Lunes, 01 Abril 2013 18:39

Afros e independencia

El pueblo que ama su independencia
por fin lo logra.
 Simón Bolívar


América acabaría por ser el continente de la libertad para todos, y el negro,
el primero en luchar por conquistarla.
Es apasionante estudiar el proceso de una serie de revueltas escalonadas a todo lo largo de América,

muchas de ellas ignoradas por los historiadores.
Haciendo un trabajo de arqueología política, es posible irlas descubriendo hoy, con lo cual se hace justicia a los humildes,

en quienes no siempre se ha visto
dónde puede llegar el heroísmo
cuando el hombre se encamina al encuentro con su propia dignidad.
Germán Arciniegas

 

Qué paradoja que quienes aspiraban a la libertad como proyecto político en Europa sólo creyesen que era libertad para unos ciudadanos, igualdad para unas clases y fraternidad sólo para unos individuos privilegiados por "Dios, por nacimiento y por destino". Qué contraste que las potencias colonizadoras europeas pensaran sólo en conjugar el pronombre (nosotros) queremos la libertad y no el adverbio (todos) queremos la libertad. Todos deseaban la libertad política, constitucional impregnada en la Carta Magna para los connacionales de los Estados Nación en Europa; pero no así en sus colonias, pues, de libertad política, de ciudadanía y de institucionalidad jurídica sólo se podía hablar en el pleno sentido de la validez de derecho en el centro (Europa) y no en la periferia del globo (África y América).

 

Europa era el Estado humanista y civilizado, mientras que África y América meras sociedades tribales e indígenas. Las metrópolis eran historia (Madrid, París, Lisboa, Londres) y la periferia, geografía (Nueva España, Nueva Granada, Virreinato del Río de la Plata, Virreinato del Perú). Los criollos percibirán al instante esta visión maniquea y unilateral del proyecto de libertad de los europeos para los europeos; es por ello que recurren a pensarla por sí mismos, desde América para buscar la autodeterminación y la razón independentista. Este es el mérito de todos los próceres de las Américas que participaron en ella, de Morelos en México hasta San Martín en la Argentina en la gesta del movimiento revolucionario que instaurara la autonomía política, jurídica, y económica de América frente al imperialismo colonial europeo.

 

La razón política y argumentativa que los criollos esgrimen contra los peninsulares al ser considerados ciudadanos de "minoría de edad" recaerá ahora sobre los nativos amerindios y los descendientes de africanos. Los auténticos, los legítimos, los verdaderos ciudadanos serán ahora los criollos. Ellos harán las leyes, serán los magistrados, administrarán el Estado burocrático, excluirán a los afros e indígenas mestizos, mulatos que se unieron a los ejércitos libertadores entre ellos Piar, Padilla, Rondón, Infante. Nosotros consideramos que los próceres afros fueron silenciados y ajusticiados no a nombre de la conspiración y de la amenaza de la unidad política de la "Gran Colombia", tesis imperial y bolivariana repetida miles de veces por la historiografía oficial y que más recientemente el ensayista y poeta William Ospina1 y el historiador Hoyos Körbel2 defienden. Diferimos del poeta y del historiador porque una decisión tan trascendental que tenía que ver con el destino de toda una raza no podía delegársele a una asamblea constituyente o a tal congreso de legisladores. Es demagogia sugerirle a los sujetos afrocimarrones pagar servicio militar para concederles la ciudadanía, ser libres e iguales ante el congreso de Angostura (1819) y la Constitución política de Cúcuta (1821).3

 

Sostenemos que líderes afros, mulatos como Manuel Carlos Piar (1782-1817) y José Prudencio Padilla (1778-1828) fueron fusilados y encarcelados por orden del libertador presidente por celos políticos porque Bolívar no admitía disidencia, porque empezaba a configurar el poder político y militar sólo en su nombre, o como dice el historiador Jaime Jaramillo Uribe (2002:p:20) "El Libertador rousseauniano, liberal y un poco utilitarista todavía en 1826, en el ocaso de su vida comenzaba a tener una mentalidad conservadora"; pero sobretodo porque Piar entendió el problema racial dentro del nuevo Estado donde el color de la piel (morena, negra, mulata, zamba) todavía no ha merecido la despigmentación para ocupar altos cargos dignatarios en la emergente república. "Piar empieza a concebir un Estado donde haya espacio para todos, especialmente para las personas negras, mulatas y zambas quienes son los de su clase. Este pensamiento no hacía parte del ideario que a nombre del pueblo, el general Bolívar y una minoritaria clase criolla llamaba mantuanos por ser blancos descendientes de conquistadores, habían conducido a las masas a proclamar la independencia de España y llevar a cabo una revolución política. Las estructuras de poder y dominación quedaron intactas en todas las repúblicas Bolivarianas. Ese era el gran misterio que el General Piar decía haber penetrado". (Mosquera 2010: 61).

 

Consideramos releyendo la historia y reinterpretándola objetivamente que el libertador es oportunista porque como habían hecho los patriotas en Venezuela al incorporar "negros" para la causa libertadora en Venezuela; él va a utilizar a los ideólogos mulatos para su proyecto político y luego los excluye del campo político. Esos que eran sus amigos ahora terminan siendo sus enemigos, la razón es que con Piar tenemos al mulato que pregonaba por la igualdad de las etnias y quien buscaba poder bajo los criterios de equidad de las minorías en la república naciente. Decide abrir toldo aparte porque siente que por ser mulato no es respetado y termina siendo acusado de conspirador y enemigo de la patria. En el general Padilla tenemos al héroe militar de Maracaibo y Trafalgar, el estratega naval que antes de su ejecución llego a decir "Porque estas condecoraciones no me las dio Bolívar sino el pueblo", al descendiente de africanos que propugna por la libertad de la patria que piensa diferente al libertador. Hay muchas preguntas que deberíamos hacernos sin resentimientos y sin odios para tener una visión lúcida de los hechos socio-históricos de la época de Bolívar y para poder comprender lo que la historia le deparó a los afros con el transcurrir de la historia. ¿Dónde esa falsa y simulada hermandad de las etnias pregonadas por el libertador en Angostura en 1819? ¿Por qué Bolívar pide ayuda al presidente Petión de Haití y no cumple el compromiso de obrar como presidente ejecutivo para decretar la abolición de la esclavitud? ¿Por qué delega dicha tarea al poder legislativo compuesto por diputados en su mayoría por hacendados esclavistas reunidos en Cúcuta en 1821, y en Ocaña 1828? ¿Por qué en el congreso de Panamá reunido en el año de 1826 cuando se convoca a una unidad política para América no invita a Haití, dónde quedaron los buenos gestos fraternos de construir una gran nación Americana como lo había visualizado en la Carta de Jamaica donde esos gestos republicanos de hacer un gobierno libre para todos como también lo había visualizado en la mencionada Carta de Jamaica (1816), de cuándo acá la exclusión, el olvido y el ignorar a aquellos que dieron todo de sí a nombre de la causa independentista: La comunidad "negra"; de cuándo acá ese incumplimiento y esa negación para Haití, lugar donde él había proyectado la independencia de nuestras naciones, de cuándo acá tanta sospecha para los generales Petión y Piar? ¿No sería que ambos próceres mulatos descendientes de africanos se oponían a los ideales dictatoriales de Bolívar? ¿Extraño que las acusaciones contra Padilla no se hayan podido comprobar porque el acusado estaba en la cárcel en el año 1828? ¿Por qué a los verdaderos conspiradores no les pasó nada? Observemos y analicemos con consciencia lo que llegara a decir Bolívar en el ocaso de su vida: "Ya estoy arrepentido de la muerte de Piar, de Padilla y de los demás que han perecido por la misma causa; en adelante no habrá justicia para castigar al más atroz asesino, porque la vida de Santander es el perdón de las impunidades más escandalosas" (García Ortiz: 1943: 20 citado por Mosquera: 2010 p: 89).

 

Las palabras del connotado historiador chocoano Sergio Mosquera con claras: "La libertad de los afros siempre estuvo aplazada y encadenada". Lo estuvo en 1821 en el congreso de Cúcuta donde de la mano del señor Félix de Restrepo quien oficiaba de (secretario de don Juan del Corral); y ante la sugerencia hecha por Bolívar a los diputados para la abolición de la esclavización sólo se contentaron con la libertad de vientre. Libertad formal que decía que se era libre después de los 18 años; quedó aplazada y encadenada la libertad porque en 1851 el régimen ya no tenía razón de ser porque el esclavizado costaba más por su manutención que por su tenencia. Es en este contexto anticapitalista que se declara la libertad jurídica de la esclavización. Ella nunca fue generosidad del partido liberal ni mucho menos de quien era presidente liberal por aquellos años: José Hilario López.

 

Quedó aplazada la libertad porque en 1886 en plena era republicana la constitución nos siguió discriminando, invisibilizando e ignorando. En lo económico excluidos de la riqueza forjada a lo largo de la historia por nuestros afrodescendientes, en lo social desligados del mundo del trabajo en los cargos representativos, reducidos a ocupar los cargos de última categoría por el peso de la herencia colonial que sólo si soy de un color de piel puedo ser sacerdote, ministro, embajador o canciller; excluido de lo jurídico puesto que las constituciones en toda América siguieron siendo esclavistas. En Brasil sólo queda abolida en 1888, en Estados Unidos 1865, en Perú en 1856, en Ecuador en 1851, en Venezuela en 1864. En todos estos países hay una distancia entre la fecha de sus independencias y el año en el que queda la esclavización abolida. México es el único país que suprime la esclavitud (1810) paralela al día de su independencia: 1813 con Morelos en el congreso de Chilpancingo.

 

Dichos gestos nos muestra la distancia enorme entre la ley y la vida, entre la constitución y la sociedad, entre el derecho y la dignidad humana. "Libertad encadenada y aplazada por el trecho existente entre las declaraciones de independencias y la realidad efectiva de la abolición en las repúblicas de América mestiza. Prueba de ello es que Colombia que se declaró República independiente en el año de 1810 pone fin al régimen de esclavitud en el año de 1851. La vieja paradoja de los criollos y sus herederos en ser libres y su búsqueda en el Estado sólo para una raza, una bandera y una religión. Historia perversa para los mulatos, los afros y los indígenas en un Estado que tenía muy poco de nación más sí de absolutista, patrimonialista y nepotista; somos herederos de un Estado clasista y racista. Este estado de cosas fue lo que la constitución de 1991 quiso eliminar de raíz al hacer ley de la república el reconocimiento jurídico desde la etnicidad y la multiculturalidad de las minorías ignoradas y excluidas. La libertad en sus múltiples visiones no es la panacea pero dentro de la democracia liberal formal (Art transitorio 55, ley 70 del 93, Art 7, 13 de la Constitución) le damos la bienvenida a la apertura socio-histórica que dicha coyuntura posibilitó para darle presencia, reconocimiento y empoderamiento y nombre a todos los procesos organizativos y autogestionarios del proceso de comunidad afro para ser reconocidos como ciudadanos de primera categoría en la construcción de este país pluriétnico e intercultural.

 

La tarea no está sólo en lo hecho (acciones afirmativas, políticas de inclusión estatal, justicia retributiva, reparación histórica) sino en las acciones libertarias y autogestionarias por hacer de los distintos movimientos sociales del afro en Colombia, desde que por iniciativa propia la lucha comenzara en el siglo XX con el nacimiento del día del "negro" en 1943 en Bogotá, movimiento animado por jóvenes de la Universidad Nacional: Zapata Olivella, Diego Luis Córdoba, Marino Viveros. Esos procesos organizativos continuaron en los años 70 con la creación del movimiento cimarrón, por el gran líder afrocolombiano Juan de Dios Mosquera; el proceso se reimpulsa, en los años 80, con la candidatura a la presidencia de la república de Juan Zapata Olivella y la animación del abnegado Amir Smith y su periódico que despertó consciencias como presencia negra; el devenir del movimiento alza el vuelo como el ave de fénix en los años 90 con la Asamblea Nacional Constituyente y el nacimiento del proceso de comunidades negras. Son los años en los cuales los estudios culturales y académicos aumentan en las universidades, congresos, eventos, seminarios (movimiento feminista, jóvenes afro, territorialidad) que buscaban presentar desde una perspectiva multidisciplinaria las realizaciones de las negritudes en Colombia y en América más allá del ámbito del deporte, de la música y del fenómeno religioso. En fin el proceso de movilización del colectivo anónimo que empezó en el siglo XVI continúa con otro dinamismo y otras facetas, aunque ya no protagonizada por los palenques, por los cimarrones sino por los trabajadores, campesinos, los desplazados, los periodistas, los gestores culturales, los escritores, los intelectuales, las mujeres y los jóvenes universitarios que continúan intentando dignificar la etnia desde la academia y también en la plaza pública.

 

Vigencia y vitalidad del pensamiento afro

 

Lo afro sigue vivo entre los colombianos, en los genes, en la cultura, en la vida cotidiana, no como museísmo sino como memoria y conciencia de una afrocolombia singular y de un mundo global, intercultural donde prevalecen las ideas de una ciudadanía diferenciada en un Estado social de Derecho multiétnico e intercultural. Diferentes proyectos investigativos fueron la respuesta lucida, críticas donde al explorar el pasado, se ausculta el presente y se vislumbra el futuro de las negritudes en la búsqueda del efectivo posicionamiento intelectual de los académicos afros, gestores de la nueva historia, de otra pedagogía para repensar y asumir la cultura afrocolombiana en su verdadera dimensión original de ideas, valores y aportes de un pensamiento propio para autocomprendernos y que así la intelectualidad colombiana aprenda a respetarnos como pensadores.

 

Por mi parte escribo y escribiré para analizar y elucidar tratando de comprender hechos y sucesos y no para defender a ciegas a personas o razas. Escribo para desalienar la historia política de Colombia y no para defender un proyecto libertario afrodiaspórico, afrocolombiano, palenquero, de negritudes a medias, sin argumentos. Lo hago por mis responsabilidades de ciudadanos y con los orichas que nos legaron en las religiones yorubas y bantúes que cuando nos dan "dones y meritos" estos no deben usarse para beneficios personales sino para contribuir a despertar sentimientos nobles con el lenguaje y la palabra. La palabra para encantar y el lenguaje de las frases y nombre para construir un país más equitativo y plural, desalienando la historia heredada y permitiéndonos ver los aportes filosóficos de la cosmovisión africana de esos ideales legendarios de justicia, libertad y fraternidad para hacer una Colombia intercultural ante la vida y ante la ley.

 

1 En busca de Bolívar, Editorial Norma, 2010

2 Bolívar y las negritudes. Hoyos editories E.U., 2007

3 Mi impresión es que el historiador y el poeta quieren salvar al libertador de su responsabilidad histórica para con las promesas hechas al presidente Petión de dar libertad absoluta a los esclavizados. Una lectura distinta de Bolívar es la que hará Manuel Zapata Olivella en su novela: Chango, donde entreverando lo fantástico con lo real, el libertador es llevado al tribunal de los ancestros y orichas para ser juzgado, pues, sus promesas de libertad hecha a los afros fueron solo palabras. Zapata Olivella desmitifica y deconstruye la figura del héroe Simón Bolívar tal cual la historiografía lo ha endiosado, en la obra él no es la figura central de la historia de América sino un astuto e inteligente líder político; el papel protagónico en la obra lo ocupan Benkos, Zumbi, Hidalgo, Morelos, Piar, Padilla, Rondón y sobre todo, los Orichas y antepasados animando a los héroes afros vivos a ser siempre libres por mandato de Changó.

 


 

Rostros de la independencia afro

 

María Isabel Mena lo hace con su proyecto "África en la escuela" en las aulas de clases en Bogotá sembrando semillas de autonomía para la educación intercultural futura que eliminará los prejuicios y que aprenderá a ver a todas las personas por su esencia, su alma y no por la fisionomía del color de su piel. Negritud es esa independencia intelectual que permitió al profesor Magemati Wabgou de nacionalidad Togolesa descubrir esa otra parte del África aquí en Colombia, en la Universidad Nacional. Llamo independencia a la lucidez del proyecto que lidera Juan de Dios Mosquera con el movimiento cimarrón porque ha sido irreverente al no dejarse absorber por los partidos tradicionales. Llamamos independencia creadora a esa nueva forma de exaltar la belleza de la mujer afro en los trajes africanos creados por la imaginación singular de esa artista de la moda afro llamada Mary Cruz Castro, que desde Cali colombianizó un modo de ser africano con sus musas femeninas afro y que muy bien le vendrían los bellos versos de María Teresa Ramírez: "qué hermoso los afro somos, qué bello es nuestro color".

 

Llamamos independencia a esas trenzas de libertad de la cual sobreviven muchas jóvenes afro, que más allá de la moda era la forma y el lugar espacial donde se guardaban las semillas que crearan las bases de la sobrevivencia de las familias afro para el brote de los frutos de la economía campesina. Negritud e independencia son las nuevas voces de la narrativa colombiana que desde figuras como Lucrecia Panchano, Mary Grueso, María Teresa Ramírez, Edelma Zapata, Elcina Valencia, dibujan con el verso la melodía de la oralitud de la belleza de la tradición oral afropacifica y caribeña para decir somos "las hijas del Muntú" en Colombia despertando sentimientos de memoria libertarias con nuestro cantos y llamando a la amistad verdadera de las etnias y familias colombianas. Negritud e independencia es la profundidad del ritmo artístico de poetas como Alfredo Vanín, Hugo Idrobo, Fernando Maclaníl, Okles Forbes, Rubén Darío Guerrero y Héctor Mina Vidal creando posibilidades diversas de temáticas para enriquecer el lenguaje colombiano y la estética afro cantándole a todo como posibilidad de ser, y convirtiendo todo en poesía como el maestro senegalés Senghor.

 

Negritud y libertad son esas facetas llevadas a cabo por investigadores profundos como el economista Carlos Viáfara que desde los datos, las cifras, la estadística, el poblamiento y los análisis de la sociología cualitativa–cuantitativa le han permitido hacer el diagnóstico real del laberinto en que se encuentran nuestras comunidades respecto a la insatisfacción de las necesidades básicas en las ciudades con mayoría de habitantes afro. Francisco Paz y Eliécer Banguero desde la perspectiva jurídica y política no se le quedan atrás pues, han escrito libros valiosísimos como La problemática afrocolombiana y el régimen jurídico y sobre La sociedad civil del Norte del Cauca y lo mismo han hecho Luis Guillermo Ramos para resaltar los líderes e intelectuales afro de la antigua Bolsa. Carlos Velasco ha hondado en la fisionomía del norte del Cauca desde el aporte pedagógico, religioso y musical. Diríamos que hay toda una escuela de creadores interdisciplinarios en el norte del Cauca que engrandecen la región con su escritura y nos alientan a una vida más alta, más suprema, más esperanzadora a pesar del sin número de escollos de sus pobladores.

 

Dentro de esta faceta de la creatividad y de la independencia de los afros no podía pasar desapercibida la labor sosegada y terca de Esaud Urrutia con la creación de la "Red de prosperidad" de profesionales afrocolombianos y su proyecto virtual de revista Ébano Latinoamérica; y qué decir del proyecto color de Colombia de nuestro amigo, periodista y sociólogo Daniel Mera visibilizando el empoderamiento y liderazgo afro desde los personajes más brillantes en múltiples frentes y disciplinas. Tampoco podríamos dejar a un lado la actividad tenaz que lleva a cabo diariamente la intelectual Licenia Salazar en la página web: "afrocolombianos visibles" con el propósito de resaltar líderes y líderesas afro por todas las regiones del país. El proyecto de Licenia se hermana con el de Ray Charrupi "Chao racismo", donde el jurista sirve de interprete y asesor de los que hemos sufrido exclusión y discriminación a diario.

 

Negritud e independencia es esa gama de intelectuales mujeres afrocolombianas que desde la academia le han apostado al ejercicio de reflexión universitaria, investigativa e intelectual para enseñarnos que entre lo femenino y lo masculino no hay diferencia cuando se trata de creatividad e inteligencia, pues, Nelly Yurisa Rivas, Teodoro Hurtado, Magrieth Nazaret Cortéz, Marcia Alexandra Santacruz, Aurora Vergara han hecho sus estudios superiores en Europa, en Estados Unidos y hoy brillan como pensadoras y ciudadanas de la afrodíaspora femenina.

 

Los rostros de la independencia afro son foros, paneles, congresos, seminarios, redes, asociaciones, y frentes académicos e intelectuales esparcidos por todo el mundo para engrandecer y hermanar la afrodiáspora como creía y lo vivía el que organizó el primer congreso mundial de afros y el pan africanismo: William Dubois.

 

Prueba de que los frutos de la otra independencia continúen vivos es que San Basilio de Palenque haya sido reconocido por la Unesco como patrimonio común de la humanidad, pues fue el lugar donde se gestó el proyecto libertario de toda América y de las repúblicas cimarronas con Benkos como guía, tutor, e ideólogo.

 

Negritud e independencia es el festival de música folclórica del pacífico Petronio Álvarez, que exaltan la creatividad a través de sonidos, voces, instrumentos y compositores afros del pacífico y del sur occidente del país que nos rememoran la comunicación de los vivos con los Orichas, ancestros y antepasados, estimulándonos a estar siempre alegres para no desfallecer ante las nuevas exigencias culturales del Muntú en Colombia. Negritud e independencia son las festividades como San Pacho en el Chocó donde los afro hacen simbiosis y mimetizan sus dioses con el catolicismo en medio de los carnavales y las máscaras, y de los disfraces para no dejar morir su espíritu ancestral, para no dejar morir la ligazón con la tradición religiosa africana sincretizando deidades africanas y católicas. He aquí toda la creatividad afro colombiana, he aquí todo el espíritu de independencia imaginativa afrocolombiana en sus múltiples facetas y sólo recordar lo que dijo Manuel Zapata Olivellla: "las nuevas victorias deben ser ganadas en las universidades, las academias, el parlamento y la presidencia de la república". No está expresamente escrito en la constitución, pero si en la memoria ancestral del Muntú.

 

"(...) hay que incinerar todos los textos de "Historia de Colombia y de América" en los cuales al contar nuestra guerra de la independencia se ignora o minimizan los influjos del levantamiento de los "indios y negros". Son racistas todos aquellos relatos e interpretaciones que olvidan la importancia decisiva que tuvo la revolución antiesclavista de Haití, cuya victoria influyo no solo en la organización de los ejércitos libertadores de Miranda y Bolívar, sino en el pensamiento de los pueblos de toda América. Fue ella la que demostró que el colonialismo Europeo pese a sus grandes ejércitos, a sus armadas y a sus alianzas, podían ser derrotado... ¿Por qué entonces ese silencio de los escribas del colonialismo criollo? ¿Por qué omitir un hecho tan destacado y tan importante en las luchas de las independencias de las América? Todo eso se calla.

 

Bolívar no quería alentar el descontento creciente de los negros e indios contra las Constituciones republicanas esclavistas. Ninguna otra interpretación podría hacerse de la ejecución del general Manuel Carlos Piar en los albores de la campaña libertadora, solo porque exigían la total e inmediata libertad de los negros, al menos dentro de las filas de los ejércitos revolucionarios. Más tarde, por la misma causa, será fusilado el almirante José Prudencio Padilla, héroe de la batalla de Maracaibo que selló los sueños de reconquista de las colonias de América por parte del imperio español.

 

¿Estos asesinatos, no encubre una trágica secuencia encaminada a eliminar a los héroe mulatos y zambos dispuesto a imponer por las armas la libertad de los negros y acabar con el régimen de encomienda de los indios mantenidos por unos esclavistas que escondían sus intereses de clase bajo la apariencia de república democráticas? Este hilar entre las promesa y las realidades caló tan profundamente entre los propios jefes mulatos y zambos, que a ellos, y no a otras razones, se deben el fusilamiento de Piar por orden de Bolívar en los albores de la independencia; el asesinato del almirante José Prudencio Padilla, mandado a ejecutar por el mismo libertador para que sirviera de escarmiento a los generales mulatos o zambos, dispuestos a dirigir la insurrección de los negros e indios."

 

Manuel Zapata Olivella.

 


 

 

Las claves mágicas de América (Raza, clase y cultura).

 

"...En la lectura creadora que hace Zapata Olivella del clásico libro de Arránzola, Palenque: Primer pueblo libre de América (1970) nos permite comprender la historia épica de los afros en Colombia con sus héroes precursores de la independencia de la Nueva Granada y de América en general frente a la hegemonía del imperio Español. El árbol brujo de la libertad nos enseña una novedosa pedagogía de la autonomía en América desde los imaginarios afros de los Orichas y ancestros protectores que guiaran los motines, los levantamientos, las rebeliones y la resistencia cimarrona en las Américas. El mérito de Olivella es mostrarnos el vínculo étnico y político de las gestas de los descendientes de africanos aquí en América por ser libres en un espacio llamado Palenque, donde el afro recreó sus ideas, valores, símbolos e imaginarios africanos adecuándolos a las nuevas realidades temporales de está geografía y de esta historia. El árbol brujo de la libertad es la memoria de los líderes y héroes afros que plantaron la semilla de la autonomía e independencia en estas tierras haciendo de Palenque la primera región libre de América en 1691-1713 y de Haití el primer país libre de América (1804).

 

Zapata Olivella expresa, ayer y hoy, con su escritura ensayística, antropológica y literaria, la multiculturalidad del hombre del globo, en su amalgama genética y cultural de la especie, porque ello no es sólo un imperativo categórico, sino la obligación con los ancestros.

 

En El árbol brujo de la libertad, Manuel Zapata Olivella como Pupo Mocholo, nos cuenta todita la historia imaginaria pero real de los africanos, para no olvidar su antigua filosofía, reinventando otra cultura en su nueva casa. En tiempos de Bicentenario libros como El árbol brujo de la libertad y descendientes de africanos en las independencias (2010) del descollante historiador chocoano Sergio Mosquera, rompen el patrón occidental del proyecto de libertad oficial de los Comuneros, de Nariño, de Bolívar y Santander para ver en el imaginario político afro de los palenqueros a la cabeza del rey Benkos Biojó otro lenguaje, otro discurso, otra polifonía; otra reinvención de la historia política del país como cocreación de héroes y símbolos afros que deconstruyen el paradigma instituido por los intelectuales alienados y académicos de las ciencias sociales. El árbol brujo de la libertad rompe la clausura, el cerco de la investigación histórica heredada desde la colonia a nuestros días para abrir un horizonte de invención política con ese doble actor invisibilizado: los afros y los amerindios. Ellos emergen después de siglos de letargo, y discriminaciones arbitrarias para decir con voz alta, aquí estamos construyendo esta nación para reafirmar lo que Colombia siempre quiso ser: diversa, mestiza, multicultural. Renace lo soterrado de la luz para decir esta es la visión real de nuestros propios investigadores, pensadores y ciudadanos afros-amerindios y mestizos para reconstruir los puentes históricos tendidos sobre un conocimiento de nuestro pasado parcializado y lleno de prejuicios. Queremos construir desde la palabra, desde la historia y desde la praxis política una sociedad más justa y equitativa más allá de los odios y de los rencores; es solo en este sentido que nos interesa recuperar la memoria para rescatar, a nuestros héroes, nuestras mitologías, nuestras hazañas y recuperar la identidad perdida; y sobre todo, reimaginar la pertenencia a una patria americana, a un mundo colombiano y a una herencia africana desde personajes insignes como Benkos Biojo, Domingo Criollo, Barule, Mateo Mina, José Prudencio Padilla, Manuel Carlos Piar y Alejandro Petión entre otros."

 

William Mina Aragón

Lunes, 01 Abril 2013 16:50

Hambre en el río de los millones

Hambre en el río de los millones

Campesinos y mineros fueron caminando 170 kilómetros a Medellín como acto de protesta por la construcción de un megaproyecto energético a raíz del cual deben abandonar sus hogares. Viven en una casa que les prestó una ONG.

 

Desde Medellín

 

En un pasillo oscuro están las ollas, las maletas, los carteles ya sucios y la gente tumbada en el piso: algunos en colchonetas, otros dentro de carpas, y unos más sobre cobijas o directamente en el suelo frío. Hay mujeres, niños menores de diez años, una chica embarazada y, sobre todo, hombres de cuerpos robustos y pieles morenas, campesinos y mineros que llegaron a Medellín como acto de protesta por la construcción del proyecto hidroeléctrico más ambicioso en la historia de Colombia: Hidroituango. Caminaron unos 170 kilómetros desde los valles y montañas que serán inundados, completamente, en 2018.

 

La represa tendrá capacidad para 2720 millones de metros cúbicos de agua y costará 5508 millones de dólares. Aunque se trata de una obra pública, pues es Empresas Públicas de Medellín (EPM) la que invierte los dineros, son contratistas privados los que la construyen. La empresa brasileña Camargo Correa corre con el 55 por ciento de las operaciones del que será el mayor proyecto energético del país. No es el primer negocio multimillonario de Camargo con EPM: Porce III fue otro megaproyecto de jugosas ganancias para Brasil. "Es por nuestro río, por la defensa del territorio, porque queremos trabajar la tierra y vivir en el campo que estamos aquí. Nos ofrecen ocho millones de pesos (unos cuatro mil dólares) por renunciar a todo, a todo, para dejárselo a unos pocos, para traer eso que llaman desarrollo. ¿Desarrollo para quién? ¿Para los contratistas? ¿Para EPM? Yo lo que quiero es trabajar el río como me enseñó mi pa, y eso mismo heredarles yo a mis hijos. Cuando se acaben los ocho millones ya sin tierra, ya sin río, no hay nada, sólo venir a vivir en miseria a la ciudad", cuenta don Jesús, sacándose el sombrero y sacudiendo los zapatos, disponiéndose a dormir en un plástico negro.

 

Hay hambre, dolores de cabeza, ampollas en los pies y hacinamiento en esta casa del centro de Medellín que les prestó una ong cuando el pasado 22 de marzo tuvieron que abandonar el campus de la Universidad de Antioquia. Tras cinco días de marcha, allí se juntaron con los estudiantes para movilizarse por las calles, exigir el diálogo con Sergio Fajardo, gobernador de Antioquia, con los funcionarios de EPM (que el 13 de marzo no asistieron al debate público sobre el tema) y denunciar en los medios los ataques de la policía antimotines a sus campamentos en la montaña. "Nos botaron la comida, los 'cambuches', las cositas, todo, y nos tiraron esos gases; a un familiar lo hirieron en un testículo con una esquirla, y ahí fue que salimos corriendo con ancianos y todo por unos voladeros (colinas pendientes), nos aporreamos, y cuando paró la balacera porque fue que el ejército respondió al principio pensando que era la guerrilla la que estaba explotando esas cosas, ahí sí ya fue que salimos y decidimos movernos un kilómetro más", habla Genaro "cansado pero motivado, porque si nos quitan todo y protestamos, nos atacan, entonces con más indignación y ganas seguimos resistiendo pacíficamente". Al respecto, el secretario de Gobierno de Antioquia, Santiago Londoño, dijo que la fuerza antimotines sólo actuó cuando los que protestaban estaban obstruyendo la vía pública pues "es un delito", pero que desconoce sobre los ataques a los campamentos y los excesos de autoridad al despojarlos de sus alimentos. Genaro vivía de las migajas que las minas de oro arrojan al río Cauca. "Semanalmente podíamos ganar 500 mil pesos (250 dólares), o si no había plata, uno se iba por pescado, por plátano, y ya, sin estrés. Hoy se siente el hambre en el río", agrega el hombre.

 

Los medios locales, sin embargo, informaron que la marcha en Medellín fue una mera protesta estudiantil, y la extensa caminata desde el norte de la provincia de Antioquia hasta llegar a la capital sólo apareció en un diario nacional. "Sabemos que el corresponsal de Teleantioquia (canal público) tiene la orden de no pasar información sobre Hidroituango. Llamamos y escribimos a El Espectador sin respuesta. EPM visita las salas de redacción de los medios para controlar la información que salga. Nuestra protesta ha sido invisibilizada y criminalizada. A EPM no le conviene que se divulguen las múltiples irregularidades e incumplimientos en el de-sarrollo del proyecto", le dijo a Página/12 Isabel Zuleta, líder del Movimiento Ríos Vivos, que se opone al gigante hidroeléctrico no sólo por los impactos ambientales "sino por la clara violación a los derechos humanos, al trabajo, a la vida, a la protesta, a la organización social". Zuleta y otros once manifestantes fueron víctimas de detención ilegal el pasado 16 de marzo, y fue entonces que los campesinos en los campamentos decidieron llegar a Medellín. Un día después, fueron liberados.

 

Para Zuleta, una de las explicaciones que el Estado y particularmente EPM le debe a la comunidad es por qué el conflicto armado (el desplazamiento, los homicidios, las amenazas, las masacres) aumenta cuando se anuncia el interés en construir la súper represa en esta zona rica y biodiversa, en los años ochenta. En las décadas siguientes se vivieron cruentas tomas guerrilleras y masacres paramilitares en esa región, dejando miles de desplazados que aumentan con la construcción de la presa. El gobernador de Antioquia, Sergio Fajardo, dijo al diario El Tiempo que esa zona del país tiene una presencia histórica de las FARC, y también vínculos y relaciones sociales de los rebeldes con la comunidad. "Nosotros vamos a romper esas relaciones, primero con un proyecto de esta envergadura y con toda la inversión social", declaró al diario. Isabel Zuleta reclama: "Si Hidroituango es un arma de guerra entonces que lo digan como tal, y que el Estado asuma las consecuencias sociales, culturales, políticas y la restauración de derechos que eso implica".

 

Hoy unos 130 campesinos continúan hacinados en una casa de Medellín, mientras tres familias se declararon desplazadas forzosamente para acceder a las ayudas que otorga el Estado a las víctimas. Las autoridades locales no prestan ayuda humanitaria al grupo de civiles, a pesar de los requerimientos escritos a Dapard y a la Alcaldía de Medellín. Jaime Carrión, subsecretario de Derechos Humanos de la ciudad, le dijo a este diario que por ley los campesinos deben declarar ante el ministerio público para recibir ayudas. De lo contrario, deben financiar las necesidades acarreadas por su decisión autónoma de moverse y protestar. La aventura de los marchantes continuará a Bogotá si mañana el gobernador Fajardo se niega, una vez más, a hablar con ellos.

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El Foro Social Mundial (FSM) cerró su novena edición centralizada este sábado 30 de marzo en la capital tunecina con un balance cuantificable significativo. Más de 50 mil participantes; casi mil actividades de todo tipo; una manifestación de apertura el martes 26 que reunió a 25 mil personas y una concurrida marcha de clausura en solidaridad con el pueblo palestino. “Un foro muy positivo” según el análisis del historiador y militante social belga Eric Toussaint, coordinador del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM), una de las organizaciones que integran el Consejo Internacional del FSM desde sus inicios.

 

Pregunta: ¿Cuáles han sido los aspectos más importantes de esta nueva edición del FSM?

 

Eric Toussaint: Se dio una fuerte participación tunecina en muchas de las actividades. Lo vimos, por ejemplo, en los talleres y actividades que analizaron el tema de la deuda. También en la Asamblea de los Movimientos Sociales del viernes 29. Fue evidente el gran interés de la juventud y de los movimientos sociales a favor de esta iniciativa. Esto constituye un aspecto muy positivo de nuestro balance.

 

P: ¿Significa que el FSM en tanto espacio sale fortalecido de esta convocatoria en el Magreb?

 

R: Sin duda alguna. El FSM vive una cierta crisis desde hace algunos años. En particular el Consejo Internacional, en tanto instancia facilitadora, enfrenta dificultades enormes para encontrar una nueva dinámica…Y al mismo tiempo, el Foro Social, de manera incontestable, se mantiene como el único lugar y marco mundial donde se encuentran los movimientos sociales. Y en ese sentido, en la ausencia de otra alternativa, el FSM sigue siendo muy importante. Dado que la sociedad tunecina y de la región estén activamente movilizadas, aportó una bocanada de aire fresco y renovación a este espacio internacional. El Foro Social al entrar en contacto con una sociedad en movimiento, en ebullición, produce una reacción química, una interacción sumamente interesante y lo hemos comprobado en esta edición.

 

P: Según su balance, el hecho de convocar al FSM en un país y en una región en ebullición, podría servir también de cara al futuro como un antídoto contra todo riesgo de institucionalización de este espacio mundial…

 

R: En efecto. Podríamos imaginar una próxima edición del FSM en Egipto si un grupo de organizaciones de ese país desearían recibirlo. Ya que Egipto vive una situación totalmente eléctrica con un movimiento sindical proporcionalmente más fuerte en el sector industrial que en Túnez y con un campesinado muy golpeado por las políticas neoliberales del Banco Mundial y la privatización de las tierras. Pero podrían darse explosiones sociales en otras partes del mundo y serían imaginables escenarios diversos.

 

P: ¿Cómo desbloquear las dificultades y la cierta parálisis que confronta el Consejo Internacional del FSM?

 

R: No tengo soluciones. Constato que una serie de fuerzas que integran el Consejo desean continuar jugando ese rol. Lo que Túnez nos enseña es que en un cierto momento hay que liberar el terreno y dejar espacio a nuevas fuerzas. Nosotros en tanto CADTM continuamos siendo miembros del Consejo Internacional y sabemos que hay actores dentro muy interesantes y dinámicos con quienes colaboramos estrechamente. Pero vemos también que hay una serie de fuerzas muy institucionalizadas que gestionan la *marca* del Foro Social Mundial según sus intereses

 

P: A pesar de todo, su idea es que hay que seguir fortaleciéndolo…

 

R: Sin duda. El FSM es un espacio útil. Se ve que, como sucedió aquí, hay una dinámica muy positiva que se desarrolla independientemente de los problemas funcionales.

 

P: ¿En el marco de este balance optimista, cuáles ha sido los elementos negativos que resultan de esta edición?

 

R: Entre las organizaciones que instalaron sus stands estaba la USAID que es el organismo de cooperación de los Estados Unidos presente en todas las operaciones de desestabilización en el planeta entero. Es un instrumento de prolongación de la política internacional norteamericana. Por lo tanto esta organización no tiene nada que hacer en el Foro. Es un elemento preocupante ya que implica incluso una violación de la Carta de Principios del 2001. Comprendo por lo tanto a aquellos participantes que fueron a exigir a esta organización de salir del perímetro del campus universitario El Manar donde se realizó el Foro.

 

Vimos también -de igual manera a lo que sucedió en la edición anterior del 2011 de Dakar-, que la monarquía marroquí envió un centenar de personas pagadas bajo la cobertura de pertenecer a organizaciones no gubernamentales sociales. Una parte de ellos son policías que vinieron a impedir que se exprese en este espacio el derecho a un Estado independiente saharaui… Lo vimos en Dakar, se lo vio el viernes 29 en la asamblea de los movimientos sociales… Elementos provocadores ligados al régimen marroquí que vienieron a tomar por asalto la tribuna, y trataron de impedir que en la declaración de los Movimientos Sociales se haga referencia a esa solidaridad necesaria. Ese también ha sido un aspecto negativo, aunque no es responsabilidad del FSM. Hay que encontrar los medios para proteger en particular a los militantes sociales marroquíes que tienen el coraje de defender el derecho democrático a la soberanía nacional.

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El desembarco del Foro Social Mundial en Túnez tenía el objetivo de respaldar desde la izquierda las revoluciones iniciadas en 2011. El campus de Al Manar, centro neurálgico de puestos y debates, supone el reflejo disperso de los retos y las dificultades que atraviesan estos territorios. Un contexto que también puede apreciarse en la composición de los participantes, con una inédita participación islamista.

 

Una bandera israelí pisoteada y convertida en alfombra y una gigantesca enseña palestina colgada en la plaza central del campus de Al Manar dan la bienvenida al Foro Social Mundial 2013, inaugurado el martes en Túnez. La lucha contra la ocupación y la defensa de los derechos del pueblo palestino constituyen uno de los ejes vertebradores del encuentro. Probablemente, el único en el que todos están de acuerdo. El paso de Porto Alegre a Túnez ha modificado el ADN de los participantes. Como era previsible, las revueltas árabes capitalizan buena parte del debate, poniendo en evidencia logros, retos y también las posiciones encontradas en cuestiones como la guerra de Siria. Además de un espaldarazo, el Foro ha servido para reflejar con precisión los procesos de cambio que sacuden tanto al país anfitrión como a sus vecinos. Esto se extiende a la composición de los participantes, que no es sino el espejo de unas sociedades en cambio permanente, con fuertes tensiones internas y elementos propios que los diferencian respecto a las contracumbres celebradas en otras partes del mundo. Como ejemplo, la presencia de organizaciones islamistas, visibles a lo largo de toda la ciudad universitaria y que conviven con movimientos sociales, ONG o sindicatos con larga tradición en estos actos. Por el contrario, venezolanos o bolivianos son esta vez minoría.

 

El Foro tiene unas dimensiones tan mastodónticas que resulta imposible abarcarlo todo. Decenas de charlas y debates se solapan en unos horarios maratonianos, ya que el único requisito para poder tomar parte es estar de acuerdo con los principios fundadores de Porto Alegre. Por esta misma razón, cabe casi todo. Incluso visiones que se contradicen y que han generado distintos conflictos. Siria es el principal ejemplo. Ayer, al mismo tiempo que diversos representantes de la izquierda opositora del país árabe se enzarzaban en eternas discusiones, un grupo de simpatizantes de Bashar Al Assad celebraba una concentración en el centro del campus. «Se trata de una conspiración de Estados Unidos y Qatar», proclamaba Mohamed, mientras enarbolaba una bandera roja, blanca y negra, la utilizada por el régimen de Damasco. En el encuentro opositor, la cuestión kurda centraba el debate. Finalmente, los representantes Consejo Supremo del Kurdistán Sirio y del Partido de la Unión Democrática (PYD en sus siglas en inglés) acordaron el inicio de una serie de dinámicas con organizaciones comunistas opositoras, después de que los árabes reconociesen el derecho de autodeterminación kurdo.

 

Las tensiones no llegan solo a causa de la guerra en Siria. Decenas de activistas marroquíes han aprovechado la cercanía geográfica para desembarcar en Túnez. Constituyen uno de los grupos más numerosos. Y su discurso, que mezcla reivindicaciones democráticas con una indisimulada intención de desacreditar a los saharauis, ha provocado momentos de tensión. «Basta ya de la propaganda y las mentiras al mundo del Frente Polisario» es el eslogan que recibe en una de las tiendas instaladas por los marroquíes. Benis Ghitah, originaria del país alauí, cargaba contra los activistas que defienden el derecho a la soberanía. «Hay mucha manipulación», insistía. Para los defensores de la causa saharaui, la edición tunecina constituye un reto. «Es la primera vez que estamos aquí y nos estamos encontrando con una opinión pública hostil, ya que Marruecos intenta confundir a la gente». Este tipo de dinámicas ya se repiten desde anteriores ediciones del Foro. Aunque, en este caso, los saharauis sufren el hándicap de estar ante un país poco receptivo a sus demandas.

 

Veto de Argelia a activistas

 

Las intromisiones de los estados también han afectado al Foro. Si el martes era arrestado en Bruselas un activista kurdo cuando se disponía a viajar a Túnez, ayer fue el turno de dos autobuses argelinos, obligados a dar la vuelta cuando se desplazaban hacia el Foro. «Han querido silenciar nuestra demanda democrática», lamentaba Sabrina Zouani, militante de los movimientos sociales. Ella sí logró cruzar, aunque tuvo que dejar su transporte atrás después de que las autoridades argelinas clausurasen la frontera nada más atravesarla. Al mismo tiempo que cerraba la puerta a sus activistas, una delegación oficial visitaba el Foro para dar apoyo. Una contradicción que incendió los ánimos de los acompañantes de Zouani. «Pretenden vender que todo va bien y esto es inaceptable», afirmaban.

 

La heterogeneidad permite que, en el mismo espacio, se unan organizaciones abiertamente revolucionarias con ONGs de tufillo mercantilista. Especialmente novedosa, la presencia islamista. Por una parte, como arietes del apoyo a Palestina. Por otra, como actores con voz propia dentro del movimiento. En el edificio de prensa, un grupo de religiosos mantiene un encierro defendiendo el uso del Niqab en la universidad, algo prohibido durante el régimen de Ben Ali y ahora nuevamente vetado. «Los asistentes al Foro son partidarios de la libertad, por lo que pedimos su apoyo», aseguraba Nabi Wahbi, uno de los jóvenes participantes y que reconocía algunas tensiones con elementos laicos. A lo largo del recorrido, diversos puestos de organizaciones caritativas vinculadas al Corán evidenciaban el cambio de eje, que se corresponde con las características del país anfitrión. Algunos no lo ven con buenos ojos. Otros, como Mahdi, joven tunecino, les defendía. «¿Preferiríamos que no estuviesen y dejarlos al margen?».

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Crece en Chipre la irritación por los términos del rescate

Miles de estudiantes salieron a las calles de la capital chipriota para manifestarse en contra del acuerdo sobre el rescate financiero del país, al considerar que “hipoteca” su futuro. La movilización que reunió a unos 3 mil estudiantes, en su mayoría de secundaria, constituye la primera expresión considerable de indignación popular después de que Chipre acordó un rescate de 10 mil millones de euros con Europa y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

 

Los jóvenes exigieron al gobierno buscar otra solución para sacar al país de la crisis financiera. Sin embargo, el presidente Nicos Anastasiadis consideró que el pacto es la única opción ante una situación peor, según un reporte de la edición electrónica del diario Cyprus Mail.

 

Durante su recorrido hacia el palacio presidencial, los inconformes expresaron preocupación sobre su futuro laboral, porque afirmaron que con las medidas de austeridad (que considera el acuerdo) sus padres no podrán darles estudios universitarios. “¡Nuestro futuro está en juego!”, afirmó uno de los participantes en la ruidosa y expresiva manifestación, en la que también se lanzaron consignas contra la canciller alemana Angela Merkel, principal promotora del rescate financiero.

 

Chipre recibirá una ayuda de 10 mil millones de euros, a cambio de reducir su sistema financiero y dejar de ser un paraíso fiscal, imponiendo enormes pérdidas a los ahorradores con más de 100 mil euros en los dos principales bancos de la isla.

 

El ministro de Finanzas chipriota, Michael Sarris, afirmó que de no aceptar el rescate, la salida de Chipre de la zona euro (y con ello de la Unión Europea) sería desastrosa política y económicamente. El ministro decidió atrasar una vez más y hasta el jueves la apertura de los bancos, que permanecen cerrados desde el 16 de marzo, en una medida que busca evitar la fuga masiva de capitales, sobre todo extranjeros.

 

El gobierno reconoció que serán necesarios “esfuerzos sobrehumanos” para abrir los bancos el jueves, pese al plan de rescate europeo que está lejos de haber calmado todas las inquietudes en la isla y en Europa.

 


Las pérdidas de los grandes depositantes en bancos chipriotas podrían ser de 40 por ciento, como parte del plan de rescate, adelantó el ministro. “Podría ser en ese entorno, pero no quiero anticiparme”, señaló Sarris en una entrevista con la radio BBC.

 

El plan de rescate, que ha permitido permanecer a Chipre en el bloque europeo, fue relativamente bien recibido por los mercados, pero declaraciones del presidente del Eurogrupo, Joeren Dijsselbloem, causaron incertidumbre, al plantear que, como en el caso de Chipre, los bancos deberán pagar en futuras ayudas.

 

El Banco Central Europeo y la Comisión Europea salieron al quite de las declaraciones, al sostener que el caso de Chipre es único. Sin embargo, la Comisión Europea admitió que según una propuesta que se estudia, los depósitos de más de 100 mil euros podrán verse afectados por restructuraciones bancarias.

 

Desempleo continúa al alza

 

La estrategia de austeridad impulsada por la Unión Europea para contener la crisis económica ha agravado la penuria social en muchos países, reveló el Estudio trimestral sobre el empleo y situación social de la mancomunidad publicado hoy por la Comisión Europea.

 

Bruselas señaló que durante el cuarto trimestre de 2012 el desempleo continuó aumentando en todas partes, hasta alcanzar en enero pasado 10.8 por ciento de la población activa, es decir, 26.2 millones de personas en toda la Unión Europea.

 

El desempleo juvenil ha alcanzado un récord de 23.6 por ciento en enero pasado y 7.1 por ciento de los jóvenes europeos llevaban desempleados más de un año en el último trimestre de 2012, ocho décimas más que un año antes. Para Bruselas, el número cada vez mayor de jóvenes menores de 25 años sin estudios, trabajo ni formación es motivo de gran preocupación y “entraña el grave riesgo de que (esas personas) se desentiendan del mercado laboral y de la sociedad en su conjunto”.

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Viernes, 22 Marzo 2013 08:12

Hugo Chávez: "Se me va la vida..."

Hugo Chávez: "Se me va la vida..."

La brisa marina lamía como siempre la piel suave y gris de las palmas reales; altas, gráciles y de torneados troncos, con sus más de veinte metros, que son el árbol nacional de Cuba. Sus penachos de hojas largas adornan las avenidas de acceso y las vías y alrededores del Centro de Investigaciones Médicas y Quirúrgicas (Cimeq) en La Habana, hospital a donde llegó Hugo Chávez tras otro diagnóstico con un más alto escalón de gravedad y con el pecho aprisionado por sus presentimientos.

 

Con protección personal de guardia curtido en seguridad y tareas internacionalistas, en una de las salas con lámparas y tecnología de punta para biopsias, cirugías y cuidados intensivos, reposa y cavila el presidente Chávez: "Los médicos me han dicho hoy que me quedan, máximo, dos meses de vida. Sus rostros estaban serios, sombríos, pero con expresión sincera. Hay pesar, hay dolor notorio en todo el equipo. Han luchado sin descanso para vencer la enfermedad que me consume desde hace dos años. Por meses, a través de la mirada electrónica en todas y cada una de las tres operaciones practicadas, y la cuarta que por razón de Estado me acaban de realizar a todo riesgo –no practicable ni considerada para un paciente común–, con sus diagnósticos positivos, las radioterapias y quimioterapias, parecían lograr victoria, controlaban el cáncer, pero al final no pudieron. Este 11 de diciembre, luego de una operación que tomó más de seis horas, en la cual me tuvieron que reanimar varias veces por culpa de una hemorragia interna que complicó la operación, los médicos hallaron que las células portadoras del cáncer siguen y llegan hasta los pulmones.

 

"Esta lucha entre la salud y la enfermedad, entre la vida y la muerte, ha sido dolorosa, compleja. Por momentos sentí la imposibilidad de soportar los dolores, pero he resistido. Todo se hace y se puede por el pueblo y el poder como instrumento. El poder y el liderazgo en cuya lectura y estudio de los textos clásicos he dicho, tomé ventaja a los demás alféreces de mi curso en la Academia Militar.

 

"El equipo médico se dedicó de tiempo completo a mi atención, aplicaron todo el saber y tecnología acumulada por la sociedad cubana, con amor y persistencia, confiados en que saldríamos adelante, aunque sin dejar de ser realistas, ante las sorpresas que podría traer la enfermedad, y al final, heme aquí, postrado, escuchando su voz triste, aunque sincera. Cumplen así mi exigencia: 'no me oculten nada que esté sucediendo con mi cuerpo'.

 

"Cala, como hielo hay un frío que recorre tu cuerpo cuando escuchas esas palabras: 'máximo dos meses de vida'. Hay frío y hay tristeza porque ahora se que no podré realizar todos los sueños, todos los proyectos necesarios para hacer de Venezuela una potencia y una patria llena de justicia.

 

"Ahora toca arreglar todos los detalles de gobierno, de la Fuerza Armada y del PSUV para garantizar que la revolución que iniciamos con el triunfo electoral del 6 de diciembre de 1998 permanezca, se ahonde, llenando de esperanza y bienestar a nuestro pueblo. Organizar los detalles de todo aquello que dependa de mi para que la patria de Bolívar continúe liderando la integración continental, por soberanía, en lucha contra sus enemigos.

 

"Los compañeros cubanos, Fidel, Raúl, enterados de la noticia del equipo médico, han venido y con su experiencia en tantas batallas preguntan por mi voluntad: '¿quieres seguir aquí o deseas regresar a Venezuela?' No tuve dudas en el instante de responder: 'deseo regresar y pasar estos últimos días en mi patria'. Y así se hizo. El 18 de febrero, tras 70 días en el Cimeq, con toda la disposición médica requerida, regresé.

 

"Ahora estoy en Caracas, en el hospital militar Dr. Carlos Arvelo. Aquí, los recuerdos agolpan mi cerebro. Viene uno y otro y otro. ¡Qué bella y fértil fue mi vida! ¡Qué batallas lideramos! ¡Cuántas satisfacciones!. El ejército, el amor a mi pueblo, no volver las armas contra él, servir como un soldado, volver a las raíces, luchar como Bolívar, llenos de dificultades pero superándolas".

 

Recuerdos. "Llega hasta mi aquel Samán de Güere, bello e inmenso árbol de nuestra identidad nacional, protegidos por su sombra, apenas siendo capitán, junto a mis compañeros Felipe Acosta Carles (†), Jesús Urdaneta Hernández, Rafael Baduel, cuando el 17 de diciembre de 1982, en memoria del Libertador, juramos seguir luchando por la patria, liberarla de sus opresores. Allí fue que constituimos el Movimiento Bolivariano 200, nuestro primer esfuerzo por articularnos en forma conspirativa dentro del ejército, asesorados y con el estímulo de los compañeros del Partido de la Revolución Venezolana (PRV) y su experiencia guerrillera y clandestina.

 

"Han transcurrido solo 31 años desde aquel bello momento, y ¡cuánto hemos logrado! Hoy la patria es otra, y los sueños siguen, son vigentes, y se realizarán, ya hay un pueblo movilizado para hacer la obra".

 

"Trato de no desaprovechar estos últimos días de vida. Ahora, en Caracas, he podido recibir de manera más recurrente los informes del equipo de gobierno. Doy mis opiniones y en algunos casos continúo decidiendo, pero lo que más afana es cómo dejar todo, cada detalle del gobierno, claro, definido, no sea que algunas decisiones indispensables queden sin tomar por falta de información o indicaciones precisas.

 

"Pero más allá de mi disposición y voluntad, luego de varios días en Venezuela, la enfermedad me ataca una y otra vez, unas veces en los pulmones, ahogándome, otras en los riñones, otras en el corazón. Una infección respiratoria me ahoga, y no logran controlarla. No hay descanso para mi equipo médico que trata que estos días finales sean suaves, sin dolor. Mi cuerpo resiste, cansado, pero todavía aguanta.

 

"Hay amor en todo lo que hace el equipo médico. Hacen todo lo que pueden, y yo trato de organizar los por menores de gobierno necesarios para que al final mi ausencia no sea traumática. ¿Hubo exceso de liderazgo? Ahora el equipo de gobierno está más unido y cohesionado, ahora tienen que hablar y organizar entre ellos todos los detalles de la vida del país para que los enemigos no puedan romper lo que hemos construido".

 

Recuerdos. "Las imágenes de nuestro hacer durante estos años se agolpan una y otra vez. Vuelvo al cuartel, a las discusiones con mis compañeros del MB-200, discutiendo el alzamiento contra Carlos Andrés Pérez que ha asesinado al pueblo. Veo a Miraflores y nosotros allí, tratando de romper su defensa, con ese tanque sin municiones. La operación fue bien diseñada pero fallamos al no lograr que las armas llegaran al pueblo. Perdimos en la acción militar pero vencimos en la acción política. Allí quedó sembrada la rebeldía y la esperanza. Y cumplimos. Volvimos y vencimos. ¡Qué derrota les propinamos el 6 de diciembre de 1998, no la esperaban, sorprendimos.

 

"Y desde esa fecha, cuanto aprendí, cuánto fue necesario maniobrar para cambiar el Estado, para ajustarlo a las necesidades de nuestro pueblo. En 1999 le propinamos una y otra derrota: primero vencimos en el referendo, si o no, para citar a la Asamblea Nacional Constituyente; luego los derrotamos en las votaciones para elegir los dignatarios de la Asamblea, donde conseguimos 120 delegados de 131 posibles. En pocos meses se diseña la nueva Constitución, aprobada finalmente el 30 de diciembre. ¡Que final de año, ese!

 

"Una y otra vez los sorprendimos. Bolívar vivió de nuevo y llenó la patria de energía. ¡Que satisfacción! Empezamos el año con la Cumbre de la Opep en Caracas, y la mejora en los precios del petróleo. Un año después Alí sería aceptado como su Secretario General. En las megaelecciones del 2000 volvieron a probar el polvo de la derrota: soy reelegido y quedamos con mayoría absoluta en la Asamblea Nacional. En las gobernaciones también vencimos, aunque con algunos lunares.

 

"La gestión de Alí fue importante. Los dineros fluyeron en mejor cuantía y permitieron mejorar los salarios de los trabajadores. Fueron días de inmensas satisfacciones. Empezamos la construcción de nuestra agenda internacional, plural, antiimperialista, con Rusia, China e Irán como países fundamentales para consolidarla. Pero al tiempo que avanzábamos empezaron las componendas golpistas. El 2001 mostraron sus intenciones, aunque fracasaron. Casi un año después lanzan su paro patronal, bloquean Pdvsa, me secuestran, se declaran dueños del gobierno, pero el pueblo los derrotó y, para su sorpresa, me puso de nuevo en Miraflores.

 

"¡Qué batalla la que dio el pueblo en aquellos días! ¡Y cuánto aprendimos! Una vez en Miraflores no ahorré minutos, pedí explicaciones de todo lo sucedido, revise videos, pregunté por los soldados y oficiales que más se movieron para derrotar el golpe, y tomé medidas para formar una guardia personal sin vicios, que pudiera formar directamente yo".

 

"¿Cuánto tiempo ha trascurrido desde que regresé a la patria? ¿Estoy despierto o sueño? Ahora vuelven los médicos, me explican que la infección pulmonar no cede y que tendré que respirar a través de una cánula traqueal. Me siento cansado, los sedantes alivian el dolor pero me agotan de manera intensa. Acá veo a mis hijas y madre. Tratan de disimular su tristeza al verme cada vez más impedido, pero no alcanzan a ocultar esa sombra de tristeza que cubre sus miradas. No doy muestras de vencimiento. Resisto".

 

Recuerdos. "Logramos revivir el odio contra el imperialismo, y cuánto les dolió esto. Sus planes fueron derrotados una y otra vez, y en Mar de Plata, en ese noviembre de 2005, logramos el cénit de esta lucha, cuando quebramos el Alca, el corazón de su agenda de control y sometimiento regional. Vendrían después el Alba, Unasur, la aceptación en Mercosur y la Celarc, tras la Patria Grande. Uno a uno pilares para una integración como la soñó Bolívar. Integración solidaria, aplicando una agenda abierta y desinteresada con todos los países necesitados de nuestro brazo hermano, en especial Cuba, San Vicente y las Granadinas, Antigua y Barbuda, Nicaragua, Honduras, Haití. ¡Cómo les duele que la solidaridad sea sincera, abierta, sin condicionamientos ¡El capitalismo no entiende de eso!"

 

Sueños y realizaciones. "Ahí quedan los proyectos por desarrollar, el socialismo del siglo XXI, el poder comunal, el multilateralismo, el fortalecimiento del nuevo poder que supere al del capitalismo, para lo cual es necesario estrechar acciones y proyectos con Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Cuba, Argentina, Brasil. Ningún país por sí sólo puede quebrar al capitalismo, ninguno., pero sí podemos mostrar senderos, como lo hicimos durante varios años cuando recuperamos para el pueblo la empresa de teléfonos y comunicación, la de energía, la de acero, las de televisión e información, algunos bancos, y muchas otras. Recorrimos nuestro propio camino, cimentamos una nueva institucionalidad, pusimos a andar las misiones, acercamos el Estado a los barrios, a la gente, a los siempre negados, aunque no tuvimos capacidad para, en forma colectiva, quebrar la parsimonia de la burocracia, el amiguismo, el clientelismo, la corrupción, sin los cuales los logros de la Revolución Bolivariana hubieran sido más evidentes. Tampoco logramos quebrar el poder, la hegemonía del capital financiero, lo que nos impidió profundizar aún más la revolución. Ni tampoco pudimos quebrar su poder corruptor, con el dólar paralelo y todos sus estragos económicos y sociales. El afán consumista que no cede en nuestra sociedad, ni el derroche de energía, sin consideración del medio ambiente. Revolución cultural, he ahí un reto al que no se le puede dar mucho tiempo. Será otra batalla por dar, pero que la tendrán que liderar otros".

 

"Qué difícil es estar inmóvil, cómo te duele todo el cuerpo, hasta que el mismo dolor te adormece los músculos, y te sientes un poco más tranquilo. Sueños, sueños, trato de vencer la pesadez de mi cuerpo, pero la droga me adormece.

 

"¿Cuántos días habrán pasado desde que regresé de Cuba? ¿Cuántos me quedarán de vida? Hoy logré discutir con Maduro y Diosdado, a través de un iPad's que me facilitaron, las medidas a tomar por estos días en el campo político, cómo prepararse para las elecciones que vendrán, cómo profundizar la relación cívico-militar, cómo tensionar todos nuestros equipos, y cómo motivar aún más a nuestro pueblo para esta nueva batalla que se acerca. ¿Existirá algún otro país que haya experimentado tantas elecciones en tan poco tiempo? Difícil que exista, pero nosotros hemos dado la talla, y de nuevo la daremos cuando Maduro lidere la campaña presidencial que vendrá. Vencerá, marcará la pauta de la transición.

 

"La última campaña electoral, de tres meses, fue dura. Mi cuerpo me pesaba pero había que someterlo a la dura prueba de las manifestaciones y el duro trabajo que implica toda su preparación, analizar las maniobras de la oposición, estudiar los planes de los enemigos, hacerle seguimiento a las encuestas, en fin, tensionar cuerpo y cerebro para poder entender y actuar ante los sucesos, y salir airosos. Y lo logramos. No importó el agua ni el sol, ahí estuve, dispuesto, soportando fuertes dolores que por momentos me impedían hablar con mayor énfasis y extensión, como siempre lo hice, y moverme con mayor ligereza, alegrando cada acto donde el pueblo concurría confiado en el triunfo. Y así fue, los vencimos, de nuevo vencimos, pero la exigencia me dejó deshecho. De nuevo el cáncer atacó, y tuve que regresar a los tratamientos a Cuba.

"Los médicos me habían advertido de los riesgos de una nueva recaída, pues mi cuerpo ya estaba desgastado por tanta cantidad de corticoides, de cirugías e intervenciones complementarias, por eso tuve que designar a Maduro, por eso se tomaron previsiones, aunque afanados por los sucesos, que impidieron que la sorpresa final, la agonía y la muerte, nos llevaran a una parálisis y a un desmoronamiento de la base radical del pueblo. Ahora todo está decidido y puedo morir sin la tristeza de la derrota. Soy soldado, me he batido, y he vencido, aunque también he quedado en el campo de batalla".

 

Para su memoria y biografía interna desde los versos sencillos de Martí queda para Nuestra América ...Yo tengo un amigo muerto / Que suele venirme a ver / Mi amigo se sienta, y canta, / Canta en voz que ha de doler.

 

Publicado enEdición 189
Viernes, 22 Marzo 2013 08:00

Once días que conmocionaron a Colombia

Once días que conmocionaron a Colombia

Desde el pasado 25 de febrero, y hasta el 8 de marzo, el país vivió en conmoción. No fue para menos: campesinos caficultores y cacaoteros, transportistas y trabajadores del carbón, uno a uno, empezando por estos últimos, como granos del mismo costal, se declararon en protesta. En el caso de los primeros tres sectores, tomaron la calle, cerraron vías, amenazaron con marchar sobre Bogotá, se enfrentaron con la policía que pretendió impedir su libre derecho a la protesta, en fin, rompieron con voz y dignidad la parsimoniosa conformidad que parece vivir una sociedad en extremo sumisa a pesar de los escandalosos indicadores de desigualdad y pobreza que la marcan.

 

La ola ascendente de inconformidad se encrestó con el paro y movilización de los campesinos caficultores, a los que se sumaron casi de inmediato los cacaoteros. Los caficultores exigían al gobierno nacional solución para su crisis económica producto, en apariencia de la revaluación del peso, pero acumulada desde hace años, poco a poco, por la ruptura del Pacto Internacional que regulaba el comercio internacional del café, por la diversidad de plagas que ahora atacan el grano –y la obligación derivada que traen para los campesinos de intoxicar sus plantas con variedad de químicos–, además de la renovación de cultivos a que los obliga la Federación Nacional de Cafeteros.

 

Por once días sus pasos y voces rompieron la rutina nacional. Desde las más distantes veredas y corregimientos de docenas de municipios, por miles, como nunca se había visto, pequeños y medianos agricultores, acompañados de trabajadores agrícolas, se volcaron sobre las principales vías de diversidad de departamentos, entre ellos, los del eje cafetero, Antioquia, Valle del Cauca, Tolima, Cauca, Huila, Nariño. Su decisión, organización y consistencia organizativa era notable. En uno y otro punto instalaron carpas, levantaron fogones, distribuyeron funciones, dispuestos a una lucha de muchos días. Y levantaron la voz: "no regresaremos a nuestras fincas hasta que el Gobierno negocie y reajuste el subsidio que entrega por carga de café". Con esta capacidad organizativa resolvieron, al mismo tiempo, las amenazas oficiales de judicialización de la protesta, sus distorsiones informativas y en general la guerra sicológica desplegada por el Gobierno, manipulación en la cual el establecimiento no desfalleció ni un día.

 

Sus voces de protesta e inconformidad se escucharon por todo el país, incluso entre indígenas, constituidos en la novedad de esta protesta, lo que indica que el cultivo del grano se extendió a regiones que antes no se consideraban cafeteras, y que ahora el grano también está sembrado en espacios de estricto minifundio. Pero indicando, asimismo, que el problema del café lo es también de la tierra, de su propiedad, de los estímulos que se tienen para quienes la cuidan y siembran, de si se busca o no soberanía alimentaria, entre otras problemáticas por resolver. Por eso, esta movilización, al vincular esa inmensidad de campesinos, evidencia la quiebra total de la supuesta representatividad que decía portar la Federación de Cafeteros. En verdad, esta no representa ese inmenso arco iris de gente mestiza, color de tierra, quemada por el sol, más los blancos, negros, en fin, toda esa variedad de la pobrecía colombiana que ha tenido que colonizar, tierra adentro, a fuerza de ser violentados.

 

La fuerza de la protesta fue notoria. Tal vez por la dilación a que fueron sometidos por el gobierno por espacio de dos años –en los cuales realizaron plantones, presentaron pliegos, realizaron marchas y concentraciones puntuales, todo ello en pro de diálogo y concertación–, o tal vez porque los pobres han aprendido que si no es con acciones directas el gobierno central no atiende ningún reclamo. Como ciclón, en todos los departamentos, a cada concentración se fueron sumando con los días cientos, miles de campesinos inconformes, y en la medida que crecían en número las vías se cerraban como con puerta de acero. En especial la llamada Panamericana, que permaneció cerrada en extensos kilómetros, sometida a rígido control campesino e indígena, rota por numerosas barricadas. ¿Se ligaba en una sola mano la protesta histórica de estos sectores con una demanda puntual?

 

Tal vez sí, tal vez no. Pero más allá de esto hay que resaltar que allí emergió por espacio de una semana larga un poder social que indica que en el campo colombiano descansa un potencial social dispuesto a lo que sea. Si bien la motivación más notoria era la económica, al pliego de exigencias se sumaron demandas contra la gran minería, por la protección del medio ambiente, por condiciones de trabajo, por una política agraria integral. En saber relacionar estos reclamos con otras agendas sociales, y en garantizar su demanda y concreción en el mediano plazo, de eso depende la cualificación de las luchas agrarias, en especial la de estos campesinos, que no son ajenas a las de otras familias dedicadas al campo, confiando su economía a la demanda y precio de otros sembrados, pues lo que está en crisis es el agro, el modelo de desarrollo implementado por los sectores dominantes. Cualificación que también depende de la capacidad y disposición del Movimiento Dignidad Cafetera para acoger en su seno –de manera federada– al conjunto social movilizado, hasta ahora no relacionado con esta organización. Una verdadera Constituyente cafetera puede ser la salida para este relacionamiento y para la elaboración de una propuesta agraria integral y colectiva.

 

Se está ante un gran reto. Lo que se debe entender es que el levantamiento del paro no es más que una tregua, pues la "solución" del subsidio no es sólo coyuntural sino volátil y vulnerable. Los campesinos cafeteros tienen claro que las cartas se deben barajar de nuevo y que los cambios en las lógicas de la producción, en la estructura gremial y en los fines y gestión de los fondos solidarios de los productores, pasa por un reencuentro con el verdadero hermanamiento y el rescate de la identidad de grupo. Queda latente, entonces, el próximo paso, que a la par de la mentada Constituyente cafetera no puede ser otra que la creación de una verdadera Federación democrática de los productores, en la que la planeación y conquista del futuro surja de acuerdos reflexivos en los que el fin último no es cosa distinta al bienestar del colectivo social. Si los cafeteros, con ayuda del resto de la sociedad, logran darle esa lección al país no sólo se salva el café sino que se abre una puerta de esperanza para un futuro mejor para todos.

 

A la sombra de esta protesta emergió, y se protegió, la de los cacaoteros, con asiento fundamental en el Magdalena Medio. Su reivindicación, en lo fundamental económica, tenía poca proyección, por lo cual el Gobierno logró neutralizarla con un pequeño subsidio. Se desmontaron de la jornada de lucha tan rápido como ingresaron; esto es preocupante, pero tras de ello queda la lección de que, incluso, en regiones sometidas a un fuerte y pertinaz control paramilitar, donde fueron asesinados o expulsados miles de campesinos, aún allí, vuelve a encender la llama de la inconformidad.

 

De manera similar sucedió con los transportadores de carga, que sometidos desde hace varios años al incremento del galón de la gasolina y del Acpm, así como de peajes y al costo de las autopartes, se quejan por la reducción de sus ganancias. En realidad, su mayor problema es el exceso de oferta, pero tratan de encontrar un alivio a su problemática, aunque parcial, concentrando su reclamación en el tema del precio del combustible. Su congelamiento por varios meses los desmovilizó, si bien un sector de ellos –sin fuerza para imponerse en las autopistas– quedó inconforme con lo acordado.

 

Por su parte, los trabajadores del carbón aprueban un paro que se extiende por espacio de 30 días, tras el cual logran algunas reivindicaciones, todas ellas laborales: salarios, estabilidad, salud, incorporación por contrato fijo de 600 trabajadores que laboraban por contrato temporal (de 7.000 que están bajo esa modalidad contractual). Lo crítico de este pliego –y del acuerdo logrado– es que está reducido a una reivindicación sin ninguna extensión solidaria. Entonces, es un triunfo de los trabajadores sindicalizados, pero con sabor amargo por su gremialismo.

 

Pese a estas circunstancias, a la desconexión en su proyección política de estos cuatro conflictos que coincidieron en el tiempo, lo cierto es que durante los once días que duró el paro cafetero, acompañado de las otras protestas, el país estuvo sumido en un tiempo especial: el de la conmoción. La solución parcial que se le dio a los conflictos agrarios y al de los transportistas, indica que en poco tiempo estallaran de nuevo. Sin duda, para que en próximas jornadas salgan airosos, los movimientos sociales deben proyectarlos con sentido de tiempo.

 

Las lecciones que deja la jornada son para todos y entre todos hay que extraerlas.

 

Publicado enEdición 189
Las razones estructurales y coyunturales del paro cafetero

Análisis del contexto histórico del café, los caficultores, la política gubernamental y el papel de la Federación Nacional de Cafeteros. Las razones del paro y los retos que depara para la sociedad colombiana.

 

desde abajo: El paro se levanta sobre la base de un acuerdo de subsidio de $140.000 por carga, vigente por un año. ¿Qué pensar de esta solución? ¿Estamos ante una solución coyuntural? ¿En un año estaremos en igual situación?

 

Aurelio Suárez: El problema cafetero tiene tanto fundamentos estructurales como coyunturales. Empecemos por los estructurales. Lo primero que uno se puede preguntar es, ¿qué hacen 550 mil familias campesinas, minifundistas en unas laderas, produciendo café? ¿Por qué llegamos allá? Esto tiene que ver con problemas de distribución de la tierra en el país, por problemas históricos que todos conocemos. Es decir, estamos ante un problema de fondo, un problema que no es ni siquiera de los cafeteros, es un problema del país. Las mejores tierras en manos de grandes hacendados, y las tierras de las laderas que no deberían ni siquiera ser cultivadas, en manos de 550 mil familias.

 

El segundo problema tiene que ver con la división internacional del trabajo. Nosotros somos productores de materia prima cafetera, no producimos el procesado. En el mundo, más o menos 50 países tropicales producen café, pero la mayoría del grano se consume en los países del norte. Esos países desarrollaron estructuras de transformación del café, de distribución y comercialización a través de multinacionales, por lo cual hoy cinco compañías manejan más o menos el 60 por ciento de la venta del café en el mundo: Nestlé, Procter & Gamble, Kraft General Foods, Tchibo, en fin, son compañías muy fuertes. En ese panorama nosotros somos proveedores de materia prima.

 

El tercer aspecto tiene que ver con la estructura misma del café a nivel mundial, ¿en qué consiste esto? El café no se consume ciento por ciento de los orígenes producidos, no, el café es un negocio de mezclas. La solución de cafés de origen, especiales, de altura, es muy marginal porque Estados Unidos –que es el mercado de café más grande en el mundo después de Brasil–, el 17% del café que compra, que es más o menos 20 millones de sacos, lo consume en forma de cafés especiales, lo demás va a la mezcla. Son realidades estructurales, en donde la solución no corresponde exclusivamente a los cafeteros y, por ende, tampoco es posible conseguirlo en un paro cafetero.

 

Se necesita, por tanto, una política pública que tenga en cuenta todos estos aspectos, que diga, incluso, si la caficultura es viable.

 

da.: Decía usted que también hay factores coyunturales...

 

AS.: Sí. Voy a relacionar en lo fundamental tres aspectos coyunturales: 1. La disminución en la producción. Colombia producía en el año 92, 16 millones de sacos; del 2000 al 2008 produjo 11 millones, y desde el 2009 (incluso hasta 2012) produjo 8 millones; hablando entonces de una perdida enorme en producción. 2. La caída de los precios internacionales. Después de la crisis del 2008, los inversionistas se refugiaron en los commodites o productos básicos, los cuales les funcionaron algunos años, pero ya en diciembre del 2011 realizan sus inversiones, se caen los precios: caímos de 2.90 dólares a 1.45, es decir, el 50 por ciento. 3. Tasa de cambio. Esto explica porque la solución planteada en el paro –y lograda–, sirve de alguna manera. El país decidió volverse minero-energético, en dónde la variable principal de crecimiento es el capital extranjero, lo que genera una revaluación del peso frente al dólar, esto afecta el precio, porque éste es el resultado del cambio del dólar por el precio internacional. El país lo que hace es compensar esa revaluación. Yo les insistía a los cafeteros en que este paro trascendía la política cafetera, que iba contra la política económica del Gobierno.

 

El paro del café como política de Estado

 

da.: Más allá de la ruptura del Pacto del café en 1989, ¿qué errores se cometieron para que el país perdiera la importancia que tuvo como país cafetero?

 

AS.: En gracia de discusión se puede decir que parte de la sostenibilidad que tuvo Colombia por el café se debió al pacto internacional de cuotas. Hay una anécdota muy ilustrativa, al presidente de la Kraft General Foods le preguntaron: ¿usted está de acuerdo con el Pacto Internacional del Cuotas?, el tipo contesto: "Estoy de acuerdo porque yo le obedezco al Departamento de Estado". ¿Qué quiere decir con eso? Que este señor entendía que estos países eran vulnerables con esas estructuras y que había que tenerlos "mantenidos" para que no se resquebrajaran y no terminaran en el bando socialista. Entonces, allí había un mensaje que mostraba que los grandes poderes mundiales sí eran conscientes de esa vulnerabilidad de Colombia y de otros países, centroamericanos, africanos, etcétera.

 

Por supuesto. Se cometieron otros errores. Las políticas cafeteras oficiales, antes que contener los impactos previsibles por la terminación del Pacto cafetero, ahondan en el neoliberalismo que por entonces se impone. La primera gran medida tomada: se cambió la forma cómo se fijaba el precio interno del café. ¿Cómo se fijaba? Costo más tasa de ganancia. Ahora se fija: precio internacional y tasa de cambio.

 

Entonces, un campesino en una ladera de Quinchía, Risaralda, está sometido a las volatilidades del dólar y de la especulación financiera –porque el precio internacional del café es producto de la especulación. Este dato es muy importante: de cada cien contratos que se negocian en la bolsa de valores solamente nueve se vuelven contratos físicos, noventa y uno son papel, son especulación. En estas condiciones es imposible que usted pueda desarrollar con cierta solidez una producción que un día sube y al siguiente baja; de esta manera, por tanto, para un minifundista es prácticamente imposible mantenerse. Y para acabar de ajustar, aquí, en vez de tratar de contener los impactos del neoliberalismo, los amplificaron: se eliminó el subsidio a los fertilizantes, se eliminaron los créditos subsidiados. Entonces, a ese libre mercado que se impone en el mercado mundial del café, se le aplica además el neoliberalismo nacional; su resultado es lo que ahora todo el mundo ve.

 

da.: ...una crisis tremenda del café y los caficultores...

 

AS.: Sí, pero no es la primera, es la tercera. Antes estuvieron la del 95 y la del 2001, lo que pasa es que como en toda crisis, cada vez que se vuelve a presentar se vuelve más cruda, más profunda, entonces la gente está más gastada, la gente ya acabó con sus ahorros, ya vendió sus terneros, sus marranos, ya no tiene vacas, ya gastó todo en estos veinte años de crisis, ahora no le queda sino el café. Y todo esto en medio de la enfermedad holandesa1 y de una reestructuración económica del país.

 

Por supuesto no se puede olvidar el manejo del Fondo Nacional del Café. El Gobierno no hubiera tenido que acudir a los subsidios si funcionara un Fondo Nacional del Café, para el cual ahorran los cafeteros. Hoy van al Fondo 6 centavos de dólar por libra, y adicionalmente las ganancias que la Federación logra en la comercialización van a ese Fondo Nacional; pero el Fondo está desfondado, perdió todo su patrimonio, no tiene activos líquidos, pasó en dos años de 330 mil millones de pasivos a más de un billón, o sea, los triplicó. Hace quince años el inventario era de diez millones de sacos, hoy no son setecientos mil.

 

Cuando Jorge Cárdenas llegaba a Nueva York hace 15 años, le decía el portero del Waldorf Astoria: Good morning mr Cardenas y le abría la puerta de la limosina, porque Cárdenas era el dueño del café en el mundo. Un tipo que llegaba con 15 millones de sacos guardados en inventario en Colombia. Ponía 3 millones de sacos y bajaba el precio, o retenía dos más y lo subía. Hoy a Genaro Muñoz no le paran ni los taxis en la Quinta avenida de Nueva York. Es decir, Colombia perdió todo predominio, toda importancia, porque además se realizaron actos dilapidadores de ese patrimonio. Estamos hablando de Bancafé, la Flota Mercante, la Corporación Financiera de Occidente, la Corporación Financiera de Caldas, Alma Café, Agrícola de Seguros, hablo de una cantidad de cosas que no se quisieron decir durante el paro cafetero.

 

Los cafeteros siguen pagando hoy 40 mil millones de pesos anuales para las pensiones de la Flota Mercante Gran Colombiana, los pensionados de la Flota los mantienen los campesinos que estaban en paro, o sea, de la plata que nos dieron descuenten la plata de las pensiones de la Flota. Entonces, ¿qué queda del Fondo Nacional del Café?, unos edificios que no se pueden vender porque no son activos líquidos, no hay con que, y el Gobierno tiene entonces que salir a poner.

 

da.: Se podría decir, que además de todos los problemas que usted ha señalado, existen también problemas de productividad, de carácter técnico, ¿cuál sería el elemento central?

 

AS.: Esa es una pregunta de mucha pertinencia porque lo tecnológico es uno de los temas más apasionantes que existe en esta discusión en torno al café. 1. Colombia no ha disminuido su área sembrada, hemos estado entre novecientos mil y un millón de hectáreas, pero no son las mismas hectáreas. Por ejemplo, en la zona cafetera tradicional, entre Caldas, Quindío y Risaralda, se han perdido entre 40 y 50 mil hectáreas, pero se han reemplazado con hectáreas nuevas, especialmente en el sur del país: en el Huila, en el Cauca, en Nariño, y algo del Tolima, son tierras nuevas, hay que entenderlo para comprender el problema.

 

Esas zonas concentran una mano de obra más barata: un jornal en la zona cafetera tradicional vale $25.000, en estos departamentos puede valer entre $15.000 y $20.000; son fincas mucho más pequeñas. El dato del Cauca es aterrador, hay 90 mil caficultores y 60 mil hectáreas de café, en promedio menos de una hectárea por caficultor, en tierras que se han venido incorporando a la geografía cafetera.

 

2. El paquete tecnológico, que en el caso de Colombia es intensivo en fertilización: a partir del año 70, con la Revolución Verde en el café, se destruyó el bosque cafetero: los guamos, en general los árboles desaparecieron, pasamos de la variedad tradicional a la caturra, exclusivamente para favorecer el paquete de fertilizantes importados de las grandes empresas multinacionales ¿Sabe cómo llaman a los cafetales colombianos en Nueva York? Los llaman Yonkis, que significa adictos, adictos al fertilizante. Ese paquete tecnológico tiene una consecuencia muy grave, genera lo que se conoce como "suelos esqueléticos", suelos que pierden toda la biodiversidad, la microbiota que hay allí. Esa es una de las explicaciones de por qué en Colombia, contra todo pronóstico, la broca se propagó en mucho menos tiempo de lo que se pensaba. Porque la broca llegaba muy fácil a la raíz de la planta, en tanto no existía ninguna barrera natural, porque todos los organismos que podían disputar con ella, ya no existían.

 

El profesor Oscar Alfonso de la Universidad Externado tiene un estudio en donde muestra como en 600 de los 1.000 municipios de Colombia, el humus del suelo está agotado. Estamos ante un fracaso del paquete tecnológico de lo que se llamó la Revolución Verde. ¿A qué se ha dedicado la ciencia cafetera? En lo fundamental a buscar variedades resistentes a la roya, primero fue la "variedad Colombia" y luego la "variedad Castillo", esta última tiene un problema: no es igualmente productiva en todos los microclimas, aparentemente en zonas templadas y muy frías funciona, en zonas más cálidas no, pero cuando se hace un sondeo con caficultores de todo el país, se encuentra que no a todos les ha funcionado, entonces el paquete tecnológico no se ha desarrollado hacia variedades productivas, sino hacia variedades resistentes.

 

Vea. Nosotros llegar a obtener 12 cargas por hectárea, hoy estamos en 9 cargas, incluso hay gente que dice que en total se está produciendo menos de lo que dice la Federación, que en realidad son entre 6 y medio a 7 millones de sacos. De allí se puede concluir que bajó el precio y subieron los costos de productividad por hectárea.

 

Todo este modelo tal vez le funciona a lo que yo llamo los "jardines cafeteros", una familia que tiene una hectárea de café muy bien cuidada, pero la caficultura mediana y empresarial tiene graves problemas. En Colombia el 95% de los cafeteros producen el 60% del café, el 5% restante produce el 40%, si ese sector cae, entonces "erase una vez un país cafetero".

 

da.: Se puede pensar que hay una recomposición de la propiedad y que podemos avanzar hacia una caficultura de gran escala ¿Es esto posible?

 

AS.: No creo. En un estudio del Banco de la República de Cano y Vallejo se plantea la posibilidad de coger la altillanura y sembrarla con variedades de café robustas en grandes plantaciones. La inquietud que surge tiene que ver con que eso no resolvería el problema que hoy afrontan la mayoría de los caficultores.

 

De otro lado, cuando se habla de transacciones cafeteras el primer municipio era Pereira, tenía 14 o 15 mil hectáreas, hoy no llega a 10 mil, la mayoría de esas hectáreas se volvieron suelo urbano. Hay otro problema que se tocó en el paro: la superposición de títulos mineros, por ejemplo en Nariño tenemos zonas en donde se puede terminar expulsando a cinco mil caficultores, igual en Risaralda y Huila. En esas zonas se va a producir un desplazamiento y un gran conflicto por esa superposición de la minería. Anticipando esto, los caficultores preguntaban si podían seguir siendo caficultores o no.

 

da.: Volviendo al tema de los cafés especiales, ¿Es posible avizorar una salida desde allí?

 

AS.: La especialización de café en Colombia tuvo un sesgo que para mí fue un gran error: se impulsó ese tipo de café con el fin de posicionar las tiendas Juan Valdez de la Federación, se amarró la producción a ese usufructo privado. Hoy, después de 10 años, no se ha podido llegar a doscientas tiendas. Estuve en una tienda de Nueva York, pregunté consumos y demanda, le puedo asegurar que ninguna tienda consume el equivalente de 500 sacos de café al año, entonces esa no es solución, y más si va amarrada a una firma privada que la usufructúa y cobre a 3.50 dólares la tasa mediana, eso equivale a 140 dólares la libra. Por la misma, por más bulla que hagan, aquí nos dan 20 dólares, lo cual no es negocio para el cafetero. Sin embargo no desprecio ese nicho, debe estar allí, pero con otras condiciones. Hoy en Colombia hay 100 mil caficultores que reciben bono por café especial y producen 1 millón 100 mil sacos, los otros 7 millones están en manos de 450 mil agricultores y a esos también hay que tenerlos en cuenta.

 

Es muy importante entender que el ciclo del café ha cambiado. Hace 10 años se sembraba un palo de café y a los 4 años se le hacia una soca, a los otros 4 años se tenía que renovar, es decir, era un ciclo de 8 años. Hoy el ciclo es de 6; cuando se disminuye el ciclo hay que aumentar las hectáreas para renovación porque es una rotación del parque cafetero que no se puede dejar envejecer. Nosotros estamos renovando 150 mil hectáreas al año, es decir, apenas lo que toca. Por más que el Gobierno paga la mitad de lo que vale la renovación y que usted obtenga una tasa de beneficio, no estamos renovando a la velocidad necesaria, por problemas climáticos, por el problema del suelo, por el agotamiento del parque tecnológico, etcétera. Esto implica que la renovación hay que hacerla a los tres años, y luego a los otros tres, y si no se hace no sirve. Parte de la baja productividad se debe a que no estamos trabajando con ese ciclo.

 

El problema es de una magnitud enorme. ¿Qué hizo la Federación? Todo lo direccionaron para las tiendas Juan Valdez, para las utilidades de Procafecol, que hasta el año pasado –después de una década– dio utilidades, todos los demás años tienen pérdidas acumuladas de más de 100 mil millones de pesos, y entonces se abandonó la renovación y el gran volumen, se direccionó exclusivamente la caficultura a su interés y a su beneficio y cuando se dieron cuenta que los cafetales habían envejecido no supieron reaccionar, de tal manera que nos cogen dos inviernos seguidos y nos meten el último golpe.

 

Hoy están diciendo que estamos produciendo más café que el año pasado, pero la comparación no es con este año, la comparación es con el año antepasado porque las cosechas cafeteras son bianuales, porque así es el ciclo de la producción.

 

Los "errores" de la política cafetera

 

da.: Entonces, ¿qué hacer?, ¿qué se plantear desde los movimientos alternativos?

 

AS.: Hay que plantear el trabajo en varios campos: 1. El paquete tecnológico. Hay que saber que está pasando con los suelos. Tengo la sensación de que tenemos problemas de humus, unas tierras 200 años en ladera y a punta de fertilizante –David Ricardo en algo debía tener razón, los rendimientos decrecientes existen, es decir, tal vez no se necesite renovar sino dejar descansar esas tierras un tiempo. 2. Instrumentos financieros. Hay que revisar los instrumentos que apalanquen la producción cafetera en Colombia. ¿Qué tenemos que hacer para que el Fondo Nacional del Café juegue su papel? Hoy debería ser el Fondo el que aporte el dinero para los cafeteros, hay que revisar la institucionalidad. Creo, por ejemplo, que uno de los grandes derrotados de este paro fue la Federación Nacional de Cafeteros, aunque hay que decir que no tiene que ver únicamente con las personas que están enquistadas allí, sino que además hay una verdad que la gente no sabe: La Federación es un instrumento del Gobierno, el presidente de la Federación es el Ministro de Hacienda, cuando una decisión queda empatada entre el Gobierno y los gremios el Presidente es quien define el empate. Por lo mismo, el responsable de la política cafetera en Colombia no es Genaro Muñoz, el gerente de la Federación, no, es Juan Manuel Santos, lo que pasa es que cuando vienen las malas, los sacan y los ponen adelante y ellos se dejan manosear de esa manera. En ese sentido hay que resolver el problema de la independencia del gremio, su relación con el Estado, porque de lo contrario el gerente de la Federación termina siendo un empleado del Presidente.

 

Recuérdese que nosotros éramos el segundo exportador de café en el mundo, después fuimos el tercero, ahora somos el cuarto. Alemania importa 20 millones de sacos de café al año, pero reexporta 10, vendiéndolo al doble de lo que nos lo pagó, es decir, con las reexportaciones Alemania paga las importaciones que hace de café. Colombia le exportaba a Alemania 1 millón de sacos, ahora exporta menos de 300 mil. Hago una pregunta clave: si recuperamos la producción, ¿a dónde la vamos a vender?

 

da.: Esas reexportaciones de las que habla, ¿tienen algún valor agregado? Dentro de las miles de lamentaciones sobre el tema del café, una de ellas siempre ha sido que no exportamos con valor agregado, ¿sería posible dentro de las actúales condiciones?

 

AS.: No es posible –así como no se exporta gasolina sino petróleo–, los mercados son así. El problema es que se cometieron todos los errores juntos: Neoliberalismo, libre comercio, abandono del productor, instituciones amangualadas con el Estado y encima hicieron un reenfoque al café especial y perdimos el mercado grande, y para completar tampoco conseguimos el mercado del café especial. Starbucks tiene hoy 12.000 tiendas y Procafé 170, cien de ellas en Colombia.

 

También tenemos un problema muy grave de comercialización, por ejemplo, la industria torrefactora está prefiriendo el robusta2 porque la técnica de la tostión ha avanzado mucho. Usted compra un robusta africano y en el proceso industrial le adiciona un aroma de almendra y sabe delicioso, tanto así que hoy en el país dos de cada tres tazas son de café importado.

 

Entonces, es necesario tener claro cuatro campos: Tecnología para producir, comercialización para recuperar mercados, institucionalidad y apalancamiento financiero. Yo trabajaría en esos cuatro campos porque hay 2 millones de empleos directos en el campo, y un millón adicional relacionado con la actividad.

 

da: Para terminar, el movimiento que hemos visto lo dirige "Dignidad cafetera" que logra convertirse en el interlocutor válido por encima de la Federación. Dos preguntas: ¿Podría ser esta la semilla de una institución democrática de campesinos que pueda interlocutar con el Estado de una manera sistemática?, y ¿No le pareció muy tímida la actuación de los grupos de la izquierda colombiana dada la magnitud del paro?

 

AS: Esto que pasó no es nuevo, aquí hay sectores políticos y sociales que tenemos un trabajo en el sector cafetero desde hace décadas, le puedo asegurar que buena parte de los dirigentes que estaban en los distintos campamentos –se llegaron a tener 24 campamentos con un promedio de 95.000 caficultores por día, teniendo en cuenta la rotación (unos estaban un día y luego llegaban otros) pudieron participar 200 mil– que son los que participaron en el paro del 95 por la condonación de las deudas, en el 2001 por un apoyo gubernamental para la caficultura. Sin duda hay un aprendizaje, lo que pasa es que en la medida en que se agudiza el problema más gente se suma.

 

Pero, es indiscutible, también hay sectores nuevos: en el Huila esta vez se movilizaron el doble, lo del Cauca también fue importante, así como lo de Nariño; Antioquia se amplificó con respecto a otras jornadas, pero la verdad es que existe un movimiento desde inicios de los 90. Jorge Enrique Robledo, Fabio Trujillo Agudelo y yo fundamos la Unidad Cafetera, a partir de allí comenzó un movimiento que sigue vigente, al que se suman nuevos sectores. Me llamó la atención que el Gobierno quiso hacer parecer este movimiento como algo espontáneo, pero yo diría que Dignidad Cafetera –que es la confluencia de Unidad Cafetera con grupos independientes del Huila, Antioquia, sectores empresariales de Caldas– es la "Mane del café", como la llamé en una entrevista para que la gente identificara un poco su naturaleza. Así como la Mane, en Dignidad Cafetera, ante la crisis comienzan a surgir nuevos dirigentes con distintos orígenes. Hay algo que vale la pena reseñar: cuando los helicópteros del ejército sobrevolaban los campamentos, los campesinos les sacaban la cedula cafetera, diciendo: "Aquí los que estamos somos cafeteros".

 

Frente a la crisis hace muchos años se viene formando una corriente y se va abigarrando junto con otros sectores –que revela como un acierto nuestro trabajar en un frente común– de tipo gremial, frente a hechos que afectan a un sector social concreto, en contradicción con la política oficial. Creo que la presencia del Polo es marcada. Este no es un paro del Polo, pero sí es un paro en donde el Polo cuenta con una presencia importante. Eso lo sabe el gobierno, aunque trató de Marcatizarlo con Uribe, pero si él se hubiera parado en la Plaza Berrio de Medellín a decir: "Cafeteros al paro", no le sale ni uno. Él lo que hace es montarse en una crisis que hay, nada más, es la crisis la que explica la situación.

 

También participó gente de la Acin y del Cric, se vincularon un poco tarde, estuvieron los últimos días, pero bienvenidos, sabemos que hay muchos compañeros indígenas, por ejemplo en el sureste antioqueño, en Andes y en Jardín. Toda esa caficultura de esos lugares es indígena; en la zona cafetera de Risaralda y de Caldas también hacen presencia. Se configura entonces un tejido que va desde empresarios hasta indígenas, pasando por campesinos minifunditas. Lo más importante para notar respecto a las organizaciones de izquierda no es que no hayan estado presentes, lo que hay que tener en cuenta es cuáles son las nuevas realidades que se están moviendo en el país. A veces ponemos el énfasis en unas cosas que al final de cuentas no son las verdaderas realidades que vive el país.

 

El paro cafetero es un punto de inflexión en la lucha social en Colombia. Vimos ayer a empresarios con trabajadores oponiéndose a los TLC con Corea y Turquía en el tema siderúrgico. Eso es lo que se está moviendo en Colombia, ese es el nuevo eje de la movilización, que es lógica frente a una situación tan violenta como la recolonización, el neoliberalismo, las políticas de las multinacionales, del capital financiero internacional.

 

Lo que tenemos, por tanto, es un campanazo que permite mirar las nuevas contradicciones en la sociedad colombiana y hacia dónde hay que marchar, porque usted puede considerarse de izquierda, pero terminar aislado frente a las movilizaciones. La izquierda colombiana está enfocada en otras cosas que por supuesto necesitan atención, pero frente a este fenómeno que irrumpe en la lucha social creo que existe un rezago de muchos sectores.

 

Más que una crítica es un llamado, una invocación para que entre todos nos sintonicemos y logremos llevar todo esto por mejor cauce.

 

AURELIO SUÁREZ, Fundador y director de Unidad Cafetera y la Asociación Nacional por la Salvación Agropecuaria.

 

1 Nombre atribuido a las consecuencias perjudiciales provocadas por el aumento significativo en los ingresos de un país. Puede ser el resultado de un notable repunte de los precios de un recurso natural, la asistencia externa o la inversión extranjera directa, teniendo como resultado la revaluación de la moneda nacional, lo que genera impacto en las importaciones.

2 Es una especie de café nativo de África occidental. Es más fácil de cuidar y más barato de producir.

 

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La innovación no rompe la violencia ni la desigualdad social

Medellín, "ciudad innovadora", no logra quebrar la racha de violencia y muerte que la consume. Sus organizaciones sociales no desisten de su esfuerzo por cambiar el rumbo de la urbe, e insisten en articularse y construir proyectos comunes. Un reciente foro realizado por iniciativa de algunas de ellas, así lo propone.

 

¡Vaya paradoja! Ahora resulta que Medellín es la "ciudad más innovadora del mundo". En medio de un intenso conflicto social, con cifras de violencia –ver recuadro– que no amainan a pesar de las obras y el cemento que rellena calles y montañas, la capital de Antioquia es reconocida a nivel internacional.

 

¡Increíble! Pero así se miden las potencialidades y logros en los concursos mundiales. Lo social poco aparece, pero sí el cemento. ¿Por qué la innovación no ha podido minimizar hasta lo "normal" el conflicto que nos ahoga? ¿Por qué la innovación no ha podido romper los indicadores de desigualdad social, de concentración de la riqueza y multiplicación de la pobreza? Entonces. si la innovación no sirve para esto, ¿para qué sirve?

 

Pero la situación real de Medellín, la que sufre y padecen miles de familias que han tenido que pegarse a los filos de sus montañas para hacerse a un techo, está agudizada por un modelo de desarrollo urbano cimentado sobre megaproyectos orientados hacia la privatización y la explotación del ambiente, así como a la realización de proyectos urbanísticos, la promoción del turismo, la prestación de servicios y al fortalecimiento de las industrias culturales.

 

En medio de este complejo panorama, buscando que en el futuro cercano la vida sea más amable con quienes hoy se ven excluidos y negados de las mieles de la "innovación", algunas organizaciones sociales y comunitarias intentan articularse. Desde los Festivales comunitarios por la vida, estas se han venido encontrando, construyendo confianzas, intercambiado potencialidades y conocimientos, y su disposición para la movilización social y las luchas por la vida digna. De este modo, crean un ambiente propicio para actuar de manera conjunta. Su potencial: poner en juego ante la ciudad las propuestas políticas construidas por los procesos comunitarios frente a los territorios, el desarrollo local, la exigibilidad de los derechos humanos y la paz con justicia social.

 

Al abordar estas preocupaciones comunes, y la manera de encarnarlas, estas organizaciones dispusieron el 26 de febrero la realización de un primer foro (Comunidades, conflictos y territorios. Modelo de ciudad para Medellín), que además del diagnóstico de la ciudad, deje para todos/as ideas sustanciales para construir una agenda social común de ciudad.

 

El intercambio de ideas

 

En su desarrollo, el foro contó con la intervención, inicial, del ambientalista Martín Román. Entre los temas abordados, vale la pena resaltar: la privatización del espacio público, el desarrollo regional, el modelo de ciudad y sus consecuencias, los conflictos violentos y los relacionados con el acceso a la ciudad, así como su incidencia en el entramado del sector privado y público. También, se consideraron tópicos relacionados con el Plan de Ordenamiento Territorial (POT), el "Cinturón verde metropolitano", el Sistema Municipal de Planeación y Presupuesto Participativo, el denominado "Plan vial del río" y "Parque central de Antioquia", los cuales están siendo analizados por las comunidades de las laderas de Medellín que desde ya prevén, serán seriamente afectadas por desalojos, desplazamientos, ruptura del tejido social y desarraigo, entre otras afectaciones.

 

En el espacio de intercambio de ideas se enunciaron preguntas y consideraciones en torno al conflicto suscitado por el uso del suelo en Medellín. En este sentido, se planteó que desde finales de la década de 1990 se evidencia la creciente pugna entre los intereses privados y los comunitarios, situación que refleja perfectamente la metodología aprobada por el Instituto Geográfico Agustín Codazzi para la formulación e implementación de los Planes de Ordenamiento Territorial donde prevalece, según una lectura crítica de estos, el uso según la ley, que a su vez propicia su transformación en oferta para el mercado inmobiliario.

 

De igual manera, se analizó que el modelo de ciudad que predomina en el municipio núcleo del Valle de Aburrá, es un generador de exclusión y fragmentación social, situación que sobresale en los fenómenos de conflicto violento, en la imposibilidad de acceso a la ciudad y en la negación, de facto, del derecho a misma.

 

Se presentaron, asimismo, intervenciones frente a la vulneración del derecho a la vivienda, a la información, voces que plantearon la necesidad de indagar por datos que se ajusten a la realidad de lo que acontece en los territorios, en términos de las afectaciones de las políticas y proyectos anteriormente mencionados. De igual manera, se sugirió identificar y promover la participación de la ciudadanía y los diferentes liderazgos comunitarios en torno a la problemática descrita, posibilitando así, la recuperación de la memoria, la transformación social, la movilización y el afianzamiento de los debates de ciudad.

 

Se ratificó en el Foro, además, la necesidad de continuar y avanzar en la construcción de propuestas organizativas, de movilización y articulación comunitaria que posibiliten el fortalecimiento de acciones colectivas en favor de la consecución de vida digna, y que redunden en la construcción de una ciudad realmente incluyente y participativa para todas las personas que la habitan.

 

El debate hay que continuarlo, con mayor participación y protagonismo comunitario, para que las propuestas lleven a la movilización.

 


 

Recuadro

 

Violencia homicida en Medellín

 

En el año 2012, la mayoría de las víctimas fueron hombres: 1.163 casos. Los de edades comprendidas entre los 18 y 26 años –con 475 casos– representaron el 39%. El segundo grupo de víctima tenía edades entre los 27 y 32 años, con 245 asesinados, que representan el 20% de total, (Fuente: Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia –SISC–, 2012).

 

Otra manifestación de esta violencia: los grupos armados ilegales continuaron ejerciendo diferentes formas de control territorial, económico y poblacional, lo que mantiene en vilo la soberanía y gobernabilidad del Estado, así como la pretensión del monopolio estatal de las armas, la seguridad y la justicia, no solo en los territorios en donde la violencia armada es manifiesta, sino también en donde es latente, tal y como acontece en las comunas de la zona nororiental (Comunas 1, 2, 3 y 4) y noroccidental (Comunas 5, 6 y 7), en las cuales se ha presentado una disminución acentuada de los homicidios durante los últimos dos años, pero en donde prevalece el registro de personas desaparecidas (Ver Informe sobre Desaparición y desapariciones forzadas en Medellín 2012).

 

De acuerdo con la información del Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia (SISC), en el año 2012 los asesinatos fueron 1249, del total de homicidios la mayoría de las víctimas fueron hombres, con 1.163 casos. De esta cifra, el 39% tenían edades entre los 18 y los 26 años, 475 casos; el 20% entre los 27 y los 32 años, 245 casos; y el 9% entre los 14 y los 17 años, 109 casos. 

Publicado enEdición 189
Viernes, 15 Marzo 2013 06:24

El ajuste y el precipicio

El ajuste y el precipicio

El ex presidente del Eurogrupo y actual primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, le puso calor y realismo a la cumbre de jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea. “No excluiría la posibilidad de que corramos el riesgo de ver una revuelta social”, dijo, al subrayar la necesidad de equilibrar austeridad y crecimiento. La Confederación Europea de Sindicatos se convocó ayer en Bruselas para mostrar su rechazo a las políticas de ajuste y reclamar medidas contra el desempleo juvenil, tema al que aludió Juncker en su respuesta. El primer ministro luxemburgués apuntó que los líderes tienen dos opciones: ignorar esas protestas y dejar que se extiendan o bien tener en cuenta sus demandas, que “se están formulando seriamente”.

 

España y Grecia muestran las situaciones sociales más dramáticas. Italia, Francia y otros países integrantes de la Eurozona evidencian una tendencia preocupante, por una crisis que se prolonga, se expande y ya no deja al margen ni siquiera a Alemania, país con posición dominante en el continente que, hasta no hace mucho, parecía el único privilegiado de una política comunitaria que cargaba el peso de la crisis fundamentalmente sobre la espalda de los más débiles.

 

Desde Atenas llegó información actualizada sobre el nivel de desempleo, que alcanzó al 26 por ciento en el cuarto trimestre de 2012, mientras que el desempleo juvenil (menores de 25 años) alcanzó un alarmante 57,8 por ciento, 7,9 puntos más que un año antes. En tanto, el fantasma de los desalojos por deudas hipotecarias se extiende sobre España, pero un tribunal europeo tomó cartas para evitar que este tipo de conflictos echara más leña al fuego. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea se pronunció en contra de la legislación sobre desalojos de la Península, que habilita la expulsión a la calle de familias con deudas hipotecarias impagas sin permitir siquiera que un juez competente pueda considerar “abusiva” la medida o que adopte medidas preventivas para detener el procedimiento. La normativa “es contraria al Derecho de la Unión”, dijo el tribunal.

 

Las posiciones más rígidas de los países centrales de Europa se enfrentan con las de las naciones periféricas, que reclaman mayor flexibilidad en las políticas de ajuste. Juncker, hasta enero titular del Eurogrupo, parece ahora haber escuchado esta demanda.

 

Mientras el Banco Central Europeo exhortaba ayer, desde Francfort, a la Eurozona a “continuar con las reformas necesarias” para reducir los desequilibrios presupuestarios, Juncker reclamó en Bruselas que las políticas de consolidación fiscal “no afecten el crecimiento”. En su opinión, Europa debe encontrar “una nueva intersección” entre las políticas de austeridad y el impulso a la actividad económica y el empleo, “algo que necesita de una labor intelectual y artesana”. No exclusivamente técnica, como creen otros.

 

“Es necesario que expliquemos mejor nuestras políticas, desarrollando la idea simple de que si intentamos combatir el déficit con déficit y la deuda pública con deuda pública, corremos un riesgo todavía mayor”, advirtió. “Pero es verdad –reconoció inmediatamente– que tendremos un problema mientras las perspectivas de crecimiento no mejoren y el nivel de paro (desempleo) crezca.”

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