“Francesca Gargallo seguirá viviendo en cada paso de nuestra lucha”: mujeres kurdas

Desde el Movimiento de Mujeres de Kurdistán se difundió un comunicado en memoria de la pensadora feminista italo-mexicana Francesca Gargallo Celentini, fallecida en México el 3 de marzo de este año.

A continuación publicamos la declaración completa:

Desde el Movimiento de Mujeres de Kurdistán recibimos con dolor, ayer (3 de marzo) a la mañana, desde la Ciudad de México, la noticia de la muerte de la activista, académica, escritora y poeta Francesca Gargallo Celentani.

Francesca Gargallo era para nosotras una hermana y acompañó, desde el internacionalismo y con sus profundas reflexiones, nuestro movimiento a través de los continentes.

Nuestros pensamientos de amor más profundos van en esto momentos a su hija Helena y a todos sus seres queridos, que abrazamos mientras están reunidos en una red transnacional de afectos; nuestros sentimientos más comprometidos son sin fronteras para tener viva la memoria de vida y el ejemplo de nuestra compañera Francesca Gargallo, desde su alegría y vitalidad, que hacía de cada reflexión compartida una apertura sincera de horizontes y caminos.

Nacida en el sur de Italia, en Sicilia, en el 1956, y habitando México desde el 1979 como toda Abya Yala en su profundidad rebelde desde las luchas de las mujeres y disidencias, Francesca Gargallo caminaba la palabra desde un sentipensar que transcendía fronteras y tejía comunidades amorosas y autónomas, indígenas y populares, desde un internacionalismo feminista sensible y generoso en defensa de los derechos humanos. En su obra figuran cuentos para la infancia, poesías, narraciones y en sus trabajos, como en “Ideas Feministas Latinoamericanas” y después en “Feministas de Abya Yala”, criticaba la modernidad capitalista hegemónica y planteaba, practicándolas colectivamente, otras formas de ser, por fuera de esa, del feminismo radical. Ella recordaba en sus escritos que una lucha de mujeres que no construye autonomía sino que solo pide equidad, asimilando el mundo masculino, en un contexto de occidentalización acelerada del mundo, se pliega a políticas públicas globales estatales, y así tiende a forzar a todas las mujeres a una supuesta liberación individual, impulsando solo sus intereses en el ámbito del sistema capitalista, publicitado así como “el único sistema que funciona”.

La búsqueda de Francesca Gargallo hacia una modernidad democrática y anti-patriarcal en su investigación militante y académica ha abierto tanto señalamientos a los feminismo hegemónicos institucionalizados, como rutas para abarcar y entender con más atención las luchas llevadas adelante entre Abya Yala y Kurdistán, otras formas no occidentales de lucha anti-patriarcal desde donde construir mundos de sentidos y practicas comunitarias en defensa del planeta en autentica pluriversidad.

La entera vida de Francesca Gargallo ha sido este actuar colectivamente en una constante despatriarcalización de la comunidad y de la vida. Lectora y conocedora de las autobiografías escritas por la dirigente kurda Sakine Cansiz, como ella, sentimos que Francesca Gargallo abrazó la idea de tener que construir libertad no en un futuro próximo, sino en el aquí y en el ahora, comunalmente. Esto emerge cada momento en su obra escrita como en cada palabra que haya compartido desde la convivialidad. Dando énfasis con su creatividad a la potencia liberadora de la poesía, poco meses antes de irse, Francesca había escrito en el prologo de “Otoño”, una publicación de poesías sobre el Kurdistán: “La poesía es la forma literaria que adoptamos cuando necesitamos contar lo indecible porque, precisamente, accede al instante en el que podemos detenernos y gritar. Expresa nuestra fantasía de forma tal que devela el recuerdo de un relámpago que nos empuja, a pesar de la cotidianidad global, a reconstruir la libertad, ese anhelo tan personal que solo se hace realidad cuando compartimos su construcción y sus frutos.”

Su compromiso feminista internacionalista caminante para la libertad llegó hasta romper los muros de las cárceles de Turquía, cuando hizo resonar internacionalmente sus palabras contra el arresto de nuestra compañera kurda Leyla Güven, la cual inició una huelga de hambre en prisión y a la cual Francesca dirigió estas palabras, que en espejo, ahora le devolvemos: “Tu vida es importante para las feministas. Porque nos recuerda que tenemos que poner nuestro cuerpo en las primeras lineas si queremos desertar el patriarcado, y levantarnos contra la tortura, el aislamiento frente al rechazo de que las personas puedan vivir en paz”.

¡Francesca Gargallo seguirá viviendo cada paso en nuestra lucha!

!Jin Jiyan Azadi!

Movimiento de Mujeres de Kurdistán / 04-03-2022

Publicado enSociedad
Francesca Gargallo

Recuento de la vida y la obra de Francesca Gargallo (Siracusa, Italia, 1956-Ciudad de México, 2022), novelista, poeta, historiadora, traductora, ensayista y teórica del feminismo, y autora de ‘La decisión del capitán’, ‘Al paso de los días’, ‘Los extraños de la planta baja’, ‘Ideas feministas latinoamericanas’ y ‘Estar en el mundo’, entre otros títulos.

“El verdadero lugar del nacimiento es aquel donde por primera vez nos miramos con una mirada inteligente”. Plasmada en boca del emperador Adriano por Marguerite Yourcenar, esta sabiduría define, en paralelo, a una escritora italiana que decidió hacerse mexicana cuando a principios de los ochenta llegó, por azar, a Concepción del Oro, Zacatecas, e hizo de ésta su Ítaca. Aunque por cuestiones relacionadas con su labor docente Francesca Gargallo residió, hasta su prematuro fallecimiento, acaecido el 3 de marzo de 2022, en Ciudad de México, hizo de su obra maestra, La decisión del capitán (Era, México, 1997, reeditada en 2021 por el Fondo de Cultura Económica), una carta de amor a esa entidad: “Me sedujo a través de no hacer nada, esos son los verdaderos seductores, los que no necesitan mover un dedo”.

Nacida en Siracusa, Italia, el 25 de noviembre de 1956, Francesca Isabella Gargallo di Castel Lentini Celentani es un personaje tan o más fascinante que los creados por ella: Isabella, Lucía, Mariana, Begonia, Constanza de Andrada y “la escritora” de Marcha seca (Era, 1999), apasionadas, autosuficientes, aventureras, en las que, simultáneamente, conviven Ulises y Penélope; capaces de defender a un amigo en un pleitode cantina y surcar los mares con sólo una mochila. De amar abnegadamente, no nada más al amante, también al hijo, al hijo del hermano, al amigo.

Novelista, poeta, historiadora y una de las más progresistas teóricas del feminismo; licenciada en Filosofía por la Universidad de La Sapienza en Roma y doctora en Estudios Latinoamericanos por la Unam, empezó a escribir desde que, a los seis años, le enseñaron a hacerlo. Estaba enamorada de su maestra y pensaba que algún día le escribiría lo que sentía por ella. A los doce años se propuso reescribir la Constitución italiana porque no le gustaba. Su abuela paterna, Ada Sdrin Comnena, griega y exaltadamente romántica, pobló su mundo de sentimientos heroicos alucinados tras leerle La Ilíada. La abuela materna, Gilda Cosmo, era sobrina del más importante dantista de sus tiempos. No es coincidencia, pues, que la nieta lleve el nombre de la heroína oscura de Dante, antítesis de Beatrice, Francesca de Rimini, castigada en el Infierno con la melancolía eterna de mirar a su amado Paolo sin llegar a tocarlo. Gilda, a decir de Francesca, era una mujer fría que, sin embargo, adoró a su nieta, “era la más amorosa, viva, vital y empujadora mujer del mundo; la que me decía que durante las menstruaciones se puede comer todo lo que una quiere porque no se engorda; teoría que me hizo amar el menstruar”. Su madre, en cambio, era una bióloga que se frustró porque tuvo seis hijos. Su padre, Gioacchino Gargallo-Sdrin (1923-2007), era un escritor de filosofía de la historia, de quien la propia Francesca tradujo al español su entera Historia de la Historiografía moderna, en cuatro volúmenes, no obstante la cordial enemistad que los enfrentó toda la vida.

De Siracusa a Zacatecas

El nomadismo lo llevaba en la sangre y en los astros. Necesitaba desbaratar el estigma de su nombre: dejar de anhelar, salir a tocar. Aunque su familia era rica, más aún, aristócrata, viajó en calidad de estudiante pobre, quedándose en casas de pueblo y comiendo en fondas. Recorrió los Balcanes y el Mediterráneo, pasó por Nueva York, donde trabajó como baby sitter. Un día, harta de esta aséptica ciudad, se montó, mochila al hombro, a un camión Greyhound que la depositó en Texas. Fue ahí donde pidió aventón a un camionero mexicano: “lléveme a donde vaya usted”, le dijo, valiente o demasiado ingenua. Pero llegó a Zacatecas: el mejor lugar del mundo. Para entonces ya había publicado dos libritos en italiano: Itinerare (poesía, 1980) y Le tre Elene (cuento, 1980), pero en México no sólo se reafirmó en su pasión por la escritura: enamorada del idioma, adoptó el castellano como lengua literaria. “Llegar a escribir español me costó cinco años de silencio. Le debo al maestro Jorge de la Serna, en la Unam, haberme obligado a hacerlo. Me hizo leer, hasta el placer absoluto, a Quiroga, a Jorge Isaacs, a todo Riva Palacio y a Josefina Vicens. En un principio creí que sufriría limitaciones para expresar todo lo que quería, pero dos amigos, Rosario Galo Moya y Eduardo Molina y Vedia, me dijeron que no tuviera miedo, que ellos corregirían el estilo”. Su primera novela en castellano y publicada en México fue Días sin Casura (Leega Literaria, México, 1986), donde aborda la dura experiencia de una periodista italiana inmersa en la guerrilla de un país extranjero. Nos sorprendió con personajes femeninos que se asumen potencialmente libres. Mujeres que estudian, aman, desean y, sobre todo, viajan. Ejercen, además, una bisexualidad como búsqueda de sí y de las otras.

La libertad, la experiencia, la ecología, el humanismo, la solidaridad y la maternidad son los temas predominantes en su narrativa. La mejor de sus novelas, la que la consagró como una de las más destacadas escritoras mexicanas –Juan Villoro la ubicó entre Rosa Beltrán y Carmen Boullosa– es una de corte histórico cuyo protagonista es un varón: La decisión del capitán. Ambientada en el siglo xvi, narra el itinerario bélico, vital y pasional de Miguel de Caldera, fundador de San Luis Potosí, y de quien Francesca aporta una visión que no por personal se aleja de la verdad histórica.

Al paso de los días: la tragedia del mundo

Ninguna, sin embargo, tan radical y apasionante como Al paso de los días (Terracota, México, 2013). Recoge un poco de las demás; la tragedia ecológica de Marcha seca; los dilemas existenciales de Estar en el mundo y la crítica y denuncia sociopolítica de Los pescadores del Kukulkán… tiene, además, a los pasajeros de un avión secuestrado y, posteriormente, abandonados a su suerte en el desierto. Siete sobrevivientes de un singular acto terrorista, perpetrado, al parecer, por la propia tripulación de aquel vuelo Marsella-París, entre los que destacan un famoso escritor con una fatwa pendiendo sobre su cabeza (¿Salman Rushdie?), un afamado galán de cine de acción, un exmilitar serbio, una profesora y escritora que es una especie de amazona –como la propia autora– y una niña de trece años. Su periplo será captado por una cámara de ubicación desconocida que proyecta estas imágenes al mundo gracias al estertor del único satélite que se mantiene en funciones… un mundo que parece a punto de desmoronarse por un apocalipsis forjado a conciencia por la ambición desmesurada de algunos. El mundo, como señala uno de los personajes, se ha transformado en un cadáver que sigue vivo porque sus uñas siguen creciendo. Y esta es la única transmisión televisiva que se puede sintonizar y que algunos, particularmente los involucrados con estos personajes, la siguen como si se tratara de una telenovela. No hay un protagonista definido, ni siquiera la amazona que, ya muy avanzada la narración, descubriremos que se llama Irene y cuyo firme carácter la convierte en líder. Cada personaje, tanto las víctimas del ataque como aquellos que siguen su periplo a través de televisión, incluso los políticos y funcionarios de países remotos que deben coordinarse para resolver aquel problema que podría propiciar un desastre diplomático, así como los científicos, responsables indirectos del desastre ecológico que tiene íntima relación con el suceso, todos, tienen voz. Posteriormente, en una interesante editorial colombiana, Desde Abajo, publicó Los extraños de la planta baja, su novela más personal, cuyo origen es el cambio de un hermoso departamento de la Condesa, herencia de su padre, por un gran terreno en Santa María la Ribera donde, de a poco, erigió una comuna para artistas marginales. “La Santa María –explica– me ofreció una ruina de casa hermosa, señorial, de 450 metros, construida originalmente en 1901 para dos hermanos panaderos devotos de

San Pascual Bailón. Esos muros a medio caer, que hemos reconstruido entre muchos, respetando su diseño original, nos ofrecen vivir y llevar a cabo proyectos artísticos, proyectos que hacen barrio”.

Ideas feministas latinoamericanas, ensayo filosófico sobre el feminismo latinoamericano, puede ser también una guía para comprender su narrativa, en principio porque aborda ampliamente a autoras cuya influencia se advierte en su prosa: Graciela Hierro, Rosario Castellanos, la colombiana Marvel Moreno y las poetas mexicanas Dolores Castro y Enriqueta Ochoa. Se identifica más con ellas que con Simone de Beauvoir –podría decirse incluso que le simpatiza más el entrañable amigo de ésta... no, Sartre no, sino Maurice Merleau-Ponty–, pese a que, como la francesa, se define feminista integral.

América Latina y más

El latido de su narrativa, no obstante, no es exclusivamente latinoamericano: imposible no asociarla con Elsa Morante, con Doris Lessing… con Fatima Mernissi en su faceta ensayística. Testigo presencial de las más devastadoras guerrillas sudamericanas, en medio de las cuales elaboró su tesis de doctorado y de las que se nutre gran parte de su narrativa, en particular su novela Estar en el mundo (Era, México, 1994), nos hace una descripción terrible, poética y sorprendente de un continente que visualiza como a una esposa sometida esforzándose por levantar cabeza. Sus últimos libros fueron Plan campesino de mujeres, amorosa edición realizada en Oaxaca por una editorial pequeñita –y feminista– de nombre Campamocha, que logró sacar un tiraje de mil ejemplares. La otra, La costra de la tierra, impreso en “zona autónoma” (sic), aparece bajo el enigmático sello Cisnenegro (lectores de alto riesgo), con apenas cien ejemplares. Plan campesino de mujeres, pese a su título panfletario, es una novela tan espléndida como las anteriores, complementaria con La costra de la tierra y el thriller Al paso de los días. Extraordinarias aventuras con un trasfondo de crítica política global y, por lo mismo, más “peligrosas”. Plan campesino… es muy informativa, no menos literaria, no menos novela; de hecho, Francesca vuelve poesía cuanto toca, detalles sobre los riesgos de que el maíz transgénico termine mezclándose con el natural; o cómo la ayuda humanitaria a los países pobres ha terminado por servir de puente a compañías de agroquímicos para filtrar organismos genéticamente modificados, mientras que en La costra de la tierra, una médica forense, un chamán, un pintor y un geólogo libran una lucha contra la modernidad depredadora que amenaza con colonizar las libertades individuales… algo tan simple como caminar a placer, en espacios abiertos. No es de extrañar su confesa afinidad con ecofeministas como Ibone Guevara y Vandana Shiva y, estéticamente, con la canadiense Margaret Atwood.

Por Eve Gil -13 Mar 2022 07:29

Publicado enCultura
Se movilizan miles de zapatistas contra las guerras, borrando el “mito” de su “inexistencia”

San Cristóbal de las Casas | Chiapas. Un pequeño niño zapatista reparte volantes y hojas informativas en las calles de San Cristóbal de las Casas en las que exigen un alto a todas las guerras. Otra mujer de San Andrés Larráinzar, con su hijo en brazos, hace lo propio con los automovilistas, quienes bajan el vidrio y reciben con sorpresa y amabilidad las hojas en las que advierten que “urge que alcemos la voz y movilizarnos”. Un zapatista de edad mayor repite la escena en el parque central, en el que turistas y población del municipio graba con sus celulares la multitudinaria marcha de bases de apoyo zapatistas procedente de Los Altos de Chiapas.

Bajaron del caracol de Oventik en camiones de redilas repletos de hombres, mujeres, niños y niñas encapuchadas. Mínimo tres generaciones de zapatistas se concentraron esta mañana en el Museo de la Medicina Maya, para trasladarse al centro de la ciudad formados en sus ya tradicionales cuatro columnas, en perfecto orden. Jóvenes y mujeres son mayoría y llevan la voz cantante, leen durante el trayecto el comunicado con el que se posicionan frente a las guerras que recorren el mundo, en especial la que tiene a Ucrania como escenario. Piden por la sobrevivencia de los pueblos de Ucrania y Rusia, diferenciándolos de sus gobernantes.

“Ni Putin ni Zelensky”, dicen algunas de las pancartas que se dejan ver en un río interminable que da vueltas por la ciudad. Los comercios no cerraron en esta ocasión, como lo hacían en otras movilizaciones zapatistas. Ésta vez los dependientes salieron de las tiendas para recibir los volantes y tomar fotografías. Las bases de apoyo cambiaron el trayecto y cruzaron el mercado de Santo Domingo y caminaron en medio de la multitud que compra su mandado en domingo.

Los zapatistas decidieron iniciar su recorrido justo al lado del la colonia Primero de Enero, donde es perceptible la destrucción del tejido social por el crimen organizado, partidos políticos, las iglesias y la delincuencia común. Ahí empezaron a repartir las hojas informativas y a gritar sus consigas. No fue poco.

El EZLN muestra músculo. Y lo hace en medio de un ambiente polarizado en el que se descalifica cualquier crítica al poder. Se presentan por miles de manera simultánea en esta ciudad y en las cabeceras municipales de Ocosingo, Palenque, Altamirano y Las Margaritas. La contundencia de su presencia desmiente la propaganda oficial que difunde que están divididos, que son inexistentes, que son cinco y ya no importan. Ellos y ellas marchan de buen ánimo, caminan con sus pancartas y sus mantas llamando a despertar al pueblo de México y del mundo, como hace 28, 20, 15, 10, 5 años, como lo han hecho todo el tiempo.

Esta movilización es su primera aparición pública luego de la “Travesía por la Vida” que llevó a cientos de zapatistas a recorrer las luchas de abajo en una decena de países de Europa. Para la jornada de hoy llamaron a sus viejos y nuevos conocidos a manifestarse contra las guerras capitalistas, pues “no es sólo Ucrania. También Palestina, Kurdistán, Siria, el pueblo Mapuche, los pueblos originarios en todo el planeta, y tantos y tantos procesos libertarios que son agredidos, perseguidos, asesinados, silenciados, distorsionados”.

“No habrá paisaje después de la batalla”, se lee en una enorme manta que alude al reciente comunicado en el que explicaron que “distintos gobiernos se han alineado a uno u otro bando, haciéndolo por cálculos económicos. No hay ninguna valoración humanista en ellos”.

Una joven zapatista lee el posicionamiento dentro del vehículo que encabeza la movilización: “Nosotros, nosotras, las zapatistas, que decimos que tu dolor es nuestro dolor, hacemos el llamado a que nosotras como mujeres organicemos a nuestros pueblos para organizarse cada quién en su geografía y en su calendario para parar as guerras injustas porque las más afectadas somos nosotras por ser mujer y por ser madre”. Atrás caminan miles de ellas, la mayoría no había nacido aquél primero de enero de 1994 y hoy son los cuadros que mantienen vivo al zapatismo, construyendo su propia agenda.

Por Gloria Muñoz Ramírez / Fotos: Luis Enrique Aguila

Publicado enSociedad
Incendio en el distrito Bovary de Kiev, conse cuencia de un bombardeo ruso. . Imagen: NA

Mientras se cierra el cerco sobre Kiev, Estados Unidos aprueba más ayuda militar

En medio del combate Putin acusó a las fuerzas ucranianas de "violaciones flagrantes" del derecho humanitario, como "asesinatos extrajudiciales de opositores."

Las fuerzas rusas estrecharon este sábado el cerco sobre Kiev y bombardearon áreas civiles de otras ciudades ucranianas, como Mikolaiv y Mariúpol, en una situación humanitaria desesperada tras casi dos semanas de asedio. Mientras tanto el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, aprobó  una nueva ayuda de 200 millones de dólares en equipo militar para Ucrania.

Catástrofe humanitaria

Tanto las autoridades ucranianas como las rusas calificaron la situación humanitaria de varias ciudades como "catastrófica". Los bombardeos rusos destrozaron el sábado el aeropuerto de Vasylkiv, a unos 40 kilómetros al sur de Kiev, según el alcalde de esa ciudad. Los suburbios del noroeste de la capital, como Irpin y Busha, también llevan días bajo las bombas rusas y los blindados de Moscú avanzan por el eje del noreste. El consejero de la presidencia ucraniana, Mikhailo Podolyak, afirmó que Kiev "está sitiada" y que las tropas rusas centran también sus esfuerzos en Mariúpol y en varias localidades del centro del país.

Los servicios ucranianos indicaron este sábado que siete personas, entre ellas un niño, murieron el viernes en un ataque ruso, cuando estaban siendo evacuadas del pueblo de Peremoga, cerca de Kiev. "Los ocupantes abrieron fuego contra un grupo de civiles, compuesto exclusivamente por mujeres y niños", dijo la Inteligencia ucraniana en Facebook.

Catástrofe humanitaria en Mariúpol 

En Mariúpol, un puerto estratégico del mar de Azov que lleva doce días cercado, los habitantes están desconectados del resto del mundo y privados de agua, gas y electricidad. Es una situación "casi desesperada", advirtió Médicos Sin Fronteras (MSF), dos dias después de que un representante del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) señalara peleas para conseguir comida.

"Las tropas rusas no han dejado entrar nuestra ayuda a la ciudad", afirmó el presidente ucraniano Volodimir Zelenski. "Mariúpol asediada es actualmente la peor catástrofe humanitaria del planeta. 1.582 civiles muertos en doce días, enterrados en fosas comunes como ésta", dijo el jefe de la diplomacia de Ucrania, Dmytro Kuleba, en un tuit acompañado por la foto de una zanja con cadáveres. En Mikolaiv, 200 kilómetros al noreste de Mariúpol, los bombardeos provocaron un incendio en un hospital y muchos residentes tuvieron que huir, informó un periodista de la AFP. "Están atacando zonas civiles, sin ningún objetivo militar", dijo el director del hospital, Dmytro Lagochev.

El general Mijail Mizintsev, del Centro de Control de Defensa Nacional de Rusia, reconoció que "la situación humanitaria en Ucrania sigue deteriorándose rápidamente y en algunas ciudades ha alcanzado proporciones catastróficas". Pero atribyó el drama a los "nacionalistas" ucranianos, acusándolos de sembrar minas en zonas residenciales, de destruir infraestructuras y de retener a la población civil, particularmente en Mariúpol.

1.300 militares ucranianos muertos 

El Pentágono estimó el 8 de marzo que las tropas rusas, confrontadas a una dura resistencia, habían perdido entre 2.000 y 4.000 soldados. Zelenski estimó este sábado que "alrededor de 1.300 militares" ucranianos murieron desde el inicio de la invasión rusa, el 24 de febrero, y que el ejército ruso había perdido "alrededor de 12.000 hombres", sin dar detalles de esos balances.

El 2 de marzo, el ejército ruso (que movilizó a unos 150.000 soldados) afirmó haber perdido a 500 soldados, una cifra que no actualizó desde entonces. La crisis humanitaria ha llevado al exilio a unos 2,6 millones de ucranianos, a los que hay que sumar unos dos millone de desplazados internos, según la ONU. El mayor éxodo se dio hacia Polonia, que ha recibido 1,5 millones de personas, según los servicios fronterizos de ese país.

Putin acusa

El presidente ruso, Vladimir Putin, acusó a las fuerzas ucranianas de "violaciones flagrantes" del derecho humanitario, como "asesinatos extrajudiciales de opositores", "toma de rehenes por parte de civiles" y su "uso como escudos humanos". Lo hizo durante una conversación telefónica con el presidente francés, Emmanuel Macron, y al jefe del gobierno alemán, Olaf Scholz, a quienes pidió presionar a Kiev para que les ponga fin. La presidencia francesa afirmó que esas acusaciones eran "mentiras".

Además, el Ministerio de Defensa ruso acusó a las fuerzas ucranianas de impedir la apertura de diez corredores humanitarios propuestos por Rusia y dijo que en algunas ciudades de Ucrania la situación humanitaria es ya catastrófica. "Mientras las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa observan plenamente un alto el fuego temporal, (para la evacuación de civiles) la parte ucraniana continúa violando cínicamente los acuerdos alcanzados sobre la apertura de corredores humanitarios hacia Rusia", dijo hoy el jefe del Centro de Control de la Defensa Nacional de Rusia, Mijail Mizintsev.

"La información al respecto simplemente no circuló entre la población de las ciudades de Kiev, Chernihiv , Járkov, Sumy y Mariúpol. Kiev se niega a confirmar corredores humanitarios para la evacuación de ciudadanos ucranianos a Rusia", dijo Mizintsev, en rueda de prensa, según las agencias rusas. El funcionario declaró que en algunas ciudades de Ucrania la situación humanitaria ha alcanzado proporciones catastróficas, especialmente en la ciudad portuaria de Mariúpol, donde -dijo- "cientos de miles de personas, incluidos extranjeros, están bloqueados allí a la fuerza".

El responsable militar dijo que Rusia evacuó el último día de forma independiente a unas 10.000 personas desde las separatistas regiones de Dontesk y Lugansk. Y acusó a fuerzas ucranianas "neonazis" de haber detenido a 450 civiles que intentaban salir de la región de Sumy hacia el norte a través de la ciudad de Sudzha hacia la región rusa de Kursk. "Se incautaron automóviles privados y los civiles simplemente fueron enviados de regreso en la dirección opuesta”, dijo Mizintsev.

Armas de Biden

Este mismo sábado, en un memorándum dirigido al secretario de Estado, Anthony Blinken, Biden autorizó la liberación de estos fondos "en material y servicios de defensa del Departamento de Defensa", así como en "entrenamiento militar", para "llevar ayuda a Ucrania".

Después de los fondos desbloqueados a finales de 2021, Washington autorizó una ayuda sin precedentes de 350 millones de dólares en equipo militar el 26 de febrero, dos tercios de los cuales se entregaron el 4 de marzo, según un funcionario del Pentágono. Este paquete de ayuda estaba destinado a "proporcionar urgentemente a Ucrania las municiones necesarias, misiles antitanque Javelin y misiles antiaéreos Stinger", explicó al Congreso la jefa de la diplomacia estadounidense para asuntos político-militares, Jessica Lewis. El Congreso de Estados Unidos aprobó el jueves un nuevo presupuesto federal que incluye casi 14.000 millones de dólares en fondos para la crisis de Ucrania.

El anuncio sigue a la amenaza de Rusia este sábado de atacar las entregas de armas occidentales a Ucrania. En una entrevista con el canal de televisión Pervy Kanal, el viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Riabkov, dijo haber "advertido a Estados Unidos" que estos "convoyes" se estaban convirtiendo en "objetivos legítimos", citando los sistemas de defensa aérea portátiles y sistemas de misiles antitanque.

Esta semana, Estados Unidos rechazó una oferta de Polonia de entregar sus cazas Mig-29 al ejército estadounidense para su posterior entrega a Ucrania, considerando que la propuesta es "arriesgada" y que probablemente provoque una escalada rusa. 

Cambio de "enfoque" en las negociaciones 

A su turno el presidente ucraniano Zelenski destacó durante una rueda de prensa que Rusia adoptó un "enfoque fundamentalmente diferente" en las negociaciones para poner fin al conflicto. Según el mandatario ucraniano, Moscú ya no se limita a "dar ultimátums". Al contrario, Zelenski dijo que se sentía "feliz de recibir una señal de Rusia", después de que el presidente ruso dijera que hubo "pasos positivos" en las últimas negociaciones bilaterales.

El jueves, Turquía acogió las primeras negociaciones entre los ministros de Asuntos Exteriores ruso y ucraniano desde el inicio de la invasión. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, dijo este sábado que las conversaciones entre las delegaciones rusa y ucraniana "continúan" por videoconferencia, sin otros detalles.

Alemania quiere prescindir del petróleo ruso 

En el frente económico Estados Unidos y sus aliados occidentales presionan económicamente a Moscú, abriendo la puerta a aranceles punitivos y disminuyendo el comercio con el país.

 Siguiendo esa línea el ministro de Economía de Alemania informó el sábado que su país quiere prescindir del petróleo ruso de aquí a final de año, y del carbón en el otoño boreal. Alemania trae actualmente de Rusia un tercio de su petróleo y casi el 45 por ciento de su carbón, según las estadísticas del gobierno. Respecto al gas, en 2020 suponía algo más del 50 por ciento. A su vez las autoridades italianas incautaron un yate estimado en 578 millones de dólares, perteneciente al oligarca ruso Andrei Melnichenko, incluido en la lista de personas sancionadas por la Unión Europea (UE).

Además de la presión económica, los países occidentales enviaron material militar a Ucrania, material enviado en convoyes que, según advirtió Rusia este sábado, podría ser atacado. Pero hasta ahora se ha evitado una confrontación directa entre la OTAN y Moscú que, en palabras de Biden, provocaría "la Tercera Guerra Mundial".

Publicado enInternacional
“Si Rusia ocupa Ucrania, su miserable experiencia en Afganistán parecerá un picnic en el parque”

Mientras la guerra continúa en Ucrania, la diplomacia sigue manteniéndose en un segundo plano a pesar de la dolorosa devastación que ha provocado la invasión rusa. La estructura global posterior a la Segunda Guerra Mundial sencillamente es incapaz de regular las cuestiones relativas a la guerra y la paz, y Occidente sigue rechazando las argumentaciones de Rusia en materia de seguridad. Además, en algunos círculos se pide que se declare una zona de exclusión aérea sobre Ucrania, a pesar de que la aplicación efectiva de dicha política supondría una rápida escalada de la violencia con posibles consecuencias inefables por espantosas. La idea de una zona de exclusión aérea es tremendamente peligrosa, advierte Noam Chomsky en esta entrevista exclusiva concedida a Truthout.

Casi dos semanas después de la invasión rusa de Ucrania, las fuerzas rusas siguen atacando ciudades y pueblos, mientras que más de 140 países han votado a favor de una resolución no vinculante de la ONU que condena la invasión y pide la retirada de las tropas rusas. En vista del incumplimiento de las normas del derecho internacional por parte de Rusia, ¿no hay algo que decir sobre las instituciones y normas del orden internacional de posguerra en la coyuntura actual? Es bastante obvio que el orden mundial westfaliano centrado en el Estado no puede regular el comportamiento geopolítico de los agentes estatales respecto a cuestiones de guerra/paz e incluso de sostenibilidad. ¿No es, por tanto, una cuestión de supervivencia que desarrollemos una nueva estructura normativa global?

Si realmente es una cuestión de supervivencia, entonces estamos perdidos, porque no puede lograrse en un plazo de tiempo válido. Lo máximo que podemos esperar de momento es consolidar lo que hay, que es muy débil. Y eso ya será bastante difícil.

Las grandes potencias violan constantemente el derecho internacional, al igual que las más pequeñas cuando pueden salirse con la suya, habitualmente bajo el paraguas de una gran potencia protectora, como cuando Israel se anexiona ilegalmente los Altos del Golán sirios y la Gran Jerusalén –consentido por Washington, autorizado por Donald Trump, que también autorizó la anexión ilegal del Sahara Occidental por parte de Marruecos–.

Según el derecho internacional, es responsabilidad del Consejo de Seguridad de la ONU mantener la paz y, si se considera necesario, autorizar el uso de la fuerza. Las agresiones de las superpotencias no llegan al Consejo de Seguridad: las guerras de Estados Unidos en Indochina, la invasión de Irak por parte de Estados Unidos y Reino Unido o la invasión de Ucrania por parte de Putin, por poner tres ejemplos de manual de “crimen internacional supremo” por el que los nazis fueron colgados en Nuremberg. Más exactamente, Estados Unidos es intocable. Los crímenes rusos al menos reciben cierta atención.

El Consejo de Seguridad puede tener en cuenta otras atrocidades, como la invasión franco-británica-israelí de Egipto y la invasión rusa de Hungría en 1956. Pero el veto bloquea medidas adicionales. La primera fue revocada por órdenes de una superpotencia (Estados Unidos), que se opuso al momento y la forma de la agresión. El segundo crimen, llevado a cabo por una superpotencia, solo dio lugar a protestas.

El desprecio de las superpotencias hacia el marco jurídico internacional es tan común que pasa casi desapercibido. En 1986, la Corte Internacional de Justicia condenó a Washington por su guerra terrorista (en la jerga legalista, “uso ilegal de la fuerza”) contra Nicaragua, y le ordenó que desistiera y pagara importantes indemnizaciones. Estados Unidos desestimó la sentencia con desprecio (con el apoyo de la prensa liberal) e intensificó el ataque. El Consejo de Seguridad de la ONU intentó reaccionar con una resolución en la que se pedía a todas las naciones que respetaran el derecho internacional sin mencionar a nadie, pero todo el mundo comprendió la intencionalidad. Estados Unidos la vetó, proclamando alto y claro que es inmune al derecho internacional. Ha desaparecido de la historia.

Rara vez se reconoce que despreciar el derecho internacional implica también despreciar la Constitución de Estados Unidos, a la que se supone que debemos tratar con la reverencia que se concede a la Biblia. El artículo VI de la Constitución establece que la Carta de la ONU es “la ley suprema del país”, vinculante para los cargos electos, lo cual incluye, por ejemplo, a todo presidente que recurra a la amenaza de la fuerza (“todas las opciones están abiertas”), prohibida por la Carta. Hay artículos académicos en la literatura jurídica que argumentan que las palabras no significan lo que dicen. Y sí lo hacen. 

Resulta demasiado fácil continuar. Una de las consecuencias, que ya hemos discutido, es que en el discurso de Estados Unidos, incluido el académico, ahora es de rigor rechazar el orden internacional que se basa en la ONU en favor de un “orden internacional basado en reglas”, con el entendimiento tácito de que Estados Unidos establece efectivamente las reglas.

Incluso si el derecho internacional (y la Constitución de Estados Unidos) se cumpliera, su alcance sería limitado. No llegaría tan lejos como las horrendas guerras de Rusia en Chechenia, cuando arrasaron la capital, Grozny, lo que quizás sea un pronóstico atroz para Kiev a menos que se llegue a un acuerdo de paz; o en esos mismos años, la guerra de Turquía contra los kurdos, cuando mataron a decenas de miles, destruyendo miles de pueblos y aldeas, empujando a cientos de miles a miserables tugurios en Estambul, todo ello con el firme respaldo de la Administración Clinton, que intensificó su inmensa circulación de armas a medida que aumentaban los crímenes. El derecho internacional no prohíbe la especialidad de Estados Unidos de imponer sanciones asesinas para castigar el “desafío efectivo” o robar los fondos de los afganos mientras estos se enfrentan a la inanición generalizada. Tampoco prohíbe torturar a un millón de niños en Gaza o enviar a un millón de uigures a “campos de reeducación”. Y hay muchísimo más.

¿Cómo se puede cambiar esto? No es probable que se consiga mucho estableciendo una nueva “barrera de pergamino”, tomando prestada la frase de James Madison, referida a meras palabras sobre el papel. Un marco de orden internacional más adecuado puede ser útil para fines educativos y organizativos, como lo es el derecho internacional. Pero no basta con proteger a las víctimas. Eso sólo puede lograrse obligando a los poderosos a poner fin a sus crímenes –o, a largo plazo, socavando su poder por completo–. Eso es lo que muchos miles de valientes rusos están haciendo ahora mismo en sus notables esfuerzos por impedir la maquinaria de guerra de Putin. Es lo que han hecho los estadounidenses al protestar contra los numerosos crímenes de su Estado, enfrentándose a una represión mucho menos grave, con buenos resultados aunque insuficientes. 

Se pueden tomar medidas para construir un orden mundial menos peligroso y más humano. Con todos sus defectos, la Unión Europea es un paso adelante respecto a lo que existía antes. Lo mismo ocurre con la Unión Africana, por muy limitada que siga siendo. Y en el hemisferio occidental, lo mismo ocurre con iniciativas como UNASUR [la Unión de Naciones Sudamericanas] y CELAC [la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños], esta última busca una integración latinoamericana-caribeña separada de la Organización de Estados Americanos dominada por Estados Unidos.

De una forma u otra las preguntas surgen constantemente. Hasta prácticamente el día de la invasión rusa de Ucrania, muy posiblemente, el crimen podría haberse evitado si se hubieran estudiado las opciones que estaban claras: neutralidad al estilo austriaco para Ucrania, una versión del federalismo de Minsk II que reflejara los compromisos reales de los ucranianos sobre el terreno. Hubo poca presión para inducir a que Washington promoviera la paz. Los estadounidenses tampoco se unieron al ridículo mundial de las odas a la soberanía por parte de la superpotencia que es una clase en sí misma en su brutal desprecio por la noción. 

Las opciones siguen existiendo, aunque reducidas tras la criminal invasión.

Putin hizo gala del mismo deseo de recurrir a la violencia aunque hubiera opciones pacíficas disponibles. Es cierto que Estados Unidos continuó desestimando lo que incluso altos funcionarios estadounidenses y diplomáticos de alto rango han entendido desde hace tiempo como legítimas preocupaciones rusas en materia de seguridad, pero había otras opciones aparte de la violencia criminal. Los observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) habían informado de un fuerte aumento de la violencia en la región del Donbás, que muchos –no sólo Rusia– acusan de ser, en gran medida, una iniciativa ucraniana. Putin podría haber tratado de demostrar esa acusación, si es que es correcta, y de llamar la atención de la comunidad internacional. Eso habría reforzado su posición.

Y lo que es más importante, Putin podría haber aprovechado las oportunidades, que eran reales, de apelar a Alemania y Francia para llevar adelante la proyección de un “hogar común europeo”, en la línea propuesta por De Gaulle y Gorbachov, un sistema europeo sin alianzas militares desde el Atlántico hasta los Urales, incluso más allá, que sustituya al sistema atlantista basado en la OTAN de subordinación a Washington. Ese ha sido el tema central de fondo durante mucho tiempo, agudizado durante la crisis actual. Un “hogar común europeo” ofrece muchas ventajas a Europa. Una diplomacia inteligente podría haber hecho avanzar dicha proyección. 

En lugar de buscar opciones diplomáticas, Putin echó mano del revólver, un acto reflejo demasiado común del poder. El resultado es devastador para Ucrania, y probablemente lo peor esté por llegar. El resultado es también un regalo muy bien recibido en Washington, ya que Putin ha logrado que el sistema atlantista se imponga de forma aún más sólida que antes. El regalo es tan bien recibido que algunos analistas serios y bien informados han especulado que era el objetivo de Washington todo el tiempo.

Deberíamos reflexionar mucho sobre estas cuestiones. Un ejercicio útil es comparar lo poco que se emplea el diálogo y lo mucho que se recurre a la guerra, tomando prestada la retórica de Churchill. 

Quizá los pacificadores sean realmente los benditos. Si así fuera, el Señor no tendría que hacer horas extras.

Hablando de la necesidad de una nueva estructura global y de una práctica diplomática que se adapte a la dinámica global actual, Putin repitió, en una reciente conversación telefónica que mantuvo con el presidente francés, Emmanuel Macron, la lista de agravios de Rusia contra Occidente e insinuó una salida a la crisis. Sin embargo, de nuevo, hubo un rechazo a las demandas de Putin y, aún más inexplicable, la completa aniquilación de ese rayo de luz ofrecido por Putin. ¿Desea comentar este asunto? 

Lamentablemente no es inexplicable. Por el contrario, es totalmente normal y predecible.

Enterrado en el informe de prensa de la conversación entre Putin y Macron, con el rutinario titular incendiario sobre los objetivos de Putin, había un breve informe de lo que realmente dijo Putin: “En su propia lectura de la llamada, el Kremlin dijo que el Sr. Putin había dicho a su homólogo francés que su principal objetivo era ‘la desmilitarización y el estatus neutral de Ucrania’. Esos objetivos, dijo el Kremlin, ‘se lograrán pase lo que pase’”.

En un mundo racional, este comentario sería titular y los comentaristas estarían pidiendo a Washington que aprovechara lo que puede ser una oportunidad para poner fin a la invasión antes de que se produzca una gran catástrofe que devastará a Ucrania y que puede incluso llevar a una guerra terminal si no se le ofrece a Putin una vía de escape al desastre que ha creado. En lugar de ello, estamos escuchando los habituales pronunciamientos de “guerra-guerra”, prácticamente en todos los ámbitos, empezando por el conocido analista de política exterior Thomas Friedman. Hoy el tipo duro del New York Times amenaza: “Vladimir, aún no has visto ni la mitad”.

El ensayo de Friedman es una celebración de la “cancelación de la Madre Rusia”. Puede ser útil compararlo con su reacción ante atrocidades comparables o peores de las que comparte la responsabilidad. No es el único.

Así son las cosas en una cultura intelectual muy libre pero profundamente conformista.

Una respuesta racional a la reiteración de Putin de su “objetivo principal” sería aceptarlo y ofrecer lo que desde hace tiempo se entiende como el marco básico para una resolución pacífica: repetir “neutralidad al estilo austriaco para Ucrania, alguna versión del federalismo de Minsk II que refleje los compromisos reales de los ucranianos sobre el terreno”. La racionalidad también implicaría hacer esto sin las patéticas posturas sobre los derechos soberanos por los que sentimos un desprecio absoluto –y que no se infringen más de lo que se infringe la soberanía de México por el hecho de que no pueda unirse a una alianza militar con base en China y acoger maniobras militares conjuntas México-China y armas ofensivas chinas dirigidas a Estados Unidos–.

Todo esto es factible, pero presupone algo muy lejano, un mundo racional, y además, un mundo en el que Washington no se regodee en el maravilloso regalo que le acaba de hacer Putin: una Europa totalmente subordinada, sin tonterías sobre escapar del control del Amo. 

El mensaje para nosotros es el mismo de siempre, y como siempre, simple y obvio. Debemos hacer todos los esfuerzos posibles para crear un mundo sostenible.

El presidente ucraniano Volodímir Zelenski condenó la decisión de la OTAN de no cerrar el cielo de Ucrania. Una reacción comprensible dada la catástrofe causada a su país por las fuerzas armadas rusas, pero ¿no sería la declaración de una zona de exclusión aérea un paso más hacia la Tercera Guerra Mundial? 

Como usted dice, la petición de Zelenski es comprensible. Responder a ella llevaría muy probablemente a la obliteración de Ucrania y mucho más allá. El hecho de que incluso se discuta en Estados Unidos es asombroso. La idea es una locura. Una zona de exclusión aérea significa que las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos no sólo atacarían aviones rusos, sino que también bombardearían instalaciones terrestres rusas que proporcionan apoyo antiaéreo a las fuerzas rusas, con los consiguientes “daños colaterales”. ¿Es tan difícil comprender las consecuencias? 

Tal y como están las cosas, China puede ser la única gran potencia con capacidad para detener la guerra en Ucrania. De hecho, Washington parece estar deseando que los chinos se involucren, ya que Xi Jinping podría ser el único líder que obligara a Putin a reconsiderar sus acciones en Ucrania. ¿Ve usted a China desempeñando el papel de mediador de paz entre Rusia y Ucrania, y quizás incluso apareciendo pronto como mediador de la paz mundial?

China podría intentar asumir este papel, pero no parece probable. Los analistas chinos pueden ver con la misma facilidad que nosotros que siempre hubo una forma de evitar la catástrofe, según las líneas que hemos discutido repetidamente en entrevistas anteriores y que reiteramos brevemente aquí. También pueden ver que, aunque las opciones han disminuido, todavía sería posible satisfacer el “objetivo principal” de Putin de un modo beneficioso para todos, sin infringir ningún derecho básico. Y pueden ver que el gobierno de EE. UU. no está interesado, ni tampoco los comentaristas. Puede que vean pocos alicientes para lanzarse.

No está claro que ni siquiera quieran hacerlo. Ya les va bien mantenerse al margen del conflicto. Siguen integrando a gran parte del mundo en el sistema de inversión y desarrollo con base en China, y es muy posible que Turquía –miembro de la OTAN– sea el siguiente país.

China también sabe que al hemisferio sur le gusta poco “cancelar a la Madre Rusia”, prefiere mantener las relaciones. Es posible que el Sur comparta el horror ante la crueldad de la invasión, pero sus experiencias no son las de Europa y Estados Unidos. Al fin y al cabo, son los objetivos tradicionales de la brutalidad europeo-estadounidense, al lado de los cuales el sufrimiento de Ucrania apenas destaca. China comparte las experiencias y los recuerdos desde su “siglo de humillación” y mucho más.

Mientras que Occidente puede optar por no percatarse, China puede sin duda entenderlo. Supongo que mantendrán las distancias y seguirán su camino actual.

Suponiendo que todas las iniciativas diplomáticas fracasen, ¿está Rusia realmente en condiciones de ocupar un país entero del tamaño de Ucrania? ¿No podría Ucrania convertirse en el Afganistán de Putin? De hecho, en diciembre de 2021, el director del Centro de Investigación Ucraniana de la Academia Rusa de Ciencias, Viktor Mironenko, advirtió de que Ucrania podría convertirse en otro Afganistán. ¿Cuál es su opinión al respecto? ¿No ha aprendido Putin ninguna lección de Afganistán? 

Si Rusia ocupa Ucrania, su miserable experiencia en Afganistán parecerá un picnic en el parque.

Debemos tener en cuenta que los casos son muy diferentes. El registro documental revela que Rusia invadió Afganistán de muy mala gana, varios meses después de que el presidente Carter autorizara a la CIA a “proporcionar... apoyo a los insurgentes afganos” que se oponían a un gobierno respaldado por Rusia con el fuerte apoyo, si no la iniciativa, del consejero de seguridad nacional Zbigniew Brzezinski, como declaró posteriormente con orgullo. Nunca hubo ningún fundamento para hacer esas furibundas declaraciones sobre los planes rusos para apoderarse de Oriente Medio y más allá. De nuevo, la respuesta negativa, bastante aislada, de George Kennan a estas afirmaciones fue astuta y acertada.

Estados Unidos prestó un sólido apoyo a los muyahidines que se resistían a la invasión rusa, no para ayudar a liberar Afganistán, sino para “matar a los soldados soviéticos”, como explicó el jefe de la base de la CIA en Islamabad que dirigía la operación. 

Para Rusia el coste fue terrible, aunque, por supuesto, apenas una parte de lo que sufrió Afganistán, que continuó cuando los fundamentalistas islámicos apoyados por Estados Unidos asolaron el país tras la retirada de los rusos. 

Uno duda incluso de imaginar lo que la ocupación de Ucrania le supondría no solo a su pueblo, sino al mundo.

Se puede evitar. Esa es la clave.

Por J. Polychroniou / Truthout 11/03/2022

----------------------- 

Esta entrevista se publicó en inglés el 8 de marzo en Truthout. Copyright: Truthout. Reproducida con permiso.

Traducción: Paloma Farré

Publicado enInternacional
Viernes, 11 Marzo 2022 06:15

Los zapatistas y la invasión de Ucrania

Los zapatistas y la invasión de Ucrania

El comunicado del EZLN "No habrá paisaje después de la batalla", del 2 de marzo, fija la posición zapatista ante la invasión rusa a Ucrania, de forma concisa y contundente, apoyada en la ética política que caracteriza al movimiento.

A diferencia de buena parte de la izquierda latinoamericana (partidos, gobiernos e intelectuales), el EZLN condena la invasión, rechaza a Putin, al gran capital de "ambos lados" y se coloca junto los pueblos de Rusia y Ucrania que resisten al sistema. Lo más importante del primer punto del comunicado, es que no toma partido por ningún Estado, algo que es habitual en el zapatismo, sino siempre con los de abajo.

Luego rechaza el argumento de Putin de "desnazificar" Ucrania. En este punto contrasta con quienes creen que se puede erradicar el nazismo desde arriba, a punta de cañón, aceptando el argumento de que la invasión tiene ese objetivo cuando no es más que un acto imperialista.

En nuestra región abundan quienes apoyan a Rusia en voz baja, con dos argumentos que no se atreven a debatir: creen que hay cierto paralelismo entre la Rusia actual y lo que fue la Unión Soviética y, por otro lado, sostienen la peregrina idea de apoyar todo lo que se opone al imperialismo de Estados Unidos.

Como han reflejado algunos analistas, en América Latina sobrevive una simpatía no expresada abiertamente por Rusia y en particular por Putin. Años atrás, uno de ellos comparó el discurso del presidente de Rusia en octubre de 2014, con el de Lenin en la estación de Finlandia en abril de 1917, al regresar del exilio (https://bit.ly/3CG2X0R).

Semejantes comparaciones muestran la pequeñez de los dichosos intelectuales sostenedores del progresismo. Simplifican la realidad, insinúan continuidades entre ambos dirigentes y nublan la visión de una parte de las organizaciones de abajo al sostener, fuera de toda consideración ética, que todo lo que vaya contra el enemigo debe ser apoyado.

Los puntos cuarto y quinto del comunicado resumen la opción política del zapatismo. No siguen a los grandes medios ni a los "expertos" para definir política, sino que eligen el camino de "preguntar a quienes, como nosotras, se empeñan en la lucha por la vida en Ucrania y Rusia". Los define como "familiares en resistencia y rebeldía", lo que nos dice que sienten como hermanos y hermanas a quienes luchan en cualquier geografía.

Apoyan y alientan a quienes rechazan la guerra, a las personas que repudian las fronteras y los estados nacionales y se mantienen firmes por sus convicciones. "Resistir es persistir y es prevalecer", concluye el quinto punto. En consecuencia, hace un llamado a apoyar a quienes en Ucrania resisten la invasión de Rusia.

Este punto ha levantado críticas en varias geografías. No pocas insisten en que apoyar la resistencia, es tanto como alentar a los nazis, ya que el dinero que llegue podría ser desviado al mal gobierno de Zelensky o a las propias escuadras fascistas que operan en Ucrania.

Esta forma de analizar el mundo, tiene hondas repercusiones en los movimientos antisistémicos. De algún modo, es heredera de la idea de que existe un enemigo principal, contra el cual sirve cualquier alianza para tumbarlo. Sin embargo, ésa es la forma de actuar propia de los estados y los gobiernos, que no actúan con base en la ética, sino por conveniencias e intereses.

Lo más grave es que deja de lado a los seres humanos de carne y hueso que resisten, abajo y a la izquierda, cualquier opresión, de donde venga. Se dirá que quienes resisten en Ucrania y en Rusia son una minoría y que le hacen el juego a la derecha, como suelen decir los defensores del progresismo.

Por un lado, la dignidad y la ética no se miden en números. Estos días comienzan a aparecer noticias de colectivos y personas que resisten en ciudades de Ucrania y que los grandes medios no reflejan (https://bit.ly/35Ywwye). Es a esas personas y a esos colectivos a los que debemos apoyar, sin hacer cuentas, sin pensar en cuántos son, porque lo que nos guía no es si salen en los informativos de la televisión, sino sólo y sencillamente la ética.

Respecto del argumento de "hacerle el juego a la derecha", se trata de la más ramplona y rastrera idea de las muchas y perversas que circulan en el mundo. Quiere decir, ni más ni menos, que toda acción humana debe ceñirse a cálculos de la expectativa de ganancias y de posibles pérdidas. ¿No es esta, acaso, una forma profundamente capitalista de ver la vida?

Por el contrario, la política de defender la vida y sostener a quienes la defienden, dejando de lado cualquier cálculo de intereses; guiarse por la ética, y nada más que por ella, desafía al sistema porque no entra en el juego de ganancias/pérdidas, que es uno de los tentáculos principales de la hidra capitalista.

Una política guiada por la ética puede condenarnos a la soledad. Pero si confiamos en la nobleza de la gente común, alcanzaremos la energía y el valor necesarios para seguir navegando contra la corriente.

Publicado enSociedad
Zapatistas convocan a campaña «contra todas las guerras capitalistas»

Ciudad de México. Desinformémonos. Las comunidades del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) convocaron a los pueblos y movimientos del mundo a realizar conciertos, manifestaciones, encuentros y festivales para pronunciarse «contra todas las guerras capitalistas», como las de Ucrania, Palestina, Kurdistán, Wallmapu y hacia los pueblos indígenas.

A través de un comunicado, la Comisión Sexta Zapatista llamó a los colectivos y activistas a que a partir del 13 de marzo inicie una campaña mundial «en contra de las guerras del capital, cualquiera que sea su geografía», a través de diferentes actividades políticas y artísticas.

Por su parte, las comunidades protestarán el próximo 13 de marzo en sus caracoles, en las cabeceras municipales de San Cristóbal de las Casas, Yajalón, Palenque, Ocosingo, Las Margaritas, Altamirano y en las comunidades a pie de carretera en Chiapas, para dar inicio a la campaña y pronunciarse contra las guerras «que el sistema perpetra en todo el mundo».

«¡Contra todas las guerras: todas las artes, todas las resistencias, todas las rebeldías!», señalaron los zapatistas en la convocatoria.

A continuación el comunicado completo:

A la Sexta Nacional e Internacional:
A quienes firmaron la Declaración por la Vida:
A las personas honestas de todo el mundo:

En acuerdo con algunas individualidades, grupos, colectivos, organizaciones y movimientos de SLUMIL K´AJXEMK´OP, las comunidades zapatistas han acordado convocar a movilizaciones y manifestaciones contra TODAS LAS GUERRAS capitalistas, actualmente en curso en varios rincones del planeta.  No es sólo en Ucrania.  También en Palestina, el Kurdistán, Siria, el pueblo Mapuche, los pueblos originarios en todo el planeta, y tantos y tantos procesos libertarios que son agredidos, perseguidos, asesinados, silenciados, distorsionados.

Respondiendo a ese llamado, hemos acordado participar en las movilizaciones del día domingo 13 de marzo del 2022, y así seguir con las acciones en contra de las guerras que el sistema perpetra en todo el mundo.

Planteamos entonces el arranque de una campaña mundial en contra de las guerras del capital, cualquiera que sea su geografía.  Organizar conciertos, encuentros, festivales, reuniones, etc.  En fin, las artes contra las guerras.

Llamamos a todas las personas honestas, grupos, colectivos, organizaciones y movimientos en México y en el mundo a que, de acuerdo a sus tiempos y modos –y conservando su independencia y autonomía-, se sumen a las actividades para exigir alto a las guerras, iniciando el domingo 13.

Por su parte, las comunidades zapatistas se manifestarán, el día domingo 13 de marzo del 2022, en sus caracoles, en las cabeceras municipales de San Cristóbal de las Casas, Yajalón, Palenque, Ocosingo, Las Margaritas, Altamirano y en las comunidades a pie de carretera, con algunos miles de zapatistas.

¡Contra todas las guerras: todas las artes, todas las resistencias, todas las rebeldías!

Desde las montañas del Sureste mexicano.
Comisión Sexta Zapatista.
México, marzo del 2022.

Publicado enSociedad
Conflicto Rusia Ucrania: diez días de guerra sin final a la vista

Miles intentan huir de Kiev mientras las tropas rusas buscan rodear la capital

El Kremlin asegura que la destrucción de la infraestructura militar de Ucrania está casi finalizada mientra más de 1,3 millones de personas abandonaron el p

 

A pocos kilómetros al oeste de Kiev hubo fuertes combates y cerca del aeropuerto de carga en Gostomel los ucranianos resisten el paso de las tropas rusas. El presidente de Rusia, Vladimir Putin, advirtió que la guerra se ampliará si la OTAN impone una zona de exclusión aérea en Ucrania. El mandatario ruso además se refirió a las sanciones de las potencias occidentales a Moscú y dijo que “son como una declaración de guerra". Por su parte el jefe de Estado de Ucrania, Volodimir Zelenski, volvió a reclamar la imposición de una zona de exclusión para su país, esta vez a los congresistas estadounidenses a quienes también les pidió aviones de combate de fabricación rusa.

Postales de guerra

Los combates alrededor de la capital ucraniana continuaron este sábado. Unos 20 kilómetros al oeste de la capital en las localidades de Irpin y Bucha hubo enfrentamientos entre las tropas rusas y ucranianas. Miles de personas intentan abandonar la capital ante los bombardeos de las fuerzas del Kremlin. Las imágenes publicadas por agencias internacionales muestran a grupos de personas aguardando entre puentos derrumbados y escombros para continuar la marcha que los lleve lejos de los combates que se acercan al centro capitalino. Algunas personas intentaron cruzar el río Irpin, que en esta época del año tiene una temperatura que ronda los cero grados. En las fotografías se ve a las fuerzas ucranianas asistiendo a una mujer que cruzó el río y cayó agotada al llegar al otro lado. También a pocos kilómetros al oeste de Kiev hubo fuertes combates y cerca del aeropuerto de carga en Gostomel los ucranianos resisten el paso de las tropas rusas. Mientras que al este de la capital hubo reportes de tanques rusos en Brovary, a 20 kilómetros de Kiev, según precisa el diario El País.

El sur del país también fue escenario de contienda aunque las tropas del Kremlin aún no entraron a Mykolayiv, ubicada a unos 130 kilómetros al este del puerto de Odesa, con salida al mar Negro. En tanto al sudeste, el puerto de Mariupol está bajo bloqueo del ejército ruso, según confirmó el alcalde Vadim Boitchenko que además remarcó la falta de servicios básicos en esa ciudad.

Este sábado estaba previsto un alto el fuego temporal para la apertura de un corredor humanitario en Mariupol y en Volnovaja, una ciudad destruida por los bombardeos. Sin embargo, las fuerzas rusas y las ucranianas se acusaron una a la otra de haberlo incumplido. El ejército ruso aseguró que las tropas de Kiev aprovecharon el alto el fuego para reagrupar sus fuerzas."Desafortunadamente, hasta el momento, tenemos información confiable de que de los 200.000 refugiados declarados de Mariúpol y 15.000 de Volnovaja, nadie ha llegado a los corredores humanitarios abiertos", dijo el jefe del Centro Nacional para el Control de la Defensa (NTsUO) de Rusia, Mikhail Mizintsev.

Según las autoridades ucranianas las operaciones militares del Kremlin impiden la salida de miles de civiles. "Debido a que la parte rusa no respeta la tregua y continúa el bombardeo tanto de la propia Mariúpol como de sus alrededores, por motivos de seguridad, se aplaza la evacuación de la población", escribió el Ayuntamiento en su cuenta de Telegram.

Mientras que al norte del país, la ciudad de Chernígov, donde esta semana hubo reportes de al menos 47 muertos también continuó bajo fuego con constantes bombardeos. "Había cuerpos en el suelo por todas partes. Esperaban para entrar en la farmacia aquí, y están todos muertos", según dijo Sergei, residente de Chernígov, a la agencia AFP. En Jarkov, la segunda ciudad del país, las tropas ucranianas lanzaron un contrataque según confirmó Zelenski que dijo que "infligieron a los invasores unas pérdidas que jamás hubieran imaginado en sus peores sueños".

Según el Alto Comisionado de Naciones Unidos para los Refugiados (ACNUR), más de 1,3 millones de personas huyeron del país en guerra ante la ofensiva de Rusia.

La advertencia de Putin

Por su parte, el mandatario ruso criticó las sanciones de las potencias occidentales y advirtió que la zona de exclusión área tensaría más el conflicto. "Estas sanciones que se imponen son como una declaración de guerra", dijo el mandatario ruso en diálogo con empleadas de Aeroflot, la principal línea aérea de Rusia, que este sábado anunció que deberá suspender sus vuelos internacionales debido a las sanciones impuestas por los países de occidente, cuya postura Putin calificó de “absurda”. "Es un delirio, teatro de lo absurdo, llaman negro lo que es blanco, y lo que es negro, blanco" aseguró.

Por otra parte, respecto al pedido de Zelenski a Estados Unidos y a los aliados de la OTAN de establecer una zona de exclusión aérea el jefe de Estado de Rusia dijo que cualquier país que lo imponga “será considerado parte del conflicto”.

"Estamos al tanto de las declaraciones de que es necesario crear una zona de exclusión aérea sobre Ucrania. (...) Cualquier paso en esta dirección será considerado por nosotros como participación en el conflicto armado de un país desde cuyo territorio se crearán amenazas para nuestros militares", señaló Putin. "Inmediatamente los consideraremos a ellos como participantes del conflicto, independientemente de las organizaciones a las que pertenezcan", puntualizó.

Esta semana la OTAN rechazó el pedido de Kiev. Aunque el mandatario ucraniano volvió a insistir sobre el tema en una reunión ante los integrantes del congreso estadounidense. Zelenski habló por videoconferencia durante una hora con los senadores en Washington. Además, señaló que las sanciones en el ámbito de la energía, como no comprarle petróleo y gas, podrían ser incluso “más poderosas que el SWIFT”, según indicó el congresista republicano Dan Sullivan en su cuenta de Twitter.

Zelenski además pidió a los senadores que incrementen la ayuda militar para las fuerzas ucranianas, especialmente con el envío de aviones. Según la prensa estadounidense, el líder de los republicanos en el senado, Mitch McConnell, preguntó sobre el envío de misiles. Sin embargo, Zelenski remarcó que con misiles no es suficiente, necesita aviones de la era soviética que los pilotos ucranianos pueden operar sin entrenamiento adicional y que países como Rumanía tiene.

Sobre el avance militar de Rusia en Ucrania, Putin indicó que sus objetivos se viene cumpliendo. "Lo primero que hicimos fue destruir toda la infraestructura militar. Bueno, no toda, de forma parcial, principalmente almacenes de armas, municiones, aviación, sistemas de defensa aérea (...) La destrucción está casi finalizada", dijo el jefe del Kremlin. El lunes Moscú y Kiev volverán a sentarse a negociar, según informó un integrante de la delegación ucraniana.

Publicado enInternacional
Sábado, 05 Marzo 2022 06:47

No habrá paisaje después de la batalla

No habrá paisaje después de la batalla

(Sobre la invasión del ejército ruso a Ucrania).

 

A quienes firmaron la Declaración por la Vida:

A la Sexta nacional e internacional:

Compañ[email protected] y [email protected]:

Les decimos nuestras palabras y pensamientos sobre lo que ocurre actualmente en la geografía que llaman Europa:

PRIMERO.- Hay una fuerza agresora, el ejército ruso.  Hay intereses del gran capital en juego, por ambos lados.  Quienes padecen ahora por los delirios de unos y los taimados cálculos económicos de otros, son los pueblos de Rusia y Ucrania (y, tal vez pronto, los de otras geografías cercanas o lejanas).  Como zapatistas que somos no apoyamos a uno ni a otro Estado, sino a quienes luchan por la vida en contra del sistema.

Cuando la invasión multinacional a Irak (hace casi 19 años), con el ejército norteamericano a la cabeza, hubo movilizaciones en todo el mundo en contra de esa guerra.  Nadie en su sano juicio pensó que oponerse a la invasión era ponerse del lado de Sadam Hussein.  Ahora es una situación similar, aunque no igual.  Ni Zelenski ni Putin.  Alto a la guerra.

SEGUNDO.- Distintos gobiernos se han alineado a uno u otro bando, haciéndolo por cálculos económicos.  No hay ninguna valoración humanista en ellos.  Para estos gobiernos y sus “ideólogos” hay intervenciones-invasiones-destrucciones buenas y hay malas.  Las buenas son las que realizan sus afines, y las malas las que perpetran sus contrarios.  El aplauso al criminal argumento de Putin para justificar la invasión militar de Ucrania, se convertirá en lamento cuando, con las mismas palabras, se justifique la invasión a otros pueblos cuyos procesos no sean del agrado del gran capital.

Invadirán otras geografías para salvarlas de la “tiranía neonazi” o para terminar con “narco-estados” vecinos.  Repetirán entonces las mismas palabras de Putin: “vamos a desnazificar” (o su equivalente) y abundarán en “razonamientos” de “peligro para sus pueblos”.  Y entonces, como nos dicen nuestras compañeras en Rusia: “Las bombas rusas, los cohetes, las balas vuelan hacia los ucranianos y no les preguntan sobre sus opiniones políticas y el idioma que hablan”, pero cambiará la “nacionalidad” de las unas y de los otros.

TERCERO.- Los grandes capitales y sus gobiernos de “occidente” se sentaron a contemplar –e incluso a alentar- cómo la situación se iba deteriorando.  Luego, iniciada ya la invasión, esperaron a ver si Ucrania resistía, y haciendo cuentas de qué se podía sacar de uno u otro resultado.  Como Ucrania resiste, entonces sí empiezan a extender facturas de “ayuda” que serán cobradas después.  Putin no es el único sorprendido por la resistencia ucraniana.

Quienes ganan en esta guerra son los grandes consorcios armamentistas y los grandes capitales que ven la oportunidad para conquistar, destruir/reconstruir territorios, es decir, crear nuevos mercados de mercancías y de consumidores, de personas.

CUARTO.- En lugar de acudir a lo que difunden los medios de comunicación y las redes sociales de los bandos respectivos –y que ambos presentan como “noticias”-, o a los “análisis” en la súbita proliferación de expertos en geopolítica y suspirantes por el Pacto de Varsovia y la OTAN, decidimos buscar y preguntar a quienes, como nosotras, se empeñan en la lucha por la vida en Ucrania y Rusia.

Después de varios intentos, la Comisión Sexta Zapatista logró hacer contacto con nuestros familiares en resistencia y rebeldía en las geografías que llaman Rusia y Ucrania.

QUINTO.- En resumen, éstos nuestros familiares, quienes además levantan la bandera de la @ libertaria, se mantienen firmes: en resistencia quienes están en el Donbass, en Ucrania; y en rebeldía quienes caminan y trabajan las calles y campos de Rusia.  Hay detenidos y golpeados en Rusia por protestar contra la guerra.  Hay asesinados en Ucrania por el ejército ruso.

Les une entre ellos, y a ellos con nosotros, no sólo el NO a la guerra, también el repudio a “alinearse” con gobiernos que oprimen a su gente.

En medio de la confusión y el caos en ambos lados, les mantienen firmes sus convicciones: su lucha por la libertad, su repudio a las fronteras y sus Estados Nacionales, y las respectivas opresiones que sólo cambian de bandera.

Nuestro deber es apoyarles en la medida de nuestras posibilidades.  Una palabra, una imagen, una tonada, un baile, un puño que se levanta, un abrazo –así sea desde geografías lejanas-, son también un apoyo que animará sus corazones.

Resistir es persistir y es prevalecer.  Apoyemos a estos familiares en su resistencia, es decir, en su lucha por la vida.  Se los debemos y nos lo debemos a nosotros mismos.

SEXTO.-  Por lo anterior, llamamos a la Sexta nacional e internacional que no lo ha hecho todavía, a que, de acuerdo a sus calendarios, geografías y modos, se manifiesten en contra de la guerra y en apoyo de [email protected] ucranian@s y [email protected] que luchan en sus geografías por un mundo con libertad.

Asimismo, llamamos a apoyar económicamente la resistencia en Ucrania en las cuentas que nos indicarán en su momento.

Por su parte, la Comisión Sexta del EZLN está haciendo lo propio, enviando un poco de ayuda a quienes, en Rusia y Ucrania, luchan contra la guerra.  También se han iniciado contactos con nuestros familiares en SLUMIL K´AJXEMK´OP para crear un fondo económico común de apoyo a quienes resisten en Ucrania.

Sin dobleces, gritamos y llamamos a gritar y exigir: Fuera el Ejército Ruso de Ucrania.

-*-

Hay que parar ya la guerra.  Si se mantiene y, como es de prever, escala, entonces tal vez no habrá quien dé cuenta del paisaje después de la batalla.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Moisés.                                     

SupGaleano.


Comisión Sexta del EZLN.
Marzo del 2022.

Publicado enInternacional
Un patio de cargas bombardeado, al oeste de Kiev.. Imagen: AFP

ACNUR confirmó más de 1,2 millones de refugiados 

Siguen los combates de las tropas rusas cerca de puertos con salida al mar Negro y al mar de Azov. Denuncias de que algunas ciudades están completamente destruidas.

Rusia multiplició sus ataques en el sur de Ucrania se multiplicaron mientras  busca el control de la región costera del mar Negro y el Azov. Gran parte de Volnovaja, una ciudad ubicada unos sesenta kilómetros al norte del puerto de Mariupol, fue destruida durante los bombardeos. En las zonas residenciales aledañas a la capital hubo reportes de ataques con misiles que dejaron siete muertos, incluyendo a dos niños. Mientras, los pobladores que viven cerca de la central nuclear más grande del país no han podido evacuar debido a los bombardeos de Moscú, según el embajador de Kiev en la ONU. El número de muertos en la ciudad de Chernihiv asciende a 47, según los últimos informes de las autoridades ucranianas.

Los combates en el sur de Ucrania se intensificaron en la última jornada con los ataques a la central nuclear más grande de Europa, Zaporiyia, en el centro de la atención por el peligro alertado desde el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la agencia de control nuclear de la ONU. Los ucranianos que viven cerca de la planta nuclear no han podido salir debido a los constante ataques, según confirmó el embajador de Ucrania en la ONU, Sergiy Kyslytsya. "Miles de personas, incluidos civiles, que actualmente no pueden evacuar la zona cercana a la planta debido a los continuos bombardeos y combates se verían afectados", afirmó.

Al sudeste ucraniano, la ciudad portuaria de Mariupol no cuenta con los servicios básicos luego de días de intenso combate en la localidad que cuenta con salida al mar de Azov. Según Vadym Boychenko, el alcalde de Mariupol, la ciudad no tiene agua, calefacción ni electricidad y también se está quedando sin alimentos y pidió un corredor humanitario, como el que se acordó el jueves entre las partes durante la segunda ronda de negociaciones, para evacuar a los civiles de la ciudad portuaria.

Unos 60 kilómetros al norte, la ciudad de Volnovaja fue prácticamente destruida en su totalidad, según alertó la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet. En las guarderías, comercios y hoteles permiten que se refugien personas que escapan de los combates. Víktor, un residente de la localidad sureña, viajó a Dnipro junto a su familia. Antes de poder salir se refugió en un sótano sin calefacción junto a 30 vecinos, según relató a la AFP. "Nunca podremos volver a Volnovaja. Todo está destruido y ya no hay nada allí", lamentó. Mientras que el ejército ruso avanzo sobre la ciudad de Mikolaiv, a unos 100 kilómetros al noreste del puerto de Odesa en el mar Negro. Al sureste, Jerson ya está bajó control ruso aunque todavía se registran combates en la ciudad ubicada a orillas del río Dnieper.

Combates en el norte

Al noreste del país, las fuerzas rusas bombardearon Ojtirka, en la región de Sumi. Días atrás el Ejército de Rusia había asegurado la captura de la ciudad de Sumi, capital de la región homónima. Este viernes los ataques dejaron a la población sin electricidad y calefacción, según informó el jefe de la Administración Militar Regional, Dmytro Zhyvytskyi. "En principio, toda la región de Sumi es ahora un territorio del infierno, que está siendo destruido por las tropas rusas", indicó. "Ahora estamos pensando en cómo sacar a la gente de esta ciudad, porque en un día los edificios de apartamentos se convertirán en una trampa de piedra fría sin agua, luz ni electricidad", añadió el funcionario. Por otra parte, las autoridades ucranianas elevaron hoy a 47 los fallecidos en el bombardeo ruso el jueves contra un área residencial en Chernigov, en el norte de Ucrania, según informó el Mando General de las Fuerzas Armadas.

Kiev y sus regiones aledañas también estuvieron bajo fuego, a unos 10 kilómetros de la capital en Markhalivka murieron siete personas, entre ella dos niños, durante un ataque aéreo de Rusia que impactó en una zona residencial, según informó la policía local. En tanto, CNN indicó que la columna de artillería que se extiende por 60 kilómetros se mantiene a unos 25 kilómetros del centro capitalino.

Rusia multiplició sus ataques en el sur de Ucrania se multiplicaron mientras  busca el control de la región costera del mar Negro y el Azov. Gran parte de Volnovaja, una ciudad ubicada unos sesenta kilómetros al norte del puerto de Mariupol, fue destruida durante los bombardeos. En las zonas residenciales aledañas a la capital hubo reportes de ataques con misiles que dejaron siete muertos, incluyendo a dos niños. Mientras, los pobladores que viven cerca de la central nuclear más grande del país no han podido evacuar debido a los bombardeos de Moscú, según el embajador de Kiev en la ONU. El número de muertos en la ciudad de Chernihiv asciende a 47, según los últimos informes de las autoridades ucranianas.

Sur bajo fuego

Los combates en el sur de Ucrania se intensificaron en la última jornada con los ataques a la central nuclear más grande de Europa, Zaporiyia, en el centro de la atención por el peligro alertado desde el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la agencia de control nuclear de la ONU. Los ucranianos que viven cerca de la planta nuclear no han podido salir debido a los constante ataques, según confirmó el embajador de Ucrania en la ONU, Sergiy Kyslytsya. "Miles de personas, incluidos civiles, que actualmente no pueden evacuar la zona cercana a la planta debido a los continuos bombardeos y combates se verían afectados", afirmó.

Al sudeste ucraniano, la ciudad portuaria de Mariupol no cuenta con los servicios básicos luego de días de intenso combate en la localidad que cuenta con salida al mar de Azov. Según Vadym Boychenko, el alcalde de Mariupol, la ciudad no tiene agua, calefacción ni electricidad y también se está quedando sin alimentos y pidió un corredor humanitario, como el que se acordó el jueves entre las partes durante la segunda ronda de negociaciones, para evacuar a los civiles de la ciudad portuaria.

Unos 60 kilómetros al norte, la ciudad de Volnovaja fue prácticamente destruida en su totalidad, según alertó la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet. En las guarderías, comercios y hoteles permiten que se refugien personas que escapan de los combates. Víktor, un residente de la localidad sureña, viajó a Dnipro junto a su familia. Antes de poder salir se refugió en un sótano sin calefacción junto a 30 vecinos, según relató a la AFP. "Nunca podremos volver a Volnovaja. Todo está destruido y ya no hay nada allí", lamentó. Mientras que el ejército ruso avanzo sobre la ciudad de Mikolaiv, a unos 100 kilómetros al noreste del puerto de Odesa en el mar Negro. Al sureste, Jerson ya está bajó control ruso aunque todavía se registran combates en la ciudad ubicada a orillas del río Dnieper.

Combates en el norte

Al noreste del país, las fuerzas rusas bombardearon Ojtirka, en la región de Sumi. Días atrás el Ejército de Rusia había asegurado la captura de la ciudad de Sumi, capital de la región homónima. Este viernes los ataques dejaron a la población sin electricidad y calefacción, según informó el jefe de la Administración Militar Regional, Dmytro Zhyvytskyi. "En principio, toda la región de Sumi es ahora un territorio del infierno, que está siendo destruido por las tropas rusas", indicó. "Ahora estamos pensando en cómo sacar a la gente de esta ciudad, porque en un día los edificios de apartamentos se convertirán en una trampa de piedra fría sin agua, luz ni electricidad", añadió el funcionario. Por otra parte, las autoridades ucranianas elevaron hoy a 47 los fallecidos en el bombardeo ruso el jueves contra un área residencial en Chernigov, en el norte de Ucrania, según informó el Mando General de las Fuerzas Armadas.

Kiev y sus regiones aledañas también estuvieron bajo fuego, a unos 10 kilómetros de la capital en Markhalivka murieron siete personas, entre ella dos niños, durante un ataque aéreo de Rusia que impactó en una zona residencial, según informó la policía local. En tanto, CNN indicó que la columna de artillería que se extiende por 60 kilómetros se mantiene a unos 25 kilómetros del centro capitalino.


El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski pidió a los países de occidente más aviones para Kiev. Por su parte, la OTAN confirmó que no enviará aviones a Ucrania cerrando la posibilidad de la creación de una zona de exclusión aérea. "Creemos que si hacemos eso, acabaremos teniendo algo que puede convertirse en una guerra total en Europa, involucrando a muchos otros países y causando mucho más sufrimiento humano", dijo el jefe de la alianza atlántica, Jens Stoltenberg.

Refugiados

En nueve días de guerra más de 1,2 millones de personas salieron de Ucrania, se estima que cada 24 horas salen unos 134 mil personas de la exrepública soviética, según informó , el Alto Comisionado para la ONU para los Refugiados (ACNUR). Polonia recibió a casi a más de 600 mil refugiados. Hungría, donde años atrás el gobierno de Viktor Orbán tuvo una postura anti migración respecto a los refugiados sirios o iraquíes, recibió a más de 140 mil personas provenientes de Ucrania. Moldavía más de 100 mil personas, Rumania 57 mil, Eslovaquia 90 mil, y Rusia 53 mil, según indicó ACNUR. Mientras que unos 100 mil refugiados fueron recibidos en otros países europeos. Según reveló la agencia de la ONU para la Infancia (UNICEF), al menos medio millón de los refugiados son niños y niñas.

Publicado enInternacional