Martes, 11 Junio 2013 06:14

Farsa, el juicio a Manning

Farsa, el juicio a Manning

El juicio contra el soldado Bradley Manning, acusado por Estados Unidos de haber entregado documentos gubernamentales secretos a Wikileaks, es una farsa: su resultado está decidido de antemano, sostiene Julian Assange, fundador y editor de esa organización, la más odiada y perseguida por Washington después de Al Qaeda. En el proceso, la defensa está atada de manos y la fiscalía busca, además de sentar un precedente, establecer “un control totalitario sobre todos los empleados gubernamentales” y una fase preparatoria para un juicio “contra Wikileaks y contra mí”.

 

Desde su refugio en la embajada de Ecuador en Londres, el australiano ofreció una extensa entrevista a este diario en la que abordó, además del proceso contra Manning, las perspectivas y propósitos del propio Assange como candidato al parlamento de Australia, el papel de los medios tradicionales, la eclosión de información independiente en Internet, la politización creciente de la red, el papel de los poderes fácticos en la política estadunidense, el realineamiento de Suecia como aliado estrechísimo y subordinado de Washington. Y otros asuntos.

 

La plática tiene lugar en una desangelada oficina de la representación ecuatoriana, a no más de cuatro metros de distancia del policía británico cuya gorra se asoma por la ventana elevada del recinto. Afuera la vida londinense bulle con normalidad, animada por la clientela de Harrods, la tienda departamental situada a una cuadra.

 

Posiblemente los dos uniformados ubicados afuera de la embajada se dediquen con sinceridad a procurar la seguridad de ésta. Para garantizar que Assange no escape hay un enjambre de agentes “secretos” –las comillas vienen a cuento porque son inconfundibles en cualquier país– que pulula por la calle de Hans Crescent y las aledañas. Son de varias agencias y no sólo británicos (del MI5, oficialmente encargado de “proteger al Reino Unido de amenazas contra la seguridad nacional”), sino también estadunidenses, a decir del vigilado.

 

Sin embargo, nadie obstruye el acceso ni pregunta nada ni revisa maletas cuando se ingresa a la representación diplomática. Uno toca el timbre, un empleado de la embajada abre la puerta, franquea el paso e invita a tomar asiento en un amplio despacho. A los pocos minutos, Assange emerge del fondo de la embajada.

 

Han pasado casi dos años y medio desde la noche del martes 18 de enero de 2011, cuando, en una localidad del este de Inglaterra, Assange entregó a este enviado una memoria USB que contenía 2 mil 995 cables enviados al Departamento de Estado en años y meses anteriores por la embajada y los consulados de Estados Unidos en México. El perseguido conserva la jovialidad de entonces y se le ve sereno mientras habla. Dos cambios perceptibles, de entonces a la fecha: sus gestos de niño travieso han desaparecido y a su pelo casi blanco –era de un rubio extremo– se le ha caído el “casi”.

 

Empecemos por lo que dice Assange sobre la corte marcial que por estos días juzga a Manning en la base militar Fort Meade, en Maryland, justo donde se ubica la enorme sede de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés).

 


Una defensa imposibilitada para defenderse

 

–Dices que el juicio contra Manning es una mascarada.

 

–Sí. Es absolutamente político. En un juicio debería tratarse de establecer la verdad, la culpabilidad o inocencia de una persona. Su resultado tendría que depender de lo que digan los testigos, y así. Pero este juicio fue deliberadamente planeado para desembocar en una conclusión predeterminada. Es un show.

 

–¿Veredicto y sentencia ya decididos?

 

–La juez estableció limitaciones a la defensa: no puede presentar más que a un puñado de testigos, mientras la parte acusadora tiene permitidos 141; casi todos los de la defensa, en cambio, fueron vetados. El tribunal prohibió a la defensa argumentar sobre la intencionalidad; o sea, no puede presentar testigos o pruebas que tengan que ver con las intenciones, ni probar que la intención del acusado no era dañar a Estados Unidos, los militares y el gobierno, sino ofrecer a la gente información acerca de los crímenes de guerra y su contexto. Además, la defensa tiene prohibido presentar cualquier prueba, cualquier informe gubernamental, cualquier testigo, que muestre que el acusado no causó daño alguno.

 

“Si hacemos un paralelismo, imaginemos que te acusan de asesinato y te envían a una corte como la que juzga a Bradley Manning. No podrías alegar que fue en defensa propia ni presentar material de video que así lo demostrara porque eso sería hablar sobre la intención. Tú intentabas defenderte, no asesinar a alguien, pero te prohibirían mostrar eso. Si la supuesta víctima estuviera viva, no lo podrías llevar al tribunal, no podrías mostrar que no hubo daño. En otras palabras, la defensa no se puede defender.

 

“El cargo más grave elaborado por la fiscalía contra Manning es el de ayudar al enemigo [documento de la acusación, en http://goo.gl/r5l1K]. Es un delito grave. El fiscal pidió cadena perpetua, pero la juez podría, si quisiera, dictar la pena de muerte. Por la trascendencia de ese posible castigo, esto debería ser juzgado con completa seriedad. En cambio, el juzgado y el fiscal se burlan del mundo. Dicen que el fiscal no tiene que demostrar que Manning ayudó al enemigo.

 

“¿Y qué significa ayudar al enemigo? Pues dicen que Manning se comunicó con una organización periodística que a su vez se comunicó con el público, y el público incluye a Al Qaeda. El termino que usan en la formulación de cargos es ‘comunicación indirecta con Al Qaeda vía Wikileaks’. O sea que el enemigo es el público, y que éste, en todo caso, incluye a Al Qaeda. Si te comunicas con un periodista, y por medio de éste, con el público, luego entonces te comunicaste con Al Qaeda. Así que comunicarte con un periodista es ahora un delito de posible pena capital en Estados Unidos. Ese es el precedente que intentan crear. Quieren hacer eso porque implica un control totalitario sobre todos los empleados gubernamentales estadunidenses.

 

“La juez estableció que lo único que el fiscal tiene que demostrar es que, junto con el resto del mundo, Al Qaeda leyó los informes de Wikileaks. Ni siquiera tiene que probar que Al Qaeda hizo algo con esta información. Basta con que la organización terrorista haya leído The New York Times y visto CNN, y con eso ya leyó a Wikileaks, junto con los demás.” [Para mayor información, consultar el blog del juicio contra Bradley Manning, en el sitio web de La Jornada: http://goo.gl/Er41w]

 


Los objetivos siguientes: Assange y Wikileaks

 

–¿Y qué hay con Wikileaks?

 

–El juicio no sólo se desarrolla para aterrorizar a futuros Bradleys Mannings; también está ahí para preparar el terreno de una acusación contra Wikileaks y contra mí. Si la gente vio el caso la semana pasada, habrán visto cómo desde el primer día decían que Manning era agente de Wikileaks, que yo lo controlaba, le daba tareas que llevar a cabo, información que conseguir.

 

“No necesitarían hacer eso en el caso de Manning porque él ya admitió, en su declaración, que pasó información a Wikileaks y que Wikileaks la publicó posteriormente. Pero el fiscal no dice ‘el acusado ya admitió haber hecho esto, no hay nada que discutir’; no, dice que Assange hizo tal y tal. Lo hace para armar una historia ante el público, lo cual es política y legalmente necesario para el siguiente caso. También es parte del espectáculo contra Manning, pero también contra Wikileaks y contra mí.”

 

–¿Una muestra de lo que pasaría si te extraditaran?

 

–Sabemos que trabajan en lo que llaman, en su correspondencia formal con la embajada de Australia en Washington, “una investigación de escala y naturaleza sin precedente”, con más de una docena de dependencias involucradas. El Departamento de Justicia admitió hace tres días que continúa con esto. Y tengo indicios creíbles de que hay una acusación sellada contra mí. El responsable es Neil McBride, fiscal para el distrito oriental de Virginia, que es donde se llevan a cabo todos los procesos judiciales de seguridad nacional. El jurado estaría compuesto por gente que trabaja en la CIA, el Pentágono y la NSA. En esa región existe la mayor concentración de empleados de oficinas de seguridad nacional en Estados Unidos.

 

“La gente me dice cosas absurdas como ‘no te preocupes, Julian, si alguien de tu equipo es extraditado a Estados Unidos, la Primera Enmienda los protege’. ¡Por favor! Es completamente absurdo. Sabemos dónde se llevará a cabo el juicio, dónde ha estado haciendo citatorios el gran jurado en estos últimos tres años, desde julio de 2010; dónde ha interrogado a gente, solicitado registros, sacado información de Google, forzando a que testigos rindan testimonio en secreto. Incluso han forzado a novias y madres a testificar en contra de algunos. Han solicitado registros de nuestros proveedores de servicio de Internet, de Google Earth, de Twitter.

 


“Eso ha estado ocurriendo en Alexandria, Virginia. Ahí es donde se llevaría a cabo el juicio, a seis kilómetros de Washington DC, con un jurado compuesto por gente del área. ¿Qué hay en esa zona? La CIA, el Pentágono, la NSA, Langley. Si nuestra gente es enviada a un jurado ahí, no tiene esperanza alguna. Por lo demás, miremos las estadísticas del gobierno estadunidense: si eres sometido a un jurado federal, hay 99.97 por ciento de probabilidades de que seas acusado.”

 

–O sea que un juicio en tu contra sería una mera formalidad...

 

–Una mera formalidad. Si eres acusado bajo la ley federal en Estados Unidos, la posibilidad de que seas condenado es de 99 por ciento. Eso no es un sistema de justicia: con 99.97 por ciento de probabilidades de ser acusado si pasas por un gran jurado, y 99 por ciento de que seas condenado si te acusan... Y sabemos dónde sería ese juicio: justo al lado de Langley [sede de la CIA], en Alexandria, Virginia.


El “Israel del norte”

 

–¿Y Suecia? ¿Por qué no confías en Suecia?

 

–En Suecia la gente es detenida sin cargos durante meses, y mantenida en aislamiento. Se le niega acceso a televisión, periódicos, cualquier información, cualquier amigo, etcétera, durante la investigación. Incluso el Departamento de Estado tiene una advertencia acerca de ir a Suecia, debido a las detenciones sin cargos: que no te arresten porque puede ser peligroso. La Asociación Internacional de Prisiones dijo que las condiciones en las cárceles suecas son las peores en Europa; eso incluye a Rumania. Juicios Justos Internacional condenó el aislamiento sin cargos que se practica en Suecia. Eso le acaba de pasar a un amigo mío.

 

–¿Cómo fue?

 

–Un voluntario de Wikileaks que trabajó en [el video de] Asesinato colateral, hace un año fue llevado ilegalmente por agentes del servicio secreto sueco, la Säpo, de Camboya, donde estaba viviendo, a Suecia; allí fue arrestado en la pista y puesto en prisión, en aislamiento completo, durante tres meses. Los agentes del servicio secreto estaban en Camboya. Una docena de ellos, según la documentación oficial emitida por el Ministerio de Asuntos Exteriores sueco como resultado de una solicitud de información.

 

“Suecia es el único país que entregó a Estados Unidos a personas a las cuales ya les había dado visa: dos egipcios solicitantes de asilo político, en 2001. Ambos tenían esposas e hijos en Suecia, eran refugiados políticos. La Säpo los entregó a la CIA; un avión llegó, los recogió, los llevó a Egipto y fueron torturados por el régimen de Mubarak. Todo se supo. La acción fue condenada por la ONU y hasta por Human Rights Watch, una organización muy conservadora.

 

“Las autoridades suecas estuvieron involucradas en más de mil 200 vuelos secretos de la CIA desde 2001 al menos hasta diciembre de 2006. Lo revelamos en los cables [del Departamento de Estado]; sabemos por un cable que a partir de ese año endurecieron las reglas. Luego, Suecia es el único país en el que hay completa impunidad [a los involucrados] en el programa de traslados. En Alemania, la policía está investigando; en Italia se formularon cargos contra los italianos y los agentes de la CIA involucrados; en Polonia se investiga a agentes de la CIA basados ahí.”

 

–¿Por qué el gobierno de Estocolmo depende tanto de Washington? ¿Por qué ha aceptado ese papel?

 

–Así ha sido durante mucho tiempo. La mayoría de la gente en América Latina recordará las cosas buenas que Suecia hizo en los 70, aceptando refugiados que huían de las dictaduras. Con Olof Palme como primer ministro, algo de eso era genuino. Pero desde hace unos 30 años Suecia ha jugado un sofisticado juego de relaciones públicas. Palme fue asesinado en 1986, pero antes ya las cosas habían comenzado a cambiar.

 

“Lo que ocurre al parecer es que Suecia se convirtió, por factores geopolíticos obvios, en el Israel del norte. Geopolíticamente son parecidos: población de Suecia: 9 millones; población de Israel: 9 millones. Como Israel, Suecia tiene su propio idioma, nadie más lo habla; Suecia está aislada de sus amigos militares; Israel está aislado de sus grandes amigos. Suecia tiene un poderoso vecino militar, Rusia. Israel está rodeado de países hostiles.

 

“Veamos: Suecia está allá arriba, en los bordes del continente europeo, alejada de los que considera sus poderosos amigos y aliados. Le tiene pavor a Rusia. Las encuestas muestran que es el país más antirruso de Europa; más que Polonia, incluso; más que Finlandia. También es el país más proestadunidense de Europa. De hecho, es más proestadunidense que proeuropeo. Estas realidades geopolíticas, con el resurgimiento de Rusia, bajo Putin, en los últimos 10 o 15 años, han hecho que Suecia quiera estar lo más cerca posible de Estados Unidos.


Tropas y armas suecas

 

“En 2006 llegaron al poder los conservadores [Allians för Sverige, en sustitución de los socialdemócratas] y formaron un gabinete del que 80 por ciento de los miembros había estudiado en Estados Unidos. El único empleo como consultor en el extranjero de Karl Rove [jefe de gabinete en la Casa Blanca entre 2001 y 2007] ha sido como consejero político del partido en el poder en Estocolmo. También es un amigo cercano, desde hace 40 años, del ministro del Exterior sueco, Carl Bildt. Como lo revelamos en Los papeles de Kissinger, Bildt, en 1974, cuando tenía 23 años, ingresó a un programa de liderazgo en Washington y allí conoció a Karl Rove. Así que hay razones geopolíticas y personales de por qué Suecia se ha vuelto tan cercano a Estados Unidos. No es un fenómeno que haya pasado como resultado del cambio de poder en 2006.”

 

–Pero los suecos no enviaron tropas a Irak...

 

–Las enviaron a Afganistán. Allí hay tropas suecas bajo control estadunidense y tienen una base en territorio afgano. Fueron los quintos en entrar a Libia. Enviaron aviones. En el parlamento sueco, hasta el pinche partido de izquierda votó por enviar fuerzas terrestres. No sé si finalmente las enviaron, pero el parlamento votó por hacerlo; y escuché, pero no lo tengo confirmado, que enviaron lanchas.

 

“En 2011, Suecia rebasó a Israel como el productor número uno de armas per cápita. La industria armamentista ocupa una porción mayor de la economía y la política que en ningún otro país. Suecia no envió tropas a Irak, cierto, pero construyó búnkers para Saddam Hussein y después le dio toda la información a Estados Unidos. Fue el número uno exportador de armas a Estados Unidos durante la guerra de Irak. Luego hizo un acuerdo con Washington –está en los cables del Departamento de Estado– para acoger a los refugiados iraquíes y liberar de esa tarea a Estados Unidos. Luego, Suecia se dice neutral pero está en más de 114 comités de la OTAN.

 

“Liberamos unos cables de diciembre pasado que indican lo siguiente: el Departamento de Estado había promovido una directiva para intentar que otros países firmaran un tratado llamado HSPD6 (Homeland Security Presidencial Directive 6, Directiva Presidencial de Seguridad Interna 6), que consiste básicamente en esto: ‘dale a Estados Unidos un montón de información acerca de sospechosos de terrorismo que podrían viajar a Estados Unidos o que podrían serle de interés’. Es un acuerdo formal y Washington envió a Estocolmo a gente de alto nivel para lograr la firma. Pero el Ministerio de Justicia sueco acudió a la embajada estadunidense y le dijo: ‘no creemos que debamos firmar eso’.¿Por qué? ‘Porque ya les estamos dando, de manera informal, mucho más de lo que está en el acuerdo. Pero si firmamos un tratado, éste debe pasar por el escrutinio del parlamento y la mayoría del parlamento no tiene idea de que les estamos dando todo esto por abajo de la mesa. Además, lo que ya hacemos probablemente es inconstitucional’. Y no firmaron.”

 

Con colaboración e información de Tania Molina Ramírez

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Lunes, 10 Junio 2013 07:16

Hermano mayor

Hermano mayor

Esta columna muy posiblemente ya fue revisada por el gobierno de Estados Unidos antes de ser publicada y los lectores de este periódico, al igual que millones de personas en el planeta, que hayan utilizado servicios cibernéticos o telefónicos para comunicarse, ahora tendrán que suponer que también están bajo vigilancia.

 

El hermano mayor (Big Brother) nos escucha, nos observa cuando quiere, sin previo aviso, para ver si estamos creando algo, comentando algo, expresando ira o amor, bromas o propuestas o, peor, filtrando algo que no quiere que se sepa. Eso fue lo que se nos reveló la semana pasada.

 

Cuando The Guardian y el Washington Post divulgaron la noticia explosiva de que el gobierno de Barack Obama, específicamente la agencia de inteligencia más grande y más secreta, la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), tenía la capacidad no sólo de revisar la entrada y salida de llamadas manejadas por la gigantesca empresa de telecomunicaciones Verizon para millones de sus clientes, sino que podía ver el contenido de cualquier comunicación –sea chat, correo, fotos, videos y más– que se maneja por nueve de las principales empresas del mundo cibernético: Microsoft, Google, Yahoo, Facebook, Skype, en este país reapareció el fantasma creado por George Orwell.

 

Tal vez la frase más escalofriante fue la del que filtró esta información, quien este domingo reveló su identidad en The Guardian: Edward Snowden, de 29 años, quien ha trabajado en la NSA durante cuatro años como contratista privado y decidió filtrar la información sobre el programa secreto porque estaba “horrorizado” por su alcance y su intrusión en la privacidad, y quien señaló al Post: “literalmente pueden observar cómo formas tus ideas mientras tecleas”.

 

Al estallar la controversia y alarma entre defensores de las libertades civiles, el gobierno de Obama fue obligado a confirmar la existencia de estos programas, aunque aseguraron que no tenían tal alcance, que el gobierno no obtiene esta información de manera unilateral, sino que las empresas cooperan por orden judicial (de un tribunal secreto), en consulta con legisladores y sólo cuando existe un propósito de “inteligencia extranjera”. Indicó que todo es legal de acuerdo con el Acta Patriota y que el programa ha sido “vital” para proteger la seguridad del país.

 

Obama defendió el programa con las mismas justificaciones que antes usaba George W. Bush, y que él mismo criticó como candidato: se tiene que hacer esto para defender al país del “terrorismo”. El presidente dijo que los ciudadanos “tienen que tomar decisiones” entre la privacidad y la seguridad, y aseguró: “nadie está escuchando tus llamadas telefónicas”. El colmo fue cuando se atrevió a afirmar: “confíen en mí, estamos haciendo lo correcto. Sabemos quiénes son los malos”.

 

La página editorial del New York Times, la más influyente del país, y una que suele apoyar a Obama, expresó, ante estos argumentos, que “este gobierno ha perdido toda credibilidad”, al afirmar que Obama está comprobando que el Ejecutivo “utilizará todo poder que le es otorgado y muy probablemente abusará de él”.


Recientemente, cuenta Jane Mayer, de The New Yorker, un ex oficial de la NSA decidió jubilarse porque temía que los programas de “minar datos” eran ya tan amplios que podrían “crear un estado orwelliano”.

 

Ante todo esto, el gobierno de Obama no sólo intentó defenderse, sino que, como siempre, también atacó a los mensajeros. Acusó que quienes filtran información hacen favores al “enemigo” y ponen en riesgo a su país. James Clapper, director de Inteligencia Nacional, no dudó en llamar las filtraciones “reprensibles” y acusó que “divulgar información sobre los métodos específicos que el gobierno utiliza para recaudar comunicaciones obviamente puede darle un manual a nuestros enemigos sobre cómo evadir la detección”.

 

Vale recordar que este gobierno actualmente procede penalmente contra el doble de filtradores que el total combinado de todos los presidentes en la historia. El de mayor perfil hoy día es la corte marcial contra Bradley Manning.

 

Y eso que Obama, cuando fue candidato presidencial, elogió a cualquier funcionario que actuaba para el bien público, considerando que éstos eran “actos de valentía y patriotismo” que no deberían ser reprimidos “como lo han sido durante el gobierno de Bush”.

 

Glenn Greenwald, uno de los periodistas de The Guardian que divulgó la información sobre los programas de espionaje de comunicaciones la semana pasada (y prometen más), escribió este fin de semana que los que filtran información están bajo ataque de este gobierno y “son héroes”, ya que “a gran riesgo personal y sacrificio lo hicieron por una gran razón: dar a conocer a sus conciudadanos lo que el gobierno realiza a oscuras. Su objetivo es educar, democratizar y hacer que los que están en el poder rindan cuentas”.

 

Greenwald denuncia que al amenazar “investigaciones”, el gobierno busca “disuadir e intimidar” a cualquiera que desea transparentar el poder. “La manera en que deben de funcionar las cosas es que nosotros deberíamos saber casi todo lo que ellos hacen: por eso se llaman servidores públicos. Ellos deberían saber casi nada de lo que nosotros hacemos: por eso nos llaman individuos privados. Esta dinámica –la definición de un sociedad saludable y libre– ha sido radicalmente revertida. Ahora ellos saben todo lo que hacemos… Mientras nosotros sabemos cada vez menos lo que ellos hacen”.

 

Unos seis años después de que Obama llegó a la Casa Blanca con la promesa de poner fin a las políticas abusivas de Bush y asegurar que encabezaría un gobierno transparente que respetara la privacidad individual y la libre expresión, hoy es cada vez más difícil identificar qué hay de diferente en este rubro.

 

De hecho, en un tuit, el ex secretario de prensa de Bush, Ari Fleischer, comentó: “ataques con drone, intervenciones de comunicaciones, Gitmo (Guantánamo). O está llevando a cabo el cuarto periodo (presidencial) de Bush”, refiriéndose a Obama.

 

Tal vez la diferencia es un secreto de Estado.

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Domingo, 09 Junio 2013 06:34

Las elecciones en el Cono Sur

Las elecciones en el Cono Sur

En varios países del Cono Sur se realizarán –en un lapso relativamente breve– elecciones muy importantes. Sobre todas ellas pesa la sombra de la muerte dramática de Hugo Chávez y la incertidumbre respecto al curso posterior del proceso bolivariano, que crea la difícil situación económica en que se encuentra el gobierno de Nicolás Maduro, socio de todos esos países en el Mercosur y la Unasur.

 

Si tuviésemos que resumir al máximo el análisis, se podría decir que en Bolivia, Brasil, Uruguay y Argentina los futuros gobiernos estarán en una situación más difícil que en el pasado y entrarán en un periodo de turbulencias, y que sólo Chile estará mejor, ya que es casi segura la derrota de la derecha en la sucesión del gobierno desastroso y conflictivo de Sebastián Piñera.

 

En primer lugar, los que por profesión o masoquismo intelectual se dedican a echar incienso a los gobiernos “progresistas”, sólo ven cuando hay que encontrar excusa a una mala noticia nacional, debe ser considerado, en cambio, como un factor fundamental para el análisis de las perspectivas. Me refiero al curso probable de la economía mundial, del cual ellos prescinden en sus proyecciones como si sus respectivos países estuviesen situados en Marte y no en este atribulado planeta en crisis económica política, social y ecológica.

 

Ahora bien, la levísima recuperación de la economía estadunidense tiene bases muy frágiles, y el único sector al que realmente le va bien es el financiero, precisamente el causante de la crisis. Por su parte, las economías china y la de India, cada vez más importantes para Venezuela, Brasil y Argentina, tienen ahora un crecimiento inferior al de hace unos años (China crece cerca de 6 por ciento, contra el 8 considerado mínimo para evitar graves conflictos sociales, y muy lejos del 10 de hace un lustro). Por consiguiente, las cuantiosas inversiones, sobre todo chinas, y las compras masivas de bienes primarios, si bien no pueden disminuir demasiado, dado el tamaño que han logrado esas economías, de todos modos podrían estancarse o incluso disminuir. La recesión europea, al mismo tiempo, perdurará y se agravará en el periodo próximo y Estados Unidos está sustituyendo el petróleo que importa con el que extrae de los exquistos bituminosos, lo que disminuye, tendencialmente, su dependencia de Venezuela (y también tendencialmente hace temer por los excedentes venezolanos de la venta de petróleo que han servido para sostener el Alba, Petrocaribe y los planes en Unasur). En cuanto a Caracas, estamos en la hora del ahorro y del reordenamiento de una economía que gasta más de lo que obtiene vendiendo su petróleo, tiene deudas que hay que pagar y deberá recurrir a la racionalización económica, si no al racionamiento de muchos productos de consumo esencial que deben ser pagados en divisas cada vez más escasas.

 

En segundo lugar, la “luna de miel” de gobiernos como el argentino o el boliviano con las mayorías dejó el paso a un “casamiento de interés”, o sea, al apoyo a gobernantes que empiezan a aparecer no como salvadores, sino como los menos peores. No hay duda de que el kirchnerismo ganará las elecciones parlamentarias de octubre próximo y muy probablemente mantendrá su mayoría en ambas cámaras, pero 54 por ciento de los votos que obtuvo Cristina Fernández posiblemente se reducirá a 35 o 40 por ciento, lo que convertirá al kirchnerismo en la primera minoría, agravando sus tensiones internas, con vistas a las presidenciales de 2015.

 


Igualmente, la sucesión de José Pepe Mujica –casi seguramente por un segundo mandato de Tabaré Vázquez– marcará una oscilación hacia la derecha en el Frente Amplio y en el país, y agravará la posibilidad de nuevos conflictos con Argentina y de acercamientos a Estados Unidos.

 

En Bolivia, por su parte, Evo Morales sin duda reafirmará su mayoría con el apoyo de los campesinos, pero en las ciudades –con el Movimiento Sin Miedo y la Central Obrera Boliviana y su partido de los trabajadores– tendrá una oposición de izquierda, y ya no una de derecha, porque la misma está hecha trizas. Los conflictos sociales y ecológicos estarán a la orden del día y Bolivia agravará su dependencia de los mercados brasileño y argentino, y de la exportación de gas y minerales para la industria ajena.

 

En Chile, en cambio, la candidatura de Michelle Bachelet, que cuenta con el apoyo del Partido Comunista, probablemente, si la futura presidenta cumple sus promesas sobre la educación estatal, gratuita y laica, canalizará hacia el aparato estatal parte de la protesta social urbana y rural, lo cual dará relativa paz y oxígeno político al gobierno reformista y tibio de Bachelet, pero habrá que ver qué cambios se producen en la política exterior de Chile y si el país se acercará al Mercosur y reforzará la Unasur o mantendrá su alianza privilegiada del Pacífico con Perú, Colombia, México (y Estados Unidos). La piedra de toque será próximamente la posición chilena ante el conflicto marítimo con Perú y ante la reivindicación boliviana de su salida al mar.

 

En todos los partidos y grupos que apoyan a los gobiernos del Cono Sur se están tejiendo y retejiendo a toda máquina alianzas externas e internas, pues también estarán en juego gubernaturas, diputaciones, bancas de senador y alcaldías, o sea, poderes locales.

 

En todas partes las oposiciones, como en Argentina, son muy heterogéneas y están muy desunidas como para presentar en las urnas una alternativa creíble. Por ese motivo recurrirán cada vez más brutalmente a su poder de facto, a los medios de información, que funcionan como partidos de opinión, y a las palancas económicas que dominan en el campo financiero o de la exportación. En resumen: dada la falta de una alternativa de izquierda, la lucha en el establishment será aún más dura en este periodo de “vacas flacas”.


Brasil y su duda: ¿cómo votará la nueva clase media?


Por Eric Nepomuceno


En Brasil se dice que Luiz Inacio Lula da Silva anda comentando con amigos que está un tanto arrepentido por haber adelantado la campaña política para las elecciones que, en octubre de 2014, decidirán si Dilma Rousseff permanece en la presidencia o si es sucedida por algún opositor.

 

En Brasil –bueno: en realidad, en todas partes– se rumora mucho sobre lo que dicen que andan comentando los políticos. Pero la verdad es que hay una cierta lógica en lo que se rumorea. El ambiente está tenso, y ya empiezan a ser trazadas las estrategias con la mirada puesta en 2014, principalmente en la oposición.

 

Acorde a la legislación electoral, la campaña empieza en julio del año que viene, tres meses antes de las elecciones. ¿Por qué Lula se anticipó un año y medio? Para terminar con otro rumor, que decía que él sería el candidato del Partido de los Trabajadores, el PT. Frente al riesgo de que tal rumor debilitara al gobierno de Dilma Rousseff, Lula da Silva quiso aclarar el escenario.

 

Resulta difícil imaginar que con su habilidad y, principalmente, intuición, Lula no haya sopesado los riesgos. Quizá por esa experiencia acumulada en décadas del quehacer político siga aparentando tranquilidad frente a la tensión que impera entre los partidos de la esdrújula y muy desigual alianza de gobierno, de un lado, y la presidenta de otro.

 

Tampoco aparenta inquietud por la contundencia del postulante del Partido de la Social Democracia Brasileña, el mismo PSDB del ex presidente Fernando Henrique Cardoso, el senador Aécio Neves, único hasta ahora declaradamente candidato.

 

Neves parece dispuesto a realizar lo que el sociólogo y ex presidente Cardoso viene defendiendo desde hace tiempo, hasta ahora en vano: entender que su PSDB no tiene cómo disputar con el PT el electorado más pobre. Sus propuestas son mejor digeridas y defendidas por las clases medias. Son su mejor platea. Cualquier intento de conquistar el voto de los pobres resultará inútil.

 

Ahora bien: a lo largo de los últimos 10 años Brasil experimentó una extraordinaria ola de inclusión social. Alrededor de 50 millones de brasileños ingresaron en la clase media. Es verdad que integran la llamada ‘clase C’, o sea, la baja clase media, el último peldaño. Pero ya no se sienten pobres. Tienen otras demandas, otras exigencias y expectativas.

 

Son el resultado de un intenso programa social llevado a cabo por el PT, primero con Lula y ahora con Dilma. Los estrategas del PSDB pretenden lanzarse a un juego tan osado como arriesgado: dejar claro, a la clase C, que el PT es perfectamente capaz de solucionar los grandes dramas sociales del país, pero muy poco capaz de dar los pasos siguientes.

 


Es decir: incapaz de asegurar crecimiento económico y desarrollo, neutralizar el dragón de la inflación, garantizar las conquistas alcanzadas por esos mismos millones de brasileños. El PT es bueno para emergencias, pero malo para asegurar lo conquistado.

 

El liberal PSDB tiene a su favor la estabilidad monetaria alcanzada en 1994: fulminó el fantasma de la hiperinflación y llevó a Fernando Henrique Cardoso a la presidencia por dos veces consecutivas. Pretende mostrar ahora que tiene mejor capacidad de gestión que el PT, y que está mejor habilitado para retomar el crecimiento de la economía, mantener y ampliar la oferta de empleos y proyectar el futuro con bases sólidas.

 

Es una apuesta de altísimo riesgo. La popularidad de Dilma Rousseff sigue por encima de 60 por ciento de la población, acorde a las encuestas más recientes. Lula continúa siendo un formidable transferidor de popularidad. El carisma que falta en Dilma sobra en Lula.

 

La estrategia de Dilma pasa por varios puntos. Todo dependerá, en buena medida, de la economía. Este año hay consenso: el crecimiento será pequeño, inferior al 3.5 por ciento del PIB inicialmente proyectado. Y la inflación podrá, una vez más, situarse alrededor de 6 por ciento anual.

 

No es el mejor cuadro. Crecimiento flojo e inflación fuerte son el plato favorito de la oposición. Por esa razón Dilma dio un giro fuerte en su política económica: decidió dar combate abierto contra la inflación y esperar que la retoma de la economía empiece a ganar impulso a partir del cuarto trimestre del año, avanzando con fuerza en 2014, el año clave.

 

El PSDB parece dispuesto a apostar todas sus fichas en un escenario que sea el inverso del previsto por Dilma y el PT.

 

Queda, entonces, la gran duda: ¿cómo reaccionará la nueva clase media? ¿Esos 50 millones de brasileños defenderán el proyecto que los sacó de la pobreza, o defenderán los intereses de los que siempre les pidieron que esperasen un poquito más porque su hora ya llegaría?

 

Bueno, su hora ya llegó, ¿y ahora, qué?

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¿Disimulado G-2 de Obama y Xi?: hacia un nuevo tipo de relación “militar-militar”

Tras haber instituido el espíritu de Chichén Itzá” en Yucatán –el diálogo de civilizaciones milenarias china y maya mediante el “poder cultural” que trasciende la vulgaridad mercantilista–, el mandarín Xi concluyó su asombroso periplo a Latinoamérica y el Caribe, supuesto “patio trasero” de EU (John Kerry dixit), para acudir a la cumbre del destino con su homólogo Obama en Sunnylands, donde se define el tipo de relación entre las dos superpotencias, una en decadencia (EU) y otra en ascenso (China).

 

Según China Daily (6/5/13), la “cooperación económica, la ciberseguridad y la península coreana” están en lo más alto de la agenda de la cumbre informal. Otros asuntos a tratar serán “las disputas territoriales en Asia Pacífico y las acciones militares” de EU y China en la región.

 

Ruan Zongze, vicepresidente del Instituto de Estudios Internacionales de China, divulga “la serie de nuevas características que han emergido en las recientes relaciones sino-estadunidenses” ( China US Focus, 5/6/13) cuando en su charla del 14 de marzo pasado Obama y Xi acordaron “establecer un nuevo tipo de relación entre las grandes potencias” caracterizada por “una asociación cooperativa” basada en “una competencia saludable (sic)” en lugar de una “rivalidad estratégica”, con el fin de desafiar en un ambiente de “desarrollo pacífico” el “estereotipo histórico” de que “un país poderoso buscará definitivamente la hegemonía”.

 

El desafío será pasar de los juegos “suma cero” a una inédita cuan idílica coexistencia competitiva de “suma positiva”.

 

Ruan cita al premier chino, Li Keqiang, quien comentó que “el vasto océano Pacífico tiene suficiente espacio para acomodar a las dos superpotencias” cuando el desarrollo de las relaciones bilaterales en los pasados 40 años mostraron que “los intereses comunes prevalecieron sobre las diferencias”, por lo que el futuro debería ser “testigo de una mayor convergencia de tales intereses”. Desde luego, pero EU y China no son los mismos 40 años después. Ruan sugiere que sea de “importancia sobresaliente” esbozar un “mapa de ruta que determine la orientación del desarrollo futuro de las relaciones bilaterales mediante un nuevo modelo de interacción y comunicación”.

 

¿Podrá perdurar en el traspacífico una armónica coexistencia competitiva en la mentalidad darwiniana transatlántica consustancialmente bélica?

 

De la agenda bilateral, la “cooperación económica” es la más “negociable”: la interdependencia de las dos superpotencias geoeconómicas es tal que su colisión hundiría el mismo navío en el que se encuentran”, como acentuó Hillary Clinton, ex secretaria de Estado.

 

Cuando China dispone ya de la supercomputadora más veloz del mundo que desbancó a EU (RT, 8/6/13), el asunto de la ciberseguridad se ha vuelto una obsesión del gobierno Obama tanto sobre el exterior –en la que acusa al Ejército de Liberación Popular de China de hurtar secretos ultrasensibles y de sabotear sus nodos cruciales– como en el interior, con su escándalo Prisma, donde todo usuario de Google, Facebook, Verizon y Apple somos espiados por el orwellianismo de un Estado ciberpoliciaco global.

 

Es en referencia a Norcorea donde se ha gestado mayor afinidad de intereses, ya que China ha apretado las tuercas mediante medidas coercitivas al gobierno de Pyongyang para promover la desnuclearización peninsular y la reanudación de las negociaciones con Sudcorea.

 

Visto así, pareciera, engañosamente, que China está cediendo antes de sentarse a negociar cuando se desconoce cuál será el quid pro quo de EU que no tiene más que conceder parte de su poder hegemónico.

 


A cada quien su radar. Llama la atención que la prensa británica denote una angustia extrema desde The Financial Times hasta The Economist, que describe en su sarcástica portada el amasiato secreto ininteligible para el resto del mundo entre Obama y Xi: Brokeback mountain / Secreto en la montaña. ¿Se trata de un disimulado G-2 que no se atreve a pronunciar su nombre?

 

Arvind Subramanian, becario del Peterson Institute for International Economics, conjetura que es muy probable un “gran arreglo” ( Financial Times, 4/6/13), lo cual requiere que EU ceda algo de su poder omnímodo en el FMI/BM; a mi juicio, muy desahuciados cuando EU ha perdido el control de la OMC, ya no se diga de la FAO, en beneficio del BRICS. Subramanian sueña con que Xi se conformará con las migajas de los organismos internacionales caducos, cuando el nivel de relación alcanzó ya el sensible grado de negociación militar, como expuso el flamante secretario del Pentágono, Chuck Hagel, en su ponencia en el reciente Diálogo de Shangri-La, en Singapur –patrocinado por el IISS, think tank británico–, al ubicar el nuevo marco referencial de la relación bilateral como “militar-militar”: justamente pa­ra no caer en errores de cálculo y de equivocadas percepciones de las intenciones.

 

Jamil Anderlini, del Financial Times (6/6/13), rememora que hace cinco años China rechazó la propuesta de un G-2 y juzga que tal “idea ha sido adoptada y cambiada tranquilamente con otra marca por Pekín” mediante un “nuevo tipo de relación entre las superpotencias” que significa la “copia pirateada (sic) de la propuesta de Obama”, lo cual “marca un inmenso giro en la forma en que China intentará tratar con el mundo en adelante”.

 

Anderlini conjetura que el peligro del enfoque de China en el exclusivo nexo con EU “creará fricciones por doquier debido a que su optimización unilateral a un nivel de relaciones iguales entre las superpotencias ha degradado simultáneamente su vínculo con los demás” y juzga que “bajo la cosmogonía de un nuevo G-2 inspirado por China, los demás países fuera de EU no son grandes potencias por definición y, por tanto, son desechables (¡supersic!) y pueden ser ignorados”. ¿De dónde saca tal cosa Anderlini en la era multipolar? ¿Dónde queda Rusia, en estado de perplejidad frente al G-2 disimulado? ¿Qué advendrá del BRICS? ¿Se gesta un G-2 disimulado con traslapes multipolares y mutidimensionales?

 

Conclusión: el verdadero desafío consistirá en derrotar el determinismo histórico del surgimiento de una potencia que desplaza a la decadente potencia hegemónica: plasmado en el “factor Tucídides” (el temor de Esparta ante el ascenso de Atenas que provocó la Guerra del Peloponeso, más de 2 mil años atrás; Bajo la Lupa, “La Trampa Tucídides”, 3/6/12) y en el ascenso de Alemania que perturbó a Gran Bretaña hace más de 100 años (Bajo la Lupa, “El memorándum Crowe”, 24/4/13). ¿Quién posee el antídoto para desintoxicar a los belicosos multimedia de EU, a mi juicio, la variable más descontrolada? ¿Podrá la empatía personal de Obama (muy débil internamente, en su ocaso gestionario) y Xi (muy poderoso en el frente doméstico, al alba de su década gerencial) frenar a sus maquinarias frente a las contingencias imponderables? Los factores personales cuentan mucho, pero los factores estructurales de las maquinarias multimediáticas y militares a los dos lados del traspacífico pueden resultar ­indomables.

 

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Gran Bretaña, en busca de una identidad post hegemónica

Hubo una vez un tiempo en que el sol nunca se ponía en el imperio británico. ¡Pero no más! En 1945 Winston Churchil profirió la famosa frase: No me convertí en el primer ministro del rey para presidir la liquidación del imperio británico”. Pero, de hecho, eso fue exactamente lo que hizo. Churchill supo diferenciar entre la rimbombancia y el poder.

 

Desde 1945 Gran Bretaña siempre ha intentado, con dificultad considerable, ajustarse al papel de una potencia hegemónica del pasado. Uno tiene que apreciar lo difícil que es esto, tanto sicológica como políticamente. Hoy parecería que los dilemas de esta estrategia política implosionaron por fin, y que enfrenta opciones que son todas malas.

 

Gran Bretaña emergió de la Segunda Guerra Mundial como uno de los Tres Grandes –Estados Unidos, Unión Soviética y Gran Bretaña. Sin embargo, era el más débil de los Tres Grandes. La estrategia que eligió fue hacerse el socio menor de Estados Unidos –la nueva potencia hegemónica. A esto se le llamaba, por lo menos en Gran Bretaña, la “relación especial” que mantenía con Estados Unidos.

 

El beneficio más grande que Gran Bretaña obtuvo de esta relación especial fue la transferencia inmediata de tecnología nuclear, lo que permitió que Gran Bretaña fuera, desde ese momento en adelante, una potencia atómica. Estados Unidos no tuvo un gesto semejante, de ninguna manera, con la Unión Soviética. Mucho menos con Francia. Estados Unidos buscaba un monopolio nuclear global, compartido únicamente con su socio menor. Por supuesto, como bien sabemos, este monopolio global fue desecho primero por la Unión Soviética, luego por Francia y China, y después por un buen número de otros Estados.

 

En la Europa occidental continental los primeros pasos hacia la reconciliación franco-alemana comenzaron como la Comunidad Europea del Carbón y el Acero. Ésta incluía a seis naciones –Francia, Alemania, Italia y el trío Benelux de Bélgica, Holanda y Luxemburgo. No incluía a Gran Bretaña. Estos primeros pasos hacia la Unión Europea de hoy fueron alentados en ese entonces por Estados Unidos, como un modo de hacer posible la incorporación de las partes occidentales de Alemania en lo que habría de convertirse en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

 

No es seguro que los dirigentes británicos apreciaran esta nueva estructura continental europea. Gran Bretaña pareció reaccionar buscando asumir una postura geopolítica independiente de Estados Unidos. Y unió fuerzas con Francia e Israel para atacar al Egipto de Nasser. En ese entonces Estados Unidos buscaba otra estrategia en Medio Oriente, y de inmediato reprendió a Gran Bretaña y le insistió que retirara sus tropas. Esto fue humillante para Gran Bretaña, pero también le recordó los límites de su capacidad para ser independiente de Estados Unidos.

 

Sin embargo, después de esto, Estados Unidos comenzó a alentar a Gran Bretaña a unirse a las estructuras continentales. En parte, esto se debió a que Estados Unidos comenzó a preocuparse al ver que estas estructuras asumían una posición, inspirada por los franceses, relativamente independiente. Desde el punto de vista estadunidense, Gran Bretaña podría ayudar a evitar esto. Desde el punto de vista británico, entrar ahí tenía una ventaja particular. El último vestigio remanente de su antigua hegemonía era el importante y continuo papel de la City de Londres en las finanzas mundiales. Gran Bretaña necesitaba acceso a los mercados europeos para garantizar este papel.
Así que Gran Bretaña entró en las estructuras para el gran disgusto de Charles de Gaulle, que entendió con bastante claridad las motivaciones estadunidenses al respecto. Para la década de los 70, fue la hegemonía de Estados Unidos la que comenzó a ser cuestionada. Tanto Francia como Alemania impulsaron aperturas diplomáticas con la Unión Soviética, que habrían de culminar mucho después, en 2003, en la resistencia franco-ruso-alemana, que logró que el Consejo de Seguridad no respaldara la invasión militar estadunidense de Irak.

 

Al comenzar el caos geopolítico, el gobierno británico se alió totalmente con Estados Unidos. La completa subordinación de Tony Blair a la política estadunidense comenzó a avergonzar aun a la opinión pública británica, que empezó a valorar bastante menos una relación especial tan unilateral. Más y más gente en Gran Bretaña buscó retirarse del vínculo con Estados Unidos y de los vínculos europeos. La creciente fuerza del Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP) es una expresión importante de este cambio de sentimientos.

 

Gran Bretaña se ha negado a entrar a la zona del euro. En el torbellino económico que se volvió tan evidente después de 2008, el deseo de retirarse de la Unión Europea creció constante en sí misma, sobre todo al interior del Partido Conservador. Esto, por supuesto, alarmó a los grupos financieros de la City de Londres, que correctamente vieron que una de las consecuencias podría ser que Frankfurt eclipsara a Londres como centro financiero europeo.

 

Gran Bretaña tiene otros problemas –la siempre creciente fuerza del regionalismo (y hasta el prospecto de independencia) de Gales, Escocia e Irlanda del Norte. Gran Bretaña se resiste, lo mejor que puede, a quedar reducida a Inglaterra. Y lo está haciendo en un momento en que Estados Unidos no parece estar significativamente comprometido con algo siquiera semejante a una relación especial.

 

El problema de Gran Bretaña hoy es que todas las opciones que enfrenta son malas. Gran Bretaña desea insistir en que todavía es una potencia militar importante. Pero el mismo gobierno que lo pregona es también el que está reduciendo el gasto para sus fuerzas armadas, y el tamaño de las mismas, como parte de su programa de austeridad.

 

El mayor problema con Gran Bretaña hoy es que el resto del mundo ya no lo considera un país importante como actor financiero o geopolítico. Ser ignorado no es el destino más feliz para un poder hegemónico del pasado.

 

Traducción: Ramón Vera Herrera

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Sábado, 08 Junio 2013 07:26

Cuando la verdad es enemiga del Estado

Cuando la verdad es enemiga del Estado

Lo que Bradley Manning hizo por su país es invaluable, y sin embargo tendrá que pagar un alto precio. He ahí un joven soldado que arriesgó su futuro para que los estadunidenses tuvieran oportunidad de ver el costo moral y humano de las guerras que su gobierno ha lanzado. La información que reveló dio forma al entendimiento en su país de las guerras actuales y de la forma en que los medios reportan esos conflictos. Este cambio de percepción ha sido la causa en buena medida de que los soldados estadunidenses por fin estén volviendo a su patria. Y ahora Manning enfrenta una cadena perpetua y el cargo más grave en su contra conlleva el potencial de una sentencia de muerte.


 
Los fiscales del gobierno intentarán probar que él tenía razones para creer que sus acciones ayudarían al enemigo. En su testimonio rendido este año explicó su motivación política argumentando que había esperado “encender un debate interno” sobre las guerras actuales de Washington y que lo hizo con “clara conciencia”.


 
En un signo revelador de lo parcial que será el proceso, la juez militar ya decretó que casi todas las preguntas y evidencias que la defensa puede presentar sobre la intenciones de Manning son irrelevantes al caso. También dispuso que dos docenas de testigos de cargo rendirán declaración a puerta cerrada. Muchos de estos testigos hablarán sobre documentos de Wikileaks que están disponibles en todas partes, menos en el tribunal, porque aún son considerados secretos por el gobierno.


 
Wikileaks y Julián Assange fueron mezclados en el alegato inicial de los fiscales, con afirmaciones especulativas de que Manning recibía instrucciones de Wikileaks y que buscaba revelar datos de la lista de prioridades de Wikileaks. Su abogado reiteró que el soldado actuó por cuenta propia, sin recibir dirección del sitio. La lista de “prioridades” era en realidad una lista Wiki abierta, elaborada por grupos de derechos humanos y otras organizaciones. Este esfuerzo por encuadrar a Julian Assange y Wikileaks como “conspiradores” ha sido la estrategia del gobierno desde un principio y ha tenido su rencarnación más reciente cuando la FBI afirmó en una declaración escrita que el reportero James Rosen, de Fox News, conspiraba con ellos o ayudó y alentó a su fuente. Por desgracia, esa parece ser la peligrosa dirección que el gobierno está tomando en su afán por silenciar la verdad.


 
La juez militar también ha determinado que los documentos y transcripciones del tribunal, incluso de sus propias decisiones, seguirán estando fuera del alcance de reporteros y del público en general. Partidarios de Manning se cooperaron para contratar estenógrafas que compensaran la falta de transcripciones, pero la semana pasada el tribunal les negó pases de prensa. El pasado día 5 una las estenógrafas logró entrar cuando la Red de Apoyo a Bradley Manning cedió su pase del día. No hay garantías de que se permitan estenógrafas en audiencias futuras, y lo mismo se aplica a las 370 organizaciones de noticias que han solicitado acceso, la mayoría de las cuales no lo obtuvieron.

 

El Centro por los Derechos Constitucionales ha presentado una demanda contra la juez militar, en un intento por hacer públicos los documentos del caso. No podemos permitir que el gobierno se salga con la suya con estos torpes procedimientos diseñados para desalentar la cobertura informativa del más importante juicio en torno a procesos de Estado desde los papeles del Pentágono.


 
Todo aquel que se interese por el futuro de Estados Unidos necesita enterarse de este caso e involucrarse en la defensa de Manning: presentar argumentos ante el tribunal de la opinión pública, instar a los periódicos a someter a cuidadoso escrutinio el manejo de este juicio e impulsar un debate público significativo sobre la moralidad de las acciones de Manning.


 
La verdad es precondición de la rendición de cuentas gubernamentales. Bradley Manning enfrenta el más severo castigo infligido a una fuente informativa en este país porque la verdad misma se ha vuelto enemiga del Estado. Exponer la verdad acerca de la mala conducta del gobierno no es ser traidor; traición es dar la espalda a quienes dicen la verdad, como Manning.


 
Por Michael Ratner, presidente emérito del Centro de Derechos Constitucionales, que representa como abogado a Julian Assange y Wikileaks, así como a otros periodistas y organizaciones noticiosas que buscan hacer públicas las transcripciones del juicio a Manning.


 
(C) Truthout.org. Reprinted with permission (http://truth-out.org/opinion/item/16774-when-truth-becomes-an-enemy-of-the-state-bradley-manning-on-trial)
 
Traducción: Jorge Anaya
 
Enlaces:
 
Los cables sobre México en WikiLeaks
 
Sitio especial de La Jornada sobre WikiLeaks

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China y EEUU establecen un nuevo modelo de relaciones basado en el "respeto entre grandes países"

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su homólogo chino, Xi Jinping, acordaron el viernes trabajar juntos para resolver las disputas sobre la seguridad cibernética, un asunto que ha tensado las relaciones entre las dos principales potencias mundiales. Al comienzo de una cumbre de dos días en una lujosa hacienda en el desierto del sur de California, Obama dijo que su país saluda "el ascenso pacífico" de China, pero dejó claro que debe jugar con las mismas reglas en el orden económico mundial que los demás países.

 

Estados Unidos sostiene que piratas informáticos chinos han accedido a secretos militares de Estados Unidos, una acusación negada por China, al tiempo que la Casa Blanca afronta preguntas en casa sobre la propia vigilancia electrónica y de las comunicaciones del Gobierno sobre sus ciudadanos. Obama no dejó de lado el asunto del ciberespionaje en el primer día de reuniones a puerta cerrada, pero adoptó una línea de precaución en la rueda de prensa, y no llegó a puntar el dedo directamente a Pekín ni amenazó con represalias.

 

En la primera visita de Xi a EEUU desde que asumió la presidencia el marzo, ambos trataron de dar la impresión de un tono constructivo durante una cumbre considerada una ocasión para conocerse. Pero centrándose en las principales preocupaciones de Estados Unidos, Obama dijo que Washington busca "un orden económico internacional en el que los países jueguen con las mismas reglas, donde el comercio sea libre y justo y donde Estados Unidos y China trabajen juntos para abordar temas como la ciberseguridad y la protección de la propiedad intelectual".

 

Xi estuvo de acuerdo en la necesidad de resolver la seguridad cibernética de "un modo pragmático", pero fue rápido a la hora de desviar las culpas, asegurando que China también es víctima de estos ataques. Además expresó sus esperanzas de que China y Estados Unidos puedan establecer un nuevo modelo de relaciones entre "grandes países", refiriéndose a su deseo de que Pekín sea tratado con más respeto en línea con su creciente influencia internacional. "Las relaciones entre nuestros dos países están en un nuevo punto de comienzo histórico", dijo Xi, describiendo las conversaciones como una oportunidad para "delinear el futuro" de las relaciones entre China y Estados Unidos.

 

Obama dio la bienvenida a Xi bajo un intenso calor, y ambos líderes posaron con una sonrisa para las fotografías mientras estrechaban sus manos ante unos cuidados jardines y unas montañas desérticas a la distancia. Ambos utilizaron trajes sin corbatas. Los encuentros de alto nivel entre China y Estados Unidos en las últimas décadas no han logrado igualar la pionera visita del presidente Richard Nixon a la China comunista en 1972 que puso fin a décadas de tensión entre Washington y Pekín.

 

Funcionarios de Estados Unidos creen que Obama y Xi desarrollarán una relación personal, algo que no ocurrió entre los presidentes estadounidenses y el predecesor de Xi, Hu Jintao, lo que podría ayudar a disminuir las tensiones en una de las relaciones bilaterales más importantes del mundo. La voluntad de dejar de lado la pompa tradicional y el diálogo protocolar de una visita a la Casa Blanca parece ser una señal de un nuevo enfoque de Xi, quien como presidente designado se reunió con Obama en Washington en febrero de 2012.

 

Por REUTERS  CALIFORNIA 08/06/2013 12:02 Actualizado: 08/06/2013 12:12

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Desata el gobierno de EU espionaje masivo de llamadas

La Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA por sus siglas en inglés) tiene acceso directo a contenidos de usuarios de redes sociales y programas de los sistemas de Google, Facebook, Apple, Microsoft y otros gigantes del Internet, según documentación secreta obtenida por el diario británico The Guardian y el Washington Post. Esta intervención de cuentas personales da acceso a autoridades estadunidenses a correos electrónicos, archivos compartidos, chats de voz y por escrito, videos, fotos, mensajes y blogs de ciudadanos estadunidenses y de otros países en un programa clasificado cuyo nombre clave es PRISM.

 

Al cierre de esta edición, el director nacional de los servicios de inteligencia, James Clapper, dijo que la ley sólo permite que se sigan comunicaciones de “personas no estadunidenses” fuera del país. Aseguró que las revelaciones de The Guardian y el Post contienen numerosas imprecisiones y ponen en riesgo la seguridad nacional, reportaron las agencias Reuters y Afp.

 

The Guardian afirma haber obtenido una copia de una presentación en Power Point que detalla el programa PRISM, implementado desde 2007, mientras que The Washington Post tiene en su poder un documento que les proporcionó un funcionario de inteligencia que filtró la información al medio, pues se dijo “horrorizado” por sus alcances.

 

“Literalmente pueden ver tus ideas formándose mientras escribes”, señaló el informante, según el diario estadunidense.

 

Ambos rotativos verificaron la autenticidad de la información obtenida.

 

Según la información confidencial obtenida por The Guardian, cuando la NSA considera que una información merece ser investigada, gira un reporte, y la misma dependencia afirmó que al mes se generan más de 2 mil reportes a partir de PRISM, en 2012 hubo más de 24 mil, y desde que el programa comenzó a funcionar se han generado al menos 77 mil.

 

Los proveedores de Internet que participan en el programa son Microsoft, Yahoo, Google, Facebook, AOL, Skype, YouTube y Apple, además de PalTalk; una empresa más pequeña, pero que fue un medio de comunicación muy importante durante la primavera árabe y la actual guerra civil en Siria.

 

A pesar de que los documentos obtenidos por los diarios señalan que la intervención de las comunicaciones de particulares se están haciendo con el acuerdo de las compañías que proporcionan los servicios de correo electrónico, mensajes instantáneos y demás, The Guardian habló con voceros de Google, Apple y otras empresas que aseguraron jamás haber escuchado del programa PRISM, y que reiteraron que la prioridad de éstas compañías es la privacidad de sus usuarios.

 

Horas más tarde, la agencia Reuters difundió un despacho que reproducía la respuesta, vía comunicados, de varias empresas de Internet. Google, el mayor motor de búsquedas en la red, negó haber proporcionado al gobierno estadunidense una “entrada secreta” a sus servidores.

 

Microsoft aseguró que no participa voluntariamente en ninguna campaña de recolección de datos del gobierno y sólo cumple “con órdenes de solicitudes sobre cuentas o identidades específicas”.

 

El vocero de Apple, Steve Dowling, reiteró nunca haber oído hablar de PRISM y afirmó: “Nosotros no entregamos a ninguna agencia del gobierno acceso directo a nuestros servidores y cualquier agencia que solicite datos de nuestros clientes debe tener una orden judicial”.

 

Facebook, en un comunicado, también sostuvo que nadie tiene acceso a sus servidores y que cumple con las leyes establecidas si alguna agencia solicita datos sobre alguno de sus usuarios. Yahoo sostuvo que “toma muy en serio la privacidad de sus clientes” y que, igual que los demás, jamás ha dado acceso directo a sus redes al gobierno.

 

La NSA logró intervenir el uso de la web al introducir cambios en las leyes de vigilancia y seguridad en el gobierno del presidente republicano George W. Bush, en 2007, y dichos cambios se ratificaron en diciembre de 2012 durante el gobierno del actual mandatario demócrata Barack Obama.

 

El rotativo británico señaló que el primer proveedor en formar parte del programa, desde diciembre de 2007, fue Microsoft, que actualmente tiene una campaña cuyo eslógan es: “Su privacidad es nuestra prioridad”. En 2008 se logró incluir en PRISM a Yahoo, en 2009 a Google, Facebook y PalTalk, en 2010 a You Tube, Skype y AOL, y en 2011 finalmente se unió Apple.

 

Colectivamente, estas compañías cubren la gran mayoría de la actividad online mundial, que incluye correos electrónicos, búsquedas, video, archivos y comunicaciones. El documento obtenido por el Post afirma que “pronto” formarán parte del programa el servicio de almacenamiento de información en la nube Dropbox.

 


Según The Washington Post, analistas informáticos usan el sistema desde un portal de web que opera en el Fuerte Meade, y utilizan métodos de “selección” y “búsqueda” diseñados para obtener un índice de coincidencia “extranjera con al menos 51 por ciento de certeza”.

 

El material informativo y didáctico para trabajar con PRISM obtenido por el Post indica que en el caso de la red de comunicación Skype, por ejemplo, el servicio puede ser monitoreado si uno de los usuarios está usando sólo el audio y el otro se encuentra en un teléfono convencional, y que eso abre cualquier combinación de audio, video, chat y transferencia de archivos, más tarde, cuando el usuario se conecta vía computadora con la red.

 

En Google, PRISM tiene acceso a chat en vivo o por escrito, a archivos, bibliotecas de fotografías y búsquedas de términos, todo en tiempo real.

 

Por su parte, la presentación que obtuvo The Guardian, con fecha de abril de 2013, destaca que PRISM permite a la NSA obtener comunicaciones focalizadas sin requerir permiso de los proveedores de servicios web y sin necesidad de tramitar órdenes judiciales ni pedir autorización al proveedor de Internet, pues con el programa la agencia tiene acceso directo a los servidores de las compañías, en cualquier momento, que es lo que hace posible, además, el monitoreo de las actividades de los usuarios en tiempo real.

 

La mencionada presentación explica, asimismo, que PRISM fue creada para superar lo que el gobierno consideraba obstáculos impuestos por la Ley de Inteligencia y Vigilancia de Extraneros (Fisa, por sus siglas en inglés). El documento señala que aunque Estados Unidos tiene la ventaja de que en su territorio se encuentra gran parte de la infraestructura global de Internet, la Fisa “nos privaba de esa ventaja” pues nos exigía obtener órdenes judiciales y confirmación de las mismas tanto para investigar al remitente y al receptor de la información sospechosa. “Fisa proveía derechos de privacidad a personas que no los merecían” señala la presentación que más adelante afirma: “Había demasiadas cuentas de correo electrónico y no era práctico obtener órdenes judiciales para cada una de ellas”.

 

Por esto, publica The Guardian, la NSA considera que que PRISM es, actualmente, “uno de las más valiosos, únicos y productivos medios de acceso a la información” con los que cuenta la agencia. También se jacta de su “fuerte crecimiento” en la obtención de información y resalta que el número de contenidos obtenidos desde 2012 a la fecha, por vía de Skype, se incrementó 248 por ciento. En el mismo lapso, el aumento de datos obtenidos por Facebook fue de 131 por ciento, y la información vía Google creció 63 por ciento del año pasado a lo que va de este.

 

The Post afirmó, por otra parte, que por lo menos hasta el año pasado, cuando surgió en el Congreso un debate en torno a las leyes de vigilancia a extranjeros dentro y fuera del país, los únicos legisladores que sabían del programa PRISM estaban bajo juramento de no revelar nada sobre el sistema de intervención en las comunicaciones por Internet.

 

En dicho debate, que fue tan breve que pocos medios lo mencionaron, el senador por Delaware, Christopher Coons, advirtió que el hermetismo que rodea varios programas de vigilancia implica que no había forma de saber si las garantías y las leyes que protegen a los ciudadanos estaban funcionando. “El problema es que ni el senado ni los ciudadanos a los que representamos sabemos si estas garantías funcionan. Los que saben no pueden hablar de ello y el estadunidense promedio no puede saber”, sostuvo Coons.

 

El director del Centro para la Democracia de la Unión Americana por las Libertades Civiles (ACLU por sus siglas en inglés), citado por The Guardian, se mostró estupefacto al saber que Seguridad Nacional, de hecho, obtuvo de compañías tecnológicas el acceso directo a sus servidores y a los datos de usuarios.

 

“Ya es bastante perturbador que la Agencia de Seguridad Nacional pida esto a las compañías. La agencia es parte del poder militar y se le está concediendo al ejército un acceso sin precedente a las comunicaciones de los civiles. Esto es una militarización nunca vista de las comunicaciones domésticas y de su infraestructura”, y eso es terrible para quienes consideran imprescindible que se mantenga una separación entre dichas entidades.

 

De la redacción

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Miércoles, 05 Junio 2013 06:24

¿Democracia o capitalismo?

¿Democracia o capitalismo?

La relación entre democracia y capitalismo ha sido siempre una relación tensa, incluso de total contradicción. El capitalismo sólo se siente seguro si es gobernado por quien tiene capital o se identifica con sus necesidades, mientras que la democracia, por el contrario, es el Gobierno de las mayorías que ni tienen capital ni razones para identificarse con las necesidades del capitalismo. El conflicto es distributivo: un pulso entre la acumulación y concentración de la riqueza por parte de los capitalistas y la reivindicación de la redistribución de la riqueza por parte de los trabajadores y sus familias. La burguesía ha tenido siempre pavor a que las mayorías pobres tomasen el poder y ha usado el poder político que las revoluciones del siglo XIX le otorgaron para impedir que eso ocurriese. Ha concebido la democracia liberal como el modo de garantizar eso mismo a través de medidas que pudieran cambiar en el tiempo, pero manteniendo el objetivo: restricciones al sufragio, primacía absoluta del derecho de propiedad individual, sistema político y electoral con múltiples válvulas de seguridad, represión violenta de la actividad política fuera de las instituciones, corrupción de los políticos, legalización de los lobbys… Y, siempre que la democracia se mostró disfuncional, se mantuvo abierta la posibilidad del recurso a la dictadura, algo que pasó en numerosas ocasiones.


 
En la inmediata posguerra, muy pocos países tenían democracia, vastas regiones del mundo estaban sujetas al colonialismo europeo que sirvió para consolidar al capitalismo euro-norte-americano, Europa estaba devastada por una guerra provocada por la supremacía alemana y en el Este se consolidaba el régimen comunista, que se veía como alternativa al capitalismo y a la democracia liberal. Fue en este contexto en el que surgió el llamado capitalismo democrático, un sistema consistente en la idea de que, para ser compatible con la democracia, el capitalismo debería ser fuertemente regulado. Ello implicaba la nacionalización de sectores clave de la economía, la tributación progresiva, la imposición de la negociación colectiva y hasta -como aconteció en la Alemania Occidental de la época- la participación de los trabajadores en la gestión de empresas. En el plano científico, Keynes representaba entonces la ortodoxia económica y Hayek, la disidencia. En el plano político, los derechos económicos y sociales habían sido el instrumento privilegiado para estabilizar las expectativas de los ciudadanos y para defenderse de las fluctuaciones constantes e imprevisibles de las “señales de los mercados”. Este cambio alteraba los términos del conflicto distributivo, pero no lo eliminaba. Por el contrario, tenía todas las condiciones para azuzarlo durante las tres décadas siguientes, cuando el crecimiento económico quedó paralizado. Y así sucedió.


 
Desde 1970, los Estados centrales han gestionado el conflicto entre las exigencias de los ciudadanos y las exigencias del capital, recurriendo a un conjunto de soluciones que gradualmente han ido otorgando más poder al capital. Primero fue la inflación; después, la lucha contra la inflación, acompañada del aumento del desempleo y del ataque al poder de los sindicatos. Lo siguiente fue el endeudamiento del Estado como resultado de la lucha del capital contra los impuestos, de la estancación económica y del aumento del gasto social, a su vez, causado por el aumento del desempleo. Lo último fue el endeudamiento de las familias, seducidas por las facilidades de crédito concedidas por un sector financiero finalmente libre de regulaciones estatales para eludir el colapso de las expectativas creadas de consumo, educación y vivienda.


 
Así sucedió hasta que el engaño de las soluciones ficticias llegó a su fin, en 2008, y se esclareció quién había ganado el conflicto distributivo: el capital. ¿La prueba? El repunte de las desigualdades sociales y el asalto final a las expectativas de vida digna de la mayoría (los ciudadanos) para garantizar las expectativas de rentabilidad de la minoría (el capital financiero). La democracia perdió la batalla y solamente puede evitar perder la guerra si las mayorías pierden el miedo, se revuelven dentro y fuera de las instituciones y fuerzan al capital a volver a tener miedo, como sucedió hace sesenta años.

 


05 jun 2013

:
Boaventura de Sousa Santos
 Doctor en Sociología del Derecho por la Universidad de Yale y catedrático de Sociología en la Universidad de Coimbra

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Guerra financiera asimétrica del siglo XXI: EU militariza el terrorismo de los hedge funds

En mi reciente conferencia magistral en el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM (youtube.com) abordé el ominoso tema del “terrorismo financiero” que practica Estados Unidos como nueva arma disuasiva de “destrucción masiva” mediante el letal género de “derivados”: los hedge funds (HF: “fondos de cobertura de riesgos”), según James Rickards (JR).

 

Rickards conoce el sistema financiero de Wall Street desde sus entrañas, donde trabajó 35 años: internacionalista, abogado, banquero de inversiones, graduado de la Universidad Johns Hopkins y en el think tank Paul H. Nitze School of International Advanced Studies; fue consejero general del célebre LTCM, que con su estrepitosa quiebra inició la debacle del sistema financiero global en 1997/1998.

 

A James Rickards le tocó liquidar LTCM con la Reserva Federal de Nueva York y hoy es consejero de finanzas de la “comunidad de Seguridad Nacional” y del Pentágono. ¡Nada menos!

 

Autor del libro Guerra de las divisas –posterior al best-seller chino de Song Hongbing (Bajo la Lupa, 12 y 19/9/10)–, impartió una conferencia sobre la Geopolítica de las finanzas, reservas y sistema financiero global (30/9/12) en el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS, por sus siglas en inglés), el mayor think tank militar británico, que versa sobre la “guerra financiera”.

 

Destaca la “lucha por el crecimiento en un mundo con fuentes inadecuadas de crecimiento debido al exceso de la deuda impagable”, por lo que los “principales protagonistas comerciales tratan de hurtar (sic) el crecimiento uno del otro a través de devaluaciones sucesivas”. Considera que “dicha dinámica se despliega en años y aun en décadas” pero que “al final nadie gana”, y cuyo resultado es: “inflación, deflación y contracción del comercio mundial”.

 

Define la “guerra financiera” como un “daño económico”: consecuencia deliberada de actos malignos; “es la guerra con otros medios” y forma parte de la “guerra asimétrica (¡supersic!)”, que “incluye el uso estratégico de armas de destrucción masiva” (nota: atómicas, biológicas, químicas y radiológicas).

 

Aduce que la “guerra financiera es menos familiar a los estrategas militares y políticos debido a su naturaleza muy especializada (sic) y a su reciente arribo al terreno de combate”: involucra actos malignos en los mercados con acciones, bonos, divisas, materias primas y derivados financieros.

 

Diagnostica que en el pánico financiero de 2008 se gestó una destrucción global de riqueza por más de 60 billones de dólares (trillones en anglosajón) –casi el PIB global– y su causa se debió a la autoflagelación de “sobreapalancamiento, desregulación y deficiente comprensión de las propiedades del riesgo”.

 

La “guerra financiera” provocaría un pánico deliberado similar al de 2008 y cuyo “objetivo” serán “ciertos mercados y clases de activos para infligir daño económico desproporcionado (sic) a los rivales, mientras el perpetrador resulta ileso”.

 

Desestima un dumping instantáneo por China de la deuda de Estados Unidos (Bonos del Tesoro), ya que sería detectado a través de una red de sistemas electrónicos y de tratantes primarios controlados por el Tesoro/Reserva Federal, además de que la Casa Blanca “tiene la autoridad de congelar todas las cuentas de bonos de China si su actividad comercial significa una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos”.

 

La guerra financiera empleará “canales disfrazados y elementos dispersos con el fin de que los ataques no sean detectados fácilmente en sus fuentes, por lo que los “chinos y otros (sic) adoptarán técnicas ya en uso por los HF que desean esconder sus identidades (sic) e intenciones (sic) en los mercados”.

 


El atacante, “sea China, Rusia o Irán (sic), establece una red de HF en paraísos fiscales oscuros”, que “usarían intermediarios privados conocidos de la banca suiza para ocultar sus identidades” con “típicos nombres anodinos”.

 

Cada HF sería financiado con “mil millones de dólares de capital enemigo disfrazado”. Así que cinco HF utilizarían 5 mil millones de dólares: “menos que el costo de un solo portaviones y potencialmente más destructivo”.

 

Los HF estarían “legalmente situados en los paraísos fiscales, pero serían comercializados por empresas de gestión separadas en plazas más sofisticadas (Ginebra/Zurich/Londres), lo cual agrega otra capa de disfraz a la estructura”.

 

Algún día, el “ataque se escenificaría cuando los mercados de Estados Unidos bajen en forma significativa” y su objetivo serían las grandes acciones Apple, Exxon, General Electric y otras; al unísono, adquirirían opciones de compra durante el desplome, para maximizar sus ganancias.

 

El ataque bursátil se extendería a los mercados de bonos, divisas y materias primas: “un ataque exitoso resultaría en una pérdida de riqueza de trillones de dólares, cierre del mercado de divisas y posibles (sic) disturbios sociales”.

 

Para contrarrestar la guerra financiera, los países necesitan “desarrollar capacidades y ofensiva” con el fin de crear un género de “destrucción financiera asegurada mutua (MAFD)”, en reminiscencia de la estrategia nuclear de la era bipolar, por lo que se han desempolvado doctrinas de la guerra fría para ser reaplicadas en el “mundo feliz” de la guerra financiera.

 

Confirma que las sanciones financieras contra Irán forman parte de la “guerra financiera” cuando el 5/2/12 Estados Unidos desencadenó su última arma (sic) financiera: los bancos “fueron advertidos de que serían eliminados del sistema de pagos del dólar si realizaban transacciones con el banco central de Irán”, lo cual provocó la sequía inmediata de dólares, que desembocó en transacciones en el mercado negro: “el rial (divisa persa)” se desplomó “más de 40 por ciento (…) con hiperinflación, fuga de depósitos y alza de las tasas de interés, con consecuencias de malestar popular”.

 

Irán pudo sortear el sistema dólar mediante otros sistemas de pago (euro, yen, franco suizo) a través de sus bancos correspondientes y la Society for World Wide Interbank Financial Telecommunications (SWIFT), con sede en Bruselas.

 

Estados Unidos presionó exitosamente al consejo de gobierno del SWIFT para excluir a los bancos de Irán, que no podían recibir pagos por su venta de petróleo ni pagar por la importación crucial de alimentos.

 

Estados Unidos no percibió en su radar un “efecto bumerán”: Irán negocia con sus principales socios comerciales (Rusia, India y China) el desarrollo de mecanismos financieros comerciales alternativos con grandes depósitos de divisas en los bancos chinos y rusos.

 

Pese a las sanciones deletéreas, Irán surgió muy poderoso debido a “su petróleo vital (sic) para el comercio global”.

 

Consecuencias inesperadas: “los países asiáticos y el BRICS empiezan a salirse de la hegemonía global del dólar que ha prevalecido desde 1944” y “estudian la creación de un nuevo banco multilateral”, lo cual “arreglaría pagos alternativos para Irán”.

 

Así, la “guerra financiera” de Estados Unidos contra Irán está siendo derrotada por la guerrilla financiera asimétrica del BRICS, que “sugiere un nuevo sistema de pagos y una divisa que no sería necesariamente convertible a dólares sino que haría al dólar irrelevante en sus transacciones”.

 

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