Lunes, 27 Junio 2022 07:00

Resistencia

Activistas por el derecho al aborto se reunieron ayer en el centro de Los Ángeles. La Suprema Corte de Estados Unidos anuló el derecho constitucional a la interrupción del embarazo que había estado vigente durante casi 50 años.Foto Ap

“Las nietas hoy no deberían tener que luchar las batallas que ya habían ganado sus abuelas”, declara una pancarta en las protestas de decenas de miles que estallaron alrededor del país ante el fallo de la Suprema Corte de Estados Unidos anulando el derecho constitucional al aborto, mientras en los desfiles anuales masivos de orgullo gay con pancartas señalando que "seguimos nosotros" con un amplio coro de representantes de las diversas fuerzas democratizadoras de este país advirtiendo que el fallo es sólo una parte del ataque contra los derechos y libertades civiles de este país.

Algunos proclaman que esta ofensiva derechista no es nada menos que el avance del "cristo-fascismo". El fallo sobre el aborto es sólo uno de una serie de triunfos derechistas a nivel federal y estatal recientes, a pesar de la expulsión de Trump y que los demócratas controlan la Casa Blanca y el Congreso. Esto incluye la imposición de prohibiciones contra libros que abordan temas gay o sobre el racismo e historia, reducción de restricciones sobre armas de fuego, suprimir el derecho al voto, reducción de libertades civiles de inmigrantes y de la comunidad gay en varios estados, entre otros avances ominosos. En parte, esta estrategia derechista ha prosperado porque los republicanos ahora controlan los congresos en 30 estados, los demócratas sólo 17.

Algunos advierten que este fallo es un paso más hacia detonar una "guerra civil" que muchos en la ultraderecha han promovido durante años, incluyendo organizar fuerzas paramilitares para ese propósito, y cuyo primer ensayo fue el intento de golpe de Estado por fuerzas neofascistas hace año y medio.

Los demócratas, desde el presidente para abajo, de inmediato usaron esa decisión para propósitos electorales (y junto con diversas ONG, para recaudar fondos), esperando que pueda cambiar la dinámica de las elecciones legislativas federales de noviembre donde hasta ahora el pronóstico era que los republicanos retomarían el control del Congreso.

Pero el problema con ese mensaje, expresaron diversos activistas, es que la gente ya votó para que los demócratas retomaran el control de la Casa Blanca y el Congreso hace menos de dos años y aun así, esto sucedió.

Vale subrayar que entre 60 y 70 por ciento del país apoya el derecho al aborto, así como las mayorías respaldan una reforma migratoria, control de armas, acceso universal servicios de salud, derechos laborales, medidas para combatir el cambio climático y la desigualdad económica y más. Pero como se demostró de nuevo la semana pasada, la voluntad del pueblo no es lo que impera en este "faro de la democracia".

Por cierto, con este fallo y otros fracasos democráticos continúa el deterioro de la legitimidad de las principales instituciones de la república. La confianza popular en la Suprema Corte se ha desplomado en 11 puntos desde el año pasado a su nivel más bajo con sólo 25 por ciento, según la encuesta más reciente de Gallup. La tasa de aprobación del presidente ahora oscila en alrededor de 39 por ciento; la del Congreso está en sólo 21 por ciento en el promedio de las principales encuestas más recientes.

Ante el avance de la derecha minoritaria, es cada vez más claro que sólo votar o salir a marchar sobre el tema de cada quien no es suficiente. El desfile del orgullo gay de Nueva York este domingo fue encabezado por la organización nacional de servicios de salud para las mujeres Planned Parenthood que marchó con pancartas que declaraban "juntos, luchamos para todos".

Rage Against the Machine, Olivia Rodrigo, Madonna y otros artistas denunciaron las últimas noticias y están recaudando fondos para apoyar de manera directa a organizaciones que ofrecen servicios de aborto en varios estados y para defender derechos civiles. Organizaciones y movimientos de defensa de derechos y libertades civiles dicen que están buscando como responder de una manera conjunta contra la violencia legal, política, social y física de la ofensiva derechista contra las mujeres, los gay, las minorías, los inmigrantes, los periodistas entre otros.

Algunos dicen que ahora inicia –o debería iniciar– un movimiento amplio de resistencia para el rescate democrático de Estados Unidos.

Aretha Franklin. Respect. https://www.youtube.com/watch?v=6FOUqQt3Kg0

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Martes, 10 Mayo 2022 06:09

¿Aplausos por el espectáculo?

¿Aplausos por el espectáculo?

Con que el tema de la gala anual del Museo Metropolitano (MET), el "evento de moda del año", fue "la edad dorada", mientras multimillonarios oligarcas que han acumulado más riqueza que nunca se disputan el control de la llamada "libertad de expresión" y suprimen la manifestación de los derechos laborales de sus trabajadores; con que mientras las celebridades desfilaban ante las cámaras se filtró que la Suprema Corte está por anular derechos fundamentales de las mujeres; con que se debate si ha estallado la segunda guerra fría incluyendo propuestas sobre si se deben o no usar armas nucleares, y con que se revela que el ex presidente Donald Trump evaluó usar tropas militares con órdenes de disparar para suprimir protestas sociales aquí y lanzar misiles de manera clandestina contra México, el país "amigo", así, es cada vez más difícil resumir de manera coherente lo que pasa en Estados Unidos.

"La edad dorada", frase de Mark Twain en una obra que escribió en 1873 burlándose de los excesos de avaricia de los más ricos, se refiere al periodo entre 1870 y 1900 marcado por un auge económico generado por la industrialización cuyos beneficios se concentraron en las capas ricas encabezadas por los llamados "barones ladrones", entre ellos John Rockefeller, J.P. Morgan, Andrew Carnegie y Cornelius Vanderbilt, y que fue acompañado con extensa corrupción política. No se sabe si los directores del evento del MET seleccionaron el tema cual comentario social (todo indica que no), pero no podría ser más atinado en una coyuntura donde los nuevos barones del capital, el uno por ciento más rico, ahora concentran mayor riqueza que la acumulada por todo el 92 por ciento de abajo, y donde la fortuna colectiva de los 727 multimillonarios (aquellos con fortunas de más de mil millones) se incrementó más de 1.7 billones de dólares durante una pandemia que devastó a los pobres y costó más de un millón de vidas (https://inequality.org/great-divide/updates-billionaire-pandemic/).

Pero, algunos de ellos, invierten millones para suprimir los derechos laborales de sus trabajadores, y se dicen preocupados por las garantías y libertades fundamentales de este país. Recientemente, el mayor potentado de Estados Unidos, Elon Musk, criticó al Washington Post, cuyo dueño es el tercero de la lista de megamillonarios, Jeff Bezos, por haber publicado una columna escrita por el decimotercer hombre más rico del mundo, Michael Bloomberg, quien alerta de que el intento de Musk por tomar el control de Twitter podría poner en peligro la libertad de expresión en el país. Hace recordar la frase del periodista A. J. Liebling, quien escribió en 1960 que "la libertad de prensa es garantizada sólo para aquellos que son dueños de una".

En tanto, la filtración de que una mayoría de la Suprema Corte está por anular el derecho federal al aborto después de 49 años sacudió al país la semana pasada, pero sólo envalentonó a fuerzas conservadoras a promover medidas más extremas. En Luisiana, por ejemplo, legisladores están impulsando un proyecto de ley que califica de homicidio la interrupción voluntaria del embarazo, y otros estados están impulsando la prohibición total del aborto.

Por otro lado, la guerra en Ucrania se está volviendo un conflicto de Estados Unidos y la OTAN contra Rusia, inaugurando una segunda guerra fría con un guion ya bien pulido y ensayado. "Durante la Segunda Guerra Mundial, Washington era conocido como el arsenal de la democracia. Construimos las armas y el equipo que ayudó a defender la libertad y la soberanía en Europa. Eso es verdad, de nuevo hoy", declaró la semana pasada un presidente Joe Biden, emocionado con nostalgia bélica. El debate ahora incluye, otra vez, argumentos de "expertos" sobre cómo "ganar" en una guerra atómica.

"Un incendio comenzó detrás del escenario en un teatro. El payaso salió para alertar al público; ellos pensaron que era una broma y aplaudieron. Lo repitió; la aclamación fue aún mayor. Pienso que es justo así como el mundo llegará a su fin: ante aplausos generales de tipos que creen que es una broma". Soren Kierkegaard.

Tina Turner. Ball of Confusion. https://www.youtube.com/watch?v=r9sruij8Srg

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Todas las fotografías que acompañan este artículo son de Victoria Holguín.

El pasado 21 de febrero la Corte Constitucional despenalizó el aborto en Colombia hasta la semana 24 de gestación, una decisión histórica. El fallo es claro resultado de la lucha intergeneracional que busca materializar la autonomía y soberanía de los cuerpos de las mujeres, así como de unos magistrados defensores de una doctrina jurídica a tono con estas aspiraciones. Un logro que, por demás, evitará que más mujeres sean judicializadas y condenadas por este motivo, como hoy lo padecen 7.450 de ellas.

 

“La motivación para emprender la lucha por el derecho al aborto en Colombia viene desde hace mucho tiempo atrás, aquí hacemos un gran reconocimiento a la historia de las primeras mujeres feministas colombianas que empezaron a hablar de estos temas, a traerlos a la agenda nacional en medio de un montón de dificultades que impone una sociedad sumamente conservadora”.

La memoria, reconocimiento y énfasis es de Johanna Cepeda, con quien sostuvimos un diálogo ameno y lleno de enseñanzas. Johanna es una mujer joven, enfermera con maestría en salud sexual y reproductiva, que desde hace más de diez años es activista de la “Mesa por la vida y la salud de las mujeres”, y que además es cofundadora del grupo de Enfermería por el derecho a decidir.

 

 

La contactamos, entre otras inquietudes, para que nos diera su opinión sobre Causa justa, y no duda en responder describiéndola como un “movimiento que busca la libertad y la autonomía reproductiva de todas las mujeres sobre sus cuerpos y sus proyectos de vida, que lucha por la necesidad urgente de eliminar el delito del aborto del Código Penal, porque esto significa un avance para los derechos de las mujeres y un cambio favorable para la sociedad y la democracia en general. Lo impulsa la Mesa por la vida y la salud de las mujeres, pero está conformado por diversas organizaciones de mujeres, académicos/as, activistas, centros de investigación, grupos de mujeres feministas, de derechos humanos, prestadores de servicios de salud y muchas personas que creen que esta causa es justa y se debe defender la libertad de las mujeres”.

Una lucha justa, necesaria y urgente

El papel de Causa Justa en la lucha por los derechos de las mujeres se da en medio de los escenarios de desigualdades y violencia de la sociedad patriarcal, la cual ataca por múltiples frentes y así como quiere asignar estéticas, formas de ser y de comportarse, quiere imponer lo que pueden hacer o no las mujeres con sus cuerpos, llegando al punto de obligarlas a parir sin su consentimiento.

Un patriarcado agresivo que no contento con lo anterior, las asesina por el hecho de ser mujeres, porque las considera un objeto de su propiedad. Esta situación puede verse con claridad siguiendo al Observatorio Feminicidios Colombia, al denunciar que entre enero y diciembre de 2020 ocurrieron 630 feminicidios y en las mismas fechas de 2021 fueron 622. En enero de 2022 se registraron 55 y la situación en lo recorrido del año va en aumento. Por su parte el informe: “La niñez no da espera 2022-Niñez Ya”, confirma que entre enero y octubre 2020-2021 creció en 10 por ciento la cantidad de niñas entre 10 y 14 años que fueron violadas y obligadas a ser madres.

 

 


Pero las negaciones, violencia y exclusiones de esta sociedad, profundamente patrialcal, también queda registrada en indicadores del Dane sobre desigualdad social entre hombres y mujeres, de acuerdo al cual en el 2019 la tasa de desempleo según nivel educativo de postgrado, educación universitaria, técnico profesional y tecnología, secundaria y primaria, es mayor para las mujeres en todos los campos (ver tabla).

 

 

Curiosamente, la participación de las mujeres en el mercado laboral aumentó más que la de los hombres en el periodo 2008-2019, pasando del 46,4 por ciento al 53,1. Todo un triunfo dirán algunos, pero la realidad de este incremento es que se vive en condiciones más precarias y discriminatorias para las mujeres, con mayor informalidad y menores salarios, como lo evidencia el Dane con sus estadísticas. La brecha salarial total entre hombres y mujeres con ocupación en 2019 es de 12,9 por ciento; las mujeres ocupadas sin hijos ganan 7 por ciento menos que los hombres ocupados sin hijos; las mujeres ocupadas casadas ganan 15,8 por ciento menos en el ingreso mensual que los hombres ocupados casados.


Adicional a esto, como también lo registra el Dane, el 27,5 por ciento de las mujeres en Colombia no cuentan con un sustento económico propio, proporción casi tres veces mayor que el 10,5 de los hombres que padecen igual realidad. Una diferencia agravada en el ámbito rural, donde la probabilidad de no contar con ingresos propios por parte de una mujer es cinco veces mayor a la de un hombre.


Un proceso de años

En medio de este panorama que oscurece y nubla la realidad de las mujeres, los procesos organizativos avanzan y obtienen grandes triunfos, como el de la despenalización del aborto hasta la semana 24. Al preguntarle a Jhoanna en que se basa esta lucha nos dice: “[…] en reconocer a las mujeres como sujetas de derechos, reconocer nuestras decisiones como válidas, como moralmente importantes y reconocer que el hecho que una mujer pueda tomar decisiones sobre su reproducción le permite alcanzar otros niveles de salud, estilos de vida y le permite desarrollarse como esa mujer lo desea, porque creo que el principal problema ha sido siempre mirar la maternidad como una situación obligatoria de las mujeres por tener una capacidad reproductiva. Pero al imponernos la maternidad lo que se hace es violentar nuestras expectativas como mujeres, si la maternidad no va en nuestro proyecto de vida o si sentimos que no es el momento de ser madres”.

 

 

Entendiendo que su lucha no es de ahora sino de años atrás, le preguntamos a Jhoanna su valoración de los avances en este proceso, y su respuesta llega sin titubeos, inmediata: “en esta lucha hemos tenido varios avances, por ejemplo, en el 2006 fue muy importante la despenalización parcial bajo las tres causales a nivel legal y de reconocimiento de derechos, sin embargo, después de 16 años de haber jugado las reglas de juego de la Corte Constitucional, intentando que las mujeres accedieran a estos servicios por las tres causales, lo que encontramos fue un sinnúmero de barreras de acceso, y no solamente las que impedían el servicio, sino el incremento desproporcionado del número de persecuciones y de condenas de mujeres que solicitaban un aborto” (ver recuadro: Procesos judiciales a mujeres que abortaron en Colombia).
   
“Aunque celebramos, creemos que la Corte pudo haber hecho más, podían sacar del Código Penal el delito de aborto voluntario, no lo hicieron y aún nos queda esta lucha. Esperamos que con este nuevo fallo haya un compromiso mayor del Estado y de la institucionalidad, pero sobre todo de la sociedad de entender que esta es una decisión muy íntima, muy personal, que es un derecho y que, además, se relaciona con otros múltiples derechos fundamentales de las mujeres como el derecho a la vida, que no es solamente la parte biológica, sino que implica vivir con dignidad, en línea con nuestras propias ideas, en vivir la vida como yo la quiera vivir, pero también que ninguna mujer muera por acceder a un aborto ilegal. Si hablamos del derecho a la salud, implica que tengamos el mayor estado de bienestar físico, mental y social, pues para muchas mujeres una maternidad puede significar un riesgo y una afectación inminente de cualquiera de estas tres esferas”. 


Un cuerpo embarazado que necesita desembarazarse


Una cosa es clara, esta lucha no es solo para las mujeres heterosexuales, la discusión se complejiza mucho más cuando hablamos con Natalia, feminista popular, quien nos dice, “el derecho debería estar para cualquier persona que necesite desembarazarse, eso es clave, aquí estamos peleando por condiciones, garantías, seguridad y derecho a tecnología para los cuerpos que abortan” (ver recuadros: Tratamiento con medicamentos y Tratamiento quirúrgico).

Natalia ha trabajado como prestadora de servicios de aborto seguro de manera institucional, aunque en la actualidad presta estos mismos servicios desde lo clandestino, “si las chicas necesitan una interrupción del embarazo, y yo tengo la información de cómo hacerlo, pues se las comparto. Obviamente esto se hace bajo unos acuerdos previos que son: no hay ninguna mediación económica entre ellas conmigo, si hay una complicación en el procedimiento la persona debe ir a un centro médico, el medicamento deben conseguirlo por su propia cuenta ya que yo no lo puedo distribuir. Lo que hago es acompañar a las mujeres y cuerpos que abortan, ya no desde lo institucional, sino desde el activismo”.

 

Al preguntarle sobre las barreras para acceder al aborto para personas trans y no binarias, y si hay una diferenciación en lo institucional para este tipo de población a la hora de realizarse un aborto, Natalia nos responde con claridad:

“Imagínense, si para los cuerpos de las mujeres acceder al aborto es difícil, para una persona trans o no binaria es peor, pues se les presentan muchas barreras por las múltiples discriminaciones estructurales que viven en su día a día.

Actualmente no existe una diferenciación desde lo institucional para personas trans y no binarias a la hora de acceso al aborto, tendría que existir y creo que es un trabajo fundamental que vienen realizando en Argentina, que se ha esparcido a lo largo de los coletazos de la marea verde. Entonces, hoy también nos preguntamos por la necesidad de complejizar mucho más el reconocimiento de la sociedad, mucho más allá de la heterosexualidad.

Creo que desde lo jurídico la Corte Constitucional es muy clara en abrir el tema a la ciudadanía, en sus fallos no solamente habla de mujeres, habla de cuerpos que están en gestación. Eso es un gran avance, sin embargo aún queda el reto de transformar la sociedad. Pues si te fijas, hasta en los servicios de salud que están medianamente preparados para prestar el servicio de la interrupción voluntaria del embarazo se presentan barreras para las personas trans y no binarias, pues desde que te sientas en la sala de espera todos los afiches traen mensajes de mujeres que dicen “mujer, decide sobre tu cuerpo”, “la maternidad será deseada y feliz”, “mujer, toma tu anticoncepción”. Entonces, nuevamente está presente esa heteronormatividad que piensa que las únicas personas que quedan embarazadas son las mujeres heterosexuales”.

 

 

Tras un respiro fuerte, como para descansar, prosigue, “Todo se complejiza aún más cuando un chico trans decide continuar con su embarazo, pues todo el mundo pensaría que va a abortar, es lo que nos dicen que hay que pensar y no es así necesariamente, muches deciden continuar y ser padres”.

Para finalizar Natalia nos cuenta que, aunque valora y festeja lo ocurrido tras el fallo de la Corte Constitucional, “actualmente hay muchas personas diversas y mujeres feministas que saben que pueden dirigirse a una EPS para exigir que les practiquen el procedimiento de aborto, sin embargo, muchas prefieren hacerse el procedimiento con el acompañamiento de organizaciones populares como Las Parceras en Bogotá, o Las Tiguacas en Risaralda, que además de acompañar el proceso físico, acompañan la parte emocional de quien toma la decisión, evitando así los tramites, demoras, juzgamientos y limitaciones que pueden presentarse por la rigidez institucional en las EPS”. Todo un tema que profundizaremos en artículo que traerá la edición abril-mayo de nuestro periódico.

 


Procesos judiciales a mujeres que abortaron en Colombia

 

Según el informe “La Criminalización del Aborto en Colombia”*), publicado en julio de 2021, la base de datos relacionada por la Fiscalía General de la Nación trae las siguientes cifras:
Se han registrado 5.737 procesos por el delito de aborto, de los cuales 4.355 están inactivos y 4.754 están en etapa de indagación.

• 7.450 casos están en etapa de ejecución de penas, es decir, son casos en los que ya hay condena o se decretó medida de aseguramiento.
• 102 casos están en etapa de juicio, es decir, que el juez no se ha pronunciado aún en un sentido u otro.
• En 2.431 casos la noticia criminal se obtuvo por «actos urgentes», mientras que en 1.580 y 1.540 casos, respectivamente, se obtuvo por denuncia e informes. Los «actos urgentes» son los que se relacionan con delitos en progreso. Se solicita a la policía presentarse en el lugar para tomar acciones de protección a la población y proceder a la captura. Los informes, por otra parte, se refieren a actuaciones rutinarias que determinan que se ha cometido un delito.

En los últimos 15 años ha aumentado significativamente la persecución del delito de aborto y han aumentado las condenas por tal motivo. Mientras en 2006 se condenaron 12 personas, en 2007 fueron 25, y en los siguientes 13 años el promedio de condenas fue de 26.

* Ver en: https://despenalizaciondelaborto.org.co/wp-content/uploads/2021/08/La-criminalizacioi%CC%80n-del-aborto-en-Colombia_LaMesa-1.pdf

 



Tratamiento con medicamentos

 

El Misoprostol es un medicamento creado para prevenir y tratar enfermedades digestivas como las úlceras gástricas, pero por una especie de accidente, cuando se lo formulaban a mujeres embarazadas, uno de los efectos que generaba eran contracciones uterinas con posibilidad de expulsión; con el paso del tiempo se empieza a utilizar en trabajos de parto para generar contracciones artificiales. De igual manera, muchas mujeres lo utilizan para abortar.

Otro medicamento que sí fue creado por científicos y científicas para abortar es la Mifepristona, que desde 1980 se utiliza en Francia para expulsión de productos uterinos (tumores, quistes, embarazos). En Colombia hasta hace muy poco se autorizó su venta, aunque hay restricciones, no es posible conseguirla sin formula médica.

Tratamiento quirúrgico

Históricamente se ha utilizado el legrado, que en la práctica es la utilización de una especie de cuchara que se introduce por la vagina para empezar a raspar las paredes del útero. En el artículo “El legrado uterino, indicaciones, beneficios y riesgos”, el ginecobstetra Miguel Ángel Alarcón Nivia*, nos brinda algunos datos históricos de esta práctica médica:

• 1723, René Croissant diseña una cucharilla para limpiar heridas de la piel mediante raspado.
• 1828, Samuel Lair usa un estilete para explorar el fondo uterino.
• 1846, el cirujano y ginecólogo francés Joseph Claude Anthélme Recamier, del Hôtel Dieu de Paris, introduce la cureta con la forma con la cual se conoce actualmente, para el raspado de la cavidad uterina.
• 1878, C. Ruge y J. Veit sugieren que el curetage puede ser utilizado con fines diagnósticos.
• 1924, Howard Atwood Kelly inicia la era de legrados en el consultorio, con sedación o sin ningún tipo de anestesia.
• 1935, Emil Novak diseña su cánula o cureta de pequeño calibre y punta aserrada para hacer biopsias. En ese mismo año, Novak diseña un sistema de aspiración y legrado, mediante la utilización de un vacuum conectado a tubos aserrados (de mayor calibre a la cureta de Novak).
• 1982, Cornier diseña una cureta flexible para conectar a un aspirador llamado vabra.
• 1986, se inicia la histeroscopia diagnóstica, con eventos aislados de biopsia o extirpación de masas polipoideas.

En la actualidad, el método tecnológico más avanzado es la aspiración manual endouterina, que realiza un vaciamiento del útero al vacío, dejando como consecuencia un sangrado similar al de la menstruación y que se supera en alrededor de 9 a 10 días. Sin embargo, acceder a esta tecnología en Colombia es limitado para las mujeres y, por el contrario, se continua con la practica del legrado que en Europa se dejó de practicar desde el siglo pasado.

* Ver en: https://revistas.uis.edu.co/index.php/revistamedicasuis/article/download/1837/2215/4966

 

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Feministas de izquierda rechazan declaraciones de Maduro en el Congreso de la Mujer del PSUV

3 de abril de 2022.- Voceras de distintas organizaciones feministas de izquierda han expresado su rechazo a la alocución presidencial realizada en el marco de la apertura del Congreso de la Mujer venezolana realizado por el PSUV-Gobierno en la que el presidente Nicolás Maduro afirmó que "La mujer, sabemos, tiene grandes tareas en la vida, la tarea de parir, de gestar, de parir, la tarea de forjar, formar, criar, construir valores. Todas las mujeres tienen en su inocencia profunda un sentido innato para proteger y amar a la humanidad, a los niños y a las niñas. Mucho, pero mucho más elevado, de lejos, que el que tenemos los hombres…"

Zuleika Matamoros, coordinadora de Juntas y a la Izquierda afirmó a través de un artículo que "Lo que debemos dejar claro es que Maduro no pronunció un discurso en estos términos machistas, patriarcales por torpeza, o porque su vena machista no le deja disimular expresiones que le delatan como tal. Esta afirmación es la expresión clara de una política directa en contra de la campaña levantada por la legalización del aborto. Es una política que lo pone de cara a la iglesia católica y demás sectores religiosos. Es una política en contra de la mujer de los sectores más vulnerables: las trabajadoras y las de los sectores populares."

Asimismo Claudia Gilly del Movimiento Mujeres en Lucha afirmó también de manera pública que "No es la primera vez que el Maduro nos manda a parir, ya hace dos años se dirigió a la mujer venezolana diciendo: «a parir, todas las mujeres, a parir seis hijos". Una vez más queda plasmada la ideología patriarcal que caracteriza a este gobierno de falso socialismo, que concibe a la mujer como cuerpo sexualizado y maternizado, para uso, goce y disfrute del sistema patriarcal que requiere de relaciones verticales para la dominación, saqueo de bienes, recursos y medios de producción, para lo cual es imprescindible que la mujer cumpla con el mandato sexista en su condición de madre, cuidadora y reproductora, y aporte la mano de obra barata, incluso esclava, para que se perpetúen las condiciones de opresión, discriminación y explotación necesaria para la acumulación capitalista."

Aporra, abril 3/2022

Puedes leer las notas completas en los siguientes links

https://www.aporrea.org/actualidad/a311254.html

https://www.aporrea.org/actualidad/a311220.html

Publicado enPolítica
Martes, 08 Marzo 2022 06:06

Una causa justa para las mujeres

El colectivo Causa Justa delante del Palacio de Justicia en Bogotá (foto: https://causajustaporelaborto.org/un-ano-de-una-causa-justa/)

En este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, un reconocimiento especial al logro que supone la despenalización del delito de aborto en Colombia

Un año más llega el momento de reivindicar lo que tendría que ser norma y normalidad en cualquier sociedad democrática. De entre los numerosos acontecimientos acaecidos en el último año con la mujer como protagonista, hay que destacar uno: la legalización del aborto en Colombia durante las primeras veinticuatro semanas de gestación.  

A nadie se le escapa que la consecución de derechos para las mujeres es mucho más difícil que aquellos que “no tienen género”. Ellas necesitan luchar más y por más tiempo, sobre todo porque quienes determinan, desde las leyes y desde los gobiernos, los posibles triunfos femeninos son mayoritariamente hombres.

Naciones Unidas reconoce que las mujeres padecen “una mayor vulnerabilidad derivada de factores sociales, económicos y culturales”. Por eso, este logro en Colombia es un paso más en la consecución de la “igualdad de género hoy para un mañana sostenible” que demanda la ONU en este 8 de marzo de 2022.

La sentencia C-055 de 21 de febrero de 2022 declara “exequible la tipificación del delito de aborto consentido, en el sentido de que no se configura el delito cuando la conducta se practique antes de la semana 24 de gestación y, sin sujeción a este límite, cuando se presenten las causales de que trata la sentencia C-355 de 2006”. En la misma se solicita finalmente, tanto al Congreso de la República como al Gobierno nacional, que formulen e implementen “una política pública integral en la materia”.

El fallo de la Corte Constitucional colombiana abre un nuevo panorama para ellas y sus derechos en el país y por extensión en la región latinoamericana. Con esa decisión se subsanan años de reclamar en el desierto por un derecho reiteradamente ignorado por parte de un Congreso de la República netamente macho, blanco y conservador.

Nombrar siempre supone dejar a alguien fuera de la lista, por eso no queremos poner nombres y apellidos a este día memorable. Sin embargo, hay un colectivo que merece ser recordado por su tesón y lucha para conseguir tan importante decisión jurídica: Causa Justa “un movimiento que busca la libertad y la autonomía reproductiva de todas las mujeres”. Impulsado por la Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres, está compuesto por “otras organizaciones de mujeres, feministas y de derechos humanos y diferentes actores entre quienes se encuentran activistas, prestadores de servicios de salud, referentes de la academia y centros de investigación de todo el país”.

En el proceso, la entidad colombiana ha contado con el apoyo de Human Rights Watch. Esta ONG internacional presentó un escrito amicus curiae en el que solicitaban a la Corte “tener en consideración los estándares de derechos humanos en materia de aborto”; señalando que “la criminalización del aborto es incompatible con las obligaciones internacionales de Colombia en materia de derechos humanos”, y destacando que, tal como se recoge en sus informes de los últimos 15 años, “los marcos jurídicos que penalizan el aborto generan un entorno en el cual las mujeres y niñas recurren a procedimientos inseguros que ponen en peligro su salud y sus vidas”.

El dictamen es, le pese a quien le pese, incluido el pelele presidente del país, un hito para las mujeres, para la autonomía sobre su propio cuerpo y su salud sexual y reproductiva. Pero también es un triunfo de la democracia, un logro para que ese cincuenta por ciento de la población sienta que realmente forman parte de la sociedad a la que aportan y pertenecen, que hay equidad y justicia social.

Porque el derecho al aborto no significa el deber de abortar, supongo que para nada un trago agradable. Es dar la opción a las mujeres de que decidan sobre su cuerpo sin el estigma del delito y del señalamiento social.

Publicado en Mundo Obrero el 07/03/2022

08 Mar 2022

Publicado enColombia
Un triunfo de los movimientos feministas. Colombia. Despenalizan el aborto, posible incluso hasta la semana 24


El fallo cayó como crema refrescante sobre una herida que por momentos da muestras de mejoría pero que pese al paso del tiempo no sana del todo. En la tarde del lunes 21 de febrero la Corte Constitucional, luego de meses de dilación (debido a variedad de causas, entre ellas el impedimento de un juez por haber adelantado ante un medio de comunicación su opinión sobre el particular), falló sobre una demanda interpuesta por Causa Justa, movimiento que “[…] busca la libertad y la autonomía reproductiva de todas las mujeres sobre sus cuerpos y sus proyectos de vida”. Además, Causa Justa “[…] reconoce la urgente necesidad de eliminar el delito de aborto del Cógido Penal como un avance para los derechos de las mujeres”. El movimento es una confluencia de organziaciones, entre ellas: La mesa por la vida y la salud de las mujeres, otras organizaciones de mujeres, feministas y de derechos humanos, entre otras y otros que integran esta coalición.


El fallo de la Corte Constitucional, con sorpresa para muchas y muchos, no solo refrendó el derecho al aborto sin estar condicionado como hasta ahora a malformación del feto o que la mujer corriera peligro o hubiese sido abusada sexualmente, y solo posible hasta la 8 semana de gestación, sino que fue mucho más allá y amplió el tiempo para la interrupción del embarazo hasta la semana 24. Pensando en prevención del embarazo, los jueces también entregaron una serie de recomendaciones que deben concretarse a través de políticas educativas y de salud pública. (Ver recuadro)


Con este fallo, en un país donde la Iglesia católica como parte del poder que ha propiciado violencia, exclusión, empobrecimiento generalizado, y otros muchos males que marcan al país, ha determinado y deformado por siglos la vida diaria de millones de personas, la máxima instancia judicial marca una tendencia por seguir en América Latina y gran parte del mundo. Una decisión que hace honor a la lucha de las mujeres, lideradas por variedad de organizaciones feministas, por el derecho a decidir sobre sus cuerpos.


Como lo aseguró Causa Justa, organización que interpuso la demanda que llevó al alto tribunal al fallo acá comentado, y una vez conocido el mismo: “La decisión supone un avance en el reconocimiento de la libertad y autonomía reproductiva y sitúa a Colombia como el país con el modelo de plazos más amplio de todo el continente. El fallo también trae beneficios a las y los prestadores de servicios de salud, pues podrán realizar el procedimiento de aborto/IVE hasta la semana 24 sin enfrentar la amenaza de una persecución penal”.


Causa Justa enfatizó a través de Ana Cristina González Vélez, una de las pioneras del movimiento, que: “Seguiremos insistiendo hasta que deje de usarse este delito que es injusto, ineficaz y contraproducente. Los plazos sin duda reconocen en cierta medida la autonomía de las mujeres hasta una cierta etapa del embarazo, pero no se sustentan en razones científicas y niegan la capacidad de las mujeres para decidir como sujetos morales plenos”.


Lo decidido por los jueces da cuenta de la situación de violencia que afecta a la mujer colombiana, país donde la marca del patriarcado aún se siente en el día a día por todos sus poros, y en particular por medio de violaciones, país donde menores de edad son madres precoces. Por ejemplo, según datos oficiales, en 2020, al menos 4.268 niñas de entre 10 y 14 años fueron madres, en muchos casos por acto sexual no consentido. Colombia, país donde el aborto es la cuarta causa de mortalidad materna y donde el 10 por ciento de los 400.000 abortos que se realizan al año, son llevados a cabo en condiciones de clandestinidad y sin garantía de condiciones sanitarias.


Por último, llamó la atención de este fallo que entre los 4 votos emitidos en contra de reconocer este derecho figuran los de tres mujeres, las magistradas: Cristina Pardo, Paola Meneses y Gloria Ortiz. Evidenciando, de esta manera, que no por el simple hecho de ser mujeres se lucha a favor de ellas. O lo que es lo mismo, que el feminismo no es una prolongación del género sino, y esto es lo fundamental, una construcción social, cultural, política, una opción ante la vida, en lucha contra el poder, el capitalismo, el patriarcado, el sexismo, la instrumentalización y mercantilización del cuerpo femenimo, lucha por igualdad de derechos y condiciones de vida que su par masculino. Una lucha que se libra a la par de otras muchas y en unión de todas las personas por erradicar de la faz de la Tierra la opresión, la explotación, la injusticia, la desigualdad social, entre otros muchos males que son consustanciales al capitalismo y al poder en general.

 



La Corte Constitucional no solo decidió despenalizar el aborto hasta la semana 24 de gestación, sino que también llamó al poder legislativo y al gobierno nacional para que diseñen y pongan en marcha una política pública frente al derecho aprobado. La Corte llamó a que este proceso se surta en el menor tiempo posible, sin que el tiempo que se tomen para ello implica la no realización del derecho que instituyeron. Derecho para hacer real la dignidad y los derchos de las mujeres gestantes.


Para el diseño de esa política pública la Corte marcó seis aspectos básicos por tener en cuenta:


— La divulgación clara de las opciones disponibles para la mujer gestante durante y después del embarazo
— La eliminación de cualquier obstáculo para el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos que se reconocen en esta sentencia.
— La existencia de instrumentos de prevención del embarazo y planificación
— El desarrollo de programas de educación en materia de educación sexual y reproductiva para todas las personas.
— Medidas de acompañamiento a las madres gestantes que incluyan opciones de adopción, entre otras.
— Medidas que garanticen los derechos de los nacidos en circunstancias de gestantes que desearon abortar.

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Todas las fotografías que acompañan este artículo son de Victoria Holguín.

El pasado 21 de febrero la Corte Constitucional despenalizó el aborto en Colombia hasta la semana 24 de gestación, una decisión histórica. El fallo es claro resultado de la lucha intergeneracional que busca materializar la autonomía y soberanía de los cuerpos de las mujeres, así como de unos magistrados defensores de una doctrina jurídica a tono con estas aspiraciones. Un logro que, por demás, evitará que más mujeres sean judicializadas y condenadas por este motivo, como hoy lo padecen 7.450 de ellas.

 

“La motivación para emprender la lucha por el derecho al aborto en Colombia viene desde hace mucho tiempo atrás, aquí hacemos un gran reconocimiento a la historia de las primeras mujeres feministas colombianas que empezaron a hablar de estos temas, a traerlos a la agenda nacional en medio de un montón de dificultades que impone una sociedad sumamente conservadora”.

La memoria, reconocimiento y énfasis es de Johanna Cepeda, con quien sostuvimos un diálogo ameno y lleno de enseñanzas. Johanna es una mujer joven, enfermera con maestría en salud sexual y reproductiva, que desde hace más de diez años es activista de la “Mesa por la vida y la salud de las mujeres”, y que además es cofundadora del grupo de Enfermería por el derecho a decidir.

 

 

La contactamos, entre otras inquietudes, para que nos diera su opinión sobre Causa justa, y no duda en responder describiéndola como un “movimiento que busca la libertad y la autonomía reproductiva de todas las mujeres sobre sus cuerpos y sus proyectos de vida, que lucha por la necesidad urgente de eliminar el delito del aborto del Código Penal, porque esto significa un avance para los derechos de las mujeres y un cambio favorable para la sociedad y la democracia en general. Lo impulsa la Mesa por la vida y la salud de las mujeres, pero está conformado por diversas organizaciones de mujeres, académicos/as, activistas, centros de investigación, grupos de mujeres feministas, de derechos humanos, prestadores de servicios de salud y muchas personas que creen que esta causa es justa y se debe defender la libertad de las mujeres”.

Una lucha justa, necesaria y urgente

El papel de Causa Justa en la lucha por los derechos de las mujeres se da en medio de los escenarios de desigualdades y violencia de la sociedad patriarcal, la cual ataca por múltiples frentes y así como quiere asignar estéticas, formas de ser y de comportarse, quiere imponer lo que pueden hacer o no las mujeres con sus cuerpos, llegando al punto de obligarlas a parir sin su consentimiento.

Un patriarcado agresivo que no contento con lo anterior, las asesina por el hecho de ser mujeres, porque las considera un objeto de su propiedad. Esta situación puede verse con claridad siguiendo al Observatorio Feminicidios Colombia, al denunciar que entre enero y diciembre de 2020 ocurrieron 630 feminicidios y en las mismas fechas de 2021 fueron 622. En enero de 2022 se registraron 55 y la situación en lo recorrido del año va en aumento. Por su parte el informe: “La niñez no da espera 2022-Niñez Ya”, confirma que entre enero y octubre 2020-2021 creció en 10 por ciento la cantidad de niñas entre 10 y 14 años que fueron violadas y obligadas a ser madres.

 

 


Pero las negaciones, violencia y exclusiones de esta sociedad, profundamente patrialcal, también queda registrada en indicadores del Dane sobre desigualdad social entre hombres y mujeres, de acuerdo al cual en el 2019 la tasa de desempleo según nivel educativo de postgrado, educación universitaria, técnico profesional y tecnología, secundaria y primaria, es mayor para las mujeres en todos los campos (ver tabla).

 

 

Curiosamente, la participación de las mujeres en el mercado laboral aumentó más que la de los hombres en el periodo 2008-2019, pasando del 46,4 por ciento al 53,1. Todo un triunfo dirán algunos, pero la realidad de este incremento es que se vive en condiciones más precarias y discriminatorias para las mujeres, con mayor informalidad y menores salarios, como lo evidencia el Dane con sus estadísticas. La brecha salarial total entre hombres y mujeres con ocupación en 2019 es de 12,9 por ciento; las mujeres ocupadas sin hijos ganan 7 por ciento menos que los hombres ocupados sin hijos; las mujeres ocupadas casadas ganan 15,8 por ciento menos en el ingreso mensual que los hombres ocupados casados.


Adicional a esto, como también lo registra el Dane, el 27,5 por ciento de las mujeres en Colombia no cuentan con un sustento económico propio, proporción casi tres veces mayor que el 10,5 de los hombres que padecen igual realidad. Una diferencia agravada en el ámbito rural, donde la probabilidad de no contar con ingresos propios por parte de una mujer es cinco veces mayor a la de un hombre.


Un proceso de años

En medio de este panorama que oscurece y nubla la realidad de las mujeres, los procesos organizativos avanzan y obtienen grandes triunfos, como el de la despenalización del aborto hasta la semana 24. Al preguntarle a Jhoanna en que se basa esta lucha nos dice: “[…] en reconocer a las mujeres como sujetas de derechos, reconocer nuestras decisiones como válidas, como moralmente importantes y reconocer que el hecho que una mujer pueda tomar decisiones sobre su reproducción le permite alcanzar otros niveles de salud, estilos de vida y le permite desarrollarse como esa mujer lo desea, porque creo que el principal problema ha sido siempre mirar la maternidad como una situación obligatoria de las mujeres por tener una capacidad reproductiva. Pero al imponernos la maternidad lo que se hace es violentar nuestras expectativas como mujeres, si la maternidad no va en nuestro proyecto de vida o si sentimos que no es el momento de ser madres”.

 

 

Entendiendo que su lucha no es de ahora sino de años atrás, le preguntamos a Jhoanna su valoración de los avances en este proceso, y su respuesta llega sin titubeos, inmediata: “en esta lucha hemos tenido varios avances, por ejemplo, en el 2006 fue muy importante la despenalización parcial bajo las tres causales a nivel legal y de reconocimiento de derechos, sin embargo, después de 16 años de haber jugado las reglas de juego de la Corte Constitucional, intentando que las mujeres accedieran a estos servicios por las tres causales, lo que encontramos fue un sinnúmero de barreras de acceso, y no solamente las que impedían el servicio, sino el incremento desproporcionado del número de persecuciones y de condenas de mujeres que solicitaban un aborto” (ver recuadro: Procesos judiciales a mujeres que abortaron en Colombia).
   
“Aunque celebramos, creemos que la Corte pudo haber hecho más, podían sacar del Código Penal el delito de aborto voluntario, no lo hicieron y aún nos queda esta lucha. Esperamos que con este nuevo fallo haya un compromiso mayor del Estado y de la institucionalidad, pero sobre todo de la sociedad de entender que esta es una decisión muy íntima, muy personal, que es un derecho y que, además, se relaciona con otros múltiples derechos fundamentales de las mujeres como el derecho a la vida, que no es solamente la parte biológica, sino que implica vivir con dignidad, en línea con nuestras propias ideas, en vivir la vida como yo la quiera vivir, pero también que ninguna mujer muera por acceder a un aborto ilegal. Si hablamos del derecho a la salud, implica que tengamos el mayor estado de bienestar físico, mental y social, pues para muchas mujeres una maternidad puede significar un riesgo y una afectación inminente de cualquiera de estas tres esferas”. 


Un cuerpo embarazado que necesita desembarazarse


Una cosa es clara, esta lucha no es solo para las mujeres heterosexuales, la discusión se complejiza mucho más cuando hablamos con Natalia, feminista popular, quien nos dice, “el derecho debería estar para cualquier persona que necesite desembarazarse, eso es clave, aquí estamos peleando por condiciones, garantías, seguridad y derecho a tecnología para los cuerpos que abortan” (ver recuadros: Tratamiento con medicamentos y Tratamiento quirúrgico).

Natalia ha trabajado como prestadora de servicios de aborto seguro de manera institucional, aunque en la actualidad presta estos mismos servicios desde lo clandestino, “si las chicas necesitan una interrupción del embarazo, y yo tengo la información de cómo hacerlo, pues se las comparto. Obviamente esto se hace bajo unos acuerdos previos que son: no hay ninguna mediación económica entre ellas conmigo, si hay una complicación en el procedimiento la persona debe ir a un centro médico, el medicamento deben conseguirlo por su propia cuenta ya que yo no lo puedo distribuir. Lo que hago es acompañar a las mujeres y cuerpos que abortan, ya no desde lo institucional, sino desde el activismo”.

 

Al preguntarle sobre las barreras para acceder al aborto para personas trans y no binarias, y si hay una diferenciación en lo institucional para este tipo de población a la hora de realizarse un aborto, Natalia nos responde con claridad:

“Imagínense, si para los cuerpos de las mujeres acceder al aborto es difícil, para una persona trans o no binaria es peor, pues se les presentan muchas barreras por las múltiples discriminaciones estructurales que viven en su día a día.

Actualmente no existe una diferenciación desde lo institucional para personas trans y no binarias a la hora de acceso al aborto, tendría que existir y creo que es un trabajo fundamental que vienen realizando en Argentina, que se ha esparcido a lo largo de los coletazos de la marea verde. Entonces, hoy también nos preguntamos por la necesidad de complejizar mucho más el reconocimiento de la sociedad, mucho más allá de la heterosexualidad.

Creo que desde lo jurídico la Corte Constitucional es muy clara en abrir el tema a la ciudadanía, en sus fallos no solamente habla de mujeres, habla de cuerpos que están en gestación. Eso es un gran avance, sin embargo aún queda el reto de transformar la sociedad. Pues si te fijas, hasta en los servicios de salud que están medianamente preparados para prestar el servicio de la interrupción voluntaria del embarazo se presentan barreras para las personas trans y no binarias, pues desde que te sientas en la sala de espera todos los afiches traen mensajes de mujeres que dicen “mujer, decide sobre tu cuerpo”, “la maternidad será deseada y feliz”, “mujer, toma tu anticoncepción”. Entonces, nuevamente está presente esa heteronormatividad que piensa que las únicas personas que quedan embarazadas son las mujeres heterosexuales”.

 

 

Tras un respiro fuerte, como para descansar, prosigue, “Todo se complejiza aún más cuando un chico trans decide continuar con su embarazo, pues todo el mundo pensaría que va a abortar, es lo que nos dicen que hay que pensar y no es así necesariamente, muches deciden continuar y ser padres”.

Para finalizar Natalia nos cuenta que, aunque valora y festeja lo ocurrido tras el fallo de la Corte Constitucional, “actualmente hay muchas personas diversas y mujeres feministas que saben que pueden dirigirse a una EPS para exigir que les practiquen el procedimiento de aborto, sin embargo, muchas prefieren hacerse el procedimiento con el acompañamiento de organizaciones populares como Las Parceras en Bogotá, o Las Tiguacas en Risaralda, que además de acompañar el proceso físico, acompañan la parte emocional de quien toma la decisión, evitando así los tramites, demoras, juzgamientos y limitaciones que pueden presentarse por la rigidez institucional en las EPS”. Todo un tema que profundizaremos en artículo que traerá la edición abril-mayo de nuestro periódico.

 


Procesos judiciales a mujeres que abortaron en Colombia

 

Según el informe “La Criminalización del Aborto en Colombia”*), publicado en julio de 2021, la base de datos relacionada por la Fiscalía General de la Nación trae las siguientes cifras:
Se han registrado 5.737 procesos por el delito de aborto, de los cuales 4.355 están inactivos y 4.754 están en etapa de indagación.

• 7.450 casos están en etapa de ejecución de penas, es decir, son casos en los que ya hay condena o se decretó medida de aseguramiento.
• 102 casos están en etapa de juicio, es decir, que el juez no se ha pronunciado aún en un sentido u otro.
• En 2.431 casos la noticia criminal se obtuvo por «actos urgentes», mientras que en 1.580 y 1.540 casos, respectivamente, se obtuvo por denuncia e informes. Los «actos urgentes» son los que se relacionan con delitos en progreso. Se solicita a la policía presentarse en el lugar para tomar acciones de protección a la población y proceder a la captura. Los informes, por otra parte, se refieren a actuaciones rutinarias que determinan que se ha cometido un delito.

En los últimos 15 años ha aumentado significativamente la persecución del delito de aborto y han aumentado las condenas por tal motivo. Mientras en 2006 se condenaron 12 personas, en 2007 fueron 25, y en los siguientes 13 años el promedio de condenas fue de 26.

* Ver en: https://despenalizaciondelaborto.org.co/wp-content/uploads/2021/08/La-criminalizacioi%CC%80n-del-aborto-en-Colombia_LaMesa-1.pdf

 



Tratamiento con medicamentos

 

El Misoprostol es un medicamento creado para prevenir y tratar enfermedades digestivas como las úlceras gástricas, pero por una especie de accidente, cuando se lo formulaban a mujeres embarazadas, uno de los efectos que generaba eran contracciones uterinas con posibilidad de expulsión; con el paso del tiempo se empieza a utilizar en trabajos de parto para generar contracciones artificiales. De igual manera, muchas mujeres lo utilizan para abortar.

Otro medicamento que sí fue creado por científicos y científicas para abortar es la Mifepristona, que desde 1980 se utiliza en Francia para expulsión de productos uterinos (tumores, quistes, embarazos). En Colombia hasta hace muy poco se autorizó su venta, aunque hay restricciones, no es posible conseguirla sin formula médica.

Tratamiento quirúrgico

Históricamente se ha utilizado el legrado, que en la práctica es la utilización de una especie de cuchara que se introduce por la vagina para empezar a raspar las paredes del útero. En el artículo “El legrado uterino, indicaciones, beneficios y riesgos”, el ginecobstetra Miguel Ángel Alarcón Nivia*, nos brinda algunos datos históricos de esta práctica médica:

• 1723, René Croissant diseña una cucharilla para limpiar heridas de la piel mediante raspado.
• 1828, Samuel Lair usa un estilete para explorar el fondo uterino.
• 1846, el cirujano y ginecólogo francés Joseph Claude Anthélme Recamier, del Hôtel Dieu de Paris, introduce la cureta con la forma con la cual se conoce actualmente, para el raspado de la cavidad uterina.
• 1878, C. Ruge y J. Veit sugieren que el curetage puede ser utilizado con fines diagnósticos.
• 1924, Howard Atwood Kelly inicia la era de legrados en el consultorio, con sedación o sin ningún tipo de anestesia.
• 1935, Emil Novak diseña su cánula o cureta de pequeño calibre y punta aserrada para hacer biopsias. En ese mismo año, Novak diseña un sistema de aspiración y legrado, mediante la utilización de un vacuum conectado a tubos aserrados (de mayor calibre a la cureta de Novak).
• 1982, Cornier diseña una cureta flexible para conectar a un aspirador llamado vabra.
• 1986, se inicia la histeroscopia diagnóstica, con eventos aislados de biopsia o extirpación de masas polipoideas.

En la actualidad, el método tecnológico más avanzado es la aspiración manual endouterina, que realiza un vaciamiento del útero al vacío, dejando como consecuencia un sangrado similar al de la menstruación y que se supera en alrededor de 9 a 10 días. Sin embargo, acceder a esta tecnología en Colombia es limitado para las mujeres y, por el contrario, se continua con la practica del legrado que en Europa se dejó de practicar desde el siglo pasado.

* Ver en: https://revistas.uis.edu.co/index.php/revistamedicasuis/article/download/1837/2215/4966

 

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Publicado enEdición Nº289
Sábado, 14 Noviembre 2020 05:52

Polonia. La revolución de las mujeres

Polonia. Cinco noches de protestas

El 22 de octubre de 2020, el Tribunal Constitucional de Polonia sentenció que la ley sobre el aborto vigente desde 1993 era parcialmente inconstitucional. Dicha ley autorizaba el aborto en función de tres causas: amenaza para la salud y la vida de la mujer, constatación de que el feto sufra una malformación o enfermedad irreversible ¡y la sospecha de que el embarazo era fruto de un delito: es decir, violación o incesto. El Tribunal consideró que dos últimas causas contradicen las disposiciones constitucionales sobre la protección de la vida. De ese modo, una institución que teóricamente garantiza el orden jurídico atenta contra los derechos de las mujeres, incrementando su sufrimiento. Tanto de las mujeres que portan un organismo muerto o un feto con malformaciones o enfermedades irreversibles como de las que desean procrear en el futuro. En el primer caso, tener que parir una criatura que nace muerta o que se sabe de antemano que no sobrevivirá constituye todo un infierno para la madre.

Un régimen propio de la inquisición

Este tipo de heroísmo se inscribe en la visión de Jaroslaw Kaczyński, presidente del partido gubernamental PiS (Ley, Derecho y Justicia), quien declaró que merecía la pena parir un niño muerto, aunque no fuese más que para bautizarlo y enterrarlo. Sin embargo, el carácter bárbaro de este criterio no es nuevo en la política polaca. El derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo es una de las luchas más encarnizadas en Polonia desde hace años. Una lucha que la derecha polaca, que depende del apoyo de la Iglesia católica, ha venido ganando hasta la resolución del Tribunal Constitucional.

En Polonia no se puede decir que “nadie esperaba la Inquisición española”, pronunciada en el célebre sketch Flying Circus de los Monty Python. El fanatismo clerical forma parte de la vida cotidiana y no debería sorprender a nadie. Sin embargo, si puede resultar sorprendente la triple alianza que se ha materializado en torno a ese ataque vergonzoso contra las mujeres.

Si no hubiera existido la pandemia y los límites para el normal funcionamiento de la vida pública que ha conllevado, el tribunal encargado de ejecutar las órdenes del PiS se lo hubiera pensado dos veces antes de pronunciarse sobre la constitucionalidad de los pocos derechos que gozan las mujeres en torno a sus derechos reproductivos.

A fin de cuentas, quienes detentan el poder no han olvidado el gran choque que supuso el lunes negro: la enorme resistencia social contra los intentos anti-abortistas que en 2016 puso en jaque la ofensiva ultraconservadora.

El número de casos provocados por la covid-19 en Polonia aumenta rápido. A la hora de escribir este artículo, Polonia se sitúa en el 8º lugar de la tristemente célebre lista de países con mayor incidencia cotidiana de infecciones. Igualmente, el número de muertes aumenta de forma alarmante y la capacidad de atención sanitaria está al borde del colapso. Todo el mundo se pregunta si los hospitales disponen de suficientes camas y equipos de respiración asistida. Las ambulancias se ven obligadas a largas esperas antes de depositar los pacientes en el hospital…

Por ello, se podía esperar que una sociedad aterrorizada por esta situación no respondiera a un ataque institucional contra los derechos de las mujeres. Pero, una vez más, las autoridades se equivocaron.

A pesar de estar prohibidas las reuniones de más de cinco personas, los últimos días de octubre Polonia conoció lo que puede ser la ola más grande de manifestaciones en la calle desde la restauración del capitalismo. Y lo que es más importante aún, las movilizaciones no solo se desarrollaron en las ciudades más importantes, sino también en las ciudades medias y en los pueblos. Incluso en aquellos que no hace mucho tiempo se hicieron famosos en el mundo entero por las terribles decisiones adoptadas por responsables locales estableciendo “zonas libres de ideología LGBT”. No se sabe con exactitud lo que significaba el establecimiento de dichas zonas, pero esas decisiones de las autoridades locales, aún cuando no iban más allá de la esfera simbólica, suponían un despiadado y repugnante ataque a las personas con identidades sexuales o de género fuera de la norma. En cualquier caso, algunos municipios revocaron estas escandalosas resoluciones. Lo que no sorprende, porque según leyendo los registros y las transcripciones de las reuniones de sus dirigentes se vio que quienes votaron a favor de esas zonas ni siquiera eran capaces de descifrar el acrónimo LGBT. Cuando se demostró que determinados responsables locales hablaban de zonas sin LPG, la mofa en las redes sociales fue monumental. El acrónimo LPG se refiere al término inglés “gas de petróleo licuado”. Seguro que ninguno de esos responsables políticos estaba por prohibir un carburante tan popular en Polonia…

Una revuelta popular…

Las ciudades pequeñas, incluso aquellas de las regiones que normalmente son bastiones del PiS, reaccionaron ante la decisión del Tribunal Constitucional de forma completamente diferente a la que probablemente imaginaron quienes conforman el gobierno en Varsovia. En lugar de callarse, miles de personas se pusieron a gritar en las calles y en las plazas, sin el menor recato, dos lemas bien claros y muy vulgares: wypierdalać (¡iros a la mierda!) y jebać PiS (¡que le den por el culo al PiS)

Las primeras protestas –populares y espontáneas- comenzaron en el momento en que Przyłębska1/, del Tribunal Constitucional, anunció la decisión. Cientos de personas estupefactas y aterrorizadas por la crudeza del veredicto salieron a la calle la noche del jueves 22 de octubre. Las masas comenzaron a concentrarse ante el edificio que alberga al Tribunal Constitucional y luego se trasladaron ante la sede central del PiS. Desde el principio, el movimiento social de base Ogólnopolski Strajk Kobie (Huelga General de mujeres), que emergió en 2016 al calor de los lunes negros, llamó a movilizarse. En 2016, una enorme movilización obligó al partido en el poder a retirar su apoyo a la ley que se estaba debatiendo en el parlamento para prohibir el aborto.

Ogólnopolski Strajk Kobiet (OSK), la organización feminista cuya militante más conocida es Marta Lempart2/, ha sido una fuerza determinante para la organización de la protesta en todo el país: gracias a los contactos con las y los militantes de base, fue posible organizar marchas y manifestaciones en los días posteriores al anuncio. En muchas ciudades y pueblos, las protestas estallaron espontáneamente, fundamentalmente, gracias al trabajo de grupos informales.

 El 23 de octubre, miles de manifestantes se concentraron ante la villa de Jaroslaw Kaczynski en el barrio Żoliborz de Varsovia, también la plaza de la Libertad de Poznan se llenó de manifestantes y en Lodz se alumbraron cientos de velas fúnebres frente a la sede de PiS.

Las primeras movilizaciones fueron relativamente tranquilas; había más mujeres atemorizadas y llorando que gritando consignas vulgares. A pesar de ello, el periodista de derechas Rafał Ziemkiewicz les llamó putas vulgares a través de Twitter y los media gubernamentales ocultaron de forma permanente el carácter masivo de las protestas, subestimando el número de participantes. El punto de inflexión a todo ello se dio en las misas dominicales en las iglesias.

… que no perdona a la Iglesia

El domingo 27, como parte de la liturgia dominical, las manifestantes interrumpieron las misas al grito de consignas pro-aborto (“Recemos por el derecho al aborto”), con aplausos estridentes en las catedrales, distribuyendo panfletos y con pintadas al respecto, así como haciendo público el número de teléfono del Abortion Dream Team, un colectivo que facilita el aborto en el extranjero para las mujeres polacas. A la noche, en Varsovia, hubo manifestaciones frente a la sede de la Curia, al mismo tiempo que en el resto del país las protestas frente a las iglesias se hacían cada vez más intensas.

Todo ello provocó la ira de los nacionalistas y de los editorialistas de los medios de comunicación próximos a ellos, que realizaron llamamientos fervientes a “defender los santuarios”. Ante la iglesia de la Santa-Cruz, (calle Nowy Świat en Varsovie) las manifestantes tuvieron que hacer frente a la Guardia Nacional, una organización paramilitar dirigida por Robert Bąkiewicz, uno de los organizadores de la Marcha anual por la independencia. Los nacionalistas Defensores de la Iglesia agredieron a una anciana y tiraron a una joven por las escaleras abajo, teniendo que ser hospitalizada. Estas agresiones se desarrollaron bajo la atenta mirada de la policía que se abstuvo de defender a las mujeres frente a la agresión de los nacionalistas.

La nueva generación se rebela

Las movilizaciones de Varsovia dieron aliento a la combatividad social. Fruto de ello, las protestas espontáneas tomaron otro cariz: bloqueo de calles en cientos de ciudades el lunes 28, con miles de personas en cada una de ellas; huelga de mujeres el miércoles, en la que las mujeres y los hombres que les apoyaban dejaron de trabajar; y enormes manifestaciones de estudiantes universitarios y de enseñanza secundaria en todo el país.

Fue en ese momento que Jarosław Kaczyński llamó a hacer frente a las mujeres que no aceptaban someterse [a la decisión del Tribunal], siendo abiertamente criticado por haber incitado a la sociedad a la guerra civil. Su discurso se convirtió en una bomba incendiaria que radicalizó el discurso de las manifestantes.

Mientras grababa su discurso Kaczyński puso en la solapa de su chaqueta el pin de la Polonia combatiente que utilizaron los insurgentes de Varsovia en 1944. Cinco supervivientes de esa insurrección criticaron duramente la utilización de este símbolo, declarando al periódico Gazeta Wyborcza que Kaczyński no tenía derecho a utilizarlo y que su acto era inaceptable. Los veteranos de la insurrección también manifestaron su apoyo a las movilizaciones, calificándolas de justas y, a pesar de riesgo de la epidemia, participaron activamente en las marchas. La manifestación más grande se dio el 30 de octubre en Varsovia: entre 100.000 y 150.000 personas venidas de todo Polonia invadieron las calles de la capital. Según la policía, en el conjunto del país3/ se movilizó más de un millón de personas: la movilización más numerosa de estos últimos años en Polonia.

Entre quienes se manifestaron, el grupo más numeroso fue el de las mujeres jóvenes: estudiantes de universidad y secundaria y también las llamadas jóvenes adultas; personas de menos de 35 años que empiezan a tomas sus primeras decisiones vitales. La participación de este grupo de edad dio lugar a una ironía y un sarcasmo sin precedentes en las pancartas y en los lemas. Las más popular fue wypierdalać (¡iros a la mierda!), y la crítica mediática de la “exagerada vulgaridad de las protestas que solo perjudica su causa” llevó a modificarlas crativamente. En las pancartas se podía leer “Os invitamos a marcharos de inmediato”, “Os pedimos que vayáis a joder a otra parte”, “Por favor, iros”. El contraste entre la utilización de formas de expresión neutras y la enorme emoción que embargaba a miles de manifestaciones se hacía cómica.

He aquí algunos de los slogan más corrientes: “Quien vive en Polonia no se ríe en un circo”, “El gobierno no es un embarazo, se le puede expulsar”, “Si los niños del coro estuvieran embarazados, el aborto sería sacramento” y “Si el Estado no me protege, defenderé a mi hermana”. Muchos de ellos provienen de memos en Internet y de programas de entretenimiento populares: “Hoy vamos a cocinar un guiso de pato”4/ “El PiS hace té con el agua de raviolis” “Nos da miedo follar”, “Sólo podemos darnos por el culo”… son slogans que han aparecido en ciudades y pueblos. El breve clip realizado durante la manifestación estudiantil en Varsovia, que muestra a un grupo danzando la canción de Eric Preydz “Call on me” de 2004, se hizo muy popular. En lugar del estribillo de la versión original, la gente cantaba: “Me cago en el PiS”, el slogan más importante de las manifestaciones contra el gobierno tras la de “¡iros a la mierda!”. El clip se hizo viral y la canción Joder al PiS de Cypis5/ basada en ella se difundió mediante altavoces portátiles en las manifestaciones posteriores (en el momento de escribir esto, el video ya se había visionado 4,7 millones de veces en YouTube).

Ciudades y pueblos movilizados

El carácter fenomenal de las protestas tras el anuncio de la decisión del Tribunal por Julia Przyłębska6/ reside en su generalización, que no tiene precedentes. Las marchas se sucedieron de forma simultánea en miles de pueblos y ciudades a lo largo y ancho del país; en particular, en los pueblos de unos pocos miles de habitantes. En determinadas ciudades, las manifestaciones de octubre han sido las primera de su historia. En Sztum, Trzebiatow, Sanok, Pruszkow o Myślibórz, ha salido a la calle gente que nunca antes se había manifestado. En los media se oye decir que se ha abierto una brecha en la reflexión sobre la resistencia social en Polonia y también que es el primer paso hacia una separación real entre la Iglesia y el Estado, que hasta el momento parecía imposible.

El comportamiento de las jóvenes de Szczecinek, una ciudad de 40.000 habitantes, tuvo un enorme impacto: el 25 de octubre hicieron frente a un cura que intentaba increpar a las huelguistas. Le rodearon, gritándole: “Enséñanos tu útero”, “Vuelve a tu iglesia”, “Vete a joder a otra parte”. Estas adolescentes recibieron el apoyo de la gente que se manifestaba en la región y los medios de comunicación locales publicaron vídeos de sus actividades. La cadena de TV de extrema derecha y la progubernamental TVP Info presentó la acción de estas jóvenes como un insulto escandaloso y vulgar a un hombre santo que distribuye el sacramento de la comunión. De hecho, este hombre santo no distribuye el sacramento de la comunión, está suspendido de sus funciones y durante las manifestaciones mostró la higa a los chóferes que apoyaban a las manifestantes.

Contra los patriarcas

Otra palabra que ser ha expandido mucho en poco tiempo en el espacio público es dziaders (que se puede traducir como la expresión vulgar de patriarca). Las pancartas anunciaban “el crepúsculo de estos patriarcas”, es decir, la caída inminente del patriarcado. El patriarca, protector del orden social conservador polaco es una figura muy corriente en Polonia: la puede ejercer un tío en una fiesta familiar, un profesor universitario que repite que las mujeres no deberían estudiar o uno de los ministros del actual gobierno del PiS (en la que solo hay una mujer: la ministra de la familia y de la política social). Las mujeres polacas, cansadas de haber sido marginalizadas durante muchos años en la vida política y haber sido sometidas al ethos del sacrificio por la familia, han dirigido sus protestas contra los hombres en el poder –tanto el poder laico como el eclesiástico- que les tratan de forma irrespetuosa, condescendiente y como objetos, imponiéndoles sus propias opiniones en nombre de la defensa de los valores y las tradiciones. El estruendoso ¡iros a la mierda! Gritado por las jóvenes de 15 años de Szczecinek puede acabar con el patriarcado que han preservado todas las opciones políticas durante los últimos decenios en Polonia.

Bajo el régimen del PiS, el Tribunal Constitucional ha perdido cualquier vestigio de su ya dudosa independencia política, Está compuesto por personas elegidas para ese puesto por el partido en el poder. Se trata, entre otras, de Krystyna Pawłowicz, conocida por su predilección a insultar de forma vulgar a los oponentes políticos, y del antiguo procurador comunista Stanislaw Piotrowicz, obediente miembro del Partido Obrero Unificado Polaco que pronunció las condenas de los militantes del sindicado Solidaridad y que posteriormente se recicló sin problemas a la democracia liberal, transformando su marxismo-leninismo versión estalinista en un ardiente catolicismo. Stanislaw Piotrowicz se hizo célebre en 2001 por defender a un cura acusado de pedofilia. Tras la llegada al poder del PiS en 2015, jugó un importante papel en el desmantelamiento del Tribunal Constitucional para llegar a ser miembro del mismo. Obtuvo ese puesto para resarcirse de no haber logrado ser elegido al parlamento en las legislativas de 2019. La presidenta del Tribunal, Julia Przyłębska, es una juez criticada en la comunidad jurídica por su falta de respeto a las normas jurídicas, por decirlo de forma delicada.

Por la legalización del aborto

La polémica sobre el derecho al aborto en Polonia viene de largo. Tras la Segunda Guerra Mundial, la relativa regulación de la interrupción del embarazo fue modificad varias veces, si bien el derecho a elegir introducido en 1956, en función de las difíciles condiciones de vida de la mujer, abría un amplio campo al respecto. En la práctica, abrió las puertas a la interrupción del embarazo en la sanidad pública. Sin embargo, la disponibilidad técnica y jurídica del aborto contrastaba con el fuerte tabú existente en la sociedad y la gran carga moral que suponía para las mujeres con embarazos no deseados.

El discurso basado en la protección de la vida frente a lo que los partidarios del gobierno actual denominan aborto eugénico triunfó en 1993 cuando se adoptó la ley sobre la Planificación Familiar. Ley que se aprobó unos meses antes del concordato entre el Vaticano y la República de Polonia.

En el periodo de las transformaciones sociales económicas post-1989, el fundamentalismo católico se fue haciendo fuerte y se instaló en la corriente política dominante. La Iglesia dejó de jugar el papel de apoyo abierto a un amplio abanico de círculos de oposición, no sólo cristianos, que luchaban contra el régimen autoritario dela República Popular de Polonia. En los años 1990 su influencia política alimentó discursos radicalmente conservadores que encontraban eco tanto entre las clases populares como en el seno de una parte de la clase media polaca en formación en las nuevas condiciones capitalistas. Y tras 1989 pocas organizaciones política verdaderamente significativas han intentado avanzar reivindicaciones anticlericales.

El hecho de negar a las mujeres el derecho al aborto legal se bautizó como acuerdo sobre el aborto. Sin el inmenso sufrimiento al que la ley de 1993 condujo a miles de mujeres, la utilización de la palabra acuerdo se podría interpretar como una especie de humor negro. Este acuerdo se realizó entre la jerarquía eclesiástica y la derecha política, pasando por encima de las mujeres polacas y de un tímida oposición de los principales partidos del centro y la izquierda.

Si bien en el Parlamento, estas fuerzas votaron contra la ley anti-aborto, en los años siguientes fueron abandonando la cuestión buscando situarse bien en relación a la Iglesia. El apoyo con que contaba el acuerdo se convirtió en una excusa para tomar distancias con el tema. Y a consecuencia de ello, el aborto clandestino ha sido el gran beneficiado de la situación creada.

Debido a estas decisiones políticas, desde los años 1990, Polonia se ha convertido en una fuente de mano de obra barata para el resto de Europa. Los bajos salarios, sobre todo fuera de las grandes ciudades, hace que sean pocas las mujeres que piensen abortar que puedan acceder a una clínica en Austria o Alemania o, incluso, a Eslovaquia, donde los precios son más asequibles. Algunas de ellas, atrapadas no solo por las privaciones materiales, sino también por la falta de apoyo de su parejas o de sus familiares, deciden recurrir desesperadamente a los servicios de entidades más o menos profesionales que ofrecen servicio en Polonia. La Federación de Mujeres y de Planificación Familiar estima que cada año se realizan más de 100.000 abortos ilegales. La cifra oficial recoge 1100 procedimientos de este tipo, de los cuales cerca de 1000 abortos en 2018 se practicaron debido a “enfermedades irreversibles del feto”. De hecho, la decisión del Tribunal Constitucional desplazó la realización del aborto de las clínicas públicas a los garajes de los ginecólogos.

Contra el fundamentalismo católico

Cuando en octubre de 2020 la oposición al endurecimiento de la ley contra el aborto se comenzó a manifestar frente, y a veces en el interior, de las iglesias católicas, se hizo evidente que las autoridades eclesiásticas no podría continuar en una posición de confortable neutralidad. La corresponsabilidad del clero en la creación de las condiciones que permiten convertir en realidad las aspiraciones de los fanáticos pro-vida es ampliamente aceptada. La asociación de fundamentalistas católicos Ordo Iuris, un ejército de hábiles abogados, bien pagados por fanáticos sudamericanos, ha jugado un papel importante en el desarrollo de la idea de proteger los niños en la fase prenatal de la vida (sic!). Actualmente Ordo Iuris constituye la mayor amenaza para los derechos humanos en Polonia. Sus miembros tratan de forma ferviente trasponer su fanática visión del mundo al derecho polaco. Como puede comprobarse, de forma bastante eficaz.

En el ala derecha de la barrica de los media sociales digitales, en los que periodistas intelectualmente miserables pero manifiestamente muy excitados, con toda su arrogancia, aparecen violentos insultos hacia las mujeres, la comunidad LGBT, los políticos de la oposición y prácticamente de todos quienes se arriesguen a oponerse al equipo progubernamental. Entre estos ladradores narcisistas, Rafal Ziemkiewicz se distingue por su particular rudeza, que tanto él como sus amigos la definen como insumisión.

Los envenenados ataques contra las mujeres que luchan por sus derechos se sazonan a veces con una pizca de teorías del complot. Por ejemplo, bajo la forma de argumentos pseudo-científicos sobre la nocividad de todo tipo de contraceptivos a excepción del método Ogino (que otros denominan, la ruleta del Vaticano) y de groseras manipulaciones sobre los motivos que llevan a las mujeres a abortar. Los partidarios del derecho a la vida (de los embriones) citan motivos eugenésicos bien conocidos. En particular, el problema de las personas con síndrome de Down. Tratan de convencernos que la decisión de interrumpir el embarazo se basan en convicciones extremadamente egoistas de las madres, perturbadas por influencias culturales del podrido Occidente: mujeres crueles que simplemente no quieren apiadarse de niños minusválidos y que niegan el valor de sus vidas. Semejantes opiniones no solo las transmiten los fanáticos religiosos que distribuyen a la entrada de las iglesias folletos advirtiendo de las conspiraciones judeo-comunistas-masónicas o dela ideología LGBT; forman parten de la política y del contenido propagado por la televisión pública financiada con nuestros impuestos.

En la interpretación derechista de la cultura polaca, los niños constituyen el principal valor; sin embargo, esto solo se aplica a los niños no natos (fetos) y a quienes aún no tienen su propia visión del mundo. En los discursos de la derecha conservadora polaca radicalizada, una adolescente que lucha por el derecho a su propia dignidad no puede ser más que una joven mimada o manipulada. Pero estos llamamientos al orden, patriarcales y condescendientes, de hombres políticos omniscientes y de los defensores de los valores tradicionales polacos pierden su influencia ante la convergencia de la oposición social actual.

Si bien la dinámica de las protestas callejeras viene perdiendo en intensidad, porque no se puede esperar que las masas de gente que salieron a la calle a finales de octubre continúe permanentemente en la calle- la unidad de numerosos grupos sociales frente a las autoridades constituye un hecho. Aunque pueda parecer totalmente increíble, en medio de la fuerte pandemia de la covid-10, hacemos frente a una situación en la que se puede decir sin exagerar que si bien no tiene un carácter revolucionario, no está muy lejos de ello.

Tras la buena sorpresa

La amplitud de esta movilización es tanto más sorprendente porque desde hace muchos años la sociedad polaca parecía haber sido pacificada cuando se trataba de articular luchas de clase de una envergadura de calado. La especificidad del desarrollo del capitalismo neoliberal en Polonia se sale de los límites de este artículo, pero es interesante señalar que las mismas masas que se manifiestan con vigor en estos días hasta no hace mucho aparecían como excepcionalmente apáticas y despolitizadas, incluso en relación a otros países del antiguo bloque del Este.

Cierto, no hay que echar las campanas al vuelo, porque las protestas actuales ya son fuente de vivas disputas entre diferentes sectores unidos por el rechazo de la decisión del Tribunal Constitucional. De hecho, la inexistencia de un movimiento obrero de masas organizado (más allá de los debilitados sindicaos, algunos de los cuales dudan en adoptar una posición clara sobre el aborto y otros cooperan abiertamente con la extrema derecha, incluso la neofascista, como Solidaridad, que denigra vergonzosamente su herencia histórica), la izquierda no es muy audible.

De una parte, hay que señalar la enorme determinación y el mérito de los diputados de Lewica7/ y de los militantes de las innombrables organizaciones sociales y políticas que han participado en las manifestaciones. Pero, de otra parte, la creación de un organismo denominado Consejo consultivo para la Huelga nacional de mujeres ha generado enormes controversias.

Según sus impulsoras, este Consejo debe desempeñar un papel estrictamente consultivo al servicio del movimiento de masas. Sin embargo, sólo lo componen personas asociadas al medio de las ONG de Varsovia, a las instituciones universitarias y a las organizaciones políticas. Entre ellas se encuentra un exministro desacreditado del gobierno del PO8/. Este Consejo no ha sido elegido mediante un proceso democrático, sino a iniciativa de los dirigentes del OSK y de sus asociados. El Consejo declara que, además de los derechos reproductivos, analizará las cuestiones planteadas en las manifestaciones en materia de derechos laborales, de política social, del sistema educativo o de la ecología. No esta claro cual será exactamente el trabajo y el objetivo de este organismo. Pero es claro que en su interior hay gente que tiene puntos de vista muy diferentes sobre cuestiones fundamentales como los contratos basura9/. Por tanto, existe el riesgo de que un organismo elegido de forma no democrática y cuyos objetivos no están claros se divida antes incluso de dar a conocer los resultados de su trabajo.

Sin embargo, esta no es una razón para caer en el fatalismo. Este Consejo podría jugar un papel importante, por ejemplo, coordinando la defensa de las y los militantes que las autoridades ya han comenzado a reprimir. En teoría, quienes militan a favor de los derechos de las mujeres en ciudades pequeñas son más fáciles de reprimir, porque carecen de una gran base social y mediática. Y ya se encuentran amenazadas con penas que pueden alcanzar hasta los 8 años de prisión, ser despedidas o relegadas al ostracismo. Pero también son personas con una gran fortaleza que en estas circunstancias excepcionales pueden contar con la solidaridad de un movimiento sin precedentes en todo Polonia. Parece que uno de los slogan más importantes de la revolución rampante polaca “Nunca estarás sola” encuentra aquí y ajora su confirmación práctica.

J.D. y Z.R., militantes de la izquierda radical polaca que trabajan en el sector público de la cultura. Para evitar que sean despedidos debido a la prohibición de “manifestar públicamente sus opiniones políticas”, hemos decidido no divulgar sus nombres. (Traducido del polaco por Jan Malewski, los intertítulos y las notas son de la redacción de Inprecor)

14 noviembre 2020

 

Notas:

 

1/ Julia Przyłębskl nació el 16 de noviembre de 1959. Jurista y diplomática, fue elegida al Tribunal Constitucional en diciembre de 2015 por los diputados del PiS en el Parlamento. En diciembre de 2016 el presidente de la República, Andtzej Duda (PiS) le nombró presidenta del Tribunal. Según numerosos juristas, entre ellos expresidentes del propio Tribunal, su elección se realizó violando la ley.

2/ Marta Lempart, jurista de formación, una de las impulsoras de la organización polaca Ogólnopolski Strajk Kobiet (Huelga nacional de mujeres, OSK), que reivindica el derecho al aborto libre, fue una de las organizadoras de la protesta negra –protesta de las mujeres contra el intento de hacer pasar una ley que prohibiera totalmente el aborto en Polonia en septiembre-octubre de 2016- y del Lunes negro (3 de oct. de 2016), primera huelga de mujeres en Polonia. Dicha movilización forzó al gobierno del PiS a retirar el proyecto de ley. También tomó parte en la organización de las movilizaciones en defensa de la independencia de la justicia, contra la pedofilia eclesiástica en Polonia, en defensa de los LGBT+ y de las personas discapacitadas. Hizo pública su homosexualiad.

3/ En 2020 la población polaca se estima que asciende a 38 nillones de habitantes.

4/ Traducido literalmente, el apellido del presidente del PiS hace referencia al pato (kaczka).

5/ Cf.: https://www.youtube.com/watch?v=FQq6Mwv_jpw

6/ El Tribunal Constitucional, que el gobierno del PiS reestructuró de arriba abajo en 2015 –reestructuración cuestionada por la Unión Europea- tiene poco que ver con una justicia independiente, incluso formalmente. Es ilegítimo, como su presidenta. De ahí que se sobre todo se le conozca como Tribunal de Przyłębska.

7/ Lewica (la Gauche) es el nombre de una alianza política constituida por SLD (Alianza de la izquierda democrática, cuyo origen está en el Partido Obrero Unificado Polaco en el poder de 1944 a 1989), Wiosna (la Primavera, un partido de centro-izquierda fundado en 2019 por Robert Biedron, militante LGBT y periodista), Lewica Razem (Izquierda Unida, un partido a la izquierda del SLD fundado en 2015), el PPS (Partido Socialista Polaco que reivindica la tradición socialdemócrata) y varias otras pequeñas organizaciones políticas entre las que se encuentra, Iniciativa Feminista, así como un sindicato campesino y un sindicato estudiantil. Lewica se situó en la tercera posición en las elecciones de octubre de 2019, obteniendo 49 escaños (24 SLD, 19 Wiosna y 6 Lewica Razem), así como dos escaños en el senado (1 Wiosna y 1 PPS).

8/ Platforma obywatelska (Plateforme civica) es el principal partido polaco fundado en 2011 a partir de sectores salidos de la Alianza electoral Solidaridad (AS) y de la Unión por la libertad (UW). PO fue el partido gubernamental de noviembre de 2007 a noviembre de 2015 y el presidencia de la república de 2010 a 2015, B. Kororowski, pertenecía al mismo. En las elecciones de 2019, la coalición entre el PO, iPL (Iniciativa polaca), el partido liberal Nowovzesna (Moderno) y el pequeño Partido Verde obtuvo 134 escaños en el parlamento (111 PO, 8 Nowoczesna, 4 iPL, 1 PV) y 40 en el senado. El PO forma parte del Partido Popular Europeo, presidido actualmente por su antiguo primer ministro Donald Tusk.

9/  Los contratos basura no son verdaderos contratos de trabajo; son contratos mercantiles en función de tareas concretas; es decir, falsos autónomos. En polonia son más de 1.200.000 personas las que se trabajan bajo esta modalidad.

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Domingo, 04 Octubre 2020 05:10

Dogmas, anatemas y mentiras

Dogmas, anatemas y mentiras

En 1978, la inolvidable Rosana Rossanda, durante un programa de radio comentaba la que consideraba la palabra más huidiza de la revolución francesa (fraternidad), asociándola a los movimientos incipientes donde la gente busca reconocerse en una horizontalidad solidaria, antes de que los hermanos se vuelvan ciudadanos, sujetos al estado y al partido. Entonces pensaba en el feminismo antes que se le impusiera la traducción protocolar a sororidad. La antropóloga Clara Gallini le recordó que fue la secta de los primeros cristianos la que se definió como “hermanos en Dios frente al mundo pagano”, el origen cristiano de la palabra “fraternidad”. Y Rossanda recuperará la palabra para la revolución de Octubre como hermandad ante la opresión frente al patrón, es decir la explotación, luego que su interlocutora Clara Gallini sintetizara en el micrófono que entonces la fraternidad se produce dentro de la clase y no frente a Dios.

Dejemos para les expertes las críticas a Francisco por su encabezamiento de “Fratelli tutti” a su nueva encíclica, que lejos de ser una fórmula ceremonial con la coartada de citar al Francisco original (san) es la declaración–confirmación de sus anatemas contra el aborto legal, les homosexuales (aunque preocupado por abrazar en su tolerancia a sus atribulados padres, siempre que sean cristianos) y, en general, las disidencias sexuales.

San Francisco y las palabras

Mi madre, Irma Burgo de Forero, doctora en química, trabajó en un laboratorio de análisis clínicos llamado Hickethier y Bachmann. Allí tenía dos compañeros, entonces anónimos : Jorge Bergoglio, el Papa Francisco, y Esther Ballestrino de Careaga, Madre de Plaza de Mayo, detenida desaparecida, arrojada al mar en 1977, cuyo cuerpo fue devuelto por las aguas en una playa de Santa Teresita en 1984, hoy enterrado en el patio memoria de la Iglesia de la Santa Cruz en mi barrio de Balvanera. Escribí esta historia en una contratapa de Página12. Entonces Jorge Bergoglio era arzobispo de Buenos Aires y me mandó llamar por teléfono. Luego llamó él. Se identificaba sin el rango: “Habla Jorge Bergoglio”.

Cuando mi madre murió, pensé en escribir su retrato, en levantar testimonios entre los pocos compañeros que la sobrevivían. Contacté a alguno por teléfono. Guido Correa, también paraguayo como Esher y militante comunista, me confirmó que era él, Jorge, su compañero de laboratorio, entonces arzobispo de Buenos Aires y que aún lo visitaba en el barrio, lo había casado, bautizado a sus hijos.

Fui a ver Los dos papas porque sabía que aparecía el laboratorio Hickethier y Bachmann.

No descuento que el llamado de “Jorge” formara parte de sus factor campechano como el que la película muestra claramente en las secuencias donde Jonathan Pryce come pizza de parado en los alrededores del Vaticano, conversa con los parroquianos de un bar y se desgañita en la cancha cuando al gol lo hace San Lorenzo.

En Los dos papas, él aparece como el enterado que aviva a la militante ingenua y como el profeta de la traición de Astiz, y quiere convencerla de que abandone la militancia: la anunciación de un alma bella contribuiría a eliminar a un enemigo de la dictadura sin el recurso de los “excesos”, simplemente persuadiéndolo. Pero Esther Careaga era una militante de experiencia y no descuento que le sacara información a Bergoglio, útil para una lucha de la que no desistiría.

Busqué en youtube imágenes del juicio por la megacausa ESMA cuando el Tribunal Oral Federal 5 lo intimó a testimoniar sobre los secuestros de los curas jesuitas Orlando Yorio y Francisco Jalics.

Su rostro luce desencajado como nunca lo está el de Jonathan Pryce en la película y cuya serenidad parece provenir de una confesión con el entonces papa Benedicto XVI (Anthony Hopkins) y su calculado perdón. Sus respuestas son evasivas pero su lenguaje es significativo. Afirma dos cosas contradictorias, su amistad con Esther y no haber tenido contacto con “guerrilleros”. Para él existirían dos cosas: la verdad y la calumnia. Todo aquel sacerdote que trabajaba por los pobres, dice, era motivo de “habladurías”. Los nombres que oculta son los de sus contactos en la marina y el ejército. Se evade ante cada pregunta precisa e insistente del fiscal. ¿Quiénes le habían informado sobre la suerte de sus subordinados? Inventa un eufemismo haciendo gala de sus latines de sacerdote con un lugar común, “Vox Populi”. Llama “habladurías” a la vigilancia ejercida sobre la población, “redada” al secuestro y desaparición. Toma distancia de su amistad con Esther, no la niega pero la enfría sin dar detalles. Salvo el de que era su jefa en el laboratorio, en la sección metales. Siempre el mismo punto ciego en el interrogatorio: sí, averiguó por ella, intentó protegerla, a través de quien, no lo recuerda. Podía haber sido cualquiera. Su teoría es que todo el mundo sabía, es decir que todos eran cómplices, no solo él, su responsabilidad se fundía en la de todos o sea nadie. Ha aprendido a decir “subversivos” con una subordinada posterior: “es así como se los llamaba en aquella época”. Confiesa lo que ya es público y ha sido demostrado: sus entrevistas con Massera. Dice que en la última fue maltratado pero que ha pedido “¡quiero que aparezcan!” ¿Quién que no fuera del palo podía tomarse esa confianza?

En la película se lo muestra como un héroe ético, el que debe ensuciarse las manos para intervenir, deslizarse entre el fingir y el quedar pegado, un mediador entre los cuerpos a desaparecer y los a rescatar, sin perder la gracia del Amo asesino. Del guante blanco a las alpargatas, se habría movido ida y vuelta, como del escritorio donde se imparten las ordenes a los jefes de la patota a la mesa de caballete del asado villero. Tal vez se imaginara como ese Daniel Bello, el personaje de la Amalia de Mármol, capaz de moverse con soltura entre el aguantadero unitario de la Calle Larga y el salón mundano de Rosas en Palermo. Admite que Yulis habló mal de él pero pasa de confesor a confesado cuando se le escapa ”pero no habló de entrega”. El mismo mecanismo de aquel paciente de Freud que luego de contar su sueño con una mujer mayor dijo “No es mi madre”.

O intentó una defensa patética al pronunciar la palabra que estaba en la mente de sus acusadores: “entrega”.

Y yendo de la tragedia a la comedia ¿qué decir del lapsus de cazzo, teniendo en cuenta que al hablar del casamiento igualitario, aun pronunciándose en contra y para señalar la complejidad del Dogma, el papa Francisco a menudo habló de contextualizar, y para eso repitió y repite que habría que ver caso por caso?

Una vez el dr Oliver Sacks escuchó unas carcajadas convulsivas que provenían de la sala de afásicos del hospital donde trabajaba. Al entrar descubrió que la reacción se estaba produciendo ante el discurso del presidente –Sacks no dice cuál, aunque se puede sospechar que se trataba de Ronald Reagan. Según su diagnóstico, cierto tipo de afásicos no pueden comprender el significado de las palabras y sí, con una peculiar precisión, la expresión que las acompaña, es decir la teatralidad, en cambio otros perciben con especial lucidez crítica su sentido pero no captan la emoción con que se las pronuncian. Su conclusión es que a un afásico no se le puede mentir. Si bajo el volumen de la pc, mientras atiendo a su testimonio durante el juicio por la megacausa ESMA, sé por cada uno de sus gestos, que miente. Si lo escucho puedo subrayar ciertas palabras y darles sentido sin atender su rostro desencajado. No soy afásica pero he aprendido a leer un poco más allá de los libros. Y me cuesta incluirme en su fratelli tutti aunque le agregaran sorelle, putanne y amici del cazzo, por más bandera roja que Octubre que le haya sacudido a la palabra


El escrito está dedicado a la "fraternidad y la amistad social" 

El Papa Francisco firmó su nueva encíclica postpandemia

En su visita a Asís, en la tumba del santo del que tomó su nombre, Francisco celebró misa ante unos 20 frailes y monjas con barbijos y muy separados entre sí.

Por Elena Llorente

Desde Roma.El papa Francisco firmó este sábado su tercera encíclica, “Fratelli tutti” (hermanos todos), sobre la “fraternidad y la amistad social” y dedicada a la post pandemia, en un lugar insólito: la tumba de San Francisco, su santo preferido, en Asís (Italia central). En la cripta de la basílica de San Francisco celebró una misa por la tarde, ante unos 20 frailes y monjas con mascarillas y muy separados entre sí, además del cardenal Agostino Valentini, delegado pontificio para las basílicas franciscanas, y el obispo de Asis, Domenico Sorrentino. Pero sin fieles, por razones de seguridad, dada la pandemia de la covid 19 todavía vigente en Europa.

El papa quiso hacer una visita privada a la tumba de San Francisco, el santo por el cual eligió su nombre como pontífice. El 3 de octubre se conmemora el aniversario de la muerte del santo, ocurrida en Asís ese día del año 1226. San Francisco, cuyo padre era un rico comerciante, se dedicó a ayudar a los pobres y a los leprosos y terminó fundando una orden de frailes pobres. Y en cierta forma de esta manera intentó cambiar a la Iglesia, controlada entonces por ricos príncipes de distintas familias.

Un coro de frailes acompañó todo el tiempo la celebración que se realizó en la cripta, colocada debajo de la basílica de San Francisco. El altar de la cripta constituye la base de la tumba del santo, que está colocada en una amplia columna redonda de mármol travertino. La cripta, construida en el siglo XIX a diferencia de la basílica que se comenzó en el siglo XIII, es como una pequeña capilla con un sólo pasillo, rodeada de arcos y columnas de piedra.

El texto de la encíclica firmada por Francisco recién se conocerá oficialmente el domingo 4 de octubre, cuando en muchos países del mundo se celebrará el día de San Francisco, que es además el santo patrono de Italia. Pero el título, “Fratelli tutti” (hermanos todos), que estará en italiano en todos los idiomas, ha despertado algunas críticas por el hecho de usar una palabra masculina y dejando a las mujeres de lado. Por eso fuentes religiosas explicaron que “Fratelli tutti” es una expresión textual que usaba San Francisco.

Es la primera vez, al menos en los últimos siglos, que un papa firma una encíclica fuera del Vaticano. El Pontífice argentino ha firmado otras dos encíclicas precedentemente, “Lumen fidei” publicada el 5 de julio de 2013, poco meses después de haber sido elegido papa, y “Laudato si”, del 24 de mayo de 2015. Esta última, una encíclica “ecologista” donde Francisco habla de la “cura de la casa común”, es decir el mundo, despertó no pocas polémicas porque el papa argentino advierte sobre la crisis climática del planeta y las catástrofes que ponen en peligro la tierra y sus habitantes, y no todos los católicos estaban de acuerdo con este giro ecologista de la máxima autoridad de la Iglesia. Pero ahora, con todos los desastres climáticos e incendios que el mundo ha sufrido en el último año, tal vez muchos han cambiado opinión.

Es la cuarta vez que el papa Francisco viaja a Asís. Lo ha hecho en otras oportunidades, la primera, el 4 de octubre de 2013, pocos meses después de que visitara la isla de Lampedusa, en su primer viaje como Pontífice, para recordar a los miles de migrantes muertos en las aguas del Mediterráneo. Cada vez que va a Asís, Francisco aprovecha para ir a rezar a la cripta de la basílica donde está enterrado el santo.

Otro evento importante del que participó Francisco en Asís fue la Jornada Mundial de la Paz del 20 de setiembre de 2016. El Papa abrazó ahí a los jefes de distintas religiones de todo el mundo después de haber mantenido varias charlas con ellos. También participó de un almuerzo con refugiados llegados de distintos países en guerra. A los políticos les hizo un llamado en ese momento para que fueran “constructores de puentes de paz”.

“La encíclica firmada por Francisco en Asis es un hecho histórico porque por primera vez un Papa firma una encíclica fuera de Roma. Estábamos acostumbrados a ver a los Papas que firmaban las encíclicas sobre una mesa de madera. Aquí veremos al hombre argentino mirar a los ojos al hombre de Asís, y firmar sobre un altar de piedra”, había declarado pocos días atrás a la agencia Ansa el director de la sala de prensa del Convento de Asís, padre Enzo Fortunado.

El papa Francisco, cuya respiración se sentía un poco agitada a través de los micrófonos que transmitían la celebración, firmó la encíclica apoyando el texto sobre el altar de piedra. Y luego recibió un aplauso de los frailes presentes. Otro aplauso lo recibió de algunos centenares de fieles, siempre con mascarillas y distanciados, que lo esperaban en la explanada exterior del Sagrado Convento de Asís del cual forma parte la basílica y la cripta.

 “Estamos muy contentos y le estamos agradecidos al Papa por esta visita. Una etapa que pone en evidencia la importancia y la necesidad de la fraternidad. El papa ama volver a este lugar cada vez que tiene que relanzar temas relativos a la paz”, comentó por su parte el Custodio del Sagrado Convento de Asís, padre Mauro Gambetti.

El próximo evento impulsado por el papa en Asis será “La economía de Francisco”, un congreso internacional que convocará a Asís a economistas y expertos de todo el mundo y que será celebrada del 19 al 21 de noviembre próximo, contando con la presencia virtual del pontífice. Últimamente el papa ha hecho varias referencias al tema económico en sus mensajes, hablando de una economía enferma donde “la pandemia ha agravado las desigualdades”. Y en una audiencia general de los miércoles se preguntó: “Después de la crisis, ¿continuaremos con este sistema económico de injusticia social y de desprecio por la cura de la casa común? Pensemos”.

El domingo 4 de octubre, luego de una rueda de prensa de presentación en el Vaticano, de la que participará el cardenal secretario de estado Pietro Parolin, la encíclica será difundida.

Ese día, en un lugar bastante distante de Roma (más de 400 km, al norte de Italia) como es el delta del río Po se inaugurará el primer jardín ecológico de Italia, que ha sido llamado “Jardín Laudato si” en memoria de la encíclica del papa Francisco. El jardín está ubicado en el Parque Regional Veneto del Delta del Po y promovido por siete municipios de la zona, por la región Veneto y por la Santa Sede. Se ha tratado de involucrar a empresas, artesanos, escuelas, parroquias y otros entes y difundir las cualidades de esta zona y tratar de impulsar un nuevo modelo de desarrollo que valorice los cuidados ecológicos.

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¡No hay derecho! Miradas territoriales sobre la interrupción voluntaria del embarazo

Si bien la sentencia C-355 de 2006de la Corte Constitucional ha tenido como objetivo garantizar el acceso al derecho a la interrupción voluntaria del embarazo (IVE);las realidades estructurales, sociales y particulares a las que nos enfrentamos las mujeres en el territorio colombiano, agudizadas por la penalización de la práctica del aborto en el Código Penal Colombiano, han condicionado la posibilidad de que a través de este fallo se garantice a las mujeres y las niñas de todo el territorio nacional, servicios accesibles que tengan como finalidad el ejercicio del derecho.

Con el ánimo de garantizar la protección del derecho a la IVE -aspecto que no se agota con la interrupción del embarazo per se, sino que vincula la fase diagnóstica y la atención postaborto-, es indispensable que el Estado reconozca la desigualdad en acceso a servicios e información que caracteriza a las regiones y zonas rurales del país. Hablar de IVE desde una perspectiva centralizada, en un país como Colombia, implica acrecentar las brechas existentes entre las mujeres que habitan en las grandes ciudades y las que viven en regiones periféricas, también, esta visión centralizada permite el detrimento del derecho a la igualdad y nodiscriminación. Es necesario escuchar argumentos descentralizados geográficamente, construidos a partir de la experiencia propia y del proceso situado de acompañar o trabajar por la garantía del derecho, en configuraciones territoriales específicas.

Sobre este punto es determinante considerar las condiciones especiales a las que se someten las mujeres habitantes de zonas rurales del país, con escasos recursos, con un sistema de salud deficiente que no permite la atención oportuna de las mujeres y con un sin número de barreras sociales y culturales específicas en cada región, que por su complejidad menoscaban el acceso oportuno a los servicios relacionados con la IVE.

En el caso de San Juan de Pasto, capital del departamento de Nariño –territorio en el que habitamos como organizaciones-, existen múltiples barreras a las que las mujeres deben enfrentarse, entre ellas, la carencia de oferta suficiente de los procedimientos de segundo nivel, ya que solo se cuenta con aspiración manual endouterina –AMEU- en tres instituciones en todo el departamento. Así, por ejemplo, para procedimientos que deban aplicarse más allá de la semana veinte de gestación, no existe una institución en el municipio, ni en el departamento que preste el servicio, teniendo que hacerse una referencia a otro lugar del país para realizar el procedimiento, situación que genera un mayor obstáculo en las mujeres que lo requieran, pues no solo deben desplazarse sino además, asumir los costos que ello supone, cuestión que es mucho más complicada atendiendo a sus situaciones particulares.

 

En términos generales, los procesos de acompañamiento y formación en IVE han permitido a las organizaciones identificar una amplia gama de barreras, situaciones u obstáculos sociales, institucionales y estructurales presentes en el territorio, que limitan el acceso al servicio en condiciones de calidad, seguridad y oportunidad.

Las barreras sociales son todas aquellas actitudes, comportamientos y creencias presentes en los individuos, las familias, las comunidades y la sociedad en general, que censuran la práctica del aborto, desconociendo los derechos de las mujeres en general, y en especial los derechos sexuales y reproductivos. Una de las barreras que identificamos es la falta de conocimiento respecto a la IVE, como un derecho fundamental de las mujeres y niñas; este desconocimiento limita la exigibilidad del derecho y,en el plano institucional, impide la prestación de un servicio de salud que no vulnere los derechos sexuales y reproductivos, e incumple el ordenamiento jurídico nacional respecto a este derecho.

La idealización de la maternidad y la construcción de imaginarios respecto a condiciones “idóneas” para el ejercicio de la misma, se convierte en la negación de la posibilidad de elección; estos imaginarios provenientes de creencias religiosas y conservadoras arraigadas en la cultura nariñense censuran el aborto, el disfrute de la sexualidad y el conocimiento de los derechos sexuales y reproductivos.

La censura social condiciona la aplicación de las causales, a través de las cuales, en la actualidad, se hace efectivo el derecho a la IVE; por ejemplo, cuándo se otorga legitimidad a la causal violencia sexual, pero se reprocha la causal salud mental y se acepta condicionalmente la causal malformación del feto incompatible con la vida extrauterina[1].

A su turno, las barreras institucionales son aquellas prácticas (discursivas o fácticas) que ejercen las y los profesionales de salud, vinculados a la prestación del servicio de IVE, realizados en las EPS e IPS,   que niegan, dificultan o dilatan injustificadamente el acceso al derecho. Estas prácticas irresponsables condicionan la operatividad de la ruta de atención al conocimiento que tienen las mujeres sobre su derecho a la IVE y al acompañamiento de las organizaciones defensoras de derechos humanos de las mujeres.

La objeción de conciencia -el derecho de las y los médicos a no practicar la IVE por razones religiosas o morales-, adquiere la calidad de barrera cuando no atiende las condiciones en las cuales debe presentarse por parte de las y los profesionales de salud, cuándo se utiliza de forma indiscriminada, cuando las instituciones de salud no cuentan con profesionales que no se declaran objetores-as y que puedan prestar el servicio, o cuando se declaran objetoras de conciencia como institución, siendo este un derecho de las personas naturales, no jurídicas.

Por otra parte, las instituciones exigen a las mujeres solicitantes de IVE, requisitos adicionales no previstos en la jurisprudencia, como la obligación de atención psicológica en causales que no la requieren; así mismo, se expiden certificaciones con diagnósticos incompletos que retrasan la prestación del servicio, imponiendo cargas desproporcionadas que vulneran derechos y configurando una violencia institucional, prohibida por la misma Corte Constitucional

En lo que concierne a las barreras estructurales, entendidas como aquellas situaciones que afectan el acceso al derecho, producto de las condiciones de desigualdad social y económica que rodean a las mujeres que pretenden acceder al servicio, se destaca la debilidad en la ejecución de proyectos y estrategias de formación relacionadas con educación sexual, derechos sexuales y reproductivos, y derechos de las mujeres.

Teniendo en cuenta que el departamento de Nariño es un territorio mayoritariamente rural, altamente golpeado por situaciones de violencia social y armada del país, donde su población no cuenta con condiciones socioeconómicas favorables y que en algunos casos las usuarias deben asumir los costos asociados a la práctica de la IVE; la mayoría de mujeres del departamento no logran efectivizar el derecho, de manera que, concluyen con el embarazo o se someten a procedimientos clandestinos poniendo en riesgo su vida.

En concordancia con lo anterior, la existencia del delito de aborto previsto en el Código Penal Colombiano, aun cuando la IVE es underecho fundamental, se convierte en una de las mayores barreras estructurales, en tanto es una figura utilizada por las instituciones de salud para coartar el derecho de acceso a la IVE, generando incertidumbre en las y los profesionales de la salud, sobre su marco de acción legal, pero además, conservando en la sociedad la percepción de delito respecto del derecho que asiste a las mujeres para decidir sobre la maternidad. Esto envía un doble mensaje: por una parte, las instituciones se excusan en la figura jurídica penal para no prestar el servicio de IVE, so pena de incurrir en delito; por otro lado, las mujeres solicitantes sufren en carne propia la estigmatización a que conlleva su práctica, cuestión que se explica además por la falta de información y de educación existente frente al tema y que finalmente incrementa el miedo de las mujeres a la criminalización.

Como podemos observar, las condiciones para la garantía del derecho fundamental a la IVE dependen de los contextos regionales, de ahí que es preciso la implementación de un enfoque territorial que reconozca las múltiples barreras que deben afrontar las mujeres en Colombia para acceder al servicio que efectiviza el derecho, las cuales se ven agudizadas en los territorios que enfrentan condiciones de exclusión histórica, en las zonas rurales y en regiones de exacerbación del conflicto armado interno, como es el caso del departamento deNariño.

Estamos seguras que avanzar en la protección al goce pleno de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, como deber del Estado social y democrático de derecho, desde la perspectiva territorial antes mencionada, implica el análisis comprometido respecto a la eliminación de barreras estructurales existentes para el acceso al derecho de IVE y en este sentido, la reflexión respecto a la pertinencia de la despenalización del aborto, como condición indispensable para la garantía de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

La experiencia en Colombia nos ha mostrado que la penalización del aborto no disminuye su práctica, sólo condena su realización a la clandestinidad.Es un hecho que la despenalización no implica incremento de abortos, sino la atención segura, oportuna y con dignidad de quienes han decidido interrumpir su embarazo. De ahí que, la penalización se traduce en muertes de mujeres por la falta de condiciones para la práctica del aborto, costos para el sistema de salud que debe atender los casos de las mujeres con complicaciones por abortos inseguros, costos en el sistema judicial derivados del proceso de investigación y sanción del delito, y construcción y legitimación de dinámicas de sanción social, ejecutadas en su mayoría por grupos antiderechos, tanto contralas mujeres que acceden a la IVE, como contra  los y las profesionales e instituciones prestadoras del servicio.

Como organizaciones defensoras de los derechos humanos de las mujeres y de la vida, exigimos al Estado la despenalización total del aborto, así como la construcción de espacios de control, vigilancia y seguimiento al cumplimiento de las obligaciones de las instituciones en la garantía del derecho a la IVE, a no retroceder en el reconocimiento de los derechos de las mujeres, y por el contrario, reforzar el avance en el reconocimiento y garantía de la autonomía reproductiva de las mujeres, niñas y adolescentes.

Mientras esto no se haga efectivo ¡No hay derecho!

 

Coautoras: Surprise City, Asmupaz y Corporación Violeta en Movimiento.

 

*Surprise City: Fundación que desde el arte y la cultura para jóvenes, acompaña y fortalece los procesos de formación en educación sexual y reproductiva, esencialmente la interrupción voluntaria del embarazo.

*Asmupaz: Asociación legalmente constituida por mujeres trabajadoras sexuales, que desde el año 2015 viene trabajando por la defensa de los Derechos Humanos y los Derechos Sexuales, Reproductivos y Laborales de las Mujeres Trabajadoras Sexuales; y que desde el año 2016 viene desarrollando procesos de acompañamiento en IVE en el municipio de Pasto y el Departamento de Nariño, así como también procesos de formación en Derechos Sexuales y Reproductivos, y campañas de promoción del derecho.

* Corporación Violeta: Expresión organizativa en construcción, cuyo objeto es la promoción, divulgación, defensa y protección de los derechos humanos en la región desde una perspectiva feminista. Comprometida, en ese sentido, con la promoción de justicia con enfoque de género y de diversidad; el fortalecimiento de procesos institucionales, sociales y organizativos alrededor de la implementación y construcción del enfoque de género, orientaciones sexuales e identidades de género; el desarrollo de escenarios de construcción de conocimientos respecto a las dinámicas territoriales en materia de derechos humanos, prevención de VBG y violencias a personas con orientaciones sexuales e identidades de género diversas y no binarias, que permitan la reflexión, discusión y recomendación de acciones para la protección de los derechos.

 

[1]En mayo de 2006, la Corte Constitucional expidió la Sentencia C-355, a través de la cual se despenaliza parcialmente el aborto en Colombia, en reconocimiento del derecho que asiste a toda mujer de interrumpir voluntariamente su embarazo cuando (i) la vida o la salud física o mental de la mujer gestante se encuentren en riesgo; (ii) el feto presente graves malformaciones incompatibles con la vida extrauterina, es decir, que por su gravedad hacen que el feto sea inviable y, (iii) cuando la gestación sea producto de violación o incesto (Corte Constitucional, 2006).

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