Espejos de las resistencias en la Grecia rebelde

Dos mantas cuelgan a la entrada del bosque Skouries, en la región de Calcídica, norte de Grecia. En una se lee: "Las chispas de nuestra resistencia prenden fuego a la larga noche de la humanidad". La otra tiene una historia especial: fue elaborada en el contexto de la Travesía por la Vida del EZLN, en particular para saludar el recorrido del escuadrón zapatista 4-2-1 que navegó desde México hasta la Europa Insumisa. "La montaña abre sus brazos a [email protected] herman@s zapatistas. Buen viaje compañeroas", reza.

Es julio de 2022 y el calor puede sentirse aún bajo el manto del bosque. En el camino aparecen otras mantas y banderas que apenas son la antesala de un escenario que alberga foros, conciertos, reuniones... Ahí se concentran al menos 100 activistas que han acudido a un encuentro de "lucha y libertad", en el que durante 10 días se compartió información, balances, estrategias, talleres, alimentos, música y muchas horas de palabra y escucha. Durante los fines de semana llegaría mucha más gente con sus casas de campaña a engrosar el encuentro.

La defensa del bosque de Skouries es un referente en Grecia, en Europa y el mundo. Los pueblos de la región y colectividades aliadas se han enfrentado durante 15 años a la minera canadiense Eldorado Gold Corporation, que busca extraer oro y cobre. Los pueblos han logrado evitar que la mina sea echada a andar, aunque ya está construida gran parte de la infraestructura necesaria. Diferentes gobiernos han utilizado la represión, la cárcel y la persecución para amedrentar al movimiento, y aunque lo han mermado, el corazón de la resistencia permanece activo. Quienes defienden el bosque de Skouries también conocen la falsedad de las palabras de quienes prometieron parar la mina una vez llegados al gobierno, y cuando llegaron, voltearon para otro lado, o dijeron que la "correlación de fuerzas no les favorecía".

Quizá por eso en Skouries apuestan por las luchas de abajo, de la gente sencilla, la que defiende sus territorios y construye proyectos alternativos. Son esas luchas las que abrazan a Skouries y responden a su llamado, acuden al encuentro. Entre esas luchas están los defensores del agua en Stayates, en el monte Pelión, a unos kilómetros de ciudad de Volos. Ese poblado, de apenas 70 habitantes, ha librado una batalla contra los intentos de privatización de su agua, al mismo tiempo que ha desplegado una intensa campaña de difusión de los ideales antifascistas y antirrascistas, aspirando y practicando la autonomía, la autogestión y la democracia directa.

También acudieron al encuentro los trabajadores de la fábrica recuperada de BIO.ME, quienes ante el abandono por los patrones organizaron asambleas y decidieron recuperar la fábrica, autogestionarla y "fabricar productos útiles y necesarios para la familia popular". Fue así como en la fábrica recuperada pronto comenzaron a producir artículos de limpieza, para luego incorporar también otros de higiene y cuidado personal, todos naturales y ecológicos.

Entre las organizaciones que asistieron estuvo Infolibre, un medio de comunicación independiente que con periodistas solidarios cubre distintos movimientos sociales desde un enfoque crítico y solidario.

Muchas otras organizaciones participaron del encuentro, en el que se abordaron temas como la guerra de Rusia contra Ucrania y sus efectos en toda Europa, el ecocidio y el cambio climático, el colonialismo verde y sus granjas eólicas y fotovoltaicas, la intensificación de la migración y el desplazamiento forzado, la pandemia y las políticas sanitarias de control, los movimientos de mujeres y las contradicciones dentro de las organizaciones respecto al tema de género y la crisis alimentara.

Herederos una fuerte tradición antiautoritaria, antifascista y libertaria, las organizaciones que acudieron al encuentro con los pueblos que defienden el bosque de Skouries saben que sólo mediante la lucha anticapitalista se puede aspirar a construir un mundo mejor. Ya probaron las promesas y fracasos de quienes soñaron con domesticar el capitalismo, y como consecuencia sufrieron la desarticulación y cooptación de muchas de sus luchas. Ahora es distinto, saben que, aunque sea a paso lento, lo necesario es reconstruir el movimiento y volverse a encontrar con quienes luchan en Grecia y el mundo por un mundo mejor. Hoy saben ya que otra vez las chispas de las resistencias reavivan el fuego que dará luz a esa larga noche en la que los señores de la guerra y el dinero han sumergido a la humanidad. Mirarse en los espejos de las resistencias de la Grecia rebelde, y acudir al encuentro para volver a reconocernos, es una tarea que se hace necesaria en todo el mundo.

Por Raúl Romero*

*Sociólogo. @RaulRomero_mx

Publicado enInternacional
Amalie García junto al Dolmen de Guadalperal, un monumento megalítico en forma de círculo que data de la prehistoria y que se ha hecho visible derivado de la sequía en el embalse de Valdecañas en El Gordo, España. Foto Ap

Los caudales de varias partes del mundo están a los niveles más bajos en la historia moderna

Madrid. Las semanas de sequía en toda Europa han hecho que el nivel de agua de los ríos y lagos descienda a pisos que pocos recuerdan, dejando al descubierto tesoros sumergidos durante mucho tiempo.

En España, que sufre su peor sequía en décadas, vio la luz un círculo de piedra prehistórico apodado el "Stonehenge español", pero llamado oficialmente el Dolmen de Guadalperal, ubicado en el embalse de Valdecanas, en la provincia central de Cáceres.

La roca tallada fue descubierta por el arqueólogo alemán Hugo Obermaier en 1926, pero la zona fue inundada en 1963 por un proyecto de desarrollo rural de la dictadura de Francisco Franco.

En Alemania reaparecieron las llamadas "piedras del hambre" a lo largo del río Rhin, el más grande del país. Estas piedras tienen talladas fechas e iniciales de personas, y son un recordatorio de antiguas sequías.

Las fechas visibles en las piedras de Worms, al sur de Fráncfort, y de Rheindorf, cerca de Leverkusen, incluyen los años 1947, 1959, 2003 y 2018.

El nivel de agua del río Danubio –que atraviesa o toca en total 10 países: Alemania, Austria, Eslovaquia, Hungía, Bulgaria, Croacia, Serbia, Rumania, Moldavia y Ucrania– cayó por debajo de los restos de más de 20 buques de guerra alemanes hundidos durante la Segunda Guerra Mundial cerca de la ciudad portuaria serbia de Prahovo.

Los navíos fueron algunos de los cientos hundidos a lo largo del Danubio por la flota de la Alemania nazi en el mar Negro en 1944, mientras huía del avance de las fuerzas soviéticas, y todavía dificultan el tráfico fluvial cuando el nivel de agua es bajo.

En Italia, unas 3 mil personas tuvieron que ser evacuadas de la localidad de Borgo Virgilio para que expertos desactivaran una bomba de la Segunda Guerra Mundial de 450 kilos, de fabricación estadunidense, en el lecho del río Po al descender drásticamente su caudal.

En China, el descenso de las aguas del río Yangtsé mostró una isla sumergida en la ciudad sudoccidental china de Chongqing y tres estatuas budistas de las dinastías Ming y Quing que se cree que tienen unos 600 años de antigüedad.

El nivel de agua del Yangtsé, el más ancho de China, ha descendido rápidamente debido a la sequía y a la ola de calor. Las precipitaciones en la cuenca del Yangtsé han sido 45 por ciento inferiores a lo normal desde julio, y la previsión de expertos es que las altas temperaturas persistan al menos una semana.

Hasta 66 ríos en 34 condados de Chongqing se han secado a causa de la canícula que también ha marchitado cosechas y dejado al borde de la ruina a agricultores en numerosas zonas de China.

Se vaticinan altas temperaturas sin lluvia por lo menos los próximos tres días para las provincias Jiangsu y Anhui al noroeste de Shanghái, hasta las de Chongqing y Sichuan al este de Tibet.

Las autoridades locales han recibido instrucciones de "usar todas las fuentes de agua disponibles" a fin de surtir a las viviendas y a los animales de cría, expresó la agencia climática. El peor impacto lo sufre Sichuan, donde varias fábricas cerraron y oficinas y centros comerciales han tenido que apagar el aire acondicionado luego que los embalses de agua que alimentan a las plantas eléctricas cayeron a la mitad de los usuales.

La provincia de 94 millones de habitantes obtiene 80 por ciento de su electricidad de las represas hidroeléctricas.

Los vecinos de Bejís, en la región valenciana de Castellón, España, regresaron ayer a sus hogares, tras un incendio forestal que dejó al municipio en una situación que pobladores describieron como "desoladora" y "horrorosa".

La alcaldesa de Bejís, María José Madrid, manifestó alegrarse de que el peligro pasó y los vecinos pueden volver a sus hogares, pero "también hay lágrimas porque el paisaje es dantesco", manifestó.

Entre otras dificultades, el municipio todavía no tiene agua potable, dado que la Consejería de Sanidad tiene que valorar si el líquido disponible es apto para el consumo tras el incendio.

Publicado enMedio Ambiente
Solo tenemos un planeta: defenderlo exige medidas colectivas

La población brasileña y latinoamericana en general ya sufre graves secuelas del cambio climático y de los delitos ambientales. La actual dimensión destructiva del capitalismo tiene consecuencias de gran alcance. Todos los años, millones de hectáreas de la Amazonia y otros biomas han padecido deforestación, han ardido y se han convertido en terrenos para la agroindustria. Esta última vierte anualmente millones de litros de pesticidas en el ambiente, envenenando el suelo, el agua y a los seres humanos. La minería ocupa vastos territorios, sobreexplotando los yacimientos minerales, con enormes repercusiones en forma de rotura de presas y contaminación con metales pesados, entre otras.

El cambio climático ya es una realidad. Ha alterado las condiciones de producción de alimentos en todo nuestro continente. Hay largos periodos de sequía, así como periodos más cortos sin lluvia en momentos decisivos para lo que se ha plantado. La lluvia se concentra y a menudo viene asociada con heladas y vendavales que destruyen muchos cultivos. En las ciudades, las sequías se traducen en crisis de suministro de agua y las lluvias torrenciales causan muertes y la destrucción de viviendas e infraestructuras, que siempre afectan desproporcionadamente a la clase trabajadora. Muchos líderes populares y medioambientales que defienden sus territorios frente a esta dinámica de explotación son asesinados. En suma, estamos viviendo un periodo caótico, en que se deterioran las condiciones de vida ambientales.

Causas profundas

Aunque hay muchos factores que han dado lugar al momento presente, el primero y más grave es que estamos viviendo un periodo histórico de crisis profunda del modo de producción capitalista. En tiempos de crisis ‒y tanto más en periodos de hegemonía del capital financiarizado‒, las grandes empresas y el capital especulativo se apresuran a privatizar los bienes comunales de la naturaleza. Esta ofensiva del capital comporta la apropiación de muchos bienes naturales, como terrenos públicos, bosques, agua, biodiversidad, minerales y fuentes de energía (hidroeléctrica, solar y eólica), con los que las clases dominantes protegen su capital y transforman un capital ficticio en activos económicos.

Además, mediante el uso intensivo de innovaciones tecnológicas, bienes naturales carentes de valor (porque no son fruto del trabajo humano) se transforman de productos para la venta a un precio mucho mayor que su valor real (el tiempo de trabajo necesario para transformarlos en mercancías y transportarlos al mercado), generando una enorme tasa de beneficio que sería inalcanzable en una fábrica o un negocio por sí solos. Por ejemplo, Coca-Cola y Nestlé consiguen una tasa de beneficio del 400 % anual con la expropiación de recursos hídricos. Ganaderos que talan bosques y revenden sus terrenos a la agroindustria que produce soja para el ganado obtienen una tasa de beneficio del 500 %. La tasa de beneficio de empresas mineras que extraen oro, hierro y bauxita supera el 700 %.

Esta ofensiva de las grandes empresas y los bancos ha dado pie a inmensos delitos medioambientales, a la destrucción del medioambiente y a la alteración del clima y de la disponibilidad de agua. También está la cuestión de las pautas de consumo impuestas por el capitalismo, creadas por medio de la publicidad, los precios y los estilos de vida que incrementan exponencialmente los efectos negativos en el ambiente. Bajo el capitalismo, la energía se basa en combustibles fósiles como el carbón y el petróleo. Este último es el más usado, ya que constituye la base del modelo capitalista de transporte urbano estructurado en torno a vehículos individuales que consumen gasolina. Este modelo causa enormes daños ambientales, contaminación atmosférica y numerosas muertes, muchos miles de ellas derivadas de enfermedades pulmonares y cardiacas.

La construcción de grandes plantas hidroeléctricas, formando enormes lagos artificiales, daña la biodiversidad, afecta a todo el medioambiente local y contribuye a desequilibrar la naturaleza y las formas de vida de pueblos indígenas y comunidades de vastos territorios. Esto ya se puede ver en el caso de grandes proyectos de aerogeneradores y huertas solares que se califican de energía limpia. Estos parques eólicos y solares fueron implantados por grandes compañías en vastas zonas y han causado enormes daños a los animales y las poblaciones locales. Aquí en Brasil, el campesinado ya se ha movilizado en contra de su expansión. La causa profunda de los problemas y delitos medioambientales, por tanto, estriba en la búsqueda interminable del máximo beneficio por parte del capital. Todos estos proyectos mineros y energéticos vienen financiados por grandes bancos locales e internacionales.

El modelo agroindustrial

La agroindustria es un modelo de producción agrícola implementado por grandes empresas que reúne a propietarios de tierras y empresas transnacionales y bancos que los financian. Desde el punto de vista de la producción, se caracteriza por grandes extensiones de monocultivo especializado en un único producto y el uso intensivo de semillas transgénicas, maquinaria pesada, pesticidas y fertilizantes químicos.

Este modelo productivo afecta directamente al medioambiente, destruyendo la biodiversidad. Los pesticidas (en realidad son biocidas, como insistió Rachel Carson) matan a todos los seres vivos en la naturaleza salvo las mercancías que se producen, ya sea soja, algodón, maíz o forraje para el ganado. Además, contaminan las aguas subterráneas, anulan la fertilidad del suelo e incluso afectan a la atmósfera al acoplarse al vapor de agua, que asciende a las nubes y después vuelve a caer en forma de lluvia sobre el conjunto de la población, incluidas las ciudades.

Los productos agrícolas creados de acuerdo con el modelo agroindustrial están sumamente contaminados con pesticidas, sobre todo glifosato, de los que se ha demostrado que causan cáncer y otras enfermedades. Todos estos pesticidas los fabrican compañías europeas y estadounidenses, como Bayer, BASF, Dupont y Syngenta, a pesar de que muchos de estos productos están prohibidos en EE UU y la UE debido a su toxicidad demostrada. La investigación ha revelado que en Brasil el 67 % del agua suministrada por compañías públicas en las ciudades está contaminada con glifosato y que en el 25 % de los municipios el agua suministrada contiene hasta 27 ingredientes activos de los pesticidas, todo un cóctel químico. En otras palabras, todos los días, hora tras hora, la población urbana que bebe agua del grifo ingiere veneno.

En una fantástica victoria, 42.000 campesinos de EE UU que utilizaron glifosato en sus cultivos y se vieron afectados por diversas enfermedades lograron demostrar la intoxicación en los tribunales, con la consiguiente condena de Bayer/Monsanto y una indemnización de más de 9.000 millones de dólares.

El monocultivo de árboles industriales como el eucalipto para la fabricación de celulosa también destruye la biodiversidad de la flora y la fauna. Allí donde se plantan no sobrevive nada más. Todo se concibe para maximizar la ganancia con la pulpa exportada a Europa y China.

El tipo de ganadería practicada según el modelo agroindustrial es responsable asimismo de la destrucción del medioambiente, al promover el monocultivo de pastos en vastas zonas y causar la contaminación derivada de las heces de los animales confinados, que generan gases tóxicos para la naturaleza y la atmósfera. La producción de animales confinados consume además un gran volumen de agua: 15.000 litros por kilogramo de carne de res. Brasil es el principal país exportador de carne vacuna del mundo, con un coste medioambiental irreparable.

El agroindustrial es un modelo antisocial, pues no genera empleo. Al contrario, todos los años envía a más gente al paro, ya que sustituye el trabajo vivo con nuevas tecnologías, como pesticidas y maquinaria. Así, la agroindustria genera riqueza a base de una elevada productividad del trabajo, pero concentra esta riqueza en manos de terratenientes y empresas transnacionales. Las regiones dominadas por la agroindustria son las que muestran los peores índices de desarrollo humano de Brasil. El modelo agroindustrial es incompatible con la naturaleza y la biodiversidad y es corresponsable del cambio climático y de los delitos medioambientales en todo el mundo.

La Amazonia

Como bioma, la Amazonia está presente en ocho países sudamericanos. En Brasil abarca el 40 % del territorio nacional. El bioma amazónico es responsable del ciclo pluvial, es decir, cualquier cambio del bioma repercute en todo el país, como sucedió con las nubes que contenían partículas de humo de los incendios de la Amazonia que llegaron hasta São Paulo en 2020. Suministra agua al océano y a todas las fuentes de energía hidroeléctrica y de agua potable para la población.

Por desgracia, la Amazonia sufre todas las agresiones del capital. Allí es donde sacan madera, desforestan y queman los bosques. Allí es donde se expande la frontera agroindustrial del cultivo de algodón, soja y sobre todo la ganadería, productos destinados a la exportación. Es una red en que participan todos los países que compran habas de soja, carne de vacuno, madera y algodón de Brasil. La mina de hierro más grande del mundo se halla en la Amazonia, explotada por la empresa VALE, sin ventaja alguna para la población local. El gobierno de Fernando Henrique Cardoso decretó (mediante la ley Kandir de 1995) la exención de impuestos de todas las exportaciones de productos mineros y agrarios, que sigue vigente.

La Amazonia alberga a la población más numerosa de tribus indígenas, que conservan su cultura y su identidad. Son las más atacadas, sus tierras son invadidas y les roban sus recursos naturales, como la madera y los minerales. Unos 20.000 prospectores financiados por empresas exportadoras operan en tierras indígenas de la Amazonia, protegidos por el gobierno neofascista de Jair Bolsonaro. Extraen oro y utilizan mercurio, contaminando aguas y ríos, matando a indígenas y animales (especialmente peces) y eliminando toda vida en vastos territorios.

Todo este proceso es ilegal, pero las autoridades lo protegen y la justicia mira para otro lado. La Amazonia es el ecosistema más sensible y uno de los biomas más importantes de Sudamérica. Todas las medidas necesarias para defender la naturaleza y el medioambiente han de comenzar por la protección de la Amazonia.

Propuestas del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra

Solo tenemos un planeta y su defensa exige medidas colectivas. Los espacios de gobernanza internacional, como Naciones Unidas, la Organización para la Alimentación y la Agricultura, las conferencias sobre el cambio climático y los comités de biodiversidad han resultado ser incompetentes e insuficientes. La mayoría de ellos obran a favor de los intereses del capital y no de la humanidad.

Hemos de implementar métodos de democracia popular y una amplia participación popular en cada país para asegurar que los Estados nacionales obren a favor de la población y no del capital. Urge desarrollar nuevos instrumentos de gobernanza internacionales, no solo gubernamentales, sino también con representantes de organizaciones políticas y populares en cada región. Las sociedades ya no pueden estar representadas por gobiernos, la mayoría de los cuales han sido elegidos ilegítimamente o actúan de manera autoritaria.

El mundo requiere medidas urgentes y los gobiernos no están dispuestos a adoptarlas. Sabemos que esto exigirá el esfuerzo del conjunto de la humanidad y sobre todo el compromiso con organizaciones populares y su mediación. El Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra tiene muchas propuestas de medidas que es preciso poner en práctica lo antes posible, por mucho que sus resultados se demoren. Proponemos:

  1. Reorganizar el sistema agrario mundial a fin de producir alimentos sanos mediante la agroecología y el equilibrio con la naturaleza.
  2. Desarrollar un programa masivo de plantación de árboles frutales y nativos en todos los países, especialmente en las ciudades.
  3. Proteger el agua y sus fuentes.
  4. Combatir la actual matriz energética basada en el petróleo y el carbón, emprendiendo de inmediato la transición a un modelo basado en energías limpias y renovables bajo gestión colectiva.
  5. Llevar a cabo un vasto programa de distribución de tierras a todos los campesinos sin tierra del mundo entero a fin de reforzar la agricultura basada en el trabajo familiar y en armonía con la naturaleza.
  6. Prohibir el uso de todos los pesticidas en todo el mundo.
  7. Prohibir la minería depredadora y nacionalizar la extracción minera bajo control colectivo.
  8. Priorizar sistemas de transporte públicos y colectivos en todas las ciudades, basados en energías renovables.
  9. Impulsar la creación de jardines urbanos y plantar árboles frutales en las ciudades a fin de construir la soberanía alimentaria.
  10. Reducir la producción de carne y sustituirla por otras fuentes de proteínas en la dieta humana.
  11. Aumentar los impuestos sobre el comercio agrario mundial y sobre los beneficios de grandes empresas transnacionales que operan en la agricultura.
  12. Prohibir la desforestación con fines comerciales en todos los bosques nativos.
  13. Implementar programas para la preservación y el almacenamiento de agua en regiones áridas.
  14. Evitar el transporte a larga distancia de alimentos y reforzar la producción de alimentos a escala local.
  15. Aumentar los tipos fiscales para todos los productos alimenticios ultraprocesados.
  16. Prohibir el uso de semillas transgénicas e impedir que haya un monopolio de propiedad y producción de cualquier semilla en el mundo.

Sabemos que además de estas medidas solo será posible implementar cambios estructurales que prevengan nuevos daños a la naturaleza, el cambio climático y el calentamiento global si prescindimos del afán de lucro que impulsa la codicia por los bienes de la naturaleza. En otras palabras, los bienes de la naturaleza no pueden ser de propiedad privada. No podemos seguir tratando los alimentos y las fuentes básicas de energía para la población como si fueran mercancías, sino que son derechos de las personas. Para que esto ocurra es preciso que adoptemos un modelo productivo poscapitalista. El capitalismo no representa una solución o un progreso para la humanidad, al contrario, es el origen de todos los problemas ambientales y sociales, puesto que el beneficio y la acumulación son incompatibles con la igualdad social.

La izquierda global

Las organizaciones políticas y el pensamiento teórico de la izquierda de todo el mundo están en general en deuda con nuestro pueblo. Urge que la izquierda se autocritique e incorpore estas cuestiones en sus programas y debates. Lamentablemente hay pocos intelectuales orgánicos de izquierda en todo el mundo que debatan sobre estas cuestiones. Ante todo, es preciso que contribuyamos a organizar a la clase trabajadora, al campesinado, a la gente joven, las mujeres, estudiantes y sectores religiosos ‒en suma, a toda la gente trabajadora‒ a fin de realizar grandes movilizaciones de masas y luchar en defensa de nuestras vidas, de la vida en el planeta y el bienestar de la humanidad.

El tiempo apremia. Sin lucha de masas no habrá cambio.

João Pedro Stedile es economista, activista y escritor brasileño. Es miembro del consejo nacional del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), del que es cofundador

01/07/2022

Por Monthly Review

Traducción: viento sur

 

 

Publicado enMedio Ambiente
Por bajo nivel de agua, suspenderán navegación en el río Rhin en Alemania

Berlín. Las compañías navieras se preparaban ayer para suspender el trasporte de productos por el Rhin, cuando los niveles del agua en el mayor río de Alemania se acercaban a una profundidad de apenas 36 centímetros. La intensa sequía que afecta gran parte de Europa ha bajado los niveles de afluentes como el referido, impidiendo que barcos con cargas pesadas naveguen en muelles claves. Estas embarcaciones necesitan como mínimo 40 centímetros de agua.

En un embotellamiento, cerca del pueblo de Kaub en el Rhin Medio, un indicador oficial midió la elevación hídrica en 37 centímetros la tarde de ayer. Los buques grandes y pesados no pueden pasar si el líquido desciende debajo de 40 centímetros.

Las autoridades prevén que el lunes se podría alcanzar la marca de 30 centímetros, aunque se desconoce si bajarán al nivel récord de 25 centímetros medido en el río Kaub en octubre de 2018.

En tanto, unos 300 efectivos, entre personal de emergencias y voluntarios, se distribuyeron a lo largo de 80 kilómetros de orilla del río Oder, en el este de Alemania, para recoger toneladas de peces muertos.

El fenómeno, en la frontera entre Alemania y Polonia, comenzó a finales de julio, y según Varsovia, la causa podría ser una contaminación por mercurio, probablemente intencional, situación que aún deben confirmar ambos gobiernos.

La ministra de Medio Ambiente de Alemania, Steffi Lemke, aseveró que las autoridades de su país trabajan para encontrar el veneno, con el fin de "minimizar una catástrofe ecológica".

Antier, el primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki aseveró que tomará años revertir el daño al ecosistema.

De acuerdo con Przemyslaw Daca, jefe de la autoridad acuífera de Polonia, los análisis muestran compuestos sintéticos tóxicos que matan no sólo a los peces, sino a todo el hábitat del Oder.

Berlín considera que aún son necesarios análisis e investigaciones para saber lo que ocurrió. Antenoche, voluntarios polacos habían sacado de las aguas 11 toneladas de peces muertos y la labor continuaba con la participación de alemanes.

 

En el mayor lago de Italia, temperaturas del Caribe

 

El lago Garda, el más grande de Italia, está a su nivel más bajo jamás registrado, al grado de que ya son visibles grandes franjas de rocas antes sumergidas y la temperatura del agua se aproxima a la del mar Caribe.

En el norte del referido país no hay lluvias significativas desde hace meses, y la nieve este año se redujo 70 por ciento, secando ríos importantes como el Po, que cruza la zona agraria e industrial del país.

El estado del Po, el afluente más largo de Italia, ha provocado pérdidas de miles de millones de euros a los agricultores, quienes dependen de sus aguas para regar campos y arrozales.

Para ayudarlos, las autoridades canalizaron las aguas del Garda hacia el río Po, pero a fines de julio suspendieron esa práctica para proteger el lago, que es un importante destino turístico.

 

Incendios en Europa

 

Los bomberos continuaban ayer su lucha por sofocar incendios forestales en Francia, especialmente en el sudoeste, a la espera de precipitaciones pluviales que pondrán fin a la ola de calor que azota gran parte del continente.

Más al sur, en Portugal, se declaró "controlado" el incendio en el parque natural de la Serra da Estrela, que calcinó 17 mil hectáreas.

En el suroeste de Francia, la línea de fuego de 40 kilómetros en los departamentos de Gironda y las Landas, cerca de Burdeos se mantuvo.

En Gran Bretaña, los departamentos de bomberos de los condados de Dorset y Wiltshire sostuvieron que el combate a los incendios, que indicaron se han incrementado en casi 500 respecto al año pasado, han causado estragos en las reservas de agua en la región.

 

Canícula en China

 

Varias regiones de China, incluida la importante ciudad sudoccidental de Chongqing, soportaron ayer calor superior a los 40 grados centígrados, mientras el observatorio nacional del país mantenía la alerta roja por la ola extremo.

En Zhejiang, asentamiento de maquiladoras de exportación, un funcionario de meteorología declaró que la provincia oriental batió su anterior récord de calor, con 31 días por encima de 35 grados.

Junto con Chongqing, que registró temperaturas de hasta 42.1 grados, mientras que en las regiones de Hubei, Hunan, Shandong, Anhui, Sinkiang, Jiangxi y Fujian las temperaturas superaron los 35 grados.

 

Anegaciones mortales

 

La intensa temporada de lluvias en Guatemala ha dejado desde mayo 28 muertos y más de 2 millones de afectados, especialmente por deslaves de tierra en poblados indígenas, informó ayer Protección Civil.

Las inundaciones provocadas por las lluvias torrenciales estacionales en Sudán han matado a más de 50 personas y han anegado más de 8 mil 170 hogares desde que comenzó la temporada de lluvias, informaron fuentes policiales ayer. Se han registrado 19 muertes en la provincia de Kordofán del Norte, seguida por la provincia de río Nilo, que reportó siete decesos, indicó el general de brigada Abdul-Jalil Abdul-Rahim, portavoz del Consejo Nacional de Defensa, indicaron autoridades locales. La región occidental de Darfur, que tiene cinco provincias, reportó 16 muertes. Las inundaciones provocadas en Sudán han dejado más de 50 muertos y destruido 8 mil 170 hogares.

Publicado enInternacional
Crean guante inspirado en el pulpo, capaz de agarrar objetos en el agua

Imita las ventosas y los sistemas nervioso y muscular del animal // Es útil para buzos de rescate, entre otros

 

Madrid. Virginia Tech desarrolló un guante inspirado en un pulpo capaz de agarrar objetos bajo el agua de forma segura. La investigación aparece en portada de Science Advances.

Los seres humanos no están naturalmente equipados para prosperar en un entorno submarino. Usamos tanques para respirar, trajes de neopreno para proteger y calentar nuestros cuerpos y gafas para ver con claridad. En tal entorno, la mano del hombre tampoco está bien equipada para sujetar cosas. Cualquiera que haya tratado de sujetar un pez que se retuerce testificará que los objetos bajo el agua son difíciles de agarrar con nuestros dedos.

Hay momentos críticos en los que esto se convierte en una responsabilidad, señaló en un comunicado Micheal Bartlett, profesor asistente en el departamento de ingeniería mecánica. La naturaleza ya tiene algunas soluciones excelentes, por lo que nuestro equipo buscó ideas en el mundo natural. El pulpo se convirtió en una opción obvia para la inspiración.

Los buzos de rescate, los arqueólogos submarinos, los ingenieros de puentes y los equipos de salvamento utilizan las manos para extraer personas y objetos del agua. Las manos humanas con menos capacidad para sujetar objetos resbaladizos deben recurrir al uso de más fuerza, y un agarre de hierro a veces puede comprometer esas operaciones. Cuando se requiere un toque delicado, sería útil tener manos hechas para el agua.

Esos son los mismos puntos que Bartlett y sus colegas investigadores intentaron construir. Su equipo en el Laboratorio de Estructuras y Materiales Blandos adaptó soluciones biológicas a nuevas tecnologías hechas de materiales blandos y robótica.

El pulpo es una de las criaturas más singulares del planeta, equipado con ocho brazos largos que pueden agarrar innumerables cosas en un entorno acuático. En una hermosa integración de herramientas prácticas e inteligencia, estos brazos están cubiertos con ventosas controladas por los sistemas muscular y nervioso del animal marino.

Cada ventosa, con la forma del extremo de un émbolo, contribuye con una poderosa capacidad de arrebatar. Después de que el borde exterior ancho de la ventosa se sella con un objeto, los músculos se contraen y relajan el área ahuecada detrás del borde para agregar y liberar presión. Cuando muchos de los retoños están enganchados, se crea una fuerte unión adhesiva de la que es difícil escapar.

Cuando observamos el pulpo, la sustancia ciertamente se destaca, activándose rápidamente y liberando la adhesión a pedido, agregó Bartlett. Sin embargo, lo que es igual de interesante es que el animal controla más de 2 mil ventosas en ocho brazos mediante el procesamiento de información de diversos sensores químicos y mecánicos. Realmente reúne capacidad de ajuste de adhesión, detección y control para manipular objetos bajo el agua.

Para diseñar su guante, los investigadores se centraron en volver a imaginar las ventosas: tallos de goma compatibles cubiertos con membranas suaves accionadas. El diseño fue creado para realizar la misma función que la ventosa de un pulpo: activar una unión confiable a los objetos con una ligera presión, ideal para adherirse a superficies planas y curvas.

Habiendo desarrollado los mecanismos adhesivos, también necesitaban una forma en que el guante detectara los objetos y activara la adhesión. Para esto, trajeron al profesor asistente Eric Markvicka de la Universidad de Nebraska-Lincoln, quien agregó una serie de sensores ópticos de proximidad micro-Lidar que detectan la distancia a un objeto.

Luego, las ventosas y Lidar se conectaron a través de un microcontrolador para emparejar la detección del objeto con el compromiso de la ventosa, imitando así los sistemas nervioso y muscular de un pulpo.

El uso de sensores para acoplar las ventosas también hace que el sistema sea adaptable. En un ambiente natural, un pulpo enrolla sus brazos alrededor de peñascos en rocas y superficies, adhiriéndose a caparazones lisos y percebes ásperos. El equipo de investigación también quería algo que se sintiera natural para los humanos y les permitiera recoger cosas sin esfuerzo, adaptándose a diferentes formas y tamaños como lo haría un pulpo. Su solución fue un guante con ventosas sintéticas y sensores estrechamente integrados, una armonía de sistemas portátiles que agarran muchas formas diferentes bajo el agua. Lo llamaron octoguante.

Los 150 países asistentes se han comprometido a implementar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 14, relativo a la protección de los océanos.

Tras una semana de negociaciones, la II Conferencia de los Océanos de la Naciones Unidas finaliza con una declaración que había sido pactada antes del comienzo de la misma. En el texto, no vinculante, los 150 países asistentes han adoptado un compromiso voluntario para proteger un 30% de los mares del mundo en 2030.

La II Conferencia de los Océanos de las Naciones Unidas (UNOC) tenía sobre la mesa sentar las bases para una tarea tan crucial como titánica: proteger los mares de un planeta inmerso en su mayor crisis medioambiental desde que hace 66 millones de años el 75% de las especies del planeta desaparecieran tras el impacto de un asteroide. Aún más cuando la cumbre, que inicialmente estaba programada para 2020, llegaba con dos años de retraso por la pandemia del covid-19.

Celebrada en Lisboa entre el 27 y el 1 de julio, organizada por Kenia y Portugal, con 150 naciones asistentes y con el grandilocuente lema “Salvar el océano, proteger el futuro”, la cita prometía. El problema es que el guión estaba prefijado.

Como señala Cecilia del Castillo, responsable de Pesca de Ecologistas en Acción que ha seguido en Lisboa las negociaciones, “esto no es una una Conferencia de las Partes (COP) de una convención marco de la ONU como pueden ser las COP sobre Cambio Climático o las de Biodiversidad, sino que es simplemente una cumbre internacional de los océanos porque es la década de las Naciones Unidas de los océanos”.

Así, sin tener metas vinculantes ni compromisos exigibles como en otras cumbres internacionales, las buenas palabras han sido la tónica general frente a los hechos concretos, una frase que podría ser utilizada en cualquier crónica sobre cualquier cumbre medioambiental internacional de las últimas décadas, a excepción de muy contadas ocasiones.

A un día de terminar el encuentro y las negociaciones, el secretario adjunto para Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, Liu Zhenmin, ya afirmaba que el borrador de la declaración final estaba cerrado y que no tendría nuevos cambios respecto al texto inicial planteado al comienzo de la cumbre, una redacción que llegaba del encuentro preparatorio celebrado en Nueva York el pasado marzo. “Honestamente, la declaración no se reabrirá. Sería un riesgo abrir un texto aprobado en una reunión anterior”, indicaba ante los medios este jueves 1 de julio.

Emergencia oceánica

El secretario general de la ONU, António Guterres, calentaba motores en la inauguración del encuentro hablando sin tapujos de una “emergencia oceánica”, y alertando de la necesidad de conseguir uno de los principales objetivos de la cumbre: cumplir con los objetivos climáticos de la Agenda 2030, especialmente el Objetivo de Desarrollo Sostenible 14, relativo a “conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible”. “Nuestro fracaso en la protección de los océanos tendrá un efecto dominó en toda la Agenda 2030”, denunciaba Guterres ante los asistentes, a quienes instaba a “corregir los errores” del pasado y a “poner de su parte”.

Tras cinco días en cuentros y la asistencia de casi 7.000 delegados —entre ellos solo 24 jefes de Estado de los 150 países asistentes—, la cumbre se ha clausurado con una declaración política igual de grandilocuente que su lema. Bajo el título Nuestros océanos, nuestro futuro: llamamiento a la acción, las naciones firmantes se comprometen a implementar el ODS 14. “Lamentamos profundamente nuestro fracaso colectivo”, señala el texto en referencia a los subobjetivos del ODS 14 que vencían en 2020 y que no se han puesto en marcha. Entre ellos se encontraba proteger al menos el 10% de las zonas costeras y marinas, prohibir las subvenciones a prácticas de sobreexplotación pesquera o “reglamentar eficazmente la explotación pesquera y poner fin a la pesca excesiva, la pesca ilegal, la pesca no declarada y no reglamentada y las prácticas de pesca destructivas”.

La declaración, sin embargo, ha dejado el otro gran debate sobre la mesa, el cierre de un Tratado Global de los Océanos que proteja al menos del 30% de las aguas del Planeta para el año 2030, con un sabor agridulce. Si bien países asistentes se han comprometido voluntariamente a “conservar o proteger al menos el 30% de los océanos del mundo dentro de las áreas marinas protegidas, y otras medidas de conservación basadas en zonas geográficas para 2030”, la cumbre no ha conseguido cerrar el Tratado. Habrá que esperar a la quinta ronda de negociaciones sobre el tema, programada para agosto, para ver posibles avances al respecto.

Para Pilar Marcos, responsable de Océanos de Greenpeace en España, aunque esta firma no es vinculante y los países no están obligados a cumplir su compromiso, el acuerdo adoptado en la UNOC se erige como “una buena disposición para las negociaciones de agosto”.

Al respecto de esto, Greenpeace organizó el 30 de junio una protesta ante el Altice Arena de Lisboa, sede de la UNOC, para presionar por un “Tratado firme de los océanos”. Marcos señalaba entonces en la capital lusa: “Líderes como el comisario de la UE, Virginijus Sinkevicius, han prometido reiteradamente entregar un ambicioso Tratado Global de los Océanos y proteger el 30% de los océanos del mundo para 2030. Incluso el secretario general de la ONU, António Guterres, ha advertido que nos enfrentamos a una emergencia oceánica. El Tratado debe finalizarse en agosto, no necesitamos más tiempo para discutir cómo proteger los océanos, necesitamos lograr ya su protección”.

Vaso medio lleno

Aunque lamenta que en la UNOC “no ha habido grandes anuncios”, Del Castillo señala que “la mejor noticia de la cumbre, o en lo que más se ha avanzado, es en la moratoria de minería submarina”. El Gobierno de una de las naciones insulares más afectadas por los cambios en los océanos en el Pacífico, Palaos, lanzaba en el comienzo de la cumbre una Alianza para exigir que no se socave el lecho marino hasta que la ciencia no estudie los impactos de esta actividad industria submarina. Naciones vecinas como Fiji y Samoa se unían de inmediato, mientras que el anuncio de Emmanuel Macron por el que Francia se posicionaba en contra de este tipo de minería abría la puert a que más potencias mundiales se sumasen a la Alianza lanzada por Palaos. “Pedimos al Gobierno de España que se una a esta Alianza”, remarca a El Salto la responsable de Pesca de Ecologistas en Acción.

Desde organizaciones medioambientales como Zero, Scieana y Climáximo, aunque califican la declaración final de “innocua”, han querido destacar además que esta Cumbre ha tenido un éxito clave: “Es crucial destacar el protagonismo y papel fundamental del océano en la lucha contra el cambio climático y, como tal, esta edición de la UNOC fue fundamental para traer este vínculo indivisible al centro de la discusión”, señalan las tres organizaciones en un comunicado.

Los tres colectivos fueron los organizadores de la Marcha Azul por el Clima el 29 de junio que pretendía traer, precisamente, este tema a primer término en la Cumbre, algo que han conseguido en parte, al incluirse en la declaración varios puntos relativos a los efectos adversos del cambio climático sobre los océanos y viceversa. El fin de la extracción de combustibles fósiles bajo el lecho marino, sin embargo, queda muy lejos de ser una realidad.

Los nexos creados entre organizaciones de la sociedad civil que luchan por unos mares más protegidos y contra la crisis climática son otros de los grandes puntos positivos de la cumbre para Del Castillo. “Ha habido un montón de encuentros”, afirma. “Nos hemos organizado en un Ocean Base Camp, una especie de campamento de colectivos con el que llevamos toda la semana haciendo un montón de eventos además de la manifestación”. Su próxima gran cita oceánica será en 2025, fecha en la que se celebrará, previsiblemente, la próxima UNOC.

Por Pablo Rivas

@PabloRCebo

2 jul 2022

Publicado enMedio Ambiente
Macrocultivos de algas marinas en la estación biológica de Roscoff, en el oeste de Francia. Foto Afp

 

Comprender la adaptación de lo vivo frente a los cambios brutales, el propósito, señalan científicos

 

Roscoff. Entre 10 mil y 100 mil millones de organismos vivos habitan cada litro de agua de mar. Pero este "microbioma oceánico", que ha hecho al planeta habitable, sigue siendo ampliamente desconocido y una misión científica, realizada con la Marina francesa, pretende catalogarlo.

"El microbioma del planeta Tierra es el tema del siglo", asegura Colomban de Vargas, director de investigación del CNRS, el centro francés de la investigación científica, en la estación biológica de Roscoff.

Este suizo, "obsesionado con la exploración", se dedicó a cartografiar el plancton oceánico, esta gran "sopa de microbios" compuesta de virus, bacterias, protistas, animales, etcétera. Estos "bosques invisibles", navegando a merced de las corrientes marinas, hicieron el planeta habitable, produciendo la mayor parte del oxígeno que respiramos, detalló.

"La biodiversidad es ante todo microbiana. Durante 3 mil millones de años, no había más que microbios", señaló el investigador. Ahora bien, "no se sabe con qué microbios vivimos ni cuántos hay en la Tierra".

Aprovechando las lecciones de la misión Tara Océanos, que ya realizó 220 mediciones de microorganismos marinos, Colomban de Vargas y sus colegas quieren determinar una "medida cooperativa, frugal, planetaria y perenne" de esta vida invisible del océano.

A través del proyecto Plankton Planet, se busca confiar, a largo plazo, instrumentos de medida y sensores económicamente accesibles a las decenas de miles de veleros, barcos de comercio o de transporte de mercancías que surcan el planeta.

El objetivo es comprender "la adaptación de lo vivo frente a los cambios brutales" impuestos por las actividades humanas.

"Pero no es evidente porque es necesario que la medida sea homogénenea", subraya Colomban de Vargas.

Por su parte, la misión Bougainville –en cooperación con la Marina francesa– tiene por objeto consolidar la fiabilidad de los "sensores" del plancton. Para ello, 10 estudiantes de máster en la Sorbona de París embarcarán en naves de la marina nacional como "oficiales de biodiversidad".

Los estudiantes recorrerán los 11 millones de kilómetros cuadrados de la Francia oceánica en el Índico y el Pacífico, a bordo de barcos de apoyo y asistencia en ultramar.

Después de realizar pruebas en la costa de Brest, los primeros estudiantes embarcarán en septiembre de 2023, y recogerán miles de datos biológicos (imágenes y ADN) hasta 2025.

Los datos recogidos, "cientos de miles de millones de imágenes de plancton y secuencias de ADN", se almacenarán en bases de datos abiertas a los investigadores de todo el mundo, explicó Columban de Vargas.

Permitirán controlar la salud de los ecosistemas marinos y su evolución en función de las contaminaciones o del calentamiento global.

Además, los investigadores desean estudiar la migración del plancton animal a varios centenares de metros de profundidad durante la noche, calificada de "mayor movimiento de biomasa" en el planeta, y que sería uno de los motores de la "bomba de carbono" que participan en la captura de dióxido de carbono en el océano.

El costo de la misión, que debe ser financiada por mecenas, se estima en unos 950 mil dólares para los tres primeros años.

Cada 17 de junio conmemoramos el Día Mundial para Combatir la Desertificación y la Sequía, como una vía para sensibilizar a la opinión pública sobre este tema. Foto: ONU

Cada 17 de junio se conmemora el Día Mundial para Combatir la Desertificación y la Sequía, como una vía para sensibilizar a la opinión pública sobre este tema, demostrar que existen soluciones y herramientas para combatir este problema universal si todos cooperamos y fortalecer la aplicación de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación en los países afectados por sequía grave o desertificación, en particular en África.

El tema requiere atención, aún más en estos tiempos. “Cuando la tierra se degrada y deja de ser productiva, los espacios naturales se deterioran y transforman. Por ende, las emisiones de gases de efecto invernadero aumentan y la biodiversidad disminuye”, advierte la ONU en su sitio web.

De acuerdo con el organismo internacional, “también supone la existencia de menos espacios silvestres que amortigüen las zoonosis, como la COVID-19, y nos protejan de fenómenos climáticos extremos, como las sequías, las inundaciones y las tormentas de arena y polvo”.

Según la ONU, las sequías se encuentran entre las mayores amenazas para el desarrollo sostenible, especialmente en los países en desarrollo, aunque bien es cierto que cada vez son más las naciones ricas afectadas.

De hecho, las previsiones estiman que para 2050 las sequías afecten a más de las tres cuartas partes de la población mundial.

El número y la duración de las sequías han aumentado un 29% desde 2000 y, a día de hoy, hay más de 2300 millones de personas que sufren problemas a causa de la escasez de agua.

“Se trata de unas cifras crecientes y preocupantes, máxime considerando que uno de cada cuatro niños en el mundo se verán afectados por este fenómeno de aquí a 2040 (UNICEF). Ningún país es inmune a la sequía”.

Este año, el tema “Superando juntos las sequías” hace especial hincapié en la acción temprana para evitar consecuencias desastrosas para la humanidad y los ecosistemas planetarios.

Es por este motivo que la Convención para la Lucha contra la Desertificación, organismo de la ONU que lidera las celebraciones del día internacional, hace un llamado a toda la comunidad mundial para que tratemos la tierra como un capital natural preciado y limitado que debemos restaurar.

“Cada uno de nosotros tenemos una función que cumplir porque el futuro es un tema que nos afecta a todos”.

17 junio 2022

(Con información de la ONU)

Publicado enMedio Ambiente
Varios aves en la laguna de Navaseca, a 3 de febrero de 2022, en Daimiel, Ciudad Real, Castilla-La Mancha. — Patricia Galiana / Europa Press

Un estudio realizado por científicos del Smithsonian Envioronmental Reseach Center (SERC) ha simulado cómo los humedales se comportarían en un clima del año 2100.

 

Un estudio realizado por científicos del Smithsonian Envioronmental Reseach Center (SERC) ha alertado sobre la conservación de los humedales, muy necesarios para luchar contra la crisis climática, y que corren el riesgo de desaparecer por todo el mundo debido a la subida de nivel del mar

Durante décadas, los científicos tuvieron la esperanza de que el aumento de las concentraciones de CO2 también pudiera estimular el secuestro de carbono y el crecimiento adicional de las plantas, contrarrestando así la aceleración de la subida relativa del nivel del mar, pero este "útil efecto secundario" está dejando de existir.

Simular el clima del año 2100

El estudio realizado por investigadores del SERC ha simulado cómo los humedales se comportarían en un clima del año 2100, gracias a un centro ubicado en la costa occidental de Maryland, EEUU. Para este estudio se basaron en un experimento que comenzó en 1987 y que actualmente es el experimento de campo más largo del mundo sobre el impacto del aumento del CO2 en las plantas.

Desde 15 cámaras abiertas, los científicos aumentaron las concentraciones de CO2, duplicando aproximadamente los niveles de CO2 atmosférico de 1987. Los investigadores se centraron en el grupo de plantas conocidas como C3, que responden fuertemente al CO2, y que corresponde al 85% total de especies de plantas en la Tierra.

En las dos primeras décadas del estudio, el crecimiento de las plantas en las cámaras con mayor CO2 fue mayor. En la superficie, estas plantas crecieron una media del 25% más que las plantas de las cámaras no tratadas. Bajo tierra, este efecto fue aún mayor, el CO2 elevado provocó un 35% más de crecimiento en las raíces.

Preocupación por parte de los científicos

Los investigadores han señalado que este crecimiento de las raíces es preocupante para la supervivencia de los humedales, ya que éstas ayudan a los humedales a formar el suelo y a mantener los cimientos creciendo hacia arriba incluso cuando los mares siguen subiendo.

Desde 2005, este efecto sobre las raíces ha ido desapareciendo. En los últimos 14 años de datos del estudio no ha habido un gran diferencia en el crecimiento de las plantas entre las cámaras de alto CO2 y las normales. El equipo de científicos ha dado varias explicaciones a este descenso: las precipitaciones, la temperatura, la salinidad del agua durante la temporada de crecimiento o la presencia de nutrientes críticos en el suelo, como el nitrógeno.

Pero solo la subida del nivel del mar ha mostrado una relación con el crecimiento de las plantas. Desde que el nivel del mar en el humedal subió 15 centímetros por encima de donde comenzó en 1987, los beneficios del aumento del CO2 desaparecieron.

El estudio también señala que es posible que algunos humedales puedan "escapar" del ahogo por esta subida. Si los humedales no pueden elevarse más construyendo suelo, que migren hacia también el interior es otra posibilidad, pero eso únicamente puede ocurrir si tienen suficiente espacio. Para muchas comunidades la posibilidad de que los humedales se trasladen hacia el interior supondría un cambio en la forma de utilizar y valorar la tierra.

madrid

18/05/2022 21:55

Público

Publicado enMedio Ambiente
Jueves, 28 Enero 2021 07:43

¿Cuánto vale el agua?

https://pixabay.com/es/illustrations/euro-dollar-bola-el-agua-econom%C3%ADa-78446/

Desde muy pequeña escuché la frase de mamá diciéndome que no gastara el agua porque “gota a gota el agua se agota”. No es casual, el uso que desde siempre han hecho en casa de varias técnicas para aprovecharla al máximo, por ejemplo recoger el agua de la ducha, la lluvia o la lavadora y reutilizarla para lavar los pisos o vaciar el sanitario. A veces me preguntaba si era por un bien común o sólo porque al final de cuentas el recibo de pago llegaba más barato, aun así, desde muy pequeña tomé conciencia de la importancia de cuidar de este recurso y no malgastarlo, tanto así que me sentía mal por jugar con el agua.

Así educada, no fue extraño mi asombro cuando a principios del mes de diciembre me encontré con la noticia de que el agua comenzaría a cotizar dentro del mercado de futuros en la Bolsa de Valores y aunque no soy economista, y poco conozco del funcionamiento de maniobras financieras, sé que colocar el recurso más valioso y preciado del mundo en manos de los que controlan la economía mundial es jugar con fuego. Por eso desde mi posición como mujer, bióloga y ser vivo, quiero hablar un poco sobre lo que para mí representa el agua y argumentar porqué es fundamental la protección y conservación de las cuencas hídricas, así como garantizar su acceso y goce pleno a todos los seres que habitan este planeta.

En primer lugar, la vida en nuestro planeta tuvo origen en el agua e incluso hay organismos que viven exclusivamente en ambientes acuáticos. Este líquido es tan importante que gran parte de las exploraciones en otros planetas se hacen buscando esta sustancia. Pero ¿Por qué preocuparnos si el agua en la Tierra corresponde al 70 por ciento de la superficie? Bueno, lastimosamente el 97,5 por ciento corresponde al agua de mar (no sé si alguna vez la hayas probado, pero no suele quitar la sed), el otro 2,5 por ciento es agua dulce, de la cual un escaso 0,007 está disponible para consumo. Por lo tanto, la disponibilidad del recurso es reducida y para nosotros como sociedad y como especie es importante la gestión sobre este.

La Unesco menciona que […] el agua es un factor propicio o limitante para cualquier desarrollo social y tecnológico, además de una posible fuente de bienestar o miseria, cooperación o conflicto [...]1 , el acceso a agua potable es parte fundamental de la calidad de vida de las personas. Pero, ¿acaso te has cuestionado cuántas personas tienen derecho al agua potable? En Colombia, por ejemplo, sólo las grandes ciudades cuentan con tratamiento de agua y por eso, personalmente sólo soy capaz de tomar agua del grifo sin miedo a enfermarme en Bogotá. A pesar de ello he tenido la posibilidad de tomar agua de la montaña gracias a que existen lugares protegidos, que lastimosamente se reducen cada vez más por falta de regulación y compromiso con la protección de las cuencas hídricas. Uno de los mayores problemas es la contaminación del agua, pero ¿quién la contamina? Bueno, empecemos por resaltar que gran parte de las aguas que pasan por entornos urbanos o los desagües de ciertas zonas no son tratadas antes de regresar al ecosistema, seguido de la infiltración en la tierra que puede darse con las heces fecales de las vacas en ganadería, los pesticidas usados en agricultura o el vertido directo o indirecto de los químicos utilizados en toda la industria, incluyendo la minería.

Lo que quiere decir que en Colombia el agua no está al alcance de todos, porque a pesar de tener una riqueza hídrica impresionante no se puede tomar agua directamente de los ríos, así que la compras envasada o hierves el agua que obtengas ya sea del grifo, del río o de la lluvia –en caso de no tener otra fuente cercana. Según la ONU2, en el mundo 3 de cada 10 personas carecen de acceso a servicios de agua potable segura, su escasez afecta a más del 40 por ciento de la población mundial y se prevé que este porcentaje aumente. Y aunque dentro de la agenda 2030 uno de los objetivos se relacione con el acceso al agua potable para todas las personas, es angustiante ver que a pesar de la importancia de gestionar el recurso hídrico, el crecimiento económico de los países desarrollados sigue estando basado en la explotación de los países en desarrollo.

Producto de todo ello y mucho más, pensar que el agua empezará a cotizarse en la Bolsa al mismo nivel que el oro y el petróleo, debe hacernos reflexionar respecto a los beneficios que obtendrán las empresas a partir de los bienes reales que harán parte de los juegos especulativos y los perjuicios que dichas acciones traerán a la humanidad; porque hay que tener en cuenta que no se adquiere el recurso hoy, sino el derecho a usarla en el futuro. Y aunque lo promuevan como una estrategia para la conservación y gestión de este precioso recurso para la vida, hay que ver que lo que sucede en Wall Street con el petróleo o el café termina determinando el desarrollo de un país como el nuestro.

Ante tamaña realidad, los llamados países en desarrollo que aún conservan parte de sus recursos hídricos objetos de especulación, deben poner más atención en la protección de cuencas hídricas y las personas deben apropiarse de sus territorios para que los recursos que de por sí nos pertenecen y deben ser administrados como comunidad no entren en el ciclo de enriquecimiento de multinacionales, porque cuando se habla de la explotación, extracción y uso del agua, lo que está en juego no es solamente la riqueza de unos cuantos sino la necesidad de garantizar la vida actual y de las futuras generaciones.

El año 2020, con la crisis pandémica que sacudió a la humanidad, demostró la necesidad de cambiar el enfoque de desarrollo económico instaurado en políticas de extracción y explotación de recursos, de ahí la crucial necesidad de pensar cuál es nuestro lugar en la Tierra y fortalecer la decisión de apropiarnos de nuestro territorio para formular políticas públicas que permitan la gestión y el manejo de los recursos con el fin de garantizar la vida, así como el desarrollo social, económico y cultural de las poblaciones humanas. Según un informe del Banco Mundial […] Colombia es uno de los países con más abundancia de agua en el mundo, sin embargo, la forma en la que se gestionan y usan los recursos hídricos revela claros desafíos […]3. Ante el panorama actual, donde el agua es cotizada en la Bolsa y el acceso a los recursos sigue siendo inequitativo, debemos reflexionar sobre la gobernabilidad de nuestros territorios y cómo nuestra intervención es cada vez más urgente para proteger la vida. Derecho que nos corresponde como seres humanos, para quienes la vida depende del agua. Ponerle un precio a ella es ponerle un precio a la vida.

1 http://www.unesco.org/new/es/natural-sciences/environment/Water
2 https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/water-and-sanitation/
3 World Bank Group (2020), Colombia un cambio de rumbo, seguridad hídrica para la recuperación y crecimiento sostenible. Informe de Seguridad Hídrica de la Práctica de agua para Colombia.

Publicado enColombia
Página 1 de 13