Los legionarios rusos se dirigen al frente del este para combatir a sus compatriotas. — Legión para la Libertad de Rusia (Cedida)

 Navalny llama "borrachos inútiles" a los cientos de ladrones y homicidas captados por el chef del presidente ruso en las prisiones.

 

"Los reclusos rusos solo sirven en el frente para robar alcohol", ironizaba esta semana en un comunicado Alexei Navalny, de 46 años, a propósito de la campaña de reclutamiento de soldados en las penitenciarias rusas llevada personalmente a cabo por el llamado chef de Putin, Yevgeny Prigozhin, un cercano colaborador del presidente ruso al que se tiene, aunque lo niegue, por el líder de la red privada de mercenarios Wagner.

"Muchos tienen la impresión de que esta clase de convictos son una especie de despiadados combatientes como sacados de Suicide Squad que podrían desequilibrar las fuerzas", ironizaba el líder de la oposición rusa desde la prisión donde lleva recluido desde hace más de un año. "Yo puedo asegurarles que el 90 por ciento de los asesinos de las colonias penales son bebedores empedernidos que en cierta ocasión se emborracharon tanto que le metieron dieciocho puñaladas a su vecino, un camarada de tragos o más comúnmente, a su esposa", dice. "Por supuesto, si las misiones de combate consistieran en patrullar el frente pidiendo a la gente alcohol destrangis, los convictos serían los soldados perfectos. También serían los combatientes idóneos para cumplir las órdenes de drenar el combustible de los vehículos militares para venderlo y usar ese dinero para comprar alcohol", añade.

Según los datos divulgados por los propios expresidiarios y sus familiares, Yevgeny Prigozhin ha conseguido reclutar hasta la fecha entre 700 y 1.200 reclusos de colonias penales prometiéndoles su libertad anticipada a cambio de luchar seis meses contra Ucrania. Se supone, no obstante, que esa cifra se incrementará a medida que las autoridades de Moscú intensifiquen sus esfuerzos. Putin tiene donde pescar porque su país ocupa el quinto lugar del planeta en población carcelaria.

Las condiciones conocidas que se les ha impuesto a los voluntarios son pocas y sencillas de entender: el que escape o intente desertar será neutralizado, que es el eufemismo con el que designó Prigozhin "ser asesinado a tiros". Los que se avengan a luchar y sobrevivan recibirán un indulto presidencial más un salario mensual de 100.000 rublos (1.782 euros al cambio actual).

Que el amigo de Putin había captado mercenarios en las colonias penales del país quedó probado hace unos días por un vídeo divulgado en las redes y por los testimonios de varias familias de reclusos. El periodista ucraniano Yuri Butusov ha divulgado recientemente otra grabación que no solo corrobora que eso es cierto, sino que también confirma que los sarcasmos de Navalny se encuentran bien fundados cuando afirma que, debido a su falta de disciplina y de moral, los condenados rusos reconvertidos en soldados añadirán bien poco a las filas de un ejército cuya eficiencia debería basarse, como la de todos, en la cohesión y el respeto a las jerarquías. El documento proporciona asimismo una prueba irrefutable de que, tal y como se temía, algunos condenados se unieron deliberadamente a la red privada de mercenarios con el propósito de desertor.

El vídeo de Butusov muestra a un prisionero de guerra ruso atrapado por las fuerzas ucranianas; respirando con dificultad en el interior de una especie de lóbrega mazmorra y asegurando que se enroló en las tropas en busca de una oportunidad de entregarse a Ucrania. "Me dije a mí mismo estando en la colonia penal que cuando me desplegaran en Ucrania haría cuanto estuviera en mi mano para rendirme", asegura el convicto de asesinato Nuzhin Yevgeniy Anatolievich, al tiempo que se declara contrario a la invasión y dispuesto a combatir del lado de los ucranianos si Kiev le da esa oportunidad.

El presidiario, oriundo de Perevoz, llevaba veintitrés años cumpliendo una pena por asesinato en la colonia penal número 3 de Riazan cuando atendió la llamada del Kremlin. Una de sus hermanas vive en Leópolis y tiene un tío en el oeste del país. Su imagen es el reverso de las postales bélicas de prisioneros reconvertidos en soldados de la Wagner divulgadas por los canales de Telegram vinculados a Prigozhin.

Que el Kremlin decidiera animar a combatir a ladrones y asesinos incluso antes de que se produjeran los reveses militares en el frente oriental que han obligado a organizar una movilización parcial de no menos de 300.000 hombres tiene que ver con una "falta de mano de obra crítica de carne de cañón". Prigozhin no engañó a los convictos cuando les arengó en los patios de sus prisiones. Se dirigen al infierno para ser incorporados en grupos de asalto con el fin de efectuar misiones arriesgadas que van a comprometer sus vidas. La mayoría acabarán ardiendo en una incineradora de combate, cuando no con las vísceras desparramadas sobre el campo de batalla. La tasa de mortalidad entre las tropas de Moscú es absurdamente alta para los estándares militares.

Prigozhin no engañó a los convictos cuando les arengó en los patios de sus prisiones. Se dirigen al infierno para ser incorporados en grupos de asalto con el fin de efectuar misiones arriesgadas que van a comprometer sus vidas. La mayoría acabarán ardiendo en una incineradora de combate, cuando no con las vísceras desparramadas sobre el campo de batalla. La tasa de mortalidad entre las tropas de Moscú es absurdamente alta para los estándares militares.

La primera misión que le asignaron a Nuzhin Yevgeniy Anatolievich fue retirar cadáveres rusos de un pueblo situado en algún lugar del área de colisión. Dos días más tarde, el 4 de septiembre, se rindió a las tropas ucranianas. Todo el adiestramiento militar que el recluso había recibido fue un curso exprés de formación de siete días impartido en el Lugansk. Esencialmente, le enseñaron a cargar un rifle e hizo algunas prácticas de tiro. Los mandos tenían tal confianza en esos hombres que cuando les visitó Prigozhin sus armas fueron confiscadas.

En realidad, Yevgeniy había tomado ya la decisión de unirse a Wagner para pasar a las filas ucranianas mientras aún seguía en prisión. No es el primero que lo hace. Informaciones divulgadas por el Gobierno de Kiev demostraron ya hace algunos meses que se han unido a sus tropas incluso oficiales de rango medio así como suboficiales reclutados como mercenarios.

Aprovechando el caos del campo de batalla, Yevgeniy se ocultó en un refugio subterráneo mientras la mitad de los 16 hombres que le habían acompañado en la misión eran evacuados junto a los muertos y cuando llegó el momento, se entregó a los ucranianos. Él tenía su propio plan.

Legión para la Libertad de Rusia

Estando en la penitenciaría de Riazan vio en YouTube que había soldados que habían desertado en los frentes de Ucrania para unirse a una unidad rusa que combatía contra Putin del lado de Kiev, no exclusivamente en defensa de la integridad territorial de Ucrania, sino por la libertad de su país, lo que, en su opinión, es sinónimo de derribar al hombre que ocupa el Kremlin. La unidad de la que oyó hablar Yevgeniy se hace llamar Legión para la Libertad de Rusia.

En estos momentos hay ya dos batallones de la Legión rusa constituidos exclusivamente por rusos y bielorrusos. Claro que el número de desertores que la nutren ha considerablemente tras el anuncio de la movilización parcial forzosa, según explica a Público un portavoz de la unidad.

La mayoría de sus miembros fueron a luchar a Ucrania bajo bandera rusa, pero decidieron cambiar de bando tras ser apresados en el campo de batalla. Hay también algunos hombres que han viajado deliberadamente a Ucrania para unirse a la Legión desde la propia Rusia. Los servicios de inteligencia de Moscú les persiguen con especial celo.

Su importancia militar no es relevante. Sin embargo, en manos de Zelenski, la Legión rusa se ha convertido en una herramienta propagandística muy útil que ha ayudado a prender la mecha de la disidencia en la propia Rusia. A través de sus canales, se ha animado a oficiales y soldados de todos los cuerpos del Ejército a seguir su ejemplo. Han conseguido también movilizar a cientos de personas dentro del territorio de la federación rusa para realizar acciones de sabotaje. Durante las últimas semanas, han ardido varias oficinas de reclutamiento. La conscripción forzosa ha exportado el miedo a Rusia.

El símbolo de la Legión es una gran L y su bandera, una franja azul central entre dos blancas. Es decir, se ha suprimido el rojo de la bandera rusa y ha sido reemplazado por el blanco. Existe una explicación: el rojo simboliza la conducta sanguinaria de las tropas de Putin. Los colores finales resultantes son los de la cruz de San Andrés, que es la enseña de la Armada rusa.

Hay un absoluto secretismo en torno a muchos de los aspectos que rodea a esta unidad y la información que se posee acerca de estos rusos integrados en unidades ucranianas es a menudo fragmentaria y está controlada con mano de hierro por el Gobierno de Kiev. Se sabe que no están autorizados a usar móviles y se comunican mediante procedimientos encriptados. Algunos oficiales, sin embargo, no han tenido inconveniente en revelar su identidad. Entre ellos, el teniente coronel Sergey Sergeevich Kosik, del 14º Regimiento de Aviación de Cazas del Sexto Ejército de la Fuerza Aérea Rusa, o el capitán Anatoly Vladimirovich Semekin, exmilitar de las 1.ª Fuerzas Aerotransportadas, 4.º Ejército de la Fuerza Aérea, con base en Rostov.

Las primeras unidades de la Legión fueron desplegadas en el Donbás la pasada primavera tras recibir adiestramiento en el manejo de armas con las que sus hombres no estaban familiarizados. Han operado igualmente en la retaguardia y colaboran con Kiev realizando labores de propaganda a través de agentes civiles y voluntarios.

Valladolid

El responsable de las redes sociales de esa unidad de desertores y prisioneros de guerra operó este año varios meses en Valladolid, desde donde regresó a Estambul hace algunas semanas. Mientras crecen las colas de varones que tratan de escapar de Rusia en las fronteras de países como Finlandia, Kazajistán o Georgia, el joven ha conseguido ponerse a salvo de las garras de su Gobierno gracias a un permiso de residencia que le permitirá vivir legalmente en Turquía durante un año. "Aunque Putin y Sergei Shoighu, el ministro de Defensa, han dicho que solo movilizarían a reservistas, la ley está escrita de tal forma que cualquier hombre mayor de 18 años puede ser incorporado a filas, así que se está yendo todo el mundo", nos dice Vlad desde Estambul. "Esta avalancha de huidos es mucho mayor y más terrible que la de hace seis meses; la nueva ola de migrantes está renunciando a sus trabajos y dejando atrás a sus familias para ir hacia cualquier lugar por el que sea posible escapar. Las rutas principales son las que se dirigen hacia Turquía, Armenia y Georgia".

Vlad pertenece justamente a esa primera hornada de huidos. "No apoyaba la guerra y me sentía incómodo en mi país así que encontré los medios y una oportunidad para salir y la aproveché. Primero, viví en Valladolid, pero tuve dificultades para instalarme allí. Mi visado de turista español me permite únicamente pasar un máximo de 90 días de cada 180 en la Península".

En contra de lo que sugieren las encuestas de popularidad hacia el conflicto divulgadas por Moscú, el coordinador de redes de la Legión afirma que "el pueblo ruso se siente devastado por lo que está ocurriendo. Nadie lo apoya y todos quieren que esto termine lo antes posible. En mi entorno, la gente de mi círculo, se siente feliz por la contraofensiva. Es muy divertido escuchar a los influencer partidarios de la invasión criticando los fracasos de Putin con más fuerza que cualquier líder de la oposición".

En todo caso, el movimiento de objetores contrarios a la guerra en los dos países contendientes es anterior a la movilización de Putin. Desde el principio del conflicto, pacifistas como el activista ucraniano Yurii Sheliazhenko o como el físico ruso Oleg Bodrov luchan conjuntamente desde sus organizaciones para parar la guerra. Sus puntos de vista han sido resumidos por Sheliazhenko de este modo: "Lo crucial que hay que entender sobre esta lucha obscena entre un poder imperialista arcaico y un régimen nacionalista también arcaico es el carácter obsoleto de las culturas política y militarista: ambas tienen servicio militar obligatorio y un sistema de educación militar patriótica en lugar de educación cívica. Esa es la razón por la que ambos lados se llaman nazis. Mentalmente, todavía viven en el mundo de la gran guerra patriótica de la URSS o el movimiento de liberación de Ucrania y creen que la gente debe unirse en torno a su comandante supremo para aplastar a su enemigo existencial, los hitlerianos o los no mejores estalinistas, que es como sorprendentemente ven a sus pueblos vecinos".

24/09/2022

Ferran Barber@ferranbarber

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Domingo, 25 Septiembre 2022 05:46

Ucrania y América Latina

Ucrania y América Latina

En este ultimo año, como resultado del conflicto en Ucrania, pero también de la política exterior de Joe Biden y de los cambios de gobierno ocurridos en varios países de la región, (principalmente, en Colombia) se está verificando una renovada cartografía en materia de alineamientos y disensos frente a poderes externos y a potencias hegemónicas.

En este contexto, cobran fuerza y visibilidad gobiernos como el de Guatemala, que aprovechan las actuales circunstancias de la geopolítica global, para forjar una alianza con Ucrania en la búsqueda de preeminencia regional y de un acercamiento a los Estados Unidos.

Por parte de Ucrania, la vinculación que mantiene hoy con el gobierno guatemalteco se presenta como una oportunidad vital para hacer pie en una región que, más allá de las diferencias entre sus mandatarios, se caracteriza por la distancia frente a sus exigentes demandas de apoyos concretos. Por las razones que explicaremos a continuación, sólo un gobierno como el de Guatemala podía llevar a cabo una asociación de esta naturaleza.

Este país centroamericano se encuentra hoy gobernado por Alejandro Giammattei (foto), símbolo de la derecha conservadora que se enorgullece del supuesto “milagro económico” que atraviesa su país desde el inicio de su mandato, en enero de 2020, pero que llevó a la precariedad y la pobreza a niveles alarmantes.

Desnutrición crónica

Según datos del Banco Mundial, “Guatemala tiene la cuarta tasa más alta de desnutrición crónica en el mundo y la más alta en América Latina”. En tanto que, según un informe de la Cepal, Guatemala culminará 2022 con un 50,5 por ciento en su nivel de pobreza, con lo que se consolidará como el segundo país de Centroamérica con más alto número de pobres.

Convertido en una suerte de “sheriff centroamericano”, Giammattei promueve una política represiva contra la inseguridad a partir de su controversial experiencia como director del Sistema Penitenciario. De igual modo, interviene en la prensa y en los medios de comunicación, persigue y encarcela a opositores políticos y sostiene una agenda contraria a los derechos de género y al aborto.

Sin embargo, Washington ya no oculta su agotamiento frente al régimen de Giammattei, al que acusa de favorecer la inseguridad en medio de una corrupción irrefrenable, y sin plantear ninguna solución frente a los problemas que realmente le interesan al Norte: el narcotráfico y la inmigración ilegal.

Así, en su informe de 2021, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos mencionó a Guatemala como uno de los países de la región en los que de manera continua se violan los derechos humanos. Y hace pocos meses, fue incluida en la última “Lista de Actores Corruptos y Anti Democráticos” (más conocido como “Lista Engel”), por la que el gobierno de Biden castiga a quienes afectarían a la institucionalidad democrática de Nicaragua y de los países del “Triángulo Norte”, entre los que se encuentra Guatemala. De este modo, resultaron sancionados un conjunto de empresarios, jueces, magistrados de la Corte Suprema y, especialmente, altos funcionarios públicos.

Complacencia y perdón

Con todos estos antecedentes, no resulta extraño el interés de Giammattei por lograr la complacencia y el perdón del gobierno de Biden a través de su alineamiento directo con Ucrania. A favor del decadente régimen guatemalteco juega, pese a todo, su vocación por alinearse a las directivas de Washington, a diferencia de sus vecinos Nicaragua, Honduras y El Salvador. Asimismo, debe tenerse en cuenta la pérdida de Colombia como “país satélite” y el afán de Guatemala por ocupar un lugar semejante.

En este sentido, el apoyo de Giammattei al régimen de Volodomir Zelenski fue evidente desde el inicio del conflicto con Rusia, pero tendió a profundizarse con el correr de los meses. Así, y pese a que ninguno de los dos países posee una representación diplomática en el otro, hubo contacto entre ambas cancillerías desde inicios de febrero, pocas semanas antes del estallido del conflicto.

En consecuencia, la nación centroamericana condenó las acciones de Rusia en las Naciones Unidas, y luego asumió un rol protagónico cuando motorizó el voto de condena en la OEA y cuando impulsó, junto Antigua y Barbuda, un miembro del Commonwealth, su suspensión como país observador en la misma entidad.

El diálogo entre los dos gobiernos se fortalecería sobre todo a partir del 13 de junio cuando ambos presidentes mantuvieron una conversación telefónica al cabo de la cual el mandatario centroamericano se comprometió a apoyar la reconstrucción de Ucrania por medio del envío de mano de obra guatemalteca…

Pero el diálogo finalmente se transformaría en una firme alianza política a partir del viaje a Ucrania que realizó Giammattei junto con su canciller y su ministro de defensa a fines del mes de julio. Aunque fue mayormente ignorado por la prensa regional, se trató de la primera visita de un mandatario latinoamericano a ese país en los últimos doce años.

Además de firmar una serie de convenios de intercambio con su homólogo, Giammattei cumplió con lo esperado al condenar la “guerra de agresión ilegal, injustificada y no provocada de Rusia contra Ucrania”. Pero el guatemalteco fue más allá: apoyó las sanciones contra Rusia y además ofreció su país como un “centro de productos agrícolas ucranianos” para su posterior distribución a los países de América Latina.

Felicitaciones de la embajada

Por todas sus acciones recibió las felicitaciones de la embajada estadounidense, pero también las críticas de la representación de Rusia, país con el que, más allá de conflictos e interrupciones, Guatemala mantenía relaciones políticas y comerciales desde 1945.

En las últimas semanas, la relación estratégica entre ambos gobiernos se afianzó todavía más. En la búsqueda de apoyos internacionales, Zelenski puso en marcha en 2021 la Plataforma Internacional de Crimea, con el objetivo de reconquistar el territorio cuyos habitantes decidieron anexar a Rusia por medio de un referéndum realizado en 2014.

El 23 de agosto la Plataforma celebró de manera virtual su segunda cumbre internacional, esta vez, con representación latinoamericana: participó Guatemala, así como también Belice, perteneciente al Commonwealth británico, y Surinam, ex colonia neerlandesa. De igual modo, de la cumbre tomó parte la Secretaría de la OEA.

El apoyo declarado de Guatemala a Ucrania y, por ende, su evidente oposición a Rusia y el respaldo a las sanciones promovidas desde Washington y la Unión Europea podría presentar, en el corto plazo, un conflicto en el seno de la región que, aun con diferencias entre sus gobiernos, ha optado por preservarse frente a dicho escenario bélico.

A nivel de la Celac, sin duda, la actitud del gobierno de Guatemala, seguido por Antigua y Barbuda, Belice y Surinam, contradice la resolución adoptada en 2014, en su segunda cumbre, que establece que América Latina y el Caribe deberá constituirse como una “zona de paz”.

Por lo tanto, no debería haber lugar para definiciones de esta naturaleza, que insertan a la región en conflictos externos, por medio del establecimiento de llamativas alianzas estratégicas cuyo propósito principal sería el de recomponer maltrechas relaciones con los Estados Unidos y, por derivación, también con la OTAN. Con estos antecedentes, no sería extraño que próximamente, y en diversos foros americanos, comience a plantearse una política clara de alineamientos en base a presiones de todo tipo.

En este sentido, la postura que los países de la región y de la Celac deberían asumir frente a este grave conflicto internacional sólo podría sostenerse a través de la convocatoria al diálogo y, siempre, para promover la paz entre las naciones. 

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Se acumulan los problemas para Xi Jinping de cara al XX Congreso del Partido

Mientras Pekín anunciaba la celebración del XX Congreso del Partido Comunista Chino (PCC) para el 16 de octubre, negros nubarrones se iban acumulando en el camino del presidente Xi Jinping. Malos augurios tanto económicos y sociales como también políticos y estratégicos. De todos modos, no ponen en entredicho su reelección para un tercer mandato al frente del país.

La calamidad más reciente, una de las peores canículas jamás registradas, afecta a buena parte de China desde finales de agosto, pone en riesgo la cosechas de otoño y amenaza con suscitar una grave penuria de agua en numerosas ciudades del país. Esta prolongada sequía se suma a las dificultades económicas que sufre el país desde el año pasado y que no cesan de crecer. Según el diario anglosajón New Scientist, la ola de calor extremo que golpea a China, “la más severa jamás registrada en el planeta”, menoscaba gravemente la producción de energía, la distribución de agua y la producción agrícola.

Junto con el calor extremo, la escasez de lluvias ha causado un descenso drástico del nivel de los cursos de agua, de los que 66 se han secado completamente. En algunas partes de la cuenca del Yangzi, los niveles de agua son los más bajos desde el comienzo de las mediciones en 1985, según el periódico. En este valle están afectadas 2,2 millones de hectáreas de tierras de cultivo. La superficie del lago Poyang, en la provincia de Jiangxi, la mayor reserva de agua dulce del país, abarca actualmente un 67 % de la media de los últimos diez años.

La capacidad de producción hidroeléctrica nacional ha caído en picado. La provincia de Sichuán, que genera el 80 % de su electricidad en presas, se ha visto especialmente afectada, con un descenso de la producción hidroeléctrica del 50 %. Tan solo en esta provincia se han perdido 47.000 hectáreas de cultivos. En determinados parajes del país, las reservas de agua locales están agotadas y es preciso llevar agua potable en camiones.

Las autoridades chinas invitan ahora a las familias, los centros comerciales y los aeropuertos a reducir drásticamente la climatización. Miles de fábricas han tenido que cerrar debido a las penurias de electricidad, según New Scientist. La crisis es tan aguda que las autoridades han decidido reabrir las centrales eléctricas que queman carbón, que son las más contaminantes, en un país en que los efectos devastadores de la contaminación están a la vista en todas partes.

Crecimiento insuficiente, demanda apática

Paralelamente, y debido a una gestión catastrófica de la pandemia de covid-19 por parte de las autoridades chinas, el crecimiento económico muestra signos muy inquietantes de una fuerte desaceleración. La previsión oficial de un crecimiento del PIB del 5,5 % en 2022 no se cumplirá, según todas las probabilidades, e incluso ciertos expertos predicen una tasa de tan solo alrededor del 3 %. Mientras que a lo largo de los últimos 40 años el crecimiento anual medio de China rondaba el 10 %, el ritmo ha caído por debajo del 5 % en el último trimestre de 2022. El crecimiento chino era del 0,4 % en el segundo trimestre de este año con respecto al mismo periodo de 2021.

Pekín está inquieta, como demuestra el hecho de que el pasado 15 de agosto el Banco Central chino haya rebajado los tipos de referencia para relanzar una demanda apática. La reducción es de 5 puntos básicos para los préstamos a largo plazo, que pasan del 3,7 % al 3,65 %, mientras que es de 15 puntos básicos para los préstamos a cinco años, que pasan del 4,45 % al 4,3 %.

Sin embargo, los riesgos siguen presentes. Son muchas las ciudades chinas, incluidas las que albergan centros de producción neurálgicos, que han seguido imponiendo medidas draconianas de confinamiento. Es lo que sucedió todavía el lunes 5 de septiembre en la ciudad meridional de Shenzhen, donde se ha vuelto a confinar a la población.

Quien hizo sonar la alarma realmente en el interior del país fue el fundador del gigante de las telecomunicaciones Huawei, Ren Zhengfei. En un documento confidencial filtrado a los medios, Ren subraya que este descenso de la economía nacional “la notará todo el mundo” en China. “La próxima década será un periodo histórico doloroso mientras la economía global está en declive”, afirma el patrón de Huawei en este documento interno del PCC. “En el pasado, la globalización fue nuestro ideal y nuestra aspiración era servir al conjunto de la humanidad. ¿Cuál es hoy nuestro ideal? Sobrevivir y ganar algo de dinero allí donde podamos. Desde este punto de vista, necesitamos ajustar la estructura del mercado y reflexionar sobre lo que podemos hacer y lo que debemos abandonar.”

Tan pronto como se dieron a conocer, estas palabras de Ren Zhengfei se hicieron virales en las redes sociales chinas, provocando reacciones de pánico entre más de 100 millones de internautas, antes de ser censuradas y retiradas, informa el diario japonés Nikkei Asia.

Retirada de inversores extranjeros

El desastre económico causado por la gestión de la pandemia también ha dado pie a la retirada de numerosos inversores extranjeros de China. Muchos de ellos están replanteándose actualmente la oportunidad de invertir en este país. Según la encuesta realizada todos los años por el US-China Business Council, el confinamiento de centenares de millones de personas y las restricciones impuestas a los viajes en el interior del país dificultan el funcionamiento de las fábricas extranjeras en China. De las 117 multinacionales interrogadas para esta encuesta, poco más de la mitad han contestado que ahora son “menos optimistas” con respecto al porvenir de sus negocios en este país.

Último ejemplo de un inversor decepcionado: el presidente del gigante automovilístico francés Stellantis. En el semanario Le Point expone las desilusiones de la empresa en China y declara el fin del sueño chino. “Desde hace cuatro o cinco años se ha politizado cada vez más la manera de hacer negocio en China. He notado un cambio de comportamiento de mis socios”, deplora Carlos Tavares. El presidente acaba de tener una amarga experiencia con la empresa asociada a Stellantis, el Guangzhou Automobile Group (GAC). Cansado de perder dinero en esta empresa conjunta a partes iguales, fundada en 2010, y que fabrica y distribuye vehículos de la marca Jeep en China (Cherokee, Renegade, Compass), el patrón de Stellantis intentó una maniobra. Tal como le autorizaban las nuevas normas chinas, solicitó adquirir el control de la empresa aumentando su participación en el capital hasta el 75 %.

Con ello esperaba mejorar las cuentas de la actividad aplicando sus propios métodos, que hacen de Stellantis uno de los constructores de automóviles más rentables del planeta. “Queríamos que esta empresa conjunta volviera a ser rentable”, afirmaba en sus declaraciones a Le Point en 2021. “Es impensable que una empresa como la nuestra no triunfe en China.” Sin embargo, el asunto acaba mal. “Nuestro socio chino se encargó de presentar un informe al Estado central en Pekín para el cambio de estructura accionarial. No lo hizo, por voluntad propia o aconsejado por las autoridades”, continúa Carlos Tavares, quien habla de una “ruptura de contrato y de la confianza”.

La lucha contra la covid-19 parece no tener fin en China. Todos los días, o casi, se anuncia el confinamiento de una nueva ciudad. Desde el pasado fin de semana han sido confinadas de nuevo varias decenas de millones de personas en el país y, en total, unos 100 millones de chinas y chinos todavía lo están, a pesar del escaso número de contagios registrados.

Amenaza de una crisis financiera sistémica

Además, la grave crisis por la que atraviesa el sector inmobiliario chino desde hace un año no deja de profundizarse también. Sin las ayudas del Estado, un tercio de los principales promotores inmobiliarios podrían entrar en suspensión de pagos de aquí a finales de año. Aplastados bajo montañas de deudas, una treintena de ellos han tenido que interrumpir las obras en curso. Resultado: el 40 % de los compradores todavía no han recibido las llaves de sus viviendas.

Sin embargo, estas últimas semanas se está viendo que estos propietarios ya no quieren permanecer de brazos cruzados. Después de haber agotado todos los recursos, muchos de ellos ya empiezan a manifestarse en las calles. Un millón han dejado incluso de devolver sus préstamos. A esto se añade que algunos bancos locales han quebrado, provocando la cólera de los ahorradores.

En realidad, esta crisis inmobiliaria no es más que la parte visible de un iceberg que refleja un endeudamiento colosal de China, que a su vez comporta la amenaza de una crisis financiera sistémica. Si esta se produjera, podría tener un efecto dominó en las economías de todo el mundo, ya que China es la segunda economía del planeta, detrás de la estadounidense.

Taiwán: ¿intimidación contraproducente?

Por otro lado, en el frente geoestratégico, las autoridades chinas han tenido que constatar que las amenazas de intervención armada en Taiwán y las numerosas operaciones de intimidación dirigidas contra la isla no tienen el efecto previsto, más bien al contrario, ya que en respuesta el sentimiento de la población taiwanesa es más favorable que nunca a la independencia de su isla.

Así, el New York Times informaba el 19 de enero pasado de un aumento regular del porcentaje de personas de la isla que se sienten taiwanesas y no chinas. Si bien más del 90 % de la población es originaria de China, la gente se siente más taiwanesa que nunca, asumiendo una identidad cultural diferente de la del continente chino. Este sentimiento se ha reforzado notablemente desde comienzos de año, con la multiplicación de incursiones aéreas y navales del Ejército Popular de Liberación (EPL) cerca de las costas de Taiwán y con el ascenso del autoritarismo en la China continental.

El pasado mes de enero, el 60 % de las 23 millones de habitantes de la isla se identificaban como taiwanesas y no chinas, o sea, tres veces más que en 1992, según los resultados de un sondeo del Election Study Center de la Universidad Chenchi de Taipei, citado por el diario estadounidense. Hoy, tan solo el 2 % de las personas interrogadas se identifican como chinas, frente al 25 % de hace treinta años.

Otra consecuencia: el presupuesto militar de Taiwán para 2023 alcanza la suma récord de 523.400 millones de nuevos dólares taiwaneses (16.821 millones de euros), lo que supone un aumento del 14,9 % con respecto al de 2021. Esta presupuesto todavía ha de ser aprobado por el parlamento taiwanés. Según el ministerio de Defensa en Taipei, 446 aviones chinos, en zu mayoría cazas, han penetrado en agosto en la zona de identificación de la defensa aérea de Taiwán, bastante más que las 380 incursiones chinas registradas en todo el año 2020.

A su vez, EE UU anunció el 2 de septiembre una venta de armas récord a Taiwán por un importe de 1,100 millones de dólares. Desde 2010, EE UU ha vendido armas a la isla por valor de más de 35.000 millones de dólares. Estas ventas son “esenciales para la seguridad de Taiwán y seguiremos trabajando con la industria de defensa en pos de este objetivo”, explicó un portavoz del departamento de Estado.

Como de costumbre, Pekín ha exigido que Washington “revoque inmediatamente” estas ventas de armas, “no sea que afecten todavía más a las relaciones con EE UU y a la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán”, declaró un portavoz del ministerio chino de Asuntos Exteriores. Esta declaración se basa en una retórica utilizada a menudo por las autoridades chinas.

Vínculos peligrosos” con Rusia: la amenaza de sanciones occidentales

Otro expediente más que está al rojo vivo: las Nuevas Rutas de la Seda. Este proyecto faraónico anunciado por Xi Jinping en 2013, un año después de su acceso al poder, prevé la construcción de un gran número de puertos, aeropuertos, vías férreas y otras infraestructuras en los países emergentes. La quiebra de Sri Lanka, aplastada por sus deudas, en particular con bancos chinos, ilustra el lado oscuro de este proyecto, que ha hecho caer a numerosos países en la tristemente célebre trampa de la deuda. Incapaces de reembolsar lo que deben, estos países se ven ahora obligados a ceder a China en régimen de arrendamiento enfitéutico de 99 años de duración las infraestructuras financiadas por Pekín, lo que implica para ellos la pérdida parcial de su soberanía.

En respuesta a estas quiebras en cascada, la Unión Europea y EE UU han anunciado su propio programa de ayudas al desarrollo con destino a los países de África y del sudeste de Asia, en competencia con China. El programa europeo asciende de momento a 600.000 millones de dólares. ¿No llegan demasiado tarde frente al programa chino, que ha seducido ya a más de 150 países ? “La sinomanía lleva a nuestros actores políticos a tomar decisiones apresuradas”, explica Terence Wood, investigador del Development Policy Center, un laboratorio de ideas australiano, citado por Asia Nikkei. Para este investigador, algunos países socios de China entienden estas iniciativas como fruto de una reacción política a lo que se percibe como una amenaza china, más que como un verdadero plan de ayuda desinteresada.

Otro artículo de la revista japonesa, publicado el 22 de agosto, enumera las terribles consecuencias que tendrían para la economía china las eventuales sanciones occidentales contra este país si va demasiado lejos en su ayuda a Rusia en plena invasión de Ucrania. Según un estudio del Consejo de Estado chino, realizado el pasado mes de abril y cuyo texto se ha filtrado a la prensa japonesa, estas sanciones tendrían un efecto “dramático para China”, que “retornaría a una economía planificada aislada del mundo. Habría entonces un grave riesgo de crisis alimentaria” debido a los reveses causados por las sanciones, con interrupción de las importaciones de productos alimenticios básicos.

En particular, el freno a las importaciones de soja provocaría una crisis en las cadenas alimentarias chinas, que dependen en gran medida de la soja, mientras que la reducción o suspensión de las exportaciones tendrían consecuencias graves en términos de ingresos financieros, continúa el documento de Pekín. China importa el 30 % de sus necesidades de soja de EE UU. La producción nacional de soja representa menos del 20 % de la demanda interior, según el periódico. La soja es esencial para la producción de aceites alimenticios y para la alimentación del ganado porcino, que suministra el 60 % de la carne consumida por la población china.

Una crisis alimentaria podría dar pie a su vez a una inestabilidad social, qui constituiría una amenaza directa para el PCC, considera Nikkei Asia. “El alza de los precios de la carne de cerdo es de naturaleza política, porque por efecto de contagio afectaría también al precio de la carne vacuna y aviar”, reavivando el recuerdo de una crisis alimentaria que China vivió en 1989, explica un empleado no identificado de una agencia bursátil china citado por el periódico.

Aquel año, la masacre de la plaza Tiananmen dio lugar a un alza muy pronunciada de los precios, que según los cálculos se situó entre el 20 y el 30 %. Aquella crisis llevó a las autoridades a imponer a las empresas del sector cárnico una reducción de sus precios, cuyo aumento había alcanzado el 40 % en un mes a partir del 4 de junio de 1989.

Por Pierre-Antoine Donnet

23 septiembre 2022

Asialyst

Traducción: viento sur

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La Policía rusa trata de contener a manifestantes en San Petersburgo, a 21 de septiembre de 2022. — Anatoly Malysev / EFE

Miles de ciudadanos rusos intentan salir del país, ya sea por vía aérea o a través de los puestos fronterizos. 

Madrid. La ola de protestas en Rusia continúa tras el anuncio de movilizar a 300.000 reservistas en Ucrania. El movimiento pacifista Vesná (Primavera) ha convocado para este sábado otra manifestación a nivel nacional. De momento, las marchas contra el Gobierno ruso se han saldado con, al menos, 1.386 detenidos en las principales ciudades del país.

Vesná ha señalado la necesidad de que más personas se unan a la protesta tras el anuncio del presidente ruso, Vladímir Putin, de iniciar una "movilización parcial".

Para despistar a las fuerzas de seguridad, Vesná no anunciará hasta el último momento el lugar de la protesta, además de pedir a los participantes que, por favor, no recurran a la violencia durante el transcurso de la manifestación. Por el contrario, la Policía rusa sí que hizo un uso desproporcionado de la fuerza en la convocatoria del 21 de septiembre, según alertó la organización en defensa de los derechos humanos OVD-Info.

Vesná ha publicado varias fotos y vídeos en las que se pueden ver a ciudadanos rusos portando pancartas en contra de la guerra. Algunos de los lemas decían así: "No quiero que lleven a nuestros niños allí". OVD-Info ha asegurado que a varios de los detenidos les notificaron que debían presentarse en las oficinas de reclutamiento. 

Puestos fronterizos abarrotados y billetes de avión agotados

Mientras tanto, miles de rusos intentan salir del país. Los precios de los billetes de avión se han disparado. Los vuelos directos de Moscú a Estambul (Turquía) y Ereván (Armenia) ya se han agotado, lugares de especial relevancia ya que permiten la entrada de ciudadanos rusos sin visado. El Kremlin todavía no ha confirmado si cerrará las fronteras a aquellas personas citadas a la movilización militar.

La pasada jornada cruzaron a Finlandia un total de 4.403 rusos, prácticamente el único lugar de entrada a la Unión Europea. El Gobierno finlandés, en la línea marcada por Bruselas, redujo en un 90% la emisión de visados a la ciudadanía rusa. 

Algunos países de la Unión, como Estonia, Letonia, Lituania y Polonia decidieron cerrar por completo su frontera con Rusia, alegando motivos de seguridad. Sin embargo, algunos sectores de Bruselas consideran contraproducente limitar la movilización de la ciudanía rusa, ya que alimenta la "narrativa del Kremlin" de la supuesta rusofobia por parte de la UE. 

El Gobierno ruso, sin embargo, ha querido desmentir todas estas informaciones. El portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, ha declarado que las imágenes del "barullo en los aeropuertos" están siendo "muy exageradas"

22/09/2022 20:52

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Viernes, 23 Septiembre 2022 05:50

Taiwán: del TRA al TPA

El presidente de Estado Unidos, Joe Biden, en la Oficina Oval de la Casa Blanca en Washington. -REUTERS

Inició su andadura en el Senado de los EEUU el proyecto de Ley de Política de Taiwán (TPA, siglas en inglés) que, en palabras de sus promotores (el demócrata Bob Menéndez y el republicano Lindsey Graham), contempla "la más amplia reestructuración de la política estadounidense hacia Taiwán" desde la Ley de Relaciones con Taiwán (TRA, siglas en inglés), adoptada en 1979. La idea central del proyecto, que ya ha recibido el primer apoyo mayoritario en el comité de relaciones exteriores, es el reforzamiento de la defensa de la isla incrementando sustancialmente el apoyo militar, en línea con el creciente belicismo del Capitolio contra China.

Beijing ya dejó caer que se opone a esta iniciativa al considerar que vacía de contenido el principio de una sola China y alienta de facto la independencia de Taiwán. Por el contrario, sus valedores aseguran que solo pretenden aportar "más claridad" pero que "no cambia" la política de EEUU hacia Taiwán, lo cual no casa muy bien con aquel anuncio de "amplia reestructuración".

Hasta ahora, la TRA, no reconocida por China, es la piedra angular de las relaciones de EEUU con Taiwán. Siguió al reconocimiento diplomático de Beijing y su esencia es el compromiso de proporcionar a Taipéi los medios para defenderse, pero no obliga a Estados Unidos a involucrarse en una guerra si ésta estallara, enviando a sus soldados a luchar.

En el debate en curso sobre la ley han terciado unas declaraciones intempestivas del presidente Joe Biden, quien ha asegurado que EEUU enviaría soldados a Taiwán en caso de una acción de fuerza del Ejército Popular de Liberación (EPL) contra la isla. En varias ocasiones más, tanto dentro como fuera de EEUU, ha reiterado esta idea. Biden utiliza repetidamente un lenguaje que se aleja de la política tradicional de EEUU, eso sí, cuidándose a renglón seguido sus segundos de desmentir que se trate de un alejamiento. Más incendiario fue aun al apuntar que "Taiwán toma sus propias decisiones sobre su independencia", lo que China podría entender como un apoyo tácito a una declaración de independencia.

Algunos relacionan estas declaraciones con las elecciones de mitad de mandato, pero está claro que reflejan tendencias de fondo de la política estadounidense. Por otra parte, bien pudiera tratar de influenciar con ellas en el curso de los comicios locales de noviembre en Taiwán.

Por tanto, puede que todo quede en nada tras ambas citas. Pero puede también que  realmente exista el creciente temor de que China lleve a cabo una acción militar que deje con el culo al aire a EEUU, desbaratando en un santiamén su estrategia para el Indo-Pacífico. O que se intente arrastrar a China a un conflicto armado que podría tronzar su proceso de modernización. En verdad, puede que China no esté preparada para una acción de este tipo, pero ¿está EEUU en condiciones de batirse en duelo con China por Taiwán? Hay opiniones para todos los gustos.

Echando más leña al fuego, el almirante estadounidense Karl Thomas ha dicho que incluso la comunidad internacional podría intervenir en caso de que China continental organice un bloqueo militar de Taiwán. Por su parte, el coordinador del Consejo de Seguridad Nacional para el Indo-Pacífico, Kurt Campbell, defendió la coherencia de todo esto justificándolo con la necesidad de "evitar una escalada".

En este ambiente, Taipéi denunciaba este lunes la presencia de 9 aviones militares y 5 buques del EPL en torno a su Zona de Identificación de Defensa Aérea. Y al día siguiente, el destructor estadounidense de misiles guiados USS Higgins y la fragata canadiense HMCS Vancouver realizaban un "tránsito rutinario" por el estrecho de Taiwán.

Entre los contenidos de la ley cabría destacar dos: la provisión de hasta 6.500 millones de dólares en armamento entre 2023 y 2027 y el trato a Taiwán como si estuviera designado como aliado principal no perteneciente a la OTAN. Tras la votación en el Senado y en el Congreso, debe ser aprobada por el presidente Biden, cuyas ínfulas en este contencioso no han dejado de crecer a la vista de esas últimas y fogosas declaraciones.

La transformación del marco legal, el aumento de la provisión en defensa, la intensificación de los vínculos económicos, comerciales, inversores y tecnológicos, el incremento del apoyo político, etc., goza del aplauso de los sectores independentistas en la isla que, correctamente, lo interpretan, diga lo que diga la Casa Blanca, como un espaldarazo a sus pretensiones soberanistas. Por el contrario, los nacionalistas del KMT y afines temen, sobre todo, que Taiwán acabe preso de la pugna hegemónica EEUU-China y consideran que lo pagado ya (desde la vía libre a las importaciones de carne con ractopamina o de los alimentos procedentes de zonas radiactivas de Japón) no es nada comparado con lo que se podría tener que pagar de estallar un conflicto abierto en la región.

¿Disuasión o provocación?

EEUU alienta el discurso de que China tiene más o menos programada la invasión de Taiwán para 2027, de lo cual no hay más indicio que sus propias estimaciones, quizá interesadas. A China, con una agenda interna de alto voltaje hasta 2049, no le conviene una guerra por Taiwán en absoluto. Cierto que la contempla como último recurso para frenar la independencia, cosa que EEUU, maestro donde los haya en el recurso a la fuerza militar para conseguir sus objetivos políticos y estratégicos, le recrimina.

Más allá del lucrativo negocio que para el complejo militar-industrial estadounidense supone elevar la tensión en el estrecho, atizando estas y otras trifulcas para disparar la carrera armamentista en la región, en lo inmediato, es, sin duda, a EEUU a quien más le podría beneficiar esta evolución también en otros ámbitos, especialmente en el estratégico, multiplicando los mecanismos de concertación contra China.

Los movimientos militares que el EPL ha llevado a cabo hasta ahora son básicamente reactivos, al igual que acontece con las declaraciones políticas, en las que China va por detrás de los hechos, instando a no alterar el statu quo que sus críticos le recriminan. Pero ¿puede considerarse una alteración cruzar una línea mediana o adentrarse en una zona de identificación de defensa aérea que nadie reconoce? Tampoco puede considerarse un cambio de aliado diplomático una alteración, especialmente teniendo en cuenta la larga pugna que Beijing y Taipéi vienen protagonizando en ese sentido. ¿Qué hay realmente de nuevo? La ley TAIPEI, que amenaza a quienes osen cambiar de bando. ¿Quién la ha adoptado? EEUU. Pero eso no es "diplomacia coercitiva", es la defensa de "un orden basado en reglas".

El embajador chino en EEUU, Qin Gang, advirtió a EEUU que los lazos bilaterales se "desintegrarían" de aprobarse la TPA. Difícilmente no obligaría a China a responder, poniendo en riesgo la paz y la estabilidad en el Estrecho. Esa misma razón es la que llevó al senador pro-Taiwán Edward Markey, que viajó con Pelosi a la isla, a votar en contra del proyecto. Su preocupación es el abandono de la "ambigüedad estratégica" que, naturalmente, para la Casa Blanca tampoco supone una "alteración unilateral" del statu quo.

En 1945, tras la derrota de Japón en la II Guerra Mundial, China restableció la soberanía  efectiva sobre Taiwán, cerrando la herida abierta por el Tratado de Shimonoseki en 1895. Si el KMT de Chiang Kai-shek hubiera ganado la guerra civil, nadie tendría dudas acerca de la pertenencia de Taiwán a China. Pero ganó el PCCh de Mao Zedong y la herida se reabrió en 1949. Y desde entonces, hay quien no para de echar sal en ella.

Por Xulio Ríos, asesor emérito del Observatorio de la Política China

23/09/2022

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22 septiembre 2022 Un soldado del Ejército de EEUU. -REUTERS

Es obvio que el objetivo de una treintena de países de la OTAN, el brazo armado de EEUU, al enviar a 300.000 soldados y decenas de miles de mercenarios, equipados con las armas más avanzadas de la humanidad a Afganistán, gastando 1,9 mil millones de dólares, no era para sacar del poder a un pequeño grupo de bandidos medievales equipados con dagas y rifles de fabricación casera, o "liberar a las afganas del burka", sino ocupar militarmente el país más estratégico del mundo, ubicado en la vecindad de China, Rusia e Irán.

La OTAN no sólo invadió, sino que ocupó Afganistán (¡son dos cosas distintas!), bajo el pretexto del 11-S, y uno de sus nueve objetivos fue llevarse el petróleo afgano (estimado por el Pentágono en un billón de dólares), y también acceder a los enormes recursos naturales de las repúblicas exsoviéticas de Asia Central. Kazajstán cuenta con la tercera reserva mundial de uranio, por ejemplo, y Turkmenistán, otro de los "estanes" (sufijo persa que indica el lugar de hábitat de un grupo étnico), es el país más rico en gas natural (entre 19 y 13,6 billones de metros cúbicos), después de Irán, Rusia y Qatar. EEUU, ya en 1992, fecha del fin de la Unión Soviética, había clavado su mirada en el subsuelo de esta región. Pero, había un problema (para los "piratas"): tanto Afganistán como Turkmenistán no tienen acceso al mar, lo cual dificulta el traslado del botín, aunque lo tuviera en su poder.

En 1996, su proyecto de colocar a los talibanes en el poder en Kabul, para que con la ayuda de Pakistán y Arabia Saudí establecieran la paz de cementerio en las rutas comerciales del país, fracasó. Estos "yihadistas" creados por la CIA y el Pentágono, están entrenados para destruir Estados, que no levantar o gestionarlos. Por lo que Washington decide acabar con el Gobierno de ineptos que no sabía gobernar: Si "ponemos nuestras propias botas en el suelo" afgano, todo este gas y el petróleo será nuestro -pensó-, además conseguiremos:

- Que Rusia pierda el control económico-político sobre aquellas repúblicas, y le sea imposible reunificarlas bajo el paraguas de Moscú, consolidando así el desmembramiento del territorio soviético.

- Debilitar a la Federación Rusa a nivel regional.

- Acabar con el control monopolista de Rusia sobre el transporte de petróleo de la región.

- Chantajear a China y frenar su crecimiento económico.

- Incrementar el poder de EEUU sobre la India, gran consumidor de energía.

- Aumentar la dependencia de Europa a Washington.

Ahora bien, si usted es el presidente de EEUU y quiere llevarse el gas de Turkmenistán, tiene tres únicas alternativas:

  1. La más corta y rentable, construir un gaseoducto desde Turkmenistán hasta el Golfo Pérsico, cruzando Irán, país que, con algo de inversión, podrá licuar este gas y entregárselo a los buques del Tío Sam. De hecho, a finales de 1997 Irán construyó una línea para el transporte de gas natural de su vecino y abastecer las regiones norteñas del país. Sin embargo, las relaciones entre EEUU e Irán no son buenas, y esta vía ni se discute.
  2. Trazar un tubo desde esta república exsoviética a otra, Azerbaiyán, cruzando el mar Caspio. El proyecto fue presentado por los gigantes estadounidenses GE Energy y Bechtel, pero fue rechazado, por motivos que explicaremos en otro artículo.
  3. Diseñar una tubería que pueda atravesar las regiones de Herat y Kandahar en Afganistán (previamente convertido en "Estado fallido"), cruzar Quetta de Pakistán, un país aliado, y llegar al puerto de Karachi, a orillas del Mar Arábigo....¡Eureka! ¡Lo tenemos!

Le bautizaron TAP (Turkmenistán-Afganistán-Pakistán), y se pusieron a soñar y se encontraron con la pesadilla.

¿Por qué la OTAN fracasó?

- 4 de diciembre de 1997: una delegación de los talibanes viaja a Sugarland, Texas, para negociar con la compañía Unocal sobre el gaseoducto. Esta empresa, que junto a Turkmenistán creó la firma de Central Asia Gas (Centgas), no pudo llegar a un acuerdo con aquellos criminales: siendo el principal narcoestado del mundo ¿qué cifra les satisfaría? Al final, los grandes ladrones decidirán comerse a los chicos.

- Julio de 2001. China crea con Rusia la Organización de Cooperación de Shanghái e integra a la mayoría de los países de Asia Central, poniendo la piedra angular de una serie de alianzas con los rusos contra el expansionismo de EEUU, algo sin precedentes desde la muerte de Stalin en 1953. Tres meses después, la OTAN se instala justo en Afganistán, a pesar de que los supuestos terroristas del 11-S eran saudíes, y Bin Laden, vivo o muerto, estaba en Pakistán. Y dos días antes de esta fecha, Ahmad Masud Shah, un veterano de los muyahedines, próximo a los ayatolás de Irán y al imperialismo francés, que controlaba el norte de Afganistán, -por donde tendría que trazar el gaseoducto del campo turcomano South Yolotan, uno de los cinco más grandes del mundo-, es asesinado en un atentado: era el único señor de guerra capaz de unificar a los afganos para una amplia resistencia contra la ocupación del país por la OTAN (al igual que lo hizo contra las tropas soviéticas). ¿Podrán los hombres del Pentágono construir el gaseoducto?

- Diciembre de 2009. China firma un acuerdo de 30 años con Turkmenistán, y construye el gaseoducto más largo del mundo, de 7000 kilómetros, con un coste de 8.000 millones de dólares que tras recorrer el territorio turcomano, llega a la provincia china de Xinjiang. Turkmenistán se convertirá en la fuente de gas natural más grande de China (el 27% de sus importaciones totales), garantizando el desarrollo de su gigantesco proyecto de "una franja, una ruta". Se trata de un monopsonio: un solo comprador para un solo producto, aunque en cantidades pequeñas, los turcos exportan también su gas a Rusia (que lo transfería a Europa) e Irán. La seguridad de las rutas no eran el único problema: las empresas privadas occidentales no podían realizar las inversiones necesarias en el desarrollo de los campos del país y tampoco en la construcción de gasoductos de tránsito.

- Marzo de 2011. Turkmenistán pone el último clavo al ataúd del proyecto TAP y anuncia la inauguración de una colosal estación compresora de gas en Galkynysh, el segundo yacimiento de gas más grande del mundo, después de South Pars en el Golfo Pérsico, que duplicaría el volumen de gas que bombea hacia China.

Demasiada fuerza militar y escasas mentes mínimamente racionales. No se entiende por qué los estadounidenses pensaron que Rusia, Irán y China (que crearon grupos afines en el seno de los talibanes) iban a permitir tal agravio a sus intereses en la región que es zona de su influencia tradicional, y se iban a quedar cruzados de brazo viendo la construcción de un ducto que les dejaría fuera del juego internacional de energía.

¿A quién se le ocurre, si no a EEUU, imponer sanciones a Rusia para que ésta venda su gas a China (que le ha venido como el agua de mayo), uniéndose aún más a sus dos principales rivales? En 2019, Rusia abrió el gasoducto Power of Siberia para enviar a China su Oro Azul, y está previsto que para 2024, el gasoducto le entregue 38.000 millones de metros cúbicos anuales. Con tanto gas en sus depósitos, los chinos pueden dormir con la pierna suelta y desarrollar tranquilamente su Ruta de la Seda por el mundo: el país de Mao consiguió, en esta batalla derrotar a la OTAN sin disparar ni una bala.

"Si no es para mí no será para China ni Rusia" es el mensaje que dejó en agosto de 2021 en Afganistán (además de cinco bases militares y decenas de miles de contratistas), para convertir a Asia Central en una bola de fuego, mientras se iba a centrar a desmantelar la Federación Rusa sacrificando Ucrania. El pulso entre los que dan prioridad a la contención de China y los que están obsesionados por Rusia continúa en la Casa Blanca, aunque en esta ronda, los cadáveres también los pondrán los europeos, en la guerra caliente o la fría, y en ambos casos, en el sentido literal de la palabra.

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Rusia está perdiendo y Putin no se lo puede permitir

 

Pablo del Amo

Coordinador de 'Descifrando la guerra'

22/09/2022

El presidente ruso, Vladimir Putin, ha anunciado una movilización parcial en el país, el ministro de Defensa de Rusia, Serguey Shoigu,  ha dado la cifra de 300.000 reservistas. Es decir, son más soldados de los que invadieron Ucrania el pasado 24 de febrero. El mensaje de Putin parece claro, la guerra para Rusia no está yendo bien y es necesario escalar la situación para cambiar la tendencia en el campo de batalla.

Tras seis meses de conflicto, Rusia está perdiendo la guerra. Esto no quiere decir que este vaya a ser el resultado final, pero es un hecho de que los objetivos que se propuso Moscú al lanzar la invasión no se han cumplido. El plan A- colapso del sistema ucraniano y caída de Kiev- fracasó, el plan B, conquista del Donbás, ha tenido éxitos parciales. Asimismo, durante semanas el frente se ha mantenido estancado, perdiendo Rusia por el camino la iniciativa militar. Pero lo más relevante, Ucrania ha sido capaz de lanzar contraofensivas exitosas como la de Járkov, suponiendo un duro golpe moral para el prestigio y aspiraciones rusas en la guerra.

En las últimas semanas, Kiev ha conseguido llevar a cabo un golpe sobre la mesa importante, sobre todo en lo narrativo, ya que consigue que los países occidentales no duden de seguir apoyando a Ucrania con armas y financiación. El mensaje que quiere mandar Kiev es, "si enviáis más ayuda, ganaremos la guerra". Esto debería preocupar en Moscú porque Occidente, ante las victorias ucranianas, puede mostrarse más dispuesto a presionar a Rusia. Por no hablar de la percepción de debilidad de las fuerzas rusas ante la ofensiva en Járkov.

Ante esta situación desfavorable, Rusia tenía que reaccionar, y lo ha hecho primero con el anuncio de los referéndums de anexión en los oblasts de Donestk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia. Las consultas se realizarán del día 23 al 27 de septiembre, en ese sentido, podemos dar por hecho que la anexión a la Federación rusa arrasará en las votaciones. Este hecho cambia la lógica de la guerra para Rusia, pues ahora, las fuerzas rusas no están luchando en una región ucraniana, sino en territorio nacional ruso ¿Puede seguir siendo una "operación militar especial" si "ocupan" e "invaden" las fuerzas ucranianas (desde la lógica rusa) tu territorio? Podríamos decir sin ambages que esta nueva lógica podría servir a Moscú para declarar formalmente la guerra Ucrania. Una nueva escalada.

Segunda reacción rusa, la movilización parcial, Rusia en estos momentos tiene inferioridad de hombres en Ucrania. Por tanto, es difícil pensar que puedan ganar una guerra cuando Ucrania está poniendo sobre la mesa todos sus recursos disponibles, más la ayuda en armas, inteligencia y financiación de la OTAN. La movilización parcial evidentemente no asegura nada, y es posible que veamos contestación interna si la situación no cambia en el frente y las consecuencias humanas y económicas siguen haciendo mella en la sociedad rusa.

A lo largo de las semanas es probable que veamos más anuncios rusos que sugieran nuevas escaladas en el conflicto, por lo pronto lo que queda claro es que Rusia no puede permitirse perder esta guerra ¿Por qué? Porque estamos hablando de una guerra de alta intensidad en la cual Moscú se juega su papel como gran potencia, pero no solo eso. Por todo lo que representa esta guerra para Rusia, ante una derrota, no sería descartable un colapso del régimen de Vladimir Putin, y por ende del propio país y del espacio post soviético. En el Kremlin son conscientes de que se juegan su supervivencia, y por ello tienen sentido estos anuncios de escalada desde la óptica rusa.

Queda por ver qué tipo de reacción hay desde Occidente a los anuncios rusos, porque ha sido interpelado directamente y porque se deja entrever desde Moscú que, según la reacción, ciertas líneas rojas podrían romperse. El objetivo de la OTAN en cualquier caso es seguir presionando y desgastando a Rusia, por tanto, es entendible que el apoyo seguirá, e incluso podría redoblarse ante las victorias ucranianas.  La unidad europea también parece indudable a pesar de la crisis energética y la inflación. Para Bruselas es necesario que Ucrania gane la guerra ante la amenaza que supone para Europa una Rusia más agresiva y asertiva.

Lo que queda claro es que la guerra no tiene visos de terminar en el corto plazo, lo que causará más destrucción en el proceso. Ambos bandos no pueden permitirse la derrota, Ucrania lleva la iniciativa militar aprovechando el momento para seguir avanzando y Rusia no quiere dialogar en desventaja. Nos esperan aún meses de combates.

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Imagen: AFP

El gobierno alemán comprará la empresa energética para garantizar el suministro de energía frente a los cortes rusos.

El Estado alemán nacionalizará el gigante energético Uniper, asfixiado por los cortes de suministro de gas ruso, anunciaron este miércoles el gobierno alemán y el propietario finlandés de la empresa, el grupo público Fortum.

"El gobierno se hará cargo de alrededor de 99% de Uniper", dijo el ministerio alemán de Economía en un comunicado. "Uniper es un pilar central del suministro energético alemán", dijo el ministerio para justificar la intervención. La empresa suministra gas a cientos de municipios alemanes.

Según el ministro de Finanzas, Christian Lindner, esa intervención era necesaria para garantizar el suministro de gas y para proteger a los consumidores de una situación incontrolable. El acuerdo sustituye un plan de ayuda inicial dado a conocer en julio, bajo el cual Berlín habría tomado una participación de 30 por ciento del grupo, primer importador de gas de Alemania.

Berlín comprará todas las acciones de Fortum a un precio de 1,70 euros por acción, por un total de 500 millones de euros, según el documento. Alemania también realizará un aumento de capital de la empresa por 8.000 millones de euros, indicó el gobierno.

Dejar que la compañía quebrase hubiera podido provocar una reacción en cadena que podría haber sumido a muchos otros proveedores de energía en una situación muy difícil, ya que se habrían visto afectados por un aumento de los precios, declaró en una rueda de prensa el presidente de Uniper, Klaus-Dieter Maubach.

"Bajo las actuales circunstancias en el mercado energético europeo, y reconociendo la gravedad de la situación de Uniper, esta desinversión de Uniper es el paso correcto, no solo para Uniper sino también para Fortum", comentó por su parte el presidente del grupo finlandés, Markus Rauramo, en un comunicado. Rauramo agregó que el papel del gas en Europa cambió desde que Rusia atacó a Ucrania, y también cambió la perspectiva para una cartera intensiva en gas, haciendo inviable la participación de Uniper en ese mercado.

La empresa era el principal cliente del gigante ruso Gazprom en Alemania. Para cumplir sus contratos, ahora deberá obtener el gas en el mercado al contado, donde los precios se dispararon. La situación se agravó cuando Gazprom cerró temporalmente su gasoducto Nord Stream 1, principal proveedor de gas ruso en Alemania, a inicios de septiembre.

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El presidente de Rusia, Vladimir Putin, en una reunión en Moscú, a 20 de septiembre de 2022. — Kremlin / dpa / Europa Press

La medida, que entra en vigor este miércoles, especifica que serán llamados a filas aquellos con experiencia. El presidente ruso acusa a Occidente de querer "debilitar, dividir y destruir finalmente" a su país.

madrid

21/09/2022 

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha anunciado este miércoles una "movilización parcial" de la población rusa por la guerra en Ucrania, en un mensaje televisado a la nación. Su Ejército ha sufrido varios varapalos en las últimas semanas a raíz de una serie de contraofensivas de las tropas ucranianas.

La medida, que entra en vigor este miércoles, obedece a la necesidad de defender la soberanía y la integridad territorial del país, subrayó el mandatario.

Putin ha explicado que esta movilización y sus actividades relativas tienen un carácter reservista, por lo que principalmente serán llamados a filas aquellos con experiencia y que hayan completado el servicio militar obligatorio, según ha informado la agencia rusa de noticias TASS. En el comunicado, Putin ha especificado que se dará prioridad a aquellos que se encuentren la reserva militar y hayan servido a las Fuerzas Armadas rusas anteriormente. Además, ha confirmado que recibirán una formación antes de ser enviados a sus destinos.

El ministro de Defensa de Rusia, Serguéi Shoigú, ha anunciado que 300.000 reservistas serán llamados a filas. "Un total de 300.000 reservistas serán llamados a filas", dijo Shoigú en una entrevista con el canal de televisión estatal Rossía 24.

"El decreto de movilización parcial contempla medidas adicionales para cumplimiento de los pedidos a la industria militar", añadió Putin. Insistió en que la decisión de lanzar una "operación militar preventiva (en Ucrania) fue absolutamente necesaria y la única posible", ya que el ataque ucraniano contra el Donbás era inevitable.

El anuncio del presidente ruso se ha producido a primera hora de este miércoles, después de posponer las declaraciones que tenía previstas para este martes por motivos no especificados.

Este martes, el el presidente del Comité de Defensa de la Duma de Estado, Andrei Kartapolov, había aclarado que las especulaciones sobre una movilización general eran "absolutamente injustificadas". "No habrá una movilización general, dijo en declaraciones al diario Parlamentstaya Gazeta.

La medida incluye conceptos como "movilización", "ley marcial" y "periodo de guerra", que no estaban mencionados en el Código Penal ruso, que será revisado este miércoles por el Consejo de la Federación —la Cámara Alta— de cara a su aprobación y envío a Putin para su ratificación.

El objetivo de Occidente es "hundir a Rusia"

Putin ha afirmado en su mensaje televisivo a la nación que el objetivo de Occidente es destruir a Rusia. El objetivo de Occidente es "debilitar, dividir y destruir finalmente a nuestro país", ha apuntado el jefe del Kremlin, que destacó que "ellos (los occidentales) dicen abiertamente que en 1991 pudieron desmembrar la Unión Soviética y que ahora ha llegado el turno de Rusia". También ha acusado a Occidente de "chantaje nuclear".

"Se trata no solo de los ataques alentados por Occidente contra la central nuclear de Zaporiyia, que pueden provocar una catástrofe atómica, sino también de la declaraciones de alto cargos de la OTAN acerca de la posibilidad en emplear contra Rusia armas de destrucción masiva", explicó.

Subrayó que los ciudadanos de Rusia pueden estar seguros de que la integridad territorial, la independencia y la libertad del país están garantizadas. "Y aquellos que intentan chantajearnos con el arma nuclear deben saber que la rosa de los vientos puede volverse en dirección a ellos", advirtió el presidente ruso.

El ministro Shoigú ha reconocido la muerte de 5.937 soldados rusos desde el inicio de la guerra en Ucrania el pasado febrero. En declaraciones a la televisión pública, estimó también en 61.207 las bajas mortales en las filas del Ejército ucraniano. El pasado 2 de marzo el portavoz del Ministerio de Defensa, Ígor Konashénkov, admitió por primera vez la muerte de 498 soldados. Sin embargo, el Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Ucrania ha cifrado en su parte diario que son 55.110 los soldados rusos fallecidos en los siete meses que han transcurrido de guerra.


Rusia prepara referéndums para anexionarse las regiones ocupadas

"Le pido que estudie lo antes posible, en caso de que el resultado del referéndum sea positivo, de lo que no dudamos, el ingreso de la República Popular de Donetsk en la Federación Rusa", le ha pedido el líder separatista de Donetsk a Putin.

Madrid

20/09/2022 16:41 

Agencias

Las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, así como la administración prorrusa de la región de Jersón, han convocado este martes referéndums de integración con Rusia del 23 al 27 de septiembre. Además, ambas repúblicas han solicitado al jefe del Kremlin, Vladímir Putin, su incorporación urgente en Rusia.

"Le pido que estudie lo antes posible, en caso de que el resultado del referéndum sea positivo, de lo que no dudamos, el asunto del ingreso de la República Popular de Donetsk en la Federación Rusa", ha detallado Denís Pushilin, líder separatista de Donetsk, en una misiva dirigida al presidente ruso.

Las convocatorias coinciden en el tiempo con la actual contraofensiva ucraniana, una nueva fase en la guerra que plantea la incógnita de una eventual respuesta rusa. De hecho, el avance de las fuerzas ucranianas en Lugansk ha provocado el nerviosismo entre los prorrusos, que debían celebrar dichos referendos no este viernes, sino el próximo 4 de noviembre, según había adelantado el partido del Kremlin, Rusia Unida.

"¿Está usted a favor del ingreso de la república popular de Lugansk (o Donetsk) en Rusia en calidad de sujeto de la Federación Rusa?", es la pregunta que tendrán que responder los participantes en la consulta, según informó el centro de información de la república separatista de Lugansk.

Los órganos consultivos de Donetsk y Lugansk se dirigieron este lunes a sus líderes para que convocaran "con urgencia" dichos plebiscitos con el fin de garantizar la seguridad de sus territorios ante la amenaza de Kiev. Les secundaron el martes sus contrapartes de las administraciones prorrusas de las regiones meridionales de Jersón y Zaporiyia.

Seguidamente, el jefe prorruso de Jersón, Vladímir Saldo, emitió un decreto en el que convocaba un referéndum de ingreso en Rusia también a partir de este viernes. Las autoridades separatistas explicaron hoy que la consulta se extenderá durante cinco días con el fin de garantizar las mejores condiciones para votantes, miembros de comisiones electorales, observadores y periodistas.

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Un hombre junto a un edificio dañado por los recientes bombardeos durante los enfrentamientos fronterizos con Azerbaiyán, en la ciudad de Jermuk, Armenia, el 15 de septiembre de 2022. — Stepan Poghosyan / REUTERS

Los nuevos enfrentamientos entre Armenia y Azerbaiyán atraen la mirada hacia una región del planeta, el Cáucaso, donde están en juego los intereses de Rusia, Turquía y Occidente por su importancia geoestratégica como puente energético y de transporte entre Asia y Europa.

 

Los choques armados desatados hace una semana entre armenios y azerbaiyanos en el Cáucaso sur recuerdan que no está resuelta la crisis de Nagorno Karabaj, larvada en los últimos estertores de la Unión Soviética, y que su cercanía a la guerra de Ucrania añade un foco de tensión indeseado en una de las zonas del planeta más ricas en hidrocarburos, la cuenca del mar Caspio.

Este lunes el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, se reunió con los ministros de Asuntos Exteriores de Azerbaiyán, Jeyun Baimarov, y Armenia, Ararat Mirzoyan, para tratar de alcanzar un cese de hostilidades duradero entre los dos países tras el choque fronterizo entre sus ejércitos, que ha causado desde el 13 de septiembre más de doscientos militares muertos en los dos bandos.

También el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, ha reclamado un armisticio permanente y el alto representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, ha movilizado a su diplomacia para reducir la tensión entre Azerbaiyán y Armenia. Para Bruselas es impensable un nuevo foco bélico en una zona que suministra una parte importante de los hidrocarburos mundiales. Especialmente en estos momentos en que Europa trata con premura de zafarse de sus ataduras energéticas con Rusia.

e momento rige en la zona un endeble alto el fuego que Moscú insiste en atribuirse por su liderazgo en la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), que patrulla la frontera. Sin embargo, tal y como se ve, son muchas las partes que están maniobrando para evitar que el conflicto prenda con mayor virulencia, más aún cuando no se sabe cuánto podrá durar la guerra de Ucrania, en la orilla opuesta del Mar Negro.

Un conflicto étnico que se remonta a los tiempos soviéticos

La enemistad entre Armenia y Azerbaiyán hunde sus raíces en los años anteriores a la desintegración de la URSS, cuando esas dos antiguas repúblicas soviéticas se enfrentaron por el control de Nagorno Karabaj, un territorio azerbaiyano habitado por una minoría étnica armenia. En febrero de 1988 el Parlamento regional de Nagorno Karabaj se mostró favorable a su unión con Armenia y estalló la guerra.

Esa primera etapa del conflicto, entre 1988 y 1994, se vio agravada por la disolución de la Unión Soviética, en diciembre de 1991, y el posicionamiento de las potencias regionales a favor de uno u otro contendiente. Armenia tuvo desde un principio el apoyo ruso y Azerbaiyán el turco. Esta primera guerra armenio-azerbaiyana culminó con un alto el fuego favorable a los armenios, el llamado Protocolo de Bishkek, que no fue aceptado de buena gana por Azerbaiyán, aunque, debido al respaldo ruso al Gobierno de Ereván, mantuvo una precaria paz en la región.

La mano turca detrás de la ruptura del alto el fuego

La segunda guerra de Nagorno Karabaj se desató el 27 de septiembre de 2020 y terminó el 10 de noviembre de ese mismo año. En esta ocasión los vencedores en la breve contienda fueron los azeríes. El respaldo de Turquía al Gobierno de Bakú mostró abiertamente el interés turco por ocupar los espacios que la influencia rusa estaba dejando en Transcaucasia. Los 2.000 efectivos militares que Rusia tenía en Nagorno Karabaj, como fuerza de interposición de la OTSC, eran ya irrisorios para todos los contendientes de este conflicto.

También la voluntad real de Moscú para intervenir después de que su invasión de Ucrania se viera ralentizada y todos los esfuerzos militares del Kremlin estén centrados en esa guerra.

Los nuevos enfrentamientos comenzaron el pasado 13 de septiembre, pero no tuvieron como escenario Nagorno Karabaj, sino la frontera común entre los dos países. Ambos contendientes se acusaron mutuamente de provocar el choque armado y de hacer incursiones en sus respectivos territorios. Los datos, sin embargo, apuntan a que la iniciativa la tomó Azerbaiyán. Se repetía la tónica de 2020. Ante la debilidad de la presencia rusa en Armenia, su vecino pasó a la acción, posiblemente alentado por Turquía.

De nuevo Nancy Pelosi echando gasolina a una crisis

La mediación de Blinken esta semana trataba de apagar el incendio provocado el pasado domingo por la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, quien en una visita a la capital armenia responsabilizó a Azerbaiyán de este nuevo choque armado. El Gobierno de Bakú lamentó la injerencia de Pelosi y recordó que, dada la cercanía de las elecciones a las dos cámaras del Congreso de Estados Unidos, previstas para noviembre, la representante demócrata simplemente pretendía ganarse el apoyo del fuerte lobby armenio estadounidense. Bakú atribuye a Ereván las provocaciones fronterizas que han llegado al nuevo choque armado.

"Armenia es de gran importancia para nosotros", añadió Pelosi en Ereván, después de interesarse sobre "las necesidades en defensa" de ese país y en un amago para opacar la tradicional amistad ruso-armenia.

En 1997, Rusia y Armenia firmaron un Tratado de Amistad, Cooperación y Asistencia Mutua que contemplaba sin ambages la asistencia militar por parte de Moscú al país transcaucásico. En cambio, Washington lleva una política más ambigua respecto al apoyo a una u otra parte. Su asistencia económica en materia de defensa a Azerbaiyán siempre ha sido muy superior a la prestada a Armenia, a pesar de los intereses políticos del importante lobby armenio en Estados Unidos.

Pelosi, en su viaje a Ereván al frente de la delegación estadounidense más importante desde la disolución de la URSS, visitó el memorial erigido en recuerdo del genocidio de más de un millón de armenios entre 1915 y 1923 a manos de militares del Imperio Otomano, del que la Turquía moderna es heredera. Pelosi afirmó que "desde Estados Unidos hasta Ucrania, Taiwán y Armenia, el mundo se enfrenta a elegir entre democracias y autocracias y debemos elegir nuevamente la democracia".

Recelos por el papel de Turquía en el antiguo espacio soviético

Estas declaraciones no solo apuntaban a Rusia. En Washington hay mucha inquietud por el doble juego que está desarrollando Turquía en torno a la guerra de Ucrania. Aunque un socio muy importante en la OTAN, Turquía sigue siendo un elemento regional muy difícil de controlar. Sus movimientos responden primero a sus intereses y después al de sus aliados.

El conflicto entre Azerbaiyán y Armenia puede ser aprovechado precisamente ahora por Turquía para ampliar su influencia en la zona. En esta partida geoestratégica, el régimen de Ankara mueve sus piezas sin decantarse ante lo que ocurre en Ucrania, donde incluso se ha ofrecido como mediador entre los presidentes ruso, Vladímir Putin, y ucraniano, Volodímir Zelenski.

Una mediación cargada de ambivalencia. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, se ha manifestado en numerosas ocasiones en contra de las sanciones contra Rusia y esta semana se erigió como "portavoz" de Putin, tras reunirse con él en Uzbekistán, para señalar que el líder ruso desea concluir la guerra de Ucrania "cuanto antes". Al mismo tiempo, Erdogan ha defendido en diversas ocasiones la soberanía territorial de Ucrania, ha indicado que Crimea es "parte inseparable" de Ucrania y ha aseverado que la devolución por parte de Rusia de esta península ucraniana anexionada ilegalmente en 2014 "es esencialmente un requerimiento de la ley internacional".

Turquía quiere ocupar el espacio que deja Rusia

Cualquier debilidad, desgaste o paso atrás que dé Rusia, será aprovechado por Ankara para tomar posiciones más sólidas y avanzar en Transcaucasia y el Mar Negro, como ha hecho también en Siria. En el caso actual, está en juego para Turquía, al igual que para la UE, el transporte del gas y petróleo de la cuenca del Caspio, especialmente desde los yacimientos explotados en el propio territorio azerbaiyano y en Kazajistán, otra república ex soviética con ingentes reservas de crudo en su parte de ese mar interior.

Después de la derrota armenia ante Azerbaiyán de noviembre de 2020, sin el apoyo ruso a Ereván a pesar de los compromisos de 1997, Turquía podría incluso convertirse en el mejor mediador del conflicto entre azeríes y armenios. Una mediación que, llegado el caso y si se aplacan los recelos de Pelosi y del lobby armenio en Washington, podría recibir el respaldo de Estados Unidos. En el complicado Gran Juego del Cáucaso no ganará quien tenga las cartas marcadas, sino aquel que juegue con varias barajas. Y con una apuesta común para Estados Unidos y Turquía: la debilidad de Rusia les favorece en sus intereses globales, en el caso de Washington, y regionales, en los de Ankara

20/09/2022

Publicado enInternacional
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