Residentes de Druzhkovka, en el este de Ucrania, ante la devastación de su vecindario. En tanto, Italia convocó ayer al embajador ruso para protestar por las acusaciones sobre una presunta campaña antirrusa de los medios italianos en su cobertura de la guerra. Foto Afp

Intensos combates por la estratégica ciudad de Severodonietsk, cuyo control daría a Moscú el dominio de la cuenca minera del Donbás

 

Kiev. El presidente ucranio, Volodymir Zelensky, declaró ayer que sus tropas enfrentan a fuerzas rusas "más poderosas" en Severodonietsk, ciudad estratégica de la región este y bombardeada desde hace semanas.

"Estamos resistiendo, pero ellos son más poderosos", admitió Zelensky, un día después de visitar a las fuerzas ucranias cerca del frente de guerra en el este.

Entre 10 mil y 15 mil civiles aún se encuentran en Severodonietsk, detalló el mandatario a los periodistas en Kiev.

Horas antes, Serguei Gaiday, gobernador de la región de Lugansk, indicó que la situación había "empeorado" para el ejército ucranio, a pesar de un contraataque que recuperó el control de la mitad de Severodonietsk.

No estaba claro qué bando tenía la ventaja, ya que "la situación cambia cada hora", según declaraciones de Oleksandr Stryuk, jefe de la administración de Severodonietsk.

Stryuk afirmó que los combates callejeros eran intensos y que ninguna de las partes estaba preparando una retirada. Ambos bandos aseguran que se han infligido mutuamente numerosas bajas.

El ministerio ucranio de Defensa señaló que Rusia estaba enviando tropas y equipos para capturar la mayor ciudad que queda bajo control ucranio en Lugansk, que junto con Donietsk, conforma la región del Donbás.

Para Moscú controlar esta ciudad sería una palanca para hacerse completamente del dominio de la cuenca minera del Donbás.

Miles de civiles murieron y millones tuvieron que abandonar sus casas desde la invasión rusa de Ucrania el 24 de febrero. Tras fracasar en el intento de tomar Kiev, la capital, Moscú centra su ofensiva en el este del territorio.

Los disparos de artillería se intensificaron en Severodonietsk, y en la vecina Lysychansik, donde Oleksandr Lyakhovets, un jubilado, tuvo que escapar de su casa con el tiempo justo para salvar a su gato de las llamas tras un bombardeo ruso.

"Disparan sin parar... Es una película de terror", contó a la agencia Afp este hombre de 67 años.

Lysychansik, ciudad vecina de Severodonietsk, fue uno de los puntos que visitó Zelensky antier, en un viaje que sirvió para "observar la situación operativa en primera línea", según la presidencia.

Las fuerzas rusas continuaron su ofensiva en otros frentes del este de Ucrania.

Según el ministerio ruso de Defensa, sus tropas atacaron tres depósitos de armas y un almacén de combustible cerca del pueblo de Kodema, en la región de Donietsk.

Kiev advirtió que la situación en la región de Jersón, un poco más al norte, era crítica. No hay "redes de telefonía móvil ni Internet, suministros de alimentos, medicamentos ni dinero en efectivo".

Y en Járkov, la segunda ciudad de Ucrania, en el noreste, nuevos ataques rusos alcanzaron una fábrica de reparación de vehículos blindados cerca de Lozova, según Moscú.

Al menos 10 personas murieron en la región en las últimas 24 horas, según Kiev.

Ucrania subrayó que había repelido siete ataques alrededor de Donietsk y Lugansk. Pero las tropas rusas, admite Kiev, ocupan una quinta parte del territorio e impusieron un bloqueo a los puertos del Mar Negro, desatando el temor a una crisis alimentaria mundial.

La marina ucrania aseguró haber hecho retroceder a la flota rusa más de cien kilómetros de las costas del Mar Negro, pero no se pudo verificar de forma independiente esta información.

En tanto, Rusia comenzó a entregar los cuerpos de los combatientes ucranios que murieron en el complejo siderúrgico de Azovstal, en Mariupol.

Las decenas de cadáveres retirados de la planta, que ahora está en poder de Rusia, fueron enviados a Kiev, donde ya se realizan análisis de ADN para identificarlos, informó un mando militar y una portavoz del Regimiento de Azov.

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El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ofrece declaraciones a los medios de comunicación tras reunirse con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a 21 de abril de 2022, en Kiev (Ucrania). — Pool Moncloa/Borja Puig de la Bellacasa / Europa Press

El Ejecutivo ruso ha lanzado una carrera contrarreloj para completar en este mes la toma del Donbás y afianzarse entre la península de Crimea y el río Diniéper, antes de que el ejército de Kiev reciba nuevas remesas de armas pesadas de Estados Unidos que amenacen la consolidación rusa en esos dos frentes.

 

La presión de Rusia sobre el este de Ucrania pretende, así, asegurar una ventaja en el tablero bélico ante la cumbre de la OTAN de finales de junio en Madrid, clave para garantizar más ayuda militar occidental al Gobierno de Volodimir Zelenski y restañar las crecientes grietas en el apoyo europeo a Ucrania.

Cuando se han cumplido 100 días del comienzo del conflicto, en Occidente se insiste en subrayar el fracaso de Moscú a la hora de lograr sus supuestos objetivos iniciales de la invasión, que habrían sido la defenestración de Zelenski y una rápida toma de Kiev. Unos supuestos cuestionables desde el punto de vista de la estrategia militar, porque en ningún momento el ejército ruso destruyó todas las infraestructuras críticas y básicas en torno a la capital ucraniana, paso indispensable en una guerra de ocupación total.

Se está obviando, además, que la captura de territorio ucraniano no se ha logrado contra un heroico ejército de partisanos y civiles resistiendo a la apisonadora militar rusa, como aún insisten algunos medios de prensa occidentales. Las fuerzas rusas desplegadas en Ucrania están combatiendo contra un ejército preparado y armado por la OTAN, especialmente por Estados Unidos, desde hace ocho años, con más de 80.000 soldados formados por especialistas occidentales y más de 5.000 millones de dólares en ayuda militar estadounidense antes del conflicto. 

Desde que empezó la guerra, esa asistencia militar de Washington a Ucrania se ha triplicado y el propio Congreso de Estados Unidos ha comprometido otros 40.000 millones de dólares, de los que más de la mitad serán en armas y asistencia militar.

Este presupuesto, el mayor dedicado por Estados Unidos en ayuda bélica a ningún país en lo que va de siglo, pretende dar la vuelta a lo que es ya una realidad: cerca de un 20% del territorio ucranianoestá ya en manos rusas y no parece que esta enorme porción del país agredido vaya a retornar en breve al control de Kiev. Se alega que los avances rusos en el este de Ucrania han sido a costa de enormes pérdidas militares, pero si se contempla la estrategia de Rusia a lo largo de la historia, se olvida lo más importante. 

El Kremlin está dispuesto a todos los sacrificios necesarios, económicos y humanos, para conseguir sus metas militares. Sobre todo, cuando buena parte de su actual esfuerzo bélico es sufragado por la propia Europa Occidental con sus ingentes compras de gas ruso y cuando parecen garantizados nuevos compradores de la energía rusa en Asia a corto y medio plazo.

El presidente estadounidense, Joe Biden, tiene previsto viajar próximamente a Arabia Saudí para orquestar con el régimen de Riad una bajada de los precios del gas y, así, golpear a Rusia, favorecida por los precios más altos debido a la guerra y a la total dependencia de muchos países europeos de los hidrocarburos rusos. En una vuelta de tuerca más de la interesada diplomacia estadounidense, Biden deja atrás sus acusaciones contra Arabia Saudí, a la que calificó de estado "paria" por el asesinato del periodista disidente Jamal Khashoggi, y opta por asegurarse aliados en la guerra económica contra Rusia.

El gas sigue siendo el arma política de Rusia para torcer el brazo de Europa y mientras ese dinero siga llegando mensualmente, el ejército ruso ha de aprovecharlo para ayudar a pagar una ofensiva que no cesa y que se centra en zonas ya muy concretas. Las próximas semanas serán muy importantes para asegurar el control del Donbás, tanto en las regiones de Donetsk como en Lugansk, de ahí que Severodonetsk sea tan importante para la estrategia rusa. Los combates se han recrudecido en esta intersección de caminos del este de Ucrania y el ejército del Kremlin está recurriendo a su superior artillería para conseguir ese control.

Un informe de la inteligencia británica desvelado esta semana por el Ministerio de Defensa del Reino Unido indica que Rusia pretende controlartoda la región de Lugansk en el curso de las dos próximas semanas. Lugansk y Donetsk conforman la mayor parte de esa región del Donbás y albergan el campo de batalla entre las fuerzas prorrusas y las ucranianas desde 2014, cuando estos territorios reclamaron su derecho a separarse del resto de Ucrania y dio comienzo al conflicto armado que la invasión rusa ha solapado.

"Rusia está consiguiendo un éxito táctico en el Donbás. Las fuerzas rusas han generado y mantenido el impulso y actualmente parecen tener la iniciativa sobre la oposición (militar) de Ucrania", afirma el informe. Añade que el ejército ruso controla ya "más del 90% de la región de Lugansk" y que este éxito se debe no solo a un "significativo" coste, sino al hecho de haber concentrado su mayor fuerza y potencia de fuego "en un único frente", dato que contradice a quienes pensaban que Rusia trataba de ocupar toda Ucrania cuando lanzó la invasión del 24 de febrero con un número de soldados muy similar al del ejército ucraniano.

Los informes de inteligencia apuntan también a la importancia que Rusia da a la ciudad de Jersón y sus alrededores, claves para eventuales avances desde el río Dniéper hacia el centro de Ucrania. Si cae el Donbás entero, será esta zona el futuro teatro de operaciones ruso. El anuncio estadounidense de que tiene preparada una nueva partida de armas para Ucrania, con misiles de corto alcance, podría poner en aprietos al doble teatro de operaciones ruso en Jersón y el Donbás, de ahí la prisa de Moscú para obtener en los próximos días una victoria militar que sea también política. La vista está puesta en los próximos 29 y 30 de junio, en Madrid.

En la cumbre de la OTAN que se celebrará esos días se escucharán muchas llamadas a cerrar filas dentro de la Alianza ante el enemigo no declarado que es Rusia y se coreará hasta la saciedad la intención de Finlandia y Suecia de adherirse al pacto atlántico. Pero poco se podrá decir sobre el fracaso de la apuesta de Estados Unidos para ampliar la Organización del Tratado del Atlántico Norte a Ucrania, una de las causas geoestratégicas que explican esta guerra.

Tampoco es de esperar que se ponga sobre la mesa algún plan de paz trazado en Washington o Bruselas, que debería pasar por la renegociación del actual sistema de seguridad en Europa, puesto en solfa ya por Estados Unidos antes de la guerra. No fue Rusia la que se retiró unilateralmente en 2019 del acuerdo de prohibición de armas nucleares de alcance intermedio (INF), de 1987. Fue el país estadounidense, bajo la batuta del presidente Donald Trump. De seguir en vigor ese tratado, Rusia habría tenido menos argumentos de seguridad para oponerse a la incorporación de Ucrania y otros países como Suecia o Finlandia a la OTAN, pues seguiría garantizada la lejanía del territorio ruso de este tipo de armamento, muy útil para sostener el avance de un ejército convencional en una eventual invasión o para contenerla.

Lo que sí que surgirán en Madrid, si no abiertamente, sí entre bambalinas, serán las diferencias crecientes en el seno de la OTAN y la propia Unión Europea sobre la estrategia que se ha de seguir en Ucrania. Francia sigue insistiendo en que no se debe acorralar al presidente ruso, Vladímir Putin. Su presidente, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Olaf Scholz, han insistido en los últimos días ante el líder ruso para recuperar las negociaciones de paz.

En Europa se mira con mucha preocupación al desabastecimiento alimentario que se va a desatar en los próximos meses. La crisis alimentaria consecuencia de la guerra ha encarecido ya los precios de los alimentos a niveles que no se daban desde hace 60 años y cerca de 200 millones de personas en todo el mundo podrían en breve sufrir esas consecuencias. Ya lo está advirtiendo una y otra vez la FAO, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura: el efecto dominó de la guerra de Ucrania se sentirá en todo el mundo y llevará a la hambruna a decenas de millones de hogares.

Rusia y Ucrania suministran el 30% del trigo y cebada mundiales, un 20% de las exportaciones de maíz y hasta un 75% del aceite de girasol, alimentos básicos en los países en desarrollo. En la cumbre de la OTAN de Madrid quizá el centro de las conversaciones debería ser el suministro de alimentos a nivel mundial más que los nuevos envíos de armas a Ucrania.

madrid

04/06/2022 00:00

Por Juan Antonio Sanz

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Biden firmó el paquete de ayuda militar a Ucrania.. Imagen: AFP

Rusia contestó prohibiendo la entrada a Biden y otros 962 ciudadanos estadounidenses mientras continúa con su ofensiva en la región de Lugansk, este de Ucrania.

Mientras continúa la ofensiva rusa en el este de Ucrania, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, firmó este sábado un proyecto de ley de 40.000 millones de dólares destinado a garantizar el suministro de armas y apoyo económico para el gobierno de Kiev, anunció la Casa Blanca.

Biden firmó el texto -aprobado antes por el Congreso- durante su visita a Corea del Sur, su primer viaje a Asia como presidente. La ayuda, que será canalizada en los próximos cinco meses, incluye un presupuesto de 6.000 millones de dólares para que Ucrania se equipe de vehículos blindados y defensa antiaérea.

Agradecimiento

En Twitter, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, agradeció a su homólogo estadounidense la ayuda. "El apoyo del poder ejecutivo (de Estados Unidos), del presidente Biden y del pueblo estadounidense a la lucha (de Ucrania) contra el agresor ruso es crucial", añadió, utilizando el ícono de las banderas en lugar de nombres de países. "Esperamos esta nueva e importante ayuda. Se necesita ahora más que nunca", añadió, en un tuit publicado en inglés y ucraniano.

Los países occidentales han suministrado armas y apoyo financiero a Ucrania para la guerra contra Rusia. El 13 de mayo, la Unión Europea (UE) anunció que daría una ayuda militar adicional de 500 millones de euros (unos 530 millones de dólares) a Ucrania en ayuda militar. Esto supone "un total de 2.000 millones de euros" (unos 2.100 millones de dólares) desde el inicio de la guerra, según el jefe de la diplomacia de la UE, Josep Borrell.

Sin embargo Zelenski volvió a pedir armas a la comunidad internacional este sábado. "Necesitamos blindados. No voy a decir qué blindados necesitamos concretamente. Seré franco: necesitamos de todo tipo", dijo en Kiev, en una rueda de prensa conjunta con el primer ministro portugués, António Costa.

El mandatario dijo espera que la segunda reunión virtual del grupo de contacto militar para Ucrania, que se celebrará el próximo lunes con la participación de los ministros de Defensa de más de 40 países, decida sobre la entrega al Ejército ucraniano de "sistemas de misiles estadounidenses MLRS". El M270 MLRS es un lancohetes múltiple autopropulsado y blindado, cuyos proyectiles, dependiendo del tipo, puede tener un alcance de hasta 300 kilómetros. Según Zelenski, este tipo de armamento es clave para expulsar a las tropas rusas del territorio de Ucrania.

De ahí que una de las tareas que se ha impuesto Rusia sea interceptar en territorio ucraniano los envíos de equipo militar occidental que llegan a través de Polonia. Este sábado, el Ministerio de Defensa de Rusia anunció este sábado que destruyó con misiles de crucero "Kalibr" una importante partida de armamento occidental destinado a las fuerzas ucranianas que combaten en el este de Ucrania, en la zona conocida como Donbás. Según el portavoz castrense ruso, Ígor Konashénkov, el cargamento militar, procedente de Estado Unidos y países europeos, fue interceptado y destruido junto a la estación ferroviaria de Malín, unos 100 kilómetros al noroeste de Kiev.

Entrada prohibida

Poco después de que Washington informase de la promulgación del paquete de ayuda, Rusia prohibió la entrada a su país a Biden y a otros 962 ciudadanos estadounidenses en respuesta a la sanciones de EEUU Moscú por la llamada "operación militar especial" en Ucrania. Biden figura en la lista, ordenada alfabéticamente en ruso, con el número 31, seguido de su hijo Hunter. Entre los altos cargos estadounidenses sancionados se encuentran, entre otros, el secretario de Estado, Antony Blinken, el titular de Defensa, Lloy Austin, y el director de la CIA, William Burns. También se le prohibió la entrada en país al actor Morgan Freeman, quien en 2017 grabó un vídeo en el que acusó a Rusia de complotar contra Estados Unidos. 

La batalla de Lugansk

Mientras tanto, tras clamar victoria en Mariúpol, en el sur de la región de Donetsk, Rusia prosiguió  su ofensiva para hacerse con el control de la totalidad de la región Lugansk, en el este Ucrania, donde avanza palmo a palmo pese a la encarnizada resistencia ucraniana. "El duro sino de la región de Lugansk es no dar a los rusos seguir avanzando", escribió en Telegram el jefe de la administración regional ucraniana, Serguéi Gaidái, quien informó que se libra combates en las afueras de Severodoneks.

Añadió que esa ciudad esta siendo destruida por las fuerzas rusas de la misma manera que lo fue Mariúpol, donde este viernes se rindieron tras varias semanas de asedio los últimos combatientes ucranianos atrincherados en la acería Azovstal. Severodonetsk es una las pocas localidades de la región de Lugansk que permanecen bajo el control de las tropas ucranianas. "Para este momento cerca del 10 por ciento de la región de Lugansk se encuentra bajo en control de Ucrania. No se puede decir dónde la situación es más complicada, porque todo el territorio de la región está bajo fuego. Todo, sin excepción", declaró Gaidái.

El foco de las acciones de combate se encuentra en el norte de la región de Lugansk, en la línea entre las ciudades de Séverdonetsk y Lisihansk, que según los expertos militares es la puerta para acceder al norte de la región de Donetsk. En caso de que las tropas rusas rompieran las defensa ucranianas en ese sector podrían intentar cercar a la importante agrupación militar que Ucrania mantiene en Kramatorsk, su principal bastión en la vecina región.

Sin embargo, Gaidai desestimó las declaraciones que hizo este viernes el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, acerca de que la "liberación de república popular de Lugansk concluirá próximamente", y aseguró que Rusia teme una contraofensiva ucraniana una vez que el Ejército de Ucrania reciba la cantidad suficiente de armamento occidental.

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Ante el pedido de Ingreso de Finlandia y Suecia en la OTAN: otra muestra de debilidad rusa

El presidente ruso Vladimir Putin dijo este lunes que Rusia no considera que la adhesión de Finlandia y de Suecia a la OTAN amenace su gobierno, pero que Moscú va a reaccionar si hay un despliegue de infraestructura militar.

La primera ministra sueca, la socialdemócrata Magdalena Andersson, y el líder de la oposición, el conservador Ulf Kristersson, han anunciado formalmente este lunes que Suecia solicitará el ingreso en la OTAN. “Hay una clara mayoría parlamentaria que respalda la adhesión”, ha asegurado Andersson en rueda de prensa.

La decisión llega un día después de que Finlandia —país con el que Suecia ha mantenido una estrechísima cooperación en materia militar durante el último decenio— informara formalmente de su intención de adherirse al bloque militar. La mandataria sueca ha reconocido en el Riksdag que la decisión final de Estocolmo ha estado “profundamente influenciada” por los acontecimientos en Helsinki.

Por su parte, Vladimir Putin ha señalado que Rusia tolerará que Finlandia y Suecia se unan a la OTAN, pero ha advertido que el Kremlin responderá si la alianza instala bases o equipos militares en cualquiera de los dos países. Según la agencia de noticias Interfax, Putin dijo hoy que la propuesta de ampliación de la OTAN no suponía "ninguna amenaza directa para Rusia". Añadió que no tenía "ningún problema" ni con Finlandia ni con Suecia, al tiempo que advirtió que "la expansión de la infraestructura militar en este territorio provocaría una respuesta por nuestra parte [...] basada en las amenazas que crean para nosotros".

Sus comentarios parecían indicar que el Kremlin podría aceptar la adhesión de Finlandia y Suecia a la OTAN siempre que la alianza militar no enviara armas o tropas a ambos países, como hizo en los Estados bálticos y en Polonia en el periodo previo a la invasión rusa de Ucrania.

Militarmente, Finlandia y Suecia tienen unas fuerzas armadas grandes y capaces, por lo que no tendrían necesidad del envío de medios y tropas desde el extranjero, como a las repúblicas bálticas de la ex URSS, donde también hay grandes minorías de habla rusa, como potenciales quintas columnas.

Después de las declaraciones grandilocuentes de los funcionarios rusos, desde quienes hablaban de "respuestas técnico-militares" (la misma fórmula adoptada en la preguerra con Ucrania) hasta quienes amenazaban con desplegar armas nucleares tácticas en los 1.300 kilómetros de frontera con Finlandia y en Kaliningrado [NdE: territorio ruso ubicado al norte de Polonia y oeste de Lituania sobre el Mar Báltico], las declaraciones de Putin son un paso atrás. Las mismas muestran que Rusia es extremadamente cautelosa a la hora de ampliar el campo de rivalidad con el frente occidental. Una muestra de profunda debilidad.

Por Juan Chingo

Lunes 16 de mayo

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 Kim Jong Un (C) con miembros del Gobierno observando la prueba de fuego de un arma guiada táctica de nuevo tipo desde una ubicación no revelada, lanzada el 17 de abril de 2022. — EFE/EPA/KCNA

El punto de inflexión ocurrió el 24 de marzo pasado, apenas un mes después de que Rusia invadiera Ucrania, cuando el régimen norcoreano realizó la primera prueba desde 2017 de un misil intercontinental.

 

La invasión de Ucrania y la amenaza del uso de armas nucleares por parte de Rusia si las cosas se le tuercen demasiado en esta guerra han dado alas a Corea del Norte para mostrar sus propios colmillos armamentísticos. Las nuevas pruebas de misiles norcoreanos susceptibles de portar cabezas nucleares coinciden además con la llegada al poder en Corea del Sur de un nuevo presidente que apuesta por una línea dura con su enemigo septentrional. La estrategia de Moscú en Ucrania, que contempla el uso de armas nucleares tácticas, de corto alcance, si Rusia ve amenazada "su existencia" tiene su réplica en Pyongyang, con la incógnita sobre la capacidad real norcoreana para utilizar ese tipo de armamento en una situación de presión similar.

Las dos Coreas se encuentran técnicamente en guerra desde 1953, cuando se firmó el armisticio que detuvo el conflicto desatado en 1950. Ese armisticio ha asegurado hasta ahora una paz precaria en torno a la frontera más militarizada del planeta, allí donde la Guerra Fría es una realidad que dura ya casi setenta años.

Este 7 de mayo, Corea del Norte lanzó un nuevo misil balístico desde un submarino. Era de corto alcance, pero mostró la capacidad de amenaza del régimen de Pyongyang, con quince cohetes de este tipo disparados en el Mar del Japón solo en lo que va de año. La prueba se produjo tres días antes de que asumiera el poder el nuevo presidente de Corea del Sur, Yoon Suk-yeol, en una clara advertencia a la retórica anticomunista que mostró este ex fiscal general surcoreano durante la campaña electoral.

Pero el punto de inflexión ocurrió el 24 de marzo pasado, apenas un mes después de que Rusia invadiera Ucrania, cuando el régimen norcoreano realizó la primera prueba desde 2017 de un misil intercontinental. Era un Hwasong-17, el misil de largo alcance más poderoso del arsenal norcoreano, capaz de transportar múltiples cabezas nucleares hasta territorio continental estadounidense. La tensión se disparaba en la península coreana a unos niveles que no se conocían desde hacía un lustro, cuando la posibilidad de un conflicto armado entre las dos Coreas encabezaba los planes de defensa regional de Estados Unidos y sus aliados de la cuenca del Pacífico.

Según informó la Agencia Central Coreana de Noticias, ese misil Hwasong-17 alcanzó una altitud máxima de 6.248,5 kilómetros, voló hasta una distancia de 1.090 kilómetros durante 68 minutos e impactó en el área prevista, en las aguas que separan la península coreana y Japón. Las autoridades niponas denunciaron que el misil cayó dentro de su zona económica exclusiva y a 150 kilómetros al oeste de la península de Oshima, en Hokkaido.

Este misil fue más potente, alcanzó una mayor altura y duró más tiempo en el aire que cualquier otro cohete probado por Corea del Norte desde que las negociaciones celebradas a lo largo de 2018 lograron bajar la tensión por entonces casi insoportable en la península. Esa alarma había llevado al entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a amenazar con desatar todo "el fuego y la furia" de su país sobre territorio norcoreano.

Fueron los buenos modos diplomáticos del presidente surcoreano en esa época, Moon Jae-in, los que solventaron esta situación y permitieron incluso a un encuentro entre Trump y el líder norcoreano, Kim Jong-un, en junio de 2018. Era la primera vez que se reunían mandatarios de ambos países desde que se instauró el estado norcoreano, en octubre de 1945. A esta cumbre le sucedió otra en 2019 entre ambos líderes en la Zona Desmilitarizada que separa ambas Coreas.

La diplomacia de Moon, quien a su vez se reunió tres veces con Kim Jong-un y llegó a ser aclamado con fervor en un estadio de Pyongyang, permitió mantener la calma durante los cinco años de su mandato. Pero ahora los tiempos han cambiado y los vientos de concordia parecen haberse disipado en la península coreana. Al dialogante Moon Jae-in le ha sucedido esta semana al frente de Corea del Sur el presidente Yoon, un político correoso y nada dispuesto a que le acusen de connivencia hacia uno de los regímenes con más violaciones de los derechos humanos del planeta, aunque la paz esté en juego. Yoon no ha dudado en calificar una y otra vez a Corea del Norte como "el enemigo" y ha antepuesto su desnuclearización como paso indispensable para avanzar hacia la paz. Algo que todos los actores implicados en la partida coreana saben que jamás ocurrirá.

Yoon asumió esta semana como jefe de Estado surcoreano y la respuesta de Corea del Norte han sido más pruebas de misiles ante la verborrea del nuevo presidente del Sur. Éste llegó a proponer en medio del acalorado debate electoral un golpe preventivo contra Corea del Norte, a fin de arrasar su arsenal de misiles y nuclear, en caso de que la inteligencia surcoreana y la estadounidense tuvieran sospechas fehacientes de unos supuestos preparativos de un ataque por parte del Norte.

Algunos de los nuevos misiles probados por el régimen de Kim Jong-un tienen una peculiar característica. Peculiar y muy peligrosa, dados los tiempos que corren. Pueden portar cabezas nucleares tácticas, es decir, de una potencia menor, equivalente a entre un kilotón y cincuenta kilotones de TNT (a veces de un centenar). Tales misiles están destinados a destruir unidades militares enteras en una guerra convencional, pero sin desatar una hecatombe atómica. El ejército norcoreano disponía hasta ahora de plataformas móviles desde las cuales se podrían disparar este tipo de armas nucleares tácticas. Pero los últimos ensayos con misiles disparados desde submarinos incrementan exponencialmente la efectividad y capacidad de destrucción de ese armamento. Hay que recordar que la bomba atómica que destruyó Hiroshima era equivalente a 16 kilotones de TNT.

A la amenaza de los misiles, se ha unido la información revelada por la inteligencia estadounidense de que Corea del Norte podría estar preparando para este mismo mes de mayo nuevos ensayos nucleares en el polígono de Punggye-ri. Serían los primeros desde septiembre de 2017, cuando tuvo lugar la sexta detonación norcoreana de un artefacto atómico. La primera se produjo en octubre del año 2006.

Pese a todo, el equilibrio de poder, por muy amenazadora que pueda parecer una Corea del Norte armada de ojivas atómicas y misiles capaces de golpear a sus principales enemigos, está mucho más afianzado en el Pacífico noroccidental que en el actual teatro bélico europeo. La clave de esa entente nada cordial, pero sí segura por el momento, es China. El régimen comunista de Pyongyang depende de Pekín para su supervivencia y no dará un solo paso hacia la guerra sin contar con su aquiescencia o al menos con la certeza de que China impedirá su destrucción total por parte de Estados Unidos.

Lo que no se contempla en este delicado equilibrio es un eventual incremento de la agresividad surcoreana, con palabras o actos, arrastrada por el convencimiento del presidente Yoon de que siempre tendrá el respaldo de Washington. Más aún en medio del abierto militarismo de su homólogo, Joe Biden, en Europa, con miles de millones de dólares en ayuda armamentística a sus aliados y a Ucrania.

El próximo 21 de mayo, Biden y Yoon se verán en Seúl. Quizá sea el momento adecuado para comprobar la orientación de la renovada alianza entre Estados Unidos y Corea del Sur, ensombrecida por el riesgo de repetir la postura implacable de la Casa Blanca en Europa ante una superpotencia nuclear, pero esta vez en Asia y ante otra potencia atómica, Corea del Norte, tan arrogante y peligrosa como Rusia.

De momento, la lección que parece que ha aprendido Corea del Norte de la actual guerra en Europa es que si Ucrania hubiera conservado el armamento nuclear que tenía desplegado en su territorio en tiempos de la Unión Soviética, a los dirigentes rusos no se les habría pasado siquiera por la cabeza invadir a su vecino del sur el pasado 24 de febrero. El pensamiento norcoreano es simple: el desmantelamiento de los misiles atómicos ucranianos en el marco del desarme nuclear en Europa de los años noventa llevó a la actual guerra. Por ello, Corea del Norte nunca renunciará a su recién adquirido poder de disuasión nuclear y seguirá probando misiles capaces de llevar ojivas atómicas incluso hasta el mismo suelo patrio de su archienemigo Estados Unidos

 

14/05/2022 21:06

 

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El Secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg (L), y la Primera Ministra finlandesa, Sanna Marin, visitan el Consejo del Atlántico Norte (NAC) en Helsinki. — Jussi Nukari / Europa Press

El presidente del país, Sauli Niinistö, y la primera ministra, Sanna Marin, han asegurado que esperan que los pasos que se necesitan dar en esta dirección se tomen "rápidamente" en los próximos días.

 

El presidente de Finlandia, Sauli Niinistö, y la primera ministra socialdemócrata, Sanna Marin, han tomado una decisión histórica que rompe con el papel de neutralidad del país nórdico: han dado su apoyo al ingreso en la OTAN. 

Ambos han defendido en un comunicado que Finlandia debe solicitar su ingreso en la organización "sin demora". De hecho, han asegurado que esperan que los pasos que se necesitan dar en esta dirección se tomen "rápidamente" en los próximos días. 

Los dirigentes están de acuerdo en que si finalmente forman parte de la alianza fortalecerán la seguridad del país y la propia organización sería más fuerte. "Hemos necesitado tiempo para que el Parlamento y toda la sociedad establezcan sus posiciones al respecto. También para establecer estrechos contactos internacionales con la OTAN y sus países miembros, así como con Suecia. Hemos querido darle a la discusión el espacio que requería", han reconocido para explicar el motivo por el que han mantenido esta posición en secreto hasta ahora. 

Esta posición del Gobierno del país va encaminada a fomentar un proceso de firme adhesión para compartir la política de seguridad y defensa, que es una competencia compartida por el Ejecutivo y el presidente. 

Por el momento, falta que el resto del Gabinete de coalición y el Parlamento, el conocido Eduskunta, secunden el movimiento de ambos líderes y formalicen de manera oficial la solicitud de ingreso en la OTAN. Esto podría ocurrir en los próximos días, ya que existe un amplio consenso entre los partidos políticos. 

madrid

12/05/2022 09:58

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La zona de impacto de uno de los dos misiles lanzados contra edificios en Kiev, donde se reunieron el presidente Volodymir Zelensky y el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.Foto Ap

La iniciativa del demócrata de asistencia financiera a Ucrania no incluye un plan de paz

Nueva York. El presidente estadunidense, Joe Biden, solicitó este jueves al Congreso 33 mil millones de dólares en asistencia a Ucrania, en lo que representa la propuesta más grande de este país desde la invasión por Rusia, enviando un mensaje de que Washington apuesta a un conflicto de largo plazo, que se está convirtiendo cada vez más en una guerra estadunidense, por ahora indirecta, contra Rusia, nutriendo preocupaciones sobre una posible ampliación del conflicto a otras regiones, y provocando alarmas sobre el uso de armas nucleares.

Al iniciar la novena semana del conflicto, la propuesta incluye 20.4 mil millones en asistencia militar, con miles de millones más en ayuda económica y "humanitaria". Biden instó al Congreso a aprobar el paquete lo antes posible e indicó que representa un esfuerzo de largo plazo para defender y apoyar a Ucrania. "El costo de esta lucha no es barato, pero doblarse ante la agresión será más costoso si permitimos que ocurra. O apoyamos al pueblo ucranio en la defensa de su país, o nos quedamos a un lado mientras los rusos continúan con sus atrocidades y agresión en esa nación", declaró en la Casa Blanca al anunciar su propuesta.

"Lo necesario para los próximos 5 meses"

La propuesta de 30 mil millones de dólares es adicional a los casi 14 mil millones de dólares en financiamiento de "emergencia" para Ucrania aprobados el mes pasado, y un alto funcionario explicó a los medios que esta nueva solicitud es "lo que creemos necesario para el éxito de Ucrania a lo largo de los próximos cinco meses de esta guerra".

Según la Casa Blanca, la asistencia militar incluye artillería, vehículos blindados y armas antiaéreas como asistencia para que el gobierno ucranio pueda abordar "amenazas relacionadas a materiales químicos, biológicos, radiológicos y nucleares". También apoyará mayor despliegue de tropas y equipo militar estadunidenses en lo que llama "territorio de OTAN" (Organización del Tratado del Atlántico Norte).

El gobierno de Biden también está promoviendo nuevas medidas para usar los recursos de bienes confiscados a los "oligarcas" rusos para "remediar el daño causado en Ucrania".

Algunos observadores expresan preocupación de que el objetivo de Estados Unidos ya no es sólo apoyar la "defensa" de Ucrania, sino debilitar militar y económicamente a Rusia. Aunque Biden reiteró este jueves la línea oficial de que "no estamos atacando a Rusia, estamos ayudando a que Ucrania se defienda contra la agresión rusa", sus altos funcionarios han indicado otra cosa.

El lunes, su secretario de Defensa, Lloyd Austin, declaró que "queremos ver a los rusos debilitados a tal punto que ya no puedan hacer las cosas que han hecho al invadir Ucrania". El secretario de Estado, Antony Blinken, y otros altos funcionarios han repetido la frase sobre como la guerra está "debilitando" a Rusia.

"A juzgar por sus declaraciones más recientes, el gobierno de Biden está cada vez más comprometido en usar el conflicto en Ucrania para librar una guerra de terceros contra Rusia, con la meta de hasta destruir el Estado ruso", escribe el analista Anatol Lieven en Responsible Statecraft del Instituto Quincy. “Eso implicaría que Estados Unidos está adoptando una estrategia que todo presidente estadunidense durante la guerra fría se esforzó para evitar: patrocinar una guerra en Europa, llevando consigo el riesgo grave de una escalada hacia una confrontación militar directa entre Rusia y la OTAN, posiblemente acabando con una catástrofe nuclear”.

Por cierto, lo más notable por su ausencia, en las iniciativas y mensajes oficiales de Washington, son propuestas para negociar un cese el fuego y proceder a la negociación de algún acuerdo de paz, algo que nutre la especulación entre algunos críticos de que Washington no está interesado en el corto plazo en el fin de esta confontación bélica.

¿Conflagración atómica?

Biden respondió a preguntas sobre posibles reacciones de Rusia a sus propuestas, que "estamos preparados para todo lo que hagan". En ese sentido, expresó que las amenazas rusas de emplear armas nucleares "me preocupan porque demuestran la desesperación que está sintiendo Rusia sobre su fracaso abyecto en hacer lo que deseaban".

El espectro de las armas nucleares en un conflicto entre Estados Unidos y Rusia ahora se ha escapado del clóset de la nostalgia de la guerra fría para retornar una vez más en esta coyuntura, y aunque muchos políticos y estrategas militares estadunidenses públicamente insisten que es poco probable, algunos medios reportan que, en privado, los funcionarios están elaborando planes de contingencia de cómo responder a amenazas rusas. "Nadie quiere ver que esta guerra se intensifique más ni que llegue al ámbito nuclear", comentó el miércoles John Kirby, el vocero del Pentágono.

El director de la Agencia Central de Inteligencia estadunidense (CIA), William Burns, advirtió hace unos días que "dada la desespe-ración potencial" del presidente ruso, Vladimir Putin, y su gobierno "ante el retroceso militar que han enfrentado hasta ahora, ninguno de nosotros puede tomar a la ligera la amenaza presentada de que ellos recurran a armas nucleares tácticas o armas nucleares de bajo nivel".

No mencionó que Estados Unidos y Rusia tienen la capacidad nuclear para destruir la vida humana del planeta.

La línea oficial de Washington sobre Ucrania –la cual, a diferencia de otros temas, cuenta con un consenso bipartidista– de que Estados Unidos está defendiendo a Ucrania ante una "agresión no provocada" de Moscú que viola el derecho internacional y probablemente sea un "crimen de guerra" sigue permeando en los medios y en los cir-cuitos políticos y académicos que participan en el gran debate sobre el conflicto y sus implicaciones para el llamado "orden mundial".

El estilo de la propaganda

Con ello se demuestra que aún funciona lo que Noam Chomsky hace décadas bautizó como la "manufactura de consenso". Esta semana, el ilustre analista disidente señaló que "la invasión de Ucrania por Putin fue provocada de forma clara mientras la invasión de Irak por Estados Unidos fue no provocada. Eso es lo opuesto de lo que se comenta y se reporta [en Estados Unidos]. Pero es exactamente la norma de la propaganda de tiempos de guerra".

Mientras tanto, los incrementos en gasto militar a nivel mundial en 2021 superaron por primera vez en la historia 2 billones de dólares, re portó el Instituto Internacional de Investigaciones de la Paz de Estocolmo y más de 38 por ciento de ese total es de Estados Unidos (https://sipri.org/media/press-release/2022/world-military-expenditure-passes-2-trillion-first-time). El año 2022 promete ser todavía más prospero para ese sector.

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El complejo industrial de Vizar, en los suburbios de la capital ucrania, resultó con severos daños. Foto Afp

En represalia por el hundimiento del Moskva, las fuerzas del Kremlin atacan fábrica de misiles antibuque

Kiev. Ucrania informó ayer que trataba de romper el asedio de las fuerzas rusas a Mariupol y que sus fuerzas sostuvieron combates alrededor de la acería y el muelle de Illich en la ciudad, mientras la capital, Kiev, fue sacudida por algunas de las explosiones más feroces registradas en dos semanas.

Rusia indicó que atacó durante la noche una planta en Kiev que fabrica y repara misiles antibuque Neptune, en una aparente represalia por el hundimiento del Moskva, la nave insignia de su flota en el Mar Negro, ocurrido antier.

La planta Vizar y el edificio administrativo adyacente, situados a unos 30 kilómetros del aeropuerto internacional de Kiev, registraron daños importantes, indicaron periodistas de la agencia Afp.

Kiev afirmó que uno de sus misiles Neptune había provocado el hundimiento del Moskva, en un símbolo de su resistencia a un enemigo mejor armado. Moscú dijo que su navío lanzamisiles de 186 metros de eslora se hundió mientras era remolcado en medio de una tormenta después de un incendio causado por una explosión de municiones. Un alto funcionario del Pentágono, citado por Afp, declaró que el barco fue alcanzado por dos misiles Neptune y que Moscú sufrió algunas bajas.

El Moskva, operativo desde hace 50 años, portaba 16 misiles antinavío Bazalt/Voulkan, misiles Fort (la versión marina de los S-300 de largo alcance) y misiles de corto alcance Osa. La tripulación –unos 500 hombres según las fuentes disponibles– fue evacuada tras el incendio, declaró el ministerio de Defensa ruso.

Sin embargo, una oficial militar ucrania negó esta situación. "Observamos cómo los barcos intentaban ayudar, pero incluso las fuerzas de la naturaleza estaban del lado de Ucrania", ya que "una tormenta impidió el rescate del barco y la evacuación de la tripulación", aseguró Natalia Gumeniuk, portavoz del mando militar del sur de Ucrania.

"Somos perfectamente conscientes de que no nos lo perdonarán", añadió, refiriéndose a posibles nuevos ataques rusos.

La pérdida del Moskva es un duro golpe para Rusia porque "aseguraba la cobertura aérea de otras naves durante sus operaciones, especialmente para el bombardeo de la costa y las maniobras de desembarco", explicó el portavoz de la administración militar de Odesa, Serguei Bratchuk.

El presidente ucranio, Volodymyr Zelensky, consideró que "el mundo entero" debería estar "preocupado" por el riesgo de que su par ruso, Vladimir Putin, acorralado por sus reveses militares en Ucrania, utilice un arma nuclear, al hacer eco de comentarios del director de la CIA, William Burns.

Rusia realizó ayer una advertencia directa: "El número y la magnitud de los ataques con misiles en lugares de Kiev aumentarán en respuesta a todos los ataques de tipo terrorista y a los sabotajes perpetrados en territorio ruso por el régimen nacionalista de Kiev", dijo su Ministerio de Defensa, luego de que supuestos helicópteros ucranios atacaron antier un pueblo fronterizo.

Moscú espera tomar el control del puerto

Mariupol, en el Mar de Azov, era hogar de unas 400 mil personas antes de la guerra, pero ha quedado reducida a escombros luego de siete semanas de asedio y bombardeos, con decenas de miles de habitantes aún atrapados en su interior. Miles de civiles han muerto en la ciudad.

"La situación en Mariupol es difícil. Se están produciendo combates en este momento. El ejército ruso llama constantemente a unidades adicionales para asaltar la ciudad", señaló el portavoz del Ministerio de Defensa, Oleksandr Motuzyanyk.

"Pero hasta ahora los rusos no han logrado capturar el área por completo", indicó en rueda de prensa.

Motuzyanyk señaló que Rusia usó bombarderos de largo alcance para atacar Mariupol por primera vez desde que empezó la ofensiva, el 24 de febrero, y que las fuerzas de Moscú se estaban concentrando en otras zonas para apoderarse de las ciudades de Rubizhne y Popasna, en el este de Ucrania.

El Kremlin ha dicho que su principal objetivo de guerra es capturar Donbás, una región oriental de dos provincias que ya está en parte en manos de los grupos separatistas, después de que su unidad fue repelida de los suburbios de Kiev a principios de este mes.

Mariupol es el principal objetivo ruso en Donbás y Moscú ha dicho que espera capturarla pronto, lo que la convertiría en la única gran ciudad de Ucrania sobre la que ha tomado control hasta ahora.

El Ministerio de Defensa de Rusia afirmó que había capturado la acería del muelle de Illich. El informe no pudo ser confirmado. Se cree en buena parte que la defensa ucrania está resistiendo en Azovstal, otra siderúrgica de la zona.

Ambas plantas son propiedad de Metinvest, el imperio del empresario más rico de Ucrania y la columna vertebral del este industrial de ese país, quien dijo a Reuters ayer que nunca permitiría que sus empresas operen bajo una ocupación rusa.

En otros frentes, y al citar a los residentes de Mariupol, el Concejo Municipal dijo que las tropas rusas están exhumando cadáveres enterrados en patios residenciales y que no permiten enterrar a "personas muertas por ellos". No fue posible verificar la denuncia en forma independiente.

Mientras en la región que rodea Kiev, más de 900 cadáveres de civiles han sido descubiertos tras la retirada de las fuerzas rusas, la mayoría de ellos con heridas de bala, informó la policía, en lo que da un indicio de que muchas personas fueron "simplemente ejecutadas".

La viceprimera ministra ucrania, Iryna Vereshchuk, informó que 2 mil 864 personas fueron evacuadas de zonas de conflicto el viernes, incluyendo a 363 residentes de Mariupol que utilizaron su propio medio de transporte.

Mil 982 civiles muertos y 5 millones refugiados

Las víctimas civiles ascendieron a mil 982 fallecidos y 2 mil 651 heridos desde el comienzo de la operación militar de Rusia, indicó la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.

Más de 5 millones de personas huyeron de Ucrania desde que comenzó la ofensiva, indicó el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

La fiscalía rusa ordenó el cierre del portal de The Moscow Times y la cadena radiofónica francesa Radio France International. Al tiempo, clasificó a nuevas personalidades influyentes y críticas con el Kremlin como "agentes del extranjero".

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Un voluntario de las Fuerzas de Defensa Territorial de Ucrania controla el tráfico en un puesto de control en Kiev este domingo. — JAIRO VARGAS

La mitad de los habitantes de la capital de Ucrania ha huido tras la ofensiva de Putin. Solo militares, voluntarios y periodistas recorren sus calles mientras las tropas rusas ya están a 25 kilómetros.

 

La revisora anuncia la llegada a la estación Kiev e Igor Plahotnyuk se levanta del asiento cama del tren, suspira profundo y carga su petate militar al hombro. Como puede, recorre el angosto pasillo hasta la puerta esquivando los bártulos que han dejado por el suelo los periodistas que han viajado en su vagón desde Leópolis, 600 kilómetros al oeste de la capital. Tiene 31 años y acaba de recorrer el camino que todo el mundo hace a la inversa. Vuelve a una ciudad fantasma, de calles desiertas y barricadas en cada esquina. Viene para luchar en las Fuerzas de Defensa Territorial ucranianas. Es voluntario, aunque tampoco es que tuviera más opciones desde que Vladímir Putin ordenara la invasión de Ucrania hace 18 días.

"No tengo claro que me hubiera marchado del país, aunque el servicio militar no fuera obligatorio", dice con aplomo. "Es mi tierra y toca defenderla", asegura este joven economista en un correcto inglés que aprendió cuando estudiaba en en Michigan, Estados Unidos. Salió de la ciudad hace más de diez días para acompañar a sus padres en la huida de las bombas rusas. Están cerca de la frontera con Polonia. Cree que a salvo. Aunque Igor sabe que no hay ningún lugar seguro desde hace 18 días.

Cuando quedaban menos de dos horas para que el tren llegara a Kiev, recibió una llamada en la que le informaban de que la artillería rusa había destruido una instalación militar en la región de Leópolis. Una treintena de misiles cayeron de madrugada sobre la base, según las autoridades ucranianas. Hay 35 muertos y 134 heridos. Las bombas explotaron a escasos 25 kilómetros de Polonia, un país miembro de la Unión Europea y de la OTAN, es decir, a solo 25 kilómetros de distancia de la Tercera Guerra Mundial, en palabras del presidente de EEUU, Joe Biden. La ofensiva rusa no se detiene. Tampoco el éxodo de refugiados. Casi 2,7 millones de personas han cruzado ya las fronteras del país desde el 24 de febrero, según las Naciones Unidas.

De Kiev ya ha huido la mitad de sus casi tres millones de habitantes, aseguró hace dos días el alcalde, Vitali Klitschko. En sus calles solo hay militares o milicianos voluntarios que controlan el escaso tráfico y apilan neumáticos para preparar barricadas. Los coches serpentean los obstáculos de hormigón y los erizos de acero con los que se pretende frenar las columnas de tanques, que ya están a unas pocas decenas de kilómetros. El Ejército ucraniano mantiene la línea del frente en la próxima ciudad de Irpin, de donde siguen tratando de escapar cientos de civiles. Allí ha muerto este domingo por heridas de bala el periodista estadounidense Brent Renaud, mientras que su compañero, Juan Arredondo, ha resultado herido.

"Es imposible saber qué día van entrar los rusos. Espero que nunca, pero ese es el objetivo de Putin", asegura Oleksander Rybalco en la desierta Plaza de la Independencia de Kiev. El símbolo de la revolución del Maidán de 2014 es hoy una gran explanada que ya solo pisan los periodistas internacionales para realizar sus conexiones en directo para televisión.

Oleksander, asesor financiero cercano a la cincuentena, dice que no es hábil empuñando un rifle, pero sí ayudando a reforzar las defensas de la ciudad. Hacía 12 días que no venía al centro desde su casa, en el este de Kiev, donde "al menos hay algunas tiendas abiertas". Recorre con nostalgia de bullicio las calles en las que solía tomar vinos por las tardes y se detiene durante largos minutos a escuchar el silencio total junto al Monasterio de San Miguel y sus cúpulas doradas. "Horrible". "Horrible". Es lo único que repite ante el vacío fantasmal que envuelve la ciudad sitiada. Aun así, no quiere marcharse. "No todavía, al menos", insiste, mientras suenan las sirenas que advierten de un posible bombardeo. Él ya no se inmuta al oírlas, "duermo en mi cama todas las noches", asegura. Parece bravuconería, pero es simple resignación ante un asedio exasperante.

Quienes sí hacen caso a las alarmas corren a la primera boca de metro que encuentran para refugiarse. A cincuenta metros bajo tierra, se desparraman colchones, sacos de dormir y alguna tienda de campaña. Oksaca y su marido, Constantine, llevan 12 días durmiendo en uno de los vagones que ahora no van a ninguna parte. No tienen humor para conversar demasiado, ni siquiera para ver la película que se proyecta en el andén. Solo miran sus teléfonos esperando noticias del exterior, sean buenas o malas. "Salimos un rato por las mañanas, pero siempre venimos a dormir aquí. Nuestro piso no es seguro", explica la mujer enfundada en una manta.

Afuera, no muy lejos de la estación, se puede ver con claridad la razón que lleva a Oksaca al subsuelo cada noche. El bocado que dio el misil ruso a una torre de viviendas ha regado la calle con cascotes, hierros retorcidos y recuerdos familiares. Fotos de niños en la playa, la graduación de una joven universitaria, el beso de dos amantes. Son solo espectros entre el polvo de una vida que dejó de existir el 24 de febrero.

kiev, enviado especial

14/03/2022 01:47

Por Jairo Vargas Martín@JairoExtre

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Fotografía de Andrés Peña. Tomada en el marco del paro nacional,7 de mayo del 2021.

Con un total de 238 agresiones (107 hombres, 78 mujeres, 3 Lgbtiq+ y 50 de carácter colectivo), Antioquia ocupó en el 2021 el segundo lugar en el país como la región donde más peligra el derecho a la vida de quienes defienden los derechos humanos. Homicidios, amenazas, desplazamientos, confinamientos y estigmatización son la forma en que se concretan estas acciones violentas, cuyos principales victimarios son la Policía Nacional y las estructuras paramilitares especialmente las Autodefensas Gaitanistas de Colombia.

En materia de Derechos Humanos padece la sociedad antioqueña una realidad con particularidades. Por ejemplo, en las agresiones contra los liderazgos Lgbtiq+ se presentó, con un caso, un descenso en las cifras en el 2021, ya que en 2020 los registrados fueron cinco casos, entre ellos dos homicidios.

Pero no en todos los particulares marcó esa característica. En 2020 se reportaron 47 casos de agresión contra mujeres lideresas y defensoras de derechos humanos, en 2021 fueron 78, la mayoría de ellas perpetradas en los contextos de protestas sociales ya que muchas de las personas afectadas estuvieron integrando las Comisiones de Verificación en terreno. Ellas fueron víctimas principalmente de la Policía Nacional, Escuadrón Móvil Antidisturbios –Esmad– de: tortura, tratos crueles y degradantes –Ttcd–, violencias basadas en género, amenazas, estigmatización, etcétera, debido a su labor. Se resalta los casos de homicidios: mientras que en el año inmediatamente anterior se contabilizaron tres hechos, en 2021 fueron cuatro, tres en zonas rural de Urabá, Bajo Cauca y Norte. El otro caso se reportó en Bello.


Los principales responsables de las agresiones en Antioquia son la Policía Nacional (86 casos) y las estructuras paramilitares (72 casos), especialmente las Autodefensas Gaitanistas de Colombia –Agc. El año pasado las organizaciones de derechos humanos y sociales del departamento1 advirtieron que la avanzada de las Agc en Antioquia sigue desarrollándose y el Estado no ha realizado ningún esfuerzo para contenerla como tampoco cumplió con el Acuerdo de Paz en materia del desmonte de estas estructuras, permitiendo que actúen sin restricción alguna, como en la época de finales de los años 90 y 2000, moviendo tropas de hasta 200 hombres entre subregiones2.

Los territorios con más niveles de agresión contra los liderazgos y la labor de defensa de los derechos fueron aquellos en donde existieron acciones de protesta social (Valle de Aburrá), actividades en defensa del punto 1 y 4 del Acuerdo de Paz (Bajo Cauca) y la denuncia de la actividad paramilitar (Urabá). En los casos del Suroeste y Oriente se presentaron ataques por denunciar los impactos negativos de los megaproyectos hidroeléctricos (Oriente) y por participar de las marchas (Oriente y Suroeste).

Las víctimas de las agresiones son aquellas que: 1) son voces disidentes u opositoras que promueven proyectos políticos alternativos de cambio 2) luchan por la defensa de los derechos humanos, la tierra, los territorios y la naturaleza contra las lógicas de dominación-autoritarismo, el modelo extractivita y financiero 3) exigen los derechos de las mujeres y de las identidades diversas, 4) luchan por el cumplimiento del Acuerdo de Paz y por una paz completa y 5) firmaron la entrega de hicieron la entrega de armas como contribución a la construcción de una paz estable y duradera.

Para 2021, en Antioquia las personas defensoras de derechos humanos fueron las más agredidas ya que muchas de ellas integraron las Comisiones de verificación en contextos de protestas y en razón de su labor fueron atacados por el Esmad-Policía Nacional4, pero también por el Ejército Nacional y la Policía Antinarcóticos3 (contextos de erradicación de cultivos de usos ilícitos).

Las agresiones contra las lideresas y los líderes comunales sucedieron en todas las subregiones del departamento, es importante resaltar el caso del Norte, en el municipio de Ituango, más de 30 Juntas de Acción Comunal fueron amenazadas en el marco del desplazamiento masivo de 4.099 campesinas y campesinos (julio-agosto) a causa de la avanzada paramilitar de las AGC (Plan Mil)5 y las amenazas de las Disidencias de las Farc (Frente 18).

Una realidad pese a la cual el alcalde de Ituango, Mauricio Mira, públicamente minimizó la grave situación humanitaria e hizo señalamientos contra los líderes y lideresas comunales al sostener: “Ningún líder nos dio una razón del porqué permanecen en el casco urbano, simplemente que los amenazaron, esto nos lleva a pensar que hay otros intereses”6.

En cuanto a los liderazgos campesinos, la mayoría fueron objeto de amenazas y desplazamiento forzados por parte de los paramilitares, pero también de las disidencias de las Farc, esto en razón de su labor de denuncia, por negarse a asistir a reuniones a los que fueron convocado y por exigir el respeto de los derechos humanos y el DIH a todos los actores armados que en la actualidad hacen presencia en sus territorios. También se registraron homicidios.

Una realidad con agravantes, como la padecida por los líderes y lideresas indígenas del Bajo Cauca, Occidente y Urabá, que es crítica. Durante 2021, junto a sus comunidades, fueron víctimas de homicidios, amenazas, desplazamientos, confinamientos y estigmatización por parte de los paramilitares de las Agc y los Caparrapos, y también de la guerrilla del Eln. Agresiones sucedidas cuando los líderes y lideresas de las comunidades denuncian a estos grupos por: 1) ocupar los territorios, 2) por desarrollar combates poniendo en riesgo a la población, 3) por minar los caminos, 4) por ocupar bienes de la población civil, 5) por realizar reclutamiento forzado y 6) en ocasiones por el presunto patrullaje conjunto entre Agc y Unidades del Ejército Nacional.

Como señaló la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh) en el Informe sobre la situación de las defensoras y defensores de los Derechos Humanos en las Américas (2006), las agresiones son entonces una forma de retaliación y represión en consecuencia, de una labor democrática, la cual hacen hombres, mujeres y poblaciones diversas que de manera organizada buscan cambiar los contextos de desigualdad. Esta violencia genera indiscutiblemente efectos directos en los contextos organizativos y en la incidencia de lo público.

 


Ataques contra la vida, la integridad personal, la libertad y la labor de defensa de los derechos humanos.

De las 228 agresiones registradas en Antioquia, en por ciento, el 11 fueron contra la vida, 12 contra la integridad personal, 5 contra la libertad y 72 contra la labor de defensa de los derechos humanos.

El derecho a la vida: Según cifras de Indepaz, en Colombia se han registrado 1.286 homicidios desde la firma del Acuerdo de Paz (2016), De ese total, 888 han ocurrido bajo el gobierno de Iván Duque y 171 sucedieron en 20217. Antioquia después del departamento del Cauca, es la región con más agresiones contra el derecho a la vida de las personas defensoras de derechos humanos.

De acuerdo con los registros del Observatorio sobre el Nivel de Riesgo de la Corporación Jurídica Libertad y la Fundación Sumapaz, en 2021 hubo 25 homicidios y tres atentados. El 90 por ciento fueron en zonas rurales, el otro 10 por ciento en zonas urbanas del Valle de Aburrá: Medellín y Bello. Del total de víctimas 4 eran mujeres y 24 hombres. Bajo Cauca fue la subregión con más número de homicidios (seis casos).

Los paramilitares de las Agc, Caparrapos y los Triana son responsables de 11 casos de homicidio; de otro tanto se desconoce el responsable y en tres casos ha sido el Eln. El 50 por ciento de las víctimas pertenecían al sector comunal, un 28 por ciento estaban ejerciendo liderazgos campesinos (entre ellos están los casos de líderes del Programa nacional integral de sustitución de cultivos –Pnis), un 12 por ciento eran indígenas de comunidades del Occidente y Urabá y el 10 por ciento restante eran sindicalistas o hacían parte de procesos de Veeduría ciudadana.

En cinco casos de homicidio hubo prácticas de desaparición forzada, ya que las víctimas fueron sustraídas de las viviendas o de los lugares donde se encontraban y posteriormente sus cuerpos fueron encontrados en ríos, quebradas o parajes rurales. Los responsables de estos hechos son los paramilitares de las Agc y los Triana; en un caso fue el Eln. Dos de estos hechos fueron en contexto de masacre y la cual afectó a la lideresa Diana Jaramillo del municipio de Bello, quien fue víctima de desaparición forzada, asesinato y desmembramiento, junto con otra mujer y un hombre, y cuyos cuerpos fueron hallados en costales en los límites entre Copacabana y Bello8.

El otro caso en contexto de masacres es el de Luis Hernando Castrillón, en el municipio de Yolombó, quien fue asesinado junto a su esposa María Piedad Ramírez, y su hijo Esneyder. Otra de las víctimas fue Fray Zapata, un joven con dificultades cognitivas9.

Desde 2018, la Organización Indígena en Antioquia –OIA, la Iglesia Católica10, la CIJP11, el Proceso Social de Garantías y el Nodo Antioquia de la Coordinación Colombia Europa Estados Unidos12 denunciaron la grave situación de Dabeiba y Murindó, especialmente porque los grupos paramilitares, la insurgencia y el Ejército Nacional, disputan estas zonas, poniendo en grave riesgo a las comunidades indígenas. Pese al llamado de NO sembrar más minas en las comunidades, durante 2021 una lideresa indígena13 y un guardia indígena14 perdieron la vida al pisar estos artefactos.

Un leve respiro. Respecto a 2020 hubo un tenue descenso en las cifras de homicidios, pasando de 27 casos, a 25, no obstante, es preocupante la persistencia de los homicidios en Bajo Cauca, aunque estos también disminuyeron, pasando de 14 casos en 2020 a seis en 2021, descenso que puede explicarse por la actual hegemonía de las Agc frente a los Caparrapos y el declive que esto implica para la confrontación armada pero no así para el desplazamiento forzado de líderes y lideresas en esta zona, el cual aumentó. En el Oriente también hubo un descenso en los casos de homicidio, en el cual se reportaron tres casos el año anterior, para 2021, se presentó un caso.

 

 

Un aire que no se inhala igual en todas partes. Es así como en la subregión Norte del departamento, los homicidios aumentaron pasando de un caso en 2020 a cuatro en 2021. En Occidente se presentaron dos casos, mientras que en 2020 no hubo reportes. En el Nordeste (2020, 3 casos), Urabá (2020, 2 casos) y Valle de Aburrá (2020, 2 casos), aumentaron los homicidios, en un caso por cada subregión. En el Suroeste no hubo aumentó, se registró un solo caso, idéntico que en 2020.

Durante el 2021 se registraron tres atentados. En dos casos el responsable es desconocido, y el otro corresponde al grupo paramilitar AGC. De la totalidad de los casos, dos fueron contra líderes sociales, las víctimas fueron abordadas en caminos veredales y amenazadas. Posteriormente los victimarios les dispararon. El tercer ataque fue contra un periodista asociado a la Fundación para la libertad de prensa –Flip–, que residía en la ciudad de Medellín: “El día de los hechos la víctima se encontraba en su vivienda, en donde está ubicada también la sede de la emisora, hasta ese lugar llegaron ocho hombres armados, que se movilizaban en cuatro motos. Los hombres dispararon en repetidas ocasiones contra la vivienda e intentaron ingresar a la misma. El periodista se encontraba en ese momento al interior de la casa con su esposa y su hijo, quienes resultaron ilesos”15. La víctima había recibido amenazas días antes del atentado.

Derecho a la integridad personal: Durante 2021 se registraron 29 ataques contra el derecho a la integridad y la dignidad ocasionando daños y afectaciones físicas y psicológicas en las víctimas. Entre estos se encuentran 26 casos de Ttcd y de violencias basadas en género (12 mujeres, 11 hombres, y 3 colectivas) perpetrados por la Policía Nacional en el contexto del Paro Nacional y tres víctimas de lesiones personales –heridos.

Sobre las Ttcd perpetradas durante el desarrollo del Paro Nacional 2021, debe señalarse que este dispositivo de poder-acto político16 fue generalizado en los contextos de protesta, buscando con ello no solo generar sufrimiento-dolor-terror en las víctimas sino también disciplinar tanto a manifestantes, No manifestantes (ciudadanía en general) y a las y los defensores, buscando que estos últimos abandonaran su actividad de documentar, grabar, denunciar, exigir el respeto de las garantías fundamentales en los contextos de movilización y acompañar a las personas detenidas y/o judicializadas.

Los casos de Ttcd fueron documentados ampliamente no solo por las organizaciones de derechos humanos y las Comisiones de Verificación en terreno, sino también por las tres Misiones Internacionales que hicieron presencia en el país en 2021 (Misión Argentina, Misión Catalana y Misión S.O.S) y la Visita de Trabajo de la Cidh. En el caso de Antioquia, se denunció 205 casos de Ttcd contra manifestantes, con responsabilidad principal del Esmad.

En lo que respecta a las personas defensoras, de Atención Pre Hospitalaria –APH– y de medios alternativos de comunicación, sistemáticamente fueron víctimas de violencia física y psicológica por parte de la Policía Nacional-Esmad quien en diversas ocasiones puso en riesgo la vida e integridad de estas, al lanzarles gases lacrimógenos, perseguirlos con sus motos, apuntar y disparar con sus armas de dotación contra los cuerpos y rostros de las y los defensores cuando estos reclamaban que se ciñeran a los protocolos, cuando se atendía por parte de APH a los manifestantes heridos o se grababa la violencia estatal. De estas actuaciones se reportaron cinco casos de gravedad.

 

 

Las mujeres defensoras fueron agredidas constantemente, además de sometidas a violencias basadas en género, ya que era constante los insultos sexistas y denigrantes; además de infantilizarlas y desconocer su labor, solo por el hecho de ser mujeres. También se documentaron casos en los que la Policía Nacional (Fuerza disponible) y el Esmad golpearon con sus macanas a hombres y mujeres de las Comisiones de Verificación para húrtales los celulares, cámaras de video y fotográficas donde había evidencia de su comportamiento arbitrario.

En uno de los casos de Ttcd, participaron civiles sin identificar: “Siendo las 5:40 p.m. en el viaducto entre las estaciones del Metro Cisneros y San Antonio, la Fuerza Pública presente, en connivencia con civiles armados de palos y varillas, deliberadamente acorralaron y atentaron contra las defensoras y defensores de Derechos Humanos, prensa y APH de las Comisiones de Verificación de la Sociedad Civil, hurtando sus celulares, golpeándolos con bolillos, electrocutándolos con taser y agrediéndoles psicológicamente”.

En el contexto rural, en la zona rural de Anorí la Asociación Campesina del Norte y Nordeste de Antioquia, denunció en varias ocasiones los ataques por parte del Esmad, la Policía Antinarcóticos y Ejército Nacional a los Refugio Humanitarios que decidieron construir a raíz de los operativos de erradicación forzada en algunas veredas17. En ese contexto, en el mes de octubre la lideresa Luz Mery López fue retenida por efectivos del Esmad cuando se encontraba cargando agua para el Refugio, posteriormente fue sometida a Ttcd y obligada a subir por un peñasco, a lo cual ella se rehusó. En este caso se denunció también señalamientos y estigmatización por parte de la fuerza pública contra las directivas de la Asociación18.

En este conjunto de hechos de Ttcd, cuyos responsables son agentes estatales, no se conoce de avances en las investigaciones disciplinarias ni penales, generando un marco de impunidad. Además, con la implementación de la Ley 2197 del 25 de enero de 2022, mal llamada de seguridad ciudadana, el mensaje para el país ha sido claro, No habrá sanciones ni limitaciones a la actuación arbitraria de los agentes de Estado –Policía Nacional, por el contrario aumentaron las penas contra las y los manifestantes– en la protesta social y se han legalizado nuevamente las acciones contrainsurgentes de estructuras paramilitares y de civiles a quienes les permiten dotarse de armas para que, bajo el eufemismo de la defensa de la propiedad privada, ataquen a las personas manifestantes.

En lo que respecta al tema de las lesiones personales, se contabilizan tres casos. En dos de ellos no pudo establecerse los responsables (Norte y Valle de Aburrá); y en el tercer hecho se responsabilizó al Ejército Nacional (Bajo Cauca). Una de las víctimas hacia parte de la Mesa de Trabajo de la Población Lgtbiq+ y fue herido con arma blanca en el municipio de Bello.

Derecho a la libertad: De acuerdo con el Observatorio sobre el nivel de riesgo, 5 mujeres y 7 hombres defensoras y defensores de derechos humanos fueron detenidos arbitrariamente cuando realizaban su labor en contextos de protesta social en el Valle de Aburrá, no solo en el marco del Paro Nacional, sino también en contextos de desalojos. Estas detenciones fueron llevadas a cabo por la Policía Nacional. En tres casos se presentaron Ttcd.

Estas detenciones arbitrarias han sido una práctica continua con el propósito de coartar el derecho a protestar y, de paso, vulnerar múltiples derechos individuales en un intento de amedrentar a quienes se movilizan y defienden los derechos humanos, desconociendo lo contemplado en el artículo 9 de la Declaración Universal de Derechos Humanos donde se establece que “Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado”, lo que es reiterado en el artículo 25 de la Declaración Americana “Derecho de protección contra la detención arbitraria” y en el artículo 7 “Derecho a la Libertad” de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Por su parte en el artículo 29 de la Constitución Política de Colombia se consagra “El debido proceso se aplicará a toda clase de actuaciones judiciales y administrativas”.

En lo que respecta a la desaparición forzada, como se dio cuenta en el apartado del derecho a la vida, en cinco casos las víctimas fueron desaparecidas forzadamente antes de ser asesinadas. En agosto de 2021 se denunció la desaparición forzada del líder y gestor cultura de Cañasgordas (Occidente), Ramón Emilio López, quien fue visto por última vez el 29 del mismo mes en compañía de Jesús Emilio Mazo mientras realizaban una caminata ecológica hacia el Alto del Águila. En el territorio donde fueron desaparecidos tienen presencia: Ejército Nacional, Eln, AGC y disidencias de las Farc. Pese a los llamados de las organizaciones al Estado y demás actores para determinar su paradero no se tiene ninguna información hasta la fecha.

Como se constató en el marco del Paro Nacional, existió la práctica de la desaparición forzada en el Valle de Aburrá, donde se reportaron 242 personas desaparecidas, de 188 ya se estableció su paradero (todas vivas), en los restantes casos no. En este contexto, debe decirse que muchas de las víctimas fueron detenidas arbitrariamente, sometidas a Ttcd e incomunicada por horas y hasta por días. Los principales responsables son la Policía Nacional pero también se han reportado casos del Ejército Nacional19.

Derecho a defender los derechos humanos: En 2021 se registraron 169 casos de agresión contra esta labor legítima reconocida y garantizada por instrumentos jurídicos internacionales y nacionales. Del total, 63 fueron contra hombres, 57 contra mujeres, 2 contra Lgbtiq+ y 47 fueron agresiones colectivas. Las amenazas continúan siendo la principal práctica para generar temor y tensión entre quienes se dedican a actividades democráticas y organizativas en los territorios.

En cuanto a los responsables, se tiene que en 56 casos se desconoce el autor, en 54 son las estructuras paramilitares de las Agc, Caparrapos, Mondongueros y Oficina del Valle de Aburrá; en 50 casos fue la Policía Nacional, principalmente el Esmad en contexto de protesta social. En tres casos la responsabilidad recae en las Autoridades Civiles del Valle de Aburrá (Secretará de Educación de Itagüí), Oriente (funcionarios de la Alcaldía de Rionegro) y del Suroeste (Alcalde de Támesis). Las disidencias de la Nueva Marquetalia son responsables de 3 agresiones, el Eln de una agresión, al igual que la Seguridad Privada.

Mientras en 2020 se reportaron 67 amenazas individuales y colectivas, en 2021 fueron 83 casos. En el 48 por ciento se desconoce los responsables, en un 44 por ciento la responsabilidad es de las estructuras paramilitares, el restante porcentaje es de la Policía Nacional, el Eln, las disidencias de las Farc y Seguridad Privada. Permanentemente se ha denunciado que las amenazas, tanto individuales como colectivas, pocas veces son objeto de investigación por parte de las autoridades competentes. Como lo han advertido los líderes y lideresas, las amenazas son generalmente la antesala de los homicidios y desapariciones forzadas.

Respecto a los móviles de las amenazas, se ha conocido que: 1) reciben estas amenazas porque se oponen a los intereses de los grupos armados tanto legales como ilegales, 2) porque denuncian la actuación arbitraria de los actores armados tanto legales como ilegales, 3) porque luchan por el Pnis, 4) porque se movilizan y participan de las protestas sociales 5) porque son señalados de pertenecer a la guerrilla 6) por realizar acciones humanitarias como levantar los cuerpos de personas que han sido asesinadas y 7) por denunciar los megaproyectos y sus daños a los territorios.

 

 

Los desplazamientos forzados de lideresas y líderes sociales también han tenido como antecedente amenazas: en 2021, 22 personas del sector comunitario, campesino, estudiantil, de víctimas e indígena, tuvieron que salir de sus territorios. Cuatro víctimas vivían en zonas urbanas y las restantes pertenecían a la ruralidad de las subregiones del Bajo Cauca (9 víctimas), Norte (4 víctimas), Occidente (3 víctimas), Oriente (2 víctimas) y Suroeste (1 víctima).

El caso de la Asocbac es preocupante, ya que durante 2021 seis de sus integrantes fueron amenazados y obligados a abandonar el territorio. Estas agresiones fueron perpetradas por las Agc. Los cinco líderes y una lideresa desempeñaban cargos en Juntas de Acción Comunal y estaban activos dentro de la Asociación. Pese a los constantes ataques la organización continúa luchando para que el campesinado permanezca en el territorio, por el cumplimiento del punto 1 y 4 del Acuerdo de Paz y por la defensa de los derechos humanos y la paz completa.

En lo que respecta a la obstrucción a la labor de las y los defensores, como fue documentado por la Corporación Jurídica Libertad, el Nodo Antioquia de la Coordinación Colombia Europa Estados Unidos, el Proceso Social de Garantías, la Campaña No Más Derechos Vulnerados por los Uniformados y la Campaña Defender la Libertad un Asunto de Todas, durante los meses de protesta más intensos de la movilización, se registraron 1.772 casos de agresión, de estos, 106 fueron contra la labor de defensoras, defensores, personal médico –APH y prensa.

 

 

Estos ataques se materializaron en empadronamientos, hostigamientos individuales y colectivos, hurtos, extorsiones y daño en bien privado; además de obstaculizar la labor de personal médico, abogados y periodistas, al impedirles cumplir su labor informativa. Todos estos casos son de responsabilidad de efectivos del Esmad, institución también denunciada públicamente por hurtar celulares, memorias de cámaras fotográficas de las y los defensores de derechos humanos y periodistas. En otros casos provocaron daños a los equipos de los medios de comunicación como forma de borrar la evidencia que había sobre brutalidad policial.

En los seis casos de señalamiento individual y colectivo, resaltan los que afectaron a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, la Asociación Campesina de San José de Apartadó y la Comunidad Embera Eyabida del Río León, quienes continuamente son víctimas de la actuación paramilitar de las Agc. En especial la Comunidad de San José ha denunciado el copamiento paramilitar y a los ocupantes por sus nexos con agentes estatales; también han evidenciado como la estrategia contrainsurgente termina siendo favorable a los intereses extractivos que existente por el tema de los bienes comunes que hay en la zona.

¿Genocidio sin límite?

Como lo constatara el Tribunal Permanente de los Pueblos –TPP, 2021–, en su sesión 48, en el devenir del cual se estudió y escuchó (testimonios) más de 50 casos de procesos políticos, organizativos y étnicos del país, quienes dieron cuenta de las diversas prácticas de persecución y terror a las que han sido sometidos por parte del Estado y el paramilitarismo. En Colombia ha existido un genocidio político dirigido y continuado desde 1912 contra el movimiento social y político opositor, en resistencia y crítico. Así lo dictaminó:

El genocidio ha tenido proyección específica en distintos sectores del grupo nacional, en particular los movimientos sindicales y campesinos, las comunidades indígenas y afrodescendientes y los movimientos y grupos políticos, las organizaciones de defensa de los derechos humanos y el ambiente, así como a sus respectivos líderes y lideresas. Dicho genocidio se ha manifestado especialmente en sus modalidades de: matanza de miembros del grupo; lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo; y sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial20.

Una de las preguntas que abordó el TPP, fue la razón por la cual tras la firma de los Acuerdos en Colombia y de procesos de Amnistías con hombres y mujeres rebeldes, el país siempre ha asistido a un recrudecimiento de la violencia contra quienes defienden la vida, los derechos, el territorio, la paz y la democracia. Y no es para menos la pregunta, ya que hace 40 años tras varios procesos de diálogo con las insurgencias colombianas, el Estado a través de la guerra sucia y el paramilitarismo declaró como enemigo todas aquellas propuestas políticas y sociales democráticas y críticas como fue la Unión Patriótica, el Frente Popular y A Luchar, organizaciones de derechos humanos, Comunidades Eclesiales de Base, organizaciones que se dedicaban a la defensa de las y los presos políticos y de Víctimas de Crímenes de Estado, a los sindicatos obreros y agrarios, al magisterio, Juntas de Acción Comunal, etc.

Luego de cuatro décadas, y tras haberse alcanzado la firma del Acuerdo de Paz entre las otrora Farc-Ep y el Estado Colombiano (2016), el genocidio continúa, lo que se denomina como “el nuevo ciclo de violencia tras lograr el Acuerdo” ha evidenciado que no importa cuántos documentos de paz se firmen, si las bases que estructuran y ejecutan el genocidio continúan incólumes, entre ellas: la persistencia de la doctrina contrainsurgente que tiene por enemigo a las y los defensores de derechos humanos, la continuidad del paramilitarismo y su relación orgánica con el Estado, la impunidad en los delitos contra las personas que ejercen liderazgos sociales y un aspecto crucial, mientras el régimen político y las élites económicas de este país se coordinen para impedir la implementación del Acuerdo de Paz y las reformas económicas, políticas y sociales que garanticen la construcción de una paz estable y duradera.

 

1 Ver informe la Paz Confinada de la CJL, Fundación Sumapaz, Nodo Antioquia de la Cceeu. 2021. Disponible en: https://bit.ly/3LOkW9x
2 Entre 2020 y 2021 se han registrado por parte del Observatorio Sobre el Nivel de Riesgo ocho incursiones paramilitares en Bajo Cauca, Nordeste y Suroeste con grande movimiento de tropa.
3 Ver boletines de mayo, junio y julio publicados por la Corporación Jurídica Libertad – Nodo Antioquia de la Coordinación Colombia Europa Estados Unidos– Proceso Social de garantías– Campaña No Más Derechos Vulnerados por los Uniformados – Campaña Defender la Libertad un Asunto de Todas.
4 Ver El Colombiano, 02/02/2021, disponible en: https://bit.ly/3rSyzfI
5 Desde junio de 2020, la Corporación Jurídica Libertad y el Proceso Social de Garantías denunciaron ante las autoridades civiles y militares el Plan Mil de las AGC, con el cual buscaban ocupar los antiguos territorios donde hacia presencia las Farc, en Ituango. Estas denuncias no fueron tenidas en cuenta como tampoco la AT del Sistema de Alertas de la Defensoría del Pueblo N° 004-2020.
6 Obtenido de Caracol Radio Medellín: https://bit.ly/3BpOmpr, 30/07/2021.
7 Indepaz. Cifras de la violencia en las regiones. 2021. Bogotá.
8 Lideresa comunitaria fue una de las víctimas de homicidio en el Valle de Aburrá. El Espectador. 21/06/2021.
9 Asesinan a un líder social y a su familia en una nueva masacre en Colombia. RT Noticias, 19/07/2021.
10 Ver revista Semana del 17 de marzo de 2021, disponible en: https://www.semana.com/nacion/articulo/obispos-denuncian-grave-situacion-humanitaria-de-indigenas-en-murindo-y-mutata-antioquia/202113/
11 Ver denuncia de la CIJ del 27 de marzo de 2020, disponible en: https://bit.ly/3rQL1fQ
12 Ver denuncia sobre la crisis de Murindó del el Proceso Social de Garantías y el Nodo Antioquia de la Coordinación Colombia Europa Estados Unidos, disponible en: https://bit.ly/3GU7zk6
13 La lideresa indígena, Remilda Benítez Domicó de 22 años, fue víctima mortal de una mina antipersonal [...] cuando se desplazaba el 20 de junio con sus 5 hijos en las inmediaciones de los asentamientos de las comunidades EmberaEyabida del resguardo Río Murindó. Obtenido de Contagio Radio: https://bit.ly/3GUtyaN. 29/06/2021.
14 Denuncia de la OIA: “El pasado lunes 5 de julio, el guardia indígena, Higinio Bailarín, escuchó una explosión que llamó su atención, seguida a ésta, a lo lejos, un grito desesperado de auxilio de una mujer, sin dudarlo, decidió salir de su tambo en auxilio de Eulalia Bailarín y justo cuando la estaba atendiendo, detonó de manera accidental otra de las minas antipersonales, que son instaladas en resguardos indígenas de Antioquia, por presuntos integrantes del Eln, violando claramente el derecho a la vida, el derecho internacional humanitario y los derechos humanos y fundamentales de los pueblos indígenas”. Obtenido de ONIC: https://bit.ly/3sCt1VG. 07/ 07/2021.
15 Obtenido de Flip: https://bit.ly/3LG1M5E. 10/06/ 2021.
16 Ver texto: “La tortura en Colombia, un susurro incesante. Impactos psicosociales de la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos y degradantes en Colombia”. Prácticas significativas en atención y rehabilitación. Mazzoldi, G –Corporación AVRE. 2011.
17 Ver artículo de Caracol Radio del 15 de marzo de 2021, disponible en: Campesinos de Anorí protestan por erradicación forzada del Ejército; Ver Alerta Temprana N° 2 de 2021 emitida por ASCNA disponible en: https://bit.ly/3gQ63oM.
18 Ver denuncia de: Corporación Jurídica Libertad, Corporación Nibaru, Nodo Antioquia de la Coordinación Colombia Europa Estados Unidos y Proceso Social de Garantías para la Labor de Lideresas, Líderes, Defensoras y Defensores de Derechos Humanos, disponible en: https://bit.ly/3oRe4yh. 28/20/2021.
19 Ver comunicado de la Mesa de Trabajo sobre Desaparición Forzada en Colombia alerta sobre 471 personas desaparecidas entre el 28 de abril y el 5 de mayo en Colombia, en el marco del #ParoNacional. 379 de ellas continúan desaparecidas. #DóndeEstán. Disponible en: https://bit.ly/3JzVq5V.
20 TPP. (17 de 6 de 2021). TPP. Obtenido de TPP: https://www.tppcolombia.com/, p. 111.
* Texto elaborado por: Astrid Torres Ramírez, Winston Gallego Pamplona. Integrantes del Equipo de Garantías de la Corporación Jurídica Libertad.

 

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