Un habitante observa cerca de su casa el Bond Fire, incendio forestal que devastó más de 2 mil 700 hectáreas en Santiago Canyon, del condado de Orange, California, en diciembre de 2020.Foto Ap

Investigadores del MIT estudiaron las reacciones químicas provocadas por el fuego que arrasó Australia en 2019 y 2020

 

Madrid. Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por su sigles en inglés) descubrieron que el humo de los incendios forestales del Verano Negro de Australia provocó reacciones químicas estratosféricas que contribuyeron a destruir ozono.

El estudio, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, es el primero que señala el vínculo químico entre el humo de los incendios forestales y la destrucción del ozono, que protege a la Tierra de la radiación ultravioleta entrante.

Los incendios forestales australianos de 2019 y 2020 fueron históricos por lo lejos y rápido que se extendieron y por el tiempo y la potencia con que ardieron. En total, el fuego devastador ardió en más de 43 millones de acres de tierra (alrededor de 17 millones 400 mil hectáreas) y extinguieron o desplazaron a casi 3 mil millones de animales. También liberaron más de un millón de toneladas de partículas de humo a la atmósfera, alcanzando hasta 35 kilómetros por encima de la superficie de la Tierra, masa y alcance comparables a los de un volcán en erupción.

Menos dióxido de nitrógeno

En marzo de 2020, poco después de que los incendios disminuyeron, el equipo observó fuerte descenso de dióxido de nitrógeno en la estratosfera, que es el primer paso en una cascada química que, se sabe, termina en el agotamiento del ozono. Los investigadores descubrieron que este descenso del dióxido de nitrógeno está directamente relacionado con la cantidad de humo que los incendios liberaron en la estratosfera. Calculan que esta química inducida por el humo agotó la columna de ozono en uno por ciento.

Recuperación perdida

Para poner esto en contexto, señalan que la eliminación progresiva de los gases que agotan la capa de ozono en virtud de un acuerdo mundial para detener su producción ha llevado a la recuperación de alrededor de uno por ciento de las disminuciones anteriores de ozono en los pasados 10 años, lo que significa que los incendios forestales cancelaron esas ganancias diplomáticas duramente logradas durante un corto periodo.

Si los futuros incendios forestales son más fuertes y frecuentes, como se prevé que ocurra con el cambio climático, la recuperación prevista del ozono podría retrasarse años, señalan. "Los incendios australianos parecen el mayor evento hasta ahora, pero a medida que el mundo sigue calentándose, hay muchas razones para pensar que estos incendios serán más frecuentes y más intensos", destaca en un comunicado la autora principal, Susan Solomon, profesora de Estudios Ambientales en el MIT. Es otra llamada de atención, como fue el agujero de ozono de la Antártida, que muestra lo mal que podrían estar las cosas.

Se sabe que los incendios forestales masivos generan pirocumulonimbos, es decir, altísimas nubes de humo que pueden llegar a la estratosfera, la capa de la atmósfera que se encuentra entre 15 y 50 kilómetros por encima de la superficie de la Tierra. El humo de Australia llegó a 35 kilómetros de altura.

En 2021, el coautor de Solomon, Pengfei Yu, de la Universidad de Jinan (Líbano), llevó a cabo otro estudio sobre el impacto de los incendios y descubrió que el humo acumulado calentó partes de la estratosfera hasta 2 grados centígrados, calentamiento que persistió durante seis meses. El estudio también encontró indicios de destrucción del ozono en el hemisferio sur tras los incendios.

Aerosoles volcánicos

Solomon se preguntó si el humo de los incendios podría haber agotado el ozono mediante una química similar a la de los aerosoles volcánicos. Las grandes erupciones también pueden llegar a la estratosfera, y en 1989, Solomon descubrió que las partículas de estas emisiones pueden destruir el ozono mediante una serie de reacciones químicas.

Cuando las partículas se forman en la atmósfera, acumulan humedad en su superficie. Una vez húmedas, las partículas pueden reaccionar con las sustancias químicas que circulan en la estratosfera, incluido el pentóxido de dinitrógeno, que reacciona con las partículas para formar ácido nítrico.

Por Europa Press

Publicado enMedio Ambiente
Según investigación, la vida en el cráter de Chicxulub se ha recuperado de forma rápida, tras el impacto del asteroide de 12 kilómetros de ancho que hizo un agujero de 180 kilómetros de diámetro y cuya potencia ha sido comparada con la de miles de millones de bombas atómicas. Foto Agencia Espacial Mexicana

En el hemisferio norte era primavera y las especies estaban más expuestas // En el sur, era otoño y se protegieron en sus madrigueras, concluyen científicos

 

París. El reinado de los dinosaurios sobre la Tierra acabó con el impacto de un meteorito hace unos 65 millones de años, en el actual Yucatán, fenómeno ocurrido durante la primavera boreal, según un estudio publicado ayer en Nature.

En un día de primavera los peces espátula y los esturiones nadaban en un río que serpenteaba a través de un floreciente paisaje poblado por poderosos dinosaurios y pequeños mamíferos en el extremo suroeste de Dakota del Norte. Ese día la muerte vino de arriba.

Los científicos señalaron ayer que los fósiles de peces bien conservados desenterrados en el sitio proporcionan una comprensión más profunda de uno de los peores días en la vida en la Tierra.

La subsiguiente extinción masiva eliminó unas tres cuartas partes de las especies de la Tierra y preparó el terreno para que los mamíferos –incluidos los humanos– se convirtieran en dominantes.

El impacto que creó el cráter de Chicxulub provocó catástrofes que desembocaron en un cambio climático dramático.

Esa extinción masiva sigue desconcertando a los científicos, ya que fue una de las más selectivas de la historia de la vida: desaparecieron todos los dinosaurios no avianos, los pterosaurios, los ammonites y la mayoría de los reptiles marinos, pero sobrevivieron mamíferos, aves, cocodrilos y tortugas.

No se podrá conocer nunca el año exacto en que ocurrió ese fenómeno, pero un equipo de científicos liderados por Melanie During, de la Facultad de Ciencias de la Universidad libre de Ámsterdam, y Denis Voeten, de la Universidad de Uppsala, Suecia, elaboraron tras años de investigación una cronología horaria de esa gran extinción, la quinta que sufrió el planeta.

En general, se sabe que los organismos que estaban expuestos morían prácticamente de inmediato. Así que los que se refugiaban en cuevas o madrigueras porque estaban hibernando tenían muchas más probabilidades de sobrevivir en el Paleógeno.

El sitio arqueológico de Tanis, en Dakota del Norte, es clave para esa teoría. En ese lugar se encuentran los restos fósiles de numerosos animales que fueron englutidos por un seiche, especie de marejada, según el estudio. Éste ocurre en espacios acuáticos cerrados o semicerrados, cuando un hecho externo, como el viento o un sismo, mece las aguas.

El fenómeno ocurrió unas decenas de minutos después del impacto del meteorito. La onda de choque atravesó casi 3 mil kilómetros y levantó gigantescas olas en el Mar Interior Occidental, que en esa época atravesaba la actual América de norte a sur.

Los científicos estudiaron los fósiles de tres esturiones y tres peces espátula procedentes de Tanis, mediante un análisis tomográfico de rayos X de alta resolución en el Laboratorio Europeo de Radiación Sincrotrón de Grenoble.

Primero comprobaron que los peces murieron efectivamente durante ese seiche.

Mientras el agua se levantaba y devastaba todo a su paso, del cielo caía una lluvia de arena vitrificada, provocada por el enorme calor del impacto.

Los peces "estaban vivos y alimentándose cuando ocurrió el impacto, en los últimos minutos del Cretáceo", explica el informe.

Murieron "entre 15 y 30 minutos" después del choque del meteorito, según During. "La señal de isótopos de carbono en el registro de crecimiento de este desafortunado pez espátula confirma que la temporada de alimentación aún no había llegado al clímax: la muerte llegó en primavera".

Según los científicos, los hallazgos ayudarán a futuras investigaciones sobre la selectividad de la extinción masiva: en el hemisferio norte, era primavera y, por tanto, los ciclos de reproducción de los organismos estaban comenzando, para luego detenerse abruptamente. En cambio, en el hemisferio sur era otoño y muchos organismos se preparaban para el invierno.

Miércoles, 16 Febrero 2022 06:14

El patriarcado climático capitalista racial

El patriarcado climático capitalista racial

El colapso climático es el cálido aliento tóxico del patriarcado capitalista supremacista blanco. Mujeres, feministas y personas LGBTQIA2S+ de todo el planeta vienen denunciando desde hace décadas que la crisis climática tiene raíces patriarcales. Tanto si se llaman ecofeministas, feministas climáticas o ecoqueer, las activistas feministas climáticas propugnan un “cambio feminista del sistema y no un cambio del clima”, como dice uno de los lemas del movimiento.

Mujeres y Feministas por la Justicia Climática se ha convertido en una fuerza transnacional que tiene su propio acrónimo particular: WFCJ. A medida que se acelera el calentamiento global, este movimiento redobla su activismo global por una justicia climática feminista en todos los continentes. Aunque WFCJ impulse la movilización global, nace de la resistencia y la acción localizadas a nivel comunitario, regional y nacional.

Transnacional

Las mujeres indígenas que defendieron los recursos hídricos en el Campamento de Standing Rock y su victoria frente a los promotores del oleoducto de acceso XL Dakota simbolizan las innumerables luchas localizadas contra los proyectos de minería extractiva encabezadas por mujeres indígenas en todo el planeta. Las campañas comunitarias de las mujeres campesinas de La Vía Campesina para combatir y desmantelar estructuras patriarcales domésticas cimentaron su activismo internacionalista en pro de un feminismo campesino frente a la agricultura industrial planetaria.

También está el Colectivo Ecofeminista Africano, que aboga por la recuperación de los bienes comunales y se opone a las empresas multinacionales y al neoliberalismo. El Movimiento Kurdo de Mujeres refuerza las alianzas ecofeministas transfronterizas a partir de la construcción en su tierra de una sociedad ecofeminista en Rojava. Asimismo está el bloque Queer Pink en la campaña contra el carbón en Alemania, Ende Gelände, que contesta la estructura cis-heteronormativa de un sistema patriarcal transnacional que destruye el clima. Estos son algunos ejemplos de actividades locales del feminismo ecológico que han construido solidaridades transnacionales con WFCJ en todo el globo.

Solidaridad

Las luchas locales son fundamentales para este movimiento. Son específicas, situadas históricamente e interseccionales. Nombrarlas es crucial para evitar afirmaciones esencialistas, etnocéntricas y universalistas sobre el género y el clima por encima de las fronteras. Los movimientos arriba citados construyen solidaridades entre luchas locales e intercontinentales, de la misma manera que las activistas académicas Linda E. Carty y Chandra T. Mohanty han explicado que son centrales para la construcción de movimientos feministas transnacionales exitosos.

En resumen, WFCJ no es monolítico. Carty y Mohanty también subrayan la necesidad de abordar y trabajar las dificultades de la divisoria norte-sur, un término utilizado para describir el acceso desigual a recursos materiales, a la producción de conocimiento y al poder en general entre las mujeres del norte global y las del sur global, tanto históricamente como en la actualidad. Las mujeres de WFCJ se reúnen para implementar esta clase de solidaridad en escenarios internacionales para la acción climática. Esto demuestra que al igual que la resistencia climática, la justicia climática feminista no solo es nacional, sino que es global.

Liberador

En una presentación en línea realizada en 2020, Ruth Nyambura, ecologista política keniana y cofundadora del Colectivo Ecofeminista Africano, expuso las complejidades de lo que llamó políticas de solidaridad feministas transnacionales. Subrayó la importancia de “trabajar colectivamente, con cuidado y ternura, para transformar las luchas locales en luchas globales”. Explicó cómo “nuestras luchas no solo son parecidas, sino que parece que combatimos a los mismos poderes”, que “el contexto que nos une es real, pero también lo es el que nos divide…” y cómo “mucha gente… también experimenta los efectos y secuelas de la colonización”.

También formuló una propuesta vital para el movimiento cuando declaró que “mi llamamiento no es a favor de una solidaridad romantizada, sino a que nos comprometamos de verdad con sus posibilidades. Pensemos cómo podrían ser esos nuevos mundos liberados”. Las palabras de Nyambura también vinieron acompañadas de un mensaje de posibilidades anticapitalistas y descoloniales como cuestiones centrales de la visión del movimiento.

La Red de Mujeres para la Tierra y la Acción Climática (Women’s Earth & Climate Action Network, WECAN), la Organización de Mujeres por el Medioambiente y el Desarrollo (Women’s Environmental & Development Organization, WEDO), MADRE Global Women’s Rights y  Alternativas de Desarrollo con Mujeres por una Nueva Era (Development Alternatives with Women for a New Era, DAWN) son destacadas ONG climáticas de mujeres que propugnan los mundos liberadores que Nyambura nos invita a imaginar.

Sequías

La Agenda Feminista por un Nuevo Pacto Social Verde (Feminist Agenda For a Green New Deal, FemGND), la Escuela de Organización Feminista Indígena, la Escuela de Organización Feminista Internacional Berta Cáceres, la Unión Global de Mujeres Indígenas Cura da Terra Pre-Ella y el Grupo Mujeres y Género (Women and Gender Constituency, WGC) son algunas iniciativas impactantes que galvanizan un movimiento WFCJ transnacional. Son la primera línea de las comunidades que encabezan soluciones climáticas reales y robustas.

WFCJ impulsó una presencia popular y vibrante en la Conferencia sobre el Clima de Naciones Unidas COP26 de este año en Glasgow. Incluso Alexandria Ocasio-Cortez (AOC), la congresista estadounidense, se unió a su plataforma climática antipatriarcal llevando una de sus máscaras “Feminist Climate Justice”.

Tal vez uno de los informes sobre clima y género que más ha circulado es el que muestra que las mujeres, especialmente las indígenas y las del sur global, son las que se ven más desproporcionadamente afectadas en todo el mundo por el cambio climático. Son ellas las que reciben los impactos y soportan las cargas más pesadas de las catástrofes naturales relacionadas con el cambio climático. Inundaciones, sequías, derrumbes, falta de agua, crecientes enfermedades infecciosas y problemas respiratorios golpean primero y con más saña a las mujeres.

Comunidades

Las mujeres constituyen el 80 % de la gente que se ve forzada a abandonar su hogar durante catástrofes climáticas, según estudios de Naciones Unidas. También tienen 14 veces más probabilidades que los hombres de morir a raíz de alguna catástrofe relacionada con el cambio climático. Las personas trans y no binarias, especialmente si son de color, también se ven afectadas desproporcionadamente por el cambio climático. Durante y después de una catástrofe ambiental se producen más actos de violencia física y sexual contra ellas. Asimismo se enfrentan a más peligros durante emergencias climáticas debido a que es menos probable que lleguen a ser evacuadas al encontrarse aisladas por culpa de la discriminación que sufren.

Phillip Brown, femme queer no binaria, activista de la justicia climática, artista y escritor, nos recuerda cómo “los cuerpos queer resisten, los cuerpos queer pertenecen, los cuerpos queer protegen”. Habiendo inmigrado a EE UU procedente de Kingston, Jamaica, a la edad de 18 años, Phillip me explicó una vez por qué las comunidades queer y trans son cruciales para la justicia climática. Cómo sus manifestaciones de autenticidad y la creación de comunidades se estructuran alrededor de la cooperación y el amor, que son parte integrante de la ética de cuidados necesaria para un mundo realmente justo desde el punto de vista climático.

Multiplicidad

Sin embargo, a pesar de que las cargas del cambio climático varían en función del género, el cambio climático también afecta de modo distinto a diferentes grupos de mujeres. No solo el género, sino también la raza y la clase determinan los impactos que tiene el calentamiento global en mujeres de distintas identidades, países y antecedentes sociopolíticos. Si este es el caso, ¿cómo es que mujeres y feministas de todos los continentes generan solidaridad en un movimiento transnacional por la justicia climática?

Si dices “el sistema”, ding ding ding… ¡correcto! (emoji de levantamiento de hombros). Pero espero que estés de acuerdo en que vayamos más allá y lo llamemos por su nombre: es el patriarcado climático. O más concretamente, el patriarcado climático capitalista racial, un sistema que devalúa a las mujeres y mercantiliza el planeta y que históricamente ha sido alentado y sostenido a través del colonialismo y el imperialismo y por imposición de modelos de familia y subjetividades cis-heterosexuales dominantes. También quisiera indicar que dentro de esta estructura transnacional existe una multiplicidad de patriarcados climáticos capitalistas raciales, una plétora de manifestaciones más específicas de un lugar o localizadas del sistema global del patriarcado climático capitalista racial.

Ecológico

Los patriarcados climáticos se caracterizan por localizaciones geográficas e historias sociopolíticas específicas y por personalidades subjetivas determinadas por género, raza y clase. Soy una mujer cisgénero blanca occidental (ella) y activista académica. Procuro iluminar la teoría que escribo junto con los movimientos activistas de base en los que participo. Llevo casi una década actuando con mujeres y feministas transnacionales por la justicia climática. Muchas de ellas son ahora mis amigas y compañeras más queridas.

La acción directa, la impresión de lemas feministas en pancartas por la justicia climática, la retirada de la insignia de la COP ‒de quién si no‒ y la búsqueda colectiva de ideas y soluciones para la resistencia climática feminista son algunas de mis experiencias en este movimiento, junto con las grandes almas que lo componen. He entrevistado a más de un centenar de mujeres WFCJ de docenas de países en actos muchas veces citados a ambos lados del Atlántico. He leído la teoría y la literatura que relaciona el género y el clima en todo el globo y la teoría ecofeminista que explica cómo ha ocurrido todo esto.

Desigualdades

Lo que está claro es que existe tanto una ciencia académica como una narrativa común de WFCJ sobre el impacto desproporcionado del clima en la labor ecológica y el trabajo basado en la tierra de las mujeres, su poder, sus cuerpos y sus epistemologías en el conjunto de este movimiento transnacional, pero de maneras marcadamente diferentes e interseccionales. Lo que une a WFCJ es un sentido compartido a la hora de calificar el sistema económico global de hoy, que tiene sus raíces en legados coloniales racistas, como causa histórica y actual responsable de su desempoderamiento y su subordinación al provocar y agravar el propio cambio climático.

Existe una estructura patriarcal climática capitalista racial a la que nos resistimos colectivamente. Sin embargo, afecta a todas nosotras de modo distinto, en función de nuestras posiciones localizadas específicas y nuestras historias materiales. Las cargas desproporcionadas del cambio climático que pesan en el género y la raza en todo el mundo no son una coincidencia, ni tampoco una especie de plan patriarcal global. Lo que nos muestran los datos empíricos es que el cambio climático agrava las desigualdades estructurales preexistentes de las mujeres.

Descolonial

Ataques internacionales a los derechos reproductivos, crisis de feminicidio, machismo incesante, trabajos infravalorados y no remunerados, crecientes niveles de pobreza y sinhogarismo, desplazamiento geográfico, nivel patológico en ascenso y tasas de violencia sexual cada vez mayores suenan como una lista sobrecargada que describe las puertas encendidas del infierno  patriarcal. Trágicamente, no es más que un resumen de las cargas estructurales desproporcionadas que las mujeres han tenido que soportar bajo el capitalismo durante cientos de años. La globalización y el neoliberalismo son los instigadores de esos ataques sin fronteras.

Tetet Nera-Lauron, activista WFCJ desde hace tiempo y asesora de la Rosa-Luxemburg-Stifung en su casa de Manila, Filipinas, me contó hasta qué punto las desigualdades sistémicas tienen sus raíces en una “mala lógica inherente a una arquitectura global quebrada comercial y financiera”. Añadió explicando cómo “en un contexto en que la covid-19 y la recesión económica cada vez más intensa magnificaron las vulnerabilidades preexistentes en todo el sur y el norte globales; la incapacidad del paradigma de desarrollo dominante de ofrecer soluciones justas y duraderas a las múltiples crisis devino más evidente que nunca antes”. En su reciente artículo Climate migration is a feminist issue, Nera-Lauron explica asimismo cómo en respuesta a las desigualdades de género sistémicas que conllevan impactos climáticos desproporcionados para las mujeres es preciso plantear un nuevo pacto social verde global, descolonial y feminista.

Renombrar

El término patriarcado climático capitalista racial no es un mero lema inventado sobre la marcha o un conjunto de palabras inconexas juntadas en una expresión, sino que pretende nombrar y explicar las jerarquías estructurales globales del poder y la opresión. El concepto tiene sus raíces en décadas de activismo feminista fundacional y de teorización sobre pautas sistémicas de opresión de género, raza y clase que se remontan a la década de 1970. Sistemas de opresión que se superponen en parte y configuran la economía capitalista global tal como la conocemos.

El patriarcado climático capitalista racial es una adaptación del patriarcado capitalista, un término acuñado por Zillah R. Eisenstein en 1978. Expresa que el capitalismo no es el único sistema causante de desigualdades globales y que la opresión capitalista también es patriarcal y racista, además de ser clasista. Trata de hallar las raíces más profundas de la desigualdad global y las ubica en la opresión de género racial.

En 1983, el profesor Cedric J. Robinson desarrolla y teoriza el término capitalismo racial. Este término abarca la relación interdependiente entre opresión racial y capitalismo global, planteada décadas antes por pensadores revolucionarios como W.E.B. Du Bois, Oliver Cromwell Cox y Frantz Fanon, entre otros. En la década de 1990, la gran profesora feminista bell hooks fusiona los términos de patriarcado capitalista y capitalismo racial, renombrando el sistema global con la expresión “patriarcado capitalista imperial supremacista blanco”.

Opresión

En una entrevista realizada en 2015 con el profesor George Yancy, hooks reafirma la importancia del término para el análisis estructural global actual, declarando que “… para mí, esta expresión siempre me remite a un contexto global, al contexto de clase, de imperio, de capitalismo, de racismo y de patriarcado. Todas estas cosas tienen que ver entre sí: un sistema interconectado”. Ese mismo año, la actriz y activista trans Laverne Cox dio su versión del término tuiteando: “En realidad, su patriarcado capitalista supremacista blanco imperialista cisnormativo heteronormativo…”. Esto añade a la panoplia la opresión estructural de los binarios cisgénero hegemónicos.

El patriarcado climático capitalista racial está basado en las aportaciones de estas pensadoras activistas. En su forma más divulgada es el patriarcado climático capitalista supremacista blanco imperialista cisnormativo heteronormativo. En la línea de estas pensadoras feministas y transnacionales del sistema mundo creo que es fundamental calificar la opresión climática de sistema raíz de opresión, interconectado inseparablemente de los demás.

Ecofeminismo

La opresión climática es extractiva y ecocida. Trata a las mujeres y los pueblos marginados del mismo modo que trata el planeta. Las activistas y académicas feministas ecológicas sostienen desde hace tiempo que no se puede liberar la naturaleza sin liberar a las mujeres y a las personas trans y no binarias. Afirman que la ideología fundacional del capitalismo del crecimiento continuo ‒que se manifiesta en forma de extracción infinita de recursos naturales finitos‒ viene habilitada por la subordinación interconectada de las mujeres, las gentes racializadas y marginadas y la naturaleza.

En su libro de 1974 Le féminisme ou la mort, la feminista francesa Françoise d’Eaubonne sostiene que una opresión histórica interconectada de las mujeres y el planeta se hallan en la raíz tanto de la crisis ambiental como de la opresión sistémica generalizada de las mujeres y que la crisis ambiental es de hecho un resultado de la opresión de las mujeres. Para D’Eaubonne, el remedio para esta crisis es el ecofeminismo, siendo Le féminisme ou la mort el libro en que se publicó por primera vez el término.

Bases

No obstante, feministas y activistas indígenas han articulado la doble subordinación de género y ambiental bajo el capitalismo desde el comienzo de la crisis climática. Más recientemente, Tom Goldtooth, director dine' y dakota de la Indigenous Environmental Network (IEN), intervino ante la asamblea general de la Coalición COP26 y subrayó que “el sistema que cosifica a las mujeres es el mismo sistema que cosifica a la Madre Tierra”. Sus palabras se hacen eco de las que pronunció la activista cree Melina Laboucan-Massimo cuando dijo que “la violencia contra la Tierra engendra violencia contra las mujeres”. Y hace muy poco la miembra del clan gidimt'en y defensora del territorio wet'suwet'en, Delee Nikal, expresó cómo “el feminicidio está directamente vinculado al ecocidio”.

El colonialismo es el vehículo que exportó el patriarcado climático capitalista racial a todo el mundo mediante proyectos de desarrollo e industrialización. “ El colonialismo causó el cambio climático” fue un mensaje central de las bases en la COP26 de este año.

Promesas

En el pleno de apertura, la activista climática maorí India Logan-Riley explicó cómo “el cambio climático es el resultado final del proyecto colonial, y en nuestra respuesta hemos de ser descoloniales, basarnos en la justicia y la atención a comunidades como la mía, que han soportado la carga de la codicia del norte global durante demasiado tiempo”. El patriarcado climático capitalista racial no es una estructura inamovible frente a la que no tengamos alternativas. Y las WFCJ no son víctimas, sino dianas, como han explicado muchas.

Además, las WFCJ y comunidades de primera línea siempre han liderado soluciones climáticas reales e innovadoras. Activistas de base siguen pugnando por el cambio sistémico necesario para salvar el planeta, pero les bloquearon el paso los guardianes de este sistema violento en el interior de la COP, los grupos de presión de los combustibles fósiles: había dos de ellos por cada persona indígena en esta COP; intervenciones de opereta de líderes mundiales contrayendo compromisos insólidos mientras incumplían promesas anteriores. La lógica institucional de la misma estructura de la COP está compuesta de las mismas fuerzas contra las que luchan estas activistas.

Interseccional

El último día de la conferencia, en el Pleno de los Pueblos, Ta'kaiya Blaney, del pueblo tla’amin, representó a los pueblos indígenas al explicar que “no vengo a mis colonizadores en busca de soluciones… ¡rechazamos las falsas soluciones de nuestros colonizadores!” El mensaje se hacía eco de las palabras de Riley en el comienzo de la conferencia cuando exclamó que “¡vuelve tierra, volved océanos!” es lo que equivale a justicia climática. Terminó con una advertencia a quienes frenan la acción climática real: “uníos o apartaos del camino”.

Las mujeres y feministas por la justicia climática también fueron explícitas con respecto a las demandas de justicia climática tanto dentro como fuera de la COP. Como me contó Andrea Vega Troncoso, de la Women’s Environment & Development Organization (WEDO), el movimiento no se detendrá hasta que no haya “un cambio feminista del sistema centrado en un feminismo interseccional con no más patriarcado, no más colonialismo y no más capitalismo”.

10/12/2021

Artículo publicado en The Ecologist

Publicado enMedio Ambiente
Fuente: UK Atomic Energy Authority

El jet Laboratory de Oxford ha establecido un nuevo récord en un experimento de fusión nuclear. Esta forma de producir energía es exactamente la misma que utiliza el Sol. Sólo requiere de hidrógeno como combustible y no produce ni C02 ni residuos nucleares.

¿Qué diferencia hay entre la 'fusión nuclear' y las centrales nucleares que existen actualmente?

Las centrales nucleares que existen se basan en el principio de fisión nuclear: si 'rompes' los átomos de uranio, obtienes energía. La desventaja que tiene ese proceso es que crea residuos radiactivos.

La fusión  nuclear se basa en 'juntar' dos variedades del átomo de hidrógeno (llamadas tritium y deuterio). Así también puedes producir mucha energía, pero en este caso no hay residuos radiactivos.

Entonces, ¿por qué hemos desarrollado centrales nucleares de fisión y no de fusión?

Porque la fisión nuclear es un proceso mucho más sencillo.

En cambio, para la fusión nuclear tienes que crear en la Tierra condiciones similares a las que existen en el centro del Sol.

¿Cómo puedes crear en la Tierra las condiciones que hay en el centro del Sol?

En el centro del Sol la presión es millones de veces más alta que la presión atmosférica de la superficie de la Tierra. Esa presión tan brutal es la que provoca la fisión de forma natural.

Pero los físicos se han inventado una manera de recrear esas condiciones en la Tierra: una máquina que, aunque no consigue esas presiones, sí consigue temperaturas mucho más altas que las que hay en el centro del Sol. Esa temperatura también inicia una reacción de fusión.

¿Se han inventado máquinas que producen temperaturas más altas que en el centro del Sol?

Sí. Desde hace décadas existen experimentos que pueden producir en el laboratorio más temperatura que en el centro del Sol.

¿Y entonces cuál es la dificultad para crear centrales de fusión?

Que podemos producir esas temperaturas durante unos pocos segundos, pero la energía 'se escapa', porque a esa temperatura se funde cualquier pared que tenga tu aparato.

No existen materiales que puedan soportar semejante calor sin vaporizarse. Y si se funden las paredes de tu aparato, el proceso de fisión se detiene.

¿Hay alguna solución para esto?

Sí. Los físicos están experimentando con unos reactores llamados 'tokamak'.

Los tokamak tienen forma de donut. Mirad la siguiente fotografía de un tokamak por dentro:

La idea es que el plasma ultra-caliente dé vueltas alrededor del donut, sin tocar la pared.

Cuando el aparato está en funcionamiento, ahí dentro hace más calor que en el centro del Sol.

¿Y cómo puedes hacer que dé vueltas sin tocar la pared?

Con un campo magnético gigantesco que se puede crear usando materiales super-conductores.

El problema es el siguiente: crear el campo magnético para que el aparato se ponga en marcha te cuesta mucha energía. Por ahora, en los tokamaks que se han construido, la energía que necesitas meter es mayor a la energía que puedes sacar.

Menudo timo, ¿no?

Si para producir 1 mega-watio de potencia con tu aparato necesitas meter 2 mega-watios en tu aparato, entonces podríamos decir que tu aparato es un timo.

Pero: haciendo los números con la Mecánica Cuántica, estamos casi seguros que en algún momento va a funcionar. Es decir, que la energía que consigamos sacar será mayor de la que metamos.

Lo complicado es avanzar la tecnología para crear el campo magnético de manera eficiente.

¿Cómo vamos por ahora?

El tokamak de Oxford produce 4 mega-watios de potencia por cada 6 mega-watios de potencia que metas. No estamos tan lejos.

En 2025 se inaugurará en Francia el ITER, un tokamak de tamaño gigante. Mirad la siguiente foto:

En el centro está el donut. Alrededor del donuts se sitúan los imanes para crear un campo magnético mucho más potente de los que habíamos construido hasta ahora.

Si ese experimento funciona, la Humanidad estará mucho más cerca de solucionar para siempre sus problemas energéticos.

China construye una 'luna' artificial, "el primer simulador de su clase en el mundo" que puede hacer que la gravedad "desaparezca"

Se espera que la instalación desempeñe un papel clave en las futuras misiones lunares del país asiático, incluida la construcción de infraestructuras.

Un equipo de científicos chinos ha construido una instalación de investigación que simula el entorno de baja gravedad de la Luna. Situado en la ciudad de Xuzhou, el simulador podría proporcionar valiosos datos para las actividades de exploración lunar del gigante asiático, detallaron este martes a South China Morning Post los investigadores.

De acuerdo con Li Ruilin, científico principal del proyecto de la Universidad China de Minería y Tecnología, se trata del "primero de su clase en el mundo", que llevaría la simulación lunar a un nivel completamente nuevo. El simulador puede hacer que la gravedad "desaparezca". Aunque la baja gravedad puede lograrse en un avión o en una torre de caída, es momentánea, mientras que en la nueva instalación ese efecto puede "durar todo lo que se quiera", agregó.

¿Cómo funciona?

El científico explicó que en el corazón del simulador se instaló una cámara de vacío que alberga una 'miniluna' de 60 centímetros de diámetro. El paisaje lunar artificial está formado por rocas y polvo, tan ligeros como los del satélite natural de la Tierra –donde la gravedad es aproximadamente una sexta parte de la de nuestro planeta–, en parte porque están sostenidos por un campo magnético.

Cuando el campo es lo suficientemente fuerte, puede magnetizar y hacer levitar objetos: desde una rana viva hasta una castaña contra la fuerza gravitatoria. "Algunos experimentos, como las pruebas de impacto, solo necesitan unos segundos [en el simulador]", explicó Li. "Pero otros, como las pruebas de fluencia, pueden llevar varios días", añadió.

Simular el duro entorno lunar en la Tierra no fue tarea fácil: la fuerza magnética necesaria es tan fuerte que podría destrozar componentes como los cables superconductores. A esto hay que añadir los numerosos componentes metálicos necesarios para la cámara de vacío, que no funcionan correctamente cerca de un imán potente. Li explicó que el equipo desarrolló una serie de innovaciones técnicas para superar estos problemas, como la simulación de polvo lunar que podría flotar más fácilmente en el campo magnético, y la sustitución del acero por el aluminio en algunos de los componentes clave.

¿Para qué se utilizará?

Se espera que la instalación, que se pondrá en marcha en los próximos meses, desempeñe un papel clave en las futuras misiones lunares de China, incluida la construcción de infraestructuras en la Luna, afirmó Li.

Por ejemplo, podrá permitir a los científicos probar los equipos (y potencialmente evitar costosos errores de cálculo) en una simulación del entorno lunar extremo, en el que las rocas y el polvo pueden comportarse de forma completamente diferente a como lo hacen en la Tierra. En la Luna no hay atmósfera, la temperatura puede cambiar rápida y drásticamente y, en condiciones de baja gravedad, las partículas del suelo están más ligadas entre sí.

De acuerdo con Li, el simulador lunar también podría utilizarse para probar si las nuevas tecnologías, como la impresión en 3D, podrían utilizarse para construir estructuras en la superficie lunar. Además, ayudaría a evaluar si es posible levantar allí un asentamiento humano permanente, incluyendo cuestiones como la capacidad de la superficie para atrapar el calor, dijo. "Algunos experimentos realizados en el entorno simulado también pueden darnos algunas pistas importantes, como dónde buscar agua atrapada bajo la superficie", añadió.

Planes de China para la exploración lunar

Actualmente, China planea tomar la delantera en una nueva carrera espacial internacional. Eso incluye su programa de exploración lunar, que lleva el nombre de la mítica diosa de la luna Chang'e y cuyas recientes misiones incluyen el alunizaje de un róver en el 2019.

Asimismo, Pekín tiene previsto para el año 2030 llevar taikonautas a la Luna y establecer una base de investigación lunar conjunta con Rusia. Las autoridades espaciales chinas declararon el pasado diciembre que la construcción de la estación de investigación podría comenzar en el 2027, años antes de lo previsto. Por su parte, la NASA quiere enviar astronautas a la Luna en el 2024, en el marco de su programa Artemis.

Publicado: 12 ene 2022

Fuentes: Sin permiso [Crédit Photo Almaas Masood / People’s Archive of Rural India.]

Desde hace más de un año, en uno de los movimientos más largos y masivos que ha conocido el país desde la independencia, los campesinos indios han luchado contra la contrarreforma agraria aprobada por el gobierno nacionalista hindú de Modi en medio de la pandemia. El 19 de noviembre los campesinos consiguieron una enorme victoria al obtener la retirada de las tres leyes impugnadas. En este artículo, escrito sobre el terreno, el periodista y activista P. Sainath, especialista en cuestiones agrarias y autor de una obra de referencia sobre la pobreza rural en India, ofrece su análisis de esta histórica victoria.

Lo que los medios de comunicación nunca podrán admitir abiertamente es que el movimiento democrático y pacífico más importante que ha conocido el mundo en años, sin duda el más grande organizado en el apogeo de la pandemia, ha obtenido una tremenda victoria, una victoria que perpetúa un legado. Agricultores de todas clases, hombres y mujeres, incluidos los de las comunidades adivasi y dalit  [ 1 ], han desempeñado un papel crucial en la lucha de este país por la libertad. Y en este 75 º aniversario de nuestra independencia, los agricultores, a las puertas Delhi, han reavivado el espíritu de esa gran lucha.

El primer ministro Modi ha anunciado que dará marcha atrás y derogará las leyes agrícolas durante la próxima sesión de invierno del Parlamento, que comienza el 29 de este mes [de noviembre de 2021]. Dice que lo hace después de no poder persuadir a «algunos agricultores, a pesar de todos sus esfuerzos». Sólo una parte, tomese nota, no estaba convencida de que estas tres leyes agrícolas desacreditadas fueran realmente buenas para ellos. Ni una palabra sobre, o para, los más de 600 agricultores que han muerto en esta lucha histórica. Su fracaso, lo dice claramente, radica únicamente en su capacidad de persuasión, en el hecho de que no logró convencer a esa «parte de los agricultores» de los méritos de su proyecto.El fracaso no es de las leyes en sí ni de cómo su gobierno las hizo aprobar en medio de una pandemia.

Así que no tenemos más remedio que creer que los partidarios de Khalistan  [ 2 ], los «antinacionales» [ 3 ], Los activistas ocultos que se hacen pasar por agricultores, se han convertido en «parte de los agricultores» que se negaron a dejarse convencer por los aterradores encantos del Sr. Modi. ¿Se negaron a ser persuadido? Pero, ¿cuáles fueron las maneras y los métodos de persuasión empleados? ¿Negarles la entrada a la capital para exponer sus quejas? ¿Bloquearlos con trincheras y alambre de púas? ¿Dispersarlos con cañones de agua? ¿Transformar sus campamentos en pequeños gulags? ¿Asegurarse de que los medios de comunicación coludidos difamen a los campesinos todos los días? ¿Atropellarlos con vehículos, pertenezcan a un ministro del gobierno central o a su hijo? ¿Es esta la idea de persuasión que tiene este gobierno? Si estos son sus «mejores esfuerzos», nos estremece la perspectiva de saber cuales puedan ser los peores.

El Primer Ministro ha realizado al menos siete visitas al extranjero solo este año, la última para la COP26. Pero nunca tuvo tiempo de desplazarse unos kilómetros desde su residencia para visitar, a las puertas de Delhi, a decenas de miles de campesinos cuyos sufrimientos han afectado a tanta gente en todo el país. ¿No habría sido un verdadero esfuerzo de persuasión?

Desde el primer mes de la actual movilización, fui bombardeado con preguntas de los medios que se preguntaban «¿cómo pueden durar tanto?». Los campesinos respondieron a esta pregunta. Pero también saben que su formidable victoria es solo el primer paso. La derogación significa que la bota de las grandes empresas no aplastará el cuello de los agricultores por ahora. Pero aún deben resolverse una serie de otras cuestiones, que van desde el precio mínimo de sostenimiento  [ 4 ] y la contratación pública hasta cuestiones de política económica mucho más amplias.

Los presentadores de televisión nos dicen, como si fuera una revelación asombrosa, que esta retirada del gobierno tiene algo que ver con las próximas elecciones parlamentarias que se celebrarán en cinco estados el próximo mes de febrero.

Estos mismos medios no dijeron nada sobre la trascendencia de los resultados de las elecciones parciales, convocadas el 3 de noviembre, en 29 distritos electorales de las Asambleas [de los estados regionales] y 3 distritos electorales del Parlamento [del estado central]. Lea los editoriales de ese período; vea lo que se analizó en la televisión en ese momento. Hablaban de que los partidos gobernantes generalmente ganaban elecciones parciales, algo de indignación a nivel local, y no solo contra el BJP [el partido de Modi], y cosas así. Pocos editoriales han dicho algo sobre los dos factores que influyen en los resultados de estas encuestas: las protestas campesinas y la mala gestión del Covid-19.

El anuncio de hoy del Sr. Modi muestra que al menos, y finalmente, ha entendido la importancia de estos dos factores. Sabe que ha sufrido enormes derrotas en estados donde el movimiento campesino es fuerte. Estados como Rajasthan e Himachal, pero cuyos medios, que repiten una y otra vez a sus audiencias que todo se desarrolla en Punjab y Haryana, no lo han tenido en cuenta en sus análisis.

Pero, ¿cuándo fue la última vez que vimos al BJP o a una formación de Sangh Parivar  [ 5 ] en tercer y cuarto lugar en dos distritos electorales en Rajasthan? ¿O la paliza que recibieron en Himachal, donde perdieron los tres escaños en la Asamblea y un escaño en el Parlamento?

En Haryana, como denunciaron los manifestantes, «todo el gobierno, desde el CM [Ministro Principal] hasta el DM [Magistrado de Distrito]» estuvo presente para hacer campaña por el BJP. Incluso donde el Congreso presentó estúpidamente un candidato contra Abhay Chautala  [ 6 ], quien había renunciado por la cuestión campesina, incluso donde los ministros del gobierno central estuvieron presentes, el BJP perdió. El candidato del Congreso perdió su respaldo, pero logró reducir un poco el margen de Chautala, que sin embargo ganó por más de 6.000 votos.

En los tres estados, el efecto de las protestas de los agricultores se ha sentido y, a diferencia de los vulgares lacayos  de las grandes empresas, el Primer Ministro lo ha entendido. Combinado con el efecto de las protestas en el oeste de Uttar-Pradesh, a las que se sumaron los espantosos asesinatos de Lakhimpur Kheri  [ 7 ], que tuvieron el efecto de una bala en el pie para su campo, y con elecciones en este estado en tan solo 90 días, ha visto la luz.

En tres meses, el gobierno del BJP tendrá que responder una pregunta, si la oposición tiene suficiente sentido común para plantearla: ¿qué pasó con la promesa de duplicar los ingresos de los agricultores en 2022? La 77a edición de la NSS ( National Sample Survey, 2018-19) muestra una disminución en la participación de los ingresos del cultivo para las mujeres agricultoras; estamos lejos de duplicar los ingresos generales de las mujeres agricultoras. También muestra una disminución absoluta de los ingresos reales de la agricultura.

De hecho, los agricultores han logrado mucho más que su firme exigencia de derogar las leyes agrícolas. Su lucha tuvo una profunda influencia en la política de ese país, al igual que su difícil situación en las elecciones generales de 2004 [que terminaron con la derrota del entonces gobernante BJP].

Este no es en absoluto el final de la crisis agraria. Es el comienzo de una nueva fase en la batalla por los problemas más amplios que plantea esta crisis. Las protestas de los agricultores no son nuevas, y han sido aún más importantes desde 2018, cuando los agricultores adivasi de Maharashtra electrizaron a la nación con su asombrosa marcha desde Nashik a Mumbai, recorriendo 182 kilómetros a pie. Allí también fueron acusados ​​inicialmente de «naxalitas urbanos  [ 8 ]», acusados ​​de no ser «verdaderos agricultores», etc. Su marcha derrotó a sus calumniadores.

El acontecimiento de hoy contiene varias victorias. Una de ellas, y no la menos importante, es que ganaron los campesinos en los medios controlados por los poderes financieros. En la cuestión agrícola (como en tantas otras), estos medios funcionaron como pilas AAA (Amplifying Ambani Adani +  [ 9 ] ).

Entre diciembre de este año y abril del próximo, celebraremos el bicentenario de la creación de dos grandes periódicos (ambos bajo la dirección de Raja Rammohan Roy  [ 10 ]) que se podría decir que marcaron el comienzo de una verdadera prensa india, percibida como tal y propiedad de indios. Uno de ellos – Mirat-ul-Akhbar [Espejo de noticias] – denunció brillantemente a la administración Angrezi (británica)

durante el asesinato de Pratap Narayan Das tras ser condenado al látigo por un juez en Comilla (ahora Chittagong, Bangladesh). El editorial contundente de Roy resultó en el arresto del juez y su juicio por el tribunal más alto entonces.

El gobernador general  [ 11 ] reaccionó aterrorizando a la prensa. Al promulgar una nueva ordenanza draconiana, trató de aplicarla. Negándose a someterse a ella, Roy anunció que cerraba Mirat-ul-Akhbar en lugar de subordinarse a lo que llamó leyes y circunstancias degradantes y humillantes. (Y siguió liderando su lucha en otros periódicos).

Fue un periodismo valiente. No el periodismo de connivencia y capitulación que hemos visto en el tema agrícola. Periodismo realizado con un barniz de «preocupación» por las mujeres campesinas en editoriales sin firmar, mientras las denuncia en las páginas de opinión como unas campesinas adineradas que «exigen socialismo para los ricos».

El Indian Express, el Times of India, casi todos los periódicos, básicamente decían que eran unos chiflados con los que había que hablar amablemente. Los editoriales invariablemente terminaban con este llamamiento: no deroguen estas leyes, son realmente buenas. Lo mismo sucedió con gran parte del resto de los medios de comunicación.

¿Alguna de estas publicaciones le dijo a sus lectores alguna vez -sobre el conflicto entre las mujeres agricultoras y las grandes empresas- que la fortuna personal de Mukesh Ambani (84.5 mil millones de euros según Forbes 2021), se acerca mucho  al PIB del Estado de Punjab ( alrededor de 85,5 mil millones)? ¿Alguna vez dijeron que la riqueza combinada de Ambani y Adani (que alcanzó los $ 50.5 mil millones) es mayor que el PIB de Punjab o Haryana?

O existen circunstancias atenuantes. Ambani es el propietario de medios más grande de la India. Y, en los medios que no le pertenecen, probablemente sea el mayor anunciante. No está prohibido evocar la riqueza de estos dos barones de la industria, pero suele ser, generalmente, en tono de alabanza. Este es el periodismo de los lacayos del capital.

Ya hay rumores de que esta inteligente estrategia, la retirada de las leyes, tendrá un efecto significativo en las próximas elecciones a la Asamblea de Punjab. Amarinder Singh [primer ministro saliente de Punjab y líder local del Partido del Congreso] lo presenta como una victoria que orquestó al dimitir del partido del Congreso y negociar con Modi. Y asegura que cambiará los resultados electorales en esta región.

Pero los cientos de miles de personas en este estado que participaron en esta lucha saben de quién es la victoria. Los corazones de la gente de Punjab están con aquellos que en los campamentos de protesta soportaron uno de los peores inviernos de Delhi en décadas, un verano abrasador, luego el monzón y el trato miserable que les ha dispensado Modi y sus medios de prensa vendidos.

Quizás lo más importante que han logrado los manifestantes es esto: inculcar la resistencia también en otras esferas ante un gobierno que simplemente arroja a sus detractores a la cárcel, los persigue y los acosa. Este gobierno detiene arbitrariamente a ciudadanos, incluidos periodistas, en virtud de la ley UAPA [la ley de «prevención de actividades ilícitas» aprobada en 2019], sanciona a los medios independientes por presuntos «delitos económicos». Hoy no es solo una victoria para los agricultores. Es una victoria en la batalla por las libertades civiles y los derechos humanos. Una victoria para la democracia en India.

11/01/2022

Notas

1 ] El término «adivasi» se refiere a las comunidades tribales del subcontinente indio y el término «dalit» (literalmente «oprimidos») las comunidades designadas como intocables.

2 ] Nota del editor: Khalistán es el nombre del estado que el movimiento separatista sij le gustaría crear en Punjab (región norte de la India).

3 ] Nota del editor: los nacionalistas hindúes utilizan con frecuencia este calificativo para desacreditar cualquier crítica a su política. Esta lista incluye todas las calificaciones utilizadas por estos últimos y más ampliamente por los principales medios de comunicación para descalificar al movimiento campesino.

4 ] Sobre este punto, consulte el artículo: http://www.contretemps.eu/inde-modi-bjp-capitalisme-agrobusiness-mouvement-paysan/

5 ] Nota del editor: Sangh Parivar (literalmente «la familia») se refiere a una nebulosa de organizaciones nacionalistas hindúes. Vea el artículo: https://www.contretemps.eu/catastrophe-indienne-bjp-modi/

6 ] NdT: Abhay Chautala, diputado de un partido regional, ha renunciado a su cargo para retirar su apoyo al BJP y mostrar su solidaridad con el movimiento campesino.

7 ] Nota del editor: en octubre de 2021, durante una protesta de campesinos en el distrito de Lakhimpur Kheri (Uttar Pradesh), una caravana de tres autos volcó y mató a cuatro manifestantes y un periodista; uno de los conductores y dos activistas del BJP fueron muertos por la multitud en represalia. Se cree que dos de los coches pertenecen a uno de los ministros del gobierno central.

8 ] NdT. : El término «naxalita» se refiere a una insurgencia maoísta que comenzó en la década de 1960 contra el gobierno indio, en las zonas rurales. El término «naxalita urbano» es utilizado por los nacionalistas hindúes para desacreditar a sus críticos, especialmente en la esfera intelectual.

9 ] Nota del editor: M. Ambani y G. Adani son dos empresarios indios, muy cercanos al BJP, y que se han aprovechado en gran medida del ascenso al poder de Modi para aumentar su influencia y su fortuna.

10 ] NdT: Reformador de principios del siglo XIX.

11 ] Nota del editor: Durante el período del dominio británico, el gobernador general fue uno de los cargos más importantes de la administración colonial.

Palagummi Sainath es el editor de temas rurales de The Hindu y autor de Everybody Loves a Good Drought: Stories From India’s Poorest Districts.

Texto original: https://lanticapitaliste.org/actualite/international/victoire-historique-des-paysannes-indiennes

Traducción: Enrique García

Fuente: https://sinpermiso.info/textos/victoria-historica-de-los-campesinos-indios

Publicado enInternacional
Desplazamiento forzado por el conflicto armado en Colombia. Foto: Alcaldía Santander

La Oficina de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA) presentó un informe con cifras alarmantes respecto a desplazamiento y confinamiento forzado en Colombia

 

La Oficina de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA) publicó un informe en el que presenta las cifras del impacto y tendencias humanitarias en Colombia durante este año. Entre los números más alarmantes están los de desplazamiento forzado en el territorio nacional.

De acuerdo con la OCHA, hasta octubre de 2021 al menos 64.800 personas se han desplazado en 136 eventos masivos, representando un incremento del 198 % en comparación con el mismo periodo de 2020.

Así mismo, informó que de las personas en situación de desplazamiento, al menos 53.100 se mantienen desplazadas “con necesidades intersectoriales e incertidumbre sobre su futuro”.

El informe aseguró que sólo el 18 % de las personas desplazadas masivamente durante 2021 ha podido regresar a su lugar de origen; sin embargo, en este punto el informe resalta que muchos regresaron a sus territorios sin garantías de seguridad.

Respecto a este flagelo del confinamiento forzado, el informe señaló que Chocó requiere atención especial pues reporta más del 65 % de las víctimas de este problema a nivel nacional. Las zonas de ese departamento donde persiste en mayor medida esta situación son: Bojayá, Alto, Medio y Bajo Baudó.

Según la OCHA, entre enero y octubre de este año, los Equipos Locales de Coordinación recibieron reportes de 51.400 personas forzadas a confinarse ante la presencia y accionar de los grupos armados ilegales. De este total, más de 38.400 son indígenas y 9.900 afrocolombianos.

 “A nivel general se percibe una crisis humanitaria en los departamentos del Pacífico, en <b>donde se han concentrado el 75 % de las emergencias por desplazamiento masivo y confinamiento</b>”, dice el informe.

Según este estudio, hay municipios que requieren particular atención, entre esos está Buenaventura, en el Valle del Cauca, donde 15.000 personas han sido afectadas por desplazamiento masivo y confinamiento a lo largo de 2021.

“Roberto Payán, Magüí Payan, Barbacoas y Tumaco (Nariño) presenta un aumento de enfrentamientos y consecuentes emergencias por desplazamientos masivos, que se han generado a lo largo del año especialmente a partir de mayo”, sostuvo el informe.

Así mismo en Bojayá, Medio San Juan, Istmina y Alto, Medio y Bajo Baudó, en Chocó, existe un aumento de confinamientos del 17 % en comparación con el mismo periodo del año anterior. En Argelia (Cauca) se destaca la situación de desplazamiento forzado, especialmente desde zonas rurales aledañas al centro de la municipalidad. Este municipio ha reportado una intensificación de la violencia armada, reflejada en 15 eventos por desplazamiento masivo, en donde al menos 6.778 personas han sido desplazadas por enfrentamientos y combates.

“Otros eventos que llaman la atención y requieren seguimiento es el Resguardo Indígena Llanos del Yari Yaguará II que está ubicado en tres municipios fronterizos La Macarena (meta), Calamar (Guaviare) y San Vicente del Caguán (Caquetá), donde se desplazaron 53 personas de la comunidad indígena debido a amenazas contra el líder de la comunidad”, aseguró la OCHA.

De otro lado, en Arauca, se reportó por primera vez desde 2018 un desplazamiento masivo de 81 personas tras el homicidio de un joven indígena miembro de la comunidad Makaguán del Resguardo La Esperanza, municipio de Tame, según informó la Oficina de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas

10 de Diciembre de 2021

Publicado enColombia
La FAO alerta sobre crisis medioambiental: Ecosistemas terrestres y acuáticos están llegando “a un punto crítico”

Más del 95% de nuestros alimentos se producen en la tierra. Hoy apenas se puede ampliar la superficie de tierra productiva. Foto: Tomada de sciencing.com.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) se sumó este jueves a las advertencias sobre la crisis medioambiental que vive el planeta y señaló que el progresivo deterioro del estado de los recursos del suelo, la tierra y el agua a nivel global dificultará la alimentación de una población que se prevé alcance los 10 000 millones de personas en 2050.

La FAO subrayó que los actuales modelos de producción agrícola y alimentaria no son sostenibles y que la seguridad alimentaria futura dependerá de la protección de nuestros recursos de tierras, suelos y aguas.

“Las presiones actuales sobre los ecosistemas de tierras y aguas son intensas y muchos de ellos están sometidos a tensiones que los están llevando a un punto crítico”, alertó el director general del organismo especializado de la ONU en el prólogo de un informe presentado este jueves, el cual analiza los recursos terrestres y acuáticos en relación con la alimentación y la agricultura.

Durante la presentación del estudio, el director general de la organización, Qu Dongyu, sostuvo que “los modelos actuales de producción agroalimentaria demuestran no ser sostenibles”, pero “los sistemas agroalimentarios pueden desempeñar un papel importante para aliviar estas presiones y contribuir positivamente a los objetivos climáticos y de desarrollo”.

De mantenerse las tendencias actuales, producir un 50% extra de alimentos esenciales se traduciría en un aumento de la extracción de agua para la agricultura de hasta un 35%, según el informe.

Ese incremento podría llegar a provocar desastres medioambientales, aumentar la competencia por los recursos y alimentar nuevos retos y conflictos sociales.

“En este contexto, está claro que nuestra seguridad alimentaria futura dependerá de la protección de nuestros recursos de tierras, suelos y aguas. El aumento de la demanda de productos agroalimentarios nos exige que busquemos formas innovadoras para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible en el contexto del cambio climático y la pérdida de biodiversidad”, dijo el director general de la FAO.

El informe sostiene que el éxito de esta empresa dependerá de una buena gestión “de los riesgos que afectan la calidad de nuestros ecosistemas de tierras y aguas, la forma en que combinemos las soluciones técnicas e institucionales para atender a las circunstancias locales y, sobre todo, la medida en que podamos centrarnos en mejorar los sistemas de gobernanza de la tierra y el agua”.

Según datos de la FAO, la degradación del suelo provocada por el ser humano afecta el 34% de las tierras agrícolas, unos 1 660 millones de hectáreas, y más del 95% de nuestros alimentos se producen en la tierra. Sin embargo, apenas se puede ampliar la superficie de tierra productiva.

Aunque las zonas urbanas ocupan menos del 0.5% de la superficie terrestre, el rápido crecimiento de las ciudades está afectando significativamente los recursos terrestres e hídricos, contaminando e invadiendo tierras agrícolas de buena calidad que son cruciales para la productividad y la seguridad alimentaria

Además, la escasez de agua pone en peligro la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible del mundo, y pone en riesgo a 3 200 millones de personas que viven en zonas agrícolas.

La FAO advierte que, ante la actual limitación de tierras cultivables y recursos de agua dulce, es “vital” un rápido aumento de los recursos tecnológicos y de la innovación.

La gobernanza de la tierra y el agua debe ser más inclusiva y adaptada para beneficiar a millones de pequeños agricultores, mujeres, jóvenes y pueblos indígenas, ya que son los más vulnerables a los riesgos climáticos y socioeconómicos, y los que más sufren la inseguridad alimentaria, apunta el informe de la organización especializada de Naciones Unidas.

Agrega que la sostenibilidad de los suelos, las tierras y las aguas constituye la base de los sistemas agroalimentarios resilientes. “El uso sostenible de estos recursos es fundamental para lograr los objetivos de adaptación al cambio climático y mitigación de sus efectos.

A modo de ejemplo, el uso racional de los suelos puede absorber por sí solo una tercera parte de las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de las tierras agrícolas”, señala.

Según la FAO:

–La agricultura de secano produce el 60% de los alimentos del mundo y ocupa el 80% de las tierras cultivadas. La de regadío produce el 40% en el 20% de las tierras.
–Cerca del 33% de nuestros suelos sufren una degradación entre moderada y grave.
–A escala mundial, la agricultura representa el 72% de todas las extracciones de aguas superficiales y subterráneas, principalmente para fines de riego.
–La pesca de captura continental alcanzó los 11.9 millones de toneladas en 2019, un registro que representó el 13% de la producción total mundial de la pesca de captura.
–Solo 17 países produjeron el 80% del total de las capturas mundiales de pescado.
–Asia registra la mayor captura pesquera continental que representa un 66% de la pesca de captura mundial total.

9 diciembre 2021

Publicado enMedio Ambiente
Viernes, 03 Diciembre 2021 05:36

Retorno a El Pato

Campesinos de Guayabal en el Festival del Retorno a El Pato DAHIAN CIFUENTES

Una exrepública independiente en las profundidades de Colombia

La comunidad campesina de El Pato surgió como respuesta social a la guerra. Su peculiar organización permite a sus miembros permanecer en el territorio y establecer un orden social propio a partir del acceso a la tierra.

Entre tanques de gasolina, neumáticos y costales empachados de yuca y plátano va don Eduardo, agarrado de lo que puede para no caer sobre la salvaje trocha. Va recién bañado y pulcramente vestido. El movimiento de la chiva1 que lo transporta en su azaroso techo le ensucia el pantalón y él, sonriente, dice que campesino es campesino, aunque vista de paño inglés. Sus ojos claros se suspenden en la contemplación del paisaje montañoso. Va callado, como un pecado, esquivando las ramas que castigan la altura en la que viaja. Escucha el viento con la solicitud que tienen los amantes de Johann Sebastian Bach y, de vez en cuando, interrumpe la introspección para saludar a algún paisano, siempre con la misma ceremonia: levanta una mano, grita alguna ponderación y vuelve a la sensibilidad. El sol calcina, como podría suceder en cualquier infierno, pero la realidad es otra: don Eduardo va para su cielo, un pequeño cielo llamado Guayabal, perdido entre las apretadas montañas del departamento del Caquetá.

Don Eduardo nació en 1959 y, desde muy chico, comprendió su destino: la tierra. Pero, como la tierra es insegura para quien no la tiene y la desea, ese sueño habitable y perfecto mutó varias veces en algo que él, dice, nunca va a lograr entender con plenitud. Su cielo nunca ha dejado de serlo, pero «otros» se han encargado de volverlo un dolor, y no un dolor de cabeza cualquiera, sino un dolor insondable, de alma.

¿Quiénes? El poder. ¿Qué es el poder? Las elites. ¿Qué son las elites? Las que quieren controlarlo todo. ¿Por qué quieren controlarlo todo? Porque se creen dueños de todo. ¿De qué se creen dueños? Hasta de lo que no conocen y no han trabajado. ¿Quién es usted? Un campesino, no un guerrillero. ¿Qué necesita? Apoyo, no bombas.

Desde aquel momento en que vi a don Eduardo encaramado en el techo de la chiva han pasado 12 horas. A estas alturas de la noche tiene los ojos chiquitos y las mejillas sonrosadas. Su voz se confunde con el sonido de la orquesta, que, en onda merengue, pone a transpirar a centenares de parejas. Entre cervezas y rones, asegura que puede vivir, un poco más alegre, al lado de quienes resisten la indolencia de esos «otros» y que, a su manera, celebran el enmarañado fondo histórico del retorno, que también son voces vivas, memorias irreprimibles y, por supuesto, una realidad en marcha.

Para don Eduardo y miles de campesinos de la zona morir no es abandonar la tierra físicamente, sino perder esa porción que con tanto esfuerzo han labrado. Con un par de desplazamientos forzados instalados en sus evocaciones vitales, dice que ser desplazado del territorio es un cansancio, un cansancio total al que solo se puede hacer frente con dignidad.

* * *

Para llegar a Guayabal desde Neiva hay que transitar cinco horas de difíciles trochas en alturas serpenteadas y climas disímiles, entre 500 y 2.800 metros sobre el nivel del mar. El trayecto solo puede hacerse de día y en la noche está prohibida la circulación. Las oscilaciones automotoras se confunden con las vibraciones sensoriales que despierta el imponente paisaje, en sí mismo una oda a la diversidad geográfica y ecológica del país. Hay hondos precipicios tutelados por vacas, sembradíos de café, frijol, aguacate, yuca y plátano y ríos de corrientes arduas y aguas diáfanas, como Las Ceibas, Balsillas, La Perla, El Oso y El Pato.

La frontera entre el departamento del Huila y el Caquetá es una curva en U con una valla que dice: «Zona de Reserva Campesina Cuenca del Río Pato y Valle de Balsillas, San Vicente del Caguán, Caquetá. La ZRC da la bienvenida a un territorio de paz que construye justicia social». Esta fue la primera zona de reserva campesina en el país, constituida el 10 de noviembre de 1997 para subsidiar y entregar terrenos estatales no aprovechados a comunidades campesinas, con el objetivo de generar «procesos de organización y condiciones de vida adecuadas para consolidar y desarrollar sosteniblemente economías rurales y superar los conflictos sociales que las han afectado históricamente».

Guayabal queda a dos horas de San Vicente del Caguán, acaso la capital de aquello que en el gobierno conservador de Andrés Pastrana se llamó «zona de distención» y que, aunque debía durar unos pocos meses, se extendió de 1998 a 2002. Fueron 42 mil quilómetros cuadrados de territorio despejado por las fuerzas militares colombianas para promover mesas de negociación y acuerdos de paz, que nunca se dieron, con la entonces guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

La región fue medular en la gestación del conflicto armado colombiano y, lejos de exteriorizar una estricta idiosincrasia rebelde, sí ha tenido la necesidad de organizarse. No en contra de un enemigo común, sino más bien en contra del olvido al que ha sido sometida históricamente. Para no ir más lejos: hoy, en 2021, la luz eléctrica llega dos veces al día en horarios puntuales, los sistemas de acueducto funcionan prácticamente igual que hace 50 años y hay un solo centro de salud, que parece más bien una desnutrida farmacia. Ahora bien, esto no ha llevado al conformismo de sus habitantes: por el contrario, los procesos organizativos han permitido, a partir de la autogestión y la división social del trabajo, asumir las reformas como propias y solventarlas con lo que está al alcance.

* * *

La noche dominguera, pletórica en grillos y estrellas, es limada por estrepitosos corridos y rancheras. La justa mitad del pueblo dejó de ser una cancha deportiva múltiple para convertirse en bar y pista de baile. Alrededor de 2 mil personas colman las graderías y sus alrededores. La ingesta alcohólica tiene vida propia y los ánimos permanecen tan empapados de júbilo que no se presenta un solo malentendido. Caldos, asados, fritos y comidas rápidas sirven como colchones para apaciguar borracheras, y diversos juegos de feria enredan las atenciones de los más chicos.

Es la noche de coronación de la nueva reina del Retorno y no hay esquemas de seguridad estatales. La Policía no existe. Nunca existió. Tres competidoras: Balsillas, Paraíso y Guayabal. Las apuestas y las bullas se inclinan por la representante local, pero falta la prueba más difícil, aquella con la que saldrá a flote la indudable casta regional: el baile de «El barcino», tema que forma parte importante del erario musical colombiano, compuesto por Jorge Villamil en 1968. Villamil provenía de una familia acomodada del Huila y desde su infancia atestiguó las luchas campesinas en contra de los terratenientes y latifundistas (años veinte y treinta del siglo XX), cuando el universo rural colombiano alojaba a casi el 80 por ciento de la población total del país.

«El barcino» es la historia de un agraciado novillo que desaparece de forma misteriosa y se convierte en motivo lírico a propósito de incidentes políticos relacionados con las épocas de La Violencia (1948-1958) y el Frente Nacional (1958-1974). Dice la letra: «Cuando los tiempos de La Violencia/ se lo llevaron los guerrilleros/ con Tirofijo cruzó senderos/ llegando al Pato y al Guayabero». Tirofijo es uno de los alias de Pedro Antonio Marín Marín, personaje que, junto con Luis Alberto Morantes Jaimes, alias Jacobo Arenas, fundó las FARC, en 1964. Así las cosas, «El barcino» es una evocación directa no solo de la resistencia guerrillera y campesina («¡Arre, torito bravo, que tienes alma de acero/ que llevas en la mirada pudor de torito fiero!»), sino también de aquellas regiones en proceso de soberanía e insurrección que evadían el arbitraje gubernamental y que, en su momento, fueron bautizadas por el entonces senador y posterior candidato presidencial conservador Álvaro Gómez Hurtado como repúblicas independientes (Marquetalia, Riochiquito, El Pato, Guayabero y Sumapaz).

Sobre la medianoche el selecto jurado da el veredicto: la nueva reina del Festival del Retorno a El Pato es la representante de Balsillas. El traje tradicional, la sonrisa emplazada como un escudo en su rostro, la pulcritud de sus pasos en el desfile y la respuesta precisa a la pregunta de cuáles son los productos más representativos de la región le dieron la corona a esta señorita de 18 años. Perder no es malo. La barra local entera hizo una misma cosa: aplauso a la soberana, copa al cielo para pasar el episodio y a seguir la fiesta. En Guayabal y en toda la región de El Pato, piedemonte amazónico, buenos y malos no son absolutos, sino relativos. Son conceptos rebatibles, no dogmas ni verdades. Algo malo jamás puede brillar más que nada y lo bueno de esta noche es la unión, o por lo menos eso asegura el ganador de un bingo de tres millones de pesos –750 dólares– después de convidar con tres botellas de ron a los organizadores del evento y con incontables cervezas a todos los que se acercaron a felicitarlo.

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El Festival del Retorno a El Pato es un pretexto que permite recordar la marcha por la vida, en 1980, en la que unas 5 mil personas se trasladaron desde Guayabal hasta Neiva para entregar al país un solo mensaje: este territorio es habitado por campesinos trabajadores y honestos que llegaron en busca de tierras para ponerlas a producir y construir sus respectivos proyectos de vida, campesinos que han sido vulnerados, bloqueados, arrinconados, olvidados y desplazados por el solo hecho de trabajar y defender la tierra.

Como proclamas principales en lo que devino pista de baile aparecen «Marcha por la vida 1980», «Retornamos para quedarnos» y «Digna expresión de un pueblo». Escenas campesinas, paisajes montañosos y banderas de Colombia engalanan un mural que muy al final tiene la imagen de Humberto Moncada Britto, líder campesino desaparecido por fuerzas del Estado el 6 de junio de 1983. Toda esta digna parafernalia es obra de la Asociación Municipal de Colonos de El Pato (AMCOP), una organización social que se ha consolidado comunitaria y horizontalmente en las últimas décadas. Con el lema «La paz comienza en el campo», es una muestra de resistencia de una población civil en medio del conflicto armado.

Más que identitaria y autonómica, la AMCOP ha sabido forjar relacionamientos sociales y territoriales genuinos, que se alejan de las jerarquías concentradoras de poderes para estacionarse en paradigmas de cooperativismo y solidaridad que privilegian la seguridad alimentaria y la seguridad humana, pasando por la construcción de modelos de diálogo y trabajo colectivo. Después de la firma de la paz entre el gobierno y las FARC en 2016, la AMCOP ha tenido proyectos no solo de inversión rural y desarrollo social, sino también de resguardo de la memoria colectiva, como la construcción de corredores turísticos y artísticos y un museo que permita reconocer los avatares de la guerra sufrida y que, a su vez, consienta la edificación de un saber histórico basado en la verdad y el orgullo campesino.

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En Guayabal hay muchos, muchísimos perros. Interpretar sus aullidos es tarea imposible: altos y bajos, algunos de terror, de drama, otros de desolación y hambre. No obstante, los coros perrunos juguetean con las cambiantes luces de las montañas de arriba y los valles de abajo. A la hora del atardecer el empinamiento del paisaje se convierte en una sola garganta que no se puede trepar, sino simplemente habitar, con los ojos desflecando la naciente oscuridad y los oídos patrullando la aparición de la noche. Es un placer de 18 o 19 grados centígrados, un goce que se mastica con la mirada y se oye con las manos.

«El Estado colombiano sufre de un pavor terrible por no estar a la altura de nosotros, sus campesinos. Tal vez por eso la opresión y el abandono al que nos ha sometido», dice Lucía, mientras destapa una botella de aguardiente comprada en uno de los tres puntos del pueblo habilitados por la AMCOP para el expendio de alcohol. En sus palabras hay un eco que destroza la ranchera número 600 mil del fin de semana: «Intentaron meternos por los ojos una incertidumbre que no sirve para nada, porque ni construye ni destruye. La realidad está hecha para ser intervenida, modificada, y eso es lo que intentamos hacer, con unidad».

Los solitarios y los borrachos de tres días y noches sin treguas de ningún tipo, los hombres y las mujeres que no tienen con quién hablar se desdoblan y, entre sus viajes interiores, pasan las horas finales de la fiesta con sus manos colmadas de hastíos. Pero no desfallecen, uno o dos tragos más y se recuperan y vuelan alto, como si fueran aves sedientas de vida. Para estas personas –postreras y sobrevivientes– la violencia solo sirve para sacarlo a uno de adentro de uno. Acá nadie toca con nadie: la persona problemática paga cinco millones de pesos (1.200 dólares) como multa y si no tiene el dinero,  paga con trabajo comunitario.

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En la profundidad de la gallera del pueblo, epicentro de juegos y apuestas, Darwin –un desmovilizado de las FARC con marcas de guerra grabadas en su cuerpo– dice en referencia a El Pato: «Tierra bella, como un poema». Cuenta anécdotas de sus años en combate, bajo el alias Talento, del tiempo que pasó en la cárcel como guerrillero y de lo poco que lleva caminando la vida civil como un hombre común y silvestre. «Está difícil, pero un día espero estar tranquilo», añade. Toma un último sorbo de cerveza, suspira con potencia y se va a recibir el producido del último día de fiesta. Afuera todos, al igual que él, esperan un amanecer en serio, uno que rompa la estigmatización y traiga la anhelada anexión de esta tierra al imaginado país real.

Por Giovanny Jaramillo Rojasdesde El Pato, Caquetá 
3 diciembre, 2021

1.Camión de carga reconvertido artesanalmente en autobús, típico de las zonas rurales de Colombia y Panamá, con portaequipajes en el techo.

Publicado enColombia
Domingo, 14 Noviembre 2021 05:10

La ecología como teología política

La ecología como teología política

Freud definió alguna vez a la basura como "materia situada en un lugar equivocado". A una bolsa de plástico que contamina las aguas de un lago la llamamos "basura". La misma bolsa colocada en un basurero hace del lago un lugar "limpio". En efecto, la noción de basura no depende del material que la compone, sino del lugar en el que se encuentra. La diferencia reside en que una bolsa de plástico (o un millón de bolsas) en un lago ponen en peligro la vida de los seres (plantas y animales) que lo habitan. Una operación similar sucede con la definición de los peligros (léase: los materiales) que inducen la crisis ecológica actual.

Cuando se afirma que las emisiones de CO2 producidas por los combustibles fósiles ponen en peligro la vida en el planeta, ello se debe (al menos esto es lo que se suponía hasta 2018, un año entes de la pandemia del Covid-19) a que propician un efecto de invernadero en la atmósfera, es decir, un incremento de la temperatura terrestre. Hoy sabemos, después de que la pandemia detuvo durante seis meses a 70 por ciento del transporte vehicular en el mundo, con el descenso correspondiente del CO2 en la atmósfera, que este axioma es una verdad insignificante. La temperatura no descendió y el diámetro del hoyo de ozono incluso se ensanchó.

Y, sin embargo, la decisión reciente de la mayor parte de las corporaciones automotrices de cancelar los motores de combustión interna gradualmente hasta el año 2040, se anunció como el gran y "generoso" esfuerzo que habrán de realizar para salvarnos de la catástrofe final. Digámoslo sin rodeos: a la lógica del capital le importa un bledo la ecología. El mantra del CO2 se ha convertido en una simple y llana teología política. Además, en un discurso destinado a obligarnos (a través de leyes y políticas de Estado) a cambiar los automóviles actuales por vehículos eléctricos. Estamos hablando de mil 420 millones de automóviles en el planeta, sin contar los camiones y otras formas de transporte.

El relato del calentamiento global como probable fin del mundo ocupa hoy el mismo lugar que mantuvo vigente a la narrativa religiosa del Juicio Final hasta el siglo XVIII. La segunda permitió a la Iglesia gobernar durante siglos almas, cuerpos y bolsillos, y sólo quedaba rezar frente al impiadoso fin. La segunda está destinada a cubrir las fachadas de la recomposición acelerada (y probablemente brutal) de la estructura profunda de las sociedades de mercado. Pero como se trata del mundo moderno, debe ofrecer el espectáculo de que es posible actuar de alguna manera.

No es que no existan graves peligros que pueden poner en cuestionamiento los equilibrios ecológicos fundamentales. Pero mientras sean una garantía de la reproducción general del sistema, no aparecerán en los Acuerdos de París, ni en los mantras de la retórica política, ni (por ende) en la preocupación de la gente. Menciono tan sólo tres.

  1. Los reactores nucleares. Después de las catástrofes de Three Mile Island, Chernobyl y Fukushima sabemos que se trata de bombas de tiempo. Existen más de mil de ellos funcionando en todo el mundo. El aumento del precio del gas y el petróleo han llevado a muchos Estados a solicitar el aumento de su producción. Simplemente no existen para la actual agenda ecológica. Eso sí: ¡no tiremos bolsas de plástico en el mar!
  1. Las industrias de la ganadería. La masacre anual de más de 100 mil millones de vacas, cerdos y aves aseguran la reproducción de una veintena de ramas industriales y no sólo la alimentaria. Además, son las responsables de la deforestación y las emisiones de metano, que representan probablemente las verdaderas causas del cambio climático. Quienes han protestado contra el exterminio animal han encontrado la muerte.
  1. La industria farmacéutica. Es sin duda la más peligrosa de todas. Sus sustancias ingresan en nuestros cuerpos sin mediación alguna. La humanidad actual vive medicada de una u otra manera. Es la columna vertebral del poder virológico, cuya extensión hemos podido ya observar en la pandemia actual. Un anuncio en full action de la fuerza que aguarda al biopoder anticipado por Foucault.

El ecologismo de mercado ha devenido el fármaco ideológico central que convierte a los grandes complejos financiero-industriales en los supuestos salvadores de los desastres que de facto ellos mismos han producido. Sólo que bajo la mirada complaciente de los Estados que han encontrado en la teología política del ecologismo un nuevo horizonte para neutralizar los conflictos sociales. Al igual que alguna vez la Iglesia pretendía salvarnos del mal que ella misma inventó para redimirnos de él. ¿O no fue el infierno el invento de un religioso que hoy celebramos justificadamente como uno de los mayores literatos de Occidente, Dante?

Sólo una ecología crítica dedicada a explorar las profundidades actuales de las tecnologías del yo, del signo y del capital, podría arrojar otras luces sobre los verdaderos peligros ecológicos que acechan a nuestra época.

¿Hacia un nuevo paradigma de cooperación internacional para el desarrollo?

Gerardo Bracho*

Poco se sabe aún del "Plan mundial de fraternidad y bienestar" cuyos lineamientos expuso hace unos días el presidente López Obrador en la ONU. Pero podemos desde ya destacar que se funda en principios que, de consolidarse, ayudarían a sacar al paradigma de la cooperación internacional para el desarrollo de la postración en que se halla desde hace años. Este paradigma, que se consolidó en las primeras décadas de la posguerra, se fundó en una rígida división Norte-Sur (N-S): los países del Norte, identificados por el Banco Mundial como países de renta alta (hoy definida por un PIB per cápita mayor a 12 mil 695 dólares anuales) adquieren la responsabilidad de otorgar cada año 0.7 por ciento de su PIB en Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) para apoyar el desarrollo de las naciones del Sur, cuyo PIB per cápita está debajo de ese umbral.

El paradigma N-S siempre ha funcionado mal: muy pocos países se han graduado y superado dicho umbral y muy pocos donantes alcanzan o han logrado el famoso objetivo de 0.7 por ciento. Peor aún, ese paradigma ha venido encubriendo el franco retroceso en otras demandas históricas del Sur que se antojan más importantes que la propia ayuda, como el acceso a tecnologías o la construcción de regímenes de comercio y movimientos de capital conducentes al desarrollo. Pero si el paradigma N-S cojeaba, con los albores de este nuevo siglo entró en franca crisis. Ello básicamente por dos razones: primera, por la multiplicación de los llamados "males globales" generados por fenómenos como el cambio climático, la perdida de la biodiversidad, la contaminación de océanos y las pandemias, que afectan a todas las naciones, pobres y ricas. ¿Qué países y cómo deben combatir estos males? El paradigma N-S, centrado en el desarrollo de las naciones pobres, no ofrece respuesta y, segunda, por la irrupción en el escenario internacional de las potencias emergentes encabezadas por China que se despegaron del resto del Sur, pero sin graduarse y sin rebasar el umbral del desarrollo establecido por el paradigma N-S. ¿En estas circunstancias, era realmente posible seguir tratando a China o a México con el mismo rasero que a Angola o a Guatemala, todos ellos clasificados hoy como países de renta media con derecho a recibir AOD? Era evidente que no. Pero el paradigma tradicional N-S, con su rígida barrera entre donantes y receptores, tampoco ofrece una alternativa.

Con la brújula del paradigma N-S rota, todas las agendas de la cooperación internacional para el desarrollo, desde la superación de la pobreza y los Objetivos de Desarrollo Sostenible hasta el cambio climático y ahora la pandemia, vienen tropezando con la misma piedra: ¿Quién debe pagar y cuánto? ¿Cómo repartir la carga? Las naciones no se han podido poner de acuerdo. Las emergentes generan cooperación, muchas veces copiosa y generosa, pero una y otra vez han esquivado asumir responsabilidades concretas; reclamando, no sin razón, que ellos aún tienen mucha pobreza y capacidades limitadas. Las ricas, por su parte, explotando esa reticencia han tendido a diluir sus responsabilidades históricas. Por resultado, tenemos mucho menos cooperación internacional que la que requerimos y un paradigma N-S en crisis.

Es en este contexto que la propuesta de López Obrador incluye un elemento realmente innovador. Ésta invita a que cada uno de los países del G-20 aporten 0.2 por ciento de su PIB anual a un fondo administrado por la ONU para combatir la pobreza extrema en el mundo. Dada la composición mixta del G-20, la iniciativa conlleva un llamado a que las potencias emergentes del Sur miembros del grupo asuman compromisos concretos frente a los problemas comunes de la humanidad y del planeta. Este tipo de llamado no es nuevo. Sí lo es que venga de un líder de una potencia media como México. Es de suponer que esta iniciativa no incidirá en el viejo compromiso de los países ricos de aportar 0.7 por ciento de su PIB anual como AOD. De llegar a coexistir, estos dos esquemas apuntalarían a lo que se podría considerar un reparto "justo" de las cargas globales para combatir la pobreza extrema y fomentar el desarrollo: las naciones ricas del G-20 estarían dando 0.9 por ciento de su PIB (0.2 por ciento de su PIB al fondo que propone México y 0.7 por ciento como AOD) y las naciones emergentes del Sur, 0.2 por ciento, además de que éstas estarían recibiendo una parte (presumiblemente reducida) del nuevo fondo para combatir la pobreza extrema. De esta manera, las potencias emergentes asumirían responsabilidades adecuadas a sus circunstancias y capacidades en sintonía con el principio de "Responsabilidades Comunes, pero Diferenciadas" que el Sur viene impulsando desde hace años sin que a la fecha la haya podido aterrizar en esquemas concretos.

La iniciativa mexicana está a discusión. Uno puede preguntarse si en vez de utilizar al G-20 como referencia, no se debiese recurrir a las categorías de países de altos ingresos y naciones de ingreso medio alto del Banco Mundial, lo cual permitiría sumar a países como Suecia y Tailandia como donantes. También se puede cuestionar si las contribuciones que las naciones deben aportar son las adecuadas y si deben ser enteramente voluntarias o si es tiempo de considerar al menos parte de ellas como obligatorias, como las cuotas que se dan para pertenecer a la ONU.

Pero más allá de estos detalles, lo importante es destacar el principio que anima a la propuesta y que debería transportarse a otras agendas, empezando por la de cómo atajar los "males globales". No sabemos si la iniciativa de México, que incluye otros elementos novedosos, como llamar a los multimillonarios y a las grandes multinacionales a sumarse al esfuerzo, prosperará. Sí es posible vislumbrar que los principios que la animan abren la puerta a un nuevo paradigma post-N-S de cooperación internacional para el desarrollo.

* Especialista en temas de cooperación internacional y miembro del Servicio Exterior Mexicano.

Publicado enMedio Ambiente