Raúl Zibechi

 

El escritor y periodista uruguayo explicó en Valéncia los elementos fundamentales que los "pueblos y sociedades en movimiento” ponen en marcha para generar alternativas de vida digna.

 

El domingo 10 de octubre, Raúl Zibechi, periodista uruguayo, pensador y una de las referencias más importantes en el estudio de los movimientos sociales anticapitalistas de América Latina, realizó ante varias decenas de personas, el conversatorio Tiempos de Colapso en el Centro Social La Llavor de Torrent. Invitado por la Coordinación de Luchas contra el Paro, el Empobrecimiento y la Exclusión Social (Baladre), presentó lo que considera los elementos fundamentales que los “pueblos y sociedades en movimiento” ponen en marcha para generar alternativas de vida digna ante el actual colapso global.

Durante su intervención, Zibechi realizó un repaso de algunos de los movimientos autónomos más importantes en el continente americano en la actualidad, como el de la Minga indígena, popular y negra de Colombia; o los movimientos populares del Brasil, señalando alternativas y formas de operar que difieren de lo que los movimientos de izquierda y las guerrillas latinoamericanas planteaban como mecanismos de transformación en el siglo XX o incluso hasta la fecha. Zibechi, doctor honoris causa por la Universidad Mayor de San Andrés en La Paz, Bolivia, prefiere referirse a “pueblos y sociedades en movimiento” en contraposición a la conceptualización occidental de “movimientos sociales” menos arraigados a formas comunitarias y al territorio.

Explicó que en la actualidad, los movimientos que superan la prueba del tiempo y son capaces de crear “otros mundos en los que se vive en dignidad”, son aquellos que trabajan al interior de sus comunidades, pero que también “se esfuerzan por abrirse a otras luchas más allá de su área de acción, para fortalecerse y seguir aprendiendo”. Un buen ejemplo sería la actual Gira por la Vida de las zapatistas por Europa. En las cuales el sujeto político son principalmente mujeres indígenas y niñas. Ya no se trata del típico varón blanco de clase media. La gira zapatista está pensada no para los grandes eventos, sino para pequeñas reuniones, íntimas, en las que los grupos de Escucha y Palabra puedan realmente conocer a las personas de la Europa de “abajo y a la izquierda”, a la “Europa Insumisa” que lucha. Lo interesante es que el neozapatismo viene realizando desde hace más de dos décadas encuentros internacionales para abrirse a otras luchas, siempre dejando claro que no son vanguardia, que no vienen a dar recetas y que de lo que se trata es que “cada quién a su modo” resista.

El uruguayo señaló que de las zapatistas de México y del movimiento de Cajamarca de Perú aprendió, a diferencia de “la propuesta tradicional de la toma del poder, que la lucha no termina nunca y que debe de crearse siempre desde abajo”. Para el estudioso, los pueblos en movimiento han clausurado la vieja táctica de la izquierda revolucionaria de tomar el poder y transformar las cosas desde arriba. En cambio, los pueblos, con la paciencia de un caracol van construyendo entre todas y todos una nueva realidad en la que el poder es dispersado. El zapatismo claramente, pero en general los pueblos en movimiento, no defienden la “lógica de la guerra” de la tradición occidental, más bien se centran en la “construcción de la vida”.

Otro de los elementos novedosos señalados por el periodista es “la fiesta, la alegría, el gozoso compartir” que forman parte importante de lo cotidiano en los nuevos movimientos alternativos y que permite, por ejemplo, sobrellevar la simple monotonía o incluso contextos de violencia muy arraigados. Se trata de lo que el zapatismo denomina la “alegre rebeldía” o cuando el movimiento feminista recuerda la épica frase de la anarquista lituana Emma Goldman “si no puedo bailar, no es mi revolución”. Las sociedades en movimiento, se organizan, cumplen su palabra, practican un fuerte compromiso ético, pero también otorgan un tiempo importante a la fiesta, al compartir.

Finalmente, el autor de Los arroyos cuando bajan (Zambra-Baladre, 2019) sobre el neozapatismo, se centró en lo que considera el corazón de las propuestas alternativas de los pueblos en movimiento. Se trata de un nuevo entendimiento de lo que es la comunidad. “Ante el colapso una nueva forma de relaciones comunitarias son necesarias”. Tradicionalmente, apuntó, “la comunidad se ha entendido como un espacio estable, una institución, en la que los hombres trabajan la tierra”. Pero explicó que este sentido ha sido trascendido en la práctica incorporando nuevas propuestas, como las del movimiento feminista “centradas en los vínculos relacionales, la participación real de las mujeres, los cuidados, la medicina local y la educación”. Señaló que los nuevos movimientos han de comportarse como “arcas que sirvan para substituir el diluvio”. Es decir, los pueblos en movimiento han generado una nueva cultura política, basada en la confianza de los vínculos sociales, que nos pueden servir de faro y concluyó a este respecto que “somos nosotras, los colectivos, los pueblos, las que tenemos la posibilidad de reconstruir la sociedad en colapso”.

Al terminar la ponencia, las y los asistentes se reunieron en pequeños grupos para pensar entre todas en estrategias para fortalecer las alternativas ante el colapso global. Una de las reflexiones que más afloraron fue la necesidad de los cuidados y la fiesta al interior de los movimientos. Se evidenció que las “militancias, cuyo nombre ya nos dice mucho” muchas veces repiten esquemas capitalistas, dejando la relación comunitaria para otros espacios. Por último, las y los asistentes unieron sus manos formando un caracol humano, para pasar finalmente a compartir una paella preparada por las organizadoras del evento.

13 oct 2021 18:43

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Venezuela denunció en el Consejo de Seguridad de la ONU a gobiernos de Colombia y EEUU de preparar una agresión militar en su contra

11.10.21 - Venezuela denunció este lunes ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, la estrategia combinada de los gobiernos de Colombia y Estados Unidos para justificar una agresión militar contra el gobierno constitucional del presidente Nicolás Maduro..


Refiere la Cancillería que en carta dirigida al presidente del Consejo de Seguridad de la ONU, el embajador de Venezuela ante las Naciones Unidas, Samuel Moncada, expuso las evidencias que prueban el propósito de generar un clima artificial de tensión militar por parte de los gobiernos de Colombia y Estados Unidos para involucrar a Venezuela en un conflicto armado.

“El gobierno colombiano está convencido que con la ayuda de Estados Unidos puede exportar su guerra interna a la República Bolivariana de Venezuela y lograr tres objetivos simultáneamente: el primero, eximir su responsabilidad por el fracaso del proceso de paz; el segundo, impedir el trabajo electoral y pacífico de la oposición democrática en Colombia y; el tercero, el derrocamiento violento del gobierno constitucional de la República Bolivariana de Venezuela", reza la comunicación.

La misiva dirigida por Venezuela al Consejo de Seguridad denuncia además que "el peligro es creciente y los signos de desesperación en el gobierno colombiano son claros”.

Los señalamientos contra Venezuela y sus autoridades constitucionales se generan cuando el Gobierno y las oposiciones avanzan en el proceso de diálogo en México, el cual pretende pacificar a sectores extremistas.

Pese al reconocimiento por parte de los países garantes y de la misma ONU a Venezuela por su avance en el diálogo, el presidente colombiano haciendo uso de acciones injerencistas cuestiona la posibilidad de que sectores políticos en Caracas diriman sus diferencias mediante el consenso.

Por, Aporrea, martes 12 de octubre

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Un militante del grupo mapuche Coordinadora Arauco Malleco enciende una fogata durante la ocupación de las tierras de una empresa forestal en Traiguen, región de la Araucanía.Foto Afp

Santiago. El presidente Sebastián Piñera decretó ayer el estado de emergencia en cuatro de las siete provincias de la "macrozona sur" del país, que abarca las regiones del Biobío, la Araucanía y Los Ríos, donde tiene lugar el denominado "conflicto mapuche" con el Estado chileno por la recuperación de tierras ancestrales y la obtención de autonomía.

La decisión afecta a las provincias de Malleco, Cautín, Biobío y Arauco, que suman 52 mil kilómetros cuadrados, y se prolongará durante 15 días prorrogables e implica que "las fuerzas armadas podrán prestar apoyo logístico, tecnológico y de comunicaciones, así como de apoyo de vigilancia, patrullaje y transporte, a los procedimientos policiales que se desarrollen en la zona".

Piñera prácticamente admitió el desgobierno que prevalece cuando justificó que "este estado de excepción constitucional de emergencia es para enfrentar mejor el terrorismo, el narcotráfico y el crimen organizado, y en ningún caso se orienta contra un pueblo o grupo de ciudadanos pacíficos", sin mencionar las aspiraciones de los mapuches.

Según él, "la grave situación requiere que el Estado haga uso de medios, capacidades institucionales, mecanismos contemplados en la Constitución y las leyes para proteger a la población, resguardar el orden público y el estado de derecho, y asegurar el pleno goce de los derechos constitucionalmente reconocidos".

La decisión se da en un contexto de franco deterioro gubernamental en todo sentido, con casi 80 por ciento de rechazo y apenas 15 por ciento de aprobación, en medio de un paro de camioneros que presionaba por la intervención de los militares, al igual que los partidos oficialistas.

En la macrozona el orden público está fuera de control, las ocupaciones de predios y las violentas acciones de reivindicación mapuche (ataques armados, quema de camiones, maquinaria forestal y agrícola, incendios en haciendas forestales y agrícolas, corte de carreteras y caminos, etcétera) ocurren a diario; las policías y las autoridades políticas han sido rebasadas y carecen de capacidad para garantizar el estado de derecho, ampliamente vulnerado.

Al mismo tiempo, Piñera enfrenta una investigación judicial, imputado por potenciales delitos tributarios, cohecho y soborno relacionados con negocios familiares en paraísos fiscales –la venta de 33 por ciento de acciones de un proyecto minero, durante su primer gobierno (2010-14), condicionada a no declarar protegida la zona donde estaría la minera–, incurriendo en sus recurrentes conflictos de intereses, mezclando negocios y política.

Relacionado con lo anterior, el gobernante enfrentará desde esta semana una acusación constitucional en la Cámara de Diputados, impulsada por la oposición, que podría significar su suspensión en el cargo y posteriormente, tras su paso por el Senado, la destitución.

Todo lo anterior, en un contexto de elecciones presidenciales y legislativas a realizarse el 21 de noviembre, donde el candidato oficialista, un ex ministro de Piñera, se ubica en cuarto lugar con apenas 10 por ciento de la intención de voto.

No es la primera vez que el gobierno avanza hacia la militarización del conflicto. En febrero pasado anunció que el ejército se sumaría al patrullaje conjunto, que haría coordinación estratégica con las policías y que dispondrían de puestos de mando conjuntos, sin ningún resultado práctico en cuanto a desescalar la violencia. La diferencia ahora está en el decreto del estado de excepción, en virtud del cual se pueden restringir las libertades de movilización y reunión, junto a la designación de jefes de la defensa nacional que asumen el mando de las fuerzas armadas y de orden.

En el Biobío, la Araucanía y Los Ríos se suceden acciones de resistencia indígena desde hace dos décadas, las cuales aumentaron de manera exponencial en los últimos años en busca, sobre todo, de expulsar a las grandes empresas forestales que controlan 4 millones de hectáreas, cuyos bosques nativos fueron arrasados y remplazados por plantaciones de pino y eucalipto.

Los territorios mapuches, desconociendo Chile pactos de coexistencia pacífica suscritos en 1825, fueron invadidos a mediados del siglo XIX por tropas militares que asesinaron sin piedad y se apoderaron de las tierras. Éstas fueron entregadas a principios del siglo XX a colonos europeos que formaron latifundios y que tras el golpe militar de 1973 pasaron a propiedad de conglomerados forestales que las explotan a destajo.

Los mapuches son más de 2 millones, alrededor de 12.7 por ciento de la población del país. Pese a ello, no son reconocidos como pueblo originario –al igual que ninguno de los otros 10 existentes en el país–, sino como etnia; tampoco la educación ha sido sobre la base de la interculturalidad, lo cual ha derivado en racismo y exclusión.

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Cuadro de castas s. XVIII - Mediateca INAH (México)

-Una característica de la colonización fue el "descubrimiento" del "otro distinto", de una alteridad que significó para el europeo construir una clasificación racial que opera hasta nuestros días

-Hoy las imposiciones coloniales se ejercen a través de tratados de libre comercio, obligaciones marcadas por la banca multilateral y restricciones en la movilidad de las personas a través de leyes de extranjería racistas

Este 12 de octubre nos acercamos a la celebración nacionalista, con fuerte olor franquista, que año tras año conmemora y enaltece, como un hecho heroico del Imperio Español, uno de los peores genocidios de la humanidad: el que se cometió contra la población aborigen de Abya Yala, hoy llamado América, y contra las personas Africanas forzadas a trabajar en las colonias europeas en el Nuevo Mundo. La población aborigen del continente fue arrasada en un 90% (más de 50 millones de muertes), y más de 11 millones de personas africanas fueron secuestradas y esclavizadas para trabajar en las plantaciones y los dominios de los colonizadores.

Cuando las comunidades indígenas y afro reivindican su derecho a que se reconozca lo que padecieron sus antepasados a manos de los invasores europeos en el siglo XV, y las consecuencias que ellas mismas sufren a causa de dicha invasión, las voces reaccionarias de la derecha y la extrema derecha españolas se erigen como auténticas negacionistas de las  atrocidades cometidas. Se niegan a reconocerlas, se niegan a pedir perdón, se niegan a reparar y su lucha se señala como el nuevo enemigo: el "indigenismo", acusándolas de "hispanofobia" y hasta de "racismo inverso".

A la vez, dichas voces afirman que la colonización es un hecho que ha quedado en el pasado e insisten en blanquearla descaradamente con términos como "descubrimiento", "encuentro", "intercambio", "hermanamiento" o,  tal como la llamó recientemente con "orgullo" el director de la Oficina del Español, Toni Cantó: una "liberación" de un "poder salvaje y caníbal".

Por qué la colonización no es cosa del pasado

La colonización no es un hecho del pasado, no es un suceso delimitado por el tiempo y no terminó con las independencias de las colonias en el siglo XIX, porque la invasión y la posterior colonización del continente que llamaron "América" produjo cambios tan profundos y estructurales a nivel cultural y social que hasta el día de hoy vivimos sus consecuencias.

La aniquilación de las culturas de los pueblos originarios en nombre de la evangelización, así como el expolio cultural cometido por los conquistadores, que supuso la pérdida del 60% del patrimonio tangible e intangible de la región (según cuenta Fernando Báez en El saqueo cultural de América Latina) es la primera gran consecuencia de la invasión europea que tendría repercusiones hasta nuestros días. Seis lenguas europeas reemplazaron más de mil idiomas indígenas y se intentaron anular los valores de identidad de las culturas locales para inducir la sumisión a la Iglesia católica y a los monarcas europeos.

Las consecuencias de esto podemos verlas de forma palpable: en todo el continente la población indígena no sólo es minoritaria frente a una mayoría mestiza cuya cultura es la occidental, sino que en muchos países esta población está condenada a vivir en resguardos, soportar que sus creencias y su pensamiento sean considerados "supercherías" y sufrir el racismo estructural impuesto.

La otra gran característica de este proceso de colonización, y que lo hace distinto a muchos anteriores y posteriores, es, en palabras del filósofo Enrique Dussel en su libro 1492, el "descubrimiento" del "otro distinto", de una alteridad que significó para el europeo reforzar su ideario de cultura superior, impuesta a los indígenas y negros a través del llamado Derecho natural europeo, y construir una clasificación racial que opera hasta nuestros días y que, por supuesto, coloca a los blancos europeos en lo alto de la pirámide social.

Así, a partir de la clasificación racial que surge en el siglo XVII, en plena colonización de América, el mundo occidental moderno determinó que hay humanos (los blancos europeos) y no-humanos (los indígenas, los negros, los gitanos, etc.) y que esta diferencia aprueba el uso de los segundos como mercancías o cosas por parte de los primeros.

Esta línea divisoria entre lo humano y lo no-humano, explicada por el pensador negro Franz Fannon, construyó un relato en occidente que pervive hasta nuestros días: el que afirma que por "derecho natural" los blancos tienen privilegios y los no blancos son seres inferiores, como los animales, que no merecen más consideración que estos. Esta separación, apoyada por la ciencia eugenésica que hablaba de razas superiores e inferiores, posibilitó durante los procesos colonizadores naturalizar el hecho de someter, esclavizar y asesinar a todos aquellos que no fueran blancos y europeos.

El extractivismo de la colonización moderna

La estratificación racial se mantiene, aunque el término "raza humana" haya desaparecido del vocabulario científico de occidente, y esto permite justificar que el Norte global saquee de forma permanente el Sur global por medio del extractivismo y el expolio de los recursos que se ejecuta a través de empresas multinacionales globalizadas, bajo la aprobación del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Greenpeace, en su informe Los nuevos conquistadores. Multinacionales españolas en América Latina. Impactos económicos, sociales y medioambientales, de 2009 , señala que las relaciones de dependencia del Sur con respecto al Norte y el endeudamiento de los países de América latina con el FMI posibilitaron la entrada masiva de las multinacionales en los años 70s y su posterior expansión.

En la actualidad las multinacionales controlan la friolera del 85% de la inversión extranjera directa mundial, y más del 60% del comercio, con lo cual son las que ponen, con el beneplácito de los gobiernos que las representan, las condiciones de compra y venta de materias primas y manufacturadas, condiciones que favorecen la explotación humana y el expolio de los recursos naturales del planeta en detrimento de la vida, la salud, el acceso a derechos básicos para la mayor parte de la población mundial.

El abandono estatal, la corrupción y los conflictos internos de los países del sur, sumados al expolio sistemático de los recursos por parte de las multinacionales del norte (que opera con el aval de sus gobiernos y se garantiza con intervenciones militares), dibujan en el Sur un escenario de neocolonización en el que las imposiciones coloniales se ejercen a través de tratados de libre comercio, de obligaciones marcadas por la banca multilateral y de restricciones en la movilidad de las personas a través de leyes de extranjería racistas.

LA COLONIZACIÓN Y EL ORIGEN DE LAS MIGRACIONES

Frente a este panorama de miseria, de expolio de recursos, de desigualdad social "naturalizada", la única opción, ya no para vivir de manera digna sino para sobrevivir, es migrar hacia el norte global con todo lo que ello implica: inexistencia de rutas migratorias seguras para personas procedentes del sur, fronteras físicas infranqueables que ponen en riesgo la vida de los migrantes, leyes de extranjería que promueven la explotación de los cuerpos migrantes, asedio y persecución de las personas migrantes en condición irregular, etc.

Estas condiciones de desigualdad del Sur con respecto al Norte global, que nacieron en el siglo XV y perviven hasta hoy, demuestran que la colonización no es una cuestión del pasado y que lo que ha ocurrido es que los mecanismos de dominación colonial simplemente se han adaptado a las lógicas globales del capitalismo actual.

Así que, por mucho que la exalten y la blanqueen, la colonización no se celebra: se pide perdón y se repara.

Sandra Yáñez es comunicadora social, Investigadora, activista migrante, feminista y antirracista. Miembro de Poder Migrante, una red de activistas y colectivos que trabaja por los derechos de las personas migrantes y crea conciencia contra el racismo estructural, discursos xenófobos y políticas que criminalizan.

12 octubre, 2021  

Sandra Yáñez / Poder Migrante

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Las maniobras militares han llegado al borde del paroxismo por medio de ejercicios conjuntos de Estados Unidos con sus aliados en el mar del sur de China. En la imagen de 2017, fuerzas especiales de Taiwán durante un simulacro militar.Foto Afp

Arrecia la escalada militar del pacto de defensa Aukus (https://bit.ly/3FpuUe2) y China en la región más incandescente del planeta (https://bit.ly/3oLboCO): el volcánico estrecho de Taiwán –que separa de 180 km a la renegada isla secesionista de su madre patria–, donde se escenifica simultáneamente, de manera paradójica, una relativa distensión geoeconómica acoplada.

Las maniobras militares han llegado al borde del paroxismo con el anuncio simultáneo del pacto defensivo de Aukus y de ejercicios militares conjuntos de Estados Unidos con sus "aliados" en el mar del sur de China.

Ya la revista globalista The Economist había colocado desde principios de mayo a Taiwán como "el lugar más peligroso del planeta" (https://bit.ly/3oKgbEz), mientras Kissinger alertaba a la “extinción termonuclear de la humanidad por una guerra fría de Estados Unidos contra China” (https://bit.ly/2YBy2Cz).

El teniente coronel retirado Daniel Davis comenta en la revista globalista británica The Guardian, íntima de George Soros, que "Estados Unidos debe evitar a todo precio una guerra con China por Taiwán" (https://bit.ly/2YEdaeu) y prevé que el "resultado más probable sería una derrota convencional" (sic) de Estados Unidos, pero que podría escalar fuera de control a un "intercambio nuclear" en el "peor caso". Davis aconseja que "Washington debe continuar abrazando la ambigüedad (sic) estratégica, pero en forma privada (¡megasic!) hacer saber a los líderes de Taiwán que no vamos a librar una guerra con China".

No faltan cabezas calientes, como el muy famoso coronel Lang, quien recomienda una "guerra nuclear preventiva" de Estados Unidos para aniquilar todo el arsenal nuclear de China (https://bit.ly/3iP4fh5).

The Wall Street Journal reveló la presencia desde hace un año de marines para entrenar al valetudinario ejército taiwanés (https://on.wsj.com/3Ane37T) –que sigue comprando armas masivamente sin ton ni son a Estados Unidos–, lo cual China define como una "invasión" (sic) a su integridad territorial bajo el concepto de "una sola China" que fue aceptada tácitamente por la dupla Nixon/Kissinger en 1973 y que luego fue formalizada por la dupla Carter/Brzezinski con el mandarín Deng Xiaoping en 1978.

La escalada llevó a que la CIA abriera un "Centro de Misiones para China", cuyo director William Burns considera la "amenaza geopolítica más importante a la que nos enfrentamos en el siglo XXI" (https://bit.ly/3amIL6u).

El ejército chino lanzó 155 incursiones aéreas en las cercanías de Taiwán, sumadas de maniobras de los submarinos de Beijing en las aguas compartidas. El mismo día (¡megasic!) se reunieron en Zurich durante seis horas (sic) el asesor de Seguridad Nacional, el israelí-estadunidense Jake Sullivan, y el ya célebre Yang Jiechi, el más alto funcionario de relaciones exteriores de China y miembro del politburó del Partido Comunista.

La trascendental reunión fue producto de la llamada telefónica del presidente Joe Biden a su homólogo el mandarín Xi Jinping, lo cual abrió la posibilidad de un encuentro entre ambos, sea por teleconferencia o de forma presencial (https://bit.ly/3Duh3Bg).

En forma impactante, el rotativo oficioso chino Global Times epitomiza que la reunión en Zúrich "puede brindar frutos".

En Zúrich abundó más la lingüística de "competición responsable", de "reacoplamiento" y hasta de cooperación, en lugar de "confrontación" y "desacoplamiento", en medio de la reciente liberación de la heroína china Meng Wanzhou, hija del mandamás de Huawei y encarcelada de manera injusta en Canadá por exigencia de la administración Trump.

Una cosa es segura: el encuentro de Zúrich fue más fructífero que la fallida reunión de Alaska (https://bit.ly/3uVZnM1), mientras, paradójicamente, en el rubro militar se ha estirado la liga al máximo sobre el devenir aleatorio de Taiwán.

¿Quién se quedará con los semiconductores de Taiwán? ¿Cuál será la postura de Rusia –que actualizó su política de disuasión nuclear el 2 de junio del año pasado (https://bit.ly/3iKI3EO)–, supuesta aliada de China, en el hipotético escenario de una "guerra preventiva nuclear" de Estados Unidos contra China?

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Niños Wayúu reciben agua potable de una misión humanitaria en La Guajira, Colombia, el 26 de septiembre de 2021Legion Media / Juana Miyer / Long Visual Press / Ab

Según una investigación periodística, al menos 29 niños han muerto en esa región este año por causas asociadas a la falta de alimentos.

Un total de 16.000 niños y niñas están en riesgo de desnutrición o ya la padecen en La Guajira, región nororiental de Colombia, según los datos que maneja el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).

Yaneris Cotes, directora del ICBF en La Guaijira, detalló a Noticias Caracol que tras una evaluación a unos de 84.000 niños, de entre 0 y 5 años, el instituto pudo determinar qué población ya padece la desnutrición o está en riesgo de sufrirla.

Según ese mismo medio local, la situación también ha provocado la muerte de 29 menores de edad, en lo que va de año, por causas asociadas a la desnutrición en ese departamento, donde viven las poblaciones indígenas wayúu, así como los kogi, ika, kankuamo y los wiwa.

Pilar Redondo, nutricionista de la Fundación Aporta tu granito en La Guajira, ubicada en el municipio Uribia, comentó que este año han recibido a 131 niños con desnutrición, muchos de ellos graves y con signos marcados "tipo marasmo, que es cuando la piel está pegada a los huesos".

También fue consultada Liliana Fernández, una madre wayúu que lleva a su hija a este centro de asistencia nutricional porque no puede producir suficiente dinero para proveer la alimentación de la pequeña. Además, en la región escasean el agua potable y la gasolina.

Ante la situación, el movimiento Guajira Resiste, una organización que se ha dedicado a denunciar las vulnerabilidades que sufre esta población colombiana, se ha declarado en "huelga de hambre" y mantiene una protesta pacífica que el jueves se instaló en la plaza Bolívar de Bogotá, el "epicentro político de toma de decisiones del país", para que el Estado colombiano tome acciones definitivas contra "el hambre y olvido".

La gravedad de la situación en La Guajira fue señalada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en 2016, cuando solicitó al Estado colombiano la adopción de "medidas necesarias para preservar la vida y la integridad personal de los niñas, niños y adolescentes de las comunidades de Uribia, Manaure, Riohacha y Maicao del pueblo wayúu, en el departamento de La Guajira", ya que para ese momento se registraban 4.770 niños muertos en un plazo de ocho años.

"Vulneración generalizada"

En 2017, la Corte Constitucional de Colombia constató que en el departamento de La Guajira se presentaba una "vulneración generalizada, injustificada y desproporcionada de los derechos fundamentales al agua, a la alimentación, a la seguridad alimentaria y a la salud de los niños y niñas del pueblo wayúu".

Una sentencia derivada de la Corte sostenía que la responsabilidad sobre estos hechos recaía en organismos e instituciones del Estado, como la presidencia de la República y los ministerios de salud, vivienda, agricultura, así como el Departamento Administrativo de Prosperidad Social, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, la Superintendencia Nacional de Salud, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, el Departamento de La Guajira y los municipios de Uribia, Manaure, Riohacha y Maicao.

Por esto, la Corte ordenó a la presidencia, para entonces a cargo de Juan Manuel Santos, que en 48 horas debía "iniciar o continuar", según fuera el caso, un plan de acción para atender la crisis. De no cumplir con la medida, los responsables cometerían desacato al amparo de tutela.

En agosto de este año, la Sala Plena de la Corte Constitucional le pidió al Gobierno de Iván Duque que explicara las medidas preventivas que se han adoptado en materia sanitaria para evitar las muertes de niños de La Guajira, por causas asociadas a la desnutrición, además de otras condiciones de vida, como pobreza y marginalidad.

La Corte también le pidió al Gobierno que explicara por qué afirmaba que se habían reducido las muertes de menores, si aún persisten los fallecimientos a pesar del tiempo que ha transcurrido desde la sentencia T-302 de 2017.

"Uno de los mayores problemas"

De acuerdo al informe "Desnutrición en la primera infancia: Causas estructurales y vulneraciones prevenibles y evitables", presentado a mediados de septiembre por la Defensoría del Pueblo, entre 2017 y 2020, el Instituto Nacional de Salud (INS) registró a 54.693 niñas y niños menores de cinco años, con desnutrición aguda en Colombia, una situación que deja "graves consecuencias físicas, psicológicas y cognitivas irreversibles, que afectan su desarrollo integral".

En 2020, señala el estudio, hubo 9.902 niños con desnutrición aguda, de los cuales 2.177 (19,8 %) son menores de seis meses; 2.312 (21,1 %) tienen de 6 a 12 meses, y 6.484 (59,1 %) son niños mayores de un año. Los departamentos que presentan el mayor número de casos registrados de desnutrición en niños y niñas son Bogotá (1.756), la Guajira (1.121), Antioquia (724), Cundinamarca (625) y Cesar (493).

"La desnutrición infantil es uno de los mayores problemas para la primera infancia en Colombia, e incide negativamente en las posibilidades de construir un país con bases sociales, económicas y culturales sólidas. En esa medida, la solución pasa por la articulación de los actores responsables y la comprensión de las causas y consecuencias de esta enfermedad", cita el informe de la Defensoría.

El estudio añade que la pobreza y las desigualdades sociales también "afectan la sobrevivencia de los hogares donde se concentra la primera infancia" y truncan la accesibilidad a los servicio básicos, lo que hace que el desarrollo integral de la vida y el efectivo ejercicio de los derechos humanos fundamentales se vean truncados.

Los grupos más afectados por inseguridad alimentaria son los que habitan en "zonas rurales y dispersas", entre ellos están las mujeres cabeza de familia, los pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes, que también se ven afectados por el desempleo, la falta de oportunidades y bajos niveles de acceso a la escolaridad.

"La desnutrición crónica sigue afectando a niñas y niños en los diferentes departamentos y municipios del país, tal como lo señalan los resultados del Índice de Desnutrición Crónica realizado por la Fundación Éxito", señala la Defensoría, que detalla que el problema nutricional afecta a 626 municipios de los 1.076 que hay en el país. 

Publicado: 8 oct 2021 20:27 GMT

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Sábado, 09 Octubre 2021 06:30

¿A la guerra por Taiwán?

Se ve una cinta de advertencia cerca de la embajada china mientras activistas realizan una manifestación pidiendo al presidente chino Xi Jinping que "permita el paso seguro a los norcoreanos detenidos en China" en Washington, DC el 24 de septiembre de 2021. ANDREW CABALLERO-REYNOLDS / AFP

El ministro de Defensa de Taiwán, Chiu Kuo-cheng, aseguró ante el Parlamento de la isla que Beijing será militarmente capaz de invadirla a gran escala en 2025. En la misma línea, en marzo de este año, el almirante estadounidense Philip Davidson alertó de una posible invasión en los próximos seis años, es decir, antes del centenario del Ejército Popular de Liberación (EPL).

Cabe contextualizar estas declaraciones en el marco de una prolongada ausencia de diálogo entre Beijing y Taipéi (desde 2016, cuando el soberanismo accedió al poder en la isla rechazando de plano el principio de la unificación), de un incremento de las incursiones militares del EPL en las zonas contiguas por vía marítima y aérea y de intensificación de las tensiones entre China y algunos países occidentales, principalmente EEUU pero también Japón, Reino Unido o Australia, por este motivo.

Para el Partido Comunista de China (PCCh), el asunto de Taiwán es un problema capital de su política que se remonta no ya a la contienda civil que le enfrentó al nacionalista Kuomintang sino a la memoria de la agresión extranjera (Japón y el tratado de Shimonoseki en 1895). De ahí que lo sitúe en un plano similar al de Hong Kong o Macao, es decir, como manifestación de una hipoteca territorial producto de unas circunstancias históricas marcadas por la larga crisis terminal del sistema imperial.

En 2013, Xi Jinping dijo que el asunto de Taiwán no podía dejarse pendiente "de generación en generación". El aserto nos remite a la búsqueda de una hipotética solución antes de 2049, es decir, del centenario de la República Popular. Esto no significa necesariamente que se haya invertido la primacía de una solución pacífica (sin descartar el recurso al uso de la fuerza en caso de proclamarse la independencia de jure). Esa sigue siendo la orientación principal del PCCh para la solución de este problema. ¿Riesgo mayor? No hay indicios que sugieran un debilitamiento del control político del EPL por parte del PCCh pero, al menos en teoría, no puede descartarse que la eclosión de graves tensiones internas sugiera una peligrosa fuga hacia adelante. Hoy por hoy, no nos hallamos en ese escenario.

Más que los litigios territoriales de los mares de China oriental o meridional, el de Taiwán es el más complejo y delicado. En primer lugar, porque los vientos en la isla no soplan a favor de Beijing. El soberanismo parece tener cuerda para rato mientras el distanciamiento cívico respecto a la Gran Tierra gana adeptos, especialmente tras lo acontecido en Hong Kong, donde la subsistencia del principio "un país, dos sistemas" se resolvió decretando la supremacía del patriotismo. El KMT, que comparte con el PCCh el principio de la existencia de una sola China en el mundo, lleva tiempo inmerso en una crisis de identidad de difícil resolución. Su nuevo líder, el centrista Eric Chu, es alguien con quien el PCCh se puede entender pero no está claro que electoralmente pueda derrotar al soberanismo en 2024, cuando entonces el nerviosismo puede cundir en el continente.

En segundo lugar, porque EEUU, especialmente desde la Administración Trump, ha optado por jugar esta carta para presionar a China. En el contexto de las tensiones estratégicas y políticas, la combinación de "democracia y chips" a favor de Taiwán alienta el ánimo de los sectores conservadores que abogan por ir más allá de los límites conocidos.

La gesticulación castrense de China tiene esos dos destinatarios. Le urge poner freno a las tensiones que erosionan el statu quo. EEUU sopesa cambiar el nombre de la oficina de representación de la isla en Washington mientras la agenda legislativa, la presión diplomática o las ventas de armas suman improperios a la relación bilateral. Que el QUAD o el AUKUS (muy argumentados en su promoción a la vista de tan controvertido escenario que algunos consideran intencionadamente alarmista y exagerado) contemplen a Taiwán como actor de referencia tampoco ayuda. Como igualmente que algunos países secunden la propuesta de Taipéi de unirse al CPTPP, si China quedara fuera finalmente.

Todos los países que han establecido relaciones diplomáticas con China han suscrito el principio de una sola China, lo cual implica no reconocer oficialmente a la República de China o Taiwán aunque puedan sostener con ella relaciones económicas, comerciales o culturales. Esto no quiere decir que Beijing disponga de un cheque en blanco para hacer cuanto se le antoje pero, en rigor, obliga a ser cuidadoso.

El futuro de Taiwán determinará el futuro de la región y del mundo. Un golpe de mano certero de China bien podría significar la liquidación de la hegemonía de EEUU. Si Washington dobla la apuesta se puede encontrar con una situación crítica al tener que decidir entre involucrarse o no y hasta qué punto. Si Taipéi eleva la tensión, la historia se puede repetir: ya en los años 70, EEUU optó por su abandono para pactar con la China de Mao y su Revolución Cultural, nada menos. Es probable que Yang Jiechi y Jack Sullivan hayan optado por arriar velas en su reciente encuentro en Suiza donde el asunto ha estado inevitablemente sobre la mesa.

Para Beijing, la tentación siempre existe, especialmente a la vista de lo acontecido en Hong Kong donde la introducción de la Ley de Seguridad Nacional revirtió la inestabilidad con una holgura tan fulminante como sorprendente. Puede alguien pensar que en Taiwán bien podría ocurrir otro tanto. Nada menos seguro. El riesgo es alto. La opción más sensata sigue siendo releer a Sun Zi: "Es mejor ganar sin luchar".

 

Por Xulio Ríos

08/10/2021

Director del Observatorio de la Política China. Es autor de 'Taiwán, una crisis en gestación' (Popular, 2020)

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El presidente colombiano Iván Duque con miembros del Comando Específico de Norte de Santander.

El mencionado grupo estratégico de las Fuerzas Armadas colombianas estará conformado por 14.000 militares.

 

El presidente de Colombia, Iván Duque, activó este miércoles el Comando Específico de Norte de Santander (Cenor), que operará en la frontera con Venezuela y que según el mandatario colombiano actuará "para fortalecer todas las capacidades operativas, trabajar con indicadores claros y avanzar en el cumplimiento de las metas" en la lucha contra los grupos ilegales armados, el terrorismo y el narcotráfico.

En un acto realizado en el Cantón Militar San Jorge, en Cúcuta, Norte de Santander, Duque detalló que el mencionado comando estará a cargo del general Fabio Leonardo Caro Cancelado, quien tendrá la tarea de proteger a la región "del acecho de la criminalidad" y "doblegar las amenazas del narcotráfico y del terrorismo", con "mayor control territorial" para "derrotar las estructuras financieras del crimen organizado".

Duque también dijo que este comando ayudará a "que la red de participación cívica se extienda" y que a través del pago de recompensas fortalecerán "la inteligencia humana". La medida del Gobierno de Duque se da justo en medio de la apertura gradual de las actividades comerciales en la frontera con Venezuela.

Según el Ministerio de Defensa de Colombia, el Cenor será dirigido por la segunda división del Ejército y estará conformado por soldados de la Brigada 30, Fuerza de Despliegue Rápido, Fuerza de Tarea Vulcano y Comando Operativo Energético Nº 1, y tendrá el apoyo tanto de la Armada como de la Fuerza Aérea.

Por su parte, el ministro de la Defensa, Diego Molano, detalló que el Comando Específico estará conformado por 14.000 militares que tendrán la misión de combatir al Clan del Golfo, ELN y disidencias de las FARC que operan en la región fronteriza.

Publicado: 7 oct 2021

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Pine Gap, la base espía de EE.UU. en Australia

Es clave en el pacto de defensa entre Washington, Londres y Canberra

Bajo la apariencia engañosa de monitorear satélites, el país del norte intercepta millones de comunicaciones y facilita información sensible para operar drones con fines bélicos. 

 

Pine Gap se levanta en el corazón desértico de Australia. No es cualquier base, es la base espía más importante de Estados Unidos alrededor del mundo. Edward Snowden hizo más visibles sus propósitos en 2013 cuando la denunció, pero funcionaba desde 1970. Un tratado firmado entre los dos países le dio vida el 9 de diciembre de 1966. Bajo la apariencia engañosa de monitorear satélites, EE.UU. intercepta millones de comunicaciones, facilita información sensible para operar drones con fines bélicos y realiza espionaje en beneficio de intereses propios y de sus aliados desde ahí.

El Pacto AUKUS

Hoy sus instalaciones son un dispositivo clave en el control de una región donde Washington mide fuerzas con China. Acaba de firmar en septiembre pasado la alianza AUKUS (con los gobiernos de Londres y Canberra) que motivó un conflicto internacional con Francia, damnificada de un acuerdo que quedó cancelado para venderles submarinos a los australianos. Ahora, cuándo no, el negocio lo hará el complejo militar-industrial que el expresidente Dwight Eisenhower presentó en sociedad en 1961 en su discurso de despedida. Pasaron sesenta años.

La base de Pine Gap queda a medio camino entre Adelaida al sur y Darwin al norte, rodeada del desierto de Simpson. Un extenso territorio de dunas rojizas, como de película. Extrañas figuras en la roca erosionada por el viento le dan a la zona un semblante lunar, que podría haber inspirado a Ray Bradbury. La CIA controla la infraestructura del lugar que Snowden, su ex contratista, vinculó con la red de espionaje Echelon. La más grande de la historia. Durante décadas Australia y Estados Unidos mantuvieron con incómodo esfuerzo el secretismo sobre sus verdaderos fines. Típica plataforma de vigilancia de la Guerra Fría, nació con el objetivo de espiar el desarrollo nuclear de la ex Unión Soviética y sus aliados.

Cuando el ex primer ministro australiano Gough Witlam insinuó un posible cierre de la base –gobernó entre 1972 y 1975 – terminó depuesto. La renuncia se la pidió el gobernador general y representante de la reina de Inglaterra en Australia, John Kerr, un funcionario de estrecha relación con la CIA. Esa fue la única vez en poco más de 50 años que EEUU corrió el riesgo de quedarse sin Pine Gap. El político laborista estaba amparado legalmente para cerrarla. El convenio firmado en el ‘66 entre ambos países decía que después de nueve años, cualquiera de los dos podía rescindirlo si avisaba un año antes. Pero no pasó y a Witlam le costó su salida.

Una historia de película

La historia de la base fue tratada por Netflix en una miniserie de seis capítulos estrenada en octubre de 2018. La productora australiana Screentime da una idea de cómo funciona Pine Gap, pero no tuvo demasiado suceso. Incluso fue levantada en Vietnam por lo que este país consideró un error geopolítico del guión. Dos veces aparece un mapa que le atribuye a China una zona marítima que está en disputa con su vecino. Los vietnamitas lo tomaron como una ofensa. En los diálogos hay un pasaje crítico a EEUU sobre el control de la base. Se da cuando la subjefa local le dice a su superior: “Los australianos estamos muy acostumbrados a aceptar. En toda la historia de Pine Gap el jefe siempre fue estadounidense”.

Proyecto Rainfall: la historia secreta de Pine Gap es un libro de Tom Gilling basado en documentos desclasificados de Estados Unidos y Australia. Su autor sostiene en el texto la idea de que los ovnis son objeto de estudio para la base. El periodista Alex Salmon escribió sobre la investigación en septiembre de 2019: “Gilling documenta de manera experta la historia secreta de Pine Gap, el secreto que rodea su papel en la máquina de guerra de los EEUU. Y cómo convierte a Australia en un objetivo militar en el caso de futuras guerras imperialistas de Estados Unidos. Si bien no pide explícitamente el cierre de Pine Gap, el libro proporciona evidencia más que suficiente para cerrarla y poner fin a la alianza militar de Australia con los EEUU”.

Lo que muestra la actualidad es bien diferente. AUKUS reforzó la asociación estratégica entre las dos naciones y el Reino Unido. No es la única en la región. Existe además el Quad (Quadrilateral Security Dialogue), una coalición que integran EEUU, Australia, India y Japón en la zona del Indo-Pacífico, un concepto geopolítico relativamente nuevo.

El prestigioso analista de Inteligencia australiano, Desmond Ball, también definió a Pine Gap como “máquina de guerra” en 2014, un par de años antes de su muerte. De aquella base a principios de los ’70 que apenas tenía dos antenas y nació como una instalación de investigación espacial de defensa conjunta -según el tratado firmado en 1966-, se pasó a un complejo con 38 antenas cubiertas por sus respectivos radomos en 2017. Esas estructuras que semejan gigantescas pelotas de golf y las protegen del mal tiempo. Pero no solo crecieron las instalaciones de modo exponencial. También su dotación.

Las primeras familias estadounidenses se instalaron en la zona de Alice Springs, la ciudad más cercana a la base, cuando ésta se abrió. Las tareas secundarias fueron destinadas a australianos, que con el tiempo pasarían a ocupar la mitad de los puestos de trabajo. Desde la Guerra Fría a la etapa posterior a los atentados a las Torres Gemelas, Pine Gap casi duplicó su personal, según Ball. Mimetizados en ese paisaje desértico, algunos agentes de la base se hacían pasar por jardineros. Alice Springs tuvo una alta densidad de ellos. El secretismo el gobierno local contribuyó a que estas habladurías se volvieran frecuentes y hasta aparecieran publicadas en los medios.

Las tierras donde funciona este núcleo de espionaje son consideradas sagradas por los pueblos originarios de la región que fueron desalojados hace décadas. En ellas también proliferan historias sobre avistajes de platos voladores. Nada de lo que ocurre en esta porción del mundo donde la influencia de China resulta notoria, es ajeno a Pine Gap ni a la voracidad informativa de la CIA y la NSA (Agencia Nacional de Seguridad de EEUU). Si Estados Unidos tenía 686 bases militares fuera de su territorio en 2015 – cifra que ahora algunos informes elevan a casi un millar -, la que opera desde el centro de Australia es su Big Brother. Las guerras que libró Washington basadas en su credo selectivo contra el terrorismo abarcaron la ex Yugoslavia, Libia, Irak, Afganistán y Siria. Todos países que quedaron destruidos por los bombardeos indiscriminados. Hoy son reemplazados por drones con los que se cometen ataques quirúrgicos que tampoco evitan los llamados daños colaterales contra civiles indefensos. Para eso EE.UU. necesita seguir espiando y Pine Gap es su músculo vital.

4 de octubre de 2021

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Banderas australianas y estadounidenses se sientan sobre la mesa durante una reunión entre el primer ministro de Australia, Scott Morrison, y el secretario de Defensa de los Estados Unidos, Lloyd Austin, en el Pentágono el 22 de septiembre de 2021 en Arlington, Virginia.- AFP
  1. Que la prensa occidental se esté centrando en el "enfado de París" por ser ninguneado por Washington y haber perdido un contrato de armas con Australia no es sólo otro reflejo de su miopía y el "occidentecentrismo" sino también de su manipulación: corre una cortina de humo sobre la naturaleza de Aukus, un nuevo pacto militar con el que EEUU pretende equipar a una flota de submarinos australianos de capacidad nuclear con el mero objetivo de provocar a China en venganza por haber sido derrotado en la guerra comercial.
  2. "Si la Unión Soviética se hundiera mañana bajo las aguas del océano, el complejo militar-industrial estadounidense tendría que permanecer hasta que se pudiera inventar algún otro adversario", recomendó George F. Kennan, uno de los ideólogos de la Guerra Fría, en 1996. Cuatro años después, el Pentágono inventó la "Guerra infinita contra el Terrorismo Islámico", para justificar la continuidad de la OTAN a pesar de la desintegración del Pacto de Varsovia: ¡El mundo se tragó que un solo individuo, un tal Bin Laden, desde una cueva de Afganistán (¡tan localizado que un mensajero recogía, casi a diario, sus "exclusivos" videos para entregárselo a Aljazeera!), podría ser capaz de poner en jaque a la totalidad de los servicios de inteligencia del planeta y la suma de sus fuerzas militares!

El objetivo no era otro que conquistar nuevos espacios estratégicos del mundo y seguir con el lucrativo negocio de armas a costa de la vida de cientos de millones de personas y la destrucción de estados enteros (Iraq, Afganistán, Libia, Somalia, Yemen, Sudan, Siria, etc.). Veinte años y una ingente ganancia material y geopolítica después, el Pentágono inventa el tercer Superenemigo: República Popular de China, presentándole como "la principal amenaza para la civilización humana" (¡lo mismo que dijeron sobre Sadam Husein!).

La cronología

  1. 14 de septiembre de 2021: EEUU, Reino Unido (RU) y Australia forman Aukus para provocar a China en la región Indo-Pacífico, donde se mueven la mitad de los 470 submarinos (no nucleares) del mundo.
  2. La estrategia de Aukus está basada en "provocación y confrontación" y pretende actuar bajo el pretexto de que "al ser China incapaz de atacar a EEUU (¿y por qué tendría que hacerlo si es su principal mercado?), lo hará a uno de sus aliados en esta región por lo que hay que preparar la defensa".
  3. 15 de septiembre: EEUU entrega la llave de Kabul a los talibanes, grupo fascista a sueldo de la CIA, y protegido por decenas de miles de "contratistas" con turbante (de las compañías como Blackwater o Triple Canopy) con el objetivo de extender el Arco de Crisis a Asia Central arrastrando a China, Rusia e Irán.
  4. 17 de septiembre: China mueve ficha y admite a Irán como miembro de pleno derecho de la Organización de Cooperación de Shanghái (la OCS), después de rechazar su solicitud durante 13 años, y este mismo día solicita unirse al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico ("CPTPP"), el tercer mayor acuerdo comercial del globo.
  5. En las mismas fechas, varios buques militares británicos escoltados por el portaaviones HMS Queen Elizabeth, que por primera vez acogía a 14 cazas F-35B, llegan a Okinawa, Japón, para participar en unas maniobras militares, mirando a China.

Objetivos de Aukus

  1. Ejecutar la Doctrina Obama del "Regreso a Asia" de imponer un Nuevo Orden Mundial basado en contener al Nuevo Coco y, además, en su propio "patio trasero".
  2. Consolidar el modelo de una nueva estructura de alianzas militares basada en acuerdos "minilaterales". Ya había varias de este tipo en la región: el Diálogo de Seguridad Cuadrilateral «Quad» formada en 2006 por EEUU, Australia, Japón e India, o la alianza de inteligencia Five Eyes (Los Cinco Ojos), con EEUU, Reino Unido, Australia, Canadá y Nueva Zelanda en su seno.
  3. Minar la "Asociación estratégica" franco-australianas diseñada en 2018 por París y su estrategia Indo-Pacífica estructurada en torno al eje Delhi-París-Canberra. EEUU no soporta rivales poderosos como Rusia, China o Francia.
  4. Quebrantar la centralidad de la ASEAN (la Asociación de Naciones del Sureste Asiático), que integra a 10 países de la región y cuyo socio principal es la OCS.
  5. Imponer una carrera armamentística a China, como lo hizo a la Unión Soviética, para que dejara de invertir en su su desarrollo social y económico.
  6. Poder librar una batalla Aire-Mar, desde las bases esparcidas por el Pacífico contra China. EEUU cuenta con unas 400 instalaciones militares alrededor de la potencia asiática, con buques de guerra y armas nucleares: desde la isla Saipán en el Pacífico hasta Darwin y Tindal en Australia; Changi East en Singapur; Korat en Tailandia; Trivandrum en India; Cubi Point y Puerto Princesa en Filipinas; entre otras en Indonesia y Malasia, y el resto de los países de la región.

Bases militares de EEUU alrededor de China

  1. Convertir a Australia, que tenía buenas relaciones con China, en un jugador destacado anti-chino en la zona, y otro integrante del grupo de Las Carnes de Cañón de los intereses exclusivos de Washington.
  2. Asignar al Reino Unido (tras animarle a salir de la Unión Europea) el papel de mayordomo militar de EEUU en los escenarios bélicos que va diseñando por el mundo.
  3. Socava el poder y la posición de Francia en el océano Indo-Pacífico, y de paso, mantenerlo a raya y ponerle "en su lugar" como potencia segundaria para que deje de competir con EEUU.
  4. Enviar las fuerzas navales australianas al Estrecho de Taiwán buscando una reacción de China. Con este tipo de gestos, EEUU de paso se ahorra los costes de sus guerras obligando a sus socios a utilizar sus buques, submarinos o aviones.
  5. Mandar un mensaje a Europa (no solo Francia) y también a Rusia: "¡Es hora de elegir entre yo o China!".
  6. Forzar a los aliados de EEUU a destruir sus relaciones con China. En caso de Australia, le obligó a:

-Cancelar dos acuerdos del proyecto de construcción de infraestructura de la Iniciativa de la Ruta de la Seda china.

-Prohibir las actividades de las telecomunicaciones Huawei.

- Dejar de vender a China el 80% del mineral de hierro del país y renunciar a 74.000 millones de dólares al año, así como el litio. El gigante asiático es el principal socio comercial de Australia. China como respuesta ha suspendido la compra de carne vacuna, mariscos y le ha impuesto aranceles a la cebada y el vino, entre otras medidas.

- Aumentar sus gastos militares comprando armas a EEUU.

El destino de la OTAN y Europa

  1. Washington no va a invitar a Europa al banquete de la nueva configuración del mundo. Necesitaba de la OTAN y sus socios europeos en su enfrentamiento con la Unión Soviética, así como tener un "cómplice" en sus inmorales guerras, entre otros fines. Por lo que, la "sorpresa" de Europa por la jugada de Joe Biden de ocultarle el plan de Aukus está fuera de lugar. EEUU siempre ha practicado el "America First" aunque antes no lo decía con este descaro.
  2. Que EEUU abandonara a la OTAN en su "muerte cerebral" se debe, principalmente, a que Europa, que recibe una ingente inversión de Beijín y se ha apuntado a su Ruta de la Seda, no comulga con la política anti-china de la Casa Blanca.
  3. La pérdida de la relevancia de Europa para la Casa Blanca también explica el permiso de Biden a Alemania para finalizar, la semana pasada, el proyecto Nord Stream II con Rusia.
  4. Ahora, el Pentágono pondrá más empeño en el plan que diseñó en 2014: sacar de las entrañas de la Alianza Atlántica una especie de mini-OTANes regionales, como ya dijimos en 2014.
  5. La OTAN europea sobrevivirá porque existe Rusia. Según Frontal 21, programa de la televisión alemana ZDF, "EEUU planea desplegar en una base aérea del oeste de Alemania 20 nuevas bombas nucleares B61-12, cada una de las cuales tiene una potencia equivalente a 80 veces la que lanzaron en Hiroshima". Cierto es que el Gobierno alemán votó en 2010 por no permitir las armas nucleares en su suelo. Pero la capacidad de decidir de Berlín en tales cuestiones no es mayor que la de otros países atacados, ocupados y controlados por EEUU como lo son Iraq o Afganistán. De hecho, Alemania alberga 235 bases militares de EEUU y es el centro del Estado Mayor del Comando Europeo y del Comando Africano (Africom). Por cierto, Europa debe pedir cuenta a sus servicios de inteligencia por no haberse enterado de lo que cocinaba el trío del AUKUM.
  6. EEUU no tiene en cuenta que un ataque a los intereses de China por parte de quien sea: 1) es también un ataque a a Rusia, país con el que tiene varios acuerdos de defensa mutua, y 2) Afectaría a las economías de al menos 130 países que ya están integrados en la iniciativa de china de la Franja y la Ruta.

Aukus como un negocio militar

  1. Australia, que ha suspendido un contrato de compra de 19 submarinos franceses valorados en 90 mil millones de dólares, no ha revelado (¡para proteger a los contribuyentes de un infarto cardiaco!) lo que le costará a la nación los ocho submarinos nucleares que EEUU le ha prometido vender sin siquiera concretar la fecha de entrega.
  2. Suiza también ha decidido renunciar a los aviones de combate franceses Rafale para comprar el F35 estadounidense.
  3. Francia, que no ha firmado el Tratado Internacional sobre la Prohibición de Armas Nucleares durante el Quinquenio 2021-2025, gastará en armas nucleares unos 30.000 millones de euros. Como si tener un arsenal de 300 cabezas nucleares fuera poco.
  4. En 2020, las exportaciones de armas de EEUU alcanzaron los 175,08 mil millones de dólares, un 2.8% más que en 2019. Este año, el Congreso de EEUU, de mayoría demócrata, aprobó un proyecto de ley de "defensa", con un presupuesto de 738.000 millones de dólares que incluye la creación de la Fuerza Espacial (FE), bajo el pretexto de la farsa de que EEUU no podrá "sobrevivir a un ataque furtivo de China".
  5. Con Aukus, la UE ya puede justificarse ante la opinión pública antimilitarista de la "necesidad de desarrollar una fuerza militar propia". En 2018, los trabajadores europeos aportaron unos 223.400 millones de euros a la Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD).
  6. Fue por el negocio de armas que, en 2011, EEUU y Reino Unido lanzaron 110 misiles Tomahawk (por un precio cada uno de 1,4 millones de dólares) sobre Libia sin que hubiera ninguna guerra con este país y cuyo líder, el Coronel Gadafi, ya había rendido sus tributos al imperialismo -como indemnizar a las víctimas del atentado de Lockerbie, sufragar la campaña electoral de Sarkozi o regalar un caballo de dos millones de euros a José María Aznar; o también que Trump estrellara en el suelo afgano el MOAB, la bomba no nuclear más grande del mundo con sus 11 toneladas de TNT y un coste de 16 millones de dólares bajo el falso pretexto de "destruir unos túneles del Estado Islámico" riéndose de la inteligencia de su audiencia.
  7. La nuclearización del Ejército australiano no solo es una amenaza a los vecinos sino que tendrá efecto proliferación de armas nucleares en la región.
  8. Pregunta: Si los submarinos australianos pueden utilizar el combustible nuclear y teniendo en cuenta que la Agencia Internacional de Energía Atómica excluye a los reactores navales de sus inspecciones, ¿podrá Irán trasladar su programa nuclear a los fondos marinos?

Igual que en la Guerra de los Cien Años los únicos beneficiarios de las actuales guerras son los militares y los fabricantes de armas. Hoy no hay ningún indicio de que China represente una amenaza militar para EEUU y sus socios.

 Decía Lenin que las guerras imperialistas (igual que el choque entre ellas) son inevitables: son una exigencia del capitalismo corporativista. Aunque quizás con un movimiento antimilitarista (hoy inexistente), se podría reducir su impacto sobre la vida de los pueblos.

30 septiembre 2021

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