El regreso de la guerra nuclear “limitada” con las “bombas de mochila”

Aumenta la tensión entre la OTAN y Rusia y, aunque ambos lados poseen armas nucleares "clásicas", no las van a utilizar. Si lo hizo EEUU en 1945 contra 250.000 japoneses desarmados fue porque entonces era el único que poseía esas armas y, por ende, no tenía miedo a la represalia, situación que cambió cuando la Unión Soviética fabricó en 1949 la suya.

Al inicio del 2022, y un año más, las cinco superpotencias mundiales poseedoras "legales" de las armas de destrucción masiva nucleares -EEUU, Rusia, Reino Unido, Francia, China- nos volvieron a prometer que respetarán el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares, que firmaron en 1968, junto con otros 186 estados. Al club se unieron después India, Pakistán, Israel y Corea del Norte, demostrando que nadie ha podido parar el proceso de la aniquilación de la gran parte de la humanidad a manos de unos cuantos.

Las estadísticas nos dicen que, el arsenal nuclear mundial se ha reducido, pasando de 70.000 cabezas nucleares en 1990 a unas 15.000 en 2017. Nada que celebrar: por un lado, incluso un tercio de esta cantidad es más que suficiente para enviar a la Tierra al agujero negro del Cosmos, y por otro, se está destinando más presupuesto a fabricar más y "mejores" armas nucleares, año tras año. En 2020, los nueve Estados destinaron 72.000 millones de dólares a sus proyectos nucleares, 1.400 millones más que en 2019: no era asunto suyo que la pandemia arrancase la vida de cientos de miles de personas por no tener acceso a sanidad.

"Beijing pronto podría tener la capacidad de lanzar un ataque nuclear sorpresa contra EEUU", alerta el general John Hyten, vicepresidente del Estado Mayor Conjunto del país americano. Una de dos: o ha percibido, no se sabe cómo, que los chinos se han vuelto locos, o se burla de la inteligencia de su audiencia. Se trata del "¡Que viene el coco!", y tras el rentable negocio del "terrorismo islámico" encabezado por el agente de la CIA, Osama bin Laden, y los grupos de extremaderecha religiosos, desde 2012 se ha inventado otro: China. Así, el Complejo Industrial-Militar de EEUU sigue haciendo fortuna organizando conflictos, que además le permite mantener el control sobre la política mundial y de paso exportar la profunda crisis social que está sufriendo la superpotencia en esta fase de su decadencia. No debe sorprender que la compañía Raytheon -que en 2020 recibió el contrato para diseñar y fabricar el misil nuclear de largo alcance (LRSO), producirá 1.000 unidades y cobrará por cada uno 10 millones de dólares- colocase en 2021 a uno de sus directivos, Lloyd Austin, en gobierno de Biden como Secretario de Defensa.

El acuerdo de AUKUS, firmado entre EEUU, Reino Unido y Australia el 14 de agosto -un día antes de que Biden entregase Kabul a los Talibán, en la frontera sur de China-, planea equipar los submarinos australianos con misiles nucleares en el Mar de China Oriental. Por lo que, según los rumores filtrados de las conversaciones secretas -en curso en Viena- entre Irán y los 5+1 para firmar un acuerdo nuclear, China ha impuesto a EEUU la  condición de cooperar en el expediente iraní si anula el AUKUS.

Las armas nucleares miniaturizadas

El uso de las armas de destrucción masiva es un acto terrorista (de un Estado contra cientos de miles de civiles), tenga el tamaño que tenga.

Durante su mandato, Donald Trump reanimó el desarrollo de Mini Bombas Nucleares (MBN) o "Pelotas nucleares" (por su tamaño), y en 2019 nació la criatura: una nueva generación de ojiva termonuclear llamada W76-2, de solo 164 kilogramos y una potencia explosiva de cinco kilotones -"sólo" un tercio de la bomba arrojada sobre Hiroshima de 100 kilotones de TNT-, que podrá ser lanzado desde un submarino Trident. La Guerra de Galaxias, financiada por Trump en su odisea espacial, planea colocar estas bombas en el espacio.

Se trata del arma más peligrosa del mundo

- Hacer que sea más probable el uso del arma nuclear. Alegan que las "antiguas" tienen un poder tan destructivo que hace imposible su uso y que simplemente sirve para disuasión. ¡Falso! EEUU es el primero y único Estado que sí ha empleado estas bombas, en Japón, y no las lanzó sobre los mandatarios del país (que tampoco hacía falta), sino sobre millones de civiles desarmados de Hiroshima y Nagasaki en un acto de "pedagogía del terror", con el mero fin de exhibir su poderío ante sus rivales y enemigos. La idea de recurrir a las MBN es provocar  mini-infiernos en las lejanas tierras y recibir un menor daño en caso de que la víctima aplicase el "ojo por ojo".

- Es fácil de transportar por su tamaño, una bomba portátil: un solo soldado puedo colocarla en lugares estratégicos, aunque luego fuese imposible saber si un edificio emblemático o un puente ha sido volado por determinados Estados o por un grupo terrorista "yihadista". Podrá ser lanzada por unos paracaidistas o disparada por tanques y aviones en forma de proyectiles de uranio empobrecido, como sucedió en Irak y Yugoslavia.

- Las MBN no entran en la contabilidad del número declarado de dichas armas por los Estados.

- Al no estar en silos, el enemigo no podrá localizarlas. EEUU piensa que podrá servir, por ejemplo, para destruir los almacenes subterráneos de armas químicas y biológicas del enemigo (¡muy inteligente! ¡imaginen el impacto de una bomba nuclear sobre un depósito de armas químicas!). Si planea utilizarlas contra las instalaciones nucleares de Irán, parece que no sirven: según la organización estadounidense Physicians for Social Responsibility, un arma con un kilotón de potencia requiere adentrarse en la tierra por lo menos 60 metros para que su explosión sea contenida, y esas MBN no penetran más de 10 metros, por lo que no afectarían a las supuestas "ciudades subterráneas" iraníes creadas a 50 metros de profundidad. Su estallido, simplemente, crearía una tierra quemada a un kilómetro a la redonda. Pero, si la Agencia de Inteligencia de Defensa afirma que en el mundo hay unos 1.400 objetivos subterráneos estratégicos, la industria es capaz de fabricar las MBN a la medida de cada uno: hay negocio para rato.

- No puede ser detectada antes de ser lanzada: en estos ataques, el "tiempo es oro".

- Su supuesta "escasa" capacidad de radicación: "un poquito" menos que Little Boy en Hiroshima, y aun así causaría gravísimas enfermedades a los supervivientes. Un ejemplo de lo que significa "hacer menos daño" para los fabricantes de armas, es el mini Sistema de Armas M-29 Davy Crockett, construido a finales de 1950, para usarlas contra las tropas soviéticas y norcoreanas. Era el más pequeño construido hasta entonces: pesaba 23 kg, tenía una potencia de 20 toneladas de TNT, pero una capacidad de radiación de más de 100 Sv (Sv es la sigla de Siveret, unidad de medida para indicar la peligrosidad de una radiación. Un Sv entre 0,25 y 3 provoca la pérdida de médula ósea, daños en ganglios linfáticos, bazo y la muerte).

- Y, para reducir los tiempos de vuelo de los misiles nucleares, el Pentágono planea instalarlos en la base de Diego García en el Océano Índico, cerca de China, Irán e India.

El principal ganador: la industria nuclear

En EEUU, los fabricantes de armas nucleares reciben un trato privilegiado:

- Su comprador en exclusivo es el propio gobierno.

- Al estar prohibido subcontratar otras empresas para fabricarlas, dichas compañías tienen el monopolio de hacerlo.

- Ganan una cantidad ingente de dinero sobre el contrato, aunque su producto no llegase a ser utilizado o sea defectuoso. Para los cazas F-35 -el sistema de armas más caro de la historia-, por ejemplo, los fabricantes ya han cobrado 11 millones de dólares, y ahora que no vuelan cuando su combustible se recalienta (entre otros fallos), exigen más presupuesto a los contribuyentes en vez de indemnizarlos.

EEUU ha destinado 2 billones de dólares para actualizar los componentes de la tríada nuclear (los dispositivos disparados desde tierra, mar y aire) para los próximos 25 años. Los dos principales encargados de realizar tal misión son el Laboratorio Nacional de Los Álamos, con 10.000 empleados, y el Lawrence Livermore National Laboratory, con un personal de 7.400 en la plantilla, que trabaja en 2,6 kilómetros cuadrados y dispone de otros 28 kilómetros (conocido como Sitio 300) donde realizar las pruebas.

La carrera nuclear desenfrenada

El 16 de noviembre de 1952, EEUU, en otra demostración de su mortífera capacidad, probó la llamada Mark-18 Ivy King, detonándola en el Atolón Enewetak, en Islas Marshall, Océano Pacífico: tenía 500 kilotones de potencia, 37 veces más potente que la de Hiroshima. El éxito destructivo de la prueba robó otros miles de millones de dólares del bolsillo de los trabajadores estadounidenses para fabricar otras noventa bombas iguales. Nueve años después, la URSS construirá la RDS-220 Tsar, de ocho metros, 27 mil kilos y 50 megatones. El complejo militar de EEUU, que había encontrado la gallina de los huevos de oro, construyó la Munición Atómica Especial MK-54, para usarla contra la Unión Soviética, en caso de que "invadiera Europa": pesaba unos 25 kilos, tenía una potencia de un kilotón (la de Hiroshima tenía 16 kilotones), era transportable en una mochila, y llevaba un temporizador, para que el agente tuviese tiempo para escapar. La URSS respondió fabricando la RA-115, la "bomba atómica de maletín", de 30 kilos y una potencia de un kilotón.

Sin duda, la carrera armamentística fue uno de los principales factores de acabar con la superpotencia socialista, sin que EEUU disparase una sola bala contra Kremlin. Por lo que vuelve a recurrir a esta táctica para hundir a China y Rusia, mientras sus mercaderes de la muerte hacen su festín.

Cuando Donald Trump lanzó la bomba termobárica MOAB -Mother Of All Bombs (Madre de todas las bombas) no nucleares-, de unos 10.000 kgs, sobre Afganistán, país ubicado en las proximidades de Rusia, China e Irán, ¿qué objetivos perseguía? Aquello creó un infierno alrededor del lugar del impacto: el contacto del gas con el oxígeno primero provocó una enorme presión, para después convertir el oxígeno en fuego. La vida desapareció del lugar, ningún edificio permaneció en pie: su efecto (salvo en la radiación) ha sido similar a una bomba nuclear táctica y el único objetivo de Washington fue demostrar el poder destructivo de una bomba similar a la nuclear a los enemigos, y recibir pedidos a los aliados para tener una MOAB en su colección.

Recientemente, el Pentágono confirmó, por vez primera, que ha dotado a algunos de sus submarinos misiles de largo alcance con las MBN.

La nanotecnología militar no solo hace que la guerra nuclear sea posible, sino que esté más cerca de lo que imaginamos.

"Actualmente Estados Unidos está degradando el umbral nuclear y está aceptando la posibilidad de librar una guerra nuclear limitada y acaso ganarla", advierte el viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Riabkov.

¿Por qué a EEUU no le disgustaría un Irán "medio-nuclear"? La respuesta, en la siguiente entrega.

Publicado enInternacional
Modi, Biden, Morrison y Suga deliberan en la Casa Blanca.. Imagen: AFP

Cumbre de potencias del Indopacífico menos China

La cumbre se realizó en medio de la creciente preocupación por el auge militar y político de China en la región.

 

El presidente estadounidense, Joe Biden, remarcó este viernes los "excelentes progresos" para lograr un Indopacífico "libre y abierto", en medio de la creciente preocupación por el auge militar y político de China en la región.

Así se expresó Biden en el arranque de la primera cumbre presencial en la Casa Blanca junto a los otros líderes del llamado grupo Quad: el primer ministro de Australia, Scott Morrison; el primer ministro de Japón, Yoshihide Suga, y el primer ministro de India, Narendra Modi.

"Libre y abierto"

"Cuando nos reunimos virtualmente hace seis meses, adoptamos compromisos para avanzar en nuestra agenda compartida y positiva para un Indopacífico libre y abierto. Hoy estoy orgulloso de decir que estamos haciendo excelentes progresos", afirmó el mandatario estadounidense.

Se trata de la reunión de mayor perfil celebrada desde la creación del "Quad" en 2007, y en un momento en el que la región atrae el interés de las grandes potencias mundiales.

Desde la Casa Blanca, Morrison, Modi y Suga saludaron este encuentro que, según ellos, tiene como objetivo promover "una región del Indo-Pacífico libre y abierta", una formulación usada para criticar, sin nombrarla, a China y sus ambiciones en la zona.

Morrison explicó que el grupo se basa en la necesidad de demostrar que las "democracias pueden encarar los grandes desafíos" globales , y aseguró que "no hay una parte del mundo más dinámica que el Indopacífico".

Por su parte, Suga recalcó que el grupo es "una iniciativa extremadamente significativa" que muestra la "fuerte solidaridad" entre los cuatro países. A su turno Modi insistió en los "valores democráticos compartidos" de los cuatro socios.

Democracias

El anfitrión Biden, en tanto, señaló: "somos cuatro democracias de primer nivel, con una larga historia de cooperación, sabemos cómo hacer avanzar las cosas", dijo.

La cita del Quad se produce una semana después de que EE.UU. presentara la nueva alianza en Defensa para el Indopacífico con Australia y el Reino Unido, y muestra cómo ha puesto el foco estratégico en el Indopacífico, en su afán de reconfigurar el equilibrio de poderes en una región que domina China.

El anuncio de esa nueva alianza, que implicó la cancelación por parte de Australia de un multimillonario contrato con Francia para que ese país le suministrara submarinos, en favor de un nuevo pedido de sumergibles nucleares a EE.UU. y el Reino Unido, ha provocado una crisis entre Washington y los socios europeos. 

Tsunami

El llamado "Quad" fue esbozado después del devastador tsunami de 2004 y formalizado en 2007, pero ha estado inactivo durante mucho tiempo. Después de una cumbre virtual en marzo, Biden lo reúne de nuevo, en persona y a alto nivel.

Al reactivar el "Quad", Biden está de alguna manera buscando el "giro hacia Asia" de la política exterior estadounidense, un objetivo que ya había tenido el expresidente Barack Obama (2009-2017).

AUKUS

Pero después del anuncio del AUKUS, como se conoce el acuerdo con Reino Unido y Australia - y de su contrato de submarinos de propulsión nuclear que encolerizó a Francia-, Washington quiere presentar el "Quad" bajo una luz de consenso.

Es un cenáculo "informal" e "íntimo" destinado a "desarrollar mejores canales de comunicación", dijeron altos funcionarios de la Casa Blanca a periodistas. Según altos funcionarios, el "Quad" se concentrará sobre todo en proyectos económicos, ambientales y de lucha contra la pandemia.

ASEAN

No hay un objetivo "militar", insistieron, asegurando que el "Quad" sería "complementario" a otras iniciativas regionales, en respuesta a una pregunta sobre su articulación con la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN).

Algunos miembros de esta organización, que integran Malasia, Indonesia, Brunéi, Vietnam, Camboya, Laos, Birmania, Singapur, Tailandia y Filipinas, temen que la ofensiva estadounidense en la región lleve a una escalada con China.

25 de septiembre de 2021

Publicado enInternacional
Aumentó mil 400 mdd el gasto en armas nucleares en la pandemia, reporta ONG

Ginebra. Los países con armas nucleares aumentaron el año pasado en mil 400 millones de dólares el gasto en sus arsenales, mientras la pandemia causaba estragos humanos y económicos en el mundo, informaron ayer activistas.

En un reciente informe, la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN) detalló cómo los nueve países con armamento de destrucción masiva continuaron aumentando su gasto.

Mientras las camas de los hospitales se llenaban de pacientes, nueve países descubrieron que tenían más de 72 mil millones de dólares a mano para adquirir armas nucleares, dice el informe.

Esto representa un aumento de mil 400 millones de dólares respecto del gasto de 2019, explicó la ICAN, organización que ganó el Nobel de la Paz en 2017.

Según el informe, Estados Unidos gastó más de la mitad del importe total, unos 37 mil 400 millones de dólares, lo que supone aproximadamente 5 por ciento de su gasto militar en 2020, apunta el documento.

De acuerdo con las estimaciones de la ICAN, se cree que China gastó unos 10 mil millones de dólares y Rusia 8 mil millones.

Si se toman en conjunto los nueve países, que también incluyen Reino Unido, Francia, India, Israel, Pakistán y Corea del Norte, se gastaron más de 137 mil dólares por minuto en 2020, agrega.

El incremento se produjo también cuando un tratado defendido por esta ONG para abolir las armas nucleares recibió su 50 ratificación, lo que provocó su entrada en vigor en enero.

El informe destaca además cómo los gobiernos dieron cada vez más dinero a los contratistas de defensa, que a su vez destinaron más dinero a grupos de cabildeo en favor de un aumento del gasto.

La ICAN detalló que por cada dólar invertido el año pasado en presionar a los gobiernos para que gasten más en defensa, 236 dólares volvieron a las empresas en forma de contratos de armas nucleares.

Publicado enInternacional
Reunión de cancilleres del G-7 concluye en Londres con críticas a Rusia y China

Londres. El grupo de las siete principales economías mundiales G-7 concluyó ayer su primera reunión presencial en más de dos años con críticas a Rusia por su "actitud irresponsable" en Ucrania y llamados a China a "respetar los derechos humanos".

Además de China, Rusia e Irán, los cancilleres amenazaron a la junta golpista de Myanmar con nuevas sanciones y se comprometieron a apoyar económicamente el programa de reparto de vacunas Covax.

Sin embargo, los cancilleres de Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Alemania, Italia, Canadá y Japón no hicieron ningún anuncio inmediato sobre nuevos fondos para mejorar el acceso a las vacunas contra el Covid-19, pese a los reiterados llamados para que el G-7 haga más para ayudar a los países más pobres.

La reunión de esta semana marcó el tono de la cumbre de líderes de estas potencias que se llevará a cabo del 11 al 13 de junio y que supondrá el debut internacional del presidente estadunidense, Joe Biden.

"Reconocemos que nos reunimos en un contexto excepcional y de cambios rápidos", indicó el comunicado final, que apuesta por el sistema multilateral para dar forma a un futuro más limpio, más libre, más justo y más seguro para el planeta.

Los cancilleres del G-7 reservaron sus críticas más duras para China, a la cual llamaron a cumplir con sus obligaciones en virtud de la legislación nacional e internacional.

También externaron su preocupación por las violaciones de los derechos humanos y los abusos contra la minoría musulmana uigur en la provincia de Xinjiang y en el Tíbet, e instaron a poner fin a la represión de los manifestantes en Hong Kong.

Las siete potencias dejaron, no obstante, la puerta abierta a una futura cooperación con Pekín y subrayaron la necesidad de una postura común para enfrentar los retos globales, en contraste con el creciente unilateralismo de los últimos años durante el mandato de Donald Trump en Estados Unidos.

Los jefes de la diplomacia también acusaron a Rusia por su "actitud desestabilizadora" al desplegar tropas en la frontera con Ucrania, la "ciberactividad maliciosa", la desinformación y sus acciones de inteligencia.

"Seguiremos reforzando nuestras capacidades colectivas y las de nuestros socios para hacer frente y disuadir el comportamiento ruso que está amenazando el orden internacional basado en normas", advirtieron.

La reunión se realizó en un contexto de creciente presión para mostrar más solidaridad, máxime cuando a los países pobres les siguen faltando vacunas para luchar contra la pandemia y las campañas masivas de inmunización en los ricos permiten el desconfinamiento.

Más de mil 200 millones de dosis contra el Covid-19 se han administrado a nivel global, pero menos de uno por ciento ha sido en los países menos desarrollados. En su comunicado, el G-7 promete apoyar económicamente el programa Covax "para permitir un despliegue rápido y justo" de vacunas, aunque no anunciaron ayuda adicional.

Publicado enInternacional
Potencias europeas prohíben la vacuna AstraZeneca y se inclinan por Sputnik V

Desde junio de 2020 fui de los primeros, dicho sea con humildad de rigor, en advertir los inconvenientes de AstraZeneca (https://bit.ly/3bTANne).

Nueve meses después, ya no es novedad que las principales potencias europeas –Francia, Alemania, Italia y España–, más casi una veintena de países europeos respetables ( FT, 16/3/21), prohibieron su uso por casos de trombosis y embolias fulminantes, después de su inoperancia en mayores de 65 años (https://bit.ly/3vI0fnA).

Tras la resonante bendición de la mejor revista médica del mundo, la británica The Lancet, en la Unión Europea (UE) se quedaron sin argumentos xenófobos para despreciar a la triunfal Sputnik V.

Organismos internacionales han mostrado sus patentes fallas e intereses globalistas, tales como la OMS y EMA infeudadas por la panoplia de Covax/Cepi/Gavi y toda la bursátil fauna escatológica de Bill Gates (https://bit.ly/3s75pHe).

La "reguladora" European Medicines Agency (EMA) no oculta su obscena rusofobia y tarda en dar luz verde a Sputnik V, mientras el premier de Bavaria –la región más próspera de Alemania–, Markus Soder, ha exhortado a los sesgados reguladores a "acelerar" la revisión de las vacunas (https://bit.ly/3tsV34V).

Rusia ha puesto en tela de juicio la "neutralidad" de la EMA, cuando una de sus principales funcionarias, Christa Wirthumer-Hoche, reliquia rusófoba de la guerra fría, instó a la UE de no usar la Sputnik V, aprobada en 46 países (https://bit.ly/3bTxDQ9).

La agencia del israelí-estadunidense Bloomberg "apoya" a la irlandesa Emer Cooke, directora ejecutiva de la EMA, quien se ha deslindado de los gigantes europeos para bendecir los “beneficios (sic) de AstraZeneca (https://bloom.bg/3bR2kp5)”. La alemana y connotada rusófoba Úrsula von der Leyen –criticada ferozmente en Alemania por su pésimo manejo de las vacunas "occidentales"–, quien encabeza a la poderosa Comisión Europea, puso en tela de juicio la bondad de Moscú para exportar millones de dosis cuando la vacunación en Rusia ha sido muy lenta.

Kirill Dmitriev, mandamás del muy exitoso "fondo soberano de riqueza" ruso que financió el desarrollo de Sputnik V, del célebre Instituto Gamaleya, "reveló haber conseguido acuerdos con empresas de Francia, Alemania, Italia y España para la manufactura de un lote de inyecciones", mientras prosiguen las charlas para su producción.

Mientras se querellan en el seno de la UE los rusófobos y rusófilos, Moscú acaba de firmar un acuerdo con la farmacéutica suiza Adienne para producir pequeñas cantidades de Sputnik V en Italia, cuando la farmacéutica italiana ReiThera está a punto de concretar un vibrante acuerdo con Sputnik V, que para Rusia sería todavía mas significativo que los acuerdos que ha descolgado con Brasil, Argentina e India.

La UE se clavó en forma alocada con AstraZeneca que no cumplió sus compromisos de suministro y dejó vulnerablemente desnuda a la UE, que vuelve a mostrar su legendaria candidez geopolítica frente a Gran Bretaña, con o sin Brexit.

Reuters –una de las principales puntas de lanza de la geopolítica británica– expone estupefacta que “tras bambalinas, la UE gira a la vacuna Sputnik V (https://reut.rs/3vAkm7c)”, cuando 450 millones de europeos han quedado desvalidos. Viene todo el veneno de Reuters: "En público, la UE ha desechado la campaña de suministro global de la vacuna rusa como ardid de propaganda de un régimen indeseable (sic)". ¿Dónde quedó la universalidad de la ciencia? Reuters no oculta que "si Sputnik V se suma al arsenal de vacunas de la UE, significaría un triunfo (sic) diplomático para Rusia". ¡Pues sí!: todas las sanciones contra Rusia se vendrían abajo, así como toda la política disfuncional de la UE en Crimea y Ucrania oriental por órdenes de EU.

Suena increíble que, en medio de una pandemia, todavía existan misántropos "humanos" deshumanizados que, con el fin de conseguir sus aviesos objetivos geopolíticos, consideren a los rusos como inhumanos y antihumanos, lo cual no tiene nada que ver con la inmaculada ciencia universal.

http://alfredojalife.com

Facebook: AlfredoJalife

Vk: https://vk.com/alfredojalifeoficial

https://www.youtube.com/channel/UClfxfOThZDPL_c0Ld7psDsw?view_as=subscriber

Publicado enInternacional
Juego de sombras: la alianza euroasiática está más cerca de lo que se cree

Detrás de la niebla de las informaciones se acerca un reordenamiento mundial con el continente euroasiático como protagonista.

Hemos visto cómo China está planeando meticulosamente todos sus decisivos movimientos geopolíticos y geoeconómicos hasta el 2030 y más allá.

Lo que están a punto de leer a continuación proviene de una serie de conversaciones con analistas de inteligencia, y puede ayudar a bosquejar los lindes del actual gran tablero de ajedrez de la política mundial

En China, está claro que el camino a seguir apunta a impulsar la demanda interna, y ha dirigir toda su política monetaria para consolidar la construcción de industrias nacionales de nivel mundial.

Paralelamente, en Moscú se discute: ¿Rusia debe seguir el mismo camino?

Según un analista de inteligencia ruso, «Rusia no debería importar nada, salvo las tecnologías que necesita hasta que pueda crearlas por sí misma y exportar sólo el petróleo y el gas que se requiere para pagar las importaciones. China necesita recursos naturales, lo que hace que Rusia y China sean aliados insuperables. Una nación debería ser tan autosuficiente cuanto le sea posible».

La estrategia del Partido Comunista de China (PCCH) fue delineada por el Presidente Xi en la reunión del Comité Central del 31 de julio… y fue en contra de un ala neoliberal el partido que han soñado con la conversión del partido en una organización socialdemócrata al estilo occidental y supeditada a los intereses del capital occidental – ¿colaboracionistas?

Comparar la velocidad del desarrollo económico de China con el de los Estados Unidos es como comparar un Maserati Gran Turismo (con un motor V8 ) con un Toyota Camry.

China, proporcionalmente, tiene una reserva de generaciones jóvenes muy bien educados; una migración rural-urbana acelerada; una rápida erradicación de la pobreza; gran capacidad de ahorro de su población; un sentido cultural de gratificación diferida; una sociedad -confucionista- con disciplina social y con una inteligencia racionalmente educada.

El proceso de que China comercie cada vez más consigo misma será más que suficiente para mantener el necesario impulso para un desarrollo sostenible.

El factor hipersónico

Mientras tanto, en el frente geopolítico, el consenso en Moscú (desde el Kremlin hasta el Ministerio de Relaciones Exteriores) es que la administración Trump no es «capaz de llegar a un acuerdo», un eufemismo diplomático que se refiere a un grupo de embusteros que tampoco es «capaz de actuar legalmente». Otro eufemismo que se aplica, por ejemplo, a la ruptura de los acuerdos por parte de Trump.

El Presidente Putin ha dicho en el pasado reciente que negociar con el Equipo Trump es como jugar al ajedrez con una paloma chiflada: un pájaro que camina por sobre el tablero de ajedrez, caga indiscriminadamente, derriba piezas, declara la victoria y luego huye.

En contraste, el gobierno ruso invierte su tiempo en construir una alianza euroasiática uniendo a Alemania, Rusia y China.

Este escenario se aplicará en Alemania después de Frau Merkel. Según un analista estadounidense, «lo único que frena a Alemania es que pueden perder sus exportaciones de coches a los Estados Unidos. Pero esto puede suceder de inmediato debido a la tasa de cambio dólar-euro, con el euro cada vez más fuerte».

En el frente nuclear, y yendo mucho más allá de la actual situación en Bielorrusia (ya que no habrá ningún Maidan en Minsk) Moscú ha dejado muy claro que cualquier ataque con misiles de la OTAN será interpretado como un ataque nuclear.

El sistema de misiles defensivos de Rusia -incluyendo los ya probados S-500, y los nuevos S-600- podrían ser un 99% efectivos. Esto significa que los rusos tendrían que absorber algún tipo de castigo. Por esta razón Rusia ha construido una extensa red de refugios antinucleares, en las grandes ciudades, para proteger al menos a 40 millones de personas.

Los analistas rusos explican que el enfoque defensivo de China está en la misma línea. Pekín estaría desarrollando –si no lo ha hecho ya– un escudo defensivo, con capacidad para contraatacar un ataque de misiles nucleares estadounidenses.

Los mejores analistas rusos, como Andrei Martyanov, saben que las tres principales armas de una posible próxima guerra serán; los misiles, los submarinos (ofensivos y defensivos) y las herramientas de guerra cibernética.

El arma clave hoy en día –y los chinos lo entienden notoriamente– son los submarinos nucleares. Los rusos han observado que China está construyendo una flota de submarinos –con misiles hipersónicos– mucho más rápido que los EEUU. Las flotas de superficie están obsoletas. Una miríada de submarinos chinos puede acabar fácilmente con una fuerza de ataque de un portaaviones. Las fuerzas de ataque de los portaaviones estadounidenses tienen muy poco valor en las actuales circunstancias.

Lo que estimula a China a obtener la mayor parte de sus recursos energéticos por tierra desde Rusia se explica por una estratégica: esta será la ruta segura en el caso que los mares queden bloqueados – al tráfico comercial– por una guerra entre Estados Unidos, por un lado y Rusia y China por el otro.

Incluso si los oleoductos son bombardeados, estos pueden ser reparados en muy poco tiempo. De ahí la importancia que tiene para China la serie de proyectos conjuntos con empresa Gazprom de Rusia.

El factor Ormuz

Un secreto muy bien guardado en Moscú es que justo después de las sanciones alemanas impuestas en relación con Ucrania, un importante operador mundial de energía se acercó a Rusia con una oferta para desviar a China no menos de 7 millones de barriles al día de petróleo más una inmensa cantidad de gas natural. Pase lo que pase, la propuesta sigue sobre la mesa de un asesor de petróleo y gas del Presidente Putin.

En el caso de que eso ocurriera, China se aseguraría de todos los recursos naturales que necesita. Bajo esta hipótesis, la lógica rusa sería evitar las sanciones alemanas cambiando sus exportaciones de petróleo a China, que desde el punto de vista ruso es más avanzada en tecnología de consumo que Alemania. Por supuesto este escenario no ha impedido la inminente conclusión de Nord Stream 2.

Los servicios de inteligencia le han dejado muy claro a los industriales alemanes que si Alemania perdiera su fuente rusa de petróleo y gas natural, y el Estrecho de Ormuz fuera bloqueado por Irán (en caso de un ataque americano) la economía alemana podría simplemente colapsar.

Ha habido serios debates entre los servicios de inteligencia sobre la posibilidad de que una “sorpresa de Octubre” patrocinada por EEUU, que actuando con una bandera falsa acuse a Irán del inicio de una guerra. La «máxima presión» del Equipo Trump sobre Irán no tiene absolutamente nada que ver con el Tratado de Control de Armas atómicas. Lo que importa es que, incluso indirectamente, la asociación estratégica entre Rusia y China ha dejado muy claro que Teherán será protegido como un activo estratégico – y como un nodo clave de la integración de Eurasia.

Los analistas de inteligencia centran su preocupación en un escenario -bastante improbable – de un colapso del gobierno de Teherán. Lo primero que Washington haría en este caso es tirar del interruptor del sistema de compensación SWIFT. El objetivo sería aplastar la economía rusa. Si este escenario llegara a ocurrir, China podría perder a sus dos aliados clave en un solo movimiento, y luego tener que enfrentarse a Washington solo, en una etapa que todavía no poder asegurarse todos los recursos naturales necesarios.

Esta situación sería una verdadera amenaza existencial. Esto explica la lógica detrás de la creciente interconexión de la asociación estratégica Rusia-China, la aceleración al máximo la fusión de los sistemas de pago Mir ruso y CHIPS chino, los más de 400.000 millones de dólares del acuerdo China-Irán de 25 años de duración y las medidas para eludir el dólar estadounidense en el comercio internacional.

Bismarck ha regresado

Otro posible acuerdo secreto ya discutido en los más altos niveles de inteligencia es la posibilidad de un Tratado de Reaseguros (inspirado en el canciller Bismarck) a ser establecido entre Alemania y Rusia. La consecuencia inevitable sería una alianza de facto Berlín-Moscú-Pekín que abarcaría la Iniciativa del Cinturón y la Carretera (BRI), junto con la creación de un nueva moneda euroasiática (¿digital?) para la alianza euroasiática, que incluiría actores importantes pero periféricos como Francia e Italia.

Bueno, el eje Beijing-Moscú ya está en funcionamiento. Berlín-Pekín es un trabajo en progreso. El eslabón todavía desconocido es Berlín-Moscú.

Este cambio mundial representaría no sólo la última pesadilla para las elites angloamericanas – rebasados por Mackinder- sino también el paso de la antorcha geopolítica de los imperios marítimos al corazón de Eurasia.

Ya no es una ficción. Ahora está sobre la mesa.

Por un momento, hagamos un pequeño viaje en el tiempo y vayamos al año 1348. Los mongoles están en Crimea, sitiando la ciudad de Kaffa –un puerto comercial en el Mar Negro controlado por los genoveses. Repentinamente, el ejército mongol es reducido por la peste bubónica. Sus generales lanzan los cadáveres contaminados sobre las murallas de la ciudad de Crimea.

Qué pasa cuando los barcos comenzaron a navegar de nuevo de Kaffa a Génova. Transportaron la plaga a Italia. En 1360, la Peste Negra estaba literalmente por todas partes, desde Lisboa a Nóvgorod, desde Sicilia a Noruega. Se calcula que hasta el 60% de la población de Europa pudo haber muerto, más de 100 millones de personas.

Algunos historiadores argumentan que el Renacimiento se retrasó un siglo entero, debido a la plaga.

La Covid-19, por supuesto, está lejos de ser una plaga medieval. Pero sería adecuado preguntarse: ¿qué Renacimiento podría estar retrasando la actual pandemia ?

Bueno, podría estar adelantándose el Renacimiento de Eurasia. Esto ocurre justo cuando el antiguo hegemón está implosionando internamente, «distraído por la distracción», para citar a T.S. Eliot.

Detrás de la niebla, de los juegos de sombras, ya está en marcha los movimientos trascendentes que reorganizan la gran masa terrestre euroasiática.

Por Pepe Escobar | 04/09/2020

Fuente: https://observatoriocrisis.com/2020/08/29/juego-de-sombras-la-alianza-euroasiatica-esta-mas-cerca-de-lo-que-se-cree/

Publicado enInternacional
 Autoridades de Salud de Rusia anunciaron el lanzamiento de la primera vacuna en el mundo contra el Covid-19.Foto Luis Castillo

Según la OMS, seis vacunas entraron a la final "fase 3" de pruebas clínicas (https://bit.ly/3iwhpNF), donde resaltan: tres de China –Sinovac, Sinopharm y Sinophar–; otra anglosueca, Oxford/AstraZeneca; otra estadunidense, Moderna/NIAID; y una híbrida: de dos chinas BioNTech/Fosun asociadas a la estadunidense Pfizer, integrante del “ Big Pharma” (https://bit.ly/3gEEcpJ).

La controvertida OMS omite, malignamente o por "comisión", el sonoro lanzamiento de la vacuna rusa que será la primera en el mundo contra el Covid-19 y que el centro nacional de investigación Gamaleya de Rusia “se prepara para registrarla (https://bit.ly/2XDZtZg)”, la cual es entronizada como el "momento Sputnik", en alusión al lanzamiento satelital en 1957 que colocó a la ex URSS en el primer sitial de la carrera en el espacio antes que EU.

Desde hace cuatro meses sigo la carrera por el primer sitial de las vacunas entre las empresas chinas y las anglosajonas cuando la rusa no aparecía en el radar.

De allí que sea asombroso el anuncio de Kirill Dmitriev, director del "Russia Direct Investment Fund" –un "fondo soberano de riqueza"– quien anunció el lanzamiento de la primera vacuna en el mundo para estos días (https://bit.ly/3fCWiay), quizá el 10 de agosto (https://bit.ly/2ETi3Gb).

Mijail Murashko, ministro de Salud de Rusia, aseveró que "la vacuna masiva (sic) está programada para octubre, y los primeros en recibir el fármaco serán los médicos y los profesores".

Los golpes bajos de los competidores no se han hecho esperar en EU, donde abultan su "preocupación" sobre la "seguridad" de la vacuna rusa (https://bit.ly/3gz4bPo).

Hace tres meses planteé el desencadenamiento de una "guerra nacionalista de vacunas entre Occidente y China" (https://bit.ly/3gEqTFX) ya que el primer país descubridor de la primera vacuna mundial obtendría una supremacía biotecnológica y un poder geopolítico sin igual.

The Wall Street Journal menciona el "nacionalismo de las vacunas" y su "nueva dinámica en la carrera para aplastar al coronavirus" que se (con)centra en el manejo nacional y sus alcances geopolíticos: la vacuna del coronavirus representaría un premio monumental para el país capaz de manufacturarla a gran escala, un triunfo civilizatorio (sic) comparable al alunizaje. Permitiría al vencedor revivir su economía muchos meses por delante de los demás y entonces seleccionar qué aliados obtendrían luego sus envíos” (https://on.wsj.com/3fFnlli).

En forma sorprendente, ninguna empresa rusa aparece en el top ten del Big Pharma, medido por sus ingresos, donde descuellan dos empresas chinas: China Resources (primer lugar del ranking) y Sinopharm (cuarto lugar), frente a tres de EU: Johnson&Johnson (segundo), Pfizer (quinto) y Merck (octavo).

Tampoco aparecían las dos empresas chinas cuando abordé hace 11 años el ranking del momento del Big Pharma que constituía un casi-monopolio anglosajón.

En 2009 aduje que "con o sin el brote súbito de infecciones inéditas, el siglo XXI estaba destinado a ser eminentemente biológico, donde la inmunidad, la genética, la bioquímica y la virología jugarán un rol determinante y cuando el armamentario farmacológico será de carácter estratégico, por lo que aquellos países que dispongan de la sapiencia nanobiotecnológica (un feudo de EU, guste o disguste) tendrán un gran avance y quizá dispongan hasta del control del género humano voluntaria o involuntariamente".

Y agregué tristemente en Bajo la Lupa: "Aquí resalta la inmensa vulnerabilidad del BRIC (Brasil, Rusia, India y China), ya no se diga de Latinoamérica y el mundo islámico, que han descuidado el rubro farmacológico tan relevante" (https://bit.ly/30DuLkN).

Hace dos meses alerté que "La guerra farmacológica y de vacunas entre el mundo anglosajón y China va viento en popa, pero ya van entrando otros actores poderosos como Rusia" (https://bit.ly/31tbMIV).

En 11 años cambió dramáticamente el panorama del Big Pharma: hoy con sus vacunas tanto Rusia y su "momento Sputnik" como la inventiva China están a punto de desbancar al casi-monopolio farmacológico anglosajón.

http://alfredojalife.com

Facebook: AlfredoJalife

Vk: alfredojalifeoficial

Youtube: https://www.youtube.com/channel/ UClfxfOThZDPL_c0Ld7psDsw?view_as=subscriber

Publicado enInternacional
Acuerdos de apoyo de Angela Merkel y Xi Jinping a la OMS, así como a la promoción de la cooperación internacional en la ONU, habrían irritado a Donald Trump. Foto Ap

El catalán y socialista Josep Borrell, a cargo de la política exterior de la Unión Europea (UE), definió su nueva política con China y EU como doctrina Sinatra, quien inmortalizó la canción My way, que no toma partido en la confrontación de Washington contra Pekín.

La autoría de la canción es del sirio-estadunidense Paul Anka y ya había sido enunciada dos semanas antes de la caída del muro de Berlín en 1989 por Guennadi Guerasimov (GG), portavoz de Gorbachov, ex mandamás soviético.

GG optó por la doctrina Sinatra –en contraste a la doctrina Brejnev, donde la URSS imponía su ley a los países satélites– que en forma cándida le otorgaba a Polonia y a Hungría, independientemente de la legitimidad de sus veleidades geopolíticas, la latitud de escoger una vía diferente, lo cual marcó el inicio de la balcanización de la URSS (https://bit.ly/3efv5dY).

Sylvie Kauffmann (SK), editorialista del rotativo galo Le Monde, explaya la doctrina Sinatra e incurre en acrobacias lingüísticas, en medio de las tensiones noratlánticas en la fase de Trump, para diferenciar el no-alineamiento de la UE en la disputa de EU y China, lo cual no significa equidistancia cuando existe una franca asimetría, que se agudizó con la pandemia del Covid-19, que debe poner freno a las ambiciones de Pekín, sin caer en la trampa de una confrontación entre China y EU que se ha vuelto estructural (sic).

A inicios de junio, en una conversación telefónica, el mandarín Xi Jinping y la canciller alemana Angela Merkel (AM) –por tercera vez desde el brote del Covid-19– acordaron varios puntos, como el apoyo a la OMS, que es anatema para Trump, y la promoción de la cooperación internacional en la ONU y con el G20, además de acelerar los intercambios geoeconómicos (https://bit.ly/3eiLVbS).

Se espera la visita del mandarín Xi a Alemania para septiembre –sea en forma presencial o por una videocumbre– para dialogar con los 27 miembros de la UE.

El Covid-19 profundizó la relación franco-alemana, y la reciente visita de AM a su homólogo francés Emmanuel Macron expuso eldeseo mutuo de mantener relaciones estables y sanas con China, pese a las fuertes presiones de la dupla Trump/Mike Pompeo para adoptar una confrontación de corte sinofóbica (https://bit.ly/3hLZGCa).

Es probable que la resurrección europea con su doctrina Sinatra y el coqueteo de la canciller AM con el mandarín Xi hayan contribuido a la exasperación de Trump, quien acaba de ordenar el retiro de 9 mil 500 efectivos de Alemania para septiembre –de un total de 34 mil 500 y que en un momento dado de rotación pueden alcanzar 52 mil (https://on.wsj.com/3dlrqKe)–, debido al incumplimiento, según sus decires, de aumentar su gasto militar en el seno de la OTAN. Coincidentemente, cuando se gesta la cumbre entre el mandarín Xi y la UE-27 que presidirá Alemania, es cuando EU retira sus tropas, de las que se ignora cuál será su nuevo destino (https://bit.ly/3eiMKS0).

A Trump le ha irritado que Alemania no haya detenido el gasoducto NordStream2 proveniente de Rusia, y no faltan legisladores pugnaces del Partido Demócrata, como Bob Menendez y Eliot Engel, quienes disparatan de que el retiro de tropas estadunidenses beneficia al zar Vlady Putin (https://bit.ly/2YWzNXs).

En su más reciente artículo, SK comenta que la pandemia del Covid-19 hizo mover las líneas en Europa que podría salir transformada, mientras en el campo de la geopolítica mundial “la crisis exacerbó las grandes tendencias en curso sin cambiar fundamentalmente la sustancia (https://bit.ly/2YinsOe)”, por cierto, tesis de Bajo la Lupa.

SK confiesa que la UE estuvo a punto de desintegrarse, pero se recuperó y después del estadio de sideración (sic), eligió el camino inverso, el de una integración más profunda, para levantar sus economías y resistir mejor los futuros choques.

Falta mucho por avistar si las rediseñadas tendencias centrípetas superan a las fuerzas centrífugas, así como ver qué tanto funciona la doctrina Sinatra, que ya fracasó una vez y comporta el grave error de menospreciar a Rusia.

http://alfredojalife.com

Facebook: AlfredoJalife

Vk: alfredojalifeoficial

Youtube: https://www.youtube.com/channel/ UClfxfOThZDPL_c0Ld7psDsw?view_as=subscriber

Publicado enInternacional
Pugna global por la vacuna del coronavirus 

Compiten intereses de los Estados y los grupos farmacéuticos

Estados Unidos, China, la Unión Europea y la industria farmacéutica se lanzaron a la búsqueda improvisada del antídoto contra la covid-19. 

 

¿Quién se quedará con el tesoro de la patente de la vacuna contra la covid-19 ?. Una auténtica batalla científica, diplomática y financiera entre Estados y grupos farmacéuticos se está desplegando en el telón de la búsqueda de la vacuna que pondrá termino a la pandemia que infectó a millones de personas en el mundo y mato a otros miles y miles de seres humanos. Cuatro actores mundiales ocupan el primer plano: Estados Unidos y su estrategia ultranacionalista, China, para quien la vacuna sería una sólida victoria diplomática, la Unión Europea -- un jugador que ingresó con mucho atraso en esta batalla global-- y la industria farmacéutica. 

El presidente norteamericano, Donald Trump, eligió la famosa doctrina llamada “Frank Sinatra” que se refiere a la canción My Way interpretada por el cantante en los años 60 para marcar sin ambigüedad su conducta: la haremos en casa, rápido y nosotros solos. Trump se ha fijado un plazo que la comunidad científica mundial juzga imposible, es decir, noviembre de 2020, una fecha que coincide con las elecciones en los Estados Unidos. Cuando presentó el proyecto, Trump lo bautizó « Operation Warp Speed » en alusión directa a la serie Star Trek y la velocidad de las naves espaciales que vuelan más rápido que la velocidad de la luz.

Actualmente, hay 183 equipos internacionales trabajando en un proyecto de vacuna. Frente a ellos están los grupos farmacéuticos, casi todos captados y subsidiados por la administración norteamericana y Europa. Se destacan varios, entre ellos tres muy avanzados: GlaxoSmithKline (GSK), Merck & Co (MSD), Pfizer, Janssen-Johnson & Johnson, Sanofi Pasteur. También aparece la china CanSino que trabaja asociada con el Beijing Institute of Technology. Los más adelantados son: Moderna Therapeutics (Estados Unidos, 500 millones de euros en subsidios), AstraZenec (británico sueco, mil millones de euros de subsidios) y Sanofi (multinacional francesa que recibió 226 millones de euros de las cajas la Biomedical Advanced Research and Development Authority, Barda, la agencia federal de investigación médica de Estados Unidos). 

En mayo de este año, el presidente de Sanofi, Paul Hudson, le dijo a Bloomberg que Sanofi, en caso de que descubriera la vacuna, la distribuiría primero en los Estados Unidos porque Washington “comparte los riesgos” de la investigación. Frente a la polémica que suscitaron estas declaraciones, los portavoces del grupo salieron a calmar las inquietudes y prometieron “servir a los franceses”. El presidente francés, Emmanuel Macron, ya dijo en mayo que le vacuna debería ser “un bien público mundial”. En el mismo sentido se expresó el Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, para quien la vacuna “debe ser vista como un bien público mundial, como una vacuna de los pueblos”. La Unión Europea “anhela” un “acceso universal rápido y equitativo” mientras que el presidente chino, Xi Jinping, prometió que si sus investigadores tenían éxito Pekín pondría su descubrimiento en acceso libre. Los industriales llaman a todas las puertas para conseguir financiación. La de los Estados y la de los fondos como la Coalición Internacional CEPI (Coalition for Epidemic Preparedness Innovations), cuya sede está en Noruega y cuenta con un “colchón” de 680 millones de euros consagrados a la selección y financiación de proyectos.

Es casi un sueño pensar en una posibilidad gratuita cuando está en juego un mercado de 65 mil millones de euros. La noción de bien público mundial apareció en los años 90, sobre todo a partir de las teorías de Charles Kindleberger, quien definió al bien público mundial como “un conjunto de bienes accesibles a todos los Estados que carecen de un interés individual por la producción”. No parece ser el caso, tanto más cuanto que la noción de “bien público mundial” reposa sobre una estructura ya desaparecida: la cooperación entre los Estados. Trump se quiere salvar a si mismo, China su prestigio y Europa pedalea detrás de las dos potencias mundiales. Los Estados financian sus propios laboratorios y centros de investigaciones al mismo tiempo que se “garantizan” la disponibilidad de la vacuna ante los grupos farmacéuticos. 

La Unión Europea reveló hace unos días que invertiría 4 mil millones de euros en las cajas de los grupos farmacéuticos. Sin adelantar el precio, Francia, Alemania, Italia y los Países Bajos consiguieron que el laboratorio AstraZeneca entregue 400 millones de dosis si descubre la vacuna, y ello sin sacar beneficio alguno. El mismo laboratorio se comprometió a distribuir dos mil millones de dosis en el mundo a un precio equivalente al costo de producción. La fundación internacional GAVI (fundada hace 20 años por Bill Gates) bloqueó anticipadamente 300 millones de dosis del laboratorio AstraZeneca para repartirlas en los países pobres. En cada caso, el poder lo tienen los grupos farmacéuticos y no los Estados o la investigación pública. El sector público no hace más que negociar y pagar a los laboratorios en las mejores condiciones posibles un descubrimiento en gestación, pero no real. Es una lotería hacia el futuro. Muchos anuncios y poca transparencia. La doctora Nathalie Ernoult, miembro de Médicos del Mundo y del Instituto de Relaciones Internacionales estratégicas, recuerda que “para asegurarse de que las promesas van a cumplirse, habría que conocer el contenido de los contratos, lo que no es el caso hoy”.

La búsqueda de la vacuna se parece en mucho a la forma en que la pandemia fue combatida: a tientas, improvisando, corriendo detrás de la propagación del virus, con potencias enfrentadas, científicos populistas o charlatanes que promocionan sus milagros en las redes sociales sin la más lejana certeza científica. 

Los Estados apuestan por los laboratorios más avanzados en las investigaciones, pero, de hecho, la vacuna aún no existe. Hay unos cien proyectos sobre la mesa, pero sólo diez están siendo probados en los seres humanos, de los cuales 5 en China. Se han invertido miles de millones de euros en la elaboración de una vacuna contra el SIDA y la Malaria y ambos tratamientos tampoco existen pese a que matan, respectivamente, 770 mil y un millón de personas cada ano. La covid-19 es objeto de una pugna global entre intereses políticos, públicos, financieros, diplomáticos y tecnológicos. La carrera hacia el descubrimiento de una vacuna es un espejo perfecto de lo que ocurrió y sigue ocurriendo con esta pandemia. Una improvisación globalizada.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Publicado enInternacional
Trump propone un G11 para contrarrestar a China: ¿un G2 subrepticio de EU con Rusia?

Arden 40 ciudades en EU, que vive su segunda guerra civil multifactorial, a la que se agrega el homicidio de George Floyd, mientras el atribulado Trump, quien así –como puede perder puede ganar con dos escenarios: el Rinoceronte Gris y el “momento Nixon (https://bit.ly/3cBKu6J)”–, el presidente de EU no ceja su cerco contra China, cuya electorera inculpación pandémica considera le puede redituar dividendos de aquí al 3 de noviembre.

La cumbre del disfuncional G7, que le toca apadrinar este año a EU, ha sido aprovechada por Trump para avanzar su agenda ya nada subrepticia de coquetear con Rusia, para formar un G2 contra China, de acuerdo con el esquema geoestratégico de Henry Kissinger, de 97 años. Ahora Trump desea ir más allá del caduco G7 y propone invitar a Rusia –a la que nunca ha dejado de respetar como superpotencia–, además de sus dos aliados Australia y Sud­corea, y a una India perplejamente dubitativa, lo que en suma estaría creando un G11 contra China, como lo bautiza el portal chino SCMP, con sede en Hong Kong y propiedad de Alibaba (https://bit.ly/2Y6hoHn). El G7 fue una creación conceptual en 1975, en pleno auge de la alianza noratlántica, del entonces presidente galo Valéry Giscard d´Estaing, de 94 años, curiosamente nacido en Coblenza (Alemania).

Luego con sus consabidas mañas, Bill Clinton, después del colapso de la URSS, invitó en forma pérfida a su cándido homólogo Boris Yeltsin para que Rusia formase parte adicional como un G8, que, en realidad, era un G7.5, ya que Moscú nunca fue admitida en forma humillante en sus trascendentales cónclaves financieristas (https://bit.ly/2APHbvp). Ulteriormente, Obama –quien cometió uno de los peores errores estratégicos en la historia de EU al haber empujado a Rusia a los brazos de China– expulsó con la mano en la cintura en 2014 a Moscú del formato G8 debido a la anexión de Crimea.

Según The Economic Times de India, la temeraria propuesta de Trump exasperó a China. Pekín comentó que tal propuesta estaba condenada al fracaso, además de ser “impopular (https://bit.ly/3795ErR)”. El rotativo indio comenta que Trump también empuja para desacoplar a China de las cadenas de suministro globales que pudieran perjudicar a Pekín a largo plazo.

El portal oficioso chino Global Times recuerda en referencia a la estrategia Indo-Pacífico resultó un fracaso al no poder seducir a India (https://bit.ly/3dIzW7o). La aceptación de Australia y Sudcorea es más bien ritualista, mientras muy hábilmente la canciller alemana, Angela Merkel, informó que no asistiría a la cumbre debido a la pandemia –curiosamente Alemania ha sido uno de los principales países en haber lidiado exitosamente con ella, lo cual ha resucitado a su canciller de su inopia popular.

A juicio de Ni Feng, director del Instituto de Estudios Americanos en la Academia China de Ciencias Sociales, la intención es simple: aislar a China y agregó que es justo el inicio, ya que seguirán más medidas de contención. Wang Wen, decano del Instituto Chongyang en la Universidad Renmin, argumentó que sería imposible para EU formar una línea frontal de guerra fría global contra China cuando otros países no desean tomar partido entre China y EU: es una fantasía de Washington que pueda formar una alianza contra China. Wu Xinbo, de la Universidad Fudan, adujo que la idea de crear una cuña entre Rusia y China era un pensamiento ilusorio. Gran Bretaña y Canadá se oponen furibundamente al regreso de Rusia al G7, mientras Trump conversó por teléfono con el zar Vlady Putin para invitarlo a la cumbre. La presencia de Rusia es más trascendental, dicho sea con respeto, que el restante de los otros nueve países debido a su estatura geoestratégica de superpotencia militar, lo cual no significa que tenga que romper su asociación estratégica con China cuando el destino multidimensional de ambos se ha vuelto complementario.

Más vale que Trump no se haga ilusiones con el esquema kissingeriano de un G2 de EU y Rusia contra China.

http://alfredojalife.com

Facebook: AlfredoJalife

Vk: alfredojalifeoficial

Youtube: https://www.youtube.com/channel/ UClfxfOThZDPL_c0Ld7psDsw?view_as=subscriber

Publicado enInternacional
Página 1 de 7