiento de prioridades y aparente falta de criterio, muchas familias e individuos (como ocurrió con Rosa María) tienen que tomar decisiones difíciles cuando se trata de buscar tratamiento. Esto es reforzado por entrevistas a inmigrantes indocumentados y a personas familiarizadas con sus casos, junto con situaciones de las que ya se ha informado.

Por ejemplo, Sergio Puente señala que él se enfrentó a este problema en marzo pasado, cuando en una visita al hospital local de Laredo con su madre se enteró de que ella padecía una forma avanzada de cáncer cerebral, la cual requería un tratamiento que sólo podía conseguirse en San Antonio. Esa tarde la Patrulla Fronteriza dejó pasar la ambulancia en la que se trasladaba, pero la siguió hasta su destino, y cuando la madre fue trasladada a una parte distinta del hospital los patrulleros se negaron a informarle sobre su condición, tras lo cual estuvo tres días sin saber si ella estaba viva.

Ahora, de nuevo a salvo en Laredo, Puente comenta que no puede llevarla a ver a los médicos en San Antonio por temor de que los agentes vuelvan a recogerla y a la larga deportarla a su tierra de origen en México, la cual es presa de la violencia.

Otra inmigrante indocumentada, Evelyn Garza, afirma que la Patrulla Fronteriza impide que ella y su hijo, quien sufre síndrome de rubéola, busquen en Houston tratamiento y un entrenamiento que le permitiría comunicarse con él y atenderlo. Afirma que ningún médico en su área tiene preparación especializada para tratar esa enfermedad, por la cual su hijo, de 23 años, ha quedado sordo y ciego.

La señora Garza señala que a causa de los retenes está varada en la población fronteriza donde vive, y no puede llevar a su hijo a una población más grande. En su ciudad no hay un médico que pueda prescribir los medicamentos que él necesita, los cuales son un factor primordial en su conducta y aprendizaje.

Esos casos, junto con muchos otros que han sido reportados a activistas, pintan un panorama de miedo incrementado e incertidumbre que ha empeorado en el año anterior. Rosa María fue después entregada en custodia a un familiar y aún espera que su caso proceda.

Sergio Puente comenta que están haciendo lo más que puede con lo que tienen a la mano en su población fronteriza porque arriesgarse a la deportación para buscar tratamientos que potencialmente salven la vida a su madre no justificaría que fuese deportada a México, donde su poblado nativo parece una zona de guerra. Y Evelyn Garza, quien desde 2013 mantiene a su hijo con sus propios recursos, luego de dejar una relación abusiva, comenta que le gustaría llevarlo a recibir un tratamiento que le permitiese conectar con él, pero vive con un temor constante. Tengo miedo. No quiero que me agarre la inmigración si lo llevo, porque si eso ocurre él se quedaría solo.

 

© The Independent

Traducción: Jorge Anaya

 

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Candidato opositor hondureño anuncia que desiste de lucha por poder

 

El candidato opositor hondureño, Salvador Nasralla, anunció este viernes su retiro de la disputa por el poder, luego de que Estados Unidos reconoció al presidente Juan Orlando Hernández como ganador de las elecciones del 26 de noviembre.

Entre tanto, el expresidente Manuel Zelaya, coordinador de la Alianza de Oposición Contra la Dictadura, que postuló a Nasralla, declaró en conferencia de prensa que después de las fiestas de Navidad, el movimiento replanteará su lucha contra el supuesto fraude electoral orquestado para garantizar la reelección de Hernández, de 49 años.

"Ya con la decisión de Estados Unidos yo quedo fuera de escena", declaró al canal HCH Nasralla, un popular presentador de televisión de 64 años.

Estados Unidos reconoció este viernes la reelección de Hernández e instó a las autoridades hondureñas a revisar de manera "transparente y completa" cualquier impugnación a los comicios, marcados por sospechas de fraude.

Nasralla señaló que con el reconocimiento de Hernández "queda un precedente de que fue impuesto por ellos", en referencia a Estados Unidos, porque "tienen mucho temor a los gobiernos de izquierda".

Anunció que a partir de la declaración de Washington queda "destruida" la alianza opositora coordinada por el presidente Manuel Zelaya, quien ha llamado a la población a protestar en las calles contra el "robo" en las elecciones.

Sin embargo, Zelaya adelantó que la alianza opositora celebrará asambleas los días 27 y 28 de diciembre para discutir su estrategia de combate a al supuesto fraude, porque "no vamos a dejar la lucha".

La toma de posesión de Hernández para su segundo mandato consecutivo será el 27 de enero.

"Si toma posesión el dictador (Hernández) se va a acordar del pueblo todos los días. El pueblo no va a parar esta lucha porque ganó las elecciones y va a defender el triunfo de Salvador" Nasralla, sentenció Zelaya.

El expresidente leyó un pronunciamiento en el cual lamentó el retiro de Nasralla de la alianza.

"Lamentamos la decisión de nuestro candidato de separarse de la alianza (...) acción que no compartimos", afirmó Zelaya, y anunció que impugnará el proceso electoral, aunque los que resolverán, estimó, son los mismos que hicieron el fraude.

 

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Domingo, 17 Diciembre 2017 08:40

Cuba: necesidades urgentes

Cuba: necesidades urgentes

 

 

Por supuesto, la primera es eliminar el bloqueo estadunidense que ya le costó a Cuba casi 150 mil millones de dólares y obtener la indemnización correspondiente, pero eso con el neonazi Trump por el momento es imposible. La segunda es una ayuda económica inmediata e importante para restañar las heridas causada por el huracán Irma que inundó y deshizo los servicios en toda la isla y eso es también muy difícil pues los países imperialistas son, por definición, nacionalistas e insensibles ante los sufrimientos de los pueblos y quienes deberían ser los primeros en la solidaridad, como Brasil y Argentina, tienen gobiernos de derecha y agentes de Washington mientras Venezuela, que sigue sosteniendo la economía cubana y la de otros países de la región, tiene graves problemas económicos que le impiden ser aún más generosa.

Vienen después, como prioridades elementales e inmediatas, la autosuficiencia alimentaria, la reducción del desempleo oculto, el aumento urgente de los ingresos y del poder adquisitivo de los trabajadores, la satisfacción de la necesidad de vivienda digna y con servicios modernos y una plena libertad cultural.

Todo eso es imposible sin democracia, sin plena participación creativa del pueblo al nivel de la definición de las necesidades y las prioridades y de la distribución de los recursos disponibles. Eso implica la eliminación del paternalismo y del decisionismo vertical del Partido-Estado y, en consecuencia, la reducción de la burocracia al nivel estrictamente necesario desde el punto de vista técnico (para los servicios, la protección civil, la defensa nacional y un aparato estatal ágil y, por lo tanto, sólido y eficaz). La eliminación del paternalismo requiere voluntad y capacidad políticas; la del verticalismo exigirá más tiempo porque habrá que desaprender lo que impusieron los mal llamados países socialistas y aprender, en cambio, a formar gente en una economía autogestionaria.

El Partido Comunista debe conquistar la libertad y la democracia en su vida interna y reconocer el derecho a disentir y debe controlar al Estado y marchar separado de éste. No puede ser un mero apéndice del capitalismo de Estado; por el contrario, debe ser promotor de la solidaridad, de la lucha por la igualdad y de la democracia –entendida como gobierno del pueblo y no como delegación de derechos políticos–, todo lo cual es indispensable para empezar a construir el socialismo.

La juventud cubana actual es inteligente y está más preparada que en 1959. Pero –salvo en pequeños sectores aislados y hostilizados– no tiene objetivos ni ideal, no está motivada, está políticamente desmovilizada, no se siente responsable de su vida y su futuro, no discute, no critica ni propone ni reclama como hacían los jóvenes que se alzaron contra Batista.

Esto no se debe sólo al consenso que la inmensa mayoría del pueblo brinda a la defensa de Cuba frente al imperialismo. Se debe también a que la palabra socialismo no les dice nada a jóvenes nacidos en la crisis y a quienes les dijeron que eran socialistas los países controlados por una burocracia contrarrevolucionaria que, como la de la Unión Soviética, desconfiaba de Fidel Castro y del Che y reconoció la revolución cubana recién dos años después de su triunfo y además ven que, en Cuba misma, se les presentan como socialistas medidas y hasta políticas que ni siquiera son democráticas.

Para que los jóvenes sean políticamente activos hay que presentarles objetivos y metas generosos, es indispensable un clima de libertad para escoger trabajo, líneas de estudio e investigación, caminos artísticos y hay que decirles, antes que nada, la verdad.

¿Cómo pueden confiar en una prensa que no estudia los problemas, no señala contradicciones ni critica, no hace trabajo cultural ni analiza los problemas políticos nacionales e internacionales y sólo sirve para publicar comunicados oficiales e informar sobre visitas de gobernantes que, muchas veces, son impresentables (como lo era Mugabe o lo es Obiang, para dar sólo dos ejemplos)?

Granma, por ejemplo, entrevistó a Salinas de Gortari, presidente de México gracias a un fraude masivo, para preguntarle qué pensaba sobre el levantamiento zapatista en 1994 lo cual equivale a preguntarles a los nazis qué pensaban sobre la resistencia en los territorios europeos ocupados. Recientemente el Comité Central del PCC cubano acaba de liberar de su cargo por sus errores a Pelayo Tierry Cuervo, director de Granma, sin decir qué nuevo puesto va a tener ni cuáles son esos errores. Por supuesto, el CC tiene el derecho de elegir quién dirige su órgano, que es el diario principal del país, pero no debería considerar que los lectores de Granma son analfabetas o deficientes mentales a los que no vale la pena informar ni debería tampoco afectar la dignidad de un despedido por errores que no se especifican y que permiten cualquier sospecha.

Por el contrario, para educar a los jóvenes hay que ventilar los errores y decir la verdad, que es siempre revolucionaria, y a las eventuales críticas se debe responder con argumentos, no con medidas punitivas. Los jóvenes sólo aprenderán a ser socialistas –o sea, a buscar siempre la verdad a cualquier costo– analizando los errores propios pero también los ajenos.

¿Cómo identificar los problemas y solucionarlos sin la participación popular en su detección y en el esfuerzo creativo para suprimirlos? ¿Cómo desencadenar compromiso y entusiasmo sin dar rienda libre al pensamiento crítico? ¿Por ejemplo, por qué impedir burocráticamente una serie de profesiones y oficios en vez de hacer una lista de unos pocos campos reservados al Estado y de orientar hacia algunos de ellos ofreciendo beneficios? ¿Cómo frenar la inevitable influencia negativa del turismo y de las inversiones extranjeras y del ejemplo consumista si el partido estimula la burocratización y no da un ejemplo permanente de ética, de austeridad, de respeto por la verdad?

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Domingo, 17 Diciembre 2017 08:16

Repudio palestino a la visita de Pence

Funeral de Yasser Sokar, de 23 años, en Franja de Gaza

 

Convocan protestas para recibir al vice de EE.UU. el miércoles en Jerusalén

Además, en los funerales de milicianos muertos en la intifada se corearon mensajes hostiles contra Trump, EE.UU. e Israel.

 

El movimiento Fatah, del presidente palestino Mahmud Abbas, llamó a manifestarse dentro y alrededor de Jerusalén el próximo miércoles contra la visita del vicepresidente estadounidense, Mike Pence, en protesta por la decisión de Estados Unidos de reconocer la Ciudad Santa como capital de Israel.

Al mismo tiempo, miles de palestinos participaron en los funerales de dos de los cuatro palestinos muertos el viernes a manos de soldados israelíes en la Cisjordania ocupada y en la Franja de Gaza, donde continuaron algunas protestas esporádicas el ayer contra la polémica decisión sobre Jerusalén del presidente estadounidense, Donald Trump. Estos funerales fueron una nueva ocasión para los palestinos de rebelarse contra Estados Unidos y corear mensajes hostiles contra Donald Trump, además de quemar banderas israelíes y estadounidenses. Hombres con la cara cubierta dispararon al aire durante los funerales en Beit Ula, cerca de Hebrón, y en Anata, entre Jerusalén y Cisjordania.

Señal de que el enfado palestino no amaina, Fatah, que domina la Autoridad Palestina internacionalmente reconocida y presidida por Abbas, llamó a manifestarse el día de la visita de Pence a Jerusalén, tras una breve parada en Egipto. “Llamamos a manifestaciones a las entradas de Jerusalén y de la Ciudad Vieja que coincidirán con la llegada del vicepresidente estadounidense’’ el miércoles, indicó en un comunicado.

La Casa Blanca, a pesar del enfado palestino, dice querer aprovechar la visita de Pence para renovar los esfuerzos por relanzar el proceso de paz israelo-palestino, en punto muerto desde 2014, aunque no da detalles de cómo lo hará. Abbas afirmó que Estados Unidos ya no estaba en posición de interpretar su papel histórico de mediador de paz y se negó a recibir a Pence, que tuvo que anular la cita palestina de su gira.

A Mike Pence lo acompañar Jason Greeblatt, el enviado de Donald Trump para Oriente Próximo, que no volvió a reunirse con los responsables palestinos desde la decisión estadounidense sobre Jerusalén. Anunciada el 6 de diciembre, la decisión, que rompe con décadas de diplomacia estadounidense e internacional, continúa provocando alarma en todo el mundo y manifestaciones en los Territorios Palestinos y en varios países árabes y musulmanes, principalmente. Para los palestinos, esta decisión no solo perjudica el resultado de las negociaciones de paz, que deberían centrarse en el estatuto de Jerusalén. Sino que además niega la identidad árabe de Jerusalén Este, ocupada y anexionada por Israel, y mina su aspiración de establecerla un día como capital de su futuro Estado. Israel proclama todo Jerusalén como su capital “indivisible’’.

Avivando un poco más el conflicto, un alto responsable de la Casa Blanca afirmó ayer que el Muro de las Lamentaciones, situado en Jerusalén Este, debería permanecer en cualquier caso bajo control israelí. El Muro de las Lamentaciones es el lugar más sagrado del judaísmo y se encuentra situado justo debajo de la Explanada de las Mezquitas, el tercer lugar santo del islam.

“Esta declaración prueba una vez m s que la administración estadounidense se ha excluido del proceso de paz. No aceptaremos ninguna modificación de la frontera en Jerusalén Este’’, dijo Nabil Abu Rudeina, portavoz de Abbas, hablando de una política estadounidense “totalmente inaceptable’’.

Pero aunque no desencadenó la espiral de violencia que se temía, la decisión de Trump y los altercados que la siguieron provocaron la muerte de ocho palestinos, dejaron cientos de heridos y causaron decenas de detenciones desde su anuncio. Ayer tuvieron lugar nuevas manifestaciones en Belén y en Ramalá, en Cisjordania. Acentuando la movilización, Fatah había llamado el viernes a una nueva jornada de manifestaciones, mientras que Hamas, que instó a una “nueva intifada’’, pidió hacer de cada viernes un “día de la ira’’ tras la decisión de Trump. El líder de Hamas, Ismail Haniyeh, afirmó ayer que “Jerusalén pertenece únicamente a los palestinos y nadie en el mundo puede cambiar esta verdad’’.

 

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Caravana de Madres Centroamericanas. Foto: Mario Marlo/ La Izquierda Diario

 

Integrantes de la 13 Caravana de Madres Centroamericanas denunciaron hoy la desaparición de unos 100 mil emigrantes en su trayecto hacia el “sueño americano”.
El contingente está integrado por madres y familiares de emigrados, de los cuales se desconoce su paradero o destino, procedentes de Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Honduras.
La Caravana recorre varios estados mexicanos y en la capital del país marchó por el Paseo de la Reforma. Frente a la embajada de Estados Unidos responsabilizaron a su gobierno por las políticas de seguridad que van contra los derechos humanos en México y la región.También se pronunciaron en contra la Ley de Seguridad Interior que aprobaron los legisladores mexicanos y ahora espera por su promulgación. Dicha ley, aunque fue modificada en algunos de sus acápites, recibe el rechazo de la población al considerarla una estrategia del gobierno con vista a ejercer presión para su permanencia en el poder en las elecciones del 2018.

Este instrumento legal pretende además reglamentar el proceder de las Fuerzas Armadas en estados y municipios cuando sean rebasados por el crimen organizado, lo cual implicaría su militarización.

 

Madres centroamericanas

Caravana de Madres Centroamericanas. Foto: Movimiento Migrante Mesoamericano

 

(Con información de Prensa Latina)

 

 

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El presidente de EEUU, Donald Trump, en una visita al FBI. A la derecha, el fiscal general, Jeff Sessions.

 

La reforma impone un recorte en los impuestos de 1,5 billones de dólares y reduce la presión en todos los tramos sociales, incluidos los más ricos

 

Donald Trump se ha mirado en el espejo de Ronald Reagan y ha decidido superarlo. Tras meses de reveses y luchas internas, el presidente ha enarbolado la bandera del neoliberalismo y ha logrado que los republicanos alcancen un acuerdo definitivo sobre la prometida reforma fiscal. El resultado es un gigantesco paquete de recortes, de 1,5 billones de dólares en 10 años, que combina reducciones en todos los tramos sociales con la mayor rebaja del impuesto de sociedades en la historia reciente de EE UU (del 35% al 21%). Unas cifras mareantes que Wall Street recibió con valores máximos y los demócratas con la advertencia de que sólo acarrearán más déficit y pobreza.

La reforma fiscal llega tras un parto largo y doloroso. Los lineamientos generales fueron presentados por Trump en abril y desde entonces han pasado todo tipo de filtros hasta alcanzar su forma definitiva. A lo largo de este agotador proceso, la Casa Blanca se ha visto perseguida por el espectro de la fracasada legislación sanitaria. Una iniciativa que en principio tuvo de su parte a una mayoría de conservadores pero cuya letra pequeña espantó lo suficiente a un puñado de senadores como para que en el último momento impidieran que prosperase.

Esta catástrofe, que permitió la supervivencia del sistema sanitario creado por Barack Obama (el Obamacare), dejó en evidencia a Trump, quien en su estreno parlamentario había demostrado su incapacidad para controlar la mayoría republicana. Tras esta humillación, el presidente replanteó su estrategia. Abandonó su petulancia original, se alió con los líderes del Congreso y decidió avanzar a pasos más cortos y sin excesiva retórica. Desde entonces se ha desarrollado una negociación de geometría variable. Dos textos han corrido en paralelo por el Senado y la Cámara de Representantes hasta terminar en una mesa de conciliación donde se han pulido los detalles y superado las reticencias finales para asegurar que la votación, posiblemente este lunes y martes, sea un éxito. Algo sobre lo que ayer no cabían dudas en Washington.

“Esta legislación hará crecer nuestra economía, aumentará los salarios y promoverá la competitividad. El presidente aplaude al Senado y la Cámara de Representantes por un acuerdo que da cumplimiento a su promesa ante el pueblo americano de aprobar la rebaja de impuestos antes de fin de año”, señaló la Casa Blanca en un comunicado. “Es una norma que aliviará a la clase media sacando el dinero de los bolsillos de Washington y poniéndoselo en los suyos. China ya tiembla porque saben que esta ley hará a América más competitiva y estimulará la inversión”, afirmó el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell.

El acuerdo es el mejor regalo de navidad para Trump. Pura pólvora para su cuenta de Twitter y una victoria que le permitirá sacarse la espina del Obamacare. En un momento de baja valoración, el presidente ha logrado domeñar a los incontrolables congresistas republicanos y aparecer ante su electorado como el político que cumple sus promesas. En la ciénaga de Washington, por una vez ha puesto orden. Ese es su mensaje.

El texto, de 1.000 páginas y cuyos efectos serán objeto de debate durante décadas, configura el más importante cambio fiscal de Estados Unidos en 30 años. Su núcleo lo forma la ciclópea rebaja del impuesto de sociedades. Por sí misma supone un recorte de un billón de dólares en un decenio. Esta sangría viene acompañada para los próximos ocho años de una reducción en todos los tramos impositivos, así como de un frondoso árbol de medidas para las empresas y multinacionales, a las que se les permite aumentar deducciones por sus pérdidas operativas netas en el extranjero.

Para los más ricos, se rebaja el tope impositivo del 39,6% al 37% y se duplica la exención del impuesto de sucesiones (de 5’5 millones a 11 millones de dólares de herencia por persona). En favor de la clase media y trabajadora, la ley eleva sustancialmente el mínimo exento (de 6.500 a 12.000 dólares en casos individuales, y el doble para parejas) y establece incrementos en las ayudas por hijo, gastos médicos y estudios. También se ascienden a 10.000 dólares las deducciones por impuestos estatales y locales.

El paquete se completa con un zarpazo al Obamacare. Los conservadores han aprovechado la ley para retirar la obligación de contratar un seguro médico. Esta medida, muy esperada por los votantes conservadores, acarreará una reducción masiva de la cobertura sanitaria.

La ambición de la reforma es enorme, pero también sus riesgos. Su principal incógnita radica en saber quién pagará la factura. La respuesta republicana es un canto a la esperanza. Siguiendo el fuego sagrado del neoliberalismo, confía en que el recorte de 1,5 billones de dólares dejará en manos de las empresas y consumidores ingentes recursos que dinamizarán el mercado, alentarán el crecimiento y, a la postre, permitirán recaudar y compensar la merma inicial. Es la curva de Laffer, enunciada en 1971 y que para muchos especialistas jamás ha demostrado su validez. Ni siquiera en la era Reagan, faro de esta reforma.

“Los altos cargos de la Administración de Ronald Reagan sabían que el tijeretazo fiscal no se iba a pagar por sí mismo y tuvieron que recortar gastos para contener el déficit. Es más, pronto se entendió que se trataba de un recorte excesivo y el Congreso procedió a sucesivas subidas de impuestos”, ha explicado el director del Hutchins Center para Política Monetaria y Fiscal, David Wessel.

Otro aspecto crítico en la iniciativa de Trump es su oportunidad. Cuando Reagan lanzó su embestida, con rebajas de 20 puntos en el tipo para los más ricos, Estados Unidos atravesaba una hora negra. El país había cerrado 1980 con un PIB en negativo, una inflación del 13,5% y un paro desbocado. Ahora, la situación es bien distinta. La Bolsa vive días de oro, la inflación es baja, el desempleo ha tocado su mínimo desde 2000 (4,1%) y la tasa anualizada de crecimiento ha rondado el 3% en los dos últimos trimestres. “Sobre-estimular una economía que no requiere estímulo aumenta el riesgo de una crisis”, ha escrito el especialista Robert Samuelson.

Ninguna de las advertencias ha sido escuchada por la Casa Blanca. El temor expresado por los demócratas es que la rebaja impositiva derive en un recorte del gasto social y que los platos rotos los acaben pagando los más pobres. "Trump está dando un regalo gigantesco a sus donantes y golpeando al resto", ha denunciado en un editorial The New York Times. Las respuestas del equipo económico han sido vagas. El optimismo, pero también la necesidad de contentar a su electorado y sacarse la espina del fracaso del Obamacare, han podido más. Trump ansiaba un triunfo. Y la reforma fiscal se lo brinda.

 

 

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El presidente de Palestina, Mahmud Abás. - EFE

 

El presidente de la Autoridad Palestina insinúa que podría abandonar la gestión de algunos servicios como los de salud y devolver toda la responsabilidad a Israel.

 

El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, ha renunciado este miércoles a los Acuerdos de Oslo y a cualquier otro firmado desde entonces, como consecuencia de la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de reconocer Jerusalén como capital de Israel.

"La decisión sobre Jerusalén nos libera de todo acuerdo que hayamos firmado. Por ejemplo los Acuerdos de Oslo. Los firmamos, pero ahora ya no son vinculantes para nosotros", ha declarado Abás durante la cumbre extraordinaria de la Organización para la Cooperación Islámica (OCI) en Estambul.

Los Acuerdos de Oslo, firmados en septiembre de 1993, pretendían establecer la ruta del proceso de paz entre israelíes y palestinos y han marcado los siguientes pactos firmados entre ambas partes. Entre otras cosas, establecieron el reconocimiento internacional de la Autoridad Palestina como cuerpo administrativo en Cisjordania y Gaza, y pusieron la base para la colaboración administrativa entre el Gobierno israelí y organismos palestinos en los territorios ocupados. El apretón de manos de entonces entre Yaser Arafat y Yizhak Rabin despertó muchas ilusiones, desvanecidas hoy debido a la pasividad de Estados Unidos y la comunidad occidental.

Abás ha insinuado que podría abandonar asuntos administrativos civiles, como los servicios de salud, y devolver toda la responsabilidad a Israel. "Nosotros no tenemos autoridad. ¿Por qué deberíamos responsabilizarnos? Ustedes son el Estado ocupante", ha dicho. "Ya no estamos comprometidos con ningún acuerdo, desde el de Oslo hasta hoy", ha insistido el mandatario palestino en un discurso en la cumbre en el que anunció el fin del papel de EEUU como mediador en el conflicto por su inclinación a favor de Israel.

"Jerusalén es y siempre será la capital de Palestina", ha incido Abás, que también ha indicado que la decisión de Trump viola el derecho internacional y "cruza todas las líneas rojas" justo en un momento "en el que pensamos que podríamos trabajar juntos para una paz amplia". "Trump ha hecho lo contrario. Ha provocado a todo el mundo", ha lamentado.

El presidente palestino ha adelantado además que tratará de que el Consejo de Seguridad de la ONU apruebe una resolución que anule el anuncio del presidente estadounidense. También ha pedido que se impongan sanciones o presiones económicas contra Estados Unidos. "La decisión de Trump ofrece Jerusalén a Israel como regalo, algo unilateral, como si les regalara una ciudad estadounidense", ha agregado. "La decisión reforzará a grupos extremistas para transformar un conflicto político en uno religioso. Que así sea. El mundo sufrirá las consecuencias y debe asumir la responsabilidad", ha advertido Abás.

 

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Donald Trump este lunes en Utah. RICK BOWMER-AP / REUTERS-EPV

 

El presidente permite el desarrollo de actividades como la extracción de gas y petróleo, la minería o la tala

 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este lunes en Utah la mayor reducción de terrenos federales en la historia del país. La norma afectará a dos reservas de ese Estado, habilitando alrededor de dos millones de hectáreas que pertenecían al Gobierno para el desarrollo de actividades privadas. Trump continua con esta medida la desmantelación de las protecciones a este tipo de terrenos aprobadas por sus predecesores.

“Algunos creen que los recursos naturales de Utah deberían estar controlados por unos pocos burócratas lejanos situados en Washington. Y, ¿saben qué? Están equivocados”, dijo el presidente en un discurso en el Parlamento estatal, desde donde anunció que el 85% de la Reserva Nacional Bears Ears y la mitad de Grand Staircase-Escalante dejarían de ser propiedad federal. “Juntos, alcanzaremos un nuevo futuro de maravillas y riqueza”, aseguró Trump en Salt Lake City.

La medida abre la puerta a la explotación de las tierras por medio de actividades como la extracción de petróleo y gas, la minería o la tala. También fomentará la construcción y el desarrollo comercial. En abril, el presidente ya firmó una orden para levantar el veto de estas explotaciones en terrenos federales. El terreno de Bears Ears fue designado bajo protección federal en 2016 por el entonces presidente Barack Obama. Grand Staircase-Escalante estaba protegido desde 1996.

No todo está sentenciado. Grupos de protección del medioambiente y miembros de cinco tribus de indios americanos que residen en las zonas naturales, entre ellos los navajos, a quienes el presidente honró en la Casa Blanca la semana pasada, han afirmado que presentarán demandas contra la norma de Trump. “Hemos tratado de reunirnos con el presidente sobre este asunto. El terreno de Bears Ears (Orejas de Oso, en castellano) es de vital importancia para nosotros. La decisión, tomada sin consultarnos, no nos deja más opción que litigar”, afirmó el presidente de los navajos. Como ha sucedido con otras polémicas órdenes del presidente la decisión final sobre la medida podría quedar en manos de los tribunales.

El anuncio de hoy es una victoria para los republicanos que durante años han considerado que la pertenencia al Gobierno de la tierras suponía un abuso de su poder. No se descarta que Trump reduzca los terrenos de otras reservas. En abril, el republicano ordenó a su secretario del Interior revisar los 27 terrenos como los dos de hoy que existen en el país.

 

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