Miércoles, 02 Julio 2014 06:16

Salida en falso de Francisco

Al grano: se queja el papa Francisco del hecho de que el comunismo les ha quitado las banderas de los pobres. Una enorme salida en falso por parte del papa.


En primer lugar, la historia misma de la iglesia católica ha sido históricamente la de una enorme propietaria de tierras, acumulación de bienes materiales, el sempiterno apoyo al Óbolo de San Pedro, y el haber adoptado históricamente la posición de los más pudientes y ricos antes que de los necesitados y excluidos del mundo.


Olvida Francisco, por ejemplo, los escándalos del Vaticano con el Banco Ambrosiano. Sobre el particular, sencillamente se echó un manto de silencio y, como es habitual, se manejan los asuntos con discreción y por debajo de la mesa. El Banco Ambrosiano: utilizado por diestros y siniestros para lavar dineros vaya–uno–a–saber–su–procedencia.


El comunismo sí tomó las banderas de la pobreza y la solidaridad, que es lo que debió haber hecho la iglesia católica. Pero la pérdida de esta bandera y, por tanto, de feligreses, se observa igualmente en el crecimiento exponencial y sostenido de las iglesias cristianas de todo cuño. Disciplinadas ellas, ampliamente solidarias con los parias de la sociedad, no son, sin embargo, ajenas a los asuntos de enriquecimiento. Sólo que en el caso de las iglesias cristianas, es cosa de cada pastor, dada la estructura descentralizada de los cristianos, el favorecimiento económico propio. ¿Ha conocido alguien acaso a algún pastor pobre o que al cabo de un breve tiempo razonable no termine con bienes y lujos


Las iglesias son y han sido empresas, no cabe la menor duda. Ayer y siempre. En el sentido simbólico de la palabra, tanto como en el sentido literal.


Cabe observar, adicionalmente, que alrededor del mundo, debido fundamentalmente a la caída del Muro de Berlín, después de la Perestroika y el Glasnost y el desmoronamiento del llamado sistema del socialismo real, los partidos comunistas son endémicos. Con notables excepciones. En Chile como en Hungría, en Rusia como en Cuba, por ejemplo. Los partidos comunistas son endémicos, de lo cual, según puede desprenderse de las palabras de Francisco, no se sigue que los comunistas mismos lo sean, ¿o sí?


Desde luego que la iglesia católica ha perdido feligreses alrededor del mundo. Las iglesias andan vacías, muchas de ellas enmalladas o con sistemas velados o abiertos de seguridad, y los conventos y monasterios desaparecen a ojos vistas. La gran tarea de las órdenes religiosas es la de captar jóvenes de ambos sexos para sus filas. En un mundo secular, una tarea titánica. Y absurda por fallida al cabo.


El negocio está en crisis. Y no en última instancia, debido a la doble moral. En el caso de la iglesia católica: la pederastia y el moralismo, el llamado a la pobreza y castidad de un lado, y la riqueza de las mismas jerarquías, de otra parte. Un moralismo que se observa, por ejemplo, en el hecho de que en numerosas instituciones regidas por órdenes religiosas, los salarios y las condiciones de trabajo que no son siempre los más dignos. Con notables excepciones, claro (como siempre).


La pobreza es, sin lugar a dudas, uno de los más serios problemas del mundo contemporáneo. Como causa de la profunda inequidad, de la desigualdad y acumulación escandalosa de enormes capitales en muy pocas manos, la distribución de la riqueza altamente inequitativa, en fin, las mafias y los sistemas de corrupción en toda la línea de la palabra. La pobreza obedece, no en ultima instancia, a la violencia institucionalizada económica, política y militarmente.


Francisco hizo una salida en falso. Acusa a los comunistas de acciones que la propia iglesia católica debió haber afrontado históricamente. Con lo que se olvida que tales fueron exactamente los orígenes del cristianismo primitivo en la antigüedad. Y tal fue el llamado de Jesús de Nazaret y el sentido mismo del libro de los libros.


Guardadas proporciones, la queja de Francisco permite recordar las palabras de la Sultana Aixa a su hijo Boabdil ante la pérdida de Granada y la expulsión de la Alhambra: "No llores como mujer lo que no pudiste defender como hombre".


Francisco y el Vaticano: que no han querido reconocer los llamados de la propia Organización de las Naciones Unidas acerca de su responsabilidad política e institucional en el caso de los abusos históricos, sistemáticos y permanentes en el tiempo a menores de edad. La ONU exigió al papa que entregue a los pederastas ante lo cual el Vaticano guarda un sospechoso silencio. Y ahora sale a patinar de manera desafortunada y abierta.


Con una observación puntual final. Es preciso siempre distinguir las jerarquías de las iglesias de los creyentes y las bases de las mismas. Pero por sobre todo: es fundamental distinguir a las iglesias de Dios mismo. La experiencia religiosa ni comienza ni se agota en la afiliación a una iglesia. Y muchas veces, para muchas personas, ni siquiera pasa por ella.

Publicado enInternacional

L
a nebulosidad sobre la sorprendente creación y propagación del grupo sunita jihadista Estado Islámico de Irak y el Levante (Siria y Líbano) –Isil, por sus siglas en inglés, y Daesh en árabe–, que ha generado aparente "confusión" (ver Bajo la Lupa, 18, 25 y 29/6/14), se empieza a disipar por sus alcances geoestratégicos en la frontera del "triángulo RIC" (Rusia, India y China), cuyos tres miembros forman parte del ascendente BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), a 14 días de celebrar su sexta cumbre en Fortaleza.

 

El primer día del ayuno islámico del Ramadán, un dato simbólicamente ilustrativo fue escenificado por Isil/ Daesh, que deja oficialmente de lado su nombre por el de "Estado islámico": el lanzamiento del "califato islámico" en los territorios bajo su ocupación militar, y nombró a su enigmático líder Abu Bakr al-Baghdadi como su nuevo califa (que significa "sucesor" del profeta Mahoma en árabe).


El temerario lanzamiento del nuevo califato por el "Estado islámico" sunita es un triple anatema para el chiísmo universal de 300 millones de feligreses (20 por ciento del total islámico global): 1) el califato, que nace con los "compañeros" del profeta, es eminentemente sunita y motivo de la ruptura sucesoria con los chiítas seguidores de Alí (primo de Mahoma); 2) Abu Bakr fue el primer califa del sunismo, padre de la legendaria Aisha y uno de los suegros del profeta, y hoy nom de guerre del "nuevo califa del siglo XXI", y 3) el califato sunita proclamado llega hasta las fronteras de Irán en la provincia de Diyala para vincularse con Alepo (Siria), en la frontera turca.


El primigenio califato fue abolido con la derrota del Imperio Otomano en la Primera Guerra Mundial, lo cual significó el reparto de su féretro mediante la artificial cartografía medioriental del tratado secreto anglo-francés Sykes-Picot que el nuevo califato del siglo XXI ha dado por muerto al borrar de facto la transfrontera de Siria e Irak, lo cual beneficia el nuevo trazado militar del Kurdistán iraquí.


Las reverberaciones del nuevo califato del siglo XXI son enormes a escala local/transfronteriza/regional y euroasiática, en medio de su epifenómeno multidimensional –donde el control de los hidrocarburos juega un papel preponderante–, cuando sus implicaciones prospectivas se plasman en su irredentismo cartográfico tanto de su jihad petrolera como de su proyección geopolítica para los próximos cinco años.
A "alguien" le convino la guerra de 1980-1988 focalizada entre los árabes de Irak (en la etapa de Saddam Hussein) contra los persas de Irán (en la fase del ayatola Jomenei), para que luego Estados Unidos/Gran Bretaña/OTAN librasen sus dos guerras puntuales en contra de Irak (1990/1991 y 2003/2011) del nepotismo dinástico de los Bush (padre e hijo).


Irak, hoy en delicuescencia, lleva 34 años ininterrumpidos de guerras caleidoscópicas y entra a un nuevo estadio: una guerra etno-teológica que puede durar otros 30 años –réplica de las guerras europeas del siglo XVII– entre sunitas y chiítas, que abarca ya nítidamente a varios países del "gran Medio Oriente" (en la definición del general israelí Ariel Sharon: de Marruecos a Cachemira y de Somalia al Cáucaso): Irak, Siria, Líbano, Yemen, Bahréin, Arabia Saudita (en su parte oriental petrolera, donde predomina la "minoría" chiíta), y en la que participan a escala regional tras bambalinas (ya muy vistas) las seis petromonarquías del Consejo de Cooperación Árabe del Golfo Pérsico, Turquía, Jordania e Irán, sin contar el Kurdistán iraquí (gran aliado de Israel).


El nuevo califato del siglo XXI en el mero corazón euroasiático comporta implicaciones profundas en el triángulo geoestratégico de los RIC, que ostentan relevantes "minorías" islámicas, a diferencia de Estados Unidos y todo el continente americano, en donde la presencia musulmana es microscópica: 0.8 por ciento de la población en Estados Unidos; Sudamérica, 0.42 por ciento, y todo el continente americano, 1.6 por ciento.
Es mi hipótesis que el nuevo califato del siglo XXI y su jihad global, tanto petrolera como geopolítica, carcome las fronteras islámicas del "triángulo RIC" y desestabiliza su conformación demográfica interna –con un total de casi 200 millones de islámicos en su seno–, tomando en cuenta la doble "contención" que ejerce Estados Unidos contra Rusia y China (mediante la doctrina Obama).


Con antelación ya había expuesto el preponderante "factor islámico" en India, que se encuentra ante un tsunami demográfico-geopolítico.
Vlady Putin declaró que "los acontecimientos provocados por Occidente en Ucrania son una muestra concentrada de una política de contención (¡supersic!) contra Rusia ".

No se pueden soslayar los vasos comunicantes entre Ucrania, el mar Negro, el Transcáucaso y el gran Medio Oriente, donde brilla intensamente el "factor chechenio".


A juicio de Putin, después del fracaso del mundo unipolar, "Occidente" pretende imponer a otros países sus principios, convirtiendo el planeta en un "cuartel mundial". ¡Uf!


Durante el paroxismo de la guerra fría, el libro predictivo de la disolución de la URSS, El imperio resquebrajado: la revuelta de las naciones en la URSS , de la aristócrata francesa Helène Carrère d'Encausse, exhibió la vulnerabilidad cohesiva de la URSS debido al galopante crecimiento demográfico de su poligámica población islámica.


Los políticos de Estados Unidos, entre ellos el vicepresidente Joe Biden, vuelven a repetir el "modelo demográfico" del "imperio resquebrajado", ya reducido a la mínima expresión de Rusia, donde existe una relevante minoría islámica de alrededor de 15 por ciento de su población (20 millones del total) asentada en la región Volga/Ural y en el hipersensible Cáucaso norte (Daguestán, Chechenia, etcétera).


China también ostenta una "minoría" islámica sunita muy inquieta, ostensiblemente azuzada desde el exterior: los célebres uigures –de origen mongol, conectados con sus congéneres de Asia central y Turquía–, que predominan en la Región Autónoma de Xinjiang, que ascienden a 10 millones (según el censo de 2010).


La superestratégica región de Xinjiang, que mide 1.6 millones de kilómetros cuadrados, detenta pletóricos yacimientos de petróleo, constituye la mayor región productora de gas natural de toda China y ostenta importantes reservas de uranio.


La conexión comercial de Xinjiang con Kazajstán es del mayor orden geoestratégico en el corazón euroasiático.


En fechas recientes, los separatistas uigures sunitas han intensificado sus atentados en el mero corazón de China, en su capital Pekín.
Los separatistas uigures, que buscan derrocar al gobierno chino local, están inspirados por la teología de la jihad global avant la lettre y que ahora proclama y reclama el nuevo califato del siglo XXI, con el que muy bien pudieran conectarse.

¿Forma parte del "cuartel mundial" de "Occidente" el nuevo califato del siglo XXI y su jihad global contra los BRICS?

alfredojalife.com
Twitter: @AlfredoJalifeR_
Facebook: AlfredoJalife
Vk: id254048037

Publicado enEconomía
Martes, 01 Julio 2014 05:46

Juan Domingo Perón (1895-1974)

El coronel Perón ya era viejo cuando en octubre de 1945 los trabajadores argentinos lo pusieron al frente del mayor movimiento de masas de América Latina. Tenía 50 años, 35 de carrera militar y el pueblo que le brindó su apoyo cargaba con 70 años de librar heroicas, sangrientas y frustrantes luchas políticas.


Perón era viejo en el sentido de conocer buena parte de los cuentos que Mefistófeles acostumbra introducir en el imaginario de los hombres ávidos de poder. Las mujeres no votaban entonces, y aquel terremoto que se llamó Evita tampoco había revuelto aún (pero ya mero) las sábanas del hombre que cautivó su corazón, al tiempo de partió en dos la historia política de los argentinos.


¿Quién fue Perón? Si consultáramos a los argentinos pensantes (que los hay) oiríamos adjetivos de polícroma intensidad. Algo más de la mitad más uno lo señalaría como gran conductor, y el resto no lo bajaría de gran hijo de puta. Expresiones de amor-odio quizás no tan casuales, y que a 40 años de su muerte conservan plenitud y frescura.


Infancia y formación


Nacido el 8 de octubre de 1895 en un pueblo de la pampa bonaerense (Lobos), Juan Domingo Perón era bisnieto de sardo casado con inglesa, nieto de médico emparejado con uruguaya hija de vascos franceses y segundo hijo de Mario Tomás y Juana Sosa, agricultor él y mestiza ella con ascendencia española y tehuelche.


No del todo feliz, la infancia de Perón transcurre en la desolada y ventosa costa atlántica de la Patagonia (Camarones, provincia de Chubut). Parajes que templarán su espíritu y resistencia física. Con algún retraso termina la escuela primaria en colegios de Buenos Aires y a los 15 años ingresa al colegio militar, donde destaca en esgrima, deporte que, sin sospecharlo, será de gran utilidad en su carrera política.


El día en que Perón recibe el grado de subteniente de infantería su padre le regala tres obras que siempre lo acompañarán: Martín Fierro (biblia de la literatura argentina); Vidas paralelas, de Plutarco, y Consejos de lord Chesterfield a su hijo Felipe de Stanhope, texto similar a El Príncipe, de Maquiavelo, aunque en lugar de las cosas del poder trata de las relaciones entre los hombres y sus obsesiones.


Prestando relativa atención a los vaivenes del primer gobierno de Hipólito Yrigoyen (1916-22), apoyado por las capas medias urbanas y pequeños productores agrarios, el joven oficial concentra su interés en la guerra mundial (1914-18), lee tratados militares, historia independentista de América hispana y hasta publica (con seudónimo) un par de comedias de teatro.

En 1929 se casa con la concertista de guitarra María Aurelia Tizón, recibe el diploma de oficial del Estado Mayor y es nombrado profesor en la Escuela Superior de Guerra. El 6 de septiembre de 1930 Perón participa en el golpe militar contra el segundo gobierno de Yrigoyen, y muchos años después, en el exilio y con motivo del asesinato del Che en Bolivia, escribe en Carta al Movimiento Peronista:

"Fui un juguete del destino...Yo mismo, siendo un joven oficial, participé del golpe que derrocó al gobierno popular de Hipólito Yrigoyen. Yo también fui utilizado esa vez por la oligarquía" (24 de octubre de 1967). Tragedia que ya había comentado en un discurso de 1953: "El presidente Yrigoyen fue el primer presidente argentino que defendió al pueblo, el primero que enfrentó a las fuerzas extranjeras y nacionales de la oligarquía... Y lo he visto caer ignominiosamente por la calumnia y los rumores".


Ideología y política


Fijar las influencias de Juan D. Perón desde los paradigmas ideológicos, culturales y políticos de Europa y Estados Unidos conduce a los típicos ejercicios de la pedagogía neocolonial. Que no otorga becas Fullbright, si el intento prioriza la influencia de movimientos como el febrerismo paraguayo, el nacionalismo revolucionario del boliviano Gualberto Villarroel y el mexicano Lázaro Cárdenas, la obra social del presidente de Chile Don Tinto (Pedro Aguirre Cerda) o el pronunciamiento de la Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina, cuya consigna fue: Somos una Argentina colonial: queremos ser una Argentina libre (Forja, 1935).


Pero siempre habrá becas y micrófonos para los internacionalistas que caracterizan las ideas de Perón en función del nazifascismo europeo y que desde el decenio de 1930 nunca supieron qué hacer frente a la debacle de la revolución rusa, la traición de la revolución alemana, la derrota popular en España y los espasmos ideológicos de la socialdemocracia. Simultáneamente, civiles y militares patriotas de Argentina y América Latina se preguntaban en el decenio de 1930:


Primero, ¿cuán democrático es un sistema político de izquierda o derecha que en aras de un futuro hipotético posterga o niega los derechos de los trabajadores condenándolos a la miseria?


Segundo, ¿a qué soberanía puede aspirar un país semicolonial y dependiente que carece de industria pesada?


Tercero, ¿a cuáles sectores convocar para emprender la magna obra de un proyecto de liberación nacional y social? ¿Sólo a los trabajadores organizados o, junto con ellos, las capas medias y bajas que también resienten la exclusión de las oligarquías nativas asociadas con la dominación imperialista y neocolonial?


Cuarto, ¿puede un país nominalmente independiente como Argentina tolerar que un vicepresidente lo considerase "...parte integrante del imperio británico"? (Julio A. Roca, hijo, 10 de febrero de 1933).


Poder y revolución

Perón fue agregado militar en Chile y tras el fallecimiento de su esposa pasó dos años becado en Italia, donde observa de cerca las políticas de Hitler, Franco y Mussolini. A su regreso (1941) dicta algunas conferencias en la Escuela Superior de Guerra y, en suma, dice lo siguiente: Supe, en Europa, lo que no hay que hacer. Sospechado de comunista, sus superiores lo envían castigado a un destacamento de Mendoza.


Dos años después integra el llamado Grupo de Oficiales Unidos (GOU), logia que el 4 de junio de 1943 acaba con el gobierno del fraude patriótico, clavando un puñal en la idílica Argentina pastoril, ganadera y semicolonial. Sin embargo, en el GOU se debatían tres corrientes bien delimitadas: nazifascistas, aliadófilos y la de Perón, neutralista.


En febrero de 1944 el general Edelmiro Farrell desaloja de la presidencia al general profascista Pedro Pablo Ramírez. El secretario de Estado Cordel Hull acusó al gobierno argentino de convertir al país en el cuartel general nazi del hemisferio occidental. Y como Bin Laden no había nacido y los comunistas eran aliados de la democracia de Washington, acusó a Farrell de fascista, pero asegurando que la masa del pueblo era democrática.


En el reparto del poder, Perón pidió lo que nadie quería: el Departamento Nacional del Trabajo. Desde allí inicia sus contactos sindicales y empieza a ejecutar por decreto buena parte de los proyectos de ley que llevaban décadas apolillándose en los cajones de los parlamentarios socialistas: regularización de la oferta y demanda de trabajo, estabilidad laboral, convenios colectivos, rebaja de los alquileres, estatuto del peón, pago de los días feriados, vacaciones obligatorias, indemnización por accidentes de trabajo, beneficios jubilatorios, etcétera, etcétera.
Ave Fénix


Perón ganó democráticamente las elecciones presidenciales en tres ocasiones (1946, 1951, 1973), con más de 52, 63 y 61 por ciento de votos, respectivamente. Derrocado en 1955 por un sangriento golpe cívico-militar, luchó 18 años en el exilio, volvió al país por exigencia de su pueblo y la muerte lo sorprendió el primero de julio de 1974, durante la tercera presidencia.


Al día siguiente, el periódico Noticias, de la Juventud Peronista y la organización político-militar Montoneros (100 mil ejemplares), publicó en primera plana y grandes letras la palabra Dolor, con un breve texto de Rodolfo Walsh:


El general Perón, figura central de la política argentina en los últimos 30 años, murió ayer a las 13:15. En la conciencia de millones de hombres y mujeres la noticia tardará en volverse tolerable. Más allá del fragor de la lucha política que lo envolvió, Argentina llora a un líder excepcional.
El historiador Rodolfo Puiggrós, de grata memoria en México, le había dicho a Perón en su exilio de Madrid: Usted, como el Cid Campeador, va a ganar batallas después de muerto. Su imagen va a ser recogida por las nuevas generaciones y va a ser olvidada por quienes se acercan a usted por intereses inmediatos.

Publicado enCultura
Lunes, 30 Junio 2014 06:25

La Gran Guerra Imperialista

La Gran Guerra Imperialista

En 1884, las grandes potencias coloniales se reunieron en Berlín para decidir sobre la división de la dominación de Africa entre ellos. Consagraron el criterio de la "ocupación efectiva", esto es, la potencia que ocupara realmente un país tenía derechos sobre él. Hay fronteras en el norte de Africa que visiblemente fueron definidas con regla, trazadas sobre la mesa, para facilitar el canje de territorios entre las 14 potencias colonizadoras europeas reunidas, sin importar qué pueblos vivían allí. Concluía así la división del mundo entre los colonizadores. A partir de ahí, según Lenin, cada uno sólo podría expandirse a espaldas de otros. Y como la tendencia expansiva del capitalismo es permanente, Lenin preveía que la humanidad entraba en una época de guerras interimperialistas.


La previsión se cumplió de forma rigurosa y dramática. Las dos grandes guerras que coparon la historia de la humanidad en la primera mitad del siglo XX han sido exactamente eso: guerras interimperialistas. Dos grandes bloques entre, por un lado, las potencias que se habían adueñado inicialmente de gran parte del mundo, lideradas por Inglaterra y Francia, enfrentadas a las que llegaban a la repartición del botín tardíamente –Alemania, Italia, Japón– y que buscaban redividir los territorios colonizados.


Por haber resuelto la cuestión nacional, con la instalación de estados nacionales antes que los otros países europeos, sobre todo Inglaterra y Francia, han podido construir su fuerza militar –en particular marítima– y ubicarse en mejor situación para la conquista y consolidación de un imperio colonial.

Alemania, Italia y Japón tardaron más para su unificación nacional, por la fuerza relativa más grande de las burguesías regionales, con lo cual llegaron a la arena mundial en inferioridad de condiciones. Han tenido que valerse de regímenes autoritarios para acelerar su desarrollo económico, recuperando el retraso respecto de las otras potencias mundiales.


La Primera Guerra Mundial, más allá de las contingencias de su comienzo, fue eso: una gran batalla entre los dos bloques por la repartición del mundo, especialmente de los continentes periféricos. (Alemania llegó a proponer a México que le devolvería los territorios que Estados Unidos le había arrebatado, en caso de que se sumara al bloque liderado por ella).


Por detrás de las dos grandes guerras estaba la disputa por la hegemonía mundial. La decadencia inglesa veía asomarse dos potencias emergentes –EE.UU. y Alemania–. Al inicio de la Primera Guerra, primó en Estados Unidos la corriente aislacionista, como si la guerra fuera un tema europeo. Pero conforme Alemania avanzaba para triunfar, se desarrolló rápidamente una campaña ideológica interna para movilizar a los norteamericanos para la participación en la guerra.


1917 fue decisivo porque, con la revolución bolchevique, Rusia se apartó de la guerra –conforme la premisa de Lenin, de que se trataba de una guerra interimperialista–, mientras Estados Unidos ingresaba en la guerra, haciendo que la balanza se inclinara hacia el bloque anglo-francés.
Con la Segunda Guerra –en verdad el segundo round de una misma guerra, con las mismas características y un intervalo de pocos años– y la segunda derrota del bloque formado por Alemania, Italia y Japón, se allanaba el campo para la hegemonía imperial norteamericana. Guerras interimperialistas, las más crueles de todas las guerras, en el continente que se consideraba el más civilizado del mundo, para dirimir la disputa hegemónica entre las potencias capitalistas sobre la dominación global. El inicio de la primera, del que se cumple ahora un siglo, fue el comienzo de esa gran debacle europea.

 

Publicado enInternacional

El tribunal penal de Minia (sur de Egipto) condenó hoy a muerte a 183 supuestos seguidores de los Hermanos Musulmanes, entre ellos el líder de la cofradía, Mohamed Badía, por disturbios y actos de violencia en esa provincia el pasado agosto. Según informó la agencia estatal de noticias Mena, otros 496, sobre un total de 683 acusados, fueron absueltos, mientras que cuatro personas recibieron una sentencia a cadena perpetua.
Alrededor de 120 acusados se encuentran en prisión preventiva por el asesinato premeditado de un policía, mientras que el resto fueron juzgados en rebeldía.


Según dijeron fuentes judiciales a Efe, los acusados que son procesados en ausencia se exponen a penas mayores, que luego pueden ser revisadas si finalmente comparecen ante el tribunal. Los juzgados estaban acusados de homicidio, intento de asesinato, robo, uso de la fuerza, ataque contra instalaciones públicas en multitud, provocar incendios y posesión de armas de fuego sin licencia.


La corte, presidida por el polémico juez Said Yusef Sabri, emitió su veredicto definitivo tras recibir el dictamen no vinculante del muftí de Egipto, Shauki Alam, a quien envió un fallo preliminar con 683 condenados a muerte en abril para que éste emitiera su opinión, como es preceptivo en la ley egipcia.


Los allegados de los procesados, que esperaban a las puertas del tribunal, reaccionaron con estupor a las sentencias, confundidos por las diferentes versiones que ofrecían los abogados de los inculpados a la salida de la sesión, según dijeron a Efe testigos presenciales.
Los hechos se remontan a agosto pasado, cuando una ola de violencia sacudió la aldea de Al Adua, en la provincia de Minia, tras el desmantelamiento de las acampadas en las plazas cairotas de Rabea al Adawiya y Al Nahda, donde los islamistas protestaban por la destitución militar de Mohamed Mursi.

Publicado enInternacional
Lunes, 16 Junio 2014 05:53

La apuesta por un mundo multipolar

Evo Morales, Raúl Castro, Nicolás Maduro, José Mujica y otros presidentes destacaron la crisis generada por el neoliberalismo y cuestionaron el rol de los Estados Unidos. La declaración de la cumbre fijó la erradicación de la pobreza como el objetivo central.

"El neoliberalismo ha generado un crisis económica global que empujó a millones de personas hacia la pobreza extrema. Es hora de caminar en otro sentido para construir un orden social más justo", aseguró el presidente de Cuba, Raúl Castro, uno de los jefes de Estado que participó ayer en la jornada de cierre de la cumbre del G-77+China. La representación de los mandatarios latinoamericanos se completó con las palabras del venezolano Nicolás Maduro, el uruguayo José "Pepe" Mujica, el salvadoreño Salvador Sánchez Cerén y el anfitrión, Evo Morales, quienes coincidieron en las críticas al neoliberalismo, a los Estados Unidos y en la necesidad de establecer "un nuevo orden mundial para vivir bien", tal como señala el lema de la convocatoria.


Luego de compartir el Encuentro Plurinacional de los Pueblos el sábado por la tarde, los presidentes latinoamericanos volvieron a mostrar sus coincidencias en el plenario del G-77+China, del que participaron delegaciones de cuatro continentes. "Esta aprobación de la declaración prácticamente es un relanzamiento del grupo más grande de las Naciones Unidas, relanzamiento para que siga trabajando con políticas de complementariedad y solidaridad, con mucha ética, con valores", aseguró Morales durante la reunión extraordinaria convocada con motivo de los 50 años de la fundación del grupo de países en desarrollo, que actualmente alcanzó los 133 miembros.
La Declaración de Santa Cruz, aprobada por los participantes en la Cumbre del G-77+China, establece la e

rradicación de la pobreza como el objetivo central y conductor de la agenda de desarrollo post 2015, que será motivo de discusión el año próximo en la asamblea general de Naciones Unidas. Entre sus 242 puntos se destacan el problema de la desigualdad, los patrones de consumo y producción insostenibles de los países desarrollados y la excesiva orientación al lucro que no respeta al planeta.


El presidente de Bolivia aprovechó la ocasión para revalorizar a Fidel Castro –hermano del actual presidente cubano–, al calificarlo como "el hombre más solidario del mundo". Raúl Castro, en su discurso, acusó a los Estados Unidos por "amenazar con acciones ilegales" a muchos de los pueblos representados en la cumbre y puntualmente trató el caso de Venezuela. "Es objeto de una campaña desestabilizadora basada en los principios de la guerra no convencional que alienta la subversión y la agitación interna", aseguró, y reiteró que Cuba sufre desde hace décadas "atentados, provocaciones y un bloqueo injusto".


Maduro planteó la necesidad de construir "una nueva humanidad" y aseguró que el G-77 es un instrumento para la creación de un mundo "multipolar, pluripolar y multicéntrico, sin imperios, sin hegemonismos, sin sistemas de dominación, ni de amenazas". "Hay que retomar los proyectos del sur, el Banco del Sur para el desarrollo en condiciones justas de un nuevo orden económico internacional. Hay que retomar los proyectos culturales para la independencia cultural", agregó en sintonía con las palabras de Mujica, que centró su discurso en la crítica a la "cultura de la acumulación y el despilfarro".


"Si no cambia la cultura, no cambia nada. Tenemos que terminar con la teoría de la acumulación, propia de un capitalismo que invierte tantos recursos para socavar la vida del planeta", sostuvo Mujica, en una intervención que significó una ruptura conceptual con el consumismo: "Otra humanidad es posible a partir de otros valores. Este enfrentamiento va mucho más allá de la fuerza material. Hemos visto construir las mejores hermosas utopías, los mejores sueños, y hemos visto que el peso sordo de las mercaderías en las aduanas termina destrozando los mejores sueños de solidaridad que los hombres pudimos construir", sentenció.


Por fuera de los presidentes latinoamericanos, la participación del vicepresidente de la Asamblea Popular China fue relevante para la cumbre. Chen Zhu pidió insistir en el principio de responsabilidad común respecto del cambio climático y promover la reforma del sistema financiero internacional.

Publicado enInternacional
Vicepresidente de EU apadrina la cumbre energética de Norteamérica de Goldman Sachs

Fue muy reservada la cumbre energética de Norteamérica del 10 y 11 de junio en Nueva York, patrocinada por el omnipotente banco de inversiones Goldman Sachs (http://www.goldmansachs.com/our-thinking/our-conferences/north-american-energy-summit/) –que provee de recursos humanos al sector financierista de los gobiernos trasatlánticos–, donde se deslizó, lejos de los reflectores acostumbrados, el director entreguista de Pemex, Emilio Lozoya Austin, otro apparatchik itamita, quien participó en un panel deslucido (http://www.alfredojalife.com/north-american-energy-summit/).


Los multimedia de Estados Unidos –ya no se diga los desinformadores del "México neoliberal itamita", con la excepción de algunas notas marginales que espulgué– pasaron deliberadamente por alto la trascendental cumbre energética a la que asistieron el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, y el secretario de Estado, John Kerry (http://www.ibtimes.com/watch-live-vice-president-biden-delivers-keynote-goldman-energy-summit-new-york-1598280).


David Giambusso reseña que en la cumbre de Goldman Sachs, Biden urgió a inversiones en infraestructura y en energía renovable con el fin de "arrear (sic) el boom (sic) energético de las décadas (sic) por venir" (http://www.capitalnewyork.com/article/city-hall/2014/06/8547001/goldman-summit-biden-urges-investment-infrastructure-and-renewable).

Joe Biden prosigue obstinadamente con el contumaz discurso mendaz y pugnaz sobre la revolución energética de Estados Unidos como la nueva Arabia Saudita del siglo XXI, pese a las aparatosas refutaciones de la EIA (http://www.jornada.unam.mx/2014/05/28/opinion/018o1pol), a menos que el vicepresidente considere ya como expropiadas las pletóricas reservas del "México neoliberal itamita": tanto en las aguas profundas del Golfo de México como en la Cuenca de Burgos y el noreste mexicano, donde la dupla Peña/Videgaray participará como lejana observadora sin capacidad tecnológica ni de vigilancia, ni física ni contable.

 


Joe Biden emitió la aburrida arenga transformadora de la propaganda de la dupla Peña/Videgaray que convertirá a Estados Unidos (nota: ¡no a México!) en una superpotencia (¡supersic!) energética, cuando Estados Unidos se encuentra –que no México– en medio de una transformación (sic) energética que literalmente está cambiando el mundo.


Estados Unidos debe invertir sincrónicamente en la infraestructura que ha quedado rezagada y Joe Biden advirtió que específicamente la infraestructura del gas natural (léase: gasoductos y terminales para su licuación) necesitaba reparaciones, así como triplicar la presente tasa de inversión.


El polémico vicepresidente –que acaba de agraviar a los alemanes como xenófobos– exultó que Estados Unidos es "el principal exportador de productos del petróleo –nota: de elevado valor agregado– y el mayor productor de gas natural", además de que la administración Obama ha triplicado la energía eólica y ha incrementado más de 10 veces la energía solar.


Joe Biden no está actualizado de los estrujantes desmentidos de la EIA que podaron en 96 por ciento las cuentas alegres sobre las reservas del yacimiento Monterey, que hubiera abastecido con dos terceras partes el total de extracción del gas shale (esquisto/lutita/grisú/bituminoso/pizarra) de Estados Unidos, y alardea que el boom del shale gas estadunidense ha apaciguado los mercados foráneos, donde la menor demanda de Estados Unidos ha dado mayores opciones de combustible fuera de Rusia y la OPEP a las empresas europeas y asiáticas.


La cosmogonía ultrarreduccionista de Joe Biden extrapola desde el vacío que la suficiencia (¡supersic!) energética de Estados Unidos incrementa su habilidad para influir en los eventos en el mundo y reduce la habilidad de algunos países de usar a la energía como arma. ¡Ajá! Aconsejó a los banqueros apostar en el carbón cuando Obama acaba de anunciar parámetros para restringir su emisión, mientras advertía sobre el riesgo de que Estados Unidos importe energía renovable.


Maria Galucci, de International Business Times, reporta su visión de la cumbre muy reservada y coloca en relieve la apuesta de Joe Biden en la energía limpia debido al impacto del cambio climático cuando "el boom energético debe ser visto como una transición (sic) no sólo hacia una mayor independencia energética, sino también en energía renovable" (http://www.ibtimes.com/biden-speech-highlights-paradox-all-above-energy-strategy-celebrating-oil-gas-calling-1598784).


Desde luego que la independencia energética de Estados Unidos pasa por la dependencia del "México neoliberal itamita" bajo el esquema de seguridad energética de Norteamérica, próxima a ser colocada bajo el paraguas militar del Comando Norte (NorthCom).


Ya expuse que los infogramas de Goldman Sachs demuestran que el principal sostén de Norteamérica provendrá de las pletóricas reservas de hidrocarburos del "México neoliberal itamita" (http://www.jornada.unam.mx/2014/06/11/politica/018o1pol?partner=rss).

Maria Galucci reporta que la cumbre de Goldman Sachs congregó a la " crème de la crème" de los sectores público y privado de Estados Unidos/Canadá/México (Norteamérica), cuando los tres países han creado una relación comercial de un millón de millones de dólares (un trillón en anglosajón) y su cooperación (¡supersic!) en energía crece cada día más íntimamente (sic), con algunos escollos como es el caso del oleo/gasoducto Keystone XL de Canadá. Joe Biden no exhibió ningún escollo del lado del sumiso "México neoliberal itamita".

Dejo de lado los megaescándalos del mancillado Goldman Sachs, que se dispone a tomar el lugar de otros bancos de inversiones para crear la especulativa burbuja financierista en el "México neoliberal itamita", tanto en las aguas profundas del Golfo de México como con el shale gas del noreste mexicano.


¿Asistió a la cumbre de marras y amarres el mayor banco inversionista del mundo Black Rock, que preside el israelí-estadunidense Larry Fink (http://www.jornada.unam.mx/2013/12/11/opinion/026o1pol)?


El tropismo energético/gasero del clan Biden es proverbial: Hunker, hijo del controvertido vicepresidente, es copropietario de la principal gasera privada de Ucrania (http://rt.com/business/158660-biden-son-ukraine-company/).


Antes del espíritu de Toluca, donde Obama selló con Peña la seguridad energética de Norteamérica, Joe Biden –en forma insólita contraviniendo la verticalidad del protocolo– se había reunido con Videgaray (http://es.scribd.com/doc/192136282/Biden-Videgaray), mientras Emilio Lozoya Austin, miembro del Instituto México (sic) del Wilson Center/ITAM (apadrinado por el Departamento de Estado), recibía instrucciones de Condy Rice (http://www.jornada.unam.mx/2013/07/31/politica/020o1pol), directiva de Chevron, ex secretaria de Estado y ex asesora de Seguridad Nacional de Baby Bush (http://es.scribd.com/doc/190772672/CRice1).


¿Cuál es la dimensión geopolítica de la cumbre energética de Norteamérica?

 

Mediante las pletóricas reservas de sus dos vecinos sumisos, México y Canadá, y bajo la metáfora de Norteamérica diseñada para cándidos, Estados Unidos responde así al histórico acuerdo gasero de Rusia y China (http://www.jornada.unam.mx/2014/05/25/opinion/012o1pol), que asienta un nuevo orden geoestratégico tripolar: Estados Unidos, Rusia y China.


www.alfredojalife.com
Facebook: AlfredoJalife
http://vk.com/id254048037

Publicado enInternacional

La ley ha sido en Colombia un elemento generador de miedo, no de respeto y civilidad. Miedo a ser empapelado jurídicamente, miedo a ser juzgado, miedo a que justamente la ley se imponga sobre la conciencia individual y social.


Digámoslo francamente: si Colombia fuera un país verdaderamente democrático (no formalmente), si Colombia fuera un país maduro y adulto, lo que hemos presenciado en días pasados no debería suceder y el desenlace de los acontecimientos hubieran sido muy otros.


Hagamos un pequeño experimento mental: supongamos que existe un país en el que existe dos candidatos presidenciales que pasan a segunda vuelta. Antes de la primera vuelta y entre la primera y la segunda, uno de los candidatos es pillado en un video —publicado sin editar por el más prestigioso e institucionalista de los periódicos— y antes por la más independiente de las revistas. En ese video el candidato viola la institucionalidad, se ve que quiere desbaratar el más importante de todos los proyectos nacionales hasta la fecha. Digamos caprichosamente que se trata de la firma de la paz, en un país con más de 50 años de conflicto armado y social.

El candidato se ve distensionado y todo apunta que no hay ninguna casualidad en el video. A los pocos días, varios asesores de seguridad que trabajan para la campaña denuncian que el candidato a la presidencia sabía de absolutamente todas las irregularidades —militares políticas, y de seguridad—. Es más, hasta uno de los hijos del candidato sale igualmente mal librado.


En este experimento mental, el candidato aparece en la primera rueda de prensa con el abogado más prestigioso defensor de todas las posturas ultraderechistas del país, conocedor de las triquiñuelas jurídicas más escabrosas. Un personaje estéticamente horripilante (un buen motivo para cualquier caricaturista).


El punto es: si Colombia fuera un país verdadero —a la manera, por ejemplo, de las grandes democracias en el mundo, el candidato en cuestión habría debido renunciar. La sociedad se habría levantado contra el mismo. Lo mejor de las instituciones lo habrían recusado, y muy seguramente claudica a sus aspiraciones políticas. Sería, en una palabra: su muerte política.


Por algo mucho menos grave cayó fulminantemente Richard Nixon en el escándalo del Watergate. Por algo mucho menos grave el capitán y los altos oficiales de un navío en Corea del Sur serán juzgados de manera taxativa y el que menos tendrá una pena de 40 años. Por mucho menos, Silvio Berlusconi fue juzgado y cayó prisionero. Así, numerosos otros casos pueden ser aportados.


Eso sucede en países en donde existe una conciencia social e institucional, cultural e individual altamente política, con elevados estándares éticos, con un sentido de la dignidad propia notable.


Pero en Colombia, desde Santander y Bolívar hasta la fecha, el derecho es un arma de restricción y castigo, de privilegio y poder antes que de liberación. Nunca, históricamente, en el país ha sucedido que nadie esté por encima de la ley. La ley, como se dice desde la Colonia (si no antes), es para los de ruana. Bolívar fue perseguido y despreciado, y en lo sucesivo ganó e imperó el santanderismo. Esto es, el leguleyismo. Colombia jamás ha alcanzado un grado de conciencia ética y política debido al imperio del derecho y de la ley.


Todo parece ser que es efectivamente un axioma: los pueblos y las sociedades se merecen los dirigentes que tienen. Zuluaga y Uribe son el resultado de lo que este país se merece —y es—. Dramático, patético. Trágico.


Desde luego que hay razones suficientes que explican el muy bajo nivel político de los colombianos. Entre ellas se destaca el hecho de que la política ha sido cooptada por la microeconomía y, socialmente, en la lucha por la subsistencia. También está el hecho de que la oposición y la independencia han sido histórica y sistemáticamente castigadas y eliminadas en la historia nacional. El sistema jamás perdona la libertad y la independencia. Por el contrario, el sistema premia la lealtad y la fidelidad. Atadura contra autonomía, compromiso contra sentido crítico.


El derecho es una de las principales razones de la violencia en este país, y de las injusticias y vicios de toda índole. Por encima de la ética y la política. "Hecha la ley, hecha la trampa", es una de las primeras enseñanzas que recibe cualquier estudiante de derecho en Colombia.


La ley ha sido en Colombia un elemento generador de miedo, no de respeto y civilidad. Miedo a ser empapelado jurídicamente, miedo a ser juzgado, miedo a que justamente la ley se imponga sobre la conciencia individual y social. O sobre la ética, como es siempre el caso.


Los periodistas se autoeditan y se autolimitan, por consiguiente, como consecuencia al miedo a la ley. Los médicos se inventan el consentimiento informado por prevención a una demanda. Y los bancos obligan a firmar documentos en blanco que pueden ser usados después en contra de los clientes o usuarios si llega a ser necesario. Y así, en numerosos casos de la vida nacional


Lamentablemente, Santander ha matado a Bolívar, y el santanderismo ha imperado sobre el llamado a la decencia o la independencia, la ira o la dignidad. Todo lo demás es anécdota y tragedia.


Nada político le sucederá a Zuluaga hasta que la ley no obre primero. En Colombia, la política y la ética van a la seguidilla del derecho y la ley. Un caso patológico único en el mundo.


Si Colombia fuera un país serio y maduro, independiente y crítico, la prensa y la institucionalidad, la sociedad y los individuos, la cultura y el decoro habrían imperado. Y luego, claro, hubiera venido la instancia jurídica o judicial. Pero no es este el caso.


Este es el país que ha tocado las puertas a la OCDE, el Club de las Buenas Costumbres y Prácticas, como las ha llamado el candidato–presidente Santos. Debe ser deseable que la política y la ética tomen la delantera sobre la marrullería, la retórica y el miedo a la ley. Bueno, eso es justamente lo que todos los que votemos el domingo decidiremos. Por lo menos, con la paz, se trata del comienzo, eventual, de que el derecho no mate a la política.

Publicado enColombia
Venezuela: para que haya paz, poder al pueblo

Desde hace un año, diferentes acciones impulsadas por amplios sectores del pueblo de a pie y acompañadas por Maduro vienen a confirmar el rumbo estratégico asumido por la Revolución Bolivariana. En el marco de una coyuntura compleja -marcada por el intento golpista de la ultraderecha-, millones de personas se proponen continuar el legado de Chávez, en un momento clave para América Latina y el Caribe. Es Comuna o nada.


No sólo Venezuela está pendiente de las circunstancias que enfrentan abiertamente a los dos proyectos en disputa: el de construcción del socialismo bolivariano, basado en la democracia participativa y protagónica; o el de restauración de un capitalismo completamente subordinado a las trasnacionales, que implica al mismo tiempo la vuelta al poder de los sectores dominantes durante el Pacto de Punto Fijo. Es que el resultado de este partido tendrá impacto en todo el continente.


Un triunfo del chavismo empujará con más fuerza la integración entre los pueblos. Estados Unidos, por el contrario, intenta garantizarse las mayores reservas de petróleo del mundo, pero además terminar con el mal ejemplo que supone un pueblo que se organiza y percibe que tiene crecientes cuotas de poder político en la sociedad. Paradójicamente, este es uno de los elementos más desconocidos fuera del país, aunque le aporta la mayor radicalidad al proceso venezolano.


Un oído en el pueblo, para entender el proceso


Acostumbrados a mirar exclusivamente hacia arriba, a derecha o izquierda se hacen análisis de la situación de Venezuela donde el gran ausente es el protagonista principal, aquel que "se acrece en las dificultades", como lo muestra la historia reciente del país, al menos desde el contragolpe popular de abril de 2002.


A pesar de este ninguneo internacional, es allí donde se encuentra la causa de la resistencia prolongada, ante una ofensiva que incluye ataques de todo tipo, desde la utilización de francotiradores como "apoyo" de manifestantes identificados con la etiqueta de estudiantes pacíficos –que sin embargo asesinan personas con alambres e incendian autobuses y universidades- hasta la agresiva diplomacia del Departamento de Estado. Todo suficientemente cubierto por las matrices de los medios hegemónicos, capaces de penetrar a escala planetaria en la mayoría de las conciencias, incluso de las gentes que creen estar informadas por leer las tapas de los grandes periódicos. No es casual, en este contexto, que la construcción de las Comunas no ingrese en "la agenda", que condiciona lo decible sobre la Revolución Bolivariana.
Por eso el tema tampoco es asumido por medios progresistas o de izquierda, que en la mayoría de los casos reducen el proceso revolucionario a lo que sucede a nivel de gobierno, sin observar la profundidad de algunas propuestas que involucran al Estado -desde ya- pero en interacción dialéctica con las organizaciones de base.


Este proceso hunde sus raíces en el programa de gobierno vigente (el Plan de la Patria 2013-2019) y en el Golpe de Timón de Chávez, que plantea la necesidad de avanzar hacia el Estado comunal, con el objetivo de superar el Estado liberal burgués.


En los últimos doce meses, más de 630 comunas han sido registradas por el Estado en transición. Muchas otras se encuentran en construcción, con el horizonte de consolidar 3 mil en los próximos seis años. Esta novedosa forma jurídico política de nuevo tipo recoge la tozuda aspiración del pueblo de avanzar en el autogobierno, en vínculo con organismos del gobierno central y no pocas veces con indiferencia -o con la sorda oposición- de los niveles intermedios, gobernaciones o alcaldías, incluso las chavistas.


Así es que en medio de las guarimbas, que tanta prensa han recogido a nivel mundial, distintos acontecimientos indican que por abajo crece el poder popular. Por lo dicho, este es un dato insoslayable para comprender qué está pasando. Y también para proyectar de qué le sirve al resto de los pueblos que la heterodoxa experiencia bolivariana continúe resistiendo

.
Organizarse para ser libres


En marzo, mientras el gobierno impulsaba Conferencias de Paz con distintos sectores, unos 300 delegadas y delegados comuneros se reunieron en Las Casitas, Estado Zulia, a debatir un plan de acción para profundizar la organización popular.


Dos meses después, el 17 de mayo, cerca de 20 mil personas colmaron el Poliedro de Caracas para encontrarse con el ministro de Comunas, Reinaldo Iturriza y con el presidente Nicolás Maduro. Allí presentaron los acuerdos de Las Casitas, que incluyeron propuestas en temas políticos, económicos y comunicacionales hacia la paz y la convivencia.


La jornada llevó el nombre de "Comunas productivas hacia la ofensiva económica por la paz y por la vida" e hizo hincapié en el aporte que la organización comunal puede hacer a la superación del modelo rentista petrolero. Un modelo caracterizado por importar la mayoría de los bienes básicos -entre ellos, los alimentos- y por lo tanto débil ante la guerra económica, el arma más importante de los sectores interesados en derrocar al gobierno.


Los comuneros y las comuneras destacaron el trabajo realizado por el ministro Iturriza y propusieron "avanzar en el encadenamiento productivo, mediante la construcción de redes socioproductivas a partir de la unidad nacional de las comunas".


También pidieron a Maduro que continúe "resteado" con las comunas y celebraron la resistencia ante las protestas violentas, inexistentes en los barrios populares. "Este pueblo comunero se hace respetar con organización, ética y alegría", dijeron, para señalar la ofensiva mediática contra la Revolución Bolivariana. "Las empresas privadas de comunicación se han encargado de potenciar una matriz alejada de nuestra realidad. (...) Medios de comunicación: vengan a nuestras comunidades y digan la verdad".


Siguiendo a Chávez, recordaron que "para que haya paz, debe darse poder al pueblo. Ni en esta Patria ni en ninguna otra habrá paz si se mantiene el sistema capitalista".

.Potenciar la unidad comunal


Además de anunciar la transferencia de recursos para la economía comunitaria, Maduro levantó la apuesta y propuso crear un Consejo de Gobierno Comunal, que agrupe a los organismos de autogobierno a nivel nacional y tenga interlocución directa con Presidencia.


"Ustedes me hacen las propuestas, yo las articulo con las políticas y me hacen llegar las críticas de las fallas que tiene el Gobierno Bolivariano. ¡Que viva la crítica popular! Aprendamos a alimentarnos de la crítica. No le tengamos miedo a la verdad, ese es el método de Hugo Chávez", dijo el presidente entre muchos aplausos.


En este mes que comienza -y que se anuncia como de suma importancia, ante otros escenarios de desestabilización-, se realizarán nuevos encuentros. Uno de ellos será "La fiesta de los saberes comunales", que se está desarrollando estos días en Caracas, para intercambiar y mostrar el conocimiento presente en la organización social. De acuerdo a lo expresado por el ministro Iturriza, el desafío es "crear las condiciones para que no dependamos en ninguno de los momentos del ciclo productivo del capitalismo". Tamaño desafío. Por ahí andan los debates del pueblo venezolano, bajo acecho, pero insistiendo en la construcción del socialismo.

Por Fernando Vicente Prieto, desde Caracas – @FVicentePrieto
Artículo publicado en Notas.org.ar el 6 de junio de 2014 (http://notas.org.ar/venezuela-para-que-haya-paz-poder-al-pueblo/)

Publicado enInternacional
Domingo, 08 Junio 2014 05:53

El juego geopolítico ruso-chino

El juego geopolítico ruso-chino

Los gobiernos, los políticos y los medios en el mundo occidental parecen incapaces de entender los juegos geopolíticos que juegue alguien situado en cualquier otra parte. Sus análisis en torno al nuevo acuerdo proclamado por Rusia y China son un pasmoso ejemplo de esto.
El 16 de mayo, Rusia y China anunciaron que habían firmado un tratado de amistad que durará por siempre, pero que no es una alianza militar. Simultáneamente anunciaron uno sobre gas, en el que ambos países construirán un gasoducto para exportar gas ruso a China. China prestará a Rusia el dinero para que pueda construir su parte del gasoducto. Parece que Gazprom (principal productor de gas y petróleo en Rusia) hizo algunas concesiones en el precio a China, punto que había estado deteniendo el acuerdo por algún tiempo.

Si uno lee los medios del 15 de mayo, están llenos de artículos que explican por qué un acuerdo así sería poco probable. Al día siguiente, cuando sin embargo se concretó el acuerdo, los gobiernos de Occidente, los políticos y los medios se dividieron entre quienes pensaron que era una victoria geopolítica del presidente ruso Vladimir Putin (y lo deploraron) y aquellos que argumentaron que esto no haría mucha diferencia geopolítica.


Es bastante claro, a partir de las discusiones y los votos en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas durante los últimos años, que Rusia y China comparten una aversión por las varias propuestas puestas a consideración por Estados Unidos (y con frecuencia secundadas por varios países europeos) para autorizar el involucramiento directo en la lucha civil en Ucrania y en los múltiples conflictos en Medio Oriente (lo que abriría en última instancia el camino a un involucramiento militar).


Las sanciones unilaterales que Estados Unidos impuso a Rusia debido a su presunto comportamiento en Ucrania y la amenaza de más sanciones sin duda han apresurado el deseo de Rusia por encontrar salidas adicionales para su gas y petróleo. Y esto, a su vez, condujo a hablar mucho de una revivida Guerra Fría entre Rusia y Estados Unidos. Pero ¿es esto en realidad el punto central del nuevo acuerdo de Rusia y China?
A mí me parece que ambos países están realmente interesados en una restructuración diferente de las alianzas entre los Estados. Lo que Rusia busca en realidad es un acuerdo con Alemania. Y lo que China realmente busca es un acuerdo con Estados Unidos. Y su táctica es anunciar esta alianza para siempre entre ellos.


Alemania claramente está dividida acerca de la perspectiva de incluir a Rusia en una esfera europea. La ventaja de Alemania en un arreglo así sería consolidar su base de consumidores en Rusia para su producción, garantizar sus necesidades energéticas e incorporar la fuerza militar rusa a su planeación global de largo plazo. Dado que esto haría inevitable la creación de una Europa post-OTAN, existe oposición a la idea no sólo en Alemania, sino por supuesto en Polonia y en los Estados bálticos. Desde el punto de vista de Rusia, el objetivo del tratado de amistad Rusia-China es fortalecer la posición de aquellos en Alemania favorables a trabajar con Rusia.


China, por otra parte, está fundamentalmente interesada en domar a Estados Unidos y reducir su papel en Asia oriental, pero dicho esto quiere reforzar, no debilitar, sus vínculos con Estados Unidos. China busca invertir en Estados Unidos a tasas de ganga y piensa que ahora es la oportunidad. Quiere que Estados Unidos acepte su emergencia como potencia regional dominante en Asia oriental y sudoriental. Y quiere que Estados Unidos utilice su influencia para evitar que Japón y Corea del Sur se conviertan en potencias nucleares.


Por supuesto que lo que China quiere no está en consonancia con el lenguaje ideológico que prevalece en Estados Unidos. Sin embargo, parece haber dentro de Estados Unidos un respaldo callado para una evolución de las alianzas, especialmente al interior de las principales estructuras corporativas. Justo como Rusia quiere utilizar el tratado de amistad para dar aliento a que ciertos grupos en Alemania se muevan en la dirección que les parece más útil, así China busca hacer lo mismo en Estados Unidos.


¿Funcionarán estos juegos geopolíticos? Posiblemente, pero no hay la certeza, para nada. No obstante, desde la perspectiva de Rusia y China, tienen todo qué ganar y muy poco qué perder con esta táctica. La cuestión real es cómo evolucionará en el futuro cercano el debate interno en Alemania y en Estados Unidos. Y en cuanto al argumento de que el mundo está regresando a la Guerra Fría entre Estados Unidos y Rusia, piensen que este argumento es sólo la contratáctica de aquellos que entienden el juego que están jugando Rusia y China e intentan contrarrestarlo.


Traducción: Ramón Vera Herrera
© Immanuel Wallerstein

Publicado enInternacional