Los camioneros continúan protestando contra los mandatos de vacunación en el centro de Ottawa, Ontario, Canadá. — ANDRE PICHETTE / EFE

Las autoridades impondrán multas de hasta 79.000 dólares estadounidenses y penas de no más de un año de prisión para aquellas personas que bloqueen o impidan el tráfico de vehículos en la región. 

 

El Gobierno de la provincia canadiense de Ontario, en la que se encuentra Ottawa, ha declarado este viernes el estado de emergencia. Este viene motivado por las protestas de camioneros contra las medidas preventivas de coronavirus en Canadá y que tienen bloqueada la vía principal para el tráfico de mercancías que conecta su país con EEUU. 

Así lo ha anunciado el primer ministro de la región, Doug Ford, en una rueda de prensa. Ford, además, ha señalado que las autoridades pertinentes impondrán multas de hasta 100.000 dólares canadienses (79.000 dólares estadounidenses, aproximadamente) y penas de hasta un año de prisión para aquellos que bloqueen o impidan el tráfico de vehículos. 

Ford ha hecho estas declaraciones en el quinto día de bloqueo de la principal vía que une Canadá con EEUU, el puente Ambassador. Aunque poco antes de que el ministro hiciera su anuncio, los manifestantes han permitido la apertura de uno de los carriles para el tránsito de dicho puente. 

A través del puente Canadá y Estados Unidos quedan conectados por las localidades de Windsor y Detroit y, a través de él, transitan diariamente mercancías por valor de 400 millones de dólares

Grandes daños en ambas economías

El bloqueo ha motivado que las economías de ambos países estén sufriendo las consecuencias. Empresas multinacionales de la talla de General Motors (GM), Ford, Stellantis y Toyota se han visto en la obligación de paralizar o, en su defecto, reducir su producción en plantas de ambos países por los problemas de suministro que está causando el bloqueo del puente. 

Pero esta vía no es la única que se ha visto paralizada por las protestas. Al menos otros dos cruces fronterizos se encuentran en la misma situación: uno en el centro y otro en el oeste de Canadá. Además, en la capital, Ottawa, cerca de 400 camiones y centenas de personas llevan ocupando desde hace dos semanas las calles próximas al parlamento canadiense.   

Por su parte, Estados Unidos, además de pedir al gobierno canadiense que trabaje para reactivar el tráfico de mercancías entre ambas naciones, ha ofrecido su ayuda para actuar en el bloqueo del puente Ambassador.

11/02/2022 17:58

 

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Novak Djoković: campeón, héroe y mártir del nacionalismo serbio

La expulsión del tenista de Australia ha provocado una reacción nacionalista en Serbia. Hace tiempo que el «número 1» se transformó en el símbolo de una Serbia triunfadora y ha difundido versiones revisionistas de la historia nacional. Pero ahora es también una suerte de héroe de los antivacunas a escala global.

Novak Djoković llegó a Belgrado el lunes 18 de enero, 24 horas después de su expulsión de Australia. Cientos de aficionados aclamaron a «Nole» al bajar del avión, agitando banderas serbias y entonando canciones en su honor.

En su país natal, Nole es mucho más que un tenista: desde el momento en que irrumpió en la escena deportiva internacional en la segunda mitad de la década de 2000, se ha convertido en un símbolo de una «Serbia diferente», que se ha alejado del sombrío pasado bélico de la década de 1990 y encarna un país moderno y triunfador. Es uno de los principales símbolos de una identidad serbia a menudo maltratada.

También ha podido contar con el apoyo de los sucesivos gobiernos serbios, conscientes de que es la mejor baza comunicacional del país. Cuando su carrera explotó, el Partido Democrático (DS), antigua punta de lanza de la oposición al régimen de Slobodan Milošević, estaba en el poder en Belgrado. Liberales y proeuropeos, los demócratas tuvieron que enfrentarse a la independencia de Kosovo en febrero de 2008. Para contrarrestar las pretensiones de la antigua provincia serbia, podían contar con la glamorosa imagen del tenista.

«Serbia es una carga pesada de llevar, pero en lugar de rechazarla o convertirla en un elemento insignificante en la creación de su identidad mediática, decidió cambiar esa imagen», se entusiasmó hace una década Srđan Šaper, máximo comunicador del Partido Democrático, en las columnas del semanario Vreme, hoy uno de los últimos medios independientes de la esfera comunicacional Serbia, cercenada por el régimen autoritario del presidente Aleksandar Vučić.

El «Djoker», como se llama a sí mismo el campeón, nunca ha rehuido su compromiso, mostrando gustosamente camisetas y otros signos patrióticos. Expresó su apoyo a los manifestantes que protestaban en las calles de Belgrado contra la independencia de Kosovo y contribuyó a la renovación de monasterios ortodoxos en la antigua provincia serbia, mientras que la fundación que lleva su nombre ofrecía ayuda humanitaria a los niños de los enclaves serbios repartidos por ese territorio mayoritariamente albanés.

Como toda su familia, Novak Djoković hace gala de su fe ortodoxa y, durante sus últimas aventuras en Australia, sus padres apelaron a referencias religiosas para movilizar a la opinión pública, llegando a comparar a Nole con «Cristo crucificado» y con «un cordero sacrificado».

Contra viento y marea

El «calvario» vivido por el tenista provocó una crisis diplomática entre Belgrado y Canberra. Cuando se anunció su expulsión el domingo, el presidente Vučić incluso acusó al gobierno australiano de llevar a cabo una «caza de brujas» «contra Serbia» como país. Ya el 5 de enero, cuando Novak Djoković acababa de ser recluido en un centro de detención, Vučić explicaba en Instagram, su red social preferida, que «las autoridades [estaban] tomando todas las medidas necesarias para que el maltrato al mejor tenista del mundo cesara lo antes posible».

En los medios sensacionalistas, considerados perros guardianes del régimen serbio, un ministro tras otro reiteró su apoyo a Nole y arremetió contra las autoridades australianas. Según Informer, citado por Le Courrier des Balkans, la expulsión de Novak Djoković sería simplemente el «escándalo del siglo». El periódico llegó a entrevistar a Dragan Vasiljković, alias «Capitán Dragan», antiguo jefe de la unidad paramilitar de los Boinas Rojas, responsable de crímenes de guerra en Croacia y Bosnia-Herzegovina en la década de 1990. Un columnista de la cadena privada Radio Televisión Pink, también muy cercana al gobierno, afirma en voz alta su apoyo al tenista y le aconseja relanzar la batalla legal contra Canberra. Batalla que, no obstante, Djokovic perdió. De hecho, tras las guerras de los años 90, el capitán Dragan se exilió con una identidad falsa en Australia. Identificado en 2010, fue finalmente extraditado a Croacia, donde fue condenado a 15 años de prisión, antes de regresar a Serbia en 2020 tras una reducción de la pena.

Novak Djoković también ha visto una afluencia de apoyos de todos los Balcanes. «Para nosotros, en la República Srpska, no hay duda de que se trata de una decisión política y de que han ocurrido muchas cosas vergonzosas en Australia porque usted es serbio», le escribía personalmente Milorad Dodik, el líder político de los serbios de Bosnia y Herzegovina, que inició la actual secesión de esa parte del territorio bosnio en favor de Serbia. Se dice que Novak Djoković tiene una íntima relación con la familia Dodik, a cuya casa llegó a reponer fuerzas en otoño de 2020 tras su aplastante derrota en la final del US Open, símbolo de su fracaso en la consecución del Grand Slam. En los videos que han circulado por las redes sociales, se puede ver a Nole y a la familia Dodik cantando juntos en una boda.

Novak Djoković también aprovechó su visita al clan Dodik para reunirse con Milan Jolović, conocido como «Leyenda», el antiguo comandante de los Lobos del Drina, una unidad paramilitar serbia que participó en la masacre de Srebrenica, como puede verse en este video disponible en YouTube.

Durante el primer confinamiento, Novak Djoković había confiado, a través de la cuenta de Instagram de su novia, su pasión por las teorías «alternativas» sobre el pueblo serbio del historiador revisionista Jovan Ilić Deretić. Este ingeniero de formación se ha forjado una sólida reputación en los círculos conspiranoicos balcánicos con varios libros «científicos» en los que multiplica los tópicos nacionalistas sobre la «valentía del pueblo serbio» y su supuesto origen «celestial».

«Cada uno de nosotros debe tener la mente abierta y realizar su propia investigación», explicó el tenista. «Si seguimos solo una parte de la historia, difícilmente pueda dar cuenta de la realidad».

No obstante, el apoyo a Novak Djoković va mucho más allá de los círculos nacionalistas. También en la entidad serbia de Bosnia-Herzegovina, la ONG Restart, una de las últimas voces ciudadanas que se atreven a criticar el régimen de Milorad Dodik, publicó el pasado fin de semana un artículo en el que comparaba la negativa del tenista a vacunarse, «por buenas o malas razones», con la resistencia del boxeador estadounidense Mohamed Ali contra la Guerra de Vietnam en la década de 1960.

Héroe de los antivacunas

A Novak Djoković probablemente le habría ido mejor sin la polémica mundial de los últimos días y es probable que no esperara convertirse en el héroe de las corrientes mundiales antivacunas, muchas de las cuales se refieren ahora a él como «Novax». Desde que se hizo vegano y decidió seguir una dieta sin gluten, el campeón de tenis se ha mostrado como una suerte de predicador de la medicina alternativa, citando por ejemplo al gurú indio Osho, inventor de la «meditación dinámica».

«No me gustaría que nadie me obligara a vacunarme, ni siquiera para viajar», dijo en un livestream de Facebook con atletas serbios en la primavera de 2020, antes de reiterar sus dudas sobre la vacunación un año después, durante el Adria Tour, el torneo que organiza en los Balcanes. «No quiero que me etiqueten como alguien que está en contra o a favor de las vacunas. No voy a responder a la pregunta», declaró entonces a los periodistas. Unas semanas más tarde, dio positivo de covid-19, al igual que muchos de los participantes en el torneo. Le llovieron entonces las críticas por no respetar las medidas de prevención y los protocolos sanitarios.

En Serbia, las corrientes antivacunas no son muy activas, aunque la situación de la vacunación en el país es muy paradójica: Belgrado, de hecho, había iniciado su campaña de vacunación con fuerza, a finales de diciembre de 2020. Al ser el único país que ofrece casi todas las vacunas disponibles -Pfizer, AstraZeneca, Moderna, pero también las rusas y chinas-, tuvo uno de los mejores índices de vacunación de Europa durante varios meses, justo tras Reino Unido. Esta dinámica se rompió en primavera, y la mitad de la población serbia sigue negándose recibir la vacuna. Si los antivacunas no marchan en las calles de Serbia cada semana, eso no quita, como escribe el ex-ministro demócrata Vuk Jeremić, ahora en la oposición, que exista «una desconfianza generalizada en los gobiernos y las instituciones, tras décadas de terrible corrupción y creciente desigualdad».

Las aventuras de Novak Djoković no ayudarán, sin duda, a la reanudación de la campaña de vacunación, pero ahora es el momento de la unidad nacional detrás del campeón, héroe y mártir. El sentimiento de humillación colectiva es tan fuerte que incluso el epidemiólogo Predrag Kon, pilar científico del comité de crisis encargado de la gestión de la pandemia y heraldo inagotable de la vacunación, ha llegado a condenar la actitud de las autoridades australianas, invocando el imprescriptible derecho de todos a la «libertad de circulación».

Nota: este artículo fue publicado originalmente en francés en Mediapart, con el título: «La Serbie fait front derrière son héros Novak Djoković», disponible aquí. Traducción: Pablo Stefanoni.

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En imagen de archivo, aplicación de la vacuna cubana Abdala contra el covid-19, en La Habana.Foto Ap

- Tiene científicos de primer nivel: The Guardian

- El bloqueo de EU impide a la isla comprarlas en el mercado mundial

 

El portal de la Organización Panamericana de la Salud indicó: “la combinación de dos dosis del candidato vacunal Soberana 02 y una del Soberana Plus, en el esquema de 0-28-56 días, tiene eficacia de 91.2 por ciento, con lo cual supera los requisitos de la Organización Mundial de la Salud, que es de 50 por ciento.

Esta eficacia de Soberana se refiere a su capacidad de prevenir la enfermedad sintomática entre los inmunizados. Este mismo esquema de vacunación se prueba en niños y adolescentes cubanos, en el contexto del ensayo clínico Soberana-Pediatría, cuyo objetivo es evaluar la seguridad, la reactogenicidad y la inmunogenicidad de los candidatos vacunales profilácticos anti SARS-CoV-2.

“La idea de que Cuba, con apenas 11 millones de personas e ingresos muy limitados, pueda ser una potencia en biotecnología podría ser incomprensible para alguien que trabaja para Pfizer, pero en Cuba es posible señaló el profesor emérito de Estudios Lationamericanos John Kirk, entrevistado por The Guardian.

Como los países del hemisferio sur de América, Cuba sabía que no tendría capacidad de comprar vacunas en el mercado internacional, pero en el caso de la isla, además, pesaba que no sólo sus ingresos por el turismo se irían en picada por la pandemia, y desde luego, el bloqueo económico de más de 60 años de Estados Unidos contra la isla lo haría imposible.

The Guardian resaltó que Cuba es el país más pequeño del mundo que desarrolló y produjo exitosamente vacunas contra el covid-19 en sus laboratorios en los que trabajan, sin embargo, profesionales de la salud y científicos de primer nivel. Recordó que la isla cuenta con servicios sanitarios universales.

Aunque en este momento La Habana sufre un repunte de contagios, la semana pasada se reportaron sólo tres decesos por covid-19. Sin embargo, y debido al bloqueo, los antibióticos son escasos y por falta de yeso, los médicos se ven obligados a inmovilizar huesos rotos con cartón.

Gregory Biniowsky, abogado residente en La Habana, declaró: desde la revolución de 1959, los cubanos se han embarcado en cruzadas quijotescas que con frecuencia resultan exitosas, y menciona por ejemplo la decisión del presidente Fidel Castro de invertir mil millones de dólares en biotecnología, después de que se desintegró la Unión Soviética. Cualquier asesor le hubiera dicho que no era momento de invertir en algo que daría fruto 25 años después, pero hoy en día es eso lo que está salvando vidas, afirmó Biniowsky.

Ante el repunte de contagios, después de semanas de registrar menos de 100 nuevos casos al día durante semanas debido a la variante ómicron, los científicos cubanos anunciaron que adaptaran las vacunas ya en uso, Abdala y Soberana, para incrementar su protección contra la variante, al tiempo que la isla se prepara para aplicar la dosis de refuerzo, con la intención de que toda la población haya recibido ese esquema completo de inmunización al terminar enero.

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Martes, 28 Diciembre 2021 07:01

MÁS LEÍDOS 2021: Rostro-covid

Oscar Pinto, Máscara , 40 x 60 cm (Cortesía del autor)

¿Es ficción o es realidad? Salgo de los minutos del duermevela, ese interregno entre el sopor profundo de la noche y el aprestamiento para el día y logro el tránsito al baño. Me miro en el espejo y veo cómo mis ojos se abren hasta un tamaño descomunal, como nunca los había visto: parecen salidos de órbita. No es para menos. Mi rostro está transformado, ya no es el mismo que apreciaba cada día a la hora del aseo; ahora, cubierto de erupciones –por momentos similares a las de la viruela aunque más grandes, en ocasiones como ganchos–, parece no pertenecerme y sí a otra persona.


No puede ser, me digo. ¿Qué me ocurre? Acerco mi rostro al espejo, esperando detallar con claridad estas erupciones y me asombro al ver los contornos que ahora forman mi cara; entonces muevo la luz de una bombilla y la dirijo hacia lo que quiero apreciar con más claridad: descifro lo sucedido, tomo aire y, sin que me abandone la sorpresa murmuro: pareces el covid-19, sin duda; ahora tienes su rostro.


Sin dejar de mirarme al espejo, me palpo el semblante, siento sus ondulaciones y me doy ánimo, al mismo tiempo pienso: tanto aluden al virus por todos los medios, que he terminado por hacerme parte del mismo; sin duda, una reacción defensiva, mental y corporal, para neutralizar la insensatez que nos aturde a toda hora: “guarde la distancia”, “no salga”, mensajes con la clara intención de generar pánico, de hacer sentir la muerte cada vez más cerca en caso de salir, en caso de no guardar los dos metros de distancia –imposible en el transporte en que voy al trabajo–, de no mantener un grifo al lado del escritorio para lavarme las manos regularmente o de no cumplir el mandato de la bioseguridad.


No logro separarme del espejo. Muevo la cabeza para un lado y para el otro; gesticulo con la boca, la inflo, la contraigo, y veo las diversas formas que asume el virus, como cepas de las que también informan y que llevan al límite las improvisadas vacunas que, contrariamente a su definición clásica (1), ni inmunizan ni previenen pero, y según todos los reportes, como paliativo, sí reducen el impacto de la infección, impidiendo que el paciente llegue a una UCI. Las vacunas están aún en proceso de prueba y ajuste, y que por ahora son superadas por algunas de las nuevas cepas que las limitan en su espectro protector, que queda reducido a un máximo entre 9-12 meses, obligando –pasado ese tiempo– a un nuevo rito, a una nueva inoculación, en esta oportunidad con una dosis de refuerzo que está en fase de laboratorio (2). El experimento con el gran laboratorio humano prosigue y será prolongado, realidad y pensamiento que me estremecen todo el cuerpo.


Respiro hondamente, como queriendo reunir fuerza; impido que la desazón me gane, que los pensamientos dantescos sobre la evolución de la pandemia se impongan, y una nueva inquietud me asalta: ¿será que de tanto escuchar sobre el covid-19, de tanto sentir que nos acecha en uno u otro lugar, con el dato de amigos y conocidos que no lo resistieron, como mecanismo defensivo terminé por infiltrarlo y asimilarme en su cuerpo? Y si así fuera, ¿será que ya estaré inmunizado? ¿Será que de tanto escuchar noticias nefastas he terminado por insensibilizarme ante su potencial riesgo? ¿Será esto o será una avistada ficción proyectada sobre el espejo en que se refleja mi rostro-covid?


¿Será el efecto de un año de martilleo mediático, de pánico, de anuncios mortuorios, o será el simple efecto del eco generado por la creciente del llamado tercer pico, propiciado por negociantes, comerciantes y gobernantes, todos azuzando para que no dejáramos pasar las vacaciones, bien de final de año, bien de la llamada semana santa, para que no dejáramos de viajar, de llenar hoteles, para que “se recupere la economía”? Su economía.


Vaya uno a saber a qué responde esta transformación corporal, pero la misma no me choca –¡paradoja de paradojas!– pues así puedo mirar desde el cuerpo del microbio la sociedad humana y apreciar la realidad que vive y los retos que la desafían.

Me complace esta posibilidad. Cargado por el agente patógeno –que no es el agente de alguna agencia de inteligencia–, mis ojos van y vienen. Es así como verifico la mansa ansiedad de cientos de miles a la espera de la vacuna que no es tal; unos haciendo cola en los sitios asignados para que los innoculen, en espera de retomar, con la falsa tranquilidad de estar inmunizados, una realidad que ya no tiene razón de ser, que es necesario romper, que es indispensable transformar en su totalidad para que este bicho desaparezca y para que otros de sus congéneres no lleguen a tomar cuerpo. Verifico el desasosiego en rostros que miran fijamente el número de su turno, pero también en cuerpos que no dejan de mover alguna de sus extremidades, nerviosos, intranquilos, que quieren escuchar o ver su nombre en alguna pantalla, o simplemente ver el número de turno que les entregaron al hacerse en la fila de convocados.


Entonces me llegan como en cascada varias premoniciones que prefiero vestirlas de interrogantes, ¿Y si en unos meses el efecto de la vacunación no es tal? ¿A qué pudiera llevar el descontento por tal posibilidad? ¿La insatisfacción que esto produzca atizará más los estallidos sociales que el FMI anuncia que sucederán en uno, dos o tres años? (3).


¿A dónde irían a parar, de sucederse, tales estallidos? ¿Qué camino cojerán cuando en la sociedad no hay referentes colectivos que conciten fuertes convicciones y aglutinen esperanzas? ¿Qué sucederá con ellas, con unas mayorías que –producto de más de treinta años de políticas y discursos económicos y sociales desarticuladores e individualizantes– no se sienten congregadas por fuerzas y proyectos de utopía? ¿Qué sucederá con las energías desbordadas cuando los sujetos de la historia ya no son tan nítidos y la desconfianza y el pragmatismo es la norma?


¿Vendrá el caos? ¿Cuánto durará? ¿Serán dos, tres, serán más días? ¿Sálvese quien pueda? ¿Cómo proceder para construir de nuevo un referente colectivo que logre animar la acción inconforme y desobediente con aliento común? Hay que recordar lo que ya dijo el poeta: “O todos o ninguno”.


Es un mayúsculo reto, imposible de satisfacer en tan poco tiempo, y más aún cuando el neoliberalismo logró encauzar a su favor el efecto mismo de la pandemia, convirtiendo la crisis en su oportunidad para el llamado “Gran Reinicio”, evadiendo la superación de las causas estructurales que dieron origen al virus, logrando minimizar o esconder el significado y el impacto del cambio climático, los efectos del extractivismo, las consecuencias de la cría de aves, porcinos y otros animales en espacios donde son reproducidos en hacinamiento criminal, y otros tantos factores estructurales que llaman a superar el actual sistema económico y social si no queremos perecer como especie.


¿Cómo actuar, en tan poco tiempo, para suplir el menosprecio hoy reinante por la importancia y la potencia de lo común? ¿Cómo volver a generar confianza en lo público, como baluarte estratégico y de soberanía en diversidad de campos, claro, bajo participación y control social mayoritario? ¿Cómo proceder para que el derecho a vida digna, sin resignación ante la sobrevivencia, sea rescatada como referente de vitalidad y centro de devenir humano? ¿Cómo tender luces sobre el entramado desinformante construido durante años y bajo el cual el modelo social actual, en fase de revalorización individualista, aparece como la máxima y única opción política y económica?


La manipulación neoliberal, haciendo culto a la sinrazón de la razón dominante como espíritu nodal de la sociedad occidental, emplazado por la irrupción del covid-19, enfocó todo su poder económico y su acción política en numerosos laboratorios para producir en tiempo récord una vacuna para reducir la fiebre pero no para eliminar el virus. Afanados por “salvar la economía”, su economía, sin reconocer que el problema está en el propio sistema dominante, maniobran para ‘demostrar’ que lo controlan todo. Una pretensión que no es de ahora sino que los ha acompañado siempre y expresada en su afán por someter a la naturaleza y las “bestias”, “creadas para que nos sirvieran”, como reza un libro por ahí. A su paso van dejando devastación. Y la naturaleza envía el mensaje contrario. ¿La escuchamos o seguimos actuando como el peor ciego, el que no quiere ver?


Los interrogantes no me abandonan y no alcanzo a darles respuesta. Mientras intento despejar uno u otro, mi nuevo rostro, con un ardor y una piquiña que no me dejan tranquilo, logra de nuevo mi atención. Inclino el cuerpo hasta el grifo del lavamanos y me refresco para ver si así cesa el desespero que ahora me cubre en la parte superior del cuerpo y algo consigo. Pero lo que siento son sensaciones poco comunes, quiero revisar con mejor tino lo que me ocurre y para ello acudo a un espejo de mayor tamaño que está en otra habitación.
Camino hacia allá y siento que el resto del cuerpo es normal: ni me pesa más ni me pesa menos; ligero, como siempre, voy dando pasos hasta estar al frente del gran espejo, que no es el de ninguna diva de esas de los cuentos de fantasía que a través de ellos ven el pasado, el presente y el futuro. Con este no solo alcanzo a ver mi rostro, y ahora aprecio mi cuerpo hasta la cintura.


Mientras aguzo la mirada, reviso mentalmente el proceder dualista de la cultura dominante, con su actuar impositivo del “está conmigo o contra mí”, por la cual la infección producida por el virus no admite otro tratamiento que los autorizados por un sistema de salud medicalizado que desconoce, no ahora sino siempre, los saberes consetudinarios. Es un sistema de salud ahora hipotecado a las farmacéuticas, que, con su monopolio de patentes y gran poder político, someten Estados al imponer su lógica y sus reglas invariablemente bajo “confidencialidad”.


Llevado por el cuerpo del virus, paso por cientos de hogares donde veo a mujeres y hombres de diversas edades, desde las más tiernas hasta las más maduras, anclados ante pantallas de computador, unos en pleno teletrabajo y otros en función educativa. Allí permanecen por horas, aislados, sin gran posibilidad creativa, ensimismados, escuchando –en el caso de quienes estudian– y cumpliendo con mandatos quienes laboran. Es una rutina extenuante que, con el paso de los meses, parece agotada; una cotidianidad que, con mayor carga para las mujeres, las tiene al límite, respondiendo por trabajo, educación –propia o de los hijos menores de edad–, procesamiento de los alimentos diarios y, en no pocos casos, atendiendo familiares enfermos o con limitaciones físicas y/o mentales.

En este recorrido a lomo del invisible bicho, también alcanzó a ver la aceptación pasiva del espionaje y el control del que son –somos, ¡ay!– objeto hoy los seres humanos, producto del cual muchos hace un año y más que no cruzan el umbral de la puerta de su casa de habitación, y otros han restringido al máximo sus movimientos, bien como acatamiento al “no salgas”, que una y otra vez repiten los medios de comunicación, bien por el temor al contagio con el que también aterrorizan esos mismos medios, pagados en no pocas ocasiones por las alcaldías o por el gobierno central.


Todas estas imágenes me llevan a pensar en la reconfiguración que está viviendo el capitalismo, con su inmensa capacidad de reconstitución evidenciada en esta y en todas las crisis, las que muchos una y otra vez han tildado de “terminales”, soñadas más que reales, pues, como se sabe, mientras no haya sepultureros el enfermo no va por cuenta propia a la tumba o al horno crematorio.


No estamos ante su muerte, pienso cuando veo y analizo todo lo comentado; más bien asistimos al final de una época y al comienzo de otra de sus fases, con un reforzamiento totalitario del neoliberalismo, un sistema que hace un maridaje de lo peor de dos mundos: el del capital y el de la coacción sobre las libertades y la conciencia para la autodeterminación, y en la cual el mundo del trabajo transitará por nuevas y desconocidas sendas, con menos derechos para quienes venden su fuerza de trabajo, en un mundo impactado por novedosas tecnologías que facilitan el incremento de la productividad, al tiempo que el ejercicio de un constante y ampliado control social, con revisión incluso del uso puntual del tiempo que lleva a cabo cada uno en su hogar, ahora para muchas personas también su lugar de trabajo.


Recobrando mi atención, fijándome en cada uno de los brotes que son parte de mi rostro, ahora sin el calor ni la piquiña que me atormentaba por ratos, comprendo que en el Sistema Mundo que habitamos todo está en cuestión, y también todo puede ser posible. ¿Cómo aprovechar la crisis pandémica en curso para que los cambios por venir favorezcan a los negados de siempre y así poder pasar a un proyecto de humanidad con sentido potenciado de lo colectivo, en el cual el bien común sea la norma?

Ya ves, me digo: el bicho, a pesar de toda su carga inmediata, que es negativa por la multiplicada muerte que sometió y sigue sometiendo a duelo a cientos de miles de familias, también tiene su lado positivo, ya que nos obliga a mirarnos ante el espejo de la vida para ver en el pasado y el presente lo que somos, y así imaginar lo que debiéramos ser, permitiéndonos ver el deseado futuro como imagen proyectada. Ahora el reto es cómo concitar fuerzas hasta lograr la identidad y la movilización del nuevo sujeto histórico, que no es uno, como antes, sino múltiple.


Un reto inmenso, por afrontar y lograr, con covid-19 o sin él.

1. Una vacuna es una preparación destinada a generar inmunidad adquirida contra una enfermedad estimulando la producción de anticuerpos. https://es.wikipedia.org/wiki/Vacuna.
2. Pfizer reconoce que puede ser necesaria una tercera dosis de su vacuna a los 12 meses. https://www.antena3.com/noticias/mundo/pfizer-reconoce-que-puede-ser-necesaria-tercera-dosis-vacuna-12-meses_202104156078806db652d0000121e4c9.html.
3. Un estudio del FMI prevé una oleada de estallidos sociales tras la pandemia, https://www.lavanguardia.com/internacional/20210221/6256996/protestas-paises-impacto-social-pandemia.html.

 

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Israel se dispone a ofrecer una cuarta dosis de la vacuna contra la covid a los mayores de 60 años

El comité de expertos del Ministerio de Sanidad recomienda el cuarto pinchazo también al personal sanitario y pacientes inmunodeprimidos

El comité de expertos médicos que asesora al Gobierno de Israel sobre la pandemia ha recomendado este martes una cuarta dosis de la vacuna contra la covid-19 para las personas mayores de 60 años ante la propagación de la variante ómicron, según informa la prensa hebrea. Aunque la aprobación de la medida depende de una comisión interministerial, las propuestas del comité de expertos, que han sido validadas por el 86% de sus miembros, suelen ser ratificadas por el Ministerio de Sanidad y las autoridades que gestionan la lucha contra la pandemia.

El primer ministro, Naftali Bennett, ha calificado en un comunicado de “muy buena noticia para ayudar a superar el contagio masivo” la recomendación de los especialistas y ha animado a la población mayor de 60 años a recibir “de inmediato” el cuarto pinchazo en menos de un año. “Los ciudadanos de Israel fueron de los primeros del mundo en recibir la tercera dosis de la vacuna (de Pfizer-BioNTech) y van a ser pioneros también en la cuarta dosis”, ha asegurado el jefe del Gobierno, que en los últimos días había expresado su preocupación por la rápida multiplicación de los contagios.

La cuarta dosis será previsiblemente inoculada en Israel a los mayores de 60 años, al personal sanitario y a los denominados grupos de riesgo, como personas inmunodeprimidas que hayan recibido la tercera dosis hace más de cuatro meses. Más de cuatro millones de los 9,3 millones de habitantes de Israel han sido inoculados con la tercera dosis desde el pasado verano.

El hospital Sheba del área de Tel Aviv lleva varias semanas efectuando estudios y pruebas sobre la aplicación de la cuarta dosis de la vacuna de Pfizer, la única administrada en Israel. El comité de expertos había descartado ahora otra revacunación mientras no se completase la inmunización de la población con la tercera dosis. Este martes se registraron en el país 170 nuevos casos de la variante ómicron, el doble que en la jornada anterior. El Ministerio de Sanidad israelí ha informado este martes del primer caso de un paciente de covid fallecido a causa de la variante ómicron, un hombre de 60 años con enfermedades previas.

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En la imagen un registro de archivo de trabajadores informales en Colombia. EFE/Miguel Gutiérrez

En Colombia, junto con Brasil, también fue donde más cayó el empleo durante la pandemia. En el país los niveles de ingresos de más del 60 % de los hogares no muestran signos de recuperación

 

Después de Haití, Colombia es el segundo país con mayor tasa de desempleo Latinoamérica y, junto con Brasil, la nación donde más cayó el empleo durante la pandemia. Así lo dejó en evidencia el informe “Una recuperación desigual: las secuelas de COVID-19 en América Latina y el Caribe”, difundido el 29 de noviembre por el Banco Mundial (BM) y el PNUD.

El reporte, basado en encuestas telefónicas ahonda en aspectos como el mercado laboral, la seguridad alimentaria, las brechas de género, salud y educación, además del acceso a los servicios bancarios y digitales. El país preocupa en más de uno de ellos.

A nivel región el informe evidencia que cerca de la mitad de los hogares no ha podido recuperar el nivel de ingresos habitual antes de la pandemia, más allá del apoyo de los gobiernos para solventar la crisis. También evidenció un aumento de la informalidad laboral y cómo naciones como Colombia están quedadas en cuanto a la recuperación en este ítem.

Mientras en Latinoamérica el empleó cayó en 11 puntos porcentuales desde la emergencia sanitaria, “Colombia y Brasil exhiben las brechas más grandes en comparación con los niveles pre pandémicos, con la relación empleo-población de cada uno 17 puntos porcentuales más baja”, se lee en el documento. Preocupa, además, el caso ecuatoriano, donde el empleo cayó en un 14 %. En el componente de mercados laborales, los países que más se recuperaron fueron: Dominica, México, Guatemala, Nicaragua y El Salvador.

El informe también muestra que:

“Después de Haití, un país afectado por más de una conmoción desde 2019, Colombia presenta la tasa más alta de pérdida de empleo, de 36 por ciento, con aproximadamente la mitad de los adultos en edad productiva habiendo abandonado la fuerza laboral”.

Las más afectadas en la región por la pérdida del empleo fueron las mujeres, con un 39 %, en comparación con los hombres, 18 %; quienes más padecieron, según los datos consolidados por el BM y el PNUD, fueron las madres de menores de cinco años.

A nivel de ingresos, el panorama de Colombia tampoco es muy alentador. En este país, al igual que en Bolivia, Paraguay, Ecuador, los niveles de ingresos de más del 60 % de los hogares aún no muestran signos de recuperación comparables a los niveles anteriores de la pandemia. La media, a nivel región, es del 50 %.

Respecto al acceso a servicios de salud, Haití, Ecuador y Colombia siguen “enfrentando limitaciones para brindar atención”, indica el documento. En el caso del vecino país, el 11 % de los hogares del país todavía no tiene acceso, aunque el panorama es más alentador si se tiene en cuenta que en 2020 llegó a ser del 50 %.

Otro aspecto en el que a Colombia no le está yendo bien es el acceso a servicios bancarios y digitales, en el que a nivel región los mayores obstáculos son los altos costos, los cortes de energía y la mala calidad de la conectividad para utilizar Internet. En el país, al igual que en Haití y en Perú, se comprobó la dificultad de acceso a la red por el elevado costo que ello implica.

30 de Noviembre de 2021

Publicado enEconomía
El primer confinamiento en Europa de la nueva era covid cumple una semana, mientras ómicron amenaza al continente

Austria reduce muy levemente el impacto de la covid tras una semana de confinamiento. "Así como al principio había más rabia y frustración por haber dado pasos atrás, ahora hay resignación, porque nos lo esperábamos", dice a 'Público' un español residente en el país. La nueva ola de la pandemia del coronavirus avanza sin freno por Europa.

 

"Los ciudadanos deberán asumir nuevas restricciones durante 20 días porque hubo demasiados que se han mostrado insolidarios. Les pido que sigan las medidas y que reduzcan los contactos". Con estas palabras se dirigió el canciller federal austriaco Alexander Schallenberg el pasado día 19 de noviembre, para anunciar a su población el inicio de un confinamiento total en el país a partir del lunes, día 22. Hasta ese momento, el confinamiento tan solo había sido decretado para los no vacunados. 

El de Austria es el primer confinamiento total tras la relajación de las restricciones con la llegada de las vacunas en una Unión Europea (UE) que ya se ha convertido en el epicentro mundial de la pandemia del coronavirus y a la que comienzan a llegar los primeros casos de la nueva variante, ómicron.

Desde entonces, ya ha pasado una semana y los ciudadanos lo llevan con "resignación". "Así como al principio había más rabia y frustración por haber dado pasos atrás, ahora hay resignación, porque nos lo esperábamos". Así lo narra a PúblicoJavier Luque, periodista y español residente en Austria, quien remarca que, si bien el teletrabajo es recomendable, aún es posible ir a trabajar haciéndose una PCR diaria. No obstante, estima que por el centro de Viena hay aproximadamente un 25% de la gente que suele haber entre semana en hora punta. Además, cuenta que también está permitido salir a pasear y hacer deporte sin mascarilla y mantener el contacto con una persona fuera del núcleo de convivencia, una medida pensada "para combatir la soledad".

Sin embargo, la mejoría de la pandemia del coronavirus aún no se aprecia demasiado. "Los casos están desbocados", explica Luque. Y está en lo cierto, pues si al inicio del confinamiento total se reportaban 14.125 casos nuevos, este domingo aún había 10.478 personas más contagiadas y 39 fallecidas, según datos del Ministerio de Sanidad que recoge el diario austriaco Kurier. Además, las hospitalizaciones por covid continúan subiendo y aún hay 623 personas en situación crítica ingresadas en la UCI. Y esta cifra no deja de crecer. 

En total, hay 148.603 infecciones activas por covid-19 en el país. Sin embargo, son 3.668 menos que el día anterior. Los muertos se elevan ya hasta los 12.388 y, hasta el momento, ha habido un cúmulo de 1.143.283 resultados positivos en las pruebas de detección. 

Este aluvión de casos se debe, entre otras cosas, a que el país tan solo tiene a un 66,6% de su ciudadanía con la pauta vacunal completa. Este sábado, se inoculó a 87.568 personas. De ellas, un 11,87% recibieron la primera dosis; un 12,91%, la segunda; y un 75.22%, la de refuerzo.

Una baja tasa de vacunación que Javier Luque achaca a varios factores: "Teorías conspiranoicas, medicinas alternativas, el influjo de las fake news, el auge de la ultraderecha -que tiene el púlpito del Parlamento para enviar mensajes negacionistas-, el hecho de que las primeras olas no fueron tan traumáticas en Austria como en otros países de Europa... Todo esto no ha ayudado a que toda la sociedad vaya a una en la lucha contra la pandemia".

La segunda medida que anunció el canciller austriaco va precisamente destinada a combatir este problema: el país convertirá en obligatoria la vacunación a partir de febrero del 2022. "Hemos adoptado una decisión muy difícil", afirmó, para recordar a continuación que quienes no cumplan esta normativa se enfrentarán a duras sanciones administrativas. De este modo, Austria será la primera nación europea en poner en marcha esta medida.

"A pesar de meses de persuasión, a pesar de todas las campañas en los medios de comunicación, a pesar de todo, no hemos podido convencer a la gente de que se vacune", se lamentó el canciller, para posteriormente cargar duramente contra los partidos políticos que se ponen a la inoculación, como el ultraderechista FPÖ, cuya postura definió como "un atentado contra el sistema sanitario".

Esta medida ha hecho salir a la calle a manifestarse este fin de semana a unas 40.000 personas, que han protestado en diferentes ciudades del país al grito de "Paz, Libertad. No a la dictadura". Estas concentraciones, sin embargo, han sido mayoritariamente pacíficas. Tan solo se han notificado 150 informes administrativos, la mayor parte de ellos por no llevar puesta la mascarilla. 

A todo esto, ahora se suma la noticia de que Austria ha detectado su primer caso sospechoso de la variante ómicron. El hombre infectado, según informa el diario Kurier, habría estado durante tres semanas con un amigo en Sudáfrica, país donde se detectó el primer caso de ómicron. Cuando el martes regresó al país, dio negativo en el test de antígenos. Sin embargo, el momento el Gobierno cerró sus fronteras a la llegada de aviones procedentes de la zona y comenzó a pedir una PCR a todos los ciudadanos austríacos o residentes en el país que regresaran de allí. Fue entonces cuando este individuo, que se encuentra asintomático, dio positivo. El resultado final, que confirmará si está contagiado con la nueva cepa, se espera en unos días. 

"Nos quedan dos semanas de confinamiento", afirma apesadumbrado Luque, quien nos informa de que a partir del 12 de diciembre lo más probable es que sigan confinados quienes aún no tengan la pauta de vacunación completa.

La nueva ola cabalga sobre Europa

El mapa del coronavirus en Europa se oscurece a marchas forzadas, con una nueva ola que ya ha convertido al viejo continente en el epicentro mundial de la pandemia. "Ya no estamos en la covid-19. Nos encontramos ante la covid-21, que es mucho más contagiosa", afirmó tajante Alexander de Croo, primer ministro belga.

La Unión Europea (UE) ya lucha con todas las armas a su disposición para atajar este pico de contagios, que podría verse acrecentado con la llegada de ómicron: restricciones, confinamientos... La más potente, la vacunación. Sin embargo, se encuentra con un obstáculo: la negativa de miles de ciudadanos comunitarios a inocularse. El 25% de los adultos sigue sin estar completamente vacunado. España es uno de los países más avanzados, con alrededor del 84% de su población adulta con ambas dosis. El más rezagado es Bulgaria, con tan solo un 29% de inoculados.

Curioso es el caso de Portugal, que, siendo el país con más dosis puestas, en concreto un 86,6% con pauta completa, ya ha anunciado que el país entrará en lo que denominan "estado de calamidad", un paso previo al estado de emergencia. El Gobierno de Antonio Costa ha sido contundente y pondrá en marcha una batería de restricciones: desde la "semana de contención" desde el 2 al 9 de enero de 2022 -que obligatoriza el teletrabajo y decreta el cierre de bares y discotecas y el retraso de la vuelta a las clases- hasta la obligación de presentar tests negativos para entrar en el país.

Más duros aún se han puesto los Gobiernos de Austria y Eslovaquia, que han impuesto un confinamiento total para frenar el avance del coronavirus. Por su parte, Países Bajos o Bélgica han limitado los horarios y aforos de bares y restaurantes.

Europa, bajo la amenaza de la nueva variante: ómicron

A la ya de por sí complicada situación de la pandemia en Europa se suma ahora la aparición de la nueva variante del coronavirus, ómicron.

Durante la jornada del sábado tan solo Alemania, Reino Unido o Bélgica confirmaban algunos positivos entre sus ciudadanos. Sin embargo, este domingo Países Bajos se ha sumado con 13 casos nuevos de los vuelos procedentes de Sudáfrica, en los cuales se había detectado la presencia de 61 positivos.

Además, el Gobierno germano ha añadido este domingo un nuevo positivo y ya son tres los casos con la variante ómicron. A los que se suman otros dos ciudadanos de Dinamarca que viajaron desde el sur de África. 

Una propagación que ha hecho saltar todas las alarmas y ha obligado a cerrar las fronteras europeas a ciudadanos procedentes de Sudáfrica, país donde se detectó el primer paciente infectado con ómicron.

28/11/2021 22:24

Cristina del Gallego Baraibar@CrisdelGallego

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Lunes, 01 Noviembre 2021 07:21

Urge un panel científico

Urge un panel científico

“El terreno seguro para enfrentar la pandemia es la ciencia, que exige debate de argumentos y personas calificadas, pero hay la intención fascistoide de que prevalezca una sola opinión. En la comunidad científica tanto del área biotecnológica como de estudios sobre inmunidad, microbiología, virología, de secuenciación, y cuantos por su formación puedan aportar datos duros, urge un panel de alto nivel para poner en claro que la ciencia no es propiedad de la OMS ni de los Gates y los Rockefeller ni de ninguna autoridad sanitaria, pues la ciencia no puede ser dogma ni permitir censuras de ninguna mafia, sino un panel de verdaderos científicos que aporten lo que pueda o no hacerse respecto de la plandemia”, expone Fernando Illescas, investigador científico y colaborador de La Jornada de Veracruz.

“Rand Paul, médico y senador por Kentucky, afirma que "una persona de 85 años tiene 10 mil probabilidades más de morir de Covid que un niño, por lo que no se puede tratar a ambos grupos igual; niños de 5 años llevados por maestros, usando cubrebocas en exteriores, no hay ciencia atrás de eso; o el doctor Fauci dispersando mentiras diciendo que tenemos que vacunar a los niños, o que no existe la inmunidad natural, no hay ciencia detrás de ello". Y añade Illescas: “Reiner Fuellmich, abogado alemán, en un panel de científicos como los doctores Michael Yeadon; Luc Montagnier, Nobel francés, y otros, expresó ‘que si se descartan los falsos positivos de PCR o detección de virus, el Covid tiene una morbilidad (cifra de quienes enferman por cada mil sanos) de 0.15 por ciento, lo que no es mayor riesgo que una gripe-neumonía común. De no ser por la falsedad de tales pruebas, no habría motivo para declarar pandemia’. Estamos ante una monumental orquestación de falsedades, de forma que la mayor parte de los supuestos muertos por Covid en realidad fallecieron de cualquiera de las llamadas comorbilidades o de neumonía, que en las estadísticas casi desaparecieron, pero la prueba y medidas anti-Covid fueron diseñadas para mentirnos. Por ello, la morbilidad general de la humanidad no tiene un aumento significativo, sólo el correspondiente al pánico, a medidas absurdas como cubrebocas y confinamientos, a la prohibición original contra antiinflamatorios y tratamientos tempranos como ivermectina, a las intubaciones y a lo que conlleva la quiebra económica de gran parte de la humanidad.”

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Lunes, 25 Octubre 2021 05:49

Ciclo de escasez

Ciclo de escasez

Por ahora, mientras los efectos de la pandemia se han ido paliando en muchas partes del mundo, la demanda se recupera, pero las trabas en las cadenas de suministros y los altos precios de la electricidad contienen la expansión esperada.

La situación exhibe rasgos asociados con las distorsiones que provocó en los mercados el Covid-19. También muestran las condiciones de la infraestructura de distribución de los productos. En cuanto a la energía, el gas natural aparece como el factor que impulsa los precios al alza.

Se dice que estos problemas son transitorios, pero no se sabe cuánto durarán, y mientras se resuelven, toda una serie de procesos productivos están interrumpidos. Los bienes intermedios no llegan a las fábricas y los productos finales no llegan a las tiendas entorpeciendo la distribución en los mercados. Por la otra parte, empresas y hogares confrontan altos precios por la energía que consumen. La inflación resurge.

La cuestión energética es hoy preponderante en Europa, donde los gobiernos están presionados por la situación y buena parte de las pugnas políticas se centran en el impacto del alto precio de la electricidad.

Hay un conjunto de factores centrados en el funcionamiento de los mercados de productos energéticos; en aquellos asociados con la transición a las energías limpias y, también, están involucrados asuntos de índole geopolítica.

A medida que se acerca el invierno, las presiones se acrecientan pues las facturas de consumo eléctrico se han elevado, podrían hacerlo aún más y no hay una salida a la vista. La situación está marcada por factores temporales, pero existen igualmente, otros de tipo estructural.

Un dato que se toma como referencia del problema de los precios es el Dutch Title Transfer Facility, un lugar virtual del comercio de gas natural. El precio ha subido de 16 euros el magavatio por hora a principios de enero hasta 88 euros actualmente.

Ya en 2020 la energía renovable fue la fuente principal de generación de electricidad, pero el precio del gas sigue siendo un componente relevante de la industria.

En la medida en que el carbón, que es el insumo más contaminante, se descarta, el gas natural es el recurso que se utiliza en una transición hacia las energías verdes: turbinas de aires y paneles solares. El gas es la fuente de energía más usada en la calefacción y las cocinas en las casas, lo que hace que el precio se resienta directamente en el consumidor final.

Los precios se han alzado por la creciente demanda en esta etapa de recuperación y por una menor oferta, debido a que las reservas de gas han caído desde el invierno pasado por las bajas temperaturas, a las que siguieron las inusualmente altas registradas este verano.

Hay también un componente de restricción en el abasto que proviene de Rusia, Noruega y Argelia. Rusia es el principal proveedor de gas en Europa (y en Turquía). El gasoducto Nord Stream 2 que se ha tendido entre Rusia y Alemania por la empresa Gazprom, de propiedad mayoritariamente estatal, cubre una distancia de mil 230 kilómetros y pasa por debajo del mar Báltico. Por razones de la regulación alemana aun no está en operación y la presión crece para que se abra.

El ducto tiene además de los aspectos eminentemente industriales del caso otros de índole geopolítico que son relevantes. Se manifiesta tanto en la Unión Europea como en Estados Unidos. El caso del gasoducto se entiende como una muestra el lugar predominante que Alemania ocupa en la región y su autonomía de gestión. Igual que exhibe la creciente influencia rusa en la región. Por otro lado, Rusia evitó el paso del ducto por Ucrania, que habría de beneficiarse de estar en ruta del gas y que mantiene una fuerte disputa política con Rusia que ha ocupado ya parte de su territorio.

Un aspecto de esta cuestión pone de relieve el significado de la noción de soberanía que impone la dependencia energética. Su significado más tradicional se ha modificado ya en el curso del proceso de la globalización y de los acuerdos político-económicos de índole regional.

En todo caso el asunto de la energía, como ocurre con el gas natural, crea nuevos espacios y formas de las relaciones entre las naciones. La dinámica de este tipo de procesos es un elemento significativo en esta etapa del desarrollo del capitalismo.

Que la fuerte dependencia del gas ruso ocurra en Alemania es llamativo. La noción de espacio vital ( lebensraum) propuesta por Friedrich Ratzel como base de la geografía política a principios del siglo pasado, ha sido un elemento notorio en la historia política y militar de ese país, así como sus consecuencias durante el siglo pasado.

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Una de las mayores afectaciones para los importadores es el alza en los precios del flete marítimo de los contenedores que vienen desde Asia. Foto: Getty.

En todo el mundo, los consumidores y las empresas se enfrentan a una escasez de productos, que incluye desde el café hasta el carbón. Una de las principales causas del problema son las alteraciones en el comercio internacional derivadas de la pandemia de covid-19, pero hay muchos otros elementos en juego.

Expertos advierten que podría haber menos productos disponibles en la época de Navidad y que los atascos en las cadenas de suministro pueden extenderse por varios meses.

Productos electrónicos, autos o juguetes están guardados en contenedores de buques cargueros que no llegan a puerto o a la espera de conseguir un espacio para el transporte marítimo.

En paralelo, la crisis de los semiconductores, otro coletazo de la pandemia, mantiene a ciertas compañías con dudas sobre su capacidad de abastecer una demanda que ha crecido en el contexto de la recuperación económica de 2021.

A esto se suma la crisis energética que está golpeando a varias regiones del planeta, en medio de fuertes presiones inflacionarias.

Estos son ejemplos de productos que escasean o experimentan retrasos en sus entregas, en algunas de las mayores economías del mundo y de América Latina.

China: Carbón y papel

Una “tormenta perfecta” en China está afectando a clientes y a negocios, tanto en el país como en el exterior.

La escasez está afectando casi a todos los productos, desde papel, alimentos, textiles y juguetes, hasta chips para los iPhones, explica Michal Meidan, investigadora del Instituto Oxford de Estudios Energéticos.

Muchos de esos artículos, agrega, “pueden terminar con poco suministro en Navidad”.

El problema se debe principalmente a una crisis eléctrica, por la que más de 20 provincias chinas han sufrido cortes de energía.

Más de la mitad de la electricidad del país proviene del carbón, cuyo precio ha aumentado en todo el mundo.

Estos costos no se pueden traspasar a los consumidores chinos debido a un estricto control de los precios, por lo que las empresas de energía están reduciendo la producción.

La producción de carbón también se ha visto afectada por nuevos controles de seguridad en las minas, normas ambientales más estrictas y recientes inundaciones, señala Meidan.

Eso significa que incluso mientras aumenta la demanda de productos chinos, se ha pedido a las fábricas que reduzcan el uso de energía o cierren algunos días.

Estados Unidos: Juguetes y papel higiénico

En Navidad, “habrá cosas que la gente no podrá conseguir”, advirtió un funcionario de la Casa Blanca.

Los inventarios de juguetes se verán afectados, al igual que los productos básicos como el papel higiénico, el agua embotellada, la ropa nueva y la comida para mascotas.

Parte del problema es un cuello de botella en los puertos estadounidenses. Cuatro de cada 10 contenedores que ingresan a EE.UU. lo hacen a través de solo dos puertos: Los Ángeles y Long Beach, en California.

Muchos barcos se ven obligados a hacer fila a la espera de poder descargar sus contenedores.

Ambos puertos ahora operan 24 horas por día, siete días a la semana, para tratar de aliviar las presiones logísticas.

En algunos casos, la escasez de productos en la mayor economía del mundo también ha sido causada por problemas vinculados a la pandemia en otros países desde los cuales importa productos.

Por ejemplo, el gigante estadounidense Nike fabrica muchos de sus productos en países del sudeste asiático como Vietnam, donde se han cerrado algunas fábricas debido a la pandemia.

Incluso, cuando se fabrican los productos, la entrega a los minoristas se ha vuelto más difícil, dice el profesor Willy Shih, investigador de la Escuela de Negocios de Harvard.

En estos meses, ha habido un aumento en el gasto de los consumidores estadounidenses, pero la interrupción en las fábricas, los puertos y las redes de carreteras y ferrocarriles “sobrecargadas” han creado un cuello de botella, apunta.

India: Autos y chips de computadoras

El mayor fabricante de automóviles de India, Maruti Suzuki, ha visto caer en picado su producción, en parte debido a la escasez mundial de semiconductores.

Los chips gestionan funciones como el suministro del motor y el frenado de emergencia. Su escasez está siendo impulsada por problemas relacionados con los efectos de la pandemia en países como Japón y Corea del Sur.

La situación se volvió más crítica, dado que la demanda mundial de chips, que también se utilizan en teléfonos y computadoras, ya estaba aumentando desde antes del inicio de la pandemia, por cuestiones relacionadas con la adopción de la tecnología 5G.

Adicionalmente, el cambio al teletrabajo, como consecuencia de la propagación del virus, provocó un fuerte aumento de la demanda por semiconductores, ya que los empleados necesitan computadoras portátiles o cámaras web para trabajar.

La escasez de componentes que llegan a India se ha agravado por la propia alteración del suministro energético en el país. Las reservas de carbón se están agotando peligrosamente.

La economía se recuperó después de la mortal segunda ola de covid-19 en el país, lo que provocó un aumento en la demanda de energía.

Pero los precios mundiales del carbón aumentaron y las importaciones de India cayeron. El impacto ha sido generalizado, dijo Zohra Chatterji, exjefa de Coal India Limited.

“Todo el sector manufacturero (cemento, acero y construcción), todo se ve afectado una vez que hay escasez de carbón”.

Las familias en India también se verán afectadas, dicen los expertos, en la medida en que aumenten los precios de la electricidad.

Y los altos niveles de inflación han empujado al alza los precios de productos básicos como alimentos y aceite.

Nigeria: Gas para cocinar

Nigeria está experimentando escasez de gas licuado de petróleo (GLP), que se utiliza principalmente para cocinar.

Esto ocurre a pesar de que el país tiene las mayores reservas de gas natural de África.

El precio del GLP subió casi un 60% entre abril y julio, un aumento que ha dejado a muchos nigerianos sin posibilidades de comprar el producto.

Como resultado, los hogares y las empresas recurrieron al carbón o la leña para cocinar.

Una de las razones del aumento de precios es la escasez mundial de suministro, el país todavía depende del GNL importado.

Es probable que la situación se haya agravado por la depreciación de la moneda local y la reintroducción de impuestos sobre el GNL.

Los expertos advierten que la escasez podría tener consecuencias alarmantes para la salud y el medioambiente, ya que las personas recurren a alternativas de combustible más baratas, pero más peligrosas.

América Latina: Computadores, celulares, electrodomésticos y autos

Aunque la situación es diferente en cada país de Latinoamérica, hay patrones que se repiten: retraso en la entrega de productos a los consumidores y aumento de precios.

Los mayores problemas se han presentado en productos electrónicos (como computadoras, tabletas o celulares), electrodomésticos y autos.

Pero como la mayoría de los trastornos que está viviendo el comercio internacional son una consecuencia de la pandemia, los efectos son bastante transversales.

América Latina importa muchos de sus productos desde Asia y, en las actuales circunstancias, el transporte marítimo se ha encarecido a niveles alarmantes, con aumentos de 500% en el valor promedio del flete de un contenedor desde China hacia países de la región.

En ese escenario, los compradores probablemente tendrán que pagar precios más altos en un contexto de alza inflacionaria.

Colombia

“Hay retraso en la llegada de algunos productos electrónicos, electrodomésticos, autos y muchos otros”, le dice a BBC Mundo Javier Díaz, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Comercio Exterior de Colombia (Analdex).

Explica que los problemas logísticos derivados de la pandemia han generado grandes ganancias para las compañías navieras, pero les han hecho las cosas más difíciles a los importadores.

Daniel Pardo, corresponsal de BBC Mundo en Colombia, dice que “aunque por el momento en Colombia no se ha evidenciado una escasez de productos, las exportaciones y el manejo de fletes sí se vio trastocado”.

Las princiaples tiendas y asociaciones gremiales han dicho que para diciembre, y para los “días sin IVA” de noviembre, esperan tener suficientes inventarios para suplir la demanda. Sin embargo, añadieron que Colombia no es la excepción en el fenómeno mundial de escasez, sobre todo en lo que se refiere a electrodomésticos y celulares, agrega Pardo.

Chile

George Lever, gerente de Estudios de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) de Chile, dice que hay una fuerte presión sobre los inventarios.

Sin embargo, afirma, los consumidores tienen disponibilidad de productos. La gran diferencia es que deben esperar más tiempo de lo habitual.

“Hay compras con plazos de entrega extendidos, como ocurre claramente en el caso de automóviles y algunos productos durables, como mobiliario, y algunas líneas de electrónica y tecnología”, apunta Lever en diálogo con BBC Mundo.

En paralelo, los mayores aumentos de precios en lo que va del año se han dado en muebles, autos, herramientas eléctricas, equipos de sonido y microondas.

En Chile, agrega, además de los problemas derivados de la congestión en las cadenas productivas y de distribución global, “tenemos el efecto de la abundante liquidez en los hogares por los retiros anticipados de fondos de pensiones y por el reforzamiento reciente de las transferencias fiscales”.

Eso contribuye a que circule más dinero en el país y genera una mayor demanda de productos.

Argentina

La industria argentina depende fuertemente de insumos importados.

El retraso en la entrega de algunas partes y materias primas está generando escasez de distintos productos, desde electrodomésticos y computadoras hasta automóviles, calzado, artículos para la construcción y hasta pelotas de tenis.

La escasez “está haciendo que los precios de estos productos suban, en un país en el que la inflación anual ya supera el 50%”, dice Verónica Smink, periodista de BBC Mundo en Argentina.

Si bien el problema tiene su origen en la crisis logística internacional que ha generado interrupciones en la cadena de suministros, también se debe a un factor interno.

“Hay una estrategia del Gobierno argentino de restringir algunas importaciones para frenar la salida de dólares, ante una baja de reservas”, agrega Smink.

Otro bien escaso del cual dependen varias industrias son los envases de vidrio.

El aumento del consumo de alimentos y bebidas durante la cuarentena y el freno en la producción, hicieron que se consumieran los stocks de reserva en todo el planeta y la fabricación no ha logrado cubrir la demanda.

Esto está afectando principalmente a la industria vitivinícola argentina.

México

Expertos consultados por BBC Mundo señalan que, a diferencia de otros países latinoamericanos, en México no hay problemas en la disponibilidad para satisfacer la demanda.

Sergio Quiñonez, vicepresidente nacional de la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana (Anierm), asegura en diálogo con BBC Mundo que “no se ha visto escasez de productos”.

“No será la Navidad en los barcos como dicen algunas personas”, agrega.

Una de las razones que han contribuido a que no se produzcan atascos en la llegada de productos importados, explica, es que uno de los mayores puertos del país, Manzanillo, ha tenido la capacidad de recibir un mayor flujo de embarcaciones, incluso superior a 2019.

Ahora bien, si hay algo que está afectando a los importadores mexicanos es la escalada en el precio del flete marítimo de los contenedores que vienen desde Asia a México.

El valor promedio de un contenedor solía ser de 2 500 dólares y ahora ha subido a 15 000. Es decir, un incremento en el valor del transporte marítimo de un 500%.

A ese aumento se suma el alza en el precio del flete por carretera, que ha subido 30%.

Esos costos, explica, probablemente pueden terminar siendo ser traspasados a los consumidores.

Amapola Grijalva, presidente de la Cámara de Comercio y Tecnología México-China, le confirma a BBC Mundo que se ha disparado el costo de los contenedores para traer productos desde países asiáticos.

“Todas las entregas de productos estén con un retraso bastante significativo”.

Si antes el viaje de un contenedor desde China a México era de unos 45 días, señala Grijalva, hoy es de 90 o 100.

“Nosotros importamos muchísimas cosas de China. El 75% son partes, componentes y equipos, es decir, máquinas. Y un 25% son productos de consumo. Cuando usted trae un barco lleno de contenedores, trae de todo. Por eso afecta a la industria y al comercio”.

Pese a este telón de fondo, agrega, “las tiendas se ven surtidas y no hay signos de escasez, solo retraso en la entrega de productos”, apunta.

Por su parte, Héctor Tejada, presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo de México, argumenta que no tiene información sobre problemas con la cadena de suministro.

“Hasta el momento no se prevé ninguna afectación, desabasto o escasez”, le dice a BBC Mundo, refiriéndose a la disponibilidad de productos para una de las épocas de mayores ventas en México llamada El Buen Fin, que va del 10 al 16 de noviembre.

Sin embargo, un estudio reciente de Drip Capital México indicó que la escasez de insumos para la producción de aparatos electrónicos y la falta de contenedores puede provocar una menor disponibilidad de productos textiles, juguetes y de electrónica (sobre todo, telefonía y computación) en épocas de alto consumo.

Como México es uno de los mayores fabricantes de autos del mundo, “la escasez global de chips o semiconductores está afectando al sector automotriz hasta el punto de que algunas fábricas tuvieron que parar o reducir turnos de trabajo”, explica Marcos Gonzalez, corresponsal de BBC Mundo en México.

Solo en septiembre, la industria produjo un 33% menos que en el mismo mes de 2020, en plena pandemia.

“Analistas creen que esta escasez podría prolongarse y seguir afectando a México hasta inicios de 2023”, agrega.

Esta semana, la consultora IHS Markit alertó sobre potenciales efectos en el mercado automotriz.

“Prevemos que podría no haber disponibilidad de productos en el mes de diciembre porque Estados Unidos acaparará el volumen”, dijo Guido Vildozo.

Y en el sector de los alimentos, el Banco de México también atribuyó a la falta de insumos y problemas logísticos la escalada en el precio de la tortilla de maíz, elemento fundamental de la dieta mexicana, cuyo valor aumentó casi 30% en el último año.

Los productores aseguran que el incremento se debe al encarecimiento de insumos como la harina, la electricidad y el precio del gas.

Brasil: La sequía afecta la disponibilidad de agua y la cosecha de café

La sequía más severa de Brasil en casi un siglo es en parte culpable de la decepcionante cosecha de café de este año.

Combinada con las heladas y el ciclo natural de las cosechas, ha contribuido a una caída significativa en la producción.

Los desafíos para los productores de café se han agravado por los altos costos del transporte marítimo y la escasez de contenedores.

Es probable que los crecientes costos se trasladen a los precios del café en todo el mundo, ya que Brasil es el mayor productor y exportador del producto.

Dado que la mayor parte de la electricidad del país proviene de la energía hidroeléctrica de embalses, la falta de agua está teniendo un impacto directo en el suministro de energía en el país.

A medida que suben los precios de la energía, las autoridades piden a los ciudadanos que limiten su consumo de electricidad para evitar el racionamiento.

22 octubre 2021

(Tomado de BBC Mundo)

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