Desde mediados de 2009 Honduras vive una situación política extremadamente frágil. El golpe de Estado del 28 de junio contra el ex presidente Manuel Zelaya desembocó en elecciones consideradas como “ilegítimas” por un amplio sector de la ciudadanía. El presidente Porfirio Lobo que asumió su mandato el 27 de enero del año en curso no logró frenar la resistencia popular pacífica que estalló como respuesta al golpe, se generalizó en todo el país y continúa activa.

Síntesis radiográfica de la lectura de la realidad que hace Carlos Humberto Reyes, presidente del Sindicato de Trabajadores de la Industria de Bebidas y Similares (STIBYS), uno de los principales representantes del Frente Nacional de la Resistencia Popular (FNRP) y ex candidato presidencial “independiente”. Reyes realiza desde la última semana de abril una gira europea que se inició en España. En Suiza está invitado por la organización SOLIFONDS (Fondo de Solidaridad para las Luchas de Liberación Social en el Tercer Mundo) y participará como principal orador internacional en varias actividades del 1 de mayo.

P: La comunidad internacional parece muy dividida con respecto al actual Gobierno hondureño. Una parte no lo reconoce. Otra sí. ¿Cómo lo interpreta el FPRN?

Carlos Reyes: Para nosotros es un gobierno ilegítimo, producto directo del golpe de Estado del año pasado. El presidente actual es una nueva cara del mismo golpe. No obtuvo ni el 30% de los votos y se registró una muy alta abstención. Lo que se pretende aplicar es el guión del Gobierno de los Estados Unidos, quien apostó a la hipótesis que toda la situación se resolvería con las elecciones. Pero éste no es el caso. Especialmente para muchos gobiernos latinoamericanos quienes ven lo que sucedió en Honduras como un nuevo proceso de agresión contra el continente y su institucionalidad democrática. Hay señales preocupantes: la instalación de una nueva base militar estadounidense, la segunda en mi país; las nuevas bases estadounidenses en Colombia; la continuidad de la base en Guantánamo... Signos de una militarización que hace recordar épocas pasadas.

Un golpe con trasfondo geopolítico 

P: Es decir, según la resistencia, ¿la causa del golpe de junio pasado es esencialmente geopolítica?

C.R: Sí. El proyecto estadounidense de rearmar dos gendarmes en la región. Honduras en Centroamérica y Colombia en Sudamérica. Con el precepto claro de que “si no controlan América Latina, es decir su patio trasero, no podrán dominar el mundo”

P: ¿Cómo evalúa el programa del presidente Porfirio Lobo en sus primeros tres meses de nuevo Gobierno?

C.R: No existe un tal “nuevo” Gobierno. Para nosotros es, como lo dije antes, la nueva cara de la misma dictadura. Lo han querido presentar como un Gobierno de unidad nacional, de integración, abierto a una supuesta amnistía y que impulsaría la instalación de una Comisión de Verdad. Pero todo esto es falso. No puede haber unidad ni integración nacional a partir de elecciones adulteradas. Su visión de amnistía es para limpiar a los militares golpistas. ¿Para qué puede servir una Comisión de Verdad si ya ellos mismos se autoamnistiaron? Toda una política descarada. Y esto sin analizar lo que sucede en el plano económico y social. Una vuelta atrás de las conquistas que sindicatos, trabajadores, y otros sectores habían logrado durante el período del Presidente Zelaya.

P: Pero las autoridades hablan de una situación política institucionalizada...

C.R: La principal realidad es la de una resistencia que aumenta su fuerza, fortaleciendo la organización y movilización. Próximo gran desafío: recolectar hasta el 28 de junio próximo 1.150.000 firmas, exigiendo una consulta popular, una asamblea constituyente, reivindicación que constituyó el detonante para justificar el golpe del año pasado. La gente está entusiasmada con esta iniciativa.

La movilización, la resistencia, continúa activa. Organizamos seis grandes manifestaciones en ciudades importantes para el 1 de mayo.

La resistencia consolidada

P: ¿Todo esto indica, según su análisis, una resistencia fortalecida, a pesar de la represión?

R: No hacemos hoy una movilización por día como el año pasado. Pero la resistencia se ha generalizado en todo el país. Realizamos un trabajo serio de organización, concienciación y movilización. Seguimos denunciando el golpe e insistimos en la propuesta de la Constituyente. En caso que no lo logremos, veremos como participamos en un proceso electoral. No como resistencia, sino creando un brazo especial para esa coyuntura.

P: La resistencia hondureña constituyó una sorpresa para más de uno, dentro y fuera del país. ¿Cómo se explica la fuerza de la misma?

R: En realidad no nace el 28 de junio, de un día a otro. Nuestros pueblos vienen resistiendo desde hace más de 500 años. En su historia contemporánea Honduras fue utilizada siempre como base de las operaciones estadounidenses en el continente. Para agredir al gobierno guatemalteco de Jacobo Arbenz, en los años cincuenta. Como base operativa del intento de invasión contra Cuba en los sesenta. Desde la base de Palmerola, las administraciones estadounidenses promovieron la guerra contra el sandinismo y contra el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional de El Salvador, en los ochenta.

Sin embargo siempre existió un movimiento popular muy activo, que fue duramente reprimido, con muchos muertos, desaparecidos, etc. Hay una capitalización histórica de esa experiencia. Superamos las fracturas entre lo social y lo político. Y nuestro movimiento popular junta e integra esos dos aspectos. Y eso explica que en pocas horas, inmediatamente después del golpe de Estado de junio pasado, se haya iniciado un proceso magnífico de movilizaciones y de resistencia. 

P: ¿Hay algún sector predominante dentro de la resistencia?

R: No, contamos con una gran diversidad y una conducción horizontal, distribuida en cada región, poblado, barrio. ¿Cuándo se daban las movilizaciones contra el golpe y la policía atacaba, quiénes respondían y los hacían correr a los represores? Las “maras” (grupos juveniles). Un fenómeno muy importante con fuerte participación juvenil. Y también las mujeres. El movimiento sindical y los campesinos; los maestros y la empresa privada; los indígenas y negros... Los grupos de gays y lesbianas, quienes sufrieron muchos ataques y víctimas. En la medida en que se puedan mantener las alianzas tenemos la posibilidad de triunfar. Porque somos hoy la fuerza política más grande del país, decidida claramente a tomar el poder.

P: ¿Cuál es su prognosis sobre cómo va a continuar la dinámica política en un país tan polarizado?

C.R: Nosotros vamos a seguir promoviendo este proceso de consulta y de lucha por una asamblea constituyente que permita refundar la Nación. Sin cerrar la posibilidad de organizar un instrumento electoral más adelante. En cuanto a Porfirio Lobo, como en todos los casos históricos en América Latina de gobiernos débiles, se anticipa su fracaso. O es derrotado por el pueblo o deberá buscar una salida política.

P : Una última reflexión de cara a la comunidad internacional...

C.R: Nos preocupa mucho que se perpetúen en Honduras los crímenes contra miembros de la resistencia; las agresiones y asesinatos de periodistas independientes; las violaciones de derechos humanos. Es importante que la comunidad internacional no reconozca al actual Gobierno. Que los países de la Unión Europea no firmen el Tratado de Libre Comercio con Centroamérica en las actuales condiciones que vive Honduras. Que la comunidad internacional, los organismos de derechos humanos ejerzan su presión. Que se pare la represión. Y sobre todo, que no se siga criminalizando la legítima protesta política y social, reacción directa contra el golpe y las elecciones ilegítimas.
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Reyes: un rostro de la resistencia

Carlos Reyes es una de las figuras más importantes del movimiento de resistencia que desde el mismo 28 de junio 2009 se opuso al golpe de Estado que destituyó al presidente Manuel Zelaya.

Participa en la dirección de la Unión Internacional de los Trabajadores de la Alimentación (UITA) en representación de Honduras y de su central sindical.

Fue uno de los promotores de las movilizaciones populares contra dicho golpe. Varias veces fue reprimido. Ha recibido numerosas amenazas.

En el segundo semestre de 2009, ante la perspectiva de una potencial normalización democrática, Carlos Reyes se presentó como candidato independiente a la presidencia de la República. A inicios de noviembre decidió retirarla, cuando el Frente Nacional de la Resistencia contra el golpe evaluó que no estaban dadas las condiciones para una contienda realmente inclusiva, participativa, democrática.

Por una solidaridad internacional activa 

“Tanto en Suiza como en España se organizó una agenda con representantes del Gobierno, personalidades políticas, dirigentes sindicales y de organizaciones sociales y no gubernamentales. Pude decirles, muy simplemente, que el “caso hondureño” no se ha resuelto. Y que la afirmación de que todo está normalizado a partir de las elecciones de noviembre es falsa. Venimos, especialmente, a actualizar la información real sobre mi país y la continuidad de la resistencia que ya no está en el primer lugar de la agenda política y mediática internacional...

Me siento satisfecho del encuentro con los cuatro representantes de la cancillería suiza. Aclaramos muchos puntos. Pudimos expresar nuestra lectura de la realidad actual. Y expresarles nuestro deseo de que Suiza mantenga la posición inicial contra el golpe de Estado. Hemos encontrado comprensión hacia nuestros argumentos. El hecho de habernos recibido expresa un reconocimiento oficial de parte del Gobierno helvético al Frente Nacional de Resistencia Popular...

En España los intercambios fueron muy positivos. El 23 de abril me reuní con Agustín Santos, jefe de gabinete de Miguel Angel Moratinos, actual Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación. Emitimos un comunicado de prensa común que enfatiza que el Gobierno español no invitará al presidente hondureño a participar de la Cumbre de Presidentes de la Unión Europea y América Latina que se realizará el 17 y 18 de mayo en Madrid, “si no existe consenso de los países latinoamericanos sobre dicha invitación”. Y realmente es importante recordar que en América Latina hay muchos países que no reconocen al nuevo presidente y consideran las elecciones de noviembre pasado como ilegítimas...”.

Por Sergio Ferrari
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Domingo, 04 Abril 2010 08:17

Evo consolida su poder en Bolivia

En las elecciones de hoy, el gobierno de Evo Morales espera conseguir las fichas que le faltan. Nueve gobernaciones y 337 municipios serán el premio mayor, que posiblemente ganará en porción importante el Movimiento Al Socialismo (MAS). El único partido que presenta candidatos para todos los puestos en juego de todas las poblaciones y gobernaciones del país, según la Corte Nacional Electoral (CNE). Por si fuera poco, el MAS tiene entre sus militantes a un político influyente como Morales, quien ayer inauguró una planta procesadora de cítricos en Cochabamba y convocó al electorado a participar en tan alto porcentaje como en los últimos comicios. Solapadamente orientó sobre los que deberían ganar.

Desde su creación, en 1995, por grupos de sindicatos campesinos y obreros en esta ciudad, el MAS-Instrumento Político para la Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP), consiguió ser el único partido capaz de proponer un proyecto nacional. Difícil si se considera que Bolivia es un país tan diverso, tanto que el Estado optó por definirse “plurinacional”. En los últimos cinco años, el partido de Morales se impuso en seis contiendas con más del 50 por ciento de apoyo. Desde 2005, cuando llegó a la presidencia con el 53,7 por ciento de los votos, hasta diciembre de 2009, cuando fue reelegido por el 64,2 por ciento.

Sin embargo, la eficiencia en las urnas no le permitió imponerse en los departamentos de Santa Cruz –que ocupa el 33 por ciento del territorio nacional y comparte el liderazgo económico con La Paz– ni en Beni, cuyo control político estuvo tradicionalmente en manos de ganaderos y otros empresarios. Aparentemente, mañana tampoco lo hará.

“Hago un llamado al pueblo a participar como siempre. Los resultados de las últimas elecciones son records. Que haya menos del 10 por ciento de abstención es una enorme satisfacción para quienes impulsamos la democracia y defendemos la democracia”, dijo Morales en la Villa 14 de Septiembre, una localidad de El Chapare cochabambino adonde volverá hoy, porque le toca votar allí. En esta región, cuyo cultivo predilecto es la hoja de coca, Morales se hizo conocido como dirigente del sindicato campesino de las Seis Federaciones del Trópico. De hecho, aún es presidente de esta organización, afiliada a la Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb).

El presidente reiteró su confianza en las urnas para dirimir las diferencias entre las personas. “Si hay conflictos, si hay diferencias programáticas, en lo social, en lo estructural, en lo cultural, es mejor que el pueblo boliviano defina con su voto”, sostuvo.

Morales regresó el viernes por la noche de Caracas, donde firmó con el primer ministro de Rusia, Vladimir Putin, acuerdos de cooperación energética y militar por 100 millones de dólares. “Creo que tenemos garantizados siete departamentos, aunque no puedo cantar anticipadamente la victoria. Soy muy respetuoso del sentimiento del pueblo boliviano”, dijo el presidente a Venezolana de Televisión.

Hoy, más de cinco millones de electores votarán por 2502 autoridades. Serían nueve gobernadores, 337 alcaldes, 1855 concejales y 267 asambleístas departamentales.

Cuando inició su primer mandato, en enero de 2006, el MAS contaba con tres gobernaciones, que por entonces se llamaban prefecturas. Potosí, Oruro y Chuquisaca. En Sucre, capital de este departamento y una de las dos de Bolivia, sesionó la Asamblea Constituyente planteada por Morales para “refundar Bolivia”. Pero la violencia generada en 2007 por los choques entre opositores y partidarios a Morales hizo que el prefecto del MAS huyera a Perú. En nuevas elecciones, la oposición ganó esas elecciones y la Media Luna tuvo siete de los nueve departamentos.

La presión opositora, determinante en el Congreso, sancionó una ley para que los nueve prefectos y el presidente fueran a un referéndum revocatorio. En agosto de 2008, Morales fue reafirmado por el 67,4 por ciento de los votos. La Media Luna perdió a dos jugadores: el prefecto de La Paz, José Luis Paredes, y el de Cochabamba, Manfred Reyes Villa.

Como la Constitución de entonces establecía, Morales designó a las nuevas autoridades que estarían hasta los comicios de hoy. Para las elecciones generales de diciembre pasado, ambos revocados quisieron resucitar políticamente, Reyes Villa como candidato a presidente del partido de Paredes.

Como candidato a vicepresidente invitaron a Leopoldo Fernández, otro ex prefecto de la Media Luna por la amazónica Pando, que está en la cárcel desde septiembre de 2008, acusado de la autoría intelectual de la matanza de al menos trece personas durante el intento de golpe de Estado cívico prefectural.

Plan Progreso Bolivia-Convergencia Nacional (PPB-CN) quedó segundo pero lejos del MAS. Paredes y Reyes Villa escaparon de Bolivia porque la Justicia los investigaba por casos de supuesta corrupción cuando fueron prefectos. Morales actualmente controla cinco prefecturas. Hoy intentará legitimar y ampliar esa cifra.

La alianza de partidos de derecha en torno de PPB-CN se terminó luego de las elecciones. Como segunda alternativa opositora quedó el Movimiento Sin Miedo (MSM), que hasta diciembre pasado había sido el aliado del MAS. Aunque sus posicionamientos no se diferencian en gran medida, aún no fue esclarecido el motivo de la ruptura. El MSM tiene chance en varias alcaldías. En las capitales de Oruro, La Paz y Potosí compite cabeza a cabeza con el partido de gobierno. El relativo éxito del MSM consiste en que sumó como candidatos a varios nombres rechazados por el presidente, pero eran los elegidos por las organizaciones de base locales.

De acuerdo con las encuestas, el MAS ganará cuatro o cinco gobernaciones. Serían La Paz (con César Cocarico), Cochabamba (Edmundo Novillo), Oruro (Santos Tito) y Potosí (Félix González), en el occidente del país. En algunos sondeos, en Pando (con Luis Flores de candidato oficial) aparece el MAS como triunfante, pero en otros se prevé un empate técnico con el ex legislador de derecha Paulo Bravo. Tampoco hay definiciones en Chuquisaca, donde Morales designó al dirigente campesino Esteban Urquizu para enfrentar al ex presidente del comité cívico John Cava.

En Tarija, tampoco está claro si seguirá como gobernador Mario Cossío –uno de los tres de la Media Luna que siguen libres y en el país– o el ex rector de la Universidad Juan Misael Saracho, Carlos Cabrera, del MAS.

Lo más probable es que en Santa Cruz sea reelegido Rubén Costas ante el candidato masista Jerjes Justiniano. También en Beni seguiría Ernesto Suárez, que compite contra la ex Reina de la Belleza de 25 años Jessica Jordan, del MAS. La votación a favor del MAS continúa en ascenso en estos bastiones tradicionalmente opositores, aunque no tan rápido como quisiera el presidente.

Por Sebastián Ochoa
Desde Santa Cruz
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Miércoles, 24 Marzo 2010 05:29

Medios, política y poder

Cuando la Presidenta inauguró la sesiones del Congreso nacional mencionó que hay un país real y uno virtual o mediático, donde nada está bien, donde todo está mal. A partir de esta afirmación sobre la realidad virtual y la verdadera podemos preguntarnos: ¿Cuál es la verdad de la realidad? ¿Existe una “realidad verdadera”?
 
En realidad, valga la redundancia, no hay una verdad ni una única mirada de las cosas. Siempre hay interpretaciones subjetivas de la realidad que percibimos. Según Michel Foucault, “no hay nada absolutamente primario para interpretar, porque en el fondo todo es interpretación, cada signo es en sí mismo no la cosa que se ofrece a la interpretación, sino la interpretación de otros signos”.
 
En otras palabras, cuando pensamos políticamente nuestra situación actual, lo hacemos a partir de interpretaciones realizadas por otros. Siempre son construcciones colectivas de sentido.
 
Es decir, mientras leemos el diario o miramos la tele y pensamos cualquier situación actual, la interpretamos. Mientras percibimos la “realidad” y nos comunicamos, producimos nuevas interpretaciones que tomarán otros. Una semiosis ilimitada de sentido.
 
Pero esta discusión sobre qué es la “realidad verdadera” se complejiza en el mundo de hoy que está hipermediatizado por los grandes medios de comunicación. Quienes tienen un gran poder a la hora de transmitir sus interpretaciones. En esta sociedad, todos ocupamos distintos espacios de poder, pero muy desiguales. Por lo cual serán distintos los efectos de esas lecturas de la “realidad”.
 
Mi lectura de cualquier problema ocupará un espacio de poder en esa construcción colectiva de interpretaciones. La cual, obviamente, es mínima en relación con la opinión que brinde Marcelo Tinelli o con la política comunicacional de un grupo mediático.
 
Sin embargo, cuando se discute la problemática de la concentración de los medios, muchas veces se plantea como un enfrentamiento caprichoso entre Clarín y Kirchner. Pero el problema es profundo, porque una sociedad con una gran concentración de medios de comunicación tenderá a construir un país con puntos de vista hegemónicos. En sí, lo que se discute es el modelo de democracia en la cual queremos vivir.
 
Si repartimos el poder de los grandes medios, se permite garantizar el acceso a todas las voces. En otras palabras, se permite difundir todas las interpretaciones de la realidad. Ese es el espíritu de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que se votó el año pasado.
 
Cuando se logre la plena implementación de la ley se podrán difundir otras miradas. Lo cual permitirá que entendamos nuestros problemas de distintas maneras. Pensando desde nuevos ángulos, podemos ver nuevas alternativas y soluciones. Se podrán generar nuevas políticas posibles.
 
Con otras voces, que defiendan nuestros intereses se podrá construir un pensamiento contrahegemónico para transformar la realidad.
 
Otro elemento de análisis importante en la comunicación, a la hora de democratizar los medios, es el fenómeno llamado “la espiral del silencio”: cuando una opinión se presenta como mayoritaria, los que coinciden con esa lectura de las cosas se sienten más seguros y tienden a manifestar con más fuerza sus posturas. Paralelamente, quienes se sienten en una situación minoritaria tienden a inhibir sus afirmaciones.
 
A modo de ejemplo. Instalado el discurso de “mano dura”, seguramente quienes se sienten identificados con posturas alternativas tenderán a callarse y aislarse. Mientras quienes alienten el endurecimiento de las leyes lo manifestarán con orgullo.
 
Los grandes medios tienen la capacidad de amplificar una interpretación particular y hacer que se vea como mayoritaria, aunque no necesariamente sea así.
 
Si queremos profundizar nuestra democracia, no les tengamos miedo a las opiniones hegemónicas. La “realidad” es una construcción colectiva que hacemos entre todos. Y todos, desde nuestro mayor o menor lugar de incidencia, podemos interpretar y difundir otras lecturas, que son fundamentales si queremos construir otro mundo posible.
Por Roberto Samar, licenciado en Comunicación Social, docente del Seminario de Filosofía Política Moderna, UNLZ.
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"Yo no quiero recibir la presidencia de Roberto Micheletti". Hablaba así Porfirio Pepe Lobo, favorito en la elección presidencial hondureña, antes de que el gobierno de Estados Unidos dejara a Manuel Zelaya "a la mitad del río", y mientras se negociaba el acuerdo que el gobierno de facto reventó.

Lo escuchaba el equipo del subsecretario Thomas Shannon y le respondía uno de los funcionarios, cuenta un hondureño cercano a las negociaciones: "Sería como recibir un beso envenenado".

Lobo ha esperado hasta el último minuto para decir que en el "diálogo nacional" al que ha convocado una y otra vez durante su campaña, tendría que estar Manuel Zelaya, el presidente que este domingo no podrá votar, en su encierro en la embajada de Brasil, y a quien hoy le cancelan las visitas, que de por sí eran contadas, "hasta nueva orden".

"Sé que en algún momento hay que hablar con Zelaya", dice Lobo, a quien las encuestas dan ganador, aunque el voto de los hombres del dinero del país está mayoritariamente con el aspirante liberal Elvin Santos.

En las últimas semanas, Lobo ha insistido en que, de ganar, convocará de inmediato a un "gran diálogo nacional" e integrará un gobierno de "unidad". Los zelayistas aseguran que Lobo daría luz verde a una Asamblea Constituyente, puesto que "el actual marco legal es una camisa de fuerza para cualquier gobernante", como afirma un líder de la resistencia..

Un político cercano a Zelaya asegura que Lobo les ha dicho que una derrota electoral del Partido Liberal sería la tumba política de Santos y de Micheletti. "Si pierden, el líder de su partido va a ser Zelaya, no hay otro, no hay figura que le compita".

El candidato nacionalista, sin embargo, es escurridizo a la hora de hablar del futuro de Zelaya. No habla de amnistía ni tampoco de una eventual restitución en la sesión del Congreso convocada para el 2 de diciembre.

"Hay que ver cómo salimos de esto no profundizando más" la crisis, suelta Lobo, y aunque su declaración es más que ambigua, el solo hecho de que abra la posibilidad de incorporar a Zelaya al diálogo hace que se desate la furia de la base social golpista. Las secciones de comentarios de los diarios se llenan de frases en su contra: "¿Y dónde sería el diálogo, en la penitenciaría?" “Éste no es sino Mel vestido de azul (el color del Partido Nacional)”.

Con todo, Lobo cerró puntero en las encuestas, con más de 10 puntos, e incluso en la resistencia aseguran que "no va a aceptar" un fraude electoral.

"Elvin es más confiable para los sectores golpistas, es de los suyos, sin que esto signifique que Lobo no estuvo en la conspiración", afirma Nelson Ávila, asesor del presidente Zelaya.

Lobo es "productor de granos en gran escala" en Olancho y en Colón, dice un político de la resistencia originario de ese departamento. También, que estudió en Miami y en su juventud tuvo un breve paso por las filas del Partido Comunista, al punto de que fue a estudiar durante unos meses a la Unión Soviética. Por esa razón, los publicistas de Elvin Santos han insistido, en la campaña, en que Lobo "es de izquierda", lo que para los electores de los partidos tradicionales es pecado mortal.

"¡No tiene nada de izquierda! Sí fue a ese viaje, pero a estudiar. Es como si yo voy a estudiar un curso de belleza a Lituania, no por eso me hago comunista", dice María Cristina Callejas, quien se presenta como prima hermana del ex presidente nacionalista Rafael Leonardo Callejas.

El "pacto olanchano"


Desde hace unas semanas, Lobo había dicho a políticos cercanos al presidente depuesto: "Necesito un acuerdo. Pero lo voy a hacer como lo debió hacer Zelaya".

Aquí se le llama "pacto olanchano", porque Lobo es, como Zelaya, productor agropecuario y maderero del departamento de Olancho, donde está su hacienda, La Empalizada, a unas decenas de kilómetros del rancho de Zelaya.

¿En qué consistiría el "pacto olanchano"? Lobo es “el único actor del país que logró entender el formato de Mel. Por eso propuso la ‘cuarta urna constitucional’, pero no tuvo el apoyo de su partido”, dice el analista Gustavo Irías.

Según varios líderes de la resistencia, Lobo abriría la puerta a un nuevo pacto político y social.

"Las elecciones, lejos de generar gobernabilidad, van a profundizar la crisis, porque ésta no es sólo una crisis política, sino también económica y social", dice Héctor Soto, director ejecutivo del Grupo Sociedad Civil, conglomerado que agrupa desde sindicatos a organismos empresariales de todo el país, para vigilar los recursos públicos de combate a la pobreza.

Las elecciones, en su idea, prolongarán una crisis con un desenlace de pronóstico reservado: “O vamos a tener un nuevo golpe de Estado o un presidente que no va a poder gobernar o una posibilidad de Constituyente, que puede no ser la que quería la izquierda. Porque, ¿quién asegura que no ocurra una Asamblea Nacional Constituyente golpista que les sirva a ellos para oxigenarse?

"Que me dejen salir el domingo, a ver si estoy solo": Zelaya

Frente al enorme despliegue militar y policiaco, acompañado de amenazas veladas y directas, el Frente de Resistencia contra el Golpe de Estado ha llamado a un "toque de queda popular", es decir, a que nadie salga de su casa el domingo. Hace un par de días, los principales dirigentes de la resistencia comenzaron a ponerse a buen recaudo, y lo mismo están haciendo líderes intermedios.

¿Pueden darse las elecciones más vigiladas, transparentes y limpias de la historia, como presume el Tribunal Supremo Electoral?

"Las elecciones no son el día de los comicios, son un proceso de varios meses y aquí durante varios meses lo que ha habido son restricciones a la libertad de expresión, a la libertad de movimiento y personas que han sido víctimas de violaciones a sus derechos humanos y no han sido resarcidas", dice Javier Zúñiga, un mexicano que encabeza una delegación de Amnistía Internacional.

Aunque el organismo de derechos humanos no se va a pronunciar sobre la legalidad de los comicios, Zúñiga hace ver que la observación electoral no se reduce "a pararse frente a una casilla a ver la cola", sino que es un proceso de complejidad técnica que nadie ha montado en Honduras.

El gobierno de facto ha traído observadores y los medios despliegan ampliamente información sobre su presencia. Pero se trata, dice Zúñiga, no de técnicos sino de políticos “que simpatizan con el gobierno de facto” y que, en consecuencia, "simplemente van a ser cajas de resonancia del resultado. Nadie va a tener la autoridad necesaria para decir que aquí las elecciones fueron libres y transparentes. Y eso va a ser una mancha que cualquiera que gane va a tener".

Los únicos antigolpistas que andarán en las calles este domingo son los dirigentes y candidatos del pequeño partido de izquierda Unificación Democrática (UD), que contra la opinión de Zelaya y la mayor parte de la resistencia decidió participar en los comicios.

"Le planteé al presidente cómo prefería negociar con Lobo, con 50 diputados o con ninguno. Y le dije también que no tenía que hacer campaña por nosotros, pero sí salir a decir que comprendía nuestra determinación, pero no me oyó", lamenta César Ham, el candidato presidencial de UD.

A unas horas de las elecciones, Zelaya habla a la Radio Globo. Insiste: "Los que participen en este proceso están reafirmando a los militares y a Micheletti en el poder". Le preguntan qué opina de que el gobierno de facto diga que cada vez está más solo: "¿Quién dijo eso? ¿Micheletti? Que me deje salir el domingo de la embajada, a ver si estoy solo".
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Martes, 03 Noviembre 2009 11:15

Un político

Hablamos de un político.

Es alguien que quiere perpetuarse en el poder y, con tal meta, logró cambiar la ley que sólo había permitido una reelección. Para hacer tal enmienda tuvo que dar regalitos políticos para conseguir los votos necesarios y revocar las viejas reglas. Durante el proceso, el político dijo que lo hacía porque los ciudadanos “me necesitan”.

Una vez logrado, él empezó su campaña para el tercer mandato en la cual ha gastado una fortuna, estimada en hasta 140 millones de dólares. Lo más increíble es que ha hecho ese gasto a pesar de tener una ventaja en todas las encuestas de entre veinte y veinticinco puntos frente a su retador más cercano que, para comparar, apenas usó 6 millones de dólares en su campaña.

Hay varios escándalos que siguen a nuestro político, pero los medios no lo han investigado lo suficiente. Y la Justicia sólo amaga hacer algunas averiguaciones de proyectos faraónicos con presupuestos fuera de control, sobreprecios de construcción y promesas incumplidas a la gente que sufre estos proyectos casi demenciales.

Todo esto en el medio de una dramática situación económica con alta desocupación, empresas cerrando, y poca inversión.

–Seguramente estamos hablando de un político argentino.

–Ehhh, no.

–Entonces debe ser de algún país sudamericano, una república bananera.

–Ehhh, no.

–O un populista latino con ojos de loco y bigotudo.

–Ehhh, no.

Estamos hablando del multibillonario alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, quien en su carrera por su tercer mandato contó con el apoyo de los tres diarios de mayor tirada de la ciudad (incluyendo The New York Times) y también, por supuesto, el Wall Street Journal. Los mismos medios que despotrican contra cualquier líder latinoamericano que intente la re–re.

Siendo Bloomberg el dueño de Bloomberg News Service, una de las agencias de noticias económicas más importante en el mundo, y con una fortuna estimada en 16 mil millones de dólares, su aporte a la campaña es casi insignificante.

Es el magnate que empezó demócrata, después se hizo republicano y hoy es candidato independiente. Pero nadie allá lo acusa de ser Borocotó, y los mismos diarios y agencias que, cuando cubren Argentina, se quejan de la poca seriedad de la política aquí en el Sur consideran estos cambios de Bloomberg como muestras de su independencia y manejo hábil.

El nuevo estadio de béisbol de los Yankees fue construido por un precio de más de mil millones de dólares, casi todo de las arcas estatales, aunque el estadio queda en las manos privadas de los dueños del club. Para construir el nuevo estadio demolieron el famoso McCombs Dam, un parque gigante al lado del viejo estadio que fue una de las bellezas de mi Bronx querido, donde nací y pasé tardes jugando béisbol y básquet. La promesa fue que iban a construir un nuevo parque donde existía el viejo estadio. Casi un año después de inaugurar el nuevo estadio, el viejo estadio sigue en pie y los vecinos (en su mayoría pobres latinos) están enojadísimos. Es sólo uno de muchos ejemplos de una ciudad que va perdiendo su encanto, su alma.

Nueva York hoy es la versión moderna de la película de Scorsese, Pandillas de Nueva York, sólo que Daniel Day-Lewis es más limpio y presentable.

Por Joe Goldman
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Con sus inseparables pitillos, y su joven ayudante Annalisa dándole café con mucha azúcar, el escritor siciliano Andrea Camilleri mantiene a los 84 años una rapidez mental y una memoria envidiables. Ahí está la rabia, su vieja rabia comunista, que él sigue reivindicando como antídoto moral para su país, esta Italia que pese a todo vota y admira a Silvio Berlusconi, y que, afirma, "ama al bufón delirante porque refleja lo peor de cada uno y suscita esa envidia que todo italiano siente hacia las motocicletas que no cumplen ni una regla del código". En esta entrevista, realizada ayer en su casa, el maestro de la novela negra dibuja la oscuridad del panorama político italiano.

Pregunta. Toda Europa habla de Berlusconi, los italianos callan.

Respuesta. Es inquietante ese silencio. Llevamos tiempo en la fase de suplencia. La política ha sido sustituida por la magistratura, y con la oposición pasa lo mismo: como no está, la han sustituido dos periódicos (La Repubblica y L'Unità) y un canal de televisión (RAI 3). Todos los demás callan. Así que habla la prensa extranjera, que ha suplido a la nuestra en esta fase de emergencia de nuestra democracia.

P. ¿Realmente es una emergencia?
R. Claro que lo es. Antes Italia era solo una anomalía, ahora no hay pesos y contrapesos, cuerpos y anticuerpos, la enfermedad Berlusconi se ha extendido y no encuentra resistencias. Estamos enfermos mental, política, económicamente y sobre todo en cuanto a las costumbres: domina la inmoralidad.

P. Algunos dicen que se ha cumplido el plan de la logia P2...
R. No ha tenido éxito del todo, pero sí en gran parte. Las ideas de sus fundadores sobreviven en el hombre que conquistó el poder. Es una clonación, pero el ADN es común. La organización fue desmantelada, las ideas están vigentes.

P. ¿Cree que el Partido Democrático es una alternativa real?
R. Nunca quise adherirme, es un monstruo de dos cabezas. Es bonito que haya pluralidad de voces en un partido, pero cuando los fines son comunes. Aquí tenemos a los ex comunistas del PCI con el Opus Dei. Una convivencia difícil. La reunión de estos días entre Rutelli (PD) y Fini (PDL) confirma, creo yo, el final del PD. Los ex democristianos quieren huir. Y en el otro campo, Fini quiere abandonar a Berlusconi. La mayonesa se cortó.

P. ¿Así que la esperanza es... exiliarse con Obama?
R. Lo malo es que igual cuando llegas ya se lo han cargado. Tiene la gran desventaja de ser negro: lo pueden asesinar fácilmente. Y no bromeo.

P. ¿Por qué se dice que no hay prensa libre en Italia? Según Berlusconi, la RAI es la única televisión pública que critica al Gobierno.
R. Berlusconi dice que él no es un dictador porque los dictadores censuran y cierran los periódicos. Él no los cierra porque no puede. Pero censura. Hace años echó a varios periodistas de la RAI, hace poco dijo que Paolo Mieli (Il Sole 24 Ore) y Giulio Anselmi (La Stampa) debían cambiar de oficio y en unas semanas habían cambiado. Y luego está la peor censura, la autocensura, el miedo de los periodistas a hacerse daño a sí mismos. Hay tanto miedo que uno casi prefiere leer a Vittorio Feltri (director de Il Giornale), al menos es claro, sabes lo que tienes enfrente. A los otros no se les entiende nada.

P. ¿Cómo empezó a cocerse el berlusconismo?
R. Cuando nadie se lo podía esperar, del proceso Manos Limpias surgió un político que encarnaba justamente la corrupción que se quería combatir. Ahí se vio la capacidad genial de Berlusconi para presentarse como lo contrario de lo que es. Ahorase muestra como es de verdad: insulta a los periodistas, a los adversarios, les llama farabutti (canallas), coglioni (vagos)... ¿Dónde se ha visto un primer ministro que insulte?

P. Les llama sobre todo comunistas.
R. Nunca logrará que yo reciba esa palabra como un insulto. Y solo revela un cosa: está enamorado del fascismo, pero es peor que los fascistas porque algunos fascistas han evolucionado. Por eso dijo que Mussolini mandaba a los periodistas críticos de veraneo. ¿No sabe que Amendola fue golpeado hasta la muerte, que los hermanos Rosselli fueron asesinados en el exilio, que Gramsci murió tras años de cárcel? ¿No sabe que los comunistas italianos firmaron los Pactos Lateranenses con De Gasperi, que trajeron la democracia con la Resistencia, que bloquearon las vendettas contra los fascistas?

P. Si agita el fantasma del comunismo será porque le es útil.
R. Claro que lo es. Los italianos se lo creen porque no tienen memoria. Los italianos solo se acuerdan de su pueblo porque tenía un equipo que jugaba partidos contra el pueblo de al lado. Si a un italiano le preguntas qué pasó en 1928, te dice la alineación del Inter de ese año, pero no que llegó el fascismo porque eso no lo sabe.

P. ¿Cree que al no haber habido guerra civil subsiste un conflicto larvado, no resuelto?
R. El Movimiento Social Italiano se creó seis meses después de acabar la II Guerra Mundial. 18 meses más tarde, ya tenían diputados en el Parlamento. En el 45 llegué a Roma y había pintadas que decían: "Devolvednos al cabezón". ¡Querían a Mussolini otra vez! Recuerdo un artículo fabuloso de Herbert Matthews, periodista de The New York Times. Decía: "No habéis matado al fascismo realmente, y es una enfermedad que sufriréis durante décadas, reaparecerá en formas que no reconoceréis". Aquí estamos, preguntándonos si Berlusconi es fascista o no.

P. Pasolini también profetizó algo así.
R. Pasolini era discutible al opinar de sí mismo; pero su percepción sobre los otros era absolutamente aguda. Él y Sciascia son las dos grandes conciencias civiles que nos faltan. Siento una necesidad monstruosa de ellos.

P. Nada dura para siempre...
R. La escasa audiencia de Porta a Porta la otra noche ha sido una alegría. Asoma una esperanza. Un imbécil ha escrito en 'Il Giornale' que mi sueño es ver a Berlusconi colgado como a Mussolini. Es al revés, lo que más temo es que muera o que acaben con él los jueces. Lo que quiero es que dure, que los italianos beban de este cáliz hasta que vomiten. Así sabrán lo que es y acabará. Si no, se hará el mártir. Espero sobre todo que resucite la moralidad, porque ahora rige la moral del vespino. El vespino va por prohibido y nadie dice nada; cruza en rojo y nadie dice nada, sube a la acera y nadie dice nada. Los italianos miran al vespino y piensan: "¡Virgen, qué bonito sería ser ese vespino y no cumplir ni una regla!" Y no hablo ya de escorts, ni de velinas, hablo solo de vida cotidiana.

P. ¿Por qué aman tantos italianos aman a Berlusconi?
R. Porque se miran en su espejo y son iguales. Impera una mala educación insoportable. El otro día, un conductor le gritó a mi mujer: "¡Burra!". Y yo le dije: "Sigue a ese coche, síguelo". ¿Por qué?, dijo ella, me ha insultado. ¡Sí, pero te ha llamado burra y no puta, le quiero conocer, es un clásico, síguelo!

P. En ese sentido, Verónica Lario es un ejemplo de civismo feminista, aunque fue catalogada como "velina ingrata" por Feltri.
R. Nunca fue una velina, era una actriz de teatro y bastante dotada. Es una mujer ofendida que no puede más, que no puede hablar con su marido y decide hacerlo a través de los medios. Mi mujer si hago algo parecido me habría tirado por la ventana. Lo ofensivo es el exhibicionismo de Papi, tan poco serio. Eres un abuelo de 72 años, si quieres hacerlo hazlo discretamente, sabiendo lo que eres. Además, menuda figura. Si dices que frecuentas menores, en fin, es horrible, pero escorts...

P. Dice que nunca ha pagado.
R. Hace pagar a los amigos, es todavía peor. Calígula, Nerón, tenían una grandeza... Quemaban Roma, en fin. Esto es tan mezquino que asusta. No enciende ni una cerilla.

P. ¿Cree que Italia puede resistir cuatro años más así?
R. No creo, estamos al borde de una implosión. Fini, quizá por puro calambur, persigue una finalidad, alejarse de él. Dice cosas justas, laicas, modernas. Una derecha finalmente respetable. Desde el otro lado de la barricada, le deseo sinceramente que lo consiga.

P. ¿No cree que la Iglesia prefiere a Berlusconi?
R. Desde luego: 'pecunia non olent', el dinero no huele. Puedes atacar la virginidad de María, negar el santo sepulcro, ellos te meten en el Índice y tu vendes más libros. Pero si les dices que les quitas dinero de los colegios se enfadan. El dogma absoluto de la Iglesia es el dinero, la exención fiscal. Conozco en Roma un cine porno que está a nombre del Vaticano... Basta con no tocar el dinero del Santo Padre. El Vaticano dicta la ley en Italia, y nunca lo ha hecho tanto como ahora. Pero el Papa disimula como Zapatero: asisten al delirio de Berlusconi en directo y dicen: "No puedo hablar porque soy extranjero". Y si luego algún obispo dice algo, hace como Berlusconi con Feltri: "Me disocio, me disocio". No, no será la Iglesia quien acabe con Berlusconi. Espero que lo hagan los ciudadanos.

M. MORA - Roma - 18/09/2009
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"Mi intención fue hacer algo así como una historia universal contada desde el punto de vista de los que no han salido en la foto", dice a 7 Días el escritor y periodista uruguayo, Eduardo Galeano sobre su nuevo libro "Espejos", que Editorial Siglo XXI lanzará en Buenos Aires a mediados de este mes. De la mano de Galeano, los lectores descubren que cuando fueron desalojados del Paraíso, Adán y Eva se mudaron al Africa; que la escritura y el álgebra se inventaron en Irak y no en Texas; que las tres novedades que hicieron posible el Renacimiento europeo, la brújula, la pólvora y la imprenta, habían sido inventadas por los chinos, que también inventaron casi todo lo que Europa reinventó. En sus historias minimas Galeano cuenta que John Locke, el filósofo de la libertad, era accionista de la Royal Africa Company, que compraba y vendía esclavos. Que la Coca Cola inventó la Fanta, en plena guerra, para el mercado alemán, que la IBM hizo posible la identificación y clasificación de los judíos, y ésa fue la primera hazaña en gran escala del sistema de tarjetas perforadas. Las historias narradas por Galeano son pequeñas, minimalistas, y se sitúan al margen de grandes gestas. La Historia se hace poesía, denucia, humor, fábula y leyenda. En esta entrevista exclusiva, Galeano defiende su pasión por el fútbol, , admite sus contradicciones respecto de Hugo Chávez , critica a Fidel pero rescata a Cuba, advierte contra el monocultivo y propone una solución para el conflicto entre Argentina y Uruguay por la instalación de las pasteras de celulosa

--¿Por qué escribió "Espejos"?

--"Espejos" es la culminación de un trabajo que inicié con "Las venas abiertas..." y que continué con "Memorias del Fuego". En Memorias encontré mi lenguaje, mi estilo para contar el pasado de tal manera que se convirtiera en presente. Para que el lector sintiera que eso que había ocurrido, seguía ocurriendo mientras yo lo contaba---

¿Qué es para usted el pasado?

--Es un señor que se hace el dormido o -a veces-, simula estar muerto, pero que en realidad está vivo en todos nosotros aunque no lo sepamos. En Memorias del fuego las historias chiquitas fueron formando la Historia grande. Allí me di cuenta de que estaba encontrando amigos y enemigos en otras épocas, en otros tiempos.

--¿Pero porqué lo tituló Espejos?

--Porque en los espejos uno se reconoce en otros aunque esos otros ya no estén. De algún modo te reconoces: en lo que amas o en lo que odias. El libro está escrito para contar cosas, contar historias que le ocurrieron "a los que no salieron en la foto". O sea, a los que fueron excluidos por la historia oficial: las mujeres, los negros, los indios, los chinos, los indúes, los árabes. Es gente que tiene una enorme historia pero que no se sabe que ha ocurrido.

--Cuando dice que es una Historia casi universal, no es también la historia de los vencidos, de los derrotados...

--Sí. Creo que sí. Porque creo que los mensajes más interesantes que podemos recibir son los mensajes no escuchados, porque los que emitieron esos mensajes fueron los derrotados de la Historia oficial. Yo fui rescatando cosas que me fueron asombrando en la medida que las iba descubriendo. Se trata de recoger el testimonio de los no escuchados, justamente porque sus vencedores se ocuparon de callarlo. De todos modos, la prueba de que la Historia está viva es que los vencidos de hoy pueden ser los vencedores de mañana o a la inversa.

--Usted trabaja mucho con la mirada, con el punto de vista para cuestionar aquellas cosas que uno da por obvias.

--Yo lo que hago es mirarlas de otro lado. Siempre digo que desde el punto de vista de una lombriz un plato de spagettis es una orgía. Se trata de mirar desde el otro ángulo. ¿Porqué fueron "normales" cosas que fueron tan anormales?. ¿Cómo pudieron ser aceptadas tantas exclusiones, tanta discriminación, tantas mutilaciones?

--Deme un ejemplo

--La Iglesia católica impidió durante siete siglos y medio que las mujeres cantaran en los templos. ¿Porqué eso resultó "normal?. La idea que las voces de las hijas de Eva ensuciaba la pureza del templo porque era la voz que había tentado a Adán.

Lo mismo pasa con el celibato sacerdotal. Los curas se casaban hasta que la Iglesia -que era dueña de la tercera parte de todas las tierras de Europa- que no se podía timbear el patrimonio si se dejaba en manos de las mujeres y los hijos de los curas. Para preservar su patrimonio inmobiliario, la Iglesia se convirtió en la única empresa de solteros del mundo.

--¿Cómo prefiere definirse: como periodista, como historiador, como cronista?

--Como nada. Yo no sé bien lo que soy. Lo que escribo es un género de géneros, es una cosa muy difícil de clasificar. Lo que sé es que la mirada humana es subjetiva: la objetividad es una aventura imposible y que en general se usa como máscara para ocultar las deformaciones más colosales de la realidad.

--¿Cuál es la respuesta que ha encontrado para todas las injusticias que recopila en el libro?

--El libro no da respuestas, sólo formula preguntas y después cada cual lo interpretará a su manera. Esa es la diferencia entre este tipo de narrativa y un libro como "Las venas abiertas...." que era un ensayo clásico. Aquí hay un juego más libre con el lector. Yo intento conversar con él y entregarle estas cosas para que cada uno haga con ellas lo que le parezca.

--La denuncia es una constante en sus libros y artículos, pero el tono de la denuncia ha cambiado ¿Por qué?

--He ido descubriendo que todo lo que uno intente hacer para desenmascararla realidad va a ser más eficaz, va a funcionar mejor si uno se limita a mostrarla tal cual es. La denuncia explícita me parece menos eficaz a largo plazo que la denuncia implícita. Es como la diferencia entre la pornografía y el erotismo.

--¿Cuándo le indignan cuestiones del presente, no le dan ganas de subir el tono?

--Yo creo que la prosa vibra mejor, tiene más electricidad cuando uno cabalga mejor con riendas cortas. Si uno da rienda suelta, se deja ir, es mucho menos eficaz. Yo no quiero dictar cátedra, pero eso es lo que me pasa a mí. Me parece que mejor que formar es informar. Mejor que desarrollar las ideas en abstracto es encarnarlas. Que las ideas transpiren, que respiren, que tiemblen, que lloren y que rían. Después hay que ver que pasa con las palabras que el lector recibe y ahí no hay estadística válida. La prueba de que un libro de veras funciona no está en el libro sino en el lector o la lectora.

--¿Cómo trabaja?

--Siempre ando con una libretita (saca del bolsillo una libreta del tamaño de una caja de fósforos). Acá tomo nota de cosas que veo , que leo, que no sé si se van a convertir en algo: (hojea la libreta y lee:)

"Todo se hace desde abajo, salvo los pozos se hacen desde arriba"

Ocho años, hijo de un cartonero en Buenos Aires:

--¿Qué es lo que más te gustaría?

--Conocer a Dios pero sin morirme

--¿Cómo elige a sus enemigos?

--No hay malos y buenos. Todo lo que nos mutila la diversidad posible, no ayuda a vivir. Las concepciones fanáticas, dogmáticas de la religión, la política o la cultura o de lo que sea, son mutiladoras de la diversidad. Lo mejor que el mundo tiene es la cantidad de mundos que el mundo contiene. Lo que yo siento como enemigo es aquello que me niega la diversidad del mundo.

--Por ejemplo, los fundamentalismos de cualquier signo...

--No sólo los fundamentalismos. También las mutilaciones heredadas. ¿Cómo puede ser que la estatua más alta de la Argentina sea la del general Roca, el exterminador de los indios? Eso es anormal.

--Sin embargo, usted lo pone a Diego Armando Maradona en el lugar de un Dios.

--Si, pero de un Dios sucio. En el texto sobre Maradona digo que fue un rebelde: el único ídolo del fútbol que cuestionó el negocio del fútbol, que fue solidario con otros jugadores que no eran ni famosos ni importantes como él y eso es algo muy positivo. Pero las claves de su ascenso a su condición divina no están sólo en sus virtudes sibo también en sus defectos. Ha sido más admirado por el gol robado a los ingleses que por el gol que realizó en la jugada más prodigiosa que se ha visto en la Copa del Mundo. Por eso la gente lo quiere tanto: porque es un Dios sucio, pecador, que se nos parece: es borrachín, mujeriego, mentiroso, borrachín. El drama de Maradona es que los dioses no se jubilan. El no va a volver a la anónima multitud de la que proviene. El necesita ser el muerto de cada velorio.

--¿Cómo concilia su pasión por el fútbol con el fútbol-negocio, el fútbol de las barrasbravas?

--Nada ha sido más mercantilizado que el sexo. Mucho más que el fútbol y sin embargo ahí está. Con el fútbol pasa lo mismo. El fútbol bien jugado es una hermosa fiesta de los ojos que lo miran y de las piernas que lo juegan, a pesar de del cochino negocio que rige el fútbol en el mundo de hoy. Lo mismo pasa con muchas otras pasiones humanas que merecen ser vividas.

--¿Qué piensa de la nueva generación de líderes latinoamericanos?

--Hay una voluntad de cambio que me parece muy saludable, pero las generalizaciones son injustas y no muy respetuosas de la realidad. Me parece que existe una voluntad popular de cambio: la gente quiere otra cosa. Se hizo una experiencia muy desgraciada con esta idealización del mercado como una solución mágica para los problemas hasta que país por país se ha ido demostrando que el libre mercado es enemigo de la libertad humana.

--¿Cómo explica la aparición de líderes como Hugo Chávez?

--Es un hombre muy contradictorio. Con algunas cosas me identifico, con otras no. A veces mete la pata, a veces me parece que dice la verdad. Yo lo que resaltaría como su mérito principal es su generosidad. Es un hombre solidario y es muy raro que un país petrolero sea solidario. Los países petroleros siempre son egoístas y jodidos, empezando por Arabia Saudita- El hecho que Venezuela a partir de Chávez se haya convertido en un país tan generoso y solidario me parece muy importante y debe ser tenido en cuenta a la hora de medir la longitud de sus discursos o algunas ideas disparatadas que se le pueden ocurrir.

--¿Y que aspectos le disgustan?

-Cuando me cuenta que Irán es una maravilla. O cuando hace la apología de las Farc a mi no me convence para nada.

--En "Espejos" enumera las críticas que se le han formulado a Fidel Castro...

--Si. Sus enemigos dicen que fue rey sin corona y que confundía la unidad con la unanimidad.

Y en eso sus enemigos tienen razón. También dicen que si Napoleón hubiera tenido un diario como el diario Granma, ningún francés se habría enterado del desastre de Waterloo. Y en eso sus enemigos tienen razón. Pero sus enemigos no dicen que Cuba es un raro país que no compite en la Copa Mundial del Felpudo. Cuba es lo que pudo ser y no lo que quiso ser.

--Usted siempre alerto contra el monocultivo pero ahora Uruguay afronta el riesgo de monocultivo de celulosa y Argentina el de la soja.

--El monocultivo otorga la ilusión de glorias fugaces que después te convierten a la ruina perpetua. La historia latinoamericana es una historia de esas ruinas. Todo monocultivo es devastador. El de soja para la Argentina y el de celulosa para el Uruguay.

--¿Qué haría con las pasteras que procesan celulosa?

--Yo ya sugerí, pero no me hicieron caso. Propuse que las pongan todas en Punta del Este porque van a mejorar mucho la calidad de vida del balneario.

Por, Walter Goobar
Revista 7 Días
 

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Domingo, 31 Mayo 2009 09:09

Los nietos de Kim

Corea del Norte llevó adelante esta semana su segundo ensayo nuclear en tres años. Aunque a diferencia del anterior este ensayo fue exitoso, el resultado no pone en riesgo la abrumadora superioridad militar de sus vecinos China, Rusia, y los protectorados estadounidenses Japón y Corea del Sur. Pero en términos políticos la explosión sacudió la región y la onda expansiva se extendió por todo el mundo.

La condena en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas fue unánime y ya se está trabajando un paquete de sanciones al límite de lo que estarían dispuestos a aceptar Rusia y China, las dos potencias más cercanas al régimen comunista de Pyongyang.

La reacción norcoreana a la condena de la ONU consistió en redoblar la apuesta con una serie de lanzamientos de misiles y otra andanada de amenazas contra los vecinos. Mientras tanto, en Washington se debatió toda la semana sobre qué debería hacer el gobierno de Barack Obama para enfrentar el desafío, con opiniones para todos los gustos.

Ya que se trata quizá del régimen más cerrado y opaco de todo el mundo, nadie fuera de él parece saber bien qué va a pasar, aunque muchos expertos advierten que el próximo paso en la escalada podría ser un incidente militar en los mares Amarillo o del Japón, que rodean la península coreana. Sin embargo, en el pasado el régimen norcoreano ha llevado varias veces la situación al límite antes de recular, y por eso es apresurado predecir que estamos en la antesala de una nueva guerra.

Para entender un poco lo que está pasando, hace falta conocer cómo se han venido desarrollando los acontecimientos tanto en Corea del Norte como en la región. En Norcorea gobierna el dictador Kim Jong Il, hijo del dictador Kim Il Sung, que había gobernado el país desde 1948 hasta su muerte, en 1994. Kim hijo completó su ascenso al poder en 1998. Al poco tiempo de asumir Kim hijo, el incipiente programa nuclear norcoreano empezó a preocupar a las potencias de la región.

En el 2003 Rusia, China, Estados Unidos, Japón y las dos Coreas iniciaron las llamadas “conversaciones a seis bandas”, en las que Pyongyang negoció el desmantelamiento de su programa nuclear a cambio de asistencia financiera y garantías de seguridad. Con las negociaciones estancadas a mitad de camino, Norcorea lanzó su primer ensayo nuclear en el 2006. Tras el revuelo inicial las partes volvieron a la mesa. Al año siguiente del ensayo alcanzaron un acuerdo y por un tiempo Pyongyang interrumpió su programa y permitió el acceso a sus plantas de los inspectores de la agencia mundial nuclear (AIEA).

La cosa venía más o menos tranquila hasta que el año pasado Kim hijo sufrió un accidente cardiovascular que lo tuvo al borde de la muerte. Durante varios meses dejó de mostrarse y cuando reapareció en público se lo vio notablemente desmejorado. La frágil salud del líder de 68 años lógicamente puso a la cuestión sucesoria como principal preocupación de los norcoreanos, ya que el régimen no parece demasiado preparado.

Kim hijo había demostrado su vocación de poder desde joven y se había exhibido junto a su padre en actos políticos durante años antes de reemplazarlo. En cambio, los nietos de Kim parecen más interesados en los placeres que ofrece el mundo capitalista a quienes puedan pagarlos. En tiempos recientes el hijo mayor del dictador, Kim Jong Nam, fue detenido en Japón con un pasaporte falso y el segundo, Kim Jong Chol, fue visto en un recital de Eric Clapton en Alemania. El menor, Kim Jong Un, que sería el elegido, apenas supera los veinte años y por eso se habla de un interinato tutelar a cargo de algún otro familiar, entre los que se nombra a un cuñado, Jang Song Thaek, recientemente promovido a un puesto clave en el gobierno.

Según el centenario semanario inglés The Economist, la crisis sucesoria produjo una radicalización del régimen de Pyongyang. Los cuadros más duros habrían escalado posiciones a expensas de los moderados. Los programas de cooperación con Seúl se habrían restringido y el líder de los dialoguistas habría sido ejecutado tras ser enjuiciado por corrupción.

En abril Corea del Norte lanzó un cohete de largo alcance que podría llegar hasta Japón. Ante la condena de Naciones Unidas, Pyongyang rompió el acuerdo del 2007, expulsó a los inspectores, dio por reiniciado su programa nuclear y declaró que jamás retomará las conversaciones a seis bandas. Algunos expertos aventuran que el cambio de rumbo es producto de los problemas mentales que a veces acarrea una enfermedad como la que sufrió Kim hijo, de la cual no se conocen muchos detalles.

Pero la hipótesis más difundida es que Kim hijo ha cerrado el régimen y se ha recostado en las fuerzas armadas para fortalecer la frágil transición en ciernes. Los militares norcoreanos glorifican su programa nuclear, que inclusive es motivo de orgullo para no pocos coreanos que viven del otro lado de la frontera.

Así como ha habido cambios importantes dentro de Corea del Norte, también los ha habido en su alrededor. El año pasado asumió la presidencia de Corea del Sur el conservador Lee Myung-bak después de una década de gobierno del centroizquierda. Su antecesor Roh Moo-hyun, cuyo suicidio conmovió al país esta semana, había sido el impulsor de la política de acercamiento a Corea del Norte, la llamada “política de rayo de sol”, y entre otras medidas había creado un Ministerio de Unificación.

La moderación de Seúl produjo no pocos roces con sus aliados de Washington, donde en esa época Bush colocaba al régimen norcoreano en su famosa lista del “Eje del Mal”. Recién después del 2006, tras derrotas en las urnas y el campo de batalla, Bush varió su postura y posibilitó el acuerdo del 2007.

Ahora se invirtieron los roles: la crisis encuentra a un moderado en la Casa Blanca y a un duro en el palacio presidencial en Seúl. Lee reclama sanciones durísimas para Pyongyang, incluyendo la suspensión de la ayuda humanitaria. Y tiene el apoyo de Japón.

En cambio, Rusia y China quieren tamizar las sanciones y las condenas con un llamado a volver a la mesa de negociaciones. Pero al mismo tiempo han sido muy enérgicos en su condena del ensayo nuclear, lo cual hace dudar de hasta qué punto están dispuestos a mantener su política histórica de sostener al régimen comunista norcoreano para mantener el equilibrio de fuerzas en el Lejano Oriente.

En el medio está Obama. Algunos expertos le recomiendan seguir la idea de Rusia y China de reflotar las seis bandas. Otros dicen que debe tomar el toro por las astas y abrir una negociación bilateral con Kim. Otros reclaman mano dura con el dictador. Otros en cambio le recomiendan ignorar todo el asunto, argumentando que las bravuconadas de Kim no pasarán a mayores. Casi todos coinciden en señalar que la crisis es producto del deseo del líder norcoreano de llamar la atención del mundo ante el cambiante escenario por el crac financiero mundial y la llegada de Obama a la presidencia de los Estados Unidos.

Pero hay más. Según reveló en su momento Seymour Hersh en The New Yorker, operarios norcoreanos manejaban la instalación nuclear siria que Israel bombardeó en secreto en septiembre del 2007. Según el diario El País de España, altos funcionarios de Estados Unidos e Israel están convencidos de que Corea del Norte también colabora con el programa nuclear iraní. Desde la óptica de Occidente, ese programa es el principal factor desestabilizador del convulsionado Medio Oriente.

Por eso en el 2003 Bush lanzó la llamada Proliferation Security Initiative (PSI), después de secuestrar doce misiles Scud de un navío norcoreano y tener que devolverlos porque no había razones legales para confiscarlos. El PSI supuestamente es un programa de cooperación internacional orientado a usar todos los instrumentos legales disponibles para confiscar armas de destrucción masiva en tránsito entre países. Pero como sigue siendo muy difícil, desde el punto de vista legal, confiscar un cargamento en puerto y mucho más en alta mar, el poder del PSI es más que nada simbólico.

Al día siguiente del ensayo nuclear norcoreano, Seúl anunció que se unía a los ochenta países que adhieren al PSI. Ese anuncio a su vez fue tomado por Pyongyang como una declaración de guerra. En un comunicado, el gobierno de Kim avisó que cualquier intento de requisar un navío norcoreano provocaría una fuerte respuesta militar.

El sentido común aconseja no sacudir el bote en este momento tan delicado. Distender el clima para facilitar la sucesión de los Kim. Y, ya que estamos, jugarle unas fichas al fan de Eric Clapton.

Por Santiago O’Donnell

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Sábado, 31 Enero 2009 10:40

Turbulencias en la 'Bolsa del poder'

No hay una bolsa internacional del poder. Pero si alguna institución consigue aproximarse a un mercado donde se cotiza el valor de los Gobiernos, las corporaciones e incluso las personalidades, ésta es la reunión anual del Foro Económico Mundial. Estar en Davos es existir, aunque a veces sea a través del desplante o de la presencia rebajada al mínimo, como ha sido este año el caso de la nueva Administración norteamericana. Pero todavía es más importante hablar y actuar en los paneles de Davos, construir una buena agenda de contactos y amistades en las comidas y cenas restringidas, o monopolizar la entera atención de la cumbre de los ricos con una actuación excepcional, unas declaraciones o un acuerdo que abra telediarios o manche las primeras páginas de la prensa de todo el mundo.

Este año, los organizadores insisten en que es la reunión con mayor y mejor asistencia de toda su historia. Pero esta cuarentena larga de primeros ministros y jefes de Estado que han acudido al encuentro y el número creciente de inscritos no esconde la dura realidad. Las ideas que han dado las mayores horas de gloria del foro están hechas trizas, tal como pudo comprobarse en el juego intelectual de uno de los encuentros, donde se fabricó una lista de conceptos que pasarían al basurero de la historia: el capitalismo financiero, la mano invisible de Adam Smith, los mercados desregulados, el dominio occidental del mundo del que tanto se beneficia Davos o los sindicatos franceses se situaron en lo más alto de las preferencias. Es visible la deserción del mundo de las finanzas, ocupado en otras cosas; a veces, en reunirse con los abogados para defenderse ante las demandas. Quienes han cobrado bonus como directivos de grandes empresas tampoco se han acercado este año por estas montañas.

Como en un efecto dominó, el derrumbe de los mercados financieros se ha traducido en inestabilidad e inseguridad de la propia Bolsa donde se cotizan y ha permitido que el foro alternativo, reunido en su novena convocatoria en Belém, volviera a rivalizar con la reunión del capitalismo global.

La asistencia a Davos se ha visto mermada también por este flanco, convirtiéndose en una debilitada presencia del entero continente americano: en Belém están cinco presidentes (Brasil, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Paraguay); en Davos sólo hay dos (Colombia y México), y falta el más significativo de todos, Barack Obama, que sólo ha mandado a su consejera especial Valerie Jarrett. No significa que América no cotice, sino que es el propio foro el que ha perdido puntos en América entera.

El continente euroasiático, en cambio, tiene una presencia abultada y visible. Y Asia especialmente. Desde la mirada oriental, ésta es la cumbre del resto, el conjunto de países que aspiran a jugar en el tablero mundial después del derrumbe de la idea de una única superpotencia. Pero buena parte de la agresividad exhibida en los últimos meses de la presidencia de Bush por este nuevo mundo multipolar ha desaparecido ahora con la llegada de Obama. Vladímir Putin estuvo algo más suave que de costumbre. También Wen Jiabao. E incluso el ministro de Exteriores iraní, Manouchehr Mottaki, suavizó las exigencias iniciales de su presidente Mahmud Ahmadineyad a Estados Unidos como condición para emprender una negociación bilateral: el ministro se limitó a pedir hechos que acompañen a las palabras de Obama, mientras que el presidente quiere que Washington se arrodille y pida perdón por sus pecados. Los iraníes llegaron a Davos con las valvas cerradas como un molusco atacado, y no es poco mérito que hayan empezado a relajarse un poco en estas alturas.

Uno de los países con mayor juego en Davos ha sido siempre Turquía, pero su presencia al máximo nivel está ahora amenazada tras el virulento incidente entre Tayyip Recep Erdogan y Simon Peres. En este caso, la presencia de ambos mandatarios en la bolsa del poder presiona a la baja. Turquía e Israel no salen muy bien libradas de este encontronazo a propósito de Gaza, aunque las opiniones públicas nacionales aprecien los gestos de defensa del honor y la valentía de cada uno. El percance es menor para el Gobierno turco, que tiene una gran capacidad de negociación en toda la región y es un buen intermediario prácticamente en todas las direcciones. Pero es un síntoma de cómo cotiza Israel después de la acción devastadora de 23 días sobre Gaza y su población. En mínimos históricos. Por cierto, nadie tiene noticia de cómo cotiza aquí el poder político español. No está. Ni este año ni prácticamente nunca.

LLUÍS BASSETS (ENVIADO ESPECIAL) - Davos - 31/01/2009
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Domingo, 18 Enero 2009 06:44

Michelle

No se dejen engañar por el vestido, ni por la cara de ocasión, en la fiesta inaugural del martes. Michelle Obama sabe quién es, dónde está, y cómo llegó allí. Nadie tiene que explicarle cómo su marido Barack llegó a ser el primer presidente negro de los Estados Unidos. Sabe que el Sueño Americano es un engaño, o en todo caso, una entelequia para muy pocos. Y no lo calla.

Michelle es alta, esbelta, más linda que bella y más negra que él. Su nariz puntiaguda y sus cachetes hundidos le dan cierto aire de ardilla. Sonríe muy poco, al menos en público. Su sello distintivo es un sentido del humor ácido y mordaz. “Yo conozco el juego” es una de sus frases favoritas. ¿Cómo no lo va a conocer?

El “juego” empezó hace mucho. La Casa Blanca se llama Casa Blanca y fue construida por esclavos negros. Ocho presidentes estadounidenses, incluyendo tres en ejercicio, tuvieron esclavos. El abuelo esclavo de Michelle nunca salió de su plantación de Carolina del Sur y se cree que fue enterrado en una fosa común dentro de la hacienda. La familia materna de Michelle sigue viviendo en ese estado sureño.

La sangrienta guerra civil de 1861 llevó al fin la esclavitud, pero medio siglo más tarde las leyes Jim Crow excluían a la población negra de toda participación política. Esa exclusión le abrió las puertas a la discriminación. Cuando Michelle era niña no había políticos negros en el Capitolio y en los micros los negros sólo podían viajar en el asiento de atrás. En los parques donde Michelle jugaba, blancos y negros usaban distintos baños y distintos bebederos, y muchos comercios y restaurantes sólo atendían a los blancos.

Michelle, 45, nunca se resignó a aceptar ese estado de cosas. Había nacido en un hogar de clase media baja en un barrio negro del sur de Chicago en 1964, justo cuando el movimiento de derechos civiles de los negros hacía furor en todo el país. Su padre Fraser era un “block captain”, un puntero del Partido Demócrata, y sus contactos políticos le habían conseguido un buen trabajo en la planta de agua local. Su madre, Marian, trabajaba de secretaria en una tienda de ramos generales. Su hermano, Craig, dos años mayor que ella, era un gran jugador de básquetbol.

Sus padres querían que fuera distinta. “Más importante que leer y escribir es aprender a pensar”, dijo la madre de Michelle en una entrevista el año pasado. “Nosotros les decíamos a nuestros hijos que respeten a sus maestros, pero que no duden en cuestionarlos. Y que ni siquiera nos permitan a nosotros decirles cualquier cosa. Que nos pregunten por qué.”

Cuando Michelle terminó la escuela primaria se enlistó en una de las primeras “escuela-imán”, escuelas especializadas de alto rendimiento creadas a partir de 1980 como herramienta de integración de alumnos que vivían en barrios segregados.

En la escuela, Michelle no practicó deportes como su hermano, aunque muchos se lo habían sugerido. “(Decirle que haga algo) es la mejor manera de asegurarse que no lo hará”, dijo Craig de su hermana. “No iba a hacer deportes simplemente porque era alta, negra y atlética.”

Después de la secundaria, Craig fue reclutado por la prestigiosísima universidad de Princeton para estudiar y jugar en el equipo de básquet. Dos años más tarde Michelle siguió los pasos de su hermano, pero ella se dio el gusto de ingresar por razones estrictamente académicas.

A juzgar por la tesis que escribió para obtener su título en sociología, Michelle no la pasó demasiado bien en Princeton. “Universidades predominantemente blancas como Princeton están diseñadas para servir a las necesidades de alumnos blancos. En Princeton, por ejemplo, sólo enseñan cinco profesores titulares negros, el programa de Estudios Afroamericanos es uno de los departamentos más pequeños y de menor planta docente de la universidad, con sólo cuatro cursos en el primer semestre de 1985, y hay un solo grupo estudiantil reconocido por la universidad dedicado específicamente a los intereses sociales e intelectuales de los negros y otros estudiantes del Tercer Mundo”, escribió Michelle en su tesis “Comunidad negra y negros educados en Princeton”.

Después estudió leyes en la también prestigiosísima Harvard, y después se fue a trabajar a un importante estudio de Chicago. Allí conoció a Barack. El era un pasante, ella una abogada recibida tres años menor que él.

Venían de hogares muy distintos. Barack tenía un padre negro en Kenia a quien nunca veía y una madre blanca de Kansas que lo había criado en distintos rincones del mundo. La niñez de Michelle había transcurrido con su madre en casa y su padre siempre a mano para darle el beso de las buenas noches.

El matrimonio de los Obama no fue un lecho de rosas, al menos al principio. Mientras Barack lanzaba su carrera política, Michelle trabajaba para el alcalde de Chicago y cuidaba a las niñas, Sasha y Malia. Pero no la pasaba bien y se lo hacía saber a su marido. “Elegí una vida con un horario ridículo, una vida que me mantiene alejado de Michelle y los niños durante mucho tiempo y eso ponía a Michelle bajo mucho estrés. Después del nacimiento de Malia, mi esposa estaba muy enojada conmigo y apenas se podía contener”, escribió Barack Obama en su libro autobiográfico La audacia de la esperanza.

Después, al parecer, las cosas mejoraron. Pero durante la campaña presidencial Michelle le pasó a Barack varias facturas. Dijo que su marido dejaba las toallas tiradas en el baño. Dijo que al despertar Barack tiene mal aliento y olor a chivo. Dijo que una vez se enfureció porque él la dejó en la casa con el inodoro desbordado para asistir a una reunión.

Dijo muchas veces que su marido no es perfecto y que ellos no son un matrimonio perfecto. Y dijo más que eso. A pesar de los esfuerzos de los asesores de prensa de la campaña, que nunca pudieron controlarla, dijo una y otra vez que Estados Unidos dista mucho de ser un país perfecto.

Durante la carrera a la presidencia, Michelle hacía campaña dos veces por semana mientras la abuela Marian cuidaba a los niños, porque ella nunca aceptó contratar a una niñera. A diferencia de otras candidatas a primera dama, que siempre mencionan el honor y el privilegio que significa hablarles a los votantes, Michelle nunca ocultó su odio hacia los rituales proselitistas que la alejaban de sus niñas: los viajes, los discursos repetidos, los salones atiborrados, los apretones de manos desconocidas. “Yo soy una persona normal. Cuando no estoy haciendo esto (campaña), soy de meterme en un supermercado a comprar papel higiénico”, dijo para explicar su fastidio.

Pero no por eso era menos efectiva. Al final de cuentas, fue clave para movilizar el voto negro y también el femenino. Su discurso duraba algo más de media hora. Lo había escrito ella misma y lo repetía de memoria en cada parada, sin leer y casi sin cambiarle una letra, lo cual era inusual porque los políticos en campaña suelen acomodarse a los gustos de cada audiencia.

Más inusual todavía era el tono del discurso. Pintaba un Estados Unidos que, lejos de ser un paraíso que atravesaba algunos problemas, como decían los demás, incluso su marido, era un país que nunca había logrado un nivel de desarrollo humano mínimamente aceptable y que empeoraba con cada día. A esta altura del partido Estados Unidos ya era, según Michelle, algo muy parecido al papelón.

“Como país directamente somos malos. Somos un país de cínicos, vividores y complacientes. Nos hemos convertido en una nación de personas a las que apenas les alcanza para llegar al final del día. La gente está mal y ha empeorado durante el transcurso de mi vida. Cuando pienso en mis hijas, me da vergüenza que salgan a recorrer el mundo”, repetía.

Después del pantallazo general explicaba cómo ella y su marido habían padecido las miserias e injusticias del sistema. “Antes uno podía conseguir una educación decente en su propio vecindario. Ahora hay que hacer todo tipo de trámites para conseguir un cupo en alguna escuela-charter o una escuela-imán. La atención médica está fuera de alcance. Déjenme decirles, ¡no se enfermen en Estados Unidos! Las jubilaciones están de-sapareciendo. La universidad es demasiado cara, y aun si encontrás la manera de pagarla, en muchas carreras con el título no recuperás el costo. Están mirando a un matrimonio que recién terminó de pagar sus préstamos educativos hace pocos años. Porque nosotros fuimos a buenas escuelas y no teníamos fideicomiso. Todavía estoy esperando el fideicomiso de Barack, sobre todo después de enterarme de que es pariente de Cheney. ¡Que arrimen algo para este lado!”

Michelle no hablaba mucho del futuro ni de soluciones. Simplemente decía que el único que podía arreglar los problemas era su marido. Decía que ella había hecho un sacrificio al permitir que él se ocupe de los problemas del país. Y advertía que si no lo elegían esta vez, difícilmente habría una segunda oportunidad.

Ya había mostrado la hilacha al principio de la campaña, cuando declaró en una entrevista que, por el apoyo a su marido, “por primera vez me siento orgullosa de mi país”. Los republicanos se abalanzaron sobre su yugular, acusándola de antipatriótica. Barack, en un gesto de galantería, contestó que no se la agarren con su mujer si el problema es con él. Ella agregó que había sido citada fuera de contexto y empezó a ser más cuidadosa en sus declaraciones.

Así llegó Michelle a la Casa Blanca. Conoce el juego. Sabe que detrás de las apariencias –de los vestidos, de los discursos, de los honores– muchas veces no hay nada. Que todos se calzan los pantalones de la misma manera: primero una pierna, después la otra. Que lo acumulado durante una vida de esfuerzo y trabajo puede desaparecer en un segundo. Que en el mundo y en su país sigue siendo mucho más difícil ser negro que blanco, y si se es mujer, mucho más. Que no es casual el nombre de la Casa Blanca. Que ella, por fin, ya es parte de su historia.


Por Santiago O’Donnell

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