Martes, 01 Marzo 2022 06:24

¿Democracia?

¿Democracia?

Es probablemente el concepto político más utilizado, bienaventurado y a la vez mal-decido desde la antigüedad hasta el mundo moderno. Sabemos que la palabra como tal viene del mundo griego (Platón-Aristóteles) pero sabios desde otros costados del mundo como Lao-tse maestro del Tao en China, Zaratrusta, Cristo, hablaron del ser gobernante o del modelo gobernante desde una visión anticipada de la armonía y la igualdad colectiva inscrita en el espíritu humano que trataron de inspirar. Es la utopía que dentro de un cuerpo social esclavista como era el caso de Grecia y la república romana pero donde la lenta aparición de la soberanía individual y colectiva y la igualdad general que mas tarde con las revoluciones modernas se hará universal, se condensa en lo que la burguesía revolucionaria llamará "ciudadano" paralelo a la formación del mercado propiamente capitalista. Así mismo la esclavitud que Aristóteles designará como condición natural del ser humano continuará hasta el siglo XIX. El ciudadano, el mundo naturalizado, contrasta con esta continuidad esclava, pero que de todas formas seguirá imponiéndose bajo otra modalidad "igualitaria" con la revolución industrial; marcando a la sociedad a través del trabajo asalariado y la desigualdad social ascendente hasta el mundo de hoy.

Allí es donde la "democracia" como utopía de sabios, filósofos, liberales, republicanos, movimientos de liberación nacional contrastará con ella misma. La democracia aún estando legitimada por legalidades de estado que la usan como apellidos de su constitución siendo en su esencia aparatos de sostenimiento del mundo capitalista, seguirá manifestando su condición utópica de igualdad, libertad, derechos, por todos los movimientos de lucha, que en ciertos casos (formación de la Unión Sovietica, Revolución China) de tomar los poderes de estado extenderán el concepto con el signo de "popular, socialista", etc. Pero en ese contraste serán primero el filósofo Spinoza y luego los movimientos anarquistas que des-estatizarán, y regresarán a sus orígenes utópicos el concepto con los principios de "democracia absoluta" y "democracia directa", verdaderos principios del deseo colectivo de emancipación, algo muy parecido a lo que ocurrió con el comunismo en sus primeras etapas. La democracia tenderá a utilizarse para dualizarse o hacerse elemento siempre presente en los ambos lados de una misma lucha de clases entre trabajo, marginación, migración forzada y capital. Es una confrontación histórica en el plano inmaterial del pensamiento y su práctica que el bloque hegemónico del capital global necesitará utilizar hasta que logra convertirlo en un discurso de manipulación del sueño político libertario. La democracia ya desde los "socialismos reales stalinistas" hasta los formatos liberales o autoritarios que de diversas maneras se hacen presentes en el "decirse" de los gobiernos y estados se sustrae a un discurso preferente de partidos o formatos vacíos que son diseñados desde el alma discursiva de los poderes globales (ONU, servicios de gerencia burocrática, mercantilismo electoral, virtualismo y tecnocracia totalitaria, vaticano) y todas las formas del poder global y las carátulas de derecha incluso de izquierda que usan como actores de su mismo teatro. Discurso estándar recogido de una ancestral utopía, lo mismo ocurrido con el comunismo y socialismo en más de la mitad del mundo hoy desvanecientes. La democracia quedó para el uso de su contrario histórico (ese es el dualismo vacío). Una estética -no una política- palabrera, horrorosa en sus consecuencias….aunque ya nos dieron permiso; ¡todos somos demócratas!. Ya sea como banda armada, narcotráfico, o su perfecta complementariedad en la secta evangélica, fundamentalista, monarquías petroleras, o simplemente "demócratas" desde el más pobre hasta multimillonarios como Soros o Bill Gates.

Venezuela no es una excepción del caso. Sin hablar de lo que es su misma decadencia que la conocemos por lo menos desde hace diez años, la democracia que se quiso dar la nominación de "protagónica", de allí paso a ser una democracia corporativa, representativa, burocrática y en la medida que el proceso de deterioro material –industrial, monetario, sueldo cero- va profundidándose se convirtió en una "nula democracia" sin ningún tipo de "institucionalidad democrática". Es en realidad un perfecto laboratorio neoliberal, completamente distinto a lo que era la separación entre estado y sociedad y la confrontación con un enemigo claro entre la sociedad pobre y el estado vigilante y represivo. Hechos perfectamente distinguibles, lugar de guerra en la lucha de clases -27 de febrero 89, neto retrato de esta realidad-. Hoy no es el caso, el estado sigue siendo ese aparato de vigilancia y represión de siempre, pero el miedo sobre él y en la representación consciente e inconsciente que nos hacemos de él, pasa a ser un aparato de segundo orden, cuyos principales jefes no son mas que ordenadores del verdadero orden social que impone el mercado monopólico –de los cuales sus jefes son parte- y todas las formas de violencia criminal y paraestatismo fundidos en la misma sociedad. Un fenómeno netamente inscrito desde nuestramérica hasta el resto del sur del mundo y buena parte del norte explotado por el globalismo. La estética macabra de la democracia es para su inmensa mayoría su discurso de presentación y legitimación dentro del mercado dominante donde todas las derechas políticas e izquierdas "democráticas" funden su discurso aunque sea con la bandera nazi como es el caso de las bandas ucranianas. Esto ya no es un miedo real y tangible que aborrecemos al ser sus víctimas materiales, se construye y manipula en nuestro cerebro a través de la instrumentalización informática y del laboratarismo que se despliega para garantizar el miedo y el control social. El problema es que sabemos de sus consecuencias pero el donde y el cómo de este neomodernismo de control y miedo no lo conocemos mas allá de sus actores y cumbres mundiales entre ellos, aunque sí podemos decir que Venezuela no por ser país pobre sino superempobrecido, es un laboratorio perfecto, donde el sueldo cero y la destrucción de las riquezas sobre y dentro del suelo, preferiblemente energéticas, pasaron a ser la fotografía natural de nuestra tragedia.

¿Qué se hace?. Estamos en el momento en que los grandes valores y principios que forjaron el pensamiento político, dándose el papel de utopías que tomaron cuerpo los primeros años de la revolución bolivariana y muchas otras se convierte en una "distopía". El papel de los sindicatos y tradicionales movimientos populares, incluso sus versiones mas críticas y antimaduristas, no afecta el proceso de laboratorio que sigue su curso. Necesitamos desde las células organizadas en una cuántica generosa de energías como ya lo hablamos en artículo anterior, necesitan saber y crear conociendo esta estrategia de laboratorio social y político. Palabra distinta, de quiebre y alzamiento permanente, ¿qué quiere decir esto?, que debemos conocer las nuevas estrategias del poder oculto global –el supramercado, tan lindo en los multiplicados bodegones que día a día se inauguran- que busca por todos los medios poner en sus manos el agua, los recursos energéticos, minerales, técnicos y sobretodo garantizar el control social. Esa es una operación distinta a los tradicionales mecanismos de dominación. Salvar la cuenca de Orinoco, del Amazonas es prioritario. Estrategia de despliegue territorial y sabotajes variados tácticos al poder constituido. Eso es una organización pensante, geométricamente multiplicante, y por supuesto en lucha. La épica por una Civilización Democrática como diría el líder kurdo Ocalam es sin duda un camino que choca y trasciende la civilización capitalista, pero la democracia como anexo al discurso representativo de derecha e izquierda es un grito vacío, jugando con la manipulación generalizada de la población mundial a través de la mediática, por favor excluyámoslo del discurso guerrero de nuestras resistencias.

Ya entramos en otra era posmoderna, posindustrial, manejada por la posverdad, la "verdad" a deseo de la necesidad individualizada de cada quien exportada por celulares y computadoras…seguimos el recorrido.

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“No me van a doblegar; mi mandato es del pueblo”

El presidente de Perú, Pedro Castillo, habla de todo. La presión del Congreso sobre su gabinete. Una Constitución formal pero sin igualdad. Su infancia con 8 hermanos, la reforma agraria en honor a su padre y una campaña presidencial con covid a cuestas. Los desafíos por delante: "Que las personas no mendiguen por medicina o educación". Extra: el "cafecito" con Pepe Mujica.

En un diálogo relajado con Alfredo Serrano Mansilla en AM750, el presidente de Perú, Pedro Castillo, plantea los desafíos que enfrenta desde su asunción en 2021 y la necesidad de “descentralizar” el país. “Se ha centralizado la economía, la riqueza, los servicios y la educación en Lima y la gente no ha encontrado mejores oportunidades”, asegura.

Además, Castillo apunta que el Congreso busca imponer la agenda de su gestión. Desde que asumió en julio del año pasado, el presidente peruano debió designar tres gabinetes completos, ya que en Perú el equipo de gestión del mandatario debe ser refrendado por el Parlamento y, si no logra la mayoría de los 130 legisladores, deben renunciar y el mandatario tiene que designar una nueva composición.

Pedro Castillo y los desafíos de la gestión

 

- Usted fue muy característico por la valentía con la que dijo las cosas. ¿Se puede ser o se debe ser tan valiente ahora que usted es presidente o resulta que es muy difícil?

Bueno, yo creo que nosotros hemos nacido con esa característica y hemos tenido ese don. He pasado por muchas más cruentas y siempre digo que estar acá frente al despacho o atendiendo a la población más vulnerable para mí es también parte de una valentía. Pero más allá de cosas que a nosotros nadie nos va a poner una muestra, dar señales de lucha, dar señales de valentía cuando tienes detrás, cuando tienes en las piernas y en las espaldas todavía las huellas de algunos perdigones. Lo que ves cuando hemos tomado la calle, cuando hemos defendido el medio ambiente, más allá de eso y haciendo gobierno, entiendes el sinsabor del pueblo y por el cual tenemos que seguir bregando.

Yo sé que no van a entender las personas que de una u otra forma aún no asimilan haber perdido esta elección, pero yo quisiera decirles desde este espacio que se saquen eso de la cabeza, de que yo he venido a eternizarme en el poder: el 28 de julio de 2026 daré la posta a quien este país designe como el presidente que me suceda e iré al lugar que corresponde. Me volveré a la escuela, ese es mi espacio, volveré a mi comunidad, volveré de donde he venido.

Grupo Octubre · Entrevista a Pedro Castillo

- ¿En este período que lleva se ha sentido discriminado por su origen de clase, por su ámbito rural, por ser maestro, incluso por el color de piel, hasta por el sombrero? ¿Se ha sentido usted discriminado en ese sentido?

Sí, durante la campaña, más que todo en la segunda vuelta, fue tan duro lo que veía en algunos diarios o radios por cómo hablo. Voy a seguir hablando como hablo, de esta forma natural, conduciendo el país, y no necesito disfrazarme.

Hay una Constitución que nos trata a todos por igual, pero en la práctica no es cierto. Hay una Constitución que un grupo defiende cuando en esos mismos renglones se discrimina a un hombre del campo. Hoy el Perú tiene un presidente provinciano y más allá de quién es quién, luchamos para que el país sea descentralizado, se ha centralizado la economía, se ha centralizado la riqueza, se han centralizado los servicios, la educación, todo en Lima y la gente abandona su chacra, abandona su tierra, abandona a su familia y se ha venido a Lima en busca de mejores oportunidades y no la ha encontrado. Los cerros están llenos, viven bajo esteras, porque no encontraron oportunidades, porque no se descentralizaron los bienes del país a las regiones. Hoy es el momento de devolver ese sueño para que las personas no mendiguen por medicina o educación, ese es nuestro trabajo, no me voy a doblegar, estoy por mandato del pueblo peruano. Y llamo desde este espacio a mis hermanos, a los peruanos, a la más amplia unidad. Solamente unidos vamos a emprender este trabajo. Y acá tienen a un Gobierno que va a disponer de los recursos que tiene este gobierno para darle mejor educación a nuestros hijos, mejores carreteras e impulsar la agricultura, revisar esos contratos que muchas veces hay grandes empresas que han negociado y que han contratado con el Estado.

Yo no voy a pedir para mi bolsillo, no voy a pedir a para mi compadre, voy a hacer que esos contratos se hagan frente al pueblo para que esos convenios se retribuya, a lo cual a los lugares más necesitados.

- El Gabinete de su gobierno está sometido a la aprobación del Congreso. ¿Desea usted que haya una estabilidad para que eso le permita gobernar hacia adelante? ¿Esa preocupación la tiene muy presente?

Lo que pasa es que en el Congreso hay un cierto sector que su respuesta es netamente de carácter político, y cuando yo llamo a un provinciano para ser ministro porque sabe la necesidad del país, como por ejemplo a un maestro para que sea ministro de Educación, no les gusta. Siempre el gabinete debe pedir el voto de confianza al primer poder del Estado, que es el Congreso. Pero cuando yo tengo el gabinete puedo estructurar mi plan de trabajo para bajar a la región o a tal pueblo, y resulta que no lo puedo hacer porque el Congreso llama a los ministros para que respondan tal cosa. El Congreso nos quiere imponer la agenda. Yo convoco al Congreso a que volteemos la página y pensemos en el país y en los más necesitados. No ha pasado por mi cabeza cerrar el Congreso, yo quiero cerrar las brechas de desigualdad de este país, las diferencias entre la clase política, las grandes distancias que existen entre los más necesitados y las personas que comprometen al Gobierno para que llegue el Estado.

Los sueños de infancia de Pedro Castillo

 

- ¿El Presidente del Perú se acuerda de lo que sueña y de los sueños de cuando era pequeño?

A veces sí y a veces no. En el campo amanecemos en el trabajo y llegamos muy tarde. Siempre hemos soñado que no nos olvidemos de la familia, estemos ligados a Dios, hacer las cosas bien. Quisiera saludar a mi padre, mi madre, mis hermanos, que jamás nos permitieron estar ociosos, perder el tiempo en otra cosa. La honradez ha sido un don maravilloso. Mis padres son iletrados, somos nueve hermanos y mi padre nunca comía solo. Siempre esperaba que estemos todos alrededor de la casa y siempre nos daba un turno. Mi papá solo asistió una semana a la escuela, mi madre no conoce una letra, pero leían muy bien la realidad, la familia y a sus hijos. Nos turnábamos para dar la bendición a Dios al comer. Eso fue más que una escuela, lo trasladé a mi accionar como joven, en la escuela, en la universidad, no hay que compartir las amarguras, sino también los buenos momentos. Hoy he venido a ser presidente de la República sediento de justicia, igualdad y oportunidades. Que lo que tiene el Perú sea para los peruanos, que lo que tiene el Gobierno sea de los más necesitados sin robarle un centavo al país. Tenemos muchos problemas en cuanto a situaciones reivindicativas y por eso estoy acá.

- ¿Cómo era de pequeño? ¿Estudioso, rebelde, travieso, valiente?

Siempre he sido valiente, no me he corrido de los retos. Recuerdo que me atrevía a cualquier cosa. Siempre me ha salido bien, a veces desafiando también al maestro, pero en tonos respetuosos. Siempre he ido detrás de los sueños para hacerlos realidad. Extraño labrar la tierra, y es lo que quiero hacer. Lanzo una segunda reforma agraria por amor a mi padre, porque somos agricultores y vamos a trabajar para impulsar represas, cosechas de agua al lado del agricultor para impulsar la agricultura. Si no trabajamos, ¿de dónde salen los frijoles? Es importante decirle al país y al mundo que todo debe ser producto de un esfuerzo.

- ¿Qué quería ser de chico?

Siempre anhelé ser maestro. Veía a mi maestro, que llegó sufriendo, caminando como tres días desde Chota, cómo se disponía, como atendía, era como un padre para nosotros. Éramos compañeritos que cada uno tenía su realidad. Yo quería ser como ese hombre que luchaba, que tenía amor por los niños y sabiduría, que hablaba tan bonito. He llegado a ser maestro de mi propia escuela, donde cursé los primeros años de vida, fui director incluso, y desde ese lugar enarbolé esta lucha política.

- Presidente, tuvo que trabajar de mil cosas, recorrer mucho el país. ¿Qué se acuerda de algún trabajo que lo hacía reír y otro que seguro no le gustaba por lo sacrificado?

Recuerdo que para ir a la escuela teníamos que ir a mudar los animales, los caballos, luego labrar un surco de maíz y terminar esa tarea. A la tarde volvíamos, teníamos en la cabeza que si no trabajas, no comes. Siempre ha sido así. En la institución educativa de primaria no había jardín, yo llegué a la escuela a los siete años y había un profesor y sólo se estudiaba hasta tercer grado y cuarto, quinto y sexto se hacía a una hora y media a pie. Solo terminamos dos. Mi padre me enseñó a sembrar café, arroz, papa, maíz, cosechar todo, cómo se cría un animal, cómo ordeñar una vaca, montar un caballo. No me olvido de esa vida.

- ¿Cree que ese tipo de saberes son subestimados hoy en día por la sociedad en la que vivimos?

Eso falta, respetar la identidad, hay que motivar a las personas para que saquen lo que tienen adentro. A nosotros nos enseñaron no ser ocioso, mentiroso ni ladrón, entonces siempre está en la cabeza eso. Tenemos permanentemente esa lucha. Mi padre me separó dos años de la escuela, no fui a la secundaria porque había recursos muy escasos. Mi hermano más grande convenció a mi padre para que yo termine la secundaria. Salía a las cinco de la mañana y era el primero en llegar y luego seguir trabajando en la casa. En las vacaciones seguía yendo a cosechar café, arroz, ayudaba a mi padre a criar animales, pero gracias a un tío muy querido me trajo a Lima, estaba en el tercer año de la secundaria, que me decía que si no trabajaba no comía.

- ¿Mantiene algún tipo de relación con aquellos alumnos que tuvo en esa época?

En este recorrido los encontré como jefes de campaña en su comunidad, pintando el lápiz, pintando mi sombrero. Pero sucedía que es una comunidad bastante carente. Voy a retornar a esa comunidad para reconstruir esa escuela. Lo primero que hice es llamar a la familia y llamar a los maestros y decir que hay que ser por los maestros. Y así fue como me metí en el seno del magisterio y empecé por la lucha reivindicativa de los maestros y en el 2017 se gestó una lucha donde yo la encabece a nivel nacional e fui conocido a nivel nacional.

- De hecho, fue elegido presidente del Comité de Lucha de las Bases Regionales del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación del Perú Sutep. Luego también fue Secretario General de la Federación Nacional de Trabajadores de la Educación del Perú. Y ahí es donde, como usted dice, es protagónico en la lucha de los Derecho por los maestros en el año 2017, donde se hace más conocido. Ahí se genera una negociación del Presidente, por aquel momento de inscri, pero no le invitan a usted a Palacio de Gobierno. ¿Cuándo fue la primera vez que pisó el Palacio?

El 28 de julio. Porque no sé por qué empezaron también, o porque la lucha es una lucha desigual. También hubo problemas internos con el magisterio, porque y ahora nunca el gobierno en el Perú durante los 200 años jamás prioriza la educación peruana. Hay mucho por hacer en la educación del país, los maestros en sus luchas diarias nos han motivado de sobremanera. En el Perú hay más de 500 mil maestros en actividad. El maestro cesante va con una pensión precaria. Hay maestros tuberculosos, totalmente abandonados, hay maestros que van a la selva, se toman una lancha y van siete días para llegar a su escuela y retornan después de meses a su familia. Y los que pueden salvarse de algún ácido, de alguna enfermedad endémica, vuelve, pero no hay presencia del Estado.

Vieron que enarbolamos una lucha totalmente reivindicativa. Venimos a esa lucha diciendo que primero es el pueblo, primero es lo primero en la educación del pueblo y hoy estamos en el gobierno y primero la educación del pueblo peruano. Primero son los niños: 8 millones de estudiantes en este país que vamos a hacer todo lo posible para que ningún alumno se quede sin ningún útil escolar, que ningún alumno esté con el estómago vacío, que ningún alumno esté sin sin un techo y que a ningún alumno le nieguen sus sueños para seguir estudiando.

La transformación en Presidente

 

- ¿Qué le dijo su familia el primer día que les dijo que quería ser candidato a Presidente?

Recuerdo que Lilia, Arnold y Alondra me esperaban para cenar y ese día yo ya logré la inscripción y fui y les dije que me iba a postular a la Presidencia de la República. Me dijeron “ven a comer y beber”. Pero yo tenía bastante fe, imagínense dentro de tantos candidatos un maestro que en su boleto de pago tiene tres mil soles de haberes y solamente recibe 1200 porque el resto son préstamos… Fui consciente y dije “voy a encomendar esta causa, esta candidatura a Dios por hacer bien por el país”. Y así fue y al final llegamos a Palacio.

- Presidente, de su grupo más cercano quién creía de verdad que iba a pasar a segunda vuelta? ¿Usted lo creía?

Mire, yo siempre creí y la compartí con algunos maestros cercanos en alguna de las regiones del país, si cada maestro me garantizaba diez votos en la mesa, ya tengo tres millones de votos solamente de los maestros. Ahora mi familia, el resto mis vecinos debo llegar a unos dos millones de votos y ya paso la segunda vuelta. Y empecé a recorrer el país, pero fui el primer candidato que me cogió el Covid, estuve días en Lima. Entonces bajaba a los pueblitos y no había ningún pueblito donde no me conocieran, todos estaban organizados recibiéndome.

- Fue un momento muy difícil la segunda vuelta porque hubo el desconocimiento de los resultados por parte de su rival, de muchas voces también. ¿Cuál fue llamada que le dio una gran alegría para felicitarlo como Presidente y que no se esperaba?

Bueno, el compañero (Alberto) Fernández, me llamaron de Bolivia, de Ecuador, de México, también de la misma Comunidad Europea, de la OEA y de algunos, algunos vecinos y paisanos nuestros, la comunidad que está en el exterior. Era notorio, no se podía tapar el sol con un dedo. Ha sido una lucha desigual y aún sigue siendo desigual, pero yo soy muy respetuoso de la de la vía democrática, como siempre se ha dado en cualquier espacio, en cualquier escenario social, las minorías tienen que someterse al mandato mayoritario.

Ping pong

 

- ¿Con qué político le gustaría tomarse un cafecito?

Con mi maestro, Pepe Mujica.

- Lo que menos le gusta hacer como presidente

Estar encerrado. Quiero salir al pueblo…

-¿Duerme menos horas?

Sí, tres horas

-El Papa Francisco

Un hermano

-Una palabra para dejar en La Pizarra

Perú. Para todos los peruanos.

 

Por Alfredo Serrano Mancilla

20 de febrero de 2022

Publicado enInternacional
Memorial del Primer Congreso Nacional del Partido Comunista de China en Shanghai, China, el 17 de junio de 2021.- EFE

El Año del Tigre asoma en el calendario lunar chino y son muchas las miradas que concita ya su densa agenda.

El primer reto es, sin duda, la celebración exitosa de los Juegos Olímpicos de Invierno. Nadie pone en cuestión la capacidad organizativa o ceremonial de las autoridades chinas, cuya excelencia se ha acreditado en numerosas ocasiones. En esta oportunidad, sin embargo, deben enfrentar el peligro de un rebrote pandémico, lo cual exigirá una gestión minuciosa que acaparará las escrupulosas observaciones que, a buen seguro, se harán desde el exterior. Y habrá que calibrar también el alcance del "boicot diplomático" promovido por EEUU que, a día de hoy, se anticipa, en general, desigual.

En segundo lugar, el desarrollo de la política de "tolerancia cero" contra la pandemia y su tridente de rastreos severos, confinamientos estrictos y restricciones en los desplazamientos supone un esfuerzo ingente. Las cifras, por más que se infunda desconfianza respecto a su fiabilidad, se antojan contundentes en cuanto a número de contagiados y de muertos si las contrastamos con las ofrecidas por otros países. Frente al impacto negativo en la producción, el consumo, el turismo o el suministro de bienes y servicios, la primacía de la salud y la vida ofrece un balance rotundo. Desde el inicio de la pandemia, poco más de 100.000 personas fueron infectadas y menos de 5.000 han fallecido. Y con estos números, la economía creció en 2021 un 8,1 por ciento. No es previsible un aflojamiento.

Tercero, la gestión de la economía. No será un año fácil. El temor a los rebrotes y el complicado entorno exterior, con retos estructurales preocupantes (desde la demografía a la baja a las dificultades del sector inmobiliario, sin ir más lejos) con contracción de la demanda y aflojamiento de las expectativas generales, sugieren un escenario de notable complejidad. En el haber, cabe destacar los logros alcanzados en la transición hacia un nuevo modelo de desarrollo con la transformación tecnológica avanzando a buen ritmo o el relativo fracaso tanto de la guerra comercial como de los envites al desacoplamiento.

Cuarto, el XX Congreso del PCCh en otoño vaticina un año de gran relevancia política, especialmente por cuanto debe sellar, una década después de su elección, la continuidad de Xi Jinping, un hecho anómalo de atenernos a los cánones del denguismo. Ese cambio de escenario sugiere que el cónclave puede no estar exento de tensiones.

Quinto, el mantenimiento de la confianza social y política en un contexto de adversidad y dificultad como el actual, constituye un desafío añadido. Según el Edelman Trust Barometer, la confianza de los chinos en sus autoridades ha llegado al 83%. En comparación con 2020, ha crecido 11 puntos porcentuales mientras registra una continua caída en los gobiernos liberales occidentales (43% en EEUU). Ello ofrece una holgura significativa al PCCh, que intentará mantener con su discurso de integridad moral e intervencionismo a ultranza a favor de la estabilidad y la "prosperidad común".

Sexto, la situación en Hong Kong se ha "estabilizado" tras la aprobación de la Ley de Seguridad Nacional el año pasado. Toca elegir nuevo líder de la región. Podría repetir Carrie Lam, fiel a las políticas del gobierno central. La continuidad política, en cualquier caso, está garantizada y solo cabe esperar un endurecimiento de los controles de todo tipo con un aseguramiento paralelo del comportamiento "patriótico" de las instituciones. Hong Kong seguirá atado muy en corto.

Séptimo, Taiwán vivirá unas importantes elecciones locales que pueden afianzar el liderazgo secesionista (del PDP), debilitar a los partidarios de la unificación (KMT) y alejar un poco más a la isla del continente. La creciente implicación exterior en las tensiones a través del Estrecho y lo controvertido de las iniciativas del PCCh pueden derivar en crisis puntuales de relativa gravedad.

Octavo, a 50 años de la firma del Comunicado de Shanghái, en las relaciones con EEUU no cabe esperar grandes cambios, al menos en sentido positivo. La "doctrina Biden" tiene como núcleo esencial la competencia estratégica con China. La margarita de la guerra fría seguirá deshojándose mientras Beijing optará por socavar cuanto y donde pueda la influencia estadounidense con el recurso preferente a su capacidad de proyección económica.

Noveno, el empeoramiento de las relaciones con la UE y también con Japón es una posibilidad bien verosímil. Según un reciente estudio del Pew Research de 17 economías avanzadas, en solo dos (Singapur y Grecia) se considera a China más favorablemente que a EEUU. La imagen de China en buena parte de los países desarrollados se ha resentido notablemente, especialmente desde 2020. Los cambios de gobierno en países principales (Alemania) y el incremento de las tensiones de todo signo auguran altibajos en los vínculos diplomáticos.

Por último, la expectativa de un repunte de los BRICS, cuya presidencia rotatoria asume China este año, a la espera de que Brasil celebre en octubre unas elecciones cruciales, podría contribuir a minorar los daños en la política exterior. Sin embargo, la desconfianza india seguirá lastrando la operatividad de este foro en su día llamado a ser expresión de la multipolaridad emergente. La "no alianza" con Rusia debe afianzarse, también en el marco de la Organización de Cooperación de Shanghái.

Por Xulio Ríos

Director del Observatorio de la Política China

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Aire fresco para el progresismo latinoamericano

La contundente victoria de Gabriel Boric frena a la derecha en Chile y en la región. Ahora, el presidente más joven y con más votos de la historia democrática tendrá el desafío de poner en marcha un proyecto progresista que articule el cambio social y la defensa de los derechos humanos.

La contundente victoria de Gabriel Boric sobre José Antonio Kast (extrema derecha) confirma en las urnas —una vez más— la potencia del «reventón chileno» que atravesó transversalmente a toda la sociedad. Y, también hay que decirlo, revela un sistema electoral que lució impecable. Alrededor de las ocho de la noche (hora local) se conocían los resultados y el perdedor aceptaba su derrota. 

Chile pareció volver a su «normalidad»: la de las victorias electorales de fuerzas partidarias de transformaciones sociales en un sentido progresista. Sin equivocarse, los medios definen la elección como histórica. Y lo es. El triunfo de Apruebo Dignidad, nombre nacido de la anterior batalla política (la que logró poner en pie la Convención Constitucional), lleva inscripta la promesa de cambio. 

Los partidos que dirigieron la transición democrática post-Pinochet quedaron fuera de la contienda presidencial (si bien resistieron en las elecciones para diputados y senadores). Boric, el candidato de izquierda, arrasó con 60% en la Región Metropolitana y, de la mano de Izkia Siches, la joven ex-presidenta del Colegio Médico, uno de sus mejores fichajes para la campaña de la segunda vuelta, logró mejorar sus resultados en las regiones y consiguió casi 56% en la elección nacional.

En la primera vuelta, la centroizquierda fue desbordada desde la izquierda por Apruebo Dignidad (Frente Amplio y Partido Comunista) y la centroderecha naufragó electoralmente tras un segundo gobierno de Sebastián Piñera que nunca encontró un rumbo y terminó apoyando, casi sin condiciones, a un candidato que reivindicaba a Augusto Pinochet (con excepción de su política de derechos humanos —sic—). Pero esto no significa que, como titularon muchos medios internacionales, las elecciones chilenas enfrentaran «dos extremos». En el flanco derecho, en efecto, se puede hablar de un extremo. Fue la paradoja de esta elección: el «pinochetismo» de Kast —junto con sus posiciones conservadoras en el terreno de los derechos sexuales, las demandas LGBTI o el feminismo— apareció como más «transgresor» que el programa de Boric. Por eso convocaba al voto con la consigna «Atrévete»: porque hoy votar por él implicaba ir contra la corriente. Significaba, de hecho, manifestarse contra el nuevo sentido común que fue emergiendo al calor de las movilizaciones y de las olas feministas, de los movimientos contra las administradoras de fondos de pensiones (AFP), por el reconocimiento de los pueblos indígenas y en favor de la lucha contra el cambio climático y las «zonas de sacrificio».

En el caso de Boric, pese a ser el candidato de una alianza a la izquierda de la Concertación, su programa está lejos de ser radical. Es, más bien, la expresión de un proyecto de justicia social de tipo socialdemócrata en un país donde, pese a los avances en términos de lucha contra la pobreza, perviven formas de desigualdad social —y jerarquías étnicas y de clase— inaceptables junto a la mercantilización de la vida social. Por otro lado, pese a que Kast se presentaba como un candidato de «orden», todos sabían que el postulante de la derecha habría sido un presidente potencialmente desestabilizador, por su seguro enfrentamiento con la Convención Constitucional en funciones, pero también por la previsible resistencia en las calles. El «orden» en un país que, como se vio en la campaña y en la elevada participación electoral, sigue profundamente movilizado, rima con el cambio y no con los retrocesos conservadores que prometía Kast.

Más que a un radical, muchos en la izquierda consideran a Boric, de 35 años, como demasiado «amarillo», la forma clásica para referirse a las izquierdas reformistas. Y gran parte de su éxito en la segunda vuelta fue haber podido captar el apoyo de la Democracia Cristiana y del Partido Socialista, incluido el de la ex-presidenta Michelle Bachelet, hoy Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, que viajó a Santiago a votar y llamó, mediante un video, a votar por Boric. Como ocurrió con Podemos en España, el Frente Amplio (surgido de las movilizaciones estudiantiles) criticó duramente la transición post-dictadura, pero no podía ganar sin el apoyo de las fuerzas que la dirigieron (solo que, a diferencia de España, sí logró dar el sorpasso frente a la vieja centroizquierda, al menos en la Presidencia, no así en el Congreso). Y menos aún podría gobernar, una tarea cada vez más difícil en una América Latina revuelta.

Ex-dirigente estudiantil y actualmente diputado, Boric llegó a la candidatura presidencial tras un periodo de crisis del Frente Amplio, luego de ganarle las primarias a Daniel Jadue, del Partido Comunista (el sistema electoral chileno favorece la conformación de coaliciones para participar juntas de las primarias y aprovechar los espacios publicitarios y la visibilidad que generan). En la campaña, el ahora presidente electo planteó un choque entre una nueva cultura de izquierda —con eje en los derechos humanos— y la vieja cultura comunista propia de la Guerra Fría, por ejemplo en temas como la crisis en Venezuela o Nicaragua. En uno de los debates con Jadue señaló: «El PC se va a arrepentir de su apoyo a Venezuela como Neruda se arrepintió de su Oda a Stalin». Ahí, Boric puede hacer la diferencia respecto de unas izquierdas latinoamericanas demasiado «campistas» (expresión para señalar a quienes ven el mundo como dos campos geopolíticos opuestos), que terminan mirando con desconfianza los discursos sobre derechos humanos en lugar de transformarlos en un instrumento de la batalla por un mundo más igualitario.

La candidatura de Boric sella una serie de victorias electorales de la idea de «cambio»: el masivo «Apruebo» a la necesidad de una Convención Constitucional en octubre de 2020, la elección de alcaldes y alcaldesas apenas treintañeros en varias ciudades del país y la propia composición de la Convención. Estos liderazgos reflejan un fuerte cambio generacional del cual es expresión el Frente Amplio, pero también las nuevas caras del PC como Irací Hassler, que hoy gobierna la comuna de Santiago Centro. Estos nuevos liderazgos son sociológicamente cercanos al Frente Amplio y plasman también el ascenso de nuevas camadas de mujeres feministas. De hecho, el PC chileno es uno de los pocos casos de un partido comunista en Occidente que, sin renunciar a su identidad, logró renovarse en términos generacionales, pero también de género.

Es posible que el posicionamiento del Frente Amplio en la Convención Constitucional, donde trabaja en coordinación con el PS y más que con el PC, anticipe algo de lo que viene: su lugar como pivote entre la izquierda del PC y la centroizquierda. En su campaña, Boric debió parecerse más a Bachelet que a Salvador Allende. Al final, el «reventón» no significó un giro hacia la izquierda tradicional ni añoranza hacia el pasado, y por eso el desafío del nuevo presidente será poder llevar adelante las banderas de transformación social, sobre todo la de un país más justo, pero sin sobreactuación. Boric captó en su campaña —que en la segunda vuelta penetró en el electorado moderado— que hay en las demandas de cambio más de «frustración relativa» que de añoranzas de la época allendista, aunque sin duda el ex-presidente brutalmente derrocado en 1973 constituyó para muchos una suerte de faro moral de las protestas.

Con un gobierno de Jair Bolsonaro cada vez más impopular, la derrota de Kast, aliado de Vox y otras fuerzas reaccionarias globales, constituye también un freno a la extrema derecha en la región. Con Boric en Chile, la izquierda latinoamericana suma un nuevo presidente —y hay quienes ya colocan a Brasil y hasta a Colombia en esta estela para 2022—. Pero esta «segunda ola» es mucho más heterogénea que la primera y, en general, de menor intensidad programática. Frente a una izquierda latinoamericana desgastada después de la primera «marea rosa», desde un país como Chile —más institucionalizado que otros en la región—, quizás Boric pueda mostrar una vía democrática radical e igualitaria capaz de construir instituciones de bienestar más sólidas (una agenda que tomó una nueva dimensión en la pandemia). Pero también puede significar aire fresco en términos de principios: el «populismo de izquierda» en la región terminó por quedar pegado a la decadencia política y moral del proyecto bolivariano. Y Boric tiene el desafío de mostrar que se puede avanzar en el campo social sin deteriorar la cultura cívica. Aunque eso no solo depende de él, sino también de la futura oposición (tanto política como social). El récord de votos que lo aupó a la Moneda sin duda le da un poder que nadie esperaba días antes de esta elección. 

«Esperamos hacerlo mejor», le dijo a Sebastián Piñera, de manera educada pero contundente, al aceptar un desayuno de transición. Poco después, ante una multitud, dio inicio a lo que sin duda es un nuevo ciclo. Posiblemente el fin de la transición tal como la conocíamos. 

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La izquierda vuelve al poder en Chile de la mano de Boric : “Hoy día la esperanza venció al miedo”

Primeras definiciones del nuevo presidente

Con el 55,87 de los votos, el político chileno se convierte en el más joven y más votado de la historia chilena. En su primer y multitudinario discurso habló de cuidar la nueva constitución, construir acuerdos y nunca más declararle la guerra a los chilenos, como lo hizo Piñera.

Desde Santiago

La izquierda más progresista hace historia en Chile tras el triunfo de Gabriel Boric que obtuvo un 55,87% (4.618.480 votos) frente al 44,13% (3.648.394) del ultraderechista José Antonio Kast con el 99,94% de las mesas escrutadas. Casi 12 puntos de ventaja que ponen fin a uno de los procesos más polarizados e inciertos desde el retorno a la democracia en 1989. en una jornada extremadamente calurosa y con una notoria baja de la locomoción pública que no impidió que la ciudadanía fuera en masa a votar por su futuro. 

Los records de Boric

Una suma de hitos rodea al nuevo presidente de Chile: a sus 35 años es el más joven (el 11 de marzo cuando asuma tendrá 36) y el más votado de la historia chilena, con un inédito 55% de participación electoral, otro récord más. También es la primera vez que un diputado en ejercicio como él se vuelve presidente. 

Además, acompañará el proceso del plebiscito ratificatorio de la Nueva Constitución que debería hacerse durante el primer semestre del próximo año. Todo, a una década de las grandes protestas estudiantiles de 2011 donde Boric, entonces dirigente de la Universidad de Chile, fue uno de los liderazgos más destacados.

Calor y falta de transporte

Fue una jornada compleja, ya que el país atravesaba una ola de calor que llegó a los 34 grados a la sombra en Santiago en recintos como colegios y gimnasios que no cuentan con aire acondicionado. 

Un problema que fue menor al lado de la falta de locomoción pública. Imágenes de micros (colectivos) estacionados, a pesar de que el gobierno de Sebastián Piñera aseguró que iba a implementar un plan especial de transporte público sólo potenciaron las sospechas de intervencionismo electoral, ya que justamente las comunas populares, donde el voto es tradicionalmente de izquierda, fueron las principales afectadas. Por eso, a pesar de que lo rápido del trámite, lo difícil era llegar a los locales de votación lo que generó, nuevamente grandes filas.

El reconocimiento de Kast y de Piñera

Pero incluso antes de ese cómputo —y la reacción de Boric— el derrotado reconoció en su Twitter haberlo llamado. “Lo he felicitado por su gran triunfo. Desde hoy el presidente de Chile merece todo nuestro respeto y colaboración constructiva Chile siempre está primero”. Luego vino el propio presidente Sebastián Piñera quien entre “consejos” y “alabanzas” le dijo: “Es una de las más grandes participaciones ciudadanas en mucho tiempo. La democracia cumplió y los chilenos han dado un nuevo ejemplo de democracia, usted fue parte de eso así que lo felicito”.

Boric le dijo: “Quiero que sepa usted que voy a dar lo mejor de mí para estar a la altura de este tremendo desafío, nuestro país saca lo mejor de sí, cuando nos unimos”. Hacia el final Piñera le dijo: “Sáquese una foto cuando entre a La Moneda y otra cuando salga, porque gobernar es muy difícil”. “Espero hacerlo mejor que usted”, le dijo, en una sorprendente salida que no logró perturbar al presidente.

Mientras, en prácticamente en todas las ciudades de Chile, la gente empezaba a celebrar, como en el sector de la Plaza de la Dignidad —rebautizada tras el estallido social de octubre de 2019— con banderas chilenas y mapuche y gritos como “¡Ganó el pueblo!” y “Ni un paso al fascismo”. No es menor: con la ola de calor y la notoria falta de locomoción pública había demasiadas razones para descorchar botellas de champaña, enarbolar banderas o simplemente abrazarse con los seres queridos.

La izquierda más progresista

Políticamente, esto significa la vuelta de la izquierda más progresista al poder en Chile tras cuatro años de Piñera, representante de una derecha levemente inclinada al centro, pero que no dudó en beneficiar a la clase empresarial durante la pandemia y a reprimir enérgicamente durante el estallido social de 2019. 

El programa de Boric aboga por un nuevo modelo de desarrollo, centrado en las energías renovables, los impuestos a las grandes fortunas y el fomento a la ciencia y tecnología; además de fortalecer los derechos de la mujer y las minorías sexuales, la salud (incluyendo la mental), el medio ambiente y la cultura.

Una propuesta que era lo opuesto a Kast, un nostálgico de la dictadura y fanático del neoliberalismo, quien proponía achicar al Estado, beneficiar a los grandes empresarios, cerrar el Ministerio de la Mujer (medida de la que luego se arrepintió), establecer zanjas para impedir la migración y dejar en libertad a los militares condenados por violaciones de DD.HH. en dictadura, por razones humanitarias.

El festejo multitudinario

Ante una multitud enorme, que recordaba el millón de personas que se reunió durante octubre de 2019 en Santiago, se dirigió en su primer discurso público en un escenario cercano a la Biblioteca Nacional (a unas cuadras de la Plaza de la Dignidad). De hecho el mismo Boric no pudo subir al escenario debido a que su caravana de auto no podía desplazarse durante largos minutos, hasta que él mismo decidió subirse caminando junto a su pareja, la cientista política Irina Karamanos, quien ya ha señalado sobre la necesidad de redefinir el cargo de “primera mano”. Finalmente tuvo que subir la reja que separaba la multitud, literalmente como una estrella de rock, mientras de fondo sonaba “El derecho de vivir en paz” de Víctor Jara, el himno del estallido social.

Entre fuegos artificiales y aplausos, comenzó saludando en mapudungun, la lengua mapuche, agradeciendo a los chilenos que “honraron su compromiso con la democracia”. “No importa en este momento si (votaron) por mí o mi contrincante. Lo importante es que mostraron su compromiso con este país que es de todas y de todos. También a quienes quisieron asistir a votar y no pudieron por la falta de transporte público. No puede volver a ocurrir que en un día tan relevante como este se prive a la gente de ejercer su derecho a voto”.

Los compromisos del nuevo presidente

Boric habló de comprometerse en “este proceso de cambios” que se extenderá por los próximos años y agradeció a todos los equipos que se sumaron, destacando a la doctora Izkia Siches la vocera de esta última etapa de la campaña; pero sobre todo a las mujeres, a las diversidades y a los niños y niñas “que nos llenaron de cariño y dibujos este viaje, con dibujos hermosos que expresaban la inocencia del Chile que aspiran, un Chile verde y de amor (…) Sé que no podemos fallarles”.

“Tengo 35 años y sé y tengo claro que la historia no empieza con nosotros. Siento que nuestro proyecto es heredero de una larga trayectoria histórica, la de quienes desde diferentes posiciones han buscado incasablemente la justicias, la ampliación de la democracia y la defensa de los derechos humanos (…) Porque estamos en un nuevo ciclo histórico. Seré el presidente de todos los chilenos y chilenas”.

Reconoció que “los tiempos que vienen no serán fáciles” y que deberá hacerle frente a las consecuencias de la peor pandemia del último siglo, pero también del Estallido Social. Y con respecto a esto último señaló enérgico: “Nunca, por ningún motivo debemos tener a un presidente que le declare la guerra a su propio pueblo”. Esto último es significativo ya que alude a una frase desafortunada de Piñera, en medio de los disturbios de Santiago de 2019, asegurando que “estábamos en guerra”. Luego repitió el cántico que surgió entre el público: “Justicia, verdad, no a la impunidad”.

Después se refirió al movimiento de donde surgió: “¿Cuántos de ustedes marcharon el 2006, el 2011, el 2012? Somos de una generación que emerge a la vida pública demandando que la educación sea un derecho y no un bien de consumo”. También habló de terminar con la AFP (lo que lo hace volver a su programa original), el particular sistema de pensiones chileno que hace a privados invertir con los dineros que la gente impone obligatoriamente para la jubilación sin hacerlos participar de las ganancias. “No queremos que sigan haciendo negocios con nuestras pensiones”

También habló sobre defender los derechos humanos, defender la nueva constitución y luchar contra proyectos que destruyan el medio ambiente “No a Dominga... No podemos mirar para al lado cuando la avaricia de unos pocos destruye ecosistemas únicos”.

Hacia al final selló su primer discurso con “Hoy día la esperanza le ganó al miedo. Chilenos y chilenas hemos llegado con un proyecto de gobierno, que se puede sintetizar en avanzar con responsabilidad en los cambios estructurales que Chile necesita. Nuestro gobierno va a ser un gobierno con los pies en la calle”.

Un hito histórico

Además de ser el presidente más joven de la historia del país, a sus 35 años Boric logró otro hito: es la primera vez que un candidato que no ganó la primera vuelta logra imponerse en la segunda. Pero pasará a la historia como el presidente que estará acompañando el proceso de la nueva constitución que debería votarse en un plebiscito de salida durante el primer semestre de 2022, sellando un nuevo ciclo en la historia de Chile donde ya el fantasma de Pinochet terminará por extinguirse.

De todas formas, el flamante presidente chileno deberá enfrentar también un momento económico post-pandémico que se traducirá en una recesión a nivel global que Chile deberá aprender a enfrentar sin sacrificar el proyecto económico reformista impulsado por el candidato y ante un Senado y Cámara de Diputados sin mayoríasni para la derecha ni para la izquierda.Sus primeras medidas, la conformación del gabinete y el papel de los partidos son incógnitas que comenzarán a despejarse en los próximos meses, tanto como los liderazgos que emergerán en la oposición.

Un desafío para una izquierda representada por el conglomerado Apruebo Dignidad, conformado por el Frente Amplio junto al Partido Comunista que, en Chile, además de ser un partido democrático ya gobernó durante el segundo mandato de Michelle Bachelet (2014-2018). Y aunque en un principio fueron críticos del rol de la Concertación que gobernó a Chile desde el retorno a la democracia en 1989, lograron sumar apoyo de figuras como la misma Bachelet y el expresidente Ricardo Lagos, además de partidos que conformaron esa etapa como la Democracia Cristiana, el PPD, el Partido Socialista y el Partido Radical. Una alianza que, sin duda, modificará el mapa político chileno.

Pero Boric, diputado desde 2014, representado siempre a su Magallanes natal, es hábil y capaz de tomar decisiones arriesgadas como cuando impulsó el acuerdo de la paz tras un mes de estallido social en 2019 que allanó el camino al plebiscito por la nueva constitución que logró imponerse un año después, con un 80% de aprobación, para reemplazar la carta magna de Pinochet de 1980. El costo, que él asumió fue “salvar” de alguna forma el gobierno de Piñera.

Aunque ganó la primera vuelta con 27,91% dejando a Boric en segundo lugar con 25,83%, Kast viajó a EE.UU. a reunirse con políticos republicanos, dueños de las AFP (administradoras de pensiones) que en el particular modelo chileno invierten internacionalmente el dinero que los ciudadanos imponen mensualmente para la vejez sin que estos participen de las ganancias y de paso, corrió el rumor que se reunió con la tercera mayoría —y sorpresa de las elecciones— el economista Franco Parisi (12,80%) quien hizo campaña sin moverse de Alabama, donde se radicó debido a una orden de arraigo en Chile por el no pago de pensiones alimenticias.

Boric en cambio, redefinió su discurso, potenciando temas como la seguridad, migraciones y la mirada al futuro, sumando a Izkia Siches, presidenta del colegio Médico como vocera, una de las líderes más carismáticas y queridas durante la pandemia. También logró eludir las provocaciones de la gente de Kast que tanto en debates televisivos como en redes sociales fueron pródigos en fake news y rumores, incliuyendo desde montajes fotográficos hasta acusarlo indirectamente consumo de drogas (que Boric desmintió en pleno debate mostrando en vivo un test anti drogas), una estrategia que nunca antes en Chile había llegado a ese nivel de profesionalismo político. 

20 de diciembre de 2021

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Chile: multitudinario acto de Gabriel Boric: entre las demandas de la rebelión y la moderación

Una multitud acudió a escuchar el discurso del recientemente presidente electo Gabriel Boric, que hizo muchas promesas sobre las demandas más sentidas de las mayorías populares, sin plantear cómo realizarlas. Se escuchó el grito por la libertad de los presos políticos de la revuelta del 2019, algo que 

Con amplia distancia Gabriel Boric ganó la candidatura presidencial por sobre José Antonio Kast. Los resultados no dejaron de sorprender por la diferencia de más de 10 puntos, superando el 55,8% del total de los votos.

Gabriel Boric se convertirá en el presidente más joven de la historia de Chile, quien comenzó su carrera política en las movilizaciones estudiantiles del 2011 a través de la presidencia de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile.

En Santiago y en varias comunas del país se realizaron caravanas y actos para festejar los resultados. El acto central se realizó en las cercanías de Metro Universidad de Chile, en un acto multitudinario que expresó las amplias expectativas para quienes acompañaron las demandas de la rebelión contra el "Chile de los 30 años". Aunque muchos votaron para que no salga el ultraderechista José Antonio Kast, quien es una amenaza directa para los derechos de los trabajadores, mujeres y diversidad sexual. Otros votaron sin mucho entusiasmo tras el rol de Boric en el “Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución” que le salvó el pellejo a Piñera y propició la impunidad.

El discurso de Boric

"No puede volver a ocurrir que en un momento tan importante como este se prive a la gente por cualquier motivo", comenzó Boric aludiendo a la falta de transporte durante la jornada de votación. Saludó a Izkia Siches (ex presidenta del Colegio de Médico de Chile, autodefinida como feminista) quien en las últimas semanas de campaña electoral se sumó al comando de Boric para ser su jefa de campaña. Saludó a las mujeres aludiendo al derecho a decidir por el aborto. Aunque recientemente no estuvo presente durante la votación de una ley para despenalizarlo, que después el senado rechazó.

"El futuro de Chile nos necesita a todos, espero que podamos a contar con sus ideas", señaló Boric con guiños a los programas de los ex candidatos presidenciales, incluyendo a José Antonio Kast: “Sean civiles o militares. Sí, señores. Sí, compatriotas. Civiles o militares”.

Pero, también señaló: "no nos encerremos a las trincheras", haciendo guiños a los distintos sectores políticos y empresariales. "Llegamos acá para conversar con quiénes opinan diferentes, la colaboración con el mundo empresarial, construir alianzas", puntualizó.

Liberar, liberar a los presos por luchar

En su discurso, un fuerte grito por la libertad a los presos políticos de la revuelta se sostuvo a lo largo de su acto. En su discurso, Boric respondió con ambigüedad: “He hablado con las familias y sé bien lo que hay que hacer”. Con esto, se abre una contradicción en su próximo gobierno con los sectores que luchan por las demandas de la rebelión y la libertad de los presos políticos de la revuelta.

Guiños políticos

Desde el comando de campaña Boric e Iskia Siches, señalaron estar "muy contentos y esperanzados para reconstruir Chile". Giorgio Jackson, jefe del comando de Boric y reconocida figura del Frente Amplio indicó "Esto no se hace sólo de un comando, se hace desde la ciudadanía y con el resto de las agrupaciones". Ante el reconocimiento de Kast a este resultado: "mostró ponerse a disposición... así que se verá de alguna manera un momento de conversación, que dejamos que exista un espíritu cívico que anime la conversación"

Esto expresa más el giro hacia el centro que realizó Boric durante la campaña, quien tuvo sus guiños políticos con los ex presidentes Ricardo Lagos y Michelle Bachelet. Lagos, en uno de sus twitt felicitó a Boric para luego plantearle algunas pautas próximo gobierno: "En medio de los desafíos del presente con una crisis económica y una pandemia, tanto el gobierno como la oposición deberán encontrar algunos puntos en común para dar una señal de unidad al país. Además tendrá el honor de firmar y poner en marcha la próxima Constitución de Chile".condicionará su próximo gobierno.

Domingo 19 de diciembre

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Sábado, 18 Diciembre 2021 06:45

Feminismos bastardos

«No puede haber feminismo sin descolonización y no se puede descolonizar sin despatriarcalizar». (Foto gentileza de María Galindo)

Una entrevista con María Galindo

Conversamos con María Galindo, psicóloga, artista y activista boliviana, sobre las batallas en curso en el feminismo, el rol de la familia nuclear hoy, las violencias machistas y su planteo sobre la necesidad de crear espacios feministas no identitarios.

María Galindo (Bolivia, 1966) es psicóloga, activista, cofundadora de Mujeres Creando y estudió Teología en el Estado Vaticano. Esto, y que habla «siete idiomas con acento bastardo», lo ha escrito Paul P. Preciado en el prólogo de Feminismo bastardo (Mujeres Creando, 2021) en donde se concluye que La Galindo es una fuerza de la naturaleza o una «tecnochamana». 

Galindo también es artista y recientemente ha participado en la 36º edición del Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz con ¿Es el fin o es el principio? El que sabe mucho de esta faceta de la boliviana es el comisario de arte y gestor cultural Rafael Doctor: viajó hasta Bolivia e incitó a María para que entrara en el mundo artístico por su trabajo en Mujeres Creando. Doctor cuenta que «es muy difícil hacer una valoración sobre el trabajo artístico de María Galindo pero no se puede separar de su ideología, de su vida y de su forma de exponerlo». Para el comisario, Galindo «es una filósofa que se traviste de artista porque desarrolla las ideas a través de acciones, diálogos, vídeos o desde colectividades. Es algo muy difícil de entender si lo miramos desde los ojos occidentales, pero es así, es una filósofa creativa». 

María Galindo estuvo de gira por el Estado español para presentar Feminismo bastardo, en donde pone en valor el universo trans; escribe sobre los machismos en las mujeres utilizando términos como la «machisobrevivencia», responde a los textos pandémicos de  Paul P. Preciado y vindica la necesidad de un «feminismo intuitivo». Desde La Paz, responde rápidamente a la petición de esta entrevista a través del email de Mujeres Creando. La conversación previa a las preguntas es muy divertida y cercana: «una technochamanada».

LM ¿Cómo es la cotidianidad de las mujeres que participan en Mujeres Creando?
MG. No hay una cotidianidad común a todas porque venimos de universos muy diversos y cada mujer responde a lógicas muy diferentes. Por la casa pasan desde estudiantes universitarias a mujeres que sacan su sustento con el trabajo que Mujeres Creando ofrece a la sociedad. Por la casa también pasa el grupo trans de Las Intransigentes o las trabajadoras sexuales que vienen a repartir condones y que se reúnen en La Fábrica de Justicia que es así como ellas llaman a la casa. También pasan las compañeras de Radio Deseo, las que vienen al comedor popular que organizamos para comer barato o a las que pasan para descansar o cargar el móvil. Algunas pasan muchas horas en la casa y hay otras que solo vienen una vez al mes. 

En Mujeres Creando también tenemos La Zona Pirata, en donde hay una fotocopiadora y puedes consultar los libros fotocopiados o puedes comprarlos muy baratos; y una escuela de autodefensa feminista.

LM. Siento romper la bonita atmósfera de la vida en Mujeres Creando pero tengo que preguntarle sobre las críticas al mundo de la prostitución desde una parte del feminismo. 
MG. No puedo hablar en tercera persona porque no soy trabajadora sexual pero sí que te puedo decir que en Mujeres Creando no somos ni abolicionistas ni regulacionistas, sino que tenemos una posición propia que es muy difícil de explicar en una sola respuesta. Trabajamos con tres términos: puta, mujer en situación de prostitución y trabajadora sexual, y nos organizamos de manera autogestionaria.
LM. Y, además, han conseguido que se apruebe la Ley Municipal del Trabajo Sexual autogestionado.
MG. Esta ley fue redactada y formulada por nosotras en complicidad y sentadas en una mesa de la casa de Mujeres Creando. Después de dos años, en 2018, conseguimos que fuera aprobada por el anterior gobierno municipal de La Paz. El problema es que aunque aún no nos han extendido una sola  licencia de funcionamiento. La situación política en Bolivia es tan complicada después del golpe de Estado y la pandemia, que lo primero que han postergado ha sido la aplicación de esta ley.
LM. ¿Qué representa esa ley para las trabajadoras sexuales? 
MG A través de ella hemos logrado que el trabajo sexual sea una actividad económica. No queríamos tener locales clandestinos en La Paz porque no queríamos obtener una licencia de funcionamiento teniendo que vender alcohol con un karaoke y una table dance.  

Las oficinas que planteamos funcionan de día y sin venta de alcohol. Sí que es cierto que son muy, muy precarias, porque apenas tienen diez o doce metros cuadrados separados con mamparas. Pero así las compañeras pueden, con sus propios ahorros, tener su propio espacio. Tampoco es una «tacita de leche», porque en la cotidianidad de la gestión se desarrollan conflictos, pero estamos elaborando estatutos para poder organizarnos mejor. 

LM. En Feminismo bastardo comenta que estas trabajadoras son el dique de contención de las violencias machistas, ¿en qué consiste esa resistencia?
MG. Las mujeres que son trabajadoras sexuales tratan básica y masivamente con las masculinidades en relación con sus cuerpos, con sus frustraciones, con sus fantasías o con sus preguntas de placer. Las trabajadoras sexuales saben leer el cuerpo y prevenir la violencia mejor que otra mujer que no es lo es, porque ellas reciben el mayor impacto del conjunto de violencias machistas. Los saberes que tienen y las formas con las que ellas gestionan esas agresiones son saberes fundamentales para el conjunto de las mujeres pero ellas se convierten en expertas, porque cuando entran a «hacer una pieza» con un cliente lo que más les interesa a cada una es salir vivas. 
LM

 Es muy interesante conocer cómo se están intentado organizar las trabajadoras sexuales en La Paz, pero le tengo que preguntar sobre su punto de vista respecto a la actitud de algunas feministas en el Estado español hacia a las personas trans. 

MG. A ese feminismo en el Estado español no le puedo poner cara porque nunca hemos interactuado; pero esa postura está muy presente en muchas latitudes, no solo en España. Me parece absurda la idea de las mujeres como una entidad biológica, y eso está claramente expresado en Feminismo bastardo y en toda la política que desarrollamos en Mujeres Creando y en Radio Deseo. Además de contar en la casa con Las Intransigentes, hemos tenido muchísimas interacciones con hombres trans porque nos parece que el cuestionamiento trans es imprescindible para todos los horizontes de los feminismos.

El fundamentalismo biologicista no solo tiene el problema de excluir a las mujeres trans por no haber nacido mujeres, sino que además vacía de agencia política a la condición de las mujeres mismas: las mujeres como entidad biológica son una negación de las mujeres como entidad política e histórica e ideológica. En ese sentido es una visión suicida, reduccionista y sin ningún horizonte de futuro. 

LM. El horizonte de futuro puede estar los espacios como Mujeres Creando, ¿a eso se refiere cuando en el libro plantea espacios feministas no identitarios?
MG. Nunca hemos sido un movimiento identitario porque hemos nacido como un movimiento que ha planteado una alianza entre «indias, putas y lesbianas: juntas, revueltas y hermanadas», como una unión metafórica y poética que concluye que sin alianzas insólitas —no solo alianzas entre diferentes identidades— y solo a partir de rebeldías y rebeliones se puede construir feminismo. Los grupos identitarios de homogeneidad de clase, identidad o de homogeneidad hetárea son guetos; son refugios de autoayuda: no tienen ninguna vocación ni ninguna capacidad política de actuar ni de dialogar con la sociedad. 

Hay que desarrollar prácticas concretas —que no son una marchita ni un pequeño debate— porque son las únicas que son capaces de crear espacios de lucha como un espacio de interacción entre diferentes. Solamente así es posible pensar el movimiento feminista. Lo demás, son grupos de amigas, de afines o de autoayuda. 

LM. ¿Cuál es el perfil de una tecnócrata de género?
MG. El perfil de una tecnócrata de género es un perfil de clase media necesariamente formada académicamente, necesariamente una intermediaria de una ONG y de políticas de Estado. La tecnócrata de género se hace veinte, treinta o cuarenta másteres de género sin ningún tipo de profundización, y no tiene ningún tipo de práctica política directa. Es una mujer que no pone el cuerpo. Es una mujer que desde el papel y desde la arrogancia del control de los fondos, de un cargo o del manejo de algunas categorías, es una reproductora —que no productora— de las «políticas de género» vinculadas al proyecto neoliberal, estatalista y colonial que va de Norte a Sur.
LM. En Feminismo bastardo hay un cierto rechazo a la familia nuclear, pero esta también ha sido (y sigue siendo) un gran soporte ante la precariedad laboral. 
MG. Lo que señalas es real, pero no en términos de lazos consanguíneos, sino en la estructuración de lazos sociales. Por eso en la sociedad boliviana hay muchísimas cooperativas de ahorro, muchísimas de compadrazgos y comadrazgos: formas de agrupación social que no son necesariamente consanguíneas. Sí es cierto que en muchos casos es de carácter patriarcal, porque es un función de la figura masculina en función de las necesidades masculinas pero, en muchos casos, de manera subterránea, esas formas de organización barrial responden de manera muy fuerte a las necesidades de las mujeres. Porque si no, las mujeres no podrían subsistir. 

Sobre esto quiero explicar varias cosas que suceden en la sociedad boliviana. Todo el Estado, toda la educación o, por ejemplo, la salud, están construidos sobre el discurso de la familia nuclear patriarcal: papá, mamá, hijitos e hijitas, cerradas sobre sí mismas. Sin embargo, y con estadísticas en la mano, en Bolivia solo el 30% de las familias responden a ese canon. Hay mujeres que han roto ese pacto patriarcal y han refundado familias con abuela o madre, con hijos e hijas, en una especie de cooperativa de subsistencia muy interesante. Hay otro 30% de las familias que son tejidos muy extendidos de lazos familiares, es decir, en donde se involucran tíos, tías, primos y primas. Luego hay un 10% más diverso. 

Tenemos que tener cuidado cuando pensamos que el modelo de familia nuclear patriarcal —que es el modelo que se maneja como hegemónico— es hegemónico. Estamos hablando de la sociedad boliviana, en donde no subsistes sin el otro o sin la otra. 

LM. ¿Cómo se ha resuelto este apoyo mutuo durante la pandemia del COVID-19?
MG. Durante los meses más duros de la pandemia vimos el agresivo discurso del «Sálvate tú. Salva a los tuyos», y por eso debemos legitimar las formas económicas de organización social que he mencionado arriba. Estas frases  forman parte de la familia nuclear patriarcal consanguínea y nos dañan a nosotras porque, como dicen las trabajadoras sexuales, nos convertimos en núcleo de explotación porque es a costa del sueño y del trabajo de las mujeres 
LMLa violencia entre lesbianas también se trata en el libro y, aunque sucede, no es tan «noticiable».
MG. Ni las lesbianas ni las parejas heterosexuales conformadas bajo cualquiera de las nominaciones que se puedan haber construido para sí mismas salen completamente de la comprensión heterosexualizada que es, en sí misma, la de una relación de poder, la de la división del trabajo, del espacio, etc. La heterosexualidad normativa hegemónica ha sido introyectada como modelo por el conjunto del universo de los afectos y de los vínculos. 

Por ejemplo, una de las reivindicaciones que han enarbolado es la del matrimonio. Si el universo lésbico hubiera sido capaz de repensar la construcción de la cotidianidad, de las relaciones y los vínculos no estaríamos reeditando el matrimonio ni todas las formas de poder y violencia del universo heterosexual que se construye a sí mismo sobre la base de relaciones violentas.

LM Y llegamos a la pregunta sobre el colonialismo en el feminismo, ¿cuáles son los factores?
MG. Son muchísimos los factores relativos al componente colonial de algún feminismo. La historia de los feminismos —como primera, segunda, tercera ola a partir de la genealogía europea, a partir del discurso de los derechos de las mujeres anclado a la construcción del Estado moderno burgués y europeo— es ya una lectura colonial de las luchas a escala planetaria. Otro factor a tener en cuenta es la imposición tácita de la igualdad hombre-mujer como horizonte único u horizonte sine qua non de todos los feminismos a escala planetaria fuera de la interpretación de las relaciones coloniales que gestionan el orden mundial, que es colonial. 

No puede haber feminismo sin descolonización y, como planteo en mi anterior libro, no se puede descolonizar sin despatriarcalizar y al contrario. De la misma manera que, sin un análisis sobre el orden mundial colonial, no entiendes el patriarcado. Si hablamos de la maternidad a través de los vientres de alquiler, nos encontramos con formas coloniales de reproducción de la vida y no hay donde perderse. Y, aunque estés de acuerdo con los vientres de alquiler, sí o sí es una forma de reproducción colonial, y la reflexión se hace imprescindible. 

LM. Y en el mundo laboral de las mujeres, ¿en dónde encontramos el colonialismo? 
MG. En la interpretación de la división sexual del trabajo no se toma en cuenta que el elemento fundamental es que el trabajo reproductivo en las sociedades del capitalismo global del Norte está siendo sustituido por las mujeres del Sur. Este hecho sirve para apalancar la supuesta reivindicación emancipatoria de las mujeres blancas del Norte, que pueden malpagar ese trabajo sin que ese proceso pase por ningún tipo de reflexión política. Dentro de una reflexión feminista hay componentes coloniales por muchísimos lugares y es un problema muy complejo.

Para entender los feminismos a escala mundial, es muy importante y urgente hacer un análisis profundo. Y si queremos hablar de relaciones laborales es imprescindible hacer un análisis a escala mundial. 

LM. Hablando de patriarcado y de feminismo: usted habla de los hombres que se consideran feministas y, en concreto, comenta la posición de dos líderes políticos de primera línea, como son Evo Morales o Pablo Iglesias. 
MG. Sí. Si Pablo Iglesias se declara feminista, es ridículo; y si Evo Morales se declara feminista, es un abuso y un insulto a nuestra inteligencia y a nuestra lucha. Evo Morales le regaló el cuerpo de las mujeres a las iglesias evangelistas por un pacto de poder y por eso no se despenalizó el aborto en Bolivia. Pero también hay hombres que se declaran feministas y que no lo hacen por puro utilitarismo, solamente porque quieren luchar legítima y valiosamente para quebrar y descomponer el patriarcado. Lo que sí considero es que deben utilizar otro nombre para esa lucha, que creo que va a surgir en algún momento (al menos en Bolivia en donde hay centenas de miles de niños que han sido testigos de la violencia machista que ha ejercido sus padres y que se han posicionado con sus madres). Esos niños van a enarbolar —o ya lo están haciendo— rupturas con las estructuras patriarcales.

Hay un montón de lugares, de esquinas y de ángulos por donde el patriarcado y su patrón se pueden romper en relación con los cuerpos masculinos. Los hombres trans también funcionan como una gran interpelación de rupturas hacia el cuerpo masculino. Desde esos hombres podemos pensar, soñar e imaginar los conflictos que se plantearán y se formularán en un futuro muy cercano.

Sobre la entrevistadora:

Lola Matamala es una periodista española freelance. Su blog es lolamatamala.wordpress.com . Tuitea en @LolaMatamala.

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“La organización del mismo pueblo es lo más importante y de largo plazo en un proceso de resistencia”

Entrevista a Ángel Sulub, del Congreso Nacional Indígena

 

En el marco de la Gira por la Vida zapatista que este 2021 ha cruzado los mares y desarrollado amplias agendas en distintos países de Europa, nos encontramos con Ángel Sulub, delegado del pueblo maya originario de Quintana Roo, que acompaña la gira en representación del Congreso Nacional Indígena. Conversamos con él y repasamos los 25 años de lucha desde la constitución del CNI.

Maureen Zelaya: ¿Qué es el Congreso Nacional Indígena (CNI)? ¿Cómo está compuesto?

Ángel Sulub: El Congreso Nacional Indígena, el CNI, es un movimiento, una organización de los pueblos indígenas de México. Nosotros le llamamos la Casa de los Pueblos Indígenas de México pues participamos unos 58 pueblos indígenas de toda la geografía mexicana. Aún no hemos llegado a todos los pueblos indígenas, pero aspiramos a ello.

Después del levantamiento zapatista de 1994, se hace un llamamiento a todos los pueblos de México a encontrarnos, a dialogar, a reflexionar, a poner en común nuestras problemáticas. Después de algunos foros nacionales de pueblos indígenas, ese 12 de octubre del 1996, hace 25 años, se constituye el Congreso Nacional Indígena en la Ciudad de México y nace como el espacio político- organizativo de los pueblos. Desde entonces, a lo largo de los 25 años, el CNI camina junto con las y los zapatistas.

El CNI entonces está conformado por delegados y delegadas, hombres y mujeres de los diferentes pueblos indígenas de México que han sido nombrados por sus propias asambleas comunitarias. En este espacio lo que hacemos es dialogar, compartir y también organizarnos políticamente para la defensa de nuestro territorio, organizar las luchas y resistencias que tenemos como pueblos indígenas. Organizar la rebeldía que para nuestros pueblos es luchar por la vida.

M.Z.: ¿Cómo se ha avanzado en la lucha por la vida y las demandas de los pueblos indígenas en este tiempo?

A.S.: Como CNI entendemos que el camino hacia la dignificación de la vida de los pueblos indígenas es el fortalecimiento y la construcción de la autonomía indígena. Esto es lo que hemos identificado necesario para la reconstitución integral de los pueblos indígenas de México y de esto se ha ocupado el CNI en este tiempo: de la construcción de la autonomía, fortaleciendo las autonomías de los pueblos donde ya había un proceso iniciado y crear nuevos procesos autonómicos en donde nos habían arrebatado la autonomía indígena.

En estos 25 años, los procesos han sido muy diversos. Hay comunidades como Santa María de Ostula en Michoacán o San Lorenzo Atzqueltán en Jalisco, que son comunidades que viven sus autonomías políticas, administrativas, que tienen sus propias policías comunitarias, su propia organización política, etcétera. Otros pueblos apenas estamos iniciando esta construcción desde nuestros propios contextos locales, generando autonomías en la vida, la política, el autogobierno, los sistemas productivos, el comercio y la educación. Hay muchos procesos autonómicos de educación ante la necesidad de contrarrestar todas las políticas del Estado nacional, entre ellas la política educativa, que continúa siendo colonialista, asimilacionista, que desarraiga de su identidad indígena a la juventud y la infancia, alejándonos de la conexión con la tierra y el territorio. Esa política educativa nos impone un modelo de vida basado en esta idea de progreso, de desarrollo, que es totalmente ajena a la forma de pensamiento y de vida de los pueblos indígenas.

Cuando hablamos de nuestra resistencia y esta lucha, tenemos muy claro que es contra el colonialismo y por tanto contra el capitalismo, que lo hemos definido como el gran enemigo de los pueblos. Desde hace muchos años tenemos claro esto en el CNI, lo hemos debatido, con reflexiones de todos los pueblos y en especial, reflexiones de las mujeres. Porque también esta es una lucha antipatriarcal al mismo tiempo que anticolonial.

M.Z.: ¿Cómo se organiza y se construye la autonomía indígena a la que aspiran los pueblos?

A.S.: Lo más importante de las autonomías es la Asamblea Comunitaria. En nuestros pueblos las decisiones son asamblearias y el trabajo de la tierra es comunal, de tal manera que decidimos por nosotros mismos qué hacer con nuestro territorio desde lo más básico, que es dónde cultivar, qué hacer con los productos que obtenemos de la tierra, cómo distribuimos para todos y todas esos alimentos. Esta es una base de la autonomía indígena: la autosuficiencia alimentaria y eso lo defendemos. Somos nosotros y nosotras quienes cultivamos, sembramos y cosechamos para nuestros pueblos. Pero esta parte está en grave peligro, totalmente amenazada. Hay lugares como Quintana Roo en la península de Yucatán, el pueblo al que pertenezco, que la autosuficiencia y autonomía alimentaria nos fue arrebatada hace mucho tiempo. A los pueblos mayas nos han convertido en dependientes del turismo y han desplazado nuestro apego a trabajar la tierra. Y esto ha sido por las políticas del Estado federal, del Estado de Quintana Roo y de todos los niveles administrativos del Estado.

Ese desmantelamiento de nuestra autonomía es lo que queremos revertir, desde la autosuficiencia alimentaria hasta la educación, pasando por el tejido comunitario, el pensamiento y las formas de vida de los abuelos y las abuelas. Algo tan sencillo como que la infancia, la juventud, participen de los procesos comunitarios como son la siembra de la milpa, la cosecha, la ritualidad que gira en torno a la a la milpa, las fiestas tradicionales de los pueblos indígenas, que también todas están vinculadas a la tierra, a la cosecha, a la siembra. Y eso es parte de nuestros procesos educativos propios, autónomos. También es parte de otra manera de resistir: mantener nuestra vida tradicional y comunitaria.

Así, la Asamblea comunitaria es donde se toman y se democratizan las decisiones y la práctica de la autonomía. Ahí participan jóvenes, mujeres, toda la comunidad, normalmente a partir de 18 años que aún es una práctica tradicional del sistema político. A partir de esas decisiones, se elige a personas representantes. Y en esas asambleas, pues hay comisiones distintas: salud, educación, asuntos agrarios, comisiones que se encargan de los asuntos productivos de comercialización. Normalmente también hay cooperativas que se conforman en estas autonomías, y no son necesariamente cooperativas insertas en el sistema fiscal mexicano, sino formas cooperativas de trabajo y de producción del campo, para que sea redistribuido en la propia comunidad mientras que los excedentes son vendidos a otras comunidades. Y también esas son las formas propias de economía, pasos hacia la autonomía.

Cuando surgen conflictos, básicamente con relación al trabajo de la tierra o entre las familias, la base para dirimir es la asamblea, pero normalmente las asambleas comunitarias tienen una comisión según sea el caso. Sin embargo, las formas de estructura son muy diversas, como también lo es la ejecución de las decisiones de las autonomías, porque cada pueblo tiene sus propias formas. El zapatismo por un lado tiene su propia forma, tal como lo están dando a conocer en esta gira, cómo ha evolucionado todo su proceso de autonomía.

Por ejemplo, en San Lorenzo Atzqueltán ya han cumplido ocho años de autonomía. Recientemente, inauguraron una clínica comunitaria autónoma equipada y con medicamentos que utilizan la medicina tradicional, herbolaria. El personal médico que llega a estos centros autónomos de salud aporta su conocimiento a promotores de salud y de esa manera funcionan y se sostienen los centros. Así, hay diferentes grados de autonomía. Otros territorios no tienen aún esto, pero empiezan, por ejemplo, con clínicas comunitarias, como en mi territorio. O que empiezan con prácticas de autonomía política administrativa, o en la cuestión productiva y de comercialización.

También como CNI tenemos la Asamblea General como autoridad máxima que toma las decisiones, con la representación de las diferentes regiones y pueblos que forman la autonomía indígena.

M.Z.: ¿Cuál es la situación actual de la lucha política de los pueblos indígenas en relación con el Gobierno mexicano, los sectores empresariales y otros actores que ostentan el poder en México?

A.S.: Lo que ha sucedido con la llegada de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en 2018 a la Presidencia de la República es la continuidad. Los pueblos indígenas vivimos con mayor fuerza el embate del sistema político asociado a la primacía de corporaciones y empresas multinacionales con proyectos de despojos para nuestros pueblos. El Gobierno mexicano hizo desaparecer por decreto el neoliberalismo en México, pero la realidad de lo que vemos y vivimos es que continúa todas las políticas neoliberales en la misma línea de continuidad de los gobiernos pasados. Entonces, que hayamos tenido un gobierno del PRI, luego otro del PAN y ahora un gobierno de MORENA para los pueblos no ha significado algo positivo, sino todo lo contrario.

El CNI y la resistencia indígena a la entrada de AMLO se debilitó, se dividió, se fracturó. Muchas personas que estaban en la lucha y en la resistencia están ahora como funcionarios en el gobierno federal. El mismo titular del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas, Adelfo Regino Montes, fue uno de los fundadores del CNI y en su momento estuvo en la lucha. Pero no sólo eso, el Gobierno está arreciando el ataque contra los pueblos y lo vemos con la criminalización de la defensa de nuestros derechos, con las personas asesinadas, desaparecidas, encarceladas que son defensores y defensoras del territorio. Muchos de ellos integrantes del CNI, como el caso de Samir Flores que fue asesinado hace dos años.

Entonces, lo que estamos viviendo es la imposición de grandes megaproyectos que sirven al interés político del Estado mexicano, pero también al interés de otros países como Estados Unidos y a los intereses económicos de las corporaciones multinacionales. Por poner un ejemplo, hay dos grandes megaproyectos que se están imponiendo, que son el corredor interoceánico y el conocido como Tren Maya, en el sureste de México y forman parte del Plan Nacional del Desarrollo del gobierno, pero que también engarzan con la política migratoria.

Lo que nosotros hemos analizado como CNI es que estos dos megaproyectos serán esta nueva frontera entre Estados Unidos y Centroamérica. Es decir, la migración que viene de Centroamérica o del sur de México se quedaría en ese corredor industrial, ese corredor turístico. Es lo que se propone en el Plan Nacional de Desarrollo como mano de obra, por supuesto, y es parte de esa política migratoria mexicana que actúa como muro de contención. Cuando Trump dijo que los mexicanos pagaríamos el muro, no se refería al muro físico de la frontera norte de México, sino a todos estos megaproyectos, a todo este nuevo muro industrial y turístico que se está creando.

Estos megaproyectos sirven a estos intereses políticos de EE.UU., pero también a sus intereses comerciales, porque el corredor interoceánico es un paso entre el Océano Pacífico y el Atlántico, que será una nueva ruta comercial paralela al Canal de Panamá y que les resultará geopolíticamente más atractivo y económicamente más rentable tanto a multinacionales como a los gobiernos de Estados Unidos, independientemente de que sean republicanos o demócratas.

Poco importa que estos megaproyectos que se están imponiendo violen derechos humanos, despojen del territorio, extorsionen a campesinos para las ventas de sus ejidos. En Quintana Roo, que ya es turístico, ahora con el proyecto del Tren Maya lo que busca es, por una parte, potenciar el turismo masivo, replicar los ejemplos de Cancún y Riviera Maya en toda la región, que el gobierno y las empresas lo siguen presentando como un modelo de éxito, de desarrollo. Y para nosotros ha sido la muerte para nuestros pueblos. Y eso es algo que sucede todos los días, porque la criminalidad, los feminicidios, el narcotráfico, la trata de personas, el turismo sexual, es algo que ocurre todos los días.

M.Z.: Por favor, desarrolla más ¿qué implicaciones trae el Tren Maya para los pueblos indígenas de la región?

A.S.: Con el Tren Maya se pretende construir más de 16 nuevos centros urbanos, o sea, nuevas ciudades turísticas en torno a las estaciones del tren, con todas las consecuencias que traería tanto ambientales como ha sucedido en Cancún y Playa del Carmen, que ha sido una devastación ambiental completa, pero también y sobre todo de los impactos sociales y culturales para los pueblos. Es un verdadero infierno que se vive en Cancún y Riviera Maya, y entonces esos son los modelos que se quiere llevar a todo el corredor por el que pasará el tren Maya. Los turistas que visitan estos lugares compran una fantasía, se meten en una burbuja en la que parece que están en un paraíso. Pero estos proyectos turísticos, como el Tren Maya, es todo lo contrario a lo que quiere vender el gobierno mexicano y el desarrollismo.

Además, implica el impulso a la agroindustria, porque el tren no será nada más un tren turístico, sino un tren de carga. Y lo que se está impulsando es la agroindustria con la siembra de soja transgénica, de maíz transgénico, de sorgo y arroz. Toda esta producción no es para los pueblos, sino que forma parte de una cadena porque es el alimento de animales de macrogranjas, para empresas productoras de carne y toda esa carne tampoco es para los pueblos, sino para exportar principalmente a China. Todo este proyecto forma una cadena en la que los únicos beneficiados realmente son las empresas multinacionales. Mientras, lo que se queda en el territorio es la contaminación, la destrucción de la selva, la deforestación, el agua que se contamina con el uso de agrotóxicos y los desechos de las macrogranjas de cerdos que terminan en el manto freático.

Y así lo estamos viviendo en todos los megaproyectos: el proyecto Integral Morelos, la Refinería dos Bocas y muchos otros que están en marcha. La política del gobierno es abrir y facilitar la entrada de las multinacionales y, si hace falta, AMLO lanza decretos presidenciales determinando que estos megaproyectos son parte de la seguridad nacional para posibilitar a todas las dependencias públicas a facilitar la ejecución de estos megaproyectos.

M.Z.:¿Cómo se ha agudizado la militarización y paramilitarización en los contextos de resistencia a megaproyectos?

A.S.: Esto es algo muy alarmante. Toda la resistencia se acompaña de más militarización en nuestros territorios, que es algo que nos preocupa. Nunca como ahora se ha visto el fortalecimiento del presupuesto de la Secretaría de Defensa Nacional. En Quintana Roo ya se ha anunciado la creación del primer “batallón turístico”, un batallón turístico-militar cuya justificación es el combate al crimen organizado. Chiapas y Palenque están totalmente militarizadas, son las regiones donde pretenden imponer varios megaproyectos incluido el Tren Maya.

En Chiapas, además, está el grupo paramilitar llamado Orcao, que es una organización de tenedores cafetaleros y que fue armado por el gobierno de Ernesto Zedillo, por ejemplo, y que son los que en este momento están ejecutando ataques en contra de comunidades zapatistas. Recientemente quemaron una escuela autónoma zapatista, bodegas de café zapatista y están provocando directamente a los pueblos autónomos zapatistas. También hay otras organizaciones paramilitares en Oaxaca y en otros estados que de igual manera son parte de este brazo armado del poder político de México. Es sumamente grave lo que está poniendo en cuestión de paramilitarismo, militarización y la legitimación de la violencia de la policía, que es al nivel de las fuerzas militares.

Nosotros reflexionamos que la militarización también se suma a las políticas migratorias por desmantelar las caravanas de migrantes en el paso de Centroamérica a México rumbo a Estados Unidos. El sistema migratorio mexicano es delincuencial y solo provoca víctimas. Es común encontrar trailers llenos de personas migrantes, en ocasiones se han encontrado con personas muertas, miles de personas desaparecidas.

Hay una complicidad entre los tres niveles de gobierno, porque al final es un negocio para la delincuencia organizada que también es, decimos nosotros, como un brazo armado del sistema político nacional. Hemos investigado y hemos encontrado vínculos estrechos entre gobernadores con el crimen organizado, presidentes municipales que son parte del crimen organizado. Aún así, con denuncias y recursos judiciales, no hemos podido hacer más que tratar de visibilizar esta situación y también la presencia de paramilitares.

M.Z.: Además de la construcción de la autonomía indígena, ¿Con qué otras estrategias cuentan para enfrentar esta situación?

A.S.: Cuando en 2001, que estaba Adelfo Regino, junto con Marichuy, la comandanta Ester, el Tata Juan Chávez, hablamos ante el Congreso de la Unión en México, lo hicimos exigiendo que, en la reforma de la Constitución Mexicana quedasen consagrados los Acuerdos de San Andrés que ya estaban firmados. Se había acordado previamente que estos Acuerdos se incorporarían a la Constitución y no fue así. Esto, que llamamos la Gran Traición, no solo por el Gobierno mexicano sino por los partidos políticos, fue un momento importante porque como pueblos del CNI decidimos que con o sin reconocimiento de la ley se iba a ejercer la autonomía. A partir de entonces, el hecho de ejercer nuestra propia autonomía nos ha llevado a tener una lucha frontal contra el Estado, y por tanto nosotros denunciamos al Estado desde sus propias prácticas de Estado.

La forma que nosotros pensamos que es más importante de lucha y resistencia es la construcción desde abajo, es decir, la organización del mismo pueblo es lo más importante y de largo plazo en un proceso de resistencia. Sin embargo, también tenemos otros frentes de lucha como CNI. Seguimos insistiendo en el marco jurídico que existe, que a pesar de que no nos garantiza un acceso efectivo de la justicia, presentamos denuncias, amparos, todo tipo de recursos judiciales que han logrado frenar, por ejemplo, en la península de Yucatán a Monsanto y a Bayer, que han logrado cerrar parques eólicos en Oaxaca, que hemos logrado cerrar granjas por cinco días en Yucatán. Pero al final esta lucha jurídica es muy desgastante, sobre todo en un país que no respeta las resoluciones de los jueces o las empresas tienen muchos más recursos para desplegar estrategias.

Por eso insistimos que lo más importante es el ejercicio de nuestra autonomía. Contra ellos, sin marco legal, porque el derecho es nuestro, nos asiste y defendemos nuestro legítimo derecho de existir, de decidir. También por eso tenemos alianzas puntuales con otros movimientos sociales que apoyan si es necesario. Al interior del CNI, sobre todo de los últimos años, nuestra idea es sumar las luchas, causas que nosotros reflexionamos que están aisladas o automatizadas y que al final nos damos cuenta de que se trata de una misma lucha. Es una lucha por la vida, por la libertad, por la dignidad. Entonces, desde hace ya varios años estamos trabajando en sumar causas y hacer alianzas con otras luchas donde compartimos fines.

Otra estrategia fue cuando el CNI participa en el proceso electoral mexicano a través del Consejo Indígena de Gobierno, que fue una propuesta colectiva de concejales y concejalas que conforman este Concejo Indígena de Gobierno y con la vocera Marichuy, que se inscribe como aspirante a una candidatura presidencial. Esa fue una estrategia también de los zapatistas para visibilizar qué está sucediendo en los pueblos indígenas, pero sobre todo para acercarnos a las comunidades y a otras luchas que también se vinculan con las luchas de los pueblos indígenas. Ese fue un momento muy importante porque el objetivo del CNI se logró, que fue acercarnos a otras luchas, nunca el objetivo fue llegar a la presidencia sino utilizar este mecanismo para visibilizar nuestras demandas, nuestra lucha. En ese caminar, también nos encontramos con gente de la ciudad, con jóvenes que defienden el medio ambiente, que están luchando por mejores condiciones laborales, por mejores condiciones de vivienda, etcétera. Y a partir de entonces se crearon redes que en su momento se llamaban redes de apoyo al Consejo Indígena de Gobierno y que después han tomado distintos nombres como Red de Resistencia y Rebeldía y otras con otros nombres, ahora vinculadas al CNI y de igual manera, con el zapatismo. Entonces hemos formado alianzas con grupos ecologistas, con grupos de mujeres, artistas, pero teniendo como base que sean luchas anticapitalistas, antipatriarcales y anticoloniales desde cuya base establecer un trabajo colaborativo.

Entonces esta gira también se enmarca en esta estrategia y es una oportunidad muy importante para seguir tejiendo alianzas con otras luchas en el marco de la Gira por la Vida, desde lugares muy distintos. Para nosotros como CNI, aceptar esta invitación de los zapatistas nos está dando la oportunidad de encontrarnos con otras resistencias, encontrarnos con otras organizaciones de distinto tipo, pero que están igual luchando contra lo mismo.

M.Z.: ¿Cuál ha sido vuestra principal propuesta en esta Gira?

A.S.: Cuando nos han preguntado algunas personas aquí en Europa cómo podemos ayudar a las luchas del CNI, algunas de las respuestas que hemos reflexionado son que, primero, tendríamos que como pensar que no se trata de ayudar a una lucha externa. Es necesario apropiarnos de las luchas, sentirnos parte de la misma lucha. Y lo importante para nosotros en estos encuentros es generar estos diálogos y entendimientos para poner sobre la mesa la reflexión de que al final la lucha de los pueblos indígenas no es solo para los pueblos indígenas, sino que es una lucha para la humanidad, la lucha por la conservación de la madre tierra y de los territorios.

Entonces, más allá de ayudar a los pueblos indígenas, es como humanidad que tenemos que organizarnos para desmontar este sistema porque nos está llevando a un colapso total. Y vemos que le llaman esta crisis civilizatoria, o cambio climático, calentamiento global, etc. Pero es solo el reflejo de lo que este sistema hace. Y cada pueblo lo vive de manera diferente y también lo enfrentamos de maneras distintas. Los pueblos originarios no le llaman calentamiento global o cambio climático, pero vemos en la producción de la tierra, con las siembras, las milpas, el reflejo de lo que está sucediendo, vemos el reflejo del sistema. Reconocemos que somos parte de una misma lucha. Y entonces la invitación que hemos traído desde el CNI es a continuar organizándonos, continuar utilizando estas dos grandes armas contra el capitalismo que son la solidaridad y la colectividad, entendida ésta como el sentido de lo común, lo que nos une.

Por Maureen Zelaya

17 diciembre 2021

Maureen Zelaya forma parte del Área de Antirracismo de Anticapitalistas

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SpaceX inicia un programa para extraer dióxido de carbono de la atmosfera y convertirlo en combustible para cohetes

Según afirmó el director ejecutivo de la compañía, Elon Musk, la nueva tecnología "también será importante para Marte".

El director ejecutivo de Tesla y SpaceX, Elon Musk, anunció este 13 de diciembre que su compañía aeroespacial se propone extraer dióxido de carbono de la atmósfera y convertirlo en combustible para cohetes.

"SpaceX está iniciando un programa para sacar CO2 de la atmósfera y convertirlo en combustible para cohetes. Por favor, únase si está interesado", planteó el empresario a través de su cuenta oficial en Twitter, agregando que la nueva tecnología "también será importante para Marte".

Cabe recordar que Musk no abandona la idea de colonizar el planeta rojo y tiene como objetivo construir allí para el año 2050 una ciudad autosuficiente de un millón de habitantes. Esas personas llegarían a Marte en naves Starship, vehículo interplanetario reutilizable que SpaceX está desarrollando.

Entre tanto, la Organización Meteorológica Mundial alertó en octubre de este año que las concentraciones de gases de efecto invernadero alcanzaron un nuevo récord el año pasado y aumentaron a un ritmo más rápido que el promedio anual de la última década. La agencia, dependiente de la ONU, señaló que estas tendencias se dieron pese a la reducción temporal de emisiones debido a la pandemia de covid-19.

"La concentración de dióxido de carbono (CO2), el gas de efecto invernadero más importante, alcanzó las 413,2 partes por millón en 2020 y está al 149 % del nivel preindustrial", anunció el informe. Por otro lado, la organización también puntualizó que la capacidad de los ecosistemas terrestres y oceánicos para actuar como "sumideros" de CO2 puede volverse menos efectiva en el futuro debido a su sensibilidad a los cambios climáticos.

Sin embargo, sus predicciones no terminaron ahí. El Megatron Transformer vaticinó que "la capacidad de proporcionar información, más que la capacidad de proporcionar bienes y servicios, será la característica que defina la economía del siglo XXI". "Podremos ver todo sobre una persona, dondequiera que vaya, y [la información] se almacenará y utilizará de formas que ni siquiera podemos imaginar", agregó posteriormente, incapaz de refutar sus palabras previas ni de negar que los datos iban a ser el más vital de los recursos.

Los autores del artículo apuntan que las situaciones descritas por el sistema se basan principalmente en los propios miedos de las personas, que son generalmente irracionales, y concluyeron que la inteligencia artificial se está convirtiendo no solo en un tema de debate, sino en un participante de pleno derecho en él.

Publicado: 14 dic 2021 02:34 GMT

Una célula de osteosarcoma. Foto Ap

Publicar descubrimientos que no resisten el escrutinio crea en los pacientes falsas esperanzas, destaca

Washington. Hace ocho años, un equipo de investigadores lanzó un proyecto para repetir cuidadosamente los primeros, pero influyentes, experimentos de laboratorio en la investigación del cáncer.

Recrearon 50 experimentos, el tipo de investigación preliminar con ratones y tubos de ensayo que prepara el escenario para nuevos medicamentos oncológicos.

Ayer informaron los resultados: aproximadamente la mitad de las afirmaciones científicas no se mantuvieron.

El Proyecto de reproducibilidad, biología del cáncer fue una iniciativa para repetir de forma independiente experimentos seleccionados de una serie de artículos de altoperfil en el campo de la biología del cáncer.

Al final, se reprodujeron 50 experimentos de 23 artículos. Los dos resultados finales del proyecto relatan en detalle los desafíos que encontró el equipo al repetir estos experimentos (Desafíos para evaluar la reproducibilidad en la biología preclínica del cáncer), y dan a conocer los datos obtenidos de un metanálisis que combinó los resultados de todos los experimentos (Investigación de la reproducibilidad en la biología preclínica del cáncer). El trabajo fue una colaboración entre el Centro de Ciencia Abierta e Intercambio de Ciencia.

La verdad es que nos engañamos a nosotros mismos. La mayor parte de lo que afirmamos que es novedoso o significativo no lo es, explicó Vinay Prasad, médico e investigador del cáncer de la Universidad de California en San Francisco, que no participó en el proyecto.

Es un pilar de la ciencia que los hallazgos más sólidos provengan de experimentos que pueden repetirse con resultados similares.

Pocos incentivos para cotejar el trabajo

En realidad, hay pocos incentivos para que los investigadores compartan métodos y datos a fin de que otros puedan verificar el trabajo, señaló Marcia McNutt, presidenta de la Academia Nacional de Ciencias estadunidense. Los científicos pierden prestigio si sus resultados no resisten el escrutinio, destacó.

Hay recompensas integradas por publicar descubrimientos, pero para los pacientes con cáncer, puede generar falsas esperanzas leer los titulares de un estudio con ratones que parece prometer una cura a la vuelta de la esquina, aseguró Prasad. El progreso en el cáncer siempre es más lento de lo que esperamos.

El nuevo estudio refleja las deficiencias al principio del proceso científico, no con los tratamientos establecidos. Para cuando los medicamentos contra el cáncer llegan al mercado, se han probado rigurosamente en un gran número de personas a fin de garantizar que sean seguros y funcionen.

Los investigadores intentaron repetir experimentos de artículos de biología del cáncer publicados entre 2010 y 2012 en revistas importantes como Cell, Science y Nature.

En general, 54 por ciento de los hallazgos originales no se compararon con los criterios estadísticos establecidos de antemano por el Proyecto de reproducibilidad..., según el estudio del equipo publicado en línea ayer por eLife, organización sin fines de lucro que recibe fondos del Instituto Médico Howard Hughes, que también apoya al Departamento de Salud y Ciencia de The Associated Press.

Entre los estudios que no se sostuvieron, había uno que encontró que cierta bacteria intestinal estaba relacionada con el cáncer de colon en humanos. Otro fue para un tipo de fármaco que redujo los tumores de mama en ratones, y un tercero fue un estudio en roedores de un posible fármaco contra el cáncer de próstata.

Un coautor de esta última investigación, realizada en el instituto Sanford Burnham Prebys, ha resistido otro escrutinio.

Hay mucha reproducción en la literatura (científica) de nuestros resultados, agregó Erkki Ruoslahti, quien inició una empresa que ahora realiza ensayos en humanos sobre el mismo compuesto para el cáncer de páncreas metastásico.

Este es el segundo análisis importante del Proyecto de reproducibilidad... En 2015, hallaron problemas similares cuando intentaron repetir experimentos en sicología.

Brian Nosek, coautor del estudio, del Centro de Ciencia Abierta, señaló que puede ser un desperdicio seguir adelante sin hacer primero el trabajo para repetir los hallazgos.

Miércoles 8 de diciembre de 2021