Brasilia, 30 de diciembre. El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, criticó hoy duramente a la Organización de Naciones Unidas (ONU) y a Estados Unidos por no conseguir una resolución que detenga los bombardeos de Israel sobre la franja de Gaza, por lo que llamó a una reunión internacional de emergencia con miras a terminar con estos actos de violencia.

“Lo que está probado es que la ONU no tiene valor para tomar una decisión y poner paz en ese lugar. Y no tiene valor porque Estados Unidos tiene el poder de veto –en el Consejo de Seguridad–, por tanto las cosas no suceden”, dijo el mandatario en un acto público en el noreste del país.

Subrayó que ha quedado demostrado que “no funcionan” los intentos de mediación de Estados Unidos en aquella región. En consecuencia, apuntó, “vamos a trabajar para hacer un esfuerzo muy grande, con otros países, para que esos pueblos dejen de matarse, de violentarse”, tras calificar lo ocurrido allí de “acciones desproporcionadas” por parte de Israel.

El mandatario alertó sobre el riesgo de que las inminentes elecciones que se celebrarán en 2009 en Israel influyan en la decisión de atacar Gaza para agudizar el conflicto con los palestinos, que ha dejado hasta hoy unas 380 personas muertas, muchas de ellas civiles.

“Hay elecciones el año próximo y temo que la persona, con encuesta en la mano, creyendo que debe atacar, haga lo que hizo el presidente George W. Bush en la guerra de Irak. Él tenía una encuesta (que mostraba que) que los estadunidenses eran favorables e hizo la guerra para ganar la elección en el segundo mandato”, aseguró.

Anunció que le pidió a su ministro de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, hablar con el primer ministro de Francia, Francois Fillon, y con el presidente de ese país, Nicolas Sarkozy, para proponer una reunión de emergencia y analizar los ataques en Gaza.

Destacó que se hará el esfuerzo porque “tampoco puede sólo Estados Unidos estar negociando, porque ya probó que no sirve”.

En tanto, la Unión Europea (UE) y el Cuarteto para Medio Oriente –que integran Estados Unidos, Rusia, la ONU y el organismo europeo– pidieron un alto del fuego “inmediato y permanente” en la franja de Gaza, sometida desde el sábado a bombardeos israelíes en respuesta a disparos de cohetes artesanales del movimiento Hamas, que controla ese territorio.

Los ministros de Relaciones Exteriores de la UE, reunidos en París, emitieron una declaración en que exigieron un “alto del fuego inmediato y permanente” entre Israel y Hamas, que se permita una “acción humanitaria inmediata”, y anunciaron el envío, “muy próximamente”, de una delegación ministerial a Levante, dijo el ministro francés Bernard Kouchner, cuyo país ejerce hasta este miércoles la presidencia semestral de la UE.

De su lado, el cuarteto pidió un cese del fuego inmediato y “plenamente respetado” en Gaza, según un informe divulgado por la ONU en Nueva York, al final de una conferencia telefónica entre los miembros del grupo.

Insta además a las partes a “continuar por la senda de la paz”, y hace énfasis en “las necesidades urgentes en materia humanitaria y económica en Gaza y a tomar todas las medidas necesarias para asegurar la distribución continua de ayuda humanitaria”.

Bush se concretó a hablar por teléfono con el presidente Mahmoud Abbas, de la Autoridad Nacional Palestina, sobre la forma de lograr “un sustentable cese del fuego”. Luego anunció que donará 85 millones de dólares a la agencia de ayuda de la ONU para los refugiados palestinos.

En ese contexto, cientos de personas protestaron en reclamo del fin de los ataques israelíes a Gaza en las inmediaciones del Departamento de Estado en Washington, con gritos de “paren la matanza”, “detengan el genocidio de palestinos”, y en repudio a la ayuda de Estados Unidos a Israel.

Asimismo, miles de ciudadanos protestaron en varias ciudades de Francia –París, Lyon, Toulose, Marsella, Burdeos, Saint Etienne, Angers, Rousen y Le Havre– en repudio a Israel y en favor de paz en los territorios palestinos

A la par, otros miles de marroquíes protestaron en las calles de Casablanca, Rabat y una veintena de ciudades más, así como miles en Yemen y Panamá.

Gran Bretaña exigió un alto del fuego y la restauración de los estándares humanitarios en Gaza, mientras España anunció el envío de ayuda sanitaria a la zona palestina bajo fuego israelí e Italia dijo haber recibido “seguridades” de Israel de que “no tiene intención de recurrir” a una ofensiva con tropas terrestres en Gaza.

En tanto, Egipto volvió a cerrar el paso de Rafah con la franja de Gaza, en previsión de posibles ataques israelíes en esa frontera.

La Organización Mundial de la Salud reclamó un cese inmediato de las hostilidades y pidió a Israel levantar el bloqueo para permitir el suministro de ayuda.
 

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Viernes, 06 Agosto 2010 06:48

Los retos del gobierno de Santos

La llegada del presidente Juan Manuel Santos a la Casa de Nariño genera expectativas entre los ciudadanos que habitan en  Colombia. Cada uno de ellos,  que en total suman 48 millones, tiene sus prioridades, pero  la de mayor importancia  es su situación económica.    

Así lo determina una encuesta  publicada por Invamer Gallup, que indica que el 42% de los encuestados cree que el principal problema que el Gobierno debe atender es su capacidad adquisitiva.   

Según el informe de la Misión de Empleo, Desigualdad y Pobreza, el 45,5% de los colombianos vive en la pobreza y el 16,4% en la pobreza extrema. A esto se suman las cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (Dane), que determinan que hay más de 2 millones 600 mil personas sin empleo. 

Por ello,  tal como lo aseguró  el Presidente electo Juan Manuel Santos -quien mañana asume el poder- durante  una entrevista con El Telégrafo,  su Gobierno  tiene como meta reducir los índices de pobreza  y aumentar las plazas de trabajo  a 2,5 millones de empleos nuevos.  

Otro de los temas que deberá afrontar  de inmediato el nuevo Mandatario es reforzar  la seguridad y  mejorar las relaciones internacionales, sobre todo con Ecuador y Venezuela.  Para el ex viceministro de Justicia, Rafael Nieto, el Gobierno entrante enfrentará tres retos importantes en materia de seguridad: la culminación del conflicto armado, la reducción de la actividad del narcotráfico y la disminución de los índices de criminalidad urbana. 

“El conflicto armado obliga a la distracción de una gran parte de los recursos del Estado e implica un costo muy alto en vidas humanas. La producción de narcóticos hace un gran daño a la economía, sigue siendo el principal elemento corruptor de la política y es el motor de la violencia”, explica Nieto.

Una de las principales metas de Santos, como lo demostró en su corta gira como presidente electo por Latinoamérica y Europa, será tener una relación más abierta y cordial con los demás países, pero sobre todo darle un rumbo distinto a las relaciones con los vecinos.   

La especialista en Relaciones Internacionales Socorro Ramírez señala que  “el comienzo de un nuevo Gobierno es una oportunidad para comenzar a construir una política exterior de Estado, de largo aliento, que vincule a los estamentos institucionales”. A su juicio, no es suficiente con los gestos y anuncios de cambio, se requiere con urgencia una política exterior integral, “que tenga una mirada de conjunto”. 

En medio de la ruptura diplomática de Venezuela con Colombia se abre la pregunta entre los expertos sobre cuáles serán los rasgos que caractericen la política exterior del Mandatario electo. Nadie puede predecir sus efectos, pero sí  advertir, desde ya, algunos de sus lineamientos. Por ejemplo, en medio de la ruptura de relaciones con Venezuela, Santos ha preferido guardar silencio, lo que ha sido calificado por los especialistas como una actitud prudente.  

La gira de Santos por Europa (Inglaterra, Alemania, Francia y España) y la actual por América Latina puede considerarse como la primera piedra de esa política de diversificación en las relaciones exteriores.  “Esa fue una señal de que la política exterior tendrá muchos cambios”, señala la politóloga Laura Gil, tras agregar que América Latina no estaba en el radar de la política exterior, salvo para buscar algún acercamiento con Venezuela. 

Otro elemento que destacan los analistas    en la nueva política externa del Gobierno, es  que Santos será amigo de EE.UU., pero sin la subordinación que demostró Uribe.  La internacionalista Socorro Ramírez destaca: “El país debe cambiar su forma de relacionarse, construir una política exterior más diversificada, que entienda que sus intereses no pueden ser iguales a los de Washington. Que mire a la región con respeto”. El politólogo Alejo Vargas considera que, al mismo tiempo, Santos tendrá que mantener la política de seguridad democrática impulsada por su antecesor, “pero introduciendo ajustes tácticos y estratégicos que se adecuen a las nuevas condiciones de la confrontación con las guerrillas y especialmente con las bandas emergentes o neo-paramilitares”, asegura Vargas.

Sin embargo, el Mandatario deberá dar también prioridad a la política de seguridad ciudadana para las grandes ciudades y a una política de seguridad fronteriza que reconozca los esfuerzos de los países vecinos.

El director del Observatorio de Conflicto Armado, Mauricio Romero, sostiene que entre  la lista de prioridades también  está una política de seguridad más activa para las zonas fronterizas. “La guerrilla se desplazó a las zonas limítrofes, lo mismo hicieron estructuras que quedaron de la desmovilización de las autodefensas, en aras del control de la producción de la droga”, explica. 

Y agrega que   no solo se requiere de una política de seguridad, sino de generación de desarrollo específica para las zonas fronterizas, y atención a los desplazados. También, cooperación con los gobiernos vecinos, no  confrontación, pues sin la normalización de las relaciones es imposible resolver el problema fronterizo.
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Bogotá, 5 de agosto. En la percepción de un amplio sector de la sociedad colombiana –70 por ciento, según las encuestas–, el presidente Álvaro Uribe, que abandonará este sábado la Casa de Nariño, es prácticamente un héroe que derrotó al narcoterrorismo, que abatió la inseguridad en las principales ciudades y recuperó para los ciudadanos la posibilidad de transitar por las carreteras del país sudamericano sin el riesgo de caer en alguna pesca milagrosa (secuestro y extorsión) con las que asolaban, hasta hace sólo algunos años, las guerrillas y los paramilitares.
 
Un halo de leyenda construido alrededor de Uribe es lo que lleva a su ex asesor José Obdulio Gaviria –conocido como su mosquetero– a expresarse exaltadamente en su artículo del periódico El Tiempo del pasado miércoles. La providencia nos regaló a una inteligencia superior; un guía para dirigir a su pueblo en la travesía del desierto, asegura.
 
Lo cierto es que, según los estudios más serios sobre la materia, la popularidad del presidente Uribe, que se la debe en buena medida a su estrategia de Seguridad Democrática, es más un fenómeno de percepción social, producto de una sólida propaganda oficial que se ejerció con el concurso de los poderes mediáticos –el periodismo patriótico, como lo llamó irónicamente el periodista español José Manuel Medem– que una realidad que pueda constatarse con datos duros.
 
Ariel Fernando Ávila, coordinador del Observatorio del Conflicto Armado de la Corporación Nuevo Arco Iris (CNAI), define en entrevista con La Jornada un enfoque mucho más estrecho de la alabada Seguridad Democrática: Es una política contrainsurgente y casi sólo contra las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia). Y más nada.
 
La culebra sigue viva, pese a los anuncios oficiales
 
El recuento de las acciones guerrilleras del último año y medio, de las bajas en el ejército y las nuevas zonas de expansión de tropas insurgentes demuestran que Uribe no logró su obsesión de derrotar militarmente a la guerrilla o, puesto en sus propias palabras, terminar de matar a la culebra.
 
En la mayor parte de los balances sobre estos ocho años sostienen que las FARC sufrieron una derrota histórica y que de la guerra de guerrillas más antigua del continente americano sólo quedaría por rematar a los restos de columnas rebeldes aisladas en territorios remotos. Pero un estudio más detallado permite llegar a una conclusión muy diferente.
 
Se trata del reporte La guerra contra las FARC y la guerra de las FARC, que publica la CNAI en su revista anual Arcanos. En esta investigación del Observatorio del Conflicto Armado, cuyo autor es Ávila, se demuestra que en los dos últimos años las FARC y en menor medida el Ejército de Liberación Nacional (ELN) se consolidaron en zonas que comprenden una tercera parte del territorio nacional. Hoy en día el ejército gubernamental controla solamente 50 por ciento del país.
 
Pese al discurso de la derrota militar de las FARC, Ávila concluye que hay un empantanamiento en el conflicto armado y que en los últimos meses de 2009 las FARC comenzaron a retomar algunos territorios. Explica que a pesar de la tendencia de 2008, de grandes golpes contra los rebeldes con las operaciones Jaque y Fénix, hoy la guerrilla mantiene una fuerte capacidad bélica.
 
Estadísticas, gráficas y mapas permiten sostener que la política de Seguridad Democrática llegó a un techo en cuanto a resultados militares en 2008, y en 2009 empezó a revertirse: Esto es evidente principalmente en La Guajira, Guaviare, Cauca y Nariño, que años atrás no eran escenarios bélicos y hoy sí lo son.
 
–¿No hay un triunfo que acreditarle al gobierno en su lucha?
 
–Sí, bueno, su logro es haber sacado a las FARC del centro de nuestro país. Pero en la periferia la guerra es otra cosa.
 
Error, definir a rebeldes como una narcoguerrilla
 
–¿En su opinión es correcta la definición de narcoguerrilla que acuñó el gobierno? ¿Qué tanto controlan las FARC de las rutas del narcotráfico?
 
Ávila se apoya en mapas para marcar: “La mayoría de la coca sale por Tumaco (suroccidente, en el Pacífico), que va a México; por el Tapón del Darién, a México vía Panamá, y por Buenaventura (Pacífico), que también va a México. Todas estas rutas son controladas por los grupos de paramilitares y neoparamilitares y los nuevos cárteles de la droga. Hay otras, como las rutas que van hacia Venezuela en la Arauca, pero esas también son de paramilitares, Aguilas Negras y Señor Cuchillo.
 
“Existe otra ruta, que es la de Brasil, que es la que controlan las FARC. Por ahí sale 15 por ciento. No es correcto calificarlos como narcotraficantes, y no porque sean buenos o malos. Es que no saben del negocio. No lavan dólares ni invierten. No lo permiten porque se les corrompería la tropa, saben que si lo anterior se expande internamente, ellos se acaban.
 
–¿Es cierto que sostienen su logística con dinero del narco?
 
–En 40 por ciento. Lo demás viene del secuestro y la extorsión.
 
–¿También las FARC se descentralizaron y atomizaron, como lo hicieron los narcos y los paras?
 
–Sí. Ellos vieron lo que le pasó a Abimael Guzmán (Sendero Luminoso) en Perú. Cuando capturan a Gonzalo, al año siguiente se acabaron. Las FARC dividieron el país en siete bloques, cada uno con sus comandantes, que actúan como comisarios: Mono Jojoy (segundo en la línea de mando), Pablo Catatumbo, Timochenco, Mauricio, Alfonso Cano (sucesor de Manuel Marulanda en la comandancia general), Iván Márquez, Joaquín Gómez.
 
De modo que cuando hay un golpe duro en un bloque, la gente de los demás bloques no se desmovilizan. Eso pasó cuando mataron a Raúl Reyes; fue un golpe duro, pero no logró incapacitar a los demás frentes.
 
Nadie está convencido de que pueda ganar la guerra
 
–¿Alguno de los grupos puede ganar esta guerra?
 
–Así como está, no. Hay que preguntarle ahora a Juan Manuel Santos. Por lo pronto las FARC saben que no la ganan. El año pasado hubo más de mil 300 militares fuera de combate (muertos, 470). Este año la cifra va a ser mucho mas alta. Ésta es una guerra terrible, lo que pasa es que no se ve.
 
–¿Puede ser que con Santos en la presidencia el tema de una salida negociada se ponga sobre la mesa en algún momento?
 
–La sociedad tiene una imagen negativa de la negociación por lo que pasó en Caguán (el fracaso de la negociación que impulsó Andrés Pastrana). Aquí es muy difícil sostener en público que ese proceso tuvo algo de positivo. Yo creo que antes de finales de 2011 va a ser muy difícil que se abra un proceso de negociación. Va a ser después, con la crisis económica, con el contexto internacional, porque los vecinos están muy incómodos con el conflicto.

Por Blanche Petrich
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Viernes, 23 Julio 2010 06:37

Chávez rompió relaciones con Colombia

“Yo me veo obligado a romper relaciones con el gobierno de Colombia por dignidad y estaremos alertas”, afirmó el presidente venezolano, Hugo Chávez, desde Caracas, mientras su gobierno acusaba al presidente saliente de Colombia, Alvaro Uribe, y su gobierno de montar un circo mediático con estas supuestas pruebas de la presencia de fuerzas guerrilleras de Colombia en territorio venezolano. El embajador venezolano ante la OEA, Roy Chaderton, respondió las denuncias colombianas diciendo que se trata de una campaña mediática que tiene como objetivos “la descalificación y el ablandamiento para ambientar una intervención armada a Venezuela”. Las “pruebas” no representaron para Venezuela ninguna evidencia, pues no se sabe dónde se tomaron las fotografías y los videos, según dijo Chaderton.
 
Chávez anunció que rompía relaciones y los dos países alcanzaron uno de los puntos más altos de tensión en sus ya deterioradas relaciones cuando quedan dos semanas para que en Colombia termine el gobierno de Alvaro Uribe y tome posesión Juan Manuel Santos.
 
Chávez anunció que las relaciones con Colombia pasaron de estar “congeladas” a definitivamente rotas, minutos después de que el gobierno colombiano, en sesión de la OEA en Nueva York, comenzó la presentación de las supuestas pruebas de que la guerrilla colombiana ocupa territorio venezolano. Durante la sesión extraordinaria pedida por Colombia a la Organización de Estados Americanos (OEA), Bogotá afirmó que en Venezuela la guerrilla tiene “campamentos de verano”. Cuando Chávez anunció la ruptura de relaciones estaba acompañado por Diego Armando Maradona. “Rechazamos de plano que haya emplazamientos guerrilleros en territorio venezolano y menos que el gobierno de Venezuela los tolere”, afirmó.
 
El mandatario colombiano acusa a Chávez de ser “tolerante” con los “terroristas” de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN). “Colombia mejoró (en la lucha contra el cultivo y el tráfico de drogas), pero si Venezuela deja las puertas abiertas, ¿a quién deja eso tranquilo?”, preguntó el embajador colombiano Luis Hoyos en la plenaria de ayer ante los 32 países miembros de la OEA, la mayoría de los cuales habían aconsejado posponer las denuncias de Uribe quien finalmente logró su intención con el respaldo de Estados Unidos, Canadá y otros países.
 
La semana pasada, a pocos días de terminar sus ocho años de gobierno, Uribe anunció que tenía y publicaría pruebas de que en Venezuela se albergan los principales cabecillas rebeldes, comenzando una tormenta diplomática que escaló con el retiro del embajador de Venezuela en Bogotá y el reciente llamado a consultas de su par colombiano en Caracas. Ayer, una vez más Venezuela desmintió que su país protege a los rebeldes izquierdistas. Su embajador ante la OEA, Roy Chaderton, pidió a Colombia que le “cuente una de vaqueros”, descalificando esta denuncia aireada por Uribe de hace más de tres años, y presentada ayer formalmente por Luis Alfonso Hoyos, quien exhibió fotografías y videos que corresponden, según afirmó enérgicamente, a campamentos guerrilleros en Venezuela, pero cuya situación geográfica es difícil de comprobar. Ninguna de las supuestas pruebas de Uribe pueden ubicarse claramente en Venezuela (ver aparte).
 
Estos documentos, explicó Hoyos, los consiguió el gobierno gracias a milicianos que hoy se encuentran desmovilizados planteando una situación similar a las denuncias que Uribe realizó antes contra el gobierno de Ecuador y que determinaron una crisis entre ambos países. Hoyos cerró sus quejas pidiendo que se constituya una comisión internacional de verificación con todos los estados presentes en la OEA para que compruebe su denuncia en terreno. “Si todo eso es falso y todo eso es un montaje, no deben tener ninguna dificultad en que vayamos allá”, agregó, sugiriendo que la visita se haga en menos de treinta días, tiempo máximo que tomaría a los rebeldes desmontar los campamentos. Chaderton contrapropuso que se cree una delegación para visitar las siete bases militares de Estados Unidos en Colombia.
 
La sesión de la OEA fue citada de manera extraordinaria a petición de Colombia, lo que tampoco fue bien visto por los venezolanos. “Esto fue el capricho de un gobernante (Alvaro Uribe) lleno de rabia que no tuvo capacidad para controlar sus emociones”, explicó Chaderton con gesto de molestia. La movida de Colombia para conseguir que el organismo internacional citara a la reunión de ayer provocó la renuncia del presidente de turno del Consejo Permanente de la OEA, el ecuatoriano Francisco Proaño. La noche del martes, Proaño entregó su dimisión por, según expresó, presiones de su propio gobierno para que no fijase una fecha a la presentación de la denuncia colombiana. Esta sesión fue solicitada, según explicó el gobierno de Uribe, “ante la imposibilidad de lograr la cooperación bilateral (de Venezuela)” en la lucha contra la guerrilla.
 
Para Chávez, “Uribe se va al basurero de la historia” en pocos días cuando deje el Palacio de Nariño, y ésa sería una razón para ventilar el escándalo. “Hago responsable al presidente Uribe de una guerra con Colombia, enfermo de odio, ficha del imperio yanqui, que no derrotó ni a la guerrilla ni al narcotráfico”, agregó el mandatario venezolano. Su embajador ante la OEA remató su intervención deseando tiempos mejores. “Había ambientes de cambio para mejorar las relaciones, a pesar de las diferencias políticas. Con el gobierno de Alvaro Uribe fue imposible.” Por su parte, el presidente colombiano electo, Juan Manuel Santos, prefirió guardar silencio.

Mucha foto, ninguna prueba concreta

En sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA, Colombia presentó en forma teatral documentos que, supuestamente, comprueban su denuncia acerca de presencia de campamentos guerrilleros en territorio venezolano. Las fotografías y los videos fueron presentados y comentados por Luis Alfonso Hoyos, embajador colombiano ante la OEA. Hoyos entregó las coordenadas de los sitios donde, según aseguró, se tomaron los registros que ayer llevaron al rompimiento de relaciones entre Colombia y Venezuela, a solicitud del presidente Hugo Chávez, pero no hay ninguna señal o prueba decisiva para determinar realmente el lugar donde fueron obtenidas, más allá de las afirmaciones del gobierno colombiano que ya ha hecho estas acusaciones con anterioridad. El presidente Alvaro Uribe incluso se enfrentó con el gobierno ecuatoriano de Rafael Correa por denuncias similares que fueron desestimadas a nivel internacional.
 
Colombia afirmó que hay cinco campamentos en Venezuela, cercanos a la frontera con Colombia. Tres de ellos serían los más importantes: campamento Berta, el campamento Bolivariano y el centro de instrucción Santrich. Este último, según denunció Hoyos, es utilizado para entrenar a los guerrilleros en el manejo de armas y explosivos. “Las coordenadas de Santrich son N 10 40 55 W 72 30 23”, dijo Hoyos.
 
Hoyos mostró las fotografías donde aparece el líder rebelde Iván Márquez, además de alias Jesús Santrich y alias Pablito. Al tiempo que se proyectaba las imagenes de los guerrilleros, el embajador colombiano insinuaba la protección que tendrían de parte de Venezuela.
 
“Son campamentos de verano”, expuso el diplomático, comentando imágenes de un cerdo a punto de servirse. Dijo también que hay varias quintas por las que transitan las tropas de grupos ilegales de izquierda. Estas serían La Mochila, Grillo, Maquercal, donde, supuestamente, dan capacitación a los milicianos y estarían ubicadas a treinta minutos de un campamento. “La Mochila es una quinta que visita alias Iván Márquez unas tres veces por mes”, precisó Hoyos sin dar pruebas que sustenten sus afirmaciones.. El funcionario no precisó si las cosechas de esas quintas se utilizan para abastecer a campamentos guerrilleros.
 
Sobre alias Pablito, Hoyos exhibió una foto donde aparece en una playa, supuestamente que podría ser Cartagena, pero que Hoyos ubicó en la isla Margarita. Sería la playa Chichirivichi y el guerrillero se estaría tomando una cerveza Polar, producida en Venezuela.
 
Ante la poca precisión de las imágenes, el embajador de Venezuela ante la OEA alegó que la playa parece ser una de Santa Marta –ciudad colombiana– y la cerveza una Pilsen de fabricación colombiana. Mientras mostraba los videos, Hoyos pidió a Venezuela que “persiga esos angelitos” en vez de a la gente en las fronteras. Y pidió a los venezolanos del común que rechacen la presencia guerrillera en su país. “Allá se tranquilizan, aumentan de peso, preparan las extorsiones, los secuestros, las tomas y entonces eso es muy preocupante”, agregó, dandoexageradas muestras de enojo.
 
Sin el discurso de Hoyos, las pruebas presentadas aparecen como fotografías de guerrilleros en lugares que es imposible ubicar.

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