El drama de los niños que cruzan a EE.UU

En Estados Unidos ya se mencionan dos palabras para definir la crisis humanitaria que desató una oleada de menores indocumentados que ingresó al país: desastre y tragedia. 46.188 niños y adolescentes cruzaron la frontera sur, entre octubre de 2013 y mayo de este año, provenientes de Centroamérica. No es la primera vez que sucede, pero sí la primera en que el gobierno de Obama se ve desbordado por el problema. A tal punto, que mantiene alojados a miles de estos pequeños migrantes en condiciones de hacinamiento, sin una alimentación adecuada y en sitios como centros de refugiados y bases militares.


La situación es tan crítica que el vicepresidente de EE.UU., Joe Biden, viajó a Guatemala el viernes pasado donde se reunió con el presidente local, Otto Pérez Molina, su colega Salvador Sánchez Cerén, de El Salvador, y funcionarios de Honduras y México. De los tres primeros países son la mayoría de los menores afectados. Desde el cuarto saltan a Estados Unidos para buscar a sus padres indocumentados o tratando de escapar de la violencia y la miseria.


Biden dijo: "Nosotros reconocemos que esta situación no es sostenible, es inaceptable y tenemos una responsabilidad compartida de tomar pasos significativos para poder abordar este tema". Citado por el diario guatemalteco La Hora, agregó que "es un problema compartido fundamentalmente entre Estados Unidos, México y toda esta región".


Las imágenes que tomaron los medios que ingresaron a los centros de Brownsville (Texas) y Nogales (Arizona) amplificaron la dimensión del conflicto migratorio. Miles de niños duermen en el piso envueltos en cobertores de aluminio, y en lo que se asemejan a pajareras iluminadas por tubos fluorescentes, los más pequeños descansan unos sobre otros. Se ven también bebés con sus madres, baños químicos, integrantes de las patrullas fronterizas y muchos adolescentes solos. Ese es el principal problema. Que viajan sin la compañía de un mayor a Estados Unidos o con hermanos menores y ahora, la gran mayoría, espera por la deportación.


Biden señaló tras la reunión con Pérez Molina que "los niños van a ser tratados humanamente y con justicia en nuestro país antes de ser devueltos a Guatemala como quisiéramos que fueran tratados nuestros niños". La Unión Americana de Libertades Civiles de Arizona (ACLU), una activa ONG que denuncia los atropellos contra los inmigrantes en proceso de ser deportados, desmintió al vicepresidente de EE.UU.: "Documentamos la forma terrible de cómo los menores están siendo abusados sexual y físicamente, con agresiones verbales; no les dan tratamiento médico y obviamente los niños están en condiciones terribles e inhumanas. Es un problema que hemos documentado por años", explicó Alessandra Soler, directora ejecutiva de ACLU.


"Había, por ejemplo, una chica de 16 años con un bebé de 2 años, y no le querían dar leche al niño. Otra chica tenía un ataque asmático y no era atendida", agregó la representante de la ONG en declaraciones publicadas por el diario Prensa Libre, de Guatemala. Once mil niños detenidos en EE.UU. son oriundos de ese país.


Honduras es otra de las naciones más afectadas por la migración de sus menores indocumentados. La embajadora estadounidense en Tegucigalpa, Lisa Kubiske, lejos de aportar una solución civilizadora, declaró: "No tienen status legal para quedarse en los Estados Unidos. Y punto. No importa si son niños o adultos, serán deportados". La diplomática también lamentó que el presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, no se reuniera con Biden en Guatemala para tratar el conflicto migratorio. El mandatario está viendo el Mundial de Fútbol en Brasil. Pero al menos habló por teléfono con el vice norteamericano. En una visita reciente a Washington, Hernández había definido a los pequeños migrantes como "desplazados de guerra" y dijo que EE.UU. "tiene que hacer más".


El consulado de El Salvador en Tucson, Arizona, relevó que en esa ciudad había 1154 menores indocumentados, de los cuales 379 eran de ese país. En un comunicado, la cancillería salvadoreña señaló: "Hacemos el más firme llamado a tomar en cuenta que los niños, las niñas y adolescentes, con independencia de su situación migratoria, son sujetos de derechos y todos los Estados deben asegurar su bienestar, cuidado, seguridad y protección en todo momento, sin distinción alguna. La viceministra para los salvadoreños en el exterior, Liduvina Magarín, constató que al menos en un centro de recepción, los menores "están en una condición deprimente y de total falta de espacio, higiene y alimentos. Es en el Centro McAllen de la Patrulla Fronteriza".


Las estadísticas indican que el problema se agrava con el paso de los años. Sobre todo, las que maneja el senador de origen cubano Ted Cruz, un republicano del ala más derechista del partido que cuestiona a Obama por su presunta permisividad.


"En 2011, había aproximadamente 7 mil menores no acompañados que fueron detenidos. En 2012, ese número aumentó a 14 mil. En 2013, se elevó a 24 mil. Y en 2014, se calcula que va a llegar a 90 mil, y en 2015, el gobierno está estimando que subirá hasta llegar a 145 mil", describió Cruz, de 43 años y jugado a ser presidenciable en 2016. En Estados Unidos ya lo comparan con Joseph McCarthy, el senador republicano que hizo escuela con su anticomunismo en los años '50. Robert Menéndez, otro senador de origen cubano, aunque del Partido Demócrata, habló de "tragedia". Y propuso atacar el problema en varios frentes, sin exceptuar el de la seguridad nacional.


Los menores capturados en la frontera –se estima que por día unos 400 intentan entrar a EE.UU.–, son por lo general retenidos 72 horas en centros como los de Brownsville y Nogales. Muchos de ellos, vencido ese plazo ya son enviados a bases militares en California, Oklahoma y Texas. El 60 por ciento terminarán deportados, según la ONG Niños en Necesidad de Defensa (KIND). México, por donde necesariamente deben pasar los menores indocumentados, también deporta: 8577 fueron expulsados del país en 2013. En los primeros cuatro meses de este año, Estados Unidos tomó una medida semejante con niños mexicanos. Rechazó a unos seis mil.


Es un círculo vicioso que relató con agudeza el escritor hondureño Roberto Quesada, un especialista en temas migratorios y autor de la novela Nunca entres por Miami: "Estados Unidos debe recordar que Centroamérica no es Afganistán, ni Irak, ni esos países lejanos en donde se va a promover el caos, sino los vecinos inevitables, y ante la catástrofe local, el destino se llama Estados Unidos. Si continúan patrocinando y respaldando la antidemocracia, los fraudes electorales, la impunidad, entonces abran espacio que masivamente se moverán los centroamericanos hacia los Estados Unidos".


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Desde la Segunda Guerra Mundial nunca hubo tantos refugiados

El número de refugiados y desplazados en el mundo ha alcanzado, por primera vez desde la II Guerra Mundial, la cifra récord de 51,2 millones de personas, según datos difundidos este viernes por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Este organismo, responsable de brindarles protección con la cooperación de los Estados, reveló también el resultado de su compilación de estadísticas de 2013, que indican que se rompieron varios trágicos récords.


Por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial se superaron los 50 millones de refugiados, llegándose a los 51,2 millones, el número de desplazados internos -33,3 millones- fue el más elevado desde que se recolecta esta información y un número récord de 25.300 solicitudes de asilo eran de niños solos

También la cifra total de 1,1 millones de solicitudes de asilo fue la más alta en diez años, aunque el alto comisionado para los refugiados, Antonio Guterres, consideró que un dato especialmente preocupante fue el aumento de menores separados de sus familias esperando ser reconocidos como refugiados.

La ola de niños solos en busca de refugio aumenta en todas las rutas, sea la del Mediterráneo, la del Caribe (a través de México con destino a Estados Unidos) o la de afganos en el recorrido hacia Irán y Turquía, con la probable idea de llegar a Europa, explicó Guterres en una rueda de prensa.


Con motivo del Día Internacional del Refugiado, el ACNUR presentó un análisis de la situación de los desplazados y refugiados en el mundo, que muestran que la situación va definitivamente a peor. Ello en momentos en que las organizaciones humanitarias encuentran cada vez más dificultades para movilizar recursos, sean públicos o privados, que les permitan ayudarles.


"Tenemos un déficit de paz en el mundo, lo que se debe a una multiplicación de nuevas crisis y a las viejas sin resolver. Seguimos con los refugiados de Somalia en Dadaab (un campo de refugiados en Kenia) o con la situación dramática en República Democrática del Congo", dijo Guterres. Mencionó igualmente el caso de los refugiados palestinos, el problema más prolongado de este tipo en la historia reciente.


Los refugiados en el mundo son 11,7 millones y con los palestinos llegan a 16,7 millones, de los cuales la mitad han estado en el exilio por más de cinco años. La mayor población de refugiados en el mundo es la de afganos (2,5 millones) seguidos de sirios (2,4 millones), somalíes (1,1 millones), sudaneses (650.000), congoleses (500.000), birmanos (480.000), iraquíes (401.000), colombianos (396.000), vietnamitas (314.000) y eritreos (308.000).


En el otro lado, los países que más poblaciones refugiadas acogieron en 2013 fueron Pakistán (1,6 millones), 22.000 menos que un año antes, especialmente por el retorno voluntario de afganos a su país, Irán, con una comunidad de 857.000 afganos, y Líbano, con 737.000 refugiados sirios.


Con la guerra de Siria, Jordania y Turquía se han incorporado a la lista de países con más poblaciones de refugiados, seguida de Kenia, que vio llegar a las víctimas de la violencia armada en República Centroafricana y, más recientemente, en Sudán del Sur.


Para marca el Día Internacional de los Refugiados, Guterres insistió en desmentir la idea generalizada de que los refugiados llegan a los países ricos y precisó que el 86 % de estas personas están en países en desarrollo. "Este es el mayor porcentaje desde el inicio del siglo y debe ser comparado con el 70% de hace diez años", comentó el alto comisionado.


"La tendencia no sólo es a tener más y más refugiados en el mundo, sino a que se queden más y más en el mundo en desarrollo", agregó. Guterres fue enfático al señalar que cada vez es más difícil "encontrar la capacidad y recursos para ayudar a tanta gente en situaciones tan trágicas".

Una población que no está en incluida en la cifra de desplazados son los apátridas, un grupo difícil de cuantificar y de los que las oficinas del ACNUR han informado de la existencia de 3,5 millones, aunque se cree que su verdadero número es tres veces superior.

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El gobierno estadunidense informó que se encuentra enfrentando una situación humanitaria urgente ya que desde 2011 el número de niños sin acompañante (6 mil 560 en ese año) que se adentran en su territorio de manera ilegal desde México se ha cuadruplicado.

De acuerdo con datos del Departamento de Salud y Asuntos Humanitarios de dicho país, el número de niños sin acompañantes que fueron detenidos nada más al cruzar la frontera durante 2013 rebasó los 24 mil 600. Este año calculan que la cifra podría dispararse hasta 60 mil (http://1.usa.gov/TG2SDe).


Según una fuente de la Patrulla Fronteriza que entrevistó Luis Chaparro para un artículo publicado el pasado 9 de junio en la revista Vice, uno de los planes del gobierno de Estados Unidos es detener esta oleada de niños migrantes en la frontera y deportarlos de forma inmediata, lo que dejaría en las ciudades fronterizas de México cientos de menores abandonados a su suerte (http://bit.ly/1l5e95I).


Solamente en 2013 el Instituto Nacional de Migración (INM) en México recibió 14 mil 19 menores mexicanos no acompañados. A esta cifra se suma un número similar de niños procedentes de países centroamericanos, que son expulsados por Estados Unidos hacia nuestro país sin que su nacionalidad importe.


Estos niños son expuestos a un gran peligro, ya que por una parte son vulnerables a ser reclutados por las bandas delictivas o el crimen organizado, que los utilizan como mulas o sicarios, aseguró la organización de voluntarios Young Men's Christian Association (YMCA) en México, mejor conocida como la Guay, que desde 1990 ha atendido a 45 mil menores en su Casa YMCA para Menores Migrantes en Tijuana, Baja California.


Los niños también están expuestos a abusos por parte de funcionarios de diversas dependencias gubernamentales. En este sentido la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) dio a conocer que de enero de 2010 a octubre de 2013 recibió un total de 917 quejas de migrantes menores de edad, por presuntas violaciones a su derecho a la seguridad jurídica, trato digno, integridad, igualdad y salud.


A Estados Unidos la problemática lo rebasó, ya que en los centros de detención temporal de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza en los estados de Arizona y Texas, cientos de menores de edad son retenidos mientras son puestos bajo custodia del Departamento de Salud, como establece la ley de dicho país.


Sin embargo, los niños se encuentran en condiciones de hacinamiento y sin las medidas básicas de sanidad, situación que fue evidenciada por fotografías divulgadas en un principio por el diario digital Breitbart Texas y que después fueron divulgadas en la prensa internacional apenas este fin de semana (http://bit.ly/1ox1FYz).

A inicios de esta semana la administración de Barack Obama aseguró que se está trabajando con carácter de urgencia en resolver esta dramática situación, ya que se designó la tarea de acoger a mil 800 niños sin acompañante al Departamento de Defensa, los cuales serán trasladados a tres bases militares y un centro de detención federal.


De acuerdo con cifras del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), este fenómeno se está presentando desde hace ocho meses, ya que el incremento de menores migrantes aumentó en 92 por ciento respecto al mismo periodo de 2012-2013.


La principal razón de esta llegada masiva de menores se debe al incremento de la violencia en países centroamericanos como Honduras, Guatemala y El Salvador, expusieron funcionarios de la Casa Blanca. Para tratar de parar el éxodo, Estados Unidos inició este lunes una campaña informativa en Guatemala, El Salvador y Honduras para aclarar a sus habitantes que serán deportados si llegan a su territorio sin una visa vigente y para explicar que los menores no son elegibles para la Acción Diferida.


La Unicef ya expresó su preocupación por el aumento sin precedentes del número de niños no acompañados que tratan de entrar a Estados Unidos y recordó a las autoridades los países de donde proceden que deben actuar siempre teniendo en cuenta el interés superior del niño, guiándose por la Convención sobre los Derechos del Niño y la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados.


"Unicef hace un llamamiento a los gobiernos de los países de los que los niños están huyendo –México, El Salvador, Guatemala y Honduras, todos signatarios de la Convención sobre los Derechos del Niño– para hacer todo a su alcance para proporcionar a los niños en sus propios países las oportunidades de apoyo, cuidado, protección, educación y preparación para la vida que necesitan con tanta urgencia" (http://uni.cf/1n4obae).


El papa Francisco también le expresó su preocupación sobre la problemática de la migración al presidente Enrique Peña Nieto en su reciente visita al Vaticano, el pontífice mostró una preocupación especial por el problema del desamparo de los migrantes clandestinos en ruta de Centroamérica hacia Estados Unidos.


Los niños son el futuro de las naciones, pero también el presente, por ello se requiere que se les reconozca como sujetos de derecho y que los gobiernos realicen acciones urgentes de desarrollo y de creación de fuentes de empleo para dejar de expulsarlos de sus países de origen, porque con ello también están eliminando su propio porvenir.


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La cúpula política de EU, inmóvil frente a crisis de inmigrantes

Ante oleadas de inmigrantes menores de edad detenidos en la frontera y alojados en instalaciones militares, y el ritmo récord de deportaciones por el gobierno de Barack Obama, que divide familias y nutre el clima de temor en comunidades inmigrantes a lo largo del país, la cúpula política estadunidense permanece estancada, pese a que esta crisis humana afecta a millones.


Protestas, acciones directas, peticiones y marchas expresan la creciente ira entre agrupaciones de inmigrantes y sus defensores, ante la inmovilidad de la cúpula política en promover una reforma migratoria y la falta de acción ejecutiva del presidente Barack Obama para ofrecer alivio a familias inmigrantes ante el ritmo récord de deportaciones de indocumentados por su gobierno.


Mientras tanto, estalla una crisis en la frontera sur con recientes oleadas de menores de edad que emigran solos desde Centroamérica y México, sobrepasando la capacidad de detención, alojamiento y procesamiento de las autoridades federales.


Desde el primero de octubre del año pasado, 47 mil 17 menores de edad no acompañados por adultos han sido detenidos en la frontera sur, cifra sin precedente, reportó la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos; 34 mil 611 provienen de El Salvador, Guatemala y Honduras, y 11 mil 577 de México. En lo que va del año fiscal 2014 (que empezó el 1º de octubre de 2013), esto representa un incremento de 92 por ciento comparado con el total de todo el año fiscal 2013.


Funcionarios estadunidenses y expertos pronostican que el número total de menores no acompañados que han sido detenidos en el cruce fronterizo en el año fiscal actual podría alcanzar más de 60 mil y podría llegar hasta 90 mil.


La semana pasada el gobierno de Obama giró instrucciones a la Administración Federal de Manejo de Emergencias (FEMA), la cual se encarga generalmente de respuestas a desastres naturales, diseñar medidas, junto con el Departamento de Seguridad Interna, para enfrentar este fenómeno. Mientras tanto, cientos de jóvenes han sido trasladados tanto a albergues como a bases militares en Oklahoma, California y otros estados. Más aún, se realizan reuniones de emergencia en varias partes del país, como Nueva York, para ver la posibilidad de acomodar a algunos menores en familias que albergan huérfanos o niños separados de sus familias. Los menores de edad no acompañados serán procesados para después buscar alojarlos con familiares, si es posible, o anfitriones aprobados, mientras sus casos proceden ante los tribunales de migración.


El Departamento de Justicia anunció a finales de la semana pasada que impulsaría un esfuerzo de 2 millones de dólares para poder ofrecer los servicios de unos 100 abogados y asistentes legales para los menores de edad al ser procesados ante tribunales de inmigración.


El gobierno de Obama supone que el flujo se está incrementando como resultado de condiciones violentas en los países de origen y rechaza argumentos de figuras antimigrantes que acusan que es resultado de la falta de mayor control fronterizo y el fracaso en aplicar las leyes migratorias por esta administración.


Escucha a Dios y que termine pronto este tormento, se lee en una pancarta elaborada por uno de los jóvenes sobre su cama en un dormitorio para 60, dentro de la base aérea Lackland, en San Antonio, Texas, reportó el diario Los Angeles Times.


Esta es parte de otra ola de menores de edad acompañados por mujeres adultas que huyen de la violencia en México y Centroamérica, afirman las autoridades y expertos. Autobuses repletos de mujeres y niños de El Salvador, Guatemala y Honduras, enviados a Arizona por autoridades migratorias porque ya no había cupo en los albergues oficiales cerca de donde cruzaron en Texas, se encuentran abandonados en terminales de lugares como Phoenix, para ver cómo le hacen para ubicar a familiares en todas partes de este país con organizaciones comunitarias, las únicas que intentan ofrecer apoyo. Después tendrán que presentarse ante tribunales para evaluar sus casos.


Al mismo tiempo, Obama provocó más furia y desencanto entre inmigrantes cuando postergó su prometida evaluación de las deportaciones, que han superado 2 millones durante su estancia en la Casa Blanca, más que cualquiera de sus antecesores.


Pocas semanas después de que anunció que estaba ordenando la evaluación de una posible reforma administrativa de las deportaciones, el gobierno de Obama dijo que aplazaría esa decisión para dar una última oportunidad al Congreso de avanzar hacia una reforma migratoria este verano. Algunos integrantes de la gran coalición nacional a favor de una reforma migratoria y algunos legisladores demócratas apoyaron esa decisión, mientras organizaciones de inmigrantes, sobre todo los llamados dreamers (los jóvenes que han prestado nuevo dinamismo al movimiento), la denunciaron.


Defensores de inmigrantes acusan que su decisión implica que continuará el promedio de más de mil deportaciones al día, y que eso llevará a más separación de familias, incluyendo el abandono forzado de hijos de los deportados, lo cual califican de otra crisis humana cotidiana.
Como si esto fuera poco, el lunes la Suprema Corte emitió un fallo que determina que hijos de inmigrantes que cumplen 21 años de edad mientras sus familias esperan sus papeles de residencia legal pierden su lugar en la larga fila de espera y no les será otorgada prioridad, lo cual podría implicar más separación de familias.


La renuencia de la cúpula política a resolver estas crisis no refleja la voluntad popular. La mayoría (62 por ciento) de estadunidenses favorece una reforma migratoria que otorgue una vía a la ciudadanía para los más de 11.5 millones de inmigrantes indocumentados que residen en el país (poco más de 6 millones de ellos mexicanos), según una nueva encuesta de Brookings Institution y el Public Religion Research Institute emitida hoy. No sólo eso, el sondeo registra actitudes más positivas sobre las contribuciones de los inmigrantes al país (60 por ciento afirman eso contra un tercio que cree que los inmigrantes son una carga), y un 53 por ciento expresaron que sería menos probable que votaran por un candidato político que se oponga a una reforma migratoria. Sin embargo, el sondeo también identificó una división marcada entre las filas del electorado republicano.


Expertos indican que en este ciclo de elecciones intermedias, la dinámica política es más local, donde fuerzas antimigrantes tienen mayor influencia, sobre todo entre las bases republicanas, y que eso cambia en una elección presidencial, cuando las tendencias nacionales ejercen un papel mayor, y donde sectores electorales, sobre todo el latino, tienen mayor impacto. Por lo tanto, muchos no esperan que la cúpula política se arriesgue demasiado antes de las elecciones intermedias de noviembre, en las que está en juego el control de ambas cámaras del Congreso.

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Hay demasiada gente en el planeta", dice científico de la NASA

"Todo el ecosistema está fallando", dijo éste jueves Dennis Bushnell, director científico del Centro de Investigación Langley de la NASA en una entrevista con la revista 'Motherboard'. "Básicamente hay demasiada gente. Los humanos han tenido demasiado éxito como animales. Las personas dicen que ahora les falta una superficie equivalente al 40% o 50% del planeta. Ahora que miles de millones de personas de Asia adoptan nuestro sistema de vida vamos a necesitar tres planetas más", añadió.

 

El científico discutía el lanzamiento del proyecto Estado del Futuro, de Millennium Project, un grupo de expertos internacional que anualmente analiza los retos globales y sus posibles soluciones. "Si la NASA opta por la 'terraformación' de Marte, el proceso durará 120 años, y estamos hablando de un solo planeta. Al cabo de poco tiempo necesitaríamos más" dijo Bushnell. En cualquier caso, Bushnell no sugería que sea necesario salir de la Tierra, sino que insinuaba que tenemos que dejar de consumir tanto. Él tiene una solución en mente: la agricultura con agua salada.


Los halófitos, un tipo de plantas que crece bien en agua salada, podrían utilizarse para crear biocombustibles a partir de formas vegetales que viven en los océanos; algunos programas al respecto se han iniciado en la India, el Paquistán, Laos, Argelia y otros países en vías de desarrollo. Bushnell dice que este proyecto podría resolver la mayor parte de nuestros problemas.


"Si se cultivan halófitos en páramos usando agua de mar, dentro de 10 o 15 años obtendríamos un combustible que costaría 50 dólares por barril. Es decir, la mitad de lo que cuesta el petróleo hoy en día. Con eso, podríamos resolver los problemas relacionados con la tierra, los alimentos, el agua, la energía y el clima. Todo eso confluye", concluyó el director científico del Centro de Investigación Langley de la NASA.

 

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Martes, 21 Enero 2014 06:28

El otoño de Cuba

En la actualidad Cuba es uno de los países de América Latina con mayor número de adultos mayores (18,3%) y el primero en que estos superan al sector ubicado entre los 0 y los 14 años (17,3%). Con esta tendencia, el país ya es incapaz de garantizar un reemplazo poblacional, lo que significa que cada día habrá más personas recibiendo jubilaciones y menos trabajando.


La cobertura de salud general y gratuita ha permitido prolongar la vida de los hombres hasta alcanzar los 76 años y, en el caso de las mujeres, vivir un promedio de 80. Semejante avance provoca no pocos retos y uno de ellos es que aumenta el número de hijos ancianos que deben atender a sus padres centenarios. Ya funciona incluso un club llamado "De los 120 años", proponiendo la meta de que todos los seres humanos lleguen a esa edad.


Margarita Roca cumple en marzo los 97 años. Camina con alguna dificultad pero su mente está clara. Ella misma confiesa, entre risas, que es "muy majadera" para bañarse y comer. Es atendida por su hijo menor, Raúl, de 71 años, quien se enfrenta a problemas mayores que los caprichos de su madre. "Vivimos de dos jubilaciones que no alcanzan, para poder cuidarla he tenido que dejar de trabajar y todos los precios están por la nubes. Me cuesta mucho comprarle la leche, por ejemplo", dice Raúl a Público y agrega que "se nos va todo en el pago de la luz, la balita del gas, el agua, el periódico y el teléfono. Por suerte mis hijos me ayudan a llegar a fin de mes".


Además de la mayor esperanza de vida, la baja natalidad influye también en el envejecimiento. Una mujer cubana en edad reproductiva tiene como promedio 1,6 hijos. Las razones son muy variadas pero destacan la adquisición de un mayor nivel educacional y cultural, la integración de las mujeres a la vida profesional y laboral, las dificultades económicas y, en particular, la escasez de vivienda, que impide que las parejas se independicen del núcleo familiar original.

 

El problema más grave que enfrenta la sociedad es el cuidado de los ancianos. Nada en Cuba está preparado para su atención. Tienen 75.000 médicos pero no hay suficientes geriatras, pululan las barreras arquitectónicas en todas las ciudades y pueblos, las jubilaciones no son suficientes, no existe un transporte colectivo adecuado y los centros de acogida para ancianos tienen muchas menos plazas de lo que se necesita.


A pesar de todo, la sociedad cubana ha desarrollado algunos interesantes proyectos para la tercera edad, como la Universidad del Adulto Mayor, donde se imparten asignaturas como Historia hasta métodos sobre cómo vivir de la mejor manera esta etapa de sus vidas. Asimismo, en casi todos los parques del país, miles de personas, en su mayoría ancianos, reciben clases gratuitas de Tai Chi, una disciplina de ejercicios chinos que favorece la coordinación de movimientos y el equilibrio.


En los municipios existen Casas del Abuelo donde pueden pasar el día mientras sus familiares trabajan. Allí hacen ejercicio, los alimentan, juegan al dominó, ven la televisión, hacen alguna excursión y se relacionan con gente de su edad. Todo es gratuito, como lo son también los asilos, dedicados a aquellos que no tienen familia y están desamparados. El problema es que unos y otros se quedan por debajo de las necesidades.
Alberto Fernández, jefe de atención al adulto mayor de Salud Pública, reconoce que las 230 Casas del Abuelo y las 9.000 plazas en los asilos se quedan muy por debajo de la demanda generada por una sociedad en la que ya viven más de dos millones de personas de la tercera edad. Sin embargo, anuncia que ya se trabaja en la reparación de los existentes y que planean la apertura de 13 nuevos asilos y 140 Casas más antes de 2015.


Sin lugar a dudas, la ampliación de las capacidades de atención a la vejez es una buena noticia pero hará falta mucho más que eso para que la sociedad cubana pueda enfrentar semejante reto. Los especialistas creen que es imprescindible desarrollar en la población una cultura que permita convivir armónicamente con los adultos mayores y mecanismos económicos que hagan sostenible un avance social tan importante como el aumento de la esperanza de vida.

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En estos primeros años del siglo XXI la mayoría de las grandes capitales latinoamericanas están gobernadas por partidos o coaliciones progresistas o de izquierda, con un importante apoyo popular. Son ciudades de alta visibilidad, con medios para aplicar políticas transformadoras en un sentido democrático y de justicia social. Nos referimos a la ciudad de México, Bogotá, Quito, Lima, La Paz, Santiago de Chile (?), Montevideo, Sao Paulo, Caracas (?). Destaca la ausencia de Buenos Aires, que tuvo gobiernos teóricamente progresistas en los años 90 y principios de 2000 y hoy gobierna una derecha neoliberal que sustituye la justicia por la demagogia. Una (mala) experiencia a tener en cuenta.

Un gobierno progresista si pretende consolidar unas políticas reformadoras necesita durar por lo menos dos o tres mandatos. Para hacer progresar la cultura política democrática nos parece muy conveniente hacer un seguimiento analítico de estas experiencias, como han iniciado su andadura, los primeros resultados de sus políticas y sus actuales desafíos. No pretendemos ahora hacer este análisis y menos de todas las ciudades citadas, ni mis conocimientos son suficientes ni cabría en un artículo periodístico. Por lo menos requeriría una serie. Sólo pretendemos proponer unos criterios de lo que puede ser una política ciudadana de izquierdas o progresista y comentar modestamente el caso de la ciudad de México y más específicamente el de Iztapalapa. ¿Cómo evaluar una política de izquierdas? Proponemos tres criterios y cada uno de ellos se sitúa a una escala diferente.


En primer lugar las políticas sociales, que lógicamente supone priorizar a las poblaciones más necesitadas y más vulnerables y los territorios más deficitarios respecto de infrastructuras, vivienda y servicios públicos y colectivos. Son políticas que exigen inmediatez en el tiempo y proximidad en el territorio. Es el ámbito que compete principalmente a las delegaciones, tanto para actuar sobre la base de sus competencias o de sus capacidades como para reclamar aquello que puede competer al gobierno de la ciudad o de la nación. En el caso de Iztapalapa resulta impresionante la multiplicidad de programas, proyectos y actuaciones en marcha que se han promovido en menos de un año y con recursos limitados. Destacan los programas de educación, cultura y ocio destinados a la infancia y juventud, a la asistencia sanitaria, a la igualdad de género, a la cultura, a la gente mayor, a la recuperación de espacios públicos, al apoyo a las micro y pequeñas empresas, a la seguridad ciudadana, al control de la difusión de la droga, a la disposición de agua potable para extenderla a toda la población, a obras de drenaje y otros servicios básicos, a la protección civil, etcétera. Estas políticas serán más efectivas en la medida que se tenga en cuenta las reivindicaciones y las propuestas de los colectivos ciudadanos, en especial los críticos. Se trata de unas políticas de urgencia para responder a necesidades mínimas para ser reconocido como ciudadano, que contribuyen a mejorar la calidad de vida y a disminuir la pobreza, pero que tienen una incidencia escasa en reducir la desigualdad social.


En segundo lugar las políticas urbanizadoras y de intervención sobre la ciudad existente. Nos referimos a hacer ciudad donde hay sólo mala urbanización o de tejido degradado; de promoción de viviendas para los sectores de bajos ingresos; de mejorar las centralidades existentes y desarrollar otras nuevas; de renovar y extender todas las infraestructuras y servicios urbanos para que sirvan a toda la población; la generalización de espacios públicos de calidad en todo el territorio urbanizado (la ciudad es ante todo espacio público); regular la construcción de viviendas de forma tal que se produzca en todas las zonas una cierta mixtura social; garantizar el acceso a la movilidad a toda la población mediante un sistema de transporte colectivo accesible física y económicamente a toda; atraer actividades económicas que generen un cierto equilibrio entre residencia, servicios y empleo; crear una imagen de ciudad que genere autoestima de la ciudadanía. Se trata de políticas a medio plazo y que no pueden depender exclusivamente de una delegación, por fuerte que sea. Se requiere la concertación con el gobierno de la Ciudad y con el de la nación. En Iztapalapa se apuntan algunos proyectos e ideas interesantes, como una obra iniciada de mejora radical del centro histórico (plaza principal) y otras iniciadas o en estudio de una nueva centralidad y de mejora del entorno urbano (Cabeza de Juárez, Chimalhuacán, San Miguel). Pero es sólo un principio solamente y no permite aún sacar conclusiones.


En tercer lugar hay que elaborar una cultura política urbana alternativa que haga posible evitar los efectos perversos de las buenas prácticas cuando la mejora urbana acaba expulsando a una población popular por sectores sociales de mayores ingresos, que impida que el espacio público y el suelo en general se mercantilice y que se dote de los medios que haga del urbanismo y de las políticas públicas un instrumento de transformación social. Lo cual supone poner en cuestión el principio de la propiedad tal como ahora está regulada, como es el caso del suelo. Reorientar el crédito mediante la publificacion del crédito a la vivienda y la regulación del sistema bancario. Promover una legislación urbanística que impida la diseminación urbanizadora y ordene el territorio como sistema de ciudades compactas. En resumen dotar a los gobiernos del territorio, en todos sus niveles, de los medios jurídicos, fiscales y financieros de hacer efectivo el derecho a la ciudad.


Obviamente promover y llevar a la práctica legal esta renovada cultura política no es responsabilidad de una delegación, corresponde en mucho mayor grado al gobierno de la ciudad y al de la nación. Pero Iztapalapa no es una delegación cualquiera, es la más poblada, la más popular y la más movilizada. En la medida que se produzca una articulación entre las organizaciones sociales más combativas, los sectores intelectuales y profesionales más avanzados y los responsables políticos de la delegación pueden ejercer una presión política que las instituciones de rango no podrán dejar de tener en cuenta.


Por Jordi Borja, director del Programa de Gestión de la Ciudad y Urbanismo de la Universitat Oberta (virtual) de Catalunya y presidente del Observatorio DESC (derechos económicos, sociales y culturales).

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Viernes, 06 Diciembre 2013 08:09

Marshall Berman y el urbicidio capitalista

Marshall Berman y el urbicidio capitalista

La ciudad y la modernidad fueron sus dos grandes temas. Marshall Berman (1940-2013), teórico político e intelectual público, luchaba por el derecho a la ciudad para todos y ayudaba a entender las consecuencias de la modernización. A contrapelo de teorías posmodernas, la veía como una condición de desasosiego y desintegración. En su clásico Todo lo sólido se desvanece en el aire (1982), a base de experiencia de vivir en un cambiante espacio de su natal Nueva York (las carreteras y obras públicas de Robert Moses, etcétera), y con amplias referencias a literatura y filosofía –sobre todo a Marx: el principal motivo fue tomado del Manifiesto comunista–, pintó un ambiguo retrato de modernidad capitalista y su destrucción creativa (Sombart/Schumpeter), un tormentoso proceso de acumulación y aniquilación de riqueza. Bien apuntó Corey Robin que este es uno de los pocos textos, frutos de la íntima revelación del autor, como, por ejemplo, Orientalismo, de Said. Su marxismo era un poco light y su enfoque hacia la modernidad a veces poco riguroso, pero él mismo se decía marxista-humanista, e, igual que Marx, aunque admiraba la modernidad se preocupaba más por sus víctimas, buscando su mejor variedad, más allá del capital. Junto con otros teóricos hablaba de urbicidio –asesinato de una ciudad–, señalando que la destrucción de edificios también es una forma de violencia. Aunque el término se popularizó en contextos bélicos (Martin Coward, Urbicide, 2009), él lo usaba en un sentido amplio para criticar las malas políticas de planeación, que destruían los espacios públicos y el tejido social urbano.


Cuando el año pasado estuvo en Polonia, en una entrevista (Krytyka Polityczna, 13/4/12), habitualmente buscando en literatura las imágenes de la destrucción capitalista, recordaba la novela Los hermanos Ashkenazi (1935), escrita en yidish, de Israel Joshua Singer (1883-1944), el hermano mayor del premio Nobel de Literatura Isaac Bashevis, sobre el nacimiento y decadencia de Lodz, centro textil –el Manchester polaco–, una de las más grandes ciudades industriales europeas. El libro –comparado con otra novela sobre Lodz: La tierra prometida (1899), del otro premio Nobel, Wladyslaw Reymont (1867-1925), filmada por Andrzej Wajda– retrata el capitalismo salvaje del siglo XIX, que moldeó una ciudad enferma y polarizada entre extrema pobreza y gran opulencia, que degeneraba los lazos humanos, incluso entre los hermanos, de los cuales uno fue modelado en Izrael Poznanski (1833-1900), un industrial que edificó su imperio en precarias condiciones laborales. Habla de cómo el joven comunismo ganaba terreno entre los obreros y de agudos conflictos entre judíos, polacos, rusos y alemanes. La fábrica de Poznanski, que a principios del siglo XX perdió su esplendor, fue nacionalizada en la época del socialismo real y cerrada después de la transición post 1989. Lodz se sumergió en la desindustrialización neoliberal y el desempleo. Cuando Berman preguntó a un periodista por las razones de esta implosión, éste contestó con un perfecto cuento laissez-faire: Los obreros se volvieron perezosos. Querían ir a surfear (¡sic!). La única razón por la que el negocio fracasa son los trabajadores (¡sic!), ( Dissent, 17/6/12).


Desde el principio, quizás como ninguna otra ciudad polaca, Lodz fue expuesta a los vientos del progreso y la destrucción (otra noveladedicada a ella de Zygmunt Bartkiewicz se titula Mala ciudad, 1911). Mientras Varsovia siempre ha sido más víctima de los vientos de la historia, la anatomía urbana de Lodz es fruto del cambio de patrones de acumulación a escala global y modalidades del capitalismo. El más reciente cambio que quedó grabado en ella es el paso de la producción al consumo (un proceso en marcha desde los años 60, que en Polonia tuvo su pique en 1989): la vieja y monumental fábrica de Poznanski fue convertida en el más grande centro comercial y parque de diversión en Europa del este (Manufaktura). Ya no alberga máquinas, sino tiendas, restaurantes, cines, museos y un hotel, mientras sus viejos obreros, pauperizados y relegados al desempleo estructural, no pueden permitirse ni siquiera un capuchino y gozar de la nueva cultura capitalista (documental Mi calle, 2012). Otras fábricas son centros culturales (Lodz trata de venderse como ciudad de cuatro culturas, invocando la supuesta convivencia pacífica entre diferentes nacionalidades durante el boom), o lujosos departamentos ( lofts). Avanza la gentrificación, elitización de barrios pobres que provoca el aumento de rentas y desposesión –para Neil Smith no es un proceso cultural, sino netamente económico, impulsado por especulación y ganancia– y que no combate la pobreza, sino la desplaza ( The Guardian, 10/10/13). Según Berman, la gentrificación es un cáncer de la ciudad, que hace que los que más la aman, menos se la pueden permitir.


Aunque para él el urbicidio era un fenómeno presente en todas las épocas, con el capitalismo cobró rasgos particulares. Se hizo inseparable de la modernización urbana, que a su vez es un proceso contradictorio (sus fuerzas se alimentan de la destrucción y son muy frágiles), devastador (los escombros sepultan también las historias humanas) y paradójico (aniquila la misma vida urbana que promete liberar). La falta de regulación en el mercado inmobiliario y de transparencia en la asociación público-privada empeora aún más las cosas en las ciudades producidas según las necesidades del capital. La alternativa sería la democratización del espacio urbano y la incorporación de habitantes en planeación. Si bien esta crítica podría sonar a pura nostalgia, más bien era una voz por otra modernidad y por otra ciudad que no sean capitalistas. Curiosamente, la ciudad socialista con que soñaba Berman significaría no menos, sino más de todo: más edificios, más neones y más producción, pero orientados a satisfacer las verdaderas necesidades (The Guardian, 17/9/13). Un espacio común para todos, no para unos pocos.
*Periodista polaco

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Viernes, 25 Octubre 2013 07:01

El Datagate y la inmigración

El Datagate y la inmigración

Las recientes revelaciones del Datagate, como ha sido llamado el espionaje realizado por una agencia de seguridad estadounidense sobre ciudadanos y gobiernos, prácticamente opacó otro tema que se postulaba como el principal para el vértice de jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea (UE) que comenzó ayer en Bruselas. La inmigración, después de los últimos naufragios en el mar Mediterráneo, debía ser, en efecto, uno de los puntos centrales de este encuentro. Y si bien el asunto se trató y se seguirá tratando hoy, la mirada de los gobiernos europeos estaba puesta sobre todo en las relaciones con Estados Unidos, que amenazan entrar en una grave crisis si algunas informaciones sobre interceptaciones telefónicas y de correos se confirman.

 

No sólo han causado sorpresa y disgusto las noticias aparecidas en el diario francés Le Monde, sino también en medios italianos e ingleses. Según el diario francés, la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense NSA, en 2012 y 2013, habría grabado datos telefónicos de miles de franceses pero también habría espiado las embajadas de este país. El gobierno de Alemania, por su parte, sospecha que hasta pueda haber sido interceptado el teléfono celular de la canciller Angela Merkel. Si estos datos se confirman sería "completamente inaceptable" y un golpe bajo a la confianza entre dos países amigos, dijo Merkel quien, apenas llegó a Bruselas, mantuvo un encuentro sobre este tema con el presidente francés François Hollande. Pero el espionaje, del que han sufrido también en América latina países como Brasil y México, no se ha limitado a los dos más importantes Estados europeos. Según la revista italiana L'Espresso, que entrevistó al periodista inglés Glenn Greenwald, quien tiene en su poder los dossier que le confió el superbuscado ex técnico de la CIA Edward Snowden, Italia también habría sido espiada y no sólo por Estados Unidos, sino también por Gran Bretaña. Greenwald fue el que publicó en The Guardian el material que le iba entregando Snowden.


Las revelaciones de la prensa pueden transformarse, por otra parte, en una bomba para el gobierno de Letta, porque el periodista inglés dice que los servicios secretos italianos tenían un acuerdo con los ingleses. En otras palabras da a entender que los servicios italianos sabían que los ingleses espiaban, pero hacían la vista gorda, porque tenían con ellos un acuerdo por el que recibían a cambio informaciones surgidas del espionaje. La inteligencia británica espiaba los cables de fibras ópticas que transportan las llamadas telefónicas, los email y el tráfico en Internet en general. Las informaciones relevantes eran recogidas por el Government Comunications Head Quarter, que luego las intercambiaba con la NSA estadounidense. Pero curiosamente, según los files de Snowden y según Greenwald, la recolección de datos no se refería sólo al terrorismo, sino a muchas otras cosas, desde empresas hasta gobiernos, a fin de dilucidar sus "intenciones políticas". "Haremos todas las verificaciones correspondientes. Queremos saber toda la verdad. No es aceptable ni concebible que pueda haber actividades de este tipo", comentó el primer ministro italiano Enrico Letta.


Mientras tanto, trascendió que, a causa de estos problemas, el Parlamento Europeo ha pedido que se suspendan los acuerdos firmados con Estados Unidos para la transferencia de datos bancarios con el fin de combatir la financiación al terrorismo. Y la cosa podría ir más lejos. El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, ha amenazado con suspender las negociaciones en curso con Estados Unidos de un acuerdo de libre comercio con la UE. Alemania, Francia e Italia han pedido explicaciones al gobierno de Barack Obama.


Después de todo, este escándalo, que no parece terminar rápidamente y que puede tener consecuencias imprevistas en el equilibrio mundial, el tema Lampedusa quedó casi en segundo plano. A no ser porque la alcalde de la isla de Lampedusa, Giusi Nicolini, viajó expresamente a Bruselas para hablar ante el Parlamento Europeo y zamarrear, por así decirlo, a los inmutables parlamentarios y entrevistarse con el presidente Schulz. Nicolini pide que los que se salven de un naufragio y los que escapen de guerras y de dictaduras, no sean investigados por la Justicia como si fueran delincuentes, cosa que sí sucede con los inmigrantes ilegales en Italia. "Ahora que ustedes han visto todos aquellos ataúdes, esperamos que algo cambie. No nos desilusionen", dijo ante el Parlamento, aludiendo a los más de 300 cajones que estuvieron expuestos en el aeropuerto de Lampedusa con los restos de los inmigrantes, muchas mujeres y niños, del naufragio del 3 de octubre.


"Sobre la inmigración tendremos una posición enérgica. Queremos que la UE cambie su actitud", dijo Letta. Italia, con el apoyo de España, Francia, Malta, Grecia, Chipre y Bulgaria, presentaron un documento donde se pide que a los flujos migratorios se dé una "repuesta europea" guiada por la "solidaridad" y una "ecuánime distribución de las responsabilidades". En un documento de trabajo que servirá de base para la discusión sobre el tema migratorio que debería comenzar hoy, se habla de la conformación de un grupo de expertos que deberá identificar una serie de acciones concretas en vistas del vértice europeo de diciembre. En realidad, los países del Mediterráneo esperan medidas concretas inmediatas. El presidente del Parlamento, Martin Schulz, es un aliado de las exigencias de estos países. "Lampedusa debe ser el punto de partida para un cambio en la política migratoria europea", dijo al inaugurar el vértice, destacando además que es necesario apoyar a los países mediterráneos en materia de recepción de inmigrantes, pero también organizar una buena distribución de los recién llegados entre los Estados miembro.


Pero al parecer, algunos jefes de Estado y de gobierno de la UE tendrían pensando retomar seriamente el tema migratorio y diseñar una política de asilo e inmigración a largo plazo, recién después de las elecciones europeas previstas para junio 2014.

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“El racismo es un problema cultural”

Difícilmente una ministra de un gobierno europeo haya sido tan maltratada e insultada, por el color de su piel y el rol que ocupa, como lo ha sido la actual ministra italiana para la Integración, Cecile Kyenge. Y ella, aunque dolida, no ha devuelto con la misma moneda. Dijo que no tomaba los ataques a nivel personal sino contra su rol institucional. También se habló de la triste figura que Italia estaba haciendo ante el mundo. El papelón, es cierto, lo estaba haciendo todo el país, aunque fueran pocos los racistas que la agredían, la mayoría de la Liga Norte, aliada de Silvio Berlusconi. Sólo por nombrar algunos: Roberto Calderoli, uno de los vicepresidentes del Senado, la llamó públicamente “orangután”. El ex líder y fundador de ese partido, Umberto Bossi, acaba de decir que “el país tiene las p... llenas de Kyenge”. Una militante invitó en un sitio de Internet a violar a la ministra, mientras otros le habían tirado bananas en un acto público y un dirigente leguista comentó: “Mejor bananas que coco. Duele menos, puede estar contenta”.

 

Pese a toda la campaña racista, Cecile Kyenge, 48 años, médica oculista, casada con un italiano, dos hijas, nacida en la República Democrática del Congo pero que vive en la península desde la década del 80, presentó por estos días su plan para combatir “el racismo, la xenofobia y la intolerancia” a todos los niveles, y fomentar así la integración multicultural en Italia. Un país que ha dado millones de inmigrantes al mundo entero, empezando por Argentina, Uruguay, Venezuela, Brasil, Estados Unidos, entre otros, y que parece haber olvidado qué significa ser inmigrante. Es cierto, antes eran los italianos los que se iban a buscar el trabajo que aquí no encontraban. Pero desde fines de la década del ’80 las cosas cambiaron en la península. Los pobres de Africa y de Asia, principalmente, pero también de Latinoamérica, empezaron a ver a Europa como una luz en el horizonte, el lugar de la esperanza, la oportunidad para cambiar la propia vida. E Italia fue uno de los países predilectos y de más fácil acceso. Esto trastrocó la sociedad italiana, les guste o no a los racistas, y la sigue trastrocando. Son las leyes de la globalización que mal o bien el mundo ha aceptado. En enero de este año, según el Istat (Instituto de Estadísticas de Italia), había casi 3,8 millones de extranjeros no comunitarios en Italia. Un mundo que trabaja, paga impuestos, hace aportes jubilatorios y tiene hijos, rejuveneciendo la anciana población italiana. Pero esa cifra se refiere a los inmigrantes legales, mientras hay que agregar entre 500.000 y 750.000, dicen los expertos, de residentes ilegales. Y cada verano llegan miles por mar desde Africa.

 

En su oficina del ministerio, a pasos del Parlamento y de la sede del gobierno, la doctora Kyenge habla pausadamente de sus proyectos. Sonríe, explica con lujo de detalles. Militante del Partido Democrático desde principios del milenio, fue elegida diputada en las últimas elecciones, pero ha desempeñado otros cargos a nivel regional. No le ha faltado la solidaridad del gobierno de Enrico Letta por todo lo sucedido.

 

–Ministra, ¿cuáles son los puntos principales de este plan?

 

–Se trata de un plan trienal contra el racismo, la xenofobia y la intolerancia. No se refiere sólo a los extranjeros sino también a los italianos de origen extranjero. Quiere eliminar diferencias. El plan comprende una campaña educativa de sensibilización y de divulgación. Trabajaremos sobre los medios de difusión y sobre Internet, aunque no es para controlarlos sino para luchar contra los estereotipos. Es decir, se quiere impulsar a comunicar de una manera nueva, a contar la diversidad a través de otro lenguaje. Me refiero al fenómeno migratorio que ha sido presentado de modo diferente de lo que en realidad es: diversidad, un recurso, una riqueza. Se trabajará a nivel jurídico pero también en el sector de la salud, el deporte, la vivienda, donde la discriminación es muy fuerte. El plan envuelve a la sociedad civil, a las instituciones, pero también a los ministerios, cada uno de los cuales deberá dar su aporte.

 

–La enseñanza del italiano a los inmigrantes es un aspecto importante...

 

–El manejo del idioma –italiano en este caso– es una necesidad para un inmigrante, es un instrumento que puede ayudar a la integración pero también para la búsqueda de un trabajo.

 

–¿Qué significa el trabajo sobre los medios de difusión incluido en el plan?

 

–Es una de las prioridades, sobre todo porque los medios hacen una tarea muy importante. De ellos depende la presentación del fenómeno migratorio y cómo viene contada la diversidad. Los medios de comunicación tienen un impacto muy fuerte en la población. Son importantes también los demás instrumentos del plan, como los jurídicos, pero la comunicación es prioritaria.

 

–¿Cuándo será aplicado?

 

–El plan debe ser aprobado por el Consejo de Ministros y se supone que lo será en noviembre. Después de lo cual puede ser aplicado.

 

–¿En qué punto está en el Parlamento la propuesta de ley ius soli (ciudadanía dada por el lugar donde se nace) que usted y otros parlamentarios han presentado, en oposición al actual ius sanguinis (es italiano quien es descendiente de un italiano hasta la séptima generación)?

 

–Nuestra propuesta de ius soli temperato se diferencia del ius soli eco que autorizaría a ser italiano a un bebé nacido de una mujer apenas llegada a Italia. En cambio el temperato dice que los padres, o al menos uno de los padres, tiene que tener una ligazón con el territorio, es decir, tener residencia de un cierto número de años. Y esta propuesta se está discutiendo en una comisión del Parlamento desde junio. Se discute sobre todo la cantidad de años de residencia que se requerirán.

 

–¿El tema también toca a los italianos residentes en el exterior?

 

–Sí. Un hecho positivo es que para analizar esta propuesta de ley es necesario rever toda la legislación que tiene que ver con la ciudadanía, cosa que también interesa a los italianos que viven en el exterior. Entre éstos hay casos de gente que ha perdido la ciudadanía italiana, a veces por casarse con un ciudadano del país de residencia o porque el país de residencia no acepta la doble ciudadanía. Son todos temas que entran en esta discusión. Desde el punto de vista de los números, creo que en Parlamento hay un gran interés por cambiar esta ley que es de 1992.

 

–En definitiva, ¿usted dice que hay una apertura mental de parte del Parlamento italiano hacia los inmigrantes? ¿Y también del pueblo italiano?

 

–Sí, es un hecho.

 

–¿Por qué?

 

–Porque después de más de 20 años de inmigración hoy el fenómeno no es más invisible. Los niños que nacieron en esa época tiene 20 años o más y forman parte de las escuelas, de las universidades, del mundo del deporte. Muchos jóvenes italianos son amigos de hijos de inmigrantes, han crecido con otra mentalidad, se reconocen iguales, y nosotros debemos acompañar esto con normas adecuadas. Y no sólo con normas...

 

–¿Qué les dice a los racistas italianos que la siguen insultando? Esto vale para todos los racistas desparramados por el mundo...

 

–Yo creo que es un problema cultural, de falta de instrumentos para comprender a otras personas. Hablar con ellos quiere decir pedirles que tengan un poco de curiosidad. Pero una curiosidad sin ideologías, sin prejuicios, pensando que se está frente a una persona. Pido simplemente a todos tener la humildad de conocer a quien se tiene enfrente.

 

–¿Cómo se ha sentido como ser humano después de todas las cosas horribles que le han dicho?

 

–No es agradable. Yo de alguna manera he desarrollado un modo mío de reaccionar, de ver las cosas. No ha sido simple para mí pero he tratado de dar a entender que aquí no se trata de la persona sino de la ministra, de un cargo institucional. Lo más difícil era explicar que se trata de un problema cultural que nos atañe a todos. Por ese motivo trato de no tomarlo a nivel personal. Trasladarlo a nivel personal querría decir también banalizar una causa como es la del multiculturalismo, de la integración.

 

–Pese a todo, ¿vale la pena seguir luchando por Italia?

 

–Sí, exacto.

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